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porque hoy justamente queremos
hablar y tratar un tema que aunque lo vamos a iniciar hoy más adelante
vamos a traer algunas escuelas dominical más relacionado con
las misiones y hemos titulado este breve estudio las misiones
una labor titánica para hombres simples una labor titánica para
hombres simple y si van conmigo al libro de Isaías el evangelio
del antiguo testamento y vamos al capítulo 54 vamos a encontrar allí un texto
muy interesante Isaías 54 versículo 2 Nos dice este texto, ensancha
el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones, sean extendidas,
no seas escasa, alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. porque te extenderás a la mano
derecha y a la mano izquierda, y tu descendencia heredará naciones,
y habitarás en las ciudades desoladas." Este pasaje, hermanos, fue el
que utilizó un predicador en el 1792 para animar a un grupo de pastores
que con él estaban para apoyar la obra misionera. Él era un
aspirante a las misiones y su corazón estaba que ardía como
el corazón de Jeremías por llevar la palabra a aquellos que no
conocían del Señor. Este hombre llegó a tener sueños
donde veía como millones de almas se iban al infierno y esto no
lo dejaba dormir. El mismo llegó a expresar que
esas visiones eran un tormento para él y que lo encomiaban a
tomar una decisión, hacer algo para poder llevar la palabra
de Dios a aquellos que no conocían el evangelio y este hombre había
se había reunido con un grupo de pastores en lo que cada año
tenían una conferencia pastoral y el año anterior en la conferencia
anterior, o sea en 1791 él llevó toda una investigación que había
hecho acerca de una isla llamada Tahití en el mar pacífico donde
millones que vivían en esa región no habían ni siquiera escuchado
el nombre de Dios y no habían escuchado nada del Evangelio.
Así que el hombre antes de ir a la reunión hizo su tarea. El
hombre recogió toda la información, investigó en varios libros y
llevó una propuesta para llevar a cabo las misiones entre los
paganos. pero en el 1791 él no vio resultado
o no vio el resultado que esperaba ante esta investigación y algunos
de los pastores llegaron a decir que había que ser muy prudente
antes de iniciar una obra misionera fuera de Inglaterra por lo que
al año siguiente Este hombre fue invitado a predicar dentro
de la conferencia y el texto de Isaías 54 que leímos fue el
texto que él usó para predicar esa mañana. Y hermanos, predicó
ese mensaje con dos puntos muy sencillos. Su bosquejo fue muy
sencillo. Leyó Isaías 54, los versículos
2 y 3 y tituló su mensaje en dos puntos. Espera grandes cosas
y esfuérzate para hacer grandes cosas. Ese fue su sermón. Muchos
de ustedes conocen a este hombre, su nombre es Guillermo Carey
o como algunos le llaman William Carey. Misionero que fue a la
India y que por años trabajó allí en la obra misionera. Ahora
hermanos, Cuando este hombre predicó este mensaje, procurando
convencer a sus compañeros pastores de la importancia de la obra
misionera, produjo en ellos una gran inquietud y muchos fueron
convencidos. Pero adivinen qué, la reunión
o la conferencia estaba a punto de terminar y no se había tomado
ninguna decisión con relación a las misiones. Eso se parece
mucho a nosotros. Muchas veces tenemos temas, tenemos
situaciones, la planteamos y nos emocionamos y decimos, sí, tenemos
que hacerlo. Pero la emoción o el ánimo dista
mucho de las acciones que tenemos que tomar para llevar a cabo
ese trabajo que vemos necesario. Y es que se necesita algo más
que simplemente la intención. Se necesita la pasión. Y si algo
caracteriza a cada uno de los misioneros que podemos ver en
la historia, es una pasión, es una necesidad impuesta, como
decía el apóstol Pablo, de poder llevar ese evangelio a aquellos
que no lo conocen y esa necesidad es tal en su corazón y en su
alma mis amados hermanos que están dispuestos a hacer lo que
sea y convencer a quien sea para que les sea revelada esa necesidad
que ellos también están viendo y poniendo una nota de balance
aquí veremos un poquito más adelante no es que los demás hermanos
en la iglesia no tengan el espíritu que este hermano tiene simplemente
hermanos hay cosas que Dios se las ha revelado a algunos de
una manera más patente más sensible y mucho más visible que a otros
porque definitivamente algo que podemos dar como cierto es que
no todos en la iglesia tenemos la misma pasión evangelística
y no todos tenemos el mismo amor por las misiones que tienen algunos Pues Gary suplicó entonces a
Fuller que estaba allí en la reunión y que era uno de los
pastores de mayor influencia a que hicieran algo para predicar
este evangelio a aquellos que no lo conocían. Y él sabía que
si lograba convencer a Andrew Fuller podía haber algún tipo
de resultado por el respeto y el rango que este hombre tenía dentro
de los bautistas en Inglaterra. Así que, luego de haberlo convencido
y de hacerle ver la necesidad de llevar el evangelio a otro
lado, entonces Fuller persuadió a los pastores a que formaran
una sociedad para las misiones. y aprobaron entonces ese mismo
año en 1992 que en la próxima reunión de octubre de ese mismo
año ellos se centrarían en ver las posibilidades de iniciar
la obra misionera y fue allí entonces donde La pasión de Kerry
debordaba a todos los presentes. Y él dijo convencido de que la
organización misionera se habría de formar, que todos los recursos
que obtuviera de la venta de sus libros que ya escribía, iban
a ser donados para la obra misionera. Hermanos, si la obra misionera
no había comenzado, solo le dijeron, en octubre vamos a hablar de
eso. Pero él estaba tan convencido de lo que el Señor iba a hacer
en medio de ellos, que desde ya él puso el primer grano de
arena. Y así nació, hermanos, la Sociedad
Bautista Particulares para la Propagación del Evangelio entre
los Paganos en el mil novecientos noventa y dos. Mil setecientos
noventa y dos. Y la vida de Guillermo Carrey
es, hermanos, una de las muchas que pudiéramos tomar como punto
de partida para nosotros ver que las misiones son una obra
titánica encomendada a hombres simples. Nosotros pudiéramos
citar junto con él a Hudson Taylor, pudiéramos citar de los más recientes
a Arif Khan. pudiéramos hablar de los David,
David Brainerd y David Livingstone, de quien también hablaremos un
poquito más adelante. Pero las misiones, hermanos,
siempre, siempre han nacido de hombres con un celo y un amor
por las almas perdidas que parece desbordar al común de los creyentes. Si nosotros vemos la historia
y la vida del apóstol Pablo, nosotros encontraremos que todas
las misiones han nacido de hombres con un celo evangelístico, un
celo por la propagación del evangelio, aquellos que no lo conocen, que
desborda al común de los creyentes. Desborda ese amor por las almas
perdidas. Y muchas veces ese amor y ese
celo es incomprensible. o más bien incomprendido por
muchos. Y la razón por la que muchos
no llegamos a comprender ese celo, esa pasión, ese amor, es
porque nosotros no logramos entender el impacto y la importancia que
tienen las misiones en la vida de la iglesia. República Dominicana
es el efecto de una obra misionera de hace años. y una obra misionera contra viento
y mareo hermanos porque cuando se empezaron a escribir la primera
biblia reina valera y llegaron a ese país en contrabando cuando
la corona en españa se dio cuenta de eso mandó a recoger todas
esas biblias y a quemarla y adivine dónde se quemaron las últimos
los últimos ejemplares de la reina valera que se habían impreso
en santo domingo aquí se quemaron los últimos ejemplares de esas
biblias porque hasta aquí vinieron los españoles rastreando ese
evangelio que se estaba predicando y que no era conforme a la corona
o a la reina. Pero Dios tuvo misericordia de
nosotros y los misioneros no se detuvieron de venir a este
país. Así que ese amor que parece a
veces ser incomprensible es una obra titánica, y es titánica
por la cantidad de efectos negativos, de muro, de dificultades que
se encuentran para llevarlo a cabo. Y nosotros pudiéramos preguntarnos,
pero entonces, ¿por qué una obra tan titánica tiene que ser llevada
a cabo por hombre simple? Y la respuesta, amados hermanos,
es muy sencilla y la vemos en la vida del apóstol Pablo. La
razón es que toda la gloria tiene que ser para Dios. Porque la
misión o las misiones son una obra de Dios mismo. Por eso Gedeón
no pudo ir con un batallón a la batalla. Fue con 300 hombres. Porque allí el nombre de Dios
iba a ser tenido como merecía y la gloria no iba a ser dada
al número de sus ejércitos. Entonces, ¿cuál es el propósito
que tienen las misiones? Las misiones tienen como propósito
llevar el Evangelio de Cristo a aquellos en cualquier lugar
que lo precisen. A aquellos que en cualquier lugar
precisen de conocer al Señor. aquellos que están en necesidad
del evangelio de reconocer sus pecados y que puedan ver lo que
nosotros vemos, oímos y experimentamos. Eso fue lo que le dijo Pedro
en el discurso de Hechos capítulo 4 a aquellos hombres cuando cuestionaban
el por qué y en qué nombre habían hecho el milagro de aquel hombre
y él le dijo bueno es que nosotros estamos hablando lo que hemos
visto y oído El evangelio no es una invención del hombre y
por lo tanto las misiones tampoco son una invención del hombre.
Es una necesidad llevar el evangelio a aquellos que no lo conocen
porque las escrituras nos dicen que el fin vendrá cuando todos
en todos los lugares hayan escuchado el evangelio. Cuando todos en
todos los lugares hayan escuchado el evangelio entonces vendrá
el fin. Y amados hermanos ese propósito
de las misiones que es llevar el evangelio de Cristo a cualquiera
en cualquier lugar está encomendado a hombres y mujeres que ya han
experimentado el gozo de la salvación y que son despertado a poder
llevar este evangelio a aquellos que no lo conocen. de ahí que
las misiones en primer lugar y sólo veremos tres puntos en
esta mañana las misiones en primer lugar hermanos son o precisan
de un llamado precisan de un llamado si nosotros vamos al
evangelio de mateo al texto clásico de la gran comisión vayan conmigo
por favor En Mateo 28 versículo 16 nosotros
encontramos el pasaje clásico de la gran comisión pero aquí
vamos a ver dos detalles muy interesantes con relación al
llamado a las misiones nos dice este texto versículo 16 de Mateo 28 Pero
los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús
le había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron.
Pero algunos dudaban. Y Jesús se acercó y les habló,
diciendo, Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos
a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que
os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros
hasta el fin del mundo. Hay dos detalles que saltan a
la vista en este pasaje, hermanos. Y lo primero es que Dios llamó y encomendó a
once. Eso es lo que dice el texto.
Que los once recibieron una encomienda. Y esa encomienda viene producto
de qué? De un llamado. El Señor no mandó
a todos los que habían creído hasta ese momento en Israel a
las misiones. ¿Mandó a quienes? A once. El
texto nos muestra claramente que Dios llamó y encomendó a
estos once hombres y lo mandó a predicar el evangelio. ¿A dónde?
A todas las naciones. Otro texto dice comenzando desde
Galilea y hasta los confines de la tierra. no todos los que
habían creído podían ir a las misiones lo que nos indican hermanos
que las misiones son un llamado y en segundo lugar vemos en este
texto que no todos por creer pueden ir a las misiones yo sé
que puede sonar como contradictorio porque si todos somos creyentes
todos pudiéramos ir a las misiones y es interesante aquí hermanos
que todos estamos llamados a evangelizar de eso no hay duda a eso nos
manda la escritura todos somos llamados a evangelizar pero no
todos somos llamados a las misiones y la historia nos lo demuestra
Andrew Fuller el hombre que citábamos ahorita que fue de quien Carey
se aferró para promover las misiones. Hermanos, este hombre caminó
todo Europa y no como misionero, sino buscando recursos para que
las misiones crezcan. Él fue un hombre de gran influencia
y fue el secretario de la obra misionera que se levantó en ese
1793, pero él nunca fue a las misiones. Pero de cuanta bendición fue
este hombre en su apoyo a la obra misionera. Y pudiéramos
decir, pero si tanto recurso buscó para ir a la obra misionera,
¿por qué no fue a la obra misionera? Por algo muy sencillo, hermanos.
No tenía el llamado que tenía Kerry. Ahora, ¿dejó de ser una
fuente de bendición, de propagación y una fuente de inspiración? Kerry llegó a decir que uno de
los hombres que más influyeron en su vida y que sembraron tal
pasión por las misiones fue precisamente un hombre que nunca fue misionero
Andrew Fuller hermanos no todos tienen el llamado para ir a las
misiones ahora todos estamos llamados a apoyar las misiones
Todos estamos llamados a apoyar las misiones. Pero hermanos,
la misión es un llamado de Dios al corazón del hombre. Es Dios quien tiene que despertar
esa pasión. Es Dios quien tiene que levantar
esa visión. Es Dios quien tiene que imponer
esa necesidad de una manera particular a los hombres. Cuando alguien
que no es llamado a las misiones se va a las misiones, regularmente
hermano, regresará o fracasará. ¿Por qué? Porque no fue enviado
a las misiones. No fue enviado a las misiones.
El texto de Hechos capítulo 13 nos muestra también hermanos,
cómo y por qué decimos que las misiones son un llamado. Vamos
a Hechos capítulo 13. Es importante que podamos ver
estos textos. Tráigamele por favor el micrófono
a mi hermano Cornelio para que nos lea ese pasaje y para que
nos vayamos desafojando porque ahora mismo viene la pregunta. Hechos capítulo 13, los versículos
del 1 al 3, mi hermano Cornelio. 1, 1. Hechos 13, 1. Había entonces
en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros, Bernabé,
Simón, el que se llamaba Níger, Lucio de Sirene, Manaén, el que
se había criado, junto con Herodes, el de Trarca y Saulo. Ministrando
esto al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo, Apartame a
Bernabé y a Saulo para la obra a lo que lo he llamado. Entonces,
habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. ¿Qué podemos ver en este pasaje
hermanos? La iglesia de Antioquía había muchos hombres y de hecho
el texto nos menciona al menos cuatro en este versículo 1 y
2 ahora de todos ellos a quienes llamó dios para enviarlo a las
misiones a saulo y a quien más y a bernabé
no fueron todos llamados Saulo y Bernabé fueron llamados para
las misiones. Y ahí estaba Lucio, ahí habían
profetas, habían maestros. Estaba también Manaén. Y dice el texto que a Saulo y
Bernabé recibieron el llamado. Ahora el texto hermanos revela
algo más. Y esta es una pregunta que yo
se la voy a hacer a ustedes. ¿Cuál fue el rol de la iglesia
de Antioquía ante el llamado de Dios a estos hombres? Vamos
a ver. El hermano, por favor el micrófono. El hermano Álvarez. ¿Cuál fue
el rol de la iglesia ante lo que Dios había evidenciado y
a quienes Dios había llamado? Oración y ayuno. Oración y ayuno. Para confirmación. Para la confirmación. O sea, la iglesia ayunó y oró
buscando la confirmación del llamado de estos hombres. Hay
algo más allí. ¿Quién me dice? Está la oración
y el ayuno. ¿Quién más? Hermana Leida. Si
te sienta, voy a cogerlo ya. O sea, que no estaban sentados
en su casa, ¿verdad? Viendo el culto por internet, allí iban
a recibir el llamado. Ya lo dije. Dice, ministrando
estos al Señor. Estaban ministrando al Señor
cuando fueron llamados. Pero hay algo más que quiero
que vean en el pasaje. Que tiene que ver con el rol
de la iglesia cuando estos hombres fueron llamados. Le impusieron las manos. ¿Qué
más dice el versículo 3? y lo despidieron. Este detalle
es importante hermanos porque esto responde a una pregunta
que muchas veces se levanta muchas veces se levanta y recuerdo que
fue una de las cosas que algunos hermanos conversábamos cuando
Dante se fue para Honduras ¿Quién es que hace el llamado? Dios
Y cuando Dios hace el llamado, ¿cuál es la labor de la iglesia?
Ayunar, orar y enviar. ¿Qué nos enseña esto hermanos?
No es la iglesia que elige los misioneros. Recuerdo un hermano que ama,
amamos mucho a Dante, pero ese hermano tenía una relación muy
cercana con él y me decía, no es posible. hermano porque no
queríamos ninguno que de antes se fuera pero ese era el llamado
del señor y ese hermano me decía pero es que no puede salir de
él es que la iglesia tiene que mandarlo yo sé que lo que había
en el fondo de su corazón es no te vayas nosotros te queremos
Pero lo que vemos en las escrituras, hermanos, es que Dios es quien
hace el llamado a las misiones. Y la labor de la iglesia no es
entorpecer ese llamado a las misiones, sino ser coherente
con el llamado de Dios. Y aunque nos duela poner la mano,
ayunar, orar, ¿y qué? ¿Y mandarlo? Porque si Dios lo
llama, ¿cómo podemos nosotros ser el obstáculo para el llamado
de Dios? No lo podemos ser. Aunque nos
duela, aunque nos duela. Porque si hacemos una encuesta
hermanos, el 100% de la iglesia no quería que Dante se vaya.
Incluyendo a Francisco y a mí. No queríamos que se vaya. Ahora,
¿quiénes somos nosotros para decirle a Dios? No, espérate
un momentito señor. ¿Y cómo tú te no va a llevar
el hombre? Hermanos, ese convencimiento
llegué luego estudiando estas cosas. pero todavía cuando se
iba era como la gente que se va y se despide 50 veces que
no se quiere ir pero hermanos la iglesia de antioquía
nos muestra cuál debe ser el rol de la iglesia ante el llamado
a las misiones de uno de sus miembros es orar por él ayunar
buscando la confirmación del señor y enviar No vemos, hermanos,
en ninguno de los casos históricos y en la vida del apóstol Pablo
ni en la iglesia de Antioquía, la iglesia haciendo una elección
para saber si lo mandan o no lo mandan a las misiones. ¿Cuánto
están de acuerdo en que se vaya a las misiones? Levantemos las
manos. No, hermanos. Eso no es lo que
vemos en ninguno de los ejemplos ni históricos ni bíblicos. Cuando
Dios llama, la iglesia tiene que ser coherente con el llamado
de Dios. Por eso decimos que no es un
llamado a todos los creyentes sino de manera particular a aquellos
a quienes Dios le ha despertado tal pasión, le ha despertado
tal amor, le ha dado un corazón para ir a las misiones Y cuando
en medio de la iglesia se levanta un hombre con ese carácter, con
ese espíritu, con esa pasión, con ese amor por las almas perdidas
en otros lugares y encima de eso es evidente el llamado de
Dios. La iglesia solo tiene un solo
camino. Orar, ayunar, imponer las manos
y enviarlo. Eso es lo único que nos queda
hermanos. Por eso es que decimos que es un llamado. Es un llamado
de Dios, una obra titánica para hombres simples. Que Dios ha
levantado para esto. Cuando hablamos de llamado, hermanos,
lo que queremos significar es que así como hombres son llamados
al ministerio pastoral, hombres son llamados al ministerio diaconal,
tiene que haber un llamado para aquellos que son enviados a las
misiones. tiene que haber un llamado, porque no hay forma
humana, amados hermanos, en que un hombre pueda resistir las
implicaciones que tienen las misiones a menos que no haya
un llamado y una confirmación de Dios en su corazón. Porque
hermanos, lo que podemos ver en la historia Y lo que hemos
escuchado de los testimonios de nuestros hermanos que han
estado en las misiones, el pastor Guzmán, el hermano Jerón, hablaba
recientemente con el hermano Mark, que es de la iglesia de
Cornstone, de donde mismo vino Jerón para acá. Y lo que esa
iglesia está haciendo para las misiones, nos damos cuenta hermano,
que cualquiera tira la toalla. Las conversaciones que hemos
tenido con el pastor Dante, las dificultades propias que hay
en Honduras, hermano, cualquiera tira la toalla y sale. Y si usted
no tiene un llamado y un corazón encendido por el Espíritu Santo,
mire, lo más fácil es volver aquí. Lo más fácil es regresar. Así que la obra misionera tiene
que haber un llamado en el corazón. Cuando Kerry se acercó a Fuller
el año anterior, en el 91, él quería ya que en el 91 se
formara un grupo para ir a las misiones y él había llevado toda
una investigación como ya le dije de varios lugares donde
el evangelio no había llegado qué significa eso hermanos el
corazón y la mente de este hombre tenía rato trabajando rato trabajando
al no lograr lo que él esperaba en esa reunión qué hizo al siguiente
año el hombre volvió a la carga y le tocó predicar y dijo Esta
es mi oportunidad. Isaías 54, versículo 2, en Sánchez,
en la tienda. Pongan esas estacas un poco más
allá. Vamos por aquellos, hermanos,
y este hombre tenía datos concretos de lo que él quería hacer y a
dónde quería ir. Él no sabía si se iba a formar ahora en su
corazón. Había un llamado tal a las misiones
que su investigación seguía a la carga. pero también podemos ver
en la vida de este hombre que tuvo la paciencia de esperar
el tiempo de Dios cuando observamos la vida de
los misioneros nos daremos cuenta en segundo lugar hermanos que
aparte de un llamado las misiones descansan en gran medida en las
oraciones de los santos muchos podrán decir bueno pero es que
siempre estamos orando por las misiones y yo le diría si pero
hermano no es cualquier tipo de oración no es cualquier tipo
de oración Hechos en el capítulo 13 vemos
que la iglesia la iglesia estaba orando y ayunando orando y ayunando
por estos hombres que fueron luego enviados y lo que podemos
ver en lo que resta del libro de los hechos es que la iglesia
de Antioquía no dejó de orar por aquellos a quienes había
enviado. La oración entonces ha de convertirse
en el pilar de toda iglesia que ayuda, trabaja y comparte la
obra misionera. La oración tiene que ser Esa
ancla en la que nosotros vamos continuamente delante del Señor
para rogar por aquello que hemos enviado y que nosotros mismos
no tenemos la capacidad de guardar, cuidar y prosperar la obra. Entonces,
¿qué tiene que hacer la iglesia que envía? Continuamente permanecer
en la oración. Hermano Ariel. Sabemos que hay lugares que son
inhóspitos para la predicación del evangelio y se pudiera decir
también que el evangelio fácilmente no prospera. ¿Cómo nosotros pudiéramos
llegar a la conclusión de saber si debiéramos retirarnos en ese
sentido o de que ahí no se pudiera establecer una iglesia en ese
sentido? Bueno, la respuesta es muy sencilla.
¿Cuándo llegamos a esa conclusión? Cuando dejamos de creer en Dios.
Si dejaste de creer en Dios, entonces cualquier lugar será
difícil para sembrar el Evangelio. Si creemos en Dios, entonces
creemos lo que Dios le dice a los gálatas a través del apóstol
Pablo cuando lo amonesta. Y le dice ello, que si Dios tiene
que sacarle hijo a Abraham de la piedra, de allí lo sacará. óyeme la amonestación fue grande
si de las piedras Dios tiene que sacarle hijo Abraham de allí
lo saca ahora si llegamos a la conclusión mira en este lugar
no se puede es porque estamos diciendo hay lugares en los que
Dios puede hacer una obra y hay lugares en los que Dios no puede
hacer una obra David si en ese sentido cuando cristo da la gran
comisión lo primero que él dice es toda autoridad me es dada
y ya sabemos en dónde no es no solamente aquí en la tierra solamente
el señor tiene toda autoridad y luego de que dice que él tiene
toda toda autoridad dice por lo tanto vayan y prediquen y
hagan discípulos en todas las naciones lo que significa que
para llegar a esa conclusión es como usted dice hay que previamente
concebir que que ya no se cree en Dios ahí, a la persona que
se mandó a hacer la misión, porque antes de eso, hubo el llamado
del Espíritu Santo, hubo el ayuno, hubo la oración, hubo la confirmación,
y hubo el envío. Ahora, si por algún otro motivo
externo, alguien ya no puede llevar la obra a cabo ahí, ¿se
asegura de que alguien sí continúe con la obra del Señor ahí? Sí,
pero hay un detalle interesante, porque la pregunta que hacería
él es muy, muy importante. podemos llegar a esa conclusión
Ariel no estamos exento y las condiciones adversas te pueden
hasta convencer de que definitivamente ahí no se podrá levantar una
obra así que quiero diferenciar el creer en Dios en el creer
que Dios puede hacer una obra allí porque tú puedes seguir
creyendo en el Señor pero tu confianza en que ahí Dios puede
hacer una obra si puede menguar producto de la incredulidad.
No podemos olvidar que el Señor Jesús también en un momento dijo,
si no los oyen, sacudan el polvo de sus pies y váyanse a otro
lugar. Pero la convicción no fue que ahí no se podía. En el
contexto de ese pasaje no fue, mira, ahí no se puede, porque
ellos predicaron el Evangelio. Ahora, los que estaban ahí no
lo oyeron, que es una condición diferente a que por la convicción
yo diga, mira, aquí no se va a poder. O sea, la situación
es distinta en ambos casos. Ahora hermanos, el ejemplo de
la iglesia de Antoquía es que nosotros debemos continuar orando
por aquellos a los que Dios le confirme el llamado y segundo,
debemos continuar orando para que Dios les sostenga en la obra. Esta segunda acción debe extenderse
durante toda la vida de la iglesia. durante toda la vida de la iglesia
y pensaba esta mañana mientras revisaba las notas antes de salir
en nosotros y decía tal vez muchos ya no están orando por el pastor
Dante como oramos al principio me hacía esa cuestionante pensaba
yo en voz alta yo mismo Y estoy seguro que muchos en su corazón
pueden confirmar lo que estoy diciendo. Tal vez no estamos
orando por Él o por algunos misioneros que oramos con la misma convicción,
la misma fortaleza, la misma frecuencia con que lo hacíamos
en principio. Y eso puede ser por dos razones. Número uno,
nosotros los pastores no estamos dando la suficiente información
a ustedes del avance de la obra allí, de modo que su corazón
sea motivado para continuar orando por la obra allí. Y también que
muchos de nosotros, la segunda razón puede ser muchos de nosotros,
Hemos perdido también el contacto de escribirle a Dante, de estar
en una conversación con él y eso nos aleja un poco de las informaciones
que tienen que ver con él y la obra allí. Por lo tanto, la vida
de oración concerniente a esa obra misionera de manera particular
puede menguar. Pensaba en esas dos cosas y se
las dejo a modo de reflexión. El pastor Dante tiene su mismo
número, podemos escribirle. Los que no, podemos enviárselo,
compartirlo en el grupo. ¿Cómo está allá? Pero él envía
unos reportes que yo creo que vamos a tener que hacer algunas
reuniones periódicas para compartirlos para que ustedes puedan ver el
avance de la obra allí, lo que se está haciendo y nuestra vida
de oración por la obra misionera pueda ser entonces fortalecida,
robustecida y pueda ser continua. Pero el asunto de la oración,
hermanos, es mucho más relevante que otros temas en asunto de
las misiones. Muchas veces estamos más concentrados
en conseguir los recursos para las misiones que la oración para
que Dios sostenga las misiones. Y amados hermanos, puede haber
todo el dinero que haya, pero si nosotros no derramamos nuestra
vida en continua oración delante del Señor para que prospere su
obra, el dinero no la va a prosperar. El dinero no la va a prosperar.
Por eso la obra misionera es importante y la oración es fundamental. Y es fundamental por tres razones
muy básicas. Número uno, la obra es de Dios.
Y si la obra es de Dios, ¿a quién yo tengo que pedirle por la obra?
A Dios. En segundo lugar, expresa nuestra
total dependencia de que es Dios que va a prosperar su obra donde
vayan estos hombres. Y si estamos convencidos de que
Dios es quien la va a properar, ¿qué tiene que hacer la iglesia?
¿Qué tenemos que hacer nosotros como individuos? Permanecer en
oración, en dependencia de Dios, para que Él prospere esa obra. Pero en tercer lugar, nuestra
vida de oración por las misiones, hermano, expresa el compromiso
individual como creyente que tenemos con la obra misionera.
Y también expresa el sentimiento colectivo, el de la iglesia.
por la obra misionera cuando Guillermo Carré finalmente se
fue a la India hubo una reunión de pastores y oigan la frase
que él le dijo a ellos cuando ya estaban convencidos y ya en
el 1793 él se iba para las misiones él le dijo lo siguiente él les
hizo jurar oigan bien él les hizo jurar que nunca lo abandonarían
y él se refería a las oraciones bajaré a las minas sólo si ustedes
me sostienen bajaré a las minas y es interesante hermanos porque
que buscamos en una mina regularmente en una mina se busca oro, plata,
un metal precioso que es de valor para la humanidad. Así que así
era como Kerry veía a las almas que iba a salvar. Yo voy a bajar
a la mina de este mundo a traer cosas preciosas y se refería
a las almas de ellos. Y hermanos, y estos hombres juraron
y le prometieron a Kerry orar continuamente por él y sostenerlo
mientras él estaba en las misiones. O sea que el propio misionero
entendía que la labor misionera, el trabajo que fueran a hacer
dependía en gran manera de la vida de oración que la iglesia
y sus hermanos tuvieran por ellos. De ahí nace esa convicción y
esa palabra de Kerry que le dice, bajaré a las minas sólo si ustedes
me sostienen. Y el mes que viene nosotros estaremos
mandando a alguien a la mina. y a una mina bien caliente. Pero
si nosotros queremos que la obra se haga allí, ¿qué tenemos que
hacer? Permanecer en el espíritu de
oración que teníamos la semana pasada en la noche. Porque se hará una obra titánica
y ¿quién estará allá? Tres hombres simples y uno de
ellos que yo lo relajo y le digo, tú te has hecho por parche. La vida de oración de la iglesia
es lo que ha de sostener la obra misionera y es el trabajo de
la iglesia la que está llamado a sostener la obra misionera.
Nosotros no tenemos hermano que andarle pidiendo impío para sostener
la obra misionera. Nosotros no tenemos que andar
mendigando los centavos de aquellos inconversos para sostener la
obra misionera. La obra misionera se debe y se tiene que sostener
con los recursos del pueblo de Dios, tanto la oración como los
recursos económicos. ¿O no es Dios el dueño del oro,
de la plata y el todopoderoso y puede darnos mucho más abundantemente
de lo que? ¿Pero cómo dice el texto de lo
que? y cómo pedimos en oración por eso la oración hermanos es
el elemento fundamental del llamado en las misiones de la obra misionera
más bien así que George Muller un alemán que se fue a vivir
a Inglaterra y que fundó miles, cientos de orfanatos y predicó
el evangelio la vida de este hombre es muy interesante hermano
en primer lugar porque nunca pidió un centavo a nadie, a ningún
impío para sostener la obra de Dios. Y lo más interesante es
que después que él trabajó y fundó muchísimos orfanatos y la obra
que este hombre hizo, ¿saben a qué edad comenzó la obra misionera
de George Mueller? A los 70 años. A los 70 años
cuando todo estaba caminando, el orfanato estaba funcionando,
la obra estaba corriendo entonces se fue a caminar el mundo predicando
el evangelio y predicó por muchísimos años en las misiones después
de eso ahora que destaca de él su vida de oración su vida de
oración su vida de oración era tan evidente
hermanos que la gente era a menudo amonestado y sorprendido un Periodista le preguntó en
una ocasión que qué tanto él oraba. Siempre se ha dicho que
tú eres un hombre de oración, pero qué tanto tú oras, le preguntó
a este periodista. ¿Y saben cuál fue la respuesta
de él? Se la voy a leer textualmente. Él dice, algunas horas todos
los días. Además, yo vivo en un espíritu
de oración. Oro mientras estoy caminando,
mientras estoy acostado, cuando me levanto. Estoy constantemente
recibiendo respuesta de Dios. Y una vez que estoy persuadido
de que cierta cosa es justa, continúo orando hasta recibirla. Termina él diciendo, nunca dejo
de orar. Millares de almas han sido salvadas
como respuesta a mis oraciones y espero encontrar decenas de
millares de ellas cuando llegue al cielo. Lo más importante,
amigo, terminó diciéndole él, es no dejar de orar nunca hasta
que recibas la respuesta. Qué corto nos vemos nosotros
a la luz de esto. Y eso nos indica, hermanos, que
la iglesia no debe dejar de orar por aquellos a los que Dios llama
a las misiones y que nosotros mismos enviamos. La iglesia debe
continuamente orar. Una de las vidas que más me llaman
la atención es la de David Livingstone, un inglés que se fue a predicar
al África y que su vida entera la gastó predicando en África.
Dice que la iglesia de Livingston continuamente estaba en oración
para que el Señor no solamente hiciera su obra sino para que
continuara guardando la vida de Livingston en África producto
de todo lo que le había pasado allá. En uno de sus viajes después
de tal ocho años un grupo de creyentes se reunió con él Y
prometió orarlo, prometió orar por él y por su trabajo cuando
escuchó la visión que Livingston tenía de evangelizar a toda África. Oigan bien, él quería evangelizar
a toda África. Así que ellos comenzaron desde
ese día que lo escucharon a orar y continuamente a recaudar fondos
para que él continuase la obra en lo que ellos llamaban el continente
negro. La biografía de este hombre revela
que esta iglesia y ese grupo de hombres que se comprometió
con él nunca dejó de orar y nunca dejó de enviar recursos a la
obra misionera en África aún después de la muerte de Livingston.
Eso habla del compromiso que tenían ellos en su corazón con
la obra misionera y la vida de oración de este hombre fue tan
grande hermanos que murió orando. Una noche llegó de evangelizar,
se arrodilló en la choza donde vivía, en la tribu donde estaba,
y allí se arrodilló para orar. Y al otro día, los nativos de
la zona lo encontraron en su choza, muerto de rodilla frente
a su cama. Usted sabe cuando se ponen de
rodilla, que te acuesta el cuerpo en la cama, ahí encontraron a
Livingston muerto, el hermano Mario. ¡Qué vida de oración! Este hombre murió orando. Yo
imagino que para quienes lo encontraron allí en posición de oración,
dijeron que bueno irse al cielo orando. En lo que el micrófono de nuestro
hermano... Sí, no me puedo ir en esta mañana sin preguntarte
lo que sucedió en Hechos capítulo 6, específicamente el 6-6. Vemos
el conflicto, el servicio, que se atendían a otro, mejor
que a otro grupo, los griegos con los hebreos. Entonces vemos
que los apóstoles dicen que no es justo que ellos tuvieran que
servir a la mesa. Entonces le dice, elijan. y vemos
entonces a ese gran pueblo, que fue lo que usted describió en
principio, que es la iglesia naciente, buscando esos hombres,
entre ellos en cabeza a Esteban. Entonces mi pregunta es, ya eligieron
el diaconado, pero esos diáconos Lo vemos después con Esteban
lleno del Espíritu Santo, primero de fe y del Espíritu Santo, haciendo
la obra misionera. Los diáconos son los que deben
encabezar o todo, porque estamos hablando que Dios es un Dios
de orden. ¿Quién encabezaría en este caso?
¿Ellos son la línea de fuego? Esa es mi pregunta. No necesariamente,
pero puede como en el caso de los hechos, que entre los diáconos
haya alguien con ese llamado y esos dones para las misiones. Pero Dios puede llamar dentro
de su pueblo a quien Él para las misiones. Y te voy a resumir
eso en un caso muy interesante. No sé cuánto han podido leer
la vida de David Brainerd. Es uno de los más grandes misioneros
norteamericanos que comenzó a evangelizar a los nativos norteamericanos
que habían llegado de ese tiempo. Y una de las cosas que me llama
la atención en la vida de Brainerd, y que no necesariamente tiene
que ser un buen ejemplo porque hay todas las cosas allí y tenemos
que verlo en su justa dimensión, es que Brainerd tenía un deseo
y un corazón misionero que su iglesia no lo comprendió y su
mismo carácter no dio como ese espacio a que él pudiera explicarse
y David Brainerd simplemente abandonó la iglesia donde estaba
originalmente y se fue a predicar a los nativos americanos y se
metió en la jungla en toda esa zona que hoy es Nueva York, la
parte sur de Nueva York y él empezó a predicar por ahí e hizo
la obra misionera. Más adelante en su biografía o en su diario
se encontraba cómo él daba a entender que el fruto de su inmadurez
en ese momento lo hizo tomar una decisión que aunque a la
larga redundó en bien para la iglesia, él se arrepentía. Entonces
fíjate cómo se pueden dar muchas cosas dentro de ese contexto.
Puede ser que un pastor tenga el llamado a las misiones como
lo tuvo el hermano pastor Dante. Pero puede ser que yo no. Puede
ser que yo sí. La obra misionera aquí ha comenzado
con el espíritu misionero del pastor Guzmán. Que yo espero
que no le coja un día de esto con irse para algún sitio por
ahí. Yo espero. Pero el pastor fue y duró un
mes en Honduras. Ha pasado años trabajando en
Haití. La obra en Lawrence comenzó con ese trabajo misionero. Sin
embargo, él no ha salido de la iglesia local a quedarse de misionero
en un lugar. ha sido un promotor de la obra
misionera sin embargo no lo hemos enviado a quedarse en un lugar
y entonces esa diversidad se puede dar en el contexto de la
iglesia local. Ahora lo que sí es que la iglesia local tiene
que estar comprometida a sea un diácono, sea un hermano de
manera particular o sea un pastor el que vaya a las misiones, la
capacidad de apoyo, el compromiso tiene que ser el mismo porque
la obra es de uno y es de Dios y es de él quien dependemos.
Entonces sea que un hermano, un diácono o un pastor sea el
que se vaya a las misiones, nuestras rodillas no deben descansar y
nuestros bolsillos no deben de cesar para nosotros sostener
esa obra misionera que la iglesia está enviando allí y que ha sido
marcada por Dios. De hecho el apóstol Pablo le
dice a los hermanos en Tesalónica, Tesalónica fue fruto de la predicación
misionera del apóstol Pablo de la obra misionera. Y en Tesalonicense
capítulo 2 versículo capítulo 3 segunda carta de tesalónica
capítulo 3 versículo 1 el apóstol le dice a ellos finalmente hermanos
orad por nosotros para que la palabra del señor se extienda
rápidamente de que está hablando el apóstol de la obra misionera
oren por la obra misionera y sea glorificada así como sucedió
con vosotros o sea la iglesia de tesalónica era el fruto de
las misiones y ellos tenían que permanecer orando para que esas
misiones que lo alcanzaron a ellos alcanzaran también a otros así
que el propósito en este punto hermanos es motivarnos a la oración
continua por la obra misionera y de manera especial hermanos
orar en nuestras oraciones continuamente por al menos tres o cuatro misioneros
que están muy unidos a nosotros. Y digo unidos a nosotros porque
Jerón, aunque es un misionero de la iglesia de Corneston, podemos
decir que es como si fuera un misionero nuestro, allí en Dajabón. El pastor Dante en Honduras,
y oremos también por el hermano Mark allá en Guatemala porque
lo que Dios está haciendo allí con este hombre es algo maravilloso
y la iglesia en Lawrence nosotros tenemos cuatro obras misioneras
por la cual de manera especial oral continuamente ahora en tercer
y último lugar y un poquito breve porque el tiempo vuela ¿Por qué
la vida de oración de la iglesia tiene que ser continua? En tercer
lugar, amados hermanos, porque las misiones implican riesgos
y peligro. Implican riesgos y peligro. Y eso lo ha sido desde el principio,
desde que Dios le dijo a Abraham, sal de tu tierra y de tu parentela,
y vete a la tierra que yo te mostraré. Desde ahí y hasta hoy,
las misiones encierran siempre un gran peligro por eso la iglesia
no debe cesar de orar por eso nosotros de manera particular
no podemos no debemos dejar de orar el apóstol Pablo nos revela
en la segunda carta a los corintios del capítulo 11 y desde el versículo
20 y hasta el 33 todos los peligros que él de manera particular tuvo
durante la vida misionera y sus viajes misioneros dice el apóstolo
en el versículo 23 de este texto son ministro de cristo pregunta
él como si estuviera loco hablo yo más en trabajo abundante,
en azotes sin número, en cárceles más, en peligro de muerte muchas
veces. De los judíos, cinco veces he
sido acetado, cinco veces azotado. He recibido 40 azotes, menos
uno. Tres veces he sido azotado con
vara, una vez apedreado. Tres veces he padecido naufragio,
una noche Y un día he estado como náufrago en el mar, en camino
muchas veces, en peligro de río, peligro de ladrones, peligro
de los de mi nación, peligro de los gentiles, peligro en la
ciudad, peligro en el desierto, peligro en el mar. Y finalmente
dice, y hasta peligro con los hermanos, con los falsos hermanos.
Hermanos, la obra misionera de Pablo no fue un risor, no fue
que él se fue de viaje, cómodo, en un jet privado de esos que
nos llevan hoy a nosotros a cualquier sitio. Rápido, no hermanos. Y
pudiéramos decir, Pablo si fue simple, porque tanta vez se puso
su vida en peligro para las misiones. Hermanos, es que contra el llamado
de Dios en el corazón de un hombre no se puede. A Pablo eso es naufragio. Lo debilitaban, sí, pero Pablo
estaba convencido de lo que él estaba haciendo era mucho más
grande que lo que él sintiera. en un momento determinado. Y
frente a eso, ¿cómo una iglesia le prohíbe a un llamado diciendo,
usted no va, es un peligro? Usted es un simple. Ah, pues
el apóstol Pablo era un simple. Hudson Taylor fue un simple.
Arik Khan era un simple. Y hermanos, ante la realidad
que nosotros estamos viviendo hoy, este mundo no va a ser seguro
nunca. Y si el mundo va en camino a
ser menos seguro cada vez más, ¿sabe qué implica eso? Que las
misiones se volverán cada vez más, más peligrosas. Van a ser
cada vez más peligrosas. Livington, el misionero escocés
que mencionábamos hace un momento, vivió todo tipo de obstáculos
cuando llegó a África. Hermanos, todos. Se enfrentó
allí al terror de los indígenas. Imagínense ustedes un indígena
negro en África cuando vieron un hombre blanco por primera
vez. Cuando se viene a ver pensaron ellos que son un marciano, una
cosa que llegó de otro planeta y cosas por el estilo. Este hombre, hermanos, vivió
todo tipo de cosas. En una ocasión, y lo revela en
su diario, un león le debarató el brazo. Le debarató el brazo. El león le fue arriba. Pero este
hombre pasó de todo en la selva del África y no dejó de predicar
el Evangelio. En una ocasión su esposa se fue a Inglaterra,
estuvo un tiempo allá y en el 1862 volvió a reunirse con Livingstone
en una de la isla en el río Zambés y ella llegó sana y a los tres
meses le dio una fiebre y se murió. A los tres meses de haber llegado,
le dio una fiebre y se murió. Y fue enterrada en la margen
del río Zambeze. Y en su diario, Livingston escribió
lo siguiente acerca de ella. Dijo, la lloré porque merece
mis lágrimas. Y la amé cuando nos casamos. Y cuanto más tiempo pasábamos
juntos, más la amaba. Y hermanos, Livington no se fue
a jugar de grito y volvió a Inglaterra porque perdió a la mujer. ¿Saben
qué hizo? Por 16 años más, siguió predicando
en África. Siguió predicando en el África. En una ocasión lo invitaron para
hablar en una universidad prestigiosa en Inglaterra, y todos los que
estaban allí, que conocían un poco de su historia, un grupo
de jóvenes decidieron que cuando se parara ahí, se iban a burlar
de él llamándole camarada misionero, y que iban a hacer una bulla
que no lo dejaran hablar. Escribió uno de los asistentes
al evento que cuando Livingston se paró frente al público, pálido
y desmacrado fue la palabra en inglés que usaba. En español
lo pusieron bonito, pusieron de que... Usaron una de esas
palabras raras, pero cuando vi la palabra en inglés lo que decía
era pálido y desmacrado. Y cuando una gente está desmacrado,
nosotros nos damos cuenta al vuelo. Y dice que cuando se paró
allí, todo el mundo se cayó. cuando él explicó que su condición
física era producto de más de 40 fiebres malignas que había
recibido en el África. Vieron el brazo y el palo que
tenía, producto del encuentro con el león. Y cuando los estudiantes
vieron eso, se callaron. Escucharon todo lo que Livingston
dijo. Y al final de su discurso, Livingston terminó diciendo lo
siguiente. Todo lo que le he relatado ha
sido porque el Señor Jesús ha cumplido su promesa en mí cuando
dijo, he aquí, yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo. Los cayó
con su ejemplo y con la palabra de Dios. Hermanos, este hombre
caminó más de 48 mil kilómetros. Recorrió en la jungla de África.
¿Saben cuántos son 48 mil kilómetros? Un República Dominicana. un República
Dominicana. La obra misionera, hermanos,
siempre ha sido peligrosa y continuará siendo peligrosa. Cuando Jim
Elliot decidió con cinco amigos irse a predicarle a los auca
en el Ecuador, sabiendo que eran salvajes, Jim Elliot no pensó
nunca que iba a morir en el primer viaje. Se pasaron meses tirando
regalos en una avioneta, acondicionándolo para cuando bajaran, y cuando
bajaron al río, ¿saben qué hicieron los auca? Lo mataron. lo mataron. Tres años después, la esposa
de Elio, Elizabeth, volvió a la misma tribu de los que mataron
al esposo. ¿Y saben qué, hermanos? Los nativos la recibieron, predicó
el evangelio, muchos se convirtieron, y gracias al corazón de esa mujer
que no se detuvo porque mataron al esposo, los auca fueron evangelizados. Y muchos vinieron al Evangelio. Cuando Eliot se iba para allá,
alguien le preguntó acerca del peligro que había con esos aucas
y ¿saben cuál fue la respuesta de Eliot? Y grábense esa palabra
hermanos, porque para mí fue sorprendente. Él dijo, no es
necio aquel que da lo que no puede retener. ¿Qué es lo que
nosotros no podemos retener? La vida. Nosotros no podemos
retener la vida. Y la convicción de Helio fue
no es necio el que da lo que no puede retener para obtener
lo que no se puede perder. ¿Y qué es lo que no se puede
perder, hermano? La salvación. Para Helio era un buen canje.
Entrega su vida a cambio de la salvación de ellos. Él daba algo
que él no podía retener, pero sí obtenía en el Señor algo que
ellos no podían perder jamás, que era la salvación de su alma. Y ya para terminar me voy a robar
tres minutitos más porque entiendo que es importante dar este dato
hermanos. La obra misionera también tiene
honra para aquellos que la llevan a cabo porque es una promesa
de Dios. Dios dice que Él, nuestro trabajo
en Él no es en vano. Y la corona que esperan aquellos
misioneros que se enfrentan estos peligros no son corona corruptible
de los hombres, hermanos. Es la corona que le está reservada
para los que lo aman en el día de su venida. Así que ellos no
trabajan, estos hermanos no trabajan por una corona corruptible en
este mundo. Sin embargo, Dios hace evidente
su trabajo. Dios hace evidente su trabajo. Cuando Livingstone murió, que
mencionábamos ahorita, murió durmiendo en su sillón, su cuerpo fue enviado a Inglaterra. Los ingleses pidieron el cuerpo
de él. Y cuando iban en el corte fúnebre,
miles de gente en todo Londres para enterrar a su héroe que
había logrado tanto en el continente negro, Se dice que había un hombre
que estaba cerca del cortejo llorando amargamente, un viejo,
que se veía que estaba borracho. Y al preguntarle por qué lloraban,
oigan lo que este hombre respondió. Livingston tenía como nombre
David, Livingston es el apellido, así que él se llamaba David Livingston. Pero este hombre le llamaba cariñosamente
Davidcito, como le decimos nosotros a David. Se ve que había una
familiaridad. Y le dice, dice este hombre,
cuando le preguntaron que por qué lloraba de esa forma, y él
dice, es porque Davisito y yo nacimos en la misma aldea, cursamos
el mismo colegio, asistimos a la misma escuela dominical, trabajamos
en la misma máquina de hilar, pero Davisito se fue por el camino
del evangelio y yo por este. Ahora él es honrado por la nación. Oigan bien. Ahora él es honrado
por la nación, mientras que yo soy despreciado, desconocido
y deshonrado. Lo único que espero para mí es
el entierro del borracho. Hermanos, hasta en la muerte
David Livingstone me estaba predicando. Finalmente, hermanos, en la tumba
de David Livingstone en Inglaterra hay una frase que contiene una
verdad que muchos conocen. En su tumba hay grabadas estas
palabras. Dice la tumba de Livingstone,
el corazón de Livingstone permanece en África. Su cuerpo descansa
en Inglaterra, pero su influencia continúa hasta el día de hoy. ¿Cuál es la verdad en esto, hermanos?
Ciertamente, el corazón de Livingstone está enterrado en África. Y cuando
le digo su corazón, es su corazón de verdad. Cuando Londres pidió
el cuerpo para ser velado, los nativos que él había evangelizado
tenían un lugar especial donde oraban, bajo un árbol. ¿Y saben
qué hicieron ellos? Dijeron, sí, mandaremos el cuerpo,
pero su corazón quedará en África. Abrieron a Livingston, le sacaron
el corazón, lo sembraron bajo ese árbol y le mandaron el papelito
que decía a sí mismo, su cuerpo pertenece a ustedes, pero su
corazón quedará en África para toda la eternidad. Amados hermanos, las misiones
comprometen un gran llamado para la iglesia. Las misiones descansan
en gran manera en nuestras oraciones. Y hermanos, las misiones nunca
están exentas de los riesgos que nosotros vemos hoy. Por lo
tanto, no debemos dejar de orar continuamente por las misiones.
Que el Señor, hermano, nos convenza de estas realidades y nosotros
podamos realmente desarrollar una vida de oración en apoyo
a aquellos que tenemos fuera de nosotros llevando el evangelio
a otros lugares. Amén. Padre, te damos gracia
por tu palabra que hemos estudiado y por el ejemplo de las escrituras
y de estos hombres en la historia que nos muestran la importancia
de la obra misionera, su alcance, sus peligros, pero aún la honra
que guardan aquellos que sirven en estas misiones. Te rogamos
que tú nos bendigas y nos aliente para orar continuamente por ellos,
para apoyarle continuamente y para que tu iglesia, Señor, se destaque
como la iglesia de Antioquía, una iglesia que ora, una iglesia
que confirme el llamado, una iglesia que quiere hacer tu honra,
que quiere agradarte a ti aún en esto. Te lo pedimos en el
nombre de Jesús.
Las misiones una labor titánica para hombres simples
Las misiones una labor titánica para hombres simples
| Sermon ID | 832224437939 |
| Duration | 1:07:43 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Isaiah 54:2 |
| Language | Spanish |
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