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Usted está escuchando una traducción
de una prédica de Richard Cadwell, pastor y maestro de Founders
Baptist Church en Spring, Texas. Esta traducción fue realizada
en vivo y sin edición. Nuestro mayor interés es avanzar
la verdad de Dios para la gloria de Dios. Usted puede colaborar
con nosotros compartiendo esta prédica con sus amigos a través
de las redes sociales como Facebook, Twitter, Google Plus y Pinterest. ¿Apreciamos eso? Entonces, que
ellos van hacia afuera. Si usted puede, por favor, ir
al Evangelio de Lucas, capítulo 12. Para aquellos que nos visitan,
estamos estudiando el Evangelio de Lucas los domingos y la noche. En la mañana y en la noche, hemos
llegado al capítulo 12 y al verso 22 hasta el verso 34. Estamos en medio de un sermón
de Jesús, un discurso de Cristo. que fue interrumpido por un hombre
que le preguntaba a Jesús que le arreglara la herencia familiar. Eso vimos la semana pasada, donde
Jesús rehusó arreglar ese problema y le dio una parábola que nos
advirtió a todos acerca del pecado de la codicia o la avaricia.
Cristo continúa de esta interrupción y él va hacia otra instrucción
que tiene que ver con nuestro punto de vista de cosas materiales
y está relacionándolo a dos temas que han pasado por su sermón
hasta ahora. Temas del temor y el enfoque. Hablaremos más
acerca de esto en un momento, pero quiero que leamos empezando
en el verso 22. Lucas 22, perdón, Lucas 12, 22. Y dijo a sus discípulos, por
eso os digo, No os preocupéis por vuestra vida, que comeréis,
y por vuestro cuerpo que vestiréis. Porque la vida es más que la
ropa. Considerar más que el alimento el cuerpo
más que la ropa. Considerar a los cuervos que ni siembran ni ciegan,
no tienen bodega ni granero, y sin embargo Dios los alimenta. Cuanto más valéis vosotros que
las aves, ¿Y quién de vosotros, por ansioso
que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? Si vosotros
pues no podéis hacer algo tan pequeño, ¿por qué os preocupáis
por lo demás? considerar los lirios? ¿Cómo
crecen? ¿No trabajan y hilan? Pero os
digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de
estos. Y si Dios viste así la hierba
del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿cuánto más
hará por los otros hombres de poca fe? Vosotros, pues, no busquéis que
habéis de comer, ni que habéis de beber, y no estéis preocupados,
porque los pueblos del mundo buscan ansiosamente todas estas
cosas, pero vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas. Más,
buscad su reino, y estas cosas os serán añadidas. No temas rebaño. rebaño pequeño, porque vuestro
Padre ha decidido daros el reino. Vended vuestras posesiones y
dadles mostras, aseos, bolsas que no se deterioran, un tesoro
en los cielos que no se agoten, donde no se acerca ningún ladrón
ni la polía destruye, porque donde esté vuestro tesoro, allí
también estará vuestro corazón. La preocupación es una lucha
humana universal. Todas las personas en este auditorio
conocen lo que es el preocuparse. ¿Qué es la preocupación? Es temor. Es temor que se enfoca es temor acerca de cosas que
a lo mejor nunca van a suceder. Se da cuenta que la mayoría de
las cosas por las cuales nos preocupamos no suceden. Así que tememos de cosas que
a lo mejor nunca sucederán o tememos de cosas que creemos que probablemente
sucederán. Algunas personas luchan con la
preocupación en cosas moderadas. Es estas cosas que está en su
pensamiento diario, en su actitud. mientras que otros se encuentran
a sí mismos preocupándose de una manera más severa. La preocupación puede venir a
nuestras vidas y hacernos que nos deprimamos o que nos retiremos. Aún puede llevarnos a comportamientos
destructivos. A veces las personas, para ahogar
sus preocupaciones y tratar de sacar estas cosas de sus mentes,
van y van en excesos. A veces gastan en exceso o comen
en exceso o duermen en exceso. O en algunos casos, las personas
aún empiezan a destruirse a sí mismas con drogas y alcohol y
ese tipo de cosas. Hay una industria médica que
sobrevive por la fortaleza de las preocupaciones de las personas,
medicaciones, consejeros, hospitales todo tipo de diagnósticos que
tienen que ver con la salud mental de las personas. A lo mejor puede
tomar todas estas cosas y ponerlas, casi todas, bajo esta categoría
que se llama preocupación, temor. Lo llamamos de diferentes maneras,
estrés, presión, preocupación, ansiedad. De lo que realmente
estamos hablando es el temor del futuro. la percepción de
que existe la posibilidad de un peligro temporal o perdida
o tristeza. Eso es de lo que habla Jesús
en el verso 22 al 34. De hecho, podemos llamar este
sermón el temor o la vida libre del temor. Jesús no nos está
diciendo cómo manejar nuestras preocupaciones. Nos está diciendo
cómo eliminarlas. No nos está diciendo cómo manejar
el estrés. Nos está diciendo cómo eliminarlo. el estar libre de la preocupación
del estrés en la vida. Y lo que hace esta sección algo
que todos nuestros oídos deberían de poner mucha atención es el
hecho de que lo que tenemos aquí es al Dios en la carne humana
Hablándole, dirigí directamente a nuestros temores. Jesús no
fue la primera persona que habló acerca de la preocupación, y
no fue la última persona que habló de la preocupación. Usted
puede ir a la Internet y usted puede sacar mucha información
acerca de la preocupación, y va a ver muchas filosofías humanas
y pequeños trucos y dichos para tratar de tratar con lo que está
molestando a su mente, pero lo que tenemos en Jesucristo es
al Dios Todopoderoso en carne humana, delante de las personas
que se preocupan, y nos está diciendo a nosotros cómo debemos
de pensar acerca de esto, y lo que debemos de hacer con esto. Como dije, hay dos temas que
pasan a través de su sermón, temor y enfoque. Nos ha dicho
que no le temamos a los hombres, sino que le tememos a Dios, no
temerle las circunstancias, pero temerle a Dios. Y tememos a Dios
al con valentía confesar la verdad acerca de Jesús, lo cual es el
testimonio del Espíritu Santo, de que Jesús es el Hijo de Dios,
Él es el Salvador, de que Él es Señor. Así que no le tememos
a los hombres, no tememos a las circunstancias, al confesar con
valentía a Cristo. Y si usted realmente quiere decir
lo que esa confesión dice, si Jesús es su Señor, eso va a significar
que usted va a seguir a Cristo. Usted va a perder su vida por
Él. Y de ahora en adelante, su vida va a estar enfocada en el
cielo. Usted no va a guardar sus tesoros
aquí en la tierra. Usted va a poner los tesoros en el cielo. Usted
no va a vivir esta vida de avaricia, tratando de obtener más y más
del ámbito material, lo cual llama una vida. La Biblia llama
esto una vida de idolatría. Jesús es Señor. Así que usted
no está viviendo por las cosas. Usted está viviendo por él. Y cuando usted deja de vivir
por las cosas y empieza a vivir por él, De inmediato usted se
vuelve consciente de que eso puede exponerle a usted algunos
peligros temporales, de los hombres y a lo mejor también de las circunstancias.
Así que la pregunta es, ¿cómo puedo vivir esta vida? ¿Cómo
puedo vivir una vida enfocada en el cielo, enfocada en Cristo,
viviendo para Él, perdiendo mi vida en Él? ¿Cómo puedo vivir
para Él con todo mi corazón cuando me enfrento a todas estas, estos
peligros temporales? Y la respuesta es, usted vive
esa vida al confiar en su Padre Celestial, al confiar de que
Él le ama, al confiar de que Él toma cuidado de usted, al
confiar de que Él va a tomar cuidado de usted. Él conoce lo
que usted necesita. Él sabe y le importa lo que usted
necesita. Él tiene la habilidad de proveer
lo que usted necesita. Así que usted vive por Él, confiando
en Él de que Él va a tomar cuidado de esas necesidades temporales. Esa es la vida maravillosa del
creyente. Quiero decirle a usted esta mañana,
cristiano, y no estoy hablando de los cristianos, usted no tiene
nada de qué preocuparse. Esta es mi pregunta. ¿Cree usted
en eso? Usted no tiene nada de qué preocuparse. Usted no tiene una cosa pequeña
de preocuparse. Usted no tiene nada de qué preocuparse. De hecho,
antes de que lleguemos al final de esta sesión, veremos que Jesús
no solamente habla de los temores relacionados al ámbito temporal.
Él habla de temores relacionados al reino futuro. Y Él dice que
Dios tiene estas dos cosas bajo control. control. Usted no tiene
preocupaciones materiales ni preocupaciones espirituales.
Usted no tiene nada de qué preocuparse. Esos son los únicos dos ámbitos
de los cuales nos podemos preocupar, del ámbito físico y espiritual,
y Dios ha tomado cuidado de ambos. No tenemos nada de qué preocuparnos.
Un par de cosas que quiero resaltar antes de que empecemos a estudiar
estos versos. Primero que nada, yo quiero que
se dé cuenta usted conmigo de la estructura de lo que Jesús
está enseñando. De hecho, tiene mucha estructura. Jesús hace
tres puntos. Quiero presentarles esta mañana
los puntos que Jesús hace. Él hace tres puntos y en cada
uno de estos puntos está formado de tres partes. Él hace una declaración,
a veces en la forma de una imperativa de un mandamiento, una vez en
una forma de una pregunta, él da una declaración y luego provee
una razón, racionalización para la declaración y luego él da
una palabra de aseguranza relacionada a esta declaración. Así que usted
tiene declaración, racionalización y aseguranza, declaración, racionalización
y aseguranza, declaración, racionalización y aseguranza. Esa es la estructura
de lo que estudiaremos esta mañana. La segunda cosa que quiero resaltar,
y esto es vital. Estas son palabras que solamente
se aplican a sus discípulos. Si usted trata de adoptar estas
palabras de aseguranza, pero usted no conoce a Jesús como
su Señor y Salvador, usted está robándole el mandato de alguien
más. Usted está tomando lo que está
diseñado para los creyentes y lo está aplicando a usted mismo
cuando usted no es un creyente. Así que mientras que pensamos
acerca de cómo este sermón opera en este auditorio, debe de operar
de dos maneras, y es mi esperanza y oración que sea así. Para aquellos
que realmente conocen a Jesús como Señor y Salvador, mi oración
para ustedes es que usted se dé cuenta de que usted tiene
nada de qué preocuparse y deje de preocuparse, lo cual es un
pecado. Y para la persona sentada aquí
esta mañana que aún no ha conocido a Jesús de una manera salvadora,
mi oración para ustedes es que el día de hoy usted ponga su
fe en el Hijo de Dios y entre en la aseguranza que le pertenece
a la familia de Dios. ¿Acaso no es eso lo que queremos,
iglesia? Que aquellos que no conocen a Jesús, vengan hoy a
conocer a Jesús y a la familia de Dios, de tal modo que todas
estas palabras ahora se apliquen a usted. Eso es lo que queremos. Así que dése cuenta conmigo el
primer punto que Jesús hace. Lo ve en el verso 22 al 24. Y
dijo a sus discípulos, por eso os digo, dése cuenta, le dijo
a sus discípulos. Por eso es que yo le digo que
solamente aplica a los cristianos. Usted puede ver en el verso 32,
aquí él está hablando a Jesús, no temáis pequeño rebaño, así
que él está hablando acerca de sus discípulos, está hablando
acerca del rebaño de Dios, de hecho, él es capaz de decir esto. Porque es el placer de vuestro
padre el darle a ustedes el reino. Así que aquellos que conocen
a Dios como padre y cuyo futuro es el reino de Dios. Ese es el
grupo al que le pertenecen estas palabras. Y él dijo a sus discípulos,
por eso os digo, no os preocupéis por vuestras vidas. Que comeréis ni por vuestro cuerpo
que vestiréis. Porque la vida es más que el
alimento y el cuerpo más que la ropa. Considerad a los cuervos, que
ni siembran ni ciegan, no tienen bodega ni granero, y sin embargo,
Dios los alimenta. Cuanto más valéis vosotros que
las aves. Aquí está el punto. Déjeme darle
el punto y vamos a pasar por las tres partes de esto. El punto
es, los discípulos no deben de preocuparse bajo la vista del
propósito de Dios para su vida. Los discípulos no deben de preocuparse
bajo la vista de los propósitos de Dios. No deben de preocuparse. Usted no debe preocuparse específicamente
cuando usted considera el propósito que tiene Dios para su vida.
Si usted entendió que Dios tiene un propósito para su vida cristiano,
entonces usted dejaría de preocuparse. Este es el primer paso para vivir
la vida libre de preocupación, recordarse a sí mismo de lo que
significa el vivir su vida bajo los propósitos soberanos de Dios.
Ahora, Jesús empieza con un mandamiento. Este es una imperativa en el
negativo. Él dice no os preocupéis. por vuestra vida. No os preocupéis
por vuestra vida. Él da ese mandamiento. ¿Qué quiere
decir cuando él dice no te preocupes de vuestras vidas? Él explica
inmediatamente lo que quiere decir. Dice, que comeréis, y
por vuestro cuerpo, que vestiréis. Así que él está hablando acerca
de su vida física. No os preocupéis acerca de vuestra vida física,
como usted va a poner comida en la mesa, como usted va a poner
ropa sobre su cuerpo. No os preocupéis donde vas a
vivir. No os preocupéis de las necesidades básicas como se relacionan
a su existencia física. No se preocupe de esas cosas.
Yo creo que es muy instructivo que cuando Jesús dice que no
os preocupéis del ámbito físico, Él nos lleva a lo que son las
necesidades básicas. Él dice, no os preocupéis acerca
de lo que vais a comer. No os preocupéis acerca de lo
que vas a poner en vuestro cuerpo. No os preocupéis acerca de comer
y vestirse. Y esto es lo que eso nos enseña
que debemos de estar contentos con la comida y con la ropa,
con la comida y la ropa. Con eso debemos de estar contentos.
Una de las razones por las cuales nos preocupamos es que nosotros
confundimos nuestros deseos con nuestras necesidades. Y usted
toma nota de lo que usted se preocupa. La mayoría de las cosas
por las que usted se preocupa, primero que nada, se relacionan
con el ámbito físico. Cuando él dice, no os preocupéis
de vuestra vida física, de que nos hemos estado preocupando,
la mayoría de nuestras preocupaciones se relacionan a ese ámbito, al
ámbito físico. Nos preocupamos acerca del dinero.
Nos preocupamos acerca de nuestro trabajo. Nos preocupamos acerca
de proveer. Nos preocupamos acerca de dónde viviremos. Nos preocupamos
acerca de cómo vamos a manejar si no tenemos un carro que funcione
apropiadamente. Nos preocupamos acerca de este
tipo de cosas. Nos preocupamos en el ámbito físico. Pero luego
tenemos que examinar nuestras preocupaciones aún más cerca
y preguntar cuánto de lo que nos hemos estado preocupado tiene
que ver con nuestra capacidad de existir en este mundo. La razón por la cual Dios nos
lleva a las necesidades básicas es que nos ha dicho en su palabra
que Él es suficiente para satisfacer nuestras vidas. Él es suficiente
para satisfacer nuestros corazones. Si todo lo que tenemos es aquellas
cosas que nos dan la habilidad de existir, nos permiten existir.
Si usted tiene comida y ropa, si usted tiene un lugar donde
acostarse en la noche y usted tiene al Señor, usted tiene todo
lo que usted necesita para tener una vida rica y alegre en esta
tierra. La mentira que viene a nosotros
es que él no es suficiente, de que eso no es suficiente, de
que necesitamos algo más para poder estar satisfechos. Y así
es como las personas terminan viviendo la vida de la avaricia
y la codicia, queriendo más y más y más y más, porque ellos realmente
no creen que Dios es suficiente para satisfacer sus corazones.
Así que están en esta búsqueda interminable de algo más que
vaya a llenar el vacío de sus vidas cuando Dios ha dicho que
Él es suficiente. Hebreos 13.5 dice esto. Mantener vuestras vidas libres
del amor al dinero y estar contentos con lo que tenéis, porque Él
mismo ha dicho, nunca te dejaré ni te desampararé. ¿Acaso eso
no es sorprendente? Él dice, estar contentos, hijo
de Dios, con lo que tienes, porque yo estoy ahí. Y si usted tiene
comida, y si usted tiene ropa, y si usted es capaz de existir,
yo estoy ahí. Estar contentos conmigo. Usted
tiene todo lo que necesita para tener una vida llena de gozo.
1 Timoteo 6.6 dice, Pero la piedad, en efecto, es un medio de gran
ganancia cuando va acompañada de contentamiento porque nada
hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él. Y si
tenemos que comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos.
Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en
muchos deseos necios y dañosos, que hunden a los hombres en la
ruina y en la depredición, porque la raíz de todos los males es
el amor al dinero, por el cual, codiciándolo, algunos se extraviaron
de la fe y se torturaron con muchos dolores. Quiero preguntarle, antes de
que continuemos, ¿está usted convencido? Y estoy hablando
de las personas que conocen al Señor. Está usted convencido
de que si usted es capaz de existir, si usted tiene comida y ropa
que incluye una manera de vivir y estar cubierto, está convencido
usted de que eso es suficiente para realmente conocer una vida
gozosa en este planeta, una vida completa y satisfecha. Dios,
a veces en su soberanía, decide darnos más que eso. A veces él
decide solamente suplir nuestras necesidades. El apóstol Pablo
decía que él sabía lo que era estar contento con mucho y contento
con poco. Así que podemos darle gracias a Dios cuando él desea
proveernos más, pero también tenemos que ser capaces de darle
gracias a Dios genuinamente de nuestros corazones cuando todo
lo que él provee es nuestra manera de existir, porque él es suficiente. Ahora Jesús hace esta declaración,
pero dése cuenta de la razonalización que Él ofrece para esta declaración.
Él basa esta declaración en algo. Verso 23 dice, porque la vida... Están contentos. No os preocupéis
acerca de lo que comeréis y lo que vestiréis. ¿Por qué no, Jesús? Verso 23, porque la vida es más
que el alimento y el cuerpo más que la ropa. ¿Qué es lo que Jesús nos está
diciendo que hagamos? Que levantemos nuestros ojos más allá del mundo
material y preguntemos, ¿cuál es el significado mayor de nuestra
existencia o de su existencia? ¿Acaso la vida es solamente el
beber y comer y existir? ¿Acaso la vida solamente es comida
que entra al cuerpo para que usted pueda continuar viviendo
y ropa en su espalda para que usted pueda continuar viviendo?
¿Es eso todo lo que existe o es el significado de la vida? Y
sabe que si usted ve alrededor de nuestro mundo, honestamente,
va a llegar a esta conclusión que hay personas que creen que
honestamente eso es todo de lo que se trata la vida. Se levanta
en la mañana, va al trabajo, se gana la vida, viene a la casa,
come, se pone ropa, vive en una casa, a veces tiene una casa
más grande, una casa más pequeña, más ropa, más comida y eso es
todo. Es comer, vivir y existir. Es la única razón por la que
estamos aquí. Continúa haciendo eso todos los días y todos los
días hasta que se acaba. Y esa es la vida. Y Jesús dice, esa
no es la vida. ¿Por qué está usted aquí? ¿Por
qué es que Dios le puso a usted en este planeta? Y esa es una pregunta para todos
en este cuarto. ¿Por qué está usted aquí? Pero especialmente
para el creyente, tiene que preguntar, ¿por qué es que Dios le salvó?
¿Y por qué después de salvarle, le ha dejado el aquí a usted?
Si el único propósito que existe en su salvación es ir al cielo?
Si eso es todo. Bueno, Dios mío, por qué Dios
no ha cumplido eso? Que nos lleve todos al cielo.
Acaso no hay más para la vida que solamente el comer y vestirse? Me gusta cómo John MacArthur
lo dijo. No solamente somos máquinas de comer y maniquís. No solamente
somos máquinas de comer y maniquís. Y aún así, si usted escucha los
puntos de vista de un mundo que quiere eliminar a Dios, sabe
que quieren volver a la humanidad. No hay personas hechas en la
imagen a Dios que tienen un propósito más grande para su existencia,
pero son un grupo de animales que existen para comer, beber
y vestirse y luego morirse. Eso no es quien nosotros somos.
Nosotros tenemos un propósito. Y el propósito está relacionado
a la gloria de Dios. Dios nos hizo para que podamos
conocerle a Él, disfrutarle a Él, servirle a Él, glorificarle a
Él. ¿Usted conoce ese propósito para
su vida? ¿Está persiguiendo ese propósito en su vida? ¿Cómo se relaciona esto a la
preocupación? Bueno, entienda esto. Si Dios tiene un propósito
para usted mayor que solamente mantenerle a usted vivo, ¿Acaso él no le va a mantener
a usted vivo mientras que él cumple ese propósito mayor en
su vida? Puede imaginarse que Dios diga, yo tengo esto que
quiero hacer con Juan. Tengo un plan para la vida de
Juan y tengo un propósito para su vida, pero no sé cómo mantenerle
vivo. Yo espero que él trabaje duro. Espero que él encuentre
comida. Espero. ¿Tiene sentido eso con
un Dios soberano? La vida es más que comer y vestirse,
así que escuche. El Dios que tiene un propósito
para su vida, sostendrá su vida mientras que Él cumple ese propósito. ¿Medita usted en esto? ¿Seguidamente
que Dios tiene un propósito para su vida y que Él va a tomar cuidado
de sus necesidades físicas? Y ahora Jesús da una palabra
de seguranza. La primera tiene que ver con comida. Él está hablando
acerca de comer, ¿cierto? Y vestirse. Así que su primera
ilustración, la primera palabra de seguranza tiene que ver con
el lado de alimentarse. Verso 24, consideran los cuervos,
que ni siembran ni segan. No tienen bodega ni granero.
Sin embargo, Dios los alimenta. ¿Cuánto más valéis vosotros que
las aves? Es interesante. Dios ahora no
usa las palomas. Él habló acerca de palomas antes.
Recuérdense que hablamos acerca de cómo las palomas eran pequeños
pajarillos que los atrapaban y los rostizaban y los vendían
en el mercado por peniques, una comida barata, pero tenía algún
valor. Ahora estamos hablando acerca de cuervos. Qué valor
tienen los cuervos? No vendían cuervos en el mercado.
Así que Jesús escoge un pájaro sin valor desde nuestro punto
de vista. Y Él dice, considera esto, piensa acerca de esto.
¿Qué hacen los cuervos para mantenerse a sí mismos vivos? Él, no. Ciegan,
no tienen bodegas ni graneros. ¿Usted ha visto un cuervo atrás
de un aradero? Arador. Ellos no tienen graneros
ni bodegas, pero ¿qué comen? Ellos existen. No se pierda de
esto. Dice en el verso 24 Dios los
alimenta. Perdimos eso en esta cultura.
Esto lo vemos alrededor de lo que está sucediendo en el mundo
natural y pensamos que está sucediendo por sí solamente. Solamente se
está sosteniendo a sí mismo. El Señor Jesucristo, Dios en
la carne humana, Dios en la carne humana. Déjeme decirle algo.
Cuando usted ve que un pájaro está siendo alimentado, sepa
usted quién lo alimenta. Dios alimenta a los pájaros. Esta es la pregunta. Va Dios
a alimentarle a usted? ¿Va Dios a alimentarle a usted?
Esa es la conclusión a la que Jesús quiere que lleguemos en
el verso 24. Dice, ¿cuánto más valéis vosotros
que las aves? Si Dios alimenta a los pájaros
sin valor, ¿acaso no va a alimentar a su propio hijo? Hijo de Dios,
discípulo de Jesucristo, pequeño rebaño, ¿acaso Dios no va a alimentarte
a ti? ¿Por qué os preocupáis? acerca
de vuestra vida física. ¿No entiende usted que el Dios
que le dio existencia tiene un propósito para su existencia?
¿Él va a sostener su existencia física mientras que él cumple
su propósito eterno para su vida? Si él toma cuidado un pájaro
sin valor, él va a alimentarle a usted. Deje de preocuparse. Verso 25. Y ¿quién de vosotros, por ansioso
que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? Si vosotros,
pues, no os podéis hacer algo tan pequeño, ¿por qué os preocupáis
por los demás? Considerad los lirios, cómo crecen,
no trabajan ni hilan, pero os digo que ni Salomón, en toda
su gloria, se vistió como uno de estos. Y si Dios viste así
la hierba del campo que hoy es y mañana es echada al horno,
¿cuánto más hará por vosotros, hombres de poca fe? Aquí está el segundo punto. Los
discípulos no deben de preocuparse bajo la realidad de la soberanía
de Dios. Primera razón, ¿por qué no preocuparse?
Dios tiene un propósito para su vida, hijo de Dios. Segunda
razón, ¿por qué no preocuparse? Dios es soberano sobre los asuntos
de su vida. Entienda esto, y este es el punto
que él quiere entender. Usted no es soberano. De hecho, su
punto principal aquí es este. Cuanto más su preocupación cambia
las cosas. Cuanto más el que usted se preocupe,
va a cambiar su vida. Bueno, aquí hay una declaración,
verso 25. puede usted, al estar ansioso,
agregar una hora a su vida? Dios tuvo el propósito de traerle
hostia al mundo. Dios ha apuesto por haberle adelantado
el número de días que usted vivirá en esta Tierra. Usted sabe que
sus días están numerados. Salmo 1 39 16. Tus ojos. Tus ojos vieron mi embrión y
en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados
cuando no existía ni aún uno solo de ellos. Salmo 139 16.
Dios tiene una cita que usted va a guardar. La cita de su último
aliento sobre esta tierra. Sus días están contados y Puestos
por Dios, Dios tiene un plan soberano para su vida. Esto es interesante, que Jesús
levanta esta preocupación en particular, porque acaso no vivimos
en un mundo que está obsesionado en alargar la vida. ¿Qué podemos
hacer para extender la vida? Todos quieren verse más jóvenes.
Todos quieren vivir más tiempo. Y alrededor de nosotros hay promesas
relacionadas a esas dos cosas. Y es asombroso lo que las personas
harán en sus mentes para lograr esas dos cosas, lo que harán
para tratar de verse más jóvenes y lo que harán para tratar de
vivir más tiempo. Yo no voy a reírme mucho de esto
porque hay algunas personas que están sentadas en este auditorio
que están involucradas en esas dos áreas para verse más jóvenes
y vivir más tiempo. Y ahora sí, Jesús dice que no
tiene punto. No tiene un punto. De hecho,
literalmente, ¿sabe lo que dice? Usted no puede extender su vida
ni siquiera un poquito, un cubit. Es la distancia de su codo a
la punta de su mano. es como 18 pulgadas. Él está
dando solamente una ilustración, pero usted piensa acerca de su
vida en términos de, de largura. Usted puede tomar todas las preocupaciones
que usted ha hecho en su vida, todas las preocupaciones que
usted ha tenido en su mente. Puede ponerlas todas juntas y puede
eso extender su vida en solo en la largura de su antebrazo. ¿Cuál es la respuesta implicada? no sus preocupaciones no van
a extender su vida. Al propósito, acaso no es curioso
de que las personas se preocupan acerca de extender la vida si
su esperanza no está en el cielo? Dónde está su esperanza aquí?
Si usted no tiene una esperanza futura, entonces cuánto tiempo
quiere usted quedarse aquí? Tan largo como usted pueda. Pero
Jesús dice que sus preocupaciones no van a lograr eso. Y usted
tiene que tomar estas declaraciones en el contexto más largo de la
palabra de Dios. No está enseñando en estas declaraciones
de que tenemos que ser pasivos, de que no tenemos que ser activos,
de que no tenemos que tener disciplina, de que no tenemos que planear,
de que no trabajamos. Eso no es lo que él está diciendo. Él
está hablando acerca de dónde está puesta su confianza. Usted
va a descubrir tarde o temprano que usted puede trabajar y trabajar
y trabajar. Y si Dios no agrega su bendición a su trabajo, usted
no va a llegar a ningún lado. Así que usted piensa que lo que
usted está haciendo es lo que logra su éxito. Usted está equivocado.
Dios usa el trabajo, le está trabajando en su trabajo, pero
él no está limitado a su trabajo, no está atado por su trabajo.
Él puede bendecir su trabajo o él puede decidir volver a hacer
que su trabajo se vuelva polvo. Él es soberano y usted no es. Esta es la racionalización que
le ofrece, la siguiente declaración. Y si no puedes hacer una cosa
tan pequeña como esa, ¿por qué estás ansioso por el
resto? Si sus preocupaciones no pueden extender su vida, entonces
¿cuánto control tiene su preocupación sobre el resto de su vida? La
respuesta es ninguna. Ningún control. Lo que alimenta
la mayoría de nuestras preocupaciones es la creencia equivocada de
que nosotros somos soberanos. Es la ilusión de control. Es
interesante, algunas veces usted comparte el evangelio con alguien,
y el punto que sobresale es este, y dicen, yo no quiero perder
el control, yo no quiero perder el control de mi vida. Y yo le
digo a usted, en amor, esta mañana, amigo, si usted cree que usted
tiene control sobre su vida, usted está viviendo en una ilusión.
Usted no tiene control sobre su vida. Usted necesita confiar en aquel
que tiene control sobre las vidas humanas. Y de hecho, lo que Dios,
con mucha gracia, le digo a usted, con mucha gracia y con mucho
amor, va a hacer por las personas es que les permite enfrentar
circunstancias que cambian sus vidas en un instante, en un momento,
para hacerlos que salgan de la ilusión de que ellos tienen control
sobre su vida. De repente, venimos cara a cara
con cuánto nosotros podemos controlar. Y es un llamado a despertarse.
Usted no es soberano si usted vive su vida en este planeta
bajo la ilusión de que usted controla su vida y luego usted
muere sin Cristo. Usted va a despertar y usted
va a enfrentar la eternidad y darse cuenta de que todo este tiempo
en su vida usted había rechazado al Dios soberano en la creencia
equivocada de que usted tenía control. ¿Qué controla usted? No, la largura
de su vida no ha contenido de su vida. Usted no controla nada
de eso. Usted no es capaz de hacer una cosa pequeña como esa,
de extender su vida por un poco de tiempo. Jesús dice, ¿por qué
está usted preocupándose por el resto? Tus preocupaciones
no producen nada. Así que ahora él ilustra esto
de nuevo con una palabra de seguranza. La primera seguranza tiene que
ver con el comer. Él ha hablado acerca de comer y ropa. Así que,
¿qué es la segunda ilustración? Verso 27. Considerad a los lirios
del campo. No sabemos qué planta. Él estaba pensando, piensa acerca
de una planta. ¿Cómo crecen? No. Trabajan y
hilan. Pero yo les digo que ni siquiera
Salomón en todas sus gloria no estaba vestido como uno de estos. ¿Cómo llegó a suceder eso? ¿Tenían
una fábrica por algún lugar? ¿Están poniendo estos colores
juntos? ¿Qué está sucediendo? Ellos no hicieron nada de eso,
Dios lo hizo. Verso 28, si Dios vistió de tal manera a la hierba. ¿Sabe? Esto está sucediendo por
la actividad de Dios y nuestro mundo materialista. No recuerda
de que hay un Dios soberano que está sobre, está supervisando
lo que sucede en este planeta. Y la Biblia dice que Dios hizo
esto. Dice, si Dios vistió de esta manera a la hierba, De esta
manera que está viva hoy y mañana está tirada en el horno. Muchas veces ellos alimentaban
los hornos con lo que sacaban de los campos, con la hierba. ¿Cuánto más no hará Dios por
vosotros? Oh vosotros de poca fe. ¿De qué están pensando las hierbas
esta mañana? ¿De qué está pensando las flores?
¿Alguien quiere hacer una entrevista después del servicio? ¿De qué
está pensando la hierba y las flores? ¿Y cuánto viven ellas?
Así que tiene usted una creación que no es racional, que no piensan
acerca de nada en una vida que dura un solo día. Tan poco valor de que usted simplemente
lo tira a un horno, ¿no? La hierba. Y Dios toma cuidado de ellas.
Dios toma cuidado de la hierba y de las flores y las viste.
¿Usted cree que Dios no le va a vestir a usted? Si usted deja de preocuparse,
¿qué es lo que Dios va a dejar de hacer por usted? Es interesante,
estaba pensando acerca de esto esta mañana, manejándose acá,
como Dios nos ha formado de tal modo y nos ha hecho nuestras
vidas de tal manera de que somos forzados a reconocer de que Dios
toma cuidado de nosotros cuando nosotros no pensamos acerca de
esto. ¿Sabes por qué? Todos en este
cuarto duermen, ¿cierto? Usted puede estar soñando, pero
usted no está haciendo estrategias. Así que cuando usted está dormido,
¿quién está tomando cuidado de usted? ¿Quién le cuida? De hecho,
la Biblia dice que Dios le da a sus amados a uno en sus sueños.
¿Cuántas veces en su vida usted ha ido a la cama pensando del
mundo de una manera, mientras que usted desperta la siguiente
mañana y descubre que va a estar de otra manera? Y la única explicación
que hubo en el cambio fue por su bendición y su beneficio.
La única explicación es alguna actividad fuera de la que usted
hizo. Dios tomó cuidado de nosotros
aun cuando ni siquiera estamos pensando acerca de ello. Algún
día en la eternidad vamos a descubrir de que Dios tomó cuidado de tantas
cosas que ni siquiera nos imaginamos. Y aquí estamos pensando que de
alguna manera tenemos una medida de control sobre lo que está
sucediéndonos a nosotros, por las cosas en las que nos preocupamos.
Deje de preocuparse. Usted no tiene control. Confíe
en Aquel que sí tiene control. Si él toma cuidado de la hierba,
si él toma cuidado de las flores, él tomará cuidado de usted. Si
usted es su hijo, lo que usted tiene que hacer es creer en él.
¿Acaso no es el final del verso 28? Oh, nosotros de poca fe. Crea en él. Aquí está su tercer punto, verso
29 al 31. Vosotros, pues, no busquéis que habéis de comer
ni que habéis de beber y no estéis preocupados, porque los pueblos
del mundo buscan ansiosamente todas estas cosas. Pero vuestro
Padre sabe que necesitáis estas cosas, mas buscad su reino, y
estas cosas os serán añadidas. Los discípulos no deben de preocuparse
bajo el propósito de la vida, propósito de Dios. Ellos no deben
de preocuparse bajo el punto de vista de la soberanía sobre
su vida. Los discípulos no deben de preocuparse bajo el punto
de vista del amor de Dios. Le ama él a usted. Usted conoce
a Jesucristo como su Señor y Salvador y su padre. Esta es la declaración. Y no
busquéis lo que habéis de comer y beber. Y no os preocupéis,
es una imperativa presente. Deja de preocuparse. No os preocupéis
por los aspectos temporales de la vida. Y aquí está la racionalización. Verso 30. ¿Por qué los pueblos del mundo
buscan ansiosamente todas estas cosas? ¿Por qué menciona él esto? Escuche, hijo de Dios, cuando
usted se preocupa, usted está actuando como un pagano. Usted está viviendo como las
naciones que no conocen a Dios. Cuando usted se preocupa, usted
está viviendo, actuando como que usted no conoce nada acerca
del carácter de su Dios, su naturaleza, sus atributos. Vuestro padre sabe que necesita
estas cosas. ¿Acaso su padre sabe? ¿Acaso
su padre sabe? piensa acerca de un momento,
un pequeño niño de cinco años, un pequeño niño. Si usted estuviera
visitando un hogar y usted descubre que la necesidad de ese niño
no están siendo suplidas, ¿cómo lo explicaría usted? solo tendría una de dos explicaciones
en toda probabilidad. Primero que nada, usted está
hablando acerca de una necesidad de la que los padres no estaban
conscientes. Usted conoce una. Descubrió una necesidad que los
padres no sabían que tenían. Todos los padres conocían acerca
de la necesidad, pero no tenían la necesidad de suplirla. Así
que, por ejemplo, usted encuentra un pequeño niño que se está muriendo
de hambre y usted descubre que los padres han estado tratando
y trabajando y tratando de de alimentarlo, pero no tenían la
habilidad de hacerlo. Aquí está la tercera posibilidad,
que son malos padres, que no les importa. Desafortunadamente,
en nuestro mundo, hay pequeños niños que están en esa misma
circunstancia, ¿cierto? Tienen padres a los que simplemente
no les importa. ¿Usted está dispuesto a decir
cualquiera de esas cosas de su padre en el cielo? ¿Conoce a
él lo que usted necesita? ¿Conoce al Señor lo que usted
necesita? ¿Tiene la habilidad de proveer lo que usted necesita?
¿Le importa? Claro que sí, ¿verdad? A él le
importa. Así que entonces, ¿por qué os
preocupáis? ¿Qué dice su preocupación? Ya
sea que él lo sabe, o a lo mejor no sabe. O a lo mejor él no es
capaz. Él ha hecho muchas cosas grandes
en mi vida. Él salvó mi alma para siempre. Él dio a su hijo
en la cruz, entregó su vida para rescatar a los pecadores como
yo, pero no estoy seguro de que Él pueda tomar cuidado de esto.
¿Tiene sentido eso? Él es omnisciente, Él lo conoce
todo, Él es omnipotente, Él tiene todo el poder, así que ese no
es el problema. ¿Y acaso me ama? ¿Acaso a Él
le importa? Jesús dice, que vuestro padre
sabe que ustedes necesitan estas cosas. Cuando usted se aferra
a estas cosas, esta última palabra de aseguranza no es una ilustración,
es una declaración directa. Él dice. Ya se cuenta aquí para en vez
buscar es la misma palabra que se usa en el verso 29. No persigáis, ni os preocupéis,
ni os encontréis a vosotros mismos siendo ansiosos acerca de esto.
No os preocupéis con esto, con lo que calmaréis, con lo que
pondrán en vuestro cuerpo. Más bien, dice, es lo que debes
de buscar. Es lo que tienes que perseguir
y donde tienes que, de lo que tienes que preocuparte. Más,
buscad su reino. Verso 31. ¿Está usted haciendo esto? Si usted reúne todos los pensamientos
que usted ha pensado de cómo usted va a tomar cuidado de usted
mismo materialmente y lo compara a los pensamientos que tiene
acerca del reino de Dios, me pregunto, ¿cómo se vería eso? Si usted toma la energía que
usted gasta en devoción a su vida material en comparación
a la energía que usted gasta para servir a Dios bien, ¿cómo
se vería eso? No tenemos el reloj, es cierto.
Buscamos lo que vamos a comer, y lo que nos pondremos, y no
buscamos su reino. Y él nos dice, como sus hijos, que buscamos
el reino. Y dice, ¿cuánto como él termina el verso 31? Y estas
cosas os serán añadidas a vosotros. Dios dice, enfóquese en el reino,
y yo me enfocaré en usted. Enfóquese en las cosas espirituales,
y yo tomaré cuidado de las cosas materiales. Usted sílvame a mí y yo le alimentaré
a usted. Usted sílvame a mí, yo le vestiré,
sílvame a mí, yo tomaré cuidado de usted. No se trata acerca
de irresponsabilidad, se trata acerca de prioridades. ¿Cuál
será la prioridad de su vida? Mateo 6, 33 dice, busca primero
el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas serán añadidas
a vosotros. ¿Qué todas estas cosas? Estas cosas, lo que usted
va a comer, cómo se va a vestir. Dios dice, usted se enfoca en
mí y yo tomaré cuidado de usted. ¿Está usted haciendo eso? ¿Ha usted estado haciendo eso?
Jesús dice en Mateo 7.11, pues si vosotros siendo malos sabéis
dar buenas dádivas a vuestros hijos, cuanto más vuestro Padre
que está en el cielo dará cosas buenas a los que le piden. Conoce
usted a su Padre, conoce usted su habilidad, conoce su amor.
¿Qué es lo que Jesús nos acaba de dar? Dios nos ha dado tres
razones. Dios nos ha dado dos razones por las cuales nuestras
vidas deberían estar libres de la preocupación. ¿De qué nos tenemos que preocupar?
¿Cuál es la respuesta? Nada. Si usted conoce su propósito. Si usted conoce su soberanía. Si usted conoce su amor. Si usted lo conoce a él. Si usted
confía en él. Usted no tiene nada de qué preocuparse. Así que, mi exhortación mientras
termino esta mañana, tiene dos partes. A los hijos de Dios en
este lugar, dejen de deshonrar a vuestro padre con sus preocupaciones. Es un pecado. Si Dios nos da
el mandamiento de no preocuparnos, ¿qué hacemos cuando nosotros
nos preocupamos y violamos su mandamiento? Así que deje de
deshonrar a su padre con sus preocupaciones. Y a cualquier
persona en este lugar que aún no ha puesto su fe en el Hijo
de Dios, le digo a usted, entre al descanso de Dios. Entra al
descanso de Dios cuando se trata de su condición espiritual. Y
luego usted se dará cuenta que usted ha entrado al descanso
de Dios cuando se trata de su vida material. Confíe en el Hijo
de Dios para toda su vida y usted conocerá lo que la vida realmente
es. No es el ser una máquina de comer y un maniquí. Es el vivir para aquel que le
dio vida. El que le ha dado a usted un propósito. El que le ha puesto
aquí por una razón. Viva para Él. Paremos juntos. Padre en el cielo, tenemos gracias
por ti. Te damos gracias por nuestro
Salvador y por el Espíritu que vive en nosotros. Te damos gracias
de que estamos a salvos en tu mano. Te damos gracias de que
tú suples todas nuestras necesidades, si lo sabemos o no. Sabemos,
Señor, de que los pájaros no se alimentaron a sí mismos. Tú
los alimentaste. Sabemos de que Lirios del campo no se visionan
a sí mismo, tú los vistes. Sabemos de que no le hemos tomado
cuidado a nosotros mismos, sino que tú has proveído por nosotros.
Perdónanos donde te hemos deshonrado con nuestros temores, te hemos
deshonrado con nuestra falta de fe. Ayúdanos, aquellos que
somos tus hijos, a darnos cuentas de tu propósito para nosotros
y de tu control soberano sobre nuestras vidas y tu amor y tu
cuidado por nosotros. Y oro por cualquier persona en
este lugar que necesita conocer a Jesús de una manera de salvación,
que hoy, Señor, ellos den su vida a ti al confiar en ti. Que conozcan lo que es el ser
cuidados. Oro esto en el nombre de Jesús.
Amén. Pongámonos de pie juntos.
(Spanish) La vida sin temor
La preocupación es una lucha humana universal. Es un miedo que se centra en el futuro. Por su propia definición, es el miedo de algo que posiblemente nunca llegue a pasar, o temor de algo que todavía no ha sucedido.
Algunas personas luchan con preocupación en formas leves, mientras que otras experimentan preocupación de una manera que los incapacita.
El Señor Jesucristo fue la primera persona que trato con el tema de la preocupación y Él no fue el último. Pero Jesús es Dios. Jesús es Dios hablándole a su pueblo sobre el miedo y el enfoque. Las palabras de Cristo acerca de la preocupación son las verdades infalibles.
El Pastor Richard Caldwell predica acerca de la preocupación en el sermón titulado "La vida sin temor", basado en Lucas 12:22-31
| Sermon ID | 82413228200 |
| Duration | 50:32 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Luke 12:22-31 |
| Language | Spanish |
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