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El tema del mensaje en esta mañana
es los santos de Dios, los santos de Dios. Filipenses 4, 20 al
23, nos dice así la palabra del Señor. A nuestro Dios y Padre sea la
gloria por los siglos de los siglos. Amén. Saluden a todos los santos en
Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo
los saludan. Todos los santos los saludan,
especialmente los de la casa del César. la gracia del Señor
Jesucristo sea con el Espíritu de ustedes. Amén. Oremos al Señor. Padre bueno
y Dios, Tú te demoras en las alturas de los cielos en esta
mañana. Estamos aquí prestos para recibir
Tu Palabra. Pedimos, Señor, que Tú hables
a nuestros corazones. Tanto yo que he de exponer estas
palabras. como todos aquellos que han de
escucharlo. Pedimos que nuestros corazones
no sean insensibles a estas palabras, y que tu Espíritu Santo de manera
poderosa esté aplicando estas verdades a lo más profundo de
nuestro ser, y por ende nos lleve, oh Dios, a una transformación
radical, a un mayor deseo de consagrarnos, a reconocer nuestras
vidas como lo hemos visto aquí en Tu Palabra, que somos llamados
a ser santos y ante todo, Padre, que el resto del tiempo que nos
queda en esta tierra nosotros podamos vivir dando gloria, dando
honra a tu nombre. Esto te lo pedimos, Señor, en
el nombre de Jesús. Amén y Amén. Muy bien, entonces el tema del
pasaje final de Filipés se encuentra en la conocida de lo tantas veces
mal interpretada palabra Santo. El término se ha dejado de su
significado neotestamentario y ha adquirido toda clase de
connotaciones culturales y religiosas. Para algunos ha tomado un sentido
ofensivo y farisaico, como cuando le dicen tú quieres ser más santo
que otros. Esas personas no usarían bajo
ninguna circunstancia llamarse santos porque parecerían a sus
vistas personas ególatras, personas orgullosas, personas actanciosas. Otros piensan que los santos
son quienes realizan obras sobresalientes para el bien de la humanidad.
Para otros, el término santo evoca la imagen de una figura
misteriosa, de una figura celestial grabada en los vitrales de una
catedral católica romana. Gran parte de la confusión acerca
de los santos se origina en las enseñanzas, precisamente, de
la Iglesia Católica Romana. En la Teología Católica Romana,
un santo es alguien que gracias a su virtud ejemplar, gracias
a sus méritos, sus méritos, su devoción y sus logros religiosos,
ya ha sido exaltado al cielo. contrario a la mayoría de los
fieles católicos, quienes sólo pueden esperar entrar en Él,
en el Cielo, después de una prolongada estadía en el Purgatorio. Entonces,
dicha persona es elevada al rango de santidad mediante un decreto
oficial del Papa conocido como la canonización, y es considerado
un ejemplo cuya vida, la del santo, debe de ser imitada. Sin embargo, la canonización
de la Iglesia Católica significa mucho más que simplemente destacar
al santo como un ejemplo que debe de seguirse. Los santos
canonizados, según la Iglesia Católica, también son llamados
a ser venerados públicamente. Generalmente se acostumbran a
consagrar las iglesias en memoria de ellos, de esos santos, observar
un día de fiesta en su honor y celebrar misas por ellos. La iglesia católica también alienta
a sus miembros a apelar a los santos para que intercedan ante
Dios a favor de sus miembros. Por consiguiente, las oraciones
ofrecidas a los santos y sus estatuas y despojos mortales
son venerados. Según ellos. Adorados, ¿verdad?,
pero ellos dicen que son venerados. Según la teología católica romana,
los santos no sólo pueden interceder por los vivos, sino también por
los que están en el purgatorio. En la teología católica romana,
ese es un lugar de castigo, posterior a la muerte, que sirve para llegar
a merecerse el cielo. ¡Tremendo! Los católicos que
viven pueden entonces apelar a los santos para que intercedan
ante Dios por sus seres queridos que sufren en el furlatorio. Esa es teoría diabólica, ¿verdad?,
satánica, que no se encuentra en ninguna parte de las Escrituras.
No obstante, mis hermanos, según el Nuevo Testamento, y es por
eso que usted preste atención acá, porque lo otro solamente
es la manera de la que usted tenga una idea, si usted no fue
católico. En el Nuevo Testamento, un santo no es una religión eclesiástica
representada en un vitral de una iglesia, o inmortalizada
en una estatua, o canonizada por Roma. Un santo es alguien
que ha experimentado la fe salvadora en el Señor Jesucristo. De hecho,
mis hermanos, santo es el término predilecto del apóstol Pablo
para referirse a los cristianos. Y este término aparece alrededor
de cuarenta veces en sus epístolas. Alrededor de trece o catorce,
algunos dicen cuatro o catorce, incluyendo Hebreus, bueno. Ahí
un promedio estamos hablando de más de tres veces. Por ejemplo,
él se dirige a todos los creyentes en Filipos como santos, no solamente
aquí al finalizar, sino en el primer versículo de esta carta. También en Romanos, capítulo
1, 7. En primera de Corintios, capítulo 14, verso 33. En segunda
de Corintios, 1, 1. En Efesios, 1, 1. En Colosenses,
1, 2. En Hebreos, que bueno, no sé
si fue Pablo, pero por lo menos el autor también lo menciona,
en Hebreos 13, 24. Pablo se dirigió incluso, oiga bien, a los miembros
de la iglesia en Corinto, que era una iglesia conflictiva,
que era una iglesia pecadora, como los santificados en Cristo
Jesús, llamados a ser santos. Eso está en Primera de Corintios
1, 2. Un santo, mis hermanos, no es un superhéroe en la fe,
sino alguien que tiene vida eterna en Cristo Jesús. Es alguien quien
brilla la luz de Cristo. Entonces, en esta parte final
de su carta, de la carta del apóstol Pablo a los filipenses,
que también fue escrita de su puño y letra, ¿verdad? No utilizó
un amanuense, como algunas de sus cartas, Pablo les recuerda
a los filipenses en su momento, pero también a nosotros como
iglesia en este momento, nuestra identidad como santos. Y nosotros
vamos a ver el carácter de los santos. Y nosotros vamos a ver
brevemente en estos cortos versos la adoración de los santos, la
comunión de los santos, el gozo de los santos y las riquezas
de los santos. ¿Están listos para ello? Vamos
bien, vámonos con el primero, el carácter de los santos, eso
está en el verso 21, me brinqué el 20 porque yo eso lo voy a
mencionar un poquito más adelante, pero por favor váyase al verso
21 y al verso 22, ahí manténgase, ahorita vamos al 20. el carácter de los santos. En
la definición de esta palabra en griego, agios, o que se traduce
como santo, o agioi, que es santos, está implícito el carácter o
la naturaleza de los santos. El término puede traducirse como
los apartados, los separados, los santificados, o quizás mejor,
como mencionó el nombre, claro está, los santos. Y también se
emplea en el Nuevo Testamento para hablar en algunas ocasiones
de los ángeles escogidos. Por ejemplo, en Marcos 8.38,
en Lucas 9.26, en Hechos 10.22, en Apocalipsis 14.10 y ante todo se habla también de
Dios y es que precisamente lo que nosotros hemos estado cantando
durante gran parte de los himnos que hemos entonado en esta mañana
en Marcos 1.24, Lucas 1.49 y varios más pasajes que usted puede encontrar
fácilmente en una concordancia, buscándolo allí. Entonces, la
santidad de Dios es la completa y absoluta separación del pecado,
cuando nosotros leemos acerca de la santidad de Dios. Entonces,
por consiguiente, un santo es alguien que ha sido separado
del pecado para Dios con un propósito santo. Pero lo importante que
yo veo aquí, en este verso, es que cuando Pablo manda saludo,
en el verso 21 él dice, saluden a todos los santos, ¿en qué?
En Cristo, Jesús. Eso corresponde a la esfera espiritual
donde la santidad es una realidad. Los santos son los que están
en Jesucristo. Esa es una realidad exclusiva
del cristianismo. Los seguidores de otras religiones
del mundo, por ejemplo, no consideran que están unidos al fundador
de su religión, sino que se limitan a seguir sus enseñanzas. En cambio,
los cristianos no sólo creen que Cristo vivió, murió, resucitó,
ascendió al cielo, vendrá otra vez, sino que también están unidos
ahí de una forma vital, una unión vital, una unión de vida o muerte. Y hay varios pasajes que nos
hablan acerca de eso. Por ejemplo, en Romanos 8.1,
Romanos 16.11, Primera de Corintio 1.30, Segunda de Corintio 1.21,
Segunda de Corintio, Capítulo 5, Verso 17, un pasaje del nuevo
mundo que al principio del mundo está en Cristo, ¿verdad? Esa
es la unión vital, nueva criatura es, ¿verdad que sí? Las cosas
ya pasaron, Muy bien. Entonces, por esa razón los santos
pueden decir juntamente con el apóstol Pablo, con Cristo estoy
juntamente crucificado y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí. Y lo que ahora vivo en la carne,
lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó
a sí mismo por mí. Entonces, por medio de su muerte
sacrificial en la cruz, Jesucristo aparta a los creyentes para Dios
y los hace Cuando ahora los hebreos afirman,
Hebreos capítulo 10 verso 10, por esta voluntad hemos sido
santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo una
vez para siempre. alabado sea el nombre del Señor.
El bautismo, por ejemplo, simboliza la unión del creyente con Cristo
en su muerte, en su sepultura y en su resurrección. Eso nos
dice Romanos, capítulo 6, verso 3 al 4. Así que todo creyente
es un santo porque todo creyente está separado del pecado para
consagrarse a Dios por medio de la fe en Jesucristo. Entonces, al llamar a los filipenses
santos, Pablo les recordó que ellos debían de vivir como quienes
han separado, quienes han sido separados del pecado para vivir
en justicia. Amén. Entonces, aprenda eso,
mis hermanos. Aprenda eso. No puede ser usted
cristiano si usted no vive en santidad. Ese es el carácter
de los santos, ¿verdad? viviendo apartado para Dios,
consagrado para Dios. Lamentablemente en nuestro tiempo
eso se ha perdido, eso no se enseña y lamentablemente hay
un movimiento dentro del mundo secular, artístico, donde cualquier
persona puede decir que es cristiana y vive como un impío. y viven
cantando canciones de adulterio, canciones de infidelidades. No se es posible así. No se es
posible. Ellos podrán decir que son cristianos,
pero realmente su vida dista mucho de lo que realmente enseñan
las palabras de Dios. Primero, número dos, también
tenemos que ver acá la adoración de los santos. Ahora sí nos vamos
al verso 20. A nuestro Dios y Padre sea la
gloria por los siglos de los siglos. Amén. Esto es un himno
triunfal. Este himno triunfal de alabanza
es una muestra de la adoración de los santos. Los santos no
son personas que deban ser adoradas, sino son personas que adoran. La adoración caracteriza a los
redimidos y Pablo empieza el último pasaje de Filipenses con
una doxología. La palabra doxología viene de
dos palabras griegas, doxa, gloria, y lodos, palabras. Así que una
doxología es una palabra acerca de la gloria, una explosión de
alabanza y adoración que da honra y gloria a Dios. Alabanza y gloria a Dios. Breve
este verso, ¿verdad? Pero está exaltando a Dios, como
algunos signos, ¿verdad? Son cortitos, pero llevan el
mensaje. En las Escrituras, las doxologías
son las respuestas apropiadas ante la verdad doctrinal. Y ésta surgió del superabundante
gozo del apóstol Pablo por las excelentes verdades que Dios
le había inspirado a escribir en su carta. La verdadera adoración
fluye de la verdad divina. no de los sentimientos, primero
la verdad divina. Claro, afecta a los sentimientos,
pero primeramente de la verdad divina. Y por esa razón el apóstol
Pablo ha dicho una serie de cosas y dicen ¡Wow! ¡Cuántas palabras
han habido aquí inspiradas por el Espíritu Santo! Y por esa
razón él dice, a ese Dios, a ese Dios y Padre de gloria por los
siglos de los siglos, sea nuestra alabanza. Por ejemplo, en Efesios
En Efesios, el apóstol Pablo, después de tres capítulos de
abundante verdad doctrinal, Pablo, en un momento, prorrompe en una
doxología de alabanza y adoración. En Efesios, capítulo 3, verso
20 a 21, ahí hay una adoración a Dios, una doxología a Dios.
Se los voy a leer, dice así, y aquel que es poderoso para
hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos
o entendemos según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria
en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los
siglos de los siglos. Una doxología es también una
respuesta apropiada a todo lo que Dios ha hecho por los creyentes. En gratitud, por ejemplo, por
el precioso don de la salvación, Pablo escribió a Timoteo, es
una sorrilla cuando él dijo, por tanto, al rey de los siglos,
inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria
por los siglos de los siglos. Si usted se habrá dado cuenta,
casi todas, no todas, todas las doxologías terminan con esa palabra
hebrea. ¿Qué significa? ¿Cómo es? ¡Así sea! Por ejemplo, Judas. Judas también escribió, el hermano
de Jesús, no Judas Iscariot, el hermano de Jesús que escribió
su carta. Judas escribió una doxología de alabanza por la
seguridad eterna de los creyentes. Judas 24 y 25. Una cartita cortita,
porque ahí termina. solo capítulo. Y él terminó de
la siguiente forma. Y aquel que es poderoso para
guardaros en caída y presentaros sin mancha delante de su gloria,
con gran alegría, al único y sabio Dios nuestro Salvador, sea gloria
y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Pablo identificó primero el protagonista
de su doxología. ¿Quién es el protagonista? Nuestro
Dios, aquí en Filipenses. Venimos a Filipenses. El Dios
a quien adoran los cristianos, el único Dios viviente. Juan
capítulo 5, verso 44, lo describe como Dios único. Jesús en su
oración en Juan 17.3 dice como el único Dios verdadero. Romanos 16.27 al único y sabio
Dios. Al igual que en 1 Timoteo 1.17
y también en Judas 25 que acabamos de leer. El pronombre que Pablo
utiliza en este verso 20, nuestro. subraya la relación personal
de los creyentes con él. Usted sabe una cosa, nosotros
debemos de adorar al Dios verdadero en una comunión personal e íntima. Si usted se pasó la semana entera
y oye que usted viene a recibir esto, no lo va a recibir. de la misma forma como si usted
pasó algún tiempo en oración y en comunión con Dios durante
la semana. Es nuestro Dios. Es nuestro Dios. Como yo le he estado diciendo
en otras ocasiones, la actitud permanente de adoración a Dios
es lo que caracteriza a los verdaderos creyentes. Es lo que caracteriza
a los verdaderos creyentes. El objetivo de la redención es
convertir a los hombres en adoradores. Jesús le dijo a la mujer samaritana
en el pozo de Zical que la hora viene y ahora es cuando Los verdaderos
adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque
a tales adoradores el Padre busca que le adoren. Entonces no se
puede adorar al Dios verdadero en ignorancia. Yo puedo decir,
yo voy a adorar a Dios de cabeza cantando en el medio del sol.
y me voy a sacrificar grandemente por esa adoración, pero es una
adoración que Dios no va a recibir, porque Dios no la ha ordenado,
Dios no la ha mandado. Entonces es imposible adorar
a Dios si no se sabe quién es Él. Dios tampoco quiere adoración
basada en la ignorancia. En Oseas, capítulo 6, verso 6,
Dios declaró, porque me deleito más en la lealtad, o la misericordia,
como dice la otra versión, que en el sacrificio, y en el conocimiento
de Dios que en los holocaustos. Como también Jesús declaró en
Juan 4.24, Dios es espíritu y los que le adoran deben de adorarle
en espíritu y en verdad. Entonces, la adoración ignorante
es inaceptable por Dios, porque eso constituye un tipo de idolatría. La idolatría no es sólo adorar
dioses falsos, sino abrigar pensamientos acerca del Dios verdadero que
son falsos e indignos de él. Eso también es idolatría. Por
esa razón, cualquier persona puede caer en un estado de idolatría
sin tener una imagen colgada en su casa. Amén. Muy bien. alabado sea el nombre del Señor,
gloria sea el nombre de Cristo. El único remedio en contra de
esa clase de idolatría en la iglesia y en los individuos es
considerar el conocimiento de Dios como el objetivo primordial
de su vida. Cuando usted no puede adorar
porque yo siento adorar de esta forma. Ese es el error que ocurre
en muchas iglesias en nuestros tiempos. Se llevan de los sentimientos. Yo no siento hacer esto, yo siento
hacer aquello. O yo siento hacer lo otro. Y
usted ve cuántas cosas aparecen en nuestros tiempos en muchas
iglesias. Precisamente porque son ignorantes. O sea, los que
creen en una doctrina centrada en el hombre no pueden ser adoradores,
obedientes. Y eso es lo que se da en muchas
clases, en muchas ileses, perdón. Una segunda verdad acerca de
Dios que se desprende de la doxología de Pablo, en este verso 20, yo
le pregunto no haya cerrado su biblia, es que Él es el Padre
de los creyentes. En el Nuevo Testamento Dios es,
ante todo, el Padre, claro está, del Señor Jesucristo. Un hecho
del cual dio Jesús testimonio al llamarlo y comunicarse con
él como mi padre, cerca de cuarenta veces en los cuatro evangelios.
Entonces, este hecho es una prueba de la deidad de Cristo. Él y
el Padre comparten la misma vida, la misma deidad, la misma esencia.
Pero sin embargo, Pablo tiene aquí en mente la verdad de que
Dios también es el padre de los creyentes. el padre de los creyentes. A diferencia de los paganos que
se acercaban con temor a deidades amenazantes e indiferentes, los
creyentes adoran al Dios que los ama como a sus hijos. Eso
es un privilegio que nosotros tenemos. Es un privilegio que
usted debe de saber, que usted tiene y que no tiene todo el
mundo. Porque ese es el error que hay en nuestros tiempos pensar
que todos somos hijos de Dios. a los que le recibieron, a los
que creen en su nombre, les dio el derecho de ser llamados hijos
de Dios. Entonces, nosotros como creyentes,
quizás en un momento dado se nos escapa Y al contemplar a
ese Dios en majestad y en gloria quizás pudiéramos pensar que
es imposible nosotros acercarnos a ese Dios admirable, a ese Dios
majestuoso, a ese Dios glorioso. Pero acuérdense, tenga pendiente
que Él es ante todo nuestro Padre. Y yo estoy seguro que si por
ejemplo, bueno el Presidente de Estados Unidos que tiene un
niño pequeño Ahí no hay protocolo para el
acercarse a su papá. Todo el mundo puede tener limitaciones,
todo el mundo tiene que seguir un protocolo. La frase por los siglos de los
siglos, eso indica el alcance de la adoración de los creyentes.
Por los siglos de los siglos. La adoración de los santos no
se limita a esta vida. Cuando nosotros partamos de esta
Tierra, vamos a seguir adorando a Dios por toda la eternidad
en el Cielo. Si a usted se le hace difícil
adorar a Dios en esta vida, yo no sé por qué usted quiere ir
al Cielo. Porque en el Cielo usted solamente va a adorar.
En el Cielo usted va a estar un tiempo de comunión perpetua,
claro estamos abejados, eso sí. Ese es el único inconveniente,
gloria a Dios, que nos vamos a tener en aquel entonces. Y
a esa gloriosa verdad, de los siglos, Pablo sólo puede añadir
la afirmación confesional. ¡Ay, bien! Así sea, así sea. ¡Ay, bien! Número tres, la comunión
de los santos, verso 21, volvemos al verso 21. Saluden a todos
los santos en Cristo Jesús. Los hermanos que están conmigo
los saludan. Todos, verso 22, la parte A, todos los santos
los saludan. La triple mención de Pablo, de
la palabra saludar, evidencia, mis hermanos, un fuerte lazo
de comunión. con estos muchachos, con esta
su amada iglesia. Al finalizar su carta para ellos,
Pablo expresó su amor por los miembros de esta congregación
en esta ciudad de Filipos y esa preocupación por su bienestar
espiritual. Esta amonestación principalmente
era para los líderes de la congregación, cuando se lo dirige principalmente
en el capítulo 1, verso 1, de que ellos recibirían esta Carta
de Epafrodito. Pero el apóstol les encomendó
saludar de su parte a los miembros de la congregación y reafirmarle
su amor y preocupación por ellos y por su bienestar espiritual. Y el hecho de que el apóstol
Pablo envió su saludo a quién, ¿a cuánta gente fue? A todos,
¿verdad? Dice a todos. Deja entrever que
cada uno de los santos era merecedor de su afecto y cuidado. No deben de existir favoritismos
en la iglesia. No deben de existir. Porque para Dios no hay acepción
de personas. Eso fue lo que el apóstolo había
dicho en el capítulo 2, verso 2, que completaran el gozo que
él tenía sintiendo lo mismo ellos, sintiendo lo mismo, teniendo
el mismo amor unánime, sintiendo una misma cosa. Todos los creyentes
son santos, y cualquier jerarquización en el cuerpo de Cristo es contraria
a la voluntad del Espíritu de Dios. Todos los aceptos en el
amado Hijo de Dios deben de ser aceptados por los amados hijos
de Dios en la iglesia. Todos los creyentes son los que
son a los ojos de Dios únicamente por su gracia. Entonces hay que
olvidarse de eso de estar besando los pies al Papa, que lo haga
así, para que sea un ejemplo. Pero también esto de que hay
que tomar en cuenta que viene en un giro, que hay que tener
respeto y hay que dar la mejor comida en un giro. El interés
de Pablo por los individuos refleja el del Señor Jesucristo. Aún
cuando Jesucristo estaba rodeado por grandes multitudes, Él era
consciente de los individuos y sus necesidades. Le doy un
ejemplo. El caso, la historia de la mujer
de flujo de sangre. Dice que la multitud le apretaba,
le apretaba, ¿verdad? Todo el mundo que allí está cerca
del maestro. Que había una mujer que había
padecido por 12 años, de este flujo de sangre. Y en medio del
apretamiento de la multitud, ella en gran fe decía para sí,
si sólo tocar el borde de su manto, seré. No es tanto que ella decía, seré
sano. Oiga bien, ella dijo, seré salvo. Se ve salva. Y dice que cuando
así lo hizo, instantáneamente la fuente de su sangre se secó
y sintió en el cuerpo que ella estaba sana de aquel azote. Y luego dice la palabra de Jesús
conociendo que de él mismo había salido poder, volviéndose a la
purtitud de Dios, ¿quién le ha tocado? Era purtitud de Dios,
pero todo el mundo le está tocando. ¿Cómo es posible que tú preguntes
que quién te ha tocado? Él miraba alrededor para ver
quién había hecho esto. Además, Pablo ilustró el tema
del afecto igualitario para todos los creyentes al mencionar que
los hermanos que estén conmigo los saludan. Y entre esos hermanos,
los colaboradores cercanos de Pablo a quienes distinguía defectos
de creyente se incluyen algunos de los nombres más ilustres de
la iglesia primitiva. Estaba Timoteo, el amado hijo
en la fe, que era protegido de Pablo. Estaba el Bafrodito, que
también estaba con el apóstol Pablo en el momento de escribir
su carta. Estaba Tíjico, quien llevó la carta a los efecios,
a los colosenses y a Filemón, Y pudo también haberlo acompañado
en ese momento Aristarco, otro compañero de Pablo por mucho
tiempo. Entonces, pudo haber conformado ese grupo que él menciona,
los hermanos, me saludan, ese grupo de personas, líderes, vamos
a decir, líderes de la gran comunidad que se estaba levantando. Y a ese grupo de creyentes, Pablo
les llama los hermanos. No le ponen títulos. no le pone
título, le llaman los hermanos. Entonces la comunión de los santos,
mis hermanos, es un vínculo sin jerarquías, sin jerarquías. Ninguno de los
más destacados colaboradores de Pablo exigían sus méritos
ni tomaban para sí títulos eclesiásticos. El hecho de poseer dones excepcionales
y de ser usados por Dios no los hacía no los hacía superiores
espiritualmente. Incluso Pablo se consideraba
el más pequeño de los apóstoles. Pablo se consideraba el primero
de los pecadores. Si usted no me cree eso, busque
1 Corintios 15, 9. Busque 1 Timoteo 1, 15 y 16.
Y usted verá como el seriente identificaba Entonces, el conjunto de creyentes
de la iglesia de Roma, también envió su saludo, como lo indica
la frase, todos los santos, ¿qué hacen todos los santos? Verso 22, la primera parte. ¡Los
saludan! Si bien poseían diferentes dones
y demostraban diferentes niveles de fidelidad y madurez espiritual,
eran iguales a sus hermanos más. El mayor gozo de los santos,
mis hermanos, es ver que los pecadores ponen su fe en Cristo.
En Lucas capítulo 15, Jesús por las que ilustran la salvación.
La primera relata la historia de un hombre que se goza al encontrar
la oveja perdida, Lucas 15, 5 a 6. Y la segunda, de una mujer que
se goza al encontrar una moneda perdida. Ambas muestran el gozo
que experimentan los creyentes al ver que los pecadores reciben
la salvación. En Hechos 15 también habla acerca
de eso, cuando Pablo y Bernabé contaban la corrupción de los
gentiles, y dice ahí en Hechos que causaba gran gozo a todos
los hermanos. Entonces, cuando hace la alusión
de Pablo a los de la casa de César, era especialmente significativa
para los filipenses, ¿por qué razón? En primer lugar, porque
Filipos era una colonia romana. y sus habitantes eran ciudadanos
romanos. Y debido a esa estrecha relación
con Roma, es posible, es posible, que los filipenses conocieran
algunas familias, algunos miembros de la casa de César. No solamente
los miembros de la familia estaban incluidos en la casa de César,
sino que generalmente eran todos los que estaban bajo el servicio
de César. No necesariamente eran familiares
de César, del César en ese momento. Posiblemente eran los que limpiaban,
los mayordomos eran los que estaban allí, en la casa de César. Por esa razón, había gozo. ¿Por qué? ¿Por qué ustedes creen
que había gozo en el apóstol Pablo a hacer mención de lo de
la casa de César? porque el Evangelio estaba llegando.
Estaba llegando a la misma casa de un emperador malvado, un emperador
idólatra, y el Evangelio hasta allí había llegado. Incluso cuando él habla, en el
capítulo 1, verso 13, habla acerca de la guardia pretoriana, Es decir,
la guardia también habían sido guiados por Pablo a la fe en
Cristo. Por esa razón, alabamos al nombre
del Señor de que había el babel cejoso dimensional especialmente
de la casa del César. Porque aún en el César, en la
casa del César, el Evangelio está llegando. Está llegando. a pesar de que
era un emperador malvado, muchas almas se habían entregado al
reino de Cristo. Y el gozo de los santos, ¿ustedes
saben lo que es? ¿Cuál es el gozo de los santos?
Ver que otros son rescatados del oscuro abismo del pecado
y traídos a la salvación en Cristo Jesús. Pero eso es solamente
el gozo de los santos, el que no es santo no puede tener ningún
gozo porque no sabe en qué está, no sabe en qué pie está parado. Número 5. La riqueza de los santos. Verso 23. ¿Quién me lo puede
leer de allá atrás? Por favor. Ya. Verso 23. Allá atrás. Estaba medio ahí, ¿verdad? Estaba tan atrás, pero está bien.
La gracia del Señor Jesucristo sea con el espíritu de ustedes,
¿así? Ahora Pablo completa el círculo.
Él empezó su carta deseándoles gracia a los filipenses. Filipenses
1, 2. Comenzó ahí. Y la concluye de igual forma. El apóstol finalizó todas sus
cartas invocando la gracia sobre sus lectores. Si usted no me
lo cree, le hace todas las cartas, por lo menos los últimos versos,
de todas las cartas del apóstol Pablo y usted se va a dar cuenta
que es así. Le voy a decir un secreto a usted,
por si no lo sabía. Lo que más necesitan los creyentes,
lo que más necesitamos nosotros en esta iglesia es gracia. de la gracia que viene del Señor
Jesucristo. Gracia es el favor inmerecido,
es el amor desinteresado de Dios en Cristo que atrajo a los creyentes
a la redención. La obra de gracia de Dios en
la vida de los creyentes va a continuar hasta su glorificación. Lo único
que garantiza de que yo voy a ser cuidado y preservado hasta que
yo me muera o hasta que Cristo venga es la gracia de Dios. Lo único que garantiza que usted
va a permanecer firme en el camino de Dios y que Dios va a cumplir
su obra perfecta en usted es la gracia de Dios. Es la gracia
de Dios. Mis hermanos, los creyentes no
sólo son salvos por gracia, sino que también son sustentados por
gracia. Los creyentes no solamente recibieron
gracia al convertirse, sino que también son guardados por gracia. son fortalecidos por gracia,
son santificados por gracia, somos preparados por gracia. Nosotros como creyentes, usted
como creyente depende constantemente del perdón, del consuelo, de
la paz, del gozo, de la valentía, de la instrucción que viene por
medio de la gracia divina. Esta vida cristiana solamente
se vive por la gracia de Dios. Y esa gracia se recibe por medio
del Señor Jesucristo, como nos dice este pasaje. Hermanos, al
llegar a la conclusión de esta epístola y de este mensaje, nosotros
podemos ver que Jesucristo es el tema de esta epístola. Jesucristo se menciona casi cuarenta
veces en apenas cuatro capítulos. Cuatro capítulos. Pablo se describió
a sí mismo como un ciego de Jesucristo. Uno a uno. Se describió a los
filipenses como a los santos en Cristo Jesús. En el verso
uno también. Su cautiverio del apóstol Pablo
era por la causa de Cristo. Verso 13, capítulo 1. Para él,
para el apóstol Pablo, y yo espero que para usted también, su vida
era Cristo. Verso 21. Y la muerte era la
entrada a la presencia de Cristo. Verso 23. Él exhortó a los filipenses
a comportarse como es digno del Evangelio de quién? De Cristo. Verso 27, capítulo 1. Él exhortó
a los filipenses a tener el mismo sentir, ¿en quién? En Cristo. Capítulo 2, verso 5. Él los llamó
a gloriarse, ¿en quién? En Cristo. Capítulo 3, verso
3. Él consideraba todo su pasado como basura. ¿Se acuerdan cuando
hablamos de eso? Comparado con excelencia de encontrar
a Cristo. Capítulo 3, verso 8. Él fue justificado
por la fe en Cristo. Capítulo 3, verso 9. Él esperaba con ansias el regreso
de Cristo. Capítulo 3, verso 20. Y, como
decíamos el domingo pasado, él tenía todo lo necesario en Cristo. Capítulo 4, verso 19. Él pudo
decir que todo lo podía en Cristo, quien fortalece la ley. El carácter,
La adoración, la comunión, el gozo y la riqueza de los santos
están en Jesucristo. Pablo resumió con elocuencia
la vida cristiana al declarar, porque para mí el vivir es Cristo
y el morir es la muerte. Como cristianos, mis hermanos,
toda nuestra vida tiene que girar en torno a Cristo. Cuando usted
trata de interpretar otra cosa aparte de Cristo, usted está
flaqueando en el camino. No se ha ido, no es que se ha
ido, pero está flaqueando. Porque cuando nosotros leemos
la Palabra, cuando nosotros leemos la vida de esos grandes hombres
de Dios, tanto en la Escritura como en la historia de la Iglesia,
nosotros lo único que podemos ver a través de ellos es a Cristo
glorificado. Usted quiere vivir una vida de
ejemplo a la sociedad comienza a vivir la iglesia. Que Cristo sea el todo, en todo.
Los Santos de Dios
Series La Epistola del Gozo
Llegamos a la parte final de la serie basada en Filipenses, y en este sermon respondemos a la pregunta: Quienes son los Santos de Dios?
| Sermon ID | 812192037561230 |
| Duration | 43:22 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Philippians 4:20-23 |
| Language | Spanish |
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