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Y nuestro tema el día de hoy
es de nuevo la vida de Elías. Llevamos tres estudios en la
serie que comenzamos el año pasado. Estamos estudiando las lecciones
que Dios nos da mediante la vida de su siervo, Elías, el tisbita. En el sermón pasado vimos cómo
Dios probó a Elías mediante el arroyo. ¿Se acuerdan? El arroyo
de Kerit. Vimos que muchas de las bendiciones
que Dios nos da en esta vida son temporales. Se van a acabar,
se van a secar. Nuestro trabajo, nuestra salud,
nuestras posesiones terrenales, nuestras amistades, vamos a sufrir
la pérdida de muchas de nuestras bendiciones temporales en esta
vida. Dios va a traer cambios inevitables
a nuestro paso por este mundo. Pero lo que aprendió Elías, y
la gran lección para nosotros, fue que estos cambios en tu vida
no significan que Dios se fue. No significan que Dios se olvidó
de ti, que Dios te dejó. Solo se secó un arroyo. Igual
como pasó con Elías. No se acabó el plan de Dios.
Cuando se termine tu tiempo donde estás, Dios te llevará a otro
lado. No debemos de caer en depresión,
no debemos de vivir en el pasado pensando que, ay, lo mejor ya
pasó, esos eran los buenos tiempos, ya no queda nada bueno. Debemos
de estar siempre esperando en el Señor. La respuesta siempre
es confiar en Él y mirar a Él. Así que los invito a abrir sus
Biblias en el capítulo 17 de Primera de Reyes, vamos a leer ahí comenzando en
el versículo siete estamos retomando la historia justo donde la dejamos
junto al arroyo de querit y dice en primera de reyes diecisiete
siete pero sucedió que después de algunos días se secó el arroyo
porque no había llovido en la tierra. Entonces la palabra de
Jehová vino a Elías diciendo, levántate, ve a Zarepta de Sidón
y habita ahí. He aquí, yo he dado orden ahí
a una mujer viuda que te sustente. Vamos a orar para pedir la ayuda
de Dios. Señor, te damos de nuevo las
gracias por esta bendición de reunirnos a escudriñar tu palabra.
Gracias por el privilegio de cantar himnos a tu nombre y,
Señor, queremos, como acabamos de cantar, dar lo mejor de nosotros
a ti el día de hoy, lo mejor de nuestra atención, nuestra
concentración, el ardor de nuestra alma por conocerte más, por servirte
mejor, por ser más obedientes, Señor, te pedimos por el que
va a hablar. Ayúdame, Señor, yo no tengo confianza en mi habilidad
de convencer a nadie. Sólo tú lo puedes hacer, Señor. Sólo tu palabra, tu espíritu
santo. Te pedimos que estés con nosotros,
que nos des una doble porción de tu espíritu el día de hoy,
que nos guíes a través de lo que vamos a aprender, que nos
sustentes, nos mantengas alerta. Te damos gracias en el nombre
de Cristo Jesús. Amén. Este va a ser el primero de dos
mensajes sobre la viuda de Zarepta. Mi idea original era ver todo
lo referente a esta viuda en un solo estudio, pero eso no
funciona porque hay dos grandes temas o dos grandes lecciones
muy diferentes registradas en lo que vamos a ver de la vida
de esta mujer, que Dios mandó a sustentar a su profeta. Así
que no lo puedo forzar a un solo estudio, vamos a tener que verlo
en dos partes. Ahora, antes de entrar de lleno
a nuestro texto, solo quiero tocar algunos puntos en la introducción. Yo sé que algunos entienden esto
muy bien, pero si lo entienden muy bien, pues ténganme un poco
de paciencia. Primero quiero explicar la diferencia entre
milagros y señales milagrosas. Entender la diferencia entre
estas dos cosas es algo importante en todo nuestro estudio de la
vida de Elías, porque en su vida encontramos muchos milagros y
señales. Ya hemos visto varios. Vimos
que Dios trajo Zequí a Israel por medio de la oración de Elías. Un gran milagro. la gran señal
vimos que mandó que Dios mandó cuervos que lo alimentaran hoy
vamos a ver otra señal milagrosa con la harina y el aceite que
no se acababan ya hemos visto varios y hay muchos milagros
en la historia de Elías y algo que se debate mucho hoy día es
si este tipo de milagros siguen vigentes en nuestros días O sea,
¿este tipo de cosas siguen pasando o ya se acabaron o qué está pasando? Muchos se preguntan si Dios sigue
haciendo este tipo de cosas. Ahora, la respuesta a esa pregunta
depende de qué tipo de milagros estamos hablando o cómo definimos
un milagro. Si un milagro es simplemente
que Dios actúe de forma sobrenatural, no hay duda. No hay duda de que
Dios sigue obrando de manera sobrenatural en este mundo todos
los días. Los creyentes sabemos que Dios
sigue contestando la oración de manera sobrenatural. Y si tú eres un creyente y me
dices, oh hermano, pues yo nunca he notado realmente que Dios
me haya contestado de manera sobrenatural una oración Te invito
a dos cosas, a que ores más y a que te fijes qué es lo que pasa después
de que oras. Porque te lo aseguro, Dios contesta
la oración de forma sobrenatural, más allá de lo que pedimos, más
allá de lo que esperamos. Dios sigue contestando la oración
hoy igual como la contestó cuando Elías oró porque no lloviera. Pero obras sobrenaturales, como
hacer que la harina y el aceite no se acabaran, esos fueron milagros,
pero fueron más que milagros, eran señales. Las señales son
milagros altamente visibles, muy evidentes, y Dios mandó muchas
señales en los tiempos bíblicos con el propósito específico de
autentificar su palabra y sus mensajeros. Ese era el propósito
específico de las señales que Dios mandaba, tanto en el Antiguo
Testamento como también en el Nuevo Testamento. El propósito
de que Dios mostrara milagros tan abiertamente, tan evidentemente,
fue para respaldar su palabra, la Biblia, como divina, y a sus
mensajeros como inspirados, enviados por él. Entonces, regresando
a la pregunta de si Dios sigue haciendo milagros, la respuesta
es que sí, Dios sigue haciendo milagros. Cada vez que Dios contesta
una oración, cada vez que Dios sana a alguien, con o sin medios,
es decir, con medicina o sin medicina, es un milagro. Si Dios
no quiere que alguien recupere la salud, ninguna medicina, ningún
doctor lo va a lograr. ¿Cuántas veces han escuchado
de casos que, ah, pues fui al doctor, me detectaron cáncer,
pero el doctor me garantizó que es 100% curable, que yo solo
tengo que seguir el tratamiento y voy a salir bien. Y a los tres
meses, en la tumba. ¿Qué pasó con lo que dijo el
doctor? pues Dios es el que sana Dios puede usar un doctor puede
usar medicina o puede no usarlo pero Dios es el único que sana
entonces Dios sigue haciendo milagros pero ya no hace señales
ok Dios sigue haciendo milagros pero ya no hace señales las señales
quedaron registradas en este libro Aquí quedaron registradas. Aún en los tiempos bíblicos las
señales eran cosas escasas, o sea, no andabas a diestra y siniestra
viendo señales milagrosas de Dios, no ocurrían con mucha frecuencia. Nosotros a veces tenemos una
idea errada sobre eso, porque leyendo la Biblia nos puede parecer
que, oye, pues llevo 5 minutos leyendo y ya hubieron 5 señales
aquí. Pero lo que está pasando es que
en 5 o 10 minutos podemos abarcar periodos de tiempo muy grandes.
O sea, esos 5 minutos que estás leyendo se traducen a veces a
20 años, 40 años o más. Entonces, ni siquiera en los
tiempos bíblicos las señales eran cosas frecuentes. Y todas
esas señales que vemos en la Biblia ya terminaron. Es decir,
la Biblia ya está completa. Dios ya no está mandando señales
para respaldar su palabra, porque su palabra está completa. Si queremos ver señales, lo único
que tenemos que hacer es abrir la Biblia, leerla, y creer en
las señales que encontramos registradas tan firmemente como si hubiéramos
sido testigos oculares cuando sucedieron, como si las hubiéramos
visto con nuestros propios ojos. Hay personas, muchas, que hoy
día tienen la misma actitud de los fariseos en los tiempos de
Cristo, quieren ver señales. Y hay muchos farsantes que se
acomodan a supuestamente mostrarles esas señales. Pero sean lo que
sean, sean farsas, sean del diablo, pero no son de Dios. Las señales
que se registraron en la Biblia ya se acabaron. Los fariseos
le pedían a Cristo, tenían esta actitud, y le pedían a Cristo
que les mostrara una señal para que así creyeran en Él y tuvieran
fe en Él. Pero Cristo tuvo una respuesta
muy clara para estas personas. Si quieren ir a Mateo 12, y de
nuevo esto es nada más algo de introducción, pero como hay tantos
milagros y señales en la vida de Elías, es importante que entendamos
cómo funcionaba esto. Cuando los fariseos Se acercaron
a Cristo, dice en Mateo 12, 38, entonces respondieron algunos
de los escribas y de los fariseos diciendo, maestro deseamos ver
de ti señal. Es decir, estaban retando. Le
decían maestro, pero no creían que era el maestro. Maestro. Él respondió y les dijo, la generación
mala y adúltera demanda señal, pero señal no le será dada sino
la señal del profeta Jonás, porque como estuvo Jonás en el vientre
del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del
Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Es decir, la única señal que
Cristo les dio a estas personas fue la señal de su resurrección.
Fue lo único. la señal que está registrada
aquí en este libro que ustedes mismos tienen registrada frente
a ustedes entonces las personas que andan por la vida pensando
yo voy a creer o yo voy a entregar mi vida a Cristo cuando me aparezca
una luz en el cielo y Dios me hable como lo que pasó con Pablo
Saulo de Tarso ¿Van a seguir esperando? Porque Dios ya no
opera así. En Romanos leemos, la fe es por
el oír y el oír por la palabra de Dios. Así funcionan las cosas en nuestros
tiempos. La fe es por el oír y el oír por la palabra de Dios.
La fe viene por oír la palabra de Dios, la predicación de la
palabra de Dios. Todas las señales y milagros
visibles que Dios hizo están registrados aquí. ¿Para qué? Para que creamos. El propósito
de la Biblia es para que creamos. Entonces, es el primer punto
de introducción Dios sigue haciendo milagros, pero ya no hace señales,
porque su palabra está completa y en ella están registradas todas
las señales que hizo para que creamos. Otro punto de introducción, no debemos pensar, es fácil,
de nuevo, y he estado tratando de enfatizar, porque hay personas
que dicen, bueno, pues qué es que rías, o sea, le trajeron
cuervos, el arroyo, la harina, el aceite que no se acababa.
Esas cosas no aplican a mí hoy día. Eso no pasa, yo voy a la
cocina y sacaba la harina, no. Eso no aplica para mí. Pero no
debemos de pensar que porque Dios no está proveyendo para
nosotros con señales milagrosas, como los cuervos, como la harina,
entonces Dios no está cuidando de nosotros de manera especial
como cuidó a Elías. Todas las lecciones de la vida
de Elías aplican también a nosotros. Si somos hijos, Dios está cuidando
de nosotros y proveyendo para nosotros igual como lo hizo para
Elías. En la misma medida, Dios sigue
cuidando, Dios sigue proveyendo para sus hijos sin necesidad
de usar señales milagrosas. Leemos en Lucas, si quieren les
doy la cita, Lucas 12, 24. Considerad los cuervos que ni
siembran, ni ciegan, ni tienen almacenes, ni graneros y Dios
los alimenta y luego dice, cuánto más valéis vosotros que las aves. El último punto de introducción es nuevamente enfatizar este
punto no debemos de leer la vida de personajes bíblicos y pensar
que porque Dios ya obra de otra manera entonces lo que aprendieron
no aplican para nosotros es tan vigente hoy como lo era para
ellos esa fue la introducción ahora vamos encaminándonos al
texto de hoy Retomamos la historia de Elías cuando después de un
tiempo se le seca el arroyo que estaba usando para vivir, para
conseguir agua, y está ahí con el arroyo seco esperando el siguiente
paso en el plan de Dios. ¿Cuál es la siguiente instrucción?
¿Cuál es la voluntad de Dios? Vimos el estudio pasado que Dios
no nos dice por adelantado su plan. Muchas veces lo único que
nos deja claro es el siguiente paso. No sabemos, no tenemos
un plano, un croquis, donde Dios nos muestra todo su plan, a dónde
vamos a llegar, cuál va a ser el destino final. Nos deja dependientes. Dios nos deja dependientes. Nos obliga a depender de Él. No nos avisa seis meses antes
de que se seque algún arroyo en nuestra vida simplemente se
seca y ya que estamos en aprietos es cuando Dios nos muestra el
siguiente paso así que vamos a leer otra vez primera de reyes
capítulo 17 versículo 7 y vamos a ir haciendo lo que hemos estado
haciendo en esta serie exponer es algo expositivo vamos leyendo
poco a poco y exponiendo la palabra de Dios primera de Reyes 17.7 pasado algunos días se secó el
arroyo porque no había llovido sobre la tierra entonces la palabra
de Jehová vino a Elías diciendo vean cuando vienen las instrucciones
ya está seco el arroyo ya no tiene agua no va a durar mucho
Elías si Dios no Actúa rápido. Entonces la palabra de Jehová
vino a Elías diciendo, levántate, ve a Zareta de Sidón y habita
ahí, he aquí, yo he dado orden ahí a una mujer viuda que te
sustente. Ahora, hay que analizar esto
con cuidado. Lo que Dios hace, pocas veces
nos hace sentido. en ese momento. Pocas veces lo
entendemos muy claramente. Lo que Dios hace no es lo que
hubiéramos hecho nosotros. Se seca el arroyo. Ahí está Elías
probablemente tentado a pensar, pues qué pasa, ¿no? ¿Por qué
Dios no me ha sacado de esto? ¿Por qué se está tardando tanto
Dios? Ya no tengo ni agua. ya se puso en el piso a succionar
así con sus labios las últimas gotas de lodo seguramente estuvo
tentado a angustiarse estaba preocupado, estresado y cuando
nosotros somos los que estamos en la prueba seguro estamos pensando
así cuando se seca alguna bendición, algún arroyo en nuestra vida.
¿Qué está pasando, no? Ya Dios ya se tardó, se olvidó
de mí. Pero, por fin niegan las instrucciones
de Jehová, y las instrucciones son estas. Hay algo, hay muchas
cosas sorprendentes aquí, como vamos a ver. Levántate, ve a
Sarepta de Sidón y habita ahí. He aquí, yo he dado orden ahí
a una mujer viuda que te sustente. ¿Qué tiene de sorprendente eso? En primer lugar, Dios lo manda
con una viuda. Ahora, a las viudas no se les
conocía por ser personas con muchos medios o con mucha riqueza
y menos. en los tiempos de Elías para
Elías probablemente fue difícil entender por qué Dios lo mandaría
con una viuda en medio de esta crisis que había traído la sequía
y además esta viuda vive en Sidón ahora Sidón era el lugar de donde
provenía Jezabel era el hometown de Jezabel su hogar, viejo hogar
Ahora, espero que a estas alturas se sepan la historia de Elías,
sepan que Jezabel fue como la archienemiga de Elías, fue su
peor enemiga, su dolor de cabeza toda la historia. Entonces, Dios
manda a Elías a la patria, al país de Jezabel, con una viuda,
y Sidón era uno de los centros de adoración de Baal. O sea, cuando Acap instituyó
la religión falsa de Baal en Israel, ¿de dónde la había importado? ¿De Sidón? ¿De ahí se había traído
la religión falsa de Baal? Esto me recordó cuando estaba
estudiando, si no me equivoco, hay un pueblito en Oklahoma donde
creció Troy Eichmann. Aquí debe de haber muchos cowboys,
entonces la mayoría han de saber quién es Troy Eichmann, ¿no?
Corebach, muy famoso. Viajando con mis papás, pasábamos
todos los años por ese pueblito, camino a ver a la familia y a
los hermanos, y hay como que un cartel o un espectacular que
dice, no me acuerdo el nombre del pueblo, pero dice, pueblito
fulano, hogar de Troy Eichmann. Bueno, pues ahí es donde mandó
Dios a Elías. O sea, iba entrando Elías a Sidón
y ahí en un cartel. Sidón, hogar de Jezabel, prácticamente. Si quieren investigar luego cómo
es que sabemos que Jezabel era de Sidón, pueden leer en Primera
de Reyes 1631. No me voy a tomar el tiempo de
hacer eso. Otro dato interesante sobre Sidón
Es que según los expertos, Israel era el principal exportador de
comida a Sidón. ¿Ven algún problema ahí? Dios
básicamente le dice a Elías, Elías, pues hay sequía, hay hambruna
en Israel, así que ve a Sidón. Pero si las cosas estaban mal
en Israel, Seguramente estaban peor en Sidón, porque Israel
era su principal fuente de comida. ¿Qué es lo primero que hace un
país cuando están en sequía, hambrona, ya no alcanza para
los de casa? Pues, las exportaciones desaparecen,
¿no? Oye, pero te compramos al triple. No, no hay. No se puede. No tenemos de dónde
venderles, ¿no? Entonces, Esta es la situación. Dios le dijo a Elías, vete a
Sidón, luego te acuerdas de Jezabel, tu archienemiga, pues quiero
que vayas a su patio trasero, a su lugar de origen. Y además,
quiero que te quedes con una viuda. ¿Qué habrá pensado Elías
de todo esto? Por lo que vemos más adelante,
parece que reaccionó bien, por lo menos obedeció, que es lo
primero, obedeció. Si hubiera sido yo, seguramente
me hubieran entrado varias dudas acerca del plan de Dios. Se me secó el arroyo. En Sidón
está peor que en Israel. Es el patio trasero de Jezabel.
Y como para terminar la de Amolar, voy con una viuda. Así tendemos a reaccionar nosotros,
pero Dios así trabaja. Dios así trabaja. Nos obliga
a seguir dependiendo de Él. Así que, yendo al texto de nuevo,
versículo 10. ¿Qué hizo Elías? Entonces, se
levantó y se fue a Zarepta. Cuando llegó a la puerta de la
ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba ahí recogiendo leña.
Él la llamó y le dijo, por favor tráeme un poco de agua en un
vaso para que vea. Cuando ella iba a traérsela,
la llamó y le dijo, además, eso lo agregué yo, por favor tráeme
también un poco de pan en tu mano. Ella respondió, vive Jehová
tu Dios, que no tengo pan cocido. solamente tengo un puñado de
harina en una tinaja y un poco de aceite en una botella y aquí
que estaba recogiendo un par de leños para entrar y prepararlo
para mí y para mi hijo a fin de que lo comamos y muramos entonces
Elías dijo no tengas temor Ve, haz como has dicho, pero de ello
hazme a mí primero una torta pequeña y tráemela. Después harás
para ti y para tu hijo. Porque así ha dicho Jehová, Dios
de Israel, la harina de la tinaja no se acabará y el aceite de
la botella no faltará hasta el día en que Jehová de lluvia sobre
la superficie de la tierra. pónganse por un momento en el
lugar de esta viuda y esto lo vamos a analizar más
a fondo después pero mientras Elías está sentado junto al arroyo
de Kerit y le están trayendo comida a los cuervos pero se está secando el arroyo
el arroyo de esta viuda también se estaba secando al mismo tiempo
figurativamente hablando se estaba secando el arroyo de Elías y
también el arroyo de la viuda, es decir la botella con el aceite
y el jarrón con el harina también iba bajando, bajando, bajando
cada día que pasaba empeoraba la hambruna hasta que por fin
solo le queda un puñado de harina y un chorrito de aceite sólo
queda lo suficiente para hacer dos panecitos a lo mejor sería
como dos hot cakes aquí en México sería dos taquitos pero como
no tenían carne más bien dos tortillas le quedaba para hacer
dos tortillas en el comal nada más entonces ya sólo le alcanza
para dos tortillas, sale a juntar la madera para cocinar, ya está
resignada a que va a hacer su última comida con su hijo antes
de que muera. Y así parece, pero llega Elías. Evidentemente la viuda se dio
cuenta de que Elías era un profeta de Israel. Le habla de Jehová,
tu Dios, o sea, De alguna manera, se dio cuenta de que era un profeta.
Este profeta le pide un vaso de agua. Ella responde con buena
disposición, buena actitud. Se dirige a traerle el vaso con
agua, pero elías le grita, ¡Ah! Pequeño detalle, también tráeme
algo de comer. Pónganse en sus zapatos. O sea,
esto no es como cuando estás con tu bolsa de sabritas y alguien
se acerca y te pide la última papa. No es lo mismo. Esa harina, ese aceite era todo
lo que tenían para vivir. Lo último. Su último sustento. Así que ella le explica a Elías. O sea, no le dice, no, que estás
loco. Le explica la situación. Es lo último que nos queda. vamos a comernos eso y luego
vamos a morir y elías le contesta no te preocupes no tengas temor
hazme a mi primero una torta pequeña y tráemela después harás
para ti y para tu hijo porque así ha dicho Jehová Dios de Israel
la harina de la tinaja no se acabará el aceite de la botella
no faltará hasta el día en que Jehová traiga lluvia sobre la
superficie de la tierra y siguiendo en el versículo 15 vemos la reacción
de la mujer. Entonces ella fue e hizo conforme
a la palabra de Elías y comieron él, ella y su familia por mucho
tiempo. La harina de la tinaja no se
acabó ni faltó el aceite de la botella conforme a la palabra
que Jehová había dicho por medio de Elías. Hasta aquí vamos a
avanzar en la porción de las escrituras que vamos a cubrir
el día de hoy. Nos vamos a quedar aquí hasta el versículo 16. Hay
muchas lecciones que se desprenden de esta primera parte de la historia
de la viuda y Elías. Lo primero que vamos a ver es
el poder que tienen los creyentes para consolar a otros. El poder que tienen los creyentes
para consolar a otros. Elías ha aprendido de su tiempo
junto al arroyo de Kerit. ¿Está seguro? ¿Está confiado? Le dice a la viuda, no te preocupes,
no temas. Está confiado que Dios va a proveer
su consuelo. El consuelo de Elías está en
Dios y por eso es capaz también de consolar a esta viuda en su
tiempo de necesidad. Elías, ¿cómo la encuentra? Desesperada, resignada en las
últimas, pero es capaz de traerle consuelo, asegurarle que Dios
va a proveer para ella y para su hijo. Hay un versículo, vayan
a Segunda de Corintios, por favor. Hay un pasaje que habla de la
capacidad que tienen los creyentes de consolar a otros. En Segunda de Corintios, capítulo
uno, versículo tres, dice lo siguiente bendito sea
el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo Padre de misericordias
y Dios de toda consolación quien nos consuela en todas nuestras
tribulaciones de esta manera con la consolación que nosotros
mismos somos consolados por Dios también nosotros podemos O sea, cuando tú ves a alguien
inconverso, en apuros, que necesita consuelo, y lo primero que viene
a tu mente es, yo no puedo consolar a esa persona. No tiene a Dios. Se está dirigiendo al infierno.
Si le comparto el evangelio, ¿qué consuelo le voy a llevar
si no? Se va a ver peor el asunto. Dios dice que no es así. Los
que más tenemos que dar somos los creyentes. Los más capacitados
para consolar al mundo somos nosotros. Elías ya tenía su consuelo. Estaba en paz, estaba confiado
en Dios y le ofreció el mismo consuelo a otros. Como creyentes,
las situaciones difíciles son las mejores oportunidades que
tenemos para dar testimonio a otros. ¿Pero cuántas veces las dejamos
pasar? ¿Cuántas veces nuestros conocidos han estado en aprietos
y no hemos dicho nada y hemos dejado pasar esa oportunidad? Cuando no creyentes te ven a
ti calmado, en paz, en medio de la tribulación, Eso tiene
un efecto profundo sobre ellos. Causa una especie de envidia. Algo que no entienden. Les llama
la atención. Y a ti te da la oportunidad de
ofrecerles esperanza a ellos también con las buenas nuevas
del Evangelio. La segunda lección la vemos en
la respuesta de la viuda. ¿Cuál fue la respuesta de la
viuda? Elías le dio esta promesa. le ofreció consuelo, le ofreció
la palabra de Dios no eran sus palabras era la palabra de Dios le ofreció una promesa de lo
que sucedería si ella obedecía si ella iba primero a prepararle
un pan a él y ella respondió en fe ya lo leímos creyó la promesa
que Dios le dio por medio de su profeta y a veces nos asombra ¿Cómo hay
hermanos que están dispuestos a dar todo por servir a Dios? Por servir a los siervos de Dios.
¿Pero es por qué? Porque creen las promesas. La
viuda que hizo, Elías, ella dijo, no, espérame un tantito, te voy
a explicar. Le explicó, Elías le ofreció
una promesa de la palabra de Dios y la viuda que hizo creyó
la promesa de Dios. Entonces nosotros nos sorprendemos
cuando hay hermanos dispuestos a dar todo por servir a Dios.
¿Por qué lo hacen? Porque creen las promesas de
Dios. Él promete que habrá recompensa por ese servicio. Cristo promete
en el Nuevo Testamento el que recibe a un profeta porque es
profeta. Es decir, sólo porque es un hermano,
sólo porque es un siervo de Dios, recibirá recompensa de profeta. Y el que recibe a un justo porque
es justo, recibirá recompensa de justo. Cualquiera que da a
uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente porque
es mi discípulo, de cierto os digo, jamás perderá su recompensa. Entonces, la segunda lección
para nosotros Primero es, nosotros los creyentes estamos equipados
para dar consuelo al mundo. Segundo, hemos de ser imitadores
de esta viuda. Lo que sea que tengamos, lo que
sea que tienes, sea poco, sea mucho, debemos estar dispuestos
a darlo para el reino de Dios, para servir a sus siervos. Lo
que sea que tengas, úsalo. para el señor y si tu respuesta
es pues hermano yo tengo muy poco la viuda tenía mucho la
viuda tenía dos pañes nada más y le dio la mitad al señor y
el señor la recompensó en tercer lugar y aquí es donde vamos a
pasar la mayor parte de este estudio En tercer lugar, esta
historia de la viuda es una excelente ilustración sobre la soberanía
de Dios y la doctrina de la elección. Dios es soberano en la salvación
de las almas. Los invito a abrir sus Biblias
en Lucas capítulo 4. Este tema de la elección es el
punto principal el tema principal de este sermón aquí en lucas
4 encontramos un comentario que cristo mismo hizo en referencia
a esta historia que acabamos de leer de primera de reyes un
comentario que cristo mismo hizo sobre la viuda de sarepta comenzamos
en lucas capítulo 4 versículo 23 ahora que estaba pasando aquí
Cristo ya había comenzado su ministerio público, ya había
comenzado a hacer milagros y señales para confirmar quién era Él y
para sustentar la Palabra de Dios que Él traía, señales como
las que comentábamos al principio del estudio, o sea, no sólo milagros,
señales. que confirmaban, autentificaban
la palabra de Dios y sus mensajeros. Entonces llega Jesús a Nazaret,
que era el lugar donde había crecido, a Jesús se le conocía
como Nazareno, y comienza a predicarles en la sinagoga. Entonces, Él
les dijo, sin duda me diréis este refrán, médico, sánate a
ti mismo. Hemos oído que sucedieron tantas
cosas en Capernaum. Haz lo mismo también aquí en
tu tierra. O sea, los de Nazaret habían
viajado rápido la noticia de Jesús. Los de Nazaret ya habían
escuchado acerca de los milagros que había hecho en Capernaum
y ellos querían una señal también para creer en Él. Querían que
les demostrara con una señal que él era el Mesías. Decían,
médico, nos dices que eres el Mesías, traes el Evangelio, que
hemos de arrepentirnos, demuéstranos, por favor. A ver, vamos a ver. Entonces, en 24 añadió Cristo,
de cierto os digo, ningún profeta es aceptado en su tierra y ahora
los va a hacer enojar. Les recordó de esta historia
de Elías y Nabiud. 25. En verdad os digo que había
muchas viudas en Israel en los días de Elías, cuando el cielo
fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre
en toda la tierra. Pero a ninguna de ellas fue enviado
Elías, sino a una mujer viuda en Zareta de Sidón. También había
muchos deprosos en Israel en el tiempo del profeta Elíseo.
Se acuerdan que Elíseo es el sucesor de Elías, el que toma
su manto después de que Elías es llevado en el carruaje de
fuego y pasa a algo similar donde Eliseo cura a un leproso de otro
país, habiendo muchos leprosos en Israel que no curó, pero llega
este de otro país y lo sana. Entonces Cristo dice, había muchos
leprosos en Israel cuando Eliseo cura a Namán, pero ninguno fue
sanado sino el sirio Namán. Y esto no les gustó nada. Al
oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira y
se levantaron y le echaron fuera de la ciudad. Luego le llevaron
hasta un precipicio del monte sobre el cual estaba edificada
una ciudad para despeñarle, pero él pasó por en medio de ellos
y se fue. Muchas cosas se desprenden de
esto. La historia de la viuda y Elías es una gran ilustración
de la soberanía de Dios en la salvación de las almas. Es una
gran ilustración de su soberanía en elegir a quien salva. Jesús le dice a todos los judíos,
había muchas viudas en Israel cuando Dios envió a Elías a esta
viuda de Silón. Había muchas viudas judías igual
de desesperadas, igual de hambrientas, pero la única a la que fue enviada
el profeta o a la que fue enviada el profeta fue la viuda de Sidón.
¿Eso qué significa? Dios no escoge a quien esperaríamos. a quienes debiera escoger según
nuestra lógica humana. Traspasa naciones, traspasa razas,
fronteras, y escoge a quienes nosotros no esperamos. Nosotros esperaríamos que la
gracia de Dios se hubiera limitado a alguien del pueblo de Israel,
que Dios hubiera mandado a Elías a una viuda judía, pero se fue
a otra nación, a una ciudad llena de adoradores de Baal, y alcanzó
a una viuda. Como dice Dios en Isaías, y como
después repite Pablo en Romanos, fui hallado entre los que no
me buscaban. Me manifesté a los que no preguntaban
por mí. Ahora, voy a meter aquí una ilustración
para, espero, con la ayuda de Dios, ilustrar mejor esto de
la elección. Es una historia que he escuchado
varias veces en los sermones de un buen hermano que es útil
para ilustrar cómo funciona la elección de Dios. Cómo funciona
la doctrina de la elección. Es una historia verídica. Esto
pasó, salvo real. Es una historia de unos niños
que estaban jugando béisbol en los Estados Unidos En Estados
Unidos hay mini-béisbol, mini-fútbol y con todo y casco. Aquí también
en algunos lugares en México también hay, ¿no? Entonces están
jugando los niños béisbol y durante el juego a uno de los niños que
estaba jugando le cayó un rayo. Ahora, lo raro o lo sorprendente
de que le cayera el rayo al niño es que el béisbol no se juega
en la lluvia. Yo he estado en partidos reales,
profesionales donde se para el partido o no comienza o se para
el partido hasta que se acabe la lluvia y luego tienen que
secar el campo y no puede haber rayos, etc. El béisbol no se
juega en la lluvia, si llega a haber tormenta o si hay relámpago
cerca se suspende el partido, no los dejan seguir. Pero no
les habían parado el juego porque no había tormenta. estaban jugando
bajo un cielo azul, con buen clima. El rayo vino de una tormenta
que estaba como a 12 o 13 kilómetros de distancia. De ahí vino el
rayo que le dio al niño. El relámpago cruzó 13 kilómetros
de cielo despejado para pegarle a este muchacho. Fue un evento
obviamente muy triste, pero es una buena ilustración de cómo
funciona la soberanía de Dios. Dios designó que le cayera ese
relámpago a ese niño, que no estaba ni cerca de una tormenta.
Nadie se hubiera esperado que le cayera, pero así Dios lo ordenó. En el caso de la viuda, la gracia
de Dios pasó por alto a toda la nación de Israel. los pasó
por encima y le cayó esta viuda de Sarepta. Ella estaba lejos de Dios, lejos
de los mensajeros de Dios, lejos de la palabra de Dios. Pero no
es así. ¿Cómo funciona? No es... La gracia de Dios no funciona
así, como en esta ilustración. Tú estabas buscando a Dios el
día que te encontró a ti, si es que le conoces. Hay personas
el día de hoy que te pueden contar cómo Dios pasó por encima a muchos
otros, al parecer más cercanos, al parecer más indicados para
llegarles a ellos. Esta semana, si no los han visto,
bueno, yo sé que muchos no están en Facebook, en redes sociales,
pero si están y no han visto los videos de los testimonios
que subieron en esa, los invito a que los vean estaba viendo
algunos de esos videos de los testimonios que dieron los hermanos
en esa antes de ser bautizados y el hermano Mauricio contó cómo
Dios usó a una persona en Guatemala él estando en México Dios usó
a una persona en Guatemala por medio de una red social que lo
dirigió a ir a la iglesia en esa sorprendente Es como el caso
del niño, como el caso de la viuda. Dios sigue obrando soberanamente
hoy. Y lo que Cristo les estaba diciendo
a los judíos de Nazaret es que Dios en su soberanía estaba pasando
por alto a muchos de ellos, que se consideraban los más indicados,
los más merecedores. Los estaba pasando por alto para
salvar a otros. ¿A quiénes? A los gentiles. Le
recordó que esto ya había sucedido antes, que Dios pasó por alto
a muchas viudas judías cuando escogió a la viuda de Sidón. Eso no les gustó, lo trataron
de matar, pero ¿cómo funciona la lección? Así. Así opera Dios. ¿Cómo opera?
Como estas ilustraciones. Vamos de nuevo a nuestro texto
en Primera de Reyes. Vemos que antes de que la viuda
supiera nada. La viuda ahí está. Se está secando
su arroyo. Se está preparando para morir.
Antes de que ella siquiera viera a Elías. Dios había hecho una
elección divina. le dijo a Elías en el versículo
9 levántate ve a Zareta de Sidón y habita ahí he aquí yo he dado
orden ahí a una mujer viuda que te sustente la doctrina de la elección es
algo muy claro en la Biblia pero a muchas personas les cuesta
creerla no les gusta igual como no les gustó a estas personas
en Nazaret con quienes Cristo hablaba Muchas personas ven la
gracia de Dios o la elección de Dios como algo que excluye
en vez de algo que incluye. Ellos ven la elección como Dios
cerrándole la puerta a miles que podrían ser salvos. Como
Dios negándole la entrada a miles que merecen o desean la salvación. Pero tienen un concepto completamente
erróneo, completamente equivocado. ¿Qué es un concepto correcto
de la elección? Les voy a dar otra ilustración. Si el mundo fuera un rascacielos
lleno de personas, yo supongo que muchos vieron hace poco que
se incendió un rascacielos en Dubai alrededor de año nuevo
y al lado estaba el el Burj Khalifa, no me acuerdo cómo se llama,
uno de los más altos del mundo o el más alto, el ingeniero después
consulten con él, yo no soy tan conocedor pero estaba todo puesto
con fuegos artificiales y transmitieron el espectáculo con el edificio
quemándose a un lado entonces imagínense que el mundo es como
un rascacielos incendiado con todos adentro
y viene alguien que se para con un megáfono afuera del edificio
y les empieza a gritar ¡sálganse de ahí! hay un incendio todos
van a morir si se quedan ahí adentro Pero la única respuesta
que recibe es que todos se le quedan viendo así con caras feas
y le sacan la lengua y como que está loco, se burlan de él y
le contestan que no se van a mover. Aquí nos quedamos, aquí nos gusta,
no vamos a salir. Esa es la respuesta natural de
todos los hombres al Evangelio. Si no fuera porque Dios hace
un milagro en el corazón de algunos, nadie se salvaría. Dios ha mandado
predicadores a todo el mundo para advertir a los hombres que
están en el edificio, que se está quemando. Los ha mandado
con megáfonos. Dios les advierte, les dice,
sálganse de ahí, crean el Evangelio, arrepiéntanse. ¿Pero cuál es
la respuesta de todos nosotros por naturaleza? La Biblia dice,
todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó
por su camino. Y luego Cristo dice, nadie puede
venir a mí a menos que el Padre que me envió lo traiga. y yo
lo resucitaré en el día final. Nadie responde por sí mismo,
nadie se arrepiente, nadie acude a Cristo a menos que Dios en
su gracia salvadora los mueva a hacerlo. A menos que Dios haga
un milagro en nuestro corazón y que produzca la respuesta a
su llamado. Dios en su gracia a algunos no
nos deja hacer lo que quisiéramos hacer. En el caso de muchos,
Dios llega, tumba la puerta y nos saca arrastrando del edificio. Pero si no fuera por eso, si
no fuera porque Dios escoge a algunos en su gracia y toma la iniciativa,
nosotros no lo buscamos, Él es quien nos busca. Y si no fuera
así, nadie se salvaría. En la historia de la viuda vemos
esa elección divina. Dice el versículo 9, he designado
a una mujer viuda. La viuda estaba buscando a Dios.
Dios la designó. También vemos en la historia
de la viuda que Dios usó un instrumento humano. Le dijo a Elías, levántate,
ve a Zareta de Sidón. Dios mandó un predicador. Leemos en Romanos, ¿Cómo, pues,
invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán aquel
de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien
les predique? Romanos 10, 14 Dios mandó a un
hombre Dios usa medios, por eso leíamos al principio ¿Quiénes
son los que están equipados para consolar? Los creyentes Es nuestra
responsabilidad el apóstol Pablo hablando de
su misión de predicar la palabra de Dios para ser usado en la
salvación de los escogidos dijo todo lo sufro a favor de los
escogidos todo lo sufro para alcanzar a los escogidos cuésteme
lo que me cueste no importa para que ellos también obtengan la
salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna si somos creyentes
tenemos una comisión tenemos una orden del señor de predicar
de compartir el evangelio donde sea que nos haya puesto en cualquier
esfera que estemos no puedes llevar el evangelio a la dirección
equivocada hace poco nos regresaron una
carta al cartero no la regresaron que porque la no encontraron
a quien tenía que estar estaba mal la dirección y no la regresaron
bueno pues con el evangelio no va a pasar eso nunca no puedes
ir a la dirección equivocada no puedes equivocarte de puerta
no puedes compartirle a la persona equivocada nunca es un error
compartir el evangelio y Dios usa eso para alcanzar a sus elegidos
Regresando a la viuda Ya vimos, hubo una elección divina Dios
la escogió Luego mandó un instrumento humano que le predicara En tercer
lugar, Dios la llamó Dice el versículo 9 He aquí, yo he dado
orden Subrayar orden Ahí, a una mujer viuda que te sustente He
dado una orden a una mujer viuda ¿Qué significa eso? Cuando Dios
le dijo estas palabras a Elías, la mujer no sabía ni quién era
Elías. No sabía que venía Elías, no
sabía que llegaría. Lo que Dios estaba diciendo aquí
es, esta mujer está en mi plan. Esta mujer está en mi plan. En mi providencia ella está ordenada
a hacer esto, aunque ella ni lo sabe todavía. Yo voy a obrar un milagro en
ella. ¿Qué es lo que pasa con todos los creyentes? Todos los
que son creyentes el día de hoy, Dios no estaba en su noticia,
pero Dios hizo un milagro en algún punto de sus vidas. Así
es con todos los que son salvos, así es con todos los que serán
salvos. Cristo dijo, mis ovejas, oyen mi voz. Los escogidos de
Dios responden a su llamado y no importa si son los menos indicados,
si son los que menos esperaríamos tú y yo, hay un llamado especial
en el corazón de todos los que llegan a ser salvos. Si hoy escuchas
el llamado de Dios en tu corazón, no es por accidente. Si cada
vez que vienes a la iglesia te sientes mal y te vas enojado
o te vas tratando de olvidar lo que escuchaste, no es un accidente. Dios te está llamando. Dios llamó a la viuda como si
fuera un relámpago, pasando por alto a miles para caer en ella,
la que menos esperaríamos. Algo muy similar pasó en la vida
de Pablo. Pablo era un hombre que se dedicaba
a perseguir a los creyentes. Los obligaba a blasfemar. Los
arrastraba a la cárcel. Era el terror de los creyentes
en esa época. Probablemente hasta habían creyentes
que oraban porque Dios lo matara. Señor, mátalo. Acaba con él. Pero él era uno de los elegidos
de Dios. Dios salvó al que menos esperaban, igual como el rayo
que le pegó al niño, que estaba jugando lejos, nadie lo entendió. ¿Cómo? ¿Dónde está la tormenta?
¿Qué pasó? Dios llamó a Pablo por su gracia
el día que lo tiró de su caballo camino a Damasco. Y así lo explica
él en Gálatas. Pablo dice, Dios me llamó por
su gracia en Gálatas. para revelar a su hijo en mí. Gálatas 1, versículos 15 y 16.
Entonces, de nuevo, seguimos regresando a la viuda. Hubo una elección divina, Dios
mandó un predicador, la llamó de manera especial, y también
hubo una respuesta de fe en la vida de la viuda. ¿Quiénes llegarán
al cielo? Según la palabra de Dios, los
que creen. Somos salvos por medio de la
fe. Vamos a volver a ponernos en los zapatos de la viuda por
unos momentos. Llega Elías, le pide un vaso
de agua, ella es muy amable, deja lo que está haciendo, se
dirige para traerle el agua, pero cuando está en Le pide lo último que tiene.
Su último recurso. Ya nos falta poco. Este es el
esfuerzo final. Elías le pide lo último que tiene. Todo lo que tenía. Y ella le
explica, a Elías le dice, vive Jehová tu Dios, no tengo pan.
solamente un puñado de harina y una tinaja con un poco de aceite
en una botella. He aquí que estaba recogiendo
un par de leños para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo a fin
de que lo comamos y mugamos. Y Elías le contesta, no tengas
temor, hazlo, pero tráeme a mí una pequeña torta. Y así ha dicho
Jehová, Dios de Israel, la harina de la tinaja no se acabará, el
aceite de la botella no faltará hasta el día en que haya lluvia. ¿Qué tal que Elías nos hubiera
pedido eso a nosotros? Imagínense el hambre que tenía
esta mujer. Yo creo que nadie de nosotros
ha estado tan hambriento como estaba ella. No sabemos de qué
se está hablando aquí. Pero imagínense, lo más que puedan,
ese tipo de hambre. Y sólo le queda suficiente para
dos panecitos. Está muriéndose. Y luego imagínense
su tristeza, su desesperación, su depresión. Probablemente estaba pensando,
si mi hijo y yo comemos, cada quien su tortilla, nuestra última
tortilla al mismo tiempo, vamos a morir casi al mismo tiempo.
O sea, así no voy a tener que soportar yo que él muera y yo
viva mucho tiempo más, o que yo muera y él soporte mucho tiempo
más sin mí. Si comemos los dos al mismo tiempo,
a lo mejor nos vamos casi juntos. Y cuando Elías le pide de su
comida, la Biblia no lo dice, pero yo me imagino que le respondió
llorando. en llanto. Yo no creo que habría
podido responder a esa solicitud sin llorar. Sólo me alcanza para
dos panes, dos tortillas, uno para mí, uno para mi hijo, y
después vamos a morir. Y Elías, no te preocupes, Dios
no va a permitir que se acabe tu comida, hazme un pan primero.
¿Cuántos de nosotros hubiéramos hecho lo que hizo la viuda? ¿Cuántos
habríamos creído y obedecido las palabras de Elías? Esta es una gran ilustración
de lo que es entregarte a Cristo como tu Salvador. Esto es importante,
pongan mucha atención. Lo que es creer en Cristo y entregarle
toda tu vida. Para obedecer a Elías, esta viuda
tuvo que abandonar toda confianza en ella. en lo que ella sabía,
en lo que ella tenía en sus medios, y confiar en la promesa de Dios. Cuando alguien llega a ser salvo,
tenemos que abandonar de igual forma toda confianza en nosotros
mismos, en nuestra propia bondad. Y eso va en contra de la naturaleza
del hombre. Al hombre no le gusta creer que es un pecador, que
fuera de Cristo está perdido, que nada puede hacer para salvar
su propia alma. La viuda tuvo que dejar todo
en las manos de Dios para obedecer esa petición. Tuvo que dejar
todo en las manos de Dios, todo lo que tenía, lo último, y someterse
a Dios. Y la persona que llega a creer
en Cristo hace lo mismo. Todo lo deja en las manos de
Dios. Dice Señor, como dice el himno, haz lo que quieras de
mí. Si tú no has dejado todo en las
manos de Dios, como lo hizo la viuda, todos tus recursos, todo
tu dinero, tu familia, tu vida, todo, entonces no le conoces. No puede haber nada que se interponga. Nada que no estés dispuesto a
dar. Nada que no hayas dejado a los pies de Cristo. Si tu experiencia
de salvación es, pues hermano, yo soy salvo, pero yo no tuve
que dejar nada. Yo cuando llegué a conocer a
Cristo, no tuve que dejar nada. No tuve que someterme en nada.
No tuve que cambiar. No me costó nada. Entonces no
le conoces. Nadie se confunda. Y cuando hablo aquí del costo,
no estoy hablando de ganar la salvación, no estoy hablando
de comprarla, no estoy hablando de merecerla. Cristo pagó. El sacrificio de Cristo es lo
que te salva. Pero cuando acudes a Él, dejas
todo a sus pies. Tus pecados favoritos, tu carrera,
No te reservas nada. No hay nada que no estés dispuesto
a dar o a dejar. Si es lo que Dios te pide. La
viuda creyó la promesa de Dios. Me recuerda a Abraham cuando
dice, Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia. La
viuda respondió en fe a las palabras de Elías. Y esa fe tuvo un precio. Se sometió en todo hasta dar
lo último que tenía para comer. Entonces el punto es que cuesta
algo entregarte a Cristo. Yo no quiero que nadie salga
de aquí pensando, ah, sí, yo fui salvo hace muchos años. ¿Y
qué ha costado tu fe? ¿Qué has tenido que dejar? Ah,
no, hermano, este, sigo igual, como antes. Sólo que ya no voy
a ir al infierno. No, esa no es la verdadera fe. Creer realmente es actuar en
base a la fe, es entregarte. El costo puede ser enfrentarte
a tu familia católica, puede ser dejar una profesión, una
ocupación que no le agrada a Dios, puede ser irte de misionero y
dejar todo, puede ser abandonar tus sueños de grandeza en este
mundo, o puede ser poner a disposición
de Dios los últimos dos panes que te quedan como esta viuda
entonces ella fue e hizo conforme a la palabra de Elías y comieron
él y ella y su familia por mucho tiempo caminándonos a cerrar vemos que la viuda se puso a
servir Cuando Dios te salva, te salva para que te pongas a
trabajar en su reino. Si dices ser salvo pero no estás
buscando servir a Dios, no estás buscando oportunidades de servicio
para dar de tu tiempo, de tu dinero, de tus dones para servir
a Dios, algo anda mal. Habrá una recompensa. Leímos
al principio que el que recibe a un profeta porque es profeta
recibirá recompensa de profeta. ¿Eso qué significa? Cuando lleguemos
al cielo, vamos a ver, ¿dónde está Elías? Quiero platicar con
Elías. Ahí va a estar Elías y al lado
va a estar la viuda. Y Dios va a decir, aquí está
Elías y aquí está la mujer que le dio de comer. también siendo
recompensada en el cielo. Dios es fiel a sus promesas. Y por último, voy a regresar
un momento a la ilustración que vimos del rayo que cae sobre
las personas más inesperadas. La pregunta para nosotros el
día de hoy, especialmente todos los que han sido criados en un
hogar cristiano, compadres cristianos bajo la predicación del evangelio
toda su vida o la mayor parte de sus vidas todos ustedes deberían de ponerse
a pensar qué pasa si Dios me pasa por alto a mí si piensas que porque siempre
has venido porque tus papás son creyentes porque tus amigos son
creyentes entonces tú estás bien Dios te puede pasar por alto.
El himno que cantamos hace rato, el 190, originalmente se llama,
Señor, es un ruego a Cristo, Señor, no me pases por alto. Dios te puede pasar por alto.
Igual como pasó por alto a muchos en Israel, alcanzando a alguien
que estaba lejos. Pablo cuando hablaba de sus esfuerzos
para predicar a los judíos decía que quería provocarlos a celos. ¿No sería una lástima? ¿No sería
una tragedia que Dios te pasara por alto y trajera a otro que
nunca había pisado dentro de una iglesia verdadera? ¿Piensas que sólo porque estás
aquí Dios no te puede pasar por alto? Dios pasa por alto a muchos. pasa todos los días, pasa todos
los días. ¿No te preocupa eso? Yo quisiera
creer que todos los que estamos aquí, y no estoy hablando solo
a jóvenes, jóvenes, adultos, que han crecido en esta iglesia,
Si regresáramos en 50 años, yo quisiera creer que todos seguirían
aquí, salvos por la gracia de Dios, ocupados en servirle, pero
la realidad es que en muchos casos eso no pasa. Hay muchos
hermanos aquí, en nuestras iglesias, que si les preguntas, bueno,
mamá, ¿y tú cómo llegaste aquí? Pues yo crecí como guadalupano.
O yo crecí como drogadicto. o mi papá era un alcohólico mis
papás eran abusivos yo estaba lejos de Dios pero el Señor me
salvó como un relámpago que pasó por alto a muchos que estaban
cerca y me alcanzó a mí Pablo predicaba así a los judíos y
se enojaban los judíos pensando que Dios los pasaría por alto
a ellos a favor de los gentiles si tú eres joven Si eres viejo,
sea cual sea tu caso, no pienses que no estás en peligro. Si no
conoces a Cristo hoy, Dios te puede pasar por alto. Busca a
Cristo. Pídele que haga un milagro en
tu corazón, que cambie tu corazón, que te dé fe salvadora. ¿Estás dispuesto a dejar todo
como la viuda de Zareta y entregarte a Cristo como Señor y Salvador? ¿Has llegado a ese punto en tu
vida? Si sí, llénate de gozo el día de hoy. Llénate de gozo,
que Dios te alcanzó como un relámpago. Regocíjate en la salvación de
Jehová, y si no, le rogamos a Dios que así sea contigo vamos a orar
padre te damos gracias por el mensaje del día de hoy que es
tanto un motivo para regocijarnos si te conocemos para llenarnos
de alegría de gozo sabiendo que tenemos lo más valioso que estando
lejos tú nos buscaste nos encontraste que a pesar de que nosotros no
tenemos ningún mérito y no te buscábamos nos encontraste Señor
Señor sabemos que todas las personas que están aquí bajo el sonido
de tu palabra han sido invitadas a entregarse a Cristo a creer
han experimentado algo de tu gracia en este llamado Señor,
te pedimos que tengas misericordia de ellos. Que dejen todo a tus pies, Señor. Que se dejen de aferrar aquello
que más aman en esta vida y se aferren a Cristo y encuentren
el verdadero significado de la vida, la verdadera vida. Te pedimos todo esto en el nombre
de Cristo Jesús. Amén. Vamos a cantar de nuevo el himno
190.
04 Elias Harina y Aceite
Series Elias el Tisbita
Dios obra en formas que nunca esperaríamos. También escoge a quienes no esperamos, y pasa por alto a muchos que nos parecen más cercanos o más probables candidatos.
| Sermon ID | 87191633202634 |
| Duration | 1:13:36 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Kings 17:7-16; Matthew 10:41-42 |
| Language | Spanish |
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