00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Vamos a ir al texto número veintiocho,
ese es el título del texto. Leemos ahí, dice, desde el veintiocho
hasta el treinta y dos. Por tanto, mirad por vosotros
y por todos los hermanos en que el Espíritu Santo os ha puesto
como musgos para apacentar la iglesia del Señor, la cual Él
ganó con su flor de sangre. Porque yo sé que después de mi
partida entrarán en medio de vosotros, no vuestros papáses,
sino que adornarán al Romano. Y después vosotros mismos se
levantarán de que hable cosas perversas, falas, trampa. Por
tanto, velar, acordándonos que por tres años, de noche y de
día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora,
hermanos, les comiendo a Dios y a la Palabra de su gracia que
tiene poder para sobrenunciarlos y dar coherencia con todos los
santistas. El tema que vamos a tratar en
base a este pasaje o podemos titular un llamado a unidad de
la iglesia de Cristo. Porque eso es lo que el apóstol
Pablo está haciendo en este episodio. En el verso 17 es cuando comienza
a decir lo que Pablo hizo llamar a los arceanos de la iglesia,
desde mi lejos a esto. Y cuando vinieron a él, Él les
dio un discurso de despedida. Les habló muchas cosas importantes.
Seguramente hermanos tenían que ser muy importantes porque Pablo
sabía que no lo iba a volver a ver. Y una de las cosas en
las cuales él enfatizó de una manera muy notable fue el cuidado de la iglesia.
Después, aquí le está hablando a él a los ancianos de la Iglesia,
a los pastores de la Iglesia. Él no le está hablando a la Iglesia
en general, le está hablando específicamente a los pastores
de la Iglesia. Sin embargo, eso es un mensaje
para las generaciones, para la comunidad. Un mensaje para nosotros
también. Un mensaje para mí como pastor,
pero también es un mensaje para ustedes, como miembros de la
Iglesia. La Iglesia siempre ha estado
expuesta a muchos peligros. Nosotros leemos Romanos, aunque
no se habla de conflictos explícitos, sin embargo podemos distinguir
o podemos percibir que había un conflicto entre los griegos
y los judíos, porque La cuestión racial, la cuestión cultural
estaba fuerte. Pero luego estamos con esto apoyando,
después estábamos con que la iglesia tenía problemas de admisión,
problemas de sanitaria cardenal que estaban introduciendo en
la iglesia, problemas de dimisión, problemas de arrogancia ritual,
problemas de pecados sin descender. O sea, Romanos, Corintios, no
eran iglesias, perfecto. Y luego vamos a Gálatas, y ahí
había una falsa doctrina que estaba dañando el Evangelio,
no solo a la iglesia, el Evangelio mismo. Filipenses, Colosenses, y todas las cartas que ustedes
encuentran, son 14 cartas en los que también, en cada una
de ellas encontramos, hermanos, que la iglesia siempre se puede
tener peligro. que la iglesia nunca es perfecta, que la iglesia
siempre es perfecta. Ya esto es lo que nos preocupaba
cuando dice en el versículo número 28. Por tanto, mirad por vosotros
y por todo el trabajo en que el Espíritu Santo os ha puesto
por vida, para aceptar la iglesia del Señor, la cual es la más
importante. Mirad por vosotros y por todo el trabajo. Está hablando
de los doctores, que son los que se cuiden ellos, y que cuiden
a los demás. Esto nos va a ocupar, hermanos,
por lo menos dos semanas. Pero hoy quiero comenzar señalando
tres aspectos de este discurso de Pablo. Primero, lo que Pablo
nos habla acá, especialmente en los versos 28 a 32, nos llama
a comprender el valor de la Iglesia. El valor y la importancia de
la Iglesia. Segundo, El discurso de Pablo
también nos llama a discernir los peligros que enfrenta la
Iglesia. Y tercero, nos instruye en cómo usar los medios divinos
para proteger la Iglesia. Entender el valor de la Iglesia,
discernir los peligros que acechan a la Iglesia, usar los medios
divinos para proteger la Iglesia. Obviamente, Manuel Pablo tenía
un concepto muy, muy elevado de la Iglesia. Él entregó su vida al servicio
de la Iglesia, a los filipenses, porque esto él les dice, aunque
Dios sea de abalado en relación con el sacrificio, el servicio,
con la fe, el gozo interrelativo con todos los demás. Y él dijo
eso cuando se encontraba en la cárcel. Y aunque estaba usando
un lenguaje figurado, un lenguaje simbólico, cuando él dice que
está dispuesto a ser derramado con motivación, básicamente lo
que está diciendo Dios es que estoy dispuesto a que me maten,
estoy dispuesto a morir aquí en la casa, para servirlos a
ustedes y para añadirle al servicio que ustedes les presta a Dios.
Ustedes como iglesia sirven a Dios, yo les sirvo a ustedes, yo estoy
dispuesto a morir por el servicio que ustedes le ofrecen a Dios,
para que sigan sirviendo a Dios. Y me gozo, me regocijo en todo
eso. Y padezca en mi carne lo que falta de las adicciones por
su iglesia, por la iglesia de Cristo, Jesús estaba en encuentro
a él. ¿Por qué, hermano? ¿Por qué un
hombre puede tomar esas actitudes, esas determinaciones, y hablar
de esa manera? Y de hecho, Pablo no solamente lo hablaba. Pablo,
a su edad decidida, terminó demostrando que lo que él decía era verdad.
A él lo maximizaron. En un vicelectorio, no en una
traductora, pero en un vicelectorio, a él le cortaron la cabeza, a
Pablo le cortaron la cabeza, a Pedro lo crucificaron de cabeza,
y todos los apóstoles murieron martirizados, excepto Juan, Juan
murió de miedo, pero vivió precio por mucho tiempo. Es decir, estos
hombres tenían un concepto muy elevado de la cabeza. Y eso nos lleva a nosotros a
considerar, hermanos, realmente cómo nosotros, o qué tanto nosotros,
entendemos el valor de la manifestación del Espíritu. Pablo se refiere
a la Iglesia en este pasaje de la siguiente manera, en nuestro
ejemplo. Mirando por nosotros y por todo el rebaño en que el
Espíritu Santo está puesto por Jesús para presentar la Iglesia
del Señor, noten ustedes, él dice es la iglesia del señor
la cual él ganó por su propia sangre es la iglesia del señor y él
se refiere a la iglesia del señor como un rebaño velado por botondos
y por todo este rebaño en que el Espíritu Santo les ha puesto
un rebaño es un grupo de ovejas Un grupo de animalitos muy delicados
que necesitan mucho cuidado, que necesitan guía, que necesitan
protección, que necesitan alimento, y el pastor les tiene que proveer
ese alimento. El pastor nuestro es el Señor
Jesucristo, pero Él ha puesto pastores en las iglesias locales
para que a través de esos pastores Él apaciente a su rebaño. Es su rebaño, Él es el pastor. Y el apóstol Pablo se refiere
a este rebaño, que aún más bien se refiere o se milita a los
obispos refiriéndose al rebaño, como la Iglesia del Señor. La Iglesia del Señor. Esto tiene
muchas implicaciones, hermanos. En primer lugar, implica que
la Iglesia no es una iniciativa humana, no es un invento humano,
es una iniciativa divina. es la Iglesia del Señor, no es
una institución humana, es la Iglesia del Señor, no es de los
hombres, es la Iglesia que Él estableció, Él sostiene, Él la
defiende, Él la julga y Él determina quienes forman parte verdaderamente
de la Iglesia, porque no todos los que llegan a la Iglesia y
se sientan en una Iglesia son parte de la Iglesia, no todos
los religiosos son parte de la Iglesia, La iglesia es un pueblo
escogido por Dios. Desde el libro de Génesis, al
principio, Dios anuncia que va a haber una simiente enfoquida
que va a estar en guerra contra el pecado y contra Satanás. Una
simiente enfoquida que va a ser enemiga de Satanás y amiga de
Dios. El Señor le dice a la serpiente,
entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya,
la simiente de la mujer es la iglesia, y ultimadamente es el
Señor Jesucristo, porque la iglesia existe por el Señor Jesucristo,
la iglesia es el cuerpo de Cristo. Así que, Dios estableció esta
iglesia, esta iglesia existe, porque es la mirada divina, y
es enemiga de Satanás, y es amiga de Dios, Él dice que esta iglesia
va a ser herida, pero que al final va a ganar, va a poner
su pie sobre la cabeza de Satanás por la victoria de la iglesia. Así es como Pablo se refiere
a la iglesia, como la iglesia del Señor. A lo largo de todo el Antiguo
Testamento, aunque la iglesia no existía en el Antiguo Testamento
de la misma manera que ahora, La administración de la iglesia
ha variado, pero el administrador sigue siendo el mismo. La estructura
de la iglesia ha variado, porque en aquel tiempo era una nación
geopolítica, era un gobierno teocrático, hoy no es una nación
geopolítica, hoy es una nación espiritual, y no es un gobierno
teocrático, político, sino que es un gobierno espiritual, pero
sigue siendo la misma iglesia. Por eso el signo le llama a su
iglesia mi rebaño. Pablo prefiere escribir como
de rebaño. En el Antiguo Testamento usó
términos como ejemplo la niña de mis ojos. En el Nuevo Testamento usa términos
como linaje escogido. Corea sacerdocio. Nación santa. Pueblo adquirido. que a Dios adquiere este cuerpo. El cuerpo de Cristo. Él es la cabeza y la iglesia
es el cuerpo. Mi esposa. Él es el esposo. Mi guía. Él es la vida verdadera. Y nosotros somos los papas, las
ramas de donde nosotros, pero la vida viene de Él. Mi olivo. Así se defiende el Señor al Congreso. En manos de todos esos términos,
toda esa manera de referirte al Señor a la Iglesia debería
de darnos un concepto elevadístico de la Iglesia. Debería de darnos
un entendimiento acerca de lo que la Iglesia es para el Señor.
En el santo 133 él dice, mirad por bueno y por delicioso el
tramitario del Señor. Una invitación a mirar. Pero
a mirar con ojos espirituales la iglesia, necesitamos mirar
la iglesia con ojos espirituales para que nosotros no caigamos
en el formalismo, para que no caigamos en la hipocresía, para
que no caigamos en la decadencia espiritual, en la que han caído
muchas instituciones religiosas que hoy se llaman iglesia y no
lo son. Esta iglesia, a la cual Pablo
se refiere como la iglesia del Señor, fue fundida antes de la
fundación del niño. Dice Pablo, para que seamos santos
y simáticos delante de él en amor, habiéndonos predestinados
para que fuésemos hechos hijos por medio de Jesucristo, habiéndonos
predestinados. para ser ellos hijos por medio
de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad. Es decir,
la existencia de la Iglesia se debe única y exclusivamente al
afecto de la voluntad de Dios. Dios ha sido Cristo. Por eso es que nosotros leemos
en el libro de los Hechos que el Señor añadía a la Iglesia
cada día en los que habían de ser salvos. En el Libro de los
Seños capítulo 13 dice que le dieron todo lo que estaba ordenado
para la vida eterna. Ustedes, a nosotros no nos queda
otra alternativa, hermanos, que entender que la Iglesia es una
institución divina y que es una institución predestinada. Los
que forman parte de la Iglesia son predestinado. Dice el Apóstol Pablo en 2 Timoteo
capítulo 1 verso 9. Él nos salvó, nos llamó con llamamiento
santo, no conforme a nuestras obras sino según el propósito
suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos. La gracia que nos fue dada antes
de los tiempos de los siglos. Es la iglesia de Jesús. Así que Pablo, en el capítulo
20, Verso 28, se refiere a la iglesia, como la iglesia del
Señor, y le dice a los ancianos, mirad por vosotros y por todo
el rebaño en que el Espíritu Santo los ha puesto por homiscos
para apacentar la iglesia del Señor, la cual le ganó por su
propia sangre. Apacentar la iglesia del Señor,
y ahora él dice algo sumamente importante para comprender la
iglesia. Dice que él la ganó con su propia sangre, la adquirió
con su propia sangre. A lo largo de la historia, en
el antiguo testamento especialmente, nosotros podemos ver mucha, mucha
sangre que fue levantada, toneladas de sangre. Miles y miles de animales
que derramaron su sangre en el Antiguo Testamento, en el Templo,
sobre los altares por los sacerdotes que Dios estableció. Vemos también
sangre de manes, hombres que entregaron su sangre por causa
del Señor, torpedas que fueron martirizadas y derramaron su
sangre por causa de la verdad. Pero ni la sangre de los colgueros,
ni la sangre de los márquiles ha comprado la iglesia de Cristo. La única sangre que compró la
iglesia fue la sangre del Señor Cristo. No hay sangre humana. La única
sangre inocente, santa, pura, perfecta, agradable a Dios fue
la sangre de Dios. Él, hermano, nació de una virgen
sin pecado y vivió una vida perfecta de obediencia sin pecado, de
manera que su sangre no estaba contaminada por la corrupción
de Adán ni estaba contaminada por su propio pecado y él derramó
esa sangre. La sangre de los profetas y de
los santos y todos los que han muerto en la tierra, hermano
Matíos, perdió los paseros, nunca como la sangre de los que estuvieron
con ellos. Juan, que como lo dije hace un
momento, fue el único que murió de ansiado, de muerte natural.
Dice en el capítulo 12, verso 11 del libro del Apocalipsis,
ellos, refiriéndose a los hombres fieles, a los labios de los hijos,
ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de
la palabra de Jesucristo, y nos los preciamos, vivas hasta morir.
Esa sangre hermano, que perdona el pecado, es una sangre que
movió a estos hombres a derramar su sangre, pero esa sangre, la
sangre de ellos, no es la que formó, la que compró la iglesia
de Cristo, sino es la sangre de nuestros en el capítulo uno de tres religiones,
sabiendo que fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir
la cuadra que viste de vuestros padres, fuiste rescatados no
con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre preciosa
de Cristo, con lo que un cortero se enmarca y con lo que también
funciona. La sangre preciosa de Cristo.
Pablo tenía un concepto de la sangre que compró la iglesia
y le dice a los obispos mirad sobre vosotros y por todo
el rebaño en que el Espíritu Santo se ha puesto por obispos
para apacentar la iglesia del Señor la cual él ganó con su
propia sangre es un pasaje muy peculiar, muy especial, muy único,
en el sentido de que está hablando de la sangre del Señor, está
hablando de la sangre de Dios. Ahora, Dios es Espíritu, él no
tiene sangre, pero el Hijo de Dios, el Señor de Cristo, se
hizo hombre, y su sangre Su sangre fue producto del engendramiento
producido por el Espíritu Santo en el vientre de María. No fue
el engendramiento producido por José o por hombre alguno. Fue
el engendramiento producido por el Espíritu Santo. De manera
que la sangre de Cristo es humana, redivina también. Ahora, claro, eso es un misterio, hermano.
y aquí dice que él compró, el Señor compró con su propia sangre
la iglesia. Esa sangre inocente, que no era
producto, hermano, de un proceso humano, era producto de un proceso
divino, el Espíritu Santo engendrando a Jesucristo en mi vientre de
María. María puso su vientre, pero lo
que engendró aquel ser maravilloso fue el Espíritu Santo, Era un hombre, en todo el sentido
de la palabra, pero su sangre era única, e inocente, y era
un hombre. Cristo dio su sangre inocente. ¿Qué le vamos a dar nosotros
al Señor? ¿Qué es lo que nosotros le damos? ¿Cómo vamos nosotros a valorar
la iglesia si la iglesia es su iglesia? y a la que entró el
confesante. No es digno este que nosotros
le hablemos un espíritu de verdad, de que nosotros seamos testigos
de su gracia, de su amor, de su pasión. Pablo no encontró
un semano en que él sentía al Señor, en el versículo 19, con
humildad, con almas, con pruebas, y lo hacía por este motivo. Se
veía que alimentaba con lágrimas, con pruebas, y luego el rey me
dice, como nada después de un video de video de apreciado que
se enseñaba públicamente por las casas, verificando a queridos
y a gentiles acerca del arrepentimiento para por Dios y de la fe en nuestro
Señor Jesucristo. Eso era lo que Pablo hacía, y
lo hacía por la iglesia, lo hacía por la sangre del Cristo. En
el verso 22 se nos dice algo muy dramático. Dice ahora el
Espíritu hoy dado y el Espíritu voy a que me saléis sin saber
lo que allá me va a descontener. No sé qué es lo que va a pasar,
sólo sé que el Espíritu Santo me da testimonio de que me esperan
perdiciones y perdonaciones. O sea, no sabía exactamente cómo
iba a ser, pero él sabía que iba a ir a su fin. Pero de ninguna
cosa hago caso. mi estimo preciosa, mi vida para
mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo y el ministerio
que recibí del Señor Jesucristo para dar testimonio del evangelio
de la gracia de Dios. El mágico es comprender
el valor de la iglesia, que la iglesia es la iglesia de Cristo,
y comprender que es la que promoto su sangre. Nos debería de hacer
capturar nuestra visión, nuestra perspectiva, nuestro aprecio
por la iglesia, por nuestros hermanos, por esta institución
que el mundo desprecia, que el mundo no sabe valorar, pero la
valoramos por nosotros mismos. Pablo dice, velado nosotros y
por todos los hermanos, donde el Espíritu Santo se ha puesto
como... Ese Espíritu Santo, ¿no ven?
¿Ven ustedes ese Espíritu Santo? El que también gobierna la iglesia. Él pone obispos. No son los hombres
que se ponen así, niños. Es el Señor que mueve, mueve
las iglesias y mueve a ciertos hombres para que ellos sean obispos
en la idiosima. Esto no es, hermano, de que...
Ya que alguien sea mejor que otro, o de exhibir dones, o de
tener capacidades humanas, eso es un llamado del Señor, un llamado
de Dios. Porque es la iglesia de Cristo,
que Él compró con su propia sangre. Ahora, en segundo lugar, en este
pasaje Pablo no solamente se nos habla del valor de la iglesia,
pero se nos habla de los peligros que enfrenta la iglesia. En el verso número 29 dice Pablo,
Yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros
lobos navaces que no perdonarán el rebaño. Y de vosotros mismos
se levantarán hombres que abren cosas perversas para arrastrar
detrás de sí a los discípulos. Ahora, este es un pueblo, pueblo
de Dios, Es un pueblo que Dios ha sacado del pecado, de la miseria,
de la ignorancia, de las tinieblas, de la rebelión, de la contaminación
que nuestra conexión con Adán produce. El Señor rescata pecadores
para que vengan arrepentidos en fe a Cristo. Y es una iglesia
que le pertenece a Cristo. para vida eterna y que él con
su sangre ha comprado, con su sangre limpia el pecado de aquellos
que vienen a formar parte de la iglesia, pero Pablo dice que
esta iglesia siempre está feliz. Yo sé que después de mi partida
entrarán en medio de nosotros los holandeses que no perdonarán
los holandeses. Por supuesto hermano, Vamos a
estar hablando acá de después de su partida, pero no quiere
decir que antes de su partida no entraran los dos rapaces,
claro que ya habían entrado los dos rapaces. Los dos rapaces
siempre han estado ahí. La existencia de la iglesia envuelve
una batalla. Acabo de mencionar Génesis 3.15,
en donde el Señor dice, pondré la amistad entre ti y la mujer,
entre tu simiente y la simiente suya. Esta te herirá en la cabeza,
tú le herirás en la carcaña. Él está hablando a la serpiente,
está hablando de heridas, está hablando de una guerra, está
hablando de enemistad. Enemistad contra la iglesia.
En el libro de Génesis lo encontramos. En el libro de Apocalipsis le
encontramos una bestia persiguiendo a la iglesia. Un dragón persiguiendo
a la iglesia. Siempre. Ha habido batallas,
siempre habrá batallas, siempre habrá enemistades. En la segunda carta de los Corintios,
capítulo 11, el apóstol Pablo, hermano, te refiere a esa batalla,
que muchas veces es muy difícil. Dice lo siguiente, Pablo, en
la segunda carta de los Corintios, capítulo 11. Ojalá me tolerases un poco de
lo que digo. Sí, toleramos. porque os cedo
con celo de Dios, pues os he desposado como un solo Esposo
para presentaros como una Virgen pura a ti. Pero temo, Pablo tiene
un temor respecto a la iglesia, él entiende el valor, la importancia,
la santidad de la iglesia, pero tiene un temor, Dice, pero temo
que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros
sentidos sean de alguna manera extrañados de la sincera fidelidad
a Cristo. Es un enemigo, pero es un enemigo
existente, un enemigo interno. Un enemigo que puede infiltrarse
y cambiar la mentalidad de los creyentes. Pablo describe acá
en el verso número 4 diciendo, si viene alguno predicando otro
Espíritu del que os hemos predicado, o si recibís otro Espíritu que
el que habéis recibido, u otro Evangelio que el que habéis aceptado,
¿Quién lo ponerá? Así que él está hablando y vamos
de la atención de los creyentes A eso se refiere cuando dice
en los capítulos 20 y 29, yo sé que después de mi partida
en Tarán, que me he producido un lobo patásico, pero no perdonarán
mi trabajo. Y van a venir, como dice acá
en 2 Corintios 11, predicando otro Jesús, otro Espíritu, otro
Evangelio. Y los creyentes lo van a tolerar. Y el verso número 13 del capítulo
11 de Corintios, Segunda Corintios, Pablo número 7, estos son falsos
apóstoles, obreros fraudulentos que se disfrazan como apóstoles
de Cristo. Y no es maravilla, no es maravilla
que hayan falsos apóstoles, obreros fraudulentos, porque el mismo
Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que no es extraño
si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia, cuyo
fin será conforme a su coro. Y Pablo le dice a los ancianos
de él, yo sé que después de mi partida, tendrán luego la paz,
que no perdonarán a nadie. Y aquí el Corintio le dice, tolerenme,
porque yo tengo celo y tengo temor, que como la serpiente
engañó a Eva, pues sus sentidos también se han extraviado de
la sincera fidelidad a Cristo. El fuerte imperativo es más de
sus advertencias. A Timoteo le dice, en la segunda
carta de Timoteo, debes saber esto, que los porqueros días
vendrán viejos, peligrosos. Habrá hombres amadores de firmirnos
avaros, vanagloriosos, coérdios, blasfemos, desobedientes a los
padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables,
calumniadores, indesperantes, crueles, abovecedores de los
buenos, traidores, impecunos, infatuados, amadores de los deleites
más que de Dios. Uno se imagina, hermanos míos,
que es un impío de la calle, pero no, Pablo dice, tendrán
apariencia de piedad. pero me dará la eficacia de ellos,
a esto que dicen. Hasta está dando una lista, hermano,
de gente corrupta, de gente impía, pero él dice esto, tendrán apariencias
destinadas. Y me dará la eficacia de la gente,
a eso se explica. Pedro también nos advierte que
según la carta capítulo 2 verso 1, Dice, hubo falsos profetas
entre el pueblo. Hablando del Antiguo Testamento,
como habrá en los otros falsos maestros que introducirán encubiertamente,
encubiertamente el fias. herejías destructoras, y aun
te darán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí destrucción
repentina, y muchos seguirán sus disoluciones, por causa del
cual el camino de la verdad será la tomada. Pero uno conversa
con la gente en la calle y una de las cosas que comúnmente la
gente argumenta es, no, la iglesia está llena de hipócritas, yo
no voy a la iglesia, yo estoy en una iglesia que es excepción,
está horrible, una manipulación, el dinero, los faldas, el pecado. La gente dice eso porque lo ha
visto, porque la Biblia dice que eso aparece en la iglesia. Y por eso Pajaro habla, porque
es en la iglesia. Por eso habla y advierte a los
homiscos que deben por sí mismos y que deben por el rebaño, porque
es de la Iglesia del Señor, la cual Él ganó por su propia sangre.
Y advierte que entrarán otros rapaces, que no tendrán el rebaño. Lo advierte ahí, lo advierte
en otros pasajes de la Escritura y lo advierte en los otros apóstoles. Y Pablo añade que vosotros, se
levantarán hombres que hablen cosas perversas para avanzar
tras ellas. Por un lado habla de dos rapaces
que entrarán y por el otro lado habla de hombres que saldrán
de entre vosotros. Dos rapaces que entrarán y no
perdonarán en el baño, vendrán de afuera, pero también de entre
vosotros y se levantarán hombres que hablen cosas perversas Esas
cosas perversas pueden ser falsas enseñanzas, o pueden ser cosas
perversas en contra de los ministros o en contra de la misma iglesia.
Y que divida la iglesia. Y amados,
la verdad es que la mayoría de los creyentes, si no crecen espiritualmente,
si la mayoría no crecen, no buscan crecer como deberían de ser,
son indaginos. se la dejan engañar, se la dejan
seducir, como Eva fue seducida. Por eso Pablo dice, yo creo que
como la serpiente, la nueva, nuestros sentidos también se
han extraviado. Los Gálatas amaban a Pablo. Dice Pablo, yo sé que ustedes
hubieran dado los ojos por mí cuando llegué, porque llegué
enfermo y ustedes me atendieron como si fueran un ángel de Dios.
¿Dónde está esa satisfacción que ustedes sentían? Me he convertido
en vuestro enemigo, por deciros la verdad. Y ahora los Gálatas
se van a mirar por sospecha, Pablo. Y se sentían atraídos a hacer
un falso maestro. Eso sucede en la civilización. Por eso Pablo le dice a Timoteo,
procura con diligencia presentarte a Dios aprobado como creos que
no tiene de qué lamentarse, que traza bien la palabra de Dios.
Y evita profanas y malas paraderías porque conducirán más y más a
la impiedad. y su palabra calcomerá como gangrena
de los cuales son y meneo y fileto que te desviaron de la verdad. Aquí cuando el mago advierte
de nuestra conversación qué es lo que nosotros conversamos.
Y dice evita profanas y vanas palabrerías. Esto constituye
todo tipo de conversaciones que no explican, conversaciones que
que pueden ser productos de la curiosidad cardenal, buscando
entender cosas que la Biblia no nos revela y tratando de encubrar
y de investigar en aquello que no nos corresponde a nosotros,
en lugar de aferrarnos a los mandamientos y a las promesas
y temer a las advergencias y amenazas del Señor, muchos lo que estamos
buscando, hermano. doctrina número dos, número ocho. O puede referirse también, a
hablar de vanas palabrerías, puede referirse también a críticas,
a murturaciones en contra de la iglesia, en contra de los
ministros, en contra de los hermanos. Dice, estas profanas y vanas
palabrerías conducen más y más a la impunidad. y es una palabra
que la come como gangrena la salud de la iglesia menciona
dos individuos, uno se llamaba Jimeneo y otro se llamaba Filet
y ellos eran parte de la iglesia habían sido parte del equipo
que trabajaba con Pablo para llevar adelante el reino pero
se habían corrompido con profanas y malas paladerías Por eso cuando hay transmuteros
prósperos, procura con vigencia presentarse a Dios. Como obrero
que no tiene derecho a preguntar, porque traza bien la palabra
de verdad, evita profanas uranas palaverías, porque conducen a
la ansiedad. Es una palabra que pascome como
gangrena después de un meneo infileto, que se desviaron de
la verdad, terminaron diciendo que la resurrección ya se efectuó
y transforman la fe de algunos. en otras zonas, manteniendo,
viviendo iglesias, el ánimo. La recomendación de Pablo a Timoteo
en el artículo 1 de la primera carta, versículo 19, es eso,
manteniendo la fe y la buena conciencia, la cual, desechando
a algunos, la ofragaron en cuanto a la fe. Si desechas la buena
conciencia, si desechas la fe bíblica, vas a terminar naufragando
en cuanto a la fe. Y menciona a dos individuos,
Gimeneo y Alejandro. Al Gimeneo lo mencionamos él,
desde la Revolución. Gimeneo y Alejandro. Dice, a
quienes entregué a Satanás para que aprendan a no lastimar a
los que fueron individuos que causaron tal tal trastorno dentro
de la Iglesia que fueron entregados a Satanás. Ahora, ¿qué quiere
decir eso de entregar alma a Satanás, hermano? Quiere decir que esa
persona, pues, está haciendo la obra satánica dentro de la
Iglesia, y una vez que se comprueba que esa persona está haciendo
una obra satánica en la Iglesia, y no se arrepiente, pues se le
entrega a Satanás, porque de todas maneras ya pertenece a
Satanás. Es decir, se le excomula. ¿A dónde está? A los arceanos
de la Iglesia. Diciendo que valore la iglesia
y cuide de ella. Estén conscientes de que van
a ver peligro, van a entrar en una pátria, y aún dentro de nosotros
se pueden levantar ojos que abren todas las piernas para más tráfico
adecuado. Juan dijo, inscrito, que hace
un último tiempo. Dijo, inscrito, que el anticristo viene. Sí,
han surgido ya, inscritos. Dice Juan, él no está hablando
del último tiempo, él está hablando de este tiempo. Dice, han surgido
muchos anticristos y por eso conocemos que ese último tiempo
salieron de nosotros, pero no eran de nosotros. Porque si hubiesen
sido de nosotros, habría ser parecido con nosotros, pero salieron
de nosotros para que se manifestase que no todos son de nosotros. Hermano, los últimos tiempos
decimos, fueron muy interesantes de entender, que los últimos
tiempos la gente con su mente dispensacionalista, que es una
manera específica de entender la Biblia, hay gente equivocada,
¿cierto? Con su mentalidad dispensacionalista. Hablan de los últimos tiempos
como si se tratara de los últimos siete años de la historia, o
como si se tratara del siglo XXI o del siglo XXII. Los últimos
tiempos comenzaron cuando Cristo vino. Los apóstoles hablaban
de los últimos tiempos desde aquella época, porque los últimos
tiempos se comenzaron a cumplir cuando se cumplieron las promesas
de los profetas de la venida del Mesías. Por eso es que Juan
dice, ya es el último tiempo. Conocemos que ya es el último
tiempo, que han tenido muchos conflictos. El apóstol Pablo hace una lista
de peligros que era expresado en el inicio, en la Segunda Carta
de los Colipios, capítulo 11. Menciona peligros de ríos, peligros de
ladrones, peligros de exterminación, peligros de los gentiles, peligros
en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar,
y termina diciendo peligros entre falso y mal. ¿Qué cosa es peligroso y que
es falso por nosotros? Hay tantos peligros para la Iglesia.
Pero si valoramos los peligros de la Iglesia, nosotras tendríamos
que activar también en el interior los peligros de la Iglesia. No solo peligros de afuera, no
solo peligros de maestros apóstolos, peligros mismos en los que nosotros
caemos. El peligro del amor que te envía
el Señor Jesús a la iglesia de Éfeso, el peligro de apocalipsis.
Tengo contra ti que has perdido tu primer amor. Un peligro de
amor. Voy a quitar tu candelero de
tu lugar si no te arrepientes. El que piensa estar firme mide
que no caiga. Pablo le dice a Quimoteo, Quimoteo
predica la Palabra, se la estudia a tiempo, fuera de tiempo, se
la estudia, el rey de Xhosa, con toda la paciencia hidroquímica,
porque vendrá tiempo cuando la gente no se pilare a la paciencia.
Y Pedro recomienda Poner toda diligencia añadiendo a nuestra
fe y virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio,
al dominio propio paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad
al afecto fraternal, al afecto fraternal amor, porque si estas
cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni
sin fruto en cuanto al conocimiento. Una recomendación hermanos, es
respecto a esta realidad. Ahora, esto nos lleva en tercer
lugar a lo que Pablo habla sobre los medios de acción independientes. Puesto que la iglesia es tan
preciosa, porque la iglesia de Cristo y el Padre con su propia
sangre, Pues porque la Iglesia está expuesta a tantos peligros
en nuestra realidad, de pragmatismo, de antinomialismo, legalismo, misticismo,
tradicionalismo, es decir, la Iglesia, hermano, está expuesta
a muchos peligros. ¿Cuál es el argumento que prescribe
la justicia para proteger la Iglesia? Bueno, regresemos hermanos
a nuestro pasaje. Le hablamos de lo que nos dice
Pablo. Este es el capítulo 20. En primer lugar él dice, en el verso 22, a los ministros,
a los obispos, les dice, mirad por nosotros. Es lo primero que Pablo, es decir,
los obispos, Tenemos una enorme responsabilidad. Mirar por nosotros. Pablo dice a tipo Dios procura
con diligencia presentarte a Dios aprobado como obrero que no tiene
de qué regresarse. ¿Cuánto necesitamos una oración
con nuestros ministros? ¿Cuánto necesitamos hablar con
los pastores? ¿Cuánto necesitamos pedir al Señor que levante nuestros
dientes? Que tenga misericordia. Los padres
se van arrepintiendo, tratar con nuestro pecado, tratar con
nuestro conflicto, con nuestra amistad. Es una decepción. Porque
dice el Espíritu Santo justo como obispo para asentar la iglesia. El Espíritu Santo pone esto como
obispo, pero Pablo le dice, mirad a vosotros mismos. Porque no se le rompen los ministros,
hermano, se dan a nadie. Se necesitan ministros fieles.
Ministros que vengan por sí mismos, que entienden y que cumplan sus
tareas. ¿Por eso es que? Pablo es un moteo, hermano, el
primero es un moteo cuando prescribe las condiciones para los pastores. Él es muy explícito diciendo
Si alguna mera obra de Estado o buena obra desea, pero es necesario
que el obispo tenga un entremisible, magnífico caso de la mujer, doble,
prudente, decoroso, pegador, apto para enseñar, dorado al
vino, lo que el Cielo no conoció como de ganancias deshonestas,
sino amable, apacible, no arroyo. Que gobierne bien su casa, que
tenga un sentido de diversión, como un espiráto, porque si no
sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la Iglesia de
Dios? ¡No un lófico! No sea que envaneciendo se caiga
en la consideración del diablo. debe tener testimonios, buen
testimonio de lo que ha sufrido para que no caigan en los créditos
de un asesinato. Ahora, es que es necesario cuando
alguien entra al ministerio, pero hay que velar para mantener
esa, ese testimonio. Lo mismo dice Pablo Gordiazo.
Gordiazo no es el enemigo de la ofensa y dice que tenía diferentes
hombres llenos del Espíritu Santo, de sabiduría y de buen testimonio.
Tienen que ser hombres espirituales, hombres que tengan criterio,
que tengan sabiduría y que puedan manejar situaciones complejas,
de tipo espiritual o de otro tipo, y que tengan buen testimonio,
que la gente los aprecie y los respete. El marco de los medios para proteger
la Iglesia es un ministro fiel, ministros que han mostrado con
el paso del tiempo y con su conducta que aunque no son perfectos,
que aunque tienen deficiencias, que tienen debilidades, son fieles
de corazón. Y debemos llorar por eso. El
Señor dice la mierda es mútilo porque Dios no importa. Pero
también hermano Pablo habla acá de rebaño. Dice, pelados vosotros,
y por el rebaño, por todo el rebaño, es decir,
el rebaño son ovejas, el rebaño está compuesto de ovejas, no
de cabras, de ovejas, no de animales salvajes, sino de ovejas, y esas
ovejas tienen que estar bien alimentadas, protegidas, sanas,
Porque de la misma manera que hacen falta ministros sanos,
fieles, hacen falta miembros sanos, fieles en la iglesia. Una iglesia en manos no puede
ser fuerte si no tiene miembros sanos, miembros. Por supuesto, al igual que los
ministros también los miembros tienen debilidades. Cometen errores,
no son perfectos, tenemos deficiencias. Todas las iglesias tienen deficiencias,
todos los pastores tienen deficiencias, todos los tiempos tienen deficiencias,
pero una deficiencia que no debemos de tener es la normalidad de
la hipocresía y de la falsedad. La verdad es que entiendo. saber
vivir esta verdad, con limpias, es cierto, responder a la verdad. Así que Pablo habla en manos
de los medios para proteger la iglesia e incluye aquí ministros
fieles, miembros fieles, un reván sano. Y él dice, pone un enfático
muy especial en esto, En el verso número treinta y uno, verso número
treinta y dos, capítulo veinte de julio del siglo XIX. Y ahora
hermanos, os encomiendo a Dios y a la Palabra de Su Gracia,
que tiene el poder para poder dar procedencia con todo. Os encomiendo a Dios y a la Palabra
de Su Gracia, Es decir, la Iglesia tiene que ser preocentra. Dios
es el que lo va a cuidar a ustedes. Ustedes tienen que aprender a
depender de Dios, no se encomienda a Dios. Ustedes tienen que poner
en el centro a Dios, en todo, en su ideología, en su oración,
en sus prioridades, en su vida, o se encomienda a Dios. La gloria
de Dios tiene que ser el objetivo supremo de la existencia de la
Iglesia, Y debe ser la meta y el objetivo por el cual ustedes
hacen todo lo que hace la iglesia, la gloria de Dios, que el nombre
de Dios sea santificado, debe ser la prioridad de sus oraciones.
Entonces comienza Dios. La iglesia es la iglesia, la
casa de Dios es la casa de Dios. La iglesia de Dios viviendo,
la iglesia de Dios. La Iglesia es un concepto excéntrico,
no puede ser homocéntrica, es decir, poniendo
al hombre en el centro. La gran tragedia del amantilco
poder normal es que las iglesias ahora están centradas en el busco,
en las preferencias de los hombres, en los métodos de los hombres.
Y claro, a nivel comercial, a nivel práctico les puede funcionar. La logística humana funciona. La logística que incluye una
buena música, un predicador muy creativo y atractivo, un ambiente
de alto y que descansan eso para alabarse de la iglesia, eso funciona,
funciona para propósitos humanos, pero eso no es lo que nosotros
estamos viviendo. Él dice que la iglesia tiene
que ser teocéntrica, poniendo a luz la palabra de Dios. Por eso el Padre es nuestro Amado,
debe ser central en nuestros pensamientos, porque nos enseña
las prioridades en nuestra oración y en nuestros objetivos. Que
el nombre de Dios sea Sancto invitado, que el reino de Dios
tenga, que la bondad de Dios sea alta. Por eso las piedras
indulgadas deben ser centrales en nuestros pensamientos, porque
nos hablan de gente pobre en espíritu, de gente que llora,
de gente mansa, de gente que tiene hambre, de sed de justicia,
de gente pacificadora. Ese es el carácter que deben
de tener los creyentes. Por eso los días de matamiento
son vitales también para nosotros. Pablo dice, yo se encomiendo
a Dios sus mandamientos, sus viajes de plazas, su oración. Y dice, yo se encomiendo a la
palabra de su gracia. Estoy leyendo el capítulo 20,
verso 31, verso 32. Ahora el panamánico se imponiendo
a Dios y a la Palabra de la Iglesia. Ya esta Iglesia es tan preciosa
y que tiene tantos elementos. La manera en que ustedes pueden
proteger dentro de esta Iglesia es encomendados a Dios, centrados
en Dios, buscando la gloria de Dios. es como un danza a la Palabra
de Jesucristo. Y Pablo la califica, Pablo califica
a esta clase de la siguiente manera, dice, esta tiene poder
para poder dictar y dar excelencia a los pueblos de Jesucristo.
Esta Palabra puede transformar, es una Palabra elegante, como
una espada, siempre hace aquello para lo cual yo del día nunca
regresaba, ES PODEROSO, TIENE PODER PARA SOBREYUDICAR. Pero
así que la iglesia no es una iglesia con gente que
tiene hambre, dice esta palabra. Los que no tienen hambre, en
esta palabra, van a ir a buscar maestros que les satisfacen su
concupiscencia. Es lo que Pablo dice, se levantará
un maestro que conforme a la concupiscencia, porque la gente
tendrá promesión de oír, no soportarán la saladocridad. pero cuando
alguien tiene hambre, sed de la Palabra de Dios, esta Palabra
es poderosa. Y es irónico porque esta Palabra
poderosa le transforma a muchos, no le hace ningún efecto a otros
amigos, le escucha y le parece como cualquier cosa. ¡Les resbala! ¡No los acepta! ¡No los compense! ¡No los quebranta! Pero Pablo dice esta palabra,
es lo que verdaderamente va a conectar a la eternidad de nuestro ser
vivo. Encomiendo a Dios de la palabra de su gracia, porque
esta es poderosa para sacrificar y dar excelencia a los santificados. Esto ha sucedido siempre, a lo
largo de los sueños, desde los días de Josías, Siendo él un
joven, se suele que la palabra de Dios, la ley de Dios, había
sido abandonada por mucho tiempo. Cuando se la leyeron a los reyes,
se quebrantó, se arrepintió, se estribilló, y dice que subió
a la casa del Señor con todos los barones de su gaia, con todos
los moradores de su talento, con los ancestrosos, con los
profetas, con el pueblo. llamó a los más chicos y a los
más grandes y leyó y oyendo ellos las palabras del libro, del pacto
que había sido hallado en la casa de Jehová. Es donde yo, pidiendo de que
se repitieran con toda la alma y con todo el corazón, que hicieron
un pacto de lo que yo le estaba hablando. No hubo mucho porque
ya terminaron. Fue muy maravilloso lo que sucedió,
pero no mucho. Porque todas esas promesas que
a veces hacemos pueden ser muy conmovedoras en un momento, pero
lo que realmente demuestra la fidelidad es el tiempo, el paso
del tiempo, no el quebrantamiento de un momento. Pero el día de
los negocios, sucedió que este hombre se mutuó ante la palabra
de Dios. El día de David, David se humilló
también y trajo el arco de nuevo a Cristo. El día de Josué, Dios le dijo
a Josué, nunca se apartará de tu boca este libro de la ley,
porque de día y de noche te instalarás en él, y para que guardes y hagas
lo que estás haciendo, porque entonces harás lo que serás tu
camino. Así que el apóstol Pablo le está
dando la mano a los marcianos, a los budismos, dentro de sus
interlocutores. para reducarnos o para que nos
permitemos. ¿Cuándo guardamos otro ejemplo?
¿Qué lugar tenemos en el Ejército? ¿Por qué vivimos en el Ejército?
¿Cómo crees que vivimos en el Ejército? ¿Cómo crees que vivimos
en el Ejército? ¿Te das cuenta que la Iglesia
tiene enemigos? Son enemigos espirituales. Pablo dice que
nos roben carne y sangre, que nos roben principados, protestantes.
Y claro, Satanás usa carne y sangre, usa individuos. Satanás usa las
palabras de los hombres, las acciones de los hombres, las
actitudes de los hombres, pero al final es Satanás el que está
detrás de todo eso. Nuestra lucha no es contra la
carne y sangre, contra los principados, contra la carne, gobernadores
de las tinieblas de este mundo, contra maldiciones espirituales
en los aires que buscan destruir la iglesia, destruir nuestra
vida. ¿Pero entendimos nosotros eso? ¿Entiendes por qué, hermanos,
que la Iglesia necesita orar? ¿Por qué necesitamos la Palabra
de Dios? Porque es que nosotros no podemos estar juzgando a la
Iglesia. No podemos estar... La Iglesia
no es un juego. La iglesia es la casa del Dios
vivo, columna y vanguardia de la verdad. No es un negocio,
no es un centro de mejoramiento personal, no es un lugar de desahogo
emocional o de relajamiento. La iglesia no es un club social,
no es un centro de diversión y entretenimiento, no es un teatro,
tampoco es un centro de moralismo. ni es una piramida donde los
pastores se enseñorean, no es propiedad de ningún hombre, es
la Iglesia del Señor que Él compró con Su propia sangre. Amén. Y hermanos queridos, eso nos
va a hacer conscientes a nosotros de los enemigos de la Iglesia. Y eso va a requerir que nosotros
aprendamos la realidad por la Iglesia. Y que nosotros, como
Pablo le dice a los... ansiado debe de estar de lado
con nosotros por todo nuestro mal, porque vendrá luego la paz. Pero tienen que ver algo, tienen
que estar muy cuidadosos. La palabra obispo precisamente
quiere decir supervisor, la palabra supervisor quiere decir alguien
que tiene una visión superior, es decir, que mira las cosas,
no solo por lo externo, sino que ve más allá, no se gobierna por las emociones,
por los sentimientos, por las circunstancias visibles, sino
que ve más allá. Ese es un obispo, ese es un supervisor. Por eso a la virgen le llaman
los pastores obispos, supervisores, le llaman ancianos, no porque
tengan que ser viejos los pastores, sino ancianos en el sentido de
que tengan un pensamiento maduro, No, que no sean nerviosos. Que
les llame a pastores, porque deben ser tiernos, miradoresos
también. Deben ser atentos a las necesidades
del rebaño, que son animales del Estado, al igual que el gobierno
de la Iglesia, nuestras armas son dedicadas, por eso pastor,
obispo y anciano, es lo mismo, solo que son diferentes fuerzas,
demostradas como el señor gobierno. La invitación de los hermanos
es que nosotros miremos a la iglesia con esos ojos espirituales,
que estemos conscientes del enemigo, nos envolvamos en la iglesia,
en la batalla de la iglesia, en la batalla de la acción, en
la batalla de la pluralidad, en no abandonar la iglesia, en
no dejar de congregarnos como algunos quieren por costumbre,
en apoyar la iglesia con nuestra presencia, nuestras oraciones,
nuestros servicios, nuestros tiempos, nuestra subvención mutua
y seamos sinceros para Dios. y que tendría ochenta batallas
más haciendo un rebaño sano, orando por nuestros pastores,
pidiendo que los mantengan sanos, siendo amantes y adelante de
los amantes. Amén. Gracias Señor por tu misericordia, por
tu palabra, por su iglesia, gracias por estas aportaciones apropónicas,
porque el apóstol Pablo el Señor le dijo a los haciantes, a todos
nosotros, los apiquénitas, los hacientes, perdóname si no me
lloran, que somos vivientes, que hemos sido vivientes, y muchas
cosas que deberíamos de ser más esforzadas, Ayudamos a liberar
los espíritus sobre su iglesia, sobre sus ministrias, diálogo
con los pastores, sobre sus miembros. Ayúdanos en el nombre de Dios.
Amén.
Un llamado a cuidar de la iglesia de Cristo
Series La iglesia
Un llamado a cuidar de la iglesia de Cristo
| Sermon ID | 91323145648107 |
| Duration | 1:03:29 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Acts 20:17-28 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.