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Buenos días. Mateo capítulo 19. Es donde estamos
en nuestro estudio de la Palabra en esta mañana. Mateo 19. Así como cantamos, nuestro Salvador
está vivo. Por la gracia de Dios lo conocemos. Él camina entre Su iglesia. Tú eres Su iglesia. Y Él está
aquí con nosotros en esta mañana. Lo adoramos en Su presencia. Y hoy, nuestro gran Pastor nos
alimenta con Su palabra. Mateo capítulo 19, leemos del
versículo 23 hasta el 30. Entonces, Jesús dijo a Sus discípulos,
«De cierto os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de
los cielos. Otra vez os digo que es más difícil
pasar un camello por el ojo de una aguja que entrar un rico
en el reino de Dios». Sus discípulos, oyendo esto,
se asombraron en gran manera, diciendo, ¿Quién, pues, podrá
ser salvo? Y mirándolos, Jesús les dijo,
Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible. Entonces, respondiendo, Pedro
le dijo, He aquí. Nosotros lo hemos dejado todo,
y te hemos seguido. ¿Qué, pues, tendremos? Y Jesús
les dijo, de cierto os digo, que en la regeneración, cuando
el Hijo del Hombre se siente en el trono de Su gloria, vosotros
que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos
para juzgar a las doce tribus de Israel. Y cualquiera que haya
dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o
hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más y heredará
la vida eterna. Pero muchos primeros serán posteros,
y posteros primeros. Pedamosle a nuestro Dios por
su bendición en este tiempo de predicación. Padre, te damos
gracias por tu palabra perfecta y santa. El libro que está en
nuestras manos en esta mañana, del cual hemos leído, que vamos
a explicar y aplicar en este sermón, no tiene igual a ningún
otro libro en este planeta. Es tu regalo a nosotros. Es tu
revelación a nosotros. Es verdad desde el principio
hasta el fin. Aún los símbolos de puntuación
son parte tuya. son de parte de ti. Y por esta
razón tenemos confianza, tenemos ánimo acerca de todas las cosas
que tú nos presentas porque conocemos la verdad que tú nos has dado.
Y ahora le pedimos al autor de este libro, el Espíritu Santo,
que tome su espada en su mano y trabaje en nuestros corazones
en esta hora. Nos reunimos como tu iglesia, como tus ovejas.
los cuales te pertenecen a ti, y te pedimos que nos alimentes,
nos ayudes en toda forma que necesitemos ayuda. Y tenemos
en mente que hay personas aquí en este lugar que van a escuchar
este sermón que no te conocen. Y pedimos que en tu gracia y
misericordia hacia nosotros, pecadores, tú les abras los ojos
y les abras sus oídos y les des un corazón de carne en vez de
un corazón de piedra y que levantes hombres y mujeres de la muerte
espiritualmente y los unas con tu Hijo. Sálvalos, Señor. Y ayúdame
para dar expresión a lo que Tú me has dado. Y pedimos que Tú
obres en nuestros corazones de una manera que nunca vamos a
olvidar. Y pedimos que produzcas frutos que sean duraderos. En el nombre de Jesucristo te
lo pedimos. Amén. En Hebreos capítulo 11, el autor
del libro de Hebreos describe personas que van a heredar la
vida eterna. Y mientras él las describe, él
las describe en términos de fe genuina. Aquellos que heredarán
vida eterna son aquellos que tienen fe genuina. En el capítulo
11 de Hebreos, hace un resumen de lo que todo ese capítulo habla. En Hebreos 11, 13 al 16, dice, Conforme a la fe murieron todos
estos, sin haber recibido lo prometido, pero mirándolo de
lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros
y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen claramente
dan a entender que buscan una patria. Pues si hubiesen estado
pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían
tiempo de volver, pero anhelaban una mejor. Esto es celestial. Por lo cual Dios no se avergüenza
de llamarse Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad,
un pueblo que va hacia una mejor patria. para las cuales Dios les ha preparado
una ciudad. Estos son aquellos que murieron
en fe, dice este pasaje. Eso es algo que debemos tener
claro. Dios salva a pecadores a través de la fe, fe en su Hijo,
en Jesucristo. Solo hay un Dios, y este Dios es una trinidad.
Y hay un Salvador dado a la humanidad, el Hijo eterno que vino del cielo
que tomó una naturaleza humana para vivir bajo la ley de Dios,
muriendo como un substituto en la cruz, siendo levantado de
la muerte y ahora vive para siempre. Es fe en Jesucristo, en donde
la salvación se conoce. Es en unión con Jesucristo, en los que a través los hombres
y las mujeres pueden vivir para siempre con su Salvador. No hay
salvación aparte de fe en el Jesucristo de la Biblia. Y para
ser muy claro, en el mundo vamos a ver muchos Jesuces, pero el
único Jesús que es real es el Jesús de la Biblia. Efesios 2.8-9
dice, Porque por gracia sois salvos por medio de la fe. Y
esto no de vosotros, pues es don de Dios. no por obras para
que nadie se gloríe. La fe es a través de la gracia,
en Jesucristo solamente, y es a través de fe solamente, no
por obras, pero a través de creer en Jesucristo. Solo así podemos
ser salvos. Entonces, no nos sorprende que
el escritor del libro de Hebreos describe a estas personas que
van a heredar la vida eterna, que él los describa como personas
que murieron en fe. Y eso es muy interesante. Si
pueden ir a Hebreos 11, del versículo 13 al 16, lo que es interesante
de esta sección es cómo él describe a estas personas que murieron
en fe. Él está dando una descripción
de la fe genuina. Y lo primero que quiero que vean
es que esa es una fe que continúa. Lean ahí, murieron en fe. Su
fe continuó a través de su vida y murieron en esa fe también. Así que es una fe que no solamente
es un regalo de Dios, pero es una fe que es sostenida por Dios. ¿Y cómo los describe? a estos. Cuando Dios da fe, las personas
ven lo que antes no podían ver. Versículo 13, estos murieron
en fe sin haber recibido lo prometido, pero mirándolo de lejos y creyéndolo
y saludándolo, ellos vieron, ellos escucharon lo que Dios
prometió y con sus ojos de fe percibieron solamente lo que
pueden percibir creyéndole a Cristo. No lo ves con tus ojos físicos,
pero lo ves con tus ojos de fe, porque Dios lo dijo y tú lo crees. Y por eso es que tú lo ves y
lo puedes saludar, a pesar de que no lo hayas experimentado
todavía. Donde hay fe genuina, hay vista espiritual. Y donde
hay una fe genuina, no solamente hay personas que ven lo que no
podían ver antes, pero también buscan lo que no buscaban antes.
Versículo 14, porque los que dicen esto claramente dan a entender
que buscan una patria. Y si hubieran estado pensando en
aquella patria de donde salieron, ciertamente tendrían tiempo para
volver, pero anhelaban una patria mejor que es celestial. Buscaban
una patria celestial. bebían sus vidas viendo lo que
Dios había describido y buscando estas cosas. Buscando, persiguiendo
estas cosas. Eso es lo que la fe genuina hace. Y esto es describido también
en sus palabras. Sus voces dan a describir lo
que ellos esperan. El versículo 14, perdón, 13,
No solamente ven y saludan estas cosas de una distancia, pero
también confesan y confesando que eran extranjeros y peregrinos
sobre la tierra. Escuchen sus conversaciones,
escuchen sus expectativas, sus aspiraciones, lo que sale de
su boca, lo que refleja lo que hay en su corazón. Ellos reconocen
que esto es un tiempo temporal, nada más. Este no es mi hogar.
Somos extranjeros y peregrinos aquí, pero estamos buscando y
marchando hacia una patria celestial, una patria que es eterna, la
cual Dios nos ha preparado. Y el escritor de Hebreos expande
esto. En el capítulo 11, Da una descripción de un grupo
de personas que dicen estas cosas, pero Él expande esto hacia todas
aquellas personas que tienen fe. En el versículo 14, porque
los que esto dicen claramente dan a entender que buscan una
patria. Eso es lo que caracteriza a todos aquellos de los cuales
Dios nos avergüenza de llamarse Dios de ellos. Aquellos para
los cuales Dios ha preparado una patria. Así que tenemos fe
que salva. Hay una vista nueva. Hay una
aspiración nueva. Hay expectativas nuevas, aspiraciones
nuevas que tú expresas aún en tus conversaciones comunes. Ahora,
¿por qué pasa esto? Es porque Dios ha cambiado tus
afectos. y donde tus afectos han cambiado,
tus aspiraciones han cambiado también. Lo que verdaderamente
quieres ha cambiado, porque tu amor ha cambiado también. Lo
que tú amas verdaderamente ha cambiado. Tus evaluaciones han
cambiado también. Cuando el Señor salva a alguien,
no es que solamente has confiado en Cristo, pero también atesoras
a Cristo. Y todo lo que se encuentra en
Él, Es tu tesoro. Es lo que es más importante para
ti. Está al nivel más alto de tus prioridades. Eso es lo que
estás buscando. Eso es lo que quieres. Eso es
lo que estás siguiendo. Es lo que has puesto tu vida. Tú has puesto tus aspiraciones
en Cristo y todo lo que es prometido en Cristo. Mateo 13.44 dice,
«Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido
en un campo, el cual un hombre halla y lo esconde de nuevo,
y gozoso por ello, va y vende todo lo que tiene, y compra aquel
campo». El reino de los cielos es la
salvación, la vida nueva encontrada en Cristo. Cuando alguien escucha
el Evangelio, Y su corazón es abierto y ahora ve las verdades
de la salvación. Ahora esta persona encuentra
su tesoro eterno ahí y está dispuesto a venderlo todo para tener ese
tesoro que ellos han descubierto. Esa es la verdad que Jesús quiere darnos en esos
versículos de esta mañana. Él está enseñando a sus discípulos
acerca del sistema de evaluación de un hombre y mujer que tiene
fe genuina. Recuerden, Él acaba de tener una conversación con
un joven rico. Él le ofreció a este joven vida
eterna en sí mismo Así que todo lo que tienes dáselo a los pobres
y ahora sígueme a mí y tú tendrás tesoro en los cielos. Y la Biblia
dice que ese hombre se fue afligido. ¿Por qué? Porque él tenía grandes
posesiones. Versículo 22. Este joven valoraba
más sus riquezas que a Cristo. Él valoraba su tesoro terrenal
más que valoraba el tesoro que Cristo le ofrecía en ese momento. La Biblia dice que ese hombre
se alejó afligido. En una parte de su ser había
un deseo de seguir a Cristo, pero no al precio de lo que él
valoraba más. Él estimaba sus cosas de más
valor que a Cristo. Aquí está Cristo y lo que Él
promete, o tienes lo que ya tienes en esta tierra. Y ese hombre
determinó Él hizo una matemática espiritual y él determinó que
lo que él tenía vale más que lo que se encuentra en Cristo,
prometido por Cristo. Así que ese hombre se alejó,
afligido. Lo que eso significa es que este
hombre no tenía una vista correcta, porque si él hubiera verdaderamente
visto, él hubiera visto y hubiera buscado y hubiera seguido a Cristo,
y eso hubiera cambiado todo su ser, así como leímos en Hebreos
11. Ahora, no solamente el joven
está afligido, pero yo pienso también que Cristo está afligido
también. La Biblia nos dice en Marcos 10, 21, que Jesús amaba
a este joven, entonces Jesús, mirándole, le amó. y le dijo,
una cosa te falta. Anda, vende todo lo que tienes
y dalo a los pobres y tendrás tesoro en el cielo. Y ven, sígueme. Ese hombre se aleja. Él tiene posesiones terrenales,
pero su alma está en la quiebra. Y como aprenderemos en esta mañana,
los discípulos de Jesús hicieron lo opuesto. Ellos dejaron todas
sus cosas terrenales. para seguir a Jesús. Y ahora ellos son eternamente
ricos. Es esa realidad que es al revés.
De esto va a hablar Jesús en estos versículos. Él quiere que
reconozcamos qué es el tesoro verdadero y también que reconozcamos
qué es un milagro. Cuando alguien atesora a Cristo. ¿Cómo te explicas a ti mismo,
si tú eres parte de la iglesia genuina, si tú eres un creyente
verdadero, cómo te explicas a ti mismo? ¿Cómo explicamos tu fe
en Cristo? ¿Cómo explicamos lo que tú ves
y lo que sigues y lo que confiesas? acerca de la naturaleza temporaria
de esta tierra y lo que ahora persigues eternamente. ¿Cómo
lo explicas? No por ti mismo, pero por el
poder de Cristo, el poder de Dios. Dios explica a los creyentes. Dios explica a aquellas personas
que atesoran ese tesoro verdadero. Y eso es lo que Dios nos está
enseñando. Vamos a ver estos versículos bajo tres puntos.
Primeramente, el engaño del tesoro terrenal. Segundo, la salvación
por el poder divino. la salvación por el poder divino,
25 al 26, y tercer punto, el destino que coincide con el deseo
espiritual, del 27 al 30. Primero vean conmigo el engaño
del tesoro terrenal. Retrocedamos por un momento al
versículo 21. Jesús le dijo, Oye, si quieres
ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres,
y tendrás tesoro en el cielo. Y ven y sígueme. Oyendo al joven
esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Entonces Jesús dijo a Sus discípulos, De cierto os digo que difícilmente
entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo
que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que entrar
un rico en el reino de los cielos. Y quiero que noten, hay personas
que insisten que hay una distinción aquí entre el reino de los cielos
y el reino de Dios. Algunas personas piensan que
hay como una distinción entre estos dos reinos, pero yo quiero
que noten que él usa estos dos términos intercambiables. Son
la misma cosa, la misma realidad. No hay distinción aquí. De cierto os digo que difícilmente
entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo
que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que entrar
un rico en el reino de Dios. En ambos casos, Jesús está hablando
de la salvación y del tesoro eterno que se le prometió a este
joven. Jesús no solamente está reflejando acerca de su conversación con
este joven. Está en la mente de Jesús en
este momento, y al mismo tiempo está tomando esto como una oportunidad
para enseñarle algo a sus discípulos. Y vemos esto porque él da dos
frases que son enfáticas, que dicen básicamente, escuchen atentamente. De cierto os digo en el versículo
23. Otra vez os digo en el versículo
24. Jesús está diciendo, esto es
importante y quiero que aprendan algo de este encuentro que ustedes
presenciaron. ¿Qué es lo que Jesús está enseñando
después de este encuentro? Él está diciendo dos cosas. Primeramente,
la gente rica encuentra que es difícil entrar al reino de los
cielos. Reconozcan que esto no es solamente
una frase acerca de la salvación. Es más como una frase más observativa. Lo que quiero decir es que la
gente rica, él no está diciendo que la gente rica representa
una clase de pecador especial. Que la gente pobre es menos pecadora
que la gente rica. No. porque la gente pobre está
igual muerta espiritual que los ricos. La gente pobre necesita la gracia
misericordiosa de Dios, al igual que la gente rica también. Así
que cuando Jesús habla de la dificultad de estas personas
entrando al reino de los cielos, no quiere decir que los ricos
son una clase especial de pecador. Tampoco está diciendo que Dios
no salva a la gente rica nunca. Él no dice que los ricos nunca
entran al reino de los cielos. Él dice que ellos entran con
mucha dificultad, difícilmente. De todas las cosas, que las personas
en su condición muerta, cuando se les ofrece a Cristo
como tesoro, lo que la carne quiere aferrarse más que todo,
las posesiones terrenales, las riquezas terrenales, son una
de esas cosas y están muy alto en esta lista. Podemos decirlo
de esta manera, las riquezas terrenales compiten muy a menudo
con los valores eternos. O, hablándolo de una forma pues,
experimental, de lo que experimentamos, Podemos decir que los ricos tienen
más dificultad tomando a Cristo de mucho más valor que sus propias
riquezas. Ellos tienen dificultad viéndose
ese gran valor en comparación con sus cosas terrenales. Y cuando
Jesús enseña esto, lo que Él está diciendo es que las riquezas
terrenales no siempre son una bendición. Piensen en eso. Las riquezas terrenales no siempre
son una bendición. No podemos decirlo. Las riquezas
terrenales no deberían de ser siempre algo que tú deseas. ¿Es
verdad eso? ¿Tú reconoces eso? Y esto no es algo nuevo. No es
una verdad nueva. El Antiguo Testamento hablaba
de esto en Proverbios 38. vanidad y palabra mentirosa aparta
de mí. No me des pobreza ni riquezas. Manténme del pan necesario, no
sea que me sacie y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, urte y blasfeme
el nombre de mi Dios." Esto viene de un creyente. el cual dice,
yo reconozco que hay peligros únicos en la pobreza y en la
riqueza. Y Señor, Tú sabes lo que yo puedo
aguantar y de lo cual yo soy capaz, y yo quiero honrarte con
mi vida. Así que por favor no me introduzcas cosas y circunstancias
que me impiden ser fiel a Ti. Y si eso significa que yo no
tengo riquezas, las riquezas de alguien más, no me lo des.
Pero si tú sabes que yo no puedo aguantar una cierta pobreza,
tampoco me pongas ahí. Porque yo te quiero honrar, sobre
todo. Así que lo que Jesús está enseñando
aquí es que los ricos no tienen ninguna ventaja. Más bien, a veces puede representar
una desventaja, claramente. Dios ha salvado gente rica, por
ejemplo, Abraham o David. Estos dos tenían grandes riquezas.
Han habido personas ricas que han servido fielmente a Dios,
los cuales han sido bendecidos por Dios en lo material. También vemos en la Biblia que
Dios no es codo, por así decir, con nosotros, pero Él nos bendice
grandemente con muchas cosas. Las riquezas terrenales, la idea
de que estas cosas son una bendición eterna, eso es algo que no es
verdad. Las personas ricas tienen mucha
dificultad entrando al reino de los cielos. No siempre es
algo beneficial en lo espiritual. Y ahora vemos también que Jesús
dice que es más fácil que un camillo entre en el ojo de una
aguja. que entrar un rico en el reino de Dios. Él está diciendo
lo mismo, pero a un nivel más alto. Los ricos no solamente
encuentran muy difícil entrar al reino de los cielos, pero
lo encuentran extremadamente difícil. Él toma una frase muy
común donde la gente tomaba esto para decir que es casi imposible. Un camello entrando por el ojo
de una aguja es imposible. Es tal vez humoroso para llevar
su punto, para enfatizar su punto. Algo que se decía en esa cultura
para hablar de la imposibilidad, la casi imposibilidad de que
un rico entre al reino de los cielos. Es algo casi imposible que un rico
tenga esos valores eternos en comparación a sus propias riquezas. Ahora, ¿por qué estas riquezas
hacen esto tan duro? Casi imposible para entrar al
reino de los cielos. Bueno, esto es porque estas cosas pueden
crear un sentido falso de independencia, de independencia. Si tú tienes
dinero. Tal vez tú te pongas a pensar
que tú no necesitas a otros de la forma que otras personas necesitan
a otros. Te puedes convertir en algo,
alguien como muy independiente que solo se necesita a sí mismo.
Y eso al final lo que es es orgullo. Las riquezas nos permiten una
cierta influencia que otras personas no tienen, una independencia
que otras personas no tienen. Las riquezas también nos permiten
hacer cosas, a veces en el nombre de Dios, que no todos pueden
hacer. Así que hay esa tentación de
gloriarte tú mismo en lo que hacemos. Lo que Jesús quiere que los discípulos
vean es que nada de eso es, es de ser tomado como un
indicador de la aprobación de Dios. Eso es algo que, eso es algo
contra lo que Jesús está luchando en su día, lo que estamos luchando
nosotros en nuestro día. El pensar que yo, porque yo soy
bendecido en el ámbito terrenal, eso quiere decir que Dios está
placido conmigo. Para tomar eso más alto, hay
personas que piensan que esto es aceptación de Dios solo porque
soy rico. William Hendrickson escribe que
el Señor claramente quiere decir que para un hombre rico, en su
propio poder, tratar de trabajar o abrirse paso en el reino de
Dios es imposible. Tan poderosa es la influencia
que la riqueza ejerce sobre el corazón del hombre natural. Está
retenido por su encanto hechizante. y por lo tanto se le impide obtener
la actitud de corazón y mente necesaria para entrar en el reino
de Dios. Recuerden, Jesús ya enseñó esto,
que para entrar en el reino de Dios, tú debes ser como un niño.
Tú debes de humillarte. Tú debes confiar completamente
para entrar al reino de los cielos. Confiarás en Dios y en el plan que él tiene para
salvar a los pecadores, rechazando cualquier mentira que tú tal
vez tienes para entrar al reino de los cielos. ¿Te convertirás
en un niño, una persona que no tiene influencia ni recursos,
que completamente depende de Dios y confía completamente en
Dios y en su Hijo Jesucristo para salvación? Las riquezas tienen una forma
de convencer a las personas de que ellos no tienen tanta necesidad,
de que ellos no están tan desesperados, de que ellos no son tan débiles. ¿Por qué Jesús nos está enseñando
esto? Pienso que yo ya hablé de esto,
pero quiero enfatizar esto. Porque si hay personas que las
riquezas son una indicación de la aprobación de Dios y la bendición
de Dios sobre sus vidas. Cuando compartimos el Evangelio,
es vital que ayudemos a las personas a entender la diferencia entre
la gracia común y la gracia salvadora. A veces escuchas personas que
comparten el evangelio, o escuchas personas que están
en el evangelio y que hablan acerca solamente de sus riquezas
terrenales. Tú sabes que Dios bendice a muchas
personas en una forma terrenalmente que no va a entrar al reino de
los cielos. Dios da misericordia y bondad
sobre personas que no son sus hijos, que no han sido reconciliados
con él, que van a estar en el infierno. Él es bondadoso con
ellos y aún así va a echar su ira sobre
ellos para siempre. Eso está pasando ahora mismo
en este mundo. La gracia común la gracia de Dios y la bondad
de Dios para todo el mundo, aun estando ellos en rebelión contra
Él. El mundo se merece la ira de
Dios en este momento, pero aun así el sol salió, y en otro lugar
la lluvia está cayendo y los frutos están saliendo. Un mundo
en rebelión contra Dios, y aun así tu corazón está Se está moviendo. Tus pulmones están llenando de
aire y tu mente está trabajando ahorita. Dios está sosteniendo
tu vida y dándote muchas cosas bondadosas y comunicándote muchas
cosas bondadosas que tú no te mereces. Esa es la gracia común
de Dios. El creyente y el perdido viviendo
en el mismo mundo lleno de bendiciones. Solo porque tienes muchas cosas
terrenales, no quiere decir que seas salvo. Pero así piensan
muchas personas. Si yo no soy un hijo de Dios,
entonces, ¿por qué ha hecho tanto por mí? Yo le doy gracias a Dios. Yo le doy gracias al Señor. Tú
escuchas ese lenguaje muchas veces. Yo y el Señor tenemos un entendimiento.
Nos entendemos los unos a los otros. Si Dios no me ama de una forma
salvadora, entonces, ¿por qué me salvó de esta enfermedad?
Si yo no soy un hijo de Dios, entonces, ¿por qué ha bendecido
mi negocio en tal manera? ¿Por qué es que mis hijos están
saludables? ¿Por qué es que mi familia está muy cercana y tenemos
muchas bendiciones? ¿Por qué es que, entonces, no
soy un hijo de Dios? Hay personas que concluyen que
ellos son hijos de Dios solamente por lo que tienes en esta tierra,
no reconociendo que Dios es bueno, aun con las personas que no le
pertenecen a Él. Mateo 5.44 dice, Pero yo os digo,
amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, hacer
bien a los que los aborrecen, y orad por los que os ultrajan,
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos.
el cual hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover
sobre justos e injustos. Él también contó una historia
en Lucas 16, 19. Había un hombre rico que se vestía
de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.
Había también un méndigo llamado Lázaro, que estaba echado a la
puerta de aquel lleno de llagas y ansiaba saciarse de las migajas
que caían de la mesa del rico. Y aún los perros venían y le
lamían las llagas. Aconteció que murió el méndigo,
y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Y murió también
el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos,
estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham y a Lázaro en
su seno. Ven la imagen aquí. El pobre
está en el paraíso y este rico está en el infierno. Entonces él, dando voces, dijo,
Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para
que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua,
porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo,
Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida. Y Lázaro
también, males, pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran
cima está puesta entre nosotros y vosotros, de gran manera que
los que quisieran pasar de aquí a vosotros no puedan, ni de allá
para acá. Esto es para siempre. Y entonces le dijo, te ruego
pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo
cinco hermanos para que les testifique, a fin de que no vengan ellos
también a este lugar de tormento. ¿Podrías mandar a Lázaro? Y lo
resucites y lo mandas a mi familia para que mis hermanos no terminen
en este mismo lugar. Y Abraham le dijo, a Moisés y
a los profetas tienen. Oiganlos. Él entonces dijo, no,
padre Abraham, pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos,
se arrepentirán. Mas Abraham le dijo, si no oyen
a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno
se levante de los muertos. Por la autoridad de la Palabra,
si tú no conoces a Cristo, y si este sermón no te mueve a arrepentirte
y poner tu fe en Cristo, podríamos tener a Lázaro en este lugar
en este día, y tú aún así no te vas a convencer. Así es la la confiabilidad de
la palabra de Dios. Si tú no confías en la palabra
de Dios, tú no te convencerías si alguien se levantara de los
muertos. Tú no estarías convencido todavía. No te lleves llevar
por las riquezas de esta tierra. Este hombre joven se va afligido
con todas sus riquezas, y él se aleja de Jesús, habiendo sido
dado la oferta de tesoro eterno. Este joven no consideraba esta
oferta como igual. No seas tú también engañado por
los tesoros terrenales. Miren también aquí la salvación
por el poder divino. Versículo 25 Sus discípulos,
oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo, ¿Quién,
pues, podrá ser salvo? Y mirándolos, Jesús les dijo,
para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible. Lo que dice Marcos hace claro
que Dios está haciendo no solamente
una advertencia acerca de la dificultad de los ricos. No,
Jesús está haciendo una imagen de lo difícil que es para todos
nosotros entrar al reino de los cielos. Marcos 10, 23 dice, Entonces
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos, ¿cuán difícilmente
entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas? Los
discípulos se asombraron de sus palabras, pero Jesús, respondiendo,
Les dijo, hijos, cuán difícil es entrar en el reino de los
cielos a los que confían en las riquezas. Él dice, miren qué
tan difícil es entrar al reino de los cielos. No solamente para
los ricos. Los ricos entienden esto porque
ellos son asombrados grandemente por lo que dice Jesús. Mateo
usa dos palabras para describir su reacción. Y esas dos palabras
son palabras fuertes. La palabra expleso, lo que significa
ser llenado de asombro al punto de ser abrumados. Literalmente, como salirte de
tus propios sentidos, de tu propia mente, de lo asombrado que estás.
Después usa la palabra espadra, lo cual significa de una forma
extremada, grande. Ellos están extremadamente fuera
de su mente de lo asombrados que están. Él acaba de decir algo que los
mueve a su corazón, que los mueve en su corazón. ¿Por qué están
asombrados? Una posibilidad es que ellos
también estaban influenciados por el pensamiento de ese tiempo.
El pensamiento de que si tienes muchas riquezas, eso quiere decir
que tienes la aceptación de Dios. Pero ahora Jesús está diciendo
que es lo opuesto. Los ricos tienen algo casi imposible
en sus manos. Pero yo pienso que ellos también
ven que todos nosotros tenemos nuestras riquezas. Si las riquezas
del rico son como una barrera al reino de los cielos, entonces,
¿qué representan mis propias riquezas? ¿Qué es lo que yo tomo
como una riqueza? ¿A dónde está mi corazón? Y cualquier reflexión honesta nos dará a entender de que toda
persona, todo humano, tiene su corazón puesto en algo. ¿Qué
es lo que tú has hecho como riqueza en este mundo? Yo nunca me olvidaré
cuando el Señor me salvó. Yo sabía dónde estaba mi riqueza.
Esto era algo muy tonto. Era el deporte de béisbol. Ese
era mi tesoro. Y yo me acuerdo que el Señor
me trajo a ese punto donde O sea, yo no escuché una voz audible,
pero yo conocí la verdad. Si significa alejarme de este
deporte para seguir a Cristo, ¿lo harás? Y para ser salvo, la respuesta
debía de ser sí. No que me hago salvo por salirme
de un deporte, pero porque Jesús debe ser mi tesoro, donde hay
fe genuina, Los ojos son abiertos y Cristo vale más que todas las
riquezas de este mundo. Si tú puedes tener todo el mundo,
pero tú pierdes tu alma, ¿qué has ganado? Si una persona busca guardar
su propia vida, él la perderá. Pero si encuentra su vida en
Cristo, Él salvará su vida. Los discípulos hacen esa pregunta
aquí. Ellos hacen esta pregunta, entonces,
¿quién podrá ser salvo? Ellos no preguntan, oh, ¿cómo
se salvarán estos ricos? No, ellos preguntan, entonces, ¿quién
se podrá salvar? ¿Quién? La respuesta del Señor es muy
instructiva. Escuchen su respuesta. Dice, Jesús mirando alrededor
dijo a sus discípulos, Él les dijo, con las personas esto es imposible. Si vamos a explicar la salvación
por las personas, si vamos a explicar la regeneración por las decisiones
que la gente hace, entonces nadie se salvará. Para los hombres esto es imposible.
Si ponemos el evangelio delante de las personas, aquí está tesoros
eternos. Pierde tu vida. Dalo todo y acéptalo
a él. Deja atrás tus pecados. Deja
atrás tu orgullo y ven a Cristo. Si le das esa oportunidad delante
de los pecadores y les dices, aquí está, tú lo puedes obtener
si lo quieres, Nadie vendrá a Él. Todos nosotros somos como ese
joven rico pensando que él es rico, pero en realidad están
bancarrotos. Con los hombres esto es imposible,
pero gracias a Dios que Jesús no para ahí. Él dice en el versículo
26, más para Dios todo es posible. Y lo que Él les acaba de decir
es que la respuesta a la pregunta, ¿cómo alguien viene al arrepentimiento
de sus pecados y viene a Cristo? ¿Cómo explicamos esto? ¿Cómo
nos explicamos a nosotros los creyentes? ¿Cómo le explicamos a un joven
de 16 años que deja atrás lo que él toma
como riquezas para seguir a Cristo? ¿Cómo explicamos esto? De una
forma, el poder de Dios. No explicado por ti, explicado
por Dios. Es Dios el que salva a los pecadores.
Los pecadores no se salvan a sí mismos. La humildad necesaria
para ser salvos. La fe necesaria para ser salvos.
La nueva vista, lo que resulta en una evaluación nueva de lo
que es el tesoro y lo que no es el tesoro. Todo esto es dado
por Dios cuando Él salva a las personas. Dios produce el corazón. Dios da ese corazón que se aleja
de los tesoros falsos y se acerca al tesoro verdadero que es Cristo
Jesús. Dios da ese tesoro lleno de humildad
y fe, el cual se aleja de las cosas que lo alejarían de Cristo. Dios da ese deseo y la habilidad
de alejarse del pecado y acercarse a Jesús para la vida. Jesús le
da un mandamiento a todos. Siganme. Dios es el que da la
fe, el deseo y la habilidad para obedecer ese mandamiento. Nosotros
obedecemos el evangelio por el poder de Dios. Lo que eso significa
es que yo no soy salvo por mi seguimiento propio. No, yo soy
salvo por Cristo. Pero todos aquellos que son salvos
por Cristo lo van a seguir a Él. No es que yo determine en mi
propia fuerza y sabiduría de seguir a Cristo y después Él
me salva. No. Yo nunca lo hubiera seguido.
si no me hubiera dado Dios la habilidad, la humildad y la fe
para obedecerlo a Él, para abrazar a Cristo, para salvación. Y el hecho que yo lo sigo es
evidencia de que Dios me ha dado ese nuevo corazón y fe para hacerlo. Los hombres no se salvan a sí
mismos a través del Evangelio. No. Dios salva a los hombres
a través del Evangelio, dándonos fe en Cristo y levantándonos
a nosotros de la muerte y uniéndonos a Cristo. El Evangelio no viene
a personas vivientes, no. El Evangelio viene a personas
muertas. Ellos escuchan la voz de Cristo que abren sus ojos,
que les da un nuevo corazón. Y ellos vienen a abrazar ese
mensaje del Evangelio. Y a través de Cristo vienen a
vida eterna para siempre. Las riquezas te van a engañar,
pero solo el poder de Dios te va a salvar. Tú no debes ser
rico para ser rico. No, tus riquezas pueden ser diferentes
a las riquezas de este joven rico. Pero si solamente es por
ti, ¿quién va a ser salvo entonces? Nadie puede ser salvo. Esa es
la respuesta de Jesús. A través de los hombres es imposible,
pero por Dios todo es posible. Si tú eres un creyente verdaderamente,
Esto no es explicado por ti, es explicado por la gracia de
Dios. Si ves esto, di amén. Ahora el tercer punto. Vemos
el destino que coincide con el deseo celestial. Versículo 27,
entonces respondiendo, Pedro le dijo, he aquí, nosotros lo
hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué pues tendremos?
Y Jesús les dijo, de cierto os digo que en la regeneración,
Cuando el Hijo del Hombre se sienta en el trono de Su gloria,
vosotros que me habéis seguido también sustentaréis sobre doce
tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Y cualquiera
que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre,
o mujer, o tierras por mi nombre recibirán cien veces más, y heredará
la vida eterna. Pero muchos primeros serán posteros
y posteros primeros. Lo que Jesús acaba de enseñar
a los discípulos resulta en un reconocimiento muy asombroso.
Ahora, Pedro, como normalmente es el que habla por los discípulos,
reconoce algo. Y es que es impactante, es asombroso para
él. Porque él dice, cuando él le
dice, he aquí, le dice Pedro, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido. Lo que Pedro
aquí dice es que sí, es posible con Dios, porque eso es lo que
pasó en nuestro caso. Ese joven rico se fue, se alejó
con todas sus riquezas, con toda su basura. Pero nosotros, Señor,
mira, nosotros hemos dejado todo para seguirte a ti. Piensen en los 11. Ahora, puede haber una forma
falsa de esto, ¿verdad? Hay personas que se han empobrecido
por la religión falsa, ¿verdad? Y hay personas que han escuchado
el verdadero evangelio y se han empobrecido de una forma falsa. Por ejemplo, a Judas. Lo vemos
aquí. Pero los once discípulos genuinos
de Cristo, ¿a qué se aferraron en vez de seguir a Cristo? ¿Se
aferraron a su negocio de pesca en vez de seguir a Cristo? ¿Se aferraron a sus aspiraciones
políticas, como a Simón el cananista, que lo vemos en Mateo 10.4? Una persona que tenía un fanatismo
político, ¿se aferró a eso para seguir a Cristo? ¿Se aferraron
a su negocio de impuestos y de chantaje? Por ejemplo, Mateo,
el escritor de este libro, o a saqueo, otro ejemplo, ¿se aferraron a
estas cosas para seguir a Cristo? ¿Se aferraron a una vida de comodidad
y popularidad? No, ahora se van a burlar de
ellos. Los van a desechar, van a ser
desechados por la sociedad. Estas personas, estos discípulos
han dejado todo para seguir a Cristo. Ahora, no quiero decir que para
ser salvos, eso debe decir que ahora tienes que no tener ninguna
cosa material. No, lo que quiero decirles es
que estas cosas materiales no te tienen a ti. Sí, tú tal vez
tienes cosas materiales, pero las cosas materiales no te tienen
a ti. El que te tiene a ti es a Cristo, y tú tienes a Él como
tesoro sobre todas las cosas. Este es el tesoro que Dios produce
en un pecador que Él salva. En el caso de estos hombres,
ellos dejaron las cosas materiales para seguir a Cristo, y era verdad. Y Pedro responde a esta realidad
con una pregunta, y Jesús no lo regaña. Él dice, Pedro, ahora, ¿qué podemos
esperar ahora nosotros después de dejar todo esto? Versículo
27, ¿qué pues tendremos? Pregunta Pedro. Si lo pierdes todo para seguir
a Cristo, ¿qué tienes entonces? Y Jesús no lo regaña por esa
pregunta. Él contesta esa pregunta. Y lo que él le dice es algo que
debería de de aclarar nuestra mente en esta
mañana. Eso es lo que vas a tener en
el futuro. Lo que vas a tener en el futuro
va a coincidir con lo que quieres en el presente. Lo que vas a
tener en el futuro va a estar de acuerdo con los deseos de
tu corazón ahora. No vas a encontrar como algo
que no coincide o no está de acuerdo. Sus discípulos han evaluado
el tesoro eterno sobre el tesoro terrenal. Y el resultado de esto
es que ellos van a tener tesoro eterno ahora. En el versículo
21, Jesús le dijo, si quieres ser perfecto, anda, vende lo
que tienes y dalo a los pobres. ¿Y qué le promete a este joven? Que tendrás tesoro eterno. Y eso es lo que tienen los discípulos.
Su destino va a coincidir con sus deseos ahora. ¿Qué es lo
que le dice Jesús que van a tener? Primeramente, una nueva vida
en un nuevo mundo. Una nueva vida en un nuevo mundo. De cierto os digo que en la regeneración,
cuando todo sea nuevo, cuando todo sea hecho nuevo, cuando
todo sea nuevo, tú estarás ahí, una nueva vida
en un nuevo mundo. Y en ese nuevo mundo, van a estar
presentes con tu Rey, y tendrán responsabilidades en ese reino.
En la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en
el trono de Su gracia, vosotros que me habéis seguido también,
os sentaréis sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus
de Israel. Él le dice esto a los apóstoles.
Ellos tienen responsabilidades únicas en el reino, pero él hace
una expansión para todos nosotros. Vemos si a cualquiera que haya
dejado todas estas cosas, casas, hermanos, hermanas, padres, hijos,
tierras, eso es para todos nosotros. una nueva vida con nuestro rey
y teniendo responsabilidades en ese reino. Y después en el
versículo 29 que dice, dice que vamos a heredar una bendición
que no tiene valor de ser comparado con nada de lo que hemos perdido.
Todos, todos aquellos que han dejado casas o hermanos o hermanas
o padre o madre o mujer o hijos o tierras, Y eso es solamente como una lista
pequeña de todas las cosas que los fieles discípulos de Cristo
han perdido. A veces, eso es lo que las personas
pierden por su lealtad en Cristo. personas que han seguido a Cristo,
han sido sacados de sus casas, han perdido la aprobación de
sus familiares, aún de sus propios familiares muy cercanos, hermanos,
hermanas, han perdido sus hijos, han perdido sus posesiones, sus
tierras. Noten aquí, por mi nombre. No es algo general. Esto es algo
específico por el nombre de Cristo. ¿Qué nos dice a nosotros? Él
nos está diciendo que vamos a recibir 100 veces más. Simplemente quiere decir que nadie de los que han seguido
a Cristo han perdido todo. No. Los que hemos seguido a Cristo
hemos ganado todo. En Romanos 8.18 dice, Pues tengo
por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables
con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse,
porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la
manifestación de los hijos de Dios. Lo que has perdido en este
mundo tú ni lo mencionarás en comparación con lo que has ganado.
Segunda de Corintios 4.17, Porque esta leve tribulación momentánea
produce en nosotros una cada vez más excelente y eterno peso
de gloria. Primera de Pedro 5.1, Ruego a
los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también
con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante
de la gloria que será revelada. Colosenses 3.4 Cuando Cristo,
vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis
manifestados con Él en gloria. Cuando Cristo se ha revelado
en gloria, ¿vas a ser tú también revelado con Él? ¿Él es tu vida? ¿Él es tu tesoro? 1 Pedro 1.5 Dice de los creyentes que sois
guardados por el poder de Dios mediante la fe para alcanzar
la salvación que está preparada. Primera de Pedro 4.13 dice, si
no gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo,
para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran
alegría. Un día va a venir. que a pesar
de todos los padecimientos y sufrimientos en esta tierra que hemos sufrido,
va a haber un día en que Jesús se ha revelado y nosotros nos
vamos a gloriar con gran alegría, nos vamos a gozar con gran alegría. ¿Qué vamos a tener nosotros en
ese día? Tú tendrás gran bendición, un
reino y grandes responsabilidades que no se comparan con lo que
has perdido. Y también vamos a tener seguridad
en un mundo que nunca se va a acabar. Versículo 29, heredaremos la
vida eterna. Hemos heredado la vida eterna
ahora en una forma espiritual. En el momento en que tú conoces
a Cristo, tú tienes una vida nueva. Pero lo que tú conoces en tu
alma, un día lo vas a conocer también en el mundo. un solo
mundo bajo Cristo, su Rey, y tú revelado con él en gloria. Y ahora Cristo aquí termina con
una advertencia en el versículo 30. Cuando él dice, pero muchos primeros
serán postreros y postreros primeros. Este mundo va a tener un gran
cambio. Muchas personas que se piensan
ser grandes en este mundo, van a ser pequeños en ese mundo. Aquellos que piensan ser ricos
en este mundo, van a ser bancarrotos en aquel mundo. Y aquellos que
piensan ser nada en este mundo, van a ser apreciados por el Salvador
en ese mundo. 1 Corintios 1.26 dice, pues mirad,
hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios, según
la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, sino que lo
necio del mundo escogió dos para avergonzar a los sabios, y lo
débil del mundo escogió dos para avergonzar a lo fuerte y lo vi
del mundo, y lo menospreciado escogió dos, Dios, y lo que no
es para deshacer lo que es a fin de que nadie se jacte en su presencia. Todos aquellos que Cristo salva
reconocen esto, que tal vez sí tienes riquezas en este mundo,
pero tú reconoces que ellos no valen nada en comparación a conocer
a Cristo. Y tú estarías alegre de dejar
todas estas cosas si significara seguir a Cristo, cualquiera que
sean tus riquezas. Otra advertencia aquí. No imaginen que el futuro no
irá de acuerdo con los deseos presentes. El joven rico hizo
una decisión presente que si no llegó al arrepentimiento,
hubiera reflejado en lo eterno. Y los discípulos hicieron también
lo mismo. Ellos dijeron, hemos dejado todo, ¿qué tendremos entonces?
Tesoro eterno, les dice Cristo. Y eso es lo que me da temor a
veces. Que hay iglesias que piensan que van a amar el cielo cuando
no aman las cosas del cielo ahora. que vamos a hacer a Cristo la
prioridad en ese día, pero Él no es la prioridad ahora. Cristo va a ser mi tesero, mi
tesoro eterno, pero ¿es Cristo tu tesoro ahora? Hay un gran
engaño en el Evangelio, en las iglesias de hoy en día, que piensan que tienes una fe
genuina en Cristo, pero tu vida no va a cambiar. que no vas a tener un tesoro
y una prioridad que concuerden las dos. Tu futuro eterno va
a concordar con lo que tú tomes como tesoro ahora. Ahora le damos gracias a Dios
que nuestros deseos presentes no siempre reflejan la realidad
de nuestra salvación, ¿verdad? Dios te ha salvado, pero tú reconoces,
hermano y hermana, esa tensión en tus afectos. El reconocer esta verdad debe
de llevarnos de regreso a lo que nosotros sabemos que es tesoro
verdadero, Cristo. Yo haría esa decisión otra vez,
de dejar todo atrás por ti. Déjame hacer esa decisión nuevamente
esta semana, que tú eres mi tesoro sobre todas las cosas. Esa es
una manifestación del poder de Dios, produciendo y dando fe
genuina. al creyente el cual le has salvado,
a través de la fe en Jesucristo y sólo la fe en Cristo. Cree
en Jesucristo y tú tendrás tesoro en el cielo. Y la iglesia dirá,
Amén. Padre, gracias por la explicación tan clara
que nuestro Dios y Salvador Jesucristo nos ha dado a Sus discípulos
y a nosotros. Pedimos por aquellos que no conocen
a Tu Hijo que en este día desechen toda mentira y confianza engañosa
y pongan su fe en el Salvador Jesucristo para vida eterna,
y que puedan contar a Jesucristo como un tesoro eterno, por lo
cual venderíamos todo para tener a este gran tesoro, nuestro Salvador
Jesucristo. Dios, que podamos examinar nuestras
prioridades en nuestros corazones y que donde haya vida eterna y
donde esas prioridades no concuerden con esa vida eterna, yo te pido,
Dios, que nos examinemos a nosotros mismos verdaderamente y pongamos
nuestro afecto en ti completamente. En el nombre de Jesús. Amén. Este es el canal de subtítulos
en español de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
días. Este es el canal de Este es el canal de subtítulos
en español de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
días.
Domingo 6 de Agosto 2023 AM
Series Spanish Translation
| Sermon ID | 81723035201384 |
| Duration | 1:08:30 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Matthew 19:23-30 |
| Language | Spanish |
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