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un evento histórico aquí en la
ciudad de Brooklyn y es la celebración del 75 aniversario de esta iglesia. Yo seguro que cuando el pastor
José Acevedo comenzó esta iglesia él no sabía, no tenía la menor
idea de lo que Dios iba a hacer y gracias a Dios que no perdió
la visión y gracias a que su hijo cogió esa visión y por todos
estos años esta iglesia se ha mantenido aquí como un faro de
luz, no únicamente en esta comunidad, porque esta iglesia ha sido una
bendición para un sinnúmero de personas en todas partes del
mundo, con los misioneros que la iglesia envía, con los miembros
que se mudan de este lugar a otro lugar, con lo que se fueron para
la Florida fea pero la influencia sigue la influencia
de la iglesia sigue adelante y creo que Dios la continuará
usando para su honra y su gloria y quiero personalmente felicitar
al doctor Acevedo y a su iglesia por la magnífica labor que han
hecho en preparar esta conferencia. Yo personalmente puedo decirle
que ha sido una de las conferencias mejores preparadas que yo he
visto y en la cual he participado. Muchas gracias a Pastora Severo,
muchas gracias a todos los hermanos de la iglesia que fielmente han
trabajado. Y el Señor, dice el Libro de
Veos, no se olvida de la labor de amor que ustedes han hecho. Bueno, el hermano Fernández tiene
un mensaje larguísimo. Si usted vino de prisa esta noche,
pues mire, olvídese, porque el hermano Fernández va a predicar
aquí hasta yo no sé cuándo. Yo lo conozco a él siendo la
clase de predicador que es. Yo sé que Dios lo va a usar poderosamente. El mensaje que trajo esta mañana
fue tremendo. Si usted se lo perdió, usted
debe de comprar el cassette y llevárselo. Y ustedes, esposos que están
aquí, compren ese cassette y lléveselo a su esposa. Quizás su esposa
coja el rodillo y se lo pegue en la cabeza cuando ella lo oiga,
pero su esposa debe de oír ese mensaje, su hija debe de oír
ese mensaje. Las personas, las damas de la
iglesia deben de oír ese mensaje. mucha gente no concuerda con
lo que el hermano enseñó pero puedo decirle esto lo que el
señor es de la biblia guste o no, es de la biblia y estoy seguro
que Dios lo va a usar grandemente en el próximo mensaje y por eso
estamos orando así que lo que yo voy a hacer es hablar un ratito
para darle a él el tiempo que él necesita busque su biblia
por favor en el libro de números Números capítulo 16 si tuviera
tiempo leería todo el capítulo pero por razones del tiempo voy
a leer solamente los versículos 41 al 50 si tiene la bondad de
ponerse en pie para honrar la bendita palabra del Señor Números
capítulo 16 41 al 50 sigan en sus Biblias mientras yo leo El día siguiente toda la congregación
de los hijos de Israel murmuraron contra Moisés y Aarón, diciendo,
vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová. Si usted mira
cuidadosamente, no fueron Moisés ni Aarón. Fue Dios el que lo
hizo. y aconteció que cuando se juntó
la congregación contra Moisés y Arón miraron hacia el tabernáculo
de reunión y aquí la nube lo había cubierto y apareció la
gloria de Jehová y vinieron Moisés y Arón delante del tabernáculo
de reunión y Jehová habló a Moisés diciendo apártate del medio de
esta congregación y los consumiré en un momento y ellos se postraron
sobre sus rostros y dijo Moisés, Arón toma el incensario y pon
en el fuego del altar y sobre él pon incienso y ve pronto a
la congregación y haz expiación por ellos porque el furor ha
salido de la presencia de Jehová y la mortandad ha comenzado.
Entonces tomó Aarón el incensario como Moisés le dijo y corrió
en medio de la congregación y aquí que la mortandad había comenzado
el pueblo y se puso y él puso incienso e hizo expiación por
el pueblo y se puso entre los muertos y los vivos y se hizo
la mortandad y los que murieron en aquella mortandad fueron 14,700
si los que murieron por la rebelión de Coré Después volvió Aarón
a Moisés a la puerta del tabernáculo de reunión cuando la mortandad
había cesado. Oremos al Señor. Señor, estas
historias que están en la Biblia no están ahí para llenar páginas,
no están ahí para entretenernos. Estas historias que están en
la Biblia están ahí para enseñarnos lecciones que necesitamos aprender
y que debemos seguir en nuestra conducta cristiana. Y yo, Señor,
me encuentro limitado para poder decir lo que Tú has puesto en
mi corazón. Por eso oro que el Espíritu Santo tome control de
mi persona, llena mi mente de Tu sabiduría, llena mi boca de
Tu Palabra y llena mi corazón de Tu compasión. para que lo
que yo diga, el Espíritu Santo, lo pueda usar para tu honra y
tu gloria. En el nombre de Cristo. Amén.
Gracias, podéis sentaros. El incidente que acabo de leerles,
en números capítulo 16, del 41 al 50, ocurrió un día después
de haber ocurrido uno de los eventos históricos
más horrorosos en la historia de Israel, que fue la rebelión
de Coré en contra de Arón y Moisés. Coré, con tres compañeros, se
levantaron en contra de Moisés para usurpar la autoridad que
Moisés y Arón tenían para tomar el control de la vida de Israel. Cuando tenga tiempo, léase todo
el capítulo 16 del Libro de los Números. Ahora, hay ciertas cosas
que se deben señalar en esta historia, cosas bien importantes.
La primera es que Coré era un Levita, miembro de la tribu a
la cual Jehová había entregado, designado y entregado el sacerdocio. Dios había seleccionado de todas
las doce tribus una para que estuviera bien cerca de Él, para
que ellos protegieran el tabernáculo, para que ellos administraran
el tabernáculo. Y de esos levitas, Dios escogió
una familia para que fuese la familia sacerdotal, la cual ejecutaría
los deberes sacerdotales que era necesario ejecutar para una
propia y buena relación con Dios. Pero Coré como que no estaba
agradecido de ello. quería más, quería subir más
para arriba de lo que Dios le había puesto. Y siempre alguien va a seguir a
alguien, cuando ocurre una cosa así. A él se le unieron tres
individuos, Datán, Adirán y On, y los tres eran de la tribu de
Rubén. A la tribu de Rubén era la tribu
número uno en el pueblo de Israel. Rubén fue el primogénito, pero
usted sabe la historia de que él cometió un horroroso pecado
y entonces el deber de Rubén se le pasó a la tribu de Judá.
Pero Rubén tenía un lugar especial y estos tres individuos al oír
a Coré exaltarse para usurparle el poder a Moisés y a Arón. Dijeron, ajá, nos vamos a unir
a él, para entonces nosotros también llegar a ser algo grande
y poner nuestra tribu donde debiera estar. Estos cuatro individuos
influenciaron a 250 hombres, los cuales con
ellos se rebelaron en contra de Moisés y Aarón. La rebelión
es contaminante. Cuando alguien se revela, alguien
se va a unir a esa rebelión. Si hay una familia que tiene
cuatro o cinco hijos y uno de esos hijos se revela, otro en
esa familia le va a seguir a ese. Así que estos individuos no únicamente
desearon usurpar la autoridad, sino que fueron la influencia
para que 250 otros hombres se uniesen a ellos y se rebelasen
en contra de Moisés. Ahora, tienen que recordar esto.
Israel tenía posiblemente 2 millones de personas. Ustedes dicen, Alguna
gente dice seis millones, pero vamos a ser un poquito conservador. Vamos a poner dos millones de
personas. Es decir, ¿de dónde se saca eso? Miren, la Biblia dice ahí, en
la palabra del Señor, que cuando hicieron el censo que mandó a
hacer, contaron 330.500 varones de 20 años para arriba, esto
era los que podían ir a la guerra 630.500 varones únicamente que podían
ir a la guerra así que tomándose en consideración posiblemente
habían a lo menos 2 millones de personas Coré, Datán, Adirán
y On se levantaron contra la autoridad establecida por Dios. En realidad, comparado con los
2 millones, era un grupito insignificante, muy pequeñito, 254 en contra
de casi 2 millones de personas. ¿Pero qué problema causaron? ¿Qué problema causaron? Se levantaron
en contra de la autoridad establecida por Dios. Pero mire esto, siempre
que hay rebeldía a lo establecido por Dios, hay problemas con Dios. Déjenme repetirles otra vez.
Siempre que hay rebeldía a lo establecido por Dios, hay problemas
serios con Dios. Recuerda Saulo de Tarso persiguiendo
a la iglesia y el Señor Jesucristo se le apareció en el camino de
Damasco y le dijo, Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Saulo
estaba persiguiendo a la iglesia, pero perseguir a la iglesia era
perseguir a Jesucristo. Hacerle daño a una congregación
local es hacerle daño a Dios. Cualquiera que quiera tratar
de entorpecer, dañar el progreso de esta iglesia local, se las
tendrá que ver con Dios. Es por lo que ocurrió ahí. Siempre
que hay rebeldía, lo establecido por Dios, hay problemas serios
con Dios. Mire, Dios ha establecido que
la esposa esté sometida al esposo, y cuando eso no va de acuerdo
a los principios de Dios, la esposa se mete en problemas con
Dios. Si tu esposa no te gusta estar sometida a tu esposo, tú
te metes en problemas con Dios. Dios lo ha establecido. cuando
los hijos se rebelan en contra de los padres los hijos tienen
problemas con Dios la Biblia tiene un principio
bien claro que lo que los hijos le hacen a los padres eventualmente
los hijos de ellos le harán a ellos el libro de Gálatas dice que
lo que se siembra se cosecha una señora viene donde mí un
día y me dice ay pastor ay yo no sé por qué mi hija es así
ay pastor esa muchacha me causa tantos dolores yo no sé qué hacer
con ella pastor ayúdeme y yo me quedé mirándole y le dije
señora hermana mire para atrás en su vida mire para atrás en
su vida cuando usted era una teenager usted no se recuerda ¿No se recuerda de las muchas
lágrimas que su madre derramó por usted? ¿No se recuerda de los muchos
sufrimientos que usted le causó a su mamá y a su papá? Las muchas
veces que se revelaba en contra de ellos? Mire, hermana, esa es la regla
de la vida que Dios puso en la Biblia. Si tú eres rebelde en contra
de tus padres, prepárate. Tú vas a tener hijos rebeldes.
Hija, si tú eres rebelde en contra de tu madre, prepárate. Tu hija
se va a rebelar contra ti. Y lo mismo ocurre con los miembros
de la iglesia, en cuanto al pastor se refiere. Cuando los miembros
de la iglesia no quieren obedecer la enseñanza de la Palabra de
Dios que dice obedecer a nuestros pastores en todo, los miembros
de la iglesia se meten en problemas con Dios. Mi papá fue misionero pastor
en Puerto Rico por 40 años. Y si alguien, mire, si alguien
tiene una excusa para no estar en el ministerio, es este que
está aquí, por los muchos abusos y sufrimientos
que yo vi a mi padre experimentar por causa de miembros en las
congregaciones. Yo recuerdo un señor que siempre
estaba amargando la vida de mi papá, Mi papá era un hombre que
medía seis pies, tres pulgadas. Mi papá tenía un cuerpo que podía
ser un quarterback en cualquier equipo de fútbol de los Estados
Unidos de América. Pero mi papá era un hombre humilde.
Y ese hombre le causaba molestia. Era uno de los viacos en la iglesia. y un día, un día ese hombre insultó
a mi papá y yo voy donde mi papá y le dije, mira papá, ¿por qué
tú no agarras al hombre por el cuello y le metes una pescosa? Ay, mi papá me miró y me dice,
hijo hijo yo se lo entregué al Señor déjaselo al Señor y tú
verás lo que el Señor va a hacer y tal como mi papá dijo, así
fue un día el hombre se fue para el pueblo a trabajar porque vivíamos
en un campito allá fuera de Ponce el hombre tenía una hermosa casa
con todas las comodidades modernas en el pueblo de Ponce tenía un
Londry se pasaba todo el día trabajando y un día se levantó
y se llevó toda la familia para el pueblo a trabajar ahí en el
Londry y durante el día la casa le cogió fuego y lo perdió todo. Mi papá me dijo, hijo yo te lo
dije, que Dios se encargaría de él. Miembros, tenga cuidado, no te
rebeles en contra de tu pastor, no te pongas a hablar de tu pastor.
Algunos de ustedes los domingos por la mañana comen pastor frito.
después que salen de la iglesia. No, que si el pastor esto, no,
que si el pastor lo otro, no, que si el pastor no, que si el
esposo es el pastor. Ten cuenta, porque Dios está escuchando. Siempre que hay rebeldía a lo
establecido por Dios, hay problemas serios con Dios. Dios nunca se
queda callado sin hacer nada cuando hay rebeldía a lo que
Él ha establecido. Y ahí vemos el castigo, lo que
le ocurrió a Coré. La tierra se abrió y todo lo
que Él tenía, sus hijos, sus hijas, todas sus propiedades
y la de los otros tres hombres, se fueron vivos. al Seol. Y los otros 250, la Biblia dice
que Dios envió fuego del cielo, los consumió, como decían allá
en el barrio Menús, Santiamén, carbonizados, acabados. Esta historia, al igual que muchas
otras en la Biblia, están ahí para amonestarnos a nosotros,
que no seamos rebeldes, como lo fue Israel. Míralo, está en
1 Corintios, capítulo 10, 1 Corintios, capítulo 10, los versículos del 6 al 12, dice
la palabra, 1 Corintios 10, del 6 al 12, más estas cosas
sucedieron como ejemplo para nosotros, para que no codiciemos
cosas malas como ellos codiciaron, ni seáis idólatras como algunos
de ellos, según está escrito, se sentó el pueblo a comer y
a beber y se levantó a jugar, ni forniquemos como algunos de
ellos fornicaron y cayeron un día 23.000, ni tentemos al Señor como también
algunos de ellos le tentaron y perecieron por las serpientes
ni murmuréis como algunos de ellos murmuran y pereceréis por
destrucción en el colegio nuestro tenemos una regla que está prohibido
quejarse el que se queje que se vaya para
su casa y le decimos lo que tenemos aquí es lo que Dios proveyó La
comida que está aquí es la comida que Dios proveyó, y cuando tú
te quejas, tú estás quejándote en contra de lo que Dios ha provisto. Cero quejas aquí. Ni murmuréis,
como algunos de ellos murmuraron y perecieron por el Destructor. Y nota esto, y estas cosas les
acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a
nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Están
ahí para ti y para mí, para amonestarnos. ¿Pero sabe lo que pasó? Parece
que los israelitas no aprendieron absolutamente nada. de lo que
le ocurrió a Corea y a los 250 al día siguiente, el próximo
día temprano en la mañana los dos millones, ahora no son 250
ahora no es un grupito limitado los dos millones murmuraron contra
Moisés y contra Arón y se levantaron en contra de estos dos siervos
de Dios. Vuelvo al Libro de Números, por
favor, capítulo 16. Libro de Números, capítulo 16. Dice la palabra del Señor aquí, Moisés y Aarón habían sido debidamente
seleccionados y llamados por Dios para el ministerio que ellos
ejercían. Ellos no seleccionaron sus posiciones. Sus posiciones les fueron seleccionadas
para ellos. Los verdaderos siervos de Dios
son los que han sido llamados al ministerio de Dios. Los que se meten al ministerio
en la vida de unos cuantos, sin el debido llamamiento de Dios,
son los que más problemas causan en el ministerio. Yo no me metí al ministerio a mí me metieron en el ministerio. ¿Y sabe algo más? El ministerio
se me metió por dentro. Yo nunca he tenido ninguna ambición
de ser ninguna otra cosa sino predicador de la Palabra de Dios. ¿Y cuántos llamados predicadores
que yo he hablado con ellos? Bueno, yo soy predicador, pero
por el lado voy a vender seguros. Yo soy predicador, pero por el
lado estoy haciendo esto otro. Yo soy predicador, pero por el
lado... Mire, Dios me llamó a predicar y el resto de mi día lo voy a
hacer. Éramos cuatro varones y tres
hembras en la casa. Mi mamá pensó que al menos uno
de nosotros iba a ser predicador. Y decidió escogerme a mí. Me miró y me dijo, tú vas a ser
predicador. Yo, ¿un predicador? Sí, tú. Y cada vez que yo hacía algo
malo, mi mamá me cogía por la oreja. Yo creo que por eso tengo
esta oreja más grande que la otra. y me agarraba y me atorcía
y me decía, ¡Mira, los predicadores no actúan así! Yo no sé cuántas
veces yo oí esas palabras. Cuando tenía como once años de
edad, no recuerdo lo que hice, estoy seguro que fue bien malo.
Mi mamá me cogió me aló por la oreja, me llevó al cuarto de
ella, me la torció bien duro, ahí me gritó, ¡Hijo, los predicadores
no se comportan así! Ah, yo tenía un gran respeto
por mi mamá, era una gran sierva de Dios, una mujer de oración,
por las oraciones de ella que estoy aquí. Yo la miré y por primera vez
en mi vida le grité a mi mamá, Y le dije, mamá, si algún día
yo llego a ser predicador será porque Dios quiera y no tú. Déjame quieto. Esa fue la última vez que mi
mamá me dijo que iba a ser predicador. Jamás me lo dijo. Pero mi mamá
oraba por mí, oraba por mí. Y cuando tenía 17 años de edad,
yo estaba locamente enamorada de una chica, estaba enamorado
de esa muchacha que eso era una cosa tremenda. Soñaba con ella,
deseaba estar con ella todo el tiempo. Y fui a ese retiro de jóvenes
y oí una voz dentro de mi corazón que me decía, oye, esta no es
tu mamá. Este soy yo. Yo te necesito para que tú prediques
la palabra. Yo te necesito para que tú vayas
a anunciar las buenas nubes de salvación. Y ahí tuve una guerra dentro de
mí. Si me voy con Dios, la muchacha me deja. ¡Ay, qué dolor! ahí estuve luchando como 5 o
10 minutos y por fin le dije ok señor lo que tú quieras aquí
voy y con los ojos cerrados yo no sé cómo yo caminé al frente
pero cuando yo abrió los ojos yo estaba al frente dándole la
mano al pastor diciéndole al pastor Dios me ha amado a predicar
y aquí estoy para dar mi vida al señor y desde ese momento
jamás he sentido deseo de ser otra cosa que no sea predicar
el evangelio Moshe, Moshe tenía suficientes
razones para pedirle a Dios que acabara con Israel de una vez
y para siempre. Dijo, si yo hubiese sido Moshe,
yo creo que yo le hubiese dicho a Dios, mira Dios, ¡acaba con
esas abandijas que están ahí! ¡Elimínalos a todos! ¡Estoy cansado! Pero ¿sabe una cosa? Moshe no
lo hizo. ¿Sabe por qué no lo hizo? porque Moisés estaba más
preocupado por la reputación de Dios que por su conveniencia
personal y sus sentimientos. Cuando tú vayas a hacer algo,
piensa en Dios y su reputación. Cuando te venga una tentación,
pastor, a hacer algo indebido, piensa en Dios y su reputación. Cuando Satanás te ponga una trampa
al frente para tratar de sonsacarte y echarte afuera, piensa en el
Dios Todopoderoso, que es digno de toda honra y de toda gloria.
Eso fue lo que Moisés hizo. Ya Dios había decidido, Dios
había decidido acabar con aquella generación, pero Moisés intervino
en favor de ellos. Y es aquí donde llegamos al mensaje
de esta noche. con el versículo 41. Nota en
primer lugar aquí la reacción de Dios a la murmuración de la
gente. Esa reacción no tardó en el Libro
de Números, capítulo 16. Versículo 44 dice, y habló Jehová
a Moisés diciendo, apartaos del medio de esta congregación, y
los consumiré en un momento, y ellos se postraron sobre sus
rostros. Ya Dios había determinado, los
iba a acabar, los iba a eliminar, estaba cansado de ellos, de sus
quejas, de su idolatría, de sus murmuraciones. Ya Dios estaba
listo para acabarlos. La mortandad ya había comenzado. Esa mortandad fue exactamente
igual que la misma mortandad que ocurrió en Egipto cuando
los primogénitos murieron. Exactamente la misma. Mira lo que dice en el libro
de Éxodo, capítulo 12, versículo 29. Éxodo 12, 29. A ver quién
fue el que trajo esa mortandad. Libro de Éxodos capítulo 12 y
el versículo 29. Y aconteció que a la medianoche
Jehová hirió a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde
el primogénito de Faraón, que se sentaba sobre su trono, hasta
el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todos
primogénitos de los animales. Note cómo comienza el versículo.
Jehová hirió, y ahí en Números capítulo 16
encontramos, volvió a ocurrir lo mismo. Dios hirió, y la mortandad
comenzó. Mira la orden de Moisés en segundo
lugar. Moisés y Arón cayeron sobre sus rostros y a Moisés
le dio la orden a Arón que hiciera algo. Porque el único
que podía hacer algo era Arón. Porque fue a él a quien Dios
seleccionó de su monsacerdote. Era Arón el que podía hacer la
expiación. ya no podía Moisés hacerla. Una
vez que Aarón fue establecido como sumo sacerdote, Moisés no
podía hacer ninguna expiación. Era el deber de Aarón y de sus
hijos sacerdotes hacer la expiación. Y en el suelo Moisés le grita
a Aarón, mira, párate y haz algo enseguida, hasta que el Señor
destruya todo el pueblo. Aarón obedeció a Monses e hizo
lo que sabía que se debía de hacer. Léelo al versículo 47
del Libro de Números, capítulo 16, 16-47. dice la palabra de Dios. Entonces
tomó Aarón el incensario, como Moisés le dijo, y corrió en medio
de la congregación, y aquí que la mortandad había comenzado
en el pueblo, y él se puso, y él puso incienso e hizo expiación
por el pueblo, y se puso entre los muertos y los vivos, y cesó
la mortandad. Tomó el incensario, le puso fuego
del altar, tiene que recordar que el fuego del altar era el
fuego que venía del cielo no se podía poner fuego extraño,
los dos hijos de Aarón pusieron fuego extraño y Dios los mató,
el fuego que estaba ahí era el fuego de Dios y ese era el fuego
que había que poner en el incensario lo echó en el incensario, le
echó incienso y salió corriendo ahora mira, déjeme decirte esto Aarón no era un jovencito. Para esta época Aarón tenía como
110 años. Su cara estaba arrugada. Las manos
estaban manchadas. No tenía muchos músculos. Sus piernas estaban débiles por
la vejez. Pero la Biblia dice que salió
corriendo. Yo me puedo imaginar a Aarón con el incensario en
la mano, corriendo, corriendo. Tengo que llegar allá antes que
la muerte llegue a esto. Tengo que llegar, tengo que llegar.
Y la Biblia dice que llegó y se puso entre los muertos y los
vivos y levantó el incensario y paró la muerte. Paró. Aarón es un tipo de Cristo. Cristo dejó el cielo de gloria
por ti y por mí. Cristo se hizo hombre para poder
redimir al hombre. Con el incensario de Su sangre
vino a redimir a la humanidad que estaba muerta, perdida. No hemos sido redimidos con cosas
corruptibles como oro o plata, sino con la sangre preciosa de
Jesucristo, como de un cordero y sin mancha y contaminación.
Yo puedo ver al Señor Jesucristo bajar del cielo con el incensario
de Su sangre, corriendo para ir a rescatar a los pecadores.
Aquí estoy, esta es mi sangre. Todo aquel que cree en mí es
perdonado, es salvo, tiene vida eterna. ¿Quién quiere venir?
¡Vengan! Lo hizo Jesucristo. por ti y
por mí. Ahora nos toca a nosotros. Ahora nos toca a nosotros seguir
el ejemplo de Aarón y seguir el ejemplo de Jesucristo. Tú
y yo tenemos un incensario. Está aquí. Este es nuestro incensario. Tenemos que correr con el mensaje
de la Biblia y ponernos entre los vivos y los muertos y declararle,
Cristo salva, cree en Jesucristo, aceptele como su Señor y Salvador,
si crees en Él, Él te perdona, hay salvación. Tenemos que ir
con el incensario de la palabra de Dios a buscar a los perdidos
que están muriendo sin esperanza de salvación. Ese es el mensaje. de esta enseñanza. Para vergüenza suya, aquí hay
algunos de ustedes que nunca, nunca, nunca han ganado un alma
para Cristo. Tú nunca le has dado el Evangelio
a nadie. Tú nunca le has testificado a
una persona Tú nunca le has llevado lo incensario
a la Palabra de Dios. Tenemos que correr con el mensaje
de la Biblia y ponernos entre los muertos y los vivos, y declarar
que ya se hizo la expiación, Jesucristo lo logró, que hay
salvación, hay redención, y todo aquel que invocare el nombre
del Señor será salvo. El tiempo está avanzando. Jesucristo
viene pronto. Cuando estaba en la Universidad
Bob Jones, los sábados, hermanos Gales se recuerda esto, los sábados
venían capilla misionera y venían misioneros a hablarnos. Venían misioneros de diferentes
países. a retarnos. En una ocasión vino una pareja
que eran misioneros en Haití, y en vez del hombre predicar,
lo que hizo fue que ilustró, junto con su esposa, una experiencia
que estuvieron en Haití. Y la esposa se sentó en medio
de la plataforma, yo nunca me he olvidado de eso, simbolizando
el grupo de personas en la villa a la cual el misionero poblado. Entonces el misionero llegó a
la villa ahí, predicó la palabra del Señor, dio una invitación,
y cuatro o cinco de las damas que estaban allí aceptaron al
Señor Jesucristo como el Señor y Salvador. Y entonces el misionero dijo,
bueno, voy a venir la semana que viene para darles clases. Y ya se iba
a ir cuando una señora le dijo, ¡misionero! Por favor, espere
un momentito. La esposa de él estaba haciendo
el papel de esa señora. Y dice, misionero, yo quiero
hacerle una pregunta. Dígame, ¿cuánto tiempo hace que
usted conoce este mensaje? De Jesucristo, Monserrat, dice,
ah, sí, yo, 35, 40 años. ¿35, 40 años? Misionero, dígame, ¿cuánto tiempo
hace que su gente allá en América conoce este mensaje? Pues mire,
posiblemente para ese entonces era como 125 años de la historia
de la Nación. Él dijo, posiblemente 125 años
desde que la Nación comenzó, porque los peregrinos trajeron
el mensaje cuando vinieron a América. Y la señora abrió los ojos y
le dice, Misionero, ciento veinticinco años de que su gente conoce este
mensaje y ahora que usted llega aquí con lágrimas en los ojos
le dice misionero si ese mensaje que usted nos dijo es cierto mi esposo se perdió tres años atrás tuvimos una tragedia
y mi esposo murió en un accidente con lágrimas corriéndole sobre
las mejillas y dice, misionero, diez años atrás mi mamá murió y mi mamá no sabía de esto que
usted nos está diciendo. Misionero, yo quiero preguntarle
por qué su nación y usted se echaron tanto tiempo en venir
aquí a hablarnos de Cristo. Si alguien hubiese venido más
temprano, mi esposo hubiese sido salvo. Si alguien hubiese ido
más temprano, mi mamá hubiese sido salva. ¿Por qué se echaron
tanto tiempo? ¿Quién sabe cuántas personas
estarán en el infierno diciendo por qué alguien no me habló?
Ah, quizás es tu vecino. ¿Por qué no me ha hablado? Quizás
es tu barbero. ¿Por qué no me ha hablado? Déjame el incensario de la sangre
de Cristo. y la Palabra de Dios y dile,
Cristo te ama y murió por ti. El Señor nos ayude a llevar el
mensaje entre los muertos y los vivos. Padre eterno, gracias. Gracias por tu Palabra.
Entre Los Muertos Y Los Vivos
Series Conferencias 2005
Predicado durante una Conferencia Fuegos de Evangelismo/La Espada celebrando los 75 años de la Primera Iglesia Bautista de Habla Española en Brooklyn, NY.
| Sermon ID | 950502912 |
| Duration | 43:24 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Bible Text | Numbers 16:41-50 |
| Language | Spanish |
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