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Nuestro Padre que estás en los
cielos, te damos gracias por la oportunidad que nos estás
dando una vez más en esta mañana de poder congregarnos para alabar,
para glorificar tu nombre. Y ahora lo queremos hacer a través
del estudio de la palabra de Dios, a través del estudio de
tu palabra. Sabemos Señor que es a través
de Tu Palabra que conocemos la verdad. Es Tu Palabra que es
la verdad que nos santifica, nos cambia, nos transforma, nos
hace nuevos. Y por esa razón, Señor, queremos
que la porción que vamos a estar estudiando en esta mañana tenga
ese efecto en nuestros corazones. Que Tú, Señor, nos permitas no
sólo poder leer y entender algunas cosas del texto, sino que nuestros
ojos sean abiertos para que nuestro entendimiento espiritual tenga
comprensión y podamos nosotros no solo ver sino entender y hacer
cambios en nuestra vida a través de tu palabra. Te doy gracias
Señor por ese tiempo en el que nos permites meditar. Rogamos
ahora que la ayuda de tu Santo Espíritu sea con cada uno de
nosotros y que nos asista durante ese tiempo. En el nombre de Cristo
Jesús oramos. Amén. Vamos a leer la porción
de la Escritura, hermanos, ahí en Marcos capítulo 9 y leemos
los versículos número 38 al versículo número 41. Dice, Juan le respondió
diciendo, Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echa fuera
demonios, pero él no nos sigue, y se lo prohibimos porque no
nos seguía. Pero Jesús dijo, no se lo prohibáis,
porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda
decir mal de mí. Porque el que no es contra nosotros,
por nosotros es. Y cualquiera que os diera un
vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os
digo que no perderá su recompensa." Hasta ahí nada más hermanos.
En la época de los años noventas, Había una gran influencia en
muchas congregaciones a mantener la unidad. Y detrás de todo eso
salieron frases, incluso cantos, que hablaban acerca de ese tema.
Por ejemplo, había un canto que decía, no me importa a la iglesia
que vayas, si detrás del calvario tú estás, si tu corazón es como
el mío, dame la mano y mi hermano serás. Había un dicho también
muy popular entre los creyentes que decían, la doctrina divide,
Jesucristo une. Pero era un dicho contradictorio
porque si vas a creer en el Jesucristo de las Escrituras, todo acerca
de Cristo es doctrina. Desde su eternidad, su encarnación,
su obra, muerte y resurrección, ascensión al cielo, estado de
intercesión y su regreso. Todo tiene que ver con doctrina.
Pues esto es algo que se escuchaba mucho en las congregaciones y
muchas congregaciones empezaron a cambiar sus mensajes. En lugar
de hablar de doctrina bíblica, generalmente hablaban de cómo
las personas pueden mejorar su vida hoy. Y todos los mensajes,
o la gran mayoría de los mensajes decía ¿Cómo hacer de tu matrimonio
un matrimonio más feliz? ¿Cómo tener hijos inteligentes
e hijos cristianos? ¿Cómo? Y todo era el cómo, el
cómo, el cómo, el cómo. Y sin embargo el fundamento de
la doctrina de Dios no era establecido en la mente y el corazón de las
personas. Y esto violaba y sigue violando el patrón de las epístolas,
por ejemplo, donde en epístolas como en Efesios tenemos tres
capítulos que son de teología, de doctrina y tres capítulos
que son de aplicación. Entonces, uno necesita de conocer
la palabra de Dios y necesita de conocer cómo es que esa palabra
de Dios se aplica a nuestras vidas para nuestra transformación.
Entonces, esta idea estaba corriendo por todas partes Y llegó a muchas
congregaciones y muchas de esas congregaciones el día de hoy
ya no saben qué hacer. Algunas dejaron de ser porque
se les acabaron el cómo, el cómo esto, el cómo lo otro. Incluso
hay una congregación que obviamente no voy a mencionar el nombre,
pero es muy repetitiva. El pastor predica una serie de
temas que tienen que ver con el cómo en cierta área de la
vida de la familia y luego vuelve a repetir y es un reciclaje por
los últimos diez años hace y hace y hace y hace lo mismo. Y las
personas son privadas de la verdad, privadas de la verdad en el sentido
de que no tienen un entendimiento bíblico de qué es el evangelio,
qué es la iglesia, qué es todo lo que la escritura manda que
nosotros podamos entender. Ahora, este asunto de la unidad,
si ustedes se pueden dar cuenta, tiene, del recibir y la unidad,
tiene dos aspectos. Uno, uno que es sabio y uno que
es falta de entendimiento. Uno parece que está fundamentado
en el libro de Proverbios, donde dice, el simple todo lo cree.
Y es una clase de unidad donde se abren las puertas y todo mundo
puede entrar, todo mundo puede entrar. Hay que recibir, hay
que recibir a las personas, hay que recibirlos. Y otro que tiene
condiciones. Y esas condiciones son dadas
por la palabra de Dios. Y esto lo podemos ver y entender
que es un conocimiento que es evidente en sí mismo. Por ejemplo,
hay ciudades que, si ustedes saben, no permiten que un ex
convicto sexual viva cerca de ciertas vías de un parque de
una escuela. Y algunas ciudades, como la ciudad de Alhambra, en
la calle, en la Fremont, y la calle La Valle, hay un parque
que no tiene ningún sentido que ese parque esté ahí. Usted dice,
¿por qué hicieron este parque aquí? Y está lleno de adorno,
de flores, de rosas. Y un día preguntando por qué
construyeron ese parque, dijeron, alguien donó ese terreno. y lo
pusieron para que no hubiera excombitos sexuales en esta zona
a cierta distancia. Entonces, hay una cierta sabiduría
que está aún en el mundo. Si hay un lugar de niños, usted
no va a dejar entrar pedófilos. Si es un lugar donde se maneja
dinero, no va a traer una persona con una mala reputación de que
roba. Entonces, esto es algo que es
evidente en sí mismo entre los hombres, pero la palabra de Dios
también lo enseña. Cuando hablamos del recibirnos
unos a otros, el de la tolerancia entre unos y otros, la escritura
nos da guía para seguir. Esta mañana nosotros vamos a
aprender tres condiciones necesarias para recibir a los demás con
tolerancia, para que nosotros mantengamos una unidad bíblica
que dé gloria a Dios y beneficie a toda la iglesia. Y estas se
encuentran en los versículos número 39, 40 y 41. En el versículo
número 38, hermanos, si ustedes prestan atención, hay un escenario. Ahí nos dice qué es lo que está
pasando, qué es lo que está ocurriendo. Juan responde a la enseñanza
del Señor Jesucristo de que el que quiera ser el mayor debe
de convertirse en el servidor de que los primeros en el reino
de los cielos son gente que es humilde, gente que recibe a los
demás, no hay lugar para el orgullo, sino que más bien para el servicio
y ser siervos. Y en el versículo 38, Juan parece
que responde de la nada e introduce un tema, una anécdota que ha
ocurrido anteriormente. Y dice el versículo número 38,
Juan le respondió diciendo Pocas veces nosotros pensamos y vemos
que Juan habla. Generalmente el que más habla
es Pedro. En los evangelios vemos que Pedro habla, Pedro habla,
Pedro habla. Sin embargo, Juan también habla. Pero en las ocasiones
en las que habla, no habla muy bien y no dice mucho de sí mismo.
En una ocasión más adelante vamos a ver que quiere tomar uno de
los lugares a la derecha o la izquierda del Señor. Más atrás
vimos el Señor y se quiere que, quieres que hagamos que descienda
fuego del cielo y los consuma. O sea que es intolerante, es
orgulloso, quiere la preeminencia y en este caso habla de algo,
de una decisión que ellos tomaron. Dice el versículo maestro Maestro
era el que enseña, el rabino, y Cristo está enseñando en este
contexto. Dice, hemos visto a uno, habla de un hombre que en el
nombre del Señor echa fuera demonios, pero él no nos sigue y se lo
prohibimos porque no nos seguía. Noten que es irónico que este
hombre que ellos han visto es exitoso en echar demonios. Echa
demonios. Dice, hemos visto a uno que en
tu nombre echa demonios. Y es un poco irónico porque en
el contexto nueve de los discípulos no pudieron echar fuera a un
demonio. Había un joven que estaba poseído
con un demonio que tenía ataques epilépticos y ellos no pudieron
echarlo fuera. Pero acá está uno que sí puede
echarlo fuera y lo hace en el nombre del Señor Jesucristo.
y ellos llegan y lo confrontan y en esta confrontación noten
ahí hermanos que dice pero el no nos sigue o sea si echa fuera
demonios es cierto si lo hace lo hace en tu nombre pero hay
un problema señor el problema es que no nos sigue y se lo prohibimos
porque no nos seguía Entonces, aquí ellos están haciendo algo
que es un rechazo. Están rechazando a un hombre
que a pesar de que en el nombre de Jesús echa fuera los demonios,
ellos decidieron no recibirlo. Ellos están viendo la evidencia
de que el Señor está con él. de que el poder del Señor es
quien echa afuera los demonios y no es como vemos en las escrituras
ustedes quizás recordarán el caso de aquellos judíos deambulantes,
exorcistas que dicen en el nombre de Jesús del que predica Pablo
te ordenamos que salgas fuera y el demonio lo que hizo es desnudarlos,
golpearlos y hacerlos huir estos eran falsos, exorcistas. En Mateo capítulo número 7 hay
un grupo de hombres que dicen en tu nombre echamos fuera demonios
pero aparentemente no era verdad porque dice el versículo apartados
de mí hacedores de maldad Este no era el caso de este hombre.
Este hombre cree en Jesús y posiblemente había escuchado la predicación
de Cristo y había creído en el Señor Jesucristo. Posiblemente
fue uno de los 70 que habían sido enviados, que Dios les dio
autoridad. No lo sabemos, pero sí sabemos que al echar fuera
demonios es eficaz y lo hace en el nombre de Jesús. Ahora,
hay algo interesante en este contexto porque tres veces se
menciona el nombre de Cristo. El versículo número 37 dice,
el que reciba en mi nombre. Versículo número 38 dice, echa
afuera en tu nombre. Versículo número 39 dice, hay
que haga milagro en mi nombre. Y entonces el versículo 41 también
se menciona en mi nombre. Todo tiene que ver en el nombre
del Señor Jesucristo. Este hombre está apegado al nombre
de Cristo. Tiene en un sentido comunión
con Cristo. Echa a los demonios en el nombre
de Cristo. Y este es el escenario que nosotros
tenemos. Un rechazo a uno que está dando
evidencias de ser un creyente legítimo. no los está siguiendo
pero es un creyente legítimo ahora hermanos no debemos de
tomar de este versículo una doctrina para decir mira no importa que
tú no te hagas miembro de una iglesia No importa que tú no
te congregues, tú puedes hacer tus cosas solo, tener una relación
con Cristo solo. Recuerdo que en una ocasión estábamos
acá en la congregación y teníamos un tiempo para oración y dijimos
bueno vamos a hacer grupos para orar juntos y hacíamos grupos
pequeños y una persona no creyente, un hombre que se sentaba allá
atrás decía, se puso de pie y dijo ¿Por qué no mejor dejamos que
cada quien tenga su relación con Dios? y cada quien hable
con Dios y cada quien pida lo que quiera a Dios y eso no es
bíblico eso no lo manda la escritura entonces de aquí no podemos sacar
una verdad y decir este hombre estaba solo hacia las cosas solo
las en el nombre de Jesús yo ya no voy a congregarme voy a
quedar en mi casa y voy a hacer todo solo al cabo el Señor Jesucristo
lo aprueba la lección no es esa La lección no es esa. Entonces,
el Señor Jesucristo ahora va a instruir a estos discípulos
a seguir con su instrucción y hay una corrección en tres respuestas
que hay aquí o necesidades para recibir a los demás. No tener
manos la primera de ella. Es necesario que se reciban a
los discípulos pero hay que recibir sólo a aquellos que no hablen
mal de Cristo. El versículo lo dice, dice no
se lo prohibáis porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre
que luego pueda decir mal de mí. Una de las características
de todo verdadero creyente es que elogia a Cristo. ama al Señor
Jesucristo, habla bien del Señor Jesucristo. Por ejemplo, un creyente
verdadero no va a hacer lo que hace la gente que no es creyente
y usa el nombre de Cristo para maldecir. Aquí tiene que ver
con todo lo que, lo dice en el sentido negativo, pero en el
sentido positivo tiene que ver con decir de Cristo todo lo que
la Escritura dice de Él. Nosotros no podemos inventarnos
un Cristo a nuestra propia imagen, a nuestra propia semejanza. Decir,
oh bueno, es que para mí Cristo es mi chullito. Saben que mucho
mexicano así dice, ¿no? Dice, es que Cristo es mi chuy
y yo tengo mi relación ahí cercana con Él. No hermanos, la información
que tenemos de Cristo es Cristo mismo quien nos la ha dado. Cristo
se ha revelado a sí mismo y nos dice quién es Él. Un ejemplo
de esto lo tenemos en el Evangelio de Juan, en el capítulo número
uno, en los primeros cuatro versículos. Hay tanta información acerca
del Señor Jesucristo que en unos breves versículos Juan nos habla
desde la eternidad en cuanto a Cristo desde su eternidad.
Vea lo que dice, vámonos por favor conmigo, el Evangelio de
Juan 1 del 1 al 4. Dice, en el principio era el
verbo, el verbo es Cristo porque en el versículo número 14 nos
dice, y aquel verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros
y vimos su gloria, gloria como del Eugenito, del Padre lleno
de gracia y de verdad. Volvamos al versículo número
1. Dice, en el principio era el verbo o sea cuando todo comenzó
cuando esta creación fue hecha en el primer día cuando Dios
cuando Dios creó los cielos y la tierra Él ya era esto nos dice
que Jesús siempre ha sido que no ha habido un momento en el
que Él no sea Que Él es eterno, Él no es como nosotros. Nosotros
tenemos principio y fin de días. Y dice el versículo, y el verbo
era con Dios. Esto quiere decir que en la eternidad
el Hijo Jesucristo estaba en comunión con Dios el Padre. Estaban
frente a frente. Se veían, había esa comunión
ahí. Y luego dice, y el verbo era
Dios. Es decir, que Jesucristo es Dios.
Cualquiera que diga que Jesucristo no es Dios, es un hereje. Está hablando mal de Cristo.
Está diciendo contra Cristo. Entonces, vamos aquí una breve
información acerca de Cristo. Versículo 2. Este era en el principio
con Dios. Esta es una reafirmación de lo
que ya dijo. Pero en el versículo número 3, se nos describe, se
nos da más información acerca de Cristo. todas las cosas por
él fueron hechas y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho
Jesucristo es el creador de todas las cosas o sea que este mundo
no apareció de la nada este mundo tiene un creador y su creador
es Dios es Jesucristo él es el que con el poder de su palabra
dijo se ha hecho y fue hecho de la nada salió todo pero por
el poder de su palabra y hay una hay una hay una frase en
la filosofía que dice de la nada nada sale y eso es cierto no
es pero eso es para nosotros pero hablando de cristo de la
nada como dice la frase en el latín ex nihilio de la nada todo
salió y es por el poder de la palabra de cristo todas las cosas
por él fueron hechas versículo 4 En él estaba la vida y la vida
era la luz de los hombres. Es decir que él es el dador de
la vida, de la vida física y el dador de la vida espiritual.
El que tiene a Cristo, tiene la vida. El que no tiene al Señor
Jesucristo, como la escritura dice en Juan 3.18, la ira de
Dios está sobre él. Es decir, que una persona que
crea en Cristo, recibe la vida de Cristo. Y la vida de Cristo
ahora está en él. Entonces, vemos en pocos versículos,
hermanos, que Juan está hablando bien de Cristo. No está hablando
mal de Cristo. Está diciendo todo lo que tiene
que ver con el Señor Jesucristo. A través de la historia, el nombre
de Cristo se ha buscado difamar. Yo estaba pequeño, era joven,
tenía quizás algunos 13 años, y salió una película perversa
para los días de la Semana Santa de la Cuaresma. y ni siquiera
voy a mencionar el nombre para no darle publicidad. Estamos
hablando de los años setentas. Una película perversa que básicamente
presenta a Jesús como un hombre común, como un hombre corriente,
como un pecador. Y esto contradice la doctrina
de la impecabilidad de Cristo. Cristo es semejante a nosotros
en todo, pero sin pecado. Por eso es que Él puede ser el
único y suficiente Salvador de los hombres pecadores. Entonces
aquí, como observamos, el Señor Jesucristo está diciendo que
un requisito, una condición para recibir, para tolerar Es que
las personas tienen que hablar bien de Cristo. No deben de hablar
mal de Cristo. Y todo cristiano, todo lo que
estamos aquí en esta mañana, estamos aquí para hacer una proclamación
bíblica de que Jesucristo, pública, de que Jesucristo es el Señor.
¿No es así? Creemos que Él es el Señor y hablamos bien de Él. Y decimos del bien que Él nos
ha hecho a nosotros. Hace 34 años en su misericordia
escuché la predicación del Evangelio y no ha habido un solo día que
el Señor no me haga bien. Y de igual manera todos aquellos
que están en Cristo lo pueden decir en esta mañana. El Señor
nos ha hecho mucho bien y lo único que nosotros tenemos que
decir es que Él es bueno, que Él es misericordioso. por eso
los salmistas hablaban de el venir y invitaban dice mirad
y ved probad que Dios es bueno usted ha probado de la misericordia
de Cristo hay una forma de probar de eso por si usted no lo sabía
en el mismo Evangelio de Juan en el capítulo número 3 en el
versículo número 16 dice dice el mismo Señor Jesucristo porque
de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito
para que todo aquel que en él cree no se pierda más tenga vida
eterna. Noten las palabras aquí el Señor
Dios el Padre dio a su Hijo y cuando dice que ha dado su Hijo Unigénito
esto es una referencia a que a su encarnación a su vida perfecta
y sobre todo sobre todo a su muerte en la cruz. Cristo murió
en la cruz, murió como un pecador sin serlo. No murió una muerte
por sí mismo, sino que murió una muerte sustitutoria, una
muerte por los demás. como dice Pablo en segunda de
corintios 5 21 al que no conoció pecado por nosotros lo hizo pecado
para que nosotros seamos hechos justicia de dios en el entonces
probar a cristo es entender que cristo vino este mundo enviado
por Dios el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y murió
por nuestros pecados para que nosotros al creer en él simplemente
por el hecho de creer en él seamos justificados ¿Qué milagro tan
más grande? Imagínense, no vamos a la presencia
de Dios al cielo, no somos salvos por obras de justicia, por obediencia
de los diez mandamientos, somos salvos por creer en el Señor
Jesucristo y esa fe nos es contada por justicia. nos hace Dios justo
delante de él y esto es de lo que estamos hablando aquí que
no habla mal del Señor Jesucristo entonces ese es el primer requisito
no hablar mal de Cristo sino hablar y decir de Cristo todo
lo que se debe de decir de Él si alguien viene entre nosotros
y dice algo contrario a la persona de Cristo como por ejemplo que
diga La Trinidad, Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,
no es bíblico, no es una doctrina bíblica. Lo único que es, es
Cristo. Él es Dios y no hay ningún otro
aparte de Él. No existe tal cosa como el Padre,
no existe tal cosa como el Espíritu Santo, es Cristo. Y hay una doctrina
que tiene que ver con el unicismo o el unitarismo. y estas doctrinas
son antibíblicas y esto es hablar mal de Jesús decir que Él es
algo que en realidad Él no es entonces ese es el primer requisito
segundo requisito lo tenemos ahí en el siguiente versículo
en el versículo número 39 vayan por favor allá conmigo hermanos
al versículo número 39 Ahora el Señor Jesucristo da la segunda,
versículo 40 perdón, dice porque el que no es contra nosotros,
por nosotros es. La segunda condición para recibir
a los demás es que no sea contra la iglesia. que hable bien de
la iglesia porque nadie puede hablar bien de cristo y hablar
mal de la iglesia y nadie puede hablar bien de la iglesia y hablar
mal de cristo la iglesia es el cuerpo de cristo cuando pablo
perseguía a los creyentes la escritura dice saulo saulo porque
me persigues Él estaba persiguiendo a los creyentes, que son el cuerpo
de Cristo, y estaba persiguiendo al Señor Jesucristo. Ahora, noten
aquí, hermanos, las palabras del Señor Jesucristo, que Jesús
usa aquí la palabra nosotros. Nosotros, dice ahí, en versículo
40, porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. O sea, primero, el sentido negativo,
contra nosotros, y el segundo, por nosotros. Esta idea de ser
en contra. En contra es una palabra que
significa tener una rencilla contra alguien. Significa tener
razón de ofensa contra otro. Y la misma idea se encuentra
en Mateo 5.23 donde dice por tanto si traes tu ofrenda al
altar y ahí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra
ti. O sea que La segunda condición
para recibir a una persona es que no tenga nada contra la iglesia. Nadie se puede presentar entre
nosotros, decir que ama a Dios y comenzar a hablar mal de la
iglesia. Es más, ni entre nosotros mismos
debemos de hablar mal en los unos de los otros en el sentido
de que la iglesia, sea lo que la iglesia sea, es de Cristo. Cristo la compró. Yo recuerdo
que cuando estaba, comencé a pastorear la congregación, un joven que
asistía a esta congregación me tomó allá afuera y me dijo Ahora,
¿qué vas a hacer, pastor? ¿Qué vas a hacer para que este
grupo de pelones crezca? Esa es una forma despectiva de
referirse a la iglesia. Y mi respuesta fue mantener personas
como tú alejadas de ellos, porque no traen el bienestar de la iglesia.
Entonces, no podemos decir que alguien ama a Cristo, pero odia
a su iglesia. Vean hermanos que esta idea de
tener algo en contra, también se utiliza en Apocalipsis. Les voy a dar unos versículos,
ustedes los pueden leer en casa. En Apocalipsis 2, 4, versículo
14 y versículo número 20. El Señor Jesús dice, pero tengo
contra ti, y tengo contra ti. Había algo que el Señor Jesucristo
tenía contra estas congregaciones. Y de la misma manera, volviendo
a nuestro texto, cuando Jesús dice, porque el que no es contra
nosotros, por nosotros es. Es decir, recibimos a todo aquel
que sea pro iglesia. pro iglesia. Ustedes han sido
testigos de lo que ha ocurrido en este tiempo de la pandemia
con el gobernador Gavin Newsom, donde llegó a un punto en el
que permitía que negocios estuvieran abiertos, casinos estaban abiertos,
pero la iglesia no podía estar abierta. Los casinos son necesarios,
la iglesia no es necesaria. Y como él ha sido un hombre contra
iglesia, que recientemente utilizó versículos de la Escritura para
apoyar el aborto, para hablar en contra del Señor. Él es un
hombre, el gobernador Gavin Newsom, es un hombre que no es pro iglesia,
es un hombre contra Dios, contra iglesia. Ahora, Si él no va a
ocurrir entre nosotros, no creo jamás, si se parara en la puerta
y él quiere entrar, es bienvenido a escuchar la palabra de Dios
como cualquiera de nosotros. Pero ninguna de sus ideas propagatorias,
políticas o lo que sea contra iglesia se promoverían en este
lugar. Porque la escritura nos dice
que no le demos la bienvenida a una persona Todo lo contrario,
el Señor quiere una unidad y para que esta unidad sea bíblica deben
de estar estas condiciones. Primero, que no hablen mal de
Cristo. Segundo, que sea pro iglesia. Vea lo que la escritura dice
en Juan 10, 16. Hablando de los gentiles que
habían de escuchar la predicación del evangelio, hay una frase
que nos habla de este recibimiento de este grupo. Juan 10, 16 dice,
también tengo otras ovejas que no son de este redil. Aquellas
también debo traer y oirán mi voz. Y escuche esto. Y habrá
un rebaño. y un pastor. Y esto habla de
la unidad, de el recibirse donde se practica la tolerancia. Pero
esta práctica de tolerancia está medida, está regida por el no
hablar contra Cristo, decir todo lo que la escritura dice acerca
de Cristo, y ser pro iglesia ir a favor de todo lo que sea
el bienestar de la iglesia si algo que yo quiero hacer no trae
bienestar a la iglesia yo mismo debo de refrenarme en esta mañana
no estamos aquí para promover a nadie ni nada sino para buscar
el beneficio mutuo de la iglesia entonces tenemos que tener cuidado
con esto en Juan capítulo 17 en el versículo número 21 yo
olvidé mencionar Juan 17 pero en la época de los noventas como
lo mencionaba Juan 17 era el versículo estándar el estandarte
de este movimiento que decían la voluntad de Jesús es que seamos
uno entonces si las doctrinas nos dividen pongámoslas aparte
y seamos uno seamos uno en Cristo y había movimientos por todas
partes y lo sigue habiendo pero miren lo que dice el versículo
para que todos sean uno como tu padre en mí y yo en ti. Que también ellos sean uno en
nosotros para que el mundo crea que tú me has enviado. Esta unidad
de la que habla Cristo está regida por la misma escritura. Y las
dos cosas que hemos mencionado son necesarias para que se mantenga
la unidad, se reciban a los demás en la iglesia. en Mateo capítulo 10 en el versículo
número 40 dice el que os recibe a vosotros me recibe a mí o sea
que no hay distinción entre cristo e iglesia en ese sentido somos
uno en cristo tenemos una unión con cristo que es indivisible
dice el versículo el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado
Va más allá la relación con el Padre. Lucas 10, 16. El que a vosotros oye, a mí me
oye. Vean otra vez, la misma idea,
el mismo concepto. El que habla bien de Cristo,
hablará bien de la iglesia. El que habla bien de la iglesia,
hablará bien de Cristo. El que recibe a Cristo, recibe
a la iglesia. El que recibe a la iglesia es
porque ha recibido a Cristo. dice y el que a vosotros desprecia
a mí me desprecia y el que a mí me desprecia desprecia al que
me envió entonces nosotros debemos de mirar hermanos aquí las acciones
que está requiriendo el Señor Jesucristo No es tanto lo que
dice con la boca, es lo que hace. ¿Qué es lo que hace? En el primer
requisito dice decir mal de Cristo, no dice mal de Cristo. Segundo
requisito, es por la iglesia, por nosotros es. Y esto nos lleva
al tercer requisito, versículo 41. Dice, cualquiera que os diera
un vaso de agua en mi nombre, Porque sois de Cristo, de cierto
os digo que no perderá su recompensa. La tercera condición es que le
hace bien, es bondadoso para con la iglesia. Noten lo que
el versículo dice. Cualquiera que os diera un vaso
de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os
digo que no perderá su recompensa. Hacerle bien a la iglesia es
motivo para recibir a una persona. Todos los que estamos en este
lugar creo que en una forma u otra buscamos el bien de la congregación.
Ninguno busca el mal y nos hacemos bien los unos a los otros. Y
esa es una característica, es una condición para que nos recibamos
unos a otros. Si entre nosotros se levanta
alguien que es contra el Señor, contra la iglesia, no hace bien
a la iglesia, no busca el bienestar de la iglesia, no le podemos
recibir. no le podemos recibir porque
está en primer lugar en contra de la bendición de la voluntad
de Dios. Ahora, noten el ejemplo que utiliza
hermanos. Aquí no está diciendo el Señor
Jesucristo el que de su herencia de un millón de dólares que tiene
cuando muere le da 500 mil dólares a la iglesia. No está hablando
de eso. Está hablando de lo más sencillo. Hermanos, ¿quién nega
un vaso de agua? Yo no he visto a nadie negar
un vaso de agua. Cualquier persona, como no, pase
adelante, siéntese, tome su vaso de agua. ¿Quiere otro? Si tiene
mucha sed. ¿No es así? Lo más básico, lo
más insignificante, un vaso de agua cuando alguien tiene sed,
es algo que se aprecia. Ahora, ¿por qué Cristo utiliza
este ejemplo? Ellos están en Palestina. En Palestina, durante
el día, el tiempo de calor es horrendo y tomar un vaso de agua
es lo más refrescante que una persona puede recibir. Cuando
alguien tiene mucha hambre y mucha sed, ¿qué es lo primero que desea
hermanos? Un vaso de agua. Un vaso de agua. Y Cristo aquí dice, el que les
dé un vaso de agua, el que les dé un vaso de agua en mi nombre.
Pero noten que Cristo está hablando aquí de dar en su nombre, porque
muchas personas pueden dar. Hay gente alturista, hay filántropos
que dicen, yo quiero dar. creen que dar. Por ejemplo, hay
un hombre que se llama Tony Robinson. Es un hombre que habla de... Ayuda a las personas a mejorar
su vida. Es un coach. Es un coach de vida,
vamos a decirlo así. Y es muy famoso por muchos años.
Él, en uno de sus talleres, le dice a los hombres ricos, si
tú quieres ser más rico, necesitas atraer más dinero a ti. Y una
de las formas de atraerlo es dando. da, busca causas para
dar, y buscan causas para dar, y dan, y son muy generosos. Pero
lo dan en su nombre, lo dan para su propio beneficio, lo dan con
propósitos de impuestos, lo dan todo. Pero aquí Cristo dice,
en mi nombre. ¿Quién da un vaso de agua en
el nombre del Señor? Tiene una recompensa. Es en el
nombre del Señor, hermanos, que la vida tiene sentido. Es en
el nombre de Cristo en que la vida verdaderamente vale la pena
vivirla. El que tiene a Cristo, aunque
no tenga nada de este mundo, lo tiene todo. El que tiene todo
este mundo y no tiene a Cristo, no tiene absolutamente nada.
El Señor Jesucristo, las palabras de Pablo, inspiradas por el Espíritu
Santo, 2 Coríntios 5, 17, dice De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron. He
aquí, todas han sido hechas nuevas. Cuando nosotros venimos a Cristo,
comienza el cambio transformador en nuestras vidas. No sabemos
cómo es eso, pero al creer en Cristo, poner nuestra confianza
en el Señor Jesucristo, comienza un cambio interno que afecta
toda la vida en todos los sentidos. Hay una transformación. Aquel
que era impaciente comienza a aprender paciencia. Aquel que era mentiroso
comienza a hablar verdad. Aquel que era ladrón comienza
a trabajar con sus propias manos, no sólo para sí, sino para dar
a otros. Y comienza un cambio transformacional. ¿Por qué? Porque está en Cristo. En Cristo el cambio es posible. Fuera de Cristo no hay cambio.
Puede tener un cambio que sea temporal por el esfuerzo humano,
porque hay gente que hace esfuerzos humanos y tiene cambios temporales.
Pero el cambio que ofrece Cristo no es el cambio del que la persona
ejercita un dominio propio por sí mismo, sino que es un cambio
que es operado por dentro por el Espíritu de Dios que produce
un fruto que es el del dominio propio y es el que perdura para
siempre y el que es efectivo en la vida de la persona. por
esa razón es en el nombre del Señor. Como mencioné hace un
rato, muchas personas ayudan porque tienen una práctica de
hacerlo, porque es respetable hacerlo, porque desean un reconocimiento
o honor, porque les da vergüenza no dar. ¿No les ha tocado a ustedes
que lleguen ahí? ¿Les gustaría donar cinco dólares para la Cruz
Roja? En otra ocasión, ¿no? Pero ahorita,
hermanos, ya se dieron cuenta que a todas partes hay donaciones,
en todas las tiendas. Y hay técnicas como, por ejemplo,
si usted gasta $17.99, le dice, ¿le gustaría donar el resto del
cambio? Esa es la táctica. Ahora todos
los lugares le piden tip. va a comprar un café y se lo
van a dar la mano y le dicen y le voltean la cosa te va a
hacer una pregunta ni siquiera le dicen quieres poner tip no
te va a ser una hasta ellos mismos tienen vergüenza Pero muchas
veces uno por no quedar mal, o por las razones que sean, pues
está bien y la pechuga y el botoncito les da un dólar, ¿no? Lo que
sea. Pero otras personas se conmueven
por la necesidad. Pero aquí Jesús está hablando
de una recompensa eterna, pero es aquella que se hace en el
nombre de Cristo. Es la que se hace en Cristo.
Ven el versículo, hermanos. Cualquiera que os diera un vaso de agua
en mi nombre, porque sois de Cristo. De cierto os digo que
no perderá su recompensa. Gloria a Dios. Gloria a Dios
porque no perderá su recompensa. La recompensa aquí es dada aún,
como ya mencionamos, en el hábito más simple, en un vaso de agua.
Ningún regalo, ningún servicio, por más pequeño o grande que
sea, Dios tiene puestos sus ojos sobre ello y Dios habrá de responder. Y esto es un estímulo para hacernos
bien los unos a los otros, ¿no es así? Es un estímulo tremendo. Pablo dice en 1 Corintios 15,
58. Así que hermanos míos, amados,
estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre,
sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. No es en vano el trabajo en Cristo.
Por eso está la exhortación, todo aquel que haga el bien,
todo aquel que deje algo por Cristo tendrá recompensa. En
el Evangelio de Mateo, en el capítulo 19, allá en el versículo
número 29, si quieren vayan conmigo ya por favor hermanos, Mateo
19, 29, dice, cualquiera que haya dejado casas, o hermanos,
o hermanas, o padre, o madre, o mujer, e hijos, o tierras,
por mi nombre, recibirá cien veces más y heredará la vida
eterna. Qué grandes promesas tenemos
en el Señor Jesucristo. Hermanos, no solamente habrá
este recibimiento, esta recompensa para todos aquellos que buscaron
recibir a los demás, buscaron ser tolerantes con los demás,
ser humildes con los demás, pero bajo las condiciones que el Señor
establece. ¿Se recuerdan de cada una de
ellas? Espero que hayan hecho notas. para que se recuerden
de ellas. Pero la primera está en el versículo
número 39, no hablar mal de Cristo, en el sentido positivo decir
todo lo que Cristo dice de sí mismo. Versículo 40, no estar
contra la iglesia, ser pro iglesia. Versículo número 41, ayudar,
dar aunque sea algo pequeño y saber que se tiene una recompensa eterna. Todo lo que se hace en el nombre
del Señor muestra que somos seguidores del Señor y a estos son a los
que se reciben. Hermanos, vamos a orar y a pedir
que el Señor nos ayude a cada uno de nosotros a ser sabios,
a recibirnos unos a otros, pero a recibirnos bajo las condiciones
que el Señor Jesucristo nos manda en esos versículos de su palabra.
Señor y Padre nuestro, en esta mañana te agradecemos por tu
palabra. Te damos gracias porque aquí
en ella tú nos instruyes acerca del servicio a los demás, acerca
de el recibir a los demás. Y no simplemente nos das un mandamiento
de recibirnos unos a otros, sino que nos das parámetros que seguir. Nos marcas líneas para caminar
sobre ellas. Y tu palabra es muy clara al
decirnos que que recibimos a aquellos que no hablan mal de ti, a aquellos
que dicen todo lo que tu palabra dice de ti. Tu palabra es bien
clara al decirnos que recibamos a aquellos que no son contra
la iglesia, que son por la iglesia, que son pro iglesia. Y también
en el último versículo nos dices que nosotros recibimos a aquellos
que hacen las cosas en tu nombre. Aún por pequeñas que parezcan,
vemos y sabemos que el que hace las cosas en tu nombre tendrá
una recompensa eterna. Ayúdanos Señor en esta mañana
a salir de este lugar transformados con la esperanza del cambio en
nuestras vidas, con nuestra fe puesta en ti. Y yo pido en esta
mañana que si entre nosotros hay alguien que aún no te conoce,
que está escuchando tu palabra, que está reconociendo que tú
eres el Hijo de Dios, El Salvador del mundo, que murió por nuestros
pecados para llevarnos a Dios. Y que al creer en ti, por medio
de la fe, se recibe la vida eterna y el perdón de los pecados. Y
que el que en ti cree no perecerá jamás. Ruego Señor que tú abras
sus ojos para que pueda ver, que tú abras sus oídos para que
pueda escuchar, y que venga a ti y entre por la puerta que está
abierta, y que crea en las promesas que tú das que el que a ti viene
tú no le echas fuera. Esas cosas las rogamos en el
Reciban-se Los Unos A Otros
Series Marcos
| Sermon ID | 98231445105344 |
| Duration | 47:06 |
| Date | |
| Category | Midweek Service |
| Bible Text | Mark 9:38-41 |
| Language | Spanish |
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