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Vamos a cubrir lo más importante
del capítulo ocho con la ayuda de Dios. Y ya con eso, con el
sermón de hoy, habremos cubierto dos terceras partes del libro.
Se va rápido, igual que el año. Ya vamos para dos terceras partes
del año. Y la porción de eclesiastés que
nos toca hoy es especialmente relevante para lo que hemos vivido
y para lo que viviremos en el futuro próximo. Hace seis semanas
se eligió un nuevo presidente de México para gozo de algunos
y enojo, temor o preocupación de otros. Y podríamos hablar y debatir
interminablemente sobre las posibilidades futuras que traerá esta elección
de un nuevo presidente y nuevos gobernantes, pero como es el
caso en todas las cosas importantes de la vida, Dios tiene mucho
que decirnos en su palabra. Y lo que Dios tiene que decir
nos va a hacer de mucha ayuda, pase lo que pase. tiene siempre
las respuestas trascendentales eso ya lo hemos comprobado muchas
veces en Eclesiastes así que vamos al capítulo ocho por favor
para leer antes de orar Eclesiastes capítulo ocho dice ¿Quién como el sabio? ¿Y quién como el que conoce la
interpretación de las cosas? La sabiduría del hombre iluminará
su rostro y transformará la dureza de su semblante. Te aconsejo
que guardes el mandamiento del Rey a causa del juramento hecho
a Dios. No te apresures a irte de su
presencia, ni en cosa mala persistas, porque Él hará todo lo que le
plazca. Pues la palabra del Rey tiene
poder, y ¿quién le dirá qué haces? El que guarda el mandamiento
no conocerá el mal, y el corazón del sabio discierne el tiempo
y el proceder. Pues para todo deseo, para todo
propósito, hay tiempo y proceder. Por lo tanto, grande es el mal
que le sobreviene al hombre, porque no sabe qué ha de suceder,
pues lo que ha de ser, quién se lo declarará. No hay hombre que tenga poder
sobre el espíritu para retenerlo, ni poder sobre el día de la muerte.
En esa guerra no hay tregua, ni la impiedad librará a los
que están en ella. Todo esto he observado y he dedicado
mi corazón a todo lo que se hace debajo del sol. Hay tiempo en
que un hombre gobierna a otros para su propio mal. Asimismo
he observado esto, que los impíos que antes entraban y salían del
lugar santo son sepultados y reciben elogios en la ciudad donde así
hicieron. Esto también es vanidad. Por
cuanto la sentencia contra el mal ahora no se ejecuta enseguida,
el corazón de los hijos del hombre se propone de lleno hacer el
mal. Aunque un pecador haga mal cien
veces y se prolongue en sus días, con todo yo sé que a los que
temen a Dios, a los que temen ante su presencia, les irá bien. Pero al impío no le irá bien. ni le serán alargados sus días,
que son como sombra, porque no teme ante la presencia de Dios. Vamos a pedirle al Señor que
vendía su palabra el día de hoy. Señor, nos humillamos ante tu
presencia, tu grandeza, de la cual cantábamos hace un momento,
Te damos gracias, Señor, que Tú te acuerdas que sólo somos
carne, que sólo somos hombres y cuán necesitados estamos de
Ti, de Tu poder, de Tu bondad, de Tu grandeza. Te damos gracias,
Señor, porque en cada situación de la vida, ante cada acontecimiento,
Tu Palabra nos da respuestas, nos da respuestas eternas, trascendentales,
no nos dejas caminando solos, no nos dejas sin instrucciones,
Señor, todo está en tu palabra. Y te rogamos el día de hoy que
tú nos abras tu palabra, que nos des oídos para oír, mentes
para entender, corazones para creer, y una voluntad dispuesta
a obedecer, Señor. Te pedimos que nos enseñes más
acerca de cómo el creyente puede ser testimonio ante el mundo,
y que nos enseñes más, Señor, acerca de cómo someternos a las
autoridades terrenales que Tú has puesto con sabiduría. Te damos gracias porque nos has
preservado Tu Palabra para mostrarnos esto el día de hoy. Te rogamos por
el que va a hablar para que hables Tú y no hombres. en el nombre
de Cristo Jesús, amén. Lo que acabamos de leer es una
perspectiva bíblica del tema de submisión a autoridades terrenales. Nos muestra cómo un verdadero
hombre sabio, temeroso de Dios, debe ver este tema. Cómo debe
reaccionar a las autoridades puestas por Dios. Si no han estado
con nosotros en esta serie, les recuerdo que el versículo que
estamos usando como guía para todo este estudio del libro de
Eclesiastés es el versículo 11 del capítulo 12 que dice lo siguiente,
las palabras de los sabios son como aguijones y como clavos
ahincados, son ahincados, fijados, son las palabras que forman parte
de una colección y que son expuestas por un pastor. Este libro es una colección de
aguijones y clavos, problemas y soluciones. Ese es el formato
de todo el libro. El gran aguijón, el gran problema
que vamos a considerar hoy es el problema de someternos a las
autoridades terrenales puestas sobre nosotros durante nuestra
estancia aquí, durante nuestro peregrinar por el desierto de
este mundo. Este es sin duda un gran problema. Un gran aguijón. Si alguno de
ustedes me puede decir, no hermano, no. Eso no es un problema para
mí, no ha sido un problema para mí. Someterme a las decisiones
y decretos del gobierno, del presidente, de los diputados,
me viene natural, hermano. Cada que suben los impuestos,
cada que llega un gasolinazo, me siento bien. Así. Me siento tranquilo. Bueno. si ese es tu caso, felicidades. A los demás, creo que a la mayoría
nos cuesta trabajo someternos a muchas de las decisiones de
nuestros gobernantes. Y no estoy calificando el tema
de los impuestos ni el gasolinazo, no estoy diciendo que es bueno
ni malo. El problema de los impuestos
y la reticencia del hombre hacia ellos ha existido desde los tiempos
de Cristo, desde los tiempos bíblicos, desde los tiempos del
Antiguo Testamento, Cuando llegó el sucesor, el hijo de Salomón,
¿se acuerdan de qué se quejaban de Salomón? Que su papá les echaba
la carga muy dura con los impuestos y que le bajara. Entonces, esta
es una queja normal que todos tenemos. Nuestra reticencia a
someternos a las autoridades viene a todo nivel. al niño pequeñito
de un año le cuesta muchísimo trabajo someterse a sus papás.
A nosotros nos cuesta trabajo someternos al jefe en el trabajo
cuando pide cosas que según nosotros son tontas, innecesarias, etcétera. A todos nos cuesta trabajo en
todas las esferas someternos a la autoridad. Hoy estamos hablando
del gobierno, del rey, del presidente, de los diputados, porque de eso
está tratando Salomón en este capítulo. Entonces, como siempre,
las respuestas, las soluciones a los problemas y congojas de
la vida las encontramos en la Palabra de Dios. Empezamos en
el versículo 1 del capítulo 8. Versículo 1 del capítulo 8. Y
aprovecho para decirles que no vamos a ver sólo este tema de
la sabia submisión a los gobernantes y autoridades. También vamos
a ver el tema del testimonio del creyente en relación a la
sabiduría. Voy a estar incorporando algunos
ejemplos, lecciones de la vida de Daniel. Providencialmente
he estado estudiando el libro de Daniel, y Daniel es un gran
ejemplo de lo que Salomón nos enseña en este capítulo. Así
que en todo el sermón, Daniel y sus compañeros nos van a servir
de ilustración. Incluso estoy pensando que tal
vez Daniel podría ser nuestra próxima serie. aunque todavía
falta un buen cacho de terreno para cubrir eclesiastes, así
que eso llegaría tal vez el año que viene, en el 2019, si Dios
nos da vida, ¿no? Pero leemos en el versículo 1,
¿Quién como el sabio? ¿Y quién como el conoce, el que
conoce la interpretación de las cosas? La sabiduría del hombre
iluminará su rostro y transformará la dureza, otras versiones dicen,
la tosquedad de su semblante. Salomón comienza el capítulo
con esta afirmación que puede parecer un poco rara al principio,
pero como veremos es muy cierta. Para entenderla primero hay que
preguntar ¿Quiénes son las únicas personas realmente sabias en
este mundo? Los únicos que tienen respuestas
reales, que pueden responder y dar interpretaciones verdaderas
a las cosas que pasan en este mundo. El creyente. Los creyentes. El creyente que
teme a Dios, que ama a Dios, que sirve a Dios. El que acude
a Dios para enfrentar cada problema y cada situación terrenal. El
que busca en su palabra las respuestas a todas las preguntas trascendentales.
Y vive conforme a esas respuestas. Su sabiduría ¿de dónde viene? Viene de Dios. Entiende de dónde
viene la vida, para qué está aquí. Entiende también el fin
de la vida y lo que pasa después de la muerte. Ese es el hombre
sabio. Ese es el hombre que conoce la
interpretación de las cosas. Como dice el versículo, Cristo
dijo, vamos a Mateo 7 24, Mateo 7 24. Y tengo aquí Creo que tengo bastante textos
el día de hoy. En algunos casos les voy a pedir
que simplemente pongan atención al texto, porque si no, nos vamos
a tardar mucho. No pierdan su lugar en Eclesiastes
8. Mateo 7.24. Cualquiera que me oye estas palabras y las hace. Las palabras del Evangelio, las
palabras de Cristo, las palabras de la Biblia, las palabras de
Dios. Será semejante a un hombre sabio
que edificó su casa sobre la peña, sobre la roca, y cayó la
lluvia y vinieron torrentes, soplaron vientos y golpearon
contra aquella casa, pero ella no se derrumbó porque se había
afundado sobre la roca. El creyente puede enfrentar las
tormentas de la vida porque su fundamento, su fortaleza es Dios. El creyente verdadero nunca va
a quedar perplejo. sin respuestas, desamparado por
completo ante los problemas de esta vida. Ahora, claro, claro
que hay grados de esta sabiduría de la que hablamos en los creyentes.
Hay grados de discernimiento en los creyentes. Depende de
nuestro tiempo en la fe. ¿Cuánto hemos madurado? ¿Cuánto
hemos avanzado en la mortificación del pecado? ¿Qué tanto hemos
aprendido a depender de Dios? Haciendo lo que Salomón mismo
nos instruye en Proverbios 3, Salomón nos dice, reconoce a
Dios en todos tus caminos y Él enderezará tus sendas. Confía
en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. O sea, el creyente es alguien
que anda por la vida, le llegan tormentas, le llegan problemas
y confía en lo que él sabe, en su habilidad, en su talento,
no. No confía en su propia inteligencia. Acude a Dios, depende de Dios.
Y esto es algo que todo creyente va aprendiendo a hacer a lo largo
de su vida. Algunos con pasos chicos, otros
con pasos un poquito más grandes. Más rápido, más lento, con más
o menos tropiezos, pero al final Dios mismo nos obliga a todos
a depender de Él. Porque Salomón nos dice en Proverbios
4 que la senda de los justos, es decir, la senda de los creyentes
es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día
es perfecto. Proverbios 4, 18. Entonces, regresando,
¿Quién? Como el sabio. Y quien conoce,
o quien como el que conoce la interpretación de las cosas,
la sabiduría del hombre iluminará su rostro y transformará la dureza
de su semblante. ¿Qué significa esto? La sabiduría
del creyente es atractiva. Atractiva. No piensen en términos
físicos, piensen en términos de algo deseable, algo admirable. La sabiduría del creyente es
atractiva. Su sabiduría, su capacidad de entender lo que le pasa, dar
la interpretación correcta, dar las respuestas trascendentales
al mundo y sus problemas, es atractivo para otros. Otros lo
ven, y podríamos decir que tienen envidia del creyente. Quisieran poder enfrentar sus
crisis como el creyente. Quisieran tener su paz. su entendimiento
si tienen envidia de la buena idealmente idealmente cuando
actuamos como el mundo cuando el creyente actúa como el mundo
no hermano eso no pasa no si pasa por eso Dios tiene que estar
tratando con nosotros todo el tiempo para que dejemos de actuar
como el mundo para que dejemos de voltear a Egipto como Israel
cuando actuamos como el mundo cuando reaccionamos mal a las
pruebas, cuando andamos enfriados espiritualmente, cuando no nos
interesa hacer luz y sal, cuando no nos importa hacer influencia
ni ejemplo espiritual para otros, se cancela todo eso, por nuestra
culpa. Ponemos nuestra luz debajo de
un almud, como dice Mateo 5.15. Pero lo que Salomón dice es que
el creyente que vive bien, el creyente que vive digno de su
llamamiento, como dice Según Antesalonicenses 1, llama la
atención. El creyente que vive digno de
su llamamiento llama la atención e incluso causa una especie de
envidia de la buena. ¿Quién como el sabio? ¿Quién
como el que conoce la interpretación de las cosas? Salomón describe
esta atracción, este encanto que produce vivir la vida cristiana
como debemos, con sabiduría, con entendimiento espiritual.
¿Cómo la describe? En términos físicos. Dice, la
sabiduría del hombre ilumina su rostro, transforma la tosquedad
de su semblante, Es decir, Salomón afirma que el creyente sabio
tiene otra apariencia en su semblante, en su manera de conducirse. ¿Cómo
hermano, todos los creyentes nos vemos más guapos? No, no,
no es eso. Pero si ustedes han tenido comunión
cercana con creyentes fieles, sin duda habrán notado diferencias
en su semblante, en su manera de conducirse. Son más alegres,
menos enojones, menos ansiosos que las personas que lo rodean.
Leemos en Proverbios 15, el corazón alegre hermosea el rostro. Y este también es Salomón, Proverbios
15. Leímos en Ecclesiastes 5.20,
ciertamente no se acordará mucho de los días de su vida. El creyente
ciertamente no se acordará mucho de los días de su vida, ya que
Dios lo mantiene ocupado con la alegría de su corazón. Es decir, nuestra realidad espiritual,
nuestro estado espiritual, se refleja en alguna medida en nuestro
semblante, en nuestra manera de conducirnos, en nuestra manera
de actuar. Todos los días vemos lo contrario.
Personas llenas de preocupación, llenas de enojo, llenas de frustración,
y se ve ¿en dónde? En la cara. Yo llego al trabajo,
yo ya sé si mi jefe está enojado o está de buenas. Yo ya sé si
trae un problema encima o las cosas van marchando sobre ruedas.
Aprendes a leer a la gente, ¿no? Un creyente no debe de andar
así. Y si somos fieles, lo que dice Salomón, si somos fieles,
se nota, se ve hasta en nuestras caras, en nuestra forma de ser. Pero esta realidad externa, este
semblante externo, sólo es una manifestación. Es una manifestación,
una consecuencia de la realidad interna que es aún más atractiva. Hermano, no estoy muy convencido.
Bueno, vamos a ver algunos ejemplos de la vida de Daniel. Algunos ejemplos de la vida de
Daniel. En el capítulo 1 de Daniel, y si quieren pueden ir al capítulo
1 de Daniel porque voy a leer varios versículos. Sí. Vayan al capítulo uno de Daniel,
por favor. ¿Qué es lo que encontramos en el capítulo uno de Daniel? Encontramos este relato de cómo
Joacín, rey de Judá, es derrotado por Nabucodonosor. Y Daniel,
Sadrach, Mesach y Abednego son llevados cautivos a Babilonia. ¿Se acuerdan que en Babilonia
les cambiaron sus nombres, ¿no? Creo que a Daniel le pusieron
Belsasar o Beltesasar y Sadrach, Misach y Abednego es también
el nombre babilonio que les pusieron. Como yo me los aprendí de chiquito
como Misach, Sadrach, Misach y Abednego, así vamos a hacer
referencia a ellos por el resto del sermón, ¿no? No por sus nombres
judíos. Entonces, los llevaron cautivos
y dice el versículo 4 que fueron elegidos estos cuatro muchachos
fueron elegidos para ser parte de un grupo de jóvenes en 4 dice
un grupo de jóvenes en quienes no había ningún defecto bien
parecidos instruidos en toda sabiduría dotados de conocimiento
poseedores del saber y capaces para servir en el palacio del
rey Entonces, estos cuatro jóvenes ya estaban dentro de un grupo
muy selecto. No sé cómo le dicen a los niños,
a los jóvenes en el ejército que forman parte de la Guardia
Presidencial y todo eso, pero eran un grupo muy selecto. Guapos, inteligentes, educados,
Lo mejor de lo mejor. Pero vean cómo se diferencian
Daniel y sus amigos. Y qué es lo que hace la diferencia. Leemos en el recículo 5. El rey
les asignó para cada día una ración de los manjares del rey
y del vino que él bebía. Ordenó que se les educase durante
tres años para que al fin, para que al fin de ellos se presentaran
al servicio del rey. Los metieron en un programa en
una maestría, en un curso intensivo para prepararlos para servir
al rey. Pero Daniel se diferenció de
todo este grupo selecto porque durante este tiempo, leemos en
el versículo 8, se propuso en su corazón no contaminarse con
la ración de la comida del rey ni con el vino que éste bebía. Pidió, por tanto, al jefe de
los funcionarios que no fuera obligado a contaminarse. Ahora,
No vamos a meternos en debate respecto a la dieta que Daniel
le propuso a su supervisor. Muchos tratan de agarrarse de
esto para afirmar que los creyentes deberíamos ser todos vegetarianos. Y la respuesta es sin duda que
no. La respuesta es sin duda que no. Si tienen dudas al respecto,
los invito a que después lean el capítulo 10 de Hechos, donde
Dios ordenó a Pedro que matara y comiera, si tienen alguna duda. Como creyentes tenemos la libertad
de ser vegetarianos si queremos, si queremos. no la obligación. Pero ese no es el punto, ni siquiera
estamos leyendo para hablar de eso. Daniel no propone esta dieta,
vean, esto es importante, Daniel no propone esta dieta porque
anhela ser vegetariano. o porque es súper cuidadoso con
su dieta. Lo hace por lo que dice el versículo,
para no contaminarse con la ración de la comida del rey, ni con
el vino que éste bebía. Daniel no quería contaminarse
comiendo cosas ofrecidas ante ídolos, ni comiendo carne de
animales que les habían sido prohibidos en el Antiguo Testamento. De hecho, ese capítulo que le
estoy invitando a leer, de Hechos 10, es donde Dios levanta esa
prohibición de algunos animales que estaban prohibidos en el
Antiguo Testamento. Entonces, el deseo de Daniel era obedecer
a Dios, por eso pidió esto, por eso lo propuso, era lo que le
preocupaba, obedecer a Dios. Eso fue lo que lo diferenció.
¿Cuál fue el resultado? Que Daniel y sus amigos fueron
bendecidos. ¿Cuál fue el resultado de que
Daniel y sus amigos se propusieran agradar a Dios? Dios los bendijo.
Y se reflejó tanto en su físico como en su sabiduría y capacidad
de discernir, como vamos a dejar claro con la ayuda de Dios. Leemos
en el versículo 15. Al final de los diez días, el
aspecto de ellos se veía mejor y más nutrido de carne. Otras
traducciones dicen, literalmente, más gorditos. Los que apoyan
esto de que, no, es que como Daniel propuso esta dieta, el
creyente tiene que ser vegetariano y todo, y va a bajar de peso,
bueno, resulta que engordaron. O sea, la lógica por la cual
muchos de estos se agarran de esto es al revés. Resulta que
engordaron más que los otros jóvenes que comían de la ración
de los manjares del rey. Estos jóvenes se veían diferentes
a los demás. Eso es lo que nos importa. Estos
jóvenes se veían diferentes a los demás. ¿Dicho por quién? Los
supervisores. Los que estaban preocupados de
entrada. No, Estaniel, espérame, no sé si puedo hacer eso porque
si te ves mal me van a regañar a mí. O sea, los más preocupados
por el asunto dicen, no, se ven bien. se ven mejor que los demás
pero vean la diferencia de su apariencia no era simplemente
por su dieta queda claro en lo que vemos más adelante en los
versículos 19 y 20 que no era solo por la dieta Daniel y sus
amigos se propusieron obedecer a Dios honrar a Dios y resultó
en que vamos a leer 19 y 20 el rey habló con ellos Es decir,
hicieron su curso, su maestría, pasó el tiempo y llegaron al
examen final ante el rey y el rey iba a checar y a ver, a calar,
¿no? El rey habló con ellos y no se encontró entre todos ellos
ninguno como Daniel, y aquí están sus nombres judíos, Ananias,
Misael y Azarías. Así se presentaron al servicio
del Rey. En todo asunto de sabiduría y
entendimiento, podríamos traducir eso también discernimiento, en
todo asunto de sabiduría y entendimiento que el Rey les consultó, los
encontró 10 veces mejores. Esto no es algo que debamos tomar
como literal, es una expresión. Es como nosotros que andamos
con los superlativos. No, está mil veces mejor. De
eso está hablando aquí. Mucho mejores que todos los magos
y encantadores que había en todo su reino. Y esto vamos a ver
que se confirmó muchas veces. Esta es la primera de muchas
en las que se va a confirmar esto sobre Daniel y sus amigos.
Tenemos el Horno de Fuego, donde fueron echados Misak, Zadrak
y Abednego. Los Sueños de Nabucodonosor,
que pudo relatarle Daniel a él y luego interpretárselos. La
Escritura en el Muro, en la fiesta de Belsasar. Y luego la Fosa
de Leones, de Darío. Con tres reyes o gobernantes
diferentes se destacó Daniel. O sea, no es de que, bueno, es
que a Daniel le cayó bien a Naucodonosor. No, tres reyes completamente
distintos y encontramos a Daniel en la cima, sirviendo al más
alto nivel, con toda la confianza del rey, en las cosas más importantes. ¿Qué pasaba el mundo que lo rodeaba? También sabemos de Sadrach, Mesach
y Abednego que tuvieron cargos muy importantes por lo menos
bajo la bucodonosor. El mundo que lo rodeaba decía
¿Quién? Como el sabio Daniel. Y ¿Quién? Como Daniel que conoce la interpretación
de las cosas. ¿Quién? Como Sadrach, Mesach
y Abednego. En cada ocasión el mundo buscaba
escuchaba y era atraído por estos hombres, porque Dios bendecía
su fe y su fidelidad, dándole sabiduría y discernimiento. Ahora, no estamos negando que
siempre hay otra cara de la moneda, siempre. Estos cuatro hombres
la vieron de primera mano. Fueron también perseguidos y
odiados. Fueron echados en el horno de fuego. Shadrach, Mesach
y Abednego. Y Daniel fue echado en la fosa
de leones con Darío. Cristo nos dijo, si el mundo
aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Muchas veces el mundo nos odia,
nos persigue, nos rechaza, pero en otras, la sabiduría y el discernimiento
del creyente atraen y son un testimonio para el mundo. La
pregunta para nosotros es si estamos viviendo de tal manera
que pueda pasar eso con nosotros. sino nosotros mismos somos los
culpables, nosotros mismos los que estamos deteniendo que eso
suceda. Si somos fieles, el mundo lo notará. Estudiando para este
sermón, me topé con un artículo que es muy citado, lo he escuchado
en otras predicaciones. Es un artículo de un ateo declarado
que se llama Matthew Paris. Su artículo se titula, como ateo
estoy convencido que África necesita a Dios. Este artículo salió en
el New York Times. O bueno, creo que en la revista
Times más bien. Todo el punto de su artículo
es que él, viviendo en África, vio la diferencia que trae el
cristianismo a las vidas. Incluso en su actitud y su apariencia
externa, su manera de tratar con la gente y de relacionarse
con otros. Si andamos caminando con fidelidad,
se nota. Bien, nos falta mucho por cubrir
aquí, apenas vamos en el primer versículo. Ya vimos cómo el creyente
fiel, al creyente fiel, Dios le da sabiduría, le da discernimiento,
y eso resulta en un testimonio hacia el mundo, algo que los
demás notan. Ahora pasamos a cómo el creyente
sabio debe reaccionar ante las autoridades terrenales, y cómo
contrasta su reacción con la del mundo. Una de las relaciones
más críticas en nuestras vidas es la relación que tenemos con
las autoridades gubernamentales durante nuestra estancia terrenal. Existen muchas personas, incluso
algunos creyentes, que creen que si no se eligió el candidato
que ellos querían, o no está en poder el partido que ellos
apoyan, o simplemente no están de acuerdo con el gobierno actual, Si pueden ver y identificar fallas
en el gobierno actual, entonces están en todo su derecho, está
en todo su derecho encabezar o por lo menos participar en
una especie de resistencia o desobediencia civil en contra del gobierno,
con acciones pequeñas o grandes. Ahora, es innegable, vean, Es
innegable que nuestro gobierno tiene muchos problemas. Innegable. Que ha buscado exceder los límites
de su autoridad delegada por Dios para comenzar a legalizar
cuestiones inmorales como el matrimonio gay y el aborto. Pero en un sistema democrático
como lo es el mexicano, es un error pensar que el problema
son los gobernantes electos. El problema real son los que
los eligen. Ese es el problema real en México. En Isaías 3 y en muchos lugares,
Podemos encontrar soporte bíblico para afirmar que en la mayoría
de los casos, los pueblos y las naciones tienen a los gobernantes
que se merecen. Cuando no es el caso, cuando
no tienen a los gobernantes que se merecen, normalmente es porque
Dios en su gracia les da gobernantes que son mejores de lo que se
merecen. Así que lo que se tiene que arreglar
es el electorado. Los votantes, si queremos un
gobierno diferente, y si ya están enojadísimos con el hermano Marqui,
piensan que ya se desvielo, ténganme tantita paciencia, ahorita van
a ver, van a ver por qué es cierto lo que les estoy diciendo. Los pueblos y las naciones tienen
a los gobernantes que se merecen. Si queremos un gobierno diferente,
tiene que cambiar el electorado, los votantes. ¿Cómo se puede
lograr eso? ¿Cómo lograr que votantes vean
y decidan en línea con la palabra de Dios, que es el único bien? Sólo en la medida que los votantes
decidan en línea con la palabra de Dios, habrá bendición, habrá
bienaventuranza para nuestra nación. ¿Cómo? lograr que los votantes tengan
sabiduría y discernimiento, sólo con mentes renovadas, mentes
gobernadas por los principios y verdades de la Palabra de Dios.
Por lo tanto, nuestra única esperanza real es Cristo. Nuestra única
esperanza real es el Evangelio. La conversión de pecadores a
Cristo. Llevar a cabo la Gran Comisión.
Por eso el hermano Tomás le dice que lo que pasa aquí es más importante
que lo que pasa en Los Pinos. Lo que pasa en las iglesias verdaderas
de este país, que son una minoría, sin lugar a dudas. Lo que pasa
en las iglesias verdaderas de este país es lo más importante
que pasa sobre la faz de México. Lo que pasa mediante nuestras
oraciones es más importante que lo que pasa en los pinos. Nuestra
mejor arma como creyentes es orar por el país, orar por la
obra, los pastores, las misiones, los institutos pastorales, las
páginas en internet, los programas de radio. Orar por los gobernantes. Orar por el Señor Andrés Manuel
López Obrador. Leemos en Primera de Timoteo,
vamos todos a leer en Primera de Timoteo capítulo 2. Primero Timoteo 2.1. Por esto
exhorto ante todo que se hagan súplicas, oraciones, intercesiones
y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y
por todos los que están en inminencia para que llevemos una vida tranquila
y reposada en toda piedad y dignidad. Esto es bueno y aceptable delante
de Dios nuestro Salvador. Este es nuestro campo de acción
más importante y más efectivo. ¿Amas a tu país? ¿Eres un cristiano
que quieres lo mejor para México? ¿No estás orando? No contamos
contigo entonces, aparentemente. Y mientras llevamos a cabo esta
obra como ciudadanos, Como mexicanos creyentes, la única forma sabia
de actuar en nuestra relación con las autoridades es la que
nos señala Salomón en lo que sigue. Entonces vamos otra vez
al capítulo 8, versículo 2. Eclesiastes 8, 2. Te aconsejo
que guardes el mandamiento del rey a causa del juramento hecho
a Dios. Vean esto, esto es importante.
¿Por qué hemos de obedecer a las autoridades establecidas? ¿Cuál
es la razón principal? Dice aquí, a causa del juramento
hecho a Dios. ¿Esto a qué se refiere? Bueno,
¿todos hicieron juramento a la bandera? Estoy viendo si están
poniendo atención. ¿Todos hicieron juramento a la
bandera? supongo que sí todos cantan el himno nacional
cantan la parte que dice en el cielo tu eterno destino por el
dedo de dios se escribió como mexicano tienes el deber de respetar
a tus autoridades es algo que has prometido hacer Ser patriota,
amar a tu país, tiene todo que ver con nuestro tema de hoy. Y tiene, como decían de Daniel,
10 veces más, 1000% más que ver con nuestro tema de hoy que con
irle a la selección. Mil veces más que ver con el
tema que nos expone hoy Salomón, que con ir a la Selección tiene
que ver ser un buen mexicano, amar a tu país. Mucho más que
ver que morirte en la raya con la Selección. Dios dice que las
autoridades que tienes fueron delegadas y puestas ultimadamente
por Él. Vamos a Proverbios 8, por favor. Dios dice, yo los puse, yo los
asigné, yo les di autoridad. Proverbios 8.15. Otra vez palabras de Salomón,
por mí reinan los reyes. ¿Quién está hablando aquí? Dios.
Por mí reinan los reyes. y los magistrados administran
justicia. Por mí gobiernan los gobernantes
y los nobles juzgan en la tierra. El creyente obedece a las autoridades
civiles con una motivación más alta que simplemente patriotismo
o un juramento o miedo al castigo. Se somete porque Dios delegó
esa autoridad a los gobernantes. Nuestra sumisión a la autoridad
terrenal es un reflejo de nuestra sumisión a la autoridad divina. Ves a un mal ciudadano, ves a
un ciudadano que siempre está en rebeldía, que nunca quiere
someterse a la autoridad gubernamental, no estás viendo a un creyente
que se somete a Dios. Son dos cosas que van desconectadas,
no coinciden. Hermano, tiene que haber excepciones. Tiene que haber excepciones.
No me está gustando esto. Tiene que haber excepciones.
Sí hay una excepción. La única excepción es cuando
las autoridades requieren o nos ordenen hacer algo que desobedece
a Dios. En ese caso, tenemos que seguir
el ejemplo de Pedro y los apóstoles. Es decir, es necesario obedecer
a Dios. antes que a los hombres, Hechos
5.29. Ejemplos de esto, bueno, si nos
quisieran prohibir afirmar con la palabra de Dios que el homosexualismo
es pecado y el aborto es pecado, si nos quisieran prohibir eso,
legislarlo y prohibirnos, tendríamos que desobecer. Ayer me mandaron
un artículo que afirma que en China ya es ilegal bautizar a
creyentes. ¿Qué tienen que hacer los hermanos
chinos? Desobedecer. Bautizar. Obedecer a Dios antes
que a los hombres. En el libro de Daniel, a Zadrak,
Mésac y Abednego los ordenaron a adorar a un ídolo, a una estatua
gigante de Naucodonosor. No lo hicieron. A Daniel le ordenaron
dejar de orar a Dios para orar al Rey Darío. No lo hizo. Y tampoco se escondió. Lo dejó
claro, todo mundo se enteró. Bueno, más bien simplemente hizo
lo que siempre hacía. No fue a la plaza ahí a restregar,
simplemente fue e hizo lo que siempre hacía. Y los demás estaban
espiando y buscando a ver si lo cachaban, ¿no? Hizo lo que siempre hacía. Pero
siempre que no estemos enfrentados con esta excepción que está en
la Biblia, lo que Dios espera de nosotros es que, con sabiduría,
nos sometamos a las autoridades. Los versículos que siguen tratan
con cómo hacer eso. Vamos al versículo 3 de Ecclesiastes
8. Versículo 3. No te apures, no te apresures
a irte de la presencia del Rey. ni en cosa mala persistas, la
versión actualizada, te detengas, porque él hará todo lo que le
plazca, pues la palabra del rey tiene poder y quién le dirá qué
haces. Estos versículos advierten contra
provocar a las autoridades, advierten contra obedecer, pero como arrastrarnos
bien, ¿no?, a fuerzas, de mala gana, enfrentarse a la autoridad
mostrando mi desagrado. Está bien, me obligas, pero nunca
han estado en el municipio y lo están obligando a algo y van
a ver, no sé qué, y ahí están pagando y están haciendo lo que
tienen que hacer, pero van a ver y voy a regresar y... No. Estos versículos nos advierten
acerca de obedecer con mala actitud. Voy a mostrar mi descontento,
¿no? Voy a hacerle saber al mundo
que estoy en contra de este gobierno. En tiempos del Antiguo Testamento
no podías dejar la presencia del rey sin permiso, ¿no? Te
llamaba el rey o tú pedías audiencia y cuando llegaras no te podías
ir hasta que el rey dijera, bueno, ya estás despedido, ¿no? Vete. Si lo hacías y te ibas por tu
propia voluntad, estabas mostrando tu descontento, estabas retando
al Rey. y lo hacías bajo tu propio riesgo,
¿no? Eso no es lo que estamos llamados a hacer como creyentes. No es buen testimonio ser un
rebelde, retar a las autoridades. La desobediencia civil no va
a avanzar la causa del Evangelio, ni va a ayudar al país, ni va
a honrar a Dios. Como no me gusta, Como no me
gusta como están usando mis impuestos, como el gobierno es opresor,
no voy a pagar. Voy a ver la manera de no pagar. Exactamente eso querían de Cristo.
¿Se acuerdan cuando le tendrían una trampa? Todo el argumento
era, el gobierno es opresor, somos un pueblo bajo cautiverio
de los romanos, en Mateo 22, no vayan. Pero ¿cuál es la respuesta
de Cristo a ese tipo de argumentos? Vamos a rebelarnos porque este
gobierno es opresor. Vamos a hacer actos de desobediencia
civil. ¿Qué dijo Cristo? Dada al César,
lo que es del César. Y a Dios, lo que es de Dios. O sea, cuando le tendieron esta
trampa a Cristo, lo que querían era tratar de tenderle una trampa
en la que Cristo tuviera que decir que no puedes estar bien
con Dios y obedecer al gobierno, que tienes que escoger entre
uno y otro, y Dios dice no. Puedes hacer las dos cosas. Puedes
ser obediente y puedes ser un buen creyente. Encontrar la manera de defraudar
al gobierno. Encontrar la manera de no hacer
frente a nuestras responsabilidades como ciudadano. Eso es provocar
a las autoridades. Eso es persistir en lo malo. De lo cual nos advierte Salomón.
Y no es lo que Dios quiere de nosotros. Bien, ya no me acuerdo
las últimas estadísticas, pero es algo así como la mitad del
país está en la informalidad. O sea, buscan evadir impuestos
a toda costa. ¿Eso es algo cristiano? ¿Es algo
que tenemos derecho a hacer? ¡No! ¡No! Ahora, hay varios textos en el
Nuevo Testamento que podríamos consultar. Voy a leer el pasaje
principal en Romanos. Romanos 13, vamos bien en tiempo
así que vamos a leerlo todos de una vez nos falta poco no
se duerman un esfuercito más Romanos 13 versículo 1 y hay otros textos
pero No vamos a consultarlos todos por cuestiones de tiempo.
Con esto creo que nos basta. Hemos estado en el Antiguo Testamento.
Bueno, vamos a ver Nuevo Testamento. Bueno, también ya... Ya hemos citado del Nuevo Testamento.
Romanos 3 y 1. Sométase toda persona a las autoridades
superiores. Porque no hay autoridad que no
provenga de Dios. Y las que hay por Dios han sido
constituidas. Así que el que se opone a la
autoridad, se opone a lo constituido por Dios. Y los que se oponen
recibirán condenación para sí mismos. Porque los gobernantes
no están para infundir el terror a los que hacen lo bueno, sino
al que hace lo malo. Quieres no temer a la autoridad,
haz lo bueno y tendrás su alabanza. Porque es un servidor de Dios
para tu bien, o sea, la autoridad es un servidor de Dios para tu
bien. Pero si haces lo malo, teme,
porque no lleva en vano la espada. Pues es un servidor de Dios,
un vengador para castigo del que hace lo malo. Por lo cual,
es necesario que estéis sujetos, no solamente por razón del castigo,
sino también por motivos de conciencia. Porque por esto pagáis también
los impuestos. pues los gobernantes son ministrados,
son ministros de Dios que atienden a esto mismo. Pagad a todos lo
que debéis, al que tributo, tributo, al que impuesto, o sea, ISR,
IVA, renta, impuestos, al que respeto, respeto, al que honra,
honra. O sea, el Nuevo Testamento confirma
lo que nos ha estado diciendo Salomón. Regresando al ejemplo
de Daniel, si alguien, vean, consideren esto un momento, Si alguien pudiera ver justificado
el ser un rebelde, el no someterse a las autoridades, sería Daniel. Invadieron su país, se lo llevaron como esclavo al
extranjero, lo obligaron forzadamente a entrar
al servicio del rey. Pero a pesar de todo eso, fue
uno de los siervos más destacados de Nabucodonosor, Belsasar y
Darío leemos de su servicio a Darío en Daniel 6 y encontramos que
Daniel era uno de tres líderes puestos sobre todo el reino y
vean de qué se encargaba, esto me gusta mucho esto me gusta
muchísimo de qué se encargaba Daniel de que el rey no fuese
perjudicado. La versión en inglés dice, se
encargaba de que el rey no sufriera pérdidas. Daniel tuvo en su mano
el vengarse, estaba a su alcance, estaba en su poder. él pudo haber
dado una orden o bajita la mano pudo haber estado realizando
acciones para vengarse y por aquí vamos a ver que el rey pierda
un poco y por aquí vamos a dejar que pase algo malo poquito a
poquito me las va a pagar estaba encargado de que el rey
no sufriera pérdidas Daniel tuvo en su mano vengarse Mostrar su
descontento ante el cautiverio, pero no lo hizo. ¿Por qué no? ¿Por qué Daniel fue un ciudadano
ejemplar? ¿Por qué no se rebeló en contra
de los que lo esclavizaron? Porque Dios le dijo que no hiciera
eso. Dios le dijo, le ordenó que no
hiciera eso por medio del profeta Jeremías. Leemos en el capítulo
29 de Jeremías, versículo 4. Así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel, a todos los que están en la cautividad, a quienes
hice llevar cautivos de Jerusalén a Babilonia. Versículo 7. Procurad el bienestar de la ciudad
a la cual los hice llevar cautivos. Rogad por ella, Jehová. porque
en su bienestar tendréis vosotros bienestar. Impresionante, ¿no? Impresionante. Los caminos de
Dios siempre contrarios a lo que nosotros como hombres pensaríamos,
cómo reaccionaríamos, qué haríamos. Esto fue Jeremías veintinueve,
versículos cuatro y siete. Dios quiere que seamos ciudadanos que nos aseguremos que el gobierno
y el país no sufra pérdidas en nuestra pequeña esfera, en lo
que está a nuestro alcance. Los creyentes no somos rebeldes
sociales ni revolucionarios políticos. Los ejemplos de Daniel, no hemos
ido al ejemplo de José en Egipto, idéntico, lo mismo, lo mismo. Y vean, José no tenía el mandamiento
dado por el profeta Jeremías, eso vino mucho después, pero
de todos modos José actuó en una manera idéntica a la de Daniel. Los ejemplos de Sadrach, Mesa
que abenegó, todos estos ejemplos son claros. Ellos habían tenido mil veces
más motivos y justificación de rebelarse contra sus autoridades
o defraudarlas. pero no lo hicieron hermanos
Daniel, Sadra, Mirza que abnegó sería como si no voy a hablar
de los gringos, que será los canadienses se invadieran y se
los llevaran de esclavos a Canadá como estarían contentos? dice
bueno Yo creo que no. Guatemala. Invade
Guatemala y nos llevan de esclavos. ¿Estaríamos contentos? ¿Nos gustaría?
¡No! Por supuesto que no. Por supuesto
que no. Estos cuates tenían mil veces
más motivos y justificación de rebelarse contra sus autoridades
o de defraudarlas, pero no lo hicieron. Nosotros tampoco debemos Oye hermano, no estoy tan seguro. Vamos a Cresciastes 8.5. No hay muchos que compartan tu
perspectiva hermano. No estoy tan seguro. Hay muy
pocos en México que tienen esa perspectiva. ¿Por algo se empieza? Por eso tiene que cambiar México,
tiene que cambiar el electorado. ¿Por dónde va a empezar si no
por aquí, con los creyentes que temen a Dios, que obedecen a
Dios? Por algo se empieza. Ecclesiastes
8.5. El que guarda el mandamiento
no conocerá el mal. La versión de 60 dice, no experimentará
el mal. y el corazón del sabio disierne
el tiempo y el proceder. Otras versiones dicen el juicio.
El sabio que sirve a Dios, que se somete sabiamente a las autoridades,
que tiene discernimiento para hacerlo correcto en el momento
adecuado, en el lugar preciso, no tiene nada que temer. Eso
es lo que dice Dios. Como creyentes hay que tener
discernimiento, discernir el tiempo, la forma de actuar, de
conducirnos, cómo reaccionar ante posibles malas decisiones
del gobierno. Hermano, es que no me gustan
muchas decisiones que se están tomando, de nuevo. Veamos el
ejemplo de Daniel, cuando Nabucodonosor, ¿se acuerdan? Si no se acuerdan,
entonces ya tienen tarea, tarea. completamente obligatoria si
no saben de qué estamos hablando lleguen a su casa a leer el libro
de Daniel por lo menos la primera mitad con eso va a quedar más
claro cuando Nabucodonosor mandó matar a todos los sabios y a
todos los consejeros porque otros eran farsantes porque algunos
eran farsantes porque la mayoría eran farsantes y no podían ni
decirle al Nabucodonosor cuál había sido su sueño, ni podían
tampoco interpretarlo. ¿Qué hizo Daniel? Se fue con
una pancarta fuera del palacio. No estamos de acuerdo. Justicia
para los que no somos farsantes. Se reveló, tomó las armas, armó
una insurrección en contra del Nabucodonosor. Se volvió un revolucionario. ¿Criticó al gobierno? No. ¿Utilizó los recursos y las alternativas
a su disposición? ¿Fue a buscar al rey? ¿Pidió tiempo? ¿Y luego qué?
¿Se puso a orar? ¿Utilizó los recursos legales
a su disposición? ¿Y se puso a orar? ¿Le pidió
a Dios ayuda? ¿Le pidió una solución? ¿Y Dios
lo libró? Eso está en Daniel capítulo 2.
Actuó. ¿Qué hizo Daniel? Lo que está
diciendo aquí Salomón. Actuó con discernimiento, con
sabiduría. Versículo 6. Pues para todo propósito,
para todo deseo, para todo propósito, hay tiempo y proceder. Por lo tanto, grande es el mal.
Otras versiones dicen, grande es la miseria que le sobreviene
al hombre. ¿Cuál hombre? Al hombre inconverso, al hombre
que no conoce a Dios, porque no sabe qué ha de suceder, pues
lo que ha de ser, quién se lo declarará. No hay hombre que
tenga poder, o traduciones en potestad sobre el espíritu para
retenerlo, ni poder sobre el día de la muerte. En esa guerra
no hay tregua. ni la impiedad liberará a los
que están en ella. El inconverso que busca soluciones
y respuestas en todo menos Dios, en todo menos la Palabra, ¿cómo
vive según estos versículos? Anustiado. Grande su miseria
porque no sabe qué ha de suceder. Para todo inconverso el futuro
es incierto. El futuro conlleva grandes peligros. Para el creyente el futuro es
seguro. Los inconversos, los que no conocen a Dios, viven
en una guerra sin tregua por demorar la muerte. Por eso están
a reventar los gimnasios. Por eso cada dieta nueva que
sale están agolpándose para probarla. quieren demorar la muerte. Algunos
hasta piensan que podrán evitar la muerte, ¿no? Están estos cuates
que congelan el cadáver o están desarrollando computadoras pensando
que van a transferir su cerebro a una máquina y cosas así. Sí,
hay personas en el mundo que están tratando de hacer eso.
Algunos piensan que podrán evitar la muerte, pero nadie, según
Dios, nadie tiene potestad para retener el espíritu. El día que
Dios pida tu espíritu, te presentarás ante Él. No vas a decir, Señor,
espérame. No vas a negociar con Él. En
ese momento te vas a presentar, vas a comparecer ante el trono
y Dios te juzgará. y si no estás en Cristo será el peor día de tu vida por
eso vive en temor el inconverso en vez de buscar a Dios pone
erróneamente sus esperanzas en cosas terrenales pero dice el
texto la impiedad, la falta de temor de Dios no nos va a librar
de este enemigo que es la muerte hay un juez Hay un día del juicio,
podrás defraudar a los hombres, al gobierno, pero no a Dios. A Dios no lo vas a defraudar.
Versículo 9. Todo esto he observado y he dedicado
mi corazón a todo lo que se hace debajo del sol. Hay tiempo en
que un hombre gobierna a otros para su propio mal. ¿Qué significa
esto? Todos decimos que queremos buenos
gobernantes, que queremos un buen presidente. Pues este versículo
nos dice que tal vez no estamos listos para un buen presidente. Tal vez no estamos listos para
un buen gobierno. ¿A qué me refiero? Tenemos el
gobierno que nos merecemos. Lo decía hace unos momentos.
El problema no es los líderes, no es el pueblo, sino quien nos
está eligiendo. Al norte hay un país que tiene
un nuevo líder, que no está haciendo todas las cosas bien. No estamos
diciendo eso ni por un segundo, no está haciendo todo bien. Pero
hay cosas que sí está haciendo bien. ¿Cuáles, hermano? Según las noticias, ninguna.
Bueno, por ejemplo, Luchar por proteger
la libertad religiosa en su país y en el mundo. Luchar por que
se liberen misioneros cristianos perseguidos y encarcelados en
otros países. Porque se mantengan las libertades
en el suyo. Luchar por que se detengan las
iniciativas pro-gay y pro-aborto militantes. Y créanme que lo
que pasa allá tiene efectos aquí y en todo el mundo, porque todo
mundo simplemente imita lo que hacen allá. Se legaliza algo
allá, aquí también. Luchar por asignar jueces a la
Suprema Corte que respeten la ley moral de Dios. Está haciendo algunas cosas bien.
¿Cómo le pagan? en que si ustedes ven las noticias
no se van a enterar ni de una de las cosas buenas que esté
haciendo. Lo único de lo que se van a enterar son puras cosas
negativas, torcidas, en muchos casos mentirosas, y ni una cosa
buena van a decir. Cualquier logro que salga van
a ver la manera de decir que no tuvo nada que ver con él,
que fue un accidente, quién sabe cómo pasó, fue resultado de otra
cosa. ataques incesantes de todas direcciones,
fuera y dentro del país, que sólo busca obstaculizarlo, estos
ataques sólo buscan ponerle en pie, removerlo del cargo si fuera
posible, descalificar todo lo que toca. Les voy a poner el
ejemplo, hermanos. Si se eligiera hoy un presidente
que mañana empezara a luchar por echar atrás los temas gay
y los temas de aborto, ¿Ustedes no creen que estarían agolpadas
las calles de personas demandando que sí se legalizara el aborto
y el matrimonio gay? ¡Claro que sí! O sea, si el Evangelio
no transforma este país, las elecciones no lo van a hacer.
Los gobernantes tampoco. Nuestra esperanza no es la política. Hay tiempo en que un hombre gobierna
a otros para su propio mal. ¿Cuál es la otra cara de la moneda? Líderes malvados, inmorales,
genocidas, rateros, asesinos, etcétera, que son elogiados como
héroes. Que la gente anda en la calle
con sus caras y sus fotos en sus camisetas, elogiados como héroes en vida
y en muerte. Versículo 10, he observado esto,
que los impíos, o sea, los que no temen a Dios, que antes entraban
y salían del lugar santo, ¿cuál es el lugar santo? El lugar del
poder delegado, el lugar del gobernante. Son sepultados y
reciben elogios en la ciudad donde así hicieron. Esto también
es vanidad. O sea, los Fidel Castro, los
Chávez, los Che Guevara, los Stalin y muchos, muchos más,
el mundo eloge a los malos gobernantes, el mundo quiere a los malos gobernantes,
enemigos de Dios. Versículo 11. Por cuanto la sentencia
contra la mala obra no se ejecuta enseguida, el corazón de los
hijos del hombre se propone de lleno hacer el mal. Es decir,
queda más dispuesto a hacer el mal. Los malos gobernantes, los
que apoyan a los malos gobernantes, lo hacen porque aún no ven el
juicio de Dios. Porque aún no han visto lo que
Dios va a hacer, cuál va a ser su veredicto, cómo va a juzgarlos. Y hasta se empeñan en hacer más
mal. Esto es cierto tanto de un mal
gobernante como de un inconverso común y corriente. La aparente
demora de Dios en juzgar el pecado resulta en que muchos se empeñen
en hacer el mal. Pero, doce, aunque un pecador
haga mal cien veces y se prolonguen sus días, con todo yo sé que
a los que temen a Dios, a los que temen ante su presencia,
les irá bien. Pero al impío no le irá bien,
ni le serán alargados sus días, que son como sombra, porque no
teme ante la presencia de Dios. Dios juzgará a los malos gobernantes. Si tú has vivido tu vida pensando
que Dios juzgue a ese cuate, que Dios lo castigue, lo frene, Si no conoces a Cristo, también
te va a frenar a ti un día y te va a castigar a ti, igual que
a esos gobernantes. Los gobernantes que abusan de
nosotros tendrán un ajuste de cuentas. Dios será nuestro defensor
en el día final, pero Dios también juzgará a los malos ciudadanos.
de igual manera. No es nuestra tarea hacerlo,
Dios lo hará pronto. Mientras tanto, a los que temen
a Dios, a los que temen ante su presencia, les irá bien. Es como el versículo que leímos
en el capítulo anterior, ¿se acuerdan? El que teme a Dios,
saldrá bien en todo. Esto no es una garantía de prosperidad,
no es una garantía de que vas a ser rico monetariamente, no
es una garantía de que nunca vas a tener pruebas y dificultades,
ni que todo te va a salir perfecto, pero sí es una promesa de que
a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Aún lo que suframos en las manos
de malos gobernantes, todo nos ayuda bien a los que conforme
a su propósito son llamados. Si sufrimos con malos gobernantes,
será para nuestro bien. Dios lo va a usar de alguna manera
para nuestro bien. Nuestra responsabilidad, ¿cuál
es, hermanos? Vivir como Daniel, como Sadrach,
como Mesach, como Abednego. Seamos buenos ciudadanos. Compartamos
el Evangelio, oremos por las autoridades, amemos realmente
a nuestro país. De esto se trata amar a nuestro
país. Si no estamos haciendo estas cosas, no digamos que amamos
al país, porque no es cierto. Dios quiere que seamos ciudadanos
ejemplares, que sirvamos a nuestra nación, que nos aseguremos que
el gobierno y el país no sufran pérdidas. en nuestra pequeña
esfera, en la empresa donde laboremos, donde sea, lo que esté a nuestro
alcance. Y si lo hacemos, concluimos con
esto, seremos un buen testimonio para los demás, para los que
nos ven, para los que nos rodean. El mundo se preguntará, ¿qué
pasa con ese? ¿Cuál es la diferencia? ¿Qué
es lo que hace la diferencia en él? Dios te puede dar sabiduría aun
en las peores circunstancias En la cárcel han habido en la
historia hermanos que han terminado en la cárcel Juan Boñan el que
escribió el progreso del peregrino le prohibieron que predicara
y lo mandaron a la cárcel porque no obedecía y ahí en la cárcel
escribió si no mal recuerdo todo el libro o la gran parte del
progreso del peregrino Increíble, ¿no? ¿Qué pudo haber estado haciendo? Un poco como Elías, ¿no? Así,
lamentando. Señor, yo quería predicar y me
encarcelaron. Y ahí, creo que fueron 13 años
de cárcel para Juan Doña. Pudo haber desperdiciado su vida.
Lo encarcelaron justamente en nombre, por predicar la palabra
de Dios. Y por último, Si no conoces a Cristo, tú no
eres capaz de ser un buen ciudadano. No tienes la capacidad. Primero, busca a Cristo. Busca a quien te perdone por
tus pecados, por tu maldad, por tu vida descarriada. Busca al
que rescate tu vida del hoyo. y después de conocerlo, él te
ayudará a ser un buen ciudadano. Vamos a orar. Padre, te agradecemos porque
tu palabra es maravillosa y tú tienes las respuestas a todos
los problemas, todas las congojas. Nos muestra, Señor, cómo hemos
de ser, cómo dar buen testimonio, Pero sobre todo te rogamos, Padre,
que si alguien no te conoce, te pueda conocer el día de hoy,
que pueda tener inquietud por saber por qué hay diferencias
en otros en quienes tú has obrado, que pueda reconocer su incapacidad
de cambiar, de servirte realmente de amar a su prójimo, que es
lo que requiere ser un buen ciudadano, amar a otros verdaderamente. Te pedimos que se pueda entregar
a Cristo, que si hoy escucha tu llamado, responda. No tape sus oídos, sino que voltea
a ti arrepentido. Y Señor, por nosotros los creyentes Señor, te pedimos perdón porque
sin duda hemos sido malos ciudadanos en muchas ocasiones. No hemos
dado el testimonio que debimos dar. Te rogamos, Señor, que cambies
nuestra disposición, que nos ayudes a orar por nuestros gobernantes,
por nuestro país, por tu obra. Y que no solo oremos, sino que
actuemos de una manera congruente con tu palabra. y que sigamos
el ejemplo de Daniel, José, Sadrach, Mesach y Abednego. Damos gracias por tu palabra
y por todo esto en el nombre de Cristo Jesús. Amén.
12 Eclesiastes Sabia sumision
Series Eclesiastés
Hasta lo que suframos en manos de malos gobernantes, será para nuestro bien. Nuestra responsabilidad es vivir como Daniel, Sadrac, Mesac, y Abednegó.
| Sermon ID | 83191536305392 |
| Duration | 1:16:30 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Daniel 1; Ecclesiastes 8:1-13 |
| Language | Spanish |
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