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Salmo 91, si Dios lo permite, vamos a considerar
este Salmo, y es que la protección de Yahweh es única. Confía en Él. La protección de
Yahweh es única. Confía en Él. Aquí, en el Salmo 91, es un salmo
para tiempos donde hay problemas, para tiempos peligrosos, para
tiempos cuando hay angustia, hay desafíos, hay debilidad,
hay incertidumbre, vulnerabilidad, tiempos de terror, tiempos de
temor, tiempos de inseguridad, tiempos de enfermedad, cuando
te falta dirección, cuando tienes desánimo, cuando no sabes lo
que hacer, o aun cuando te falta ayuda, cuando estás desanimado,
cuando te ataca el enemigo, cuando te faltan los recursos. O sea,
es un salmo que nos ayuda, nos alienta, nos ayuda a seguir confiando
en Dios, aun cuando la presión es insoportable. cuando hay problemas
que aún no entendemos, cuando el desastre está muy cerca. Por
ello aquí tenemos este Salmo, el Salmo 91, que el salmista
realmente resume el Salmo completo en los primeros versículos, en
los primeros dos versículos, cuando describe a Dios, le nombra
con... al decir le llama el Altísimo,
le llama el Omnipotente, le... bueno, le identifica como Yahweh,
el que es, ¿no?, el autoexistente, le llama Esperanza Mía, Castillo
Mío, y Mi Dios. Entonces, vemos cómo le identifica
como su propio Dios, le identifica con estos nombres, indicando
que Él es confiable, y que Él tiene todo el poder, que no hay
otro como Él, Él es más alto y más poderoso y más grande que
cualquier problema, que cualquier enemigo, que cualquier dificultad,
¿Puedes confiar en Él porque Él es eterno? ¿Puedes confiar
en Él porque Él provee alivio, descanso, refugio? Y por ello le describe como,
ahí en versículo uno, dice como abrigo, que realmente se refiere
a un escondite, a un lugar de refugio. Le describe también
como la sombra que le protege de ese calor insoportable del
sol, o aún como su esperanza, que realmente ese término tiene
la idea de un lugar de refugio, un lugar de protección, y aún
como su castillo, una fortaleza en la montaña. Entonces, el salmista
conoce bien a Dios. sabe que los problemas son reales,
que las aflicciones son a veces insoportables. Y por ello va
empezando en versículo 3 hasta el versículo 13, va a describir
diferentes problemas, diferentes terrores, diferentes enemigos,
diferentes cosas que te pueden hacer la vida miserable. Y por ello, vemos aquí el salmista,
donde empieza y termina el salmo con la esperanza que Dios da.
Empieza y termina el salmo con las promesas de protección. Porque Dios es su amor. Es en quien busca, a quien ama,
vive para él. Y porque confía en Yahweh, y
habita al abrigo del Altísimo, y mora bajo la sombra del Omnipotente,
Dios le libra, Dios le cubre, Dios le protege, Dios le da seguridad,
Él le guarda, y vemos como Dios responde a su clamor, y le honra,
le da vida, le muestra su salvación. Y por ello vemos aquí como el
salmista sabe los peligros que le rodean. Sabe que los peligros
son reales y por ello acude al único que le puede ayudar. Al
único que le puede fortalecer. Ahora, el salmo, podéis notar
que no tiene título. Entonces, es un Salmo anónimo,
pero es muy posible que sea del Rey David. Incluso la traducción
del Antiguo Testamento al griego, la Septuaginta, dice que este
Salmo, o sea, atribuye este Salmo 91 a David. Pero vemos aquí el
salmista que en los primeros dos versículos él confía en Dios
quien es su propio refugio. Y esa es la explotación para
nosotros. Confía en tu refugio. O sea, asegúrate de que Dios
es tu refugio. Porque Él es el único que realmente
te puede proteger. Él es el único que te puede fortalecer.
Es el único que te puede levantar. Es el único que te puede ayudar
en tus peores días. O aún en tus mejores días. Él
debe ser tu confianza. Él debe ser tu refugio. Realmente
lo que hace el salmista es responder a la pregunta ¿Dónde puede uno
acudir cuando necesita refugio? ¿Dónde puedes ir cuando necesitas
alivio o cuando necesitas defensa? Y por ello aquí el Salmo 91 deja
muy claro que el único refugio fiable,
el único en quien puedes confiar siempre, cualquier hora, y puedes
acudir a él en cualquier lugar, en cualquier momento, es el Dios
verdadero. Y por ello, vemos cómo el salmista,
a pesar de los sufrimientos y de los problemas que le rodean,
le vemos empezar con confianza. debemos empezar con tranquilidad
total por su confianza en Dios. Porque Dios le provee protección
y provee protección para todos los problemas en la vida. Ahora, eso no significa que vas
a tener una vida sin problemas, sino que cuando confías en Dios,
el resultado final O sea, el resultado al cual llegarás y
tendrás la conclusión en tu vida es que Dios ha estado contigo,
Dios te ha fortalecido y tienes esperanza futura, aun cuando
los problemas persisten en tu vida, porque estás bajo la protección
del Dios altísimo, del Dios omnipotente, aquel que provee esperanza, aquel
quien es tu castillo y por ello puedes confiar en él. En Salmo
37, versículo 7, dice, Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia. Por eso los hijos de los hombres
se amparan bajo la sombra de tus alas. Eso es Salmo 36, versículo
7. Está hablando de esa idea de
ampararse bajo la sombra de sus alas. Y si notáis aquí el Salmo
91, empieza diciendo, el que habita al abrigo del Altísimo. El que habita al abrigo del Altísimo,
como mencioné antes. Ese término ahí traducido, abrigo,
se refiere a un escondite. a un lugar de refugio, a un lugar
que te esconde de los peligros, a un lugar que te esconde de
los ataques del enemigo. Es un lugar donde puedes acudir
y estar aliviado. Es un lugar que te refugia de
los peligros, de los dolores. Por eso, aquí dice el que habita
al abrigo del Altísimo. Aquí, realmente, traducido aquí,
altísimo, es el nombre de Dios, el Leyón, que significa el más
alto, el más exaltado, el supremo. Y entonces, aquí también, continúa
diciendo, morará, o sea, es la idea de habitar, de permanecer,
o sea, de vivir bajo la sombra del Omnipotente. Y aquí usa el
nombre, en el lenguaje original, Shaddai, que significa el Todopoderoso. Y entonces, está bajo la sombra
del Omnipotente. Entonces, está habitando al abrigo
del Altísimo bajo la sombra del Omnipotente. Y entonces, está
describiendo ese lugar donde puedes acudir, donde puedes esconderte,
donde tienes ¡Seguridad! Incluso luego, en versículo 4,
dice, con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás
seguro. ¿No? Resaltando esa protección
como un pájaro protege a sus polluelos, los pone debajo de
sus alas para protegerles. Y bueno, la protección de un
pájaro es limitada. Pero la protección de Dios, no.
Él protege Y cuando Él protege, cuando Él te cuida, cuando Él
te esconde, cuando Él está de tu lado, nadie te puede tocar.
Nadie puede dañarte. Y es que Dios provee un lugar
para esconderse de los enemigos. Pero también provee sombra para
escapar del sol agotador. Por eso dice, morará bajo la
sombra del Omnipotente. Y es que Yahweh provee escondite,
provee sombra en todas partes, porque Él está presente y activo
en todas partes. El Salmo 57, versículo 1, del
1 al 3, Salmo 57, versículo 1 al 3, dice, Ten misericordia de
mí, oh Dios, ten misericordia de mí, porque en ti ha confiado
mi alma. y en la sombra de tus alas me
ampararé hasta que pasen los quebrantos. Clamaré al Dios Altísimo,
al Dios que me favorece, Él enviará desde los cielos y me salvará
de la infamia del que me acosa. Eso es Salmo 57, del 1 al 3. Viendo la protección total de
Dios, que Él protege, que Él ampara, y podemos confiar en
él. Continúa aquí el Salmo 91 diciendo,
versículo 2. Diré yo a Jehová, esperanza mía
y castillo mío, mi Dios en quien confiaré. Aquí vemos como el
salmista describe a Dios como su propio Dios. Es en quien él
confía. Y él ha encontrado refugio en
el Señor. Y describe su experiencia al
describir al Dios como su refugio. Como su castillo. Como mencioné
antes, ese término lo he traducido, esperanza mía. En el lenguaje
original tiene la idea de lugar de protección o un lugar de refugio. Y el castillo se refiere a una
fortaleza en la montaña. Entonces describe lugares de
protección. Lugares donde cuando estás ahí nadie te puede tocar.
Y es que hay que recordar en la antigüedad, cuando un ejército
enemigo invadía, el pueblo que vivía fuera de la ciudad, o sea,
fuera de las murallas, ¿dónde iba para encontrar refugio? Iba
a la ciudad amurallada. Entraba en la ciudad amurallada
y entonces encontraba su protección, encontraba descanso, encontraba
alivio, encontraba ese lugar de refugio. Entonces, por ello,
aquí vemos al salmista mencionar esa idea, ¿no? Que Dios es su
lugar de refugio, es su fortaleza en la montaña, y por ello puede
estar confiado, estar lleno de confianza. Dice en la última
frase del versículo 2, mi Dios en quien confiaré. O sea, él
es en quien confía. Confía en Yahweh, no en sí mismo,
no en sus recursos, sino en el Dios verdadero. Incluso usa el
nombre del pacto, ahí traducido Jehová, es el nombre Yahweh,
que significa yo soy. Es el nombre con el cual Dios
se dio a conocer cuando Moisés le preguntó ¿qué nombre les digo
a los hijos de Israel? O sea, ¿cuál es tu nombre para
que te identifique? Eso es en Éxodo 3, 14. Y Dios
le dice, yo soy el que soy. Yo soy el que soy. ¿Y qué es
lo que significa? El nombre de Yahweh. Entonces,
viendo aquí cómo Dios es su propio Dios y confía en el Dios verdadero,
el Creador, el Altísimo, el Omnipotente, el que es, y en Él confía. Y entonces, viendo esta exhortación
a confiar en el refugio verdadero. Es que la protección de Yahweh
es única, debes de confiar en Él. Por ello debes confiar en
tu refugio, pero también confiar en su cuidado, porque desde el
versículo 3 hasta el versículo 13, desde el versículo 3 al versículo
13, resalta diferentes peligros que rodean
al salmista. Es que la razón por la cual una
persona puede decir que Dios es su refugio, es porque Dios
actúa de esa manera. Dios realmente actúa como refugio.
Dios realmente provee un escondedero. Él provee un lugar donde te separa de tus problemas y
de tus enemigos y de tus angustias. Y aquí presenta desde el versículo
3 hasta el versículo 13 un montón de peligros. Y la mayoría de
los peligros atacan a escondidas. Atacan cuando menos lo esperas.
Y los peligros que menciona son peligros que muchos de ellos
no puedes ver. Por ello, da igual si eres fuerte
o débil. todos están expuestos a estos
peligros. Los fuertes son tan vulnerables
como los débiles. Pero viendo que la clave es acudir
al Dios quien es tu refugio. Aquel que te puede ayudar, aquel
que te puede fortalecer, aquel que te protege de toda adversidad. Y vemos como Dios realmente se
involucra en las vidas de aquellos que le temen. Y es que aquí presenta
diferentes peligros. Y lo que hay que recordar es
que no puedes escapar los peligros, no puedes escapar las dificultades
por tu fuerza, no puedes escaparlas por tu agilidad, no puedes escapar
estos peligros por tus recursos. ni por conexiones que tengas. Dios es el único que te puede
ayudar. Y es que estos peligros llegan a todos. Estos terrores
vienen cuando menos lo esperas. Pero el único que te puede refugiar
es el Dios verdadero. O sea, los peligros, aquí va
a describir peligros que vienen de la naturaleza, de los enemigos,
de diferentes animales, o sea, una gran variedad de problemas.
Y nosotros entendemos que... diferentes imágenes como de cazador,
¿no? Si tú eres un... una presa o te están intentando
cazar, pues... ¡te da terror! o aún en medio
de una batalla, cuando tienes un enemigo enfrente que es más
fuerte que tú, ¡te da terror! O aún cuando te rodea enfermedad
o un virus, ¡te da terror! Cuando todos a tu alrededor están
sufriendo, o vienen presiones, o problemas, o angustias, ¡te
puede dar terror! Pero aquí lo que destaca el Salmo
91, es que si tú confías en el Dios verdadero, aunque estés
rodeado de problemas, o aunque tu vida esté llena de problemas,
no tienes que temer, no tienes que angustiarte, no tienes que
tirar la toalla, porque Dios, el Dios verdadero, es tu refugio. Ahora aquí en versículo 3 dice,
Él, o sea está hablando de Dios, Él te librará del lazo del cazador". Y sabemos que muchas veces los enemigos acechan, aquellos
que odian al justo, que odian a los seguidores de Jesús. ¿Qué
es lo que hacen? Intentan atraparte, intentan
dañarte. Y aquí el salmista lo presenta
como alguien que te está intentando cazar. Pone una trampa, pone
un lazo. Ese lazo, aquí se refiere a una
trampa para pájaros, ¿no? Un cazador, ¿qué es lo que hace?
Pues, antiguamente usaban mucho las trampas para pájaros, para
atrapar. a atrapar a esos pájaros, y el pájaro piensa que está bien,
quizás está comiendo, está en su... en su lugar favorito, y
de repente la trampa le... ¡pum! le atrapa. Y no puede salir
de esa trampa y ya su vida está en el lazo y ya casi que está
en la cazuela, ¿no? O sea... Entonces, viendo este
peligro que viene, el salmista constantemente lo usa para referirse
a los enemigos que intentan cazarle. Entonces, como nos dice el Salmo
140, versículo 4, dice, Guárdame, oh Jehová, de manos del impío,
líbrame de hombres injuriosos que han pensado trastornar mis
pasos. Me han escondido lazo y cuerdas
los soberbios, han tendido red junto a la senda, me han puesto
lazos. Eso es Salmo 140, del 1 al 5.
O sea, resaltando como los enemigos, los impíos, los que no temen
a Dios, quieren atrapar al justo y le quieren dañar. Aquí continúa
el texto, no solamente diciendo que Dios te libra del lazo del
cazador, sino que también de la peste destructora. O sea, de plagas. Plagas que
aquí mismo lo describe como una peste destructora. Es una plaga
que destruye. Es una que arruina. Esta es la
última parte del versículo 3. Viendo esta plaga que arruina,
que destruye, que trae desastre. Y entonces, viendo lo mucho que
te podría hacer temer. el saber que hay esta plaga a
tu alrededor, hay este virus, esta enfermedad que está a tu
alrededor y sería fácil temer. Nos dice en
la oración, cuando Salomón está dedicando el templo, le pide
a Dios que les libere incluso de diferentes cosas mientras
que clamen, mientras que clamen a Dios, y aún cuando estén sufriendo,
si claman a Dios, pide que Dios responda, que Dios escuche a
su oración. Eso es en 1º de Reyes, 1º de
Reyes 8, del 37 al 40, pero ahí menciona diferentes problemas. Dice, si en la tierra hubiere
hambre, o pestilencia, tizoncillo, añublo, langosta o pulgón. Si
sus enemigos los sitiar en la tierra en donde habiten, cualquier
plaga o enfermedad que sea, toda oración y toda súplica que hiciere
cualquier hombre o todo tu pueblo Israel, cuando cualquiera sintiere
la plaga en su corazón y extendieres sus manos a esta casa, tú oirás
en los cielos. ¿No? Eso es... solamente he leído
1º de Reyes 8, del 37 hasta el versículo 38,
pero viendo como Salomón está pidiendo que Dios atienda a la
oración, que Dios escuche aún cuando los problemas están muy
cerca. Y muchas veces parece imposible
escapar cuando estás en medio del peligro. Pero Dios es quien
te libra, Dios es quien te ayuda y te protege. Continúa aquí el
Salmo 91, en versículo 4, dice, con sus plumas te cubrirá, y
debajo de sus alas estarás seguro. Ahora cuando menciona plumas,
en la primera frase, realmente se está refiriendo a las alas.
Y está usando esta ilustración de un pájaro que protege a sus
polluelos. Incluso recordé una historia hace años
que al parecer salió en las noticias
donde se quemó una casa. No sé si era una granja o qué,
pero se quemó una casa y encontraron una gallina quemada y sus polluelos
vivos debajo de sus alas. Porque la gallina, ¿qué es lo
que hizo cuando vino el peligro? Las arropó con sus alas y el
fuego pasó por encima, mató a la gallina, pero los polluelos quedaron
vivos. Y entonces, simplemente aquí
el salmista está describiendo esa escena donde un pájaro o
una gallina, etc. Los pájaros, ¿qué es lo que hacen?
Protegen a sus polluelos. ¿Y cómo lo hacen? Los ponen debajo
de sus alas para protegerles. Y esa es la idea. Aquí está diciendo,
versículo 4, con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas
estarás seguro. Es una imagen que nos presenta
común aquí en los Salmos, donde en Salmo 17, versículo 8, el
salmista dice, escóndeme bajo la sombra de tus alas. O en Salmo
63, versículo 7, porque has sido mi socorro y así en la sombra
de tus alas me regocijaré. Y es que Dios provee esta clase
de protección, una protección total. La protección de Yahweh
es tierna, pero también es fuerte e impenetrable. La protección
de Yahweh es suficiente. Él provee seguridad total. Dios toma en serio tu protección.
Dios toma en control tu vida y por ello no tienes que temer.
Y continuó aquí, la última parte del siglo IV, con una imagen
de batalla, de guerra, ¿no?, de un soldado en ejército, cuando
dice, escudo y adarga es su verdad. Ahora, ahí menciona un escudo,
y un escudo, aquí se refiere a un escudo grande y rectangular,
y ese término adarga realmente en el lenguaje original tiene
la idea de una muralla fortificada es una muralla fortificada y
entonces aquí está describiendo como Dios es su escudo entonces
es un escudo que en comparación con una muralla pues es pequeño
y es movible se puede mover pero también es una muralla fortificada
que representa esta protección grande esta protección estática
que está allí, que no se puede mover. Es que Dios se involucra
de lleno en la protección de sus hijos. Yahué es fiel a su
pueblo. Y es que la fidelidad funciona
como un escudo, como una muralla fortificada. Por eso aquí describe
la última frase del versículo 4, dice, escudo y adarga es su
verdad. resaltando la fidelidad de Dios,
resaltando que Él continúa siendo fiel, proveyendo protección para
aquellos que le temen. Continúa describiendo su protección
en el versículo 5, dice, no temerás el terror nocturno, ni saeta
que vuele de día. O sea, describiendo el terror,
especialmente con la imagen que nos ha presentado de una batalla
anterior, ahí cuando menciona a Escudo y a Darga, ahí al final
del versículo 4, ese escudo y esa muralla de protección, En versículo
5 dice, no temerás el terror nocturno. O sea, te puedes imaginar,
estás en una ciudad amurallada, el enemigo está ahí fuera pero
no le puedes ver y entonces estás aterrorizado pensando que te
puede atacar en cualquier momento. No puedes ni dormir porque estás
tembloroso. Pero No solamente hay terrores
durante la noche, cuando no puedes ver nada, está todo oscuro, sino
también de día. Por eso dice la segunda parte
del versículo 5, ni saeta que vuele de día. Entonces, ahí está
hablando de una flecha, no de esa saeta, es una flecha. Y aquí
simplemente está diciendo, mira, no tienes que temer, sea de noche
o sea de día, porque Dios está contigo. El que sirve a Dios no tiene
que temer. El Salmo 46, del 1 al 3, dice,
Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las
tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque
la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón del mar.
aunque bramen y se turben sus aguas y tiemblen los montes a
causa de su braveza". Entonces, viendo a Dios como
su amparo, su fortaleza. Eso es Salmo 46, del 1 al 3. Y es que Yahweh provee protección
segura de cualquier cosa que te puede causar temor. Dios protege
de los peligros predecibles y los no predecibles. Y es que Dios
ve el peligro antes que su pueblo. O sea, Dios protege de los terrores
de la noche y del día. Él lo controla todo. Él sabe todas las cosas. Puedes
descansar en su control. Aquí está enfatizando los peligros
físicos que te pueden venir, ¿no? Los
enemigos pueden atacar de noche y de día. Pero el que confía
en Yahweh no tiene que temer en ningún momento. Es que Dios
protege a los suyos de día y de noche. Dios da seguridad de todas
las causas de terror. Y cuando entiendes el carácter,
cuando entiendes la persona de Dios, recordarás su fidelidad.
Sabrás que Él está contigo siempre. Y Él te protege de cualquier
causa de temor. Es que no hay límite para la
protección de Dios. Cuando el resto de las personas a tu alrededor
estén aterrorizadas, tú estarás confiado en Dios. Porque estás
seguro en su cuidado. Aun cuando la muerte se aproxima,
estás seguro con Dios. En versículo 6, enfatiza los
peligros de enfermedad. En versículo 6 dice, ni pestilencia,
que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Ahí otra vez está enfatizando
cosas que ocurren en la oscuridad y cosas que ocurren al mediodía. Y es que las plagas tampoco deben
de hacerte temer. porque la protección de Yahweh
es suficiente. Él está contigo en tus circunstancias. Aún cuando tus circunstancias
son extremadamente difíciles, Él está contigo. Puedes confiar
en Él. Continúa en el versículo 6, dice,
caerán a tu lado mil y diez mil a tu diastra, mas a ti no llegará. Eso es versículo 7. Ahí está
presentando un desastre extenso. Un desastre que rodea al salmista. Y en una situación así, cuando
están muriendo miles a tu lado, sería muy fácil temer. Sería
muy fácil estar aterrorizado y perder esperanza. Pero cuando
Yahu es tu protector, no hay nada que temer. Y implica que
estas personas que están muriendo a los lados del salmista, que
están cayendo a los lados del salmista, están en el mismo peligro
que el salmista. Pero caen porque no confían en
Dios. Y el número de los caídos destaca
la protección que Dios da al justo. Es que no hay límite para
la protección de Yahweh. Es que Dios protege a los suyos. El cuidado de Dios libra al que
le teme. Es que nada ocurre fuera de la
soberanía de Yahweh. Es que el justo puede confiar
en Dios aunque signifique dificultad. Aunque signifique muerte. Realmente, lo que hay que recordar
es que Salmo 91 no te está prometiendo una vida sin problemas, no te
está diciendo que nunca vas a tener aflicciones ni temores, sino
que en medio de esas aflicciones, en medio de esos problemas, en
medio de esos momentos de temor, Dios está contigo, no tienes
que temer, no tienes que desesperarte. Por ello, Job, en Job 1, versículo 21, dice, desnudo salí
del vientre de mi madre, desnudo volveré allá, Jehová Dios, Jehová
Quito, sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni
atribuyó a Dios despropósito alguno. Eso es Job uno del versículo
21 al 22. Y luego, en Job 13, 15, dice,
Aunque él me matare, en él esperare. Eso es Job 13, versículo 15. También el profeta Habacuc. El
profeta Habacuc, en capítulo Habacuc 3, del 17 al 19, Dice, aunque la higuera no florezca,
ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del
olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean
quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales, con todo
yo me alegraré en Jehová. y me gozaré en el Dios de mi
salvación. Esto es Habacuc 3 del 17 al 18 y versículo 19 dice
Jehová el Señor es mi fortaleza el cual hace mis pies como ciervas
y mis alturas me hace andar. Eso es Habacuc 3 del 17 al 19
y Habacuc menciona un montón de problemas donde los campos
fallan los animales mueren y Habacuc dice Estoy bien. Estoy tranquilo. Estoy en paz. Porque confío. Confío en el Dios verdadero quien
es mi refugio. Y debemos de tomar ese ejemplo. El ejemplo de aquí el islamista
Salmo 91. El ejemplo de Job. O el ejemplo
de Abacuc. Donde descansan en el Dios verdadero
quien es su refugio. Y descansan en su cuidado. Porque nada te puede ocurrir
al menos que Dios lo permita. Y por ello puedes confiar en
el Dios verdadero. Incluso aquí, volviendo al Salmo
91, menciona esta gran destrucción en versículo
7, donde están cayendo miles alrededor del salmista. Y en
versículo 8 dice, ciertamente con tus ojos mirarás y verás
la recompensa de los impíos Y entonces, aún aquellos que te están haciendo
daño, aquellos que son tus enemigos, aquellos que quieren tu mal,
aquellos que ponen esas trampas para atraparte, aquellos que
te ataquen, posiblemente, eh... aquí podéis imaginar un rey,
¿no? al... donde... por ejemplo, al
rey Ezequías. El rey Ezequías en Segundo de
Reyes 19, Pues tiene un ejército que le rodea, el ejército de
Senaquerib. De Senaquerib, el rey de Asiria.
Y le rodea y dice, no tengo esperanza. Mis fuerzas no me pueden ayudar.
Entonces, ¿qué es lo que hace? Busca al único que da esperanza. Busca al Dios verdadero. Y entonces
ve a todos sus enemigos, a su alrededor, Y entonces, ¿qué es
lo que hace? Confía en Dios. ¿Y qué es lo
que Dios hace? Dios provee protección. Y nos dice en 2º de Reyes 19,
versículo 35, que salió el ángel de Jehová y mató en el campamento
de los asirios a 185.000. mató a 185.000, ¿no? Entonces,
Dios envió al ángel de Jehová y destruyó al ejército de Asiria. Y al final, incluso, Sennacherib
murió a manos de sus hijos, que lo hirieron a espada. Nos dice
el versículo 37. Entonces, eso es 2 Reyes 19, del 34 al 37.
Viendo que hay muchos enemigos que quieren tu mal. Pero nos dice versículo 8, volviendo
a Salomón 91, 8. Ciertamente con tus ojos mirarás
y verás la recompensa de los impíos. Aquellos que querían
tu mal, aquellos malhechores, ellos reciben lo que merecen. O sea, porque Dios te protege
a ti. Incluso en Éxodo 14, versículo 13. Moisés dijo al pueblo, no temáis,
estad firmes y veed la salvación que Jehová hará hoy con vosotros,
porque los egipcios que hoy habéis visto nunca más para siempre
los veréis. Eso es Éxodo 14, donde los israelitas
se encuentran aparentemente atrapados con las montañas, el mar rojo
y luego el ejército de Egipto que viene a por ellos y empiezan
a temer y Moisés les dice no hay que temer Dios va a proveer
la solución, va a proveer ayuda, os va a rescatar incluso esos
ejércitos que veis, esos enemigos esta es la última vez que los
vais a ver porque Dios les va a destruir y eso es exactamente
lo que ocurre. Ellos cruzan el Mar Rojo en seco y el ejército
de Egipto muere destruido en el Mar Rojo, ¿no? Entonces, viendo
la protección de Dios. Y continuando aquí el Salmo 91,
versículo 9, dice, porque has puesto a Jehová que es mi esperanza
al altísimo por tu habitación. Nos está dando la razón por la
que recibes protección. Porque Yahweh es quien conoce
las circunstancias de sus hijos y dirige las circunstancias para
su bien. Dios se demuestra vez tras vez
que Él es confiable. Por eso merece la pena confiar
en Él. Dios es un lugar de refugio para
el salmista. Por ello le vemos esperando y
confiando, llamándole su esperanza. Otra vez, ahí traducido esperanza
se refiere al lugar de refugio. Y espera en el Altísimo, en el
Leyón, aquel que provee esa protección total. Y por ello, porque confía
en Dios, confía en su cuidado, nos dice en el siglo X, no te
sobrevendrá mal. ni plaga tocará tu morada". No está enfatizando lo que ha
estado mencionando desde el versículo 3. Puedes confiar en Dios y Dios
en su providencia libra al justo. Dios protege, ayuda, fortalece
y aunque los peligros sean imposibles de evadir, aunque piensas que
te va a tocar sí o sí, o que vas a tener problemas, no tienes
que desesperarte, porque Dios está de tu lado. Como mencioné
antes, Dios no te promete una vida sin problemas. Por ello,
en Romanos En Romanos 8, 28 al 29, vemos realmente el propósito
que Dios tiene. O sea, a Él le interesa más que
seas conformado a la imagen de Jesucristo, a que tengas una
vida sin problemas. Porque nos dice Romanos 8, 28
al 29, sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan
a bien. Esto es, a los que conforme a
su propósito, son llamados. Porque los que antes conoció,
también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la
imagen de su hijo. Para que él sea primogenito entre
muchos hermanos. Son Romanos 8 del 28 al 29. O
sea, Dios obra todo para bien. Pero quizás no es el bien que
tú quieres. Quizás no es el bien que tú esperas.
Porque nosotros, ¿qué es lo que queremos? Que queremos una vida
sin problemas. Queremos una cuenta bancaria
llena. Y mientras más llena, mejor.
Queremos una vida sin dolores. Queremos un vehículo que funcione
bien. Queremos una casa que no tenga
moho, o que no tenga problemas con la electricidad, etc. ¿No?
Queremos una vida totalmente placentera, sin problemas, en
paz total, tranquilidad, que todo vaya bien. Pero a Dios le
interesa mucho más que crezcas en el conocimiento de él, que
aprendas más de él, que te conformes más y más en la imagen de Jesucristo.
Y por ello las tribulaciones vienen, pero eso no te separa
del amor de Dios. Hay que recordar, por eso ahí
mismo en Romanos 8, 35, dice ¿Quién nos separará del amor
de Cristo? Y entonces se empiezan a mencionar
varias cosas que pueden que vengan durante tu vida. Pero eso no
te va a separar del amor de Cristo. Ahí menciona tribulación, o angustia,
o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada. Y lo que
el apóstol Pablo está resaltando es que nada te puede separar
del amor de Dios. Dios tiene un plan para ti y
aunque vengan esas aflicciones y esos problemas, puedes descansar
en el Dios verdadero, quien te ama, nadie te puede separar de
su amor. Él te protege, te ayuda y puedes tener esperanza, puedes
tener tranquilidad porque sabes que Dios sabe lo que hace. Y
por ello, continúa aquí el Salmo 91, resaltando cómo Dios cuida
a aquellos que le temen. Incluso en versículo 11, dice,
pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos
tus caminos, en las manos te llevarán, para que tu pie no
tropiece en piedra. Sobre el león y las piz, pisarás.
hollarás el cachorro del león y al dragón". Ahí está mencionando
cómo Dios usa sus recursos para cuidar y proteger a los rectos. Los creyentes nunca están solos.
Dios siempre está con ellos, pero además, Dios protege a los
suyos mandando a sus ángeles para servirles, para ayudarles.
Incluso nos dice el Salmo 34, versículo 7. Salmo 34, 7. El ángel de Jehová acampa alrededor
de los que le temen y los defiende. Nos dice Hebreos 1, 14. Hebreos 1, 14. Está hablando
de los ángeles. Y dice, ¿no son todos espíritus
ministradores? enviados para servicio a favor
de los que serán herederos de la salvación. Esos es Hebreos
1,14. Está indicando que Dios aún manda
a los ángeles para servir, para ministrar, para ayudar a los
herederos de la salvación. Y es interesante porque estos
versículos, no sé si lo habéis notado, pero son versículos que
Satanás usó. Satanás usó estas promesas para
intentar tentar a Jesús. Lo menciona ahí en Mateo 4, 4
versículo 6 específicamente. Y Jesús responde con Deuteronomio
6,16 diciendo, no tentaréis a Jehová vuestro Dios. Porque Satanás
le estaba intentando tentar a la arrogancia. Es decir, bueno,
tenemos estas promesas en Salmo 91, entonces podemos vivir de
la manera que nos dé la gana. O sea, hay un virus que está
matando, pues voy allí sin ninguna clase de protección y no, porque
lo que estás haciendo es mostrar arrogancia, estás pecando y al
final estás tentando a Dios. O mira, como Dios me va a proteger
de todo, pues me voy a, como le dijo a Jesús, lánzate del
pináculo del templo. ¿No? Entonces, como Dios me va
a proteger, pues voy a saltar de un puente. ¿No? O voy a parar
un tren con mi cuerpo. ¿No? O voy a hacer que me atropelle
alguien y voy a demostrar que Dios me protege. ¿No? Eso es arrogancia. Eso es tentar
a Dios. Y por ello, Jesús mismo le responde
de esa manera. No tentareis a Jehová vuestro
Dios. Usando ahí Deuteronomio 6, 16.
Entonces, vemos que Dios protege con sus ángeles. Él les manda
cuando es necesario. Por ejemplo, en Éxodo 23, 20. Dios dice, he aquí, yo envío
mi ángel delante de ti para que te guarde en el camino y te introduzca
en el lugar que yo he preparado. Eso es Éxodo 23, 20. O incluso
Éxodo 14, 19. El ángel de Dios, que iba delante
del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos
y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó
y se puso a sus espaldas. Esos son 14, 19, cuando el ejército
de Egipto está persiguiendo a Israel, ¿qué es lo que hace? El ángel El ángel de Dios se pone entre
medio de Egipto, o sea, del ejército de Egipto y del pueblo de Israel,
porque Dios manda a sus ángeles cuando es necesario para proteger
a los suyos. No hay que usarlo por ventaja
personal, como Jesús, cuando vienen a arrestarle. Le arrestan
y nos dice en Mateo 26 51 al 53 que uno de los que estaban
con Jesús extendiendo la mano sacó su espada para defender
a Jesús le corta la oreja al siervo del sumo sacerdote
le quitó la oreja dice y Jesús le dice O sea, ¿acaso piensas
que no puedo ahora orar a mi padre? ¿Y que él no me daría
más de 12 legiones de ángeles? Eso es Mateo 26, del 51 al 53,
viendo que Dios manda a sus ángeles, manda a sus recursos, Él actúa
cuando debe de hacerlo. No necesariamente cuando nosotros
queramos, de la manera que nosotros queramos, sino cuando es necesario. Él sabe, es mejor, incluso Jesús
mismo, no sólo a los ángeles como ventaja personal, sino Él
sabía el plan de Dios, Y para él, en ese momento, implicaba
sufrimiento. Muerte sobre la cruz. Pero es
que había un fin mejor. Era su propósito. Era la razón
por la que vino a la Tierra. Para morir en la cruz por nosotros. Para morir por el pecador. Y
entonces, viendo aquí cómo describe a los ángeles el cuidado especial. Cómo Dios anticipa los peligros. y aún anticipa esos problemas
que enfrentará su pueblo, y manda a sus ángeles para sostenerles,
para cuidarles, y si es necesario, incluso, llevarles. Por eso,
menciona que en versículo 11, que los mandará cerca de ti,
te guarden tus caminos, en sus manos te llevarán, para que tu
pie no tropicen piedra. Y aún cuando hay animales, que
te puedan dañar, Dios te protege. Y podéis pensar en un camino
desierto. Especialmente el territorio de
Israel. Hay mucho desierto. Muchas piedras. Muchos animales
peligrosos. Incluso los animales que menciono
aquí estaban en el área, donde mientras menos lo esperas, te
salta un león. Menos te esperas, hay una serpiente
venenosa, una sphid, que posiblemente se refiere a una cobra. o incluso
aquí menciona el león, el cachorro del león, incluso ahí traducido
dragón, simplemente se refiere a una especie de serpiente. Entonces,
viendo diferentes animales que te pueden salir. Estás caminando
en un lugar desierto y hay un montón de piedras, pero lo que
Dios está diciendo, mira, voy a mandar a los ángeles, O sea,
no solamente yo estoy contigo, sino los ángeles están ahí contigo
para ayudarte, para asegurarse que no tropieces. Es como cuando
un padre está haciendo senderismo con su hijo o con su hija y ¿qué
es lo que hace? Pues cuando van por caminos estrechos
o donde hay muchas piedras o cuando viene el peligro, ¿no? El padre
¿qué es lo que hace? Pues le sujeta bien a su hijo o a su
hija para que no tropiece, para que no se caiga. Y sabe de antemano
cuándo va a venir. Sabe, hay que cruzar ese riachuelo.
O hay que cruzar esas piedras. O el camino es estrecho, no está
en este punto. O quizás hay barro o hay charcos.
Y entonces, ¿qué es lo que hace? Pues el padre asegura de que
su hijo o su hija estén protegidos. Es esa imagen que nos está presentando.
Como Dios es quien protege. Incluso el Salmo 21 Salmo, perdón, Salmo 121. El
Salmo 121 destaca que Dios es nuestro guardador y Él no duerme. Y por ello siempre tienes protección. Por eso el salmista dice en versículo
2, esto es Salmo 121, versículo 2, mi socorro viene de Jehová,
que hizo los cielos y la tierra. Y entonces describe a Dios cómo
le protege, no permite que su pie resbale, e incluso que Dios
como su protector, él no duerme, sino que siempre está disponible
para guardar y para proteger. Y entonces viendo a Dios el guardador
perfecto. Y aún estos animales que nos
presenta aquí el Salmo 91, Algunos comentaristas piensan que quizás
están pensando en enemigos. Pero el punto es que Dios provee
¡victoria! Dios da ese alivio, esa protección, ese
triunfo que su pueblo necesita, aún en los peores momentos, cuando
está rodeado de mal. Incluso Jesús repitió esta promesa
de este versículo a los discípulos cuando los envió, cuando dijo
en Lucas 10, 19. He aquí os doy potestad de hollar
serpientes y escorpiones y sobre toda fuerza del enemigo y nada
os dañará. Eso es Lucas 10, 19. Entonces,
viendo aquí que la protección de Yahweh es única. Confía en
Él. O sea, confía en Él, quien es
tu refugio, confía en su cuidado, y por último, confía en sus promesas. Confía en sus promesas. Aquí,
en los últimos tres versículos, vemos ahora que Dios es quien
habla. Porque dice, por cuanto en mí
ha puesto su amor, Yo también lo libraré. Le pondré en alto
por cuanto ha conocido mi nombre. Pero el siglo XV me invocará
y yo le responderé. Con él estaré yo en la angustia. Lo libraré y le glorificaré.
Lo saciaré de larga vida y le mostraré mi salvación. Aquí vemos
desde el versículo 14 al versículo 16 estas promesas de Dios. Cómo Dios habla y ejecuta sus
bendiciones. Y aquí vemos que resalta que
que Dios actúa, Dios promete y cumple esas bendiciones, esas
promesas, porque el salmista le ha amado. Por eso dice la
primera frase del versículo 14. Por cuanto en mí ha puesto su
amor. Entonces, la razón por la que
el salmista ha confiado en Dios, ha descansado en Dios, es porque
Dios es su prioridad. Porque Dios es su amor. Realmente
refleja el Deuteronomio 6.5 cuando dice amarás a Jehová tu Dios
de todo tu corazón de toda tu alma y con todas tus fuerzas
eso es el Deuteronomio 6.5 eso es lo que ha reflejado el salmista
total dedicación a Dios y por ello Dios promete protegerle
y aquí menciona O sea, por cuando me ha amado,
yo también le libraré. O sea, probé esa libertad que
tanto necesitaba. Ese rescate. El sacarle de esa
angustia y llevarle a un lugar seguro. El librarle de esos lazos,
de esas trampas. Y por ello continúa y dice, le
pondré en alto. O sea, cuando piensas en un tsunami que viene, ¿a dónde
quieres ir? ¿Al punto más alto para que el
agua no te atropelle? O cuando va subiendo el agua,
¿no? Y no te quieres ahogar, entonces te vas... ¿Quieres ir
a un lugar alto? Entonces, ¿qué es lo que Dios
hace? Te pone en lo alto para que no te ahogues, para que no
te venga el mal. Los hebreos del siglo XIV le
pondré en alto. Por cuanto ha conocido mi nombre, ¿No? Porque
tiene una relación con Dios, porque conoce el carácter de
Dios, porque confía en Dios, descansa en su cuidado. Dice,
versículo 15, me invocará, y yo le responderé. O sea, aquí el
salmista que ama a Dios, ¿qué es lo que hace cuando se encuentran
problemas? Clama a Dios, le invoca, le busca. Y entonces, esa oración
no llega a oídos sordos, no se cae como que no hay respuesta,
sino que Dios escucha, Dios responde, eso es lo que le promete, me
invocará y yo le responderé. Por eso hay que clamar a Dios,
hay que continuar orando, aún en medio de las pruebas. A la mitad del versículo 15 dice,
con él estaré yo en la angustia, O sea, aún en esos tiempos de
depresión, esa angustia, se refiere a una presión insoportable de
problemas. Dios está contigo. Por eso dice con él estaré yo
en la angustia. Cuando estás presionado y es
que ya no puedes más. El peso es demasiado para sobrellevar. Dios está contigo. y dice la última frase del siglo
XV, lo libraré y le glorificaré. Entonces Dios le rescata de esa
angustia, de esa aflicción. Dios le quita esa presión y le
honra, ¿no? Le da la... le da honra, por
eso aquí menciona le glorificaré. Pero aquí viendo cómo Dios responde
al clamor del justo, incluso el Salmo 50, Versículo
15, dice, invócame en el día de la angustia, te libraré y
tú me honrarás. Eso es Salmo 50, versículo 15.
En Salmo 118, versículo 5, dice, desde la angustia invoqué allá
y me respondió. Y me respondió ya, poniéndome
en lugar espacioso. Esto es Salmo 118, versículo
5. O sea, Dios libra. Dios rescata. Dios ayuda. En versículo 16 continúa, y termina
el Salmo diciendo, lo saciaré de larga vida. Y le mostraré
mi salvación. O sea, cuando ves todos los problemas
que acaba de anunciar, desde el versículo 3 al versículo 13,
todos esos peligros, que la mayoría de ellos son muerte segura, aquí
el salmista está diciendo, Dios está conmigo y Él me da larga
vida. No voy a tener una vida corta,
no, porque Dios está conmigo. Y aún, posiblemente está pensando
más allá de esta vida. Cuando dice, le saciaré de larga
vida, le mostraré mi salvación. Viendo como Dios sacia, ¿no?
Da lo suficiente, da lo que necesitamos. Dios responde a aquellos que
claman a Él. Y la provisión de Dios cubre todas las necesidades
del salmista. El salmista necesita liberación,
necesita salvación, necesita ayuda, necesita descanso. Y Dios les sacia. Dios provee para sus necesidades.
Y por ello tenemos aquí el Salmo 91. Porque Yahweh es nuestro
refugio seguro. Indica que sí puedes confiar
en Dios. Sí puedes ir a Él en todo tiempo. Él sí te puede proteger. Y la protección de Dios no tiene
límite. El cuidado de Dios no tiene límite. Él no tiene un
horario donde solamente puedes orar a Él y clamar a Él en ciertos
momentos. No, Él está disponible siempre.
Él nunca está fuera de cobertura. Puedes clamar a Él estés donde
estés. Puedes confiar en Él. Y Dios siempre cumple sus promesas. Por ello cuando está siendo tentado
a depender de ti mismo. Recuerda la seguridad de Dios.
En vez de confiar en tus fuerzas, depende completamente de Dios. En vez de planear tu vida alrededor
de tus logros, fíate de Dios. No pongas tu fortaleza en los
hombres, porque ellos fallan. No pongas tu fortaleza en el
dinero, porque desaparece. No pongas tu fortaleza en tu
salud, porque es temporal. No pongas tu fortaleza en nada
más que en Dios. La protección de Yahweh es única,
confía en Él. Entonces, en cualquier peligro,
cualquier angustia, cualquier debilidad, cualquier incertidumbre
o temor, cualquier inseguridad o enfermedad, Cuando la presión
es insoportable, cuando ataca el enemigo, cuando los problemas
vienen como tsunamis y vienen y llegan y llegan y no paran. Confía en aquel que te puede
ayudar, en el único que es tu refugio. Porque la protección
de Yahweh es única. Confía en él. Vamos a terminar
en oración.
La protección de Yahweh es única, confía en Él
Series Salmos
| Sermon ID | 924231337264673 |
| Duration | 1:04:41 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Psalm 91 |
| Language | Spanish |
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