00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
¿Se acuerdan de algo especial
de él? Podemos hablar mucho acerca de
su familia, de él mismo, de las circunstancias que estaban pasando
y cómo fue que cayeron en todo
eso. Muchas veces podemos ver que no nos damos cuenta o no
nos queremos dar cuenta que el problema... que el problema en
verdad somos nosotros. No en ese caso podía haber que
ellos creían que el problema era que Dios no llegaba. Pero la verdad es que cuando
vemos la historia, podemos nos preguntamos quién se alejó de
quién. Será que Dios se alejó de ellos o simplemente ellos
como se olvidaron de él? Y es bien interesante, no? Si
se acuerda como como empieza que a este ejércitos muy grandes
de madianitas y almadenitas estaban y los invadían. Y era el hecho
de que cada año llegaban cuando llegaba, iban a recoger la cosecha
y se llevaban prácticamente todo. Y bueno, y ellos llegaban al
punto de que Oran al Señor, piden al Señor, se dan cuenta después
de años, de siete, ocho años de que eso había pasado. Ellos
se dan cuenta, piden al Señor, pero el Señor primero les manda
un profeta y les hace ver lo bueno que había sido Dios con
ellos. Y después de eso podemos ver
que se presenta el ángel del Señor. y le dice a Jehová, Jehová
está contigo, varón esforzado y valiente. Estuvimos hablando
que él, por miedo de que le robaran su cosecha, él estaba en un lagar,
en un lugar escondido, en vez de estar en el aire, ¿no? Y podemos
ver que, bueno. Pero, y Dios ahí le promete y
le dice que le va a dar la victoria, ¿no? Y luego estuvimos viendo
acerca de que Y estuvimos comentando acerca de la compañía. Él le
dijo Jehová está contigo. Y como un hermano me dijo es
que Dios vio el futuro, me dijo el hermano, vio el futuro, que
él iba a ser un hombre valiente, que Dios le iba a dar esa valentía
para poder enfrentar un ejército grande. Así como los días de
hoy a nosotros nos enfrentamos a ejércitos muy grandes, verdad? Pero sabemos que no estamos solos,
que Dios está con nosotros y nosotros pudimos ver la semana pasada.
Estuvimos viendo acerca de. Estuvimos viendo que muchas veces
nos enfrentamos a situaciones tan grandes y vienen las dudas,
no? Y vienen las dudas. Y muchas
veces aquí podemos ver que. A. Además que Dios le había dado
a él ya la victoria que el Espíritu Santo lo había. En este caso
había llegado el Espíritu Santo y el Espíritu Santo le iba a
ayudar, pero él tenía un temor muy grande. Ok, si me enfrentar
con un ejército de 130 mil, no? Y usted puede ver que este rápido,
después de que el Espíritu Santo llega, no este? Él suena la trompeta
y se levanta de un ejército. Él tiene un ejército de 32 mil.
No. Y usted puede ver que está difícil
la cosa y él empieza a buscar y a pedir, además de que Dios
le ha dicho que él va a estar con él y lo ha empoderado con
el Espíritu Santo. Usted puede ver que él empieza
a pedir y le pide señales, no? Y le di señales acerca de que
de un vellón, que si pongo un vellón y tú te ruego, si tú estás
conmigo, que sólo el vellón agarre se moje, no? Y al día siguiente,
el billón está bien mojado, lleno de agua. Y después todavía le
dice, no se enoje, que la ira no venga sobre mí, sino que esta
vez voy a poner un billón y si la demás tierra que está alrededor
está llena y mojada, pero que el billón quede seco. Podemos
ver y lo podemos criticar y podemos decir tantas cosas, que falta
de fe y todo, pero muchas veces podemos ver que vienen cosas
en nuestras vidas y muchas veces nos desalentamos, ¿verdad? Acuérdense,
nosotros somos más que victoriosos en Cristo Jesús, ¿verdad? Se
nos ha dado la victoria, pero muchas veces vienen enfermedades,
cuestiones en la vida, cuestiones tal vez con esposa, esposo, lo
que sea. Y lo desalentamos y nosotros
podemos criticar mucho aquí a Gedeon. Pero podemos ver en cuanto vea. Habían ciertas promesas que Dios
había dado y estaba viendo ahí en Oseas 14 15. Lo voy a leer
y dice Dios. Yo seré a Israel como rocío. Él florecerá como lirio. Yo no. y extenderá sus raíces como el
Líbano. Cuando le está hablando la prueba
del rocío, le está cimentando, digamos, lo que antes se había
dicho, que se había dicho de que Dios es un rocío que viene
y refresca nuestras vidas. Y él está diciendo acerca de
eso. Pues una de las cosas que nosotros
podemos ver, que además de la prueba del Bellón, ahí termina
casi en el capítulo 6. Usted lo puede ver la prueba
del Bellón, ahí en el 636. Y Gedeón, el 39. Y Gedeón dijo
a Dios, no se encienda tu ira contra mí ni aún. Si aún hablase esta vez, solamente
probar ahora otra vez con el vellón, te ruego que solamente
el vellón quede seco y rocío sobre la tierra. Y aquella noche
lo hizo así Dios, y solo el vellón quedó seco en toda la tierra
y hubo rocío. Y estuvimos comentando que esto
no debe ser un patrón para el cristiano hoy en día, ¿no? Estarle
pidiendo a Dios que nos dé ciertas señales, ¿no? Acuérdense, la
palabra de Dios nos manda a que nosotros andemos por fe. Le recibimos
por fe. La salvación es un don de Dios. En primera de Corintios, nos
está diciendo uno de 1924, dice los judíos piden señales y los
griegos sabiduría, pero nosotros predicamos a Cristo. Está hablando que los judíos
siempre pedían señales, pero nosotros no necesitamos esa señal.
La señal más grande que Dios nos ha dado es la cruz, que Cristo
Jesús murió, Fue sepultado y resucitó y está viviendo en cada uno de
nosotros el día de hoy. Debemos de vivir por fe. Y debemos estar seguros de eso.
El Nuevo Testamento, ahí en segunda de Pedro, en 1 19, dice que tenemos
la palabra profética que más segura debemos. Tenemos la palabra
de Dios y sabemos que así como a G de 11 le dijo Jehová está
contigo. La palabra profética hoy en día
se nos está diciendo que no estamos solos. Dios está con nosotros,
no? que él no sólo está con nosotros,
sino que está en nosotros. Debemos estar seguros de que
no estamos solos. Así que regresando aquí a nuestra
lección que tenemos esta mañana, podemos ver ahí que hay un versículo
que tiene el enfoque bíblico y viene de Jeremías treinta y
dos, treinta y dos, diecisiete. Dice así Oh, señor Jehová, he
aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder
y con tu brazo extendido. Ni hay nada que sea difícil para
ti. Lo podemos repetir unísonos todo
otra vez. Ahí está arriba su elección.
Oh, señor Jehová, He aquí que tú hiciste el cielo y la tierra
con tu gran poder. Y con tu brazo extendido, ni
hay nada que sea difícil para ti. Vamos a ir al Señor en oración. Amado Padre, le damos gracias,
Señor, porque Ud. es un Dios bueno, santo, todopoderoso,
Señor. Damos gracias, Padre, porque
Ud. nos ha salvado, Señor, a través
del sacrificio. que su hijo hizo en la cruz del
Calvario, acerca de su gran resurrección, Señor. Bendísele, ruego, Padre
bendito, esta mañana y todos los días a cada uno de mis hermanos,
a personas que nos están oyendo, que a lo mejor tienen problemas,
este... de salud, lo que sea, que ellos
se den cuenta, Padre, que no están solos, que Tú estás con
nosotros. En el nombre bendito de nuestro
Señor Jesucristo, le damos gracias. Amén. Bien interesante que dice
un Señor Jehová, aquí Tú hiciste el cielo y la tierra con Tu gran
poder y con Tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para
Ti. Está Dios Padre, Dios Hijo, Dios
Espíritu Santo. Si el Espíritu Santo es la tercera
persona, no, pero no es la tercera porque es el menos. No es la
tercera persona. Él tiene su lugar y el mismo. Tanto el padre y el hijo y el
Espíritu Santo tiene su gran poder. Hicieron el cielo y la
tierra y él está sobre y nada es difícil para ti. Y hay que
darnos cuenta que este Espíritu Santo está en cada creyente que
ha recibido a Cristo Jesús como Señor y Salvador de su vida.
Con ese gran poder. Usted sabe que estamos completos,
dice la palabra de Dios. No nos falta nada. Él nos bendijo
con toda bendición espiritual, dice la palabra de Dios. Así
que podemos estar seguros. Así que vea, Levantándose después
de mañana, podemos ver Jeroboal, el cual es Jehová. Acuérdense
que le cambiaron nombre porque él vino y destruyó. Vean personas
que su padre también era una persona idólatra, ¿se acuerda?
Pero podemos ver que él rompió con todo eso. No solo rompió,
sino que cambió su vida totalmente. Después que era una persona familia
idólatra, él lo destruye, lo quema y todo, y construye ¿qué?
Un altar a Dios. Él cambia totalmente y podemos
ver ejemplos de la Biblia que personas que Dios nos ha cambiado
de un giro de no 180 de día, no si digo 360 porque volvemos
al mismo punto, pero 180 es un giro. Uno del ejemplo podemos
ver bíblico es Saulo de Tarso. Se habló de Tarsus, una persona
religiosa y todo, y él creía que estaba con Dios y haciendo
y tratando de encarcelar cristianos y muchas veces torturándolos,
hasta matando a algunos y todo. Y de repente se encuentra con
Dios y es el cambio que da. Aquí podemos ver el cambio que
esta persona da. Sólo Dios nos puede cambiar.
Él era una persona que decimos y lo criticamos, que era un cobarde
que estaba allá. También. ¿No? Este, pero podemos
ver el gran cambio que Dios da en cada uno de nosotros. Y levantándose
en Gedeón, el pueblo que estaba con él, acamparon junto a la
fuente de Arod. Ya dijimos que él se iba a enfrentar,
como se llama. Ya vamos a la guerra, no? Y dice
que ellos acamparon junto a la fuente de Arod y tenía el campamento
de los Madianitas al norte, más allá del collado de Moré. en
el valle, ¿no? Bien interesante. Y yo tengo
aquí un mapita para ver cómo es que estaban los 132 mil personas,
¿no? con su ejército, aquí tengo dos
puntos, así que podemos ver que aquí está el Collado de Morey
y hasta el Gilboa, acá donde están los dos, ahí estaban los
dos ejércitos, uno era de 32 mil y el otro era de 135 mil
soldados, así que nosotros podemos ver Yo no fui muy bueno para la matemática,
pero si dicen que en si vamos a ver en treinta y dos mil siete
a ciento treinta y cinco mil era prácticamente a uno por cuatro,
no a cuatro de aquellos tenía que. Pero tomando en cuenta que
si esta gente venían cada año y se llevaban toda la cosecha
y todo, se han de haber llevado hasta las armas que ellos tenían.
Porque una de las cosas es que si yo me voy a, si se van a aprovechar
de alguien, hay que quitarle todo con el cual ellos se puedan
defender. O sea que el ejército de treinta y dos mil no estaba
tan equipado como el otro ejército que tenía hasta camellos, no?
Y tenían armas y tenía todo y sabía que se iban a enfrentar. Así
que podemos ver que aquí va a venir. Quizás dudas van a venir, quizás
cuestionamientos. Ya vimos en el repaso de que
le dijo Hey, Jehová está contigo. Era una fuerza de valiente. Después
le pide Hey, si en verdad tú quieres que yo vaya aquí las
pruebas del bellón que acabamos de comentar y ahorita empieza
a ver que ya están acampados. A lo mejor se podían, como dice,
divisar uno del otro. Podían ver las fogatas, tal vez
en la noche. El gran ejército aquel que estaba en los treinta
y dos mil aquí. se podían ver unos a los otros, pero estaban
reunidos todos, ¿no? Y así que podemos ver que uno
estaba acampado pero... bien interesante que Dios está
diciendo y Jehová dice en el 7 2 dijo a Gedeón el pueblo que
está conmigo es mucho para que yo entregue a los madriditas
en su mano. No sea que sea lave Israel contra
mí diciendo mi mano me ha salvado. O sea que él todavía ya estaba
en el punto de que estamos a cuatro por uno. Cómo le vamos a hacer?
Ya me imagino, no? No tenemos armas, no tenemos
acá, y todavía Dios me está diciendo que es mucho mi ejército, hermano. Para que siguieran trabajando,
¿ya? Ya, pero llega el punto que dicen
yo me quiero revelar, yo no quiero seguir viviendo en esto. Y Dios
le da la oportunidad y le da como se llama de un líder, el
cual si este líder de acuerdos estaba obrando a través de lo
que el Espíritu Santo le estaba diciendo quisiera. Y aquí Dios
le está diciendo es mucho tu ejército. Y desde el punto de
vista que le digas y es mucho y le está y luego le está diciendo
a todo aquel que tenga temor, aquel que tenga un temor, así
que se regrese a su casa. Verdad? Ah, yo considero que
si tuviera un ejército de 32, yo creo que a la noche de Estados
Unidos. Bueno, que si se van unos mil o unos mil, está bien. Todavía me queda que vayan 2000.
Me quedan 30. Pero qué es lo que pasó? Ya estaba
en desventaja cuatro por uno, no? Ya estaba en desventaja cuatro
por uno. Y Jehová le dice ahora pues a
pregonar a oídos del pueblo diciendo que en tema se estremezca madrugue
y devuélvase desde el monte de Galán y se devolvieron de los
pueblos veintidós mil y quedaron diez mil u la posición. Vea una de las cosas que la posición
estaba ya a cuatro por uno y si y Y si solo se queda con diez
mil, ahora está a uno por catorce. No. Sin armas, sin nada. Qué estrategia la que yo voy
a llevar? Pero una de las cosas es que Dios sabe cómo somos. La naturaleza del hombre que
nos gusta gloriarnos de ciertas cosas. Y una de las cosas es
que vea, En veces no, no, no. Dios quería
estar seguro que ellos se les impregnara a ellos, no solo en
su mente, sino en su corazón. Es que quien los iba a sacar
de ese problema no iba a ser por la fuerza que ellos tenían,
no, sino que era Dios el que los iba a sacar de allí. Es como vaya en Zacarías que
ya lo estuvimos viendo. Zacarías 4 6 dice No es que un
ejército ni con fuerza, si con el Espíritu ha dicho Jehová de
los ejércitos. Si tenían que confiar en él y
él les estaba dando una lección que les quería. Dios quería que
se les quedara impregnada. Y a nosotros el día de hoy de
que de que no solo es la fuerza física, sino que es la confianza
que tenemos en Dios. Y estuvimos hablando y el hermano
pedí el Salmo 20 dice esto. Confían en Carlos y aquellos
en caballos. Más nosotros en el nombre de
Jehová, nuestro Dios, tendremos que la memoria. Ellos se está
viendo que el salmo nos está diciendo ahí, ¿No? Que que que
debemos de confiar en Cristo Jesús, que debemos de confiar
en Dios. Alguien puede buscar primera
de Corintios tres veintiuno, a ver si no me equivoqué, por
favor Dice, primera de Corintios tres
veintiuno. Dice, así que ninguno se Así que ninguno se lo diga a
los hombres, porque todo es vuestro. Así que vamos a ser aceptados,
sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo promedio. Todo es bueno.
Una de las cosas es que nosotros podemos ver aquí qué es lo que
estaba pasando ahí, no? Ahí lo que estaba pasando en
Corintios es que cada quien creía que tenían un puesto mucho más
alto, porque si uno Yo soy de Pablo, yo soy de Polos y yo soy
de acá. Y se estaban gloriando en de
quién eran. Y una de las cosas es que nos
está diciendo que nadie se gloríe. Si la gloria debe de ser para
Dios. ¿Por qué? ¿Quién? ¿Quién fue? Miren, nosotros,
por ejemplo, al igual que Gedeón, la batalla la llevó Cristo Jesús
en la Cruz del Calvario. A nosotros solo se nos pide que
por fe veamos y aceptamos eso, ¿no? Incluso usted va a poder
ver en esta gran batalla que ellos llevaron, ¿no? ¿Cuál batalla
sería usted? No diría. Porque, vea, le está
diciendo a Gedeón, aún es mucho el pueblo, llévalos a las aguas.
Quedaron con 10 mil, ¿verdad? con 10.000, pero le está diciendo,
aún es mucho. Ya me imagino, no? Yo me lo imagino. Debo haber estado así, bien peludo
igual a mí, haber jalado. Sí, sí, sí. Teníamos 32.000, se van 20.000,
me quedan 10 y todavía dice que son muchos. Y yo cómo me voy
a enfrentar a 125.000? un ejército de ciento treinta y cinco mil,
un ejército de treinta y cinco mil, y tienen camellos, tienen
como caballería, digamos, ¿No? Tienen tienen la ventaja numérica,
tienen la ventaja de todo, tienen armas, tienen acá y todavía dice
que son muchos. Y y Jehová dijo que de un mucho
el pueblo, llévalos a las aguas y les hace una prueba a él, ¿No? Que aparte a unos y aparte a
los Y el otro que viene, se va, se
agarra el agua y la llama así. ¿Y fueron cuántos fueron los
que apartó, que solo lamieron el agua? 300 personas. Una de las cosas y muchos va
a comentar y dice y por qué estas personas? Muchos dicen las personas
que se agacharon simplemente no vieron que lo que estaba a
su alrededor, no? Pero las personas que agarran el agua con la mano
se dan cuenta que entonces Dios lo pudo haber visto. Estas son
personas que no solo están tomando para ellos mismos, sino que también
se estaban jugando si el enemigo está alrededor de ellos. Estas
son personas. que están alertas que lo que
está pasando alrededor de ellos. Así que viene y simplemente podemos
ver que le dice OK, quédate con esta 300 personas. Así que él
él llevó a cabo las pruebas y bueno, y redujo y redujo así este. Este es su ejército a. Podemos ver, se podría imaginar
el hombre atemorizado con 300 personas. Teniendo 300 personas
con un ejército, ¿cuál era? Era 450 soldados contra uno de
Gedeón. Ya era mucho tener uno, uno y
catorce, ya el plan. Pero ya 450 por uno. Era la derrota, era prácticamente
no había forma. Cómo podían decir nosotros ganamos
a este gran ejército? No tuvo que su testimonio haber
sido. Dios estuvo con nosotros ese
día. Así como el día de hoy, nosotros
somos salvos, no por obras, para que no nos gloriemos. La salvación
es a través de la fe. La salvación es un don de Dios.
Así que nosotros podemos ver que hay muchas personas que se
confunden y ponen la salvación con el que dicen que podemos
perder esta cosa porque se concentran en qué es lo que están haciendo,
pero no en lo que Dios hizo o está haciendo lo que hizo en la Cruz
del Calmario. Y aquí ellos querían que Dios quería que estas personas
así no se iban a concentrar en el poderío que ellos iban a hacer,
sino que estas 300 personas se tendrían que concentrar que que
Dios estaba con ellos. Y ya se los había afirmado Dios
que iba a estar con ellos. Así que podemos ver que. Que podemos ver que prácticamente
era un plan en el cual si nosotros lo vemos con nuestros ojos, iba
iba a ir al fracaso, no? Pero podemos ver que prácticamente
podemos ver que era. Podemos decir es algo insignificante,
no? trescientas con algo y muchas
veces nos sentimos nosotros este cuando vemos los problemas que
viene como quien dice yo como que no soy muy mucho para venir
y pelear con él. O sea, yo soy tan insignificante
para esta cosa que me ha venido hoy o para esto que me han dicho
que yo haga. Yo, yo, yo soy muy poco para
esto, no? Pero ellos no tenían que sentir
así porque no eran ellos, sino que Dios. Y eso es una de las
lecciones que nos está diciendo a nosotros que no nos sintamos
menos cuando veamos que viene una batalla muy fuerte. No van
a venir batallas fuertes y todo, pero este Dios va a estar con
nosotros. Pero vea, una de las cosas es
que Dios sabe cómo nosotros pensamos y todo no. Y Dios posiblemente
ha de haber visto el corazón de Gedeón, el hecho de enfrentarnos
300 personas, 135 mil personas. Así que Dios viene y le va a
fortalecer el corazón a Gedeón. Él va a fortalecer el corazón
a él. Y Dios dice no este, pero más
adelante vamos a estar viendo. Entonces dice, dice cuando llevó
a las aguas y fue el que de los que la vieron y todo y más adelante. Y entonces en el 7 7 dice entonces
Jehová dijo Gedeón con estos 300 hombres que la vieron, que
la vieron el agua os salvaré. Fíjense bien, os salvaré. entregaré
a los maderanitas en tus manos y váyase toda la demás gente,
cada uno a su lugar. O sea, que cada quien tenía que
hacer algo, cada quien que tenía que... Y habiendo tomado provisiones
para el pueblo y sus trompetas, envió a todos los israelitas,
cada uno a su tienda. y retuvo a aquellos 300 hombres
que tenía el campamento de Madian abajo en el valle. Así que podemos
ver que estaba un valle. Estaba Madian, estaba abajo.
Ellos no podían ver. Y iba a venir y Dios le va a
conformar, reconfortar el corazón a Gedeón. Le iba a decir OK,
te voy a dar Algo más para que tú estés seguro. Vea. Y aconteció que anoche Jehová
le dijo, levántate y desciende al campamento, porque yo he entregado
en tus manos. Y si tienes temor de descender,
baja tú con fura tu criado al campamento. Y oirás lo que hablan, y entonces
tus manos se esforzarán y descenderás al campamento. Y él descendió
con fura su criado hasta los puestos avanzados de la gente
armada que estaba al campamento. Así que nosotros podemos ver
que Dios le dijo, tienes que bajar. ¿Cómo? ¿Quieres que baje
al centro de los enemigos para ver qué es lo que está pasando?
tenía, él tenía que tomar valor y bajar y si tenía temor, llévate
a alguien más, no, no te lleves a trescientos o a veinte o a
treinta, no, llévate a tu criado, hermana. Dios sabe tratar a cada
uno de acuerdo a a su naturaleza. El león es un hombre que necesita
pruebas. Vea. Que si el leyón, que si necesito que me muestre que si es verdad, o si tiene
que muestre una prueba y otra prueba, ¿No? Vea. El Señor lo
manda. para que escuche el diálogo entre los dos soldados. Entonces,
no sabe cómo tratar con nosotros. Sí, no todos somos iguales. Habemos unos que dice que con
una palabra ya entendemos y otros que tenemos que nos tienen que
dar una, dos o tres veces hasta que le dicen, hello, te estoy
dando un mensaje. Y aquí podemos ver que había
un mensaje que lo tenía que él, que él se plantara bien, que
él no estaba solo. Y todavía le dice, vas a oír
lo que ellos están hablando. Y los Madianitas y Almalesitas
y los Hijos del Oriente estaban tendidos en el valle como langostas
en multitud, y sus camellos eran innumerables, otra vez se empieza
a contar, como la arena que está en la ribera del mar en multitud. Y cuando llegó Gedeón, es aquí
que un hombre estaba contando a su compañero un sueño, diciendo,
es aquí, yo soñé un sueño. Veía un pan de cebada, que rodeaba
hasta el campamento de Madian y llegó a la tienda y la golpeó
de tal manera que cayó y la trastornó de arriba abajo y la tienda cayó. Y su compañero respondió y dijo,
Esto no es otra cosa, sino la espada de Gedeón, hijo de Joás,
varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos
a los marianitas con todo el campamento. Bien interesante,
no? Que usted va, él llega, se esfuerza,
baja y todo. Y él arroba el valor de ir y
ir como digamos, como espía, ir que llega tan cerca para poder
escuchar qué es lo que ellos están hablando, no? Y lo que
está hablando que un pan de cebada. Un pan de cebada. Yo estaba viendo
comentaristas y dice sabe que el pan de cebada, la cebada era
un alimento para la gente pobre. Era bien insignificante, era
aquello que la cebada posiblemente se la daban a los animales. O
sea, y está hablando de que algo que no tiene valor va a venir
y lo va a derrocar, que lo va a venir. Y se les estaba confirmando
a ellos de que de una forma, si ellos se portaban de una forma
humilde, no así como humilde, como un pan de semana que es
para la gente pobre. Dios iba a obrar de una forma
grande. Dios les iba a dar la victoria. Pero lo interesante es que se
acuerda cuando empezamos y yo empecé con este haciendo un repaso. Él viene y él se entusiasma más
por la palabra que un enemigo da que el ángel del Señor. Cuando
le dice que va a estar contigo, varón esforzado y valiente, se
acuerda. Era Jesucristo, una preaparición
de Cristo. Y él se da cuenta quién es porque
él da temor y dice Yo estuve frente a él y lo vi y voy a morir.
No temas, no morirás. No, pero aquí podemos ver que
bueno, Dios ocupó a hasta una persona
para poderle afirmar lo que el ángel le había dicho. Muchas
veces nosotros leemos la palabra de Dios, ¿no? Y podemos ver que mi esposa me
decía que ella fue a un colegio cristiano. y tenían clases de
Biblia y leían la palabra de Dios y leían la palabra de Dios.
Pero por más que leían, porque tenían clases de Biblia y todo
eso y todo acá, acá, pero fue necesario que alguien más humildemente
llegara y le explicara el plan de salvación para que ella pudiera
ser salva. Ella pasó varios años en ese
colegio cristiano, era un colegio bautista. No, por cierto, así
se llama. Y es necesario que otra persona
viniera y lo escuchara de otra persona para que ella pudiera.
Ya la puse a ella. Así que podemos ver que bueno,
ya él va y se anima y vámonos a la batalla. Y la batalla es
tan grande que bueno, una de las cosas que podemos ver que
cuáles son los instrumentos de la batalla. No unos o unas o
unos cántaros, unas teas y trompetas. Digamos este las teas
o las antorchas iban a estar adentro de las vasijas o los
cántaros, como usted les quiera llamar. Y por el otro lado iban
a estar las trompetas. Solo tenemos dos manos, así que
a dónde iban a tener la espada si es que habían espadas? No
había. Así que los 300 hombres se dividieron
en de 100, no de 100 en 100 y rodearon el campamento y pusieron las
antorchas encendidas en el cántaro. No. Y iban a tocar la trompeta
y iba a trocar la trompeta, quebrar las los cántaros y las iba a
salir las antorchas y todo y el grito no. No. Ese era el plan. ¿Y cada quien
tenía que quedar qué? Parado. ¿Por qué? Dios quería que ellos estuvieran
seguros que la victoria no iba a ser por las manos de ellos. Y Dios iba a obrar de una forma
milagrosa. ¿Se acuerda cómo empezó? ¿Y adónde
está ese Dios que lo sacó de Egipto, que lo sacó de acá? ¿Se
acuerda que le estaba diciendo cuando? ¿Dónde está que se estaban
quejando ellos de los portentos milagros que había hecho? Y Dios
se iba a revelar a ellos de una forma con un milagro tan grande
que iba a durar quizás por generaciones para que ellos siguieran contando
qué fue lo que pasó. Pero bien, aquí vamos a ver qué
fue lo que pasó, no? Así que bueno, haciendo y la
orden de la batalla podemos del 15 y Gedeon hoy el relato del
sueño y todo eso es tipo nuevo. Ver que el sueño y su interpretación
y adoró, dice adoró a Dios. y vuelto al campamento de Israel,
dijo, levantados, porque Jehová ha entregado el campamento de
Madian en vuestras manos. Estoy en el en el 715. Si usted
lo está leyendo y repartiendo los trescientos hombres en tres
escuadrones de cuerda de 100, como yo lo dio a todos, todos
ellos trompetas, como la hermana estaba comentando, en sus manos
y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los cántaros. Y les
dijo, miradme a mí y haced como hago yo. He aquí que cuando yo
llegue al extremo del campamento, haréis como vosotros, como hago
yo. Yo tocaré la trompeta y todos
los que están conmigo y vosotros tocaréis entonces las trompetas
alrededor de todo el campamento y diréis, por Jehová y Gedeón. Así que éste empieza la batalla.
Usted puede ver y quiebran los cántaros, quiebran acá. Se podría
imaginar. Estaba hablando que era un valle.
El hecho de digamos si le podemos dar lógica a la cosa, pero no
podemos porque podemos ver que es un milagro de Dios. Pero el
estruendo de quebrar los cántaros y los gritos y las luces y mucho
de las luces que brillaron cuando se quebró todo eso, la gente
empezó a huir. Y no sólo empezó a oír, sino
que hubo una confusión que se estaba matando entre ellos mismos.
Y podemos ver que... Aquí, los trescientos hombres tocaban
las trompetas y Jehová puso la espada, todo el veintidós, de
cada uno contra su compañero en todo el campamento. Y el ejército
huyó hasta Bet-Zita, en dirección de Serera, hasta la frontera
de Abel-Melohola, en Tabat, y juntándose todos los de Israel. Así que
nosotros podemos ver que La batalla se dio, ellos estaban
matando entre sí y quizás los. todos los hombres que se habían
regresado escucharon de que ya la victoria estaban de ellos
y él manda voces a decir vayan tras estas personas y todo. Así
que todos tuvieron ya después de los que se habían ido a casa,
los que no tuvieron chance de participar en todo eso, de ir
y perseguir a todos los enemigos para acabar con ellos. Pero el
punto importante que nosotros podemos ver acá y muchos hacemos
Alusión cuando hablamos acerca de los cántaros de barro y de
la luz adentro de los cántaros. Hacemos alusión que los cántaros
de barro somos nosotros y la luz, el Espíritu Santo que está
en cada uno de nosotros. Podemos hacer la ilusión de que
a través de él es que batallamos y vamos a través de las batallas
que van a venir en nuestras vidas, cualquiera de las que sean. Muchos
de ellas espirituales, cuando vengan ataques del enemigo. No
podemos ver ahí que en Efesios capítulo 6 nos está diciendo
la armadura de Dios y esos dardos. Los dardos vienen de afuera.
hacia uno, pero usted tiene toda esa armadura, ¿no? Usted está
revestido de Cristo, el cual nos da la victoria. Hermanos. Ya. Ya. Sí, sí. Sí. Sí, la Palabra de Dios nos dice
también, en 2 Corintios 4, 7, dice, pero tenemos este cesoro
en vasos de barro, ¿no? Para que la excelencia del poder
sea de Dios y no de nosotros. Que estamos atribulados en todos,
manos angustiados, en apuros, manos desesperados, perseguidos,
manos desamparados, derribados, pero no destruidos. Y llevando
en el cuerpo siempre, por todas partes, la muerte de Jesús, para
que también la vida de Jesús sea manifiesta en nuestros cuerpos. Así que nos está haciendo alusión
aquí. Podemos ver acerca de la nueva
persona que nosotros hemos hecho. Parte de barro que tiene ¿Qué
tiene dolencias? ¿Qué vamos a hacer perseguidos?
¿Qué vamos a tener aquí? Pero la excelencia del poder
de Dios está en cada uno de nosotros. ¿Equipándonos para qué? Para
cada una de las batallas que van a venir. Y nosotros podemos
ver que no nos ha dejado solos, ¿no? No nos ha dejado solos y
podemos ver en Romanos 8, 37, dice, somos más que vencedores,
¿no? Somos más que vencedores en Cristo
Jesús, Señor nuestro. Somos más que vencedores en él.
Y esto es lo que Dios quería que ellos pudieran ver, Dios quería que ellos experimentaran
en esos días el gran poder de Dios para poderlos liberar de
esto que les había venido. Y esto les había venido no es
porque Dios los había dejado, sino que porque ellos se habían
alejado de Dios. Y podemos ver que para que esto
funcionara, para que Dios pudiera usar a Gedeón, él tuvo que destruir,
¿no? Tuvo que destruir los ídolos
y hacer un altar para Dios. Tuvo que venir y pasar de la
oscuridad a la luz. Y Dios así lo usó de una forma
grande en su vida y en la vida de los demás, que tocó a muchos.
Pero vamos a ver también, hay decisiones que tenemos que hacer.
Y la lección de Gedeón sigue, en cuanto a él, en cuanto a cómo
siguió y cómo acá, y las decisiones que hicieron. Y muchas veces
debemos de tomar en cuenta que debemos de hacer ciertas decisiones
en nuestra vida que pueden Es como quien dice, muchas veces
queremos hacer cosas buenas y que parecen malas y podemos influir
personas que nos ven y podemos influir a personas que... caigan
ciertas cosas. Hay que tener cuidado. Vamos
a seguir estudiando. Viene otra lección acerca de
Gedeón y qué es lo que pasó. Vamos a ver acerca de los hijos
que tuvo y de un hijo que tuvo, de Avimelech y toda la cosa. La lección sigue. Yo quiero que
siga leyendo. Si va a casa, Lea, lea todo lo
que estamos viendo, ore al Señor y véase usted mismo, veámonos
nosotros mismos, muchas veces con temores igual que Gedaón,
pero Dios nos reconforta a nosotros sabiendo que dice, yo estoy contigo
en todas tus batallas, ya te di la victoria, solo que muchas
veces nos olvida, Gedaón más que victorioso en Cristo Jesús.
Vamos a ir con el Señor en la oración. Amado Padre, le doy
gracias a usted, bueno. Bendice, le ruego así a cada hermano aquí
este día, Señor. Ayúdanos, Padre bendito. Pon
su mano, Señor, de sanadora de poder si tenemos algún problema
de salud, pero muchas veces son problemas espirituales, Señor.
Ayúdanos a ver que usted no nos deja ni nos desampara. Bendice
grandemente este día. Use grandemente. a los pastores
que van a estar predicando, a los hermanos dirigiendo, Señor, a
los maestros de Escuela Dominical, atrás con los niños, que Ud.
los use grandemente, Señor. Prepare los corazoncitos de los
niños, de cada uno de nosotros, de las personas que nos visitan
y personas que no pudieron venir y que van a ver el servicio en
su casa. Que Ud. obre en cada uno de sus corazones
también. En el nombre bendito de Cristo
Jesús lo hay. Gracias. Amén.
Gedeon - Jueces 7
Series Jueces
Iglesia Bíblica Bautista Antioquia
| Sermon ID | 9302440536168 |
| Duration | 42:44 |
| Date | |
| Category | Sunday School |
| Bible Text | Judges 7 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.