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Nuestro texto para esta mañana
se encuentra en los Salmos, Salmo 4, por favor busquemos Salmo
4. Salmo 4. El que acabamos de cantar
y dice que es un Salmo de David. Vamos a leer Salmo 4 que dice
así. Respóndeme cuando clamo, oh Dios,
de mi justicia. Cuando estaba en angustia, Tú
me hiciste ensanchar. Ten misericordia de mí y oye
mi oración. Hijos de los hombres, ¿hasta
cuándo volveréis mi honra en infamia? ¿Amaréis la vanidad
y buscaréis la mentira? Sabed, pues, que Jehová ha escogido
al piadoso para sí. Jehová oirá cuando yo a él clamare. Temblad, y no peguéis. Meditad en vuestro corazón, estando
en vuestra cama, y callad. Ofreced sacrificio de justicia,
y confiad en Jehová. Muchos son los que dicen, ¿Quién
nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová,
la luz de Tu rostro. Tú diste alegría a mi corazón,
mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto. En paz me acostaré, y así mismo
dormiré, porque sólo Tú, Jehová, me haces vivir confiado. Hermanos de estar, semana tuve
que ir. a la caja de seguro social para
arreglar un trámite, y usted sabe que casi no se puede salir
de ahí sin pasar una hora, ¿verdad? Y ahí sentado esperando que pasara
mi número, vi una señora que estaba en uno de los cubículos
adelante con un agente de mucho tiempo. Al final se levantó,
se fue el agente y la señora se levantó y cuando volvió hacia
nosotros estaba llorando en silencio pero llorando y se vino y se
sentó casi cerca de mí así en llanto silencioso y al ratito
se levantó y se fue pues me imagino que a muchos nos conmovió no
sabíamos que era el problema de ella que no podía resolverse
y cuando es que se nos vienen las lágrimas hermano Bueno, a
veces lloramos por cólera, a veces lloramos por dolor físico, pero
hermano, las lágrimas más tristes son las lágrimas que nadie más
ve, sólo usted y Dios. Lágrimas de desconsuelo, lágrimas
de desesperación. Este Salmo de David Fue un clamor
personal de David a su Dios. David el ungido de Jehová. Posiblemente cuando Saúl buscaba
matarlo por motivos totalmente injustos. David habiendo servido
fielmente a Saúl y Saúl buscando matarlo. Usted sabe cómo se sentiría
así. O posiblemente cuando su propio
hijo montó una rebelión contra su padre, queriendo matar al
mismo David, Absalón. No sabemos el contexto específico. Pero una cosa que sí sabemos,
hermano, David estaba consciente que él no había buscado ese puesto
de ser ungido por Dios para ser rey en Israel y simplemente quería
cumplir con su tarea ante Dios. Eso fue todo. Simplemente quería
cumplir. Y como ser humano, y más como
ungido de Dios, David escribe este Salmo. Y en este Salmo encontramos
tres partes. Tres actores, por decirlo así. Los malos. Encontramos que David
habla de Dios. Y encontramos a David mismo.
Y vamos a tomarlo en este orden, hermanos. Los malos, lo que hace
Dios, y cómo responde David. Es importante que el cristiano
sepa qué piensan los malos. Joven, Es importante que usted
esté advertido del pensamiento de los malos. Y David aquí explica
lo que hacen los malos en versículo 2. Pregunta, hijo de los hombres,
¿hasta cuándo volveréis mi honra y mi infamia? ¿Y hasta cuándo
amaréis la vanidad y buscaréis la mentira? ¿Sabe qué hacen los
malos? Deshonran. al ungido de Jehová. Y eso es lo primero que David
menciona, hermano, para que nosotros entendamos que David estaba sensible
al papel que Dios le había dado como el ungido de Dios. ¿Hasta
cuándo volveréis mi honra en infamia, la honra que Dios le
había dado? Y David, como ungido de Dios,
tuvo que sufrir toda su vida deshonra contra Él. Porque el
malo, si bien odia al cristiano, más odia al que representa a
Dios. Y ataca al más visible, el que
representa a Dios. Por eso David sufre, y por eso
Jesucristo recibió el ataque frontal de hombres malos, y de
los mismos demonios. ¿Cuántos endemoniados salieron
en el ministerio de Jesucristo? ¡Por todas partes! Nuestro propósito como seres
humanos es honrar a Dios y honrar a su ungido, que sabemos que
el final, el ungido final y más completo es Jesucristo. Y cuando
el cristiano quiere honrar a Cristo, sabe, recibirá ataques de los
incrédulos. Mientras usted no se identifica
como cristiano, no se preocupe. Ningún problema va a tener. Pero
cuando usted honra a Cristo con su vida, le pasará lo mismo. Injustamente te atacarán. Porque
hay un aborrecimiento del malo contra el que representa a Dios. En este sentido hermanos los
reformados hablamos de la antítesis y no es un invento de los reformados.
San Agustín en su libro Ciudad de Dios hablaba de la antítesis
que hay en la sociedad entre el reino de Dios y el reino de
la oscuridad. Hermanos existe una antítesis
en este mundo, joven. Hay una antítesis entre las personas. Algunos aman y honran a Cristo
y otros lo aborrecen. En versículo 2, la segunda parte,
dice David, ¿hasta cuándo amaréis la vanidad y la mentira? ¿Qué
es la vanidad? No es lo que muchas veces hablamos
de la vanidad. En la Biblia, la vanidad se relaciona
con la falsa religión, la adoración de los ídolos. ¡Eso es vanidad! ¿Por qué es vanidad? Porque la
falsa religión nos salva. La falsa religión es un engaño. No reconcilia con Dios. Todos
recuerdan lo que el Salmo 115 dice de los ídolos y los falsos
dioses, dice el Salmo 115, empezando en el versículo 3, Nuestro Dios
está en los cielos. Todo lo que Él quiere, lo que
quiso, ha hecho. Pero los ídolos son plata y oro,
obra de mano de hombres. Tienen boca, mas no hablan. Ojos,
mas no ven. Orejas tienen, mas no oyen. Tienen
narices, mas no huelen. Manos tienen, mas no palpan.
Tienen pies, mas no andan. No hablan con su garganta. Y
oiga la conclusión, semejante a ellos son los que los hacen
y cualquiera que confíe en ellos. Tortes, ciegos, nudos, inútiles. Dioses falsos, inútiles, y los
que confían en ellos. ¿Falsos? mentirosos e inútiles. Hasta el día de hoy hermanos,
los malos siguen inventando religión falsa. ¿Sabe que la religión
falsa tiene su atracción? Su atractivo. ¿Por qué? Porque
no se requiere fe. La religión bíblica requiere
fe. No caminamos de vista. ¿Dónde está Jesús? Muéstreme
Jesús. ¿Usted no lo ve? ¿No lo puede tocar? Esta Biblia
hay que creer que es cierto La religión bíblica requiere fe.
La religión falsa dice, pague la plata y te voy a leer la palma.
Ya. Y usted paga y sale de la sesión
sabiendo supuestamente la suerte, todo lo que es suerte ahí te
dan. Usted coloca la herradura y te va a dar suerte, la pata
del conejillo, el horóscopo. No se necesita fe para estas
cosas. La religión falsa tiene su atractivo. Y hasta la fecha,
hermanos, se sigue habiendo muchas opciones en la religión falsa,
pero la Biblia las llama vanidad. Vanidad, porque no salvan. No
salvan. En versículo 6, dice David, muchos
son los que dicen, ¿Quién nos mostrará el bien? ¿Dónde está
la fiesta? ¿Dónde está la fiesta? Ya llega
el viernes. ¿Dónde está la fiesta? ¿Qué?
Nada, qué aburrido. ¿Dónde está el vacilón? Versículo
7 dice, y responde David, tú diste alegría a mi corazón mayor
que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto. ¿Qué es
el grano y el mosto? Comida y bebida. Bebida alcohólica
es el mosto. Los malos piensan en la fiesta,
porque no saben, no tienen otra cosa que celebrar. Y cualquier
motivo hasta tonto sirve para una celebración, ¿cierto o no?
¿Qué motivo se necesita para hacer una fiesta? ¡Ninguno! ¡Ninguno! Hagamos fiesta. ¿Y de qué se
trata la fiesta? ¡Yo no sé! Basta para hacer una fiesta. Dice David que a Bundawa el grano
y el mosto, pero es vanidad. Y es vanidad porque no celebran
nada duradero. Entonces, chicos, jóvenes, hermanos,
¿qué podemos resumir diciendo lo que buscan los malos? Los malos hacen una búsqueda
egoísta. Una búsqueda egoísta. pero es
una búsqueda vana. ¿Están advertidos? Si se cola
con el incrédulo, su búsqueda va a ser egoísta, va a ser sólo
personal, y va a ser vana. Entonces, ¿qué hace Dios? David
también habla de lo que hace Dios. Y eso es importante, hermanos,
y yo quiero que si no recuerda ninguna otra cosa de este sermón,
Quiero que recuerde lo que voy a decir. David tiene una visión
teocéntrica de la vida. David ve a los malos porque están
frente a él, lo están atacando, lo quieren matar, lo calumnian. A Dios no lo puede ver, pero
para David, Dios es más importante que los malos. La visión de David
es teocéntrica, hermano. Y algo que recuperó la reforma
protestante que celebraremos el próximo mes fue una visión
teocéntrica de la vida. Y si no recuerda nada más de
hoy y de este Salmo, recuerde una cosa. David ve la vida de
una forma teocéntrica. Él ve a Dios, aunque no es visible,
Él mira a Dios. Él mira a su mano en su vida.
Y eso es lo más importante. Versículo 1. Él dice, Respóndeme
cuando clamo Dios de mi injusticia. Cuando estaba en angustia, Tú
me hiciste ensanchar. ¿Qué es lo primero que David
confiesa, hermano? David sabe que confiesa que Dios
ya lo había librado en el pasado. ¿Escuchó? Esto es un enfoque
clave para el cristiano, mi hermano. ¿Qué es lo primero que usted
hace cuando le aprieta la situación? ¿Qué hacemos? ¿Gimimos? ¿Nos quejamos? ¿Y lloramos? ¿Y hablamos? ¿Cierto o no? Seamos sinceros. Y hacemos todo
eso, hermano, cuando apenas ayer Dios nos libró de algún otro
aprieto. Ni de un día para otro podemos
celebrar lo que Dios hizo, porque hoy encontramos otro problema
de que quejarnos. Estamos iguales o peores que
los israelitas, que no más cruzando el mar rojo, que más querían
que Dios abriera un mar y que matara a todos los egipcios al
otro lado y dice, yo quiero carne, en este desierto, ¿qué vamos
a tomar? ¿Estamos iguales? David no. David dice, yo sé padre que cuando
yo estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar, ya me libraste,
yo sé y lo celebro y lo reconozco. Usted se ha fijado hermano que
en esta pizarra, casi todos los domingos, ¿cuál lado llenamos
más? Para mí no está bien hermano.
Para mí no está bien que llenemos el lado de peticiones más que
el lado de alabanza. Porque David comienza su clamor,
y él sí tenía motivo de clamar a Dios, comienza su clamor reconociendo
primero. Padre, yo sé que cuando yo estaba
en angustia me hiciste de ensanchar. Tú me libraste. Tú me diste bendición. Yo creo algo, hermano, que si
usted la próxima vez que va a abrir su boca con una queja Yo estoy
casi seguro si en lugar de una queja suelta, diga una alabanza
a Dios por la última vez que te ayudó, la última vez que le
ayudó. ¿Sabe qué? Esa situación que
usted enfrenta la va a ver totalmente diferente, la va a volver totalmente
diferente. David comienza confesando su
confianza en Dios y reconociendo lo que Dios había hecho en su
vida. En versículo 3, David dice, todavía
no ha llegado a hacer una petición, de hecho, realmente nunca llega
a clamar por sí mismo, como persona. En versículo 3, le recuerda a
los impíos, saber pues que Jehová ha escogido al piadoso para sí. y Jehová me va a oír. David está
consciente que él es divulgido de Dios. Él no se puso en el
trono. Era Saúl que era el rey. Era
Dios que lo había puesto. Y David está claro de que él
no buscaba puestos y lugares para sí mismo y le recuerda a
los malos. Cuidado, es Dios. Es Dios que
me ha puesto aquí. Y nosotros vemos eso mismo en
la vida de Jesucristo que dijo una y otra vez, no crean mi testimonio,
crean mi Padre que ha dado testimonio por medio de las obras que yo
hago. En versículo 7, David dice, tú
diste alegría a mi corazón mayor que la de ellos cuando abundaba
en sus fiestas. Dios da alegría más que la alegría
de los impíos. Y podemos recordar las palabras
del último ungido de Dios, Jesucristo, que dijo, La paz os doy, mi paz
os dejo, no os la doy como el mundo la da. Aquí David menciona
la alegría del mundo y la alegría que Dios da. Jesucristo simplemente
estaba repitiendo ese Salmo. Jesucristo estaba repitiendo
lo que Dios ya había dicho. Yo doy mi paz, no como una paz
mundana. La verdadera paz es ser reconciliado
con Dios, haber sido elegido con Dios, estar en las manos
de Dios y ser heredero de todas las cosas con Jesucristo. Mientras
el ser humano no esté reconciliado con su Creador, todas sus fiestas
caen corto. es como si usted tuviera un conflicto
serio con su mejor amigo usted tiene un mejor amigo y sucedió
algo que se agarraron y se ofendieron, feo y se fueron enojados o con
su cónyuge un pleito y no se pusieron de acuerdo y esta cosa
está todavía ¿Usted cree que si va a alguna fiesta se elimina
esa inquietud que usted tiene? No, ¿verdad que no? Por más que
usted vaya a entretenerse en alguna cosa, hay una tristeza,
hay un vacío, hay algo que usted sabe que se tiene que resolver
para que usted vuelva a tener paz y alegría. ¿Sabe qué? Hasta que el pecador esté reconciliado
con su Creador, no hay verdadera alivia. Y las fiestas de los
paganos, hermanos, hasta cierto punto es puro pantomima, es puro
pantomima. porque no están celebrando la
eternidad. Y hasta que el hombre creado
para la eternidad pueda celebrar la eternidad, como dijo San Agustín,
nuestras vidas están vacías hasta que Dios nos venga a llenar,
hasta que nuestras almas sean llenas de la presencia de Dios
mismo, porque Él nos creó para sí mismo. y andamos vacíos hasta
que estemos en los brazos de nuestro Señor. Tú diste alegría
a mi corazón, mayor que la de ellos cuando abundaba su grano
y su mosto. Y versículo 8, vea qué lindo
termina David. En paz me acostaré. David tenía
un clamor. Y comienza el salmo afirmando
que Dios lo había librado en el pasado, y oiga cómo termina.
Bueno, dice, ya es tarde. No, en paz me acostaré, y así
voy a dormir, porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Así termina la oración de David. Dios da completa seguridad. visión teocéntrica. Hermanos,
el cristiano quejoso no tiene una visión teocéntrica de la
vida. Tiene una visión, no sé cómo diríamos, tierra-céntrica. Usted está mirando la tierra,
nada más. David mira a Dios. su visión
de la vida es teocéntrica. Entonces, hermanos, ¿cómo reacciona
Dios? Perdón, ¿cómo reacciona David? Sabe de los malos, sabe lo que
los malos persiguen, pero él mira a Dios también en su vida.
Así que David, versículo 1, clama a Dios. Versículo 1, Respóndeme
cuando clamo, oh Dios de mi justicia, ten misericordia de mí y oye
mi oración. David clama a Dios. ¿Usted quiere
tener problemas en su vida? Amigo, ¿quiere tener problemas?
Escuche los consejos de los hombres. Le garantizo que tendrá problemas. ¿Usted quiere resolver sus problemas?
Escuche los consejos de Dios. David clama a Dios. Y Dios en su palabra nos ha dado
su voluntad perfecta. ¿Quiere tener problemas? Hágale
caso a los hombres. ¿Quiere librarse de problemas? Escuche a Dios. Interesantemente,
hermanos, siguiendo en segundo lugar, David, en lugar de enfocarse
en su problema, vea lo que hace en versículos 2, 3, 4 y 5. Predica. Predica los impíos. Hijo de los hombres, ¿hasta cuándo
amaréis la vanidad? 3. Versículo 3, saber que Jehová
ha escogido al piadoso para sí. Versículo 4, temblad y no peguéis. Meditad en vuestro corazón estando
en vuestra cama y callad. Versículo 5, ofrecer sacrificios
de justicia y confiar en Jehová. David, hermano, en lugar de enfocarse
en sí mismo, le predica a los impíos que ellos se enfoquen
en Dios. Y le dice, podemos decir sin
pelos en la lengua, ¡cállense! Le dice David, mejor se callan,
mejor mediten su cama. Versículo 5, ofrecer sacrificios
de justicia. ¿Qué son sacrificios de justicia?
Es el arrepentimiento, es el corazón contrito y humillado
que Dios no despreciará. sacrificio de justicia, el arrepentimiento
y la segunda línea, confiada en Jehová. La fe, eso es el Evangelio. Es el mismo mensaje que Jesucristo
viene predicando. Dice que vino Jesucristo de Galilea
predicando. El tiempo se ha cumplido, el
reino de Dios se ha acercado. Arrepentíos y creed el Evangelio. Es el mismo mensaje. Arrepiéntase
y crea en el ungido de Dios. Aquí tenemos Hermanos, la sencillez
del Evangelio. La sencillez del Evangelio. ¿Sabe
que el truco del diablo es hacernos pensar que la religión es complicada? Y gracias a Dios por la reforma
protestante en ese tiempo medieval, cuando la iglesia católica tenía
la religión tan complicadísima, uno no sabía si iba al cielo,
al purgatorio o al infierno. Eran ritos y ceremonios e indulgencias
y palos de poder tocar un hueso de los santos y los rituales
y esto y lo otro. Era tan complicado y sabe una
cosa, hemos vuelto a lo mismo. Hoy no se sabe a cuál apóstol
seguir, no se sabe a cuál bendición buscar, ni cómo buscarla. Ahora
se ha vuelto una complicación la religión. David anuncia la sentidez del
evangelio porque el evangelio es sencillo, mi hermano. Jesucristo
dijo, el tiempo se ha cumplido, el reino de Dios se ha acercado
en mi persona, soy el rey, arrepiéntase. Ofrezca sacrificio de justicia
y confía en Jehová. ¿Sabe qué es otro truco del demonio?
Otro truco del demonio es hacernos pensar que se necesitan muchos,
muchos, muchos años en la iglesia para medio encarrilar mi vida.
¿Sabe qué personas a mí me han dicho? Ah no, es que para fulano
de tal es fácil vivir la vida cristiana porque se crió en el
Evangelio. Bueno, obviamente hay bendiciones por criarse en
un lugar cristiano. No lo descarto. Pero una cosa
es que hay bendiciones de una vida madura, criado, alguien
en un hogar cristiano, y otro es un pretexto pobre. La razón que algunos son más
fieles a la iglesia y que sirven más que otros hermanos es porque
algunos son desobedientes y malagradecidos con Dios. ofrecer sacrificio de justicia
y confiar en Jehová. David anuncia el Evangelio al
igual que Jesucristo lo hizo, y los que abrazan el Evangelio
se arrepienten de su egoísmo, de su orgullo, ofrecen sacrificio
de justicia en arrepentimiento y confían en Jesucristo. David termina el Salmo, por decirlo
así, hablando consigo mismo. Vea lo que dice. al final. Y yo me imagino David, verdad,
esto es una oración, es una canción, y también termina diciendo David
a sí mismo, en paz me acostaré. ¿Cuántos hablan en voz alta en
sus casas cuando están haciendo algo? Se habla a sí mismo a veces.
ahí trabajando con Lester, a veces Andrés y yo escuchamos a Lester
en un rincón y ahí está hablando y hasta dice cosas duras a veces
y nosotros decimos, ya está loco Lester. David habla así mismo
hermano, en paz me acostaré, así mismo dormiré, ya voy a dormir,
ya es tarde, ya he pensado mucho en los malos y yo sé que Dios
me va a cuidar y David Se habla a sí mismo. Esto sucede en los
salmos muchas veces. Qué lindo el salmo 42, 5, donde
dice el salmista, ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas
dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he
de alabarle. Salvación mía y Dios mío. Los salmistas muchas veces se
predican a sí mismo. Y en lugar de carbonearse, hermano,
¡Díganse palabras sanas! ¡Díganse el Evangelio! ¿Cuántos de nosotros nos hablamos
cosas sanas y verdaderas, y cuántos hablamos cosas sanas y mentirosas? ¡Ay! Ahí empezamos. Estoy solo. Nadie me comprende. A nadie le
importa. Etcétera, etcétera. ¿Sabe qué quiere oír Dios, mi
hermano? De sus labios. Dios quiere oír la verdad. Como David empezó, cuando estaba
en angustia, tú me hiciste ensanchar. David confiesa la verdad, y usted,
mi hermano, y yo, debemos confesar la verdad también. Dios nunca
nos ha abandonado. Y dígalo, antes de que comencemos
la lloradera, Confesemos la verdad. Dios nunca
ha abandonado a sus hijos. Cuando nosotros no honramos a
Dios con la verdad, estamos honrando al demonio. ¿A quién va a alabar
usted, mi hermano? ¿A su Dios que siempre lo ha
guardado? ¿O al demonio padre de las mentiras? David confiesa públicamente porque
escribió este palmo para la iglesia. Y primero se lo dijo a sí mismo,
que Dios está cerca, tan cerca que te permite dormir como un
bebé. Hermano mío, ¿qué es lo que le
está frenando en su vida como cristiano? ¿Qué es lo que le está frenando
en su vida personal? ¿Qué le frena en su hogar, en
su vida, con su cónyuge o con sus hijos, jóvenes, hijos? ¿Qué le frena a usted para ser
hijo obediente, alumno esforzado? Hermano, ¿qué le frena en su
trabajo? Para dar testimonio del Señor.
¿Sabe lo que frena a muchos cristianos? Les frena, los frena, las actitudes
de los malos que adoptan. Y cristianos comienzan a pensar
como los malos, cosas vanas, cosas superficiales y cosas dañinas. Porque los malos en lugar de
honrar al Hijo de Dios, al Ungido de Dios Jesucristo, persiguen
el viento. persiguen una alegría que nunca
alcanza. Y lamentablemente muchos cristianos
son atraídos por lo mismo. Pero el cristiano nunca tendrá
la paz de Dios y nunca cumplirá su misión en esta vida mientras
esté tirando un ojo envidioso a los mundanos en sus fiestas. Escuchemos la palabra de David
hoy. ofrecer sacrificios de justicia y confiar en Jehová. Traigamos nuestro corazón hoy,
hermanos, con gritos de humillado. Traiga su corazón y colóquelo
sobre el altar de Jesucristo. Ofrezcamos nuestro corazón sin
retener nada. No retenga ningún área de su
vida. No le diga a Cristo, bueno, tome esto, pero esto no. Le doy esto, pero esto otro no.
traigámoslo todo, ofrezcamos sacrificios vivos, que es nuestro
cuerpo, nuestras vidas, hermanos. Desechemos la vanidad. Desechemos
el egoísmo, el individualismo. Honremos a Jesucristo el ungido
de Dios. ¿Y sabe qué? En Cristo Dios le dará su perdón. el perdón de su egoísmo, el perdón
de su individualismo, el perdón de su orgullo, y junto con el
perdón le dará verdadera alegría, verdadera paz, y dulce sueño
también. ¿Cuántos confiesan a Cristo? Padre celestial, gracias por
este salmo tan hermoso, en que David nos enseña cómo orar. Sí existen adversidades y enemigos
de los piadosos, pero David nos enseña cómo tener una visión
teocéntrica, oh Dios, de la vida. Y gracias, Señor, que acercándonos
a Ti con corazones contristos y humillados, con arrepentimiento
sincero, con fe en Jesucristo, Tú nos otorgas perdón, alegría,
paz y dulce sueño. Oh Dios, miramos a Ti, clamamos
a Ti, y decimos que Tú siempre has sido nuestro Dios, fiel,
que siempre nos has siempre ha estado con nosotros. Gracias,
Señor. Gracias. En el nombre de Jesús. Amén.
Salmo 4 - ¡Confiemos en Jehová!
En este Salmo David nota las actitutdes y acciones de 3 partes: Los malos, Dios mismo, y su respuesta. Sobre todo, David enfatiza una vision 'teocéntrica' de la vida.
| Sermon ID | 919101719421 |
| Duration | 34:08 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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