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Usted está escuchando una traducción de una prédica de Richard Cadwell, pastor y maestro de Founders Baptist Church en Spring, Texas. Esta traducción fue realizada en vivo y sin edición. Nuestro mayor interés es avanzar la verdad de Dios para la gloria de Dios. Usted puede colaborar con nosotros compartiendo esta prédica con sus amigos a través de las redes sociales como Facebook, Twitter, Google Plus y Pinterest.
Por favor, abran su Biblia a Romanos capítulo 9. Y esta noche comenzamos nuestro estudio a partir del versículo 6. Vamos a enfocarnos al versículos 6 y 7, pero vamos a leer hasta el versículo 13 de Romanos 9.
La Biblia dice, no que la Palabra de Dios haya fallado, porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos, sino en Isaac te será llamada descendencia. Esto es, no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes. Porque la palabra de la promesa es esta. Por este tiempo vendré y Sarah tendrá un hijo. Y no solo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno de Isaac nuestro padre. pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras, sino por el que llama. Se le dijo, el mayor servirá al menor. Como está escrito, a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
Versículos 6 y 7
No que la palabra de Dios haya fallado, porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos, sino en Isaías que será llamada descendencia.
Vimos esta mañana que Pablo tiene una tristeza intensa sobre sus hermanos judíos, hermanos conforme a la carne, los de Israel que están perdidos, esa tristeza para Pablo no era algo personal, sino que era teológica también. Tenía que ver con el hecho de que aquí tenemos a personas que habían recibido tanto, que se les habían dado tantos privilegios, que estaban identificados con Dios en el mundo. con su nombre estaba identificado con este pueblo. Dios había hecho grandes cosas a favor de ellos. Así que su condición espiritual dice algo al mundo acerca del Dios verdadero, en lugar o contrapuesto a la creencia del mundo en sus ídolos.
Pero tan increíble como era, estas personas, este pueblo al que se le había entregado tanto, habían crucificado a su Mesías. Esto es lo que Pedro predicó en el día de Pentecostés. Él predicó no sólo la verdad cerca de Jesús, sino que habló del error de Israel.
Hechos 2.36,
SEPA PUES CERTÍSIMAMENTE TODA LA CASA DE ISRAEL, QUE A ESTE JESÚS A QUIEN VOSOTROS CRUCIFICASTES, DIOS LE HA HECHO SEÑOR Y CRISTO.
Y el mismo testimonio que dieron Pedro y Juan frente al concilio de judíos.
Hechos 4.5,
Aconteció al día siguiente que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas, y el sumo sacerdote Anás y Caifás, y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes. Y poniéndolos en medio, les preguntaron, ¿Con qué potestad o en qué nombre habéis hecho vosotros esto? Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo, gobernantes del pueblo y ancianos de Israel, puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, ¿de qué manera este haya sido sanado? Sea notorio a todos vosotros y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis, y a quien Dios resucitó de los muertos por él. Este hombre está en vuestra presencia sano. Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros, los Edificadores. Aquí está trayendo la Escritura del Antiguo Testamento frente a ellos. Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros, los Edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo, y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos.
No solo está enfatizando la verdad de quién es Jesús y lo que Jesús hizo y lo que Dios hizo, con su Hijo resucitándolo de los muertos, él también está expresando la verdad de Israel, lo que ellos hicieron con Jesús, lo rechazaron, lo crucificaron. Creo que es claro cuando lees el tipo de pensamiento de los apóstoles al ver este rechazo. Los apóstoles no creían que este rechazo era final. Cuando lees el libro de Hechos y las epístolas del Nuevo Testamento, hay una creencia de que hay un futuro para Israel, las promesas que Dios va a cumplir en cuanto a su pueblo.
En el sermón que Peter presta que Pedro predicó cuando sanó a un hombre enfermo, Hechos 3, 17. Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado, a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas, que han sido desde tiempo antiguo.
Acaso no es increíble, este texto de la escritura, lo que están diciendo, que pudiéramos ver una conversión masiva de judíos. y que el Señor de gloria regresara a la tierra en estos momentos y empezara a reinar sobre su pueblo, que antes lo rechazó, pero que ahora lo recibe. Esta esperanza parece estar en este periodo de tiempo en el que habría rechazo, pero luego un diluvio de salvación y un tiempo refrescante vendría en el Señor Jesús, vendría de los cielos. Como que si les está ofreciendo el reino de Dios nuevamente, ¿por qué no recibes a tu rey, pueblo de Israel?
Pero para el tiempo que Pablo escribe Romanos hacia el final de su tercer viaje misionero, alrededor del año 56 d.C., parecía ya aparente que Israel no se estaba arrepintiendo. Israel no iba a ser caracterizado por una conversión masiva en estos momentos, sino por un rechazo masivo. Y esto no solo quebrantó el corazón de los judíos que eran salvos, sino que también hizo surgir una pregunta grande teológica. ¿Qué de la inversión que Dios hizo en Israel? ¿Qué hay de toda la historia del Antiguo Testamento con esta nación? ¿Qué de lo que Pablo ya ha dicho en Romanos 9, la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas, todos los privilegios que le pertenecen a este pueblo por la voluntad de Dios. ¿Qué dice el rechazo del Mesías acerca de todo esto? ¿Y qué de la seguridad espiritual que se encuentra en los propósitos de Dios? ¿Qué dice la incredulidad de Israel acerca de la habilidad de Dios de cumplir sus promesas? ¿Acaso el rechazo de Israel significa un tipo de mal cálculo de parte de Dios? Dios le hizo promesas a Israel. ¿Será que no las va a cumplir? Y si las va a cumplir, ¿Qué hacemos con ese rechazo, ese rechazo presente que Pablo estaba viendo?
¿Qué dice acerca de esas promesas? Pablo va a responder esas preguntas en esta sección. Y al contestar esas preguntas, él entiende cuál es la importancia de la respuesta. La importancia no solo para la iglesia, sino también para el propósito de evangelismo.
Debemos recordar y entender que los judíos no creyentes veían este rechazo masivo de los israelitas, no como un comentario acerca de ellos mismos, de su maldad, sino como un comentario acerca de Jesús. Pablo, tú reconoces lo que Dios le ha dado a esta nación. Y nosotros casi totalmente rechazamos la idea de que Jesús de Nazaret es el Mesías. ¿Cómo es que tantos que han recibido tanta revelación de Dios, cómo es que tantas personas pueden estar equivocadas? ¿Tienes una explicación para esto, de lo que Dios está haciendo en el presente si estamos equivocados? Si Jesús es el Mesías, entonces, ¿qué dices acerca de todas estas promesas? ¿Cómo explicas nuestra incredulidad presente? Eso es lo que Pablo va a contestar.
Esto es algo muy práctico cuando hablamos de nuestra fe, porque nuestra seguridad se encuentra en la habilidad de Dios de cumplir Sus promesas. Dios ha hecho promesas acerca de la seguridad del creyente en Cristo Jesús. Pero si Dios ha propuesto algo que se puede revertir o de alguna manera trastornar, no estamos muy seguros. Estamos seguros siempre y cuando no hagas nada equivocado. Estaríamos en una situación muy precaria.
¿Qué es lo que la incredulidad de Israel dice? Primer punto, la incredulidad de Israel no representa una falla de las promesas de Dios. La incredulidad de Israel no representa una falla de las promesas de Dios. Dice en el versículo 6, no que la palabra de Dios haya fallado. La idea ahí de fallar es caer al piso. probar que fue impotente, que no tuvo la capacidad de hacer lo que dijo que iba a hacer, no ser cumplido, lo que ves con Israel en el día de Pablo y el día de hoy, no representa una falla en cuanto a las promesas de Dios. Tú y yo debemos estar seguros, porque es cierto. Dios no declara cosas que Él no puede cumplir. lo que Dios promete Él cumple cada vez.
¿Cuál es el sentido de la palabra, palabra de Dios? No que la palabra de Dios haya fallado. No está hablando del Evangelio. De lo que está hablando es la revelación de los propósitos de Dios. la revelación del propósito de Dios, del plan de Dios, de la predeterminación de Dios. Dios ha revelado planes para el futuro, para su pueblo, y ahora parece que esas promesas no se van a cumplir. ¿Eso es lo que estamos viendo? ¿Eso es lo que esto quiere decir? ¿Que la revelación de Dios no va a ser cierta? No, en el absoluto. Lo que Dios dice que va a ser, Él lo hace.
Jeremías 1.12, Y me dijo Jehová, Bien has visto, porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra. Dios no sólo dice cosas por decirlas. Él hace que las cosas existan con Su Palabra, y está activo Dios con lo que dice para que se cumpla. Es aquí el 12.25, porque yo Jehová hablaré, y se cumplirá la palabra que yo hable. No se tardará más, sino que en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra, y la cumpliré, dice Jehová el Señor.
Y 12.27 de Ezequiel dice, hijo de hombre, he aquí que los de la casa de Israel dicen, la visión que este ve es para de aquí a muchos días, para lejanos tiempos, profetiza este. Diles, por tanto, así ha dicho Jehová el Señor, no se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor. Dios nunca dice una palabra que Él no garantice su cumplimiento. es imposible para Dios mentir. Dios no miente.
23.19 Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. ¿Él dijo y no hará? ¿Habló y no lo ejecutará? 1 Samuel 15-29. Además, el que es la gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta.
Entiendes que cuando Dios declara que va a hacer algo en el futuro, no hay circunstancia alguna que Él no haya tomado en consideración al decir esas palabras. Él es omnisciente. Él todo lo sabe. Y es omnipotente. Él es el que hace que pase lo que Él dice. Él no está cautivo a la circunstancia. No es que está reaccionando a algo que no había tomado en cuenta. Él hace que ocurra todo lo que Él quiere que ocurra, lo que garantiza la absoluta veracidad de todo lo que Él dice.
Tito 1.1, Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad, que según la piedad, en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos.
¿Acaso no es nuestro gozo esta noche de que consideramos todas las promesas de Dios como cristianos como certeras? Porque Él no puede y no mentirá. ¿Acaso hemos hecho nosotros compromisos? Dios no es hombre para que cambie su parecer. No hemos hecho nosotros compromisos que nos damos cuenta después que no los podemos cumplir. No es que estábamos mintiendo en ese sentido, es que no tenemos la habilidad de hacer lo que dijimos que íbamos a hacer. Eso nunca va a ocurrir con Dios. No hay nada muy difícil para Dios. Génesis 18, 14. ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado, volveré a ti. Y según el tiempo de la vida, Sarah tendrá un hijo.
El nacimiento de Isaac demuestra la habilidad de Dios de cumplir lo que dice, porque ese niño nació cuando sus padres eran ya ancianos y ya no podían tener hijos. ¿Hay algo difícil para mí? Dios esperó hasta que Abraham y Sarah fueran tan ancianos que fuera básicamente imposible que ellos tuvieran un hijo, para demostrar que la promesa no se iba a cumplir por la voluntad de la carne, sino por la voluntad de Dios.
Jeremías 32, 17 dice, O Señor Jehová, he aquí que Tú hiciste el cielo y la tierra con Tu gran poder y con Tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para Ti. Mira el cielo y la tierra. Mira cuán vasta es la creación. Realiza que Dios habló y todo eso existió. ¿Hay algo muy difícil para Él? ¿Acaso no sabes? Dios es misericordioso con nosotros y es compasivo con nuestra pequeñez.
¿Un día nuestro temor va a ser una reprensión para nosotros? porque consideramos que nuestro Dios era pequeño, cuando en realidad Él es todo poderoso. Vemos las circunstancias como que si nos fueran a abrumar, como que si Dios no pudiera hacer algo al respecto. Y en su palabra nos dice, mira los cielos y date cuenta que no hay nada difícil para mí.
Jeremías 32, 27, y aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne, ¿habrá algo que sea difícil para mí? el Dios de toda carne. Cada ser humano sobre la faz de la tierra le debe su existencia a Dios. Él nos sostiene. Cada latido del corazón, cada aliento Y cada decreto, cada plan que dice, el salmista nos dice que todos nuestros días fueron numerados antes de que naciéramos. Todos los eventos de tu vida, antes de que vivieras, Dios los conoce. Y eso es cierto de cada persona en este salón. Y es cierto cada persona en la ciudad, en el estado, en la nación, en el mundo.
¿Acaso Dios a veces se confunde? que hacer después? Nunca. Él es el Dios de toda carne y no hay nada difícil para Él. Su veracidad y su poder explican la salvación.
Mateo 19.22, con el joven rico, los discípulos entendían la dificultad. Jesús nota la dificultad porque el joven rico se fue, y el Señor Jesús los consuela con las siguientes palabras.
Mateo 19.22, oyendo el joven esta palabra, se fue triste porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús dijo a sus discípulos, de cierto os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que entrar un rico en el reino de Dios.
Es interesante para mí que los discípulos no procesaron que alguien muy rico como él. Ellos entendieron que el obstáculo con ese joven rico era el tipo de obstáculo que cada ser humano enfrenta. ¿Qué es lo que cuentas como tu tesoro? ¿Qué perderás tú por Cristo?
Versículo 25, sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo, ¿Quién, pues, podrá ser salvo? Y mirándolos, Jesús les dijo, para los hombres esto es imposible, mas para Dios todo es posible.
¿Sabes quién te libertó de tu amor por ti mismo el día que pusiste tu amor por Cristo, tu fe en Cristo? ¿Quién te libertó del amor por las cosas mundanas? ¿Sabes quién te dio el tipo de vista y sistema de valores que te diría que Jesús es la perla de gran precio? Si yo tengo que vender todo lo que poseo para tener esta perla de gran precio, Él es digno. ¿Quién te dio ese tipo de entendimiento? Fue Dios. Tú eres explicado por el poder de Dios. Si Él no hubiera cambiado tu corazón, tú seguirías en incredulidad.
Así que una cosa que puedes eliminar es que esto representa algún tipo de falla de que Dios no puede hacer lo que Él dice. Algún tipo de instancia en que las palabras de Dios van a caer al suelo y no van a pasar. Él quería hacerlo, pero no pudo. ¿Es esto lo que está ocurriendo? No, dice Pablo. No que la palabra de Dios haya fallado.
Tampoco, este es nuestro segundo punto, tampoco la incredulidad de Israel representa un cambio en los propósitos de Dios. Está diciendo lo mismo prácticamente. la palabra de Dios no ha fallado, precisamente porque lo que ha ocurrido hoy en ninguna manera está fuera de lo que era el propósito de Dios desde el principio. No es lo que Dios tenía un propósito para Israel, planeó algo para ellos y ahora de alguna manera eso ya no va a ocurrir, eso ya no va a pasar. El plan de Dios para Israel está donde Él quiere que esté. Está exactamente en el lugar en el que Él predestinó que estuviera. La Palabra de Dios nunca fallada y no está fallando en el presente. Usa el tiempo perfecto. No que la Palabra de Dios haya fallado. No ha fallado en el pasado. No está fallando hoy.
Dios nunca se propone algo como la salvación de cada israelita individual. Ese no es el plan de Dios. Dice en el versículo 6, esta es la razón por la que la palabra de Dios no ha fallado, porque no todos los que descienden de Israel son israelitas. No todos los que descienden de Israel son israelitas.
Un par de cosas muy importantes surgen en esa frase. ¿Acaso no está claro, en primer lugar, que la palabra Israel está siendo usada en más de un sentido? En el versículo seis, no todos los que descienden de Israel son israelitas o le pertenecen a Israel. Si yo soy una israelita, no soy de Israel en un sentido sí, en un sentido no. Hay más de un sentido en el que podemos entender Israel. Está el Israel físico, aquellos que descienden de Israel, aquellos que descienden de Abraham a través de Isaac y de Jacob, de Jacob, Israel físico, y está el Israel espiritual, el Israel salvo.
El Israel espiritual serían aquellos judíos que comparten la fe de Abraham, Isaac y Jacob. No solo descendiendo de ellos físicamente, sino perteneciendo a la misma familia espiritual a través de la redención. compartiendo la misma fe, teniendo la fe de Abraham. No solo su sangre, sino su fe.
Y hay y siempre ha habido un Israel dentro de Israel, los israelitas físicos y los israelitas salvos. Y cualquier judío honesto tendría que aceptar esto al leer el Antiguo Testamento.
Tienes hombres y mujeres que descendieron de Abraham a través de Isaac, a través de Jacob, y fueron personas malvadas, perdidas, que no conocían a Dios. Dios en sus labios, pero su corazón lejos de Dios. Y luego habían personas descendientes de Abraham que eran piadosas.
Aún los piadosos, y eso es cierto prácticamente con todos en el Antiguo Testamento, aún los piadosos que experimentaron grandes fracasos, grandes pecados públicos, aún se distinguían como creyentes de la manera en que ellos respondían ante esas fallas.
David, por ejemplo, es un ejemplo de eso, pero no está solo. Abraham mismo tuvo fallas fuerte Moisés. En la historia del Antiguo Testamento está allí. Personas piadosas, personas malvadas, y dentro de las personas piadosas tenían fallas grandes, pero como respondían a esas fallas, decían que ellos le pertenecían a Dios.
Un Israel dentro de Israel. ¿Por qué es que la Palabra de Dios no ha caído al piso? Porque nunca fue la intención de Dios que cada israelita individual fuera salvo. No todos los que descienden de Israel físicamente le pertenecen a Israel en el tema de la salvación.
Está hablando, el segundo término de Israel se refiere a un pueblo salvo. Pablo ya nos enseñó esto en Romanos capítulo 2, versículo 28, pues no es judío el que lo es exteriormente. ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne, sino que es judío el que lo es en lo interior. Y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra, la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.
Te glorías en el nombre judío, les está diciendo Pablo, pero no entiendes que puedes ser un judío físicamente y no pertenecerle a Dios. el verdadero israelita, como cuando Jesús le dijo a Natanael en el Evangelio de Juan, he aquí un judío en el cual no hay engaño. Natanael era un creyente. Eso es lo que Jesús estaba diciendo.
Y es esta distinción es lo que Pablo va a magnificar en los siguientes versículos. Esto es lo que dice el versículo ocho. Esto es, no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.
¿Qué es lo que quiere decir los hijos de la promesa? Quiere decir que hay hijos que son explicados por la carne y hay hijos que son explicados únicamente por la promesa. La promesa los produce. al decirlo de otra manera, los hijos según la promesa se explican por el Espíritu de Dios.
Tienes personas que se explican por naturaleza y hay personas que se explican por el Espíritu de Dios. Hay personas que son hijos de Abraham físicamente y hay hijos de Abraham que tienen la fe de Abraham y se explican por el Espíritu de Dios.
Romanos 9.8 y lo comparamos con lo que Pablo escribió a los Gálatas, por ejemplo, Gálatas 4.28. Dice así que hermanos, nosotros como Isaac somos hijos de la promesa. Las promesas de salvación dadas a Abraham le pertenecen al pueblo salvo, no todos los que descienden físicamente de Abraham, sino aquellos que son salvos. Y en Galatas 4.28, así que, hermanos, nosotros como Isaac somos hijos de la promesa. Pero como entonces, el que había nacido según la carne, perseguía al que había nacido según el espíritu, así también ahora.
Tienes judíos que nacieron según la carne y ellos perseguían a los judíos que nacieron según el Espíritu de Dios. El mismo punto que Jesús hace con Nicodemo en Juan 3, el que es nacido de la carne, carne es, y el que es nacido del Espíritu. Espíritu es. Esta no es una falla del Espíritu de Dios. Esto no es un cambio en el propósito de Dios. El plan de Dios permanece. Nunca fue el plan de Dios salvar a cada israelita individual.
Así que este rechazo masivo de los israelitas no quiere decir nada con respecto al cumplimiento de las promesas de Dios. Él va a cumplir todo lo que Él ha decidido hacer. Esto es un énfasis importante, tanto en el ministerio de Juan el Bautista y en el ministerio de Jesús. Ellos atacan la confianza falsa de los judíos en su descendencia física. Tú crees que eres salvo porque eres un judío, porque has descendido de Abraham. Y ellos hacen el punto de que tienes que ver tu condición espiritual. puedes descender físicamente de Abraham y no conocer a Dios.
Juan el Bautista, Lucas capítulo tres. Leemos esto en el versículo uno. En el año decimoquinto del imperio de Tiberio, César, siendo gobernador de Judea, Poncio Pilato, Hierodas, tetrarcha de Galilea, su hermano Felipe, tetrarcha de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias, tetrarcha de Avilín, Y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él fue por toda la región contigo al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados.
Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice, Vos, el que clama en el desierto, preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas. Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado. Los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados, y verá toda carne la salvación de Dios. Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él, Oh generación de víboras, ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced pues frutos dignos de arrepentimiento. Y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos, tenemos a Abraham por padre.
Y Juan dijo esto porque él conoce a su pueblo. Él sabe que ellos piensan de esa manera. No comencéis a decir dentro de vosotros mismos, tenemos a Abraham por padre, porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aún de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta en la raíz de los árboles. Por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego. Todos son físicamente judebran, pero ¿dónde está el fruto de salvación? Yo sé cuál es tu identidad física, pero luego le dice generación de víboras.
Lo leímos hace un momento en Juan 8, 39. Le contestaron, nuestro padre es Abraham. Jesús le dijo, si fueseis hijos de Abraham. ¿Acaso no somos hijos de Abraham? Decían ellos. Está usando estas palabras en un sentido diferente. Dice, no los hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los hijos según la promesa. No los que son hijos de Abraham. en el sentido físico. Versículos 7, Romanos 9, ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos. Alguien puede decir que es un hijo físico, pero si no tienen la misma fe de Abraham, no son hijos de Abraham en ese sentido, en el sentido de la fe. Esto es lo que el Señor Jesús enseñó en Juan 8.
Respondieron y le dijeron, Nuestro padre Abraham, Jesús le dijo, si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis matarme a mi hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios. No hizo esto Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron, nosotros no somos nacidos de fornicación. Un padre tenemos que es Dios.
Jesús entonces le dijo, si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amarías. Porque yo de Dios he salido y he venido, pues no he venido a mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. Vosotros sois de vuestro padre el diablo. y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira de suyo, habla porque es mentiroso y padre de mentira, y a mí porque digo la verdad, no me creéis.
Eres hijo de Abraham según la carne, pero no eres hijo de Abraham por fe, y la prueba es que tú aborreces al Hijo de Dios y aborreces la verdad. Porque si tu padre, si vuestro padre fuese Dios, ustedes amarían a su hijo y creerían en su mensaje.
Tanto en el ministerio de Juan Bautista y en el ministerio de nuestro Señor Jesucristo, vemos que israelitas físicos poniendo su confianza de salvación en la descendencia física de Abraham, y Juan y el Señor Jesús destruyen esa confianza falsa apuntándoles a su necesidad de salvación.
De eso está hablando Pablo en nuestros versículos en Romanos 9. Ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos, sino en Isaactes era llamada descendencia. Esto es, no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los hijos según la promesa son contados como descendientes. La palabra de Dios no ha fallado porque el propósito de Dios no ha cambiado. Nunca fue su propósito salvar a cada israelita individual. No todos los que descienden de Israel son israelitas o le pertenecen a Israel. Dios va a cumplir las promesas a Israel por medio de un pueblo salvo. Su propósito se mantiene.
Y terminamos diciendo que lo toma un paso más allá en el versículo 7 cuando dice, ni por ser descendiente de Abraham son todos hijos, sino en Isaac te será llamada descendencia. ¿Qué es lo que Pablo está enseñando acá? Nos está diciendo que en ambos casos, en ambos sentidos de la palabra Israel, ya sea que estemos hablando de un Israel físico o de un Israel espiritual, en ambos casos ha sido determinado por lo que Dios escogió.
¿Quién escogió que los privilegios dados a Israel serían asignados según los descendientes de Abraham a Tradeta Isaac? Isaac no fue el único hijo de Abraham. ¿Quién escogió que todos los privilegios que Pablo ha enumerado, que estos privilegios serían dados a un pueblo que descenderían de Abraham, no sólo de Abraham, sino a través de Isaac, y luego no sólo Isaac, sino que a través de Jacob, en lugar de Esaú. No Ismael, Isaac. No Esaú, Jacob. Vimos eso en versículo 12. Se le dijo, el mayor servirá al menor. Versículo 13, como está escrito, a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
¿Quién escogió esto? Dios lo escogió. Y a medida avancemos en Romanos 9, que cuando hablamos de Israel físico, Israel espiritual, todo sucede conforme a la elección de Dios. Todo es conforme al plan de Dios. Isaac, Ismael, ambos hijos de Abraham, la única diferencia entre ellos, es que uno nació debido al esfuerzo equivocado de Abraham y Sara. Dios les prometió que les iba a dar un hijo a ellos dos, Abraham y Sara. Y ellos tuvieron una falta de fe y tuvieron un plan. E Ismael nació y Dios no iba a honrar eso. Dios no se sometió al plan de Abraham y Sara. Él llevó a cabo su plan. Y cuando ya Abraham y Sara no tenían la capacidad de producir hijos, Dios le dio a Isaac.
Y Él hace lo mismo con la salvación individual. No solo con el tema de la elección de la nación de Israel, sino también con lo que Dios escoge en cuanto a Israel en Cristo Jesús. Y Pablo va a explicar esto más a medida que avancemos en Romanos 9.
Voy a terminar con este pensamiento. ¿Qué tomamos nosotros de estos versículos? En primer lugar, la falla de Israel de creer no tomó a Dios por sorpresa. Esto es lo que Pedro pudo declarar en el día de Pentecostés. Esto es según el predeterminado propósito de Dios. Ustedes crucificaron al Mesías y era responsable de eso, pero todo esto era acorde al plan de Dios. Esta es la piedra que rechazaron los edificadores apuntándoles a la Escritura del Antiguo Testamento, y ha venido a ser la principal piedra del ángulo, cabeza del ángulo. No hay nada que ocurra que Dios no haya determinado, y las personas siguen siendo responsables de sus acciones malvadas.
Lo que entristece el corazón de Pablo no representa algo que tomó a Dios por sorpresa. Pablo nos enseña estas cosas y su tristeza, a pesar de que es real e intensa, no representa una decepción. Esto es muy práctico para nosotros. Si tienes a alguien en tu vida que está cercano a ti y tu corazón se quebranta sobre su estado de perdición, tú puedes saber que su destino está en la mano soberana de Dios. Puedes estar triste, pero no decepcionado. Estás quebrantado de corazón, pero no estás en la oscuridad acerca de cuál es su necesidad y acerca del hecho de que ellos sólo pueden ser regenerados y convertidos y salvos por el poder soberano de Dios.
¿Acaso no deberías informar aún cómo somos como padres? Si tú piensas que la salvación de tu hijo o de tu hija no tiene nada que ver con el hecho de cómo tú eres padre, estarías equivocado. Pero si piensas que la salvación de Dios depende completamente de tu trabajo como padre, no solo vas a estar equivocado, sino que vas a ser miserable y vas a sufrir mucho. Qué gozo es saber que nuestro trabajo es ser fiel a la palabra de Dios. Pero mi labor no es salvar a mis hijos porque no puedo hacerlo.
Así que Pablo no está preguntándose si la palabra de Dios cae al suelo sin cumplirse. No, no, eso no es lo que se pregunta Pablo. Él sabe que lo que Dios ha determinado hacer es exactamente lo que va a hacer. Dios se encarga de que su palabra se cumpla. Así que la incredulidad de Israel en este momento no cambia la historia, pero tampoco es el final de la historia. Algo está pasando, nada está pasando, perdón, que haya cambiado o haya tomado a Dios por sorpresa, pero la historia no ha terminado.
Pero habrá todavía una gran salvación sobre el pueblo de Israel y habrá un Israel creyente Dios va a cumplir todas las promesas en cuanto a la nación de Israel y lo va a hacer de una manera que va a involucrar a Dios salvando a muchos. La historia aún no está completa. Y si tú tienes a alguien como yo que está en tu corazón y tú quisieras ser anatema para que puedan reconciliarse con Dios, debes estar agradecido. hasta que ellos mueran. La historia no ha terminado. El Señor puede salvar. Si Él no lo hace, no ha hecho nada mal. Él no le debe disculpas a nadie. Le estoy diciendo cómo yo lo proceso en mi propia vida. Dios no le debe una disculpa a nadie, ni a mí, ni a ti.
se les ofrece la oportunidad de ir a Cristo y no vienen a Cristo, no porque Dios no se los haya ofrecido genuinamente, no vienen a Cristo porque no quieren. Son completamente responsables de eso. Así que no les debe nada, pero también sé que Él es misericordioso. Él tuvo misericordia de mí, Y yo le pido que tenga misericordia de ellos también. Y mientras ellos están respirando, yo tengo esa esperanza. Y tú puedes tener la misma confianza.
Descansar en tu mente y en tu corazón en la perfecta sabia y soberana propósito y plan de Dios. ¿Qué haría yo si Dios no fuera soberano? Si no sabes que Dios es soberano, tienes poca confianza. Pero hay una confianza fuerte que no importa lo que venga en mi camino, mi vida está en las manos de un Dios soberano que gobierna sobre todo. Él me ama y tiene toda sabiduría y todo poder. Eso es cierto de mi familia. Es cierto de los eventos del mundo. Debes de dejar de tener tanto temor de lo que está pasando en el mundo. Tu vida está en las manos de Dios. Eso es cierto esta noche.
El salmista dijo, que se acostó y se levantó. Aunque hayan miles que te quieran muerto, tú puedes dormir. Y cuando te levantas en la mañana, es porque Dios te protegió mientras dormías. Nada que temer. Es cierto, esta noche es igual de cierto Mañana y todos los días que vivamos que Jesús no haya venido, sus propósitos permanecen.
¿Qué quiere decir lo de Israel? Lo que no quiere decir es que la palabra de Dios haya fallado, porque nunca fue su propósito salvar a cada israelita individual. y lo que Él ha planeado hacer con Israel desde el punto de vista de salvación, Él lo va a cumplir. Y puedes estar seguro de ello. Y la iglesia dirá, Amén.
Oremos.
Padre celestial, te damos la gracias que en tu Hijo, por tu Espíritu y en tu Palabra, tenemos la capacidad de conocer múltiples emociones, calibradas adecuadamente. Podemos tener tristeza y gozo al mismo tiempo. El deseo de la salvación de otros y el descanso de tus propósitos perfectos al mismo tiempo. No algo que nos hace pasivos cuando debemos ser activos. ni algo que nos hace estar en pánico temeroso cuando debemos creerte. Entendiendo que solo tú puedes darnos la habilidad de poder honrarte, honrarte con nuestro pensamiento, con las intenciones de nuestro corazón, con confianza. aún cuando estaríamos tentados a tener miedo. Con esperanza, aún cuando estemos tentados a estar desesperados.
¿Qué don es que nos has permitido conocerte y nos has dado tu verdad? Que no nos mientes es imposible para ti mentir. y no hay un aspecto de nuestra vida que esté fuera de tu conocimiento, sino también de tu poder y cuidado. Tú dices que guardas aún nuestras lágrimas en tu redoma. Tomas nota de nuestras conversaciones, como dicen malaquinas, cuando expresamos nuestra fe en ti. Tú recuerdas eso.
Señor, ¡cuán bueno Tú eres con nosotros! ¿Qué sería apropiado si no creerte y adorarte? Así que fortalécenos, Señor, para hacer eso, para confiar en Ti. Y luego, darte la gloria y la alabanza por la misericordia de Tu salvación cuando ella es desplegada. Fortalécenos para ser fieles con el Evangelio, declarar el mensaje de reconciliación, ser ministros de reconciliación. para que otros, ver a otros que entren a tu familia.
Oramos, en especial, por aquellos seres queridos en nuestras mentes y corazones esta noche en este salón, que no son salvos, que tengas misericordia de ellos, Señor. Señor, si no es nuestro testimonio, usa el testimonio de alguien más, manda a un evangelista. Por favor, toca sus conciencias nuevamente. no los dejes solos hasta que en gran misericordia ellos doblen sus rodillas delante de ti. Hazlos estar vivos junto a Jesús.
Fortalécenos, Señor, que podamos descansar sabiendo que tú y solo tú eres el Dios soberano. Oramos en el nombre de Jesús.
Let's stand together.
El Verdadero Israel
Series Series - Romans Spanish
La incredulidad de Israel no representa una fala de las promesas de Dios, ni tampoco representa un cambio e los propósitos de Dios. No todos los que descienden de Israel son israelitas.
| Sermon ID | 92120046476703 |
| Duration | 52:25 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Romans 9:6-7 |
| Language | Spanish |
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