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Hoy vamos a hacer algo poquito
diferente, hoy vamos a salirnos de Romanos, vamos a dejar la
serie de Romanos un domingo y vamos a mirar algo que también es similar
a Romanos y vamos a tratar de mirar otra cita y más o menos
mirar cómo es de que Pablo mira La diferencia entre gentiles
y judíos. No sé si han notado, pero Pablo
ya ha llevado hablando acerca de Israel, de los judíos y cómo
es de que la palabra de Dios no ha fallado. y en cierta manera
ha llevado cargando cómo es de que Israel se perdió a Cristo,
están en una desobediencia y cómo es de que también en esa desobediencia
Dios lo usó para salvarnos a nosotros. Entonces le voy a invitar que
abra conmigo su Biblia en Efesios, Efesios 2. Efesios 2 y vamos a mirar esta
porción aquí en Efesios y pienso que esto más o menos nos va a
preparar para lo que vamos a mirar la próxima semana en Romanos.
Entonces le voy a invitar que abra conmigo su Biblia en Efesios
y vamos a empezar a leer en Efesios 3. Vamos a primero orar y luego
después empezamos este mensaje en esta tarde. Amén. Padre te
amo las gracias Señor sabemos de que Tu Palabra es verdad y
es Señor nuestra luz para nosotros Señor caminar y llegar Señor
hasta la Ciudad Celestial es donde encontramos en Tu Palabra
a nuestro Salvador donde encontramos Señor la verdad que Tú has alcanzado
por nosotros Señor y todo lo que Tú has hecho lo encontramos
en Tu Palabra Señor, pedimos que en este día, Señor, Tú nos
abras nuestros corazones y, Señor, nos dejes ver lo que Tu Palabra
nos enseña aquí en este pasaje que vamos a estar mirando en
el día de hoy. Pido, Señor, que nos des ojos
para ver y que nos des oídos para oír en esta tarde, Señor,
Tu Palabra. En el nombre de Jesús, Tu Hijo,
lo pedimos. Amén. Entonces, como les he estado
diciendo, Pablo en Romanos, él ha cargado con este peso que
Pablo tenía. Sus parientes, sus hermanos según
la carne, o sea, judíos, se estaban perdiendo. Y Pablo explica, el
Evangelio no falló. Dios no falló en su palabra. Dios tiene un plan y en ese plan
no sé si se acuerda usted pero cuando Dios llama al pecador
Abraham al idolatra Abraham le podríamos decir porque Abraham
no sabía de Dios no conocía a Dios Dios lo llamó y le prometió algo
voy a de ti va a salir una descendencia y también le dijo otra cosa en
ti van a ser benditas todas las familias de la tierra Pues Pablo
en cierta manera en Romanos él está mostrando cómo todo eso
viene a encapsularse en Cristo Jesús, Dios siendo fiel, Dios
manteniendo sus promesas y podemos mirarlo de que en cierta manera
es como un misterio y de aquí lo que miramos en Efesios 3 es
de que Pablo va a empezar a exponer algo que estaba oculto antes
pero ahora en Cristo Jesús viene la completa revelación de lo
que Dios quiso decir empezando con Abraham acuérdese el olivo
de que Pablo ha estado hablando aquí en Romanos es ¿Quién es
la raíz? Cuando miramos eso, Abraham,
las promesas dadas a los padres, pues en esa promesa que Dios
le dio a Abraham, le dijo de ti va a salir una descendencia
y en ti Abraham, o sea, alguien que va a venir de tu linaje,
alguien que va a venir de tu descendencia, un hombre y Pablo
dice en Gálatas, ese uno de que Dios le dijo a Abraham de que
iba a venir, es Cristo Jesús, es Jesús. no era muchas descendencias
sino una sola y en Cristo Jesús se cumple todas las promesas
de Dios entonces mire vamos a este yo siempre predico con notas
tengo un manuscrito escrito y hoy no voy a predicar con notas sino
más vamos a mirar lo que Pablo explica aquí en Efesios 3 vamos
a tomarlo desde el versículo 11 Sí, vamos a tomarlo en Efesios
3, 11. No, perdón, perdón, perdón. Efesios 2, 11. Efesios 2, 11. Estoy todo perdido. Miren lo
que Pablo dice a la iglesia de Éfeso. Recordar pues que en otro
tiempo vosotros los gentiles en la carne llamados en circuncisión
por la tal llamada circuncisión hecha por manos en la carne. Recordar que en ese tiempo estaban
separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños
a los pactos y de la promesa sin tener esperanza y sin Dios
en el mundo. Nosotros como gentiles, Como
gente que no nació dentro del pueblo del pacto, nosotros no
teníamos nada que ver con ello. Nosotros nacimos gentiles, no
nacimos judíos. Dios empezó a hablar con un hombre,
Abraham. Y a través de Abraham salió todo
un pueblo en quien Dios hizo promesas y se comprometió con
promesas con este pueblo. Y este pueblo, como Pablo dice
en Romanos 9.3, de que de ellos pertenecen los pactos, las promesas,
los patriarcas, a ellos les pertenecía eso porque Dios había hecho un
pacto con ellos. Y aquí Pablo en Efesios 2, Él
nos está diciendo a nosotros, recuerden que en otro tiempo,
en otro tiempo ustedes los gentiles, llamados incircuncisión, o sea,
la señal de que alguien pertenecía al pueblo de Israel, se administraban
los niños, se circuncidaba El órgano que reproducía. ¿Por qué? Porque Dios prometió una simiente. Dios prometió alguien que iba
a venir. Y la señal del pacto se administraba
en los niños. Y así es como se sabía si alguien
era judío o no. Por esta señal. La señal del
pacto. Y Dios le dijo a Abraham. que
iba a ser toda su descendencia iba a tener esta señal pues esa
señal en Cristo Jesús se cumple y ellos en cierta manera nos
miran a nosotros como incircuncisos porque no tenemos la señal del
pacto pero Pablo aquí él está trayendo algo a la luz aquí en
Efesios 3 él está diciendo recuerdense que en otra vez en otro tiempo
ustedes los gentiles en la carne llamados la incircuncisión por
la tal llamada circuncisión o sea el pueblo judío Echa por manos de la carne, recordar
que en ese tiempo ustedes, o sea nosotros, estábamos apartados. No teníamos nosotros acceso a
Dios. Los judíos si lo tenían, ellos
tenían el templo, ellos tenían los sacrificios. Ellos tenían
todos los ritos que Dios había ordenado para que ellos se acercaran
a Dios. Nosotros como gentiles éramos
gente de afuera, gente que no pertenecía, gente a quien nosotros
no podíamos pedir nada de Dios porque Dios no había obrado con
el pueblo gentil hasta que Cristo vino. Todo eso cambió y mire
lo que Pablo va a empezar a decir. Recordar que en ese tiempo, o
sea, cuando estábamos excluidos, en ese tiempo estábais separados
de Cristo. No estábamos en Cristo Jesús.
Excluidos de la ciudadanía de Israel. O sea, estábamos separados
del Salvador. No teníamos nosotros Salvador.
Pero Pablo está diciendo, ahora en Cristo Jesús, ahora ustedes
no están separados de Cristo Jesús. Y dice, excluidos de la
ciudadanía de Israel. La ciudadanía de Israel tenía
ciertos privilegios. Tenía privilegios de misericordia. tenía privilegios de bendiciones
al pueblo y antes nosotros no las teníamos en Cristo Jesús
todas esas bendiciones que eran diseñadas para este solo pueblo
en Cristo Jesús nos alcanzan a nosotros ¿por qué? porque estamos
ahora no separados de Cristo sino por medio de la fe como
Pablo dijo en Romanos 6 por medio de la fe nosotros estamos ¿qué?
unidos a Cristo hemos muerto al pecado y hemos resucitado
en Cristo Jesús para vida nueva. Ahora sí hay una unión. Antes
cuando estábamos separados no estaba esa unión y no teníamos
nada de las bendiciones de Israel, pero en Cristo Jesús todas esas
bendiciones son ahora nuestras. Y mire, extraños a los pactos
de la promesa, dice el 12, sin tener esperanza y sin Dios en
el mundo. Así estábamos nosotros antes
de que Cristo Jesús viniera a este mundo. Los gentiles no tenían
ningún reclamo. Estábamos fuera de la ciudadanía.
Estábamos extraños a los pactos. Dios obra con el hombre. ¿Sabe
de la única manera como Dios obra con el hombre? Por medio
de pactos. Dios hace ciertas promesas, da
ciertas bendiciones y sabe que, sabe que vino Jesucristo y introdujo
el nuevo pacto, el eterno pacto en Cristo Jesús ahora todo eso
que era diseñado para Israel es para nosotros también ya no
estamos extraños a los pactos porque ya el pacto que importa
es el pacto que Jesucristo Dijo que Él, aquí está mi sangre,
que significa qué? La sangre del pacto, del nuevo
pacto. Aquí está mi cuerpo en el pan,
que representa qué? El pacto. Eso es lo que representa
cuando Jesucristo instituyó la cena del Señor, tenía en sí Él. la señal del nuevo pacto. ¿Y
sabe qué pasó el próximo día? Jesucristo selló el pacto. Hubo sangre, hubo derramamiento
de sangre y Jesucristo se introdujo al nuevo pacto. ¿Y sabe qué dice
Mateo? ¿Qué pasó? Cuando Jesucristo dijo, ya consumado
es, el velo se rasgó en el templo, mostrando de que se había introducido
algo nuevo, algo que estaba escrito como sombras y como tipos en
el Antiguo Testamento, pero no se había dado a la luz. Jesucristo
vino y lo trajo a la luz. Y aquí Pablo nos está diciendo,
estábamos extraños a los pactos, pero ahora en Cristo Jesús nosotros
somos parte del nuevo pacto. Antes no teníamos esperanza.
No teníamos nada de esperanza. ¿Pero sabe qué? En Cristo Jesús
tenemos esperanza. Antes estábamos sin Dios en el
mundo. Ahora en Cristo Jesús tenemos
a Dios. No solamente en el mundo, sino
que Dios vive dentro de nosotros también. Y mire lo que dice en
el 13. más bien he estado diciendo todo
esto desde que empezamos Ahí es donde tú necesitas estar.
Tú necesitas estar en Cristo Jesús para que todo esto sea
cierto de ti. Ahora en Cristo Jesús. Vosotros, que en otro tiempo
estabais lejos, habéis sido acercados. O sea, estábamos lejos, estábamos
separados, excluidos. Ahora en Cristo Jesús nos ha
acercado. Podremos decirlo en la manera
en que, como Pablo lo dice en Romanos, hemos sido ahora injertados
al olivo de Dios. al pueblo de Dios. ¿Por qué?
Porque ahora estamos en Cristo. Vosotros que en otro tiempo estabais
lejos, habéis sido acercados. ¿Por qué? Por la sangre de Cristo,
la sangre del nuevo pacto hizo eso posible para nosotros que
no teníamos ningún reclamo. Nosotros estábamos perdidos.
También los israelitas miramos de que ellos estaban perdidos
porque ellos pensaban que ellos se ganaban el cielo por por nacer
judíos y por las obras de la ley. Ellos de perdida, de perdida
tenían algo de qué sostenerse. Nosotros como gentiles no teníamos
absolutamente nada. Pero ¿sabe qué? Cada vez que
se predica el Evangelio hay un pero. Tú y yo podremos ponerlo
así. Antes éramos pecadores. Vivíamos
en nuestros deleites, en los deleites de nuestra carne. Éramos
completamente pecadores. Así vivíamos. Escuchamos el Evangelio
y algo cambió. ¿Sabe por qué? Porque el Evangelio
trae consigo un pero. Antes eras así. pero Dios ha
hecho esto y Dios cambia algo por eso Pablo dice pero ahora
en Cristo Jesús vosotros o sea nosotros los gentiles que en
otro tiempo estábamos lejos habéis sido acercados por la sangre
de Cristo el 14 porque Él mismo es nuestra paz Él mismo es nuestra
paz le voy a invitar que vaya conmigo Colosenses. En Colosenses 1 miramos
también lo mismo que Pablo está diciéndole a los de Efesios. Colosenses 1, empezando en el 15, hablando
de Jesucristo dice Hay que empezar en el 13. Porque Él nos liberó
del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su
Hijo amado. ¿En quién tenemos redención? El perdón de los pecados. Y lo dice acerca de Jesucristo.
Él es la imagen del Dios invisible. El primogénito de toda creación,
porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto las que están
en los cielos como las de la tierra, visibles e invisibles,
ya sea tronos, o dominios, o poderes, autoridades, todo ha sido creado
por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas,
o sea, Jesucristo es antes de todas las cosas, y todas las
cosas en Él permanecen. Él también es la cabeza del cuerpo,
que es la iglesia. el que es el principio, el primogénito
de entre los muertos a fin de que él tenga en todo preeminencia. Y mire lo que dice el 19, porque
agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud y por medio
de él reconciliar todas las cosas consigo mismo, habiendo hecho
la paz. por medio de la sangre de la
cruz, por medio de Él. Repito, ya sea las que están
en la tierra o las que están en los cielos. Entonces, aquí
en Efesios 3, Pablo dice lo mismo. Él mismo es nuestra paz, ahí
en el 14. ¿Y sabe qué? No solamente es
paz para con Dios, sino que lo que Cristo alcanzó ha cambiado
algo. ha cambiado algo en cómo nosotros
miramos distinción entre judío y gentil ahora en Cristo Jesús
los que estamos ahora en Cristo Jesús hay algo diferente porque
mire lo que dice en Efesios 3.14 de quien ambos pueblos hizo uno
derribando la pared intermediaria de separación antes había una
pared alguien decía Yo soy hijo de Abraham, yo soy del pueblo
de Dios. El otro decía, yo no soy hijo
de Abraham, yo soy pagano y yo vivo como los paganos. Y había
algo que separaba. Pues ahora en Cristo Jesús, todos
los que creen, ya no hay separación. No hay separación ninguna. De
los dos pueblos, dice, hizo uno. ¿Cuántos pueblos tiene Dios? Uno, ¿cuántos olivos tiene Dios? Uno, ¿cuántos cuerpos de Cristo
hay aquí en la tierra? Uno, la iglesia de Cristo es
una sola, es una iglesia, porque hay un Salvador. Entonces mire
lo que sigue diciendo, derribando la pared intermediaria de separación,
aboliendo en su carne la enemistad. Jesucristo alcanzó la redención
en su carne y en su carne abolió cualquier pecado que nos separaba
y nos distinguía. Ahora ya no hay distinción, ya
no hay separación, Y dice el 15, la ley de los mandamientos
expresados en ordenanzas para crear en sí mismo de dos, o sea,
de judíos y de gentiles, Dios hizo qué? De estos dos pueblos
hizo qué? Uno, un nuevo hombre, un nuevo
hombre. Por eso le digo, judíos que no
creen en Jesús se pierden. Gentiles que no creen en Jesús
también se pierden. ¿Por qué? Porque no hay unión
a Cristo. No hay confianza en Cristo. No hay esa confianza
en el sacrificio que Dios hizo posible por nosotros. No hay. Si no estamos en Cristo Jesús,
no hay salvación para nadie, ya sea judío o gentil. Pero judío
o gentil que cree Dios está siendo de dos. un nuevo hombre estableciendo
en sí la paz estamos en Cristo Jesús hay paz entre si alguien
es judío o si yo soy gentil no importa ya no hay distinción
si estamos en Cristo Jesús ya no la hay y dice en el 16 para
reconciliar con Dios o sea eso es lo que Jesucristo hizo lo
que Jesucristo alcanzó para reconciliar con Dios a los dos en un solo
cuerpo. O sea, reconciliar. No, pues
yo me gano el cielo porque yo soy judío, hijo de Abraham. No,
pues yo me gano el cielo porque soy buena persona. No, no hay
distinción ahora de cómo nosotros venemos a Dios. Hay una sola
manera. Cristo Jesús y lo que Él hizo
y lo que Él reconcilió a través de nosotros. hizo de dos, no
hay dos maneras de salvación, no hay dos vías de salvación,
hay una sola que es Cristo Jesús y lo que Él hizo, siempre lo
voy a recalcar, lo que Él hizo para reconciliar con Dios a los
dos en un cuerpo, ¿por medio de qué? De la cruz, ¿el Evangelio
qué es? El Evangelio es la predicación
del Salvador del mundo Crucificado. Crucificado por ti. Ya seas judío
o seas gentil. Tienes que creer esto para ser
salvo. Tienes que confiar del que fue
crucificado ahí. Es suficiente para salvarte,
para perdonarte, para darte vida nueva. Ya seas judío o seas gentil. No importa ya. La cruz aniveló
todo. Cristo Jesús aniveló toda distinción,
toda separación por medio de lo que Él alcanzó. estableciendo
así la paz para reconciliar con Dios de dos en un cuerpo por
medio de la cruz habiendo dado muerte en ella a la enemistad
y luego cita a Pablo al Antiguo Testamento en Efesios 2.17 y
dice y vino y anunció paz a vosotros ¿Cómo fue que Dios te anunció
paz? de que había paz y de que ya
puedes tener paz con Dios ¿Cómo Dios te lo anunció a ti? por
medio del evangelio por medio del evangelio Dios anuncia hay
paz para con Dios tú siendo aún pecador existe paz aún siendo
tú enemigo de Dios existe paz como la existe por medio de Jesús
por medio de Jesús vino y anunció paz a vosotros que estábamos
lejos y también de la misma manera vino y anunció paz a los que
estaban cerca ellos también necesitaban paz con Dios así como tú y como
un judío necesita paz con Dios necesitamos paz con Dios todos
¿sabes por qué? porque todos somos igual de pecadores
eso es lo mismo un judío es igual de pecador como un gentil Hay
gentiles que son buenos para esconderlo. Hay judíos que también
son muy buenos para esconderlo. Pero ¿sabe qué? Al final del
día todos somos pecadores. Todos los somos. Y por medio
del Evangelio Dios está anunciando paz a los que están lejos, como
nosotros estábamos lejos. No nacimos dentro de lo que se
puede decir el pueblo del pacto. No nacimos ahí. Y el Evangelio
viene y te anuncia a ti paz. Hay paz para ti, para con Dios,
por medio de Jesús. Y a un judío también se le predica
el mismo Evangelio y se le predica la misma noticia de paz. Hay
paz. para con Dios y el 18 dice porque
por medio de él los unos y los otros tenemos nuestra entrada
al Padre por un mismo Espíritu hay una sola entrada al Padre
la Cruz hizo esa entrada posible y ahora nosotros cuando nosotros
creemos en Cristo Jesús hay una sola entrada a Dios Padre a quien
nosotros hemos ofendido con nuestro pecado Venemos a través de una
sola entrada. Los dos tienen la misma entrada.
Hay todo igual ahora. Los dos tienen la misma entrada
al Padre por un mismo Espíritu. A través de solamente una vía
a Dios. Ahora, algo que tenemos que tener
en nuestras mentes es esto. Si usted habla con cualquier
secta no cristiana, ¿Sabe cómo usted sabe quiénes son sectas
y quiénes no son sectas? ¿Sabe cuál es la diferencia?
Déjame se lo pongo bien claro y bien simple. Una secta siempre,
una religión no cristiana siempre va a dar la salvación a su organización, siempre la va
a dar. Eres salvo porque perteneces
a nosotros. Si tú te sales de nosotros, tú
ya no eres salvo. Una organización no cristiana,
cualquiera, usted me puede mostrar cualquiera, siempre va a decir,
si tú te sales de nosotros, ya no eres salvo, pierdes tu salvación. La iglesia te protege. ¿O sabe qué? Pablo nunca mira
nada de eso. Pablo mira siempre, es Cristo,
es Jesús. Si tú te sales fuera de Jesús,
¿sabes qué? Y yo te digo hoy en esta tarde, si tú te sales
fuera de Jesús y repudias todo lo que has entendido de Él, ¿Sabes
qué? Pues no eres salvo, nunca fuiste
salvo. Pero la salvación no está atada
a una iglesia. Ahora también, lo que también
hacen siempre las sectas es de que La manera en cómo te ganas
la salvación no es por la sola fe, es porque crees al empezar,
pero la mantienes por obras. Pablo no mira nada de eso. Pablo
aquí lo que nos está mostrando es de que el Evangelio, Cristo
Jesús la cruz, es la que nos introduce a Dios el Padre. Las
sectas siempre dicen lo opuesto. Si tú eres parte de nosotros,
te vas a mantener parte de nosotros y nosotros te ofrecemos salvación.
Pero si tú te sales o si tú pecas, estás fuera. Pues Pablo aquí
dice nosotros. Todos los que vienen a Jesús
en fe, todos los que creen en Cristo, tenemos nuestra entrada
al Padre por un mismo espíritu y ya no hay nada más que podemos
hacer. Creemos en Cristo Jesús y Cristo
Jesús es suficiente. La iglesia, no importa qué iglesia
sea, la iglesia nunca va a ser suficiente. La iglesia está compuesta
de pecadores que aún siguen pecando, que están viviendo una peregrinación
de santificación y nunca vamos a llegar a la perfección pero
la iglesia está compuesta de que pueden existir gente que
dice que es cristiana tiene la apariencia de fe pero no tiene
la realidad de fe no la tiene y hay gente que batalla con su
pecado pero realmente confía en Cristo Jesús y continúa confiando
hasta el final Es difícil en veces notar quién es y quién
no es, pero la cosa es ésta. Dentro de la Iglesia de Cristo
se puede mirar de que no somos lo que debemos ser, pero creemos
en un gran Salvador que ha alcanzado todo por nosotros. Si nosotros
volteamos y ponemos nosotros como el enfoque de nuestra vida
cristiana, siempre va a ser una vida cristiana mediocre, siempre
la va a ser. Pero si nosotros volteamos y
miramos, es Cristo el que alcanzó todo por mí, a Él es el que yo
ando tratando de buscar, de seguir. La vida cristiana es completamente
diferente, ¿sabes por qué? Porque la vida cristiana no se
trata de lo que tú le puedes mostrar a Dios. La vida se trata
de cuánto puedes confiar en Él y vivir para Él, confiando en
Él, teniendo en Cristo Jesús todo lo suficiente para esa entrada
al Padre por un mismo Espíritu. Y aquí en Efesios 2.19 Pablo
sigue y continúa diciendo, así pues, entonces ya que todo esto
es cierto de nosotros, ya que todos nosotros fuimos reconciliados
con Dios por medio de la fe ya no hay dos cuerpos sino que la
cruz vino y fue ese intermediario para que nosotros entráramos
y tuviéramos acceso a Dios el Padre porque ya todo es cierto
eso de nosotros ya sea judío o sea gentil Pablo dice en Efesios
2 19 así que pues ya no sois extranjeros, no sois extraños
ni extranjeros, sino que sois conciudadanos de los santos.
Si tú estás en Cristo Jesús, tú eres un santo de Dios. Eres
un santo. ¿Por qué? Porque has sido santificado
por la sangre de Cristo Jesús. Tú eres santo. Por ti no eres
santo, porque sigues pecando. Pero lo que Dios considera de
ti, porque estás en Cristo Jesús, es como si Dios ya te viera como
santo, no como un santo, sino santificado en Jesús, creyendo
en Jesús, salvo por Jesús. Ya no somos extraños ni extranjeros,
sino que somos conciudadanos de los santos, o sea, del pueblo
de Dios, del olivo de Dios, y sois de la familia de Dios. Si tú
crees en la cruz, si tú crees en Jesús, tú perteneces a la
familia de Dios. Eso de que hoy en día dice mucha
gente, no, todos somos hijos de Dios, eso no es cierto. Si
tú niegas la cruz, tú no perteneces a la familia de Dios. Tú eres
una rama silvestre que sigue silvestre en ese olivo silvestre
de los gentiles. Y si tú eres judío y no crees
en la cruz de Cristo, tú eres, estás perdido. No perteneces
a la ciudadanía de los santos ni eres de la familia de Dios.
¿Por qué? Porque es fe lo que nos hace partícipes de la familia
de Dios. Es Cristo Jesús. Es la fe. Es por medio de Cristo Jesús. La familia de Dios. Si tú estás
en Jesús, tú perteneces a la familia de Dios. Ahora, esa familia
tiene ciertas características. Fue fundada por algo y se sostiene
por algo, mire lo que dice Efesios 2.20, edificados, o sea, esa
familia está siendo edificada, esa familia va creciendo, esa
familia tiene un fundamento y mire lo que dice Pablo, edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, o sea, edificados
a través de la verdad de la Palabra de Dios, eso es lo que nos edifica
No nos edifica nada más. Lo que nos edifica ahora que
estamos en Cristo Jesús y nos va moldeando, nos va cambiando
es la Palabra de Dios. Los apóstoles y los profetas
escribieron, inspirados, movidos por el Espíritu Santo, escribieron
lo que es ahora la Palabra de Dios y en eso es lo que es la
familia de Dios ahora. Acuérdense, y estoy usando esa
palabra mucho, ahora. Antes nosotros no éramos parte
de nada de esto. Desde dos mil años de que Cristo
vino, ya ha cambiado y ahora hay un ahora. Pero ahora Pablo
también dice. ¿Por qué? Porque la cruz, el
mensaje del Evangelio, ha cambiado todo para nosotros. Y ahora que
pertenecemos a la familia de Dios, estamos siendo edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas. Y mire lo que
Pablo nunca se le olvida. Mira lo que dice. Siendo quien? Jesús. No siendo la iglesia,
no siendo la organización, no siendo ninguna otra cosa. Siendo
Jesús. El apóstol siempre nos va a mostrar
y nos va a colocar. Mira esto. Siendo Jesús. Cristo mismo, la piedra angular,
o sea, sobre Él está fundado todo. Tu salvación está fundada
completamente en Él. Tú no le puedes quitar. Tú no
le puedes agregar. Tú no le puedes mover. No puedes. Tú no le puedes hacer
más bonito. Si tú tratas de agregarle a lo
que cristo alcanzó en la cruz y tú dices no pues yo me puedo
salvar si necesito al al al inicio a jesús pero ya después de ahí
yo yo le muestro a dios es como si tú fueras al gran cañón y
tú miraras este gran cañón que se mira como como un un retrato
está tan grandísimo que no le puedes mirar la profundidad y
te quedas nomás mirando un vacío y con ese vacío te llenas y dices
wow esto está grande está magnífico Y nomás te quedas viendo. Hay
gente que va y nosotros hemos ido a mirar un hoyo grandísimo
y lo contemplamos y caminamos y seguimos mirándolo. No hay
nada ahí, pura piedra, pero tiene algo que nos quita las palabras. Pues si tú le quieres agregar
a la obra de Cristo, es como si tú dijeras, oh, eso está hermoso. Pero yo le voy a mostrar a Dios
de que yo puedo hacer mi propio cañoncito. Y lo que haces tú
es de que empiezas con una pala y empiezas a escarbar, empiezas
a escarbar un dich, escarbar un dich y dices, oh mira, Jesucristo
pudo hacer el gran cañón, pero mira, mira lo que yo hice, es
un dich, mira Dios. ¿Cuál te va a gustar más? ¿Lo
que Cristo hizo o lo que yo hice? Y ahí con pico y pala todavía
todo cansado. ¿Tú crees que a Dios le va a
agradar eso? ¡Claro que no! Si tú comparas la obra de Cristo
con la tuya, no puedes hacer nada. Lo único que puedes hacer
es confiar, sostenerte en Él, creer en Él y seguir creyendo
en Él. ¿Por qué? Porque Él es la piedra
angular. Él lo alcanzó todo y en Él todo
se fija, en Él todo se centra, en Él todo se escuadra. Y sigue
Pablo diciendo, en quien todo edificio bien ajustado va creciendo
para ser un templo santo para el Señor. Jesucristo está armando
todo un cuerpo de Él aquí en la tierra, compuesto de toda
clase de gente, lleno de creyentes, un cuerpo, un edificio, Pablo
dice. ¿Y sabe cómo se le puede poner
mejor aquí? Un templo. Dios está armando un templo El
templo no se trata, no pues es que va a haber un tercer templo
en Jerusalén. No, Dios ha estado obrando, armando un templo, ¿sabe
dónde? En la vida de pecadores que vienen
en arrepentimiento de fe a Cristo Jesús. Ahí es donde, eso es el
templo de Dios. El templo de Dios está en ti,
está en mí. en quien todo buen edificio bien
ajustado va creciendo para ser un templo santo en el Señor. Es lo que ahora somos. Acuérdese,
antes éramos extranjeros, antes no pertenecíamos a nada y ahora
nosotros somos ¿qué? Templo de Dios. el Evangelio
lo ha cambiado todo y en el 22 ahí en Efesios 2 en quien también
vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios Dios antes
no moraba antes Dios no trabajaba con gentiles los dejó a irse
su propio camino hasta que su iniquidad se llenó como Dios
le dice a Abraham hasta que se llene la iniquidad de ellos pues
ahora en la cruz Dios ha estado obrando con gentiles, más con
gentiles que como judíos. ¿Y sabe qué? Los está haciendo
algo tan especial que es como un edificio, un templo que va
creciendo, un templo santo para el Señor y estamos siendo edificados
para que Dios more en nosotros. Acuérdense, antes estábamos separados
y ahora venimos a ser hasta hasta la morada de Dios, la morada
de Dios. Acuérdense, en el Antiguo Testamento
Dios moraba en un solo lugar, en la tienda del tabernáculo
o en el templo. Ahora en Cristo Jesús, Dios mora
en su iglesia, en nosotros. Y el 3, mire lo que Pablo aquí
empieza a hacer. Y a esto es a lo que quiero llegar,
aquí mirándolo en Efesios 3. Por esta causa, yo, Pablo, prisionero
de Cristo Jesús, por amor a vosotros los gentiles. O sea, les tengo
tanto amor y les voy a mostrar algo. Les quiero revelar, por
decirlo así, algo. Si en verdad habéis oído de la
dispensación de la gracia de Dios que me fue dada para vosotros,
o sea, una administración de la gracia de Dios ahora fue dada
a Pablo para que él fuera y la proclamara y es lo que Pablo
estaba haciendo, aunque él estaba en cadenas cuando él escribió
en Fecios. Él cayó dentro de la cárcel por andar predicando
el Evangelio de Dios, expandiendo el reino de Dios, y cómo la gracia
de Dios ahora estaba alcanzando a gentiles. Acuérdense, Jesucristo
fue un... Rabí judío. Él era judío. El Evangelio salió de Judea,
salió de Jerusalén, salió de entre los judíos. Muchos judíos
no quisieron creer y Dios los endureció su corazón para que
no creyeran. ¿Por qué? Porque así iba a alcanzar
Dios a los gentiles. Y ya miramos que Pablo ha hecho
eso. Lo ha dicho aquí en Romanos 11.
Entonces, ha estado alcanzando a los gentiles porque hay una
nueva administración de la gracia de Dios en cómo está alcanzando
ahora sí directamente a gente pecadora que no era judía, que
no pertenecía a nada, sino que ahora en Cristo Jesús fue dada
a vosotros. Y mira lo que dice el 3, ahí
en Efesios 3, que por revelación me fue dado a mí a conocer el
misterio. Pablo lo mira como un misterio.
Miramos nosotros la promesa de Abraham y decimos, oh sí, ahora
sí lo podemos mirar. Dios iba a traer una descendencia
a través de Abraham por donde iba a venir el Mesías. Y a través
de ese Mesías, Dios iba a bendecir todas las naciones del mundo.
Se le dijo a Abraham desde el principio. Ahora si lo miramos
y Pablo está diciendo es como un misterio por una revelación
me fue dado a conocer el misterio tal como antes os escribí brevemente
en vista de lo cual leyendo procuráis comprender mi discernimiento
del misterio de Cristo. Cristo vino, venías en sí a traer
algo a la luz. ¿Sabe qué era? De que Dios también
iba a salvar a gentiles de que Dios venía por los gentiles.
Si miramos en el ministerio de Cristo que Jesucristo no tuvo
nada que ver con gentiles. Él vino por las ovejas perdidas
de la casa de Israel y cuando trataban de acercarse a los gentiles
Jesucristo salía huyendo o trataba de desanimarlos, que no los siguieran.
¿Ya se acuerda de la mujer cananea? que vino y le dijo no pues mi
hija está endemoniada ayúdame y Jesús le dijo yo no soy enviada
a ti tú eres gentil en otras palabras le dijo tú eres yo no
vengo a darle el pan de los hijos a los perros y ella dijo aún
los perros comen del pan de las migajas que se le caen a los
hijos y Jesucristo luego volteó y dijo mujer ¡Qué gran fe! Por eso les digo a Jesucristo,
a Dios, lo que le interesa de nosotros, no es nuestra raza,
nuestra descendencia, lo que nosotros somos, lo que le interesa
a Dios de nosotros es fe. Eso es lo que agrada a Dios,
fe. Y ahora Dios, a través del misterio
de Cristo, está revelando de que Dios iba a salvar a gentiles. Dios los iba a salvar. Iba a
salvar a ti, nos iba a salvar a mí. Es parte del propósito
de Dios, es parte del decreto de Dios, de que desde el principio
la promesa original Abraham incluía a todas las naciones de la tierra.
Miramos también en el libro de Apocalipsis, que mira a Juan. Cuando él escucha el número de
los 144 mil, él escucha un número, pero cuando él voltea y mira,
él mira una gran multitud. Él escucha el número, pero lo
que mira es una multitud llena, compuesta de toda tribu, de toda
lengua, de todo color, de toda raza, de toda gente, rodeando
el trono. ¿Por qué? Porque ese es el misterio
de Cristo. Jesucristo vino y trajo algo
a la luz que estaba oculto antes. Pero ahora en Cristo Jesús se
ha revelado completamente. Y ahí en el 3.5, que en otras
generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres como
ahora. Os ha sido revelado a sus santos
apóstoles y profetas por el Espíritu. O sea, hay un ahora. Antes estaba
oculto. Lo miramos de que estaba oculto.
Dios no... Mire, ¿cuántos gentiles fueron
salvos cuando Dios estaba trabajando directamente con los hijos del
pacto? Raab, Ruth, Naamán, Nínive. Pero Nínive no duró mucho tiempo
porque en 100 años Dios los aniquiló a todos. Miramos de que Dios
tenía su enfoque en un pueblo. y salvó a algunos gentiles algunos
pero ahora ahora vino lo que Pablo dice ahora que es un misterio
está saliendo a la luz revelado ahora a sus santos apóstoles
y profetas en el 6 a saber que los gentiles son coherederos
los gentiles ahora nosotros heredamos todas las promesas de los hijos
Todas. Aunque antes no éramos parte
del pacto, ahora en Cristo Jesús somos parte del nuevo pacto.
Y miembros del mismo cuerpo. Hay un solo cuerpo. Hay un solo
árbol. Hay un solo pueblo de Dios. Creyentes
en Cristo Jesús, ya sean judíos o sean gentiles, participando
igualmente de las promesas de Cristo Jesús mediante el Evangelio. Ahí es donde está el peso de
todo esto. Lo que te hace a ti co-heredero,
lo que te hace a ti hijo de Dios, lo que te hace a ti parte, copartícipe
de todas estas promesas es el mensaje que se te predica cuando
se te predica el Evangelio. Se te predica paz, se te predica
perdón, se te predica salvación, se te predica mira a Cristo en
Él hay vida nueva, en Él hay perdón de pecados, En Él eres
salvo, en Él tienes una esperanza. Eso es lo que se predica en el
Evangelio. Pues ahora todas las bendiciones de Jesús, la promesa
de Cristo Jesús es mediante el Evangelio y lo que dice Pablo
en el 7, de lo cual yo fui hecho ministro, él era ministro de
ese mensaje, ese mensaje se le predica igual a gentiles, se
le predica igual a judíos, no hay distinción en el mensaje,
es el mismo Evangelio, las mismas buenas nuevas, Dios reconciliando
a pecadores con el mismo y Dios te declara justo por medio de
fe en Cristo Jesús es todo lo que necesitas fe y eres salvo del cual fue hecho ministro dice
el 3 7 conforme el don de la gracia de Dios que se me ha concedido
según la eficacia de su poder. A mí, que soy más pequeño de
todos los santos. O sea, Pablo nunca se le olvidaba
de que él perseguía a la iglesia. Por eso cuando usted mira de
que Pablo siempre dice, no es que yo, yo no merezco, o la gracia
de Dios, yo era menor. Pablo tiene en consideración
de que él empezó como un terrorista cristiano. Soy el más pequeño de todos los
santos, se me concedió esta gracia. O sea, Pablo nunca se le olvida,
es por fe y es por gracia. No hay nada más, es por fe y
es por gracia. Se me concidió esta gracia anunciar
a los gentiles las inescrutables riquezas de quién? De la Iglesia
de Cristo? De los cristianos? de la gente que está siguiendo
a los apóstoles, no. Las buenas noticias son Cristo, Jesús, la cruz. No hay nada más. Las riquezas
de Cristo. a sacar, dice el 9, y sacar a
la luz cuál es la dispensación del misterio, o sea, cómo Dios
está administrando esta gracia cómo la está administrando ahorita,
hoy en día, ya después de la cruz que por los siglos ha estado
oculta en Dios, Creador de todas las cosas fin de que la infinita
sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la Iglesia
a los principales y potestades en las regiones celestiales ahí
es donde está el Evangelio salva a pecadores y los hace partícipes
del cuerpo de Cristo aquí en la tierra lo que muchos teólogos
le dicen la iglesia militante estamos en un tiempo donde está
la iglesia militando hasta llegar a ser victoriosa hay unos que
ya son parte de la iglesia triunfante que ya no están con nosotros
aquí pero murieron en fe ellos ahora pertenecen a la iglesia
en el cielo la iglesia triunfante nosotros ahorita estamos militando
llevando el Evangelio, predicando, batallando en este mundo y tratando
de vivir una vida en santidad y fallando en muchos aspectos
pero vamos moviendo, ¿por qué? porque el Evangelio ahora ha
hecho todo eso posible conforme al propósito eterno, Pablo dice
en el 11 conforme al propósito eterno que llevó a cabo en Cristo
Jesús hubo un propósito hubo un plan Cristo Jesús se cumple. Tú eres parte de ese plan. Si tú estás en Cristo Jesús,
tú eres parte de ese plan, de ese propósito eterno que se llevó
a cabo en Jesús. No sé si usted mira, pero a Pablo
para todo pone a mero centro a Cristo Jesús. No pone a nadie
más, no pone a nada más, porque no existe nada más. Existe solamente
Cristo Jesús, nuestro Señor, en quien tenemos libertad y acceso
a Dios con confianza. Tú necesitas acceso a Dios. como pecador y yo como pecador
yo necesito un acceso a Dios porque yo no lo tengo nací pecador
tú naciste pecador y si tú algún día quieres pararte ante Dios
completamente inocente completamente obediente tú necesitas un acceso
a Dios y el único que te va a dar ese acceso es Cristo Jesús y
ese es el misterio Cristo Jesús vino y abrió las puertas abiertas
a todos, ya sean judíos o gentiles, antes no se miraba, antes se
miraba a Dios obrando con un solo pueblo, por dos mil años,
y ahora Dios está obrando con todos, por un mismo Salvador,
un mismo Evangelio, dándonos la libertad y el acceso directo
a Dios, y no solamente acceso a Dios, sino Pablo dice, con
confianza, Puedes tú entrar al trono de la gracia con confianza. Una cosa es entrar a un palacio
donde existían los reyes y entrar no sabiendo qué va a pasar, no
sabiendo si el rey andaba de buenas o andaba de malas. Y tú
entrabas a un palacio, a la corte del rey, no sabiendo ni qué ondas
y la gente entraba con pavor. con miedo porque el rey podía
decir afuera con su cabeza y hasta ahí quedabas Pablo dice ahora nosotros tenemos
acceso a Dios y no solamente tenemos acceso de entrar tenemos
confianza de entrar confianza ¿por medio de qué? ¿qué es lo
que nos da esta confianza? Miren lo que Pablo dice, no dice
por Jesús, dice ¿por qué? Por fe en Él. O sea, debes tú tener una confianza.
Puedes entrar con confianza, pero tú debes de tener una confianza
propia. ¿Y sabes qué es? Confiar en el
Salvador que te está dando ese acceso a entrar. Ese mensaje se le predica a judíos
y se le predica a gentiles, es lo mismo. No hay distinción. Hay un solo hombre, un solo cuerpo,
un solo pueblo, un solo libro. Ese es el mensaje del Evangelio.
Jesucristo Jesús. Entras a Dios el Padre. Los judíos
dicen, no pues sí, nosotros tenemos el Padre. Se llama Yahweh. Lo
miramos en nuestras Escrituras del Antiguo Testamento. Pues
sí, pero si no hay un sacrificio, si no hay alguien que te introduzca
ante la santidad de Dios, no tienes nada. Y aquí Pablo está
diciendo este misterio que antes estaba oculto y ahora está siendo
revelado. a través de los apóstoles y profetas
es de que ahora Dios tiene un solo pueblo de que Dios se le
predica a todo mundo un solo evangelio y a través de él tenemos
acceso ante Dios tenemos confianza ante Dios pero como tenemos esa
confianza por medio de fe en quien en Jesús si tú no tienes
fe en Jesús ya llevamos tres años en romanos Tres años en
Romanos. ¿Y sabe cuál ha sido el tema
de Pablo? En todos Romanos, fe en Jesús. Ese es el tema. Fe en Jesús. Ahora estamos mirando otro pasaje
donde no estamos en Romanos y Pablo sigue con el mismo punto. Por
medio de fe tenemos acceso a Dios por medio de fe en Él, en Jesús. Entonces, yo te animo hoy en
esta tarde ¿En qué más podemos mirar de esto? Tú puedes tener
acceso a Dios. No necesitas nada más. No necesitas
mejorar tu vida. No necesitas ir a una mejor iglesia. No necesitas estar más presentable
ante Dios. No necesitas hacer más obras
buenas. No necesitas hacer nada. ¿Sabes
qué es lo que necesitas hacer tú? Creer en Jesús. No necesitas parar de hacer esto
y de empezar a hacer lo otro. Eso pasará después de que vienes
a fe en Jesús porque ¿sabes qué? Tú vienes a Jesús en fe y Jesucristo
te da vida nueva. Regenera tu vida y te cambia. Cambia la trayectoria de tu vida
a una trayectoria de obediencia y fe y santidad que no va a ser
perfecta. No lo va a ser. Pero cambia Dios
tu trayectoria. Dios cambia. porque Dios es un
Dios que hoy está obrando en pecadores como tú y como yo. Amén. Padre, te damos gracias
en esta tarde por tu palabra. Señor, es refrescante mirar que
en toda Tu Palabra hay un solo tema, hay un solo objeto de nuestra
fe, hay una sola motivación de por qué Señor nosotros venemos
ante Ti y eso es porque Cristo Jesús nos introdujo a Tu presencia
y nos dio todo lo necesario para nosotros. tener acceso ante Ti
Señor pido Señor que Tú abras mentes, corazones Señor y que
Tu Palabra Señor tome poder a través Señor de la predicación de Tu
Palabra Señor pido que Tú bendigas a mis hermanos hoy presentes
Señor y todos a los hermanos que no pudieron venir Señor también
que Tú bendigas sus hogares Señor y sus familias Señor te damos
gracias por Tu Palabra y en esta tarde Señor te pedimos que Tú
Nos acompañes esta semana, Señor, que tu gracia y tu paz esté con
nosotros y que nos despidas con bien. En el nombre de Jesús,
tu Hijo, nuestro Salvador, lo pedimos. Amén.
El Misterio de Cristo
| Sermon ID | 91221151795646 |
| Duration | 56:20 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ephesians 2:11 |
| Language | Spanish |
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