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Es un gozo continuar con ustedes
para compartir la preciosa palabra de Dios. El título de este sermón
es fe y razón misma dirección. Tenemos un enemigo, un enemigo
cruel, es el diablo y él trata por todos los medios de destruir
la obra de la iglesia. trata de destruir nuestro testimonio,
trata de atacarnos por todos los ángulos posibles. Y uno de
los modos por los cuales el diablo nos ataca, y se nota mucho hoy
día, es por medio de la academia. Desde hace aproximadamente 400
años, se han iniciado corrientes y movimientos culturales cuyo
propósito era destruir la imagen de Dios en el hombre, cuyo propósito
era destruir la credibilidad de la Biblia, cuyo propósito
era destruir la iglesia. Y nosotros como padres, confiados,
enviamos nuestros hijos a los colegios, a los college, a las
universidades, y a veces no sabemos o no nos damos cuenta de los
intensos ataques que nuestros hijos están sufriendo ahí, ataques
a la fe. Empezando por desmitificar la
Biblia, quitarle valor a su palabra, destruir la noción y el concepto
de Dios. Y si nuestros hijos no están
bien formados y bien cimentados en la palabra de Dios, van a
sufrir esos embates, van a temblar ante esos ataques. Muchos de
ellos se apartan de la fe y dejan de congregarse y abandonan la
fe. Este es un desafío, es un desafío
para nuestros hijos, es un desafío para nosotros como padres, como
adultos también, porque a veces tenemos conversaciones con conocidos
o amistades que nos hablan de esta forma, atacando la credibilidad
de Dios y de su palabra. Entonces, en esta oportunidad,
este sermón lo he dividido en cuatro partes. La primera parte
nos va a mostrar diferentes maneras en que gradualmente los reinos
académicos de este mundo han estado atacando a la fe. Tal
vez habrá mucha información y terminología con las cuales no estamos familiarizados,
pero lo vamos a ver en forma sucinta, breve, como desde una
perspectiva aparentemente de progreso para el mundo, subrepticiamente
se están metiendo ideas anti Dios, anti Cristo. ¿Y cómo llegamos
hasta hoy día? La situación en la cual realmente
a veces hay personas con las cuales no se pueden ni siquiera
razonar, porque están totalmente enfermas en su mente. También
vamos a ver un segundo punto, ¿cuál fue la reacción en su momento
Especialmente las personas que están relacionadas con la fe.
¿Cómo han reaccionado? ¿Reaccionaron bien? ¿Reaccionaron
mal? ¿Cómo estamos reaccionando nosotros? Vamos a ver también
un poco de redarguir sobre el origen del universo. La palabra
nos manda, nos enseña que debemos redarguir. Redarguir es utilizar
los argumentos de la otra persona para rebatirlo, usando sus propias
palabras. Y vamos a hablar específicamente
sobre el origen del universo, porque ese es tal vez el origen
de este problema y de estas dudas que trae el mundo acerca de Dios. Y al final vamos a ver que en
realidad la fe y la razón transitan en la misma dirección y que es
más, es la fe la que guía la razón y no al revés. Vamos a
ver. Padre Celestial, gracias Señor
por esta oportunidad que me has concedido de presentar este sermón
sobre la fe que nos anima, la fe que tú sembraste en nosotros
y la razón que también tú pusiste en nosotros. Ayúdanos, Señor,
a entender, a disfrutar de tu palabra, a prepararnos conscientemente
en tus Escrituras para poder presentar defensa del Evangelio
ante todo aquel que nos pida razón. Ayúdanos, Señor, en el
nombre de Cristo. Amén. En el siglo XVIII apareció un
movimiento llamado la Ilustración. Se había venido de la Edad Media,
conocida como una etapa de aparentemente oscurantismo, y luego vino el
Renacimiento, y luego del Renacimiento viene la Ilustración. La Ilustración
es un movimiento cultural e intelectual que apareció principalmente en
Europa, cuyo objetivo era disipar la ignorancia mediante el conocimiento
y la razón. ¡Qué bonito! disipar la ignorancia
mediante el conocimiento y la razón. Suena bien. Y fíjense
los términos que usa. O sea, hemos venido del renacimiento
y pasamos a la ilustración. Este movimiento generó algunos
cambios culturales y sociales muy profundos en la tierra. Por ejemplo, la revolución francesa.
Es conocido también y en inglés con el término enlightenment.
que tal vez es una mejor traducción que Ilustratio, porque nos lleva
hacia la palabra luz. Por eso el siglo XVIII es conocido
como el siglo de las luces. Este movimiento elevó la razón
a una posición privilegiada para poder acceder al conocimiento
y consideró que el intelecto era la única herramienta confiable
para poder llegar a conocer. La ilustración dio lugar a otros
movimientos, dio vida, por ejemplo, al racionalismo. El racionalismo
es una corriente filosófica que acentúa la razón para adquirir
conocimiento. Recuerdan que la ilustración
potenciaba el conocimiento y la razón. Bueno, el racionalismo
potencia a la razón más por encima del conocimiento, pero para lograr
obtener el conocimiento. El racionalismo quiso suplantar
la fe por la razón humana, como el camino hacia la verdad. Quiso
reducir la fe a un sistema filosófico. Desestimó la autoridad de la
Biblia. Como consecuencia del racionalismo aparecieron otras
corrientes, algunas a favor y otras en dirección contraria. Por ejemplo,
el naturalismo. El naturalismo pregona una interpretación
absoluta, certera y fidedigna de la realidad. Pregona que la
realidad existe única y exclusivamente en la naturaleza. Por lo tanto,
niega todo aquello que sea sobrenatural. y considera que la investigación
científica es la única manera de aproximarnos a la realidad. Otra corriente que apareció como
fruto del racionalismo es el materialismo. Para el materialismo
solamente existe lo material. Inclusive la conciencia, la conversación,
las ideas vendrían a ser materia altamente organizada. Paradójicamente
el materialismo potenció las ciencias sociales. Para el materialismo,
lo espiritual o lo inmaterial tiene una explicación simplemente
fisiológica. El materialismo eliminó el alma,
la conciencia y el espíritu. No en vano el materialismo dio
origen al marxismo, y sus consecuentes derivadas que son el enemismo,
el maoísmo y tantos otros corrientes de pensamiento que niegan absolutamente
a Dios, de los cuales también se deriva hoy en día el socialismo
y todos los movimientos llamados izquierdistas. Otra corriente
que apareció es el romanticismo. Esta corriente iba en contra
del racionalismo porque pregona que la prioridad deben ser los
sentimientos. Otra corriente que apareció es
el idealismo, que da primacía a las ideas, inclusive creyendo
que las ideas pueden llegar a tener una existencia independiente.
Bueno y así llegamos al siglo XIX. En el siglo XIX aparece
el liberalismo. El liberalismo impugnó todas
las restricciones que hubieran a la libertad individual. Y una
cosa muy grave que hizo fue sustituir, desplazar a la verdad absoluta
por la verdad relativa. De tal manera que ahora cada
uno de ustedes, cada individuo, construye su propia verdad. El
liberalismo ocasionó atentados contra las enseñanzas de la naturaleza
de Dios. va contra la inspiración de la
Biblia, pone en duda la divinidad de Jesucristo, pone en duda los
milagros, dio origen a varias herejías, por ejemplo, el deísmo.
El deísmo considera que sí, que existe un Dios creador, pero
que creó todo, dio leyes naturales, cerró la puerta y se fue, y dejó
que todo siga funcionando en piloto automático. También dio
lugar a la herejía del panteísmo, en la cual todo es Dios, Hasta
la naturaleza es Dios. Si tú quieres buscar a Dios,
búscalo en ti mismo. Tú eres la propia autoridad,
está en tu razón. Otra herejía es el agnosticismo,
que niega la posibilidad de llegar a conocer a Dios. Y por supuesto
el ateísmo, que niega la existencia de Dios. Y así llegamos al siglo
XX, donde aparece en nuestra sociedad moderna y contemporánea
el escepticismo. El escepticismo es una filosofía
de total incredulidad, que cuestiona todo lo que signifique religión
o Dios. El escepticismo acentúa el racionalismo
y coarta toda fe y toda creencia. Como fruto del escepticismo aparecieron
falsas teologías. Se rechazó y se despreció la
Biblia como autoridad suprema. Aparecieron varios heresiarcas
y apóstatas. aparecieron movimientos ecuménicos,
por ejemplo el Consejo Mundial de Iglesias o el Concilio Vaticano
II que pregonan llegar a una superiglesia mundial donde se
puedan unir todos los credos en uno solo, no importando cuál
sea tu origen o tu credo inicial. Y así llegamos al postmodernismo
que estamos viviendo hoy en día. El postmodernismo pregona que
no podemos confiar en la razón como un instrumento objetivo
de pensamiento. ¿No habíamos empezado diciendo
que la razón era lo fundamental? Bueno, llegamos ahora al postmodernismo
en el cual decimos, no, la razón ya no es objetiva. Por eso hay
movimientos hoy en día que no resisten un razonamiento lógico.
Hay movimientos hoy en día que son completamente absurdos. que
realmente llevan a la destrucción de uno mismo. Y no se puede razonar
con esas personas porque están fuera de la razón. Esto ha ocasionado
un impacto desprestigiando a la fe y ellos consideran que la
fe está en jaque por el dominio de la razón o de la sin razón,
como si fueran enemigas, como si la fe y la razón tuvieran
que estar en conflicto permanentemente, como si debiera haber una batalla
entre ambas. ¿Se dan cuenta cómo cada uno
de estas corrientes o movimientos es peor que el otro? Todo empezó
con una idea, bueno, aparentemente de progreso, ¿no? Disipar la
ignorancia mediante el conocimiento y la razón. Pero poco a poco
se va degenerando, degenerando, y se va notando cómo los ataques
de Satanás a la Iglesia de Dios son más y más fuertes, hasta
llegar a la situación en la que hoy no sabemos si dentro de unos
meses tendremos persecución o no. Donde las iglesias están cerradas
por fuerza de la ley. ¿Cuál ha sido la reacción ante
estos movimientos? La reacción ha sido, en la sociedad
moderna, el mundo ha dicho que la fe se encuentra en graves
problemas porque la razón desnudó su falta de fundamento. El mundo
dice que el cristianismo es una fe ciega y que trata asuntos
irracionales. El mundo dice que la razón es
incompatible con el creyente, con la fe, y que para que tú
seas creyente tienes que ponerte una vena en los ojos. y no mirar
la razón. Que todos los que creen en Dios
están cometiendo un suicidio intelectual. Esos argumentos
del mundo, fruto del racionalismo, han originado también un liberalismo
teológico o modernismo. Y muchas escuelas teológicas
han reformulado y reinterpretado sus enseñanzas en función de
los descubrimientos de la ciencia. Por eso encontramos ahora algunas
agrupaciones religiosas que creen en la evolución. Y ante los avances
de la psicología, hay algunos grupos religiosos que niegan
el pecado. No existe el pecado. Y en función
del avance de los descubrimientos históricos, hay algunos grupos
religiosos que dicen, no, la Biblia no es del siglo I, es
un invento posterior, de los siglos posteriores. Entonces,
hay corrientes religiosas que se adaptan al mundo. Esas corrientes
religiosas son llamadas modernistas. porque subordinan la fe a la
razón. Pero también aparecieron otros
extremos, pues son los conservadores, que rechazaron la razón. Los
modernistas adaptaron la Biblia a las ciencias y a la razón humana,
y acabaron negando toda creencia que no se ajuste a la lógica.
Negaron los milagros, negaron la trinidad, la doble naturaleza
de Cristo, la inspiración de la Biblia. Y en el otro extremo,
los conservadores levantaron prejuicios en contra de la razón.
Consideraron que la razón era un instrumento anticristiano.
Y cualquier intento de razonar la fe lo llaman como racionalismo
encubierto. Y estos extremos, por ejemplo,
de los conservadores, lleva a agrupaciones religiosas fanáticas, que llegan
a hacer cosas que tú dices, bueno, y esto no tiene sentido, o sea,
esto es... Hasta llevan al suicidio, porque negaron la razón. Pero
esto parte de un supuesto erróneo, que la fe y la razón se oponen. Algunos dejan la fe para vivir
una religión racionalista y otros viven una fe ciega a pesar de
la razón. Pero ambos están aceptando este
supuesto erróneo, que existe una contradicción entre la fe
y la razón. Pero eso está muy lejos de lo
que la Biblia nos indica. porque la fe de los apóstoles
y la razón fueron muy buenas compañeras. Se entiende mal si
es que consideramos que hay una enemistad entre la fe y la razón.
Por eso se llega a errores como decir que la fe cristiana es
ciega o que la fe no tiene fundamento. Pero ¿saben qué? Nuestro intelecto
es un regalo de Dios. La fe no es ciega. La fe tiene
fundamento, es más, la fe es la que guía a la razón. Y vamos
a demostrarlo un poco redargullendo sobre el origen del universo.
El mundo se hace preguntas, por ejemplo, ¿por qué es el ser y
no más bien la nada? Es una pregunta muy profunda,
muy difícil, que refleja La incertidumbre del hombre que vive sin Dios.
Ese hombre que existe y se pregunta, de repente no existo. Ese hombre
está solo. Ese hombre está vacío. Cuestiona
su propia existencia. No encuentra sentido a su propia
existencia y a todas las otras cosas que existen. Se pregunta
por qué existe el universo. Y entonces el dilema del ser
se traslada al dilema del origen. ¿El universo tuvo un origen o
siempre existió? Es decir, ¿el universo es finito
o es infinito? Y vamos a pasar por algunas pruebas.
Por ejemplo, la prueba científica nos dice, el mundo, que el pasado
es infinito, que el universo siempre existió, que no tuvo
un comienzo, pero esto es imposible. la física tiene una rama que
se llama termodinámica y su segunda ley trata sobre la acción mecánica
de la energía postula que toda la energía disponible en el universo
se va consumiendo en forma gradual y para hacerlo gráficamente vamos
a suponer que esta es toda la energía que hay en el universo
y conforme se va consumiendo va disminuyendo pero esta diferencia
que es la energía consumida sigue siendo energía pero energía que
ya no se puede utilizar y tiene un nombre entropía, entonces
la energía total del universo la disponible va disminuyendo
y la no disponible va aumentando, la entropía va aumentando y entonces
un día llegaremos a que la energía disponible se reduce, se reduce,
se reduce hasta llegar a cero y muere todo porque ya no hay
más energía y la energía que hay es una energía no disponible. Entonces, si el universo hubiera
existido por siempre, ¿cómo es que no llegamos a esa muerte
ya? Porque si el universo siempre
existió y hemos debido llegar a ese punto en que ya no hay
más energía disponible. ¿Por qué no se han extinguido
todas las estrellas? ¿Por qué no hemos llegado a esa temperatura
mínima, que es el cero, que es menos 273 grados por debajo del
cero de los grados centígrados, en lo cual ya no hay vida? Entonces
el argumento de que el universo siempre existió de acuerdo a
las propias leyes que usa el mundo, es imposible. Eso se llama
redar huida. Pasemos a otra prueba, la prueba
filosófica. Es imposible recorrer una temporalidad
infinita. O sea, hemos aprendido en el
colegio que una línea es una sucesión de puntos. Y que podemos
decir que entre A y B hay una cantidad infinita de puntos.
Si decimos que el universo siempre ha existido, quiere decir que
desde hoy para atrás hay una cantidad infinita de puntos.
Lo cual es imposible de recorrer. Y vamos a ver un ejemplo práctico.
Imaginemos una piscina. Estamos nosotros a un extremo
y allá está el otro extremo. Si nosotros comenzamos a nadar
en la piscina hacia el otro extremo, por más pequeñas que demos nuestras
brazadas, siempre vamos a llegar al otro lado. Por más que trates
de demorarte, siempre vas a llegar al otro lado. Tarde o temprano. Por lo tanto,
el infinito no es concebible. Por lo tanto, es imposible recorrer
una distancia que sea concreta e infinita al mismo tiempo. Entonces, la existencia de un
universo infinito filosóficamente no es posible. Ya hemos visto
que científicamente no pasa la prueba, filosóficamente tampoco.
Y el mundo dice que la materia es eterna, que de no A no puede
venir A, que de la no vida no puede venir la vida y se contradicen
a sí mismos. Por ejemplo, ellos dicen en la
evolución que la vida vino de donde no había vida, entonces
ellos se contradicen a sí mismos. La primera conclusión que podemos
sacar entonces es que La teoría de que el universo es infinito
y constante no tiene fundamento. Es decir, hubo un origen. Tiene
que haber habido un origen. Y entonces ahora entramos a ver
lo que es la ley de la causalidad, es decir, ver las causas. ¿Qué
es lo que dio origen a este universo? ¿Qué tuvo un principio? La ley
de la causalidad dice que todo ente finito es producto de una
causa anterior. Este papel es producto de una
fábrica que la hizo, hizo este papel. Entonces debe haber una
sustancia existente o algo que tenga cierto poder que sea capaz
de efectuar aquello de lo cual es causa. Pero entonces si hablamos
del universo y comenzamos a ver qué fue lo que causó esta silla,
qué fue lo que causó esta energía eléctrica, qué fue lo que causó
la ropa que usaban mis abuelos, qué fue lo que causó la luna,
la tierra, entonces entramos a una cadena de causas. Y esta
cadena de causas no puede ser infinita, porque siempre hay
una causa que lo produce. Entonces tiene que haber una
causa inicial. Y esta causa, a su vez, tuvo
que ser una causa incausada. Es decir, una causa que no fue
causa de otra causa. Y esta causa debe ser mayor que
su efecto y dotada de poder para poder causar la suma de todos
los fenómenos astronómicos que vemos hoy en día. Entonces, el
universo no pudo simplemente ser. El universo tuvo un origen. Y ese origen tuvo que estar más
allá del universo mismo. Entonces la segunda conclusión
que sacamos es de que hay un ser que no tiene causa, que causa
todo lo que existe. Por lo tanto, ser ateo requiere
más fe. Tenemos dos conclusiones entonces.
El universo tuvo un origen y ese origen fue causado por un ser
que tuvo todo el poder para crear. Si no quieres no lo llames Dios,
pero es Dios. La fe es la que guía a la razón. Y vamos a ver
aquí uno de los considerados por la nación judía como el primer
mandamiento o el más importante mandamiento. Jesús estaba ante
los aduceos que lo estaban cuestionando, estaban teniéndole preguntas
capciosas para hacerlo caer. Y Jesús respondió bien, respondía
bien, respondía con autoridad, respondía basado en la palabra
de Dios. Y al ver eso, un maestro religioso
se acercó y le preguntó al Señor Jesús, ¿cuál es el primer mandamiento
de todos? ¿Cuál es el mandamiento más importante
de todos? Y sin ninguna duda, el Señor
Jesús respondió citando la ley. De acuerdo a lo que dice Marcos
12, 29 y 30. Dice textualmente, Jesús le respondió,
el primer mandamiento de todos es, oye Israel, el Señor nuestro
Dios, el Señor uno es. y amarás al Señor tu Dios con
todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con
todas tus fuerzas este es el principal mandamiento y yo quiero
que ustedes se centren en la palabra mente Dios nos dio una mente para que
la usemos ¿Cómo podríamos amar a Dios con
toda nuestra mente si alguna parte de nuestra mente rechazara
lo que nosotros creemos? Tenemos que amar a Dios con todo
nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas
y con toda nuestra mente. Entonces la idea de una fe irracional
se desmorona. Porque para creer tenemos que
integrar todas nuestras emociones, nuestra voluntad y nuestra mente. Así es como debemos creer. La
fe y la razón van en la misma dirección. El siguiente punto
es que Jesús rechazó la ignorancia. La fe no es un salto a la oscuridad
intelectual. La fe es por el contrario un
salto a la luz del Evangelio. En Juan 8, 32 dice y conoceréis
la verdad y la verdad os hará libres. Concéntrense en la palabra
conoceréis. Conoceréis viene de conocer,
de conocimiento. Significa no a la ignorancia. Tienes que conocer la verdad.
y la verdad te hará libre, la fe y el conocimiento no están
en conflicto, la fe y el conocimiento y la razón van en la misma dirección,
el apóstol Pablo también lo dice en 2 Timoteo capítulo 1 versículo
12 por lo cual asimismo padezco esto pero no me avergüenzo porque
yo sé a quién he creído y estoy seguro que es poderoso para guardar
mi depósito para aquel día. Concéntrense en la palabra sé,
yo sé. La obra regeneradora del Espíritu
Santo no se aplica a nuestras vidas a pesar de la razón o en
contra de la razón. Dios no obra la fe en nuestras
vidas sin fundamento. El apóstol Pablo dice yo sé en
quién he creído. La fe y el saber no están en
pugna. La fe, la razón y el conocimiento
van en la misma dirección. La fe en Cristo es valiosa. La
fe en Cristo es valiosa, pero no por la fe. No por nuestra
fe, no por nosotros, sino por el objeto de nuestra fe. ¿Cuál
es el objeto de nuestra fe? Es Cristo. Nosotros creemos en
Cristo, en su resurrección, en su palabra. La fe no es valiosa
en sí misma, sino por el objeto en el cual depositamos nuestra
fe. Tú puedes tener fe en un castillo
en las nubes, puedes tener fe en un cuadrado redondo o en un
unicornio que vuela, pero no te sirve nada porque esas cosas
no existen, son falsas. La fe tiene que estar fundada
en hechos, y nosotros creemos en un Dios vivo y verdadero.
Reconocemos los efectos de la obra de Dios en nuestras vidas
y sus evidencias a través de la palabra. Por ejemplo, la resurrección
de nuestro Señor Jesucristo. En 1 Corintios, capítulo 15,
versículo 14, dice, y si Cristo no resucitó, ¿Vana es entonces
nuestra predicación? ¿Vana es también vuestra fe?
Si Cristo no resucitó. Pero como Cristo resucitó, nuestra
predicación tiene valor y nuestra fe tiene valor porque Cristo
resucitó. Nuestra fe está entonces en Cristo. El valor de nuestra fe no radica
en nosotros, no radica en que mi papá tiene esa fe, o que mi
presidente tiene esa fe, o que un personaje importante tiene
esa fe. El valor de mi fe radica en Cristo. El objeto de nuestra
fe es el que le da valor. Si el objeto de nuestra fe es
falso, nuestra fe es falsa. Si el objeto de nuestra fe tiene
valor, nuestra fe tiene valor. En el versículo 19 dice, si en
esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos
de comiseración de todos los hombres. Y no nos equivoquemos
con este versículo. Acá no está diciendo que no debemos
creer en Cristo. Dice que si solamente esperamos
en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los
hombres. Pero si vemos el contexto, nos está diciendo de que si Cristo
no resucitó y solamente esperamos en Cristo, un Cristo que no resucitó,
nuestra fe no tiene valor. Nuestra fe tiene valor porque
Cristo resucitó. Y eso es un hecho. Nuestra fe
vale porque creemos en un Mesías resucitado. Ese es el valor de
nuestra fe. Cristo venció la muerte y nos
da a nosotros la esperanza de una vida eterna y aquí llegamos
a la paradoja de la fe bíblicamente entonces encontramos
que no hay contradicción entre la fe y la razón para los incrédulos
la fe cristiana puede ser un atentado contra la razón por
ejemplo los incrédulos dicen ¿Cómo puede ser Dios uno y tres
al mismo tiempo? ¿Cómo puede ser el Mesías un
hombre perfecto y a la vez un Dios perfecto? Eso es imposible,
va contra la lógica. Los incrédulos también dicen
¿Cómo puede resucitar alguien? Eso es imposible. Son cosas que
contradicen la lógica del hombre. Ameritan una buena explicación.
Son un desafío a la lógica. Pero ¿sabes qué, hermano? No
cometas el error de creer solamente en aquello que tu mente pueda
comprender en su totalidad. No esperes que la inmensidad
de la verdad de Dios pueda caber en tu mente. Confinar tu fe solamente a lo
que tú puedes entender o comprender con tu mente humana es ponerle
límites. Es como si a tu hijo bebito o
pequeño lo encierras en un cuarto oscuro, lo vas a tener seguro. Efectivamente, ahí no le van
a morder los perros, no le van a picar las avispas, no lo va
a atropellar un auto, pero su desarrollo se va a obstaculizar
porque no va a poder ver la luz del sol, no va a poder disfrutar
del césped, de la grama, no va a poder ver volar a las mariposas.
Sus creencias no las podremos mantener seguras si conservamos
solamente lo que se puede comprender. Nunca experimentaremos la alegría
de zambullirnos en las olas de la verdad y descubrir la realidad
que está más allá de la comprensión de nuestra mente. Porque la fe
supera a la razón. en aquello que a la razón le
es imposible de concebir. Entonces no hay oposición entre
la fe y la razón, sino que la fe va más allá de la razón, pero
van en la misma dirección. Cuando tu razón llega a ese borde,
a ese abismo al cual ya no puedes ir más allá porque tu lógica
humana no te lo permite, ahí está el puente de la fe que te
permite continuar. La razón no desafía a la fe,
aunque el mundo lo cree así. Es al contrario, es la fe la
que desafía a la razón y al conocimiento humano. Dios espera que nosotros superemos
las barreras de la razón. Dios espera que nosotros demos
ese salto de la fe. La razón dice que eso es imposible.
La fe dice para Dios no hay nada imposible. No hay contradicción
entre la fe y la razón. Lo que hay es una paradoja. La paradoja es una contradicción
aparente, o sea, no es una real contradicción. Cuando tú no tienes
la inspiración, la unción del Espíritu Santo, la unción del
Santo que aprendimos la semana pasada, no puedes ver la aparente
contradicción, es solamente la contradicción. Por eso, los incrédulos
piensan que la fe es un atentado contra la razón, pero los creyentes
podemos distinguir la paradoja. 1 Corintios 1.21 nos dice pues
ya que en la sabiduría de Dios el mundo no conoció a Dios mediante
la sabiduría agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura
de la predicación Dios no está limitado por la lógica humana
porque la razón es un regalo de Dios y por eso nosotros amamos
a Dios con toda nuestra alma, con todo nuestro corazón Y con
toda nuestra mente, dice el versículo 18, la palabra de la cruz es
locura a los que se pierden, pero a los que se salvan, esto
es a nosotros, es poder de Dios. Entonces. No hay contradicción
entre la fe y la razón. Por el contrario, hay muy buenas
razones para que tengas fe. Veamos algunas preguntas que
se hace el mundo. ¿Por qué la Biblia es un documento histórico
confiable? ¿Quién me puede asegurar que
Jesucristo resucitó? ¿Existe Dios? ¿Los 66 libros
de la escritura son los únicos por medio de los cuales Dios
habló? ¿Cómo explicas las aparentes
contradicciones que hay en la Biblia? ¿Existió Jesús? ¿Qué dice la ciencia? ¿Y por
qué la Biblia se opone a la ciencia? ¿Por qué tengo que creer? ¿Saben
qué? Los incrédulos hacen muy buenas
preguntas. ¿Y sabes qué? Nosotros tenemos
que estar preparados para dar mejores respuestas. No para satisfacer
la arrogancia intelectual de los incrédulos, sino para quitar
los obstáculos en el camino a la predicación del Evangelio que
puede llevar a la salvación de esa alma. Es muy cómodo quedarse ahí y
no investigar. Es muy cómodo quedarse intelectualmente
sin buscar evidencias. Pero la fe en Cristo no es una
fe ciega. La fe en Cristo es una fe basada
en hechos que están aprobados por el juicio de la razón. Entonces,
como hijos de Dios, como creyentes en Jesucristo, tenemos que defender
nuestra fe con fundamentos, con evidencias, con buenas razones
para la fe, porque el Evangelio no es una fe ciega y no es una
fe infundada. zambúyase en los cimientos de
nuestra fe. Estén dispuestos a escudriñar
las Escrituras. Consagremos nuestra razón, nuestra
mente a Dios, porque nuestra emoción y nuestra voluntad no
son suficientes. Nuestra mente también tiene que
estar consagrada a Dios. Todas estas corrientes y movimientos
culturales y filosóficos que Satanás ha levantado a lo largo
de estos últimos cuatro siglos, para invadir las mentes del mundo
e impedir que la luz del Evangelio les llegue, todas esas barreras
caerán porque las puertas del Hades no pueden detener la obra
de la Iglesia. Eres tú, hermano, quien va a
derribar esas paredes y esas puertas con tu testimonio, con
tu palabra, con tu actuar, porque Dios ya ganó la victoria,
porque la fe y la razón van en la misma dirección y es la fe
la que guía a la razón y no al contrario. 1 Pedro capítulo 3
versículo 15 dice sino santificar a Dios el Señor
en vuestros corazones y están siempre preparados para presentar
defensa con mansedumbre y reverencia ante todo aquel que os demande
razón de la esperanza que hay en vosotros. ¿Estás preparado hermano o hermana
para presentar esa defensa? No tienes que ser un investigador
científico o ser un gran filósofo. Tienes que centrarte en la fe
del Señor Jesucristo, porque es la fe la que guía a la razón. Si tú estás familiarizado con
las Escrituras, ningún movimiento filosófico te va a derribar,
y más bien tú estarás en condiciones de derribar esas puertas del
infierno que impiden la predicación del Evangelio. Así que, hermano,
hermana, Prepárate a conciencia en la palabra y no tengas temor
a todos esos movimientos que van en contra de la razón, de
la razón que Dios nos regaló. Oremos. Padre bendito, gracias te amo
por tu palabra que nos ayuda a conocer mejor tu voluntad en
nuestras vidas. Gracias por tu palabra que nos
muestra que nuestra mente debe estar totalmente consagrada a
ti, que nuestra razón no va en contra de nuestra fe, sino que,
por el contrario, nuestra fe guía a nuestra razón. Ayúdanos,
Señor, a progresar en la fe, a ser cada día más y más como
tu Hijo Jesucristo, a avanzar en esta carrera, en esta santificación,
y que todo nuestro ser, nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestra
alma estén dedicados a ti y a la predicación de tu glorioso Evangelio
que trae luz a aquellos que están perdidos en la oscuridad de las
tinieblas del error. Ayúdanos, Padre, a ser herramientas
útiles en tu causa. Ayúdanos, Señor, a pesar de todos
los obstáculos técnicos, tecnológicos, de salubridad, legales, no importa
señor, a seguir alumbrando con la luz de tu glorioso Evangelio.
Te lo pedimos en el nombre de Cristo. Amén.
Fe y razón, misma dirección
-Ataques a la fe
-Reacciones
-Redarguyendo sobre el origen del universo
-La fe guía a la razón
| Sermon ID | 89202257355342 |
| Duration | 41:57 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Peter 3:15; Mark 12:29-30 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.