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Por el día de hoy, hay un paréntesis
aquí. Y el paréntesis es para señalar
el más grande peligro en un contexto cristiano en relación con nuestra
identidad y lo que hacemos. Y este peligro es el de ser personas
falsas. de ser personas hipócritas. Ahora, de entrada, vamos a ver
aquí una lista de textos. El tiempo que tenemos es limitado
el día de hoy. El tema que vamos a resumir es,
en realidad, otra miniserie. Vamos a discutirlo desde la perspectiva
de la lista tan conocida de características de personas hipócritas, las características
de la apocresía. Luego vamos a, en una forma directa,
ver qué es lo que sucede con esas personas. Y lo que sucede
es, se olvidan se olvidan las personas hipócritas de lo que
va a suceder el día final de eso se olvidan y luego vamos
a en la parte final vamos a en una forma muy abreviada vamos
a explicar y contestar la pregunta por qué hay tantos hipócritas
en un contexto religioso cristiano hoy en día las iglesias están
llenas de gente hipócrita y por qué esto es así y el último punto
¿Por qué hay un juicio extraordinario? ¿Por qué hay un juicio severo
que Dios tiene destinado para cada persona que vive y muere
en su hipocresía? Ahora, de entrada, antes de discutir
los detalles aquí, buscan los textos, ¿no? En Mateo 23 y Lucas
12, hay que plantear el tema de entrada en estos términos.
Toda la gente en conversa, sin excepción, Es gente hipócrita,
y aquí lo estamos comentando de entrada, fuera de un contexto
religioso, fuera de un contexto espiritual, fuera de un contexto
cristiano, hay que decirlo así en forma directa. Toda la gente
en conversa no convertida, no regenerada, no salvada por la
gracia de Dios en Cristo Jesús, es gente hipócrita. Así de sencillo,
así de forma directa. Y lo vamos a comprobar, lo vamos
a demostrar en una forma directa. Vamos a ver las características
que se manifiestan en la vida de una persona. Hipócrita. Pero vean de entrada aquí los
textos. Ya los tienen en el Mateo 23, estamos. Y aquí, en una forma
abreviada, no podemos detenernos aquí. Este es el discurso, el
más severo discurso del Ministerio Público de nuestro Señor Jesús.
Está registrado aquí en Mateo 23. El tema es la hipocresía
y las características de las personas hipócritas. Y en una
forma directa, algunos hablan de la bomba atómica, el juicio
es el más severo de la boca de nuestro Señor Jesús, el discurso.
y comencemos aquí en Mateo en su capítulo 23 ya lo tienen en
una forma rápida y abreviada el versículo 13 hay de vosotros
escribas y fariseos los líderes religiosos sin discutir lo de
sus sectas y la distinción porque cerráis el reino de los cielos
delante de los hombres ni vosotros entráis estoy leyendo la versión
antigua ni a los que están entrando a los que procuran entrar no
los dejas entrar La primera característica de las personas hipócritas. Ni
ellos entran, ni sus seguidores, ni sus feligreses. El versículo
13. Ahora rápido, hay que seguir
aquí con la lectura. El versículo 14. Hay de vosotros, escribas
y fariseos, hipócritas Porque, vean, estaban devorando, en la
versión antigua, comés las casas de las viudas y por pretextos
haces larga oración, largas oraciones, y por eso, esto es nuestro último
punto, por eso llevaréis más grave juicio, mayor juicio. En
el versículo 15, hay de vosotros escribas y fariseos hipócritas
porque rodeaban la tierra y el mar por hacer un solo procedito,
un solo seguidor, un solo discípulo y cuando fuera hecho lo haces
hijo del infierno dos veces más que vosotros. Dos veces más de
vosotros. O sea, procuraban mayor juicio
para sus seguidores. Hay de vosotros guías ciegos.
La primera frase en el versículo 16. Ahora hay que seguir leyendo. Estamos sacando fuera de su contexto
los ejemplos. En el versículo 23. Hay de vosotros
escribos y fariseos hipócritas porque diez más y la lista menta,
eneldo, comino. hierbas, especies, condimentos
que usaban para darle sabor a la comida. Eso sería como si estuviéramos
agarrando sal y cualquier tipo de, voy a decir, salsa, para
darle sabor a la comida y tan rigurosamente tratando de cumplir
con la ley mosaica como para hacer un diezmo, una ofrenda. o sea, guardando el 10% de sal
o de salsa para llevarlo al templo y darlo como ofrenda o como diezmo
es lo que dice y dejaste lo que es lo más grave de la ley es
saber el juicio, la misericordia y la fe lo que verdaderamente
importaba, nada de esto y era minister a hacer lo anterior
y no dejar El otro, ahora hasta 25, hay de vosotros escribios
y fariseos hipócritas porque limpiais lo que está fuera del
vaso y lo que está fuera del plato, mas por dentro, de dentro
están llenos de robo, llenos de robo, llenos de injusticia.
Así, increíble la descripción. Hay un mini sermón en cada templo.
Estas son las características de las personas hipócritas. En
27a de vosotros, escribas y fariseos del versículo 27, otra vez la
misma palabra, hipócritas, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados
que de fuera, la verdad, se muestran hermosos. Ahí está en el cementerio,
¿no? Todo se ve hermoso, más de dentro,
y estos no están encerrados, están vivos, están llenos de
huesos de muertos. y de toda impureza, toda suciedad,
toda pecaminosidad. por dentro y así la lista sigue
hasta el 29 hay de vosotros escribas y fariseos hipócritas porque
edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos
de los justos de los que murieron perseguidos bajo el antiguo testamento
y al mismo tiempo son cómplices así siguiendo la lectura que
estoy cortando con aquellos que los mataron se son sus cómplices
en la matanza, en el martirio de los profetas de Dios. Así, así la lectura. Ahora, antes de dejar Mateo,
busquen ahora el capítulo 6, rápido, hay que apurarnos aquí.
Estamos tan solo leyendo los textos. Mateo en su capítulo
6, en esta parte del sermón del monte, hay una parte que es el
mismo tema que nos interesa en 6.2 Mateo capítulo 6 versículo
2 cuando pues haces limosna esto es todo el tema de la mayordomía
no hagáis tocar trompeta delante de ti como como lo hacen vean
como lo hacían y lo hacen hasta el día de hoy los hipócritas
en las sinagogas y en las plazas para ser alabados en la versión
antigua sumamente estimados de los hombres tocaban la trompeta
y la fórmula que cuantas veces la hemos escuchado ya tienen
su recompensa, pero bien, son personas epóquitas que al mismo
tiempo que están practicando la mayordomía, están tocando
la trompeta para ser vistos de los hombres. Ahora el versículo
5 lo mismo con la oración. Cuando oras, no sean como los
hipócritas que ellos aman orar en público en las senagogas y
en los caminos y en las calles, en pie se ponían así en la esquina
para llamar la atención, lo vemos hasta el día de hoy en la ciudad
de Jerusalén para ser vistos de los hombres. De cierto, os
digo lo mismo que ya tienen que ya tienen su recompensa, que
ya tienen su pago, la versión antigua. O sea, no podían librarse
de su hipocresía, ni siquiera orando, ni siquiera cuando estaban
supuestamente invocando el nombre de Dios. No podían dejar su hipocresía. Y luego en 16, es un tema al
cual vamos a pasar, concluyendo con la pandemia, este tema del
ayuno. Cuando ayunáis, es un gran tema, Es de mucha controversia
hasta el día de hoy, pero es un tema de mucha ayuda, como
vamos a ver en otra ocasión. No seáis como los hipócritas
que se ponían así, ¿no? Con un rostro austero y que hacían
señas, que se ponían tristes para parecer, para dar a entender
a los demás que estaban en ayunas. De cierto, os digo lo mismo,
que ya tienen su recompensa, que ya tienen su pago. Y en el
capítulo 7, a esto llegaremos más adelante en el sermón, al
capítulo 7 vamos, en relación con los que juzgan usando la
doble regla, 7.5, epócrita, echa primero la viga en tu ojo y entonces
podrás ver, mirarás en echar la mota, la paja que está en
el ojo de tu hermano, así, así, así. Y ahora vamos a Lucas, ya
lo tienen, Lucas a su capítulo 12 vamos, Lucas a su capítulo
12 vamos, y la lectura en el primer versículo, 12.1 de Lucas,
en esto habiendo encontrado una multitud, miles y miles, muchísima
gente, que hasta llegaban a pisotearse unos a otros, o sea, se atropellaban
los unos a otros, ahí la muchedumbre, comenzó a decir primeramente
a sus discípulos, como vamos a verlo el día de hoy, a los
discípulos les decía, guárdense de la levadura de los fariseos,
que en otros textos es su doctrina, pero aquí es su hipocresía. La levadura de los fariseos que
es la hipocresía, ¿por qué? Porque nuestros bosquecos nos
hablan de lo que se olvidan. las personas hipócritas. No hay
nada encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no
haya de ser conocido. Más bien, por lo contrario, las
cosas que han dicho en las tinieblas serán oídas en la luz, y lo que
han hablado al oído en las habitaciones, o sea, encerrándose al oído,
será proclamado, pregonado, declarado en las azoteas Y luego viene
la tremenda advertencia. Les digo a ustedes, mis amigos,
no teman los que matan el cuerpo y después no tienen nada peor
que pueden hacer. Les enseñaré en cinco a quien
deben temer. Temer a aquel que después de
haber dado la muerte, después de haber quitado la vida, tiene
poder de echar en el infierno. La palabra vieja, la gena, el
lago de fuego. Si, les digo, a este temer. La pura lectura. de tantos versículos
nos habla de lo que podría ser aquí una miniserie nosotros lo
vamos a hacer de golpe en un solo sermón el día de hoy vamos
a ver de qué se trata este enorme peligro y comencemos así la palabra
griega tupocrisis que habla de La hipocresía y la palabra griega
Hupokrites que habla de la persona hipócrita como sustantivo y adjetivo,
la misma palabra, es la que encontramos en todos estos textos. Escuchen
bien. En repetidas ocasiones, lo acabamos
de ver, en la boca de nuestro Señor Jesús pudiéramos haber
tardado para ver el mismo asunto de la boca bajo inspiración del
Espíritu Santo del Apóstol Pablo en relación con los líderes de
las sectas y miembros de dichas sectas en el primer siglo del
cristianismo en céntesis los gnósticos y los judaizantes señalados
continuamente en distintas formas por el Apóstol Pablo como personas
hipócritas. Ahora, de entrada, ¿cuál es el
significado de la palabra hipócrita? Esta palabra que viene del griego
significaba en aquel entonces simplemente un actor. Un actor
en el teatro. Se sobreentendía un engañador
que por su actuación desempeñaba un rol, un papel en el teatro
según el guion, ¿no? Pero en el contexto religioso
es la persona que desempeña el papel como actor, haciendo un
gran teatro, un gran show, para presentarse ante los demás como
creyente. Está desempeñando el papel de
un creyente. Pero todo el asunto es un engaño. Está engañando a otros y al mismo
tiempo se está engañando a sí misma la persona hipócrita. Esta
persona utiliza cantidad de cosas, la decepción, la formalidad,
la religiosidad, para dar una impresión falsa. La impresión
es la de ser un creyente, oveja de Cristo. Cuando en verdad es
un lobo Es un lobo rapaz, ¿no? Es un
lobo. Vienen a vosotros vestidos como ovejas, más por dentro. El mismo argumento aquí mismo
en el Sermón del Monte, en su capítulo 7, son lobos rapaces. Y así. Ahora, esta misma idea,
lo vuelvo a decir, está en forma extendida en el Nuevo Testamento,
en una frase muy conocida. La frase es, en nuestra versión
antigua, no fingido. no fingido y la frase ocurre
en una serie de contextos en primero de Pedro 1 se refiere
a un amor no fingido no fingido, no falsificado. Lo mismo en relación,
en 2 Timoteo 1 con la fe, se refiere a una fe, y esto es la
esencia del asunto en un contexto religioso, una fe no fingida. La persona no está actuando,
no está fingiendo, no está haciendo un show para engañar y dar la
impresión de ser algo que no es, una persona de fe o una persona
de amor, no. La persona hipócrita Es una persona cuya fe es fingida,
cuyo amor también es amor fingido, falsificado, no es real. Ahora, para comenzar a entrar
a nuestro tema, que sigue siendo, ahora buscan en 2 Timoteo 2,
que sigue siendo nuestra identidad, ¿no? Y lo que hacemos con nuestras
vidas. Y como ya lo hemos visto, el
tema de la fe, que produce obras, la relación entre la fe, las
obras en el primer sermón, el orden divino en este asunto,
las obras que fluyen de la verdadera fe, y luego en relación con la
ilustración de tu chamba, tu vocación, etc., hace ocho días. Ahora estamos viendo el mismo
asunto, Lo que fluye de una verdadera fe no es lo que vemos en la gente
hipócrita. Lo que la verdadera fe produce
es una vida transformada en principio, no en forma perfecta y sin embargo
algo real. algo auténtico, algo sincero,
algo transparente, es lo que vemos en la verdadera fe. Pero
aquí tenemos la primera característica de la fe epócrita o de la persona
epócrita. Segundo de Timoteo 3, en su versículo
5, es una lista de los ciclos que se repiten, que se llaman
tiempos peligrosos en el primer versículo. Son tiempos de apostesía,
de cadencia, y en un sentido mucha oposición al verdadero
cristianismo, ciclos que se han repetido a lo largo en relación
con, de igual manera después los salvamientos. Y en medio
de la lista de características que se presenten en estos tiempos,
el versículo 5 dice, teniendo la apariencia de piedad, ahí
está nuestra palabra, ¿no? No es la palabra griega hipócrita
y sin embargo es la definición de la palabra. Estas personas
se contentan con la apariencia de piedad, la apariencia de ser
personas religiosas, la apariencia de ser personas piadosas, que
es el amor para con Dios, la piedad. Personas que a de veras
aman y sirven a Dios, es la pura apariencia. Pero al mismo tiempo,
eso es la primera característica de la persona religiosa hipócrita,
habiendo negado la eficacia. Habiendo, la palabra eficacia
es dunamis, el poder explosivo del evangelio, de la gracia,
del Espíritu Santo obrando en tu vida. Habiendo negado la eficacia,
la realidad de este poder. Y dice, a estas personas hipócritas
hay que evitar. El compañerismo, la amistad,
convivir con gente poquita, como vamos a ver más adelante, es
algo sumamente contagioso. Es como convivir con gente que
tiene COVID. Es algo sumamente peligroso. No estoy bromeando. La palabra
eficacia se refiere al poder transformador del Evangelio,
del Espíritu de Dios, el poder de la regeneración y transformación. Estas personas son personas extrañas
a ese poder transformador del Espíritu Santo. Es como algunos
políticos en el primer mundo, estoy tentado a mencionar una
lista de nombres, llegan a un culto, lo vivimos aquí en otro
sexenio con un expresidente en su candidatura, llegó al culto
y trató de usar el lenguaje de los grupos evangélicos, pero
no podía evitar el hecho de que se le escapaban palabras que
se usan en un contexto católico. pero quería dar la impresión,
¿no? Y en este sentido hay cantidad
de ejemplos aquí. El punto es sencillo. El cristianismo
de estas personas, la religiosidad de estas personas, es pura formalidad. Es una profesión de dientes para
afuera. Es algo externo. Su religión
es algo externo, no es algo interno. Y consiste de cumplir con ritos,
con ceremonias en su iglesia. Y nada más, abrieron algunos
templos aquí en la Ciudad de México para que tú puedes estar
ahí hincado ante la imagen o haciendo algún, cumpliendo con algún rito
o ceremonia. en forma externa, no puedes cantar,
no puedes orar, no puedes estar ahí menos que 45 minutos máximo,
y así el asunto. Estas personas se contentan con
algo así. con la mera apariencia de ser personas piadosas, personas
entregadas a Dios, pero no se preocupan por vivir una vida
santa. Lo vimos en la lectura de Mateo
23, es lo exterior, es lo que se ve por fuera, un sepulcro
blanqueado, pero por dentro, esclavizados por sus pecados.
El pecado sigue dominando y reinando. Grandes multitudes de personas
religiosas ¿Cuántas de estas personas hay? Grandes multitudes, son capaces
de dar la apariencia de ser verdaderos cristianos, se vistan como ovejas,
se vistan por lo menos los domingos de ropa cristiana, pero carecen
de la ciencia del cristianismo, es decir, no tienen un corazón
regenerado, no tienen una vida transformada, Su vida no está
siendo cambiada, no están siendo santificadas, y sin embargo hablan
como cristianos, pero no viven como creyentes verdaderos, no
viven como cristianos. En la iglesia hablan bien, pero
en el hogar, en el matrimonio, en la familia, en el trabajo,
en la vecindad, no viven como cristianos. Y así la primera
característica. Ahora buscan en Mateo 15. Vuelvan a Mateo en donde estábamos
leyendo al principio. Ahora vamos a Mateo a su capítulo
15. Y la segunda característica,
tenemos que apurarnos, apenas estamos empezando a dar la lista. La segunda característica de
las personas hipócritas Es que se acercan a Dios con sus palabras,
en Mateo 15, pero sus corazones están lejos de él. Mateo 15,
ya lo tienen, la lectura en el versículo 7. Hipócritas, bien
profetizó de vosotros, y saías diciendo, este pueblo de labios
me honra, mas su corazón lejos está de mí. En vano me honran,
enseñando como doctrinas, vean, mandamientos de hombres. y así el asunto. La segunda característica,
la persona epócrita es una persona que se acerca a Dios con sus
palabras, pero su corazón no está involucrado en el asunto.
Estas son las personas que vemos por todas partes Hoy en día,
son, según Santiago, oidores de la palabra, pero no son hacedores. Y Santiago dice lo mismo, engañándose
a sí mismos. La persona epóquita se engaña
primero, se engaña a sí misma. Y estas personas, lo que sucede
es lo siguiente, no tienen una verdadera relación con Dios. No tienen una relación personal,
no tienen una relación real, no tienen una relación íntima
con Dios. No le adoran el espíritu en verdad,
no le adoran de corazón, sino tan sólo en forma externa, tan
sólo en forma superficial, tan sólo de manera formal. Y Dios
que mira el corazón, detecta de inmediato su falsedad. Están
sus palabras, las acabamos de citar a la boca del profeta Isaías
29, la cita, lejos están de mí. no se están acercando a mí y
esto es el punto la persona hipócrita no tiene la intención de acercarse
a deberes a dios no tiene la intención de amar servir y glorificar
a dios con su vida esto no es lo que pretende hacer con su
vida se contenta con la apariencia la apariencia nada más no se
deleita en dios Tan solo está buscando beneficios, tan solo
está buscando bendiciones, tan solo está, en muchos contextos
hoy en día, tan solo está buscando milagros o algo mágico, pero
no busca, ni ama, ni conoce a Dios. Así. Y nosotros vemos esto por
todas partes. Es una fórmula que hemos, y hay
que volver a decirlo el día de hoy, los motivos de las personas
que asistan a la adoración pública son en la mayoría de los casos
motivos hipócritas. Estos que asisten para sacar
provecho de los demás. Están buscando la iglesia que
llamamos la iglesia de mil usos. en donde puede haber contactos
para tu negocio, en donde puedes vender productos, en donde hay
convivios y actividades sociales de todo tipo, pero la iglesia
que existe para servirme a mí, la iglesia que su responsabilidad
es la de solucionar mis problemas. Estas personas que asistan así
para sacar provecho de la iglesia de Dios y de los cristianos,
los verdaderos cristianos. Estos quieren sacar provecho,
quieren aprovecharse de la oportunidad. Y luego de estos que asistan,
como ya lo vimos en la pura lectura, para hacer vistos de los hombres,
para tocar la trompeta, para hacer un show, a eso vienen.
Y luego los que vienen, es más de lo mismo, a estos detalles
volveremos. Estos que vienen para recibir
un trato especial, Y estos, entre comillas, pastores que ahí están
apapachándolos y dándoles las gracias por tu presencia con
nosotros el día de hoy. Y todo el asunto es falso. De
entrada, todo el asunto es hipocresía. Estas personas que quieren recibir
un trato especial para ser apapachados, alabados, reconocidos, a eso
vienen. Nada más. Y los que asistan de
pura costumbre Y luego se duermen, a eso vienen, no es su oportunidad,
la única para dormirse a la hora del culto. ¿Qué tipo de hipocresía? Y si Cristo fuera a hacerse presente
frente a alguno de estos, y los que vienen a decir, a esto vienen
a los cultos, a decir a los demás lo que han de hacer, como vamos
a ver más adelante, para juzgar, criticar, a eso vienen, a dar
órdenes. y lo contrario otros que vienen
a recibir órdenes de la clase de mandamientos de hombres que
Cristo ya condenó vienen a que sus pastores son los títeres
son marionetas y vienen a no pueden hacer nada sin el permiso
de sus líderes espirituales estos dictadores en las iglesias pero muy pocos vienen a adorar
a Diveras a Dios cantando en los alabando en sus corazones
a su señor y prestando atención a su palabra con la intención
de aplicarla, de hacerse la aplicación personal de esa palabra. Muy
pocos vienen así. Ahora, la próxima característica
de la persona hipócrita, y esto lo tengo que resumir, es una
persona soberbia. De eso se tratan los textos.
Hay uno en Mateo 26 que no vimos toda la lectura. Son los que
aman los primeros asientos en los banquetes y las sillas principales
en las senagogas. Y luego es 23, 16, 17. Y quieren
que se les que se les hable así, rabí, rabino. Es un término técnico
que significa, entre otras cosas, gran maestro. Tienen ahí su club
de fans, a eso van a la reunión y exigen los primeros lugares
en las comidas y en los convivios y en las sinagogas. Y todo el asunto, en forma resumida,
es la soberbia. Es el orgullo que vemos en tantos
ejemplos. Es el parecido de Lucas 18. Entrando
al templo te doy gracias que no soy como los demás. Que soy
mejor, que soy superior. A eso no podemos detenernos aquí. A ese tema lo hemos analizado
tantas veces. Y estas personas son caracterizadas,
son personas hipócritas. caracterizadas por esta soberbia,
nunca han sido humilladas por el Evangelio. Nunca se han arrepentido
a deberes de la opinión tan elevada que tienen de sí mismas. Estas
son las personas que se ofenden ante el Evangelio de la gracia,
o la soberanía de Dios, o la doctrina bíblica de la predestinación,
o la elección de gracia. Estas personas, tan llenas de
autosuficiencia, de superioridad, no han sido ni serán humilladas
por el Evangelio. No se ven como mendigos, no se
ven como pecadores. No, no tomen su lugar. Creen
que la salvación es por méritos en algún sentido. Y en este punto
están así envueltas en su hipocresía. El verdadero Evangelio que excluye
toda jactancia, toda gloria humana, otorgándole tan solo a Nuestro
Señor el crédito de la salvación por gracia y la obra salvadora
de Cristo. Estas personas no conocen la
pobreza espiritual. No dependen absolutamente de
Dios. No. Sus palabras son, lo vuelvo
a decir, las del fariseo en Lucas 18, soy mejor que los demás. No soy y la lista de cosas que
no son. Y este tema no le vamos a dar
seguimiento. Lo hemos escuchado tantas veces.
Es la soberbia lo que no les permite ver su hipocresía y simultáneamente
a esto llegaremos, miren a los demás con un espíritu hipercrítico
y andan juzgando severamente a su prójimo porque su soberbia
es lo que les deja ciegos ante sus propios pecados, ante su
propia necesidad de gracia y esta soberbia les conduce a menospreciar,
criticar, despreciar las virtudes, las capacidades, los dones de
los demás Así el asunto. Ahora busquen el Mateo 7, rápido.
La cuarta característica, no podemos detenernos, es una larga
lista, pero hay que completar en parte la lista. Mateo 7, y
aquí tenemos lo que citábamos al principio. En el contexto
del 7.1, no juzguéis para que no seáis juzgados. Pero luego
los que dicen, sacando el texto fuera de su contexto, que no
hemos de juzgar, luego somos ordenados a juzgar. en un gran
argumento que viene aquí a juzgar a los que en el versículo 6 son
espiritualmente puercos o espiritualmente perros y luego más adelante a
juzgar a los falsos propetas y a buscar o mejor dicho a juzgar
a los que enseñan doctrinas falsas y a juzgar a los que en vez de
buenos frutos son malos frutos, por sus frutos los conocerán
y todo el paquete, ¿no? Y luego a juzgar nuestra propia
profesión de fe, de si estamos sobre la roca o sobre la arena,
etc, etc. Pero dejando esto de no juzgar,
es la prohibición en cuanto a los juicios ilícitos, juicios equivocados,
¿no? Pero ven en dos, con el juicio
que juzgáis seréis juzgados y con la medida en que medísos volverán
a medir. ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu
hermano y no puedes ver, no eches a ver la viga, la paca en el
ojo de tu hermano y la viga, la columna, la viga que está
en tu ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano, espera,
echaré de tu ojo la paca, la mota y aquí la viga en tu ojo?
Hipócrita, lo que vimos al principio en la lectura, echa primero la
viga de tu ojo y entonces podrás ver claramente para ayudar a
tu hermano a sacar la Es el polvo que se metió en su ojo. Así la
lectura. Y el punto es este. La cuarta
característica de las personas epóquitas es lo que acabamos
de ver aquí. Son personas ciegas ante sus
propios pecados. porque usan una regla, una norma,
un estándar desigual para juzgar. Es una medida para mí y otra
medida para ti. Es una norma para mí y otra norma
distinta para ti. Y el punto sigue siendo la característica. personas hipócritas, no son tan
críticas, no son tan juzgadoras, no son tan severas al examinarse
a sí mismas, lo hacen en una forma distinta, lo hacen en una
forma compasiva, en una forma tolerante, en una forma flexible,
se juzgan a sí mismas, pero luego juzgan a los demás, a los que
dicen ser hermanos y hermanas, juzgan a los demás hermanos y
hermanas, con una regla tan estricta, tan severa, tan fuerte, tan exigente,
y la viga aquí es un modismo que corresponde a lo que estoy
diciendo. La norma desigual es la hipocresía. Y el punto es
muy sencillo. Dios no nos juzgará así. Es un gran debate. ¿Quién es
el que te va a juzgar con la misma medida? No es Dios. Escuchen
lo que estoy diciendo. Dios no te va a juzgar con una
medida, con una regla desigual, diferente de la que Él usa para
medir a todos. No, es un modismo aquí. Los demás
te van a devolver el favor. Y tú lo sabes. Si tú andas criticando,
lo primero, la revancha, la réplica, ¿no? Echándote en tu cara tu
propio hipocresía es lo que te van a hacer si tú juzgas así. Pero Dios nos juzga conforme
a las normas de su santa palabra. sin distinción, sin discriminación,
sin favoritismos, sin excepción de personas en Romanos 2, el
mismo argumento. Las normas de santidad señaladas
en su palabra serán aplicadas a todos los seres humanos sin
distinción en el día de juicio, de tal modo que si no te encuentras
revestido con la justicia de Cristo, su vida perfecta acreditada
a tu cuenta, como si tú hubieras vivido esa vida perfecta de amor
para con Dios y el prójimo, y si no cuentas con su sacrificio
para perdonar todos tus pecados, Dios te juzgará eternamente.
Ahora, la quinta característica de la apocresía es, escuchen
bien, lo que estamos diciendo. Las personas epócritas se contentan
con una justicia parcial, superficial, externa. Es un gran tema, en
donde estábamos viéndolo al principio en Mateo 23. Usaban este asunto
de condimentos y especias, hierbas usadas del jardín, sacaban algunas
de esas cosas para darle sabor a la comida, como sal, como pimienta,
usaban todo esto para asegurarse de una justicia propia. Se contentaban con eso. Aquí traigo mi diezmo en cuanto
a la comida. Se contentaban con algo así. Este tema es gigantesco, lo tengo
que resumir. Se contentaban, como buenas personas hipócritas,
con una justicia negativa, comparativa, lo que llamamos sin discutir
esto, pasiva, religiosa y nada más. Una justicia negativa. ¿Qué quiere decir esto? En las
palabras del fariseo que subió al templo en Lucas 18, no soy
tan malo como muchos lo son. No soy tan malo. Cualquier persona
puede decir eso. Cualquier persona puede encontrar
a muchos que son peores. En su boca las palabras no soy
ladrón, no soy injusto, no soy adúltero, tampoco soy esto de
publicano. No soy un agente que practica
el terrorismo fiscal trabajando en hacienda en Gringolandia. Ven como lo está diciendo para
no meterme en problemas. No soy un agente fiscal de IRS,
the Internal Revenue Service. No soy uno de estos. Así se jactaba
de no ser tan malo. Y así, a condición de que no
sea tan malvada la persona, a condición de que, si soy católico, no soy
tan malo, tan malvado como muchos católicos lo son. A condición
de que, todo depende de su grupo. Si es miembro de alguna secta
cristiana, entre comillas la palabra secta, ¿no? A condición
de que obedezco o hasta cierta medida guardo, respeto las prohibiciones
que enseñan en mi secta. O si soy miembro de una iglesia
cristiana evangélica, vean, a condición de que creo que la salvación
es por gracia. y afirmo que nadie se va a salvar
por sus obras. La persona epóquita se contenta
con eso, olvidándose de que la salvación verdadera cambia la
vida, y en la forma más profunda, más radical, llegando al raíz
de la hipocresía. La persona epóquita en un contexto
evangélico quiere que Cristo le salve, y por gracia, y no quiere que Cristo le cambie.
Se quiere librar las consecuencias eternas de su pecado y ni se
preocupa por ser librado de la esclavitud y el dominio del pecado
en su propia vida. No quiere ir al infierno, quiere
el boleto al cielo, pero realmente no anhela ir al cielo, sino simplemente
quiere evitar lo anterior, lo que quiere evitar es el infierno.
Y así, la persona hipócrita, todo es a medias. Ahora rápido,
este mismo punto es igual. La próxima característica, la
persona hipócrita es una persona que se contenta con un arrepentimiento
a medias. El arrepentimiento que es un
cambio de mente, de opinión, que comienza con recalcular,
con Recapacitar, con reconsiderar la palabra griega y esto produce
un cambio en su mente y esto afecta sus sentimientos, sus
emociones y se manifiesta transformando la persona con un cambio de voluntad.
Este cambio que se llama el arrepentimiento es acerca de Dios, acerca del
Evangelio, acerca de la persona de obra de Cristo, acerca del
pecado y acerca de uno mismo es un gran tema, pero las personas
hipócritas se contentan con algo a medias, su arrepentimiento
es falso, su arrepentimiento es algo centrado en ellos mismos,
se arrepienten normalmente de alguno o algunos pecados graves,
olvidándose de los pecados del corazón, olvidándose de los malos
pensamientos, de las concupescencias, de la avaricia, de la envidia,
de la codicia, del egoísmo, de la soberbia, de la falta de amor,
olvidándose de los pecados del corazón, se arrepienten a medias.
No miran a todos sus pecados por igual. No tomen en serio
cada pecado es una ofensa contra Dios. Cada pecado es una manifestación
de enemistad contra Dios. No tomen en serio el pecado como
enemigo de sus almas. Y esto les permite tener el pecado
medido de tal modo que algunos no son tan graves como otros. Especialmente los pecados de
su cultura, los pecados de su familia, los pecados que son
aceptables, las medias mentiras y medias verdades. Es un gran
paquete. Pero lo que sucede con las personas
hipócritas es que terminan conservando, apapachando sus pecados predilectos,
sus pecados preferidos. Algunos de sus pecados los siguen
apapachando y siguen practicándolos. Por lo menos en forma oculta.
escondidas siguen viviendo en algunos pecados y esto es el
tema de por fuera se ven bien y por dentro llenos de pecados
sin ver todos sus textos aquí esto es lo que vemos por todas
partes hoy en día las personas no están luchando en contra de
todos los pecados de los cuales están conscientes hasta en su
hipocresía muchos de sus pecados ya no los ven como tal no ya
no los ven como pecados Luego para cerrar aquí el argumento,
las séptimas están llevando el conteo característica de la persona
hipócrita, es que estas personas no están dispuestas a dejar todo
de la misma manera que su pecado y el arrepentimiento, todo el
asunto lo ven a medias, es a medias, es superficial, es parcial, lo
mismo con su compromiso de seguir a Cristo. Están dispuestos a
seguir a Cristo hasta cierto punto. a medias, están dispuestas
esas personas a seguir, pero a condición de que no cueste
mucho, no han contado el costo, no se han sentado para ver, vienen
20 mil y tan solo cuento con 10 mil en una ilustración, o
voy a construir y se me acabaron los recursos y no puedo terminar
la construcción, las advertencias de la boca de nuestro señor Lucas,
no. esta lista de advertencias que
conocemos. Estas personas hipócritas, escuchen
bien, no van a seguir a Cristo cuando las cosas se vuelven difíciles. No pueden mantenerse firmes,
no pueden ante las pruebas, ante la aflicción, ante la oposición
o ante la persecución, no pueden mantenerse firmes en su profesión
de fe. Esto es la ilustración de la
palabra del sembrador. estas personas sembradas entre
pedregales, y el texto dice que no tienen raíz en sí, son superficiales,
la palabra se traduce, son temporales, que sobreviniendo la aflicción
o la persecución por la palabra, tan pronto como profesaban creer,
tan pronto, enseguida, se ofenden, se escandalizan, se tropiezan,
y eso es una palabra técnica para hablar de personas que terminan
apostatando, abandonando su profesión de fe, Estas personas, vean lo
que estamos diciendo, frente a las aflicciones que el Evangelio
invariablemente trae a la vida de cada creyente, estas personas
no pueden mantenerse firmes. A esto volveremos. pero es una
característica espantosa de personas hipócritas. Estas personas malentendieron
desde un principio el mensaje. No entienden que las aflicciones
y las pruebas sirven para muchas cosas, para mostrar quiénes somos,
cuál es nuestra identidad, qué es lo que vamos a hacer en medio
de la prueba. ¿Vamos a seguir amando, por lo menos profesando
amar a Dios? Demuestran si amamos a Dios o
no. Demuestran si nuestra fe es verdadera o falsa. Demuestran
si somos personas hipócritas. ¿O no? ¿Cuántas veces lo hemos
escuchado? El sufrimiento, las aflicciones, las pérdidas, la
persecución, son cosas que nos obligan a afirmar lo que realmente
creemos, lo que realmente somos, lo que realmente nos importa,
lo que realmente vamos a hacer con nuestras vidas. Y al mismo
tiempo hay que decirlo, lo que está metido por medio de esto
es lo que ya sabemos, el evangelio de prosperidad está metido por
medio del asunto. Porque cantidad de personas,
escuchan, cantidad de personas sirven a Dios, dicen que creen
el Evangelio, pero el Evangelio de prosperidad. Ese es el mensaje
al cual están aferrados y al cual se están aferrando. Este
es el mensaje que les dice que Dios es el Dios de mil usos,
el Dios utilitario, el Dios que sirve para sus propios intereses,
incluso sus caprichos. ¿Cuántas grandes multitudes de
personas hoy en día tienen ese concepto de Dios y su evangelio?
Son como los de la odisea que interpretan las bendiciones económicas
y externas como evidencias del amor de Dios. como señales seguras
de salvación. Muchas de estas personas están
en la ruina en medio de esta pandemia. Es increíble el número
de farsantes mentirosos en los círculos carismáticos que decían
que ellos podían curar el COVID-19 y están muertos del COVID-19. y otros que predicaban incansablemente
este mensaje de prosperidad, y la mitad de sus congregantes
están sin chamba, sin trabajo. ¿Qué pasó con su Dios, con su
mensaje? Estas personas, ¿no?, que tienen
esta mentalidad, no están dispuestas a seguir a Cristo a diversas. no están dispuestas a sufrir,
no están dispuestas a perder. Y no debemos perder de vista
lo que está desde un principio, el más grande ejemplo de lo anterior,
el desafío. Satanás señalando a Job como
el más grande, el que te sirve a cambio de su industria, ¿no?,
de transporte, de ganado, la lechería, este, el campo que
le había prosperado tanto a Joe, toda la lista de negocios y la
prosperidad económica, el diablo desafiando a Dios, diciendo,
este cuate lo tienes sobornado, este cuate lo tienes comprado,
es uno de tus clientes, es el clientelismo. Es una hipócrita. Y se acuerdan del argumento.
Esto es así decía el diablo porque tú no eres digno de ser servido,
amado. Tú no eres digno de que alguien
se entregue incondicionalmente a ser tu voluntad. No eres digno
Dios de esto. La prueba Job lo tienes sobornado,
lo tienes comprado. Está votando por ti a cambio
de... es tu cliente. En el momento que le quitas todo
lo que le has dado, Se va a quitar su máscara y se va a manifestar
como el más grande hipócrita, el que tú dices es tu más grande
siervo. Se va a quitar la máscara. A
esto llegaremos, ¿no? De lo que se olvidan los hipócritas,
en el día de juicio Dios va a quitar todas las máscaras. Pero el diablo
estaba ahí diciendo, te estoy ahorrando el tiempo Dios, te
estoy ayudando, le estoy quitando del rostro de Job su máscara
para que veas que es un hipócrita. así el asunto y el último punto
aquí es que la persona hipócrita es una persona auto engañada
ya lo hemos estado diciendo desde un principio y vuelven a Lucas
no una persona auto engañada en donde es el engañado y el
engañador ese tema que conocemos que hemos tocado tantas veces
cuando Cristo dijo a sus discípulos uno de vosotros me ha de entregar
me ha de traicionar Cada uno de los verdaderos comenzó a preguntarse,
¿soy yo? ¿Acaso seré yo el que termine
siendo, en mi hipocresía, el traidor? Pero Judas no se preguntaba,
¿soy yo? ¿Soy yo esa persona hipócrita? Como se manifiesta en todos los
tiempos de persecución, pandemia, tragedia, etc. Las personas hipócritas no saben
qué es lo que van a hacer, porque son tan engañadas, autoengañadas,
que piensan que no son lo que son. no entienden su verdadera
identidad, que son personas hipócritas y nada más. Ah, porque se han
olvidado de lo que está en nuestro texto. Ya lo tienen, vuelven
a Lucas, donde comenzamos el día de hoy. Y esto es el segundo
punto, aunque volveremos a algunas cosas que faltan aquí. El segundo
punto del día de hoy es lo que nuestro texto dice en Lucas 12,
Ya lo perdí, lo tenía ahí, ahora sí. En el reciclo 2, no hay nada
encubierto, 2 y 2, nada encubierto que no haya de ser descubierto,
ni oculto, que no haya de ser sabido. Y luego llega hasta los
detalles de lo que la persona decía al oído. Dijiste cosas
en forma secreta, lo que tú pensaba a puertas cerradas, que nadie
sabía de tus comentarios. Esto será pregonado en la versión
antigua, anunciado con bocina. declarado abiertamente, y la
palabra es plural en algunas versiones, en las azoteas, estos
lugares donde si había un anuncio subían arriba, por encima de
la casa para gritar y para que el mayor número de personas podían
escuchar. Y de esto se olvidan los hipócritas.
¿Se olvidan de qué? De que su hipocresía será descubierto. Eso es lo que no quieren entender.
Eso es lo que no quieren creer. Que no hay nada, es lo que el
texto dice, que no haya de ser descubierto. La gente poquita
se contenta con, aunque pudieran descartar por completo la realidad
de Dios, piensan y creen que su hipocresía no será descubierto. Y el argumento aquí es, si no
antes, los pecados de algunos se manifiestan, la palabra de
Pablo, antes de que llegan al juicio, y los demás después,
en el día de juicio, y si es ahora o después, ¿de qué sirve
su hipocresía? Y la respuesta, tan sólo para
aumentar el juicio, tan sólo para aumentar el castigo que
van a recibir. De eso se olvidan las personas
Hipócritas. Toda su hipocresía será descubierta. Es increíble. Este es un gran
tema. Está a lo largo de la Biblia. En algunos de los detalles más
insignificantes en las narraciones históricas encontramos lo que
estamos diciendo. Es, en síntesis, una parte en
forma cíclica de la historia de Israel. Gravísimos pecados
descubiertos, desmascarados, sacados a la luz pública. Lo
que dicen aquí los trapos sucios, ¿no? Pero vean en el primer versículo
de Lucas 12, vean lo que vimos el texto al principio. A esta
muchedumbre les decía y específicamente a sus discípulos, vean el lenguaje,
guardados de la levadura de los fariseos, que es hipocresía,
lo mencioné, en algunos textos es su doctrina. y obviamente
son sus prácticas también, pero aquí la levadura de los fariseos,
guardense, a sus discípulos lo decía, tengan cuidado, cuídense
de esto, de este gravísimo pecado, y el tema es lo que nos interesa
aquí, escuchen bien, aún un poco de hipocresía es
algo peligrosísimo, Y lo vemos en la palabra levadura. La palabra
levadura que leuda toda la masa. La levadura que comienza como
algo tan pequeño que se mete en la masa y termina leudando
toda la masa. Y este es el argumento. Hay que
cuidarnos de la levadura de la apocresía. ¿Qué quiere decir
esto? Que la apocresía comienza con cosas pequeñas. Que la apocresía
comienza con cosas pequeñas, palabras fingidas, motivos ocultos,
ulteriores, que terminan contaminándonos, que terminan echando a perder
nuestras vidas. La apocresía comienza con cosas
pequeñas y de esto se olvidaban los discípulos. La levadura de
la hipocresía comienza con cosas pequeñas y si no es frenada,
si no es mortificada, si no es exterminada de nuestras vidas,
terminará leudando nuestras vidas, afectando la totalidad de nuestra
vida y nuestra identidad. Nosotros sabemos cómo tachamos
a una persona hipócrita, una persona que nos engañaba con
cosas pequeñas. hasta que nos dimos cuenta de
la realidad, y ya no tan pequeñas las cosas. La apocresía, escuchen,
en la medida en que llegamos a ceder ante la duplicidad, ante
motivos ocultos, con medios engaños, con insinceridad, con falsedad,
terminaremos envueltos en el humo de nuestra propia apocresía.
Es un gran tema. Es como la persona que quiere
decir una mentira, Pequeña, la mentira es pequeña y la regla
invariablemente terminará para no ser descubierta como mentirosa
con otra mentira. Y luego en la reacción en cadena,
otra mentira. Y luego otra mentira. Así la
reacción en cadena. Y la apocresia comienza, como
todos los pecados, con cosas pequeñas. Y en la medida en que
nos acostumbramos a fingir, en la medida en que nos acostumbramos
a jugar un papel como buenos actores. Estábamos viendo, es
una tremenda historia, creo que uno de los documentales es tres
horas. Yo vi una de una hora y media y estaba tan cansado. Al escuchar a Lance Armstrong,
Lance Armstrong, que ganó el campeonato del Tour de Francia
siete veces y le acusaban de doping. En realidad, no era más
que doping. Estaban con transferencias de
sangre, sangre oxigenada. Es un gran tema. En donde todos
los equipos estaban haciendo lo mismo. Antes y después de
Lance Armstrong. Y Landis, el que gana después
de Armstrong, es el primero que encuentran después de Armstrong
y demuestran que era culpable de doping en la competencia.
What's his first name? Landis. Está en uno de esos documentales. Es increíble la historia. Pero
están mostrando ahí clip tras clip tras clip y terminan siendo
como 100 clips, videoclips de Lance Armstrong, me entiendo.
haciendo un coraje, atacando a los que le calumnia, y mentira,
y envidia, y celos, y soy inocente, y por eso me están atacando.
Y luego, el tema es increíble, porque una parte del documental
es lo que estoy diciendo. Iban en una entrevista, ya son
años después, este documental es desde hace dos años, si no,
un año y medio lo sacaron. Y ahí Lance Armstrong está diciendo,
sí, ahí estoy yo, el mentiroso, ahí estoy yo, la persona hipócrita,
ahí estoy yo, el engañador. Y le estaban preguntando, ¿cómo?
Te volviste experto. Y su respuesta fue la que estoy
señalando aquí, ya tenemos que dejar este punto. Su respuesta
a por mi fundación, Livestrong, Viva Fuerte, que se dedicaba
a ayudar a miles y miles y miles de personas con cáncer y una
cantidad de otras actividades caritativas, de ayuda, de todo
tipo. Y luego sus contratos y la lista
de empresas, que no voy a nombrar aquí. Y contratos súper millonarios
y tantas obras que beneficiaban a medio mundo. Y Armstrong diciendo,
si yo hubiera confesado en cualquier momento la verdad, se me habría
colapsado todo aquello. Ah, como por fin sucedió. Y pasó de ser el más destacado
campeón en cualquier nivel deportivo en el mundo, en cualquier deporte
incluso, el más celebrado. Pero luego le estaban preguntando,
¿y tu conciencia, Lance? Y un videoclip en donde, no,
la mentira así, descarada, negando que estaba culpable de doping.
Y luego él decía, mi conciencia la había recalibrado. En su conciencia
había ganado el debate. Y dice, yo me había convencido
de que sí, de que yo estaba diciendo la verdad y que los demás eran
los menterosos. Aunque en juicios llevó a varios
de ellos a la ruina, con juicios súper millonarios en su contra,
porque no podían comprobar las acusaciones. Sin decir más, en
la medida en que nos acostumbramos a fingir sin la realidad. Estamos en ese peligro. ¿Cuál
peligro? El peligro de volvernos completamente
hipócritas. El argumento entonces, a sus
discípulos, cuídense. Hay que luchar en contra de esta
tendencia que todos nosotros la tenemos. Hay que luchar en
contra de las primeras cosas, las más pequeñas tendencias. La tendencia es de aceptar la
hipocresía. Yo me acuerdo de una persona
que tuvimos un pleito aquí grave y estaba mintiendo acerca de
algo y sacó eso de que no todos somos menterosos eso fue su forma
de justificar su mentira y luego sacó lo de la cultura mexicana
como un buen mexicano Y yo estaba con, ¿y la Biblia? ¿y la verdad? ¿y la palabra de por mí? ¡Nada!
Para nada le importaba. Ya aceptaba su propia hipocresía
como algo inevitable, a la cual se había acostumbrado como para
discutirlo conmigo y justificarlo. Y la hipocresía funciona así.
Comienza cuando no hacemos lo que decimos, cuando no somos
la persona que decimos ser. Y la brecha que hemos reconocido,
el ya y todavía no, y todo el paquete que vamos a ver en los
cambios y la transformación en los próximos estudios. Pero la
propensidad de engañarnos a nosotros mismos, excusarnos a nosotros
mismos, no ser honestos con nosotros mismos, de no vernos tales como
somos. a la luz de la palabra. Y es
una parte de por qué el autoexamen, la confesión cotidiana, el lavamiento
de pies en Juan 13 es tan importante. Es por eso que cantamos examiname
oh Dios y ver mi corazón. Es por eso la necesidad de asistir
fielmente a la predicación de la palabra examinándonos a nosotros
mismos a la luz de ella y de no ser simplemente oidores sino
hacedores y si no somos oidores nos estamos engañando estamos
jugando el papel de una persona hipócrita escuchando la palabra. Y luego viene el gran argumento
que tenemos que resumir aquí, en donde les enseña a quien temer
en el versículo 5. En el versículo 4, no teman a
los que pueden matar al cuerpo y no pueden hacer más. Y el argumento
es más de lo mismo. La persona hipócrita es una persona
que no le teme a de veras a Dios, sino le tiene miedo al hombre. Es una persona caracterizada
por el temor de los hombres. ¿Qué van a pensar? ¿Qué van a
decir? ¿Qué van a hacer respecto a mí? Se preocupa por el hombre. Es una persona antropocéntrica.
Ese es el gran tema sin discutirlo el día de hoy de una iglesia
antropocéntrica. En vez de una iglesia teocéntrica.
Una persona antropocéntrica centrada en el hombre, en el ego, en el
yo. Y la iglesia antropocéntrica se fija en todo lo que le agrada
al hombre. Desde las doctrinas, hasta las
prácticas, hasta la forma de adorar, hasta todo el show. Todo
el asunto está centrado en el hombre. No es teocéntrico, no
está centrada la iglesia ni las personas que asisten a estas
iglesias. No están centradas en Dios. Tienen que agradarles
a los hombres, quedarse bien con los hombres. Y ese texto
en donde, a lo mejor no lo vamos a ver el día de hoy, los fariseos
se fijaron de inmediato, no te cuidas de nadie. Ese texto no
tan misterioso, no tienes miedo de nadie. No estás tratando de
quedarte bien con los hombres, le acusaban a Cristo de eso.
No, no. Ahora para terminar, el argumento
sobre las características de la hipocresía, de lo que se olvidan
todas las personas hipócritas, y terminaremos con por qué hay
tanta hipocresía hoy día. La respuesta es muy sencilla.
¿Y por qué serán juzgadas tan cegregamente las personas hipócritas? Para concluir, en una forma de
síntesis, hay que tomar esta gran ilustración, que es un mini
sermón. Les pido perdón aquí, pero yo
luchaba a lo largo de la semana pensando, esto lo voy a dejar
para otro estudio y otra ocasión, pero no lo puedo hacer. Ahora,
en forma de síntesis, los síntomas de la hipocresía, las evidencias
de hipocresía, están resumidas en un solo punto, que voy a bosquejar
en una forma abreviada, y es este punto. Lo que dice nuestro
Señor Jesús es el temor de los hombres. lo que es la causa de
esta apocresia. Lo vemos en Pedro negando a su
señor tres veces frente a una niña negando a su señor. Jurando incluso con grosería
sin decir más y diciendo ni lo conozco por el miedo. Luego lo
vemos en Pedro con todo este asunto de los judaizantes y su
disimulación. Esa es la palabra en la versión
antigua, disimulation. Hipocresía es lo que quiere decir.
Pablo le acusó directamente de ser hipócrita al irse a sentar
con los judaizantes y apartarse de los creyentes sentibles, no
sentarse a la mesa a comer con ellos. Porque algunos pensarían
que sería racismo. No, es hipocresía, dice Pablo.
Le tuve que resistir en su cara. Notó la historia ahí resumida
en Gálatas, ¿no? Tremenda la ilustración. Escuchan, por el
miedo. de los líderes de la iglesia en Jerusalén. Pedro actuó así. Entonces, rápido, hay un perfil
aquí, voy a dar una lista. Síntomas de este temor, miedo
de los hombres. o lo que llamamos idolatría. Primero, cuando nos doblegamos
ante la presión del grupo, el grupo puede ser compañeros de
trabajo, de escuela, de universidad, pueden ser miembros de tu familia,
pueden ser vecinos, pueden ser políticamente correctamente hablando
personas que establecen normas de ética y conducta para la sociedad.
Al doblegarnos ante la presión del grupo, Estamos viendo en la ola de protestas
en Gringolandia y en Europa, no voy a decir más, medio mundo,
corporaciones, ejecutivos, atletas, estrellas, todo el mundo doblegándose
ante la presión del grupo frente a acusaciones que en gran medida
son totalmente falsas desde un principio por el miedo que tienen en su hipocresía. Es la peor
forma de hipocresía lo que estamos viendo. Es increíble. Ah, por un lema, por un dicho,
por unas palabras o letras que pongo ahí en mi página o digo,
estoy de acuerdo con eso, me libro de la acusación, que en
la gran mayoría de los casos es falsa, de racismo. ¿Ah, por eso te vas a librar?
¿Cómo? El tema aquí, no. Por favor,
Tomás. Y obviamente no estamos defendiendo
a los racistas. Pero 10 jóvenes murieron en las
manos de los policías en 2018. Las cifras son iguales de 19. Murieron como personas desarmadas
en manos de policías en los Estados Unidos. Más de 7 mil murieron
en manos de negros. Negros matando a negros y nadie
diciendo nada acerca de eso. Ni una protesta. Ah, pero por
los 10 policías que mataron a un desarmado negro, todo el país
es racista. Cuando hay más de 7 mil, año
tras año en los Estados Unidos, en Chicago, Miami, Nueva York,
Los Ángeles, y nadie dice nada. ¿Qué tipo de hipocresía? Es un
ejemplo. No voy a decir más. La primera característica de
este temor o miedo de los hombres, ¿qué es la esencia del asunto?
El miedo de ser rechazados, ridiculizados, humillados, dobligados ante la
muchedumbre, ante el motín, así lo voy a decir. El miedo de ser
diferentes, de ser etiquetados, de que te pongan
la etiqueta. Ahora rápido, las síntomas. El
deseo de agradar a los hombres. Esto es por todos lados. La gente
tiene miedo de perder el apoyo, la estima, la aceptación de ciertas
personas. Y caen en la trampa. Esta mentalidad,
¿no? Que lo vemos en la gente pobre
en todo el mundo, que se quieren quedar con el jefe, ¿no? Con... No, no, no, no, no, no. No voy
a decir más. La mentalidad que se manifiesta en aquellos que
están buscando halagos, eloquios, aunque sean falsos. o están usando
esto, es la peor forma de manipular a la gente. El elogio falso,
para quedarte bien. Y si yo todavía tratara de agradar
a los hombres, ya no sería el siervo de Cristo, Pablo en Gálatas
1. Y el texto que yo cité, Mateo
22, 15, 16, no buscas el favor de nadie. Los fariseos se asustaban. Y las traducciones, no miras
ni la apariencia de los hombres. En nuestro texto todas las cosas
nuevas de aquí en adelante ya no conocemos a nadie según la
carne, la base de nuestra serie, la nueva criatura. Se traduce,
no te cuides de nadie. No se preocupaba por quedarse
bien con nadie, salvo Dios. Nuestro Señor Jesús fue acusado
de eso. Ah, porque no era una persona
hipócrita. Y Pablo igual. Y todos los creyentes fieles
igual. Seremos tratados. La próxima
cosa, síntomas, ¿no? Cuando nuestro bienestar emocional,
nuestra autoestima, depende de esto. Dependen de esto. Escuchen. Nuestra felicidad depende de
que las demás personas nos tengan en alta estima. De eso depende
mi bienestar emocional. De esto es idolatrar a las demás
personas el gran tema que conocemos, pero en síntesis, me preocupa
caerles bien, quedarme bien ante sus ojos. Es idolatría. Estamos colocando a otras personas
en el lugar de Dios, preocupados por lo que dicen o piensan acerca
de nosotros. Lo que piensan acerca de nosotros. Es un gran tema
en donde es como si estas personas tuvieran un poder mágico sobre
nosotros. Como si fueran un tipo de Dios
en nuestras vidas. Es increíble. Las personas que
caen en esa trampa, otras personas les van a decir qué es lo que
deben de pensar. qué es lo que deben de sentir,
y cómo es que han de actuar para quedarse bien ante estas personas,
en donde su bienestar, su autoestima, depende de ser aceptados por
estas personas. Y ahí va todo el asunto, sus
pensamientos, qué van a decir, qué es lo que opinan de mí. Eso es tan sutil, es tan... Tan común, así lo voy a decir,
¿no? Tantas personas toman decisiones
así, ¿qué van a decir? ¿Qué van a pensar? ¿Qué van a
hablar? No quieren verse como fracasados, como perdedores,
como... No, no, no, no. La imagen ante
los ojos de los demás. Quiero que me vean como una persona
exitosa, como una persona competente, como una persona capaz. Y tengo
miedo de su crítica, tengo miedo de su opinión. No quiero que
hablen mal de mí. y de igual manera síntomas cuando
somos tan avergonzados y tan fácilmente ofendidos por lo que estas personas van
a decir o van a pensar. No por nuestros pecados, no por
nuestra negligencia espiritual avergonzados, ofendidos en contra
de nosotros mismos, no. Tan hipersensibles ante cualquier
cosita pudieran decir, es un golpe en contra de mi ego, en
contra de mi autoestima, no me apreciaron, no me tomaron en
cuenta, no, no, no, no, ni siquiera me dieron las gracias, ni una
palmada, nada, ¿cómo es posible? Y así lo tengo que dejar. Culminándose
esta ilustración del temor de los hombres, del miedo, de no
quedarnos bien con ellos, que es la esencia de la hipocresía
en esta ilustración, Lo vemos con la gente que se preocupa
tanto por su imagen, por su cuerpo, por su apariencia física, por
la ropa, por la moda, por el estilo, más que por su condición
espiritual, más que por su corazón. Es la esencia del asunto. Lo
que ya vimos con los fariseos. Olvidándose de lo que cuenta
es el corazón. Lo que Dios sabe, lo que es la
realidad. Y hoy en día, la vanidad, la
belleza física, es un quiero lucir bien. ¿Cómo me veo? ¿No? Ustedes lo saben en los
selfies, en la foto. ¿Cuántas veces sacamos una foto
de 10 personas, 5 personas, 3? Pueden ser tan solo 2. Y lo que
quiero ver es cómo me veo. ¿Cómo me ven en la foto? Y si no me veo bien, hay que
destruir la foto. Hay que borrar la foto. en nuestra
casa hay una reunión familiar, sacamos por lo menos dos, a veces
van cinco hasta diez fotos porque cada quien está bien, no, no,
no, ese no sirve, no, no, no, hay que volver a sacar otra.
Y las personas engañadas por la apariencia externa, cuando
Dios sigue mirando el corazón, lo que será manifiesto en el
día de juicio es el corazón. Y sin discutir esto más, la vanidad, metida de por medio en esto.
Estas personas que quieren verse siempre muy jóvenes, no quieren
envejecer, les tengo un mensaje triste para estas personas. Es
inevitable el envejecimiento. No quieren que los demás, no,
por favor, qué tipo de locura, qué tipo de hipocresía, y todo
esto para crear una imagen falsa, termino con esto, que no corresponde
a la realidad ante los ojos de los demás. Quieren que los demás
me vean como alguien, como la gran persona que soy. Y si no recibo ese trato, mis
fans, mi club de fans no me están aplaudiendo, entonces puedo agregar
a mi imagen dinero, o posesiones materiales, o casas, o coches,
o maquillaje, o cirugía plástica. Así, así, así. Y se convierte
en Halloween. Se convierte en un disfraz y
la gente así todos los días se levanta y se pone la máscara.
Y la incongruencia tremenda entre la imagen y la realidad es la
esencia de su hipocresía. Una tremenda incongruencia entre
la verdadera persona y su imagen. Y así. Y todo el tiempo pensando,
bueno, me pueden rechazar, me pueden menospreciar, me pueden
ridiculizar, me pueden oprimir, me pueden atacar, me pueden amenazar. Y Dios dice en nuestro texto,
te pueden matar. Quizás te matarán. Quizás te
van a matar. Pero no pueden hacer más. y el que hemos de temer es el
que nos puede desenmascarar, pero la palabra puede ni cabe
aquí, es el que nos va a desenmascarar, nos va a quitar la máscara. Y entre paréntesis, les tengo
que, se me vino a la mente, en los motines y manifestaciones,
entre comillas, y si van a manifestarse en forma pacífica, Es una parte
de la constitución americana. Tienen todo el derecho de hacerlo.
Nadie tiene el derecho de hacerlo quemando edificios, destruyendo
tiendas, echando fuego a las patrullas, menos con otros actos
de violencia. Nadie. Pero increíblemente estos
tan bravos y no es por el COVID-19 o la sana distancia que traen
su máscara. No, les aseguro que no. Ah, porque
han encarcelado, ya han arrestado más de 150 líderes de estos grupos,
cada uno de los cuales traía como al estilo de una película
de Hollywood, como si fuera Halloween. Todo para cubrir hasta los ojos,
la cabeza. Y misteriosamente estos cuates
del FBI descubrieron su identidad. Ya están frente a a la justicia
por la cual estaban reclamando. Pero la ilustración es válida
aquí. ¿Van a salir a hacer todo aquello y con su rostro cubierto? ¿Por qué? Si tan solo están ejerciendo
sus derechos. ¿Por qué con la máscara? ¿Por
qué son hipócritas? Como lo comentábamos al principio.
Ahora, terminemos el día de hoy con los dos puntos que faltan
aquí. Primero, la pregunta, ¿por qué tanta hipocresía? Y aquí
la pregunta va por este camino, en relación con el asunto religioso. Lo vamos a ver en la serie sobre
Conociendo a Dios. Persona hipócrita es una persona
que no vive en la presencia de Dios, que no toma en serio la
omnipresencia de Dios. No es tan solo esperar hasta
el día del juicio. No, es que tu palabra sea sí
y sí, o no y no, porque Dios es el testigo oculto, invisible,
y siempre estamos en su presencia. Y la omnipresencia de Dios, un
tema que veremos próximamente en otra miniserie, en la serie
que hemos dejado por el momento. tanta apocresia porque tan pocas
personas, aun en un contexto religioso cristiano, a de veras
creen en la omnipresencia de Dios. Y si descartas la omnipresencia
del testigo invisible, que todo lo tiene registrado en su libro,
y quizás con videos no voy a discutirlo, No le hace falta ningún video.
Las respuestas son, primero, porque hoy en día es fácil, tan
fácil ser una persona hipócrita. En la mayoría de las iglesias
cristianas es lo más fácil, en todas las sectas es lo más fácil. ser una persona hipócrita. No
cuesta nada. No tienes que negarte a ti mismo,
no tienes que arrepentirte verdaderamente de tus pecados, no tienes que
seguir realmente a Cristo. No, nada de eso. Tan solo tienes
que profesar, yo soy hermano y Dios te bendiga. Y se acabó
el asunto. Es tan fácil. Primero. Segundo, es tan fácil porque
engañar a los hombres, cuando la mayoría de estos hombres son
de igual manera personas engañadas y personas hipócritas también,
es fácil engañar. Muchos ni saben cómo distinguir
entre ovejas y lobos. Y todo el tiempo olvidándose,
no tan solo de la omnipresencia de Dios, sino de que nadie puede
engañar a Dios. Así lo voy a decir, es tan fácil
engañar al Papa en Roma. Lo sabemos de la historia triste
del clero, de esa iglesia en todo el mundo. Algunos de los
peores, de los peores, de los peores hipócritas, hasta Juan
Pablo II, cantándoles alabanzas a personas que sabemos a ciencia
cierta, eran los peores de los peores hipócritas. engañaron
a Juan Pablo II. Hay que darlo por sentado, lo
que estamos diciendo. Muchos no saben cómo distinguir
entre Dios y el diablo, entre un santo y un demonio, no saben,
no pueden discernir la diferencia. Y tercero, por el amor egoísta,
el amor propio. Eso es lo que produce grandes
cantidades de personas hipócritas. Nos amamos a nosotros mismos,
somos tan egoístas, tan egocéntricos, tan narcisistas. Y nuestro ego,
nuestro amor propio, nos conducen a creer y pensar que lo que creemos
acerca de nosotros mismos, que somos excepciones a la regla, que Dios piensa lo mismo. Como
yo me amo a mí mismo y me acepto tal como soy, que Dios me ama
y me acepta de igual manera. Que Dios que pudiera condenar
a otros, no me condenará a mí. De veras. Y se olvidan el hecho de que
Dios no está obligado a salvar a nadie. Ni un solo ángel caído
está en la lista de los salvados. y una muchedumbre de seres humanos.
Sus nombres no fueron escritos en el libro de vida del Cordero
antes de la fundación del mundo. Sus nombres no fueron apuntados
en el libro. ¿Por qué tanta hipocresía y tantas
epóquitas? por los maestros falsos esto
es lo que está en cada texto que vimos al principio en cada
ejemplo en cada texto en el trasfondo de la hipocresía fariseos escribas
líderes religiosos falsos maestros con su evangelio falso y han engañado a muchísimos Se
han amontanado maestros conforme a sus concupiscencias, dice Pablo
en 2 Timoteo. Se han vuelto a creer en fábulas,
cuentos de hadas, lo que quiere decir. A por los maestros falsos, que a sabiendas los están engañando
con una sonrisa en su cara y con Dios te bendiga. Están engañando
así. Y por último, La respuesta, ¿por
qué tanta gente hipócrita? Porque el diablo ama a todos
los hipócritas. Porque Satanás ama a cada persona
hipócrita. Si se puede usar la palabra amar
en cuanto al diablo. Son los siervos muy amados. por Satanás. Ah, porque le son muy útiles. Ah, porque sirven para sus propósitos. Ah, porque le ayudan al diablo.
Lo vimos al principio. Obstaculizar a los que quieren
entrar al reino de Dios. Le están ayudando al diablo a
estas personas hipócritas. No tienen que ser líderes religiosos
para ayudarle muchísimo. Le están ayudando al diablo. y por lo menos como el gran ejemplo
bíblico de todo esto es Judas son traidores esto llegaremos
aquí terminando con el último punto con esto terminaremos porque
dejamos lo anterior ahora por último porque serán juzgados
tan severamente las personas hipócritas. Y las descripciones
de su juicio, esto al cual no vamos a llegar al día de hoy,
viene en Lucas 17, los que ocasionan los escándalos, ¿no? Les fuera
mejor que se les atase una piedra de molino al cuello y que fuesen
lanzados al mar de la boca de nuestro Señor Jesús. El juicio
tan severo en contra de la gente hipócrita, Es como si se subieron
al avión, no voy a decir de cual ejército. Los llevaron a alta
mar, no voy a decir ni por cual parte del Golfo de México. No,
no, no es necesario hablar. Y con dos bultos de cemento atados,
manos y pies, y los dos bultos colocados por encima de sus hombros
o su cuello. Hay que subirle un poco más el
avión. No, dice el capitán, no, un poco más antes de echarles
al mar. La ilustración moderna, piedra
de molino y echados a alta mar de la boca de nuestro Señor Jesús.
Un juicio tan severo. Y con esto terminemos, ¿no? ¿Por qué castigados tan severamente? No hemos dejado nuestro tema. que tu identidad no termina siendo
así. Veremos el desfile en el día
de juicio. Una muchedumbre de gente, la gran mayoría religiosa,
hipócrita en el día de juicio. Veremos a estas y el juicio tan severo, castigados
en la forma más pesada, severa posible. Todos los textos lo
dicen. Dos veces más hijos del infierno. Lo vimos en Mateo 23. Dos veces
más, ¿qué quiere decir? Como si fueran, en comparación
con los demás, dos veces más culpables del juicio del infierno.
Los líderes hipócritas y sus feligreses. Y el por qué terminemos. Primero,
algunas respuestas aquí. Primero, porque las personas
hipócritas fingen ser, lo vimos al principio, no fingido. Están
fingiendo, están actuando. Aparentan ser amigos de Cristo.
Aparentan ser creyentes sinceros. Dan la apariencia de ser personas
comprometidas con Cristo, sus señorías, su salvación, sus enseñanzas,
su evangelio, pero en realidad son sus enemigos. Son sus enemigos. Su fe es fingida. Su amor es
fingido. Su amistad es fingida. No, no, no. Estas personas no
quieren amar, servir, ni glorificar a Cristo. No. Tan solo quieren
dar la apariencia de hacer estas cosas. En lo más profundo de
su ser son sus enemigos. Y están más que dispuestas en
ciertas circunstancias a traicionar a Cristo y a traicionar a los
suyos. Y eso es lo que harán. En la
hora final, en todas las épocas de persecución, prefigurando
la apostesía final, las advertencias de Mateo 24, van a entregar,
miembros de su misma familia, van a entregar a otros miembros
de su familia. Ah, porque todas las personas
hipócritas son enemigos de Cristo. Son en miniatura la repetición
de la triste historia de Judas, el traidor, el gran tema. Estoy luchando para terminar.
En el libro de Bunyan, tres personas, una llamada envidia, otra llamada
superstición, y la tercera llamada busca favores,
busca favores. Tres personas religiosas, hace
años predicamos una miniserie sobre ese libro. Tres personas
religiosas que se pusieron de acuerdo con la gente mundana
en la frede de vanidades para dar testimonio falso en contra
de los peregrinos. Sus nombres, envidia, superstición,
busca favores. se pusieron de acuerdo con la
gente mundana en la feria de vanidades para juzgar y condenar
a los peregrinos, a los verdaderos, manifestando que eran en realidad enemigos
de Cristo y los suyos. Y así, nuestro Señor Jesús dijo
respecto a Judas, le hubiera sido mejor no haber nacido. Y
es exactamente lo mismo con todas las personas hipócritas. Y esto
es el segundo punto, escuchen. Estas personas hipócritas serán
severamente castigadas, con más severidad. porque han tenido
más luz, mayor conocimiento y más oportunidades. Este tema está
por todas partes, el gran bosquejo en Mateo 11, la fórmula, entre
más luz, mayor responsabilidad, ¿no? Lo cual significa más, mayor
juicio. ¿Cuánto conocimiento tenía Judas?
¿Cuánto conocimiento, por lo menos intelectual, tiene la persona
hipócrita? Con la excepción de la persona
apóstata, La persona hipócrita tiene más luz, tiene más oportunidades,
tiene más conocimiento intelectual, cosa que se vuelve sumamente
peligrosa. Estas personas llegarán al día
cuando tendrán el deseo de no haber sabido nada. Es como Pedro,
no, no, no lo conozco, no sé nada. Tendrán, tendrán el deseo
de no haber sabido nada. Se darán cuenta. que les hubiera
sido mejor no haber sabido nada, nada de Cristo, nada de su Evangelio,
nada de su palabra, les hubiera sido mejor. No haber sabido nada. El argumento está ahí en Mateo
11, 21-23. Estos lugares que vieron a nuestro
Señor Jesús hacer milagros, escucharon su prédica. Exaltados hasta el
cielo como si hubieran sido transportados al cielo mismo, dice Cristo.
Y serán más culpables que los solomitas en el día de juicio. Y por último, ¿por qué mayor
juicio? ¡Tan severo el juicio! Y la respuesta ya la vimos. Mateo
23 versículo 13 no lo voy a volver a leer las personas hipócritas
sirvan de tropiezo para muchos no entran y aún peor impidan
no entran ustedes ni dejan entrar a los que quieren hacerlo obstaculizan
en nuestras versiones en español es un gerundio a los que están
entrando a los que se están acercando la gente hipócrita termina manchando
y ensuciando el testimonio de la iglesia el testimonio del
evangelio proporcionando motivos a los que son abiertamente en
conversos motivos para blasfemar y rechazar el evangelio y a los
que están acercándose los obstaculizan. Esto es por todos lados, la gente
viene, si yo conozco a estas personas que vienen a su iglesia,
yo se de la vida de esta persona que fue bautizada en su congregación,
yo se de, y lo que saben es, lo que estamos diciendo, saben
de rasgos, evidencias de hipocresía en la vida de algunas de estas
personas. y luego lo echan en nuestra cara, ¿no? De igual manera
como nosotros lo hacemos con la iglesia que predomina en este
país, yo sigo buscando a algunos sinceros, no dudo de que puede
haber algunos que asistan a la religión que predomina aquí,
pero de vecinos y conocidos y gente en mi pequeño círculo que profesa
esa religión, no veo más que hipocresía. No veo otra cosa. superstición, envidia. Busca favores, decía Banyan.
Es todo lo que veo. Perdónenme, no estoy diciendo
que no pueda haber algún sincero en esos círculos. Sigo buscando,
y no entiendo cómo la gente que tenga uso de su razón pueda darle
credibilidad a esa religión. Cuando eso es todo lo que vemos,
por sus frutos serán conocidos, y son conocidos, Y en los círculos evangélicos
lo mismo. Muchísima gente hipócrita. Ah, porque la mayor parte de
sus pastores y líderes son así. Así. Personas que, no lo vamos
a discutir más, que hacen mercancía. Cantidad de textos se quedaron
aquí sobre la mesa, pero ya. Que miran a los que, ah, este
tiene dinero, este tiene poder, esta persona. Se convertirán a sus feligreses
en un tipo de mercancía. Es una traducción del argumento
de la boca de Pablo. Que sostienen que la piedad es
una fuente de ganancia. El texto es espantoso. hombres corruptos de entendimiento,
privados de la verdad, que sostienen, que tienen la piedad, o sea,
la religiosidad, el cristianismo, como una fuente de ganancias. Apártate de los tales, dice Pablo,
1 Timoteo 6, y de la boca de nuestro Señor Jesús y el ciego,
guía al ciego, ambos caerán en el hoyo. Y como lo dice Pablo,
aparte de los tales, nuestro Señor Jesús agrega, el texto
es Mateo 15, 14. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Dejadlos. Fíjense, hasta maestros religiosos,
muy sinceras personas, muy piadosas, robos, rapaces, que recibirán mayor condenación,
que por avaricia, el texto que yo citaba apunta en los segundos
de Pedro 2, 1 a 3, por avaricia harán mercadería de vosotros
con palabras fingidas, eso es apocresia, palabras fingidas,
sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo, dice Pedro,
no se tarda, y su perdición no se duerme. Están asegurando su propia condenación
y la de sus feligreses. Y con esto ya lo dejamos, ¿no? Esto de servir como tropiezo Hay personas, no, como yo veo
esto de hipocresía en mi vida y no quiero servir el tropiezo
mejor me voy de la iglesia. No, esto no es lo que vas a lograr
yendo de la iglesia así. Salvo tu propia condenación y
apostesía. No. Hay que arrepentirse. Hay
que tener mucho cuidado. Tuvimos todo un paréntesis el
día de hoy. Ustedes ya ven que dejamos mucho
sobre la mesa aquí. Mucho cuidado. para que al fin
y al cabo tu identidad no sea un lugar de juicio descubierta. El tema es tan fuerte, tan duro,
tan solemne, tan serio, tan eterno. Hay que rogarle a Dios para que
tú y yo seamos librados de cualquier hipocresía. de los primeros comienzos
que con cosas pequeñas todo esto comienza para que por la gracia
de Dios tengamos cuidado lo que dijo Cristo a sus discípulos
cuídense guardaos de toda hipocresía y esto comienza cuando la reconocemos
tal como es como algo al cual tenemos que oponernos al cual
tenemos que arrepentirnos cotidianamente diariamente, para que seamos
a diveras lo que profesamos ser. Personas que no son perfectas,
no, la brecha, no, ya y todavía no, y sin embargo, personas que
no están contentas con fingir, con jugar, con engañar, comenzando
con nosotros mismos. así la Palabra de Dios. Personas
que a diveras teman a Dios encuentran en Cristo y en su Evangelio el
único remedio para todo pecado y toda hipocresía.
Tu identidad y lo que haces 3
Series Tu Identidad
¿Por qué hay tantos hipócritas?
| Sermon ID | 7820164711964 |
| Duration | 1:37:52 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Matthew 23:13-25 |
| Language | Spanish |
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