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Una vez más, uno de mis pasajes predilectos, no quiero
usar el término favorito. Yo tengo mi verso favorito y
mi pasaje favorito. Puede ser, pero no es mejor que
cualquier otro pasaje en la Biblia, porque toda palabra es inspirada
divinamente. No concentra en su pasaje favorito,
y darle más valor que cualquier otro pasaje. El libro de Neemías fue un tremendo siervo de Dios,
un modelo de lo que un cristiano debe ser y lo que un líder cristiano
debe ser. Vamos al capítulo ocho. Neemías y el capítulo ocho. Vamos a repasar el capítulo como
hice la semana pasada con Éxodo. Vamos a repasar, pero quiero
tomar dos versos como base. El verso 2. Capítulo 8 y el verso
2. Vamos a entrar en todos los detalles
de este capítulo. El verso 2 dice, Yésdra, el sacerdote,
trajo la ley delante de la congregación, así, delante de la congregación,
así de los hombres como de mujeres y de todo entendido para escuchar
el primer día del mes séptimo. Y el verso 4 dice, Yésdra se
la escriba estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para
ello, y junto a él estaban Matacías, y Sema, y Anías, y Uras, Uras, y Isías, y Macías, y su
mano derecha, y a su mano izquierda, Pedahía, Misael, Alchías, Asún
y Astedama, Zacarías y Mesuján. Cualquiera que va a nombrar un
bebé tiene buenos nombres para escoger allí, ¿verdad? Algunos
dicen, vamos a ver en el capítulo siete, un montón de nombres. ¿Para qué ponen eso? Dios quiere
que conozca a esa gente, que son especial para Dios. Si esas
personas fueron especial para Dios, Él dijo pon sus nombres
en mi libro, pues debemos respetar eso. y reconocer estas personas
como siervos de Dios. Pero vamos a orar primero. Ya
me estoy poniendo el caballo delante de la carroza. Vamos a orar primero. Padre amado,
gracias. Te damos por este día, Señor,
y a pesar de impedimentos que Satanás ha puesto, Señor, aquí
estamos. Y hemos venido y hemos persistido
en venir, Señor, porque sabemos que aquí Tú estás. Y aquí Tú
nos vas a hablar por medio de Tu Palabra, Señor. en los corazones
de cada persona aquí que podamos recibir tu palabra para nuestro
crecimiento espiritual. Quizás hay alguien aquí que no
te conoce como salvador personal que tú puedas alcanzar en este
día y conozca al solo sabio y salvador al Señor Jesucristo. Y a ti daremos
toda la gloria en el nombre de Cristo Jesús, nuestro gran Dios
y salvador, pedimos esto. Amén. No sé cuántos han leído
el libro de Neemías, tremendo, tremendo libro. Pero quiero,
el tema hoy es la palabra y un púlpito. O un púlpito y la palabra. Van juntas. Hace falta predicación
de la palabra de Dios. Lo que vamos a leer fue exposición
de la palabra de Dios desde un púlpito. Ya los púlpitos no existen
en las iglesias. Están construyendo nuevas iglesias
y tienen pantallas todo alrededor y se ve el pastor de esta manera
en esta y en este lado de otro pose y la gente está mirando. Ya no hay púlpitos. y los pocos
púlpitos que hay no están predicando la palabra de Dios. El púlpito
es para la palabra de Dios. El púlpito no es para un político
venir. El púlpito no es para entretener
la gente. El púlpito es para enseñar todo
el consejo de Dios. Queremos hablar acerca de esto,
la importancia de la palabra procediendo del púlpito. Noten bien Este sacerdote trajo
la ley delante de la congregación de hombres como de mujeres de
todo entendido para escuchar la Palabra de Dios. Vamos a ver el efecto que tuvo
la Palabra de Dios. una falta grande, una necesidad
grande hoy de predicar la palabra de Dios desde los púlpitos. Hay
necesidad en medio de la tormenta y en medio de todo lo que está
sucediendo en estos tiempos, hay una necesidad de predicación
clara y entendible. En medio de la prosperidad hay
necesidad y una falta para predicación bíblica. En medio de la economía
mala hay una falta y necesidad de predicación bíblica. Y el Señor dijo, mi palabra no
volverá a mí vacío. Y creemos eso. Y la palabra siempre tiene bendición
para todos los que están dispuestos a escuchar. Pasemos un momento
al capítulo 7. para introducir al capítulo ocho.
No voy, no se apuren, no voy a exponer todo el capítulo siete,
algunos pensamientos y luego vamos a entrar al capítulo ocho. Se trata de Neemías fue para
Jerusalén, para la tierra prometida, para Palestina, porque tuvo la
noticia de que vinieron algunos de allá después del cautiverio,
después de 70 años cautivos por Babilonia. Le dieron la noticia
de el templo y el muro alrededor de la ciudad estaba arruinada. Y él le dio mucha pena y pidió
permiso a su superior, el rey, y le dieron permiso para ir.
Y él fue allá a comenzar la obra de restauración del muro de la
ciudad. Y experimentó mucha oposición. Los enemigos se burlaban de él.
Los enemigos trataron de hacerle daño físico. Le amenazaron con
violencia. y lo escarnecieron todo el tiempo. Pero dice, de Mías siguió adelante la espátula en una mano y la
espada en la otra mano. E hizo el trabajo y se completó
el trabajo de reedificar el muro. Ahí estamos en el capítulo 7.
Y luego que el muro fue edificado, Esnemías hablando aquí, dice
yo asenté las puertas y fueron señalados porteros y cantores
y levitas. Ya terminó el trabajo, cerraron
las puertas, en aquellos tiempos el muro tenía varias puertas,
por protección del pueblo. Pues instalaron las puertas,
cerraron las puertas, y luego, dice, fueron señalados. Él nombró porteros. Es decir, guardias en cada puerta. Hubo mucha oposición a la construcción. Los enemigos vieron, se terminó
el trabajo, pusieron las puertas, ellos estaban afuera. Tenían que poner guardias, policía,
24 horas al día porque el enemigo podría entrar en cualquier momento
si uno se descuidaba para entrar y hacer daño a los que estaban
adentro. Tenemos que velar. El pueblo
de Dios tiene que velar porque el enemigo se disfraza y quiere
entrar para hacer daño. Y ha entrado muchas veces disfrazado
como oveja y ha hecho grande daño en muchos lugares a la obra
del Señor. Así que, señalaron personas,
si sabían que era enemigo y tenía malos propósitos, tú no puedes
entrar. señalaron porteros y luego señalaron,
nombraron cantores. Oh, iban a adorar a Dios. Formaron un coro de hombres y
mujeres para dirigir las alabanzas al Señor. Qué bello es cuando
el coro canta dirigido por el Señor. Es otra cosa que no se
ve. Hay muchos coros que cantan dirigidos
por la carne, dirigidos por Satanás, no dirigidos por Dios. Aunque
las letras de los que están cantando suenan muy bonito, los motivos
son muy diferentes. Y él nombró cantores. Y nombró levitas. La tribu de Leví, de las 12 tribus,
fue la única tribu, fue la tribu que no recibió herencia. Cuando Josué entró a la tierra,
poseyó la tierra, dividió toda la tierra, una parcela, una porción,
esta es para esta tribu, esta tribu, repartió a 11, a 11 tribus,
donde ellos iban a vivir. Terreno grande, muchas familias,
miles y miles de personas. Cada uno tenía su condado o parcela
de tierra donde podían criar su familia y vivir tranquilamente. Once, ¿cuál fue el que no recibió
herencia? La tribu de Leví. Porque a la
tribu de Leví su herencia era Jehová. Estaban a cargo de la
parte espiritual. Eran los ministros. Ministros significa servidores. Los que estaban encargados con
administrar y enseñar la palabra de Dios al pueblo. Él nombró
entonces levitas. Esas levitas eran personas entrenadas
en la palabra de Dios para poder compartir la palabra de Dios,
predicaban y enseñaban. Verso 2. Mandé a mi hermano Anani y a Ananias, príncipe o
líder, del Palacio de Jerusalén, porque era este como varón de
verdad y temeroso de Dios sobre muchos. Nombró a estos dos, su
hermano, lo conocía muy bien, y el otro, Ananías, no porque
tenía mucha educación, sino porque era varón de verdad y temerosos
de Dios. Esos son necesarios ennombramientos
en las iglesias de cargos, de maestros, de predicadores que
sean temerosos de Dios y sean varones y mujeres de verdad. Y, verso 3, díjeles, Neemías
les dijo, No se abran las puertas de Jerusalén hasta que caliente
las puertas, hasta que caliente el sol. Y aún ellos presentes
cierren las puertas y a trancar. Y señalé guardas de
los moradores de Jerusalén. Dijo, no vayan a abrir. El día
empezaba a las seis de la mañana. No vayan a abrir las puertas
a las seis de la mañana porque todavía sería oscuro. Espere que salga el sol primero,
porque si es oscuro, el enemigo está afuera y se va a meter sin
nadie darse cuenta. Otra vez es de lado. Y la ciudad era espaciosa y grande. Verso 4. Pero poco pueblo dentro de ella
no había casas redificadas. Todavía estaba, estaba la ciudad
siendo redificada después de haber sido destruida completamente
incluyendo el templo. Y puso Dios en mi corazón que
juntase los principales y los magistrados y el pueblo para
que fuese empadronados por el orden de sus linajes. Y hallé
el libro de la genealogía de los que habían sido, habían subido
antes y encontré en el escrito y luego sigue la gran lista de
nombres. Él dijo, vamos a hacer un censo
nuevo para saber cuántas personas hay aquí dentro del pueblo. ¿Cuántos en nuestra congregación? Entonces siguen los nombres,
todos esos nombres que parecen insignificantes pero muy importantes. Vamos a ver que cada judío tenía
que tener genealogía, descender de una de estas personas. Hoy en día las genealogías judías
no existen. Así que ningún judío puede decir
yo soy de la tribu. No sabe, nadie sabe. No hay genealogías
existentes hoy de judíos y ningún judío puede decir de qué tribu
procede. Es más, difícilmente podría comprobar
si fuera necesario que era judío. trazando su genealogía. Pero
aquí estaba la genealogía de todo lo que estaban allí. Y si
alguien le dice, ¿tú de quién tú eres? Podrían usarle, yo soy
Faros, fue mi abuelo. O Ara, fue mi abuelo. Y podría
confirmar esto por la genealogía que Nehemias restableció de nuevo. Así que todos estos son personas
en la línea judía, personas temerosas de Dios. Dios quiso que sus nombres
estuvieran allí. Déjame hacer una pregunta ahora. ¿Cómo tú sabes que tú eres un
hijo de Dios? ¿Cómo puede uno saber que uno
es hijo de Dios? Ellos podrían decir, el nombre
está escrito en la genealogía. ¿Cómo tú puedes saber? ¿Cómo
tú puedes comprobar a otra persona que tú eres un hijo de Dios o
una hija de Dios? Es muy fácil. Si ha recibido
a Cristo Jesús como Salvador personal después de escuchar
el Evangelio y aceptar la invitación del Evangelio, Uno puede decir,
yo sé que soy hijo de Dios porque mi nombre está escrito en el
libro de la vida y no se puede borrar. ¿Y cómo tú sabes eso? Porque la Biblia dice, cree en
el Señor Jesucristo y tendrás vida eterna, cree en el Señor
Jesucristo y serás hecho hijo de Dios. Y el libro lo dice,
la palabra de Dios. Tenemos todos esos nombres allí
van el resto del capítulo, pero noten bien, vamos al verso 63. Después de todos esos nombres,
el verso 63. Y de los sacerdotes, los hijos
de Abaias, los hijos de Cos, los hijos de Balsilai, el cual
tomó mujer de las hijas de Barcilla y Caladita y se llamó del nombre
de ellas. Estos buscaron su registro de
genealogías y no se halló. Oh, buscaron. ¿De quién tú eres
descendiente? Tu nombre no está aquí. Y no se halló. Y eran sacerdotes, supuestamente. Como no se halló el nombre, fueron
echados de sacerdocio. Echados de sacerdocio. Luego, más adelante, nos dice
cuántas personas habían en ese tiempo. en Jerusalén, verso 66. La congregación toda junta era
de cuarenta y dos mil trescientos y sesenta. Con sus siervos y siervas que
eran siete mil trescientos treinta y siete. Y entre Ellos había 245 cantores
y cantoras. Qué tremendo coro. 245. Así que
aproximadamente 50,000 personas detrás del muro. 50,000 judíos
allí. Y hago esto para entrar entonces a capítulo ocho. Aproximadamente
cincuenta mil personas sin contar los animales. Y juntóse todo el pueblo, capítulo
ocho verso uno. Y se juntó todo el pueblo, cincuenta
mil personas como un solo hombre en la plaza que está delante
de la puerta de las aguas Las diferentes puertas tenían diferentes
nombres. Y dijeron a estos sacerdotes
que trajese el libro de la ley de Moisés, el cual mandó Jehová
a Irán. El capítulo anterior, descubrieron
el libro de la ley de Moisés. Dijeron a estos sacerdotes, el
líder espiritual, traigan el libro para leernos. Entonces, este sacerdote trajo
la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres
y de todo entendido para escuchar el primer día del mes séptimo. Y en esa gran congregación, Esdras
vino con su Biblia. El libro de la ley de Moisés
es el Antiguo Testamento. Y vino con su Biblia para leer
a esta gente. Notemos la congregación. La congregación compuesta de
hombres, compuesta de mujeres y compuesta la congregación de
todo entendido. Quiere decir, en la congregación
estaban, repito, hombres, mujeres y niños adolescentes que podían
entender, todo entendido. Me indica a mí entonces que quizás
tenían escuela dominical o algo semejante para los niños pequeños
y guardería. Ahí no habían niños pequeños.
Habían hombres y mujeres y juveniles que podían entender
lo que se hablaba. Eso es muy importante. Padres
vienen con sus bebés pequeños a la iglesia. Los bebés, los niños son del Señor,
son sinceros, son amables y actúan como niños. No se puede esperar
otra cosa. Y el niño se inquieta, se inquieta. en un servicio y se pone incómodo
y comienza a gritar, a llorar y todo esto. Por eso tenemos
guardería. Algunos vienen con un bebé de
tres meses o cuatro meses y lo tienen aquí. Y entonces el bebé se pone incómodo
y la mamá lo pone en la espalda y le da así. Y las personas que están detrás
están haciéndole muecas, que mira que lindo, mira que mucho
pez. Y no están atendiendo al predicador.
Están haciéndole gracias, mira que lindo, mira. Por eso tenemos
guardería. A veces tienen el bebé y el bebé
comienza a gritar. Y la mamá comienza a menear al
bebé. Y si sigue, mira, el bebé gritando. Porque los bebés no saben mejor,
no son culpables. gritando y la mamá tratando moverlo
y todo el mundo mira, mira y nadie está atendiendo la palabra de
Dios. Dios, el diablo usa eso para quitar la atención de las
personas. Los niños que no entienden deben ser llevados a la guardería. Sé que algunos padres se van
a enojar conmigo, pero La exposición de la palabra
es para hombres, mujeres y los que entienden. Vamos a seguir adelante. Esto no es teología, es sentido
común. Y esto es lo que el sacerdote
trajo. Pues ya leí eso el primer día
del mes séptimo. Y leí yo en el libro delante
de la plaza, el lugar donde estaban, que está delante de la puerta
de las aguas, desde el alba hasta el mediodía en presencia de hombres
y mujeres y entendidos y los oídos de todos el pueblo estaban
atentos al libro de la ley. Oigan esto, leyó, leyó en presencia delante de la puerta, en presencia
de los hombres hasta el mediodía. Si comenzaron a las seis o a
las siete de la mañana, él leyó hasta mediodía. Personas dicen, se oyen comentarios,
ay, el pastor predica tan largo.
Y otros dicen, no, él no predica largo, solamente parece largo. persona si uno se pasa de 45
minutos están mirando el reloj están pensando dejar el pollo
en el horno se va a quemar que mucho habla el pastor y se quejan una hora una hora
y 15 minutos bueno en el que no tiene consideración escuché
un pastor que predicaba media hora para justificarse dijo y
yo estuve ahí el que se pasa de 45 minutos es que no está
bien preparado esa es su opinión porque nunca pasa de media hora
yo creo que no pasa de media hora no está muy bien preparado
no está muy bien preparado Y aquí la gente, notemos, habían estado
70 años en esclavitud en Babilonia. Ahora fueron librados. Y ellos
por primera vez van a escuchar leer la Biblia. Nunca habían
oído esto previamente. Para ellos esta era una cosa
no nueva. ¡Leenos ese libro! Querían saber qué es lo que decía
el libro. Y es después le hicieron un púlpito. Y el púlpito, no un altar, un
púlpito de madera. Le hicieron un púlpito elevado
para que todos podrían verle. Muy diferente, yo me paro ahí
abajo. Y no, no, me van a ver. Pero aquí algunos me dicen, la
iglesia suya tiene el púlpito más alto que yo he visto. Y digo,
sí. Para que todo el mundo lo vea, nadie puede decir, no lo
vi, no lo puedo ver. Y estaba en un púlpito. Y repito lo que dije al comienzo,
el propósito de un púlpito es para leer y proclamar la palabra
de Dios. Los púlpitos solamente se encuentran
en iglesias. En lugares seculares no se llama
púlpito. Hay otra palabra para esto. Pero
en las iglesias es púlpito. Y hoy en día los púlpitos se
están eliminando. Eliminando, están siguiendo las modas contemporáneas en edificios
y en estructura y en todo lo que se usa en la iglesia. No
quieren parecerse como iglesia. Y él se paró en un púlpito. Predicó desde que salió el sol,
desde que salió el alba, seis horas. seis horas leyendo nada más la
Palabra de Dios. Y noten la última parte del verso
tres. Predicó a los hombres y a las
mujeres y a los entendidos seis horas. y los oídos de todo el pueblo,
los oídos. Ahí no había nadie durmiéndose.
Ahí no estaba la Biblia cayéndose al piso, saliéndose de las manos
de una persona. Los oídos de las personas estaban
atentos al libro de la ley. Estaban atendiendo la lectura
de la ley. Algunos se han visto, no aquí,
no nadie aquí, ¿entienden? Están así. El predicador está
hablando y están así. Cada rato sacan un lápiz, hacen
un apunte. Cuando uno mira que escribieron
un pan, una leche, una libra de jamón, cinco libras de Arroz,
azúcar están haciendo la compra, pero se ven muy religiosos con
la Biblia abierta. Los suecos estaban atentos, todos. Nunca habían escuchado esto.
Oh, yo no sabía. Estamos atentos a la Palabra
de Dios. Dios nos va a hablar. No solamente oyendo la voz del
predicador, sino Dios va a hablar a nuestros corazones si estamos
atentos. Ay, lo mismo siempre. ¿Por qué
no cambia el disco? Ay, repitiendo. Ya yo sé todo
esto. Que me dé algo nuevo. Pues no
hay nada nuevo. No hay nada nuevo. el antiguo
la biblia es un libro antiguo todo lo que está ahí nada es
nuevo pero hay que repetirlo y repetirlo y repetirlo y repetirlo
porque la primera vez que lo escuchamos no lo entendemos la
segunda vez quizás un poquito y cada vez que se predica la
palabra de dios algo más que el señor nos habla no tiene fin
la palabra de dios nunca se pone vieja la palabra de dios y vemos
la palabra de dios personas, los oídos, atentos
al libro de la ley. Yésdras capítulo, verso 4, capítulo
8. Yésdras, él escriba, estaba sobre
un púlpito de madera que se había hecho para ello. Y luego da nombres
otra vez de otros siervos y otros servidores que Dios quería que
ellos, que todos supieran quiénes eran ellos. Y el verso 5. Abrió, pues, estras
el libro a ojo de todo el pueblo. El púlpito era elevado. Dijo,
ahora voy a leer la palabra de Dios. Y qué es eso? Nunca habían oído. Estaban ansiosos de saber. ¿Y cómo lo abrió? Otra vez enfatizando atención
que debe haber al exponer la palabra de Dios. Por segunda
vez dice, El libro, todo el pueblo estuvo atento. Bendijo entonces Esdraza Yová,
lo primero que hizo, abrió el libro y dice vamos a orar. ¿Cómo
uno puede comenzar a predicar sin orar? Yo oré en mi casa,
yo este estudio. Orar al público y dirigir la
congregación que Dios prepara los corazones, prepare los corazones
para lo que Dios va a hablar por medio de sus siervos. Y ella
dijo, vamos a orar todos. Y todo el pueblo respondió, amén,
amén. Alzando sus manos. Pero algo
más. Hoy en día mucha gente le gusta
asar las manos en las iglesias. Pero qué es lo que sigue después
de esto. Todo el mundo siempre está así, así, así. Ni saben lo que están haciendo.
No saben que la Biblia dice levantar manos limpias. Manos limpias
quiere decir no que se laven con jabón antes de entrar a la
iglesia. Manos limpias quiere decir buenas obras, vidas limpias. humillaronse, amén, amén, alzando sus manos
y entonces se humillaron y adoraron a Dios a llevar inclinado a tierra. Dijeron amén, amén. ¿Qué siguió? no lo que no lo
que encontramos en la mayoría de lugares después que dicen
amén comenzan a bailar a brincar a saltar agua a gritar a hablar
en lo que ellos creen en lenguas y hacer de ser un montón de cosas
escándalo y ruido en la iglesia no que hicieron ellos que dice
aquí que hicieron se humillaron y adoraron a Jehová como inclinado
en la tierra. La nariz pegada a la tierra adorando
a Dios, humillándose, escondiéndose, humillado delante del Dios Todopoderoso. Es muy diferente, muy diferente
a las orquestas y a las panderas y a todo el ruido que está aún
en iglesias bautistas necesitamos en la casa de Dios
reverencia no es una solemnidad de funeraria no reconocer quiénes
somos nosotros y ese digno descender a nosotros nosotros debemos tener
ese temor de Dios y humillarnos como se hicieron aquí esta gente la falta de reverencia en la
casa de Dios. Muchos predicadores, su libro
básico para preparar un semón, el libro básico es el libro de
chistes. Me gusta cómo predica fulano. ¿Qué es lo que dijo? ¿Se acuerdan
del último chiste que dijo? Y también dijo la otra vez, dijo
esto. A mí me gustan los chistes, lo
que pasa es que nadie se ríe cuando yo los digo. Pero el sermón no debe ser chistes
y chistes y chistes. Simón, como hizo Élder Azaquí,
abrió la palabra de Dios para proclamar lo que decía la palabra. Personas pueden venir y ser entretenidas.
Me gusta cómo habla ese hombre. que lo cuente, mantiene la atención
son comentarios ese sí a mí yo voy a volver porque me gusta
cómo habla no has dicho las cosas que no te gustan escuchar y hablar acerca de las cosas
que tú estás haciendo algunas cosas en tu vida tú vas a decir
no vuelvo más a esa iglesia el siervo de dios es el que va a
hacer esas cosas está llamado a predicar todo el consejo de
dios Está poniendo caliente aquí. Así que adoraron a Dios humillándose. Adoraron a Dios humillándose. debemos de adorar a Dios. La
Biblia dice adorar a Dios en espíritu en verdad. Si escuchamos
por un periodo de tiempo la palabra de Dios y nuestros oídos están
atentos a lo que el Señor está diciendo en su palabra, no podemos
menos que adorar a Dios por quien Él es y por lo que Él ha hecho
por cada uno de nosotros. y debemos de adorar a Dios. Y debemos de reconocer que somos
inmerecedores de su favor y de su gracia. Que
él no tiene, tenía que haberse humillado por ti y por mí. Y eso nos debe causar reverencia,
no soberbia. Reverencia delante de ti. Y así Adorarle humildemente. Otra vez. Verso 7. Y Jesúa, y Bani, y Serebías,
Jamín, Acub, Zebetai, Odías, Masías, Celita, Azarías, Josabet, Jonán, Pedalía, eso eran levitas. Verso 7, los levitas mencioné
ya, eran los laicos y los servidores en el templo. Les tocaba la herencia
era el tabernáculo, el templo y todo
relacionado. Y estos hacían entender al pueblo la
ley y el pueblo estaba en su lugar. Oh, una de mis frases
que más me gusta hacían entender. Tenemos que imaginarnos la escena. Ya mencionamos aproximadamente
50,000 judíos que habían sido librados. Ya eso es para llenar
Yankee Stadium. Anoche tuvieron el número más alto en toda la
historia del nuevo Yankee Stadium, 50,000 y algo. y ganaron. Cincuenta mil anoche. Imagínense,
llenando Yankee Stadium, un estadio así de grande. Cincuenta mil
personas antes de la edad electrónica, sin micrófonos. ¿Cómo podría Esdras alcanzar
a todas esas personas? pusieron levitas. Tú tocas esta sección, a ti te
toca esa sección, a ti te toca esta sección, así. Dividió la
congregación entre los levitas, cada levita le tocaba un número
de personas. Y es de las, leía la palabra
de Dios y cada uno de los levitas entonces dice, le voy a explicar
lo que quiere decir. ¿Tienen alguna pregunta? Así
que eso tomó, por eso le dice que tomó desde las seis de la
mañana hasta hasta mediodía y la gente de pie y hacían entender
eso es básico para uno que dice que predica la palabra de dios
de que vale que uno se para al frente y con palabras teológicas
y muy mucha elocuencia decir un montón de cosas que uno se
queda con la boca abierta ¿Qué mucho sabe? ¿Pero qué es lo que
dijo? ¿Qué es lo que dijo? Hay que
predicar para que la gente entienda. Si tú predicas y no sabes, no
entienden lo que tú estás diciendo. Si uno está predicando y no pueden
entender lo que está diciendo, está llenando el aire con palabras
solamente. Eso no es predicar. Predicar
es proclamar. de una manera que se puede entender
el mensaje de Dios. Pues él se paró allí en ese púlpito,
otra vez la relación del púlpito con la palabra de Dios siempre.
Le paró y leía una porción Y los levitas, cada uno, según estaba
asignado, hablaba con su grupito, leía la palabra y luego le explicaba
la palabra hasta que llegaban a entender. ¿Entienden esto?
El que no entiende, levanta la mano, dirían un levita. Hacían
entender. Tú eres maestro de escuela dominical,
tú puedes preparar muy bien un bosqueo, todo esto, pero haces
entender. propósito es hacer entender. No es lo mismo una congregación
donde personas no tienen educación formal que una congregación donde
personas tienen mucha educación. El predicador cuando tiene a
los dos tiene que hablar para que todos entiendan. hacían entender al pueblo la
ley. La semana pasada hablamos acerca
de los 10 mandamientos, el resumen de la ley. Y era necesario. Eso sería, habrá sido leído entonces
también. Y seguramente ya no entienden
lo que quiere decir esto. ¿Entienden lo que quiere decir?
No tendrás dioses ajenos delante de mí. No, yo no entiendo, explícame.
Pero ¿qué acerca de esto y qué acerca de esto? Toma tiempo,
hay que explicarlo, hacerlo entender. Y leían en el libro de la ley
de Dios. ¿Cómo? ¿Cómo leían? Díganme ustedes, ¿qué dice ahí
su Biblia? ¿Tienen la Biblia abierta o están
mirando la compra? ¿Cómo leían? Claramente. Y ponían el sentido, lo explicaban
para la persona más analfabeta pudiera entender de modo que entendiesen la lectura. Inemías, el tizata y el sacerdote
Esdras, escriba, y los levitas, los ministros del templo, los
levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo, día santo es ayobar a nuestro
No os entristezcáis ni lloréis, porque todo el pueblo lloraba
oyendo las palabras de la ley. Otra vez, nunca habían oído esto
previo. Las escrituras habían perdido
y después que fueron libradas encontraron el libro. Así que
podemos decir, en 60 años ninguno de ellos había oído leer. El
libro, destruyeron el templo y de alguna forma se perdió el
libro de la ley, la Biblia. Y encontraron, llamaron a una
asamblea especial, vamos a leerlo. Cuando se comenzó a leer, dice,
el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. La palabra
de Dios. nos causa hombres a llorar, a
llorar. ¿Por qué? Al escuchar la palabra
de la ley, nunca habían escuchado. Wow. Yo no sabía nada de eso. Yo sabía nada acerca de Dios.
Yo creía que era un Dios en el cielo. Pero eso es todo lo que
yo creía. ¡Qué ignorante yo he sido! ¡Qué
equivocado yo estaba! Y una cosa, cuando confesamos
nuestras faltas y reconocemos nuestras deficiencias y que hasta aquí hemos llegado,
debemos de sentirnos mal. Algunos van a una iglesia para
sentirse bien. Ay, yo voy, pues siempre que
entro por esas puertas de esa iglesia me siento tan contento,
pero está mal. Cuando se escucha la palabra
de Dios y la palabra de Dios dice que somos pecadores y lo
que Dios requiere para ser salvo y que dice la Biblia en cómo
debemos de vivir y comportarnos y no lo estamos haciendo. Nos sentimos mal. Si en realidad
somos sinceros y Dios nos está hablando, nos vamos a sentir
mal, al punto quizás de llorar. Reconocemos que no somos como
la Biblia dice que debemos ser. He estado tratando de llegar
al cielo, guardando los diez mandamientos. Y ahora veo que
eso no es la manera. Si yo hubiese muerto, hubiese
ido al infierno. Oh, yo creía que nada más viniendo
todos los domingos a la iglesia, Dios iba a aceptar eso. Y uno
se da cuenta que no es así, que es algo más. Hay que recibir
a Cristo como salvador personal. Y uno, realizar todo este tiempo,
yo creía que era un buen cristiano. y soy igual que cualquier pecador.
Eso causa tristeza. La palabra de Dios nos ilumina
y nos hace sentir mal, mal espiritualmente, al punto de algunos hasta llorar. Pero cuando escuchamos la palabra
de Dios y dejamos a Dios que nos hable, nuestros oídos están
atentos y creemos la Palabra de Dios. Dios cambia esa tristeza en regocijo
y nos da gozo. Podemos entonces regocijar y
el llanto se transforma en regocijo producido por la exposición de
la Palabra de Dios. que primeramente nos cayó mal,
primeramente nos hizo sentir mal y siguió predicando la Palabra
de Dios y vimos cómo obtener gozo eterno. Y vemos la Palabra de Dios causa
regocijo cuando la escuchamos. Otra vez el verso nueve, lo voy
a leer otra vez. Y nemias el dixiata, y el sacerdote
estras escriba, y los levitas que hacían entender, los predicadores,
al pueblo, dijeron a todo el pueblo, día santo es ayudar a
nuestro Dios, no os entristezcáis ni lloréis. Y lo dijo porque
todo el pueblo lloraba, oyendo las palabras de la ley. Le dijo
luego, y comer grosuras y beber vino dulce y enviar porciones
a los que no tienen, prevenido, porque día santo es a nuestro
Señor. Y no os entristezcáis, porque
el gozo de Jehová es vuestra forzaleza. ¿Escucharon la lectura de la
palabra de Dios? ¿Escucharon la explicación entendiendo
la enseñanza de los levitas conforme a como es la ley yo, la interpretación
de los levitas, la interpretación práctica para los oyentes, se
sintieron tristes y entonces regocijaron. Entonces se sentían
gozosos. Pues, entonces, ¿qué hacemos
con ese gozo? ¿Acaso quiere decir que nos ponemos
a brincar otra vez? Acaso salimos, oh, yo vengo otra
vez la semana que viene, y todo eso. Tenemos el gozo del Señor. Vamos a amar a otros quienes
no tienen ese gozo. Y procurar que otros también
tengan ese gozo que yo tengo en mí. ¿Cómo puedo hacer eso? Hay varias maneras. ¿Cómo lo
hicieron aquí? Fueron, dice el verso, les mandó
un verso de comer. Grosuras, beber vino dulce, enviar
porciones a los que no tienen, prevenido. Ve y busca a alguien
y hazle un bien, una obra de caridad. No, que no es creyente,
a cualquier persona. Muestra el amor de Dios. a una
persona necesitada, no importa quién sea, hazlo. Es lo que dijo
ahí, vayan a los que no tienen y llévenle, llévenle una comprita,
llévenle un pan, llévenle una botella de leche, le estaba diciendo,
llévenlo a ellos. Y cuando te dicen, ¿por qué? Porque el gozo de llevar mi fortaleza. Y cuando tenemos ese gozo, nos
sentimos fuerte aún en medio de tribulación. La Palabra de Dios, otra vez,
procediendo del púlpito, conectada, no se puede separar la Palabra
del púlpito. El púlpito es solamente para
la Palabra. La Palabra de Dios, procediendo
del púlpito, causa a personas a regocijarse porque llevar su
fortaleza y encuentran la fortaleza espiritual para la lucha diaria. en el Señor. Y cuando escuchamos
la Palabra de Dios, el día es santo, el día es separado, el
día es santo. Y nos gozamos porque entendimos
y queremos que otros entiendan la Palabra de Dios. Ah, tu teología
es incorrecta, usted es calvinista, usted es carismático. Todo eso
es Pero si eso es la base de nuestro testimonio, no vamos
a alcanzar a nadie. No vamos a alcanzar un carismático
diciéndole que está mal. No vamos a encontrar, a alcanzar
un testigo sin Yová diciendo que su teología es incorrecta. No vamos a alcanzar un adventista
o de ninguna otra secta, un católico, diciéndole que lo que ellos creen
está mal. Muéstrale el gozo de Yohá en tu corazón. Muestra que
tú tienes, estás fortalecido por el gozo que tienes y el gozo
lo adquiriste escuchando la palabra de Dios y obedeciendo la palabra
de Dios. Verso 11. los levitas, otra vez, los servidores,
los ministros del templo, trabajando juntamente con Esdras, el predicador
principal. Los levitas, pues, hacían callar
a todo el pueblo diciendo, callad, porque es día santo y no es de
entriste, no os entristecáis. Y todo el pueblo se fue a comer
y a beber y a enviar porciones, según había sido dicho, y a gozar
de grande alegría. ¿Por qué? ¿Porque era el día
de fiesta? No, y era un día de fiesta. Gozar
de grande alegría, ¿por qué? Porque habían, ¿qué cosa? Entendido.
¿Cómo? Entendido. Habían entendido,
¿qué cosa? las palabras que les habían enseñado. Sé el argumento muy común de
los enemigos de la Palabra de Dios. El que se para al frente
es un buscón. El que se para al frente es un
hombre como cualquier otro hombre. Él no tiene derecho a decirme
a mí cómo vivir. Él no se tiene que meter en mi
vida personal. Todas esas son las excusas que usan los que
oponen a la palabra de Dios. La Biblia dice que Dios ha puesto
hombres, pastores y maestros y predicadores para la instrucción
y la formación de los cristianos. para entrenar a los cristianos,
para los cristianos hacer la obra del ministerio. Eso no es
un invento, eso está en la palabra de Dios. Para hacer la obra del
ministerio. Y se gozaban porque habían entendido
claramente la palabra de Dios nos ayuda
para recordar los mandamientos de Dios, lo que Dios manda, recordando honrar a Dios en todo
tiempo, reconociendo que solamente Dios
nos puede dar el alimento espiritual. nos hace recordar el lugar donde
se viene para honrar a Dios. Dios ha establecido en el Nuevo Testamento la iglesia, no una denominación,
la iglesia es el compuesto de todos los salvados. en todo lugar. Todos los que profesan tener
fe en Cristo Jesús como único y suficiente Salvador. El compuesto
de todos los que creen que ese Cristo Jesús es Dios, es el Jehová
del Antiguo Testamento. Creen que ese Cristo Jesús nació
y creen que ese cristo jesús murió en la cruz del calvario
por los pecados de todo el mundo y todo aquel que cree esto dice
la biblia tiene vida eterna y el que cree en el señor ese cristo
es hecho 1 1 12 hecho hijo de dios es decir antes de ser hecho
hijo de dios pues no era hijo de dios si no era hijo de dios
de quien era ustedes me dicen a mí y fue hecho Hijo, Hijo de Dios. Y ellos se gozaron de entender.
Ya era mediodía. Habían estado seis horas de pie,
puro sol, escuchando la lectura y la exposición, la lectura por
esteras y la exposición de los levitas. Fueron excusados para
ese día. Terminó la reunión. 50 mil personas,
todos fueron a comprar hamburguesas, mejor dicho tacos, tacos al pastor. Se fueron, pero al otro día regresaron
sin ser invitados. El día siguiente, verso 13, el
día siguiente se juntaron, vinieron los líderes de las familias de
todo el pueblo, sacerdotes y levitas. Y a Estras escriba otra vez para entender las palabras
de la ley. Es maravilloso. Para mí es maravilloso. Pequeño número de personas que
vienen viernes por la noche cuando tenemos estudio bíblico. Tenemos
un buen grupo, pero debe ser un grupo más grande porque allí
explicamos verso por verso haciendo entender la Palabra de Dios en
términos prácticos para cada persona. Y es triste venir al
estudio bíblico porque personas no traen su Biblia. A buscar
una Biblia, cómo van a entender si no tienen el interés de traer
una Biblia. Y se pueden imaginar un soldado
yendo a la guerra y no traer el arma. De puenta, una vez que
hicimos, íbamos a hacer un trabajo de reparación aquí, íbamos a
poner las puertas nuevas, y me dijeron de un contratista, me
dijeron, él es bueno y es cristiano y cobra poco. Eso es lo que queremos, cristianos,
que cobran poco, pero que hagan el trabajo bueno. Y llamé al
individuo. Y le expliqué lo que quería.
Dice, vamos a ver, vamos a mirar la puerta. Le llevé a esa puerta
que está ahí. Y lo primero que me dice, me
dice, ¿tiene un metro ahí? Yo dije, no, toma esta pluma,
son seis pulgadas, van seis, dos. Lo hizo. ¿Usted cree que íbamos a coger
a ese hombre? ¿Le íbamos a dar un contrato a ese charlatán?
¿A ese buscón? ¿No viene con las herramientas?
Get out of here. Y venimos ahí, ¿dónde van? Estudio
bíblico. ¿Dónde está la Biblia? Se me
quedó en el carro, se me quedó en casa. No tengo Biblia. ¿Por
eso es que tenemos Biblias aquí? Para uso de los que no traen.
¿Y cómo vamos a entender entonces tu Biblia propia? Tu Biblia propia
debe tener anotaciones donde quiera. Anotaciones, marcas que
tú solamente entiendes, que significan algo solamente para ti. Y cuando
tú lo mires, eso quiere decir esto, aunque está escrito en
chino. Por eso debemos tener Biblias
personales. Y al otro día vinieron, estoy
seguro que vinieron cargando la Biblia otra vez. Queremos
oír más acerca de esto que escuchamos ayer. Todo esto es nuevo. Para entender, verso 13, vinieron,
y vinieron el pueblo, y vinieron los sacerdotes, vinieron los
levitas. Y hallaron, oh, tal vez sabrieron
el libro de los levitas. Hallaron escrito en la ley que
Yová había mandado por medio de Moisés que habitasen los hijos
de Israel en cabañas en la solemnidad del mes séptimo. O una fiesta,
lo que llaman hoy fiesta judía. Las fiestas judías en la Biblia
se llaman sábados porque son de siete días. Al llamarse sábado
no quiere decir que comienzan el séptimo día de la semana,
sino que es una fiesta de siete días. Muchas veces comienza martes
y miércoles, pero es un sábado. Hay mucha confusión en cuanto
a sábado porque no entendemos ese punto. Y encontraron que
Moisés años previos había mandado a Israel. Ellos nunca habían
observado la fiesta de las cabañas. que representa cuando Israel
estaba por el desierto viviendo en unas tiendas movibles y cada
vez cerraban la tienda, la casa de campaña y la doblaban e iban
caminando y cuando llegaban a otro lugar pues ahí paraban otra vez
y vivieron en tiendas y para recordar Ese tiempo en el desierto,
Dios mandó la fiesta de las cabañas. Todavía los judíos celebran esto. Ustedes van por Ocean Parkway.
¿Cuántos conocen Ocean Parkway? Los judíos ahí son judíos de
mucho dinero. Tienen apartamentos con balcón,
terraza afuera. Y ustedes ven para esta fiesta
en la terraza Ellos ponen unas cortinas afuera y duermen allí
siete días observando la fiesta de las cabañas hasta el día de
hoy. Se llama la fiesta Sukkot. Y ellos, y ellos aquí no sabían
nada de esto. Esto tenemos que hacer, nunca
lo hemos hecho y Dios mandó. Vamos a hacerlo. Qué bueno es
cuando vemos en la palabra de Dios que Dios dice y Decidimos
obedecer la palabra de Dios. Eso no era para nosotros, eso
era para los judíos. Pero el punto es, querían obedecer
lo que Dios había mandado. Y que hiciesen saber y pasar
pregón por todas las ciudades y por Jerusalén diciendo, salid
al monte, y traer ramos de oliva y ramos de pino y ramos de arrayán y
ramos de palmas y ramos de todo árbol espeso para hacer cabañas
como está escrito, para obedecer lo que Moisés dijo al pueblo
de Israel. Y salió pues el pueblo y trajeron
e hicieron cabañas cada uno sobre suterrado y en sus patios y en
los patios de la casa de Dios y en la plaza de la puerta de
las aguas y en la plaza de la puerta de Efraín y toda la congregación
se volvió que que volvió de la cautividad todo lo que fueron
cautivos esos 50 mil personas hicieron cabañas en hicieron
cabañas y en cabañas habitaron Porque desde los días de Josué,
hijo de Nun, hasta aquel día no habían hecho así los hijos
de Israel. Y cuando uno ve la palabra de
Dios que manda algo y uno entonces dice, pues yo voy a hacer lo
que dice Dios, sigue. Y hubo alegría muy grande. Ellos dicen, pues vamos a hacerlo,
Dios lo mandó, tenemos que hacerlo. Lo hicieron. Hubo alegría, gozo
muy grande. Y leyó extras en el libro de
la ley de Dios. ¿Cuántas veces? Cada día, desde
el primer día hasta el postrero, los siete días de la fiesta.
E hicieron la solemnidad por siete días. y al octavo día congregación
según el rito. Y la palabra de Dios nos causa
adorar a Dios, la palabra de Dios nos causa entristecernos,
la palabra de Dios nos causa regocijar, la palabra de Dios
nos causa recordar los mandamientos y las enseñanzas de Dios. Así ha dicho Jehová. es para
cada uno de nosotros obedecer, cada uno de nosotros proclamar
a otras personas la palabra de Dios. No todo el mundo puede
ir y hablar y testificar con elocuencia, pero podemos testificar
por nuestras vidas. Podemos testificar por la manera
en que estamos vestidos. Algunos se visten y se parecen
impíos. Pero si te visten como un cristiano, van a notar que
tú eres diferente. ¿Por qué tú eres diferente? Y
tienes oportunidad para testificar, ¿sí? La palabra de Dios y el
púlpito toca todos los corazones. Yo creo que esta mañana hemos
hablado del púlpito y hemos hablado de la palabra de Dios. Yo he
orado y yo creo que corazones fueron tocados en esta noche.
que Dios ha hablado a corazones en esta noche, desde este púlpito
Dios ha dado la palabra y nos toca a nosotros humillarnos delante
de su presencia y ensalzarlo a él. Vamos a orar todos. O cerrado, cada cabeza inclinada.
Nadie se levante ahora. Padre amado, gracias, te damos
por estos momentos aquí por tu palabra que te ha revelado ha
revelado a nosotros, Señor. Venimos, Señor, y queremos darte
a ti toda la gloria, Señor, que nos tomes, que nos llenes con
el poder tuyo, Señor, que nos des el gozo tuyo, Señor, que
podamos salir de aquí para comunicar este gozo de una forma u otra
a otra persona que sea nuestra fortaleza. Necesitamos esa fortaleza
en estos tiempos difíciles. Necesitamos la fortaleza en los
problemas que tenemos en nuestra vida personal, en nuestra familia,
en nuestra salud. Oh, Señor, danos ese gozo que
será fortaleza nuestra para poder pasar por la prueba que estamos
pasando, Señor. Y ayúdanos a seguirte fiel, obedeciendo
lo que tú dices en tu palabra, de la manera que tú lo dices.
Pedimos ahora que puedes convencer a alguien o a algunos en esta
mañana de estas verdades. que se vengan a ti y se consagren
nuevamente en el nombre de Cristo Jesús. Pedimos esto. Amén. ¿Quiénes dirían? El gozo del Señor es mi fortaleza
y en esa fortaleza yo he estado desanimado, estaba pensando qué
voy a hacer y cómo voy a defenderme y mi situación es única y puede venir y decir el gozo del
señor será mi fortaleza y quiere venir ahora a dar gracias al
señor a consagrarse nuevamente al señor quizás alguien aquí
que no no conoce al señor como salvador personal quiere conocer
ese gozo quiere conocer esa fortaleza en su vida y quiere pasar al
frente en este en este momento para entonces comenzar una nueva
relación con dios por fe en Cristo Jesús. Si no has conocido al
Señor como único y suficiente Salvador, si estás anclado en
doctrina, anclado en religión de hombres, en tradición, necesitas
venir a conocer a Cristo, que sería el ancla de tu fe. Si quieres
venir en esta mañana a Cristo Jesús, pase al frente voluntariamente
y hable con Dios un momento aquí y deja que él te imparte su gozo. Puedes salir de aquí diciendo
el gozo del Señor es mi fortaleza, me ha fortalecido el gozo del
Señor, el gozo de oír la palabra de Dios o el gozo de obedecer
la palabra de Dios, el gozo de saber acerca de la palabra de
Dios. ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Alguien
más quiere venir? No sea tímido, no tenga temor.
El Señor te está llamando en este momento. Aguilmas, Quiero venir al Señor en esta
mañana. Señor, lléname. He perdido el gozo. Él te lo
quiere devolver, te lo quiere dar nuevamente.
La Palabra Y El Púlpito
| Sermon ID | 91706193856 |
| Duration | 1:20:05 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Language | Spanish |
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