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Quiero primeramente agradecerle
muchísimo a Estiglesia. Felicitarlos por el tremendo
trabajo que han hecho. Creo cada vez que he venido aquí,
me he dado cuenta de que ustedes toman este asunto muy en serio.
Y he visto una increíble organización. Es muy obvio de que ustedes han
preparado, ustedes invirtieron tiempo, dinero. Aparte de eso,
el espíritu. ¿Cuántas personas he oído esta
semana que tomaron la semana de vacaciones nada más para salir? Qué increíble es. Y, este, gracias,
hermano Acevedo. Una vez más, felicidades por
el tremendo testimonio y logro de la celebración de 75 años.
abran sus Biblias por favor conmigo al libro de Zacarías capítulo
4 Zacarías capítulo 4 Puestos de pie, hermanos, para
leer la Escritura. Me siguen, por favor, con su vista. Estaré
leyendo del versículo 1 al versículo 6. Versículo 1 al versículo 6. Están los profetas menores, yo
sé que hasta los pastores están batallando para encontrarlo,
los voy a esperar. Mano, a este micrófono todavía siento como
que algo le pasa, no sé qué le pasa. Volvió el ángel que hablaba conmigo
y me despertó como un hombre que es despertado de su sueño. En sí, venimos a estas reuniones
para ser despertados, para que Dios nos conceda el
abrir nuestros ojos a lo que a veces no vemos, para que sintamos de nuevo lo
que ya de tiempo no habíamos sentido. Y me dijo, ¿qué ves? Y respondí,
he mirado, y aquí un candelabro todo de oro con un depósito encima
y sus siete lámparas encima del candelabro y siete tubos para
las lámparas que están encima de él, y junto a él dos olivos
y una a la derecha del depósito y otro a su izquierda. Perseguí
y hablé diciendo a aquel ángel que hablaba conmigo, ¿qué es
esto, Señor mío? Y el ángel que hablaba conmigo
respondió y me dijo, ¿no sabes qué es esto? y dije, no, Señor
mío. Entonces respondió y me habló
diciendo, esta es palabra de Shobá a Zorobabel, que dice,
no con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho
Shobá de los ejércitos. No hay nada que nosotros podemos
hacer para producir espiritualidad. desafiamos, predicamos, exhortamos. Pero si algo espiritual sucede,
es por el poder del Espíritu Santo de Dios. Necesitamos, de nuevo, familiarizarnos de una manera
muy íntima con esta persona, el Espíritu Santo de nuestro
Dios. Temo que la razón de tanta carnalidad,
desánimo, falta de visión y todo lo que oímos del hermano Álvarez
no es nada más que el reflejo, como la iglesia de Corinto, de
nuestra ignorancia y nuestra negligencia del Espíritu de nuestro
Dios, o ignorar que vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo. Donde hay carnalidad es porque
se está ignorando la persona del Espíritu Santo. Padre Santo, yo soy indigno para
poder traer estas grandes verdades de tu persona. Y Señor, necesitamos, necesitamos
de nuevo ser ungidos con aceite nos encontramos tantas veces
frustrados, teniendo toda la maquinaria, el formalismo, la
fachada en lugar, no viendo grandes victorias, no llegando a tocar
el poder y los recursos divinos del cielo. Y no me conformo, mi Dios, Y
de la misma manera te ruego que esta noche me ayudes. Vacíame de mí mismo, lléname
de Ti, mi Dios, para que salgamos aquí hambrientos, deseosos, de
de nuevo familiarizarnos con esta persona, el Espíritu Santo. Espíritu Santo de Dios, toma
control ahora de este servicio, dame el oír de los hermanos,
y de la misma manera, mi Dios, dame libertad de expresión y
de palabra. Glorifícate, mi Dios. Obre nuestro
medio, visítanos, y haznos salir de aquí sabiendo que estuvimos
en la presencia de nuestro Dios. En el nombre de Cristo te lo
pedimos. Amén. Pueden tomar asiento, hermanos
míos, la vida cristiana es una vida espiritual. Dije, la vida cristiana es una
vida espiritual. Si la vida cristiana no se vive
en el Espíritu, no se vive. La vida cristiana Dios nunca
diseñó o intentó que la vida cristiana se pudiera vivir aparte
del Espíritu Santo de Dios. No hay cristianismo, no hay espiritualidad,
sino es por la obra, la presencia, el poder del Espíritu Santo de
Dios. Él es el que desde el principio
trajo convicción a tu corazón y al mío de nuestra condición
perdida y nuestra necesidad de un Salvador. No sé si es que
se nos ha olvidado, pero el Señor dijo, y cuando Él venga, convencerá
al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Fue Él, siendo Su
trabajo hasta el día de hoy, traer convicción a nuestro corazón. Y por primera vez No pensar como
siempre pensábamos, que el pecado era un deporte, que no había
consecuencias, que no había otra manera o escape. Fue a través del Espíritu de
nuestro Dios que fuimos traídos a convicción de pecado, de justicia,
de juicio. Es el Espíritu Santo que nos
dio el nuevo nacimiento. Fue Él que sopló en nuestra alma
muerta el aliento de vida. Estábamos, hermanos, muertos.
Hermanos, me están escuchando. Estábamos muertos, muertos a
todo lo que es de Dios, muertos en nuestros delitos y pecados. Pero la Palabra de Dios nos dice
que con el grande amor con que nos amó, o por el grande amor
con que nos amó, nos dio vida. Nos salvó no por obras de justicia
que nosotros hubiéramos hecho, sino por Su misericordia, por
el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu
Santo. Fue el Espíritu Santo que por
primera vez trajo convicción de pecado, de justicia y de juicio
en tu vida, y a la mía. fue Él y Su poder que nos dio
el soplo de vida donde había mortandad y nos hizo nuevas criaturas. No algo medio descompuesto y
luego remendado o arreglado, hermanos, una creación completamente
nueva. Es Él quien es el Autor, el Inspirador,
de la bendita y eterna Palabra de nuestro Dios. El hombre natural
no entiende las cosas que son del Espíritu de Dios. Ese libro, su autor es el Espíritu
Santo de Dios. Toda la Escritura es inspirada
por Dios. y útil para enseñar, para redarguir,
para corregir, instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios
sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. Este libro
es un libro espiritual. Su autor es el Espíritu Santo
de nuestro Dios. ¿Será esa la razón que hay tantos
cristianos que se quejan? ¿Que no les gusta escuchar predicación? ¿Qué hacen comentarios? Pues
yo no sé, yo leo la Biblia, pero no le saco nada y no lo entiendo. Hermanos, sin el Espíritu de
nuestro Dios, sin el Espíritu de nuestro Dios que en Juan 15,
26 y Juan 16, 13 al 14 es llamado el Espíritu de verdad y aquel
que nos guiaría a toda verdad, no pueden estar abiertas a nuestros
ojos. a nuestro entendimiento las divinas
verdades y los tesoros de la palabra de nuestro Dios. ¿Alguien
está escuchando? Hermanos, ¿por qué? Necesitamos
recordar cada uno de nosotros y entender
que cuando tú y yo venimos a este libro estamos pisando en terreno
santo, sagrado. Por eso es que pedimos respeto
y reverencia a este bendito Libro cuando se predica. Entendiendo
esto, que ninguna profecía de la Escritura es interpretación
privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,
sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados
por el Espíritu Santo. ¿Será esa la razón que los hijos
de Dios no tienen mucho interés, hoy en día, en leer sus Biblias? ¿Será esa la razón que podemos
quedarnos horas enfrente de una televisión y no aguantamos tres
horas de culto y de predicación? Es Él quien es el autor de este
bendito libro. Es Él y Su presencia en tu vida
y en la mía que intercede por nosotros. Es nuestro ayudador,
es nuestro paracleto en la oración y nuestra comunión con Dios.
La Palabra de Dios nos dice en relación a esto, y de igual manera
el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues que hemos de
pedir como conviene, no lo sabemos. pero el Espíritu mismo intercede
por nosotros con gemidos indecibles. Amén. ¿Por qué no oramos? La Palabra
de Dios nos dice que orar no sabemos cómo, pero Él, hermanos
míos, Él, dice la Biblia, el Espíritu de nuestro Dios intercede
por nosotros con gemidos indecibles. No sé si están entendiendo, Pero
no hay una área de toda nuestra vida cristiana que el Espíritu
de Dios no debe de tener el lugar principal. Porque sin Él no hay
cristianismo. Él trajo convicción a nuestro
corazón que vivía en pecado sin pensar de consecuencia y de juicio. Él es el que nos regeneró y nos
cambió Él es el autor y inspirador de la Palabra de Dios. Él es
el que nos guía a toda verdad. Él es nuestro intercesor, nuestro
ayudante en la oración. Él es nuestra fortaleza. Él es
nuestra ayuda. Él es nuestro consuelo. Perdónenme que les diga lo siguiente,
hermanos, ¿saben? Les voy a decir, yo no soy muy
dado a la depresión. Yo no digo que nunca me he deprimido.
He sido tentado muchas veces a la depresión, pero yo no soy
muy dado a esas cosas. Hermanos, déjenme decirles que
yo sé que a veces es difícil, y yo sé que a veces es duro,
pero más aún todavía cuando tú y yo ignoramos la presencia del
Espíritu Santo y aquel que el Señor intentó que fuera nuestro
Consolador. Tanto desánimo tanta derrota,
tantos cristianos deprimidos, cuando Jesús dijo, Y yo rogaré
al Padre, y Él os dará otro Consolador, para que esté con vosotros siempre
el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque
no le ve ni le conoce, pero vosotros le conocéis, porque mora con
vosotros y estará en vosotros. Madre, un Dios está con nosotros.
No, o sea, el Señor prometió estar con nosotros hasta el fin
del mundo, hasta el fin del siglo. Jesús dijo donde hay dos o tres,
yo estoy allí. Prometió eso, ¿sí o no? ¿Dónde
está? ¿Dónde está? ¿Tú lo has visto? Dijo Él prometió estar aquí,
¿dónde está sentado? Maos Jesús, a veces ni entendemos,
inconscientemente ni lo pensamos en Maos. Decimos, el Señor me
ayudó, el Señor estuvo conmigo, el Señor hizo esto. Maos el Señor,
el Señor Jesucristo está sentado a la mano derecha del Padre.
Él no está aquí. Y ni nos damos cuenta que cada
vez que hablamos del Señor, de qué estamos hablando, sino de
la presencia del Señor a través de la persona del Espíritu Santo
de nuestro Dios. Hermanos, Él está contigo. ¿Saben
lo que era el paracletos? Hermanos míos, el paracletos
en el ejército romano. Era aquel. Hermanos Fernández,
por favor, ayúdenme un momentito aquí enfrente, creo que escogí
el mejor. ¿Verdad? Este es mi paracletos. Hermanos,
el guerrero. el guerrero peleaba y su paracleto
es el que era su guardaespalda y él peleaba por aquí, mientras
él se lo cubría por la espalda y cuando se movía y batallaba
y peleaba, el paracleto siempre estaba a su espalda defendiendo,
como dice en inglés, watching your back. Eso es lo que quiere decir paracletos,
el Señor está contigo. Pero la gran mayoría de nosotros,
hermanos, ignoramos la presencia del Espíritu Santo en nuestras
vidas. El Espíritu Santo es aquel que tiene el poder de transformarnos. Maos Davila nos dice que cuando
Saúl fue lleno del Espíritu Santo, fue mudado en otro hombre. Maos, no sé si tú te has dado
cuenta, pero si todo lo que tú y yo tenemos Es como los pentecostales,
una lista de reglas, si haces esto y no hagas esto, y vístete
así, y ponte así, y aquello y lo demás. Pero, yo veo muchas veces
que los cristianos, en su espíritu y sus actitudes... Igual peor que el mundo en sus
actitudes, incluyendo predicadores. Yo me pregunto, ¿dónde está ese
nuevo hombre? Oh, hermanos, yo lo doy gracias
a Dios. Yo recuerdo que yo no entendía
mucho y yo no sabía nada. Una señora metodista, un año
antes de que yo fui salvo, me había regalado el Testamento
y yo no sabía qué era. Nuestra familia tenía una Biblia
grandota guardada en el clóset. nunca la abríamos y si la abríamos,
la abríamos nada más para las velas y las fotografías yo recuerdo un año después abrí
la palabra de Dios la palabra de Dios que es viva que imparte
vida inspirada por el espíritu de vida y de verdad además yo
no me acuerdo a qué horas yo terminé ni tenía conciencia del
tiempo, pero esa noche yo leí todo el Nuevo Testamento. Y no
leí el antiguo porque yo no sabía que existía. Yo tenía una hambre. Dentro de una semana, un pastor
me encontró con el Nuevo Testamento, me habló de Jesús. Yo invité
a Jesús en mi corazón. Nadie me había dicho nada, Madre
Fernanda. Nadie me había dicho, mira, ahora las cosas van a cambiar. No puedes ahora ir allí y no
puedes hacer aquello. Y mira, tienes que quitar esto
y cortar a que nadie me diga nada. Yo no había ni asistido
a una iglesia. Pero esa noche, cuando el cantante
del conjunto de los medios pertenecía, que era un japonés que se llamaba
David Shiro, llegó con la droga y el licor y todas las cosas
que acostumbramos, yo sabía que algo había pasado en mí. Yo sabía, no lo entendía por
completo, pero yo sabía. Y yo le dije, ¿sabes qué? Yo no sé qué pasó hoy, pero yo
le dije a Jesús en mi corazón, le dije, yo ya no puedo hacer Y él pensó que yo me estaba burlando.
Tanto él y yo juntos nos burlábamos de los cristianos. Y él pensó
que estaba jugando. Y le puso una cara bien seria
y le dije, hermano, David, yo no estoy, yo no estoy bromeando
contigo. Yo no sé qué ha pasado. Algo
me ha pasado hoy, pero lo único que sí te puedo decir es que
no quiero y no debo de hacer eso. ¿Por qué si hay tantos hijos
de Dios que parece que están estancados con hábitos, con prejuicios,
con pecados, que parece que ha llegado al lugar donde simple
y sencillamente lo aceptan? ¿No vamos a poder en esta vida
jamás ser todo lo que debemos de ser? Pero, hermanos, debe
de haber una diferencia. Dije, debe de haber una diferencia. y hermanos yo encuentro a tantos
cristianos derrotados la palabra de Dios nos dice que somos más
que vencedores por medio de aquel que nos amó hermanos quisiera
ver uno que vence ahora no digamos uno que es más que vencedor y parece que más bien nos asentamos
y nos conformamos y hermanos hay pecado en mi vida hay pecado
en tu vida también Dios guarda el día que nos conformemos
Dios guarda el día que digamos, pues ni modo, así es, yo creo
que así seré, así seré toda mi vida. No, hermanos míos, si el
Espíritu de Aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en
nosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará
también nuestros cuerpos mortales por Su Espíritu que mora en nosotros. Así que, hermanos de Eudores,
somos no a la carne para que vivamos conforme a la carne porque
si vivís conforme a la carne moriréis más si por el Espíritu,
escucha, escucha, más si por el Espíritu hacéis morir las
obras de la carne moriréis, podemos hacer morir las obras de la carne
a través del poder del Espíritu Santo, el poder de la resurrección.
Pero el canto de la gente es pues que sea así soy yo El que
siempre he sido yo es que me criaron así. El Espíritu de Dios trajo convicción
a nuestras vidas por primera vez. Él nos dio a toda verdad y nos
regeneró. Nos dio el nacimiento nuevo.
Nos dio este bendito libro del cual Él es el autor. se introdujo a nosotros como
nuestro Paracletos, Aquel que nos ayuda en nuestra debilidad,
en nuestras oraciones, y que fortalece, que consuela, el que
ayuda, el único que puede transformar nuestras vidas. antes que el
apóstolo en Efesios 5 da una sola orden al marido, da una
sola orden a la mujer, da una sola orden a los hijos en cuanto
a la familia. Antes de todo eso dice, no os
embriagueis con vino, en lo cual hay solución antes ser llenos
del Espíritu Santo. Déjame decirte, tú no puedes
ser un buen esposo sin el Espíritu Santo de Dios. Tú no puedes ser
una buena esposa aparte de que tú vivas lleno del Espíritu Santo
de Dios, hermanos. Déjenme decirles algo que es
bien, bien, bien, bien extraño. Hijos que viven llenos del Espíritu
Santo. Vamos a hablar de qué espíritus están llenos nuestros
hijos, pero del Santo no. ¿Me están entendiendo? Y a duras penas encontramos,
como decía el día de ayer, el fruto del Espíritu Santo, en
el cristiano común. Y leemos en Gálatas lo que dice
allí, enumerando lo que son las manifestaciones de la carne,
y pareciera que estamos leyendo la lista de las características
del miembro común de nuestras iglesias. Y manifiestas son las
obras de la carne, que son adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
idolatría, hechicería, hechicerías, enemistades, pleitos, celos,
iras, contiendas, distensiones, herejías, envidias, homicidios,
borracheras, orgías. El cristiano a veces en nuestras
iglesias, el cristiano común, luce más así que lo que dice
la Biblia es el fruto del espíritu. Amor, gozo, paz, paciencia, dignidad,
bondad, fe, marcedumbre, templanza. El amor que deberíamos de tener
los unos a los otros no está en ti y no está en mí. porque aún nuestro amor es interesado
y conveniente. Amamos a quien nos ama. Tratamos
bien a quien nos trata bien. El fruto del Espíritu es amor.
Gozo, el mundo trata de producirlo con entretenimiento. A Nueva
Orlín se le acabó el gozo de repente. El gozo que proviene
de adentro por el poder del Espíritu Santo, la llenura y la presencia
del Espíritu Santo, no puede sustituirse, no puede fomentarse,
no puede criarse, es producto y fruto únicamente de Él. Ya puedo ver qué tanto gozo tienen
los hijos de Dios. Yo creo que el gozo más grande
en este cuarto sería, hermanos, que yo les dijera, hermanos,
vamos a orar y vámonos de aquí. Amén. Dios, ¿qué nos pasa, hermanos? Hasta los siervos de Dios andan
con una cara de burro en aguacero. Dios bendito, siervo de Dios,
te levantas, tu gente anda con problemas, hay un niño muriendo
con leucemia, hay otro hogar acá a punto de divorciarse, hay
una muchacha que se acaba de embarazar, sus padres están adoloridos,
y no te paras enfrente con esa cara. Ahora, yo no sé de ti, pero yo
entiendo la palabra gozo, ¿tú la entiendes? Yo no sé si tú
la entiendes, o ayúdame, por favor. Porque yo sé que hay algunos
que venían pastores que el gozo yo tengo adentro. Sácalo, papá. Sácalo. Sonríe de vez en cuando. Que la gente sepa que tú eres
contento, un hijo de Dios, que tienes el gozo que proviene solamente
de Él. Este Espíritu, el Espíritu de
Dios, es el único que puede traer unidad. Es el que nos engendró,
hermanos. Déjame decirte algo que no te
va a parecer. Quieras lo o no, te guste o no,
me quieras o no, tú y yo somos familia. Si tú fuiste engendrado por el
mismo Espíritu que yo, tú eres mi hermano. ¿Qué pasa con nosotros? ¿Por
qué es que los homosexuales están más unidos por su causa, su perversidad
y su mentira que nosotros los bautistas independientes fundamentales?
Porque la ceja del fulano no es como la tuya. ¿Quién te hizo
el modelo? Yo no sabía que tú eras el modelo. Hay algo mal con nuestro movimiento.
Algo seriamente mal con nuestro movimiento. porque en Mao la
Palabra de Dios me dice a mí que el Espíritu de Dios es uno
un Espíritu, dijo Pablo en Efesios, un Espíritu digo, ¿será que el
hermano Fernández tiene otro Espíritu? ¡Ay, que el hermano
Fernández tiene el Espíritu Cubano! ¿Será que tú tienes otro diferente
al mío? ¿O será que el problema verdadero
es que hay un montón de cristianos que andan sólo con la fachada
y no conocen nada de la persona, la llenura y la presencia del
Espíritu Divino de nuestro Dios? ¡Solicitos en guardar la unidad
del Espíritu! ¡Léelo! La unidad es producto
del Espíritu Santo de nuestro Dios y no estoy hablando de ser
un ecuménico. ¡Pero hermanos! Es precisamente lo que dije anteriormente,
yo creo que es la razón de la falta de nuestra unidad, porque
la carne no produce unidad, produce contiendas y envidias y iras. ¿Alguien me está escuchando? Era en un ambiente de unidad. que en el día de Pentecostés
descendió con poder el Espíritu Santo de nuestro Dios. Estaban
juntos, unánimes. Pues es que yo oí. Ese es tu problema, papá. Ya
predicas tanto contra el chisme y andas siempre escuchándolo. ¿Tú crees todo lo que oyes? y
creenciaste, dice, no hagas caso a todo lo que oyes. Y saben las
sorpresas, los problemas, las divisiones, los malentendidos
entre muchos de nosotros, te voy a decir, la gran mayoría,
hablando aún hasta los siervos de Dios, es por lo que alguien
te contó. Gran siervo de Dios que tú eres.
Estábamos a punto de tener una orientación con los padres de
la escuela cristiana Y yo le digo a los papás de la escuela
cristiana, vamos a hacer un arreglo desde ahorita, les digo. Mira,
tú no creas todo lo que tu niño Maite dice de nosotros, y nosotros
no vamos a creer todo lo que tu niño nos dice de ti. ¡Amén! Pero predicadores, siervos
de Dios que deben de tener madurez, crean opiniones, prejuicios,
sospechas a base de lo que alguien dijo. Una señora hace poquito me dijo,
oiga, me contó mi niña que usted esto y esto y esto. Le dije,
hermana, ¿usted cree todo lo que su niño le dice? Porque su
niño me dijo a mí que usted lo cachetea. Ah, no, no, no, los niños son
tremendos. Ya, ya cambia. No, hermanos, o hay un otro espíritu,
o a lo mejor tú tienes un monopolio al espíritu de Dios, porque solamente
eres tú. Digo, tú eres el único. Yo no sé de ti, pero yo creo
que el Espíritu Santo Creo que el Espíritu Santo fue dado acá,
creyente. ¡Amén! ¡Pablo por eso tuvo que decirle
a esa iglesia eternal! ¡Mira! Creo yo que yo también
tengo el Espíritu de Dios, les digo. ¡Amén! El Espíritu Santo es un Espíritu
de unidad. Estaban juntos y unánimes. Es
un solo Espíritu, de manera que si es un solo Espíritu por el
cual todos nosotros somos guiados y controlados, creo que deberíamos
de ser unidos, hermanos. Digo yo, no. El Espíritu Santo
es Aquel que había de empoderarnos para
la obra que Él nos ha dejado hacer. Y recibiréis poder cuando
haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos. Este hombre que estaba sentado
aquí hace un momentito, el Dr. Garlick, siempre le oía decir, no juzgues
una iglesia por su tamaño, no juzgues una iglesia por sus
números, Evalúa tu ministerio y pregúntate
cuánta gente por semana recibe el mensaje del Evangelio a través
de tu ministerio. Por eso seguimos ganando almas.
Yo no quiero ser de aquellos que... Hay un montón de hermanos
que me dan tanta tristeza. Ellos creían como nosotros creíamos,
hermano Fernández. Creían en ganar almas y después
comenzaron a burlarse de ganar almas. Levantaron sus iglesias
ganando almas. ¡Las levantaron ganando almas! Pero se les olvidó. Yo quisiera
que Dios los llamara a algún lugar, comenzar de nuevo e intenten
levantar una iglesia a base de las creencias que ahora tienen,
a ver si lo hacen. A veces creen que es por su bella
persona o su carismatismo o su personalidad que la gente va
a venir, aparte de que comienzan a vender sus convicciones. ¿Alguien
me está escuchando? Madre, ¿por qué me están mirando
así como cosa rara? Hermanos míos, la razón principal
que el poder fue dado en el día del Pentecostés fue esta, y me
seréis testigos. La Biblia me dice a mí que el
directo resultado de que yo se lleve al Espíritu Santo no nomás
es para que yo luce bien lindo y chulo y vive en lugares celestiales
en Cristo Jesús y que es tremendo cristiano. No, es con el propósito
de tener el poder para que nosotros vayamos a hacer el trabajo que
el Señor nos ha dado. Déjame hacerte una pregunta.
¿Cuándo fue la última vez que tú, cuando menos, le diste un
folleto a alguien? ¿Cuándo? Digo, al menos un poquito.
Porque si es la sobra, no sé hablar, no tengo tiempo, es que... No. Mi Biblia dice a mí que el
directo resultado de alguien estar lleno del poder del Espíritu
Santo es que va a ser testigo. Dije, va a ser testigo. Celebramos 26 años. Yo le dije a los hermanos, el
mejor regalo que ustedes en el mundo me pudieran dar, de todas
las cosas que estaban pensando, qué mejor manera de celebrar
que ver gente salva y bautizada. No quiero nada. Todo lo que hemos
hecho, aunque medio mundo no lo entendió, ¿y para qué? ¿Y qué locura? ¿Y qué tontería?
Hermanos, hay gente que se está yendo al infierno. Dios no nos
ha dejado aquí solamente para que... Dios nos ha dejado aquí
para traer hombre y gloria a su nombre. No exclusivamente o únicamente
por el hecho de que la gente nos mire y digan ¡Wow! ¡Qué lindos, qué chulos cristianos!
Creo que me voy a convertir. ¡No! ¡Id y predicad el Evangelio! ¡Esa es la orden! Y si te molesta lo que estás
escuchando, hay algo que no anda bien contigo. Yo no he cambiado. Yo no sé, pero yo me pregunto
dónde está esta persona llamada la Tercer Parte de la Trinidad. Porque el cristiano común Parece
que vive controlado por sí mismo y por las circunstancias que
le rodea. Dura encontrar un cristiano controlado
por el Espíritu Santo de Dios. Piensa en todo lo que la Biblia
nos dice de vivir para Dios. Y déjame asegurarte de una cosa. Sin el Espíritu Santo de nuestro
Dios no podemos hacerlo. No podemos. y quizá nuestro error más grave,
aparte de no vivir llenos del Espíritu Santo, es seguir adelante como aquellos
que en incredulidad pecaron contra Dios, tentaron a Dios en cada
esbarnea. Y cuando no quisieron obedecer
a Dios, Dios trajo juicio sobre ellos y les dijo van a perecer
en el desierto y entonces dijeron ahora si vamos y Dios le dijo a Moisés B. diles
que no vayan porque yo no estoy con ellos y pareciera ser, Dios les había
mandado que fueran A propósito, por eso es importante hacer lo
que Dios nos dice cuando Él nos dice y no cuando se nos antoja. ¿Pero será que nosotros estamos
en la misma condición? ¿Que nos hemos lanzado, nos hemos tirado a emprender
una tarea, a hacer algo que no podemos hacer sin Él? Sin embargo,
nosotros sabemos mejor. Yo he sentido su presencia, he palpado su presencia. No hay un tiempo, un momento
de más gozo, satisfacción, paz, fortaleza, seguridad, confianza,
fe en mi vida. que cuando Él está conmigo, Él
está contigo también. Y no se trata de tener más del
Espíritu Santo, tú ya tienes todo de Él, lo que tú puedes
o debes de tener, el asunto es que Él te tenga a ti. Y no sé si nos ha asustado el
movimiento pentecostal y carismático a de plano ignorar a la persona
del Espíritu Santo, pero, hermanos míos, Dios está vivo y hace grandes
cosas y prometió, hermanos míos, ser nuestro Consolador y estar
con nosotros hasta el fin del mundo. Algún día será quitado de esta
tierra y todo el infierno será desatado. Porque es Él, habitando en cada
creyente en mi iglesia, que detiene las fuerzas del maligno, el espíritu
de anticristo. Pero pareciera que la iglesia
ha perdido la hambre y la sed de buscarlo, de conocerlo, de
depender de Él. pecamos contra el Espíritu de
Dios. Con Ananías y Zafira te mentimos. ¿Por qué llenó Satanás tu corazón,
Ananías, para que le mintieses al Espíritu Santo? Lo tentamos. Porque cuando vino
Zafira, le dijo, Pedro, ¿por qué tentaste al Espíritu Santo
de nuestro Dios? Déjame decirte lo que quiere
decir eso. Eso quiere decir que cuando Dios te habla, más vale
que tú no lo desafíes. No lo desafíes. No tentes a Dios. Lo contestamos. y escucha bien lo que la Palabra
de Dios nos dice contrista al Espíritu de nuestro Dios. La
Palabra de Dios nos dice, No contristeis al Espíritu Santo
de Dios, con el cual fuisteis sellado para el día de la redención.
quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia
y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonandos unos a otros como Dios también
os perdonó a vosotros en Cristo Jesús. Que el no vivir así conquista
el Espíritu de Dios. Cristianos viviendo con rencor,
odio, no queriendo perdonar, malicia, malos sentimientos en
el corazón. Ese ambiente no es uno en que
se siente bienvenido el Espíritu de Dios. Se conquista, y dice la palabra
de Dios, no apaguéis el Espíritu. Apagamos nuestro pecado, nuestra
suciedad, nuestra mundanalidad, apague el fuego del Espíritu
de nuestro Dios. Hace dos días le dije a los hermanos
que más y más en los años avanzados en servir al Señor, estoy entendiendo
que ya estamos hasta aquí. de instrucción de cómo hacerle. Lo que necesitamos es arreglar
nuestro corazón y dejar que Dios de nuevo nos empodee, nos controle,
nos guíe. Porque hermanos, si no, pudiéramos
tener todo lo que luciera ser espiritual. sería nada más que falso. Si el Espíritu de Dios se reúne
con nosotros en estos días, algo va a suceder cuando nos vayamos
de aquí. Si no, va a ser igual. me dijo alguien a mí, ay, yo
he oído tanta gente decir, ay, yo fui a una reunión, Dios cambió
mi vida, el Señor me habló y de allí cambió mi vida y mi ministerio
esa persona me dijo, ay, eso no puede suceder no, no puede
suceder donde hay predicación muerta donde el Espíritu de Dios
no obra nomás cuando el Espíritu Santo de Dios hace algo sabemos
que Él hace algo ¿Lo conoces? ¿Lo conoces? ¿O piensas, hablas,
decides, te mueves, caminas, sin tomarlo en cuenta? Queremos sabidamiento. Queremos
la bendición, pero no queremos al Dios de la bendición, hermanos
Fernández. No queremos al Dios de la bendición. y cada expresión, Señor ayúdanos,
Señor está con nosotros, Señor empodera, Señor avívanos, todos
esos son clamores al Espíritu Santo nuestro Dios, porque hermanos
míos es a Él el Consolador a quien Jesús nos dejó. Y la gran mayoría
de nosotros lo ignoramos. Anhelo ver los días en que el poder del Espíritu
de Dios sobraba. Y que la verdad es que el nombre
de Jesús era exaltado porque déjame decirte que el Espíritu
vino a glorificarlo a Él. Dije, vino a glorificarlo a Él.
No vino a glorificar un ministerio, no vino a glorificar a un hombre,
vino a glorificarlo a Él. Y a lo mejor por eso hay tanta
autoexaltación. Pero Dios se glorificaba por
su presencia, no obstante el siervo, no obstante la situación,
no obstante las condiciones. Era el poder de Dios que lo hacía.
¿Qué hacen que el pura, la pura presencia de un hombre de Dios,
sin que hablar una palabra, hermano Fernández, traía a la gente a
sus rodillas? No más la mera presencia de un
hombre de Dios. ¿Ha cambiado Dios? ¿Ya no es
el mismo? ¿Estamos en otra dispensación?
¿Qué nos ha pasado? Pero vuelvo a repetirles, es característico de carnalidad
ignorar a la persona del Espíritu Santo de Dios. ¿Qué lugar Él tiene en tu vida? Espíritu de Dios, pecamos contra Ti. Y quizá entre todos los pecados
más serios en contra de Tu persona, es que ignoramos que nuestro
cuerpo es el templo del Espíritu vivo de nuestro Dios. Nos preguntamos por qué no hay
cambios, nos preguntamos por qué
La Persona Del Espiritu Santo
Series Conferencias 2005
Predicado durante una Conferencia Fuegos de Evangelismo/La Espada celebrando los 75 años de la Primera Iglesia Bautista de Habla Española en Brooklyn, NY.
| Sermon ID | 950502320 |
| Duration | 50:02 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Bible Text | Zechariah 4:1-6 |
| Language | Spanish |
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