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Ecclesiastes 2.18-19 Asimismo
aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré
que dejar a otro que vendrá después de mí. Y quién sabe si será sabio o
necio el que se enseñore de todo mi trabajo en que yo me afané
y en que me ocupé debajo del sol, en que ocupé debajo del
sol mi sabiduría. Esto también es vanidad. Padre, al meditar en tu palabra,
rogamos que tu favor y tu gracia sea con nosotros. Guíanos y bendícenos
en ella. Amén. Hermanos, ¿qué pregunta
hace el predicador cuando ve los afanes en lo que nos estamos
involucrando todos los días? Cuando él veía todo lo que hizo,
cómo se afanó, cómo trabajó, todo lo que acumuló, se hizo
una pregunta interesante. Cuando vio todo eso a la luz
de la pregunta, él aborreció todo el trabajo que había hecho.
Observen cómo dice él, que tendré que dejar a otro que vendrá después
de mí. Y quién sabe si será necio o
si será sabio el que lo veredar. Hermano, mire, si usted se pone
a pensar en eso, no duerme. Más adelante Salomón
revela que este pensamiento no lo dejaba dormir, como veremos.
porque había acumulado tesoro, había acumulado riqueza, se había
afanado por muchas cosas y cuando él veía todo eso y decía Y veía
a sus hijos y decía, ¿y cuál de mis hijos que veré dar esto?
Sabré yo si será necio o será sabio el que lo veré dar. Y cuando
vio todo eso le digo, aborrecí todo el trabajo que había hecho.
Todas aquellas cosas por las que me había afanado. Porque
acumulé, acumulé, acumulé y ni siquiera sé quién me va a suceder.
Y si el que me suceda lo vaya a usar bien o lo vaya a usar
mal. Hermanos, y qué moraleja, qué enseñanza más tremenda nos
deja Salomón aquí, porque nosotros vivimos todos los días afanados. La intención de Salomón aquí
es mostrarnos la vanidad que hay en afanarse por tantas cosas
debajo del sol. Tanto nos afanamos y el rico
quiere más. No se sacia el ojo de ver. Quiere
más y más y más. Y usted ve que los 5, 6, 7 familias
de este país, eso es más y más y más. Y hermanos, no se van
a llevar, voy a robarme una frase del pastor Guzmán, ni un Colorado. Eso es el que de la época de
Trujillo se habló con un Colorado. Yo nada más lo he oído. Hermanos,
no se llevarán ni un Colorado. Y si lo entierran en caja de
oro, de esa noche le profanan y se llevan la caja. No se van
a llevar ni siquiera eso, hermanos. Cuando se viene a bate el traje,
si los ladrones saben que costó cinco mil o seis mil dólares
el traje con el que lo enterraron, de nada dicen los ladrones, hoy
hacemos nuestro agosto, septiembre, octubre y noviembre para disfrutarlo
en diciembre. Hermanos, no nos llevaremos nada
y cuando Salomón ve eso, a la luz de la eternidad y de la muerte.
Salomón dice, no hombre, yo ya borreco todo lo que he hecho,
porque todo lo que había hecho debajo del sol, y él lo dice,
lo cual tendré que dejar a otros, y quien sabe si será sabio el
que se va a enseñorear de mi trabajo con el que me afané.
vean el término. Salomón dije con el que me afané
en que ocupé debajo del sol mi sabiduría. Salomón había ocupado
toda su inteligencia en acumular todo lo que tenía, en hacer una
riqueza, en trabajar. ¿Para qué? ¿Para qué, mi hermanos? Él nos recuerda el ejemplo de
Marta. ¿Qué fue lo que Jesús le dijo?
Afanada y turbada estás. con lo que se va a quedar aquí.
Tu hermana escogió la mejor parte, que Jesús le dijo, la que no
le será quitada, ni en esta vida, ni en la vida venidera. No le
va a ser quitada, pero Malta estaba afanada con la comida,
con los oficios, hermano, la comida llega a la boca, va al
vientre y del vientre a la letrina. Dice el proverbio. Ahí terminó
la comida. aborrecí mi trabajo y miren hermanos
no es que Salomón esté promoviendo la vagancia lejos está de Salomón
promover tal cosa ni que quiera ni que él quiera ser un vago
pero él veía el resultado hermanos y él dice el cual tendré que
dejar a otros después de mí no es que no trabaje pero no te
afanes tanto por tener tantas cosas en esta tierra sin mirar
lo que realmente importa, que es lo que nosotros sembramos
para la eternidad. Tanto nos afanamos. Recuerdo el cuento de un señor
rico que va a un campo. No sé si se lo he hecho y si
se lo he hecho me lo soportan. Él llegó al campo y ve en ese
campo a ese señor pescando en la barca. que saca sus tres peces
y baila cocina y come con su familia y le dice oye pero porque
tu no tratas de pescar más y así ustedes se comen tres y tu vendes
cinco y mañana tu puedes pescar veinte se comen tres y vendes
diecisiete te puedes poner luego una pescadería y después dos
pescaderías y puedes hacer toda una línea de venta de pescado
y cuando seas rico y tengas muchas cosas entonces te retiras y vienes
a un lugar como este a pescar y el hombre lo mira y le dice
pero eso lo tengo ya pero eso lo tengo ya para qué afanarme
para llegar al lugar donde ya estoy hermanos esa es la moraleja
que hay detrás de todo eso nos afanamos, nos afanamos, nos afanamos,
nos afanamos Y hermanos, a veces nos afanamos tanto que lo que
le dejamos es un problema a nuestros hijos. Una herencia para que
se maten entre ellos. Porque miren, cuando hay mucha
herencia y los papás mueren, ay, qué problema. La sangre pesa, pero ahí deja
de pesar. Ahí es la ley del más fuerte. Hermano, no nos afanemos por
llenarnos de tantas cosas en esta vida que no nos vamos a
llevar a la vida venidera. Cuando Salomón ve todo eso y
ve la muerte, ¿qué es lo que él dice en el versículo 20 y
21? Vean cómo Salomón lo ve, él dice
en el verso 20, y vean el 21, que el hombre trabaje con sabiduría
y conciencia y con rectitud y que haya de
dar su herencia a hombre que nunca trabajó en ello. También
esto es vanidad y grande. Ese muchacho no dio un golpe,
mire, ¿cómo que decimos? Ni de karate. Y Salomón dice,
oye, hermano, esto es duro lo que Salomón estaba pensando.
Un agente que no hizo nada. Bueno, por eso es que la filosofía
de mucha gente con dinero y que ha salido de trabajo duro no
le deja esas grandes herencias a sus hijos. Leía no hace mucho
algo que decía Bill Gates, el dueño de Microsoft, que está
en toda la computadora de nosotros, y él decía, hermanos, A sus tres
hijos, lo único garantizado que tienen mis hijos son 10 millones
de dólares en el banco, cuando yo me muera. Si quieren más dinero
de ahí, que se fajen a trabajar. Que se fajen a trabajar para
que creen ellos sus riquezas. Si dejaron de destruir Microsoft,
se quedan sin nada, pero que se fajen a trabajar en la empresa
que yo dejé. Ahora, herencia, 10 millones de dólares a cada
uno en su cuenta, es lo único que le voy a dejar. Eso es nada para él. Estamos
hablando de un hombre que tal vez sea el segundo o el tercero
más rico en el mundo, que le puede dar a sus hijos todo lo
gusto a vida y por haber. Sin embargo, su hija menor es
una científica en la genética y ni trabaja con el papá. Tiene
todo su línea de laboratorio. Pero hermanos, Hay padres que
trabajan, trabajan, trabajan, crean vagos, no los enseñan a
trabajar, le dan todo lo habido y por haber, y como dice Salomón,
gente que no sabe ni siquiera qué le costó a sus padres eso. ¿Y qué hacen luego? Se lo fuman,
se lo gastan, se lo dilapidan como el hijo pródigo. Se fue,
dilapidó todo lo que su padre le había dado. Mira hermano,
si Salomón hubiese podido ver esa parábola del hijo pródigo
allá, él hubiese dicho, tú ves lo que te estoy diciendo, mira
el ejemplo ahí. Mira el ejemplo de lo que me preocupa. Hermano,
Salomón estaba ciertamente, porque él partía de la premisa de que
en algún momento íbamos a morir. A él no le preocupaba tanto lo
que pasaba en esta vida, sino lo que significaba eso a la luz
de la eternidad. a la luz de la eternidad por
eso el concluye diciendo en el verso 24 no hay cosa mejor para
el hombre sino que coma y beba y que su alma se alegre en su
trabajo también he visto que esto es de la mano de dios porque
quien comerá y quien se cuidará mejor que yo Porque al hombre que le agrada
a Dios le da sabiduría, ciencia y gozo, más el pecador da el
trabajo de recoger y amontonar para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción
de espíritu. Y hermanos, cuando Salomón habla
aquí de que no hay cosa mejor para el hombre que comer y beber,
Salomón a lo que se está refiriendo es a la satisfacción de usted
disfrutar de su trabajo en el marco de lo que Dios le ha dado,
no de la filosofía de coma y beba que mañana moriremos. No es a
eso que Salomón se refiere aquí, sino más bien que no hay cosa
tan buena como que el hombre disfrute. goce y se alegre con
el fruto de su trabajo sin las preocupaciones de más allá sin
tener que preocuparnos porque miren el verso 23 lo que dice
porque todos los días no son sino dolores y sus trabajos molestia
y aún de noche su corazón no reposa también esto es que humanidad
Usted no se ha cotado bien y no deja de pensar en el trabajo
y en hacer dinero. ¿En cuántos millones le cogió
al banco? Hermano, mire, es una zozobra de vida. Y que debo no
sé cuántos millones porque lo invertí en este negocio. Y si
se da o no se da. Y pudiera vivir con lo que tiene,
pero quiere más y se mete... Hermano, mire, eso da una zozobra.
Yo no sé si usted ha debido millones, pero cuando yo comencé a mi casa,
que debí eso... Mire, yo nada más debía 600 mil
la primera vez. Y eso para mí era mucho dinero.
yo debía 600 mil y me quedaban cinco años y cuando que estos
cinco años van a pasar imagínese esta gente que millones millones
millones ya los segundos para terminar la casa no me fueron
tan largo porque uno como que se acostumbra y le digo yo a
Leida a veces que estamos hablando ya en esta generación se le ha
perdido el respeto al dinero ya la gente habla de millones
como si nada y cada vez que nosotros escuchamos que un político tal
se robó no sé cuántos millones ya no hablan tanto de millones
que estamos peor que los venezolanos Sé que los venezolanos ganan
en millones, millones de bolívares. Pero un millón de bolívares no
da ni 700 pesos. Pero son millones, hermanos.
Salomón nos lleva a reflexionar, hermanos, en que nuestros afanes
en esta tierra deben tener un propósito supremo. Deben ayudarnos
a mirar mucho más allá que aquí. Porque todo lo que nosotros levantemos,
queremos y edifiquemos en esta tierra, en esta tierra se quedará.
hagan tesoro en los cielos y que dice Mateo en el libro de Mateo
donde la polilla ni el orinco rompe y donde ladrones ni minan
ni hurtan esa es una buena inversión hermanos afanarnos por las cosas
que permanecerán por la eternidad y que cosas permanecerán por
la eternidad nuestras almas las almas de aquellos a los que le
predicamos el evangelio y por la fe le mostramos la fe preciosa
del señor Jesucristo hermanos eso es lo que vamos a llevar
allá allá a mi no me van a preguntar ¿cuánto dejaste en el banco?
posiblemente no deje nada de nada le dejo un par de deudas
a Yacelia Adaira no voy a dejar nada en el cielo
no nos van a preguntar ¿cuánta casa dejaste? ¿cuánto ya te compraste? Eso no sirve en el cielo, hermanos.
Eso no sirve. En el cielo lo único que importará
es entrar creyendo en el Señor Jesucristo. Ese es el pase de
entrada. Cuando lleguemos ahí a la puerta,
como la gente figura, ¿verdad? ¿Cuál es su pase de entrada,
su pase de abordaje hacia la eternidad? Y usted pasa ese pasaporte. ¿Cuál es el pasaporte más poderoso
que hay en el mundo? ¿El estadounidense? ¿Qué color
es? No negro, el de nosotros. Azul. Cuando usted pase ese rojo
carmesí de la sangre de Jesucristo, mire, ni lo abrirán para dejarlo
entrar. Pero si usted no llega con un
pasaporte rojo carmesí, ¿qué problema tendrá usted? Para el cuartico caliente, a
revisarle. Hermano, tenemos que pensar en
esto. concentrar nuestra vida en las cosas que a vida eterna
permanecen y no afanarnos tanto en las cosas que se quedarán
en esta tierra y que no nos guían hacia una vida espiritual en
la que podamos crecer en el conocimiento del Señor Jesucristo como hemos
estado hablando. Vuelvo y le repito hermano, ponga la nota
de balance, Salomón no está diciendo aquí que usted se vuelva un vago,
que usted no trabaje, que usted no sea responsable con todo,
trabaje. Pero mire hermano, no se afane
por acumular más de lo que usted necesite. Porque al final usted
lo dejará en esta tierra, no lo llevará para ningún sitio.
Aborrecí todo mi trabajo debajo del sol
Series Eclesiastés
Aborrecí todo mi trabajo debajo del sol
| Sermon ID | 915231640578088 |
| Duration | 16:15 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ecclesiastes 2:18-19 |
| Language | Spanish |
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