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hermanos hace dos domingos nosotros
estuvimos meditando en el texto de Deuteronomio capítulo 11 y
estuvimos viendo los versículos del 1 al 7 entonces quisiera
que vayan allá nuevamente hermanos para que hoy concentremos nuestras
miradas en los versos siguientes del 8 hasta el 15 lo vamos a
leer en un momentito pero antes de leerlo quisiera que nuevamente
vayamos buscando la bendición de nuestro Dios en oración. Oremos Padre te damos las gracias
porque nos concede este privilegio tan grande de poder adorarte
como nuestro Dios. Privilegio que costó la sangre
de Cristo para nosotros pero que tú en tu gran e inmenso amor
nos ha concedido. Por eso concédenos ahora a nosotros
Señor honrarte en todo lo que hemos de hacer y bendícenos con
tu palabra y guíanos a toda obediencia de conformidad con ella pues
te lo pedimos en Jesús. Amén. Nosotros iniciamos la semana
antepasada a hablar acerca de este capítulo 11 y recuerdo que
le comentaba que este capítulo 11 del libro de Deuteronomio
es como el resumen de lo que Moisés viene trayendo al pueblo
cuando ya estaban a la puerta de Canaán cuando estaban a punto
de entrar a Canaán y la idea central que se encuentra en esos
primeros siete versículos y que estuvimos considerando era el
amor que nosotros debemos tener hacia nuestro Dios y Moisés iniciaba
la exhortación en el verso uno diciéndole amarás pues a Jehová
tu Dios y allí no concentramos porque ese amor como veíamos
no es un amor que brota de la obligatoriedad sino que brota
de un corazón que ha experimentado el amor de Cristo que ha experimentado
la salvación de Dios y por tanto descansa amando a aquel a quien
lo ha amado previamente y eternamente entonces ese amor viene como
consecuencia de haber gustado la benignidad del Señor, de haber
probado la benignidad de Dios para con nosotros. Así que el
pueblo de Israel había experimentado ese cuidado, había experimentado
esa bondad de Dios, había experimentado la guía de Dios durante todo
el camino, desde que salieron de Egipto hasta que llegaron,
vamos a decir en un lenguaje dominicano, a la puerta de Canaán. ya ellos podían ver la tierra
prometida pero antes de entrar Dios quiere que a ello le quede
claro quien ha sido su medio de bendición que ellos debían
hacer para seguir siendo el objeto del cuidado de nuestro Dios y
la primera exaltación que Moisés le da a ello aquí es recuerden
cuando estén allí que ustedes en primer lugar han de amar a
Dios han de amar a Dios sobre todas las cosas. La casa de Israel
podía sentirse segura porque llegaron a la tierra prometida,
podía sentirse cómoda, ya no estaban en Egipto, no había quien
lo persiga y esa comodidad podía hacer que su corazón se desviara
de aquel que le había hecho tanto bien y de aquel que lo había
guiado con amor y misericordia durante todo el camino. Recuerden
que en los versículos del 2 al 7 el Señor les recuerda todo
lo que hizo por ellos. Cómo los guardó saliendo de Egipto,
cómo los guió a través del desierto, cómo su calzado, su ropa no se
gastó y cómo no le faltó nada durante el camino. Así que ellos
ahora en este tiempo de tranquilidad que podían tener su corazón podía
olvidarse de que ciertamente habían recibido todo lo bueno
de parte del Señor hermanos y este no es una condición nada más
que le puede pasar a ellos nosotros muchas veces cuando estamos en
problema somos entrenados en la oración pero cuando llegan
los tiempos de tranquilidad y de bonanza nos olvidamos no somos
tan fieles al Señor como lo somos cuando estamos pasando por tribulaciones
evalúe su vida Y usted verá que sus tiempos mayores de oración
y los tiempos que usted ha pasado más de rodilla han sido en los
tiempos de aflicción, no en los tiempos de bonanza, no en los
tiempos de tranquilidad, no en los tiempos cuando están gozando
de la plenitud de la bendición del Señor. Nuestro corazón es
igual, es un reflejo del corazón de Israel. Y Dios le dice antes
de entrar, recuerden que ustedes en primer lugar tienen que amarme. amarás pues a Jehová tu Dios
y ahora en los versos del 8 al 15 él enfatiza lo segundo que
decía en el versículo 1 de una manera más amplia el verso 1
nos decía amarás pues a Jehová tu Dios y guardará sus ordenanzas
y sus estatutos y sus decretos y sus mandamientos todos los
días pero ahora en el verso 8 Moisés dedica un tiempo mayor a esto
y observen cómo nos dice le dice el verso 8 guardad pues todos
los mandamientos que yo prescribo hoy para que para que seáis fortalecido
y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla
y para que os sean prolongados los días sobre la tierra de la
cual Jehová Perdón, de la cual juró Jehová a vuestros padres
que había de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye,
leche y miel. La tierra a la cual entrarás
para tomarla no es como la tierra de Egipto, de donde habéis salido,
donde sembrabas tu semilla y regabas con tus pies como muerto de hortaliza. La tierra a la cual pasaréis
para tomarles tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas
de la lluvia del cielo. Tierra a la cual Jehová tu Dios
cuida. Siempre está sobre ella los ojos
de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin. Verso 13
Si obedeciéreis cuidadosamente a mis mandamientos, que yo os
prescribo hoy amando a Jehová vuestro Dios y sirviéndole con
todo vuestro corazón y con toda vuestra alma yo daré la lluvia
de vuestra tierra a su tiempo la temprana y la tardía y recogerás
tu grano y tu vino y tu aceite daré también las hierbas del
campo para que tu ganado para tu ganado y comerás y te saciarás. Observen aquí mis hermanos como
Moisés pasa a decirle al pueblo que toda la bendición y prosperidad
del pueblo de Canaán en la tierra que ellos van a pasar a poseer
estaban fundamentada en la obediencia a su palabra. Ya vimos que el
amor a Dios era lo primero, pero lo segundo era obedecer a Dios,
vivir de conformidad con sus estatutos. Así que si Israel
quería seguir disfrutando el cuidado, la bendición y el aprecio
de Dios que debían hacer guardar su palabra o sea mis hermanos
que la obediencia que Dios demanda de nosotros es en sí mismo un
medio de bendición para nuestras almas es un medio de bendición
y Dios se lo deja claro a Israel aménme sobre todas las cosas
y guarden mis mandamientos ahora pudiéramos preguntarnos si pero
que implicaciones tiene guardar la palabra guardar los mandamientos
guardar estos estatutos entonces debemos de tener un momentito
en la primera parte del verso 8 observen bien como dice guardar
pues todos los mandamientos que yo os prescribo hoy y es interesante
hermanos porque cuando hablamos de guardar todos los mandamientos
y nosotros pensamos en el término guardar que nosotros usamos en
el día de hoy pues nosotros damos muchos y variados usos nosotros
tenemos una carpeta donde guardamos los documentos que son importantes
pero ese guardar esos documentos que son importantes no implica
que nosotros todos los días vamos a ver si el documento está ahí
lo guardamos y ya guardamos cosas para que los niños no la toquen,
pero todos los días no vamos a ver si el niño la tocó o no
la tocó. Resulta, mis hermanos, que la
palabra guardar que hay aquí no tiene ninguna de esas implicaciones,
ninguna de ellas. Nosotros ponemos un objeto en
un lado, sabemos ya que está seguro, que nadie va a ir ahí,
le ponemos llave y nos olvidamos de eso. Seguro que todo el mundo
tiene un folder o un acordeón o algo donde tiene guardado todas
las datas de nacimiento de los hijos. todos tenemos lugares
donde guardamos cosas hasta donde guardamos un dinerito déjame
poner eso ahí adentro de la gaveta para que no para que no se me
vaya a extraviar pero a lo que quiero llevar sus mentes hermanos
es que el concepto que tenemos de guardar en ese sentido no
es el concepto al que se está refiriendo Moisés aquí la palabra
guardar aquí que se utiliza aquí es la palabra hebrea llamar e
implica rodear, tener un cuidado especial, cuidar con precisión,
velar como cuando un centinela está velando por alguien a quien
guarda. O sea que guardar aquí implica
una cercanía entre el objeto guardado y su guardador. Guardamos algo ahí, pero mire.
Y ahora sí, vamos a entenderlo mejor. a usted le dieron en su
trabajo un bono de 10 mil pesos en efectivo y usted lo pone en
el bulto de la comida, ¿cómo te trae ese bulto de allá para
acá? ¿Usted lo deja donde sea? Claro que no, lo primero que
usted hace con ese bulto es que entre la pierna y a todo el que
se le pegue a usted, usted está asegurando, usted ha rodeado
con su cuerpo ese bulto. Usted está que lo miran y usted
aprieta el bulto, es a usted que lo están mirando pero usted
asume que es el bulto. Hermanos, ese es el concepto. Es guardar,
es vigilar, estar atento alrededor de el objeto que tengo que cuidar. Esa es la idea de esta palabra
que se está utilizando aquí. Y es interesante que hay muchos
pasajes en la escritura que utiliza el mismo concepto de llamar.
Un ejemplo de ello es cuando Dios puso a Adán en el huerto
en Génesis 2.15. ¿Y qué dice el texto allí? que
Dios lo puso en el huerto del Edén para que lo labrase y quema
y lo guardase. El trabajo de Adán sobre el huerto
no solamente era trabajar y labrarlo, sino cuidarlo. O sea, había una
acción activa, cercana y decidida de Adán para guardar el huerto. Ese fue el mandato que Dios le
dio. Guárdalo, rodéalo, cuídalo. Debes estar atento a él. Así que esta palabra nos indica
entonces que los mandamientos de Dios deben estar cerca de
nosotros, que debemos tener una actitud decidida a guardar, a
proteger y a poner por obra lo que Dios nos ha dicho en su palabra. Así que el concepto guardar aquí
no es cualquiera, lleva una acción activa En este mismo sentido
cuando leemos el Salmo 121 y que meditamos el martes en el estudio
bíblico. Y llevaba nuestro hermano Leandro
un estudio en el versículo 4 y 5 del Salmo 121 que dice. He aquí no
se adolmecerá ni dormirá el que guarda. Y ahí está nuestra palabra
nuevamente, llamar. El que guarda activa y decididamente
el objeto. Así es como Dios nos guarda a
nosotros. Está decidido a guardarlo. Se dedica a ello. La palabra
tiene la idea también de retener. y proteger por eso en el versículo
5 dice Jehová es tu guardador la misma palabra Jehová es tu
guardador y cuando se habla de Dios como el guardador de sus
hijos como se describe como lo describe el Salmo 90 un árbol
frondoso en el cual nosotros podemos que escondernos un abrigo
y que es lo que hace un abrigo hermanos el abrigo no se lo pone
usted es usted que se pone el abrigo y el abrigo que hace lo
cubre, lo rodea, lo protege y esa es la idea hermanos esa es la
idea que está aquí por eso es que Dios mismo le dijo a Abraham
usando esta palabra porque yo sé que mandarás a tus hijos y
a tu casa después decir que guarden el camino de Jehová Haciendo
que la justicia y el juicio, en Génesis 18 y 19, la idea aquí
es la misma. La palabra guardar es la misma,
llamar. En pocas palabras, Abraham había
de guardar la palabra de Dios, debía enseñársela a sus hijos
y Dios esperaba que él le enseñara cómo guardarla, protegerla y
vivir por ella como Abraham vivió por la palabra de Dios. En pocas
palabras Abraham sabía hermanos Dios sabía perdón que Abraham
le enseñaría a sus hijos a guardar la palabra Cuando Moisés habló
al pueblo y le dijo guardad pues todos los mandamientos que yo
prescribo hoy Lo que Moisés le estaba diciendo a ellos era que
de una manera activa decidida ellos debían retener y proteger
los mandamientos que Dios le había entregado Ellos debían
hacerlo. En segundo lugar, tiene la implicación
de que ellos debían observarla y cuidar de hacer conforme a
ella. Si nosotros vemos la palabra
de Dios a Josué en el capítulo 1, y que hemos citado la semana
pasada, ¿qué es lo que él recibe allí? Dios le dice a Josué, solamente
esfuérzate, sé muy valiente, Y aquí está nuestra palabra nuevamente.
Para cuidar de hacer. Cuidar de hacer. Esa es la misma
palabra, guardad. Ahí está la palabra. Conforme
a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó, no te apartes de ella,
ni a diestra ni a siniestra, o sea, guárdala. Versículo 8. Nunca se apartará de tu boca
este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en
él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito. Observen entonces, mis hermanos,
que guardar la palabra, guardar los mandamientos del Señor tienen
una implicación poderosa en el pueblo de Dios. En todos los
textos que hemos leído podemos identificar tres elementos básicos. Hermanos, guardar implica un
esfuerzo consciente. Un esfuerzo consciente. Cuídate de hacer conforme a toda
la ley. Cuídate de hacer. Hermanos, y
eso implica un esfuerzo. Porque cuando somos tentados,
¿qué tiene que venir a nuestras mentes? ¿Qué dice Dios? ¿Qué manda Dios? ¿Qué espera
Dios? ¿Qué dice la palabra de Dios? Entonces cuando vemos lo que
dice la palabra de Dios y decimos, no mira, no puedo, hasta ahí
no llego, hasta ahí no voy. ¿Qué estamos haciendo hermano?
Guardando, reteniendo, cuidándonos de hacer conforme a. Pero en
segundo lugar hermanos, esto implica valentía para proteger
la verdad. Lo que Dios le está diciendo
a Josué es no te apartes de ella, ni a diestra ni a siniestra,
mantente firme en ella. Mantente firme en ella. No importa
que otros digan lo que digan, tú mantente firme en la palabra
de Dios. Hermanos, y esa fidelidad es
en todos los sentidos. Es interesantísimo cuando vemos
la historia de la iglesia y conocemos la historia, por ejemplo, de
un predicador como George Wesley, y él era muy amigo de George
Whitefield y él era amigo del señor Wesley, estudiaron juntos
en la misma universidad, pertenecían al mismo grupo, pero Wesley había
tomado un camino contrario y este hombre era su amigo personal,
tenían una relación muy íntima y en sus cartas una y otra vez
Whitefield le insiste mantente en la palabra tenían una discusión
por el tema de la elección y todo el tiempo le dijo ve a la palabra
observa la palabra no actúe conforme a tus emociones o a la experiencia
de otros sino al testimonio de la palabra de qué habla eso hermano
este hombre estaba dispuesto a pagar el precio de mantenerse
firme en la palabra de Dios ¿Qué tan dispuesto estamos nosotros
de mantenernos firme por retener, por guardar esa palabra? Esto implica, hermano, que la
exhortación que Moisés da aquí y la obediencia a este mandato
es importante para nuestras vidas. La obediencia a la palabra es
honrar a Dios, es honrarlo a Él. Es más que un medio de bendición. Y cuando nosotros vemos el versículo
13 de nuestro texto vemos como nuevamente enfatiza esta idea
de que obedecer cuidadosamente los mandatos de Dios es el medio
de bendición para nuestras vidas Deuteronomio 11 versículo 13
si obedecieres y como dice cuidadosamente a mis mandamientos que yo prescribo
hoy amando a Jehová vuestro Dios y sirviéndole con todo vuestro
corazón y con toda vuestra alma Entonces ven como guardar la
palabra de Dios, obedecer a Dios tiene un esfuerzo consciente,
una valentía de proteger esa verdad. Y en tercer lugar, una
decisión activa de vivir conforme a ella, una decisión activa de
vivir conforme a esa verdad. Dios está diciendo en poca palabra,
mis hermanos, si ustedes me aman y me obedecen. Si ustedes me
aman y me obedecen y andan cuidadosamente, en mis mandamientos mi bendición
no faltará para ustedes no faltará así que los versículos 9 en adelante
el Señor empieza que a mostrarle cuáles eran las bendiciones que
ellos iban a gozar en la tierra prometida si mantenían el pacto
de obedecer y amar a Dios sobre todas las cosas veamos el versículo
8 como termina diciendo El verso 8 nos termina diciendo,
guardad pues los mandamientos que yo prescribo hoy. ¿Para qué? Para que seáis fortalecidos y
entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla. Observen, mis hermanos, que si
ellos obedecían con sinceridad de corazón, con determinación
a guardar la palabra, y decidían vivir de conformidad a lo que
Dios les había mandado, la bendición de Dios para ello estaría siempre
presente. y las bendiciones que se describen
aquí mis hermanos no son únicamente bendiciones espirituales eran
bendiciones espirituales y materiales que tenían que ver con su vida
y aún fuera de ella que dice el texto luego queda el mandato
para que seas fortalecido para que seas fortalecido para nosotros
esto puede parecer simple bueno la palabra de Dios fortalece
aquellos que viven de conformidad con ella eso es cierto pero hermano
el contexto en el que Dios le está diciendo a ellos que tenían
que ser fortalecido para ir y tomar la tierra no es necesariamente
una fortaleza en el contexto de su físico hermanos recordemos
que en el capítulo 1 en el versículo 19 recuerden que todo esto se
está aconteciendo frente a la entrada a Canaán algunos se le
ocurrió proponerle a Moisés enviar unos espías para ver la tierra
para tentar para ver como dijeron algunos hasta el camino por donde
debían ir y a Moisés le pareció bien y lo envió envió dos espías
cuando ellos regresaron de allá trajeron frutos y mostraron pero
había un grupo que lo que le dijo Moisés en el capítulo en
el capítulo 1 versículo 28 fue lo siguiente ¿A dónde subiremos? preguntaron. Nuestros hermanos,
oiganme bien, nuestros hermanos han atemorizado nuestro corazón
diciendo, este pueblo es mayor y más alto que nosotros, la ciudad
es grande y amurallada hasta el cielo y también vimos allí
a los hijos de Anak. Deuteronomio no describe el concepto
de los hijos de Aná, pero cuando vamos al texto paralelo en número,
encontramos que los hijos de Aná que eran unos gigantes, eran
hombres grandes, eran hombres que de verlos, ustedes, se recogían. Y Dios le dice a ellos, ahora
en el capítulo 11, para que seáis fortalecidos, ¿y qué iban a hacer?
Y entren y posean la tierra. O sea, la fortaleza que ellos
necesitaban era para vencer la incredulidad de su corazón. Hermanos,
Dios no lo había sacado de Egipto con mano poderosa. ¿Qué tenían
que ver tres hombres grandes en una tierra? Además, Dios le
dijo a ellos que vayan a pelear. ¿Qué fue lo que le dijo? Vayan
y tómenla. Vayan y tómenla. Pero ellos dijeron... A nosotros nos dijeron, Moisés,
que hay gente grande. Hermanos, habían olvidado todo
lo que Dios había hecho. Y Moisés se les recuerda aquí.
Tienen que guardar la palabra. ¿Para qué? Para que sean fortalecidos. Moisés los reprendió duramente
en ese momento. Ellos habían olvidado cómo Dios
lo llevó en el desierto como un padre lleva a su hijo agarrado
de la mano. ¿Le faltó la bendición? No. Y
en ese contexto, hermanos, sólo Caleb se paró y dijo, no, subamos. Él estaba convencido de que Dios
estaría con ello, de que Dios sería fiel a lo que le prometió.
De ahí que la obediencia por la fe, hermanos, es para que
nosotros seamos fortalecidos en las promesas de Dios. No importa
que la OMC, que nunca dice nada bueno, diga que el coronavirus
no se va a curar. A veces a mí me da risa escuchar,
ver los tuites de ese hombre. Se están desarrollando las vacunas.
Él dice, no crean en esa vacuna. Esto no tiene esperanza de arreglarse.
Esto se ve feo. Sí, es verdad. Pero lo que hemos
creído en Jehová, sabemos que cuando Dios diga, se acabó, se
acabó. Se acabó. Porque Él es poderoso
para así como la trajo, llevársela. Ahora no vamos a atemorizar y
no vamos a quedar en la casa, como decía Morita. No puedo ir
a la iglesia. No dejando de congregarse. Como
algunos tienen por costumbre. La bendición de Dios está donde
está el pueblo de Dios. Usted no puede hacer que atemorizar
porque ah pero para venir a la iglesia que se atemoriza. Porque
usted lo encuentra en los otros sitios por ahí. No hermanos.
No dejando de congregarnos. Eso es un mandato para nosotros.
Guarda la palabra. Venir aquí es una evidencia.
de agradecimiento, de amor por nuestro Dios y de la búsqueda
de nuestro corazón, de escucharle a Él, de estar donde Él dice
que Él envía bendición y vida eterna. Hermano, no sé creerle
a la promesa. ¿O a qué le vamos a creer? ¿Le
vamos a creer a los espías? ¿Que lo que fueron fue a ver
para venir a temorizar al pueblo? No vaya a la iglesia porque tú
sabes que la iglesia es un lugar cerrado. Hermanos, déjenme preguntarle
algo. Mire, nosotros con toda esta
ventana abierta tenemos muchísima, 18 menos, 18 veces menos la probabilidad
de infectarnos que usted en un supermercado con un aire prendido.
¿Usted sabía eso? ¿Usted sabe que la razón por
la que no prendemos los aires es porque sube exponencialmente? Es 18 veces más probable que
usted se infecte en aire acondicionado que en un lugar ventilado. Pero
no nos da miedo ir al supermercado. Créele a Dios y obedecele a Dios.
Y si te da virus, Él te dará la fuerza de curarte. Eso no
significa que no vaya a dar. Ya tenemos varios hermanos que
le ha dado y seguir confiando en el Señor, que los cure, que
los sane. Pero hermanos, necesitamos ser
fortalecidos, ¿para qué? Para confiar en la promesa de
Dios. el pueblo de Israel necesitaba ser fortalecido por eso le dice
guarda la palabra para que seas fortalecido en tu fe para que
contemplando la obra de Dios abrace la promesa te aferre a
la promesa y no te aparte de ella Pero también Dios traería a ellos
si obedecían su palabra y la guardaban, tiempos de paz. Lean
el versículo 9 como dice, para que sean prolongados los días
sobre la tierra de la cual Jorogio va a vuestros padres que había
de darla a ellos y a su descendencia, tierra que fluye, leche y miel. Para que les sean prolongados
los días sobre la tierra. Y Moisés no le está hablando
al pueblo de años de vida. No es eso lo que él le está diciendo.
Observen bien cómo dice. Para que les sean prolongados
los días sobre la tierra de la cual juré a sus padres que les
daría. Si Israel quería gozar un tiempo
de paz, si Israel quería gozar de tranquilidad en Canaán, ¿qué
tenía que hacer? Obedecer. Amar a su Dios y guardar
su palabra. Y guardar su palabra, hermanos,
eso fue lo que experimentó Salomón. El reinado de Salomón fue un
reinado de paz. ¿Por qué? Porque Dios le dijo lo que tenía
que hacer. Dios le dijo cuando Solomón terminó de construir
el templo El Señor le dice en Primera de Reyes capítulo 9 versículo
4 Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo tu padre en
integridad de corazón y en equidad haciendo todas las cosas que
yo te mando hoy y guardando mis estatutos y decretos yo afirmaré
tu reino sobre Israel para siempre Salomón, tú quieres ser bendecido.
Tu oración fue escuchada. Tú quieres tener paz y seguir
gozando de paz. Obedece. Ama a Dios y obedécelo. Guarda su palabra y verás cómo
disfrutarás del cuidado y de la protección de Dios. Pero en
tercer lugar, Dios no solamente le iba a fortalecer su fe y le
iba a dar paz en sus tiempos, sino que también Dios le promete
a ellos que hermanos que no le haría falta de ningún bien. Sus
tierras iban a ser fértil. Versículo 10 y 11, leamos. La tierra a la cual entrarás
para tomarla no es como la tierra de Egipto, donde habéis salido,
donde sembrabas tu semilla y regaba con tus pies como un huerto de
hortaliza. Vean el verso 11. La tierra a
la cual pasaréis pasáis para tomarla es tierra de montes y
de vegas que bebe las aguas de la lluvia del cielo tierra la
cual jehová que cuida siempre están sobre ella los ojos de
jehová tu dios desde el principio del año hasta el fin hermanos
que le está diciendo dios Yo me imagino que todos los frutos
eran grandes, las lechosas eran grandes, los guinas, todo se
iba a dar grande ahí. Porque gozaban de la bendición del Señor,
su tierra iba a ser fértil. Hermanos, si tal vez nosotros
no logremos entender a su plenitud algunas cosas en el lenguaje
que lo dice aquí, pero en su contexto, hermanos, ustedes saben
que los egipcios siempre fueron reconocidos por sus grandes obras
de ingeniería. Hermanos, en Egipto no llovía tanto. ellos para regar
tenían que hacer grandes canales que iban desde el río Nilo hacia
todos los lugares donde debían estar. Por eso es que él le dice
aquí, no como en Egipto donde ustedes que sembraban la semilla
con los pies, o sea tenían que llevar el agua por canales, meterla
en los lugares de riego y con los pies, los que son de campo
saben lo que es eso, llevar el agua del canal a donde esta el
canto donde se siembra y muchas veces con los pibes de hacerlo
a eso se refiere el señor y le dice pero canal no será así aquí
ustedes no van a tener que coger esa lucha dios traerá la lluvia
a su tiempo y la tierra beberá la lluvia del cielo en pocas
palabras hermanos, Dios le estaba diciendo en esta tierra que yo
bendigo y que lo voy a bendecir a ustedes mis amados hermanos
ustedes no tendrán que coger la lucha que cogieron en Egipto
porque yo me encargaré aquí de que la lluvia llegue a su tiempo
yo me encargaré de que la lluvia llegue a su tiempo y dice el
texto la lluvia temprana y cuál más y la tardía la lluvia temprana
y la tardía. Y pudiéramos preguntarnos, pero ¿Lluvia en la mañana y lluvia
en la tarde? No hermanos, el cuidado de Dios
para con ellos se evidenciaba hasta en esos detalles. Tal vez
para nosotros no tiene mucho sentido entender el tema de la
lluvia temprana y la lluvia tardía, pero lo que son de campo, lo
que sus abuelos fueron sembradores, lo entienden claro. Yo recuerdo
cuando, y ustedes lo oyen, cuando mayo empieza lloviendo, mayo
va a ser lluvioso. Y los viejos antes sembraban
así. Si llovió en abril, va a haber buena cosecha. Si llovió en junio,
va a pasar esto. Hermanos, si así nuestros viejos
decidían que iban a sembrar y cuándo sí y cuándo no. y Dios le dice
a ellos y yo enviaré la lluvia temprana en Israel la lluvia
temprana caía entre octubre y noviembre y preparaba la tierra para ser
sembrada y la lluvia tardía era abril y mayo cuando ya casi se
estaba cosechando lo que garantizaba para ello una buena cosecha y
Dios le está diciendo yo voy a enviar la lluvia en el tiempo
de la siembra y mandaré la lluvia en el tiempo de la cosecha para
que como dice el versículo 12 para que entonces ustedes disfruten
de toda la bendición de la tierra por ello es que el versículo
12 Dios le dice esa tierra yo la cuido tengo mis ojos sobre
ello y la cuidaré desde el principio del año hasta cuando hasta el
final o sea ellos podían gozar del cuidado de Dios de ese cuidado
delicado de Dios durante todo el año hermanos todo eso debían
ellos guardar la palabra de Dios si querían disfrutarlo. Podemos
decir entonces en pocas palabras hermanos que la bendición del
pueblo de Dios está atado al amor y a la obediencia a su Señor. Eso es todo. Hermanos, esas pocas
palabras resumen todo el texto que vemos desde el versículo
8 hasta el 15. hermanos nosotros debemos amar a Dios y guardar
sus mandamientos y dejarlo hasta ahí, Él se encargará de bendecirnos
porque Él lo ha prometido, confiar en sus promesas y nosotros debemos
cuestionarnos hermanos con estas cosas y cuando digo cuestionarnos
es hablarle a nuestro corazón y preguntarnos, hacernos preguntas
porque muchas veces nosotros vivimos sin paz y cuál es la
razón por la que no hay paz hermano la mayor el 99.9% de la razón
por la que nosotros los creyentes muchas veces no tenemos paz es
porque ni estamos amando a Dios ni estamos confiando y obedeciendo
su palabra porque si usted ama al señor y confía en el señor
usted tendrá paz aunque haya una terrible tormenta pero no
la paz como la que el mundo nos quiere vender ¿verdad? La paz
para el mundo es tener muchos bienes, muchas riquezas, estar
tranquilos, no tener problemas. No, no, no. La paz del creyente
es saber que en medio de su problema Dios está ahí. Jesús en la barca. Todos estaban qué? Levantate, Señor. Y es que no
te da cuidado de nosotros. Hermano, Jesús estaba en la barca. ¿Y eso evitó que haya una tormenta?
No. Ahora, ¿qué sí evitó que perecieran
en la tormenta? y esa es la esperanza de nosotros
hermanos si amamos a Dios y obedecemos sus mandamientos debemos esperar
y confiar en que su bendición no faltará para nuestras vidas
no faltará para nuestras vidas debemos reflexionar en esto hermanos
porque muchas veces esa intranquilidad en la que vivimos esa precariedad
en la que vivimos lo que es una evidencia de nuestra decadencia
espiritual Es una decadencia de nuestra vida espiritual. Cuando decidimos creer y confiar
más en el brazo del hombre que en el brazo de Dios, Dios nos
va a dejar. Él nos dejará que nos atrayemos, que nos guayemos,
que nos peleemos. Nos mostrará que Dios es veraz
y todo hombre mentiroso. Entonces cuando nos arrastra
de allá para acá, nos va a enseñar su amor, su misericordia, su
bondad, pero nos recordará que si queremos continuar siendo
bendecido, tenemos que amarle y guardar su palabra. Eso es
evidente, Dios no dará por inocente al culpable hermanos y cuando
somos sus hijos, Él nos traerá. Miren, tú puedes estar seguro
que no te va a dejar perecer, pero te traerá a su manera y
con sus métodos. Así que mejor, mis hermanos,
procuremos pedirle a Él que nos dé un corazón, un corazón de
siervo para amarle como nuestro Señor. Pero pidámosle a Dios
que nos conceda, hermanos, hacer un esfuerzo consciente de retener
la verdad. Que nosotros conscientemente
podamos guardar su palabra, que hagamos ese esfuerzo, que tengamos
esa valentía de nosotros proteger lo que nos ha dado Pero sobre
todo, hermanos, que es una decisión activa para nosotros vivir de
conformidad a esa palabra. Bien lo dice Proverbio 10, 22. Un texto que la gente malentiende
y malusa. La bendición de Jehová es la
que enriquece y no añade tristeza con ella. Pero es la bendición
que es producto de qué? De la obediencia y del amor a
su palabra, a Él. No es para que usted crea que
porque Dios le va a bendecir no habrá problema. No. Ese no
es el evangelio que nosotros predicamos. El evangelio que
nosotros predicamos es un evangelio que atormenta al hombre. Es un
evangelio que lleva al hombre a ver su pecado. Es un evangelio
que lleva al hombre a arrepentirse de su pecado. Pero es un evangelio
que lleva al hombre a tener tranquilidad. Porque en la primera carta de
Juan, el capítulo 2, versículo 1, dice, Hijitos míos, esta cosa
os escribo para que no pequéis. Y si pecares, abogado tenemos
en Jesucristo el justo. Ese es el evangelio que predicamos
así que hermanos Dios nos ayude a nosotros a poder gozar y disfrutar
de todas sus bendiciones porque hemos sido hombres y mujeres
que hemos estado dispuesto a amarle a él sobre toda la cosa y obedecer
su palabra por encima de cualquier cosa y yo terminaría hermanos
refiriéndole las palabras de Salomón al final del libro de
Eclesiastes El fin de todo discurso oído es éste. Teme a Dios y guarda
sus mandamientos porque esto es el todo del hombre. Amén.
Oremos. Ciertamente, Señor, que nos sentimos
falto ante tus demandas, pero a la vez esperanzado porque sabemos
que Tu Espíritu Santo ha de ayudarnos, ha de guiarnos y ha de ayudarnos
a perseverar en este camino de la fe. Padre, haznos hombres
y mujeres obedientes a Tu Palabra. Haznos hombres y mujeres que
amemos Tu Nombre, que guardemos Tu Palabra, que defendamos Tu
Palabra, que enseñemos Tu Palabra. para que de esa manera tú te
plazcas, Señor, en derramar bendiciones a diestra y a siniestra sobre
nuestras vidas, sobre nuestra iglesia, aún sobre nuestras familias,
por cuanto has encontrado un pueblo que te ama y obedece. Guíanos, Señor, en ello y ayúdanos
a confiar en tus promesas, abrazarnos a ella y a no movernos de allí
bajo ninguna circunstancia. Pues te lo pedimos, no en los
méritos nuestros, porque no tenemos ninguno. Ni siquiera tenemos
la fuerza, Señor, de permanecer firmes. Pero lo pedimos en los
méritos de Aquel que pagó en la cruz del Calvario para que
hoy seamos reconciliados contigo, aceptado por ti y bendecido por
ti. En el nombre de Jesús te lo pedimos. Amén. Amén.
Guardar la palabra sinónimo de obediencia
Series Para la tierra prometida
Guardar la palabra es sinónimo de obediencia
| Sermon ID | 8920162141900 |
| Duration | 41:44 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Deuteronomy 11:8-11 |
| Language | Spanish |
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