00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Sí, en octubre, la primera semana
de octubre, por veinticinco años, hemos tenido una conferencia
nosotros y había todo el tiempo ese conflicto y luego también pasamos nueve años en la construcción de un templo. Nos metimos a construir un templo
Habíamos construido dos partes, ya dos fases de la iglesia y
nos ha ido bien. Y luego, empecé a construir el templo
que estamos ahorita, que vamos a inaugurar ahora, dedicar a
Dios ahora en abril. Y me llevó nueve años y un Nervous
Breakdown para acabar ese templo. Ya lo teníamos parado y se nos
cayó en las cabrillas. hasta abajo y ya no sabíamos
si si Dios me había dicho que lo empezara o el diablo me había
dicho que lo empezara nunca has estado ahí cuando no sabes si
Dios o diablo te ha puesto a hacer lo que estás haciendo algunos
de ustedes se ven sorprendidos porque porque no saben, por eso
creen que todo lo que hacen se los mandó Dios hay veces que
hay veces que Dios manda hasta al diablo Nosotros somos los
únicos que Dios no puede usar. El diablo es más obediente. Dios
le pregunta dónde vas y dónde vienes y Él responde. Nosotros
somos peor que los demonios. Ellos le pedirían tiemblan. Nosotros estamos tan acostumbrados
como los niños chiflados. Una salvación que no se pierde.
Así que nosotros estamos ya bien chiflados. Aunque Dios tiene
cómo tratar con nosotros. Voy a predicar una mañana acerca
del texto más triste de la Biblia. Libro de Ziquiel, capítulo 22
y verso 30. El texto más triste de la Biblia. Y busqué entre ellos hombre que
hiciese vallado, y que se pusiese a la brecha delante de mí, a
favor de la tierra, para que yo no la destruyese y no lo hallé. Padre bendice la lectura y ayúdanos
con el mensaje en Cristo Jesús. Amén. ¿Para qué es que Dios buscaba
este hombre? Bueno, Jeremías cinco uno dice,
recorrí las calles de Jerusalén y mirar ahora, informaos, buscad
en sus plazas a ver si hay hombre, si hay alguno que haga justicia,
que busque verdad, y yo la perdonaré. Dios dice, si nomás pudiera encontrar
un hombre que hiciese vallado, Dios no puede ver el pecado y
Dios tiene que tratar con el pecado y Dios nomás sabe de un
modo para tratar con el pecado y eso es con justicia y Dios
necesita un hombre que sirva de intermediario para que lo
haga posible, que Dios pueda tener alguna misericordia sobre
este pueblo pecador, necesita un intercedor, necesita un representante
humano aquí en la tierra lo tuvo en Moisés, Moisés y Dios, y algún
día se han puesto de acuerdo, no hubiera un judío en la tierra.
Un día se levantaba Dios de mañana y decía, ¿sabes de qué, Moisés?
Hazte a un lado, ya me tiene cansado esta gente, los voy a
destruir y voy a hacer de ti un pueblo nuevo. Y Moisés decía,
Señor, acuérdate, Señor, ¿qué van a decir tus enemigos que
para eso los sacaste de Egipto? Y otro día se levantaba la mañana,
hastiado, cansado, Moisés, y decía, Señor, Señor, mátalos ya y esta
gente cabezona que no hace el caso. Pero nunca se pudieron
de acuerdo, yo estoy seguro que se pudieran de acuerdo. Este,
ya no hubiera, no hubiera judío. Pero Dios anda buscando un hombre.
Dios sigue en la búsqueda, Dios no ha dejado de buscar. Es una
búsqueda divina. Es una búsqueda divina. Tres
veces al año, dice Éxodo veintitrés y siete, tres veces al año se
presentarán todos los varones delante de Jehová el Señor. Tres
veces al año tenían que venir al Antiguo Testamento y presentarse.
Dice, y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos
vacías. No podías venir y presentarte
nomás, aquí estoy, ¿verdad? Tenías que tener algo en tus
manos. Yo te pregunto esta mañana, ¿qué le has traído a Dios esta
mañana? ¿Qué le has traído a Dios? ¿Dios
anda buscando un hombre? Dios anda buscando un hombre,
esta es una búsqueda divina. En el pasado Dios encontró hombres
como Noé, como Moisés, como Jereón, como Neremías, como Samuel, como
Neremías, como Jeremías, y aún amos. Qué tremendo, cuando Dios
ya les había mandado algunos de los más tremendos predicadores
al pueblo de Dios, y el pueblo de Dios no hacía caso. Oye, la
obediencia de Ezequiel, Ezequiel fue como un triato, como un círcume,
Dios le pide, está ahí, lo encuentras, jugando los soldaditos, tirado
en el camino, desnudo, semidesnudo, la gente la mofa, la risa, de
ver a este hombre de Dios, ahí Dios, tratando de agarrar la
atención del pueblo de Dios. se ofendían y les mandó a Isaías,
aquel hombre de cuente, aquel hombre de palabra, aquel hombre
de inminencia para hablar, no hicieron caso. Les mandó a Jeremías,
aquel hombre que los seguía con lágrimas por donde quiera y no
hicieron caso. Les mandaba uno y a otro y a
otro les mandó Dios y el pueblo no hacía caso. Al fin Dios en
la búsqueda de hombre vaya por el monte y encuentre un bollero. Ahí dicen, ¿quién es un boyero?
Boyero era un hombre que arriaba bueyes. Es lo que dice Amós de sí mismo,
Señor, yo ni profeta, ni hijo de profeta, yo soy boyero y cosecho
higos silvestres. Y Dios lo llama y se mira, ve
y habla del pueblo de Dios, Amós. Un hombre rudo, un hombre directo,
un hombre de campo. y Dios lo llama, porque Dios
anda buscando toda clase de hombres, Dios puede usar cualquier clase
de hombre que quiera, que se consagre a Dios y que busque
a Dios, Dios te puede usar. El problema es cómo quieres que
Dios te use. ¿Sí me entiendes? Yo entiendo
ahora que cuando Dios me salvó, Dios me llamó. Mi llamamiento
y mi salvación van mano en mano. Yo estaba listo para predicar
el día después de que fui salvo, yo estaba listo para predicar.
Pero no prediqué, porque eso es lo que yo oí hace 30 años
cuando yo fui salvo. Tenías que ser tartamudo, vergonzoso, mudo,
o algo para que Dios usara aplicar porque todos los aplicadores
que usaba yo decía hermano yo soy muy tímido y yo no quería
y Dios me llamó si me entiendes? y hermano yo tartamudo y yo esto
y yo malo y muchos desobedientes se tardaron 10 años para cuando
al fin se rindieron después de yo llámales y llámales y llámales
yo leí la biblia y dice la biblia que Dios usa lo que no es para
hacer lo que es y que Dios usa la debilidad y a mi lo que me
sobraba era lengua Dije, no, de seguro que a mi no me va a
usar, porque yo si puedo hablar. Estos hondos que están ahí no
pueden hablar. ¿Verdad? Y por eso Dios, más
gloria en este tartamudo, más gloria en este vergonzoso, más
gloria en este que le falta palabra. Entonces me llevé como un año
por cuando agarré la onda que no era así. Hay gente en el ministerio que
no debería estar en el ministerio, perdónenme, no deberían estar
en el ministerio. Hay gente que está en el ministerio porque
quiere estar en el ministerio, porque piensan que es para lo único
que Dios los ha llamado. Y hay gente que no está en el ministerio
que debería estar en el ministerio. Esta cosa es sencillita, fácil
de ver. Bueno, Dios llama, pues yo sé
que Dios llama, pero responden muchos que Dios no llamó. Por
eso estamos como estamos, dice una canción mundana, por eso
nunca progresamos. Porque ves gente que no tiene
negocio en el ministerio y así no hay ministerio. Y gente que debe
estar en el ministerio, resistiendo estar en el ministerio. Dios
anda buscando hombres. Dios llamó a Pedro y a Pablo,
a Mateo y a Lucas. Dios llamó hombres en el Antiguo
Testamento. Dios llamó hombres en el Nuevo
Testamento. Dios llamó hombres como City Star. ¿Sabes quién
era Sittistad? Era un hombre profesional, jugaba
cricket. Este hombre, cuando Dios lo llama,
escúchame bien, es millonario y a 24 horas se deshizo de todo
su dinero y se rindió al ministerio. Dios llamó a hombres como David
Livingstone y Hudson Taylor. Dios llamó a hombres en el siglo
XX como a Roloff y a Hiles y a Rice. Y Dios llamó a hombres como a
Fernández y a Cortés y a Casillas. Y a José Acevedo, Dios ha estado
llamando hombres y Dios sigue en la búsqueda de llamar hombres. Dios anda buscando hombres. Y sin ofender a nadie, ni usar
palabras que ustedes malusan y malentienden porque no entienden
la lengua de Cervantes. Y pues ya mucha gente no lee
el diccionario, hombre. Hay palabras que no son malas en el diccionario.
La palabra desgraciado no es una mala palabra. Es una persona
sin gracia, Señor. Lea el diccionario. Nosotros
le hicimos una maldición, hijos, que vos estés desgraciado, pero...
¿Sí me entiendes? La gente no lee el diccionario.
Alguien me dijo, no tengas cuidado con lo que dice, porque la gente
del Caribe... Pues la gente del Caribe compre el diccionario.
Si igual, ahora es pecado mío que
tú no sepas la lengua que hablas. ¿Sí me entiendes? ¿O es pecado
mío que no te hayan enseñado a leer? ¿Por qué voy a pecar
yo si tú eres el ignorante? Es una búsqueda urgente, es una
búsqueda urgente. Hay urgencia. Dice la palabra,
dice, si la trompeta viene sonido incierto, ¿quién se prepara para
la batalla? Oyes, hay una lucha, hay una
batalla y Dios está buscando hombres que hagan brecha, que
hagan vallado. Dios anda buscando hombres que
entren a la lucha, y duro de encontrarlos. Encontramos niños,
nenes, como decimos en inglés, mama called and daddy sent, ¿sí
me entiendes? Encontramos muchachos, no sé
si esto sea mala palabra para ustedes, pero ahí les va, llorones,
cry babies, chilletas, ¿sí me entiendes? En los tiempos de
nuestros padres, le hubieran dado una juetiza, una chicotiza
por estar de chillón. No es pecado que el hombre llora,
pero el hombre llora solo, Señor. Llora solo. ¿Qué voy a hacer,
mujer? ¿Qué vamos a hacer, mi amor?
Eva lleva la batuta espiritual en la casa. La mujer, la pastorita,
lleva todo ahí. En relato si ella pensara que,
ella deseara que mejor fueras fentecostés porque así la podía
agarrar de plazno, ¿si me entiendes? Pero así tiene que estar ahí
escondidita, detrás de ti. Dice que te estás
apoyando en ella. ¡Ley la Biblia, mijo! ¡Ella se
debe de apoyar en ti! Dios anda buscando hombres, hombre. El negocio, los negocios del
Rey. Dice allá en el Antiguo Testamento,
requieren prisa. Hay urgencia, hay urgencia, porque
la hora viene cuando nadie puede obrar. Tenemos que estar trabajando
para el Señor. Es una búsqueda urgente, hermano. Hay urgencia, esta cosa requiere
urgencia, y Dios sigue buscando hombres. La misma Biblia no dice
que nos portemos varonilmente. ¡Varonilmente, pórtese como hombrecito,
mijo! Ay hermano, déjeme decirle cómo
me está yendo a mí. Pues si te está yendo bien, dale
gracias a Dios. Y si te está yendo mal, dale
más gracias a Dios, porque Dios te ha confiado que tú puedes
con el mal que te está yendo. Ahora, los que no están haciendo
nada y le está yendo bien porque el diablo tiene apapachados, ¿sí
me entiendes? ¿Ves cómo no les cernimos de
qué viene de Dios y qué viene del diablo? y al que le está
yendo mal porque Dios le ha confiado, que salga del otro lado del horno
de la aflicción purificado. ¿Sí me entiendes? Decía de andar
haciendo algo mal porque mira cómo lo trae el diablo. Te digo
que lo que menos leemos, siendo fundamentalistas, lo que menos
leemos es la Biblia. La gente la lee todos los días y todos
los días y todos los días y menos la entienden. Él me dijo, hermano,
¿y quién cree usted? Entre más viejo me hago, más
creo y menos pienso. Cuando yo tenía 30 años de edad,
pregúntame lo que quieras, yo sabía todas las respuestas a
todas las dispensaciones, todas las razones que podía decir cómo
obraba Dios. Pero Dios, como no le gusta que
andemos de jatán, de jatándonos cuando sabemos, cada vez que
yo ya tenía a Dios bien figurado, bien calculado, puesto en mi
cajita, se me salía de la cajita. ¿Nunca te avergonzaba a ti más
de una vez? para quitar todo al hablador nunca has dicho que
esto no es de Dios y resulta que Dios lo hace y no era de Dios, Dios no hizo
nada para que no andes de hablador, Dios es tonterita a ti que anda diciendo
quien es de él y quien no es de él Dios hace lo que le da la
gana, es soberano, es soberano, es soberano digo porque, tu sabes que, que
pensó usted del mensaje hermano pues hermano yo pensé que no
hay necesidad de que se hable así Mira, Dios es soberano, hombre. Estoy aquí porque Dios quiso
que estuviera aquí. ¿Sí me entiendes? Y estás ahí
porque Dios te quiere tener ahí. Y has prosperado porque Dios
quiere que prosperes. Y no te va a caer el avión en
el que nos vinimos o nos vamos a ir, porque Dios no va a permitir
que nos decaigas. Así que deja de tener todo bien
calculado, bien figurado, y cae de rodillas dándole gracias a
Dios que Dios sigue siendo soberano. Es una urgencia, es una búsqueda
de compasión, como les decía anoche, el hombre perdido, el
hombre está perdido sin Dios y sin esperanza, el hombre está
perdido, pero él al ver las multitudes tuvo compasión. Dice la palabra
de Dios allá en Lamentaciones, capítulo 2, versos 11 al 12,
mis ojos desfallecen de lágrimas. Dice, se conmueven y se entraña
mi hija lo está derramado por tierra a causa del quebrantamiento
de la hija de mi pueblo cuando desfallece como dice como el
dios en las calles de la ciudad derramando sus almas en el regazo de sus madres mira
cómo está el mundo Dios dice dice aquí Jeremías mis ojos desfallecen
de lágrimas Al ver la situación, al ver cómo están las cosas,
hermano, Dios se conmueve al ver cómo están las cosas. Dios
se conmueve, aunque Dios los permite, escúcheme bien, Dios
se conmueve. ¿Tú crees que Dios no fue conmovido
por el tsunami? Porque nosotros, tú dirás, Lolo,
es el castigo de Dios, ¿sí me entiendes? lo peor que pensamos
cuando pegó el huracán en New Orleans y pegó ahí donde están
toda esa eh eh gambling y todo eso de apuesta es el juicio de
Dios pero yo te garantizo que Dios está conmovido por las miles
de personas que están ahí en medio de todo la justicia de
Dios Dios es un Dios compasivo Dios es un Dios que sobre todo
es conocido por el amor que tiene para un mundo pecador si no fuera
por la misericordia de Dios no estuviéramos aquí si no fuera
por la misericordia de Dios yo todo el tiempo yo le enseño a
mi iglesia que conteste cuando les hago esta pregunta ¿cómo
estás hermano? y yo todo el tiempo le contesto
a la iglesia mejor que lo que merezco pastor ¿cómo estás hermano? mejor de lo que merezco algunos
de nosotros ya estuviéramos en el infierno si no fuera por la
gracia de Dios Algo nosotros no hubiéramos llegado aquí. Esto
requiere compasión. ¡Oh, si mi cabeza fuese en aguas
y mis ojos fuentes de lágrimas y cegrevías para que llorara
día y noche los muertos de la hija de mi pueblo! Dios es movido,
y Dios se mueve a misericordia, y Dios se mueve a compasión,
y en la búsqueda, Dios busca un hombre del mismo temperamento,
porque si tú no tienes compasión, tú no le sirves a Dios pa' nada,
escúchame bien. No le sirves a Dios pa' nada.
No importa qué tan bonito hables, no importa cuánta educación tengas,
no importa cuánta labia tengas, no importa qué tan inteligente
seas, no importa cuánto billete traigas en la bolsa, no importa
quién seas, no le sirves a Dios pa' nada. la busca, el hombre
que Dios busca tiene que ser un hombre compasivo tiene que
ser un hombre movido en la urgencia entonces puede bajar una emergencia
una emergencia hay gente que carga muchos tiliches ¿entiendes
la palabra tiliches? muchas cositas la bolsita y esto
y lo otro ¿me entiendes? hay gente que tiene que echar
mucho hairspray en el pelo nomas para salir de la casa ¿me entiendes?
hay gente que la ves como que nunca se despeina Se puede imaginar
una urgencia para que sirves tú. ¿Entiendes? ¿Para qué puede servir una urgencia
una persona que tiene su vida tan acomodadita que tiene que
encontrar un tiempecito para servir a Dios? Este hombre que Dios busque es
un hombre que cuando el momento es una urgencia, se mueve, cueste
lo que cueste, pase lo que pase, a cualquier consecuencia responde
al llamado de su Señor. su nombre compasivo. ¿Por qué,
hermano? Porque Dios no quiere que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Hay una gran
necesidad de madres como Susana Wesley. Con eso no te hicieron
que tengas trece hijos, hija. No, no, no. No recomiendo que tengas los
hijos que tuvo Susana Wesley, pero sí recomiendo que le des
efecto a los tres que tienes. ¿Me entiendes? No por la razón
que estamos perdiendo a nuestros hijos, es por la falta de efecto
que tienen. Nuestros hijos no, no comunicamos
con ellos. Necesitamos madres como Susana
Wesley, necesitamos padres, padres de la verdad, padres que enseñen
a sus hijos de la vida. Yo doy gracias a Dios por mi
padre. Mi padre fue un hombre duro, pero fue un hombre que
me enseñó a vivir. Yo no llegué aquí a donde estoy.
Yo no llegué a donde estoy en la vida si no fue por los consejos
que me enseñó mi padre. Yo no he logrado lo que he logrado
en la vida sin aplicar aquí las virtudes. Mi padre era un hombre
muy particular. Él vino de México allá en la revolución a este
país. Y cuando él vino, él tenía un negocio y en el negocio llegaba
un hombre, por ejemplo, a pedir trabajo. Y llegaba en la mañana
y decía, Don José, ¿ocupa? Y eran como las 10 de la mañana
y le decía a mi papá, no, fíjate que no estoy ocupando. Si iba
el muchacho, le decía a mi papá, papá, ¿por qué no lo ocupaste?
Estamos ocupando gente. Digo, son las 10 de la mañana,
¿qué horas es esta de andar buscando trabajo? Y yo le decía, ¿cómo
sabes que no tiene unas dos, tres horas de estar buscando
trabajo? Dijo, no, le he visto los ojos, lo hinchado que los
trae y se acaba de levantar. All right. Al día siguiente venía
otro, llegaba a las 8 de la mañana. Dice, entonces, ¿y lo va a ocupar?
Lo miraba mi papá de arriba abajo. Dice, ¿ya tienes trabajo con
José? Dice, mi papá, no, no tengo. Dice, ¿qué pasó, papá? Este sí
llegó temprano, ¿por qué no ocupas? Dijo, es mugroso para trabajar.
¿Cómo sabes, papá, que es mugroso trabajar si no le vistes una
oportunidad? Dijo, ¿le viste los zapatos? Digo, ¿cómo un hombre
trae los zapatos? ¿Escuchaste lo que le voy a decir?
Digo, así trae las truzas. Así creían los viejitos de antes.
¿Sí me entiendes? Ya todos se dieron los zapatos,
¿no? Al siguiente día llegaba uno
a buscar trabajo. Yo me fijaba, llegó temprano.
Trae los zapatos dobleados. Dije, este sí lo va a ocupar.
Le daba la mano a mi papá al hombre a saludarle y el hombre
le bajaba la vista, le movía la vista, no le miraba el ojo.
Bueno, le daba a mi papá la pertona en la mano y decía, fíjate, no
hay trabajo. Le decía, ¿qué le haces de mal,
papá? Trae los zapatos boleados, las truzas las ha de traer limpias.
Papá, llegó a tiempo, ¿por qué no lo ocupaste? Le decía, mi
papá, este hombre me va a robar. Pero papá, ¿cómo sabes que te
va a robar si este hombre... Cuando le vi el saludo de mano,
lo vi a los ojos. No me pudo ver a los ojos. Parecía... No tenía sentido esas ideitas
que tenía mi papá. Pero yo ocupé mucha gente en
la tienda Kroger. Fui gerente de una tienda Kroger
y ocupé mucha gente por muchos años. Y ¿sabes qué? En la práctica,
cuando lo apliqué a lo práctico, tenía mucha razón mi papá. ¿Estás
diciendo que Dios anda buscando hombres y padres que pasen información
que ellos recibieron a sus hijos? ¿No entiendes? Tú sabes pescar,
tu hijo nunca les enseñó una vara. No le has enseñado cómo
pescar. Tú sabes tantas cosas, tu hijo
no sabe nada, ni cambiar una llanta, ni un carro. Nada le
has enseñado a tus hijos. Nada les enseñas. ¿Me entiendes?
O el conocido es para nada. No sabes hacer nada. O no le
has enseñado nada. ¿Me entiendes? Papá, te lo dio
Dios de este tamaño. Te lo dio Chimuelo. Te lo dio
que no anduviera. Dios necesita padres. Dios necesita
maestros, escúchame bien. Dios necesita maestros. Y debe
decirte que Dios necesita, no toda la gente que Dios usa necesariamente
tiene que ir al ministerio. Dios no anda buscando que todos
entran al ministerio. Alguien tiene que sostener el
ministerio. Sabes que en los tiempos, nomás ahora, nomás ahora
los que no sirven para nada entran al ministerio. ¿Qué vas a hacer?
No me agarró la universidad, pues métete al instituto, pues
si no hay más, pues métete. Nomás ahora no acabamos ni la
prepa, nomás nos metemos al instituto, porque pensamos que Dios usa
la ignorancia. Si tú lees la historia de los
hombres de antes, eran doctores, ingenieros, abogados, tenían
profesión. y tenían billete. No es pecado
trabajar y ganar dinero. No es pecado. Yo sé que alguien
dice, el justo por la fe vivirá, pero él no vive por fe, él vive
por feria. ¿Sí me entiendes? Yo sé qué la gente dice. Pero
yo te digo lo que digo yo. Yo digo que mis hijos me los
dio Dios a mí, y alguien que no le da provee para su familia.
¿Me entiendes? Y Dios me dio dos manitas. Y
tengo que trabajar, trabajo. Y no es pecado trabajar. Hay
gente, cuando yo empecé en la iglesia, yo trabajaba. ¿Sabes
dónde conseguí mucha de la gente que está en la iglesia? Trabajando.
¿Sí lo entiendes? ¿Cómo crees que la conseguí?
¡Trabajaba! Y al trabajar, les testificaba. Y así los fui ganando,
los fui ganando. Hay gente que... Por ejemplo,
hay gente que no viene a las conferencias porque dice, hermano,
no puedo dejar, estoy bien ocupado, hermano. Estoy tiempo completo. Tienes 25 personas, tiempo completo.
El día que te doy 100, vas a tener que poner la cama en silla de
pulpo y todo. Pero hay gente que... Dios ha
negociado toda clase de gente, no nomás pastores. Mira, ¿tú
sabes quién fue J.L. Craft, de Craft Keys? Fue un
cristiano. No tengo todos los datos, los
tengo en otra parte, pero no te los quiero dar ahorita. Colgate fue
un hombre que vino aquí, se entregó a Dios, hizo a Dios su socio,
y conocemos de la pasta Colgate. J.C. Penney, Baldwin Locomotors,
Proctor, hizo el jabón, Ivory Soap, Crowell hizo la avena y
así podemos seguir con tantas. El señor Turner, un hombre que
hizo maquinaria, que vino, terminó dándole a Dios 90% de todo lo
que tenía. Y te garantizo que con el 10%
que le quedó, no vivía como pobre. Dios anda buscando hombres a
quien confiarles las riquezas de este mundo, escúchame bien.
Ahora, hay mucha gente que quiere ser negociante. Para ser negociante
tienes que ser bueno, mijo. Ahora hay muchas ratas en el
negocio, ¿sí me entiendes? Y muchas veces piensan que hoy
en día tienes que ser ratero para ser un buen negociante,
porque hay mucha trampa, ¿sí me entiendes? Pero Dios trabe
al hombre. Yo conozco hombres que Dios los
levantó de la nada a ser grandes empresarios. Dios anda buscando
gente en la que Él puede confiar. Mira, Jason Fenn era carnicero
en 1899. ¿Sabes por qué él se fue en quiebra? Fracasó porque él no le iba a
dar una mordida, dijémosle en México, un bribe, dijémosle en
inglés, una mordida a un cocinero que quería una botea de whisky
para entregar carne en uno de los hoteles más grandes de la
ciudad. Dijo, yo puedo perder todo. Dijo, lo he perdido todo,
pero he aprendido. Dijo, esto es lo que dijo J.C. Penney. Y la mayoría de ustedes
lo traen en la cintura, el nombre de él alrededor de la cintura.
He perdido, dice, he perdido todo, pero he aprendido. Fíjate
lo que dijo, he aprendido a no ser conformista, a serle fiel
a Dios. Cuando él murió en 1971, a la
edad de 95 años de edad, tenía 5 secretarias, todavía trabajaba el viejito
a los 95 años de edad, escúchame bien, dejó 1660 tiendas, 3 generaciones
de predicadores bautistas, escúchame bien. un negocio de 4.1 billón de dólares
en cinco naciones Dios anda buscando hombres Dios decide dónde te
pone Dios decide para qué le sirves pero no tenemos miedo
a creer en Dios yo tengo un hombre en mi iglesia le dije a este
hombre yo batallaba y batallaba y batallaba y batallaba su esposa
hacía unas tortillas de harina que parecían manas del cielo
Yo le dije, mi hijo, tú tienes el remedio. Dijo, hermano, no
hay otro trabajo, tú tienes el remedio en la casa, mi hijo. Esa mujer
que tú tienes te va a hacer rico. Pero la gente tiene miedo de
creer que Dios los puede bendecir. Y luego alguna gente, la buena
tiene miedo, y la que no debe dice, me voy a meter al negocio
para servir a Dios mejor, y luego se convierte en esclavo del negocio,
y luego ni a la iglesia viene. Yo digo que Dios anda buscando
hombres. Toda clase de hombres. Hay una gran necesidad. Dice,
bueno, Dios no sirvo para el ministerio. Pero uno quiere entender
que Dios lo tiene buscando. Dios tiene un trabajo muy particular
para ti. A Dios, como quiere, le sirves
en alguna área de tu vida. Tú le sirves a Dios. Dios no
te salvó sin un propósito. Aquel que comenzó la obra en
vosotros la perfeccionará. Todos somos especialistas en
algo. ¿Tú has oído diferentes clases de predicadores toda la
semana? Cada uno de nosotros tenemos un don distinto de cómo
ministramos las palabras de Dios. Cada quien, ¿por qué? Porque
Dios perfecciona. Dios da dones y habilidades y
Dios las perfecciona en cada una de las personas. Dios las
perfecciona. Hay algunos de ustedes que Dios
les dio unos dientes tan bonitos, blancos, tan bonitos, que no
tienen de qué avergonzarse y los traen cerrados. Ahí te emocionan los otros con
todos estos dientes suecos y cuantas, sonriendo por ustedes, porque... Dime que no hay gente que nomás
al sonreír son bendición. Hay gente que nomás donde sonríen,
te hacen sentir en casa. ¿Cómo no? Estás todo amargado
ahí. Hay una gran necesidad, pero
no creas que vienes sin un gran sacrificio. Fue Raymond Lure el que dijo,
era rico, tenía esposa e hijos, pero renunció a todo por predicar
el Evangelio. Se me ha burlado, se me ha golpeado,
se me ha pedreado, he estado enfermo, viejo, pobre. En Burma
fue el primer misionero a los musulmanes y en Burma lo golpearon
hasta dejarlo muerto. En México hubo un hombre en el
siglo XIX llamado Ricardo García, allá en la Huasteca. Ricardo
García llevó el Evangelio a la Huasteca. fue matado, uno de
los mártires mexicanos que hubo en México. No, no, a Dios no
se le sirve sin un sacrificio. Conocí un hombre personalmente,
se llamaba Bob Ford. Bob Ford era un predicador joven
y le salió así como un lunarcito, como una mancha de cáncer en
la piel y se lo operaron y se le quitó y al poco tiempo fue
al doctor y le había pasado a la quijada, al hueso de la quijada
y le dijo el doctor, mire, mire pastor, lo puedo operar, y radicar
el canto ahorita que está pequeño y usted va a tener muchos años
de vida. Pero tengo que decir una cosa,
pastor, ya no va a poder predicar. Dijo él, no. ¿Por qué no ora? Dijo, no tengo nada que orar.
Dijo, porque yo puedo morir, pero no puedo estar fuera de
la voluntad de Dios. ¿Qué ha llamado a predicar? El hombre
siguió predicando y pensarás que con esa determinación y esa
decisión, este hombre Dios lo iba a sanar, pero Dios no lo
sanó. Al poco tiempo, después de dos, tres años, la iglesia
que él había fundado, la iglesia que él había pastoreado por doce
años, la iglesia que había crecido una membresía de más de mil,
le pide que renuncie. ¡Que renuncie! Y lo echan de
la iglesia. El hombre sale y le dice, bueno,
qué mala iglesia. Le digo que que he aprendido
mucho en 30 años. Nada se hace sin que Dios lo
permita, escúchame bien. La iglesia tenía que seguir adelante.
La obra, la obra que Dios hace en mí es más grande que la obra
que Dios hace a través de mí. Aprendas eso, hermano. No somos
nada A poco tiempo su matrimonio,
la presión de todo esto, se desbarata, su esposa lo abandona, se divorcia. Pierde a su esposa, pierde a
sus hijos. Va quedando peor y peor. Terminan un nursing home. El nursing home casi ni podía
hablar, pero lo identificaba a los que estaban ahí. Fue alguien
le dijo, Bob, ¿no crees que hubiera sido mejor que hubieras tomado
la operación? has perdido todo. Y con una voz
que muy apenas podía hablar ya, dijo Bob Ford, yo puedo morir,
pero yo no puedo estar fuera de la voluntad de Dios. Yo te
estoy diciendo que hay un gran sacrificio. Mucha gente no sabe
esto, yo conozco gente que le pregunté a un hombre el otro
día, lo íbamos a ordenar, yo rehusé a ordenarlo porque le
hice dos preguntas. Y yo le dije, hermano, yo me obtengo de esta
ordenación, con todo respeto, yo me obtengo. Y ya no se sabía
qué hacer, porque hoy en día primero ponemos la carne para
festejar la ordenación y luego decidimos ir. Como quien dice,
ya decidimos que debemos ordenar. No hubo una examinación, no lo
examinamos, no nada. Algunos de ellos salen de las
universidades ya ordenados y yo no sé quién los ordenó. Yo hago dos preguntas cuando
digo ordenar a un hombre. Lo primero es, todavía creo esto
profundo en mi corazón, es lo que te voy a decir. Dios puede
usar todo y la sangre de Cristo perdona todo pecado. Pues yo
todavía creo que el hombre que va a pastorear una iglesia debe
ser el ejemplo y el marido de una sola mujer. Cuando pecó Aarón, le quitaron
el listamiento. Es un privilegio, una gran responsabilidad
que te digan pastor. hermano, ¿usted no cree que usted
pudiera caer? pudiera caer mañana pudiera caer entre más viejo
creo que tengo más debilidad a caer que de más joven pero no tengo que ser pastor
para servir a Dios tan alto así pongo la oficina del pastorado
que creo yo y le pregunté al hombre, hermano si usted llega
a caer en adulterio este ¿qué hiciera hermano? bueno hermano
dijo la biblia dice que el hombre justo cae 7 veces y se vuelve
a levantar orale! y la biblia si dice eso pero
no es aplicable ahí si me entiendes? bueno dije strike one luego le
hice otra pregunta le dije hermano y si su esposa no quiere porque
cuando Dios me llamo yo le pregunté a mi amor mi amor me sigues? No, yo ya estaba casado. Ella
se casó conmigo cuando yo era un borracho. La engañé. Ella
no sabía que era marihuana. La engañé. Yo le dije, me sigues,
mi amor. No, Dios me llamó. Y ella me
tuvo que seguir. Porque ella se había casado conmigo.
Ella no está casada con Dios. Está casada conmigo. Mi esposa
no tiene que hacer nada en la iglesia de ninguna parte. Es
mi esposa. Tiene que cuidarme a mí y a mis
hijos y es todo. No la comparo con nadie. No la
ando comparando con la otra hermana que dirige a las femenil. Y la
otra hermana, ya se quien sabe. Que mi esposa no tiene que hacer
nada. Hace lo que le da la gana. Mi esposa no la puedo sacar de
la cuna y no la puedo sacar de la cocina. Porque mi esposa es
una mujer que sabe cocinar y que sabe cuidar niños. ¡30 años en
iglesia! Digo, onda mi esposa, tráigala
para acá, la quiero aquí sentada. Onda la hermana, está en la cuna,
sáquenla de esa cuna. Vaya y sáquenla de esa cuna.
Ahora va el pobre, ya con el pobre y un fiel. Hermana, dice
el pastor que se vaya para allá, que no esté en la cuna. Y pues
como buena esposa le mando un recadito. Dile que ahí voy, nunca
viene. Vieja rebelde, mujer rebelde,
no haces caso. ¿Por qué te quedaste sin la cuna?
Mi hijo, es que están unas hermanas nuevas ahí, llegaron unas visitantes
y unos bebitos nuevos y tú sabes bien que la primera impresión
es muy importante y bla, bla, bla, bla. Mi amor, la conferés,
un año ocupé un chef. Mi amor, no vas a tener que meterte
a la cocina. Todo dejó al chef que trabajar,
porque el chef dijo, con un cuchillo en la mano, dijo, yo no quiero
ni la mujer aquí en la cocina, yo trabajo solo. Dije, a todo dar. Era bueno. no te metes a la cocina mi amor,
no, pero salió el chef y se metió a limpiarla digo que mugrosos
son los hombres para trabajar yo tengo una buena esposa 33
años de casados 33 años tengo de casados yo le pregunté hermano
que si su esposa no lo sigue y el hombre dijo, ah hermano
entonces si, porque yo sin mi esposa no puedo hacer nada Tacha
número dos. Yo me levanté y dije, hermanos,
me disculpo ordenen ustedes, pero yo no puedo ordenar a este
hombre. ¿Tú has sabido, tú sabes la mujercita
que tenía, no sé si era Charles Wesley o John Wesley, pero uno
de los Wesley, ¿sabes la esposita que tenía? Que le tocó la piecita
que le tocó. Estaba prehicando John Wesley.
Y entraba la mujer y él se paraba enfrente de él ahí. y se voltea
a ver y dice, no le hagan caso a este hombre mentiroso, es un
mentiroso cortito de mental de la mamá Dios te llamó a ti, mijo las
mujeres, cuando hay un hombre de Dios, ¿sabe lo que es miedo
de la mujer? que la mate Dios cuando el hombre vive para Dios
cuando Dios está en ti, la presencia de Dios está en ti teme la gente
meterse con el hombre de Dios teme meterse, ¡ay de la mujer!
que no quiera seguir a un hombre de Dios. Dios la quita a un lado. Pero, pues, hermano, la mía no
me la ha quitado. Es que Dios se la puso como lisa,
mi hijo. Se la puso como lisa. Te está puliendo. ¿Eh? Hermano, la mía parece un ancla.
Es el único modo que te tiene Dios amarrado ahí. Si no, andas
como cuete. Pa allá y pa acá y pa allá y
pa acá. Es el único modo que Dios te
puede tener. Haciendo lo que Él quiere hacer. te dio esa piedrota
que te tenga amarrado ahí. Si no fuera por esa mujer, tal
vez vivieras en un carro, en el haciendo detrás del carro,
tal vez estuvieras ahí, buscando calcetines, a cuales dejantes
ahí. ¿Sí me entiendes? Si yo tuviera otra mujer. ¿Tienes
la que Dios te dio? Hay un gran sacrificio, hermano.
La obra de Dios no se hace fácil. La obra de Dios no se hace fácil. Yo no volteo y le digo a mi esposa,
¿qué crees que debo de hacer? ¿Usted no le pide consejo a ella?
No, ella me lo da aunque no se lo pida. Hay un precio que pagar, hermano,
hay un precio que pagar. Pero también, hermano, hay una
gran tristeza, un gran dolor. Dice la Escritura que no hay
un hombre. El texto más triste es que Dios
no hay un hombre. Pues, ¿quién? ¿Quién tiene mejor
búsqueda que Dios? ¿Sí me entiendes? Dijo una iglesia
el otro día, Pastor, no hay amos, Pastor. Tenemos cinco años y
no hay amos, Pastor. ¿Qué, pues, quién andan buscando
a Spurgeon o qué? dijo, no hayamos pastor la segunda
pregunta que le dije a la iglesia le dije, oye, no hayan pastor,
dijo, no hayamos pastor yo le dije, muy bien, ¿y cómo lo piensan
cuidar? dijo, por fé hermano nuestro
pastor aquí vivió por fé, le dije, ¿por qué no se murió? Todo el mundo le pone iglesia
ahí, todo el mundo le pone iglesia, iglesia... Voy a decirte lo que
es una iglesia, ok? Una iglesia es una institución
que se gobierna sola, que se sostiene sola y que se reproduce
sola. Si tú no tienes eso, tú no tienes
una iglesia. Tendrás una misión y algunas
de la misión llegan porque si eres una misión, quiere entender
que alguien Por ahí hay una iglesia detrás de esta misión. Lo que
mucha gente tiene es un preaching station. ¿Qué es un preaching
station? Es nomás un lugar donde predicas.
A mí, la regla no ha cambiado lo que es una iglesia. ¿Ok? Y cada iglesia se reproduce de
acuerdo de su misma clase. ¿Sí me entiendes? Yo no vi cocos
aquí en Nueva York. Yo no miro plantas de cocos aquí
en Nueva York. Las quema el frío. El problema
es que muchas veces tenemos transplants, tenemos gente haciendo obra donde
no son de ahí y no tienen la capacidad de ellos para convertirse
de ahí, ¿si me entiendes como te digo? Amén, tú vives a un
nivel acá y te quieres empezar una iglesia allá donde esta gente
nunca va a poder sostenerte a ti. Alguien me dijo, hermano, ¿por
qué se llevó usted 25 años para empezar una iglesia? ¿Sabes por
qué me llevo 25 años? Porque yo en mi ignorancia en ignorancia
y Dios queriendo hacer una obra en mí si tú crees ahorita que
soy algo áspero tú no has visto nada, tú me debías haber conocido
desde 30 años 30 años ahorita si no te gustaba te sacabas pa'
fuera y te ponías pa' atrás a convencerte que lo que te estoy diciendo
te va a ayudar no, si ahorita estoy mansito ¿verdad hermano? me deberían haber visto cuando
traba pistola ¿verdad hermano? no me conocieron cuando portaba
arma todavía ya despredicado, ordenado al Ministerio de Cristo
Jesús he madurado un montón pero Dios me tuvo que llevar al lugar
donde me iba a desarrollar, ¿si me entiendes? pero pues al hombre he entendido
pocas palabras, el momento que llegué me fijé en lo que había
puros ilegales pasé el platillo y pasaron tres
dólares esto no va a jalar le tuve que pensar, ¿qué voy
a hacer? dije, ya estoy aquí dije a todo el mundo que Dios
me llamó y mi pastor dijo termina lo que empiezas yo ahorita ya
terminé ahorita todo el mundo quiere mi iglesia te pagan mil
dólares por semana hay candidatos porque yo ando
queriendo dejar esa iglesia en unos cinco años como le voy a hacer aquí dije
yo se como le voy a hacer tengo que desarrollar una gente aquí
le dije a los papás me dan sus hijos para mandarlos a educar
dijo pastor pero debemos de mandarlos al instituto porque el mundo
y que quien sabe el instituto no me van a servir de nada a
mi para levantar una iglesia los voy a mandar aquí con los
paganos y me los voy a pegar como una chinche y los voy a educar para que sean
ingenieros y profesores y profesionistas porque voy a levantar una iglesia y me despegué, y venían los muchachos
de la universidad, de ahí, de Texas University, y me decían,
pastor, dice mi maestro que el que escribió la King James Bible
era prejudice, he was a bigot, y que para allá y para acá. ¿Qué
le digo?, pensaba yo. Dicen, bigot, ¿saben lo que es
un bigot? Prejudice, ¿entienden la palabra? Dije, dale la razón al Maestro,
dile que sí. Dile que Dios es prejuicioso. ¿Cómo se dice en
español, self-prejuicioso? Perjuicioso. Dios es perjuicioso. Cuando tú dices que nomás hay
un camino, tú eres perjuicioso. ¿Sí o no? Todos iban y le alegaban
al profesor. Llegó la señorita de mi clase
y dijo, dice mi pastor, profesor, que usted tiene razón. que no
nomás la Biblia es perjuciosa, Dios es perjucioso y que si no
se arrepiensa su pecado, se va al infierno usted dijo el profesor dijo tengo 10
años enciendo esta clase cada año cuando empiezo la clase y
me dicen que hay cristianos, les tiro esa pregunta para ver
con que salen y jamás me han contestado esa pregunta así ¿Quién
es tu pastor? dijo Víctor Álvarez gracias Ahí
los guardé hasta que crecieron. ¿Sabe lo que voy a hacer ahora?
Ahora estoy agarrando los niños de esos que yo los casé. ¿Si
entiendes? Ya tiene niños bien bonitos.
Ya tiene en feria con que mandar a sus hijos a jayos. ¡Da! ¡Da! ¡Da! Yo sé que Dios no puede hacer
todo, pero mi hijo te dio sesos. Dicen que los más inteligentes
usamos 3% de todos los sesos que Dios nos dio. ¿Pues qué usarán
los demás? Dios te dio cabeza, úsala mijo! Úsala! Te dio manos, úsala! Te dio ojos, ve! Y me dijo mi
pastor. Me dijo, tú hablas mucho. Sí,
pastor. Yo todo el tiempo, sí, pastor. Por lo menos Jack Wood me hablaba
y sí, pastor. Me dijo, mijo, ¿cuánta boca tienes? Dije, una. ¿Cuántas orejas tienes? Dije,
dos. Bueno. ¿Quieres sobrevivir? Dije, sí.
y con más aprende a escuchar lo doble de lo que hablas y la
haces ¿sabe el problema que tiene alguno de ustedes? que no están
oyendo no están oyendo lo que deben de oír se van con el cuento
¿tu me entiendes? se van con el cuento esto es
trabajo esto es trabajo y por eso la gente no lenta porque
esto es trabajo esto es trabajo esto es trabajo yo le hablaba
a mi pastor, pastor tengo veinte, decía mi pastor, veinte son muchos
por qué dar cuenta muchacho pastor tengo treinta, treinta son muchos
por qué dar cuenta muchacho pastor tengo sesenta, sesenta son muchos
por qué dar cuenta muchacho dos cosas que mi pastor no quería
oír nunca decía, I hate whiners yo no quiero llorones, decía
mi pastor y acabe lo que empezó acabe lo que empezó acabe lo
que empezó Acaba lo que empezaste, hermano. Si no, no vas a saber
nunca si podías o no podías. ¡Acábalo! ¡Sal! ¡Sal cuando estés arriba! Dice,
hermano, es que... es que no sé cómo hacerle...
Entonces, pregúntale a alguien que lo está haciendo. Le voy a preguntar a alguien
que tiene miel. No, no, no, no. Eso no quiere decir que lo está
haciendo. ¿Cómo vas a agarrar mil tú, donde
no más te caben cien aquí, mijo? Me acaba de hablar un pastor,
mijo. ¡Pastor, quiero que venga y predique una campaña! Yo le
dije, ¿cuántos cien se te corran? Vino un pastor, mijo, a mí una
vez. Dijo, hermano, tengo un templo, dijo, donde caben cuatrocientos. ¿Aquí en Estados Unidos, dijo?
Lo tengo lleno, hermano. Dije, oye, esta vez te estamos
dando sostén, ¿verdad? Dijo, sí. Dije, esta vez no puedes conseguir
que cuatrocientas personas te sostengan? ¿Cómo le hago, hermano? Le dije,
pues primeramente retiene lo bueno y te deshace lo demás.
Todas las iglesias de Brownsville tienen gente convertida de mi
iglesia. Todas. ¿Por qué? Porque no nos quedamos
con todo, porque no todo sirve. ¿Para hacer bulto? ¿Contar números?
¿Me estás entendiendo? y no vete que me ayude a hacer
la obra no vete que me estorbe hacer la obra ahora no los corras
todos el primer día porque yo los tengo ahí hasta los que llegan
tarde los cedemos porque los nito pero ya llenando el templo
ya nos vamos mintando que se va llenando aquí ya está lleno
esto es sencillo hermano esto no tienes que ser un genio con
los pies en la tierra realista Pero sí lleva un gran sacrificio,
lleva un gran dolor. Voy a terminar. ¿Dónde están, hermano? ¿Por qué
no hay Dios y por qué Dios no haya hombres ahorita? ¿Por qué
unos están sentados, hermano? Allá en Números 32, 6 dice, irán
vuestros hermanos a la guerra y vosotros se quedarán aquí.
¿Te acuerdas cuando le dice Moisés? Hay gente que está sentada, hermano,
está sentada haciendo nada. Otro mundo está en la guerra,
y hay unos que están nomás sentados haciendo nada, temilones, criticando. ¿Acuerdas lo que dice la Biblia
ya en el Salmo 1? De los que están sentados en la sierra,
escarnecedor. ¿Tú quieres saber quiénes son los chismosos, escarnecedores,
cinticones? Los que están haciendo nada,
que critican todo. Un día tuve seiscientas y pico
personas en iglesia tratando de pegarle a mil. No teníamos
como tener mil, pero le tiramos a mil. Tuvimos seiscientos y cinco personas
y alguien dijo, bueno, él tuvo seiscientos y cinco porque dio
pollo. Hicimos carnes y pollito para
que comiera la gente que viniera. ¿Cómo no? ¿Iban a estar ahí todo
el día? ¿Tenían que comer? Le hablé al pastor ese, me di cuenta
de lo que dijo, le hablé y le dije, te mando diez cazas de pollo,
a ver cuántas juntas tú crees que más se lleva pollo. ¡Se lleva
más que pollo, hermano! ¡Se lleva más que en promociones! ¡Se lleva de todo! ¿Cómo lo hizo
para tener 1069? ¿Sabes cómo lo hicimos? Oramos
100 días, ayunamos 40 días. 100 días, 24 horas a la
hora estábamos alguien nosotros levantándonos, y por supuesto
el pastor se tenía que levantar a la hora más triste, de las
3 hasta las 5 de la mañana. ¿Tú sabes que ese horario no
lo agarra nadie? Oramos, invitamos, 8000 dólares
nos costó tener 1069 dólares. Un hermano, pastor, ¿cree usted
que valió la pena tener ocho mil personas? Digo, tener mil
personas cuando nos costó ocho dólares por persona. Le dije,
sí, gracias, siéntese. Unos están sentados, otros se
han quedado en casa. Dice que David mandó a Joab,
pero David se quedó en Jerusalén. Otros se han quedado en casa,
unos huyen de la batalla y dicen 1 Samuel, 2 Samuel 1.4, el pueblo
huía de la batalla, unos no están preparados, dice 1 Rey 20.14,
¿Quién comenzará la batalla? Y Él le respondió, tú, al Señor.
¿Y quién va a empezar eso? Pues tú. Mira, de lo que queda
del mensaje concéntrate en esta parte, que no hay nadie, nomás
tú y Dios está hablando a ti. Olvídate que si Dios le está
hablando a tu esposo, a tu esposa, al que trajiste, al que llevaste,
¡olvídate! Tú y Dios ahorita, lo que rescan
mis últimos cinco minutos, aplícalos aquí. Dios te está hablando a
ti. Unos no están preparados. Desgraciadamente
unos han caído. Cada vez que oigo yo que un hombre
cayó, me duele, hermano, me duele. Me duele oír que mis hermanos
están cayendo. Me duele oír. luego luego queremos
saber el chisme y cómo fue hermano y cómo cayó tú no tienes derecho de saber
cómo cayó alguien porque nunca oraste escúchame bien tú no tienes
derecho de saber cómo cayó alguien porque tú nunca le diste tiempo
en oración si alguien viene a contarte que cayó Julano y tú nunca oraste
con la persona dime no me cuentes no tengo derecho saber cómo cayó
porque nunca le dediqué tiempo a orar por él Si no lo conociste,
menos necesitas saber. No seas comadre, no seas metiche.
No sea que el diablo te escoja a ti como la próxima víctima.
No te admires de nadie, no sea que en tu propia casa salga como
sexual. Dice la Biblia que quien tiene
misericordia obtendrá misericordia. Todo el tiempo te dio misericordia
para caído. porque yo no quisiera pasar por
lo que han pasado algunos de estos hombres. Yo voy a decirte que no es porque
tengo miedo a la vergüenza. Yo vengo de un mundo donde yo
perdí la vergüenza hace mucho tiempo. Yo no tengo vergüenza. Para empezar, era un sinvergüenza.
Yo tengo mucho miedo. Mucho miedo. lo que podrá hacer a otros. Mi
caída, mis hijos, mi iglesia, mis colegas, mis familiares inconversos. No hay mujer, escúchame bien,
ni el diablo encarnado en lonjas de vieja que importe más que
esas cosas para mí. Primero me mocho el pescuezo.
Tienes que pensar, Tú deja que tu corazón dicte todo lo que
haces. Por eso te dio Dios cabeza. Razonamiento, pásalo por aquí,
pásalo por aquí, deja de estar manejando todo acá. Manejalo
aquí. Manejalo aquí. ¿Cómo han caído los valientes?
Y unos se han vuelto atrás. dice el Salmo 78-9 voltearon
las espaldas en el día de la batalla ya armados hermano ya
preparados todo lo que se invirtió ya estudiados el día de la batalla Efraín volteó
las espaldas y debe decirle una cosa Dios detesta a los cobardes
sino fíjate como le fue Efraín de ahí en adelante Dios detesta
a un cobarde Dios busca hombres, hermano, hombres de fe, hombres
de oración, hombres de familia, hombres determinados, dedicados
y decididos. Si es que te has decidido, aquí
muero, aquí muero. Hombres dispuestos para la guerra,
hermano, hombres preparados para pelear. dice Job treinta y ocho tres,
esfuércete y ser hombre. Dice el segunda de Timoteo cuatro
siete, pelea la buena batalla de fe, acaba la carrera. Guarda
la fe. Tenemos un tricto simular allá
en primero de Timoteo seis doce. Hermano, cuando obedecemos, cuando
obedezcas, eres invencibles. Tercero con esto, hermano, ¿Sabes cuál es el problema que
tenemos ahora el día en el ministerio, con mucha juventud? Es que no
tienen principios. They have no character. Mi padre
no era cristiano, pero me enseñó muchos principios. Hombres de principios. Corté
conmigo y cierro con esto ya a segunda de Samuel, capítulo
23. Estos son los hombres que hacen falta, hermano. Hay dos vidas que yo he estudiado,
las cuales he usado para mi ejemplo. Yo nunca pudiera estudiar la
vida de Pablo, digo, yo nunca pudiera vivir la vida de Pablo.
Pablo es una inminencia para mí, yo lo leí. Pedrito me gusta
más porque... Pedrito, anda como nosotros,
para arriba, para abajo, Pedrito. Hablador, Pedrito. Pero los días que yo he estudiado,
No olvides que yo he estudiado la profundidad de la vida de
Cristo. Estudia la vida de Cristo. Estudia cómo era Cristo, la astucia
de Cristo. Dijo mi Señor, dijo mi Señor,
los hijos del mundo son más astutos. Cómo contesta mi Cristo cuando
le preguntan sin echar mentiras. Cómo, cómo parten las palabras
de mi Señor cuando quiere ser cortante y partante, cuando mi
Señor quiso ser partante. Dijo, te hablaré hoy, dile esa
zorra. Fíjate, estudia la vida de mi
Cristo. He was no weak man, no un hombre débil. Y luego estudia
la vida de David. Ellen Redpath, hay un libro,
no sé si ya lo he traducido en español, pero mejor libro sobre la vida
de Cristo. Ellen Redpath, apúntalo. La vida, the makings of a man
of God, se llama el libro en inglés. Es un libro sobre la
vida de David. Estudia la vida de David, un
hombre conforme al corazón de Dios. ¿No es perfecto? ¿De dónde crees tú? ¿Qué gente
se le pega a un hombre conforme al corazón de Dios? ¿Qué gente
se rodea? ¿De qué fue la gente que se rodeó
con David? Hombres valientes, hombres valientes. ¿Hombres débiles? Juntan hombres
débiles. ¿Hombres valientes? Mira, los
verdaderos hombres no les gusta que los manden a las mujeres. Y un hombre fuerte le gusta seguir
a otro hombre fuerte. Y se siente cómodo andar con
los fuertes. Tú mira los valientes de Adí,
¿quiénes eran estos hombres? Porque eran hombres de principio,
fíjate, según el capítulo 23, ¿ya hay antes el texto? Dice
versos 11 y 12 para cerrar. Después de esto, se fue Sama,
hijo de Agué. Los filistinos se habían reunido
en Veí, donde había un pequeño terreno lleno de lentejas y el
pueblo había huido delante de los ciristeos. Él entonces se
paró en medio de aquel terreno y lo defendió y mató a los ciristeos
y Jehová dio una gran victoria. ¿Cuánto vale un pequeño terreno
de lentejas? Lo que se necesitan son hombres
que separen, y de aquí me muero, pero de aquí no me muero. Yo no sé dónde estás tú, y a
qué fuiste ahí. Yo fui a Chatham Park a morirme. No entiendo por qué se quiere
ir. porque nunca es bueno aferrarte si alguien puede hacer la obra
mejor que tú si ya fundaste, si ya levantaste y ¿sabes lo
que me mueve a dejar ahí? porque yo miro tantos hombres
que necesitan alianza, práctica tantos hombres que necesitan
que alguien vaya y les diga ir así mi hijo, hazle así, hazle
así sigue haciendo eso y sigue haciendo lo que te estoy diciendo
hasta que yo venga necesitan alianza práctica Esto funciona,
hazlo. Cansado de oír gente, ¡Ora Dios! Y ahí está el otro sonso. Parece
musulmán. ¿Y qué saca? Nada. Ni conoce
a Dios. Cuando habla de conocer a Dios,
sí me entiende lo que hablo. Hablo de lo que predicó el hermano Luis Pará.
Una caminata con Dios. Entra el hombre, pues ya a orar,
y cree que como magia le va a caer algo del cielo. y posturó y no
pasó nada y ganó almas y no pasó nada y hizo
y no pasó nada y aquí nunca pasa nada pues hay que ver qué está pasando
aquí David me enseñó David dijo aquí
honran a los locos cuando andaba huyendo dijo aquí honran a los
locos y cuando llegó Se salvó el pellejo. Dalí no llegó ahí. Órale, ¿qué traen con Israel?
¿Saúl lo venían persiguiendo? ¿Salió entre los filisteos? Dalí
preguntó, ¿aquí qué? ¿Aquí honran locos? Dijo, no,
que si me hago el loco. ¿Tú no tienes suficiente cabeza cuando
hacerte loco y cuando no? Dios te bendiga.
El Texto Mas Triste De La Biblia
Series Conferencias 2005
Predicado durante una Conferencia Fuegos de Evangelismo/La Espada celebrando los 75 años de la Primera Iglesia Bautista de Habla Española en Brooklyn, NY.
| Sermon ID | 95050252 |
| Duration | 1:02:59 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Bible Text | Ezekiel 22:30 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.