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Bueno, este va a ser el noveno
mensaje en Eclesiastés. Hoy vamos a cubrir mucho terreno,
muy rápido, para llegar hasta el capítulo 7 de Eclesiastés. Si recuerdan, desde el principio
les dije que no íbamos a ser tan exhaustivos en algunas partes
del libro, y la razón Es que hay algunas secciones donde Salomón
retoma temas que ya había tocado. A veces parece que de repente
recuerda guijones, recuerda problemas que ya cubrió, que ya tocó. Puede que sea eso algo de lo
que pasa en el libro de Eclesiastes, pero también creo que lo que
está pasando es que Salomón sigue contestando a los que dudan,
por si te quedaron dudas, por si no creíste. lo que ya dije
acerca de esto déjame despejar tus dudas déjame dejarte sin
pretextos es como si Salomón nos dijera eso quiere asegurarse
que hemos entendido estar seguro que la semilla que plantó tomó
raíz que no se quemó ni se secó ni se ahogó como dice la parábola
del sembrador, ¿no? Por eso vemos este refuerzo de
lo dicho, que va desde el capítulo 5, ¿se acuerdan que terminamos
en 5, versículo 7 la semana pasada? Esto va desde el capítulo 5,
versículo 8, hasta el final del capítulo 6. Si ustedes se opusieran
a estudiar Eclesiastés y agarraran una Biblia de estudio, alguno
de los comentaristas, los índices que algunos teólogos y comentaristas
presentan del libro de Eclesiastés, muchos titulan esta sección como
la vanidad de las riquezas. O sea, lo que vamos a ver desde
5.8 hasta el final del capítulo 6 muchos lo titulan como la vanidad
de las riquezas. Yo les voy a dar un resumen para
sus apuntes, si están apuntando algo un poco más detallado. El
resumen que yo daría de esta sección es que muchos buscan
riquezas Muchos buscan riquezas, pero Dios no les permite alcanzarlas
o conservarlas. Algunos tienen riquezas, pero
Dios no les permite disfrutarlas. Y algunos, a algunos, Dios les
da la capacidad de disfrutar lo que sea que les da. Sean riquezas, no riquezas, lo
que sea que les da. Pero esta sección no habla sólo
de eso. Sería simplificarlo mucho decir que toda esta sección sólo
hablara de la vanidad de las riquezas. Vamos a ver que hay
algunos puntos nuevos y otros que agregan o refuerzan lo que
ya hemos visto. Así que vamos a ver toda esta
porción de las escrituras rápidamente. Empecemos leyendo nada más un
versículo antes de orar en Ecclesiastes 6, Ecclesiastes capítulo 6, versículo
9, y más adelante espero que va a
quedar claro por qué escogimos este versículo de cabecero. Eclesiastes 6.9, les voy a leer
la versión actualizada. Dice, mejor es lo que los ojos
ven que el divagar del deseo. Sin embargo, esto también es
vanidad y aflicción de espíritu. Vamos a orar y pedir la ayuda
de Dios. Nuestro Padre, te agradecemos
otro día en el que nos das las fuerzas, la capacidad, la libertad
de estar aquí para reunirnos en tu nombre. Anticipando tu
presencia, Señor, tu ayuda para con nosotros. Que nos ayudes
a comprender tu palabra. Te rogamos, Señor, que nos des
oídos atentos que nos des mentes para entender el mensaje, corazones
para creerlo, y una voluntad dispuesta a obedecer el día de
hoy. Te damos gracias, Señor, porque
estamos en tus manos ante cualquier peligro que se presente. Ahí
estás tú con nosotros. Te rogamos que nos guardes de
hombres necios, insensatos, que no te conocen. Te rogamos, Señor,
por la persona que asaltó a Óscar hace una semana. Te rogamos que,
si es tu voluntad, él pudiera conocer a Cristo y arrepentirse
de su pecado. Te rogamos, Señor, que el día
de hoy te glorifiquemos, que nos ayudes a glorificarte a reconocer
que estamos en tu presencia y te pedimos que nos bendigas por
medio de tu palabra y que aún si alguien no te conoce el día
de hoy, que hoy pueda conocerte. Te lo pedimos en el nombre de
Cristo Jesús. Amén. Bien, vamos a ir, vamos a comenzar
trotando a buen paso y luego vamos a alentarnos. comenzando
en el capítulo 5, después el versículo 6, para llegar al final
a la primera sección del capítulo 7, y ahí es donde nos vamos a
concentrar en el capítulo 7, la mayor parte del sermón. Empezamos
en Ecclesiastes 5.8. Si observas, si observas en una
provincia la opresión de los pobres y la privación del derecho
y la justicia, no te asombres por ello, porque al alto lo vigila
uno más alto, y hay alguien aún más alto que ellos. ¿Quién es
el que es aún más alto? El Señor, Dios. ¿Quién es el
que vigila a los gobernantes y los líderes en las distintas
esferas de este mundo? Es Dios. Ya conocemos algo de
esto, lo vimos en el sexto sermón de nuestra serie. Como creyentes,
no hemos de sorprendernos por la injusticia, por la opresión,
por los crímenes que cometen a nuestro alrededor, No nos debe
de sorprender tampoco la corrupción que muchas veces invade al gobierno,
a las autoridades. Damos gracias a Dios que creo
que puedo decir que nuestro gobierno no está completamente invadido.
Sólo es Dios que impide eso. Pero ese es uno de los problemas.
uno de los aguijones de este mundo. Y hay uno, más alto que
todos, como vimos hace algunos sermones, que va a llamar a todos
a cuenta. Versículo 9. En todo, es provechoso
para un país que el rey esté al servicio del campo. ¿Qué significa
esto? Es provechoso que el rey, el
presidente, esté al servicio de los trabajadores más bajos
de su reino, los más pequeños, los que trabajan el campo, los
que hacen labores físicas y trabajos manuales en su reino. ¿Por qué? Porque si no existieran
estos, no funcionaría su reino, o sea, acabaría el reino, ¿no?
Aún el rey, aún el más alto del reino, depende de los más pequeños. Depende de los que parecen ser
insignificantes para él, o muy pequeños. Sin ellos no habría
reinos. Ahora, hoy día hay políticos
que dicen que esa es su misión. que están al servicio del campo,
que están al servicio, que esa es su bandera, la bandera de
los más pequeños, ayudar a los pobres, ser cercano a los trabajadores
comunes y corrientes. Eso es bueno, si es cierto, si
es cierto, es bueno. sólo hay que estar seguros de
que así sea y que no estén sólo tratando de usar y comprar a
los más pequeños para después traicionarlos o para ser un ciego
guía de ciegos porque las cosas que prometen y afirman van en
contra de los principios de este libro hemos platicado entre semana
en las reuniones de los miércoles un poco acerca de quién, por
quién votar. Escuchen seriamente a los candidatos
y con esto, con el manual a un lado, para ver si lo que están
diciendo concuerda con lo que Dios dice o no. Esa es la mejor
guía que podemos usar, ¿no? Las causas, las propuestas que
hacen concuerdan con esto o no. Muy bien, sigamos. Versículo
10. El que ama el dinero, ahora sí
ya estamos entrando a la sección de la vanidad de las riquezas. El que ama el dinero no quedará
satisfecho con dinero. Y el que ama las riquezas no
tendrá beneficio. También esto es vanidad. Cuando los bienes aumentan, también
aumentan los que los consumen. ¿Qué provecho, pues, tendrán
sus dueños de estas cosas, entre comillas, aparte de verlos con
sus ojos. ¿Qué significa esto? Nada finito puede llenar nuestras
almas eternas. Nada finito puede suplir nuestra
necesidad de un Dios infinito. Eso es lo que está diciendo el
versículo 10. Versículo 11. Entre más aumente nuestros ingresos,
más aumentarán nuestros egresos. Entre más ganemos, más vamos
a gastar, y más van a estar tras de nosotros por nuestro dinero,
¿no? Más van a aumentar nuestras salidas. El dinero no es la solución
de nada, sólo aumenta los problemas. No es, y mucho menos es la solución
de los problemas del alma, los problemas eternos. Muchos multimillonarios,
el máximo beneficio que sacan de sus bienes y posesiones, es
pasarla viéndolos, admirando la grandeza de sus posesiones. La pasan admirando sus posesiones
y sus riquezas con sus ojos. En el mejor de los casos, acompañados,
traen a sus amigos, ¿no? Vamos a ver lo que compré, vamos
a ver lo que hice. En el mejor de los casos, lo
mejor que pueden hacer es admirar sus bienes con otros, Un buenísimo
ejemplo de eso es el Museo Sumaya. Un multimillonario, no diré quién,
mucho dinero, ya no sabe ni qué hacer, pues voy a hacer un museo
para que todos vengan conmigo a admirar mi creación y mis bienes,
¿no? Ese es el máximo beneficio que
saca. Y, les digo, sean pacientes,
me estoy yendo muy rápido aquí porque No queremos pasar esto
por alto, pero la carnita, lo más importante, va a venir al
final, ¿no? Versículo 12. Dulce es el sueño
del trabajador. Haya comido poco o haya comido
mucho, pero al rico no le deja dormir la abundancia. Es decir, duermen mejor los que
tienen menos, en general. Y es una ironía como entre más
tenemos ya después, como ya no hacemos trabajos manuales, como
ya no usamos el cuerpo físico para trabajar, ya solo estamos
con esto y con esto, ¡hay que ir al gym! Y hay que gastar más
dinero en el gym para hacer el trabajo manual que antes hacíamos
en el campo y antes hacíamos en las labores. No todos ustedes
están en este caso, yo sí. Tengo que ir al gym. porque mi
trabajo se trata de hablar, mover los dedos y pensar. Esto es lo
único que hago, ¿no? Entonces tengo que ahora gastar
dinero para hacer las actividades que antes hacíamos todos. Trece. Hay un grave mal que he visto
debajo del sol. Las riquezas guardadas por su
dueño para su propio mal. Es decir, acumular juntar riquezas
como un ídolo, ser un acumulador, buscar tener más, acumular el
dinero, no hace más que perjudicarnos. Lo hacemos para nuestro propio
mal. Y alguien va a decir, bueno,
el hermano dijo que hay que gastarnos todo para no estar acumulando. No, vimos también Si no me equivoco,
en el tercer estudio de Cristiastés vimos que hemos de usar el dinero
para las cosas eternas, para cosas útiles, para cosas que
agradan al Señor, pero bueno, no es nuestro tema el día de
hoy. 14, entonces estos que acumulan las riquezas, las guardan, las
acumulan para su propio mal, y luego dice, las cuales se pierden
en un mal negocio. La versión 60 dice malas, en
malas ocupaciones. ¿Y cuál es la consecuencia? Al engendrar un hijo a esta persona
que perdió todo, nada le queda en la mano para su herencia. para su hijo. O sea, ¿cuántas
historias conocen de esto? Yo he escuchado de muchas. Muchos
ricos, acumulando, acumulando, terminan perdiendo todo en un
mal negocio y se quedan sin nada siquiera para proveerle a sus
propios hijos. Es decir, las riquezas aumentan
los riesgos. Es lo que nos está diciendo Salomón.
Y luego toca el punto, y este versículo ya lo hemos leído y
ya lo conocemos, el punto de que no nos podemos llevar nada. Como salió del vientre de su
madre desnudo, así volverá. Tal como vino, se irá. Nada de
su duro trabajo llevará en su mano cuando se vaya. Entonces,
vean la vanidad de las riquezas. Vean la frustración que nos ofrece
este mundo, acumular las cosas debajo del sol, frustración tras
frustración, peligros nuevos, falta de sueño, las riquezas
muchas veces mal administradas y mal usadas, obran en contra
de nuestra alma. Y ya lo hemos dicho, la Biblia
en ningún lugar dice que es pecado tener dinero. o que es pecado
ganar bien, ni tampoco es pecado ganar poco. Dios administra eso. Dios sabe a quién le da más y
a quién le da menos, pero sí es importante cómo lo usamos.
¿Se vuelve un ídolo? ¿Se vuelve un fin en vez de solo
un medio? El versículo 16 dice, este también
es un grave mal. Que de la misma manera que vino,
así vuelva. Que así como entró un hombre
al mundo, así se vaya, con nada, de todo su duro trabajo, de todo
lo que acumuló sobre esta tierra. ¿De qué aprovecha afanarse para
el viento? Es decir, Salomón está diciendo,
si tú te afanas con las riquezas, te estás afanando por algo que
el viento se va a llevar, tarde o temprano. El único, vean esto, el único
que deja esta vida, que deja este mundo llevándose algo que
no traía cuando llegó, es el creyente. ¿Escucharon eso bien? El único que se va de esta vida
llevándose algo con lo que no llegó, es el creyente. El que conoce a Cristo en esta
vida deja este mundo con vida eterna y con recompensas eternas
con las que no llegó. Todos los demás, así como llegaron,
se van. Quien se va sin Cristo no solo
se va sin nada, pasa toda su vida terrenal, como
dice el versículo 17, no sólo se va sin nada al final, la realidad
es que pasa toda su vida en este mundo, como dice el versículo
17, consumiendo todos los días de su vida en tinieblas, con
mucha frustración, enfermedad y resentimiento. Esa es la realidad
de todos los que viven en este mundo sin Cristo. Y aquí está Salomón, enlistando
los aguijones, enlistando los problemas trascendentales de
la vida que ya ha tocado, otra vez, asegurándose que hayamos
entendido cambian aquí un poco los argumentos, pero notan que
es similar, es similar el contenido, similares los problemas de la
vida debajo del sol que nos está presentando. Si brincamos al
capítulo 6, Salomón continúa con las ilustraciones, continúa
atormentándonos con los aguijones de la vida terrenal. y vamos
a brincar donde estoy brincando aquí algunos textos al final
del capítulo 5 y me voy a brincar algunos versículos del capítulo
6 y al final vamos a hilar todo van a ver cómo va a funcionar
esto con la ayuda de Dios al final vamos a atar todos los
cabos sueltos ahora voy a hacer aquí un comentario algunos se
preguntan ¿por qué Salomón brinca tanto? en el libro de Eclesiastes,
como que brinca de un tema a otro, solución, problema, solución,
problema, considera un problema, luego
otro, luego da la solución, luego brinca de regreso al problema,
y luego da de nuevo la solución. Bueno, una posible respuesta
de esto, no podemos decirlo a ciencia cierta, pero una posible explicación
es que así fueron los pensamientos de Salomón cuando estaba escribiendo
esto. nunca les ha tocado tratar con
alguien en el trabajo, en la vida, que piensa tan rápido que
parece que está cambiando de canal a cada rato y se adelanta
y se regresa. Yo creo que los hermanos científicos
aquí en el mundo de los científicos y los matemáticos y todo, por
eso es tan difícil estudiar las ciencias, porque los profesores,
muchos, los que están aquí, si no estoy tratando de insultar
a nadie, pero muchos no estudian pedagogía, Entonces, quieren
enseñar matemáticas sin ningún principio pedagógico, ¿no? Entonces,
por eso sufren los alumnos como yo, los que no somos tan dotados
como ellos, y nos cuesta mucho trabajo. Pero, así parece que
es el pensamiento de Salomón. Estaba inquieto. Brincaba de
un lado a otro. Problema, solución, problema,
solución. Sin duda es un reto, al menos
para mí, Es un gran reto predicar sobre eclesiastés de una forma
digerible, presentárselos a ustedes, presentarles mil mensajes de
una manera digerible, y espero que por la gracia de Dios sean
entendibles y que no sean mi palabra sino la de Dios. El capítulo seis continúa con
las congojas. Salomón cambia las ilustraciones,
pero los problemas son los mismos. Dios te puede quitar todo para
dárselo a otros, en los versículos 1 y 2. Luego dice que aunque
vivieras mil años, aunque tuvieras muchos hijos, gran descendencia,
¿de qué sirve? Si Dios te lo quita todo en un
instante y mueres en tus pecados, versículo 3. Vean, versículo
1. Hay un mal que he visto debajo
del sol, y que es muy gravoso sobre el hombre. La versión 60
dice que es muy común entre los hombres. Se da el caso de un
hombre a quien Dios ha dado riquezas, posesiones y honra, y nada le
falta de todo lo que decía, pero Dios no le ha permitido comer
de ello. Más bien, los extraños se lo
comen. Esto es vanidad y penosa enfermedad. Luego versículo 3, si un hombre
engendra cien hijos, está hablando de un hipotético, un hombre que
engendrara cien hijos y vive muchos años, de modo que los
días de sus años son numerosos, pero su alma no se sacia de sus
bienes, y ni aun recibe sepultura se acuerdan que en el antiguo
testamento esto de no recibir sepultura era señal de un fin
terrible una deshonra terrible que tu vida terminara en desgracia
total como paso por ejemplo con Jezabel cuando estudiamos la
vida de Elías entonces Salomón habla de este hombre que vive
muchos años De modo que los días de sus años sean numerosos, algunas
versiones dicen mil, pero su alma no se sacia de sus bienes,
ni aún recibe sepultura. Digo yo que este caso, el caso
de este hombre, un abortivo, es mejor que él, porque vino
en vano y a las tinieblas se fue, y su nombre quedará cubierto
con tinieblas, aunque no vio el sol, ni nada conoció, Más
sosiego tiene este, el abortivo, que el hombre que puso aquí y
presentó en este caso hipotético. Es decir, si vives y mueres sin
Dios, la tiene mejor un bebé que muere en el parto o de un
aborto natural que tú. ¿Qué tipo de advertencia es esa?
¿Qué advertencia más fuerte quieres acerca de la seriedad de las
cosas de las que nos está hablando el predicador aquí? Si vives
y mueres sin Dios, ¿te habría convenido más morir antes de
nacer? Aunque aquel viva mil años, dos
veces más, perdón, dos veces sin gozar del bien, no van todos
a un mismo lugar. ¿Qué es esto? Esto es lo que
millones desean. Yo estoy casi seguro que todos
nosotros hemos pensado de esto al menos una vez. Si pudiera
volver a vivir si pudiera darle regresar como con el control
en la tele a la película hasta el principio si tuviera la oportunidad de
volver a tomar esa decisión que tomé mal la oportunidad de no
cometer los errores que marcaron mi vida todo sería mejor mi vida
valdría la pena estaría feliz. De hecho, yo he visto películas
de Hollywood que esta es la premisa de la película, ¿no? La persona
vive toda su vida, tiene la oportunidad de ver las consecuencias finales,
el resultado final. Bueno, no después de la muerte,
¿no? No el infierno, pero sí las consecuencias de sus pecados
y errores a lo largo de su vida. Y en la película tiene la oportunidad
de volver a vivir. Y lo hace mejor. y remedia todos
sus errores. Pero Dios dice, no, eso no pasa
en la vida real. Eso no pasa en este mundo. Es
señalado que el hombre viva una sola vez, muera una sola vez
y después, el juicio. El versículo dice, no, terminarás
en el mismo lugar. en la tumba, y no solo en la
tumba, en el infierno, si vives tu vida, si vives y mueres sin
Cristo, sin conocer a Dios. Versículo 7, todo el duro trabajo
del hombre es para su boca, y con todo eso, su alma no se sacia. Debemos estudiar el tema del
trabajo. Los hombres trabajan incansablemente para su boca,
para saciar sus apetitos con lo que no sacia. Versículo 8. ¿Qué ventaja tiene
el sabio sobre el necio? ¿Qué gana el pobre que sabe conducirse
ante los demás seres vivientes? Hemos visto también ya esto,
la sabiduría, los que persiguen la sabiduría, buscando las respuestas
a las preguntas trascendentales, no encuentran las respuestas
que buscan. La sabiduría terrenal no es la
respuesta. Bueno. De nuevo, vamos a brincar
algunos versículos y al final vamos a atar todos los cabos,
como van a ver, todos los cabos sueltos. No quise simplemente
brincarnos toda esta sección, vale la pena recorrerla, ver
los argumentos de nuevo y nos ayuda, como van a ver, a poner
el contexto para lo que sigue. Esta sección es un repaso, Y
el capítulo 6 termina diciendo lo siguiente. Capítulo 6, versículo
12. Todos estos problemas, todas
estas congojas, y el capítulo 6 cierra diciendo esto. Pregunta. ¿Quién sabe lo que es mejor para
el hombre? ¿Quién sabe qué es mejor para
el hombre? durante los contados días de
su vana vida, los cuales él pasa como un asombro. ¿Quién, pues,
declarará al hombre qué habrá después de él debajo del sol? Esta es la postura con la que
viven y mueren muchos en este mundo. ven todos los problemas,
todas las frustraciones, todos los sinsabores de esta vida y
terminan diciendo, ¿quién sabe cuál sea la solución? No sabemos. ¿Quién sabe qué sea mejor? Cada
quien viva como mejor le parezca. ¿Quién puede decir qué es mejor? ¿Quién puede ver cuál será el
resultado del camino que toma cada uno en la vida? Todo lo
que hemos visto, todo lo que vemos a nuestro alrededor es
tremendamente frustrante, muy desesperante, así que mejor cada
quien viva, cada quien haga lo que mejor le parezca. Bajo el
sol no hay respuestas, mejor no pensar en todo esto, mejor
no enfrentarlo, mejor ignorarlo, no hacerle caso. Pero aquí, en el capítulo 7,
Dios nos dice por medio de Salomón, no, no es mejor taparse los oídos,
no es mejor cerrar los ojos, no es mejor ignorar la realidad
de las cosas. Su respuesta es algo que para
muchos es uno de los pasajes más sorprendentes y más inexplicables
de toda la Biblia. Un pasaje que va en contra de
nuestra naturaleza, en contra de lo que por naturaleza creemos. Nos dice que es mejor ser que
tener. Ser es mejor que tener. Nos dice que la muerte es mejor
que el nacer, que un funeral es mejor que una fiesta, que
la tristeza es mejor que la risa, que la reprensión es mejor que
la canción de los necios y que mejor es el fin del asunto que
el comienzo. La respuesta a los problemas
y las congojas de la vida va en contra de nuestro pensamiento
natural. Siempre va en contra de lo que
pensamos por naturaleza. La sabiduría de Dios es superior
a la humana. Su sabiduría nos hace parecer
tontos y necios. El hombre natural no cree lo
que dice Dios acerca de eso, acerca de esto. Cree que la sabiduría
de Dios es necedad. Todos nosotros, vean, esto es
lo que pasa con todos los hombres, nunca vemos, nunca entendemos
si Dios no nos abre los ojos. Nunca vemos, nunca entendemos. que Dios nos abra los ojos hoy.
Vamos al versículo uno de Ecclesiastes 7, 7-1. Ecclesiastes 7-1. Ahora estamos entrando ya a lo
clave aquí. Mejor es el buen nombre que el
perfume fino. Lo que eres, tu verdadero carácter,
es mejor que lo que tienes o lo que aparentas. Siempre va a ser
mejor ser un hijo de Dios, ser un seguidor de Cristo Jesús,
que tener todo el mundo y aparentar a los ojos de los demás, ser
una gran persona o una buena persona. Vean, en los tiempos
de Salomón, el perfume era algo muy caro, algo muy costoso. No iban al Walmart de la esquina
para comprarse un Lacoste o la marca que les guste. Era algo
difícil de conseguir, caro y costoso, y súper valioso. El problema de los olores corporales
era serio en esos días. Hermano, yo creo haber experimentado
algo de eso en el metro. Puede ser, pero no creo que tanto
como en esos tiempos. Era peor que el metro. Era peor
que el microbus, ¿no? Tomarse un baño no era fácil.
para la gran mayoría de las personas. No tenían agua corriendo en sus
casas, era todo una tarea traer el agua, ir a traer diariamente
el agua de donde estuviera. Así que, ¿qué hacían? Sólo tapaban. Sólo tapaban el problema. Recurrían
a perfumes difíciles de conseguir, muy costosos, ¿Recuerdan lo que
le molestó a Judas, no? ¿Se acuerdan cuando se molestó
muchísimo cuando María ungió los pies de Jesús con una libra
de perfume de enardo? En Juan 12. No le molestó por
lo que él decía que le molestaba, pero le molestó porque valía
mucho ese perfume. Pero bien, es muy importante
entender el uso que se daba al perfume cuando se escribió esto.
se usaba el perfume principalmente para cubrir nosotros que hacemos,
nos bañamos y luego el perfume para el toque final ellos usaban
el perfume para cubrir para tapar otras cosas realidades desagradables,
realidades repugnantes a veces y vean ahora la aplicación, así
viven muchos en este mundo tratan de tapar las realidades de su
alma tratan de tapar sus pecados con perfume con el perfume de
las apariencias tratan de hacer como que su vida es perfecta
y deseable de eso se trata Facebook en gran medida De decir, ¡ay,
usted es exitoso, tiene buen trabajo, bonita ropa, bonita
casa, buena educación! Pero debajo de todo eso, hay
un alma sumida en pecado. El contraste aquí es entre tener
un buen hombre, pero no quiero que lo vean como lo ve el mundo.
¡Ah, sí, un buen hombre, una buena... no! Un verdadero. Buen nombre. ¿Un buen nombre
ante los hombres? No. Un buen nombre ante Dios. Un buen nombre ante Dios. El
nombre fiel seguidor de Cristo. Un buen nombre falso. Un buen
hombre hipócrita de apariencias, de posesiones, de reputación
por ser inteligente o ser educado, ser famoso, es como tapar la
realidad con perfume. Tapar lo que realmente hay en
el alma con perfume. ¿Y qué pasa con el perfume? ¿Dura para siempre el perfume?
No. tarde o temprano se va esfumando
hablan de los perfumes que duran mucho como que no sé nada de
esto que tienen buen fijador ¿no? se supone este, bueno no
importa que tan bueno sea el perfume de estas personas si
no tienes un buen nombre ante Dios tarde o temprano las cosas
que hay abajo de todo ese perfume van saliendo y vean nadie nace
con un buen nombre a los ojos de Dios. Nadie nace con un buen
nombre a los ojos de Dios. A los ojos del hombre tal vez
sí, ¿no? Están los principitos, los hijos
de William y Kate, nacen con un buen nombre, ¿no? ¡Wow! Los hijos de la realeza, ¿no?
El hijo del rey, el hijo de un gran hombre. El hijo de una gran
familia, el heredero de un gran legado. Pero eso cuenta para
Dios. Ese es un buen nombre para Dios.
Para Dios, todos nacemos como hijos del primer Adán. Herederos
del primer Adán. Todos nacemos con el título,
el prefijo pecador. Naces, asientan tu nombre en
el acta de nacimiento, pero Dios agrega el pecador, Mark, Tomás,
Montgomery, el pecador fulanito de tal. Yo no recuerdo esto, pero me
han contado que cuando yo nací, el primogénito de mi padre Terrenal
su comentario fue otro pecador entra al mundo y era la verdad
era la verdad la única manera de tener un buen hombre es que
Dios haga una obra de gracia en tu vida que forme en ti un
carácter santo en lugar del carácter podrido y repugnante con el que
naciste, con el que nací y que fuimos empeorando todos los días
de nuestra vida desde nuestro nacimiento el hombre en sus propias fuerzas ¿Va mejorando
en su lucha en contra del pecado? ¿O simplemente aprende a usar
mejor el perfume para taparla? Es lo único que pasa. No va mejorando. Tener un buen nombre significa
que Dios te cambió. Que Dios te transformó y te hizo
a la imagen de Cristo, su Hijo, regenerándote. Tener un buen nombre es que Dios
haya comenzado a formar en ti el carácter y los rasgos de su
familia, de sus hijos. Es comenzar a ser como Cristo. Es comenzar a ser santo. Tener un buen nombre es que Dios
haya escrito tu nombre en el libro. de la vida. Hermanos,
les digo esto. Al final, en el día del juicio,
las únicas personas con un buen nombre van a ser todos los que
se llamen seguidores de Cristo apuntados en el libro de la vida
del Cordero. Nadie más va a tener un buen
nombre. En el balance final, En el día
del juicio nadie va a presumir de su nombre. Dice la palabra
que nada nos gloriamos más que en Cristo Jesús. Los que tienen
un buen nombre se van a gloriar en que son hijos de Dios. Y eso es mejor que todo lo que
puedas aparentar en esta vida. Seguimos, versículo 2. Mejor
es ir a la casa de luto que a la casa del banquete. Perdón. Mejor es ir a la casa de luto
que a la casa del banquete. Porque eso es el fin de todos
los hombres. Y el que vive lo tomará en serio. Muchos de ustedes
conocen este versículo. si han ido al funeral de algún
creyente alguna vez en sus vidas saben que este versículo y el
fin del primero del capítulo mejor es el día de la muerte
que el día del nacimiento son versículos que se tocan o se
deben tocar siempre en esos eventos no voy a dedicar tiempo a todas
las malas interpretaciones que se dan al pasaje Vamos a lo que
significa realmente, porque hay muchos que tratan de torcer este
pasaje para decir cosas que no dice. Vamos a lo que significa
realmente. Estos dos versículos aplican
únicamente a la vida del creyente. Aplican únicamente desde la perspectiva
del Hijo de Dios. Su significado es que para el
creyente el día de su muerte será una mejoría. El día de la muerte del creyente
va a ser una mejoría para él. Será pasar de una vida llena
de luchas, dificultades, pruebas, a gloria eterna. Pasar del desierto de este mundo,
como decía Bunyan, al paraíso. El mundo sin Cristo ve todo este
tema al revés. celebran el Día del Nacimiento
llenos de esperanza, lloran el Día de la Muerte desesperanzados
y llenos de tristeza y temor. Para el creyente el Día del Nacimiento
es bueno, es bueno el Día del Nacimiento, pero el Día de la
Muerte para el creyente es mejor. el día de su funeral es mejor
que la mejor fiesta a la que jamás fue en esta vida. Entonces te pregunto, ¿puedes
decir con sinceridad el día de hoy, el día de mi funeral será
mejor que la mejor fiesta de este mundo? El día de mi nacimiento
fue bueno, pero el día de mi muerte será mejor Los únicos
que pueden decir eso, ¿quiénes son? Los que tienen un buen nombre. Los que tienen un buen nombre.
El nombre, el título, seguidor de Cristo Jesús. Creyente en
Cristo Jesús. Los que pueden decir, Cristo
es mi Señor. Mi nombre está en el libro de
la vida. tienes un buen nombre amigo que
me escuchas tienes un buen nombre tu nombre está en el libro de
la vida en el día final no bastará que digan
fue un buen hombre fue una buena mujer el apóstol Pablo Sabía que el
día de su muerte, el día de su partida, sería mejor que el día
de su nacimiento. Decía, me siento presionado por
ambas partes. Tengo el deseo de partir y estar
con Cristo, lo cual es muchísimo mejor, pero quedarme en la carne
es más necesario por causa de vosotros. Él sabía que su nombre estaba
en el libro, sabía que tenía un buen nombre, el nombre de
seguidor de Cristo. Leemos en el Apocalipsis, bienaventurados,
es decir, felices los muertos. ¿Cómo hermano? Sí, felices los
muertos que mueren en el Señor. Hermano, eso es imposible. Estás
exagerando. No hermano. Los creyentes podemos
decir eso, no tenemos que ser Pablo. Hay una cita de un pastor
llamado William White, que cuando su doctor le dijo que le quedaban
solo unos días de vida, dijo, es la mejor noticia que me han
dado en 20 años. Lutero le escribió a su esposa,
días antes de su muerte, y le dijo, no te entristezcas por
mí, Pues voy al único que me ama, más que tú. Ahora, esto que le pedía Lutero
a su esposa de que no se entristezca, pues por supuesto que era imposible. Aun los creyentes sentimos tristeza. El mismo Salomón nos está diciendo,
es mejor enfrentar la realidad, sentir tristeza, que andar rice
y rice y... con un perfume falso. todo el
tiempo. A unos creyentes nos entristecemos
cuando parten antes que nosotros nuestros seres queridos, o hermanos
cercanos que mueren en Cristo. O sea, es imposible no extrañarlos
hasta volvernos a ver. Hay himnos que hablan de cómo
van a ser nuestros reencuentros con nuestros hermanos en el cielo. Es imposible no querer estar
con ellos o no querer que ellos estén con nosotros, pero para
el creyente que muere, ese día es un día de puro gozo. Yo cada vez que muere alguno
de nuestros hermanos, y a través de los años han muerto, han terminado
su peregrinaje por el desierto de este mundo varios hermanos
entre nosotros y cuando me llega la noticia lo primero que empiezo
a pensar es la entrada ¿cómo será la entrada? ¿cómo lo van
a recibir? quisiera ver eso aunque fuera
por televisión ¿no? me gustaría verlo pero Un día,
si estamos en Cristo, lo viviremos nosotros. Cuando murió el hermano Spurgeon,
se predicó un sermón famosísimo que hablaba, que describía hipotéticamente
la entrada de Spurgeon al cielo. Y es súper famoso ese sermón. Hermanos, nos espera algo Glorioso para el creyente que
muere en Cristo es el mejor día de su vida, el mejor día de su
existencia. Al menos hasta ese momento habrá
otro mejor, tal vez, tal vez la segunda venida de Cristo,
por ejemplo, cuando recibiremos nuestro cuerpo glorificado. Pero
el día de nuestra muerte será mejor que el día de nuestro nacimiento.
el mejor día hasta ese momento. Les doy otra cita, y esto también
es muy importante. Les doy otra cita. Tomás Boston
dijo, cada persona, en el día de su nacimiento, nace para morir. Cada persona en el día de su
nacimiento, nace para morir. Pero el creyente, en el día de
su muerte, muere para vivir. esa es nuestra esperanza sabemos
que en la Biblia la palabra esperanza no es un ojalá o esperamos que
se dé es algo seguro la palabra esperanza en la Biblia es algo
seguro y entonces la pregunta se vuelve
¿estamos listos? ¿sabemos que eso es lo que nos
espera? el concepto de estar listo para la muerte en el mundo
se maneja como pues ya hice todo lo que tenía que hacer no dejé
cabos sueltos hice todo lo que tenía que hacer viví aproveché
la vida al máximo cumplí mis sueños ya tengo muchos años estoy
listo para irme estoy listo para morir A mí me da terror a veces
cuando hablo con personas de mayor edad o muy enfermas que
no están en Cristo, que me empiezan a decir, estoy listo, ya me quiero
ir. No, no, no estás listo, no estás
listo, no sabes lo que estás diciendo. vemos en las noticias
hoy día que cada vez más personas usan este criterio mundano para
suicidarse usando lo que es llamado el suicidio asistido es decir,
alguien que se quiere suicidar no tiene el valor de hacerlo
por su propia mano entonces le pide a los doctores que lo maten
con pastillas o con un suero se llama suicidio asistido creo
que eso no es legal en México, gracias a Dios, no sé si Si ustedes
sepan, Perseguño no es legal aquí en México. Hay personas
que se cambian de país para que los dejen hacer eso. ¿Ese es el criterio que usa Dios? ¿Cómo describe Dios al que está
listo para morir? Para Dios, el criterio más importante,
la única característica imprescindible para enfrentar la muerte, es
estar en Cristo. Si estás en Cristo, estás listo
hoy para morir. Estás listo si hoy es el día,
estás listo. Si no estás en Cristo, no estás
listo. Qué terror de estos que se suicidan
pensando que están listos. Pensando que hoy es un buen día
para morir, para encontrar que no estaban listos, no estaban
listos. Ahora, pongan mucha atención
aquí, si estás listo para morir, si tú te encuentras hoy listo
para morir, también estás listo para vivir. ¿De qué estás hablando,
hermano? Si estás hoy listo para morir,
yo te digo, estás también listo para vivir. No sólo en la vida
venidera, sino en esta vida. Estás listo para vivir aquí,
ahora. Estás listo para el gozo verdadero. Eres capaz de experimentar, de
vivir gozo verdadero, aún bajo el sol. aun en este mundo maldecido
estas listo para disfrutar la medida de bendición que Dios
te de bajo el sol y aquí regreso les dije que iba a atar todos
los cabos bueno ahora regresamos a algunos de los versículos que
me brinque en el capitulo 5 El creyente que está listo para
morir, está listo para vivir, listo para vivir de verdad, listo
para disfrutar lo que Dios le dé. Y además, el creyente listo
para morir, listo para vivir, es el único que puede disfrutar
de las cosas buenas que hay en este mundo. que vienen de la
mano de Dios. Nadie más lo puede hacer realmente. Eclesiastes 5.18 5.18 He aquí pues el bien que yo he
visto, que lo agradable es comer y beber y tomar satisfacción
en todo el duro trabajo con que se afanan debajo del sol. durante
los contados días de la vida que Dios le ha dado, porque esta
es su porción, esta es la porción del creyente. Asimismo, el que
Dios le de a un hombre riquezas y posesiones, permitiéndole también
comer de ellas, tomar su porción y gozarse de su duro trabajo. Esto es un don de Dios. Si Dios no te da esta capacidad,
no la tienes y no la puedes conseguir. Eso es lo que andan todos los
hombres. y mujeres afuera, en el mundo,
tratando de hacer, buscando la manera de cómo disfrutar las
cosas que tienen, y frustrados porque no pueden. Vean esta descripción
del creyente en el 20. Ciertamente no se acordará mucho
de los días de su vida, ya que Dios lo mantiene ocupado con
la alegría de su corazón. ¿Qué es esto? El que está listo para morir,
está listo para vivir. Al creyente no le pesan los días
de su vida. ¿Por qué vemos suicidios asistidos? ¿Por qué vemos cualquier suicidio?
Personas a quienes les pesan los días de su vida. viven con
pesar, les pesa vivir. No están listos para morir, lo
sepan o no, y por eso no están listos tampoco
para vivir. Hermanos, para vivir esta vida,
y disfrutarla no como un ídolo, sino en su justa medida, en su
justa proporción. Lo primero que tienes que atender
en tu vida es estar listo para morir. Si no has atendido eso,
si no está resuelto ese asunto, todo lo demás se echa a perder.
Todo el resto de tu vida se echa a perder, es vanidad y al final
el viento se lo va a llevar. Los creyentes vivimos la verdadera
alegría, la alegría de vivir en Cristo. Cada día que pasa
en este mundo, cada año que pasa, es sólo un paso más cerca de
una eternidad gloriosa con Cristo. Estamos listos para morir. Es por esto que Dios nos dice
lo siguiente, el versículo que leímos al principio, Ecclesiastes
6, 9. El asunto principal del hombre,
su principal preocupación desde que entra a este mundo es estar
listo para morir. Es el asunto más importante de
la vida. Y por eso Salomón nos dice en
Ecclesiastes 6.9, mejor es lo que los ojos ven, que el divagar
del deseo. ¿Qué significa ese texto? Es mejor enfrentar la realidad
de la vida, que ignorarla. Es mejor reconocer las realidades
eternas, que soñar con que no existen. Mejor enfrentar el lado
serio de la vida, incluyendo la realidad de la muerte. la
realidad de la tristeza y los pesares en esta vida, nuestra
necesidad de reprensión. Enfrentar estas cosas es mejor
que tomarlo todo a la ligera, con superficialidad. Pocas personas
en este mundo se atreven a pensar seriamente acerca de la realidad
de la muerte. Salomón dice que es mejor considerar
el lado serio de la vida, considerar que tu muerte es inminente, porque
eso te empujará a prepararte para morir, te empujará a buscar
a Cristo. Mejor es lo que los ojos ven,
las realidades que están ante nosotros, que el divagar del
deseo. Mejor enfrentar la realidad que
vivir en un estado de negación, soñando con un mundo en donde
la muerte no es un tema serio, en donde no se castigará el pecado,
en donde todo es color de rosa, y realmente no color de rosa, más
bien en donde el pecador queda impune, en donde Dios no es justo,
en donde el mal no se castiga, es mejor enfrentar la realidad.
Entonces, de eso se trata esta sección del capítulo 7, por eso
se tituló así el mensaje, mejor la realidad que los sueños. El capítulo 7 nos enfrenta con
la realidad y nos dice que es mejor enfrentarla que vivir engañados. Versículo 2, mejor es ir a la
casa de duelo que en la casa del banquete. Porque eso es el
fin de todos los hombres. Y el que vive lo tomará en serio. Hermanos, hay muchas personas
que no se toman esto en serio. No se lo toman en serio. Yo conozco
a muchos que no se toman esta realidad en serio. Entonces,
dice aquí, el que vive lo tomará en serio. Si muchos no se lo
toman en serio, entonces, ¿de qué está hablando? Si el que
vive significa todos los vivos, todo mundo se tomaría este mensaje
en serio. Pero muchos no lo hacen. Entonces,
el que vive aquí se refiere a aquel que llega a ser creyente. Aquel
que llega a ser creyente es el que se tomó esto en serio. El
que se lo toma en serio. Porque nadie que no termina huyendo
a Cristo Nadie que no ha buscado la vida eterna en Cristo se ha
tomado esto realmente en serio. Sí, hermano, yo sí lo tomo en
serio. Sí me parece algo serio. Pero
no es mi momento de ser creyente. Después, sí, sí me lo tomo en
serio, pero después... Como el que como el enjaulado,
¿no?, en el progreso del peregrino que le decía después, después,
cuando tenga tiempo, después. No te has tomado esto en serio
si no estás hoy en Cristo. No te has tomado esto en serio
y no estás listo para morir. Mejor es el pesar que la risa,
porque con la tristeza del rostro se enmienda el corazón. Ahora,
Salomón nos afirma que es mejor pasar las tristezas que tenemos
que pasar para llegar a arrepentirnos, para conocer a Cristo. Ahora,
esto no es Salomón adoptando una postura pesimista de la vida,
eso es lo que muchos llegan, a la conclusión que muchos llegan
con todo esto. No, es que, o sea, Salomón está
diciendo que hay que vivir en pesar, todos los días de la vida
en tristeza. No, no es lo que está diciendo.
Está diciendo que si no nos preparamos para morir, estamos desperdiciando
cada día que vivimos sobre la faz de esta tierra. No podemos
vivir realmente si no nos hemos arrepentido de nuestro pecado,
si no hemos confiado en Cristo para borrar y pagar por nuestros
pecados. Nuestra risa es vana, nuestra
felicidad es superficial y finita. Versículo 4. El corazón de los
sabios está en la casa de duelo, pero el corazón de los necios
está en la casa del placer. La gran mayoría de las personas
evitan ir a un funeral si pueden. ¿Están de acuerdo? Yo he visto
muchas personas que buscan hasta la última excusa para no estar
en un funeral. Tratan de no estar. Tratan de
buscar alguna buena razón por la que no pueden estar. Buscan
alguna excusa. La mayoría de las personas piensa
que si van a un funeral, el único propósito es tratar de consolar
a los familiares del que partió. Eso es cierto, eso es un propósito
válido, consolar a los familiares del que partió. Pero ¿alguna
vez consideraste que ir a un funeral ¿Es bueno para ti? No, no para los que están sufriendo. ¿Es bueno para ti? ¿Es bueno
para tu alma? ¿Es mejor que estar en una fiesta? ¿Mejor que estar en Six Flags?
¿Mejor que estar en un parque de diversiones? Eso dice Salomón. Vean, ir a un funeral hace bien
a tu alma. En el versículo 1, Salomón estaba
hablando del difunto, ¿no?, del que partió, del que fue mejor
su muerte el día de su muerte que el día de su nacimiento.
En este versículo 4 está hablando de los que asisten al funeral. Y el punto es, de nuevo, aquello
que promueve seria reflexión en nosotros, serio autoexamen,
es mejor que aquello que promueve ligereza. Es mejor que lo que
muchos usan para olvidar las realidades eternas. Cada funeral anticipa el tuyo. Te obliga a pensar, algún día
voy a ser yo. Asistimos, ¿no?, con los hermanos.
A mí casi, creo que siempre que he ido a un funeral he pensado,
algún día tal vez algunos de estos hermanos estén aquí y yo
voy a ser el que partió. Cada funeral anticipa el tuyo. Cada funeral te obliga a pensar,
estoy listo. Si fuera hoy, si fuera mañana,
¿estoy listo? En este versículo cuatro, esa
es la pregunta. Hay quienes tratan un funeral
como algo ligero. como algo de risa, de hecho está
de moda hoy día hacer los funerales que ya no se llamen funerales,
ya no se llamen casa de luto sino celebración de la vida he
visto incluso invitaciones a funerales que así les titulan ¿no? y quieren
tratar el funeral como algo ligero algo de risa, en vez de algo
que promueva seria reflexión y proclamación del Evangelio. Bueno, hermano, es que depende,
¿no?, depende si el difunto era creyente o no. Bueno, es cierto
que en el caso de un creyente, aunque estemos tristes en alguna
medida, tenemos muchos motivos para celebrar. Muchos motivos
para llenarnos de gozo. Pero gozo es diferente de risa.
Gozo es diferente de chistes. Gozo es diferente de ligereza.
Dicen que en los funerales Dios predica. Y es verdad. Es verdad. Si el difunto fue creyente, es
creyente, ¡qué gozo! Pero no lo convirtamos en algo
ligero. En un funeral, Dios quiere que
meditemos acerca de la vida, acerca de nuestra mortalidad,
acerca del juicio, acerca de las cuestiones eternas, En un
funeral examinamos nuestra alma. Vemos la vida desde una perspectiva
realista, a la luz de lo eterno. En una fiesta, todo lo contrario. Una fiesta, muchas veces la filosofía
de la fiesta es no pensar en el mañana. No pensar en el después. Divertirnos. En una fiesta perdemos
una perspectiva realista de la vida, nos alejamos de una perspectiva
eterna por una temporal. ¿Cuál de estos dos, te pregunto,
hace más bien a tu alma? ¿Una fiesta, ir a Six Flags o
ir a un funeral? Y después algunos van a decir,
no, el hermano dijo que debemos, nunca debemos de ir a una fiesta,
y que debemos de ir de funeral en funeral, ni siquiera debemos
de celebrar un cumpleaños. No, vean, vean como la palabra
de Dios es balanceada, lo hemos visto en Eclesiastes. Esta sección
de esto se trata, enfrentar las realidades. No es que debemos
de pasarla de funeral en funeral. No. Pero debemos de evaluar seriamente
lo que pasa en un funeral. Entender que es mejor para nuestras
almas la realidad que la fantasía. Hay ocasiones para celebrar.
Cristo mismo celebró. Cristo mismo fue a fiestas. No
creo que hayan sido como las de hoy, pero fue a fiestas. Hay ocasiones para agradecer
a Dios, pero no huyas de la perspectiva eterna de la vida. No busques medios para escapar
de la realidad. Escuché que Spurgeon, vean estos,
estos, qué buen ejemplo, qué buen ejemplo. La verdad es que mi papá hacía
cosas similares a estas. No, tal vez no tan fuertes, pero
similares. Escuché que Spurgeon llevó un
día a sus hijos a un cementerio, y que les pidió que llevaran
un metro, y los puso a medir el tamaño de las fosas. Algunas fosas eran muy grandes,
o sea, para un adulto, y algunas eran muy pequeñas, para un bebé,
o para un niño. El mensaje era, son niños, no
piensen que el día no está cerca. Hay pequeños que mueren, hay
niños que mueren. Todos estamos en peligro. Todos debemos enfrentar las realidades
eternas. Seguramente eso causó gran impacto
en estos pequeños. Y no dudo que Spurgeon también
haya llevado a sus hijos a fiestas y celebraciones, pero reconocía
que tenía más valor hacerlo reflexionar acerca de las realidades eternas
que llevarlos a fiestas. Hermanos, por eso traemos a nuestros
hijos a este lugar los domingos, para que reflexionen sobre las
realidades eternas, orando porque sean convertidos, porque Dios
lo use Entre más un alma y más un niño va aprendiendo día con
día a callar su conciencia, a taparse los oídos del alma, alejarse
de las realidades eternas y vivir en distracciones, vivir en diversiones,
alejados cada vez más de la palabra. En la medida que pasa eso, cada
vez menos esperanza hay. Entonces, no permitamos que nuestros
hijos caminen en ese camino, en lo que dependa de nosotros,
mientras estén bajo nuestra autoridad, no lo permitamos. No alentemos
a nuestros hijos a seguir ese camino, en lo que dependa de
nosotros. Ya esta es la recta final, les
pido un último esfuerzo. Mejor es un buen hombre. Mejor
un carácter redimido que posesiones y apariencias. Mejor tu funeral
que tu nacimiento. Mejor ir a un funeral que a una
celebración. Mejor la tristeza que la risa. Y Salomón termina diciendo, mejor
es oír la reprensión del sabio que oír la canción de los necios. Otras traducciones dicen, mejor
es oír la reprensión del sabio que los halagos, la adulación
de los necios. Porque la reza del necio es como
el crujir y tronar de las espinas debajo de la olla. Esto también
es vanidad. Es un poco difícil de ilustrar
este versículo seis, pero básicamente lo que está diciendo Salomón
es que las adulaciones, los halagos de una persona necia es como
si fuera el tronido de las espinas en una fogata afuera en el campo,
abajo de una olla que está cocinando algo, que no significa nada,
es el tron. Ese ruido de los halagos del
necio es como el ruido de los tronidos de las espinas antes
de ser consumidos en el fuego, antes de ser consumidos en el
infierno. El halago de un necio es como el ruido de estas espinas
antes de consumirse, antes de quemarse. A todos nos gusta que
nos adulen. ¡Pobre Manu, amigo! No te creo. Me cuesta mucho creerte. A todos
nos gusta que nos adulen. A todos nos gusta que nos inflenen
el ego. Dime, háblame de mi grandeza.
Dime lo bueno que soy. Dime lo bien que lo hice. Pero
véanlo que dice la palabra, es mejor. Nos hace mucho más bien
que alguien nos diga nuestras fallas. ¿A quién le importa más tu alma?
¿El que sólo te hace reír o el que te dice la verdad cuando
lo necesitas? ¿A quién le importa más tu alma? ¿Por qué están llenas las iglesias
donde los predicadores sólo les endulzan el oído? Dios te va
a bendecir, Dios va a ser tu voluntad, Dios está a tu favor,
eres poderoso. Toda esa bola de mentiras y atascadas
esas iglesias, llenas. Dios el sirviente del hombre. ¿Por qué están llenas esas? Y aquí no está lleno. Y en las
iglesias verdaderas no está lleno. Por naturaleza no queremos escuchar
las reprensiones del sabio. Queremos que nos endulcen el
oído. Queremos que nos inflen el ego, que nos hablen de nuestra
grandeza. Pero Dios dice, es mejor que
alguien que se preocupa por tu alma, te confronte con tu pecado. Eso es mejor. Es mejor la realidad
que sueños necios. Escuchar la reprensión de los
sabios es difícil. Requiere reconocer que hay alguien
que sabe más que tú. Requiere reconocer que Dios Sabe
mejor lo que debería de estar pasando en tu vida, lo que deberías
de estar haciendo, como te deberías de estar conduciendo, que tú. Es difícil escuchar estas reprensiones. Requiere aceptar que puedes estar
equivocado. requiere aceptar que puedes haber
vivido tu vida por años equivocado invertido en las cosas equivocadas
sacrificándote por las cosas equivocadas no es algo fácil
escuchar la verdad no es fácil pero es necesario hermanos amigos Dios nos está diciendo lo que
necesitamos escuchar en el libro de Eclesiastes. Nos está diciendo
la verdad. Nos está hablando con la verdad.
Nos está dando la reprensión de los sabios. No nos la da para
volvernos pesimistas. No nos la da para amargarnos
la vida. Nos dice que mejor es lo que
los ojos ven que el divagar del deseo. Y vean la segunda mitad
del versículo. Mejor es lo que los ojos ven
que el divagar del deseo. Sin embargo, esto también es
vanidad y aflicción de espíritu. Si nuestra reacción ante todo
esto es simplemente adoptar una visión pesimista de la vida,
simplemente amargarnos, volvernos pesimistas, o sea, no prestar
atención a la advertencia, no prepararnos para morir, sino,
ah, no, pues sí, este mundo es un desastre, qué horror, qué
horror vivir bajo el sol, qué situación tan desagradable. Si
esa es nuestra reacción, no hemos entendido el mensaje. Eclesiastes está diseñado para
confrontarnos con la realidad y llevarnos a la cruz. Llevarnos a la solución, no nos
deja sin solución, no nos da sólo el problema sin la solución.
Nos lleva a la única solución, la única vida verdadera, la vida
en Cristo. Si nos hallamos en Cristo, estamos
listos para morir. y estamos listos para vivir realmente. Como ya leímos, ciertamente no
nos acordaremos mucho de los días de nuestra vida. ¿No nos
pesará vivir aquí caminando y peregrinando con el Señor? Ya que Dios nos
mantendrá ocupados con la alegría de nuestro corazón. Entonces, la pregunta para todos
¿Cuál es tu reacción a todo esto? ¿Qué te parece? ¿Cuál es tu reacción? ¿Cuál es tu diagnóstico? ¿Qué te llevas? ¿Vemos la sabiduría
de Dios en Eclesiastes? ¿La palabra de Dios se ha transformado
y renovado nuestra manera de pensar y ver el mundo? Tu corazón escucha todas estas
cosas y asiente. Dice sí, es la verdad, es cierto. Y no sólo asiente, sino se somete. Se somete a la palabra de Dios,
se entrega a Cristo, acude al llamado. O pasaste todo el rato
dudando y peleándote con el mensaje, argumentando en contra de lo
que escuchaste. Amigo, Te animo a que te sometas
a Cristo. Nunca te vas a arrepentir. Estarás
listo para morir. Podrás dejar de pasar tus días
temiendo a la muerte. Y estarás en consecuencia listo
para vivir. Gozando de Dios. Desde hoy, desde
esta vida, por la eternidad. vamos a orar Padre Tim te agradecemos
por la claridad de tu palabra te agradecemos porque nos das
las reprensiones del sabio porque eres verdadero con nosotros porque
nos muestras la realidad, nos enfrentas con la realidad Señor
que nadie pueda salir de aquí engañado Señor que nadie pueda
salir de aquí tomando la vida con trivialidad tomando las cosas
eternas con trivialidad o pensando después después Señor muéstrale
que hoy es el día de salvación que hoy tú le has hablado no
lo dejes tapar sus oídos ni cerrar su corazón y para los que ya
te conocemos Señor y nos encontramos en Cristo y tenemos
un buen nombre no por lo bueno que hayamos hecho nosotros que
no es nada sino porque tenemos la vida perfecta de Cristo puesta
a nuestra cuenta, porque estamos vestidos de su justicia y su
vida. Te rogamos que nos ayudes, Señor,
a vivir apercibidamente, tomando en serio diariamente las cosas
eternas, pero también a disfrutar el gozo que tenemos en ti. arrepentirnos de los pecados
remanentes con los que luchamos y vivir esforzándonos por caminar
contigo y conocer mayores grados del gozo que hay en ti. Te pedimos todo esto en el nombre
de Cristo Jesús. Amén. Vamos a cantar un himno para
despedirnos 321, por favor. Himno 321, satisfecho
estoy.
09 Eclesiastes Realidad
Series Eclesiastés
Es mejor enfrentar las realidades de la vida, que ignorarlas. Mejor reconocer las realidades eternas, que soñar con que no existen…
| Sermon ID | 8319558124001 |
| Duration | 1:27:06 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ecclesiastes 5; Ecclesiastes 6:9 |
| Language | Spanish |
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