00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Buenos días, hermanos. ¿Sí me
escuchan? ¿Sí me pueden escuchar? Cada vez cuando me levanto en
la mañana y comienzo mi día, ya cuando salgo de la casa, yo
trato de, para no perder en qué día semana estoy, yo digo feliz
lunes, feliz martes, feliz miércoles, feliz jueves, feliz viernes,
feliz sábado, y hoy día les digo feliz domingo. tanto como en
español y en inglés, para que también la otra persona se dice,
ah sí, feliz jueves, feliz viernes, ya se acabó la semana. Pues les
deseo un feliz domingo en el Señor. Si ustedes tienen sus Biblias,
a ver, ¿cuántos de ustedes tienen sus Biblias? Puede ser un tableta,
un teléfono, el libro. Como la costumbre antigua, no
importa, pero la Palabra de Dios hay que traer a la casa de Dios.
Amén. Aleluya. Lucas capítulo 10, versículos
del 1 al 24. Vamos a leer, pueden ponerse
de pie para dar reverencia a la Palabra de Dios y vamos a leer
en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Este es
el día que el Señor nos ha dado. Amén. Lucas capítulo 10, versículos
del 1 al 24. todos puestos de pie para dar
reverencia a la palabra de Dios. Si ustedes están tomando notas,
el tema de hoy día o el título del mensaje se llama La Autoridad
en Cristo. La Autoridad en Cristo. Vamos a leerlo. ¿Todos lo tienen? Después de estas cosas, designó
el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos
delante de Él a toda ciudad y lugar donde Él había de ir. Y les decía,
la mies a la verdad es mucha, más los obreros pocos. Por tanto,
rogar al Señor de la mies que envíe obreros a sus mies. Y he
aquí que yo os envía como corderos en medio de lobos. No llevéis
bolsa, ni alforja, ni calzado, ni a nadie saludéis por el camino. En cualquier casa donde entréis,
primeramente decí paz sea esta casa. Y si hubiera allí algún
hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él, y si no, se volverá
a vosotros. y posad en aquella misma casa,
comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero es digno
de su salario. No os paséis de casa en casa. En cualquier ciudad donde entréis
y os reciben, comé lo que os ponga delante, y sanar a los
enfermos que en ella haya, y decirles, se ha acercado a vosotros el
reino de Dios. Más en cualquier ciudad donde
entréis y nos reciban saliendo por sus calles. Decid, aun el
polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies,
lo sacudimos contra vosotros. Pero éstos saben que el reino
de Dios se ha acercado a vosotros. Yo os digo que en aquel día será
más tolerable el castigo para Sodoma que para aquella ciudad.
Versículo 13. Hay de ti Corazón, hay de ti
Bethsaida, que si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros
que se han hecho en vosotros, tiempo que a que sentadas en
Cilicio y Sinisa se habrían arrepentido. Por tanto, en el juicio será
más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotros.
Y tú, Capernaúm, que hasta los cielos eres levantada, hasta
el Hades serás abatida. El que a vosotros oye, a mí me
oye, y el que a vosotros desecha, a mí me desecha, y el que me
desecha, a mí desecha al que me envió. Volvieron los setenta
con gozo, diciendo, Señor, aún los demonios se nos sujetan en
tu nombre. Y les dijo, yo veía a Satanás
caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar
serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada
os dañarán. Pero no os regocijéis de que
los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de vuestros nombres
que están escritos en los cielos. Versículo 21. En aquella misma
hora Jesús se regocijó en el espíritu y dijo, Yo te alabo,
Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas
cosas de los sabios y entendidos, y le has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas
por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre,
ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo
lo quiera revelar. Y volviéndose a los discípulos,
les dijo aparte, mire aventurado los ojos, que vean lo que vosotros
veis. Porque os digo que muchos profetas
y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo
que oís, y no lo oyeron. Padre Celestial, gracias por
tu palabra, Señor. Ponemos este tiempo en tus manos,
que sea tú mismo, Señor. Solamente tú, utilizándome
a mí como instrumento tuyo para exponer tu palabra, Señor. en
esta congregación, y que sea para tu honra, para tu gloria,
Señor. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, Señor. Amén. Pueden
sentarse, hermanos. Para las personas que no me conocen,
mi nombre es Neil Marcelo Ortiz, para servirle. Yo he estado aquí
antes, ministrando la Palabra de Dios en los días que su pastor
Carlos Zapata ha estado afuera, y me da mucho gusto, una vez
más, para estar aquí compartiendo la Palabra de Dios. Y bueno,
regresando a lo que vamos a tocar hoy día. Bueno, el título es
la Autoridad en Cristo. Y bueno, ¿qué es la Autoridad
en Cristo? Antes de definirlo, vamos a ver el contexto de este
pasaje. Jesús ya desde antemano, ya estaba ya, mejor dicho, contando
los días. Él ya sabía de que tenía que
morir en la cruz. él ya sabía de que él tenía que
entregar su vida en la cruz y ya los días ya estaba ahí mismo
donde básicamente la meta de él era de compartir las buenas
nuevas de que las buenas nuevas del evangelio sea regado en los
diferentes pueblos porque ya ya estaba caminándose ya a la
cruz y bueno primeramente comenzó con sus 12 discípulos verdad Era su grupo de intimidad, un
grupo donde él se conectaba, pero después comenzó a crecer
y aquí eran 72 personas, donde básicamente le da instrucciones
específicas de lo que ellos deben hacer cuando ellos comparten
la Palabra de Dios. Y podemos ver que desde el versículo
2 hasta el versículo 16, los discípulos, los 72 discípulos,
ya estaban recibiendo instrucciones específicas de Jesús de cómo
se deben comportarse, cómo deberían reaccionar, las cosas que deben,
las cosas que tenían que hacer en cuanto al compartir la Palabra
de Dios. Y eso es lo que estaba pasando.
Pero una de las cosas que quiero recalcar hoy día es que aquí
estaban los 72 discípulos recibiendo las instrucciones de Jesús. Y en esa conversación, los discípulos,
tanto como los 12 y los 72, reciben la instrucción y a la vez se
dan cuenta que las instrucciones vienen de quién. de Jesús, de
Jesucristo. Y también ellos aceptan y entienden
y experimentan de que la autoridad viene de Jesús. O sea, cuando
estás en tu casa y recibes instrucciones de tu mamá y de tu papá, claro,
como hijos pequeños, o sea, los hijos se dan cuenta de que quién
tiene la autoridad. Tanto como mamá y papá. Mamá
y papá tienen la autoridad. Ellos dan instrucciones al hijo,
¿verdad? Y en este caso, los discípulos reciben las instrucciones
de parte de Jesús, porque Jesús tenía la autoridad de dar esas
instrucciones específicas. ¿Sí o no? Si yo le digo a mi
hijo que a partir de las nueve tiene que apagar el internet
y apagar la computadora, y el hijo dice, ok papá, el hijo reconoce
que yo le estoy dando instrucciones específicas y el hijo también
va a entender que la autoridad viene de quién, del papá. Claro, a veces no se somete,
a veces no conoce la autoridad, a veces se pone rebelde y estamos
viviendo en estos tiempos. Pero regresando acá al contexto,
Los discípulos reconocen la autoridad de ¿quién? De Jesucristo. Y bueno,
vamos a ver cinco puntos tiene que ver con la autoridad
en cristo cinco puntos que tiene que ver con la autoridad de cristo
y estos cinco puntos tiene que ver con el pasaje que hemos leído
porque en estos versículos que hemos leído el énfasis es la
autoridad de cristo amén hermanos a ver repite conmigo la autoridad
de cristo aleluya ok el primero lo que vamos a hacer es que vamos
a definir ¿Cuál es la autoridad de Cristo? Y si regresamos al
versículo 3 de ese capítulo, versículo 3, Lucas capítulo 10,
versículo 3, ahí está Jesús derramando y ejerciendo su autoridad. Dice, id, está en forma imperativa,
¿verdad? En el castellano, id, y he aquí
yo os que envío como corderos, ¿en medio de qué? en medio de
lobos. Ahí está la autoridad de Cristo.
Ahora, para dar un trasfondo a la autoridad de Cristo, pongan
su dedo ahí y vamos a regresar a Mateo capítulo 16. Mateo capítulo 16. Y vamos a
ver un pasaje bien conocido donde básicamente había una conversación
entre Jesucristo y Pedro. Mateo capítulo 16, versículo
13, estaba la confesión de Pedro ahí. Dice, viniendo Jesús a la
región de Cesárea, de Filipo, preguntó a sus discípulos diciendo,
¿Quién dice los hombres que es el Hijo del Hombre? ¿Quién dice
los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron, unos Juan
el Bautista, otros Elías y otros Jeremías o algunos de los profetas.
Y Él les dijo, Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo,
Simón Pedro dijo, tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús,
bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te reveló
carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo
también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi
iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
9. A ti te daré las llaves del reino
de los cielos, y todo lo que atares en la tierra será atado
en los cielos, y todo lo que desatares en la tierra será desatado
en los cielos. Según el contexto histórico,
el apóstol Pedro, antes de ser llamado, se llamaba Simón. Después Jesús le cambió su nombre
a Pedro. Y aquí en esta conversación lo
interesante es que en el versículo 18 le dice Jesús a Pedro. Y yo también te digo que tú eres
Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia y la puerta del Hades
no prevalecerá contra ella. Y aquí básicamente Jesús le está
diciendo a Pedro que sobre esta roca edificaré mi iglesia. O
sea, la roca no va a ser edificado encima de Pedro. O sea, perdón,
la iglesia no va a ser edificada encima de Pedro, sino encima
de quién? De Jesucristo. O sea, Pedro en
el griego es una roca pequeña. Pero Jesucristo es la fundación. O sea que la iglesia va a ser
edificada en Jesucristo. ¿Sí me hago entender? Y eso se
llevó a cabo en el libro de Hechos cuando en el día de Pentecostés
vinieron diferentes nacionalidades que llegaron a Jerusalén y la
primera persona que predicó fue Pedro y de ahí se comenzó lo
que es la iglesia. O sea, básicamente, la iglesia
hoy día está fundada en Cristo. O sea, Pedro es la roca pequeña,
que en el griego es Petros, pero Jesucristo es la roca grande,
que es Petra. Jesucristo es la roca y la iglesia,
nosotros la iglesia, no el edificio, sino la iglesia, nosotros estamos edificados en Jesucristo. Amén,
hermanos? No en Pedro, sino en Jesucristo.
Ahora, ¿por qué yo digo esto? ¿Por qué llegamos acá? Porque
quiero hacerles saber de que la autoridad viene de Cristo. Y Cristo no es solamente la autoridad,
sino también es la fundación. Amén, hermanos? La fundación. Bueno, vamos a regresar a Lucas
capítulo 10 del 1 al 24. O sea que la autoridad de Cristo
tiene que ver con el hecho de que Jesucristo es la fundación. Nosotros aquí que somos hijos
de Dios, nuestra fundación es Jesucristo. O sea, el Evangelio,
cuando se predica, Tiene que ver que la fundación que está
debajo de nosotros es Jesucristo. Jesucristo es la roca. Aleluya. Amén, hermanos. Todo lo que hacemos
aquí, sea un estudio bíblico o cuando compartimos las buenas
nuevas, cuando dejamos que el Señor nos guíe, cuando el Señor
nos da la victoria sobre el enemigo, cuando el Señor nos da las fuerzas
para vivir una vida en santidad todo eso tiene que ver de que
estamos en cristo y que cristo es nuestra fundación cuando las
familias están unidas venciendo el enemigo cuando estamos caminando
en las cosas del señor conectados con la palabra orando todo lo
que dios quiere que nosotros hagamos en las fuerzas de él
todo tiene que ver de que cristo es la fundación amén hermanos
Cristo es la roca y estamos encima de él. La iglesia, la iglesia,
el cuerpo de Cristo, la roca, o sea, el cuerpo de Cristo es
guiado por Jesucristo. Segundo, debemos entender, o
sea, el primero es definir cuál es la autoridad de Cristo. O
sea, Jesús es el que nos manda, Él mismo nos comisiona. Y que
Jesucristo es la fundación. Ese es el primer punto. Definir
cuál es la autoridad en Cristo. El segundo punto es entender. Entender, y esto es muy importante.
Entender que como hijos de Dios que somos,
entender de que nosotros tenemos la autoridad en Cristo. Amén,
hermanos? Nosotros aquí, que somos sus
hijos, tenemos la autoridad de Cristo. Mira en el versículo
18 del capítulo 10. Versículo 18 del capítulo 10. vamos a comenzar con el 17 dice
volvieron los 70 con gozo diciendo señor aún los demonios se nos
sujetan en tu nombre o sea vinieron los 72 discípulos y estaban animados
motivados regocijándose porque hicieron ministerio según los
discípulos dice que ellos tuvieron un ministerio de liberación donde
donde los demonios se sujetaron cuando ellos estaban ejercitando
la autoridad de Cristo. Aquí dice, volvieron los setenta
con gozo diciendo, Señor, aún los demonios se nos sujetan en
su nombre. Y en el versículo 18 dicen, las
palabras de Jesús, yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. O sea, aquí Los 72 discípulos
reconocieron y entendieron que ellos tenían la autoridad de
Cristo. Pero lo interesante aquí es que en el versículo 18 Jesús
le dice y yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Ahora,
¿cómo podemos aplicar eso hoy día? Cuando Cristo murió en la cruz, Venció al enemigo. Venció a Satanás. Y debido a eso, nosotros, como
hijos de Dios, tenemos victoria sobre el enemigo. A veces el
enemigo quiere hacernos pensar de que De que somos fracasados. De que no vamos a seguir en esta
vida. De que va a ser imposible vivir
la vida que Dios quiere que nosotros vivamos. Nos hace pensar cosas
negativas. Y aún hoy día Satanás quiere
hacernos la vida imposible. Quiere destruir familias. Quiere
destruir la iglesia. Quiere jugar con nuestra mente.
Hacernos pensar de que nosotros no valemos para nada. hoy día
satanás es como el 7-eleven trabaja 24 horas al día no tiene vacaciones
él no toma vacaciones pero sabes que satanás es un ser derrotado
y nosotros como hijos de dios tenemos la autoridad sobre satanás
y con jesús dijo aquí Mira, cuando Jesús dijo aquí, yo veía a Satanás
caer del cielo como un rayo, Jesús ya estaba mirando ya en
el futuro, porque cuando Él murió en la cruz y después resucitó,
venció al enemigo. Y un pasaje que tiene que ver
con esto está en Colosenses. Colosenses capítulo 3, creo que
es capítulo 3. Ya le vamos a buscar y le vamos
a leer. Colosensios capítulo 3. No, capítulo 2. Vamos a leer
desde el versículo 2, 15. Colosensios capítulo 2, 2, 15. Capítulo 2, versículo 15. Dice,
estamos ahí. Si quieren, resáltalo en tu Biblia. Si tienen tableta, No sé si puedo
resaltar. Ok. Creo que sí puede. Según la tecnología, creo que
sí puede. Ok. 2.15. Dice, Y despojando
a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, que
dice aquí, triunfando sobre ellos en la cruz. O sea, una vez más,
repito, cuando Jesús murió en la cruz, Jesús murió en la cruz
y resucitó triunfó sobre el demonio sobre Satanás y su legión les
triunfó en la cruz y por eso te digo la verdad honestamente
si el enemigo quiere hacernos la vida imposible podemos decirle
al enemigo con autoridad que Cristo nos ha dado Satanás ya
tú eres vencido por Jesús déjame de molestarme en el nombre de
Jesús satanás ya tienes tu destino
ya tú me dices que yo no puedo tú me dices que yo no puedo yo
te digo que ya tu destino ya está marcado que es el infierno
porque Jesús te venció en la cruz en el nombre de Jesús Y por eso, una vez más, en el
versículo 18, cuando Jesús le dijo a los discípulos, yo veía
a Satanás caer del cielo como un rayo. Jesús ya estaba mirando
ya la cruz. Por eso, hermanos, es una guerra. O sea, en Efesios nos dice que
nosotros no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra potestades
y huestes espirituales de maldad. Cada día estamos confrontándonos
con el enemigo. Claro, está el mundo, está nuestra
carne y está el enemigo. El enemigo, una vez más, quiere
hacernos la vida imposible. Quiere hacernos pensar de que
no vamos a triunfar en nuestra vida cristiana y debemos ponernos
las pilas o baterías, qué sé yo, y entender de que tenemos
autoridad sobre el diablo. Porque el diablo ya está vencido.
Interesando con Jesús, le dice, yo vi a Satanás caer del cielo
como un rayo, ya estaba mirando el futuro. Definir cuál es la autoridad
de Cristo. Dos, entender que tenemos la autoridad de Cristo.
Y después, tres, aplicar la autoridad de Cristo. Y esto se llevó a
cabo con los 72 discípulos. Dice, volvieron los 70 con gozo,
diciendo, Señor, aún los demonios se nos sujetan en tu nombre.
Y sabes que las cosas que se llevaron a cabo en el Nuevo Testamento,
el ministerio que los discípulos hicieron en el Nuevo Testamento, O sea, son cosas que también
suceden hoy día, donde el enemigo sigue trabajando, sigue influenciando
nuestras vidas, porque es la realidad. Una vez más, repito,
Satanás no toma vacaciones. Nosotros sí a veces, pero él
no. Debemos aplicar la autoridad en Cristo, tal como los discípulos
hicieron. Número cuatro, saber la razón
por el cual tenemos la autoridad en Cristo. O sea, podemos aplicar
diciendo el nombre de Jesús, podemos liberar a otra persona
con la ayuda del Señor, con la ayuda de Jesucristo, pero debemos
saber la razón por el cual tenemos la autoridad en Cristo. Mira
el versículo 20, dice estaban los discípulos, los discípulos
estaban ahí básicamente diciendo Señor aún los demonios te nos
sujetan a tu nombre pero mira el versículo 20 dice pero no
os regocijéis de que los espíritus se os sujetan sino regocijaos
de que vuestros nombres están escritos en los cielos Jesús
quiere hacerle entender a los discípulos de que no solamente
es liberación, sino también que ellos tienen la autoridad de
compartir la palabra, el evangelio a personas que no conocen a Cristo,
para que ellas personas puedan aceptar a Cristo y puedan ir
al cielo. O sea, hay un mundo perdido ahí.
que no conoce al Señor. Hay un mundo perdido donde millones
están yendo para el infierno. Y nosotros como iglesia somos
responsables de hacer luz en la oscuridad y sal en la tierra.
Y demostrar ese testimonio para que ellos conozcan a Cristo. Y por último, cinco puntos. Vamos
a revisar los puntos primero. Definir cuál es la autoridad
en Cristo. Entender que tenemos la autoridad en Cristo. Tercero,
aplicar la autoridad en Cristo. Cuarto, saber la razón por el
cual tenemos la autoridad en Cristo. Y cinco, entender de
dónde viene la autoridad en Cristo. Ese es el cinco punto. Entender
de dónde viene la autoridad en Cristo. Es interesante que versículos
21 y 22, Jesús tiene una oración con el Padre. y mira lo que dice,
dice yo te alabo Padre o sea los discípulos vienen y le dicen
Señor estamos regocijados porque usted nos dio la fuerza para
hacer ministerio y los demonios se sujetaron a tu nombre o sea
me gusta Señor para la honra y gloria tuyas o sea Jesús básicamente
va al Padre y habla con él y mira lo que dice yo te alabo Padre
Señor del cielo y de la tierra porque escondiste estas cosas
de los sabios y entendidos y le has revelado a los niños sí Padre
porque así te agradó después del versículo 22 todas las cosas
me fueron entregadas por mi Padre y nadie conoce quién es el hijo
sino el Padre ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a
quien el Hijo lo quiera revelar. O sea, ahí está la conexión.
Había una relación íntima, una conexión íntima entre Jesús y
¿quién? El Padre. Y la autoridad que
tenemos en Cristo, o sea, la autoridad que tenían los discípulos,
vino de Jesús y está conectado con el Padre. Nosotros adoramos
a un Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. nosotros tenemos la autoridad
en cristo y esa autoridad en cristo viene de quien del padre
cuando jesús estaba aquí en la tierra hizo ministerio aunque
estaba conectado con el padre había una conexión hijo y padre
y nosotros hoy día tenemos la autoridad en cristo estamos conectado
con jesús y es usamos conectado con el padre y nosotros estamos
conectado con quien con el Padre. Hay una conexión. Los discípulos
en ese tiempo estaban conectados con el Padre. Nosotros que somos
discípulos también estamos conectados con el Hijo y con el Padre. Hay
una conexión y una conexión espiritual. Y hoy día enfrentamos a un mundo
donde básicamente no entienden esto, no entienden las cosas
espirituales. Pero cuando vemos O mejor dicho,
cuando ellos ven en nosotros como el Señor obra en nosotros, es algo divino y no humano. Por eso, una vez más, tanto como
los discípulos y nosotros que somos sus discípulos, tenemos
la autoridad en Cristo. Vivimos en un tiempo donde hay
dificultades. Vivimos en tiempos donde hay
situaciones difíciles. Vivimos en tiempos donde a veces
los hijos no quieren obedecer. Vivimos en tiempos donde a veces
sin esperar pasa algo, pruebas, divorcio, finanzas, qué sé yo. O sea, vivimos en un mundo donde
hay problemas. La pandemia, que a veces nos
ha decaído bastante. Y son en esos tiempos donde a
veces Satanás se aprovecha y quiere jugar con nuestra mente, quiere
desanimarnos, quiere decir, mira, ya no hay esperanza. Pero ¿sabes
qué? En Cristo, podemos seguir adelante. En Cristo podemos enfrentar los
problemas. O sea, en estos días, gracias
a Dios que nosotros compramos casa, y es una casa lindísima
que el Señor nos ha dado. Pero es interesante que la mudanza
a nuestra casa le afectó bastante a mi esposa. O sea, ella no está
acostumbrada con los cambios y todavía está recuperándose,
porque fue una mudanza, más que todo, fue simple, fue algo para
nosotros. O sea, la casa que tenemos es
una tremenda bendición, pero le afectó a mi esposa. la mudanza
porque ya estaba acostumbrada a un lugar y la transición ha
sido bien difícil para ella. Después que ya cuando estuvimos
ubicados en nuestra casa, la semana pasada, mi señora tuvo un accidente.
Y básicamente ella estaba manejando y parece que la persona de atrás,
había un muchacho manejando sin licencia, saliendo de la escuela
y le checó, le checó la van nuestra y la empujó al otro lado adelante. Y básicamente la van que teníamos
por casi 15 años, estaba destrozada, pero gracias
a Dios que no pasó nada a mayores, o sea, mi señora y mi hija estaban
bien, pero perdimos el carro. Y después de eso, en nuestra
casa, y parece que es común esto, el carro de mi niña, En la noche, se metieron y se
llevaron lo que es el muffler, el silenciador. Se llevaron todo
el exhaust system. Y un día que llego del trabajo,
yo prendo el carro y suena como una motocicleta. Yo dije, ¿qué
está pasando? Llamo a AAA y ahí me dicen, mira,
se llevaron todo abajo. Ay mamita. Lo bueno que tengo
coverage porque tengo State Farm Insurance que lo va a pagar.
Pero encima de eso, o sea, encima de que mi esposa estaba tratando
de acostumbrarse a la nueva casa, pasan esas dos cosas. Y yo dije,
señor, yo sé que esto puede ser una trampa donde el enemigo quiere
jugar o quiere desanimarnos. Pero yo dije, no. O sea, son
en los programas y en las pruebas que el Señor nos da fortaleza.
Y hay que seguir adelante. Y siempre en estos días yo le
he estado diciéndole a mi esposa, mira, todo va a estar bien. El
Señor no nos va a permitir pasarnos por pruebas más allá de las que
nosotros podamos soportar, porque el Señor está en control. El
Señor está en control. Y sí, pasé algunos días en la
casa. No trabajé para, básicamente,
estar con mi esposa porque todavía está un poco de caída. Más que
todo por la transición a la nueva casa y por estas dos cosas que
pasaron. Pero le estaba diciendo, el Señor está en control. El
Señor está en control. El Señor sabe lo que hace. No nos vamos a dejarnos llevar
por lo que quiere hacer el enemigo. Y así es hermano, así es. Tenemos
la autoridad en Cristo para hacerles saber a Satanás que Él es un
ser derrotado. Oremos Padre Celestial, te doy
gracias por tu palabra Señor, gracias por la autoridad que
tenemos en Ti Señor. Ayúdanos a ejercer esa autoridad
Padre en las circunstancias Señor, sabiendo Señor que Tú estás en
control Padre Santo. Te lo pedimos en el nombre de
Jesús Señor. Este mensaje les ha sido traído
por la iglesia Santa Rosa Bible. Somos una congregación de pecadores
salvados por gracia. Solo por fe, solo en Jesucristo
existimos para glorificar a Dios haciendo y multiplicando seguidores
de Jesucristo guiándoles hacia la madurez con el fin que le
conozcan y le den a conocer. Para obtener más información
visítenos en srbible.org.
La Autoridad de Cristo
Series Lucas: El Evangelio para Todos
| Sermon ID | 926212018141810 |
| Duration | 56:14 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Luke 10:1-24 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.