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Buenos días a todos. Vamos a abrir nuestras biblias
en el evangelio de Marcos en el capítulo número catorce. Marcos capítulo catorce y continuamos
nuestro estudio de la palabra y por la gracia del señor ya
casi terminamos este evangelio después de dos años y cerca de
creo que ochenta y un mensajes algo así. Entonces continuamos
a Continuamos, en esta mañana vamos
a estudiar una porción que tiene que ver del capítulo 14 versículos
53 hasta el versículo 65. Y es titulado, quizás en algunas
de sus Biblias, Jesús ante el concilio. Eso sería lo que está
ocurriendo aquí cronológicamente hasta este punto. Sin embargo,
el título de mi mensaje es Jesús, el hijo del bendito. Jesús, el
hijo del bendito. Y en lo que vamos avanzando en
ese estudio, ustedes se van a dar cuenta ¿Por qué le he titulado
al mensaje así? Tiene que ver por la declaración
del Señor Jesucristo acerca de la pregunta que le hacen en el
versículo número 61, donde dice, más él callaba y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a
preguntar y le dijo, eres tú el Cristo, el hijo del bendito. Y Jesús le dijo, yo soy. Hemos llegado a un punto de las
escrituras, hermanos, donde de la boca del Señor Jesucristo,
Él mismo reconoce públicamente delante de los líderes del pueblo
de Israel que Él es el Hijo de Dios. Y esto es muy importante
porque el evangelio cuando comenzamos a estudiarlo ustedes habrán de
recordar que en el capítulo número uno, en el versículo número uno
dice principio del evangelio de Jesucristo hijo de Dios. Marcos
tiene el propósito de mostrarnos que el Señor Jesucristo es el
Hijo de Dios. Sin embargo, la primera declaración
que el Señor Jesucristo hace acerca de sí mismo y declara
abierta y públicamente que Él es el Hijo de Dios viene a ser
en este versículo número 62. Y es sumamente importante entender
por qué aquí Él declara que Él es el Hijo de Dios. Porque en
este contexto el Señor Jesucristo no está sanando enfermos? no
está echando fuera demonios, no está enseñando, no está rodeado
de personas que lo quieren proclamar como rey para que los libere
de la esclavitud de los romanos o de la falsa idea que ellos
tenían de que el Cristo, el Hijo de Dios vendría y conquistaría
a sus enemigos y los liberaría Aquí Jesús está atado de manos
posiblemente, está sin quien lo defienda, sin quien le ayuda,
ninguno de sus amigos, sino que está rodeado de sus enemigos.
Y básicamente lo vemos como el siervo sufriente, como el cordero
que es llevado al matadero y no abre su boca. Y es por eso que,
por esa razón, que en este momento Él dice yo soy. En este contexto
es en el que él declara su verdadera identidad a todos aquellos que
lo rodean porque es el momento más vulnerable. Es el momento
en el que como un cordero, como ya lo repetí, es llevado al matadero. Nada más quería clarificar eso
porque quiero que al terminar nuestro mensaje quede eso bien
claro en nuestras mentes y los invito a orar. Padre, te damos
gracias por esta porción de tu palabra que nos permite estudiar
en esta hora y es con gozo y con alegría que nos acercamos delante
de ti para estudiar tu palabra. Queremos pedirte, queremos rogarte
que tú nos ayudes durante este estudio de tu palabra, que tú
abras los ojos de nuestro entendimiento para que podamos ver con claridad
y entender acerca de Tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que
Él verdaderamente es el Cristo, que Él verdaderamente es el Hijo
del Bendito o del Bendecido, quien eres Tú. Señor, ayúdanos
no sólo a ver, ayúdanos a permanecer creyendo que Jesucristo es Tu
Hijo. Y ruego también por aquellos
que se encuentran esta mañana que aún no han creído Ruego para
que tú les des ojos para ver y les des un corazón para creer,
un corazón que se doblegue a ti en obediencia y crea que tú,
Señor Jesucristo, eres el Cristo, el Mesías prometido, el Hijo
de Dios. Estas cosas te las rogamos en el nombre de nuestro Señor
Jesucristo. Amén. Dice la palabra del Señor
de la siguiente manera y voy a invitarlos a que leamos esta
porción de la escritura. Versículo 53. Marcos 14, 53. Trajeron pues a Jesús al sumo
sacerdote y se reunieron todos los principales sacerdotes y
los ancianos y los escribas. Y Pedro le silló de lejos hasta
dentro del patio del sumo sacerdote. y estando sentado con los alguaciles
calentándose al fuego. Y los principales sacerdotes
y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús para entregarle
a la muerte, pero no lo hallaban, porque muchos decían falso testimonio
contra él, mas sus testimonios no concordaban. Entonces, levantándose,
unos dieron falso testimonio contra él, diciendo, Nosotros
le hemos oído decir, yo derribaré este templo hecho a mano, en
tres días edificaré otro hecho sin mano. Pero ni aún así concordaban
en el testimonio. Entonces el sumo jacerdote levantándose
en medio preguntó a Jesús diciendo, ¿no respondes nada que testifican
estos contra ti? Mas él callaba y nada respondía. Y el sumo sacerdote le volvió
a preguntar y le dijo, ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús le dijo, Yo soy. ¿Veréis al Hijo del Hombre sentado
a la diestra del poder de Dios? Y vinieron y viniendo en las
nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote Rasgando
su vestidura, dijo, ¿qué más necesidad tenemos de testigos?
¿Habéis oído la blasfemia? ¿Qué os parece? Y todos ellos
le condenaron, declarándole ser digno de muerte. Y algunos comenzaron
a escupirle. y a cubrirle el rostro y a darle
puñetazos y a decirle profetiza y los aduaciles le daban de bofetadas. Hasta ahí nada más hermanos.
En estos versículos nosotros vemos el juicio al Señor Jesucristo
ante el Sanedrín. También vemos una serie de falsas
acusaciones que se levantan contra el Señor Jesucristo, las cuales
no pueden ser sostenidas porque se contradicen unas a otras. Sin embargo, cuando vemos aquí
también que el sumo sacerdote se levanta para hacerle preguntas
directas porque en realidad no encontraban cómo acusarle, el
Señor les responde a la pregunta que el sumo sacerdote le hace,
ahí en el versículo número 61, directa y abiertamente le hace
una pregunta con el propósito de inculparlo de blasfemia. Que
un hombre dijera que es hijo de Dios, que es igual a Dios,
eso era blasfemia. Sin embargo, en la boca del Señor
Jesucristo no lo es porque Él es Dios, Él es verdaderamente
el Hijo de Dios. Y aquí vemos también que al declarar
la verdad delante del sumo sacerdote y de todos aquellos que lo estaban
juzgando, ellos le hacen una acusación y dicen que no hay
necesidad de ningún otro testimonio porque él mismo se ha incriminado
con palabras blasfemas y por lo tanto debería de ser ejecutado. Lo que pasa es que en este tiempo,
el sumo sacerdote, los alguaciles, no tenían la autoridad de ejecutar
a nadie por blasfemia, porque el gobierno romano se los había
permitido. Aunque el Antiguo Testamento
les daba la razón que si alguien del pueblo blasfemaba, era digno
de muerte. Sin embargo, ellos no podían
ejecutarlo. Y vemos que lo comienzan a torturar
y por esa razón vamos a ver la próxima semana que Pedro niega
al Señor y más adelante vemos que Jesús es llevado ante Pilato
por la razón de que solamente Pilato lo puede juzgar. Y al
final veremos que los romanos crucifican al Señor Jesucristo
por esta misma razón, empujados por los líderes del Sanedrín
y porque el pueblo está demandándolo y porque Pilato quiere quedar
bien con el pueblo. Sin embargo, sabemos que detrás
de todo esto está la soberanía de Dios. En cada uno de esos
eventos, el Padre está controlando cada una de las cosas que está
ocurriendo. Sin embargo, los hombres son responsables por
cada una de las cosas que han hecho. Esto nos lleva hermanos
a nuestro primer punto y es ver en los versículos 53 al 54 el
escenario donde estos eventos tienen lugar, el lugar donde esto ocurre. ¿Y cómo hemos llegado hasta ese
punto? En el versículo número 53 vemos
que Jesús es llevado ante el sacerdote porque el versículo
claramente nos dice lo siguiente. Trajeron pues a Jesús al sumo
sacerdote y se reunieron todos los principales sacerdotes y
los ancianos y los escribas. Vean en primer lugar que el Señor
Jesucristo después de haber sido arrestado es traído a la casa
del sumo jacerdote. El sumo jacerdote es quien tiene
la suprema autoridad, es el número 71 en un grupo llamado el Sanedrín,
70 ancianos que gobiernan al pueblo de Israel y el número
71 viene a ser el sumo jacerdote y por esa razón lo llevan a su
casa. Y aquí vemos que al ser llevado el Señor Jesucristo se
reúnen un grupo de personas que componen este grupo llamado el
Sanedrín. Son las personas que se encuentran
aquí, principales sacerdotes, los ancianos y los escribas junto
con el sumo sacerdote. Se cree que el Señor Jesucristo
es llevado a la casa del sumo sacerdote y por lo que hemos
visto ya en el contexto de que viene la policía del templo y
vienen los soldados y viene una turba arrestando al Señor Jesucristo
la casa del sumo sacerdote por lo menos el patio estaba lleno
y la gente fuera esperando que se juzgara al Señor Jesucristo
La multitud probablemente formaba parte de las autoridades judías
tanto como las romanas, por lo que vemos en el contexto. Recuerden
en el versículo número 43. Dice luego hablando él aún vino
Judas uno que era de los doce y con él mucha gente con espadas
y palos y recuerden que las espadas le pertenecían al gobierno romano
y los palos a la policía del templo y por eso sabemos que
la gente que está congregada ahí todos tienen autoridad. Ellos conducen a Jesús a la residencia
del sumo sacerdote Sin embargo, vemos que al llevarlo no necesitaban
de ir tantos. El Señor Jesucristo no está ofreciendo
resistencia. Él va voluntariamente. Él va porque el Padre le había
mandado ir. Y es importante ver aquí que
Marcos nunca nombra el nombre del sumo sacerdote. Sin embargo,
otros evangelios que narran la misma porción de las escrituras
sí lo mencionan, lo identifican ahí como Caifás. Por ejemplo,
si ustedes quieren ver, no vamos a ir a estas referencias, pero
si quieren ver en Mateo 26, 57, vemos que es mencionado como
Caifás. Entonces Caifás ejerció aquí
el cargo como titular para juzgar al Señor Jesucristo. Según la
historia, dicen que Caifás fue sumo sacerdote desde el año 18
al año 36 en la era de Cristo, en el tiempo de Cristo. Y era
el yerno de Anás, el anterior sumo sacerdote, que había sido
depuesto por los romanos en el año 15. Es decir que algo hizo
el sumo sacerdote en contra de los romanos que ellos lo quitan
y ponen a otro. Como podemos ver, ellos tenían
influencia. Y ahora vemos aquí que están
reunidos en la casa y están estos hombres haciendo, por decirlo
de esta manera, un motín, un complot para matar al Señor Jesucristo. Ellos no quieren saber si es
culpable o inocente. Ellos no quieren saber, perdón,
no quieren saber si es inocente. Ellos no es que están buscando
mira vamos a aclarar las cosas de una vez si nos dice la verdad
que él es el hijo de dios pues lo soltamos que se vaya que haga
lo que tiene que hacer como hijo de dios vamos a adorarlo por
ser el mesías prometido no ellos no les interesa eso Ellos no
quieren a un Mesías como el Mesías que ellos estaban conociendo.
Ellos quieren a uno que venga con vara de hierro que destruya
al ejército de los romanos, al gobierno romano y que le dé el
poderío, la autoridad al pueblo de Israel. Ellos no quieren a
uno que los redima de sus pecados. Ellos quieren a uno que les dé
una liberación física. Sin embargo, la liberación verdadera,
hermanos, no es la física sino la espiritual. Una persona que
conoce al Señor Jesucristo ha conocido la verdad y es verdaderamente
libre. Una persona que no conoce a Cristo,
que tiene ideas de lo que este mundo significa, o ideas de lo
que pasa después de la vida, o ideas de cuál es el propósito
del hombre, es una persona que no conoce nada, que está engañada
en el error y que es una persona esclava de la irrealidad, no
de la verdad. Por esa razón hermanos nosotros
debemos de conocer la verdad, conocer al Señor Jesucristo.
Ahora noten ahí en el versículo número 53 que se mencionan aquí
a todos. Dice y trajeron pues a Jesús
al sumo sacerdote y se reunieron todos, todos. Es posible que
los 70 del Sanedrín no estaban aquí en su totalidad, pero se
dice que se reunieron todos. Y cuando se reunieron todos,
puede ser que la mayoría del Sanedrín estaba aquí. Y eso es
importante observarlo. Ahora viene el versículo número
54. Ya vimos que está en la casa del sumo sacerdote, en el patio,
ahí están todos. Pero el versículo 54 dice, y
Pedro, le siguió de lejos hasta dentro
del patio, noten que no se mete a la casa, del patio del sumo
sacerdote y estaba sentado con los aduaciles calentándose al
fuego. Noten que aquí Pedro hermanos
todavía tiene valor, tiene valor para seguir al Señor Jesucristo
aunque sea a la distancia. Él tiene todavía una esperanza
de que van a soltar al Señor Jesucristo y ahí está Pedro. Por esa razón no debemos de juzgarlo
ni de burlarnos de él porque él tenía todavía valor y lo está
mostrando. Pero noten en el versículo 54
Hay una palabra que está ahí de la cual no debemos de tomar
una mala idea. Dice que estaba él sentado ¿con
quién hermanos? ¿Con quién estaba sentado? Con
los alguaciles. Inmediatamente pensamos la palabra
alguacil y uno que tiene autoridad, ¿no? Un policía, uno que tiene
un arma. Pero aquí la palabra alguacil
no tiene que ver con eso, tiene que ver con un siervo. Y hay
una palabra compuesta que es la palabra en griego hipótesis,
y luego significa uno que está debajo de otro. Es uno que está
colocado bajo la autoridad de otro. Y podrían haber sido siervos
del sumo sacerdote. Gente común como Pedro que trabajaban
al servicio del templo en alguna forma, pero no eran autoridades
con pistolas, perdón, no con pistolas, con palos como las
del templo, con esas macanas que traían. Según la historia, hay un libro
que se llama el libro del Mizná, que utilizaba al Sanedrín para
tomar decisiones. Según ese libro, este grupo,
como ya lo mencioné, se compone de 70 más el sumo sacerdote.
Y cuando dice ahí todos, posiblemente significa que están ahí todos,
incluyendo al sumo sacerdote. Ahora en el versículo 54, vemos
la entrada de Pedro al patio, como ya lo mencionamos. Pedro
está ahí, está ahí sentado con ellos y vemos que este comentario
que él hace, lo hace como una preparación al relato que viene
la próxima semana, que es la negación de Pedro. Marcos está
mencionando que Pedro está ya ahí en el patio, porque muy pronto
habrá de narrarnos lo que ocurre cuando lo confrontan durante
esa noche. Tres veces niega al Señor. Aunque todos los discípulos abandonaron
al Señor Jesucristo aquí vemos a Pedro que profesa todavía lealtad. Recuerden el contexto en el versículo
número 29 cuando el Señor les dice que lo van a negar el versículo
número 29 dice entonces Pedro le dijo aunque todos se escandalicen
yo no y Pedro está manteniendo su palabra. Todavía sigue con
el Señor. Versículo 31 en este contexto. Pero aquí ya Pedro es el único
que está quedando solo. Entonces vemos a Pedro con una
intención de cumplir su palabra, con la intención de seguir fiel
al Señor Jesucristo. Y creo hermanos que nosotros
deberíamos de apreciar eso, que hay un esfuerzo en Pedro por
ser fiel a Cristo. Y esto nos debería demostrar,
nos debería ayudarnos a examinarnos a nosotros. Si nosotros hacemos
el intento, sabemos que la vida cristiana no es una vida en el
espíritu. Es con el poder de Dios, pero la pregunta es ¿nos
esforzamos nosotros en seguir al Señor Jesucristo aún en los
tiempos difíciles? Aunque sea a la distancia como
Pedro lo está haciendo o huimos como huyó el resto de los discípulos.
Aquí Pedro llega al patio del sumo sacerdote y esta palabra
también significa finca o palacio, pero Pedro no pudo haber entrado
hasta adentro de la residencia. Seguramente que estuvo ahí en
las puertas preliminares. Él está sentado esperando. Y
está esperando a ver qué es lo que escucha. Está viendo a ver
si puede encontrar algo de lo que están hablando. Él quiere
saber qué está pasando. Entonces vemos aquí a Pedro esforzándose. Pero vean aquí en este versículo,
en el capítulo 14, aquí ya ahora en el versículo 66, quiero que
adelanten un poco. Dice, estando Pedro abajo, en
el patio, vino una de las criadas del submojestero. ¿Noten la frase?
abajo esto nos muestra que la casa del sumo sacerdote tenía
por lo menos estos dos niveles el nivel en el que se encuentra
el señor jesucristo es en el nivel de arriba y pedro está
en el nivel de abajo y posiblemente la idea es quiero escuchar a
ver qué es lo que pasa quiero escuchar qué es lo que van a
hacer y tenemos a pedro ahí atento esperando él quiere saber qué
es lo que pasa el evangelio de Juan capítulo
18 vayan conmigo ahí por favor al versículo 16 Juan 18 16 nos
da un dato también muy interesante porque nos ayuda a tener una
escena por decirlo así más completa va en el capítulo 18 en el versículo
número 16 donde dice El contexto del versículo 15 es Pedro está
en el patio de Anás y en el versículo número 16 dice, más Pedro estaba
fuera a la puerta. Salió pues el discípulo que era
conocido del sumo sacerdote y habló a la portera e hizo entrar a
Pedro. Este versículo nos da a entender
que es muy posible que uno de los discípulos del Señor Jesucristo
tenía influencia y conocía a la gente del sumo sacerdote y le
da acceso a Pedro para que entre a ese lugar y Pedro se sienta
como vemos en el contexto junto al fuego con los guardias y está
ahí con ellos y vemos y ya vimos que estos guardias no tienen
armas posiblemente son siervos y vimos que la palabra Es una
palabra compuesta que significa estar debajo de otro, uno que
trabaja bajo la autoridad de otro y es un siervo. Y vemos
de regreso nuestro pasaje, hermanos. Que dice aquí en el versículo
número 54, al final dice estaba sentado con los agüeciles y calentándose
al fuego. Esta frase calentándose al fuego
nos muestra que la hora ya era una hora avanzada de la noche,
era una hora fría. ¿Cuántos de ustedes han estado
en el desierto en la noche? ¿Se han dado cuenta que se pone
intensamente frío? Y hay que poner un fuego para
calentarse porque el fuego es demasiado y una persona no puede
tolerar si no trae una ropa apropiada o no se calienta con el fuego.
Pero parece que él está aquí sentado. El escenario es tenso. Y eso nos lleva a nuestro segundo
punto y es el falso testimonio contra Jesús. El falso testimonio
contra Jesús desde el versículo 55 al versículo número 59. Vean ahí, vamos a ir versículo
por versículo. Dice, y los principales sacerdotes
y todo el concilio, escuchen esto, buscaban testimonio contra
Jesús para entregarle a la muerte, pero no lo hallaban. Este versículo
nos resume el resto de los siguientes versículos. Versículo 55 es un
resumen de los versículos 56 al 59. ¿Qué es lo que está ocurriendo?
¿Qué está pasando? Lo que está ocurriendo aquí es
que en este versículo 55 los principales sacerdotes y todo
el concilio están buscando algo. El verbo buscaban tiene que ver
con hacer algo continuamente. Están queriendo buscar, no me
importa que sea un falso testimonio, pero tienen que tener algo que
lo condene. No quiero encontrarlo inocente,
quiero encontrarlo culpable. Y este es un verbo muy importante
hermanos. porque tiene una connotación
muy mala. Aquí Marcos dice que buscaban
un testimonio, que encontrarse, una forma de acusarlo y esta
palabra que se encuentra aquí en el versículo 55 donde dice
buscaban testimonio en sí es una palabra compuesta porque
dice ahí el versículo 55 dice buscaban testimonio contra. Y la palabra en griego significa
presentar una acusación legal formal contra alguien. Y esto
nos pone claramente que la naturaleza de este juicio es injusta desde
principio a fin. Porque al Señor lo arrestan no
por un crimen, lo arrestan por una traición. al señor lo llevan
a las autoridades no con una acusación directa sino buscando
algo en contra de él no les importa si es inocente ellos quieren
encontrarlo culpable a toda costa y esto muestra esta palabra Esta
palabra es, esta palabra que significa testificar y es una
palabra compuesta que en griego es marturión, que significa presentar
una acusación legal, formal contra alguien. Entonces ellos están
pretendiendo, pretendiendo que quieren hacer las cosas bien.
Ahora la pregunta hermanos, ¿qué tienen en la mente las autoridades? Según ellos tienen en la mente
el cumplimiento de la palabra de Dios. ¿Por qué? Vayan conmigo
al Antiguo Testamento en el libro de Éxodo capítulo 20 versículo
16 y el libro de Deuteronomio capítulo 5 en el versículo número
20. Pero vamos de libro por libro.
Éxodo en primer lugar, ahí en el capítulo número 20. tómense su tiempo hermanos vamos
juntos buscando esta porción de las escrituras y ahí en el
capítulo número 20 cuando lleguen comiencen a leer por ustedes
mismos para que vayan teniendo una idea de lo que de lo que
estamos buscando noten que este pasaje es un pasaje que tienen
en mente las autoridades judías 20 16 dice no hablarás contra
tu prójimo falso testimonio O sea que ellos en su mente quieren
encontrar un testimonio en contra de él pero están pretendiendo
que no sea falso. Ellos van a hacer todo lo posible
para según ellos cumplir la ley de Dios e ir delante de las autoridades
y decirle hemos encontrado que este hombre es culpable crucifíquenlo. Eso es lo que ellos quieren pero
vean que la escritura dice esto entonces ellos están pretendiendo
adherirse pegarse al antiguo testamento a los diez mandamientos
de moisés porque es el decálogo en éxodo 20 ahora vayan al libro
de deuteronomio en el capítulo 5 deuteronomio capítulo número
5 en el versículo número 20 deuteronomio
5 20 recuerde que el libro de deuteronomio significa Deuter
nomos es la ley dada nuevamente o la ley dada posteriormente
¿Se recuerdan que hizo Moisés con las primeras tablas? Se enojó,
las quebró, luego Dios se las volvió a dar y él se para junto
al pueblo y vuelve a repetir el mismo mandamiento dice no
dirás falso testimonio contra tu prójimo Vemos ahí claramente. Ellos sabían que un falso testimonio
no podía ser admitido, porque si ellos lo hacían estaban en
contra de la ley de Dios. Sin embargo, ellos creen que
están a favor de Dios. Entonces, en contra del falso
testimonio y con la necesidad de que haya al menos dos testigos
para los casos de pena de muerte, ellos buscan testimonios repetidos. Noten ahí en el versículo número
56. Porque muchos decían falso testimonio contra él, más sus
testimonios no concordaban. Noten que ellos han preparado
varios que traen testimonios, pero cuando los testimonios se
observaban, se escuchaban, se daban cuenta de que esto no pega
con nada, no es coherente. Y no llaman qué hacer. Ellos
no saben qué hacer porque no tienen un testimonio coherente,
un testimonio verdadero con el cual acusar al Señor Jesucristo.
Porque en el libro de Números, vayan al libro de Números, están
las instrucciones para el pueblo de Israel cómo juzgar a una persona. Vayan al libro de Números por
favor hermanos. En el libro de Números, en el capítulo 35, Números
35, ya casi al final del libro de Números, capítulo número 35
y en el versículo número 30 dice, cualquiera que diere muerte a
alguno por dicho de testimonio morirá el homicida. más un solo
testigo no hará fe contra una persona para que muera. O sea
que la ley requería de que debía de tener por lo menos dos testigos
para que pudieran acusarlo de pena de muerte y tenían que encontrar
una razón justa con esos dos testigos. En el libro de Deuteronomio,
libro de Deuteronomio, en el capítulo 17, capítulo 17, en
el versículo número 6, vayan por favor allá. Deuteronomio
17, 6. Encontramos lo que la escritura
en el Antiguo Testamento nos dice, dice, por dicho de dos
o de tres testigos morirá el que hubiere de morir. no morirá
por el dicho de un solo testigo. Por esa razón, el sumo jacerdote
quiere encontrar a muchos, no a unos, a varios que digan, y
de regreso a nuestro pasaje en el capítulo 14, versículo 56,
Marcos 14, 56, porque muchos decían falso testimonio contra
él, mas sus testimonios no concordaban. Versículo 57, Dice entonces,
levantándose, unos dieron falso testimonio contra él diciendo,
nosotros le hemos oído decir, yo derribaré este templo hecho
a mano y en tres días edificaré otro hecho sin mano. Pero ni
aún así concordaban en el testimonio. O sea que las acusaciones siguen,
pero no concuerdan. Marcos dice ahora aquí que siguen
surgiendo los testigos, son uno tras otro, y cada uno declara
que lo ha escuchado hablar. Y la idea aquí cuando lee, por
ejemplo, en los idiomas originales hay un énfasis, la palabra en
griego para yo es ego, ego, egomai, yo. Yo he escuchado. Y el énfasis está en esa palabra.
Es decir, se están parando con firmeza y están diciendo yo,
yo lo escuché. Pero cuando empiezan a hablar
de su testimonio, otra vez no encaja, no concuerda. Dice yo lo escuché que con sus
manos derriba el templo y que sin manos él lo edifica en tres
días. Y es decir que ellos no entendieron
que ese testimonio tenía una interpretación, que él no estaba
hablando del templo físico sino que estaba hablando de su cuerpo.
De morir en la cruz y de resucitar al tercer día. Entonces vemos
ahí hermanos que no nos no pegan las acusaciones. Jesús ha hecho
una declaración Incomprensible para ellos en Juan 2.19 que es
la primera vez donde entra a limpiar el templo. Hay dos ocasiones
una al principio de Juan en el capítulo 2 y otra ya al final
aquí en este evangelio de Marcos y otros evangelios donde él dice
que él derribaría el templo. Y estos testigos junto con los
presentes en aquel momento Malinterpretan las palabras del Señor y de seguro
que han de haber dicho, él dijo que lo iba a derribar con su
propia mano, pero luego como que dijo que lo iba a hacer sin
mano y han de haber dicho ¿de qué están hablando estos? No
se entiende, no hay una acusación formal contra Jesús. Sabemos
nosotros que la destrucción del templo si ocurre, en el año 70
después del Señor Jesucristo pero no está hablando del templo
físico está hablando de su cuerpo de su cuerpo físico ahora hermanos
vean que nada funciona versículo 59 todo va mal nada le funciona
aquí al sumo sacerdote entonces él se cansa está desesperado
y esto nos lleva al tercer punto Que es la pregunta del sumo jacerdote
Y la respuesta del Señor Jesucristo Versículos 60 al 62 Vean ahí
hermanos por favor En esos versículos de 60 al 62 Encontramos que dice
Entonces, es decir después de esos testimonios El sumo jacerdote
levantándose en medio Preguntó a Jesús diciendo La pregunta
ahora es directa ¿No respondes nada? que testifican hechos contra
ti? Y la respuesta hermanos es que
él no tenía nada que responder porque no había una acusación
formal. ¿A qué? ¿Por qué tiene que responder
si no hay ninguna acusación formal? Sin embargo, nosotros sabemos
que esto, hermanos, es una referencia a lo que dice el profeta, el
profeta Isaías. El profeta Isaías nos dice a
nosotros que como cordero fue llevado al matadero, se le calla. Él no abre su boca. En el Salmo
39 en los versículos 1 al 2 y el versículo número 9 Dice para
no pecar con mi lengua, guardaré mi boca con freno en tanto que
el impío esté delante de mí. Y eso es lo que está haciendo
el Señor Jesucristo. Ahora ven ahí hermanos en esta
misma referencia en el versículo número 2 dice, enmudecí con silencio,
me callé a un respecto de lo bueno y se agravó mi dolor. Y en el versículo número 9 leemos
en Mudezí, no abrí mi boca porque tú lo hiciste. Vemos al Señor
Jesucristo aquí callándose, no abriendo su boca. Y también vemos
como ya lo mencioné en el Salmo, en el Salmo 53, perdón en el
Isaías 53 en el versículo número 7, angustiado él y afligido no
abrió su boca. Como cordero fue llevado al matadero
y como oveja delante de sus trasquiladores enmudeció y no abrió su boca
Pero luego viene la pregunta que le hacen y la pregunta es
muy directa vayan allá entonces conmigo hermanos dice el versículo
61 el sumo sacerdote ya lo que quiere es hacerlo hablar y viene
su último recurso después de esto él ya no lo puede tener
más tiene que soltarlo Pero estaba buscando su último recurso y
lo encuentra porque dice, mas él callaba y no respondía. El
sumo sacerdote le volvió a preguntar y le dijo, eres tú el Cristo,
el hijo del bendito. Y este versículo 62 hermanos
es un versículo profundamente solemne. Porque es la primera
vez, como lo mencioné, que Cristo da testimonio públicamente de
sí mismo. Nunca antes lo había dicho. Él
nunca respondió a esto. Cuando lo querían, cuando dijeron,
Osana, Osana el que viene en el nombre del Señor. Él se esconda
de ellos, Él se va de ellos. Él no quiere que la gente sepa
que Él es el Cristo, el Mesías, en ese contexto donde lo quieren
porque se alimentan bien, lo quieren porque les da salud,
lo quieren porque les da libertad de espíritus. Él viene como el
siervo sufriente y no habrá de morir de otra manera sino en
la cruz, no sin antes declarar que Él verdaderamente es el Hijo
de Dios. Y de su boca salen las palabras siguientes en el versículo
62 Y Jesús le dijo yo soy y veréis al hijo del hombre sentado a
la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo
Pero vamos a la pregunta del versículo número 61. Yo quiero
que vayamos a esta pregunta. En este versículo 61, como ya
lo mencioné, la pregunta es ¿Eres tú el Cristo? La palabra Cristo
es la palabra griega para ungido y la palabra Mesías es la palabra
equivalente en hebreo. ¿Eres tú el ungido? Pero noten
como dicen no el ungido de Dios. Dice el ungido y luego dicen
el hijo del bendito. Para ellos el nombre de Dios
era tan sagrado que no podían nombrarlo. Simplemente decían
el nombre del bendecido o del bendito. Y no pronuncia el nombre
del sumo sacerdote, pero aquí vemos hermanos que este hombre
que está en un punto tan molesto, en un clímax en el que no pueden
hacer nada contra Cristo, él se pone de pie, hace las preguntas,
y en el número 61 hace la gran pregunta que destapa por decirlo
de esta manera la caja de pandora en el versículo número 56 que
es como que es es como aquellos juegos que ustedes ven la televisión
como quién quiere ser millonario y que llegan a la está en la
última pregunta y si responde la última pregunta ¡Pum! Suena la música, los colores,
el millón de dólares. Se presenta la pregunta del millón. ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del
Bendito? Y el Señor está a punto de responder. Versículo 62 Jesús les dijo,
hermanos, dice, yo soy, ego mai. Y veréis, y luego le dice, no
solamente yo soy, sino que les dice, y veréis al hijo del hombre
sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes
del cielo no solamente dice yo soy sino que les habla del futuro
en pocas palabras les dando una advertencia cuidado con lo que
están a punto de hacer conmigo porque sufrirán las consecuencias. Él sabía que él iba a la muerte,
nada lo impediría, pero hay de aquel por medio del cual el Hijo
del Hombre sea entregado. Pobres de ellos. En las Escrituras,
en el Antiguo y el Nuevo Testamento, hermanos, cuando se habla de
los hayes. De los hayes es una palabra,
los hayes que no se puede transliterar. No se puede traducir. Simplemente,
en lugar de hacer la traducción, se pronuncia el sonido. Y la
idea es ay-ya. Es juicio. Es una palabra que
simplemente así suena. Y el Señor Jesucristo le está
profiriendo a ellos básicamente un juicio preanticipado. Pero
les dice que ellos van a ver algo dice me ves aquí sentado,
perdón me ves aquí delante de ustedes quizás con las manos
atadas sin poder hacer nada pero viene un momento de acuerdo al
versículo 62 donde dice veréis tiempo futuro al hijo del hombre
sentado a la diestra del poder de Dios es decir en el trono
de la majestad en el poder en la gloria y luego dice viniendo
en las nubes del cielo y seguramente que en sus oídos le resonó Isaías
capítulo número 6 donde Isaías habla de la visión de Jehová
donde lo ve en un trono alto y sublime donde su ropaje real
llena todo el templo y donde seres gloriosos con seis alas
cubriendo sus rostros, cubriendo sus cuerpos y con dos volando
repitiendo la palabra, el nombre, repitiendo uno de los atributos
de Dios Santo, Santo, Santo Jehová de los ejércitos la misma visión,
la misma idea, la misma majestuosidad el Señor Jesucristo dice lo que
ustedes vieron en Isaías prácticamente es una visión de lo que ustedes
verán conmigo y eso era una blasfemia para un hombre era una blasfemia
Que un hombre dijera eso, eso es blasfemia. Por eso la reacción
en el versículo número 63 dice entonces el sumo sacerdote rasgando
sus vestiduras dijo que más necesidad tenemos de testigos o sea sólo
se ha autocondenado sólo se puso la soga al cuello no hay necesidad
de más testigos El Señor simplemente estaba diciendo la verdad. Él
es el hijo del bendito, del bienaventurado. Y como ya lo mencioné hace un
momento, esa es una frase de referencia directa a Dios. Pero
aquí en los versículos 63 y 64, entonces vemos hermanos nuestro
cuarto punto. Acusación de la blasfemia y la
condena del Sanhedrín. Lo acusan y lo condenan. Vean
cómo dicen los versículos 63 a 64. Entonces el sumo sacerdote
rasgando su vestidura dijo ¿Qué más necesidad tenemos de testigos?
¿Habéis oído la blasfemia? ¿Qué os parece? Y todos ellos
le condenaron declarándole ser digno de muerte porque había
blasfemado Según las escrituras en el libro de Levítico 24 16
vayan conmigo al libro de Levítico libro de Levítico por favor capítulo 24 En el versículo número 16 Levítico
24 16 Y el que blasfemare el nombre de Jehová ha de ser muerto. Toda la congregación lo apedreará. Así el extranjero, como el natural,
si blasfemare el nombre de Jehová, que muera. Obviamente esta es
una prescripción de juicio para los hombres, para cualquier hombre
que blasfemara contra Dios. El Señor Jesucristo no está blasfemando
contra Dios. El Señor Jesucristo está declarando
quien verdaderamente es Él. Y Marcos quiere que nosotros
conozcamos que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y
que nosotros reconozcamos que él no murió hermanos por causa
de su pecado. Que murió por decir quién es. Pero murió una muerte sustitutoria
a favor nuestro. El sumo sacerdote aquí se siente
indignado. Volviendo a nuestro versículo,
el versículo 63. Él está molesto. Él está puesto de pie. Él ha
rasgado sus ropas. Él le ha preguntado a su audiencia,
¿han escuchado lo que ha dicho? ¿No merece este ser digno de
muerte, que esto es la pena capital por la blasfemia? Y era una pena
castigada con lo que se llama la lapidación. Y lapidación no
es que le ponga una lápida encima, sino que lo cubran de piedras.
Es apedreamiento. Por eso lapidación es más fácil. La palabra, la pena de lapidación. Así los comentaristas lo dicen.
Pero en esos tiempos el Sanadrín aquí no tiene derecho a la pena
capital. Ellos no pueden pronunciar pena
capital. Ellos no lo pueden matar. Ellos no tienen la autoridad.
Vayan conmigo al libro de Juan. Al libro de Juan, el evangelio
de Juan en el capítulo número 18, en el versículo 31. Juan 18, 31. Dice aquí, este versículo dice,
entonces les dijo Pilato, tomadle vosotros y juzgadle según vuestra
ley. Y los judíos le dijeron, a nosotros
no nos está permitido dar muerte a nadie. No lo dicen por el Antiguo
Testamento, hermanos. Ellos lo están diciendo porque
se les había quitado el derecho de darle muerte a alguien en
esos días. No tenían derecho. El gobierno
se los había prohibido. No podían, parece que un sumo
sacerdote se tomó este derecho y el mismo gobierno romano lo
quitó, porque ha hecho algo que no se le permite hacer. Ahora,
volviendo a nuestro texto, que es un texto sumamente importante,
Vean ahí hermanos, por favor, en este versículo donde dice
¿Qué más necesidad tenemos de testigos? Y la respuesta ahí
básicamente sería pues ninguna. Pero hay algo que quiero que
vean, que hay algo muy similar en el versículo 62. Donde cuando
Esteban es apedreado por blasfemia. ¿Se recuerdan lo que dijo? Veo
al Hijo de Dios. Sentado en el trono en las nubes. La visión que tiene Esteban de
Cristo es la misma visión que Cristo dice que verán y ellos
la vieron. Esteban la vio y se las declaró
y ellos son culpables por haber visto esto. Entonces ellos no
le pueden dar pena de muerte, él es declarado ser digno de
muerte pero se lo van a llevar más adelante a Pilato. Versículo 65 vamos a culminar
con este versículo Y algunos comenzaron a escupirle, a cubrirle
el rostro, a darle de puñetazos y a decirle profetiza y los alguaciles
le daban de bofetadas. Hermanos, ellos comenzaron a
hacer al Señor una serie de maldades, que eso es lo único que es. Es
una injusticia lo que hicieron con el Señor Jesucristo. Noten
que no lo van a ejecutar, no lo van a matar, ellos simplemente
están expresando su odio y su maldad. Y este es un cuadro de
lo que el mundo hace con los creyentes hoy en día. En la medida
que el mundo que nosotros predicamos el evangelio y declaramos las
obras de las tinieblas y le decimos a una persona, por ejemplo, hay
una entrevista en el internet de una mujer que se llama Candence
Owens, una mujer que habla de política, de moral, de creo que
es cristiana si no me equivoco, un hombre homosexual, que se
llama Dawn Green, la entrevista. Y él le dice a ella, ¿tú crees
que dos hombres homosexuales casados están en pecado? Y dice ella, sí. ¿Tú crees que
yo soy pecador? Sí. ¿Estás en pecado? Porque lo dice la palabra de
Dios. Y la mujer es muy directa en sus palabras. Bueno, eso le
ha traído muchas repercusiones. burlas, desprecios, pérdidas
de oportunidades de trabajo y eso es normal hermanos cuando nosotros
decimos la verdad como el Señor Jesucristo la dijo tendremos
el ataque del mundo y este versículo 65 si bien no es la muerte es
una pretortura para la muerte Y esto es lo que hace al mundo.
Cuando el mundo nos persigue, cuando el mundo hable mal, cuando
el mundo nos llegara a golpear físicamente, a encarcelar, a
matar como a muchos de nuestros hermanos en el mundo, misioneros
que han asesinado. El otro día estábamos platicando
con nuestro hermano Rafael y Rodolfo acerca de un libro que ya no
está impreso porque dicen que lo mandaron silenciar, se puede
decir el libro. Y es un libro que se llama La
Huella Sangrienta. Y es el relato de cómo el Evangelio
llegó a México. Y el libro usted encuentra que
es un libro real con su autor en Google. Usted lo busca y lo
encuentra. Pero no hay ningún lugar donde puede encontrar una
copia. ¿Por qué razón? Porque lo quemaron. El Evangelio
entró a México y mucha sangre fue derramada por causa del Evangelio.
En el sur de México se sigue derramando la sangre por causa
del evangelio. Y esto es lo que el mundo ha
hecho, lo que el mundo seguirá haciendo, y lo que le hacen al
Señor Jesucristo, amados hermanos, no es nada nuevo. Siempre será así. Por eso el
apóstol Pedro, quiero cerrar con las palabras de Pedro. Que
Pedro está siendo testigo de lo que está ocurriendo ahí. En
primera de Pedro, en el capítulo número 3, Versículo 18 en adelante. Primera
de Pedro 3.18 Porque también Cristo padeció
una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para
llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero
vivificado en espíritu, en el cual también fue y predicó a
los espíritus encarcelados, Que en otro tiempo desobedecieron,
cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras
se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho
fueron salvadas en agua. Quiero volver al versículo 15,
que es donde yo quería comenzar, hermanos. Y me salté al 18. Quiero
leer del 15 al 18. Y en mi mente estaba el 15 al
19, pero es del 15 al 18. Primera de Pedro, capítulo 3,
versículo 15 al 18, dice, Si nos santificaba Dios el Señor
en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar
defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón
de la esperanza que hay en vosotros, teniendo buena conciencia, para
que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados
los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. Porque mejor
es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios
así lo quiere, que haciendo el mal. Porque también Cristo padeció
una sola vez por los pecados. El justo por los injustos para
llevarnos a Dios. Siendo la verdad muerto en la
carne pero vivificado en el espíritu. Hasta ahí nada más. Hermanos,
en el versículo número 65, como ya hemos visto, vemos el abuso
de los súbditos del Sanedrín. No solamente le han ofendido
verbalmente, ahora le están ofendiendo físicamente. Lo están golpeando,
se están burlando de él. Y aquí nosotros debemos de concluir,
hermanos, pensando en que El Señor Jesucristo por declarar
la verdad es que es llevado ante las autoridades ahora entre Pilato
y de ahí es una serie, es una serie desde sus discípulos hasta
la cruz donde el Señor Jesucristo es abandonado. Es abandonado
por todos, sufre en la cruz, pero sufre por la verdad. Y esto
es sumamente importante de enfatizar. ¿Qué está haciendo Cristo en
esta porción de la Escritura? Declarando el propósito de este
evangelio. Que conozcamos que Jesucristo
es el Hijo de Dios. Y que al conocer al Señor Jesucristo
tengamos vida en su nombre. Los que estamos aquí hermanos
que profesamos fe en Cristo. Él es nuestra esperanza. Él es
nuestro gozo. Él es nuestra única esperanza.
Todo en este mundo puede sucumbir, acabarse, terminar, deshacerse. Pero Cristo es una esperanza
viva, fresca, nueva para nosotros. Lo esperamos que vuelva y volverá
en las nubes. Y vamos a verlo y nos encontraremos
con Él. Él es nuestra esperanza. Y yo
quiero hacer una invitación que si entre nosotros hay alguno
de ustedes que al escuchar esas palabras o al escuchar la predicación
del evangelio de Marcos se ha dado cuenta de que Cristo no
es su esperanza y que usted cree que debe reconocer hoy en esta
mañana a Cristo como su única esperanza para el perdón de sus
pecados para la vida eterna Para escapar de la ira del juicio
venidero que traerá Dios a todos aquellos que se encuentran sin
Cristo al haberlo rechazado, hoy es el día para que usted
comience un camino de arrepentimiento, de fe en el Señor Jesucristo. Y que se eche sobre los brazos
de Cristo, que corra hacia Él, se abrace, no se suelte. O que
como está escrito en el evangelio de Juan dice yo soy la puerta
el que por mí entrare será salvo no lo voy a echar fuera el que
a mí viene no le echo fuera la puerta en esta mañana está abierta
hoy puede entrar todavía entre por esa puerta tome del agua
de vida coma del pan que satisface para siempre que es nuestro señor
Jesucristo hoy es el día Si usted escucha hoy su voz, no endurezca
el corazón, porque vendrán quizás no más oportunidades, no vendrán
más las oportunidades de que el corazón tenga la disposición. Vamos a orar por si entre nosotros
hay alguien que quiere acercarse a Cristo, reconocerlo como Señor
y Salvador. Padre te damos gracias porque
tú en tu misericordia nos has permitido conocerte Señor Jesucristo. Nos concediste fe para creer,
arrepentimiento para dejar atrás y venir hacia ti. Y nos has dado
una fe que ha ido en aumento, creciendo sin disminuir cada
día más en ti. Ahora queremos orar por si entre
nosotros hay alguien a quien tú estás hablando y que ellos
ellas crean que deben de venir hacia ti. Ruego señor que tú
los atraigas hacia ti padre. Que les des fe para creer, ojos
para ver, corazón para adorarte y confesarte como el único Salvador,
como el Cristo, el Hijo del Bendito. Estas cosas las rogamos en el
nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén. Amén. Dios les bendiga,
hermanos. Vamos a cantar todavía a adorar
al Señor porque Él es digno de ser adorado. Amén. Y de pierna nos vamos a adorar
al Señor con este último canto. Al varón de gran dolor, Cristo,
Cristo, Hijo de Dios, a salvar al pecador. Aleluya, Cristo salva. Entre bofas y dolor, mi lugar
Jesús tomó, con su sangre me salvó. ¡Aleluya! ¡Cristo salva! Por el vil y transgresor, el
Cordero en perfección, hizo plena la expiación. ¡Aleluya! ¡Cristo salva! En la cruz su vida dio, con su
mago exclamó, y hasta el cielo se exaltó. ¡Aleluya! ¡Cristo salva! Por su pueblo el Rey vendrá Y
a su hogar nos llevará Por los siglos a cantar ¡Aleluya! ¡Cristo salva! El servicio ha terminado.
Jesus El Hijo De Dios
Series Marcos
| Sermon ID | 822242252517342 |
| Duration | 1:03:43 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 14:53-65 |
| Language | Spanish |
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