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No, vimos que el papá del hermano
Gómez fue salvo con Juan 3.16. También mi esposa fue salva con
Juan 3.16. Vemos diferentes planes. A mí
no me importa qué plan tú uses, pero tengo un plan. Lo más importante
es tengo un plan en el cual tú usas. El plan que nosotros usamos
es lo que llamamos el camino romano. el camino romano, ese
es el plan que nosotros usamos y es el que yo quiero cubrir
contigo. Vamos a orar un momentito, Padre bendice ahora, reprende
a Satanás y te pido Señor que ahora en estos momentos tú ilumines
nuestras mentes, tú nos ayudes para ver esto aquí y ponerlo
en práctica. Gloríficate tú ahora Señor y
ayúdanos para poder ganar las almas a ti en el precioso nombre
de Cristo. Amén. La cosa que queremos ver
en el Ganar Alma es bien sencillo. En el plan romano tenemos lo
que nosotros llamamos la condición y la solución. A mí me gusta
esto porque es tan sencillito que cualquiera pueda aprenderlo
fácil. Lo primero que tenemos que ver es cuál es la condición
del hombre y después vamos a ver la solución. Entonces, si entiendo
cuál es la condición, entonces puedo ir a la solución. ¿Cuál
es la condición del hombre? Bueno, aquí hay dos cosas que
quiero cubrir bajo la condición del hombre. La primera cosa que
quiero cubrir es que todos somos pecadores. Eso está bajo la condición
de la humanidad. Todos somos pecadores. Si quiero
apuntar los versículos que usamos, Romanos 3.10 y 3.23. Y ahí estamos cubriendo que todos
somos pecadores. Ahora vamos a la segunda cosa
bajo la condición es que hay un castigo por el pecado. ¿Cuál
es el castigo por el pecado? La muerte física y la muerte
espiritual. La muerte física, Romano 5, 12. La muerte espiritual, Romano
6, 23a. Y entonces vamos a Apocalipsis
20, 14, 15, 21, 8. Vamos a hacer un mapa después
en el Nuevo Testamento, cubriendo todos estos versículos. Entonces
tenemos que ver, si la persona no entiende bien su condición,
Él no sabe cuál es la solución. El otro día, no sé en qué hotel
estaba, y hermano Gómez me ocurrió poner a Joel Austin de Houston,
Texas. Y me puso a ver ahí un poquitito,
al final, y al final él hizo una invitación de salvación.
Y yo mire, dijo, ahora nunca queremos terminar el programa
sin tú recibir al Señor Jesucristo como tu Salvador. ¿Por qué tú
no oras esta oración? Señor Jesucristo, te recibo con
mi Salvador, ahora mismo, en el nombre de Cristo. Amén. ¿Qué significa eso? ¿De qué estamos
hablando? ¿Cuál es la condición en que
estoy? ¿Cuál es la solución? Yo no quiero... mire hermano, los católicos están
rezando todo el tiempo, y yo no quiero llevarlo allá afuera,
que hagan otro rezo. Por eso yo creo que muchas veces estamos
teniendo gente que hacen oraciones, pero no vemos resultados. Porque
yo creo que muchas veces estamos haciendo a la gente creer que
son salvos, que no son salvos. Nadie es salvo si primero no
se da cuenta de su condición. Su condición es pecador, sin
remedio ninguno, sin nada que él pueda hacer, condenado al
infierno. Hasta que esa persona no se da
cuenta de su condición, no está listo para la solución. Entonces
tenemos que ver bien cuál es la condición. Yo, ganando un
alma con una persona, yo creo que esa persona llegue al punto
que yo le diga, ah, entonces, si usted muriera en sus pecados
ahora mismo, ¿a dónde iría? No, al infierno. Cuando esa persona
me dice eso, ya estoy listo para la solución. Porque él se ha
dado cuenta de su condición. La mayor parte de la gente no
se cree que son tan malos, por eso dice, cuando yo muera, que
Diosito decida. Porque no se dan cuenta en la condición que
están. O sea, la persona se tiene que dar cuenta de su condición.
Una vez que esa persona ha comprendido bien cuál es su condición, cuál
es su condición, pecador ya. Pecador condenado. La paga del
pecado es muerte, física y espiritual. Y una vez que esa persona entiende
eso y comprende eso, entonces ahora estoy listo para la solución. Sí, la verdad que la paga del
pecado es muerte, más la lágrima de Dios es vida eterna. Ahora aquí le puedo dar la solución. ¿Cuál es la solución? Cristo
murió por nosotros. Cristo pagó nuestra deuda. Entonces le doy aquí la solución. Cristo murió por nosotros. Romanos
5.8. Y después voy aquí a la segunda cosa bajo la solución.
Y eso es si tú de corazón crees y de boca le pides, Él te salvará. No, yo voy a decir algo aquí
que algunos no estarán de acuerdo conmigo, pero si no están de
acuerdo conmigo, yo creo que están andando mal. No conmigo porque es la
Biblia. Ninguna oración salva a alguien. Si la oración no va con fe detrás,
esa oración no salva. Si esa persona le pide a Cristo
que le salve, y después que le pide a Cristo que le salve, digo,
y ahora si usted muriera, ¿dónde iría? Yo no sé. No, usted es
salvo. Usted le acaba de pedir. Él no
es salvo. Porque él no pidió creyendo. Lo que salva es la
fe. Que Cristo murió por mí, que
Cristo pagó su deuda por mí, y que yo a través de Él puedo
tener vida eterna, y que si le pido, Él me salvará. y cuando
tengo esa fe en el y su palabra eso es lo que salva y por eso
le pido con fe eso puede ser que pida pero sin fe conforme
a vuestra fe o sea hecho entonces lo clave en esto de ganar alma
es que la persona comprenda para pedirle, yo lo voy a ser sincero,
hoy en día tenemos hoy, yo estoy para ganar todas las almas que
pueda hermano y siempre lo hemos hecho, en Gema vivo treinta y
pico mil profesiones de fe hechas, el último año más de seis mil
profesiones de fe, yo estoy para números, yo estoy para alcanzar
todo lo que pueda, pero oígame bien, el momento que estoy hablando
con esa persona de Cristo, no hay cuota esa es la única persona que existe
para mí No que tengo que ganar 5 hoy, tengo que ganar un montón,
ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok,
ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok,
ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok,
ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok,
ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, ok, C. W. Feds, pastor asociado del
pastor Hiles, todas las semanas tenía una familia que venía al
frente. Todas las semanas una familia que venía al frente,
alguien que venía al frente, que él había ganado. Y de mano
fresca. Yo gané 25 esa semana, que no
tengo ni uno. ¿Cuánto usted ganó? Él me dijo,
yo gané creo que nueve o no me acuerdo cuánto. Y usted tuvo
cuatro. Yo como que gané 25, no tengo
ni uno. Usted ganó 9, tiene 4 en la iglesia. No, perdóname, pero
¿cuál era el mejor ganador de almas? Allá en la iglesia estaba
llena de diáconos, maestros cuadromiracales, ujieres, que él había ganado
a Cristo. Yo no tenía ni uno. Yo decía, ¿qué estoy haciendo
mal? y lo que yo me di cuenta, en mi caso, es que yo estaba
corriendo hermano Antonio, a que la gente hiciera una oración,
es más que una oración, una oración y no estaban comprendiendo bien
lo que estaban haciendo y el hermano Fez, yo acababa de ser
pastor ahora, estoy ahí de pastor y le dije, hermano Fez, por favor,
ayúdeme me dijo el hermano Elmer, las oficinas no estaban una al
lado de la otra, yo era un muchachito de veinte y pico de años y ahora
era cuarentón Y le llamaron a Fesca, ayúdeme, por seis meses me llevó
con él ganando almas. Y todos los sábados fuimos ganando
almas por seis meses. Y yo vi como ese hombre se sentaba
con esa persona y se le tomaba media hora, media hora, se le
tomaba una hora, una hora. Lo que él estaba preocupado es
que esa persona entendiera bien cuál era su condición y cuál
era la solución. Si esa persona no entiende bien,
estamos teniendo una oración que no vemos resultados. El promedio
de hermanos feste, personas que pasaran al frente, era de cada
10, 6. De cada 6, unos 3 eran bautizados. Eso quiere decir que de cada
10, unos 3, a veces hasta 4, eran bautizados. Quiere decir
que de 100 salvos, 60 venían a la iglesia y unos 30 bautizanos. ¿Cómo te vas a ganar almas? A veces tenemos 100 salvos, pero
ni uno en la iglesia. Cien salvos pero ni uno bautizado. ¿Cuántas familias hay en la iglesia
que tú has ganado a Cristo? Que hoy en día tienen posiciones.
¿Alguien me está oyendo? Entonces a lo mejor es que no
estamos explicando bien el plan de salvación. Y no estamos yendo
con ellos claramente para que entiendan bien qué están haciendo.
A ver, vamos a ver entonces aquí. Primero tenemos que gozar este
lado, la. Y aquí, la. No los oigo. Uy, están anémicos esta mañana,
a ver, con ánimo, a ver. A ver, aquí tenemos la condición. En la condición lo primero que
queremos hablar es que todos somos pecadores, romanos 3.10
y 3.23. Segundo, el castigo por el pecado
es la muerte física y espiritual. Romanos 5.12 y seis veintitrés. All right. Entonces
voy aquí a la solución y ahora aquí entonces en la solución
tengo aquí que Cristo murió por nosotros, Romanos cinco ocho,
y después si de corazón le crees y de boca le pides, Él te salvará. Romanos diez, nueve y diez, y
diez trece. Okay. Dejame cubrir esto aquí,
quiero cubrir más del plan un momentito. Pero hermano, la Biblia
dice, no me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree. En Juan 1.12 dice, más a todos
los que le recibieron, a los que creen en su nombre les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios. Juan 3.16, porque tal manera
llamó Dios al mundo a cada uno de sus hijos unigénitos para
que todo aquel que en él cree no se pierda más tenga vida eterna.
Juan 3.18, el que no cree es el que está condenado. Juan 3.36,
igualito. Juan 5.24, el creer. Juan 8.24,
también lo mismo, el creer. O Juan 11.25, el que cree en
mí aunque esté muerto vivirá. Efesios 2.8, porque por gracia
soy salvo, por medio de la fe. Sin fe es imposible agradar a
Dios. Entonces, ¿qué es la fe? La fe
es creer lo que Dios dice. somos salvos por la palabra de
Dios 1 Pedro 1 a 23 nos dice que somos salvos por la palabra
de Dios que creyendo lo que Dios dice la palabra de la persona
tiene que creer es pues la fe, la certeza de lo que se espera
entonces tengo que estar seguro que la persona entiende esto
es por fe y creyendo convencido yo veo una ilustración muchas
veces ganando almas y la ilustración que uso es las cataratas del
Niágara Años y años atrás de una historia verídica, un hombre
puso un cable en las cataratas del Niágara, del lado estadounidense
al lado canadiense. Y él cogió una bicicleta y dijo,
voy a pasar por arriba de este cable, de estas cataratas, en
esta bicicleta. ¿Alguien aquí ha estado en las
cataratas del Niágara? ¿Alguien aquí? Ustedes que han estado
saben que el Horseshoe Fall, men, eso es impresionante. Un
millón de galones de agua por segundo. Una cosa impresionante. El que cae ahí es muerto seguro.
Él le preguntó a la gente, le dijeron, ¿cuánto ustedes creen
que yo puedo pasar esto aquí? ¿Quién sabe? Él cogió su bicicleta,
por supuesto, con especial, sin la llanta ahí, para que iba a
ir sobre el cable y todo, por un riesgo inmenso. Sin net, sin
nada abajo. Él cruza hasta el otro lado,
Canadiense, y regresa. una distancia inmensa, yo no
sé la distancia, un par de cuadras, yo no estoy seguro cuánto es
y ahí regresando una caída inmensa, esa agua pegando contra esa roca
aproximadamente una persona al día muere ahí porque tirase el
suicidio él coge y regresa le pregunta
a todos los del lado estadounidense me han visto ir y me han visto
venir ¿cuántos creen que yo pueda hacerlo otra vez? todos alzaron
la mano ¿Todos ustedes creen que yo puedo o sí? ¿Ustedes de
veras creen? Sí. Muy bien, la bicicleta tiene
dos asientos. ¿Quién se sube conmigo en el
otro? Uno solo alzó la mano, el resto bajaron la mano. La
pregunta es, ¿cuántos creían? Todos decían creer, pero uno
solo creía. ¿Cuántos creen en Jesucristo?
Casi todo el mundo. ¿Pero cuántos se suben en la
bicicleta con Él? Y cruzan sobre el infierno. Ahí está la salvación. Pongo mi completa confianza en
el Señor Jesucristo. Esa es la salvación. Y por eso
tenemos mucho que... Pero no han puesto su total confianza.
Por eso no es salvación y obra, salvación y virgen. ¿Sabe por
qué le añadimos todo esto al Señor Jesucristo? Porque no estamos
confiando en Él solamente. Como que Él no es suficiente.
Entonces la persona tiene que poner toda su fe sólo en el Señor
Jesucristo. ¿Me explico, hermanos? Muy bien,
vamos a ver entonces eso. Ahora, sería bueno si en tu Nuevo
Testamento tienes un mapa y tú haces un mapa en tu Nuevo Testamento. Si tienes ahí tu Nuevo Testamento
o tu Biblia, vamos a hacer un mapa bien sencillo ahora. Ve
a Romanos 3.10. Esto ayuda mucho enseñándoselo
especialmente a la gente, pastores. A lo mejor tú lo has oído ya,
tú lo sepas, tú lo tengas, está bien. Hay tanto que cubrir y tan poco
tiempo en esto. No hay nada que traiga más tranquilidad
a la persona que saber su plan de salvación bien. Si la persona
sabe lo que está haciendo, le quita mucho miedo. Al lado de
Romanos 3.10 pon un 1 y pon 3.23. Supongo que ahí al lado de 3.10
pon un 1 y pon 3.23. ¿Qué quiere decir? Lo único que
la persona tiene que acordar es el Romano 3.10. Eso es todo.
De ahí en adelante, la Biblia le va a decir. Ustedes laicos. Ustedes han visto estos predicadores
que brincan de un versículo a otro versículo, a otro versículo,
a otro versículo. Y además que están mirando la Biblia. Y tú
dices, ¡Wow! Como se conoce la Biblia. Mentira,
lo tienen apuntado ahí en el pedacito. Vea tal, vea tal, vea
tal. Amén hermano Toño. Y lo tenemos ahí entonces nosotros.
Y eso es lo que nos ayuda a ver cuál es el próximo versículo
a cuál quiero ir. Es lo mismo que tú estás haciendo. Romanos
3 diálogo me dice 3.23, voy al 3.23 al lado del 3.23 tengo un
2 y tengo 5.12 al lado del 3.23 tengo un 2 y tengo 5.12 quiere decir
que voy a ir al 5.12 al lado del 5.12 pongo un 3 y
pongo 6.23 A al lado del 5.12 tengo un 3 y pongo 6.23 A están conmigo hermanos al lado del 623A, ok, voy a poner
ahí, yo tengo el 623A, voy a poner un número 4, ok, y voy a poner
5-8, pero en paréntesis voy a poner APC, Apocalipsis 20-14-15, Apocalipsis
20-14-15, quiere decir que quiero ir a Apocalipsis 20-14-15, pero
voy a regresar al mismo lugar, Por eso están paréntesis. Porque
voy a regresar entonces al 623 B. Subo a Apocalipsis 20, 14,
15. ¿Están conmigo, hermanos? ¿Está caliente aquí? Está caliente,
¿verdad? Hermano, no sé si pueden poner
el aire o algo aquí. ¿Quién se puede encargar de eso? ¿Quién se puede encargar? Ponme
el aire aquí, hombre. Está caliente en este lugar. Hay que ir por
la mañana, y con sueño, acostado de tarde, caliente. ¡Uh! Estas
condiciones perfectas para una buena siesta. Amén. Y yo no te voy a dejar dormir,
porque si yo no puedo dormir, yo no te voy a dejar que tú duermas
tampoco. So gloria al Señor. Eso se llama egoísmo. Apocalipsis
20, 14, 15. So, al lado de ahí, Apocalipsis
20, 14, 15, voy ahí, al final del versículo 15, pongo 21, 8. Quiere decir que
voy a Apocalipsis 20, 14, 15, me va a decir ve a 21, 8. Hay mismo Apocalipsis. Apocalipsis 20,
14, 15 me habla del infierno, de que hay un infierno. Apocalipsis
21, 8 me dice quién merece el infierno. Entonces ahí pongo, regresa a
Romanos 6.23b. Regresa a Romanos 6.23b. Gracias. Regresa a Romanos 6.23b. Ahora voy a Romanos 6.23b. Porque la paga del pecado es
muerte. Más la dadiva de Dios es vida
eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Ahora aquí va Romano
5-8. Romano 5-8. Porque ahí me dice
el próximo, al lado del número 4 estaba Romano 5-8. Si va Romano
5-8 tiene un número 5. Y tiene, tenemos 10, 9 y 10.
10, 9 y 10. Si al lado de Romanos 5-8 tengo
un 5 y tengo 10, 9 y 10. Al lado de Romanos 10, 9 y 10
tengo un 6 y tengo 10, 13. Y al lado de 10, 13 tengo un
número 7. Y ahí vamos a parar, aunque podíamos
seguir después ahí. All right? Ahí tienes tu mapa
a través de tu Biblia. Pero cuando estoy hablando de
la persona, ¿ok? Hay cuatro cosas que quiero cubrir en cada punto.
Primero yo le voy a dar el punto. Señor Mario, lo primero que necesitamos
saber es que todos somos pecadores. Le doy el punto. Después le voy
a leer los versículos dos veces. La Biblia dice, como está escrito,
no hay justo ni a uno. Mire, como está escrito, no hay
justo ni a uno. Le voy a dar dos veces. Después lo voy a explicar e ilustrar. Le explico que es justo. ¿Quién
es justo? Una ilustración si acaso. Y después
lo aplico. Aquí justo quiere decir perfecto. Dios dice no hay nadie perfecto,
no hay nadie idéntico al Señor Jesucristo. Él es justo. Yo no
puedo pararme al lado del Señor Jesucristo y decirle a Dios,
yo soy tan justo como el Señor Jesucristo. No hay manera. Entonces
dice aquí, por eso Dios dice, no hay nadie justo, ni aún uno,
ni uno solito en todo el mundo. Le di el punto, le leí los versículos
dos veces, lo expliqué, lo ilustré y ahora lo aplico. ¿Cómo lo aplico? Señor Mario, yo no soy justo,
yo lo reconozco. ¿Es usted justo? Ahora me estoy explicando hermanos
o no. Me lo aplico a mí primero y después se lo aplico a él.
Ok, si yo primero me lo voy a aplicar a mí, yo no soy justo, es usted
justo. Entonces ahora voy a Romanos
3.23, por cuando todos pecaron y están destituidos de la gloria
de Dios. Ahora cubro eso con él. Le hablo
ahí, le leo el versículo dos veces. Le explico e ilustro,
por cuando todos pecaron. Pecado para el humanista es hacerle
daño a otro. Pecado es en la Biblia desobedecer
lo que Dios dice. Cuando Eva tomó de esa fruta,
no le hizo daño a nadie, eso para el humanista, eso no es
pecado. Pero para el cristiano sí, porque desobedeció lo que
Dios mandó. No, tú no tienes que cubrir todo
esto para que tú sepas. Y la persona, por causa de eso,
¿sabe lo que es pecado? Pecado es desobedecer la ley
de Dios. Si Dios dice no miente, yo miento,
eso es pecado. Si Dios dice no robo, yo robo,
eso es pecado. Si Dios dice que me diga mentira,
yo digo mentira, eso es pecado. En cualquier área que yo sobedezca
a la ley de Dios, eso es pecado. No, Mario, yo tengo que admitirlo.
Yo reconozco, yo he pecado contra Dios. Yo lo reconozco. Usted ha pecado contra Dios.
Lo vuelvo a aplicar. No, por causa que hemos pecado
contra Dios. Mira lo que dice. Están destituidos
de la gloria de Dios. No merecemos ir al cielo. ¿Cuántos
pecados cometió Eva para que Dios las sacara del Jardín de
Edén a Adán y Eva? Uno. ¿Sabe cuántos pecados nos
impide ir al cielo? Uno. Yo tengo mucho más que uno. ¿Usted tiene más que uno? Entonces
no podemos ir al cielo. ¿A dónde merecemos ir? Ahora
me llevo al próximo. Ahora el castigo por el pecado
es la muerte física y espiritual. ¿Me estoy explicando hermanos
o no? En el primero, estoy diciendo somos pecadores, no podemos ir
al cielo porque hay pecado. En el segundo, me enseña a dónde
voy a ir. Bueno, el pecado trae la muerte,
Romano 5.12. Por tanto, como el pecado entró
en el mundo por un hombre, por el pecado la muerte, así la muerte pasó
a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Yo le digo ahí, va a
traer la muerte física. Muerte es separación. Si yo,
mi alma es separada de mi cuerpo, esa es muerte física. Cuando yo muero, es que mi alma
deja mi cuerpo y mi cuerpo muere. Esa es la primera muerte. La
segunda muerte es separación de Dios al infierno. Y en lo que nos dice, la paga
del pecado es muerte. Lo que yo merezco, ahora el resto
de romanos se va a interesar, lo que yo merezco es el infierno. Apocalipse 20, 14 y 15 le explico
lo que es el infierno. Yo uso esto mucho, hermanos.
Señor Mario, yo no voy a ser sincero. Yo no sé decirle si
hay o no hay un infierno. Y le estoy hablando a él y le
digo, Señor Mario, yo no sé si hay o no hay un infierno. La
verdad es que no puedo decirle. Porque yo no sé. Yo nunca he
visto el infierno. ¿Usted ha visto el infierno?
Entonces no sabemos. ¿Usted ha visto lo que hay después
de la muerte? Yo tampoco. O sea, la verdad es que yo no
sé. Pero yo sí sé alguien que sí
sabe. Y Él no miente. Y es el Señor Jesucristo. Y es
mi Dios. Dios no es hombre para que mienta.
Y si Dios me dice que hay un infierno, ¿quién soy yo para
decirle que no lo hay? ¿Están conmigo hermanos? No,
él no me ha argumentado del infierno. Pero ya yo se lo estoy dando
de todas maneras. Por si acaso. Yo ya se lo estoy dando aquí,
verificando la realidad del infierno. No, si usted quiere decir que
no hay infierno, entonces tú lo que está diciendo es que Dios
es un mentiroso. Y yo no quiero decir que Dios
es un mentiroso. ¿Ok? Tú eres de Argentina, me
dijiste, ¿no? Bueno, yo nunca he estado en Argentina. Tú me
dices qué capital, qué ciudad tú eres allí, mejor. Ducumán.
Ducumán. Ducumán. Yo nunca he estado ahí.
Yo no sé ni qué existe. Para mí no existe. Yo nunca la
he visto. Eso para mí no existe. ¿Existe?
Ajá, sí existe. Tú la has visto. Entonces tú
sabes. Yo no. Entonces yo tomo tu palabra.
Entonces si tomamos la palabra de los hombres que son mentirosos,
¿por qué no tomo la palabra de Dios que no es mentiroso? Alguien
está conmigo o no está conmigo? Le estoy dando a la persona aquí
para establecer eso. Entonces ahora de ahí me lleva
Apocalipsis 21.8. En Apocalipsis 21.8 puedo ver
quién merece el infierno. Y ahí le estoy dando la lista.
Le leo Apocalipsis 21.8. Y especialmente esa última le
explico cada uno de ellos breve, ok? pero los cobardes, los incrédulos,
etc. Pero el que me gusta es ese último
punto. Y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que
arde con fuego y azufre. Y todos los mentirosos tendrán
su parte en el lago que arde con fuego y azufre. ¿Cuántos
pecados nos condena el infierno? Uno. Tú y yo tenemos mucho más
de uno. Pero uno solo es lo que necesito para condenarme al infierno.
No, vamos a tomar uno solo. Bueno, le digo algo así. ¿Cuántas
personas tengo que matar para ser homicida? ¿Cuántos bancos
tengo que robar para ser ladrón? Uno solo. ¿A cuántas mentiras
tengo que decir para ser mentiroso? Una sola. Dios dice aquí que
todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde
con fuego y azufre. Entonces, si yo he dicho una
mentira, ¿yo merezco qué cosa? El infierno, ¿verdad? No, Mario,
yo le voy a ser sincero, yo he mentido. ¿Yo qué merezco yo? El infierno. No, no me mientas.
¿Has mentido? Ajá. Entonces, ¿qué mereces tú? Entonces, si tú murieras ahora
mismo en tus pecados, ¿dónde mereces ir? Ya está listo para
la solución. Hasta que Él no esté en ese punto,
yo no estoy listo para esto. Cuando Él se dé cuenta que Él
está camino al infierno, ahora, yo no quiero ir ahí. ¿Qué tengo
que hacer? Pues ahora yo no vine a Mario
a decirle aquí traerle malas noticias. Yo vine aquí a traerle
buenas noticias. Y yo vine a decirle como usted
y yo tenemos que ir al infierno. ¿Se acuerda que le dije en Romanos
6, 23 aquí? La paga del pecado es muerte.
Vamos a seguir leyendo. Pero Dios también nos dice, más
la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Más Dios quiere regalarle a usted vida eterna, entrada al cielo,
y eso es a través de la persona del Señor Jesucristo. ¿Por qué
a través de la persona del Señor Jesucristo? Bueno, ¿quién murió
en la cruz por nosotros? Aquí ya está la solución. ¿Quién
murió en la cruz por nosotros? Romanos 5, 8, vamos ahora. El
Señor Jesucristo. Más Dios muestra su amor para
con nosotros, que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Ahora le explico cómo Cristo
murió por nosotros, cómo Cristo pagó por nuestros pecados. Y
ahora, cómo resultó de los muertos y está vivo. Y me quiere salvar.
¿Mario murió Cristo por todos? Sí. ¿Murió Él por todo el mundo? Sí. ¿Van a ir todos al cielo? No. ¿Quién va a ir al cielo?
¿Los buenos? Ya vimos, no hay nadie bueno.
Entonces, ¿quién va a ir al cielo? Me lleva a la cuarta cosa. Si
tú de corazón crees y de boca le pides, Él te salvará. Y ahora
voy aquí y le explico Romanos 10, 9 y 10, y 10, 13. Y entonces que él vea que si
tú de corazón crees que Cristo, que eres pecador, que mereces
el infierno porque Cristo murió por ti, y que si tú le pides,
Él te salva. Hay alguna cosita que aprendí
de Manofesco, un poquitico diferente, y eso es que yo casi curo, asegurarse
de salvación antes de orar. Muchos lo cubren después de orar,
yo lo cubro antes de orar. Y bueno, la Biblia dice aquí,
mi hermano, me estoy corriendo, espero que tenga misericordia,
pero estoy corriendo por el reloj, el plan aquí un poquitico, pero
espero que lo puedas captar. Romanos 10, 9 y 10 leo, Romanos
10, 13 leo, ahora le digo aquí. El Señor Jesucristo dice, todo
aquel que buscara en el nombre del Señor será salvo. Si tú de
corazón crees y de boca le pides, Él te salva. No, la Biblia dice
que el cual quiere que todos sean salvos. Cristo quiere salvarte. Él murió en la cruz porque quiere
salvarte. Él fue pagó por tu deuda. Él
puede salvarte. Él quiere salvarte. ¿Qué le impide
que le salve? Que tú creas y se lo pidas. No,
Mario, ¿tú crees que Cristo puede salvarte? ¿Tú crees que Él quiere
salvarte? ¿Tú crees que Él te salvaría
si tú se lo pides? Entonces si tú le pidieras a
Él que te salvara del infierno y te llevara al cielo, ¿tú crees
que Él lo haría? Y si tú se lo pides, ¿entonces
a dónde irías? ¿Al cielo o al infierno? Al cielo,
porque ¿quién te salvó? Cristo te salvó. ¿Cuándo te salvó?
En el momento que le pediste, que confiaste. Estoy trabajando
con Él en eso, para que Él comprenda. Ya cuando le digo, entonces,
si Cristo puede salvarte y Cristo quiere salvarte, y todo lo que
le impide es que tú se lo pidas creyendo, entonces, ¿por qué
no se lo pedimos? Vamos a pedírselo ahora mismo.
Y ya estamos listos para eso. ¿Alguien me está oyendo hermano?
Es sencillo. En la condición y la solución. La condición,
todos somos pecadores. Por causa que somos pecadores,
merecemos el castigo, muerte física y espiritual. Muerte física,
separación alma y cuerpo. Muerte espiritual, separación
del alma de Dios al infierno. Bien sencillo. Por causa de nuestra
condición, camino al infierno, hay una solución. La solución
es que Cristo murió por mí. Él pagó por mis pecados. Y que
si yo pongo mi fe en Él y le pido que me salve, Él me salvará. Bien sencillito el plan de salvación.
No es nada difícil. Algunas personas que a lo mejor
son nuevas, digan, ay, Pastor, ¿cómo voy a aprender yo todo
esto? Todo eso es difícil. Bueno, la única forma que aprendemos
a montar bicicleta es montándola. La única forma que aprendemos
a batear es bateando. Yo me acuerdo cuando a mí me enseñaron a batear
al principio. Mira, me podían tirar un básquetbol y yo con
un poste de teléfono no podía pegarme. Pero ahí ¿cómo lo hacemos? Tratando y tratando y tratando
y tratando hasta que le vamos cogiendo un huequito. si no,
te tiraba la pelota y... y después ahí estaba... la bicicleta
te caías, yo después empecé a montar que podía doblar las esquinas
y todo sin tocar el timón, no sé si has aprendido a hacer eso
y especialmente delante de las muchachitas, te ponías ahí a
doblar y todo ahí y de vez en cuando estabas una tremenda enredada
en el piso por orgulloso, pero bueno vamos adelante ahí eso
¿cómo lo aprendemos? haciéndolo ¿cómo aprendemos esto? haciéndolo pero tú tienes mucho
más que yo tenía cuando yo empecé porque cuando yo empecé todo
lo que hice fue esto Señor mejor que usted vaya conmigo a la iglesia
el domingo se va a ir para el infierno yo no tenía nada pero sólo un
deseo y 10 personas vinieron a la iglesia y recibieron a Cristo
como su Salvador si yo prefiero a alguien que haga algo que mejor
que alguien que espera ser, o es que yo quiero estudiar más para
hacerlo, no estudie tanto que hay una persona... Mira, si hay
alguien que se está quemando en un carro, yo voy a decir,
ay no, yo no he tenido curso de bombero todavía, lo siento,
el carro está al explotar, hay llamas ahí, hay llamas por acá,
va a explotar en cualquier momento, señora, usted y sus niños, discúlpenme,
pero no he tenido clase de entrenamiento de bombero, lo siento. Yo voy
a hacer mi mejor para sacarle. Pero si tengo clase de entrenamiento,
mejor puedo hacerlo. Y eso es todo lo que quiero hacer,
afilar mi hacha para hacer mejor trabajo todavía. Amén, hermanos?
Amén. Vamos a orar un momentico. Padre,
ayúdanos, por favor, Señor, a hacer nuestro mejor para ti y a ganar
las almas para ti. Ayúdanos, Señor, en ser ganadores
de almas. Es sencillo, es fácil, pero,
Señor, nos hace falta tomar y aprender y aplicarlo, Señor, a nuestras
vidas. Y que ser usados por ti para
ganar un mundo perdido, para traer familias, para tener gente
que estén ahí sirviéndote en la iglesia, que nosotros hemos
ganado a Cristo. En el nombre de Cristo te lo
pedimos. Amén.
Porque Dios Trata Bien A Cualquiera De Nosotros
Series Conferencias 2009
| Sermon ID | 91706194528 |
| Duration | 34:47 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Language | Spanish |
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