Buscamos a Levítico, capítulo
2. Levítico, el tercer libro de
la Biblia del Tentateuco. Levítico, capítulo 2. Siguen
en sus Biblias. la lectura desde versículo uno.
Levítico dos, versículo uno. Y cuando alguna persona ofreciere
oblación de presente a Jehová, su ofrenda será flor de harina,
sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso. y la traerá a los sacerdotes,
hijos de Arón. Y de ello tomará el sacerdote
su puño lleno de su flor de harina y de su aceite, con todo su incienso,
y lo hará arder sobre el altar. Ofrenda encendida para recuerdo
de olor suave a Jehová. Y la sobra del presente será
de Arón y de sus hijos. Es cosa santísima de las ofrendas
que se queman a Jehová. Y cuando ofrecieres ofrenda de
presente cocida en horno, será de tortas de flor de harina sin
levadura, amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura, untadas
con aceite. Más, si tu presente fuera ofrenda
de sartén, será de flor de harina sin levadura, amasada con aceite,
la cual partirás en piezas y echarás sobre ella aceite. Es presente. Y si tu presente fuera ofrenda
cocida en cazuela, harás de flor de harina con aceite. Y traerás
a Jehová la ofrenda que se hará de estas cosas y la presentarás
al sacerdote, el cual la llegará al altar. Y tomará el sacerdote
de aquel presente en memoria del mismo, y harálo arder sobre
el altar. Ofrenda encendida, de suave olor
a Jehová. Y lo restante del presente será
de Arón y de sus hijos. Es cosa santísima de las ofrendas
que se queman a Jehová. Ningún presente que ofreciereis
a Jehová será con levadura, porque de ninguna cosa leuda, ni de
ninguna miel, se ha de quemar ofrenda a Jehová. Que el Señor bendiga la lectura
y la explicación de su palabra. infalible, santa y perfecta. Nunca fue el propósito de Dios
para el hombre que el cristianismo fuera un hobby o pasatiempo,
algo añadido a la vida. como si un cristiano pudiera
vivir principalmente su propia vida con un agregado de Cristo. No. Cristo murió para redimirnos,
para redimir a su gente, para comprarla. Y el que es de Cristo
ahora pertenece a Cristo. Él nos ha comprado con su sangre
preciosa en la cruz. Y nosotros estamos agradecidos
de pertenecer a Él. porque es la más grande bendición
que podemos tener en la vida. Él murió para redimir a su gente,
para comprarla y para que su gloria y su servicio fueran lo
principal de nuestras vidas. Lo principal de nuestras vidas,
no algo añadido a nuestras vidas. El apóstol Pablo, Él mismo se
llamaba esclavo, prisionero, prisionero de Jesucristo, porque estaba dedicado a Él. Le servía con todas sus fuerzas,
con todas sus ganas, porque sabía que Cristo le había redimido
y le había cambiado, le había comprado. ¿Usted está dedicado
al Señor de esta forma? Debería estarlo. Aquella es la
obra del Espíritu Santo por medio de la Palabra de Dios en nuestros
corazones. Es el Espíritu Santo que aplica
la salvación de Cristo en nuestras vidas para que entonces, creyendo
en Jesucristo, le amamos y le servimos. Hace todas las cosas nuevas,
como leemos en 2 Corintios 5. Si alguien está en Cristo, nueva
criatura es. Y este asunto de la dedicación
es uno de los significados principales de la minka o el presente. La minka es la palabra hebrea
que se traduce aquí presente. este en orden de los sacrificios,
las ofrendas presentadas aquí en Levítico, es la segunda después de el holocausto del
capítulo uno. Y este es nuestro segundo mensaje
sobre este tema, sobre la segunda parte que vamos a tratar en este capítulo sobre la Minca. La primera vez, pasando por esos
primeros tres versículos y notando que es algo que representaba a Cristo
y a nosotros y a todos nuestros bienes. Este asunto de la dedicación
es uno de los significados principales del presente o de la minka. Este representaba a Cristo, primeramente,
el pan de vida, y a su cuerpo, los que ofrecían el cuerpo de
Cristo, los creyentes, por medio de su unión con Cristo. Nosotros
estamos unidos por la gracia de Dios, unidos con Cristo por
la fe que nos ha entregado en su Hijo Jesucristo y que tenemos
entonces creyendo en Jesucristo nuestro Salvador, habiendo recibido
a Cristo como nuestro Señor y Salvador. Se representaba también a los
que ofrecían por medio de su unión con Cristo y además a todos
sus bienes. Cuando uno presentaba el presente
de harina, era una porción de todos los bienes con los que
Dios había bendecido a ese hermano, a ese creyente, esa persona entre
el pueblo de Israel. representaba a todos sus bienes
como una porción de ella. También como lo hace el diezmo.
Cuando nosotros presentamos nuestros diezmos, nuestras ofrendas, son
una porción de todo lo que Dios nos entrega. Y entonces representa
que aquí estamos regresando a Dios lo que Él nos ha, una porción
de lo que Él nos ha dado en representación que todo lo que pertenece a nosotros
es de Él. pertenece a Él y nosotros lo
hemos entregado a Él, porque nos hemos entregado a nosotros
mismos a Él y también a todo lo que tenemos, todos nuestros
recursos, toda nuestra vida. La dedicación, la consagración
a Él, es representada por la Minka. Consideremos las distintas maneras
en las cuales la ofrenda del presente se podía preparar. Se
presentaba sin cocinar, o sin ser cocido, o cocinada o cocido, en cualquiera de las tres maneras
indicadas en los versículos cuatro a diez. En el versículo once encontramos
dos estipulaciones negativas. El presente sería sin levadura
y sin miel. Primero, cuando el presente que
era traído era simplemente de harina, no cocida, parece que
los levitas ayudaban a los sacerdotes a cocinarlo o prepararlo. en primera a las primera de crónicas
veintitrés primera de crónicas capítulo veintitrés versículo
veintiocho y veintinueve nos indica que los levitas estaban
bajo la mano de los hijos de Aarón eran ayudantes de los sacerdotes
los hijos de Aarón eran los sacerdotes y estaban bajo de ellos, sujetos
a ellos, para ministrar en la casa de Jehová, en los atrios. Para la flor de la harina, para
el sacrificio. Y para los, las ojuelas, ojuelas,
sin levadura, y para la fruta del, de sartén, y para lo tostado,
y para todo, toda medida y cuenta. Entonces cuando llegaba la harina
sin cocer, sin ser cocinada, preparada de esta forma, entonces
los levitas parece que cuando era mucho, ellos ayudaban a los
sacerdotes a preparar, a cocinar. la harina que no fue quemada,
porque cada uno tenía su porción, puesto en el altar, quemada,
y lo demás era santísimo para los sacerdotes. Este parece ser el presente básico,
lo que se presentaba simplemente sin cocinar. Aparentemente era
preparado con frecuencia en los atrios del Señor, pero también
podía ser preparado antes. Las tres maneras de preparación
parecen ser, otra vez, una provisión para los que tenían diferentes
recursos en Israel. ofrenda de presente cocida en
horno será de tortas de flor de harina sin levadura amasadas
con aceite y hojaldres sin levadura untadas con aceite en cinco dice
si más si tu presente más si tu presente fuera fuera ofrenda
de sartén y si tu presente fuera ofrenda
cocida en cazuela, tenía la gente tres opciones si quería prepararlo
en forma adelantada y traerlo así a los atrios del Señor. Ahora había estipulaciones que
deben acompañar cuando se traía un un holocausto o un animal
de ofrenda, muchas veces era la regla que deberían ser acompañados
con una minka, con un presente. Uno de estas ofrendas también. Obviamente era una provisión
para los sacerdotes y sus hijos. Pero aquí parece que Dios dio
estas diferentes opciones para los que tenían diferentes recursos
en Israel. Los que tenían un horno, lo podían
ocupar. Los que tenían solamente una
parilla, la podían usar. Pero los que tenían lo mínimo,
un sartén, podían ocupar su sartén para preparar la minca. A los sacerdotes se les ordenó
recibir cada tipo de presente. Traer su memorial o su parte,
un recordatorio o conmemorativo, una parte de la minca fue traído
al señor para ser quemado en el altar, pero todo era santísimo
al señor y el resto lo comían. El resto era para que ellos lo
comían. Esa parte también la Biblia dice que es santísimo.
aún si era del tipo más simple. Tercero, el horno era un implemento
que en general todos los que vivían en una condición de vida
promedio poseían. Tenían un horno en general. Según
el señor Andrew Bonnard, que en su comentario sobre este libro,
el Levítico, Las tortas eran más grandes y los hojaldres más
pequeños. Lo que se menciona, mencionan
en versículo 4. Será de tortas de flor de harina
sin levadura amasadas con aceite y hojaldres sin levadura. Las tortas eran más grandes y
los hojaldres más pequeños y en ambos casos se ocupaban flor
de harina y aceite, lo mejor de la harina que se podía. Parece
que la manera más común en que el presente era preparado era
cocido en el horno. El horno es un instrumento de
calor intenso. Y en los tiempos del Antiguo
Testamento, todo lo que se cocinaba era cocinado por fuego. o en fuego. Era entonces un recuerdo
de la intensidad del padecimiento y las pruebas de Cristo. Primeramente, del padecimiento
y las pruebas de Cristo. Y entonces también de las pruebas
de su gente o de su cuerpo. La Biblia aún dice que Cristo
aprendió obediencia. En hebreo dice que Cristo aprendió
obediencia por medio de su sufrimiento o aparecimiento. Ciertamente
pasó por un gran horno de aflicción cuando se entregó a la maldita
cruz. Miramos como, consideramos como
en el huerto de Getsemaní, Getsemané. Antes de ir a la cruz, tuvo tan
grande aflicción orando, si fuera la voluntad de Dios, del padre,
de su padre, que esto pasara de él. Pero se sometía a la voluntad
de Dios. En cada caso, cuarto, la minca
hecha de estas cosas era presentada al Señor. Presentada al Señor. Versículo ocho. Y traerás a Jehová
la ofrenda que se hará de estas cosas. Y la presentarás al sacerdote. ¿A quién lo trajeron? A Jehová,
al Señor. y la presentarás al sacerdote
que representaba a Jehová, representaba al Señor, a Dios, el cual la
llegará al altar. En todos los casos fue presentada
la minca a Dios. La gente presentaba sus ofrendas
al sacerdote que representaba al Señor. El sacerdote entonces
lo llevaba al altar, representando a la gente delante de Dios. Y
allí debía tomar el memorial o conmemorativo, una parte de
cada ofrenda, y quemarlo. Era de suave olor, leemos en
versículo nueve. Ofrenda encendida de suave olor
a Jehová. Podemos solamente concluir que
cada vez que la ley llamaba a estos sacrificios de fuego un olor
suave a Jehová, lo hacía porque era un recordatorio de Cristo. De Cristo y su cuerpo, su obra de redención,
de su obediencia perfecta a Cristo. Este es mi amado Hijo, dijo Jehová. dijo el padre de su hijo. La
amada segunda persona del Dios trino. Cuando estos ofrecimientos,
los sacrificios, estas ofrendas fueron traídas a Dios, tanto
el holocausto como esta, como los otros, era un recordatorio
de Cristo, quien Dios amaba. Y entonces era un suave olor
a Jehová. haciéndole descansar en medio
de que había tanto pecado en el mundo y su propio gente con
tantos problemas y pecados. Pero Dios los recibió en Cristo
y se encargó para santificarnos,
para salvarnos del pecado, para limpiarnos en el lavazgo de la
palabra. Como dice Efesios 5, Quinto, el resto, lo que no fue
quemada en el altar, el resto pertenecía a los sacerdotes para
ser comido en los atrios del tabernáculo. de cualquier manera que se cocinara,
de cualquier tamaño que fuera, era santísimo. Versículo diez
dice, y lo restante del presente será de Arón y de sus hijos,
es cosa santísima. So, aun la parte que no fue quemada
en el altar, era santísima porque era delicada y solamente los
sacerdotes y sus hijos podían comer de él. Cada ofrenda entera
era del Señor. Tanto la parte que se comía como
la parte que se puso en el altar. En ambas partes, toda la ofrenda,
toda la minka, todo lo presente fue santo al Señor, dedicado
y pertenecía a Él. Ninguna parte se podía ocupar
de una manera profana, sino que el Señor mandaba que fuera comida
por el sumo sacerdote y sus hijos. Lo que es entregado al Señor,
Él lo toma cuando nosotros nos entregamos a nosotros mismos
y a todo lo que pertenece a nosotros. que sucede en la conversión cuando
reconocemos que sin él ni tenemos la vida y él nos ha amado tanto
que ha dado su hijo unigénito para nuestra salvación y creemos
en él y somos salvados reconocemos que pertenecemos a él y con gozo
porque él murió por mí yo me entrego a él y todo conmigo todo
lo que tengo si tengo algo que puede aprovechar para la gloria
de Dios Para eso es dedicado mi tiempo,
mis recursos, mi dinero, mis zapatos, lo que sea. Todo. Lo que es entregado al
Señor, Él lo toma y lo dirige a sus santos. Como lo explica
Andrew Bonar citamos no no podemos decir me doy al señor y entonces
hacer lo que queramos perdón lo que queramos no podemos decir
me doy al señor y entonces hacer lo que queramos el señor nos
toma conforme a nuestra palabra ya no pertenecemos más a nosotros
mismos ni es nuestro nuestro cuerpo ni los miembros de nuestro
cuerpo, ni nuestro dinero, ni nuestra salud, ni nuestros talentos,
ni nuestra reputación, ni nuestros afectos, ni nuestros parientes,
ni nuestra vida misma. Todo es del Señor. Está en su
tesorería entre las ofrendas que se queman. Otro punto a notar aquí es la
provisión del Señor para los que ha consagrado a los oficios
sagrados. El tabernáculo requería mucho
trabajo, y Dios proveyó esta ofrenda y las siguientes para
el sostén de los que llamó a la obra. aún en proporción al monto
de trabajo, porque en tanto que había más trabajo, había más
para los sacerdotes para comer. Era en proporción al monto de
trabajo. Por ejemplo, los animales eran
acompañados por una ofrenda de harina. Cada vez que se entregaba
a un animal, Se acompañaba con ofrenda de orina como provisión
también para los sacerdotes. Así como Dios proveyó para los
que Él empleaba en el tabernáculo, en el templo, los empleadores
de hoy deben en conciencia proveer bien para sus trabajadores. A veces se aprovechan y dan más
trabajo sin incrementar lo que pagan o lo que entregan. debería
corresponder al monto de trabajo. Era muy injusto, ¿no? Cuando
Egipto o los egipcios hicieron a los israelitas trabajar duramente
y les quitaron los recursos para hacer los ladrillos, etcétera,
y les oprimieron. Y miren, vemos cómo Dios castigó
a los egipcios por eso. Entonces, los empleadores deben
ser justos. en este día dar lo que corresponde
en proporción al trabajo. No se deben enriquecer los jefes
sin dar lo que corresponde a los trabajadores. Y esto de en conciencia proveer
bien para sus trabajadores es una obligación, es una obligación
delante de Dios. Y si uno hace eso, entonces está
siendo como Dios, quien lo hizo para los sacerdotes. Seis, o
sexto. Ninguna levadura era incluida
con las mincas ordinarias. Ninguna levadura. Como vemos en el versículo once. Ningún presente que ofreciereis
a Jehová será con levadura. porque de ninguna cosa leuda,
ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda a Jehová." Parece que había varias razones
por esta exclusión. para esta exclusión. Primero,
era un recuerdo de la redención de los israelitas, cuando fueron
llamados y rescatados de Egipto para servir al Dios viviente.
La levadura también se excluía de todo el pan ocupado durante
la fiesta de la Pascua, porque los hijos de Israel dejaron Egipto
como ¿Lentamente? No. ¿Rápidamente? No. Tenían
que salir de apuras. Sin tiempo para que el pan se
leudara. Como dice Éxodo 12, versículo
19, por siete días no se hallará levadura en vuestras casas. Porque
cualquiera que comiere leudado, así, extranjero, como natural
del país, Aquella alma será cortada de la congregación de Israel.
No se hallará levadura en vuestras casas por siete días, porque
cualquiera que comiere leudado así extranjero como natural del
país, aquella alma será cortada de la congregación de Israel.
Éxodo 12, 19. En la fiesta de la Pascua, de
Israel se eliminaba entonces todo la levadura de la casa porque
deberían conmemorar su salida de Egipto cuando nos entregamos a Dios
con nuestra sustancia o junto a nuestra sustancia involucra
negarnos a nosotros mismos y dejar al mundo Obviamente nosotros
no lo hacemos perfectamente, no hay ninguno de nosotros que
estamos sin pecado, como dice el Primera Juan, capítulo uno. Pero eso es la intención del
corazón, santificado y amando a Dios. Nos entregamos a Dios
con nuestra sustancia y es una realidad. involucra negarnos
a nosotros mismos y dejar al mundo todo lo que está en competencia
con una obediencia completa a Cristo. quien se dio enteramente por
nosotros como él se dio enteramente por nosotros nosotros queremos
también darnos enteramente a él y sabemos que eso es lo mejor
cuando él nos recibe y nos empieza a utilizar para eso fuimos fuimos
creados y para eso estamos bendecidos una bendición, estar en comunión,
comunión con él, y sirviéndole, y ser usados de él, y eso es
lo que todos anhelamos como cristianos. No podemos reservar una porción
de nuestros corazones que no le sea entregada. El pecado tiene
que ser confesado y dejado. Si se cubre y se guarda en el
corazón, crecerá como la maleza. No sabéis que un poco de levadura
leuda toda la masa, dice el apóstol Pablo. Limpiad pues la vieja
levadura para que seáis nueva masa, como sois sin levadura. La levadura muchas veces en el
Nuevo Testamento representa al pecado. Tenemos que dejar eso
al lado. Como los israelitas dejaron Egipto
rápidamente, nosotros necesitamos dejar el pecado rápidamente,
confesando y dejándolo, tratando con él en la misma forma en que
hay que quitar la maleza para que no crezca. Si dejamos maleza
en el campo, ¿qué va a pasar? Se va a multiplicar, va a crecer.
Hay que quitarla. Tenemos que beber la medicina,
que es Cristo. Confesando nuestros pecados y
viéndolos, viendo nuestros pecados crucificados con Cristo. Dejaros
junto a todas las cosas pecaminosas de este mundo. Somos de Cristo
ahora. Y no vamos a regresar a esa vida
vieja. porque sabemos que es pura maldad y tristeza, miseria. Entonces, la ausencia de levadura
en el presente, o en la minka, nos habla de la pureza interna
y la dedicación a la cual todos somos llamados como cristianos.
Segundo, trae a la mente La ausencia de levadura trae a la mente la
pureza perfecta y la dedicación de nuestro Señor Jesucristo.
Todos debemos anhelar y si somos cristianos, anhelamos ser como
nuestro Señor, nuestro Maestro, nuestro Salvador. Somos sus discípulos
y queremos y oremos, oramos cada día que nos transforma Dios más
y más a la imagen de su Hijo. Como es un olor suave al Señor,
es un recuerdo a Dios. No solamente de la dedicación
de su pueblo, de su iglesia, pero especialmente de la dedicación
de Cristo. Es un recordatorio de Cristo.
cuyo alimento era hacer la voluntad de su padre. Nuestra cabeza,
la cabeza de la iglesia es Cristo, y Él, Él es el hombre perfecto. Él, como nuestro Jefe, ha abierto las puertas del cielo para que
todos entramos. ¿No, Sara? Él dijo que su alimento era hacer
la voluntad de su padre. En Cristo nunca ha habido ninguna
levadura ni corrupción de ningún tipo. La levadura produce fermentación,
que es una forma de descomposición o corrupción. Su ausencia de los presentes,
o la minka, enfatizaba tanto la perfección de Cristo, en quien
somos aceptos delante de Dios, como la pureza de su novia, la
iglesia, que Él está santificando y purificando
para la gloria de Dios. Limpiándola, como dice Efesios
5, 26 y 27, limpiándola, en el lavazgo del agua, por la
palabra. ¿Para qué? Para presentársela
gloriosa para sí. Una iglesia que no tuviese mancha,
ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Esta es la obra del Espíritu
Santo. Esta es la obra de Cristo. Lo que él está haciendo ahora
es limpiando su iglesia, limpiando nosotros como creyentes para
que seamos sin levadura, sin pecado, sin mancha. Tercero, como una extensión de
la pureza que la ausencia de levadura indica, nosotros Somos
todos llamados a la honestidad y la sinceridad y a cada forma
de la santidad. ¿Me entiendes? A cada forma de la santidad.
Cristo ocupó la levadura como una ilustración
de la doctrina de los enemigos del Evangelio, cuando advirtió, mirad y guardaos
de la levadura de los fariseos y de los zaruseos. Nos dice la
escritura que estaba hablando de la doctrina de los fariseos
y los saduceos. Mateo 16, 6 y 12. En otra instancia enseñó guardaos
de la levadura de los fariseos, que es hipocresia. Lucas 12, 1. Por otro lado, el apóstol enseña
a los corintios, en primera a los corintios 5, 6 a 8, escuchen. No es buena vuestra actancia. No sabéis que un poco de levadura
leuda toda la masa? limpiad pues la vieja levadura
para que seáis nueva masa como sois sin levadura porque nuestra
pasca ah perdón porque nuestra pascua que es cristo fue sacrificada
por nosotros así que hagamos fiesta no en la vieja levadura
ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ásimos de
sinceridad y de verdad. Los ásimos eran los panes sin
levadura, sin levadura, sino en ásimos de sinceridad y de
verdad. Así debemos servir a nuestro
Señor. Así, la levadura es ocupada con
frecuencia en las Escrituras como símbolo del mal. y nuestro
señor nos enseña a buscar continuamente presentarnos a él con nuestra
sustancia o junto a nuestra a todo lo que tenemos libres de toda
influencia corrupta esto debe ser nuestro anhelo continuo debemos
buscar servir al señor en ánimos de sinceridad y de verdad con
obediencia como obediencia con obediencia sincera y gozosa verdaderamente
buscando su gloria y trabajando para caminar en todo amor y santidad,
como dice Primera de Juan 3.3, y cualquiera que tiene esta esperanza
en él se purifica. como Él también es limpio. Como Cristo es limpio, nosotros
entonces queremos ser más y más limpios y buscamos que Él nos
limpia cada día confesando nuestros pecados y pidiendo que nos santifica,
que nos hace más como Él, que nos fortifica. Sin Él nada podemos
hacer, pero conectados con Él por fe y dejando que la palabra
habite en nosotros, En el poder de la palabra, en el efecto de
la palabra, vamos a estar viviendo más en amor, en cariño, en palabras
dulces y edificantes, llenos de gracia hacia los que hablamos. Y debemos buscar eso. Debemos
estar orando aún ahora. En estos momentos, mientras que
escuchas, puedes a cualquier momento pedir a Dios que te que le cambia a usted o le hace
más como Cristo. Séptimo, ninguna miel debería
ser incluida con los presentes ordinarios. También nos dicen
ni de ninguna miel. Se ha de quemar ofrenda a Jehová. Las mincas, los presentes, deberían
ser sin levadura y sin miel. ¿Por qué? Ninguna miel debería
ser incluida con los presentes ordinarios. No había azúcar de
la mesa en aquellos días. La miel era el endulzante más
ocupado por los israelitas. Su tierra era una tierra que
fluye con leche y miel y Dios les dio una tierra maravillosa.
Tenían muchas abejas, parece. Y algunos piensan que está aquí,
algunos piensan que está aquí en el versículo 11, esta dirección,
directiva negativa, refiriéndose a todo lo que es dulce también,
como los jugos de varias frutas que podrían haber sido añadidos
a los panes. Como la miel se vuelve amarga
y conduce a la fermentación, igual que la levadura, también
estaba prohibida. Pero también podría haber sido
restringida para enseñarnos la importancia de la moderación
en nuestras vidas. Como el apóstol nos pide limpiar
la vieja levadura, deben Citamos ahora de Lucas 21, deben mirar
por vosotros que vuestros corazones no sean cargados de glotonería
y embriaguez y de los cuidados de esta vida y venga de repente
sobre vosotros aquel día. Lucas 21, 34. Tenemos una cruz
para cargar. Tenemos una cruz que cargar y
es imperativo que la carguemos con fidelidad. Cristo nos dio
este mandato, llevad mi yugo sobre vosotros. Podemos esperar
la dulzura de su presencia continua mientras le sirvamos y caminemos
con él. Estamos cargando nuestros cruces,
pero como Cristo está con nosotros, podemos ser gozosos. Aún en tiempos
de persecución y dificultad. Y prueba. Porque Cristo está
con nosotros. Pero necesitamos también considerar
el costo de ser un cristiano. Un ciudadano de otro mundo. Aunque
todavía vivimos en este mundo. que significa dejar a un lado
la dulzura decepcionante y temporal de este mundo. El apóstol exhortó a los creyentes
en Hechos 14, 22, mientras iba confirmando los ánimos de los
discípulos que permaneciesen en la fe. y que es menester que
por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Primera
de Pedro 4, 1 y 2 dicen, pues que Cristo ha aparecido por nosotros
en la carne, vosotros también estad armados en la carne. Ah, perdón. Pues que Cristo ha
aparecido por nosotros en la carne. Vosotros también estar
armados del mismo pensamiento que el que ha aparecido en la
carne. Como él ha aparecido en la carne,
nosotros tenemos que armarnos de este mismo pensamiento. Como él que ha aparecido en la
carne, cesó de pecado. Cesó de pecado. Él nunca pecó,
él no pecó aún siendo tentado en ese momento. No queriendo ir a la cruz en
un sentido porque sabía que iba a ser difícil. Pero cesó de pecado. para que
ya, continúa Pedro, para que ya el tiempo que queda en carne
viva. No a las concupiscencias de los
hombres, sino a la voluntad de Dios. Nuestro Señor nos ha llamado
a un futuro de leche y miel en la tierra prometida. Él nos ha
dado un presente de gozo y paz en el Espíritu Santo. Quizás demasiado apaz a algunos. Él nos ha dado un presente de
gozo y paz en el Espíritu Santo, pero junto a todas sus bendiciones,
tanto temporales como espirituales, Hay también persecuciones, tentaciones
y pruebas. Su fortaleza está disponible
para nosotros, pero estamos siendo probados en un horno de fuego
de aflicción. Y en muchos aspectos no es una
cosa fácil hacer la voluntad de Dios. Quizás el diablo nos
gustaría hacer pensar que es fácil. Será fácil hacer la voluntad
de Dios. Pero en muchos aspectos no lo
es. Porque es una prueba de la vida. Hay tentaciones. Pero con
Cristo todo lo podemos hacer. Él es nuestro Señor que nos fortalece. Debemos presentarnos a Dios sin
levadura y sin miel, como se presentaban las mincas. Por decirlo
así, dejando a un lado todos los deseos de la carne para que
hagamos la voluntad de Dios y vivamos para Él y para su gloria. Somos
llamados en la Escritura a ser soldados, como soldados, soldados
de Dios, soldados de Cristo. Él nuestro capitán. En resumen,
El señor hizo provisión para que cada persona en Israel pudiera
ofrecer a él, pudiera ofrendar a él. Cada presente era presentado
al señor. Los presentes podían ser presentados
sin cocinar o cocinaros. Y luego una parte era quemada
con fuego. El resto era de los sacerdotes
para que lo comieran en los atrios del tabernáculo. Era santísimo. Los siervos de Dios pertenecen
enteramente a él. Dios dijo que tenían que estar
sin levadura. Los siervos de Dios son llamados
a ser santos, como él es santo. Y para eso Cristo nos ha enviado
al Espíritu Santo para que podamos entonces batallar contra el pecado
y vivir una vida santa. Sin miel, Dios nos llama a, nos
llama de, nos llama del hacer nuestra propia voluntad a hacer
la suya, la voluntad de Dios. Entonces, huyamos de una práctica
cristiana fingida. No debemos ser los que estamos
fingiendo o pretendiendo ser cristianos sin la realidad de
apariencia o de hipocresía. Huyemos, huyamos. de una práctica cristiana fingida
de apariencia o de hipocresía. ¿O usted pertenece a Dios o se
pertenece a sí mismo? ¿O usted ha sido comprado por
su sangre o no? O usted está viviendo según su
propia voluntad y sus propios deseos, o ha recibido el Espíritu
Santo y va a vivir y morir por nuestro Señor Jesucristo. Nadie
se debe cargar en el cerco. Tiene que ir a un lado u otro. Un lado u otro. Quizás se siente demasiado débil
para este desafío. Te cuento que todos somos débiles
y por eso necesitamos a nuestro salvador. Murió para salvar pecadores. Murió para salvar a pecadores.
Nunca echa fuera a los que llegan a él. Por el Espíritu de Cristo,
Dios nos santifica. Busque entonces las fuerzas de
Cristo. La salvación es del Señor. Oremos. Padre, cuánto te damos gracias,
Señor, por nuestro salvador y redentor Jesucristo, el que dijo, El que llega a mí, no lo echo
afuera. No lo echo afuera, Señor. Qué
preciosa la palabra de recepción. Qué preciosa la invitación. Venir a mí, todos los que son
cargados. Señor, y somos cargados con la
carga del pecado señor no queremos y no podemos señor nosotros mismos
tener la victoria en nosotros mismos sobre el pecado señor
pero sabemos que tú ya tienes la victoria y lo has regalado
a nosotros y señor dándonos su espíritu santo nos va santificando
nos va dando todo lo que necesitamos como cristianos señor todo es
de su gracia y rogamos que por esa gracia, Señor, por tu misericordia
y la obra de Jesucristo para salvarnos, Señor, continúas esa
obra en nosotros, Señor, para santificarnos y hacernos mantenerlos,
Señor, y ayudarnos, fortificarnos para que en fe perseveramos como
tu siervo, Señor. Gracias seramos que tú pagaste
por nuestros pecados en la cruz, Señor, y nos da el privilegio,
Señor, de regresar a ti todo lo que usted nos ha dado, nuestras
vidas, nuestros seres, nuestras capacidades y talentos, Señor,
nuestros recursos y todo lo que tenemos, Señor. y confesando
nuestros pecados, Señor, que no merecemos nada de ti, Señor,
sino su castigo por nuestros pecados, confesando nuestra necesidad
de su limpieza, Señor, que tú nos limpies. Rogamos que miras
a Cristo, Señor, nuestro Salvador, sin pecado, nuestra cabeza como
la iglesia, Señor, y que tú, por tu gracia, nos limpia de nuevo, nos llena
de nuevo por su Espíritu Santo y nos capacita, Señor, para servirte
de mejor forma cada día, muriendo al pecado más y más y viviendo
más y más a la justicia, Señor, haciendo tu voluntad. Gracias por tu salvación y por
ser nuestro buen pastor. En el nombre de Cristo. Amén.