Segunda predicación, hoy es doble.
Hoy es compra uno y recibe dos. Tenemos oferta. Entonces vamos
a la predicación de hoy, Romanos capítulo 8, verso 30. Es el verso
30. Pero vamos a hacer un repaso,
necesito hacer un repaso por razón de algo que noté en la
manera como Pablo escribe este texto y creo que es importantísimo.
El verso 30 dice, a los que predestinó a esos también llamó, a los que
llamó a esos también justificó, a los que justificó a esos también
glorificó. Señor, ayúdanos para entender
el texto. Ayúdanos a abrazar lo que dice
aquí, Señor. A tomarlo en nuestros corazones
y a mirar el efecto que tiene en nuestras vidas. Te lo pedimos
en el nombre de Jesucristo. Amén y Amén. El título es Predestinados,
Llamados, Justificados y Glorificados. Entonces, el apóstol Pablo, cuando
escribe esta porción aquí, que lo hemos estado estudiando por
varias semanas, solo que hubo un break de más o menos un mes,
él viene hablando desde antes acerca de esto. Entonces es difícil
predicar el verso 30 sin considerar los anteriores, y es lo que quiero
que tengamos en cuenta. Entonces, empecemos. El primer
punto, a los que predestinó, a esos también llamó. ¿A quiénes
predestinó? ¿Qué es la predestinación? ¿Qué
propósito cumple Dios con la predestinación? ¿Se acuerdan
que lo vimos, cierto? ¿Se acuerdan que lo estudiamos?
¿Puedo preguntarle a alguno de ustedes que separe y lo explique
a la congregación? ¿Sí? ¿No? ¿Lo repasamos juntos
entonces? Mejor lo repasamos, ¿cierto?
Porque nos acordamos al mirar las notas y es difícil pararse,
estoy jugando con eso. Yo mismo necesito revisar mis
notas. Ahorita vamos a mirar en qué consiste esto de la predestinación. Pero antes de ir allí, porque
el texto dice a los que predestinó a Sosame llamó. Pablo, fíjense
que en el verso 26 y 27, ya lo vimos, habla del Espíritu Santo. Él dice que el Espíritu Santo
está intercediendo por los hijos de Dios. Pero eso Pablo lo une
con el verso 28 cuando dice sabemos que para los que aman a Dios
todas las cosas cooperan para bien. Es uno de los textos más
conocidos del Nuevo Testamento. Todo obra para bien. Pero ¿cuál
es el contexto de que todo obra para bien? Pues el Espíritu Santo
está orando por el creyente con gemidos indecibles. Todo va a
obrar para bien. ¿Por qué? Porque el Espíritu
Santo ¿cómo está orando? conforme a la voluntad del Padre. Entonces, cuando dice que todo
obra para bien, es porque todo va a obrar para bien. ¿Pero cuál
es ese bien? Es muy importante entender cuál
es ese bien. ¿De qué se trata? Que todo va
a obrar para bien. Bueno, el Espíritu Santo está
de acuerdo con el Padre, orando de acuerdo a su voluntad. Entonces,
la voluntad de Dios es la que se va a llevar en la vida del
creyente, se lleva a cabo en la vida del creyente. ¿Cómo es
la voluntad de Dios de acuerdo a Romanos 12, en verso 2? No
vamos a ir allí. Buena, agradable y perfecta. Entonces todo va a obrar para
bien, para que esa voluntad de Dios, que es buena, agradable
y perfecta, se lleve a cabo en la vida del creyente. Ahora,
la voluntad de Dios es inquebrantable. Sus propósitos son todos buenos
y Él tiene poder y autoridad para llevarlos a cabo. Entonces
el Espíritu Santo está orando a favor del creyente. Usted no
está solo. Lo que acabo de decir ahora, en la reprensión que el
Señor le da a la iglesia de Éfeso. Los que escucharon la primera
predicación, porque hoy tenemos dos predicaciones. Quiero animar
a los que no vinieron que piensen, eh, me perdí la primera predicación.
Pues sí se la perdieron, por no estar aquí. Pero bueno, Jaime
está con su hijo, así que a él se la pasamos. Pero el punto
es que no estamos solos. Si el Señor nos pide que hagamos
algo, no estamos solos. No es como que nos confronta
y nos pone contra la pared y nos deja ya clavados y ¿qué hago? No, Él nos está ayudando, el
Espíritu Santo. Y Él nos está ayudando para que
todo obre para bien. ¿Qué cosas? Todo, todo, para
que todo nos vaya bien. No según lo que nosotros deseamos,
sino lo que es conforme a lo que Dios ha diseñado para nuestras
vidas. Es conforme a lo que Él ha diseñado
para nuestras vidas. Entonces, todo obra para bien. Este es un bien garantizado.
¿Para quién es? ¿Para quién es garantizado que
todo obra para bien? Para los que aman a Dios, ¿cierto?
Para los que aman a Dios. Los que aman a Dios, ya lo estudiamos,
son los que obedecen su palabra, lo manifiestan a manera como
viven. Y dice que los que aman a Dios son los que son llamados
conforme a su propósito. Eso lo dice allí en el verso
28. Esto es lo que indica es una invitación. Todo esto es
repaso. Esto es lo que indica es una
invitación. Lo que quiero es tomar de lo que hemos visto para
llegar al verso 30. Esto es lo que indica es una
invitación. Mire, la semana pasada, Como
el viernes, porque ya hoy es otra semana, ¿cierto? Hoy es
el primer día de la semana. Yo antes pensaba que el lunes
era el último día de la semana, pero no, es el primer día de
la semana. Pero recibí una invitación, un email, y un amigo me está
invitando para, perdón, el hijo de un amigo me está invitando
para celebrar los 50 años de su matrimonio. Yo no hubiera
sabido que había fiesta si no me hubieran invitado, como José
y María Luisa no me invitaron. Yo no sabía que había fiesta,
entonces no pude ir a celebrar. Pero esta invitación me llegó,
entonces esa persona no vive aquí, es fuera de la ciudad. Pero recibí la invitación, entonces
sé que hay una fiesta. De no ser así, si no hubiera
sido invitado, no hubiera ido. Hay fiestas en que la gente se
cuela a veces, ¿cierto? No son invitados y ahí llegan.
Usted conoce de eso. Yo lo hacía cuando era teenager.
Salía a buscar fiestas y me metía de colado. Pero en el reino de
Dios no es así. En el reino de Dios nadie puede
entrar si no tiene invitación. En el reino de Dios ninguna persona,
a menos que sea llamada directamente por el Espíritu Santo, puede
conocer la invitación y entrar en la salvación para tomar parte
en las bodas del Cordero. Quiero mostrarles un texto de
esto en Mateo 22, Mateo 22, 11 al 14. El Señor Jesucristo da
una parábola aquí. Esta parábola es en el lado negativo,
pero es el final de cuando el Señor Jesucristo habla de la
invitación a las bodas. Mandar la invitación a las bodas
de su hijo. Dice, no, es que estoy muy ocupado.
Salí tarde del trabajo. No, es que tengo que atender
porque compré un carro nuevo y le tengo que poner una pintura
especial y hasta que no le arregle la llanta. No, es que tengo que
ir a visitar a fulano. Entonces, el montón de excusas
y el señor de la historia dice que se enojó mucho y dijo, vayan
porque la boda está lista. Inviten a todos los que encuentren
en la calle. Pero mire que el que da la orden
es el señor y el que dice a quién van a invitar. Y para que puedan
estar en esa fiesta, solamente pueden estar si tienen cierto
tipo de vestido. Si no tienen ese tipo de vestido,
no pueden estar en la fiesta. Y mira lo que dice, versos 11
al 14. Pero cuando el rey entró a ver
a los invitados, vio allí a uno que no estaba vestido con traje
de boda. Y le dijo, amigo, ¿cómo entraste
aquí sin traje de boda? Pero el hombre se quedó callado.
El rey entonces dijo a los sirvientes átenle las manos y los pies y
échenlo a las tinieblas de afuera allí será el llanto y el curgir
de dientes porque muchos son llamados pero pocos son escogidos
lo que indica el texto es que nadie de su propia voluntad entra
en el reino de dios nadie De su propia iniciativa va a entrar
en el reino de los cielos. Hay una invitación. Y no solamente
una invitación, hay un vestido que se le da a esa persona. ¿Por
qué? Porque es las bodas. Cuando hay
una boda, ¿cómo se viste usted? No va en tenis, imagino que habrá
bodas así, pero usted se pone la mejor ropa que tiene. Si se
puede comprar un traje, se lo compra. Porque usted quiere verse
bien, es una boda. Es una de las fiestas más importantes
que se celebra en toda la tierra, una boda. Entonces aquí el Señor
pone la ilustración y dice, solamente los escogidos van a poder entrar,
solamente ellos tienen una invitación. La invitación es hecha por Dios
y de acuerdo a esto, Dios no está buscando en su libreta de
apuntes. Que no se me olvide alguien, que el que sí los alcance
a invitar a todos. No. No es lo que dice el texto. No es como que el señor tiene
que ir a Facebook y a ver cuál es la lista de mis 300 amigos
que ni sé quiénes son, pero ahí están, a ver a cuál les voy a
invitar. No, no es así. Es que desde antes de la creación,
desde antes que existiera el universo, desde antes que naciera
cualquier persona, Dios ya había tomado esa decisión. Esa es la
predestinación, que fue la pregunta que hice al principio. Esa es
la predestinación. Fueron predestinados. Fueron
predestinados. Toda obra para bien, para los
que aman a Dios. Para los que han sido llamados
conforme a su propósito. Porque los que de antemano conoció
también los predestinó. Romanos 8, 29. Entonces ahí es
donde queríamos llegar. Los predestinó. Él desde entonces
decidió a quiénes iba a llamar. Porque dice que los predestinó,
los llamó. Y a estos que él predestinó, sucede que Dios ya los conocía. Él ya los conocía. La invitación
que yo recibí la semana pasada, la persona que me mandó la invitación
no me conoce. El papá de él es el que me conoce.
Pero el hijo quiere invitar a los amigos del papá. Entonces me
dice, tú no me conoces, pero yo sé que eres amigo de mi papá,
quiero que consideres venir a la fiesta. La invitación que Dios
hace no es así. Dios, a los que predestinó, ya
los conocía. Él dice, ¿pero cómo los conocía
si no había universo? Porque así es Dios. Para Dios
no hay límite de tiempo. Entonces Pablo dice, los predestinó,
ya los había elegido porque los conocía. Esta es la elección
de gracia. ¿Basada en qué? Gracia. ¿De dónde se origina la gracia?
En Dios. Entonces, la predestinación está
basada en la elección que Dios hace en su gracia. Quiere decir
que la persona no tiene nada que ver con esa invitación. Nada
que esa persona haya hecho tiene que ver con la invitación. Esa
es la elección, perdón, y la predestinación, la decisión de
mostrar esa gracia sobre esa persona. Miremos un texto que
nos pueda ayudar a ver esto un poquito. Hechos 13 y 48. Entonces,
todo obra para bien para los que aman a Dios, los que han
sido llamados conforme a su propósito. Y antes de eso, Pablo dice, el
Espíritu está orando con gemidos indecibles por los hijos de Dios. Todo está a favor del creyente. Hechos 13, 48. Oyendo esto, los
gentiles se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor. Y miren lo que dice aquí. Y creyeron
cuantos estaban ordenados a vida eterna. ¿Qué es lo que está diciendo
este texto? ¿Quiénes fueron los que pudieron
creer? Los que estaban ordenados para vida eterna. es como usted
cuando le tocan la puerta y dicen ¿quién está tocando? o es algo
que ya había ordenado, yo ya sabía que llegaba, ya está ordenado,
yo no estoy esperando que alguien se aparezca de pronto y me diga
¿eh? ¿quieres esto? ya lo había ordenado, ya esto
había sido ordenado, entonces ¿quién lo ordenó? Dios, ¿por
qué? porque los conocía desde la eternidad
Y en la eternidad los predestinó para que fueran salvos. No por
algo que ellos iban a hacer, sino por su gracia. Está separado
de lo que el hombre puede hacer. Entonces, cuando se predica el
evangelio, los gentiles oyen y los que estaban ordenados para
vida eterna, ellos creyeron. Quiero comentar algo importante
aquí. Un paréntesis en medio de esto. Si Dios es el que los
conoció, Dios los predestinó, Dios ordenó esto. Entonces, ¿para
qué predico el evangelio? Al cabo Dios ya lo hizo. Cuando
usted vino a Cristo, ¿acaso usted vino porque tuvo en su almohada
un sueño y eso le dijo que tenía que creer en Dios? Alguien le
predico el evangelio, ¿cierto? Alguien le habló. Entonces Dios
usó a esa persona para que lo que Él determinó desde la eternidad,
usted lo escuchara cuando escuchó el mensaje del Evangelio. Y aquí
se han dado clases para preparar cómo evangelizar. Se escuchó
a través de esa persona y pudo venir al Señor. Ahora usted está
en Cristo. y piense en esto qué maravilloso estoy en la fe porque
Dios hizo esto y yo ni existía ya Dios me había elegido y aquí
estoy y uso a esta persona para traerme a sus pies cómo no voy
a salir a decirle a todos ¿Cómo voy a ser tan egoísta y tan necio
en pensar para qué lo hago si al cabo Dios ya decidió? Si Dios
quiere usarnos para que nosotros hagamos el llamado que es un
llamado general y ese llamado cuando lo damos el Espíritu Santo
a los que ya ordenó ellos van a creer ¿Cómo no voy a tomar
parte en esto? Quiero tomar parte en esto Porque
yo sé que soy uno de los que fue conocido por Dios, predestinado
por Él, llamado por Él y he recibido la salvación a evidencia. Usted
sabe si hay evidencia en su vida. Entonces eso le motiva en amor
a mostrar del amor de Dios a otras personas y llamarlos. ¿Cómo los
predestinó el Señor? ¿Qué motivó a Dios para predestinar
a las personas? Efesios 1.5 dice En amor nos
predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo
conforme a la buena intención de su voluntad. Una pareja que
son amigos míos y mi esposa que viven en el norte del país y
no podían tener hijos y compraron un perrito Ella siempre salía
con ese perrito, y que el perrito hizo esto, y el perrito hizo
aquello, y le compró una camisa al perrito, y le compró un gorrito
al perrito, ¿saben cómo es eso? Y nosotros, ay pobrecita, no
pueden tener hijos, y mira, bueno, así estaba mi esposa y yo con
el perrito, nos quedamos sin hijos en la casa, pero el punto
es que llevan años queriendo tener un hijo. Y finalmente la
agencia de adopción les dio el ok. Y creo que en esta semana
reciben al niño que pudieron adoptar. Un niño colombiano.
Yes. Que lo pudieron adoptar. Estamos tan contentos por ellos. Por ese niño. Pero piensen en
el privilegio de ese niño. De todos los niños del mundo,
esta pareja escogió a ese niño. Ese niño no los escogió a ellos.
Ese niño fue escogido por ellos. y antes de que ese niño llegue
a su casa ya ellos tienen el cuarto listo ya su iglesia les
hizo una fiesta como si fuera un baby shower celebrando que
viene el niño ellos ya aman a ese niño ni siquiera está en su casa
Aquí dice, en amor nos predestinó para adopción como hijos para
sí mediante Jesucristo conforme a la buena intención de su voluntad.
Así es el amor de Dios. Así es la predestinación. No
es algo frío, lejano, inentendible de Dios. Es algo maravilloso
lo que es la predestinación de un ser humano para ser salvo
por el Señor. Una pregunta que surge aquí es,
y que Pablo mismo la contesta es, ¿para qué los predestinó? ¿Cuál fue el propósito del Dios
de predestinar a quienes conocía para llamarlos? Para que digan,
oh mira, Dios me bendijo con zapatos nuevos, estoy pensando
como si estuviera en Latinoamérica. En la conferencia que estuve
en Colombia, un hombre me dijo, ¿sabes qué? Estaba ahorrando
para comprarme zapatos nuevos. porque ya mis zapatos estaban
muy desgastados, uno de los que llegó a la conferencia. Pero
pasé por una librería cristiana y vi ese libro de teología y
tenía que tener ese libro. Y me quedé sin zapatos, pero
tengo el libro. Entonces esa persona estaba mostrando
aprecio por esa oportunidad de tener esto. Y la pregunta que
sale aquí es ¿para qué Dios nos predestinó? ¿Para que logremos
las cosas que queremos aquí en la tierra? ¿Aunque las apreciemos? No. Para ser hechos conforme
a la imagen de su Hijo. Y este hombre entendió que ese
libro le iba a ayudar a parecerse más a Cristo Jesús. Y lo prefirió
antes que los zapatos. Entonces, nosotros no somos el
centro de la predestinación. De acuerdo al texto, miren lo
que dice en Romanos 8. De acuerdo al texto, en el verso
29 de Romanos 8. Porque a los que el antemano
conoció también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen
de su hijo para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. El centro del mensaje de Pablo,
esto es un quiasmo para los que están estudiando conmigo el martes.
Aquí hay un quiasmo. Dice de lo que hizo para ellos. Después dice esta frase que no
contiene nada de eso, sino que el enfoque es Cristo. Y después
continúa porque los predestinó a esos llamados, los que llamó
justificó, los que justificó glorificó. Entonces el centro
de todo el mensaje es el verso 29. Yo sé que lo vimos antes.
Pero es importante que recordemos esto y que nos acordemos, esta
es la razón de ser de la predestinación, esta es la razón de ser llamados
por Dios, de ser ordenados para esa salvación, esta es la razón
de ser. No es usted, no soy yo, es Cristo
Jesús. Hacer hechos conforme a la imagen
de su Hijo para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. Entonces, la meta no viene a
ser entrar al cielo como un punto de llegada. La meta es que seamos
conformados a la imagen de su Hijo. Esa es la meta. El cielo
es un lugar, la tierra es un lugar. Pero lo que pasa con las
personas, esa es la meta. Eso es lo que está reflejando
el apóstol Pablo aquí al hablar de esto, que estas palabras tienen
mucho peso teológico. Mucho peso, aquí hay mucha información
riquísima en lo que él está diciendo, pero el centro es este, es Cristo
Jesús, es Cristo Jesús. Todo obra para bien. Tiene que
ver con ser formados a la imagen del Hijo. Todo obra para bien
en el sufrimiento. Todo obra para bien en las alegrías,
en la escasez, en la abundancia, en los problemas, en los éxitos,
en las enfermedades, en las pérdidas, en la persecución o lo que venga
en la vida del creyente. Todo obra para bien porque tiene
que ver Con que va a obrar para ese bien El bien de ser formados
conforme a la imagen de Cristo Para que Él sea el primogénito
entre muchos hermanos El propósito es la gloria del Hijo Ese es
el propósito Por eso tenemos esa garantía de que todo obra
para bien No para lo que queremos Pero para lo que Dios está haciendo
en nuestras vidas Desde este fundamento, el creyente puede
afirmar lo siguiente. Si usted verdaderamente ama a
Dios, usted puede decir esto, yo soy invencible. Yo soy invencible. Y no se refiere que soy invencible
en el sentido que no me pueda quebrar emocionalmente, no. Yo
me estoy refiriendo soy invencible en el sentido de que la obra
que Dios comenzó como Pablo dice en Filipenses 1 6 la completará
hasta el día de Cristo porque soy invencible porque Dios es
invencible porque soy invencible porque yo no estoy haciendo esa
obra Él la está haciendo porque soy invencible porque yo no escogía
a Dios Él me escogió porque soy invencible porque yo no conocía
a Dios Él me conoció Y está obrando para formar el carácter de Cristo
en usted, en el que es Hijo de Dios, el que ama a Dios. Entonces,
Dios no puede ser derrotado. Dios no puede ser derrotado.
Dios no puede ser frustrado. Dios no puede ser burlado. Él
va a cumplir su propósito en su vida. Él lo va a llevar a
cabo. ¿Por qué? Porque Dios es fiel. Porque Él es poderoso. Porque
Él es supremo. Porque Él es soberano. Porque
Él es eterno. No tenemos nada que ver nosotros
en iniciar algo de esto. No lo conocíamos. Él nos conocía.
No podíamos escogerlo. Él nos escogió. No podíamos invitarnos
a nosotros mismos. Él nos invitó. Él nos llamó.
No hubiéramos sabido de las bodas del Cordero a menos que él nos
dé la invitación. Vivíamos sin propósito en la
vida. Y no podíamos, desde donde estábamos, proponerle un propósito
a Dios y decirles, Dios, tengo este propósito, ¿qué te parece
si hacemos un trato? Él nos llamó conforme a su propio
propósito. Y ese propósito sobrepasa toda
meta humana, todo buen deseo, toda disposición noble y esforzada
y sincera, sobrepasada por el propósito de Dios. Nadie jamás
lo hubiera propuesto. Dios hace que todo, entonces,
obre para bien, para los que lo aman. Es decir, para los que
son llamados conforme a su propósito. Y este propósito ciertamente
es superior a nosotros en todo sentido. En todo sentido. O sea que el que recibe la gloria
al final, ¿quién es? Solamente puede ser Dios. Nadie
más. Solamente es Él. No hay ningún
logro de nuestra parte. Si fueran nuestros logros, estaríamos
en problemas. ¿Por qué? Tratamos de hacer cosas,
nos esforzamos, pero al final, ¿podemos decir que es algo perfecto?
No. Está manchado por nuestro pecado.
Dios es el que es bueno, Él es el que es fiel, Él es poderoso
y soberano para llevar a cabo esta obra. Así que Él nos llamó
porque ya nos había predestinado para hacer esta obra. Segundo,
A los que llamó a esos también justificó. Estoy usando el mismo
texto con los títulos porque no creo que puedo sacar un título
mejor a lo que ya está. Ahí mismo en el verso 30. Dice, a los que llamó a estos
también justificó. Si usted fue llamado, entonces
esta parte le describe a usted. Es lo que Pablo está mostrando
aquí con la justificación. Si se fue llamado, entonces,
¿qué sigue? Justificado. ¿Sí? Está dando
un orden de cosas que Dios hizo. Pero antes de seguir, no quisiera
que perdamos de vista el punto principal que dice Pablo. De
nuevo, ser hechos conforme a la imagen de su hijo Jesucristo. Para que él sea el primogénito
entre muchos hermanos. Si así es, si usted es un hijo
de Dios, si usted ama a Dios, la meta principal de su vida
debe ser conocer a Jesucristo, saber quién es Jesucristo. Y
le piensen esto, cuando Jesucristo predicaba y enseñaba, Él no tenía
que hacer lo que los predicadores hacemos. Él no tenía que sentarse
a estudiar, a buscar el idioma griego, el hebreo, a buscar historia,
arqueología, a mirar comentarios, hacer diagramas. Él no tenía
que hacer nada de eso, simplemente se paraba y empezaba a hablar.
Y empezaba a enseñar y lo hacía con autoridad, dice Mateo capítulo
7 al final. ¿Por qué? porque él es el rey
del reino ¿por qué? porque él es el que está haciendo
la invitación ¿por qué? porque él es el que vino para
vivir una vida perfecta para salvar a los que él está invitando
entonces cuando nosotros predicamos enseñamos o pensamos en la vida
tenemos que estar enfocados en conocer a Cristo Jesús porque
de eso se trata todo lo demás cae en un segundo lugar, tercer
lugar, cuarto lugar o puede ser quitado pero él no Él no. Entonces, en base a esto, cuidado
con no decir Dios tiene algo especial para ti. No. ¿Sabe por qué no? Porque si se
dice esto, entonces usted es el centro, Dios es el que le
sirve a usted. Usted es el centro, Dios es el
que tiene que traer y hacer todo lo que a usted se le ocurre,
se le antoja. No es cierto que Dios tiene un plan especial para
usted, no es cierto, es mentiras. Dios tiene el plan de formar
en usted el carácter de su Hijo Jesucristo y no lo hace en uno
de ustedes más que en otro mire cuando estábamos en la escuela
yo me acuerdo que armábamos los equipos de soccer a mí una o
dos veces me tocó de capitán yo no era bueno pero me pusieron
de capitán una vez me acuerdo Que mirábamos al que estaba bien
flaco, bien desnutrido y como que dábamos la vuelta y escogíamos
tú para acá y el otro escogía tú para acá. Y ahí estaba y este
no lo escogió y al final el que le tocara pues ni modo. En el
reino de Dios, no importa si usted es flaco y se ve desnutrido,
no importa. Si usted se peina bonito, no,
no importa. No importa nada, absolutamente
nada de lo que usted haya hecho en su vida, nada. La gracia de
Dios supera eso y a todos los que Él escogió y seleccionó y
predestinó los llama y ninguno está esperando en la última línea
a ver si lo llaman porque la elección fue hecha por Dios,
no en base a cómo se veían las personas, por Dios en su gracia,
no en base a cómo las personas pudieran pensar obra. Y eso muestra
completamente la gracia de Dios. No perdamos esto de vista. Por
tanto, Dios no tiene algo especial para usted. Acuérdese de eso. La razón por
la que todos van a seguir obrando, todo va a obrar a su favor, no
es usted. No tiene que ver con usted. El fin no es usted. El fin es Cristo, porque Pablo
dice, para que Jesucristo sea el primogénito entre muchos hermanos a los que llamó, a esos también
justificó. Entonces, ¿qué significa que
los justificó? Creo que lo puse en las notas.
Absorbió, declaró inocente, puso en libertad, declaró como justo. Eso dice el diccionario griego
cuando traduce la palabra al español. Y creo que entra en
el contexto de lo que estamos viendo. Entonces, justificó quiere
decir que no debe nada. No es perseguido por la ley,
no es buscado, Mire, cuando alguien maneja sin licencia de conducir,
siempre esa persona tiene que estar mirando en el espejo. Tiene
los mejores espejos. No se acuerdan antes como los
carros, había carros que le ponían espejo de lado a lado, de puerta
a puerta estaba el espejo lleno. Esto no tiene licencia seguramente
por el espejo que tiene. Pero el que no tiene licencia
tiene temor, porque está quebrando la ley. Entonces tiene que observar,
tiene que tener extra precauciones. No hay libertad, no hay ninguna
libertad porque está quebrando la ley. Pero si es alguien que
ya tiene su licencia, que cuida de cumplir la ley, no debe nada,
entonces maneja sin ningún temor. Y si ve a un policía no se le
va a esconder, le va a colaborar para que él haga su trabajo que
tiene que hacer. Entonces ese es el punto en cuanto
dice los justificó los justificó quiere decir que todo el quebrantamiento
de la ley de Dios que usted y yo habíamos hecho Dios vino y dijo
inocente eres declarado inocente. ¿En base a qué? A la obra de
Cristo. Entonces, no hay juicio para
ti, no hay reprimenda para ti. ¿Y qué es lo que se necesitaba
hacer? ¿Cuál era la deuda con Dios por
haber roto la ley y la necesidad de ser justificados porque estaba
allí? Porque la paga del pecado es qué? Es muerte. ¿Y quiénes
pecaron? Todos pecaron, han sido destituidos
de la gloria de Dios. Entonces Dios viene y a los que
conoció, a esos predestinó, y a los que predestinó, a esos llamó,
y a los que llamó, a esos justificó, los liberó. Eres inocente, no
hay ley contra ti. La muerte de Cristo es hecha
parte del creyente en el sentido de que una persona que está muerta,
la ley no puede hacer nada contra él. Cero. Y hemos resucitado
con Cristo. Entonces no hay juicio, no hay
deuda. La persona es libre. No hay escuela
para ir y ser absuelto, no hay suficientes obras para cubrir
y pagar las obras malas. El precio por haber quebrado
la ley de Dios, que es la muerte, lo pagó Cristo Jesús. Pero la
muerte que tenía que suceder, y allí es donde la muerte de
Cristo se diferencia completamente de cualquier muerte, Tiene que
ser una persona que haya vivido una vida perfecta, obedeciendo
siempre a Dios, haciendo solamente su voluntad y nada más. Entonces,
esa muerte es considerada como una muerte vicaria. Es una muerte
que vale para salvar a los que creen en Él. Es un acto propicio
donde Dios, la ira de Dios es quitada a causa de esto. Y Pablo por eso dice, a los que
llamó, a estos también justificó. Entonces lo que Dios desde la
eternidad predeterminó hacer, Él sigue cumpliendo con cada
cosa. No más que Pablo habla en tiempo pasado de esto. Miremos
en Romanos 5, verso 1, rápidamente allí. Romanos 5, 1. Por tanto, habiendo sido justificados
por la fe. No hay ninguna obra aquí, ¿cierto?
Es la fe. Tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor
Jesucristo. Entonces, ¿en qué consiste ser justificados? Aquí
dice, tener paz, estar en paz con Dios. Estamos en paz, no
le damos nada a Dios. Eso es lo que significa. Verso
9, dice, entonces mucho más habiendo sido ahora justificados por su
sangre, aquí está hablando de violencia y de muerte y de juicio,
por su sangre, ¿seremos salvos de qué? de la ira de Dios por
medio de él. Entonces, los justificó, les
dio paz con él, los reconcilió con él. Y a través de la sangre
de Cristo, hablando de muerte, de violencia, de juicio en su
muerte, por esa muerte del Señor Jesucristo, entonces ahora son
inocentes. Mis Romanos 3, 22 al 26 Estamos hablando de justicia,
lo justificó. Queremos dejar esto claro, ¿cierto? Esta justicia
de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para todos los
que creen, porque no hay distinción por cuanto todos pecaron y no
alcanzan la gloria de Dios. Esto es importante lo que está
diciendo aquí. Todos son justificados gratuitamente por su gracia por
medio de la redención que es en Cristo Jesús a quien Dios
exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la
fe como demostración de su justicia. Porque en su tolerancia Dios
pasó por alto los pecados cometidos anteriormente para demostrar
en este tiempo su justicia a fin de que él sea justo y el que
justifica al que tiene fe en Jesús. Todo el centro es la obra
de Dios. Quiero que regresemos a Romanos 8. Quiero que miremos
algo clave aquí. Acuérdense, ¿cuál es el texto
central en lo que estamos estudiando? Verso 29. Verso 29. ¿Por qué? Porque ahí dice que el propósito
de Dios es hacernos conforme a la imagen de su Hijo para que
Él sea el primogénito entre muchos hermanos. Pero antes de eso,
está diciendo que los conoció, los predestinó, después en el
30 los predestinó, los llamó, los justificó y los glorificó.
Nada de esto que dice aquí es posible a menos que tengamos
el verso 29. Nada de eso es posible a menos
que tengamos el verso 29. Y el verso 29 no es posible a menos
que Cristo sea quien Él es, habiendo hecho una obra completa, perfecta,
eterna y habiendo muerto para permitir que entonces la predestinación
tiene sentido, que Dios nos haya conocido cobra sentido, que Dios
nos haya llamado tiene sentido, que Dios nos haya justificado
tiene sentido, que Dios nos haya glorificado tiene sentido, todo
centrado en Cristo Jesús. Ese es el punto que Pablo está
haciendo aquí en el capítulo, uno de los capítulos más centrales
que encontramos en el Nuevo Testamento. El que es justo es Dios, el que
hizo eso es Él. Entonces, esa parte de la justificación
no tiene nada que ver con ninguna de nuestras obras, sino con la
justicia de Cristo Jesús. Entonces, si usted está en Cristo,
usted ama a Dios, todo coopera para bien. Todo va a obrar para
bien en su vida. Todo. Sin excepción. Todo. aunque se sienta como una pérdida,
aunque se sienta con un gran dolor, todo va a obrar para bien. Porque ha sido llamado por Dios.
Porque el de antemano le conoció y le predestinó para que fuera
hecho conforme a la imagen de su hijo. Si Dios dijo que iba
a hacer eso, ¿puede fracasar Dios? No. Cuando Dios dijo, sea
la luz, ¿qué pasó? Fue la luz. Sea la tierra, ¿qué
pasó? Fue la tierra. produzcan las
aguas, peces. Ahí estaban los peces. Todo lo
que Dios ha dicho, lo ha hecho. Él lo ha hecho. Dios le entrega
al hombre toda la creación, el hombre peca, es engañado, y parece
que se pierde el propósito de Dios, pero en toda la historia,
desde Génesis hasta Apocalipsis, vemos a Dios obrando para cumplir
esto que estamos leyendo aquí. para cumplir esto, para darle
una novia a su Hijo Jesucristo, para preparar una iglesia que
se parezca en el carácter a Él y entregársela en las bodas del
Cordero, de eso está hablando. Dios no falla en su propósito.
Él es fiel y hace una obra perfecta y completa. Así que escuchen
la voz de Dios. Considere la obra que él afirma
que está haciendo en usted y considere cómo usted camina a la luz de
esa obra si corresponde su amor al Señor conforme el amor del
Señor por usted y la garantía que le está dando cuando dice
todo va a obrar para bien. Entonces, ¿por qué detenerse
en hacer algo para Él? ¿Por qué detenerse en anunciar
el Evangelio? ¿Por qué detenerse en abandonar
eso que le hace pecar? ¿Por qué detenerse cuando tenemos
semejante garantía? ¿O por qué vivir una vida en
dudas? ¿O por qué vivir una vida en tinieblas o en opresión? Podemos orar con seguridad, podemos
hablar con seguridad, podemos caminar con seguridad, podemos
ir y hacer la tarea que el Señor nos encarga con plena seguridad.
Él va a hacer que todo obre para bien. Y si entendemos cada día
más y más su propósito de ser formados a la imagen de su Jesucristo,
todavía lo vamos a abrazar más, lo vamos a disfrutar más y vamos
a ser más efectivos inclusive. haciendo como el Señor nos pide.
Pero no termina allí, hay más. Hay más. Pablo no termina allí.
Punto tres, a los que justificó, esos también glorificó, con eso
terminamos. Esta es la parte culminante de
la lista que da el apóstol Pablo. Los glorificó. Primero en su
lista comienza desde la eternidad pasada cuando dice a los que
de antemano conoció eternidad pasada. Miren, miren para acá
voy a hacer unos movimientos con las manos, que es necesario
para nosotros. Para Dios no tiene sentido esto,
pero es para nosotros. Desde la eternidad pasada, Pablo
empieza a hablar así, hasta la eternidad futura. ¿Por qué estoy
haciendo esto? Porque nuestra mente funciona
así. Funciona en la distancia, el
espacio, el tiempo, allá y allá. Para Dios no. Para Dios es lo
mismo. Para Dios, Dios está mirando.
Enrique, ¿qué está haciendo? ¿Qué? O sea, pues Él es diferente,
Él es Dios. Para Él no tiene sentido. Por
eso Pablo dice a los que de antemano conoció y termina, a esos también
glorificó. Pasado, pasado, pasado, pasado. Pero no hemos llegado allí. Dice
Dios glorificó. Dios glorificó. Esa es la garantía
de que todo obra para bien para los que han sido llamados conforme
a su propósito. Porque Dios ya lo hizo. Desde
la eternidad hasta la eternidad Dios ya lo hizo. Nomás que nosotros
tenemos que pasar por el tiempo para llegar allá. ¿Y qué es esto
de Gloria? Gloria es valor y esplendor que
algo tiene. En hebreo el término para gloria,
kabob, apunta a la idea de peso de manera especial relacionado
con los metales preciosos. Mire, si usted tiene un anillo,
yo tengo un anillo que es como el doble de este, es más grande
y es amarillo también, me lo regaló un amigo hace como un
mes y medio. Es un anillo que mide cómo está
el corazón y todas esas cosas. Pero el anillo es hueco. Entonces
yo digo, este anillo no tiene gloria, nomás se ve más grande
pero no tiene gloria. Pero este anillo, este es de
oro. Y los comparo y digo, este anillo pesa. Este anillo tiene
gloria. Si usted ve algo así, que es
oro de 24 kilates, y ve algo que es hueco, ¿cuál quiere usted? Si se lo están regalando, porque
dijimos, no, pero hoy no me pagaron, entonces no lo voy a poder comprar.
El que pesa es el que muestra gloria. Cuando brilla, usted
dice, es oro, por eso brilla como brilla. Tiene valor, tiene
aprecio. Eso es el sentido de gloria.
Dice que a ellos los glorificó, les ha dado ese peso, esa importancia,
ese valor. Ese es el sentido de gloria.
También se le puede atribuir a las personas. Miren, cuando
Jesús en el monte de la transfiguración se transfiguró, dice el Mateo,
su rostro resplandeció como el sol. Sus vestiduras se volvieron
blancas como la luz. ¿Por qué está haciendo esa distinción
el texto en Mateo 17? Porque cuando las personas veían
a Cristo, no podían ver su gloria. Él nunca abandonó su gloria,
lo que pasa es que Jesucristo glorioso y eterno Dios deja su
trono y toma la forma de hombre entonces su gloria es cubierta
por la humanidad y las personas solamente ven un humano pero
en la transfiguración Él permite que sus discípulos vean su gloria
ese es Él, ese es Cristo en su gloria y el texto que está hablando
cuando Pablo dice que a ellos los glorificó está hablando de
la misma gloria por eso dicen en verso veintinueve que a los
que de antemano conoció a estos predestinó para ser formados
conforme al carácter de su hijo para que sea el primogénito entre
muchos hermanos está hablando de eso nos permite ser como él
como su hijo Jesucristo pero es algo que ya hizo a ellos los
glorificó Moisés le pidió a Dios, déjame ver tu gloria. Dice que
Dios lo metió en medio de dos piedras, como una zanja, y puso
su mano sobre él y pasó su espalda. Dios no tiene mano, Dios no tiene
espalda. El texto está hablando así, para
permitirnos a nosotros visualizar un poquito de cómo es Dios. Porque
Moisés no podía ver la gloria de Dios. Dios le dijo, si alguien
ve mi gloria, se muere, no puede vivir. no puede vivir. Entonces dice Pablo en Romanos
que los glorificó en el verso 29 que nos está haciendo conforme
a la imagen de su hijo quiere decir que es por eso que nosotros
vamos a poder ver a Jesús, vamos a poder ver a Dios, vamos a poder
ver a los ángeles y vamos a poder por la eternidad vivir en su
presencia adorándolo. Él es el que recibe la gloria
aunque nosotros somos glorificados. Pero eso nos permite poder estar
allí. Acuérdense, Romanos 3, 23, ya lo leímos. Por cuanto
todos pecaron y han sido destituidos, ¿de qué? De la gloria de Dios. Cristo restaura esa gloria para
que podamos ver a Dios. A los que justificó, a esos también
glorificó. Es decir, que los lleva a estar
en una condición tal que pueden ver la gloria de Dios. En el verso veintiuno, Pablo
dice que la creación está gimiendo, esperando la manifestación gloriosa
de los hijos de Dios. Y luego dice en el verso veintitrés
que los hijos de Dios gimen esperando la adopción como hijos, la redención
de nuestro cuerpo. Está hablando del mismo evento,
pero en un verso está hablando de la gloria de Dios y está hablando
de la adopción como hijos. Ser adoptados como hijos de Dios
es algo glorioso. y es allí donde Dios nos lleva
a su gloria cuando mis amigos reciban a ese niño que están
esperando ese niño va a entrar en un sentido a una vida de gloria
porque ha vivido sin padres ha estado abandonado pero ahora
entra en un hogar donde tiene su cuarto donde tiene el amor
de sus padres donde tiene el cuidado de ellos donde tiene
el alimento y la atención que necesita es un sentido de gloria
es decir ese niño cobró valor fue adoptado ahora es parte de
esa familia Así está hablando Pablo. Por eso todo obra para
bien, para los que han sido llamados conforme a su propósito, a los
que aman a Dios, porque todo está obrando para llevar a cabo
ese propósito donde Cristo es glorificado. No se trata de nosotros,
se trata de Él. Se trata de Él. En el verso 94 Pablo dijo que
hemos sido salvos en esperanza, refiriéndose entonces al futuro
que nos espera. Somos gente que tenemos razón
para tener esperanza. Pero aquí en el verso 30 dice
que Dios ya los glorificó, hablando en tiempo pasado. describiendo
una obra ya hecha por Dios. Es decir que el creyente no está
esperando a ver si se completa mi salvación, a ver si llego
hasta allá. No tiene sentido cuando alguien
predica el evangelio y piensa que la salvación se pierde porque
como lo tuviera que predicar, tenía que decir, mira, ven a
Cristo, Él murió por ti. A ver si alcanzas un día la salvación. Vive en temor y en dudas y a
lo mejor te caes aquí, te sales y pierdes todo. ¿O qué predicamos? de acuerdo a lo que dice aquí.
plena seguridad, con autoridad, con esperanza. Y cuando clamamos
a Dios por nuestros hijos que no lo conocen a Él, por nuestros
seres queridos que no están en Cristo, pedimos Señor, permite
que ellos puedan ver esa gloria, permite que ellos puedan participar.
Yo no sé si son o no son, pero yo tengo que creer que Tú los
puedes salvar y los puedes llamar. Tú lo hiciste conmigo, yo no
merecía, era un ateo, era un impío, era un mongre de persona. ¿Cómo no lo puedes hacer con
ellos Señor? Te ruego que lo hagas por ellos. Entonces no
le demandamos nada a Dios, le rogamos a Él por su misericordia,
por su amor con que Él es movido para hacer lo que Él puede hacer,
solamente Él. Y lo hacemos desde esta seguridad
que tenemos, porque a los que justificó a esos también glorificó. Y cuando habla así, justificó,
glorificó, predestinó, llamó, conoció, tiempo pasado. Miren
el enfoque de Pablo tan tremendo que está aquí. Este texto, si
no prestamos atención, se puede voltear su significado y pensar
que se trata de nosotros, porque el verso dice, todo obra para
bien, no se trata de nosotros. Está hablando de la gloria de
Dios, está hablando de la bondad de Dios, del amor de Dios, del
poder de Dios. Cuando habla así, que ya lo hizo,
se está refiriendo a la eternidad de Dios. Está mostrando que Dios
es trascendente. Es decir, Él está por encima
de, arriba de, superior, sin dependencia en nada ni nadie.
Eso es lo que está mostrando Pablo aquí. Dios no está limitado
por el tiempo, ni por el espacio. Para Él no hay tal cosa como
la velocidad. La velocidad es simplemente cierto
espacio recorrido en cierta cantidad de tiempo. Decimos 50 millas
por hora. Espacio, tiempo. Para Dios eso
no tiene sentido. ¿Por qué? Porque Dios no tiene
que ir, ni tiene que venir. Dios es. Todos existimos. Él nos da la existencia. Todo
existe. Dice la palabra que es sostenido
por Él. Entonces cuando Pablo habla, dice que a los que justificó,
glorificó, cuando nuestra mente es de la eternidad futura, para
Dios ya sucedió. Porque está hablando de quién
es Dios, de sus atributos. Dios no va a ninguna parte. Él
es. Él es el gran yo soy. Todas las cosas existen, pero
Dios es. Él es el mismo hoy, ayer y siempre. En Él no hay
sombra de cambio. Él es el principio, el alfa,
el principio, el fin, el alfa y el omega. Y la obra de Dios,
esta obra de Dios es hecha conforme a quien Él es, no de acuerdo
con la capacidad del creyente. Tenemos una responsabilidad de
obedecer a Dios, pero acuérdese, el que hace la obra es Dios,
no nosotros. Es Él. Nosotros tenemos el privilegio
y el honor de obedecerlo. Ese es un privilegio que nos
ha dado. La manera que Pablo describe
la obra de la salvación de parte de Dios, de quienes creen en
su Hijo Jesucristo, es muchísimo más allá de lo que nosotros podemos
comprender o imaginar. Es mayor que nosotros. Lo que
Pablo afirma al describir la obra salvadora de Dios es una
seguridad absoluta para quien está en Cristo. Es una obra por
y en las manos de Dios. La garantía de esta salvación
es entonces inquebrantable, irrompible. El creyente ya va en dirección,
en esa dirección, porque para eso Dios lo predestinó. Y lo
glorificó indica que los lleva a una forma final gloriosa, es
decir, ese es el cumplimiento de su propósito, que sean hechos
conforme a la imagen de su hijo. Jesús, cuando resucitó de los
muertos y ascendió a la diestra del Padre, recibió de nuevo esa
gloria que tenía antes de venir a la tierra. Él vino como un
hombre cubriendo su gloria con la humanidad. Y en su obediencia
y su vida gloriosa, que no se veía como gloria, pero en sus
obras se veía como una vida gloriosa, cumplió la voluntad del Padre.
Y así Jesucristo ganó esta gloria. Jesucristo la ganó en su humanidad. para la humanidad que él venía
a salvar. Y así le llama a sus hermanos.
Por eso él es el primogénito entre muchos hermanos. Por eso
Dios predestinó a quienes conoció, a los que llamó, justificó y
también glorificó. Jesús habla con la misma seguridad
que el Padre cuando le habla a sus discípulos acerca de esto.
Miren, Juan 17, 24. No se preocupen que ya estamos
en las últimas líneas para cerrar el mensaje, pero quiero mostrar
cómo Jesús habla a sus discípulos. Juan 17, 24. Esto no era algo
oculto para Él. Él sabe que ese es el propósito
de Dios. El verso 29 de Romanos 8. Dice el verso 24, Padre, quiero
que los que me has dado estén también conmigo donde yo estoy
para que vean mi gloria, la gloria que me has dado porque me has
amado desde antes de la fundación del mundo. Para que vean qué?
Mi gloria, la gloria que me has dado. Jesucristo habla igual
que como Pablo lo está presentando allí, describiendo la obra de
Dios. Entonces todo obra para bien. para los que aman a Dios. Porque ya Dios hizo toda la obra
perfecta y completa de la salvación y la glorificación de los creyentes.
No faltan partes, no hay nada que agregar. No hay por qué descubrir
para ver si se puede completar. Ya está hecha. Entonces el creyente
puede vivir una vida lleno de esperanza. No digo que con algo
de esperanza, digo lleno de esperanza, creyendo en el propósito de Dios.
Creo que el propósito de Pablo al escribir esto a los romanos
es, hermanos, cobren ánimo, no se trata de ustedes, se trata
de Dios, de la gloriosa obra de Dios en ustedes. Vamos a orar,
¿por qué no nos ponemos de pie y le damos gracias al Señor? Fascinante, fascinante pensar
en la forma como escribe el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu
de Dios. Obviamente la sabiduría de Dios
la que vemos allí. Señor, gracias. De veras que
nos fascina y nos maravilla considerar este texto como todo texto de
la Biblia, Señor. Y nos alegra el corazón, Señor,
al escuchar estas palabras de Pablo, cuando afirma tu grandeza
al describir tu obra en la salvación de los creyentes y poner allí
en el medio, en ese verso 29, la razón de ser de todo lo que
tú estás haciendo. Gracias que no se trata de nosotros.
Gracias que no es un plan para mí, Señor. Gracias. es el plan
de glorificar a tu Hijo, esa es la razón de ser por esa razón
todo obra para bien por esa razón para el creyente no hay malas
noticias por esa razón podemos confrontar toda situación en
la vida por esa razón podemos disponer nuestros corazones para
servirte Señor con todo nuestro ser, tú eres digno Padre y amar
a nuestro prójimo como nosotros mismos por esa razón podemos
llevar este Evangelio Con denuedo, con autoridad, con amor Señor,
con disposición Por esa razón podemos abandonar cosas en nuestras
vidas que no ayudan que no nos dirigen como tú nos estás mostrando
aquí, que no van en línea con esta afirmación que hemos leído.
Gracias. Señor, gracias porque esta noche
podemos ir a la cama y descansar en completa paz, sabiendo que
tú estás obrando todo, todo para este bien de que tu hijo sea
el primogénito entre muchos hermanos. gracias porque ya fuimos glorificados
señor no lo estamos viendo porque para nosotros hay tiempo para
ti no pero gracias cuando venga el día de la muerte señor porque
ya sabemos que nos espera algo que ni siquiera nos podemos imaginar
algo glorioso señor por la obra que tú hiciste a nuestro favor,
la seguridad que nos das. Gracias Padre, te bendecimos,
lloramos Señor por quienes están aquí y están escuchando que no
están en Cristo. Usted no tiene esa seguridad,
usted no sabe el propósito de su vida, usted no sabe qué pasa
al final. Dios quiere que usted sepa y
la invitación está abierta para que venga. Si Dios está hablando
a su corazón, venga a los pies de Cristo, confiese sus pecados
y proclámele a Él como el Señor, el Salvador de su vida. Si Dios
lo está dirigiendo así, hágalo. No espere. Hoy es el día de su
salvación. Oramos, Señor, por esa fe para
quienes no la han tenido todavía. Y oramos, Señor, por esa seguridad
para quienes ya te hemos conocido. Gracias, Padre, en el nombre
de tu Hijo Jesucristo. Amén y Amén. Dios les bendiga,
hermanos.