00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
La semana pasada nosotros introducíamos
en la tarde una serie que iniciamos, deseamos iniciar en la primera
epístola del apóstol Juan y veíamos información introductoria. Quisiera
que en la mañana de hoy comenzáramos a estudiar esta epístola y que
vayamos al primer capítulo y leamos los primeros cuatro versículos
de esta porción de la Palabra de Dios. Primera de Juan 1, del
1 al cuatro. Y lea así esta porción de la
palabra. Lo que era desde el principio, lo que hemos oído,
lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado
y palparon nuestras manos, tocante al verbo de vida, porque la vida
fue manifestada y la hemos visto y testificamos y os anunciamos
la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó,
Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos para que también
vosotros tengáis comunión con nosotros y nuestra comunión verdaderamente
es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos
para que vuestro gozo sea cumplido. Quisiera comenzar este sermón
con una cita de Donald Carson, donde él dice lo siguiente, Si
Dios hubiera percibido que nuestra mayor necesidad era económica,
nos habría enviado un economista. Si hubiera percibido que nuestra
mayor necesidad era entretenimiento, nos habría enviado a un comediante
o a un artista. Si Dios hubiera percibido que
nuestra mayor necesidad era estabilidad política, nos habría enviado
a un político. Si Él hubiera percibido que nuestra
mayor necesidad era salud, nos habría enviado a un doctor. Pero
percibió que nuestra mayor necesidad tenía que ver con nuestro pecado,
con nuestro distanciamiento de Él, con nuestra profunda rebelión,
con nuestra muerte, y nos envió a un Salvador. Vamos a estudiar
esta porción que acabamos de leer en Primera de Juan. y voy
a leer una vez más esta cita cuando terminemos este mensaje
porque yo creo que lo que Juan hace en esta sección que nosotros
leímos es precisamente mostrarnos lo que nosotros realmente necesitamos
y lo que Dios ha suplido para esa necesidad. Yo quisiera que
antes de adentrarnos a ver un análisis de cada aspecto de esta
porción. Que ustedes analicen conmigo
la estructura de esta porción. Que ustedes analicen esta porción
conmigo, que pensemos juntos de qué está hablando aquí. ¿Qué
quiere decir esta sección? Comienza extrañamente lo que
era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto,
lo que hemos manifestado, y no termina la oración hasta el versículo
3. Es una oración, podríamos así decir, extraña, compleja. Vamos a tratar de disectar las
diferentes partes de esta sección que nosotros tenemos aquí delante.
Y mi primera pregunta es, ¿cuál es la idea central de este párrafo? ¿Cuál es el verbo principal de
lo que se está hablando aquí? Bueno, el verbo principal aparece
en el versículo 3. El verbo principal aparece en
el versículo 3. Para comprender lo que Juan está
diciendo, necesitamos darnos cuenta de esta realidad. Él dice
en el versículo 3, resumiendo lo que él comienza a decir en
el versículo 1, lo que hemos visto y oído, os proclamamos. Ese es el verbo principal. Juan
está hablando de una proclamación. Juan está hablando de un anuncio,
de algo que se habla, de algo que hay que decir a viva voz.
Ese es el mensaje. ¿Quién proclama este mensaje? ¿Quién hace esta proclamación?
Bueno, el autor habla en primera persona del plural. Es algo claramente. Os anunciamos. Está actuando
como un representante o un vocero del grupo. No es meramente un
plural podemos decir de alguien que habla con educación y incluye
a los demás en lo que él está diciendo. Yo creo que él está
hablando como un representante de un grupo. Yo creo que el grupo
que él está representando son los apóstoles. Los apóstoles. Él está hablando de cosas que
él ha vivido junto con otros. Y vamos a ver cuáles son esas
cosas que él ha vivido, que él ha visto, palpado, oído. ¿Y quienes
entonces han visto, palpado y oído estas cosas? Yo propongo de antemano,
ahora mismo, que son los apóstoles. Y Juan, como un apóstol, está
escribiendo a esos hermanos, a quienes él escribe, según estudiábamos
la semana pasada, cerca de los años noventa después de Cristo,
aproximadamente. Es importante entonces que veamos
que el mensaje que Juan está, del que está hablando aquí, es
un mensaje apostólico. Es vital, es central eso. Entonces,
es un mensaje, es un mensaje apostólico, ¿y cuál es ese mensaje? ¿Cuál es el contenido del mensaje
que Juan nos da aquí? Bueno, en el versículo 2, él
explícitamente dice, nosotros anunciamos la vida eterna. Anunciamos la vida eterna. y la frase en sí misma pudiera
no estar haciendo referencia a un mensaje impersonal. No nos
dice en sí mismo qué tipo de vida eterna es de la que él está
haciendo referencia. ¿Es vida eterna en el sentido
de yo voy al cielo? o está hablando del que posee
y da vida eterna. Esto último es lo que yo creo
de lo que está hablando el pasaje aquí. Añadimos a la dificultad
del pasaje, si podríamos decirlo así, al que él comienza en el
versículo 1 diciendo de qué es que él está hablando y lo hace
usando muchos neutros en el original griego. Él está hablando de un
lo, Pero como un autor bien decía, éste es un lo que se convierte
en un él, es una persona, es un lo, él empieza a describir
la experiencia de algo que existía desde antes, algo que él oyó,
algo que él vio, algo que palpó. involucra todos estos sentidos
y por lo que él dice y lo que luego sabemos que él empieza
a desglosar en el resto de toda la epístola sabemos que él tiene
un gran punto que demostrar y es que el Hijo de Dios se hizo carne
el Hijo de Dios se hizo hombre y por esto recurre a esta argumentación
de lo que era desde el principio se hizo hombre y por eso nos
vemos, lo oímos y lo palpamos eso os anunciamos. Yo por eso planteo, cuando Él
habla aquí realmente de hablar de la vida eterna, está hablando
de Cristo Jesús, Cristo Jesús. El mensaje no es algo impersonal. El contenido de este mensaje
es una persona y esa persona es Jesucristo. Espero que tengamos una idea
ahora de lo que Él está hablando, la estructura de lo que Él está
hablando. El versículo 1 es el contenido de este mensaje. En
el versículo 3 nosotros encontramos el verbo principal. Él está haciendo
una proclamación. Y nosotros luego encontramos
información aledaña que nos ayuda a interpretar el contenido, la
proclamación y el propósito. Vamos a dejar el propósito de
esta proclamación para el final. Veamos entonces en primer lugar
que nosotros estamos delante de un evangelio apostólico e
histórico. Estamos delante de una proclamación
cuyo contenido es un mensaje apostólico e histórico. Y esto es central, amados hermanos,
central El cristianismo predica a una persona muy especial. El contenido de su mensaje es
alguien que es Dios y hombre a la vez. Verdadero Dios y verdadero
hombre. No siempre fue hombre, pero se
hizo hombre real en la encarnación. Y esa es la verdad central que
él va a comunicar en esta epístola. Sin esta verdad, el cristianismo
se convertiría en otra cosa. Hermanos, esta verdad de la encarnación
de Cristo y de que se hizo un hombre tal y como nosotros es
fundamental, fundamental. Otras religiones pueden tener
líderes que quieran decir lo que ellos quieran decir. Pero
si al cristianismo le quitamos el mensaje de que Jesucristo
es Dios hecho hombre, el cristianismo se convertiría en otra cosa.
El cristianismo se convertiría en otra cosa. Juan no quiere
que haya confusión alguna con respecto a este tema de que Jesucristo
fue manifestado en carne. Ahora bien, ¿pueden ustedes identificar
diferentes momentos históricos en esta porción de la Palabra
de Dios. ¿Pueden ustedes señalar etapas
de tiempo distintas en esta porción de la Palabra de Dios? Parece que no. O es que no quieren
pensar. Voy a ayudarles. Por ejemplo,
Hay referencias explícitas e implícitas que tienen un sabor temporal.
Cuando el texto comienza diciendo lo que era desde el principio,
ahí hay una referencia temporal. Hay una referencia a tiempo. Está hablando de algo que existía
en el principio. Ahora, la pregunta podría ser,
Pastor, ¿y a qué se refiere la frase en el principio? Porque
nosotros tenemos en Génesis 1 un principio. Nosotros encontramos
en Juan 1 un principio. La misma epístola de Juan habla
de principios. ¿De cuál está hablando Juan aquí?
Bueno, en las Escrituras, en el Nuevo Testamento, esta frase
puede tener distintos significados y puede estar haciendo referencia
a distintos principios. Ahora, este principio del que
se habla aquí es muy parecido al principio del que encontramos
en el Evangelio de Juan. recuerden que el evangelio de
Juan y primero de Juan tienen muchas cosas en común mencionábamos
algunas de esas cosas la semana pasada y Juan quiere mostrar
en el evangelio de Juan en el prólogo del evangelio de Juan
que el lobo de Dios se hizo carne ahora ese lobo de Dios se hizo
carne en el tiempo pero comenzó a existir el Logos de Dios en
el tiempo como lo conocemos nosotros? No. Por eso Él dice lo que ya
era desde el principio. Lo que en el principio ya existía
es la idea. De quien yo estoy hablando, dice
Juan, es alguien que tenía una pre-existencia. Él existía antes
que el tiempo. El resto de la Biblia nos informa
que a través de él se hicieron todas las cosas, que fue por
la palabra de su poder. Él es el logos de Dios, la palabra,
el discurso de Dios, por medio del cual Dios hace todas las
cosas. Él existía. Ahí hay una referencia
a tiempo. Ok, yo les dije una, ustedes
pueden tener en su mente alguna otra. puedan descubrir qué otro
elemento de tiempo, qué otra vocación temporal encuentran
ustedes en este pasaje. La segunda es la más fácil. Espero
que hayan tenido en sus mentes la respuesta. La encarnación.
La encarnación. Él se manifestó en carne. Es una referencia al momento
de su encarnación, cuando se hizo hombre. Ahí hay una referencia
temporal. Bueno, pero cuando el Señor se
hizo hombre, Todavía ese mensaje no estaba siendo proclamado.
Hubo un momento cuando ese mensaje alcanzó a los apóstoles, donde
Cristo llama a esos hombres que los hace sus mensajeros y los
hace sus testigos. Son testigos de su muerte y resurrección. Y entonces nosotros encontramos
cómo el Evangelio apostólico comienza a ser proclamado. Cristo
existía antes de la fundación del mundo, Él se encarna, se
hace hombre, luego este mensaje apostólico comienza a ser anunciado. Ahí hay tres tiempos que yo les
he mostrado. Ahora, para el momento cuando
Juan escribe esta carta, es distinto al momento cuando este mensaje
apostólico comenzó a ser anunciado. Recuerden, Cristo muere en los
años 30, inmediatamente se forma la iglesia y los apóstoles empiezan
a predicar el evangelio. Es casi 60 años después que nosotros
encontramos a Juan escribiendo este epístola a las personas
a quienes les dirige, como hablábamos la semana pasada, probablemente
en el área de Hacemenor alrededor de la iglesia de Éfeso. ¿Y cuál sería un quinto tiempo? nosotros hoy leyendo este mensaje
que Dios dio por medio de Juan a estas iglesias para que nosotros
nos edifiquemos hay algo que Dios está depositando en nuestras
manos con esta carta en términos de ese mensaje apostólico e histórico ese mensaje apostólico histórico
lo necesitamos hermanos Nosotros no somos nuestros propios testigos. Dios levantó testigos y Dios
los puso como un fundamento para el mensaje que nosotros tenemos
que proclamar. Muchas personas quieren tener
el mismo privilegio que tuvieron los apóstoles. Lo vemos hoy en
día cuando las personas dicen que ellos no necesariamente encuentran
toda la voluntad de Dios para sus vidas en lo que revela la
palabra de Dios. Y por eso ellos entienden que
Dios se les revela a ellos también. Nosotros les decimos, sí, pero
es que Dios se los dio a los apóstoles. Y ellos para mostrar sus puntos,
¿saben qué hacen? Dicen, ah, no, pues yo soy apóstol también.
Y ellos se declaran apóstoles. Sí, pero es que los apóstoles
tenían que ver a Cristo. Sí, Él se me apareció. Pero es que a los apóstoles cuando
se les parecía algo así, se querían quedar muertos. Ellos no, ellos
son... ¡Hey, hola! Hablando con el Señor. No, hermanos. Nosotros no tenemos
que tener esa revelación directa. ¿Saben qué es lo que necesitamos?
Este mensaje apostólico e histórico. Eso es lo que está haciendo Juan
aquí. No necesitamos más que comunicar y seguir proclamando
este mensaje apostólico e histórico. Eso es lo que el hombre necesita.
Juan no les dijo, señores, busquen la revelación. Juan les dijo,
no, lo que hemos visto, lo que hemos palpado, lo que hemos contemplado,
eso se anunciamos. No se necesita más de allí. Y
él dio este mensaje apostólico. Y parte de ese mensaje apostólico
es que Jesucristo ha venido en carne. En el capítulo 4, Él les
dice a ellos en esto conocer al Espíritu de Dios. Todo espíritu
que confiesa que Jesucristo ha venido en carne es de Dios. Y
todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne
no es de Dios. Y este es el Espíritu del Anticristo
al cual vosotros habéis oído que viene y que ahora ya está
en el mundo. Y en la segunda epístola de Juan,
en el versículo 7, dice lo mismo. Muchos engañadores han salido
por el mundo que confiesan que Jesucristo, que no confiesan,
perdón, que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es
el engañador y el anticristo. ¿Qué estaba ocurriendo? Que habían
surgido voces que estaban empezando a dar una explicación diferente
al Evangelio. No, no. Ustedes vieron a Cristo,
pero Él no era hombre. Él era una apariencia de hombre. Y eso fue lo que se llamó como
el docetismo. El docetismo. Que viene de un
adverbo griego que significa parecer. Él parecía hombre. Y ellos proponían que cuando
Cristo vino al mundo no hubo una encarnación como tal, sino
que Él tomó la apariencia de un hombre. Y la implicación de
esto es sumamente seria, debido a la necesidad de que hubiera
un representante humano justo, sin mancha, que ocupara el lugar
de castigo que merece el hombre por causa del pecado. Un hombre,
Dios hombre, que corrigiera el desastre causado por la caída. Decir esta enseñanza era tergiversar
completamente el Evangelio. Necesitamos a Dios Hombre rescatándonos
de este lío. Por eso Juan habla de lo que
hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos
contemplado y palparon nuestras manos. ¿Qué es lo que él está
tratando de contrarrestar aquí? No eso fue una visión que ellos
tuvieron, fue una ilusión de haber visto a un hombre. Dice, no, no, no, fue con mis
ojos que yo lo vi, fue con mis manos que yo lo palpé. No fue
una visión, no fue una ilusión. No fue algo imaginario. Y les decía que hay una semblanza
entre la forma en que Juan inicia su evangelio y la forma en que
él inicia esta epístola. El Cristo que proclamaron los
apóstoles es el Hijo Eterno de Dios. Juan 1,1. ¿Y qué dice en
el versículo 14 de Juan 1? Que Él se hizo carne. Es la misma
idea, el mismo énfasis, los mismos errores que el apóstol Juan está
contrarrestando. La vida de Jesucristo no se inició
aquí en la tierra, pero al venir al mundo lo hizo como un hombre
completo y verdadero. Aquel que existía como Dios en
todo sentido, majestuoso y sin límite, entró en el tiempo y
en el espacio y vino a vivir aquí en la tierra. Lo vimos. Y para compartir ese
docetismo, Él les dice, ¿cómo recuerdan lo que les decía a
Tomás el Señor? Ven, pon tu mano aquí en mi herida,
tócame las heridas de los clavos. Eso no es un espíritu y un fantasma.
era que el Señor realmente era un hombre y eso es parte del
evangelio apostólico el evangelio apostólico y que nosotros encontramos
en Efesios 2.20 al apóstol Pablo decir que el mensaje apostólico
es realmente lo que sustenta a la iglesia el sustento de la
iglesia está en el mensaje apostólico es importantísimo que las raíces
de nuestro mensaje permanezcan ahí en los apóstoles. Era de importancia suprema que
ellos fueran testigos oculares, experimentales de Cristo, especialmente
del Cristo resucitado. Era necesario que Tomás le viera
con sus propios ojos. Cuando en hechos buscaron un
sustituto para Judas, este sustituto tenía que haber sido un testigo
del Cristo resucitado junto con ellos. Ahora ellos tenían una
misión. ellos tenían que proclamar al
Cristo de quien ellos habían sido testigos y cuando Cristo
ora la oración sacerdotal de Juan 17 dice yo oro, dice no
solamente por estos sino también por los que han de creer en mí
por la palabra de ellos no porque iban a creer por la revelación
o la visión sino por la palabra de los apóstoles nuestro mensaje
es apostólico es apostólico y es histórico ahora Jesucristo es identificado
por Juan aquí en nuestro texto como el verbo de la vida dice
aquí en el versículo 2 versículo 1 al final y palparon
nuestras manos tocante al verbo de vida, luego dice porque la
vida fue manifestada y dice y os anunciamos la vida eterna. Jesucristo es identificado como
el verbo de la vida. La vida eterna está indivisiblemente
asociada a Jesucristo. Sin Él no hay vida eterna. Este es mi punto. Y esto me lleva
de la mano a mi próximo encabezado. Les he demostrado que nuestro
mensaje es un mensaje apostólico e histórico. Ahora yo quisiera
mostrarles que ese mensaje es un mensaje vivificante. Un mensaje vivificante. O sea que es un mensaje que da
vida. Que da vida. ¿No les llama la
atención que Cristo aquí se ha identificado como el Verbo de
Vida? Literalmente el Verbo de la Vida. o que a él se le llame
la vida eterna aquí en este pasaje? ¿Qué ustedes predican o al Verbo
de Vida? ¿Y por qué tenemos que anunciar
al Verbo de Vida? ¿Por qué? ¿Por qué nuestro mensaje tiene
como contenido el Verbo de Vida? En esta semana, como yo tenía
este mensaje en mi cabeza todo el tiempo comiendo con unos hermanos
les hacía esta pregunta ok nosotros tenemos un para usar un mensaje
un lenguaje mercadológico tenemos un producto que vender y el producto
que estamos vendiendo es Jesucristo el verbo de vida porque tenemos
que anunciar a Jesucristo el verbo de vida que podemos decir
que atraiga a las personas a este producto y un hermano muy bien respondió
porque el hombre está muerto, porque el hombre está muerto.
Pero más que eso, porque el hombre va hacia una condenación, a una
muerte eterna, a una muerte eterna. Cristo es presentado aquí como
el verbo de vida, porque hay algo que tú y yo necesitamos
urgentemente, ¡vida! Jesucristo describía a aquellos,
no, deja a los muertos que entierren a sus muertos, porque el hombre
sin Jesucristo vivo está muerto, y se cree que está bien porque
está vivo físicamente, y no entiende que la vida física es el terreno
preparatorio para llevarnos a la eterna. Y si tú no te preparas
con Cristo en esta vida, cuando cierres tus ojos en este mundo,
los abrirás en un infierno de condenación. ¿Por qué es necesario
que Cristo venga? Porque necesitamos vida. Necesitamos vida eterna. Cristo se presentaba, yo soy
el pan de vida. O el decía en Juan 8, 12, yo
soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas,
sino que tendrá la luz de la vida. El que come ese pan, a
Cristo, el que vive por esa luz y toma sus decisiones en base
a la luz eterna de Cristo, tendrá vida, vida en medio de la muerte. ¿Por qué esa necesidad de presentar
a Jesucristo como la vida? Porque tú estás muerto. Porque
sin Él te condenarás. Es un mensaje vital. Y es por
eso, hermanos, nosotros podemos enderezar todo lo torcido que
haya en nuestro país en términos morales. Pero si nosotros no
nos aferramos a Jesucristo como el Salvador de nuestras almas,
República Dominicana completo se irá al infierno como un país
moral. Podemos dejar de practicar el
aborto, podemos dejar la criminalidad, el robo, la corrupción, el adulterio,
el asesinato, pero nos iremos todos al infierno. Porque el problema, el gran problema
del hombre es esa separación con Dios. ¿Recuerdan la cita
de Donald Carlson? Es el problema que tenemos con Dios. Problema
por nuestro pecado. Y lo que necesitamos es a un
Salvador. Alguien que nos rescate de este
lío en que nos encontramos. Jesucristo es la solución. Jesucristo
es esa solución. no es que vamos a presentar a
Jesucristo meramente como Jesucristo puede resolver tus problemas
matrimoniales Jesucristo es el que puede ayudarte en tu vida,
organizarte para que tu ahora dejes de gastar el dinero en
lo que no sirve y tengas un trabajo productivo hermanos, Dios trae
muchas veces estas consecuencias por su gracia cuando salva a
una persona pero lo principal hermanos es que ayudemos a ver
a las personas que necesitan salir de este problema en que
se encuentran con Dios y Jesucristo es la solución que le ha enviado ¿Cuál es el problema? Lo que
dice Cristo en Juan 3.36, el que cree en el Hijo tiene vida
eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino
que la ira de Dios está sobre él. Es algo urgente. Hoy en día está muy de moda el
que nosotros compremos un producto y nos ofrezcan servicios opcionales. Sí, ¿qué plan usted quiere? si
tal cosa, le podemos también brindar por tanto tal cosa, tal
cosa, tal cosa, tal cosa ajá y para que sirve eso y tu te
vuelves loco y dices no, no, déjamelo básico por favor bueno cuando nosotros predicamos
a Jesucristo hay cosas que son innegociables y Jesucristo es
fundamental no es una opción no es una opción no es una oferta
que tu lo tomas y lo dejas ¿Quiere que le pongamos radio satelital
o no al carro? Eso puede ser una opción. No,
házmelo que se venga a ser eternidad, por favor. Un Jesucristo es lo básico. Es
vital. No es algo opcional que estamos
ofreciendo. El ladrón no viene sino para
hurtar y matar y destruir. Yo he venido para que tengan
vida. y para que la tengan en abundancia.
Eso dijo Cristo. ¿Para qué dice él que el vino?
Para que tengan vida. ¿Por qué? Porque no la tienen.
¿Tú quieres conocer la vida verdaderamente? Está en Jesucristo. Está en Jesucristo. Y quizás para ti la vida ahora
mismo es tú darle rienda suelta a tus placeres y tu carne. Quizás
todas las decisiones que tú estás tomando es para darle rienda
suelta a tus placeres, a tu carne. Quizás estás soltero, quizás
tú lo que quieres es libertad para hacer todo cuanto a ti se
te ocurra. ¡Eso es vida! Yo poder unirme,
desligarme de mujer cuantas veces yo quiera. ¡Eso es vida! ¡Oh, tener, tener,
tener, la libertad de comprar lo que yo quiera! ¡Eso es vida! ¿Qué es vida? ¿No estamos viendo cómo siempre
los íconos y los ídolos de nuestro mundo se van cayendo uno a uno,
uno a uno, uno a uno? ¿No te recuerda eso que tú no
vas a estar aquí para siempre? ¿No te recuerda que tú estás
muriendo y aunque te veas hoy en salud mañana puede ser otra
cosa? ¿Que con quien tú estabas ayer
no hay garantía de que tú vas a estar con Él hoy y que mañana
puede ser tú? Por eso necesitamos vida. Pero
lo que necesitamos es la de verdad, la vida eterna, la que es en
abundancia. la que Cristo nos ofrece. Ahora,
¿qué produce la predicación de este evangelio apostólico, histórico
y vivificante? ¿Qué produce? Obviamente, produce
vida. Porque si es vivificante, produce
vida. Pero no me refiero a eso. Me refiero a lo que el texto
explícitamente nos dice. El texto explícitamente nos dice
para que la proclamación de ese Evangelio. Y dice en el versículo
3, lo que hemos visto y oído eso os anunciamos para que también
vosotros tengáis comunión con nosotros y nuestra comunión verdaderamente
es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Es un propósito de comunión. ¿Qué significa? ¿Qué es lo que
está diciendo Juan aquí? Ok, proclamemos este mensaje
histórico, apostólico y vivificante para que tengamos un ágape, para
que pasemos un tiempo juntos, para que hablemos, para que invitarte
a mi casa. ¿Es de eso que está hablando
Juan? ¡No! No es esa comunión que él está hablando aquí. ¿A
qué se refiere Juan? Juan tiene un concepto mucho
más profundo de comunión. Que él, ¡ay, tengamos comunión!
Es mucho más profundo. Juan no estaba diciéndole, den
un viaje para que nos veamos. Juan está diciendo, nosotros
predicamos un evangelio apostólico, histórico y vivificante para
que podamos tener comunión con Dios. Por eso noten lo que él
dice, y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo
Jesucristo. Para que alguien sea del grupo
de Dios y de Cristo, más le vale que crea estas cosas. Eso es
lo que Juan está diciendo. Si alguien quiere ser del grupo
de Dios, del ejército de Dios, de los hijos de Dios, del pueblo
de Dios, de la iglesia de Dios, Más le vale que crea en ese Jesucristo
y lo abrace tal y como le ha presentado en las Escrituras.
Eso es lo que Juan está diciendo. Y noten, él está contrarrestando
a aquellos que estaban enseñando falsa doctrina. Y por eso le
está diciendo, todo el que quiera tener verdadera comunión tiene
que venir y decir la misma confesión. Jesucristo es el que era desde
el principio. Jesucristo fue el que se manifestó
en carne. Siempre aparece alguien que describe
a Dios como un ser con diferentes puertas de entrada. Tú entras
por el cristianismo, yo entro por el budismo, aquel entra por
el maometismo, cada quien entra por la puerta que quiera. ¿Eso
puede ser tu concepto? La pregunta importante realmente
es, ¿cuál es el concepto de Dios? ¿Qué es lo que Cristo mismo cree?
¿Cree Cristo que Él es una puerta más? Noten lo que Él dice en Juan
10, 9. Yo soy la puerta, el que por mí entrares será salvo, y
entrará, y saldrá, y hallará pastos. ¡La puerta! O como dice en Juan 14, 6, yo
soy el camino y la verdad y la vida. O el camino uno, la verdad una,
la vida la única a través de mí. Hechos 4, 12. Y en ningún otro
hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado
a los hombres en que podamos ser salvos. Cristo, el único
mensaje de salvación. El apóstol Pablo, Romanos 5.1
Justificado fue por la fe tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo por quien también tenemos entrada
por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes. ¿Por quien
tenemos entrada a esta gracia? Por medio de Jesucristo. O como
lo dice Pablo en Efesios 2, 18, porque por medio de él los unos
y los otros tenemos entrada por un mismo espíritu al Padre. La
Biblia no habla en términos vagos con respecto a esto. La Biblia
lo declara bien explícita y llanamente de que solamente en Jesucristo
hay salvación. Hermanos, ¿ven por qué esto no
es un mensaje opcional? No es un mensaje opcional. El
propósito esencial de la proclamación del mensaje apostólico es que
los pecadores tengan comunión con Dios. El hombre naturalmente
distanciado de Dios puede en Cristo acercarse a Él. inhabilitado,
incapacitado para venir a Dios por causa de su pecado. Lo que
el hombre hace es que se reinventa un Dios, que se acomode a su
situación, para él sentirse religioso y aliviado y no sentirse con
carga de culpa en su corazón, pero realmente no tiene vida
ni tiene verdadera comunión con Dios, ni irá al cielo si se ha
refugiado en sus propias invenciones. Es un riesgo muy grande. Y a lo largo del Epístola, Juan
va a exponer esos errores de los gnósticos, de los seguidores
del hereje de Serinto y otros más. Porque si alguien va a expresar
tener comunión con Dios, más vale que se embase a aceptar
al verdadero Mesías, Jesucristo, Dios y Hombre. Jesucristo, Dios
y Hombre. ¿Ven ustedes en qué términos
nosotros tenemos que basar nuestra comunión con otros? ¿Quiénes son nuestros verdaderos
hermanos? Si alguien no lo sabe, nosotros
somos bautistas. Ahora, hay bautistas que no son
cristianos. ¿Saben ustedes eso? Hay bautistas que no se han convertido
de verdad. Ellos pertenecen a una iglesia,
son miembros de una iglesia, están en la membresía escrito,
pero no son cristianos de verdad. Nuestra comunión es más real
con alguien de otra denominación, verdaderamente cristiano, que
con el bautista que no es cristiano. Lo que nos une realmente es la
realidad espiritual de que estamos en Cristo. Ahora bien, ¿qué debe determinar nuestras
relaciones con otros cristianos? ¿En qué debemos basarnos? ¿Debemos
nosotros comenzar diciendo unidad, vamos a estar unidos y luego
vamos a definir algunas cosas que nos van a mantener unidos
o debemos nosotros saber qué creemos y entonces encontrar
lo que creen, esas cosas centrales de la fe y decir ah pues somos
uno, vamos a trabajar juntos lo segundo dice John Piper cuando
Juan quiere cultivar la comunión con un grupo de personas les
escribe una carta llena de teología Cuando Pablo quería preparar
una comunión misionera que le apoyara y le enviara a España,
escribió un libro teológico llamado Romanos. Mientras más profunda
y fuerte quieres que sea tu comunión, más teología debes compartir. ¿Sabes qué es lo que creemos?
Ah, sí, vamos juntos, juntos, juntos, pero tú te vas para el
infierno y aquel... esa no es la idea. Juan está
planteando un punto sumamente importante. El apóstol del amor,
el apóstol que más nos llama a amarnos los unos a los otros,
él dice, lo que verdaderamente nos permite tener una comunión
real, verdadera con el Padre y con su Hijo Jesucristo, es
que nosotros creamos lo mismo acerca de Cristo. Eso es lo que él está planteando.
Entonces nosotros llamar a la comunión no significa abandonar
nuestra teología, obviamente. ¿Cuál es el problema? que hay
iglesias que dicen lo que nos une a nosotros debe ser nuestra
escatología o la doctrina de las últimas cosas como si eso
fuera lo más importante o lo que debe unirnos es que ustedes
piensan acerca del gobierno de la iglesia o de cómo se vamos
a bautizar a las personas no, lo que debe unirnos es la cristología
la cristología sobre todas las cosas y no podemos revertir el
orden y finalmente no solamente comunión Este Evangelio produce
gozo. Muchos opinan que lo más probable
es que el texto diga nuestro gozo. Y está hablando del nuestro
en el sentido ya sea de nosotros todos como cristianos o nosotros
como pastores que queremos ver el progreso espiritual de ustedes.
Ambas cosas pudieran ser ciertas aquí. Pero sea una cosa o la
otra, una cosa es obvia, el gozo tiene un papel central en la
vida cristiana. El gozo tiene un papel central en la vida cristiana. Y el mismo Cristo en Juan 15,
11 dice estas cosas o se ha hablado, para que mi gozo esté en vosotros
y vuestro gozo sea cumplido. Hay verdades que Dios nos comunica
a nosotros, ¿saben para qué? Para que experimentemos su gozo.
Ahora, yo me preguntaba cuando yo veía eso, para que mi gozo
esté en vosotros, ¿cómo es el gozo de Cristo? ¿Era un gozo
dependiente de las circunstancias? Era un gozo de que dependía si
la gente estaba pensando bien acerca de él? Porque de eso dijeron
tantas cosas. Era un gozo de que de él dependía
de que tuviera una cuenta de banco bien grande? Si, no tengo
de donde recortar mi cabeza. Era un gozo que dependía de su
salud? Era un gozo de que dependía de las cosas que estaban a su
alrededor, circunstancias externas? No! Y él dice yo quiero que mi
gozo esté completo en ustedes. Dios quiere que experimentemos
gozo, ¿saben por qué? Porque lo que Dios nos promete a nosotros
en el Evangelio no tiene descripción. Lo que Dios ha dicho que es nuestro
en el Evangelio no tiene comparación. Hermano, nosotros cantábamos
de esto. Cantándolo fue que me di cuenta. El himno de bendiciones, ¿cuántas
tienes ya? Cuando combatido por la adversidad creas ya perdida
tu felicidad, mira lo que el cielo para ti guardó Cuenta la
riqueza que el Señor te dio. Cuéntalas. Cuéntalas. Bendiciones te sorprenderán cuando
veas lo que Dios por ti hará. Entonces, ¿nuestro gozo de qué
depende? Juan, les dice en segunda de Juan, versículo 4. Mucho me regocijé porque he hallado
algunos de tus hijos andando en la verdad conforme al mandamiento
que recibimos del Padre. ¿Saben lo que me llena a mí de
gozo? Verles a ustedes andando en la verdad. Y en la tercera
epístola, versículo 4 también dice, yo no tengo mayor gozo
que este, pero oír que mis hijos andan en la verdad. Dice, eso
no tiene comparación. Martyn Lloyd-Jones dice, lo que se nos ofrece en
la Biblia es muy concreto y definido. Los cristianos de este mundo
están destinados a vivir plenamente gozosos. Estamos llamados a esto
y nuestro testimonio cristiano será defectuoso a menos que lo
experimentemos y lo manifestemos. Los cristianos no se narcotizan.
Él está diciendo, ¿a qué recurre el mundo? O a emborracharse,
a drogarse, para empezar a ver realidades que no son. Y vivir
fuera de la realidad y sentirse gozoso. Porque no tolera la realidad
en la que está viviendo. Y dice, el cristiano no tiene
que narcotizarse. Dice, no son como esas personas
del mundo que piensan que las cosas son mejores que lo que
son. El gozo se caracteriza por lo siguiente. Ante todo es un
estado de satisfacción absoluta. No hay gozo a menos que esté
satisfecho. Si estoy descontento por alguna
cosa, no estoy gozoso. Pero no se queda en esto. La siguiente característica del
gozo es un estado de júbilo. Pero desearía hacer hincapié
en el tercer elemento que a mi modo de ver es vital en el verdadero
concepto del gozo. Señalaría que en el gozo hay
siempre un sentimiento de poder y de fortaleza. En un sentido,
quien se encuentra en un estado de gozo no tiene miedo de nada. Cuando de verdad estamos gozosos,
nos impulsa una energía dinámica, nos sentimos fuertes, estamos
exultantes, preparados para enfrentarnos a cualquier enemigo, venga de
donde venga. Hermanos, eso hace el Evangelio.
La verdad de lo que Dios nos da en ese Evangelio apostólico,
histórico y vivificante. Verdadera comunión con Dios y
con Su Hijo Jesucristo y un verdadero gozo en Él. Si Dios hubiera percibido que
nuestra mayor necesidad era económica, nos habría enviado un economista.
Si hubiera percibido que nuestra mayor necesidad era entretenimiento,
nos habría enviado a un comediante o a un artista. Si Dios hubiera
percibido que nuestra mayor necesidad era estabilidad política, nos
habría enviado a un político. Si Él hubiera percibido que nuestra
mayor necesidad era salud, nos habría enviado a un doctor. Pero
percibió que nuestra mayor necesidad tenía que ver con nuestro pecado,
con nuestro distanciamiento de Él, con nuestra profunda rebelión,
con nuestra muerte. Y nos envió a un Salvador. Mi amigo, Es a Cristo a quien
tú necesitas. Todo lo demás es secundario por
mucho, por mucho. Oh, que este sea un día de salvación
para ti. Solo tienes que clamar a Dios y buscarle de corazón,
clamar que Dios perdone todos tus pecados. Háblale a Él aunque
sea por primera vez y pídele que te limpie de tu mal, que
en medio de tu muerte Él te dé vida. y la tendrás en abundancia. Vamos a orar. Padre, te damos gracias por este
evangelio apostólico, histórico y vivificante. Pero te oramos
que produzcas en nosotros todo lo que está supuesto ese evangelio
a producir. Ayúdanos a vivir a la altura
de este evangelio. Ayúdanos a proclamar con fidelidad
este evangelio. Y permítenos gozarnos y compartir
los unos con los otros la realidad de este Evangelio. En Cristo
Jesús. Amén.
Un Evangelio Apostólico, Histórico y Vivificante
Series 1 Juan
Juan introduce su primera epístola presentando a Jesucristo como el contenido del evangelio. El pre-existente Hijo de Dios se hizo hombre. Él, y sólo Él, es el remedio divino para el gran mal que afecta la humanidad. Todo aquel que quiera conocer la vida eterna debe conocer a Jesucristo como Señor y Salvador.
| Sermon ID | 831091132177 |
| Duration | 47:27 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | 1 John 1:1-4 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.