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El amor de benevolencia es donde
Dios ama, donde hay un bien en alguien que no tiene el bien
existente. O sea, Dios ama así al mundo.
No lo ama por amar, como muchas personas dicen. Y luego viene
el amor eros o el amor erótico, en que es el amor que simplemente
es gratificante que cada quien busca. Y hemos estado hablando
de varios aspectos del amor, ¿no? O sea, el amor es como fruto
del espíritu. hacer el bien a alguien. Pudiera
ser que el último punto que nosotros mostramos aquí es que nosotros
tenemos que estar dispuestos como hermanos aún a morir por
otro hermano. Y la gente estaba muriendo, los
hermanos estaban muriendo en aquella época y muchas personas
no se daban cuenta de aquello. y no sabemos hoy en día si hay
algunos hermanos dispuestos a morir por otro y lo que dije es que
los jóvenes querían hacerlo, eran altruistas, los viejos decían
no, nosotros porque ya somos mayores, ya hemos vivido y en
la mente de todos nosotros, el ejemplo que puse es que estamos
dispuestos a morir por los más niños y por los más jóvenes porque
ellos son los que deben seguir la especie, proseguir con nuestras
enseñanzas, es la ley de la vida Entonces siempre vamos a hacer
el esfuerzo por salvar a los niños. Los niños y las mujeres
siempre ha quedado en nuestra mente. Una razón de eso es porque
¿quién va a cuidar a los niños? No es porque los hombres sean
muy amorosos. A ver, ¿no me entienden? Las mujeres y los niños, pero
es para que los hombres no cuiden los niños. Pero no, es porque
quién va a amamantar, quién va a cuidar, cómo la especie puede
continuar o conseguir seguir en esto. Y hablamos de que no
es un amor de martirio, no es un amor de que yo quiero ser
un héroe. Así que reiteramos este cuarto
punto cuando el origen y el mandamiento de este amor es porque Dios nos
amó primero y Él lo hizo enviando a su Hijo. Entonces ahí refuerzo
de que el amor de Dios es acción. Él envió a su hijo. No es un
sentimiento. No son tus ferohormonas en que
alguien te gusta y te atrae y estás asfixiado, como dicen algunos,
está enamoradísimo, tiene un puppy love, no comía, no dormía,
ese es un amor de idiotez. Se pasa pronto. en mi país decían
con amor después que yo esté contigo no importa que comamos
cebolla y no sé qué más en la punta ese amor no dura ni tres
días porque después te apesta todo y te ha dado cuenta cómo
es la persona porque es un amor que no está basado en el amor
de dios Entonces la manifestación más grande del amor a un hermano
o a otro hermano es que estoy dispuesto a morir por él. Y alguien
hizo una acotación muy interesante, no solo en Oikos sino aquí después
del mensaje, en que uno debe estar dispuesto, o sea, es difícil
llegar a la acción de morir por alguien, pero uno debe estar
dispuesto en ese amor sacrificial y altruista, sacrificar mi yo
en preferencia del hermano. Y eso obviamente debe ocurrir
en el matrimonio. debe ocurrir. O sea, yo estoy
dispuesto a sacrificar todo lo que es posible, necesario con
tal de hacerte este bien. Ese es un verdadero amor agape.
Y entonces terminamos como el discípulo amado fue preservado
hasta el final y como fue el único en vivir muchos años y
vivir anciano. Debemos cuidar y protegernos,
debemos vivir lo más largamente posible. ¿Para qué? Para extender
el reino de Dios y su justicia. Esa es la idea detrás de esto,
velar por nuestros niños, nuestros jóvenes, nuestros adultos. Hoy
nos vamos a hablar del amor de Dios y la familia. Vamos a leer
Efesios capítulo 5. ¿Cómo entender cómo el amor de
Dios que ha sido derramado en ti, cómo lo puedes llevar a tu
familia? Ahora es bastante interesante
esto pero voy a leerlo y las áreas prácticas de la vida si
usted quiere. Yo no creo que hay otro pasaje
más claro en relación a la familia, al matrimonio, a la crianza de
los hijos que este en manera particular en Efesios. Voy a
hacer un pequeño contraste con el antiguo pacto de cómo Dios
empleó esto en el antiguo pacto y cómo es que eso ha pasado a
un lado y por qué hoy en día nosotros tenemos que amar a nuestra
familia pero entendiendo que el amor de Dios es primero que
el amor de Dios ha sido derramado en ti porque a pesar de que somos
cristianos muchas veces tenemos a nuestros cónyuges o a nuestros
hijos como ídolos profundos Adoramos un ídolo profundo y no a Dios
primero. Y quiero poner esto en su mente.
El Señor Jesucristo dijo, el que ama a padre o madre, mujer
y hijos, más que a mí, no es digno de mí. Y no está diciendo
que no tenemos que amarlos, porque es natural. O sea, natural cuando
digo yo es que una persona quiera a sus padres, que una persona
respete a sus padres. Es natural que tú como padre
regular ames a tus hijos y hagas todo lo posible por tus hijos.
Pero muchas veces no lo hacemos como Dios quiere. Se convierten
en ídolos profundos. Es decir, adoramos a nuestros
hijos y hacemos todo por ellos en el aspecto humano, material,
pero no con el objetivo de que el amor de Dios sea derramado
en ellos. Y nuestro buen Dios del cielo,
que es el creador de todas las cosas, nos ha enseñado algo,
si tú no lo has aprendido todavía. Los hijos son herencia de Dios.
Es Dios quien nos da los hijos. Por eso, ¿a quién tenemos que
adorar primero? A Dios. Y en obediencia a Dios es que
yo cuido y crío a mis hijos. Es Dios quien me da ese amor
por alguien en cuanto a mi matrimonio. Pero no es mi cónyuge primero.
No es mi cónyuge primero, es Dios. Es el amor de Dios y Efesios
lo va a mostrar en una manera muy evidente. Oremos. Gracias Señor por tu apóstol
que nos enseña a nosotros como creyentes que vivimos en esta
carne y en esta tierra lo que debe ser nuestra vida de soltero
y nuestra vida de casado. Nuestra vida como trabajadores
sea que seamos empleados o empleadores. Señor, Tú nos mandas a vivir
una vida ordenada y disciplinada. y oramos que en esta mañana tú
te glorifiques en medio de tu pueblo. Que tú nos instruyas,
nos enseñes cómo debe ser nuestro hoico en todos los niveles. Nuestro
hoico es en la familia nuclear, en la familia molecular, en nuestro
trabajo, en la iglesia, en nuestra vida comunitaria. Oh Señor amado
que tú nos enseñes que en todas las cosas glorifiquemos tu nombre
y por ello te amamos. Por ello queremos servirte. Por
eso queremos ser una luz y un testimonio a un mundo que en
realidad busca desesperadamente este amor y no lo tiene, y busca
avenidas y atajos y calles que lo llevan solamente a la desesperación. Que todo lo que están oyendo
aquí en esta mañana, o lo oirán digitalmente, entiendan una cosa,
que lo que el hombre y la mujer necesitan hoy en día es tu amor,
tu amor divino, derramado en sus corazones. Por Cristo nuestro
Señor oramos. Amén. Capítulo 5, el versículo
18, dijimos nosotros, vamos a leer a Jim, y esto lo hemos leído
antes y aquí el énfasis o el punto que quiero mostrarles es
de que esto es producto de la llenura del Espíritu. Tú puedes
coger todas las clases de humanidad, de antropología, de matrimonio
que tú quieras, pero si el Espíritu no está obrando, no se va a poder
hacer. Por eso es que yo no estoy en
contra, o sea, hay algunos. Y una vez le pregunté a un gran
siervo de Dios predicador, y cuando digo gran es porque venía dos,
tres generaciones y era un hombre que en la práctica vivía esto.
¿Qué opina de las terapias matrimoniales? ¿Qué opina de esto? No que sean
malas. Él hizo así. Y yo igual entiendo, hay que
dejarlo pasar, puede ser que ayude, puede ser que no ayude.
Pero hay algo claro y distintivo para ti como creyente en la manera
como tú debes vivir en tu hogar. Seas soltero o seas casado. Y
lo que Dios nos manda a nosotros es ser llenos del Espíritu. Cuando
una persona ha creído en Cristo Jesús, dice que el Espíritu Santo
ha sido, ¿qué? Derramado en su vida, y como
primer fruto de ese Espíritu es el amor que hemos dejado para
lo último. Todo lo demás es consecuencia
de este amor. La benignidad, la templanza,
la paciencia, la fidelidad, es producto de este amor. Y en la
escuela dominical se hablaba de que todas nuestras cosas deben
ser hechas con amor. Y ahora el apóstol le dice a
los creyentes en Éfeso, él corrige, él instruye. Hemos dicho y hecho
lo que el apóstol Pablo siempre nos ha enseñado. Hay doctrina
y viene la aplicación de la doctrina. De nada vale que llenes tu mente
si no llenas tu corazón para ponerlo por obra. Así que esto
es lo que Dios espera de ti, no es del creyente súper ultra
espiritual que está allí metido en el Tibet a lo mejor en un
lugar como Anacoreta y algo le aparece a él y entonces que es
santo. Esta es la vida común, normal, que todo creyente debe
vivir, lleno del Espíritu de Dios. No es algo ocasional, oportunista. Vivimos en un mundo que muchas
cosas pueden ocurrir o pasar como les hablaba en la introducción.
Pero no dice no, el creyente tiene que estar despierto. Despiértate,
levántate, te alumbrará Cristo. Tienes que andar diligentemente,
como de día, no como necios. Tienes que aprovechar el tiempo.
siendo entendido de cuál sea la voluntad del Señor. O sea
que cada creyente, cada hombre, cada mujer aquí, sin importarle
la edad, tu preocupación es hacer la voluntad de Dios. Usualmente
Dios te enseña a hacer su voluntad porque hay personas mayores que
te guían porque desean tu bien, porque te aman. Recuerda eso. El bien es el amor en acción. El diablo solamente va a querer
tu mal. y dice en el versículo 18, no
os embriagueis con vino en lo cual hay disolución antes bien
sed llenos del espíritu. Y el apóstol hace el contraste
entre el vino, como el alcohol controla, embriaga a una persona,
lo posee. Tú te das cuenta cuando alguien
está tomado, borracho, veodo, por su manera de hablar. ¿Cómo
cambia? Muchas veces una persona puede
ser muy tranquilita y calladita, pero un par de copas lo hace
hablar como un pavo, lo hace hacer monerías como un mono,
hace cosas de suciedad como un cerdo y termina durmiendo como
un cerdo. Todas esas cosas pueden generar
algún tipo de drogadicción. ¿verdad? Y el Señor está haciendo
el contraste a través del apóstol cuando nos dice, no debe controlarte
a ti las obras de la carne, tú has muerto aquello. Lo que sí,
si estamos llenos del Señor y estamos leyendo la Escritura y la ponemos
por práctica, mi manera de hablar, mi manera de andar, mi manera
de conducirme, la manera como yo proyecto la imagen debe ser
de Cristo, de que yo estoy lleno del Espíritu de Dios. personas
piensan que ah tienes que hablar en lengua tienes que hacer esto
tienes que sanar tienes que resucitar a los muertos incluso cuando
en realidad dice es la manera como tú hablas adoras y alabas
a dios por eso seguidamente estaba hablando y diciéndonos hablando
entre ustedes con salmos con himnos y cánticos espirituales
cantando y alabando al señor en vuestros corazones dando siempre
gracias por todo al dios y padre en el nombre de nuestro señor
jesucristo Someteos unos a otros en el temor de Dios. La vida
de la iglesia es un sometimiento mutuo, el uno con el otro, de
respeto mutuo, en obedecer las ordenanzas de nuestro buen Dios.
Y Dios nos ha dejado la gente para que nosotros nos relacionemos
y podamos entender, discernir cuál es la voluntad de Dios.
Muchas veces yo me he quejado con ustedes, ustedes vienen con
sus decisiones, yo ya no les puedo ayudar. Pastor, me voy
de la iglesia, ya nunca más voy a volver. No le puedo ir. Eso
no es ninguna consulta. ¿Correcto? usted está anunciando
o quizá a veces hay personas maleducadas que pueden levantarse
y decir en la escuela dominical se trató un punto que en verdad
yo lo podía contestar bien pero como pastor en el hecho de que
hay personas que vienen a pero porque aquí no se hace esto porque
aquí no se hace lo otro porque aquí hacía quieren que la iglesia
cambie como ellos son ellos quieren y entonces eso no es buscar la
voluntad del señor ¿Por qué no pensar más bien que la voluntad
del Señor es ésta? Nosotros no vamos a cambiar.
Hay personas que pueden tener sus ideas y sus prácticas y no
vamos a cambiar no porque seamos poseedores auténticos de la verdad
de Dios y que esta es la única manera. No, no, no. O que tengamos
el método. Tenemos que discernir cuál es
la voluntad de Dios. La voluntad de Dios para ustedes
jóvenes es que estudien ¿Cómo pueden ustedes crecer? ¿Cómo
pueden ustedes abrirse meta en el campo de esta vida cuando
la Palabra de Dios dice que Juan el Bautista y que el Señor Jesús
crecían ambos en estatura para con Dios y los hombres? ¿Qué
quería decir? No solamente su desarrollo físico,
su desarrollo emocional, su desarrollo intelectual. ¿Qué tienes tú para
ofrecer a alguien que quiera casarse contigo? ¿Cuáles son
las expectativas que tú tienes con alguien si eres soltero que
se va a casar contigo? Por eso el amor no es ciego. Jamás ha sido ciego. El amor
de Dios, Él se da cuenta cuál es nuestra situación. Y nos dice,
esto es lo que tú necesitas. Y es importante prepararse para
aquellos que quieren casarse. para aquellos que a lo mejor
piensan volver a casarse o para aquellos que ya estamos casados,
¿cómo es que nosotros podemos hacer que nuestro matrimonio
y nuestra vida sea una vida llena del Espíritu de Dios? ¿Qué es
lo que Dios nos pide? Hay que hacer la voluntad de
Dios. Pero la voluntad de Dios muchas veces queremos encontrarla
en el cielo y dice, yo quiero que tú seas un muertorio, o sea
que tú entierres los muertos, porque hay trabajo para todo
el mundo, ¿no? Quiero que tú seas médico, arquitecto, etc. Vamos bajando. Muchas veces la
gente piensa así en la voluntad de Dios. La voluntad de Dios
es vuestra santificación. ¿Cómo tú puedes honrar y glorificar
el nombre de Dios con un oficio y un trabajo en la cual puedas
mantenerte a ti como mantener tu familia para que juntos puedan
adorar y servir a Dios? ¿Por eso es que el Señor nos
manda que pensemos con quién vamos a juntarnos en la vida?
¿Con quién piensas traer tú tus hijos? ¿Tú sabes cuál es la moda
moderna de muchas mujeres hoy en día, lo que piensan? No necesitan
un marido para tener un hijo. Lo cual es correcto. Antes no
se podía pensar así. Los hijos Dios los trae con un
propósito muy interesante. No solo es preservar la especie.
Es que Dios busca una generación de personas que le adoren. que
sigan y guarden sus mandamientos. Porque no podemos tener la mentalidad
del mundo de que si nuestros hijos van a venir y que bueno
que estudien, que bueno que ganen dinero, que bueno que sean buenos
ciudadanos y ya. Bueno, a que sean malos ciudadanos
mejor que sean buenos ciudadanos. ¿Correcto? Pero la idea es que
adoren y sirvan al Dios que nosotros servimos. Porque ahora somos
creyentes. Ahora podemos ver nuestra generación.
Pero obviamente una persona madura espiritualmente tiene que crecer
emocionalmente. Así que el que se casa tiene
que tener una edad. El que deja a su padre y a su
madre, en verdad es porque se va a casar y puede mantenerse
a sí mismo. O sea, la Biblia es el libro
que tiene más sentido común que cualquier otro. Es algo que los
jóvenes no entienden todavía, porque todavía les falta el sentido
común. o porque piensan que su cuerpo puede funcionar sexualmente,
por ejemplo, y traen un niño no deseado entonces le ofrecen
aborto, le ofrecen adopción, le ofrecen una serie de cosas
con tal de que salgan de ese problema que debieron aprender
antes. El amor que es amor trae deber y responsabilidad. Si no
sigue estrellando problemas. Hay muchas maneras como Dios
puede traer su creación aquí a esta tierra. Pero para el creyente,
esto no debe sorprenderlo. O sea, si tú eres soltero, soltera,
tú tienes que pensar delante de Dios cuál es su voluntad y
cómo vas a traer estos hijos al mundo. ¿Cuál es el motivo? Si piensas solamente como el
mundo, yo te diría, no traigas hijos. Porque qué triste es pensar
que no tienen ningún propósito para con Dios. Porque igual van
a crecer, van a pasar, van a sufrir por la vida. ¿No te parece que
es injusto? Pero nadie lo piensa así. Sobre
todo hoy que podemos tener ciertos controles. Pero más bien la gente
que sea amado y que tiene sus hijos son como los padres de
Moisés. Que a pesar que había un edicto
de faraón, lo escondieron porque vieron que era un niño hermoso.
Yo me pregunto ¿Quién? Ahora yo soy una persona mayor,
ya viejo, curtido por la vida, 45 años de creyente. Pero ¿Quién
puede tener el valor de agarrar un niño, aunque no sea tuyo,
verdad, que ha venido de por allá, lejos, que tú ni tienes
una idea, que son de otra raza, que practican otra religión,
y tirarlo al río? Donde los cocodrilos son 10 veces
más grandes que los lagartos que tú estás acostumbrado a ver
aquí. ¿Tú crees que puede haber algo
como eso y la Biblia no lo enseña? Y hoy en día hay gente muy desnaturalizada
en cuanto a eso. Ahí dice no, yo no voy a tirar
a mi niño al río. Pero se ponen en el río de esas
clínicas donde se puede hacer un aborto tan fácil. Y no estoy
tratando de acusar porque aquí hay mujeres que pueden haber
pasado por diferentes motivos y razones en su vida. Hay perdón
para todo aquello. Lo hicieron en ignorancia, quizás.
Pero tú ves, cuando nosotros nos sometemos a Dios, entonces
comenzamos a tener nuestras prioridades en orden. Lo primero que le dice
a la mujer, y parte siempre que tiene menos responsabilidad a
más. Estamos claros en cuanto a esto, cuando hay una madurez
espiritual, cuando tú estás una persona madura, tienes algo que
ofrecer, Antes nuestros abuelos, bisabuelos se casaban, las mujeres
sobre todo, para que alguien las mantenga, no tenían opción.
Ustedes tienen que casarse porque es la voluntad de Dios, no para
que alguien las mantenga. y cómo sufrían y aguantaban el
maltrato porque no había otro que los pudiera mantener. Y había
hombres que decían, no, no, la mujer en la casa, claro, y tenían
esa mujer en esa casa y otra mujer en otro lugar. Y la mujer
estaba amarrada porque tenía los hijos, ¿de dónde iba a dar
a comer? Y muchas aguantaban esa sinvergüencería. O si no,
cuando el marido se moría aparecían otros hijos, otros herederos.
Somos malos los hombres en ese aspecto. ¿O a ustedes no les
ha pasado? Yo estoy hablando de otra cosa.
¿Sí o sí? ¡Sí! Igual, ¿no? Y muchas mujeres
a veces para amarrar a un hombre simplemente tienen un hijo y
piensan que eso lo va a amarrar. Y no hay hijo que amarre a ningún
hombre. No lo hay porque al final no hay al amor de Dios. Entonces,
cuando hay matrimonio y hay problemas en el matrimonio, no me diga
usted que usted no ha tenido problemas en su matrimonio. porque
entonces a lo mejor yo estoy mal, porque yo soy pastor, me
casé creyente y yo he tenido problemas, no serios, he tenido
desaveniencias. Mi señora no se inmuta por nada,
el que pelea soy yo, ella no, ustedes la conocen mejor que
nadie. Pero usted se da cuenta, porque si no usted es un santo, Y la cosa es que tanto el hombre
como la mujer deben someterse a Dios. Las casadas estén sujetos
a sus propios maridos como al Señor. ¡Ay, pastor, yo quisiera
que mi esposo se convierta para que mi hogar sea feliz! No se
va a convertir. El amor de la mujer es muy egoísta.
Siempre dicen, no me quiere suficiente. Mi esposo no me ama. Yo nunca
he escuchado algo diferente. No me quiere. Siempre que está
diciendo que la quieren, que la aman, que todo lo demás. Y
mira, yo quiero ponerle otro aspecto aquí. Es correcto y es
verdad que un marido debe mostrarle amor y cariño y atención a su
esposa, pero debe ser a la inversa también. Porque en el amor de
matrimonio es dando y recibiendo. No puede dar uno todo y el otro
nada. Así que aquí cuando hablamos es que tanto para uno como para
el otro se exige lo mismo. que tanto el hombre como la mujer
deben estar sujetos al Señor. Y le pide a la mujer su gestión,
le pide a la mujer respeto, le pide al hombre que ame a su esposa.
Entonces, si el amor de Dios ha sido derramado en ti, eres
escandaloso como en el tiempo de Corinto, ¿verdad? Es decir,
éste tiene la mujer de su padre y todos los problemas inmorales
que existen en el mundo. Eso no debe ser en la vida de
un cristiano. no solamente para un pastor o
para alguien en el oficio pastoral, sino en su oikos, en su familia. Porque el marido es cabeza de
la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual
es su cuerpo, y Él es su Salvador. Así que como la iglesia está
sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos
en todo. Maridos, amad a vuestra mujer
así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. Su amor es un amor ágape. Tanto
el hombre como la mujer deben amar a su cónyuge como Cristo
amó a la iglesia, sin esperar nada a cambio. sin esperarse
gratificado personalmente, egoístamente. Cristo dice que amó a la iglesia
y se entregó por ella para santificarla, habiéndola purificado con el
lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo,
una iglesia gloriosa que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante,
sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben
amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a
su mujer a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás
a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también
Cristo a la iglesia. Porque somos miembros de su cuerpo,
de su carne y de sus huesos, y por esto dejará el hombre a
su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una
sola carne. Y Pablo trae esto desde el comienzo
de la creación. O sea, lo que está diciéndote
Dios es, mira a tu cónyuge actual, ya ha envejecido quizás, Han
pasado los años, quizás te es joven, quizás te lo sano, pero
tú tienes que amar a tu cónyuge como Cristo amó a la Iglesia. No porque esperas algo a cambio,
que puede ser necesario y bien retribuido, pero en el tiempo
actual en que tú y yo vivimos, te recuerdo lo que dijo el apóstol
Pablo, el que tiene mujer sea como que si no la tuviese. Los
tiempos son malos. Es verdad que el casado tiene
preocupación de cuidar, de animar, de alentar a su señora. Es correcto. Tengo, por cierto, que ayudar
y animar a parejas más jóvenes, sean que estén en el pastorado
o no. Tengo que ayudarlos a orar y criar a sus hijos. Tengo que
animarlos a que, porque en la vida es así. Están criando, están
educando. He pasado muchas de esas tareas
ya. Pero ciertamente no es fácil, es difícil. Pero el punto es
que si tu matrimonio no es para la gloria de Dios, para el servicio
para Dios, está fallando el blanco. Estamos cerrando. Ojalá que cada
matrimonio aquí, o aquellos que vayan a formar entiendan por
qué es importante buscar un buen coño que ambos quieran trabajar
para el Señor. Ese es lo que el Señor nos manda.
Dice que grande es este misterio. Más yo digo esto respecto de
Cristo y de la Iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros
ame también a su mujer como a sí mismo y la mujer respete a su
marido. Y ahí pudiéramos hablar toda
la tarde en cuanto a esto. Pero, ¿qué es lo que tú y yo
tenemos que hacer? Cuidar, claro, a nuestro cónyuge.
¿Qué puede reventarte a ti a menos que no sea alguien terapéutico,
alguien que te vaya a ayudar cuando públicamente hablamos
en detrimento de nuestro cónyuge? Sea la mujer que hable mal del
marido o el marido que hable mal de la mujer delante de otros. Están hablando mal de sí mismos,
de lo que escogieron. ¡Qué pobres decisiones que tomaron!
Pero eso no va para el cristiano. Es lo que quiero decirte. Déjalo
para el mundo. Pero el cristiano dice, este es el esposo que Dios
me ha dado, esta es la esposa que Dios me ha dado y acá tengo
que seguir para adelante. Ya me monté sobre el burro o
la burra, hay que arrearlo. Porque tengo que amar a mi cónyuge
como Cristo amó a la iglesia. Y Cristo no murió por una iglesia
que ya era santa, para santificar. El matrimonio cumple muchas funciones.
El matrimonio cumple muchas funciones de pulirnos el uno al otro, pero
cuánto más cuando es para trabajar para Dios. Fíjate que esto era
diferente del antiguo pacto porque esto es interesante como el apóstol
Pablo lo pone y era distinto para los matrimonios de Israel, de la casa que ellos iban a tener,
del hogar, del matrimonio. Todos nosotros tenemos que trabajar
porque queremos tener nuestra casa. donde criamos a nuestros
hijos, donde les damos de comer. ¿Verdad? Donde los educamos para
que ellos sean independientes en la vida. Porque algunas veces
los ciegos piensan que queremos que estén todas las... No, no.
Tienen que ir, salir. Por esto dejará el hombre a su
padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una
sola carne. Pero, ay hijito, vente a vivir
aquí conmigo porque no hay espacio, no hay lugar, todavía no puedes,
tienes que terminar de estudiar. Otro error, garrafal. que muchos
padres en su buena voluntad, en su deseo de que los hijos,
que los han educado mal hasta cierto punto, criado mal, yo
voy a hablar de eso en unos instantes, no va. Cuando un hijo deja una
casa, tienes que hacerle bien en claro que es para no volver. Por ejemplo, a mis hijos, y ustedes
conocen a uno de ellos, a Johnny, yo le digo, no, me tienes que
pedir permiso para venir a la casa. Ellos tienen llave de mi
casa. Yo no tengo llave de su casa.
Yo sí tengo que llamar y pedir permiso. Es mi manera de ver
cómo son las cosas. O sea, me llama para ver si estoy,
pero pueden entrar y venir. Yo creo que todo padre hace eso
con sus hijos que ya tienen sus nietos. O sea, tus nietos, ¿verdad? No necesitan permiso. Puedes
venir cuando tú quieras. El único motivo que tú no puedes
venir a esta casa es si tú te has peleado con tu mujer. Si tú te peleas con tu mujer,
tú te vas a arreglar con ese asunto. Primero, yo no voy a
permitir alcahuaterías en mi casa, de las cosas que Dios me
enseña. O alguien que no se haya casado
todavía pero que se quiere ir de la casa porque quiere ser
independiente y quiere hacer todo lo que le da la gana. Y
todavía hay padres que quieren ayudarlo, ayudan económicamente. No, no, no, no, un momentito.
Escúchame bien, porque es para tu bien. Si tú quieres dejar
tu casa, porque aquí es así, porque hay poder, ¿verdad?, ya
puedes conseguirte un trabajito en Balzán, en Navarro, en lo
que sea, y ganarte alguito, y ya ahí sus amigos van a comenzar
a vivir y vas a estar ahí lo más bien. Sí, pero pagas tu carro,
pagas tu seguro, pagas esto, pagas lo otro, porque se supone
que tú eres independiente económicamente para hacerlo. No vengas a llorar
y a suplicar aquí. Tú tienes que amar a tus hijos
como Dios dice, es buscando el bien, porque ellos lo que están
buscando es un mal. Y muchas veces, como he hablado
con tantos padres, los padres quieren a los hijos con pena.
Yo recuerdo, no estaba hablando de alguien que tenía 20 años,
el hijo tenía como 40 y pico de años. Ay, qué pobrecito, si
yo no lo atiendo, si yo no lo cuido. En el Perú hay una historia
de un tradicionalista, bueno, las tradiciones de Ricardo Palma.
Y todo el mundo habla del niño Goyito. Si usted no es peruano,
usted no habrá hablado del niño Goyito. Entonces, Lima es una
bahía, si hay una puntita aquí, es la punta, en el Callao, y
la otra 8 ríos. Y todo el mundo, toda la familia,
fue a despedir al viaje del niño Goyito, 11 kilómetros. en barco. Pero el niño Goyito,
tú pensabas nueve, diez, yo he hecho viaje a veces que la gente
se queda mirando a los once o doce años. Mi hermana contaba el otro
día algo de los nueve años que tenía que tomar el micro, el
ómnibus, etcétera. Y decía, verdad, cómo eran esos
tiempos. Pero no, hay muchos padres que
son el niño Goyito. El niño Goyito tenía 42 años. Hay padres que dañan a los hijos.
Y yo he oído tanto. Dicían, yo me acuerdo que mi
mamá me llevaba el biberón a la escuela y estaba en sexto grado,
cuarto grado. Bueno, cuando la Biblia dice
que el hombre dejará a su padre y a su madre, es que deja toda
la protección y todo el sustento que los padres le están proveyendo
a esa persona entre techo, vestido, abrigo, comida para que puedan
salir adelante y sean verdaderamente libres económicamente. Pero la
juventud quiere todo rápido y se daña, se atrasa. Vayamos a Deuteronomio, capítulo
28, para que tú veas cómo el Señor cambia. ¿Y cómo podemos
destruir un poquito la doctrina de la prosperidad, falsa prosperidad? Deuteronomio. Deuteronomio, capítulo 28, llamado
también el pacto palestino. Los libros en la Biblia tienen
una razón de ser. Muchos de esos nombres, que nos
parecen raros, no son hispanos, han sido asimilados. Deuteronomio
lo que quiere decir es la segunda vez. la ley dada por segunda
vez. Porque todos los que salieron
de Egipto, salvo Josué y Caleb, quedaron en el desierto. ¿Correcto? Toda aquella generación, lo que
conocían era Egipto. Y cuando digo Egipto es que eran
esclavos. Vivían prácticamente en masborras,
en tabernáculos, en enramadas. No tenían nada para ellos. Sus hijos nacían esclavos. trabajaban
por el sustento diario, pero extrañaban los poros, le extrañaban
la cebolla, los ajos, el pescado de Egipto, y Dios lo va a introducir
a una nueva tierra. Nota que este pacto está relacionado
con la tierra, por eso también es un error llamarle hoy en día
a esta tierra santa, es la tierra más incrédula que pudo haber,
aún mostrando Dios lo que les iba a enseñar. Y el pasaje es
largo, pero lo que quiero anotar con usted está en el versículo
30. te desposarás con mujer, porque estaba hablando ahora
de las maldiciones, para que mires cómo era el pacto palestino,
yo te voy a bendecir, vas a tener tu casa, lo que tú nunca tuviste,
vas a tener tu parrita, tu viñedo, todo te va a ir bien, tus animales
van a prosperar, no vas a perder nada de estos animales, la tierra
te va a producir, tierra que fluye leche y miel, todo era
material, Pero el Señor dice cuando tú
me desobedezcas, cuando yo no sea lo primero en tu vida. Fíjate
lo que dice, qué fuerte este verso 30. Te desposarás con mujer
y otro varón dormirá con ella. Edificarás casa y no habitarás
en ella. Plantarás viña y no la disfrutarás.
Tu buey será matado delante de tus ojos y tú no comerás de él.
Tu asno será arrebatado delante de ti y no te será devuelto.
Tus ovejas serán dadas a tus enemigos y no tendrás quien te
las rescate. Tus hijos y tus hijas serán entregados
a otro pueblo y tus ojos lo verán y desfallecerán por ello todo
el día y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y
de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste y no serás sino
oprimido y quebrantado todos los días. y en lo que serás a
causa de lo que verás con tus ojos. O sea, Dios le promete
a esta nueva generación que su familia y su matrimonio, todo
les iba a ir bien, siempre y cuando obedezcan la ley de la tierra. Pero en el nuevo pacto no estoy
buscando mi comodidad material. Eso era para el antiguo pacto.
Lo que el Señor dice con mi cónyuge es que tienes que amarme como
Cristo amó a la iglesia. Yo puedo perder todo, la bacada,
puedo perder el lugar donde yo estaba, pero que mi punto focal
es mi adoración a Dios. Y rápidamente le hago esta aplicación.
¿Recuerdas cuando Pablo llegó a Corinto, el segundo viaje misionero? Y Pablo tenía necesidad de trabajar. ¿Y con quién se juntó? con Priscila
y Aquila. ¿Y cuál era el negocio de Aquila
y Priscila? Hacer tiendas o carpas. ¿Y cuál
era la razón de que Aquila y Priscila estaban en Corinto providencialmente? ¿Habían salido de Roma por su
propia voluntad? ¡No! ¡Los había expulsado Claudio! Ahora fíjate, el creyente tradicional
moderno hoy en día se hubieran acercado a Pablo y le hubieran
dicho, mire hemos perdido todo, mi economía es una desgracia,
Dios me ha abandonado, necesito una terapia, una consejería matrimonial
Pablo. ¡No! Dice que se puso a trabajar
con... que Aquila y Priscila le dijeron,
ven, trabaja con nosotros y que Pablo estaba entregado por entero
a la predicación porque Aquila y Priscila no se estaban quejando
que los habían botado de Roma y de su trabajo y que habían
perdido su casa y que habían perdido sus ovejas sino que ellos
sabían algo bien claro del Dios del cielo, que dondequiera que
Dios lo llevaba les iba a dar la manutención y que lo más importante
era la vida del reino. Y aunque Pablo no se estaba adanicando,
estaba trabajando con ellos, Aquila y Priscila es el ejemplo
de un matrimonio lleno del Espíritu de Dios en que no están preocupados
por las cosas materiales. No te digo que no tienes que
preocuparte. Hoy en día mejor que nunca tenemos que tener nuestra
casa para abrirla para los incrédulos. Pero tú, ¿me dejo comprender
y entender cuál es el principio de tu matrimonio? en que Dios
te use a ti poderosamente como una pareja para sostener los
brazos de aquellos que enseñan y predican la palabra de Dios,
y como Aquila y Priscila a través de Apolos, a través de Pablo,
a través de Timoteo, cómo ellos sostuvieron la obra de Dios.
No estaban llorando por lo que dejaron en Roma, ni cómo habían
sido afligidos, ni cómo habían tenido que dejar esta cosa, porque
todo esto es material y se va a acabar. Ojalá que podamos aprender
eso. Y luego, en segunda parte, es
criar hijos. El que está lleno del espíritu
se casa, su matrimonio está entregado a aquello. ¿Cómo? No hay nadie
mejor que nuestros hijos que Dios nos da para criarlos en
la disciplina del Señor. Por eso te digo que la Biblia
es muy práctica. El Señor del Cielo tiene mucho sentido como
hijos. Nunca se van a equivocar ustedes
si obedecen a sus padres. Dios lo dice ahí, lo dijo en
el pasado y lo dice en el presente. Hijos, obedecer en el Señor a
vuestros padres porque esto es justo. Tú sabes lo que lleva
siempre enraizado un niño cuando nace es su desobediencia. Tienes
que enseñarle a obedecer. No nos ceguemos en cuanto a esto.
Por ejemplo, muchas veces decimos, ¿qué malcriado es ese niño? Sobre
todo si son hijos ajenos. Siempre somos excelentes padres
para los hijos de los demás. ¿Ustedes ven por qué Dios dijo
que el que predica la palabra debe ser casado? Yo ya he pasado
por todas esas. Y más los hijos de pastor, parece
que deben ser santos y son los más malcriados, porque son igual.
Igual que todo lo demás, pero todo el mundo está viendo, ah,
porque así no debe ser. Todo el mundo nace malcriado. ¿Tú
te acuerdas de ese dicho hispano que nadie nace sabiendo? Bueno,
nadie nace obediente. Es un mandato de Dios. Hijos,
obedeced. La rebelión se arraiga en el
corazón de un necio, de un joven, porque tienen que tener libertad
en el mundo, es como Dios abre las puertas pero es una naturaleza
caída, no saben cómo todavía. Ustedes que me llevan años aquí
me han oído decir hoy ya está creciendo, los adolescentes crecen
primero del cuerpo, pero créeme es biológico, el cerebro todavía
no te crece. El cerebro es lo último que comienza
a crecer. ¿Sí o no? Va creciendo de a pocos. Así
que no me digas... Yo me acuerdo una vez, Omar,
voy a decir algo, pero que no es a ninguna ofensa. Omar estaba
en casa, yo siendo mayor, obviamente, y tomamos una limonada bien fría. ¿Y tú sabes que a veces cuando
tú tomas algo bien helado, qué te pasa con la nariz? Y Omar... ¿Te acuerdas lo que te dije?
No te acuerdas? Le digo, eso pasa cuando el cerebro
todavía no ha crecido suficiente. Entonces ese vacío que sientes
ahí es que falta crecer el cerebro. Una manera muy cómica de decirle
a ustedes jóvenes, les falta cerebro. El hecho de que ustedes
puedan textear a la velocidad de la luz. y que dominen los
celulares que inventamos nosotros u otros, que no eran de tu época
viejos, ¿verdad? No quiere decir que no. Mira,
la experiencia no improvisa, y más cuando tus padres son cristianos. Y este mandato es si son o no
son cristianos. El Señor lo que nos manda a nosotros
es obedecer a nuestros padres. Y ya cuando los padres crecen,
honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento
con promesa para que te vaya bien y seas de larga vida sobre
la tierra. Y casi no hay hijo que no, en
una manera u otra, desobedezca este mandamiento. Muchas veces
en nuestra vida deshonramos a nuestros padres, que lo que procuran es
nuestro bien. Y por algo Dios lo puso como
un mandamiento. Ellos son la autoridad sobre
ti. Dichoso nosotros que ustedes que han podido tener padres creyentes
que lo orientan en su media lengua o lengua completa, sean espirituales
o no, o padres que aunque no tuvieron esa fe que a lo mejor
tú y yo podemos tener hoy en día, hicieron todo lo posible
por nuestro crecimiento y nuestro desarrollo. Y por eso ahora Dios
nos manda a nosotros que somos padres. Yo aprendí algo muy bonito
en Puerto Rico cuando decían ahí, hijo fuiste, padre serás. Y no hay una sola lágrima que
tú no hagas derramar a tus padres. Y eso muchas veces como padre
nos duele. No hay una lágrima que tú no
hagas derramar a tus padres que no la hayas de pagar. Que no
la hayas de cosechar. Porque tú sientes como padre.
Y Dios lo dice. Dios nos lo enseña a través de
la experiencia. Nunca te puede ir bien si vas en contra de tu
padre. Tus padres no son tus enemigos. Dios los puso por un
motivo y una razón. ¿Y cuánta dicha hay cuando son
los dos padres que están en la casa? Por eso toda esta confusión. ¿Ustedes saben la comida peruana
del arroz chaufa? El arroz chaufán le llaman otros,
el arroz chino le llaman otros. Que ahí le meten un montón de
cosas, ¿verdad? Y te lo hacen de diferente manera.
Hoy en día hay unas ideas de la disciplina, del matrimonio,
que es un arroz chaufa, un chaufán, es todo. O sea, quiere meter
hombres con hombres, mujeres con mujeres, así todo, para ver
qué va a salir. Por favor, volvamos otra vez
a la Escritura, para que seas de larga vida sobre la Tierra.
y también hay un mandamiento aquí dice y no provoquéis a ir
a vuestros hijos padres escúchame tú que estás criando que vas
a criar o que piensas tener tus hijos muchas veces dice yo me
voy a casar y no voy a cometer los errores que vi en mis padres
si no eres creyente los vas a cometer yo voy a criar a mis hijos pero
no voy a criar a mis hijos como yo fui criado por mis padres
Si no eres creyente, vas a criarlos idénticos. Vas a tratar de que
no, pero al final es igual. Es difícil cortar patrones, porque
ese es lo que tuviste. Yo vengo de un hogar bastante
disfuncional en ese aspecto, porque fueron mis padres separados,
y creo que he superado mucho de aquellas cosas porque me casé
buscando la voluntad de Dios. Cuando Dios me dio los hijos
y qué bueno es que uno pueda casar a alguien y alguien ora
por tus hijos. Y yo que he casado a muchos siempre
oro por su generación. ¿Ven estas rosas bonitas? Bueno,
hicimos una pequeña ceremonia civil para Sergio, el hijo de
nuestros hermanos aquí Juan y Milagros, que ya encontró a alguien con
quien unir, compartir su vida. y por el cual está orando, porque
no es bueno que un hombre esté solo. Ya llega una edad, tienen
que casarse. Miren, nuestra oración es que
ustedes se casen, se casen bien. No se casen por desesperación,
ni se casen por los motivos equivocados, sino que se casen por el motivo
correcto de glorificar a Dios, porque esta vida es breve. Y
porque Dios le va a dar hijos, y Dios busca una generación para
Él, y Dios nos manda. Ahora, mucha gente entiende que,
por ejemplo, criar a mis hijos en disciplina del Señor es traerlos
a la iglesia. A ver si la maestra de escuela
dominical les ayuda un poquito. dice son dos horas libres que
yo tengo si lo mando a la iglesia, el bus, yo no hablo de esta iglesia
pero hablo de otra, en que el bus pasaba por todo este lugar
hispano y me acuerdo un pastor era el que manejaba y los llevaban
ahí, los padres nunca se acercaban a la iglesia. Bueno en su conciencia
decía bueno hay que darles alguna educación religiosa. No mi querido
hermano, cuando tú vayas a ser padre y tú tienes un hijo, es
tu deber criarlo. en la disciplina y amonestación
del Señor. Y lo voy a resumir en dos cosas.
Que ellos sean temerosos de Dios y respetuosos de sus padres. Eso trató de hacer mi papá. y
en verdad resume lo que es nuestra tarea de disciplinar a nuestros
hijos. Y cuando digo disciplinar espero
que tú no entiendas un chicote, un látigo, un palo, a veces son
necesarios. Pero cuando hablas de disciplina
es darle orden. Por ejemplo, ¿tú no has oído
hablar de profesiones o de disciplinas deportivas? Todo deporte tiene
que disciplina, orden. Tus hijos nacen mal, son desobedientes
por naturaleza, rebeldes. Tú tienes que darle orientación,
disciplina, organización. Pero muchas veces lo hacemos
con la chancleta antigua. Ya te he dicho. Nunca se lo dijeron. Si tú no quieres exasperar a
tus hijos, tienes que darle órdenes precisas. Yo miro a mis hijos
como crían y digo que bueno, lo aprendieron de alguien seguro.
O ponen en práctica otras cosas. Darles disciplina, darle orden,
darle orientación. No hay nada más que un niño quiera,
que un hijo quiere. Porque un padre que deja que
el hijo haga lo que le dé la regalada, gana, no lo ama. Tú
vas a crear un monstruo, un psicópata, porque ese es lo que va a hacer
si es lo que él ve que el maltrato que existe en la casa y la violencia.
Pero es mejor pecar de disciplina excesiva en el sentido bíblico
o normal de un padre que no haya ninguna disciplina. Elí dejó
que sus hijos, aún inclusive adultos, hicieran lo que les
daba la gana. ¿Sabe lo que dijo Dios en los cielos? No los ha
estorbado. Mi deber es estorbarte que hagas
lo malo. Tu deber es estorbar que tus
hijos hagan lo malo para que hagan lo que es correcto. Ayudarlos
a que hagan el bien que obedezcan. Por amor a la obediencia. y sabes
cuando te digo esto y algunas personas que no eran padres y
después cuando fueron padres por ejemplo muchas quejas he
oído de personas que dicen ay yo aborrecía cuando mi mamá me
decía porque yo te lo digo y casi no hay nadie que alguna vez criando
a sus hijos dice yo te lo digo te lo mando y tienes que hacerlo
si tú no lo has hecho lo vas a hacer alguna vez Porque a veces
hay que obedecer por amor a la obediencia. Y nunca te vas a
equivocar cuando obedeces a tus padres en el Señor. Porque hay
padres malos también, que no son padres en ese aspecto. Porque
si un padre te dice vamos a robar acá y te lleva a robar, obviamente,
no es a eso lo que te manda Dios. es obedecer lo que la Escritura
dice. Ir con vuestros hijos, criarlos en disciplina y amonestación
del Señor. Mira conmigo en Hebreos. Hebreos,
el capítulo 12. Con esto vamos cerrando porque
lo otro ya lo puedes practicar tú. Lo de los siervos. Hebreos,
capítulo 12. ¿Por qué es necesario esto? Porque
Dios también nos disciplina a nosotros. Ahora, vamos a hablar como creyentes.
hay muchas veces que Dios me ha disciplinado y no lo tomes
tú castigo porque siempre en nuestra mente relacionamos disciplina
con castigo y no con educación no para evitar lo malo sino para
a la postre hacernos bien es porque Dios nos ama fíjate como
el escritor de Hebreos escribe aquí en el versículo 9 de Hebreos
capítulo 12 dice por otra parte tuvimos a nuestros padres terrenales
que nos disciplinaban y los venerábamos. Así que yo entiendo que desde
tiempos inmemoriales los padres que han hecho con los hijos los
tenían que disciplinar. Y la respuesta era que queríamos
a los padres que nos disciplinaban. No lo tomábamos a mal. Aunque
muchas veces su castigo fue injusto. Yo cuántas veces no recibí castigo
injusto por aquello de que tú eres el mayor. ¿Y yo qué culpa
tengo de los menores? Pero bueno, venerábamos a nuestros
padres. Había respeto, por lo menos. Yo recuerdo en una ocasión, me
había terminado de levantar, algo así, y mi papá me manda
a comprar pan. Pero comprar pan, en Perú, donde
hay un chino en cada esquina, y cuando digo chino los peruanos
me entienden, ¡una bodega! ¿En tu país no hay una bodega
casi en cada esquina? Bueno, por lo menos hablo de los países
libres, ¿no? En que ponen su tiendita y tú vas. Bueno, la
mía no quedaba ni a una cuadra. Ahí en la esquina había una farmacia
y en la otra esquina estaba la bodega. No era ni 100 metros. Pero alzafabro el guaité se levantó
temprano y le dije, papá, estoy con pijama. Y yo no te he dicho
que te cambies. Ve así a comprar. ¿Tú crees que
yo me voy a revelar y decir eso es violencia, abuso doméstico?
Pues yo fui con mi pijama porque en total era un niño, ¿qué van
a ver? Un niño con pijama. Pero tú ves la mentalidad y por
qué hay que obedecer. Hoy día los hijos te argumentan
de todos lados. Te argumentan si no tienen ropa,
la ropa que ellos quieren, si te argumentan por los zapatos,
los zapatos que ellos quieren y tienen que ser de marca, te
argumentan por muchas cosas. y lo dejamos que elijan y qué
bueno que tú puedes hacer eso pero a veces no entendemos cómo
tenemos que enseñarles a ser disciplinados y organizados porque
no siempre se va a tener a pesar de que pueda tener la ocasión
de tener en la depresión mucha gente quedó pobre de la noche
a la mañana y gente se mataba Tiempo y ocasión acontecen a
todos y tenemos que estar preparados para la escasez como para la
abundancia. Tenemos que estar preparados
para obedecer. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los Espíritus
y viviremos? Y aquellos ciertamente por pocos
días no disciplinaban como a ellos les parecía. Oh sí, no tenían
todos los tomos de volumen que hoy día hay para criar a los
hijos y ninguno sirve. ¿Cómo a ellos les parecía? Y
tú y yo aceptábamos aquella disciplina, pero este, o sea, hablando de
Dios, para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina
al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza, pero
después da fruto apacible de justicia a los que en ella han
sido ejercitados. Querido hermano, cuando Dios
nos guía, nos instruye y nos disciplina a través del camino
de la vida, el resultado siempre es provechoso. Es para que participemos
de su santidad. Es porque Dios quiere bendecirnos,
ayudarnos. Porque la desobediencia y la
necedad está arraigada en nuestro ser. ¿Has pasado por alguna disciplina
últimamente de Dios, de prueba, tribulación y te quejas contra
Dios? Espera el fruto mejor. El fruto siempre es mejor, porque
Dios tiene un propósito. Dios tiene el resultado de hacernos
cada día más como Cristo, menos como nosotros mismos. Toma el
ejemplo de Jesucristo que fue un hijo obediente, en obediencia
de muerte de cruz. ¿Tuviste alguna rebeldía en Jesucristo?
Siempre respetó la línea de autoridad. Termino solamente con que el
empleador y el empleado nuestro trabajo Dios nos los da y tú
debes tratar de tener el mejor trabajo del mundo. Es el trabajo
que Dios te da desde la caída que Dios le dijo a Adán. Te ganarás
el pan con el sudor de tu frente. Dios promete darte un trabajo.
Ese trabajo es no solamente para que tú te mantengas sino que
tú como creyente lleno del espíritu, ¿cómo el reino de Dios puede
progresar? ¿Cómo tú puedes, ahora si eres soltero, tienes libertad
de ir a viajes misioneros? De ir a lo mejor en campañas
médicas. Los mormones obligados dan dos
años de su vida. O ahora que tú estás retirado,
¿cómo puedes ayudar? Uno mira a personas ya retiradas
de esta iglesia, ¿cuánto pueden hacer y ayudar en otros lugares?
O aquí mismo en esta comunidad. Ahora tienes tiempo. Pero tienes
que tener un trabajo para que no seas tú una carga, sino ayudar
a los demás. ¿Tú ves lo que hablábamos de
corazón generoso? Dios te lo da a través del trabajo, no de
la loto, porque cuando tengas 50 millones y te lo quiten todo
por los taxes, vas a tener 50 millones de enemigos. That is
not the way. Ese no es el camino. Dios promete
bendecir el trabajo. Y tu trabajo tiene que ser con
honestidad. Porque tenemos que hacer todas las cosas en amor.
El amor de Dios que ha sido derramado en nuestro corazón. Y si tú eres
un empleador, eres un jefe, ¿cómo tratas tan bien a tus empleados?
Casi nadie está contento, pero otra vez, recuerda que debes
ser lleno del Espíritu y que todas las cosas deben ser hechas
con amor. Y espero que no les haya sonado
como Walter Mercado. Y reciban, porque el otro día
estaba en las noticias, y reciban de mí mucho, mucho, ¿qué? ¿De
dónde el pobre tiene amor? Miremos al Cristo de la cruz.
Mira a tu cónyuge y mira a tus hijos. Ámalos con ese amor de
Dios. Un amor sacrificial. Ámalos con
un amor que es eterno, como el de Cristo en la cruz y el de
la tumba vacía. Ámalos porque realmente lo que
yo quiero para mi familia, cercana y lejana, es llevármelos al cielo. Es lo único que me puedo llevar
al cielo. Lo único que te puede llevar
al cielo son tus generaciones. Y eso fue lo que Dios le prometió
a Abraham. Su promesa es fiel y se ha cumplido.
En él serán benditas todas las familias de la tierra. ¿Cómo
dejaré de decirle yo a Abraham, cuando yo sé que él mandará a
sus hijos, y a los hijos después de sus hijos, y a esos hijos
bisnietos, hasta donde Dios me dé a mí la oportunidad? Estaré
orando por mis nietos, por mis bisnietos, por mis tataranietos.
Que ellos honren a Jehová. no por el bien de la tierra,
no porque van a progresar en esta vida, sino porque creen
en este Cristo de gloria. Grande es este misterio, pero
amemos como Cristo amó a la Iglesia. Oremos. Ese es un amor demasiado
grande y sublime, misterioso, pero queremos ver en cada miembro
de nuestra familia la imagen de Jesucristo. el amor de Jesucristo
derramado en sus vidas. Y por eso en esta mañana hemos
hablado de este amor como fruto del Espíritu por nuestros prójimos
más cercanos, por nuestros oicos, por la gente que está alrededor
nuestra, nuestros cónyuges, nuestros hijos, nuestros nietos y nietos,
los empleados que tenemos, o a la gente que nosotros servimos.
Oramos que tú los bendigas con la bendición tan grande como
es la de conocerte a ti, oh Dios, como Padre Celestial. Bendice
a tu pueblo en esta mañana. Amado hermano, dejamos este mensaje
en tu mente y en tu corazón. Dios nos bendiga.
Cuando el cielo viene a ti: Amor III
Series Cuando el cielo viene a ti
| Sermon ID | 82217130393 |
| Duration | 1:02:59 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ephesians 5:18 |
| Language | Spanish |
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