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Espero que todo esto se ve en
video por Facebook. No estoy seguro, pero estoy haciéndolo. Y si hay algún problema, por
favor, pues deja un comentario para que yo vea. Pero parece
que algo está pasando, entonces aquí estamos, hermanos. Estamos
estudiando en Mateo capítulo 5, versículo 1 a 12. Estamos hablando del Evangelio
según Mateo, y ahora es el Evangelio aplicado al corazón humano. Por favor, oren conmigo. Oh,
Señor, gracias por Tu Palabra, Tu Palabra que nos llama, que nos salva,
Tu Palabra que llega al corazón humano. Gracias, Señor, por nuestro
Salvador Jesucristo, porque venimos en el nombre de Él. Solamente
por medio de Él podemos entrar en tu presencia. Gracias, Señor, por él. Ayúdame
hoy en la predicación que sea de provecho para tu pueblo, que
afecta a nuestros corazones, que afecte, pues, cambios en nosotros. En el nombre
de Cristo Amén. Entonces estamos en capítulo
5 de Mateo y es obvio que no estoy en mi oficina. Estamos
viajando mi esposa y yo. Estamos muy lejos de casa en
el estado de Ohio y fuimos a Kentucky esta semana y visitamos el pues
el modelo del arca de Noé, y fue un tiempo pues de grande bendición
para nosotros. Entonces, les invito a Mateo
5 y los primeros doce versículos de este capítulo. Es parte del
sermón del monte. Viendo la multitud, subió al
monte, y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo
su boca les enseñaba, diciendo, Bienaventurados los pobres en
espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados
los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados
los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados
los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán
saciados. Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio
corazón, porque ellos verán a Dios Bienaventurados los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los
que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos
es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen, y os persigan, y digan toda clase de mal contra
vosotros mintiendo. gozaos y alegraos, porque vuestro
galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron a los
profetas que fueron antes de vosotros." Hermanos, vemos aquí
los bienaventurados. ¿Quiénes son? Y yo he escuchado
a predicadores aplicando esto a pues esto es la ley del reino,
o algo así, yo creo que más es una revelación de la obra de
Dios en un miembro de aquel reino, y cómo entra la persona en el
reino, y viene bajo la, pues la regla y la enseñanza de Cristo. vemos aquí. Dice, Viendo la multitud
subió al monte, y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Es interesante que dice que viendo
la multitud subió al monte, y vinieron a él Sus discípulos. Tenemos algo similar en Marcos,
Marcos 3, 13. En Marcos 3, 13, algo muy similar
dice aquí, Después subió al monte, y llamó
así a los que él quiso. y vinieron a Él. Entonces, la
escena es una multitud, pero de ellos Él llama algunos para
estarse juntos a Él. Entonces vemos allí Cristo llamando
a los Suyos, y vinieron. Miren conmigo a Juan En Juan 3, en Juan digo 6, 37, Él dice, todo lo que el Padre
me da, vendrá a mí, y al que a mí viene, no le echo fuera. Entonces, si Cristo te llama, vas a venir. y podrás venir,
y querrás venir." Así es la obra de Él en el corazón de una persona. Entonces vemos a Él llamando
a este grupo. Mira versículo dos, Y abriendo
su boca les enseñaba. ¿Les enseñaba qué? la Palabra
de Dios. Él hablando habla las palabras
desde el Padre. Miren conmigo a Apocalipsis 1,
como siempre amo esto. Este lugar es un gimnasio para
tu Biblia, para practicar, para aprender y para crecer. Mira Apocalipsis 1, 16. Describiendo
la visión de Cristo allí, tenía en su diestra siete estrellas. De su boca salía una espada aguda
de dos filos, y su rostro era como el sol cuando resplandece
en su fuerza. una espada aguda de dos filos. Interesante, y en comparación
en 19 de Apocalipsis, ¿qué es esto, esta espada? En Apocalipsis 19, al fin, casi
al fin del libro, vemos ahí en 19, 13, Estaba vestido de una ropa teñida
en sangre, y su nombre es el Verbo de Dios. Y los ejércitos
celestiales vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le
seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda
para herir con ella las naciones. y él las requirá con vara de
hierro, y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira de
Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo
tiene escrito este nombre, Rey de reyes, Señor de señores. Y es la palabra misma de Él. Mira a Efesios 6, 17. Efesios 6, 17, y tomad el yelmo de la salvación
y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. La palabra de Dios. Una cosa más en Juan 1,1 ahora, para entender de qué estamos
hablando. Juan 1,1. En el principio era el Verbo,
y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Él es el Verbo. Entonces, Él abriendo su boca
les enseñaba, diciendo. Entonces estas palabras es la
palabra de Dios. Y es interesante mirando la progresión
aquí. Se ve aquí la obra de Dios en
el corazón de un humano, de una persona, escuchando el Miren
conmigo a versículo 3, Bienaventurados los pobres en espíritu, porque
de ellos es el reino de los cielos. Entonces, venimos siempre al
principio totalmente pobres. Miren conmigo a Apocalipsis otra
vez, Apocalipsis Y la situación allí en aquella iglesia en 3, 17, los miembros de la iglesia de
la Odisea, 17, ¿por qué tú dices yo soy rico? y me he enriquecido, y de ninguna
cosa tengo necesidad, y no sabes que tú eres un desventurado,
miserable, pobre, ciego y desnudo." Necesitamos la Palabra de Dios
predicada a nuestro corazón, que nos revela que en realidad
estamos en bancarrota, bancarrota. Entonces, vemos aquí los pobres
en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos. Para
entrar en el reino, al principio tenemos que admitir que estamos
en bancarrota. Miren conmigo al versículo cuatro. bienaventurados los que lloran,
porque ellos recibirán consolación." Entonces la reacción de descubrir
nuestra condición de bancarrota causa, ¿qué? A llorar, tristeza. Miren conmigo a Hechos la reacción
de los judíos al escuchar el Evangelio. Miren a Hechos 2, cuando Pedro predicó en el día
de Pentecostés. Mira a 2, él dice en 36, Ciertísimamente toda la casa
de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificaste, Dios le
ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se confundieron
de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles, varones
hermanos, ¿qué haremos? ya viendo su condición. Mira
la reacción de Pedro en Lucas 5. En Lucas 5, hablamos de esto
la semana pasada, pero en Lucas 5, 8, viendo esto Simón Pedro, cayó
de rodillas ante Jesús, diciendo, Apártate de mí, Señor, porque
soy hombre pecador." Miren también a Isaías 61. Isaías
61. Versículo 2. Pues voy a empezar con uno. El
Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí. La Trinidad ahí. El Espíritu de Jehová el Señor
está sobre mí. El Mesías hablando. Porque me
ungió Jehová. Ungir El Cristo, Mesías, me ha
enviado a predicar buenas nuevas el Evangelio a los abatidos,
a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad
a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel, a proclamar
el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza
del Dios nuestro, a consolar a todos los enlutados, a ordenar
que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza,
óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del
espíritu angustiado, y serán llamados árboles de justicia. plantío de Jehová para gloria
Suya." Entonces, aquella palabra en dos, luto, lamentar sobre
pecados. Entonces, regresándonos a Mateo
5, bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. viendo su condición de bancarrota
ante Dios, y luego, llorando, necesitan consolación, luego
llegamos a cinco bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán
la tierra por heredad, en donde vemos que la reacción no es orgullo
ni son soberbia, ni de jactancia, sino de son mansos, mansos. Mira Salmo 37, 11. Salmo 37,
11. En Salmo 37.11 dice así, pero
los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia
de paz. Cristo está hablando de cosas
del Antiguo Testamento, pero revelando que tiene que ver con
la salvación de un hombre, y tiene que ser manso ante Dios. Regresando a Mateo 5, versículo
6, bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque
ellos serán saciados. ¡Hambre y sed! Mira Isaías 55. ¿Han visto que la Biblia es un
solo libro? y está de acuerdo desde el principio
hasta el fin. Es una evidencia que es un libro que viene desde
nuestro Salvador. Mira 55, versículos 1 y 2. A todos los sedientos, venid
a las aguas. A los que no tienen dinero, venid,
comprad y comed. Venid, comprad sin dinero, sin
precio, vino y leche. ¿Por qué gastáis el dinero en
lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente,
y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. Vemos allí hambre y sed. Él sacia el hambre y sed de la
persona, y no está hablando de nuestros corazones. Está hablando
no de nuestros estómagos, sino de nuestros corazones. Que tienen hambre y sed de justicia. Mira al fin del libro en Apocalipsis,
en el ultimo capitulo de la Biblia en Apocalipsis, que dice ahi, asi dicen en 22 perdón estoy añadiendo
un versículo que no puse en mis notas versículo 17 y el espíritu y la esposa dicen,
ven, y el que oye diga, ven, y el que tiene sed, venga, y
el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. ¡Gratuitamente! No tienes que
pagar algún pacto a un falso apóstol de estos años. ¡Qué tremendo es la blasfemia
que ellos prediquen! ¡Qué horrible! ¡Demandando dinero
y diezmos a sí mismos! Oh, hermanos, si estás en una
iglesia donde se llama él el apóstol, o su esposa la apostola,
o yo no sé qué, ¡oh, que huyen de él! ¡Que huyen de él! Vente a Cristo. Todo es gratis
ante Él. Entonces vemos en Mateo 5, bienaventurados
los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Un efecto del Evangelio es cuando
recibimos misericordia, si podemos compartir misericordia a otros. Mira Lucas 7, 36. Lucas 7. En el hogar de Simón, el fariseo,
uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo
entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa Entonces una
mujer de la ciudad que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la
mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume. Una mujer de la ciudad que era
pecadora, ¿cuál tipo de pecadora? podemos imaginar. Podemos. Y estando detrás de Él a Sus
pies llorando, ellos comieron casi acostados, comieron en el
piso, y levantándose en el codo izquierdo,
y tomando la comida con la mano derecha, así comieron y los pies
hacia atrás, y así entró ella, estando detrás de él a sus pies
llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba
con sus cabellos, y besaba sus pies y los ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo, que
le había convidado, dijo para sí, así adentro de él, él está
pensando, éste si fuera profeta, conocería quién y qué clase de
mujer es la que le toca que es pecadora. Entonces juzgando de
ella, sentando, pues, sintiendo él más justo que ella, está pensando,
qué tipo de profeta es éste. Entonces, respondiendo Jesús,
le dijo, Simón, una cosa tengo que decirte. y él le dijo, Di
maestro. Un acreedor tenía dos deudores. El uno le debía quinientos denarios,
y el otro cincuenta. Y no teniendo ellos con qué pagar,
perdonó a ambos. Di pues, ¿cuál de ellos le amará
más? Respondiendo, Simón dijo, pienso
que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo, rectamente asusgado. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón,
¿ves esta mujer? Entré en tu casa y no me diste
agua para mis pies. mas ésta ha regado mis pies con
lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. ¿No me diste beso,
mas ésta, desde que entré no ha cesado de besar mis pies? ¿No ungiste mi cabeza con aceite,
mas ésta ha ungido con perfume mis pies? Por lo cual te digo
que sus muchos pecados les son perdonados. No son perdonados
porque ella hizo esto, ella está haciendo esto porque sus pecados
han sido perdonados. Porque amó mucho revela de lo
que ella fue perdonado, como los deudores. Porque amó mucho,
mas aquel a quien se le perdona poco poco ama." Y a ella le dijo,
tus pecados te son perdonados. ¿Quién puede perdonar pecado? Pues yo puedo perdonarte si,
pues por ejemplo, me pisas en mi pie. y te perdono, pero
no puedo perdonarte por hacerlo a otra persona, ¿me entienden? Pero Cristo puede perdonar a
Sus pecados. Y los que estaban juntamente
sentados a la mesa comenzaron a decir entre sí, ¿Quién es éste? Que también perdona pecados. Pero Él dijo a la mujer, Tu fe
te ha salvado, en paz. Cristo puede salvar y perdonar
a un, a una ramera, una prostituta, una adúltera como ella. Sí, Él te puede perdonar también,
y una persona perdonada tendrá más misericordia para otros,
¿no? Entonces regresándonos a los
misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Entonces un efecto de recibir
misericordia es, seremos misericordiosos. Mira versículo ocho Bienaventurados
los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios limpio de
corazón. Piensa de aquella mujer en Lucas,
sintiendo su suciedad adentro, y encontrando a Cristo, recibe
perdón de pecados. Miren conmigo a Efesios 2. A veces leemos estas palabras
sin entendimiento, sin, pues, aprender nada de él. Efesios 2. Piensa en esto. En Efesios Versículo 1, Y ÉL OS DIO VIDA
A VOSOTROS, CUANDO ESTABÁIS MUERTOS EN VUESTROS DELITOS Y PECADOS. Estabais muertos. Un muerto no
se puede salvarse de ni una cosa. Yo he predicado en muchos funerales. ni un cadáver. En todo ese tiempo
yo he hecho cientos de funerales. Ni un cadáver ha levantado para
glorificar a Dios. Ni uno. Ni uno ha recibido nada
de mis predicaciones. Ni uno de ellos. ¿Por qué? Son muertos. ¿Estabais muertos? en vuestros
delitos y pecados, en los cuales anduvistes en otro tiempo, siguiendo
la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del
aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Somos iguales que los otros.
Yo pienso que en aquel tiempo en aquella ciudad donde estuvo
aquella adultera prostituta, había otras, probablemente en
cada esquina, pero Él en Su gracia y misericordia
salvó a esta. Entre los cuales también todos
nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne,
haciendo la voluntad de la carne, de los pensamientos, y éramos
por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. No somos
mejor que otros, no somos más sabios, más guapos, más quién
sabe qué. No, éramos iguales. ¿Cuáles son mis palabras favoritas? Pero Dios. Pero Dios, que es
rico en misericordia por Su gran amor con que nos amó, aun estando
nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo,
por gracia sois salvos, y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo
nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. ¡Qué milagro es! Dios mira a nosotros crucificados
con Cristo y resucitados con Él, porque somos de Él. Miren conmigo ahora en cinco
o ocho bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos
verán a Dios. Si quieres irte al cielo, pues
necesitas venir por estas sendas, este sendero. ¿Sientes lloras sobre tus pecados? ¿Eres manso ante Dios? ¿Tienes sed? ¿Tienes hambre? ¿Has recibido misericordia? ¿Ya tienes un limpio corazón? ¿Qué efecto habrá en ellos? Mira versículo 9, Bienaventurados
los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Miren conmigo a Santiago 3, Santiago 3, versículo 17. Pero la sabiduría que es de lo
alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena
de misericordia y de buenos frutos sin incertidumbre ni hipocresía,
y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen
la paz. Un efecto, una evidencia de salvación
verdadera es, es la persona, una persona que pacifica a otros. ¿Tienes la paz de Dios? Miren conmigo Romanos 5, Romanos
5. Vemos aquí en Romanos 5 algo de la paz también. En Romanos
5, versículo 8, más Dios muestra Su amor para con nosotros en
que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. pues mucho
más estando ya justificados en Su sangre, por Él seremos salvos
de la ira, porque si siendo enemigos fuimos reconciliados con Dios
por la muerte de Su Hijo, mucho más estando reconciliados seremos
salvos por Su vida. Oh amigo, ¿tienes paz con Dios? muestras paz a otros. Es una evidencia de salvación
en la vida. Ahora miramos otro efecto o evidencia
de salvación. Versículo bienaventurados los
que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos
es el reino de los cielos. Otra cosa que viene en la salvación es persecución. Yo sé que hay predicadores de
hoy que dicen que, oh, nunca vamos a sufrir así, Dios no va
a maltratar a Su novia o algo así, no escuchen a esos tontos. Oh, por favor, lea tu palabra,
lea la Biblia, lo que dice ahí, que dice bienaventurados los
que padecen persecución. por causa de la justicia, porque
de ellos es el reino de los cielos." Persecución, mira, 1 Pedro 3,
1 Pedro 3, 14. Más bien si alguna cosa padecéis
por causa de la justicia bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis
por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor
en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar
defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demanda razón
de la esperanza que hay en vosotros. Eso fue, muchas veces citamos
quince y olvidamos catorce. Sí, afrentados con persecución, debemos
estarnos preparados para defender nuestra fe. Sí, perseguidos. Pablo habla
de la misma cosa, que la persecución es normal hasta el fin. Persecución. ¿Por qué es? Pues la persecución revela quién
es de Cristo y quién no es. Lo vemos en Mateo 13, en la parábola
de de los suelos del Sembrador. ¿No recuerdan? Pues, vénganse
conmigo a Mateos 13. Llegaremos más tarde, pero pues
podemos hablar más de eso en aquel tiempo también. Pero en
la parábola del Sembrador que dice Cristo en su explicación
18. Oíd pues vosotros la parábola
del sembrador. Cuando alguno oye la palabra
del reino, y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo
que fue sembrado en su corazón. Ése es el que fue sembrado junto
al camino. Y él que fue sembrado en pedregales,
éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo,
pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues
al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego
tropieza. Persecución es buena porque revela
la realidad o falta de realidad de la fe. Muchos han venido en cruzadas
y campañas, recibiendo la palabra con gozo, y luego en dos semanas
no podemos hallarlos. ¿Dónde están? Muchas veces es así. Regresando a Mateo, Bienaventurados sois cuando por
mi causa os vituperen, y os persigan, y digan toda clase de mal contra
vosotros, mintiendo, vituperados, aun mintiendo han sufrido eso? Yo sí, yo sé
qué es. Un grupo entre llamados hermanos,
hace varios años me acusaron, me acusaron de robar dinero de
la Convención de los Bautistas, y fue totalmente una mentira. pero hasta hoy hay algunos que
no tienen confianza en mí porque escucharon ellos aquellas mentiras. ¿Y cuándo ocurrió eso? Pues, la primera reacción es,
yo quiero venganza. Yo quiero castigarlos. pero luego leí esto, leí esto, "'Bienaventurados sois, cuando
por mi causa os vituperen, y os persigan, y digan toda clase
de mal contra vosotros mintiendo. ¡Es normal! ¡Te van a acusar!" y mira versículo doce, la razón,
gozaos y alegraos porque vuestro galardón es grande en los cielos,
porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de
vosotros. ¡Qué grupo de héroes y cayéndonos bajo persecución
y vituperios y cosas así, podemos regocijarnos. Yo estoy en la
primera clase ahora. Sí, qué bendición es dejar todo
esto en las manos del Señor. Él puede juzgar de eso. y causar, pues posiblemente, arrepentimiento
en ellos también. Miren conmigo a 1 Pedro 4, 14. 1 Pedro 4, 14. Si sois vituperados por el nombre
de Cristo sois bienaventurados. Parece que Pedro escuchó a este
mismo sermón, ¿no? Sois bienaventurados porque el
glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente de
parte de ellos Él es blasfemado. pero por vosotros es glorificado."
Wow! Y miren conmigo a segundo de
crónicas, segundo de crónicas, treinta y seis, algo que vemos ahí de la historia
de Israel. Pues voy a leer desde 15, Y Jehová el
Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de
sus mensajeros, porque Él tenía misericordia de su pueblo y de
su habitación, mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de
Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta
que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio. Llegaremos algún día, hermanos. Llegaremos a un momento cuando
Dios sabrá harán la misma cosa. y un versículo más en Hechos,
capítulo siete. Hechos, capítulo siete, ¿qué pasa ahí? Vemos en Hechos siete, cincuenta y dos, Esteban ante
el Sanedrín Él dice en 52, ¿a cuál de los profetas no persiguieron
vuestros padres, y mataron a los que anunciaron de antemano la
venida del justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores
y matadores, vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles,
y no la guardasteis? Oyendo estas cosas se enfurecían
en sus corazones, y crujían los dientes contra él. Pero Esteban,
lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la
gloria de Dios y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,
y dijo, He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre
que está a la diestra de Dios. Entonces ellos dando grandes
voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él,
y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon, y los testigos
pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras
él invocaba y decía, Señor Jesús, recibe mi espíritu, y puesto
de rodillas clamó a gran voz, Señor, no les tomes en cuenta
este pecado, y habiendo dicho esto, durmió. Aun en su muerte
tuvo misericordia. ¿Cómo pudo hacerlo? Solamente
por la obra de Dios en su corazón. aplicando lo que hemos visto
en los doce versículos de esta noche. Oh amigo, ¿es la salvación
una realidad en tu vida? ¿Sientes tu condición de bancarrota? ¿Lloras por tus pecados? ¿Has sido hecho manso ante Dios? tienes hambre y sed para su justicia. Y si has recibido eso, y has
recibido misericordia, eres misericordioso. Estás limpio de corazón. Y si
eres de aquella condición, eres un pacificador porque ya tienes
paz con Dios. y hago más. ¿Has sido perseguido
por tu fe, vituperado? Estás en un buen club de los
profetas. Oren conmigo. Oh, Señor, gracias
por Tu Palabra, gracias por todo que has hecho en nosotros. Gracias,
Señor, por este medio de de comunicarnos. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.
El Evangelio Aplicado
Series El Evangelio según Mateo
| Sermon ID | 917242036543753 |
| Duration | 52:50 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Isaiah 55:1-2; Matthew 5:1-12 |
| Language | Spanish |
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