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Marcos capítulo número 3 versículo
número 1 al versículo número 6 es la porción de la escritura
que vamos estudiando. Y me gustaría comenzar este mensaje
haciendo una breve meditación en cómo la gente se expresa en
nuestros días. Hoy en día hay mucha gente que
dicen la época de los setentas y los ochentas es mucho mejor
que la época de hoy. Y si le preguntamos a nuestros
padres, ellos van a decir, no, la mejor época fue la época de
los 30s y de los 40s, ¿no? Y cada generación dice que su
época fue mejor. Sin embargo, una cosa que todos
estamos de acuerdo es que las épocas cambian y especialmente
la que nosotros vivimos es una época muy distinta en el sentido
de la información, la tecnología y cómo la globalización está
en la punta de los dedos de una persona que tiene un teléfono
celular, cómo se puede enterar de lo que está pasando alrededor
del mundo, cómo puede recibir noticias inmediatamente. Y todo
eso es algo que está cambiando a un ritmo inmensamente acelerado. Yo recuerdo en el año 88 que
llegué a los Estados Unidos y llamaba a mis padres. Usted no podía
utilizar un teléfono público para hacer llamadas internacionales. Si llamaba de un teléfono de
casa, 10, 15 minutos tendría que pagar como 50 dólares. Por
eso no llamábamos. Y existía algo que se llamaba
correo, hermanos, cartas. Uno escribía cartas. Algunos
de ustedes ya no saben qué es eso, ¿no? Pero ciertamente las
cosas van cambiando. Pero hay algo que no cambia,
a pesar de que las generaciones estén pasando, y es la condición
del corazón del ser humano. No importa cómo cambie todo alrededor,
su medio ambiente, el corazón sigue exactamente igual desde
el principio. La Biblia dice en Génesis que
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza sin pecado. Pero
luego leemos más adelante que el hombre incurre en pecado y
cae de la condición original en la que se encontraba y desde
entonces Todos los descendientes de Adán son nacidos conforme
a la imagen y semejancia de Adán, en un sentido pecadores. En Génesis
capítulo número 6 hay un versículo que describe la condición del
hombre, el corazón. Dice la escritura que era de
continuo el deseo hacer el mal. En Romanos capítulo 3 en el versículo
10 al 12 se describe el corazón del hombre y se abren las características
que tiene y hay un énfasis que dice no hay uno, no hay ni siquiera
uno y se repite vez tras vez de que no hay una sola persona
que busque a Dios, que desea a Dios. O sea que las épocas
cambian, el medio ambiente cambia, la tecnología cambia, pero el
corazón no cambia. Por eso es que es muy importante
entender quién es Jesucristo y cuáles son sus demandas porque
eso es lo único que cambia el corazón, que transforma a la
persona. Hoy en día hay un énfasis en
el Internet, especialmente en México, donde jóvenes entre los
25 a los 35 años y especialmente varones tienen una inclinación
a lo que es la filosofía griega. y están haciendo canales nuevos
que tienen que ver con filosofía. Y casi cada uno de esos canales
tiene algo, una singularidad aparte de hablar de la filosofía
griega y es atacar a la persona del Señor Jesucristo. Hace unos
días estaba escuchando uno de esos canales y el locutor o el
representante de este canal o el dueño decía Imagínate hoy en
día ver a un hombre con otros 12 hombres que andan atrás de
él siguiéndolo. ¡Qué ridículo es! Y se rieron
y se burlaron. Sin embargo, su problema no es
ver a un hombre que tenga 12 seguidores, porque Sócrates hizo
lo mismo. Hay otro canal de YouTube que
se llama Sócrates en la calle. Y la idea es que Sócrates tenía
seguidores, tenía personas que estaban detrás de él. Entonces
el problema no es tener, no es que un hombre esté caminando
y tenga seguidores. El problema de estos hombres
en el día de hoy es lo que Jesús dijo de sí mismo y las demandas
que él hace del mundo en el día de hoy. Y eso es sumamente importante
para todas las generaciones. No importa que las épocas y todo
cambie, cada generación es responsable de responder a los reclamos que
Jesús hizo acerca de sí mismo. ¿Quién es Jesús? Y también a
las demandas que el Señor Jesucristo hace del mundo. De hecho, si
alguno de ustedes quiere leer acerca de esto, hay un libro
que se llama Lo que Jesús demanda del mundo, de John Piper. Un
libro buenísimo y ahí puede usted leer todo lo que Cristo demanda
de los hombres. Si alguno quiere leer la copia,
yo tengo una en mi oficina, se las presto, pero les voy a tomar
una foto con el libro en la mano. Así es como presto yo libros.
Y así me aseguro que me lo regresen. Y si no me lo pueden regresar
porque lo pierden, me regalan uno nuevo, no hay problema. Entonces,
hermanos, volviendo a nuestro punto, el pasaje que nosotros
vamos a estar estudiando en esta mañana es el clímax de una serie
de eventos de confrontaciones que comienzan en el capítulo
número 2. En el capítulo número 2 tenemos nosotros que el Señor
Jesucristo sana a un paralítico y el Señor Jesucristo dice que
Él tiene la autoridad para perdonar pecados. Y los escribas y los
fariseos, los saduceos, los que estaban ahí dicen ¿Quién puede
perdonar pecados si no solo Dios? Entonces el hecho de que Jesús
dijo que Él podía perdonar pecados lo hacía hacerse Dios. O Jesús
tiene razón y es cierto que Él es Dios o Jesús es un loco, un
lunático. No pueden ser las dos cosas,
es una o es la otra. Más adelante, si usted sigue
leyendo, Jesús llama a un cobrador de impuestos y los judíos y los
fariseos se escandalizan porque el Señor Jesucristo come con
los publicanos y los pecadores. Y en este pasaje, el Señor muestra
que Él tiene misericordia. Luego, en el versículo número
18 al versículo número 22, está la tercera confrontación, donde
se hace la pregunta del ayuno. y donde los fariseos que ayunaban
junto con los discípulos de Juan tratan de implicar con sus preguntas
que el hecho de que Jesús tiene seguidores y no obedecen el sábado,
el día del ayuno, perdón, los referencia al ayuno Esto tiene
que ver con otra confrontación que ellos tienen implicando que
ellos son mejor que los otros. Pero cuando usted ve la respuesta
que el Señor Jesucristo da en el versículo 21 y 22, donde usa
dos analogías, la del vestido viejo que no puede tener un remiendo
nuevo o el odre viejo que no se le puede poner vino nuevo. Está hablando de que él no vino
a reformar el judaísmo sino que vino a establecer el reino de
Dios y algo nuevo. Luego tenemos en los versículos
23 al versículo número 28 que los discípulos recogen espigas
en el día de reposo y el señor concluye esta porción con el
versículo 28 hablando de que él es el señor el soberano versículo
28 dice por tanto el hijo del hombre es señor aún del día de
reposo y esto era un escándalo porque para nosotros quizás en
nuestra mente no sea algo tan grave pero para los que escucharon
hablar a Jesús era algo súper escandaloso ¿por qué? Porque
Génesis dice que Dios creó los cielos y la tierra en seis días
y en el día séptimo descansó y los santificó. Y si el Señor,
más adelante, hablando a Moisés en el libro de Éxodo y de Deuteronomio,
establece el sábado como el día de reposo, como el día de oración,
y que cualquiera que viole el día de reposo es digno de muerte,
debe de ser cortado del pueblo, ahora viene Jesús y dice que
Él es Señor del sábado. Este es un reclamo de Cristo
de que Él es el soberano. La palabra Señor que se utiliza
ahí no solamente es el título para Cristo como el Señor sino
que es el soberano de todas las cosas. Llegamos al capítulo 3
y en el versículos 1 al 6 encontramos que es el clímax de los encuentros,
el clímax del pleito. Yo no sé si ustedes estuvieron
en la escuela secundaria Y hubo un problema entre un estudiante
y otro. Dice, nos vemos a la salida.
¿No se acuerdan? Que salían y el grupo de jóvenes los empujaba,
los coqueaba, los amonestaba para que se pelearan. Y todo
empezaba con palabras. Luego iban empujones. Hasta que
el clímax era una golpiza. Esta porción de la escritura
así es. Es como algo que empieza con palabras que van incrementando
y noten cómo culmina el versículo número seis. Y salido los fariseos
tomaron consejo con los herodianos contra él para matarlo, destruirlo. Ellos querían asesinar al Señor
Jesucristo. Y estos eventos ocurren en Galilea,
donde el ministerio del Señor Jesucristo no fue un ministerio
pacífico, fue un ministerio con muchos ataques. Y esos ataques
todos tenían que ver con los reclamos que Cristo hizo acerca
de su persona. ¿Quién es Él y qué es lo que
Él demanda de los hombres? Lo mismo sucede en el día de
hoy para nosotros hermanos de que tenemos que prestar atención
a quién es Jesús y qué es lo que Él demanda de nosotros. Esta
mañana a lo mejor podrían ustedes decir, bueno todos somos cristianos
aquí. o la mayoría somos cristianos ya creímos en Cristo pero el
punto es que cada domingo que nos congregamos somos expuestos
a la escritura y cada porción de la escritura demanda algo
de nosotros que tiene que ser cambiado transformado y muchas
veces nos vamos de este lugar y no hacemos absolutamente nada
en cuanto a lo que se nos exhortó a hacer y caemos en la misma
actitud que caen estos fariseos vean el versículo número 4 Jesús
hace una pregunta y la respuesta de estos hombres es pero ellos
guardaban silencio o ellos callaban como dice la reina Vila Valera,
la reina Valera. Ellos callaban y el punto es
nosotros tenemos que tener cuidado en esta mañana de que al leer
esta porción de la escritura meditemos en quién es Jesús y
qué es lo que Él demandará de nosotros en esta mañana. O sea
que reunirse a estudiar la Biblia es una bendición, es cierto.
Es un privilegio, es cierto. Pero también es muy peligroso.
Porque no podemos ser solamente oídores de la Palabra. La Escritura
nos demanda ser hacedores de la misma. Y no volteemos a ver
al que está a un lado de nosotros. Pensemos en nosotros mismos.
¿Qué es lo que debemos de hacer? El versículo número 3 comienza
presentando el escenario. Dice, otra vez entró Jesús en
la sinagoga. Cuando dice otra vez, esto se
refiere a que tenía la costumbre de entrar en la sinagoga. ¿Qué
es la sinagoga? Ya estudiamos cuando en el capítulo
número 1, en el versículo número 21, leemos que, y entraron en
Capernaum en los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba. Jesús entraba a la sinagoga,
era su costumbre, la costumbre de todo judío piadoso reunirse
en la sinagoga. ¿Qué era la sinagoga? Era un
centro donde se reunían los judíos para leer la escritura, para
orar, para escuchar las instrucciones y también para decidir cuestiones
comunitarias. La historia de las sinagogas
ya estudiamos que comienza en el exilio. Cuando los judíos
son llevados en el exilio, estuvieron los 70 años, se hacen las sinagogas
porque no hay templo. Regresan del exilio y se establece
la costumbre de las sinagogas hasta el día de hoy. Donde quiera
que hay una comunidad de judíos siempre hay una sinagoga. Capernaúm
no era la excepción, Cristo entraba en la sinagoga y leemos en este
capítulo 3 versículo 1, otra vez entró Jesús en la sinagoga. Siempre entraba a orar con ellos
o a leer la escritura y a enseñar. En esta ocasión el Señor entra
a la sinagoga y así es como Marcos nos plantea el escenario. Pero
al entrar en la sinagoga vemos que hay un problema. Y el problema
se encuentra en que allí había un hombre que tenía seca una
mano. Algunas versiones en inglés dan
la idea que la mano estaba como marchitada. Yo no sé si alguna
vez ustedes han visto una persona con una mano seca, pero es un
cuadro muy triste. Cuando yo era pequeño, había
un hombre en nuestro pueblo que tuvo un accidente, se llamaba
él Amadeo. Y yo lo conocí antes de que su
mano estuviera seca. pero hubo un trato que no le
dieron apropiado su mano y la mano se le fue secando y usted
lo veía y su mano derecha era muy pequeña en comparación con
la mano izquierda estaba seca no la podía mover y era un cuadro
muy triste porque ustedes saben lo que es no funcionar o funcionar
con una sola mano es algo muy difícil entonces tenemos un problema
tenemos el cuadro de un hombre de la sinagoga que no se dice
por cuantos años ha tenido esta mano seca pero la mano está seca
y en el versículo número 2 nos dice que le acechaban para ver
si en el día de reposo le sanaría a fin de acusarle aquí empezamos
a ver ya en segundo lugar una controversia Dice el versículo,
le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría. Y la
pregunta que nos hacemos es ¿Quién le acechaba? ¿Quién lo estaba
siguiendo? ¿Quién lo estaba poniendo los
ojos encima de Cristo que quería ver si le podían acusar? La respuesta
nos es dada en el versículo número 6 donde habla de los fariseos. Los fariseos son quienes acechaban
para ver si en el día de reposo le sanaría. Hermanos los fariseos
ya están siguiendo a Cristo desde el capítulo número 2 y están
observándolo, lo están viendo, están viendo cómo se conduce
y llegan a un punto en el que ellos lo quieren acusar y la
acusación tenía que ver con aplicarle lo que el libro de Éxodo dice
que cualquiera que viole el sábado reposo haga una labor en él Esa
persona debía ser cortada del pueblo. O sea que lo querían
matar. Querían deshacerse del Señor
Jesucristo. Y el problema con Cristo no es lo que él hacía. El problema con Cristo es lo
que él decía de sí mismo y lo que demandaba de sus oyentes.
Ese era el problema que tenían los fariseos con el Señor, por
eso le acechaban. La reina Valera utiliza esta
palabra, acechar, y esta es la palabra que hace todo animal
de presa, ¿no es así? Los leones acechan, las jaínas
acechan. Entonces, cuando vemos un cuadro,
por ejemplo, en la selva de un animal que está al acecho de
otro, nadie dice, oh, mira, el leoncito quiere jugar con el
venadito. No, no, quiere destruirlo, quiere deshacerse de él. Entonces
tienen un grupo de hombres que están llenos de odio, pero el
problema es que estos hombres se sienten perfectos. El mismo
Señor Jesucristo dice que un publicano y un fariseo entran
al templo a orar y el fariseo dice te doy gracias porque no
soy como este, porque ayuno dos veces por semana. Doy de lo que
tengo, doy diezmos, hago bien a los pobres, soy una persona
excepcional. Sin embargo, la actitud de acechar
no tiene nada que ver con la vida piadosa. El propósito que
ellos tenían aquí era de destruirlo. En Lucas capítulo número 6, vayan
conmigo a Lucas capítulo número 6, en el versículo número 6 al
versículo número 11, Continuamos ahí, encontramos la misma historia
y Lucas identifica inmediatamente a estos que quieren acechar al
Señor. Versículo 6 dice Aconteció también
en otro día de reposo que él entró en la sinagoga y enseñaba
Ahí está enseñando y estaba ahí un hombre que tenía seca la mano
derecha y le acechaban una vez más la misma actitud los escribas
y los fareseos Aquí el grupo aumenta para ver si en el día
de reposo lo sanaría a fin de hallar de qué acusarle
O sea que hasta este momento no encontraba una forma de acusarle.
Pero Lucas nos amplía el panorama. Nos dice que el Señor está enseñando. Nos dice que ahora no solo son
los fariseos, sino también son los escribas. Tenía múltiples
enemigos el Señor. Y esta enseñanza que Cristo está
teniendo está provocando a los hombres que están ahí. Y eso
es lo que hace la Palabra de Dios en nuestros días. ¿No es
así hermanos? La palabra de Dios bendice, la palabra de Dios trae
consuelo a todo aquel que se somete a ella, pero la palabra
de Dios también trae juicio a aquellos que la rechazan. Un viejo predicador
dijo que una buena predicación es la que trae consolación al
cansado y trae desperación al que se siente cómodo. Y eso es
lo que hace la Palabra de Dios. Entonces Cristo está enseñando,
Cristo está ahí hablando y lo que Él está hablando no les importa. Ellos no tienen ningún interés
en escuchar a Cristo, saber si su enseñanza es justificable.
No les importa la enseñanza de la Palabra de Dios. Ellos quieren
deshacerse de Él a toda costa. Sigue leyendo la Escritura. En
el versículo número 3 dice, Entonces dijo al hombre que tenía la mano
seca, levántate y ponte en medio. Una cosa que debemos de entender
es que Cristo, quien es Dios, es omnisciente. Y Él conoce las
intenciones del corazón de los hombres. Y en esta ocasión no
es la excepción, Cristo sabía lo que ellos estaban pensando.
La misma cuestión pasa en Marcos capítulo número 2, cuando el
traen al paralítico, el Señor Jesucristo sabe que estos hombres
cavilan en su corazón. Vean el versículo número 8, Marcos
2, 8. Y conociendo luego Jesús en su
espíritu que cavilaban de esta manera, dentro de sí mismos les
dijo, ¿por qué caviláis así en vuestros corazones? O sea que
el Señor conoce los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hermanos, Él ve nuestros pensamientos. Él sabe lo que nosotros estamos
pensando en esta hora. Nosotros podemos escuchar la
palabra de Dios y quizás usted puede estar aquí y me hace una
buena cara como que está sintiendo y diciendo que sí a lo que yo
estoy enseñando, pero si en su corazón no tiene plan de obedecer
la palabra de Dios, el Señor sabe lo que usted está pensando.
El Señor sabe que yo puedo hablar aquí con mucha convicción de
algo, pero Él sabe si yo lo creo o si yo lo hago. No nos podemos
esconder ante los ojos del Señor en esta mañana. Estos hombres
no pudieron hacerlo. Noten ahí hermanos una vez más
en el capítulo número 3 que Él llama a este hombre en el versículo
3 y le dice al hombre que tenía de la mano seca levántate y ponte
en medio ahora hermanos vean porque le dijo no le dijo ponte
a mi derecha le dice ponte en medio que significa eso el señor
tiene un plan el señor quiere exponer la dureza del corazón
de los fariseos él quiere hacer algo para exhibirlos y esto me
trae a la memoria lo que los líderes religiosos en el Sanedrín
hicieron con Pedro y con Juan de traerlos y ponerlo frente
a ellos para examinarlos. Cristo está poniendo a este hombre
para hacer un despliegue de su poder para sanar la enfermedad,
pero al mismo tiempo para exhibir el corazón de estos hombres duros.
Dice ahí en el versículo número 4. Y les dijo, ¿a quién le dice? A los fariseos y a los escribas.
Y la pregunta que les hace es una pregunta que cualquier niño
puede responder. Dice la pregunta, ¿es lícito
en los días de reposo hacer bien o hacer mal, salvar la vida o
quitarla? Pero ellos callan. Pero ellos
callaban. Esta pregunta es una pregunta
que tiene el propósito de exhibir el corazón. Es una pregunta que
cualquier niño la puede responder. ¿Alguna vez usted le ha hecho
una pregunta a un niño y le ha dicho, mira, aquí hay dos galletas,
una más una, ¿Cuántos son? El niño va a decir, da son dos. Esa es la pregunta tan simple
que un niño la puede responder. Es como diciendo cualquiera lo
puede responder. Vean las preguntas, tienen sarcasmo.
Es lícito en los días de reposo hacer bien o hacer mal, hermanos.
Siempre es bueno hacer bien. Nunca hay un mal tiempo para
hacer bien. Y el mal nunca se debe realizar,
en ningún tiempo, en ningún día, bajo ninguna circunstancia. La
segunda pregunta, parte de la pregunta, dice salvar la vida
o quitarla, porque tiene un hombre ahí que tiene una necesidad.
Note que estos hombres fariseos que proclamaban la piedad, no
les importa la condición del hombre, no les importa. porque
dice el versículo pero ellos callaban no dijeron si Jesús
es bueno hacer bien porque no sanas a este hombre para que
pueda extender su mano para que la pueda utilizar para que pueda
estar como nosotros estamos mira llegamos a comer y podemos utilizar
las dos manos nos lavamos las manos utilizamos las dos manos
nos lavamos la cara lavamos la cara es bueno tener dos manos
que se pueden usar pobre hombre hazle bien sánalo Ellos no tenían
ningún interés en el bienestar del prójimo hermanos. Ellos eran
duros y les importaba solamente su tradición y ese era el único
propósito que ellos tenían en la mente. Entonces ahí en sus
versículos número 3 al 5 el Señor está a punto de sanar a estos
hombres. A este hombre le hace la pregunta, dice pero ellos
callaban. Hermanos, ¿ustedes saben que
el Señor Jesucristo demanda una respuesta siempre que se predica
la palabra de Dios? O sea que cada domingo que usted
y yo nos juntamos, los miércoles que nos juntamos aquí, cuando
usted lee la Escritura en su propia casa, no puede leerla
e ignorar lo que la Palabra de Dios dice. Él está diciéndonos
lo que debemos de hacer, cómo debemos de hacerlo, cuándo debemos
de hacerlo. Y un ejemplo sencillo es leer
Juan capítulo número 13 en los versículos 31 al 35 donde se
habla acerca del amor. de que la gente conocerá que
somos sus discípulos y nos amamos unos a otros. Y por ejemplo,
suponemos que usted lee esa porción de la escritura y sabe que usted
tiene animosidad contra una persona y usted se levantó en la mañana,
preparó su café, abrió la Biblia y lee en Juan capítulo número
13, en el versículo número 35, y dice que la gente va a saber
que usted es un discípulo del Señor Jesucristo o que ustedes
sabrán, la gente sabrá, perdón, si nos amamos unos a otros. Vea el versículo conmigo ahí
hermanos. Jesús responde, perdón, estoy creo leyendo un versículo
mal, déjenme asegurarme. ¿Qué versículo les dije hermanos? Entonces estoy equivocado, hermanos.
Si alguien me ayuda a buscar el versículo, Juan, donde dice,
en esto conocerán que sois mis discípulos y tuvieres amor los
unos por los otros. Trece, ¿qué? Treinta y cinco, gracias. Ahí
estaba cerca, ¿verdad? Gracias, hermanos. Miren cómo
dice el versículo. Versículo 34. Un mandamiento
nuevo os doy, que os améis unos a otros como yo os he amado,
que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois
mis discípulos si tuvierais amor los unos por los otros. Usted
lee esa porción de la escritura y usted tiene un reclamo contra
alguien Y el versículo le pide que ame a la persona contra quien
tiene reclamo. Y la clase de amor está descrita
en primera de Corintios 13 ¿no es así hermanos? El amor todo
lo puede, todo lo sufre, todo lo espera, todo lo soporta. Entonces
usted tiene que tener una actitud de amor para con aquel que tiene
animosidad. Y la escritura le está diciendo
ve y reconcíliate. O si la persona no sabe, perdona.
Pero usted cierra la Biblia y sigue con esa animosidad en su corazón.
¿Qué está haciendo, hermanos? Estamos haciendo lo que los fariseos
hicieron. Callando y no respondemos a las
palabras del Señor Jesucristo. Esa es una de las razones por
el poco crecimiento espiritual en nuestras vidas. Porque conocemos
mucha Biblia, pero obedecemos muy poco. Y dije, obedecemos. No dije obedecen, obedezco ¿no? Obedecen ustedes o desobedecen
ustedes, desobedezco yo. La falta de crecimiento espiritual
consiste en nuestra poca o casi nada de obediencia a la palabra
de Dios. Yo a algunos de ustedes les he dicho que por favor no
escuchen tantos mensajes hermanos. Les he dicho en repetidas ocasiones
a algunos Algunos les he preguntado, dicen que el lunes escuchan a
Paul Watcher, el martes escuchan a Sugey Michelin, el miércoles
escuchan a Miguel Núñez, el jueves escuchan a Henry Tolopilo, el
viernes escuchan a fulano y el domingo no tienen otra opción,
me escuchan a mí. Pero el punto es, ¿qué hicieron
con lo que escucharon? O sea, ¿van a escuchar por escuchar
hermanos? ¿De verdad? ¿De verdad? ¿No entendemos
que leer la escritura demanda una respuesta? ¿Escuchar un mensaje
y solamente agarrar el conocimiento como para armarnos y mostrar
que sabemos y ganar argumentos? Uh, que tedioso, que patético
hermano. Esa vida cristiana es sumamente
patética. No agrada a Dios. No glorifica
al Padre. Por esa razón, hermanos, nosotros
tenemos que tener cuidado con la actitud que se nos muestra
aquí de estos hombres. Pero ellos callaban. ¿Está usted
callando en esta mañana a la palabra del Señor que ha escuchado
entre semana? Versículo número 5, Marcos muestra
una serie de emociones acerca de Cristo. Dice entonces, mirándolos
alrededor, parece que él estaba cerca del hombre. Y voltea a
su alrededor y comienza a verlos. De hecho, la sinagoga estaba
construida de esa manera. Y él comienza a su alrededor
a verlos. Y dice ahí el versículo número
5, mirándolos alrededor. ¿Cómo los vio, hermanos? Con
enojo. Y dice, entristecido por la dureza
de sus corazones. Hay muchas personas que presentan
a un Jesucristo domesticado. En México hay gente religiosa,
de cualquier parte, que dice, mi chullito, por favor no llame
al Señor Jesucristo chullito. O sea, usted lo trae aquí, lo
pone en una crucecita y aquí lo tiene, lo guarda para que
no vea, lo saca cuando se le aparece el diablo, y usted lo
maneja y lo manipula como usted quiera. Cuando estábamos jóvenes,
andaba un hombre vendiendo imágenes católicas y entre ellos crucifijos. Se le acercó un día a un tío
mío y le dice, mira te vendo una calcomanía para que la pegues
en tu carro. Y mi tío le dice, no es que yo
no me porto muy bien y yo no quiero que el santo escuche lo
que yo estoy diciendo. En primer lugar no escuche. Y
muchos creyentes podemos caer en el mismo ritualismo, en la
misma forma que cae uno que adora a ídolos, sea católico, sea lo
que sea. En tener a un Jesús que nosotros
lo controlamos. Lo abrimos cuando queremos abrirlo,
lo cerramos cuando queramos cerrarlo. Hermanos, pero eso está lejos
de la verdad. Demasiado lejos de la realidad. Jesús demanda
ser adorado porque Él es el Señor. Y Jesús demanda obediencia porque
Él es el Señor. Y esto es lo que la escritura
nos muestra nosotros en esta mañana. Leemos aquí en este texto.
Ellos callan. Jesús dice que tiene enojo. Jesús
no está domesticado. Hermanos, de hecho la palabra
que utiliza aquí Marcos es la palabra de juicio. Es una palabra
de ira. Es una palabra que trae condenación. El enojo es la ira santa de Dios
que trae castigo al malhechor. Entonces él tiene enojo y al
mismo tiempo tiene un entristecimiento porque tiene el corazón duro.
O sea que Dios quien es fuego consumidor, Dios es misericordioso
al mismo tiempo. Vemos aquí hermanos un despliegue
de las emociones del Señor Jesucristo por la dureza del corazón que
estos hombres están teniendo. Y esto es sumamente importante
que lo podamos ver y lo podamos examinar porque el Señor Jesucristo
tiene interés de nosotros en esta mañana hermanos. Si no tenemos
un corazón dispuesto, Él quiere ver el mejor bienestar para nosotros. Si hay un corazón duro, Él puede
transformarlo, pero necesitamos ser obedientes. Y Él es el único
que transforma el corazón. Esas son las demandas que el
Señor nos está haciendo a nosotros en esta mañana. Él está examinando
nuestros corazones. Él está viendo nuestras actitudes.
No podemos escaparnos de la presencia de Dios en ninguna forma. Ahora
alguien puede decir, no pues la semana que viene toca un pasaje
que yo sé de qué hablar y como no quiero ser confrontado me
voy a quedar en mi casa para no escuchar lo que tiene que
decir. Pero no importa donde usted esté, ahí está el Señor.
El salmista dice en las Escrituras, si subo al cielo, ahí estás tú.
Si desciendo a lo profundo, a las tinieblas, ahí estás tú. No me
puedo esconder de tu presencia. Y el Señor está presente y el
Señor está viendo cada una de las cosas que hay en nuestros
corazones. Ahora vea cómo actúa el Señor
para contra el hombre de la mano seca. Dice, le da un mandamiento,
extiende tu mano. Esto tiene que ver hermanos con
el poder creativo de Cristo. Y no me refiero con que tiene
creatividad, que mira que bonita pintaron el edificio, que colores
tan bien combinados, que creatividad. No, estamos hablando el poder
de crear o de hacer de la nada. El de hacer el milagro que ningún
hombre puede hacer. En hacer lo que la ciencia no
tiene el poder de hacer. Él está diciendo, le está dando
un mandato y al instante ese mandato dice al hombre extiende
tu mano y el hombre extendió la mano y le fue restaurada sana. En el principio leemos y dijo
Dios sea la luz. ¿Y qué ocurrió hermanos? Y la
luz apareció. Y las tinieblas se dispersaron.
¿Por qué razón? Porque el Señor tiene el poder
de crear de la nada. Solamente Él puede hacer esto.
Y Él estaba mostrando su deidad en este milagro. Estaba apuntando
el milagro a que Él es realmente quien Él dice ser. Porque en
el contexto nos dice el versículo número 28 que Él es Señor aún
del día de reposo. El que creó los cielos y la tierra
en seis días y descansó en el séptimo día y estableció el día
sábado como un día de reposo y lo santificó, él es señor del
día de reposo. Y aquí está trabajando, está
obrando, está haciendo esta sanidad a este hombre. ¿Cuál es la respuesta de los
fariseos en el versículo número seis? ¿Cómo ellos concluyen?
Dice y salido los fariseos Tomaron consejo con los herodianos contra
él para destruirle. Hermanos, que ironía. Era el
día de reposo donde debían de descansar y ellos se reúnen a
que? Atramar como matar al Señor Jesucristo. Esto muestra la dureza del corazón
de estos hombres. Esto es algo a lo que nosotros
debemos de poner atención. Están los fariseos, aquí se menciona
a los fariseos. En el otro pasaje en Lucas 6
se mencionan a los escribas y a los fariseos. Y estos hombres van
y hacen una coalición con los Herodianos. ¿Quiénes eran los
Herodianos? Creo que es una buena pregunta
hacer para responder en el texto. Pero aquí en este versículo número
6 nos dice que nada que Cristo dijera o nada que Cristo hiciera
cambiaba la mentalidad de los fariseos. Y esta es la mentalidad
que tiene mucha persona endurecida en su corazón. ¿Recuerdan cuando
el Señor Jesús dice? Les toqué endecha y no lloraron. Les toqué danza y no danzaron.
Hablando de la dureza del corazón del ser humano. Y estos hombres,
no importa que el Señor Jesucristo hiciera, ellos tenían la misma
actitud, porque salen del lugar y inmediatamente van y confabulan
con los Herodianos. Ellos se reúnen con estos hombres
que eran más bien hombres nacionalistas romanos. Los Herodianos aparecen
solamente dos veces aquí en el Nuevo Testamento. Un comentarista
bíblico dice que aparecen en Mateo 22.16, en Marcos 12.13,
durante la Semana de la Pasión y nuevamente conspiran con los
fariseos para quitar la vida a Jesús. Los Herodianos eran
partidarios de la dinastía Herodiana, establecida por Herodes el Grande
y ahora llevada adelante por los hijos de Herodes Antipas,
el que gobernó en Galilea y Perea, y Herodes Felipe, el que gobernó
en Itumea. Entonces, hermanos, Ituría, perdón.
Entonces, este grupo de hombres se juntan con estos acá y el
propósito de ellos es destruirle, matar al Señor Jesucristo. Hermanos,
cuando una persona se mantiene escuchando los reclamos de Cristo
cerca de su persona y las demandas que Él hace de nosotros, sólo
hay dos respuestas. O le recibimos o le rechazamos. Pero la persona que le recibe
tiene vida eterna. La persona que cree en el Señor
Jesucristo, que Él es Dios, que Él es el Hijo de Dios, que Él
es el Salvador del mundo, que únicamente a través de Él se
recibe el perdón de los pecados, esa persona tiene vida eterna
y no vendrá a condenación. Ha pasado de muerte a vida. por
la persona que rechaza a Cristo. No tiene ninguna otra solución,
ninguna otra esperanza. Juan 3.18 dice que la ira de
Dios está sobre él, no va a estar, está sobre él. Y estos hombres
han rechazado a Cristo. Cristo tiene ira contra ellos.
Cristo está entristecido por la dureza de sus corazones. Y
esa dureza es mostrada con esta confabulación con el propósito
de destruir al Señor Jesucristo. ¿Cuáles son las implicaciones
de este pasaje para nosotros? O sea, ¿qué sacamos de aquí? Yo les dije la semana pasada
que Juan capítulo 1, 2 y 3 están llenos de títulos que se le dan
a Cristo, que son cristología pura, que muestran quién es verdaderamente
Cristo. Y lo que nosotros vemos aquí
en este pasaje, hermanos, especialmente en el versículo 28, que es parte
de esta unidad, Capítulo 2 versículo 23 al capítulo 3 versículo 6
es lo que se llama una unidad bíblica y ahí encontramos que
Jesucristo es el Mesías, que Él puede echar fuera demonios,
que Él sana a los enfermos, que Él limpia a los reprosos, que
Él perdona a los pecadores y en el versículo 28 afirma ser el
Señor del sábado. Hermanos, esto es lo que hoy
nosotros en día podríamos llamar que es una declaración audaz
o atrevida. Pero cuando alguien da una declaración
atrevida y cumple lo que dice acerca de esa declaración, no
se puede decir nada de él o de ella. Vamos a poner por ejemplo,
¿no? Ustedes quizás recordarán la
época del atleta Hussein Bol, el jamaiquino de los 100 metros.
Era un hombre que le gustaba hablar bastante, ¿no? Pero en
cada carrera respaldaba lo que decía con palabras. Y por más
que era una persona habladora y por más que algunos lo criticaban,
decían, pues sí, es bocón, pero respalda lo que dice con sus
hechos. A los judíos para ellos era sumamente audaz, era digno
de muerte que Jesucristo dijera que era el Señor. Sin embargo,
el Señor despalda con hechos. Vayan a Génesis capítulo número
2 en la lectura bíblica que tuvimos hermanos. En el versículo número
3. Vean lo que dice el versículo
3 y comparemoslo con Marcos 2, 28. Y bendijo Dios al día séptimo,
y lo santificó, porque en él reposó de toda obra que había
hecho en la creación. Aquí la pregunta es ¿Quién establece
el día de reposo? Y lo establece Dios mismo ¿no?
Lo establece desde el principio. No es Moisés, en la ley de Moisés,
es Dios mismo quien establece el día de reposo. Entonces si
Dios quien es El creador, el establecedor del día de reposo
del sábado es Dios. Cuando Cristo dice en Marcos
2.28, por tanto el Hijo del hombre es Señor aún del día de reposo,
Él está diciendo que Él es Dios. Y esta es una aseveración que
debe de provocar a los hombres adoración o burla, porque es
un lunático que está hablando. Él es Dios, por lo tanto merece
nuestra adoración. Sólo Dios es Creador y por lo
tanto sólo Dios puede ser Señor del Sábado. Y Jesucristo está
reclamando la prerrogativa para sí mismo, hermanos. Él está diciendo
eso. Hermanos, esto es lo que debe
de dominar nuestras mentes en esta mañana. Piense por un momento
que Dios crea de la nada. Crea todas las cosas con el poder
de su palabra y luego establece un día para descanso. Y Él es
Señor de la creación y Él es Señor de todo. Y si Él es realmente
el Señor y Él es nuestro Señor debería de llenar nuestros corazones
y nuestras mentes de paz. ¿No es así? Hermano, ¿qué problema
tienes? Que tu Señor, quien es el Señor
de la creación, ¿Quién es poderoso para hacer lo que Él quiera con
el poder de su palabra? ¿No podrás sustentarte en medio
de la tribulación? Por supuesto que sí. El problema
no es el Señor, el problema somos nosotros. Entonces Cristo está
declarando que Él tiene autoridad sobre la ley, que tiene autoridad
sobre todo. Recuérdense que en Éxodo 28 al
11 y en Deuteronomio 5, 12 al 15 está la declaración del día
de reposo. Entonces lo que vemos nosotros
aquí es que Jesucristo está haciendo un reclamo y el reclamo que Él
hace es que Él es Dios y por lo tanto Él demanda adoración
y obediencia. Y esa es la mentalidad con la
que usted y yo debemos de salir de este lugar. dándole al Señor
una completa adoración por eso le estamos cantando ¿no es así
hermanos? hermanos ya se dieron cuenta que cantamos al Señor
y ninguno de ustedes se escandaliza pero si yo me pongo al frente
y reemplazan el nombre de Jesús por el nombre de Ramón es abominable
eso hermanos porque no se le puede dar la gloria a un hombre
Pero darle la gloria y la honra a Jesús es lo más normal porque
Él es Dios. Entonces salimos de este lugar
reconociendo su señorío sobre nuestras vidas. Salimos de este
lugar reconociendo que usted y yo le debemos obediencia a
Cristo. en todo lo que nos dice, todo
lo que Él demanda de nosotros. Y aquí es donde sacan ustedes
su cuaderno de notas y anotan, estoy desobedeciendo este punto,
necesito ponerme a cuentas con el Señor. Aquí es donde nosotros
tenemos que escribir, tenemos que hacer una nota mental, tenemos
que sacar el teléfono y escribir una nota y esto es lo que tengo
que hacer esta semana. ¿Conoces quién es Jesús? ¿O no
lo conoces? ¿Estás obedeciendo lo que Jesús
demanda de tu vida cada vez que lees la Escritura? Hermanos, Jesucristo es el único
Salvador. No existe otro Salvador. Jesucristo
es el único que nos puede dar vida eterna y que nos ha dado
vida eterna a los que hemos confiado en Él. Y yo pregunto, en esta
mañana, si entre nosotros Hay alguien que se ha dado cuenta
por lo que hemos estudiado que Jesucristo no es su señor. Que él no o ella no está sometiendo
al señorío de Cristo para salvación. O quizás que los que lo profesamos
como salvador y que sabemos que hay algo en nuestra vida que
no nos estamos sometiendo en obediencia a él, hoy necesitamos
de someternos. Y quizás alguien puede decir,
no yo no estoy en desobediencia, que yo sepa, estoy obedeciendo
al Señor. Pero que tal si tu vida está dominada por la ansiedad,
por la preocupación. Si saben hermanos que es un pecado
vivir en ansiedad. Si saben hermanos que la escritura
nos dice, por nada estéis afanosos si no sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios. O sea, no te afanes, ora. Y el
que se afana y no ora no confía en Cristo. El contexto 4.4 regocijaos
en el Señor siempre. Otra vez os digo regocijaos,
siempre aún en los tiempos de dificultad. Hermanos, Cristo
es Señor en la abundancia, Cristo es Señor en la escasez. Nosotros padecemos la escasez
o la abundancia, pero Él es el dador de todo. Él es Señor, hermanos. No olvidemos jamás eso. Pongamos
nuestra confianza en Él. Recuerde el primer día en el
que él creyó en Él. Algunas jovencitas aquí de nuestra
iglesia se van a la universidad y están pensando ver el panorama
de cuatro años de estudios y que es abrumador el estudio. ¿Sabemos
eso, hermanos? Y yo ayer estaba hablando con
dos de ellas y les dije, si confiaste en Cristo para tu salvación,
puedes confiar en Cristo para todo. Porque lo que es imposible
para los hombres es salvarse a sí mismos. De ahí en más podemos
buscar soluciones a los problemas. Pero si Cristo nos salvó, si
le hemos confiado nuestra vida, la eternidad a Cristo, Cuánto
más no labremos de confiar para todas las demás situaciones de
la vida. Hermanos, los creyentes debemos de ser las personas más
felices del mundo, aún en medio de las dificultades. Debemos
ser esperanzados, llenos de optimismo, llorando pero con optimismo.
Me duele, está difícil, yo ya lo sé, pero confío en el que
puedo confiar, en mi Señor, en Jesucristo. El Señor en su misericordia salvó
a uno de ustedes hace muchos años, a mí también, hace más
de 30 años. No ha habido un día en 30 años
que yo haya experimentado infidelidad de parte de Cristo. Nunca. Él
ha sido bueno, Él ha sido misericordioso, Él ha sido fiel y sigue siendo
fiel. Él no puede negarse a sí mismo,
es su naturaleza. No es que tenga una época de
fidelidad. Ustedes y yo podemos tener épocas
de fidelidad, pero nuestra fidelidad no es perfecta. Cristo en sí
mismo Él es fiel. Esa es su naturaleza. No mejoren
su fidelidad, no disminuyen su fidelidad. Él es el fiel, Él
es el santo, Él es en el que podemos confiar en esta hora.
Entonces, confiémosle al Señor para hacer aquello que Él nos
demanda que hagamos. Confiémosle al Señor para que
Él supla aquello que necesita de ser suplido en nuestra vida.
Amén, hermanos. Oramos. Padre, gracias por este
tiempo que nos has permitido abrir tu palabra en esta mañana. Señor, yo tengo que admitir que
tu palabra me ha exhortado a mí en esta mañana. Y supongo que
ha exhortado a mis hermanos. Nos damos cuenta que tú verdaderamente
eres quien dice ser, eres el Señor. Y que por cuanto eres
el Señor, tú demandas de nosotros completa obediencia. Tú eres
digno de que nosotros confiemos en ti completa y totalmente.
Tú no mereces de parte nuestras dudas, sino una confianza total
y absoluta porque sabemos y vemos a través de tu palabra que tú
verdaderamente eres el Señor. Te damos gracias porque en tu
misericordia tú nos salvaste. Y abriste nuestros ojos para
poder verte por quien tú eres, el único suficiente Salvador
que nos ha dado vida eterna. Nos diste el perdón de nuestros
pecados, lo que realmente es imposible para cualquier hombre
de obtener por sí mismo o por medio de otros. Solamente por
Jesucristo se recibe el perdón de los pecados. Y por esa razón
ahora podemos confiar, como dice el apóstol Pablo, que si tú has
dado tu hijo para nosotros, por nosotros, cuanto más no nos darás
con él juntamente todas las cosas. Por eso Pablo exclama de una
forma segura, dice, por lo cual estoy seguro de que ni lo alto,
ni lo profundo, ni la muerte, ni la vida, ni el hambre, ni
la desnudez, ni la persecución, ni ninguna cosa sea visible o
invisible, porque habla de lo creado y de lo invisible, nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Es increíble,
Señor. Y aquí, este grupo de hombres
y mujeres que estamos reunidos, hemos puesto nuestra confianza
en ti. Y por eso te adoramos. Y rogamos que nos enseñes a ser
cada día obedientes. Estas cosas las pedimos y las
rogamos en Cristo Jesús, Padre. Amén.
Marcos 3:1-6. Mensaje #12
Series Marcos
| Sermon ID | 81822171643948 |
| Duration | 52:28 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 3:1-6 |
| Language | Spanish |
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