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Vamos a entregarle este tiempo
al señor y vamos a rogarle que él sea hablándonos y sea obrando
en nuestros corazones, en nuestra voluntad. Señor, te damos las
gracias. Gracias por tu palabra, gracias
por convocarnos acá. Señor, estamos agradecidos contigo. Reconocemos que Cada día Señor conforme se van
presentando diferentes afanes, problemas, viendo aún nuestra
propia debilidad, te seguimos necesitando Señor. Necesitamos
estar firmes en la roca que es Cristo, confiando en Ti, creciendo
en esa confianza, Señor rogamos que tú estés hablándonos por
medio de la palabra hoy, ruego por los niños, ruego por los
jóvenes, ruego por los adultos que están escuchando este mensaje,
Señor tú seas hablando a nuestras vidas. Señor te pido claridad
para la exposición y oídos prestos Señor también de parte de los
hermanos. Señor, te damos gracias en el
nombre de Jesús. Amén. Para quienes siguen los recursos
que tenemos con la iglesia o que ya están varios años con nosotros
en la iglesia, sabrán que ya no es la primera vez que se está
tocando los salmos, ya hace unos seis años más o menos, seis,
cinco años, ya se ha tocado algunos salmos. Y mi afán no es volver
a repetir específicamente los mismos salmos, pero en este caso
sí hay una coincidencia. De todas formas, creo importante
y esta serie está enfocada en lo que es la verdadera adoración. Como creyentes, tendemos nosotros
a pensar muchas veces que adoración tiene que ver con Cuando yo le
estoy cantando a Dios, cuando estoy alabando a Dios, o cuando
en oración estoy confesando su carácter, o le estoy dando gracias,
o cuando estoy separando determinado tiempo en la semana para participar
de las reuniones con la iglesia, o para estar los domingos con
la iglesia dos horas, y tendemos nosotros mismos a querer creer
que eso es adoración. Voy a leer la verdad principal
de este Salmo, que es el Salmo 1, que es, existe una distinción
clara entre la forma de vida del justo y la de limpio, no
sólo en lo que hace o no hace, sino en el enfoque general de
vida, en dónde está su deleite, al final sus destinos también
van a ser muy diferentes. Más de una cuarta parte de las
citas que hace Cristo del Antiguo Testamento pertenecen a los Salmos. El título del Libro de Salmos
en hebreo es Alabanzas. En sí, Salmos se va a referir
a una composición poética acompañada de instrumentos, generalmente
instrumentos de cuerdas. El Libro de los Salmos está a
la vez subdividido en cinco secciones o si quieren cinco libros. Todos
estos cinco libros condensados también se lo conoce como salterio.
¿Por qué se entiende que está dividido en cinco libros? Porque
tienen características semejantes de desarrollo estos cinco libros.
Al final cada una de estas secciones termina con una doxología. Pero
hay algo importante con respecto a este Salmo que hoy día vamos
a leer, el Salmo 1 y el Salmo 2. es que si bien pertenecen
al primer libro, a la primera sección si quieren de los Salmos,
más bien termina siendo una introducción a todo el Salterio. Vamos a leer
el Salmo 1. Voy a leer la Biblia de las Américas. ¿Cuán bienaventurado es el hombre
que no anda en el consejo de los impíos? ni se detiene en
el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los
escarnecedores, sino que en la ley de Yahvé está su deleite
y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol firmemente
plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo
y su hoja no se marchita. en todo lo que hace prospera,
no así los impíos que son como paja que se lleva el viento.
Por tanto, no se sostendrán los impíos en el juicio, ni los pecadores
en la congregación de los justos. Porque Yahvé conoce el camino
de los justos, mas el camino de los impíos perecerá. Es importante
aclarar que esta serie está basada en gran parte del material de
Sidney Greidanus, Que nos ayuda a comprender no solamente el
Salmo en sí, sino que nos ayuda también a ver a Cristo muchas
veces en los Salmos. Greida nos va a explicar del
Salmo 1. Comienza con la palabra bienaventurado. No sé si has
meditado, si has leído este Salmo muchas veces. Pensaría que sí,
porque generalmente cuando tenemos un propósito de leer un libro
de la Biblia, Dios quiera que termines con ese propósito y
leas todo ese libro de la Biblia, ¿no? Pero hay veces que no terminamos,
¿no? Pero entonces nos quedamos generalmente
con los primeros libros, ¿no? Y eso es lo que leemos, entonces
probablemente has tenido varias aproximaciones, varios acercamientos
a este libro. Y este libro comienza con la
palabra bienaventurado. Es por eso que, por ejemplo,
cuando se predicó este salmo ya acá en la iglesia, el título
del salmo, del título del sermón que se había puesto era la verdadera
felicidad. ¿Sí? ¿Por qué? Porque empieza
con bienaventurado el hombre y describe luego este bienaventurado. Ahora, es interesante que va
a haber varios contrastes que se van a hacer en todo el salmo.
Primer contraste. Empieza con la palabra bienaventurado
y termina de forma opuesta con la palabra perecerá. ¿Qué quiero decir con esto? Bienaventurado. ¿Quién quiere ser bienaventurado?
Si en este momento te diría que levantes la mano o que levanten
la mano quienes quieren ser bienaventurados, probablemente todos levantarían
la mano. Por el otro lado, si preguntaría
quiénes quieren perecer en este momento, probablemente ninguno
levantaría la mano, porque son dos lados opuestos. Y es interesante
cómo está empezando este salmo y cómo termina el salmo. Además,
la primera palabra en este salmo comienza con... en el hebreo
empieza con Aleph, que es la primera letra del alfabeto hebreo,
es decir, si fuera en español sería como empezar con la letra
A, ¿sí? Y la última palabra de este salmo
comienza con Tab, que es la última letra del alfabeto hebreo, es
decir, es como sería Z. Y Greidanus dice algo al respecto,
dice, este primer salmo ofrece de la Aleph, a la Taz, es decir,
de la A a la Z, de la vía de los piadosos. ¿Sí? Por tanto, el Salmo 1 es como
una introducción a los salterios y aborda lo que es la verdadera
adoración. Y que la verdadera adoración
no solamente es cantar canciones, no solamente es separar tiempo
en la semana para Dios o a nombre de Dios, sino que tiene que ver
con mucho más que eso. Y este Salmo resume muy bien
esto. y lo resume en seis versículos. Realmente ha tenido que ser inspiración
divina para poder resumir cómo es el rumbo de la verdadera adoración
en seis versículos. El primer punto, el enfoque de
los justos. Como verán en el bosquejo, son
cuatro puntos, pero la mayor parte del tiempo, si quieren,
lo voy a usar en este primer punto, porque realmente este
es el enfoque o la importancia, la supremacía que le pone el
salmista. Y está apuntando a lo, a la aventura
de los justos, a lo bienaventurado de los justos. Voy a leer otra
vez los primeros tres versículos. Salmo 1, verso del 1 al 3. y
leo la Biblia de las Américas. Cuán bienaventurado es el hombre
que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en
el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los
escarnecedores, sino que en la ley de Yahvé está su deleite
y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol firmemente
plantado junto a corrientes de agua que da su fruto a su tiempo
y su hoja no se marchita, en todo lo que hace prospera. El
salmista empieza apuntando a la dicha de caminar en justicia,
no una justicia declarada por los hombres, es decir, una justicia
que se puede comprar, ¿no? Comprar con favores, que se puede
comprar con dinero, sino más bien siendo justo a los ojos
de Dios. Entonces ya el panorama cambia.
Ahora es importante aclarar que es evidente que si bien se quiere
mostrar un contraste en el salmo entre el justo y el impío, El
salmista no le va a dedicar el mismo tiempo a hablar del limpio
que a hablar del justo. La mayor parte del tiempo el
enfoque tiene que ver con el justo. Lo que se quiere es resaltar
lo bienaventurado que es aquel que camina en justicia a los
ojos de Dios. Pero tal vez hasta ahí todavía
nos preguntemos pero ¿y por qué la importancia? Y tal vez es
primero entender qué es ser bienaventurado. Porque siendo sinceros, esta
palabra no es una palabra que la escuchas comúnmente en el
día a día. Es una palabra que prácticamente
ha terminado quedando a ser exclusivamente de uso o de interpretación en
un contexto donde se predica la Biblia o se enseña la Biblia.
Hoy el saludo o los buenos deseos a una persona ya no son decirle
que seas bienaventurado. Tal vez en algún caso vamos a
decir que seas bendiciones, probablemente aún en un contexto cristiano
evangélico. Y sin profundizar demasiado en
bienaventurado, vamos a ver algunas traducciones que se hacen de
esta palabra. Algunos van a traducir esta palabra
como, algunas traducciones van a traducirla como feliz, dichoso. Incluso, mientras que la Biblia
de Reina Valera lo traduce como bienaventurado, la Biblia de
las Américas va a querer poner más énfasis todavía y va a decir
cuán bienaventurado es. ¿Cuál es el punto ahí? Mayor
énfasis. Es decir, es como cuando haces
una escala de líquor, ¿no? Cuando haces una escala. Es decir,
no solamente es bueno, sino que es excelente. Es decir, no solo es bendito,
sino que es muy bendito. No solamente es dichoso, sino
que es muy dichoso. Ahora, entonces este hombre dice
que va a ser bienaventurado, que va a ser feliz, que va a
ser dichoso, que va a ser bendito. y luego va a describir qué características
tiene. Y primero empieza por los nos,
primero empieza por lo que estos bienaventurados, estos hombres
bienaventurados, que al final del Salmo va a terminar hablando
de justos, sí, lo va a resumir en esa palabra, lo que estos
hombres no hacen. Los justos se caracterizan porque
se ponen freno. Y aunque este mensaje no es tan
popular, especialmente hoy, pero eso es cierto, eso es lo que
quiere resaltar aquí el salmista. Los justos se caracterizan porque
se ponen freno y no le dan rinda suelta a todos sus deseos, no
le dan rinda suelta a todas sus pasiones, particularmente porque
saben ponerse límites y hay cosas que ellos van a buscar de manera
intencional no hacer. Y específicamente menciona tres.
¿Cuáles son esas tres? No siguen el consejo de los impíos, no andan en el camino de los
pecadores y no se sientan junto a los escarnecedores. Hablando en un lenguaje más sencillo,
no se sientan junto a los burlones. Entonces, estas tres cosas son
las que el justo busca no hacer. ¿Qué busca no hacer? No seguir
el consejo de los impíos, no andar en el camino de los pecadores
y no sentarse junto a burlones. La verdad muchas veces había
pasado por este Salmo, pero no había caído en cuenta del progreso
en la maldad en la descripción que hace el salmista, ¿sí? El primer criterio, lo que los
justos no hacen, no siguen el consejo de los impíos. El segundo, no anda en camino
de pecadores. ¿Y qué va a pasar? Probablemente
primero va a escuchar el consejo de los impíos. Segundo, va a
terminar no solamente escuchando ese consejo, sino abrazando ese
consejo. Por tanto, va a andar en el camino
de los pecadores. Si quieres, va a ser un pecador
más. Y el tercero no sólo anda en
el camino de los pecadores, sino que se sienta junto a los burlones.
No sólo para reírse de lo que ellos se burlan, sino muy probablemente
para ser un burlón más. Si se dan cuenta, hay una progresión
en la maldad. Primero se ha abierto, tal vez
hasta por curiosidad, al consejo de los impíos. Después ya camina
con ellos y finalmente incluso está siendo partícipe de cómo
ellos se burlan y probablemente incluso estas burlas tienen que
ver con que se burlen de Dios mismo, de su palabra, de la santidad
de Dios, que hoy por hoy muchas veces las referencias que se
hacen a Dios o a su palabra son para burlarse de Dios. Y tal
vez ese es el caso de esta persona que al final ha terminado abrazando
eso y ser un burlón más, o burlándose de una persona, porque eso también
es muy común por nuestra naturaleza. Otra vez si vemos en el detalle
las acciones que no debe hacer el hombre bienaventurado en el
versículo 1 son andar, detenerse y sentarse. andar en el consejo
de los impíos, detenerse en el camino de los pecadores, sentarse
en la silla de los escarnecedores, de los burlones. Cada uno más
cercano a abrazar el pecado. Mientras aún en el primer paso
podría haber sido ocasional, es decir, que no hayas buscado
el consejo de un impío, sí, pero que alguien, pero que el impío
te haya aconsejado, pero hay un punto, ¿no?, que al final
sigues ese consejo. El segundo ya, o evidentemente
el tercero, ya está deleitándose en el pecado. Probablemente la gran mayoría
de nosotros tengamos claridad en que los dos últimos puntos
están mal, es decir, andar en camino de pecadores, es decir,
pecar, adulterio, mentira, cualquier forma de esas. o incluso, como
les decía, burlarse, burlarse de cosas que uno no debería burlarse.
Por ejemplo, burlarse de lo sagrado y tomar como si fuese cualquier
cosa común. Pero tal vez nosotros no tenemos
tanta claridad con el primer punto, que es seguir el consejo
de los impíos. No sé ¿cuánta idea tengan de por
ejemplo cómo funcionan las conexiones eléctricas? ¿no? Solo para mencionar,
tampoco es que soy un experto, pero hay un cableado ¿no? y ese cableado se puede hacer
de dos formas, se puede hacer en serie, es decir, va de continuo
uno y después el otro y después el otro, o puede ser en paralelo,
es decir, que se vaya ramificando. Esta idea que está presentando
el salmista es como un circuito en serie, que quiero decir con
eso, que si tú le abres o le das paso al consejo de los impíos,
estás dando el paso para luego, para que después estés caminando
con pecadores. Y si tú le das el pie para caminar
con pecadores, después muy probablemente vas a terminar sentado con los
burlones. Entonces, lo más prudente ¿qué
sería? ¿Esperar al llegar al último
punto cuando ya estás sentado con los burlones? Lo más prudente
en este caso sería cerrar mucho más antes. Es decir, ni siquiera
caminar con pecadores, sino más bien no escuchar o no seguir
el consejo de los impíos. Ahora, no quiero que se me malentienda
con esto, no estoy hablando de que entonces solamente todo nuestro
círculo debe ser un círculo cristiano. Estamos hablando de sabiduría
en saber qué consejo seguir y qué consejo no seguir. En qué pensamiento
debemos de tener, qué consejo es el que más debemos de escuchar. Ahora, piensen en este escenario.
Una persona que asiste a la iglesia Sí, que tiene un contexto, no
sé, un trabajo común, sí, donde hay personas creyentes y me imagino
seguramente no creyentes y que de paso descuida su devoción
al Señor, es decir, no estudia la Biblia, sí, no ora, Y está expuesto, está bombardeado
por redes sociales, por propaganda, por conversaciones. Aún tal vez
si no quiere participar en conversaciones, pero está escuchando ahí lo que
sus otros compañeros están hablando, las bromas que se están haciendo,
los chistes que se están haciendo. ¿Cuánto de eso agarramos? ¿Cuánto
de eso tomamos? Ahora, ¿nos vamos a creer tan
sabios en nosotros mismos para decir que no va a afectar nuestra
forma de pensar? Hay alguna película, por ejemplo,
donde y seguramente hay muchas más películas, donde el detonador
de todo tiene que ver con implantar una idea en la mente de una persona.
Y a partir de ahí corre toda la película, porque una vez que
implantas una idea en una mente de una persona, eso ya puede
ir creciendo. Sí, lo cierto es que es así. El justo entonces no sigue el
consejo de los impíos, no anda en el camino de los pecadores,
ni se junta junto a los burlones. En una de sus mejores obras,
Carlos J. Sánchez relata la historia ficticia
de dos hermanos de sangre. Uno se llama José Luis e Irma. Ambos tienen un pasado complicado,
ambos son hermanos de sangre, entonces vienen de una familia
que ha tenido muchos tropiezos, Ambos han sufrido mucho, ambos
han cometido errores en el pasado, pero si había algo que los diferenciaba
era su capacidad de aprendizaje del pasado y cómo ellos veían
el futuro. Irma creía que la única forma
válida de aprender tenía que ver con aprender de sus propios
errores. Es decir, no lograba aprovechar las lecciones de los
demás para aprender de experiencia ajena y evitar sufrimiento propio. Decía, la única forma válida
de aprender es equivocándome yo, no vale que otro me aconseje. En cambio, José Luis valoraba
el aprendizaje de los errores de los demás, ya que creía que
era una forma válida, menos costosa, menos dolorosa de aprender para
evitar el sufrimiento innecesario. El libro, la historia que relata
Carlos, termina mostrando un destino radicalmente diferente
para Carlos, perdón, para José Luis y para Irma. ¿Por qué? Por esa capacidad que tenían,
no solamente de ver el futuro, de ver el pasado, sino de afrontar
el futuro. Contextos más o menos semejantes,
ambos cometieron bastantes errores, ambos sufrieron mucho. y ambos
tropezaron. Pero mientras uno podía ver su
futuro con optimismo, además tenía la capacidad de aprender
de errores ajenos. La otra no. Y por ende, sus destinos
han sido también diferentes. Alguien a esta altura dirá, pero
eso es una historia ficticia. La Biblia también nos habla de
el poder que tiene escuchar el consejo de los impíos. Y hay
varias historias, pero ahora sólo relato una. Primera de Reyes,
capítulo 12, acompáñenme con sus Biblias. Primera de Reyes,
capítulo 12, del verso 1 en adelante. Como se leía en la genealogía
de Jesús en el tiempo de la Santa Cena, si una vez que el rey Salomón
muere, su hijo Roboam es quien asume el reinado, el reinado
de Israel. Dice, entonces Roboam fue a Siquén
porque todo Israel había ido a Siquén para hacerlo rey. Y
cuando lo oyó Jeroboam, hijo de Nabat, que estaba viviendo
en Egipto, porque todavía estaba en Egipto, a donde había huido
de la presencia de Salomón, y enviaron a llamarlo, entonces vino Jeroboam
con toda la asamblea de Israel y hablaron con Roboam. Roboam
era el rey recién posesionado, si quieren. Y le dijeron, tu
padre hizo pesado nuestro yugo, ahora pues aligera la dura servidumbre
de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros y te
serviremos. Entonces él les dijo, idos por
tres días, después volved a mí. Y el pueblo se fue. El rey Roboam
pidió consejo a los ancianos que habían servido a su padre
Salomón cuando aún vivía, diciendo, ¿qué me aconsejáis? ¿Qué responderé
a este pueblo? Y ellos le respondieron diciendo,
Si hoy te haces servidor de este pueblo y les sirves y les concedes
su petición y les dices buenas palabras, entonces ellos serán
tus siervos para siempre. Pero él abandonó el consejo que
le habían dado los ancianos y pidió consejo a los jóvenes que habían
crecido con él y le servían. Y les dijo, ¿qué aconsejáis que
respondamos a este pueblo que me ha hablado diciendo, aliger
el yugo que tu padre puso sobre nosotros? Y los jóvenes que se
habían criado con él le respondieron diciendo, así dirás a este pueblo
que te ha hablado diciendo, tu padre hizo pesado nuestro yugo,
pero tú hazlo más ligero para nosotros. Así les hablarás, mi
dedo meñique es más grueso que los lomos de mi padre. Por cuanto
mi padre os cargó con un pesado yugo, yo añadiré a vuestro yugo.
Mi padre os castigó con látigos, pero yo os castigaré con serpientes. Y la idea más o menos en esto
era mostrarles quién manda, mostrarles tu poder. Entonces vino Jeroboán
con todo el pueblo a Roboán al tercer día, como el rey había
dicho, diciendo, Volved a mí al tercer día. El rey respondió
con dureza al pueblo, pues había menospreciado el consejo que
los ancianos le habían dado y les habló conforme al consejo de
los jóvenes, diciendo, Mi padre hizo pesado vuestro yugo, pero
yo añadiré a vuestro yugo. Mi padre os castigó con látigos,
pero yo os castigaré con escorpiones. Entonces hay varias, se puede
aprender mucho de este pasaje pero podemos ver como Roboam
abandona el consejo de los ancianos que habían servido con su padre
o habían servido a su padre y decide abrazar y prácticamente dice
tal cual como le aconsejan a aquellos que ahora le estaban sirviendo
a él. Y veamos las consecuencias en
el verso 16 y 17. Cuando todo Israel vio que el
rey no les escuchaba, el pueblo respondió al rey diciendo, ¿qué
parte tenemos nosotros con David? No tenemos herencia con el hijo
de Isaí. A tus tiendas, Israel, mira ahora
por tu casa David. Y todo Israel se fue a sus tiendas. Pero en cuanto a los hijos de
Israel que habitaban en la ciudad de Judá, Roboam reinó sobre ellos. hasta ahí vamos a leer del pasaje. Y es triste porque aquí es cuando
el reinado de Israel se fractura, se divide y a partir de ahí ya
había Israel del norte y Judá. Roboam termina solamente gobernando
siendo rey sobre Judá. Y todo empezó porque por seguir
el consejo de los impíos. Cuando iniciamos la vida cristiana
probablemente lo primero que empezamos aprendiendo son los
nos, aquellas cosas que Dios nos prohíbe. Ya a veces todavía
en nuestra inmadurez terminamos incluso sentándonos más en una
vereda legalista, por así decir. Pero en el tiempo el Señor en
su misericordia nos muestra que no solamente se trata de las
cosas que nosotros no debemos de hacer, sino que también debemos
de extendernos a cosas que debemos hacer que no hacemos. Volvemos al Salmo 1. Decía, no? Cuán bienaventurado
es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se
detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los
escarnecedores, sino que en la ley de Yahvé está su deleite
y en su ley medita de día y de noche. Y realmente creo que lo que permite
que ese hombre sea bienaventurado es lo que dice el versículo 2.
Lo que permite que esa persona no siga el consejo de los impíos,
que no se detenga en los caminos de los pecadores, que no se siente
en la silla de los burlones, es el versículo 2. El deleite
que ese hombre ha encontrado en la ley de llave de Dios. Sabemos que cuando está hablando
de medir y en su ley medita de día y de noche no se refiere
a alguien aragán que no está haciendo nada y que todo el tiempo
se está poniendo a pensar en la palabra. Pero eso no implica
que no debemos desreflexionar en la palabra. Seguramente has tenido la bendición
de parte de Dios de conocer personas piadosas en tu vida. Y una de
las características, un denominador común en esas personas es que
hallan deleite en la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es
su deleite. Aman al Señor y eso es una evidencia
y meditan y repiensan Recuerdo que conversaba con un
hermano y hablábamos sobre cómo a veces nos animamos o nosotros
mismos nos sentimos desanimados cuando queremos animar a otra
persona. Y este hermano me decía, a veces siento que cuando les
quiero animar con la palabra están esperando otra cosa. Y no digo que nuestra oración
no debería ser de manera integral, o nuestro apoyo, nuestra ayuda
a nuestro hermano no sea de manera integral, Pero realmente qué
bendición que nos puedan animar con la palabra. El deleite de ese hombre está
en la ley de llave de Dios por la cual medita en esa ley todo
el día. No es un llamado a la arraganería
sino al contrario es un llamado práctico a la verdadera adoración.
La verdadera adoración tiene que ver con el enfoque general
de vida. ¿En dónde está tu deleite? Entonces, si vemos con los lentes
del Evangelio, probablemente veremos dos tipos de personas.
Aquellos que hallan su deleite fuera de Dios, más bien buscando
una autonomía de Dios y aquellos que hallan su deleite en Dios.
Y en esto no hay puntos intermedios, no hay medias tintas, no hay
algo de que es, I shall be delighted en una autonomía de Dios y a
la vez I shall be delighted en Dios. Lo cual nos recuerda las palabras
de Jesús en el Apocalipsis. Yo conozco tus obras, que ni
eres frío ni caliente, ojalá fueras frío o caliente. Así,
puesto que eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi
boca. Y sabemos que no es la única
referencia que habla en el mismo sentido. Otra vez, no son varias
listas, solo son dos listas posibles. Entonces, no podemos hablar,
no podemos imaginar pensar en alguien que ama a Dios, pero
que no ama la palabra de Dios. Eso se puede escuchar muchas
veces, pero es una contradicción. Y a veces nos ponemos a pensar,
¿no? ¿Y por qué estoy desanimado? ¿Por qué estoy reaccionando así?
¿Por qué estoy actuando mal? ¿Por qué estoy pecando? Y probablemente
si buscamos, es fácil darnos cuenta que probablemente es porque
ya no estamos pasando tiempo en la palabra, ya no estamos
hallando de ley tenorar, ya no estamos dependiendo en el Señor
y estamos dependiendo en nosotros mismos. Y esa es nuestra inclinación. Hoy día, antes, estábamos cantando
el Salmo 19. Y el Salmo 19, en otra parte,
en el verso 8, en adelante dice, Los preceptos de Yahvé son rectos,
que alegran el corazón. El mandamiento de Yahvé es puro,
que alumbra los ojos. El temor de Yahvé es limpio,
que permanece para siempre. Los juicios de Yahvé son verdaderos,
todos ellos justos. Deseables más que el oro, sí,
más que mucho oro fino, más dulce que la miel y que el destilar
del panal. Y tal vez nosotros podemos pasar
de largo esto, pero si lo traducimos a un lenguaje actualmente boliviano,
se diría deseables más que los dólares. Imagínate eso ahora
que todo el mundo está haciendo filas por dólares. ¿No? O hace algunas semanas el tomate.
¿Verdad? Deseable más que el oro. Más que mucho oro fino, más dulce
que la miel. Tan importante es el amor por
Dios, el amor por su palabra, que el Salmo más largo precisamente
va desglosando eso, la importancia, la supremacía, el amor que deberíamos
tener por la palabra de Dios. Y obviamente por razones de tiempo
no voy a leer todo el Salmo 119. Paso a cuatro versículos. Salmo
119, versículo 103. Salmo 119, versículo 103 al 106. Cuán dulces son a mi paladar
tus palabras, más que la miel a mi boca. De tus preceptos recibo
entendimiento, por tanto aborrezco todo camino de mentira. Lámparas
a mis pies tu palabra y luz para mi camino. No vemos una indiferencia ante
la palabra. Versículos antes en el versículo
97 dice Cuánto amo tu ley, todo el día es ella mi meditación. Cuánto amo tu ley. Versículos después, versículos
129. Maravillosos son tus testimonios
por los que guardo mi alma. La exposición de tus palabras
imparte luz, da entendimiento a los sencillos. Abrí mi boca
y suspiré porque anhelaba tus mandamientos. ¿Qué pasa cuando
a nosotros nos encanta una canción? Realmente no estoy hablando de
un gusto, sino que nos encanta esa canción. Y si no somos músicos
probablemente queremos escucharla una y otra vez y está en nuestra
mente y le estamos repitiendo, estamos tarareando. Nos exponemos
a la palabra. Incluso queremos cantarla muchas
veces, aunque no tengamos el talento para hacerlo. ¿Qué hacemos
cuando nos agrada la compañía de una persona? Cuando realmente
nos gusta la compañía de una persona. Queremos pasar tiempo
con esa persona. Y a la vez, cuando no nos gusta
la compañía de una persona, no queremos pasar tiempo con esa
persona. Y eso lo vemos especialmente
cuando estamos enamorados y nos gusta la compañía de esa persona.
Queremos pasar tiempo con esa persona. Incluso decidimos casarnos
con esa persona. Para pasar el resto de nuestras
vidas juntos. Sí, junto a esa persona. Si nos
agradan los niños, queremos pasar tiempo con ellos. Y eso se ve
de manera práctica. Por ejemplo, hay personas que
les encantan los niños y entonces cuando se trata de servir dicen,
yo soy el primero que quiero trabajar en la escuela dominical.
No, yo quiero servir en este ministerio con niños. Quiero
participar en la orita feliz. Por tanto, si nos deleitamos
en la ley de Dios, vamos a querer pasar tiempo meditando en la
ley de Dios. La Biblia apunta que la verdadera
felicidad del hombre se encuentra muy ligada a la ley de Dios.
Y a eso me refiero a la palabra de Dios. Hemos visto en algunos salmos
como repetidamente se apunta a una devoción, a un amor real
por la palabra de Dios. Las instrucciones que se le hacen
a Josué cuando él estaba tomando el liderazgo para llevar a Israel. Josué 1.8, este versículo que
es tan conocido. Este libro de la ley no se apartará
de tu boca, sino que meditarás en él día y noche para que cuides
de hacer todo lo que en él está escrito, porque entonces harás
prosperar tu camino y tendrás éxito. Si tú revisas, esto es
bastante semejante al Salmo 1. ¿Sí? Apuntando igual al final
a prosperar. En este caso dice tener éxito. Es decir, ¿quieres tener verdadero
éxito, verdadera felicidad, ser bienaventurado, pero no conforme
a los estándares de este mundo, sino conforme al diseño del Creador? El camino es meditar la Palabra
de Dios. Para los matrimonios, por ejemplo,
algo que nos bendice en las reuniones de matrimonios es que si bien
estamos siguiendo un libro, sí, es los principios y como estos
principios bíblicos, como Dios ha diseñado el matrimonio, nos
van abriendo nuestros ojos en cuanto a nuestros roles, en cuanto
a nuestras responsabilidades, en cuanto al amor que debemos
de tener por nuestro cónyuge. La palabra tiene ese poder. El camino es meditar en la Palabra
de Dios. ¿Pero qué es meditar en la Ley
de Dios? Según Greidano, meditar en la Ley de Dios significa leer
la Palabra de Dios, reflexionarla y actuar sobre su significado. Esto es acorde a lo que Santiago
enseña. Meditar, leer, meditar y actuar. Pregunta ¿Paso tiempo meditando
en la ley de Dios? Pregunta ¿Hoy leíste tu Biblia
antes de venir acá? ¿Ayer leíste tu Biblia en algún
momento del día? Y para los papás aparte del tiempo
que les hayas leído a tus niños Y esa es una pregunta de tantas
otras que me podría hacer. ¿Qué está diciendo Dios en el
pasaje sobre sí mismo y sobre lo que ha hecho por nosotros?
Esto muchas veces va a apuntar a la santidad de Dios. Muchas
veces va a apuntar al evangelio. ¿Qué dice Dios de nosotros y
de lo que exige de nosotros? Porque también hay exigencias. No hablo de ser legalistas, pero
lo cierto es que nuestro estilo de vida debería ser diferente
al que antes teníamos. Nuestro enfoque de vida debería
ser diferente al que antes teníamos. Vivimos de acuerdo a las enseñanzas
de Dios, Y la pregunta tal vez más fuerte de todas estas es, pero
conclusiva también, ¿vivimos para Dios o estamos viviendo
en la práctica para nosotros mismos? Y probablemente sí hemos abrazado
mucho de la fe occidental, de esa que va diluyendo la palabra,
los estándares, puede ser que nos estemos inclinando
más a lo segundo, vivir para nosotros mismos. Decir si abrazo el Evangelio,
reconozco lo que Jesucristo ha hecho y parto de esa base, pero
después que Dios se acomode a mí, que Dios se acomode a mis prioridades,
que Dios se acomode a mi carácter, a mis pensamientos, a mis deseos,
que primero sean mis deseos, que primero sea mi voluntad y
que Dios se acomode mi voluntad. Deuteronomio 6 desde el verso
4. Escucha oh Israel, Yahvé es nuestro
Dios, Yahvé uno es, amarás a Yahvé tu Dios con todo tu corazón con
toda tu alma, con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando
hoy estarán sobre tu corazón y diligentemente las enseñarás
a tus hijos y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa
y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te
levantes. Pero hay un deleite en la palabra
de Dios. Alguna vez he conocido a judíos
que conocían por lo menos el Antiguo Testamento y pasajes
enteros del Antiguo Testamento hasta capítulos enteros del Antiguo
Testamento de memoria. No, realmente era para sorprenderse. Pero a la vez no lograban percibir
a Cristo en medio de todo eso. porque no solamente es exponerte
aunque eso es necesario, es meditar en la ley de Dios y que este
sea nuestro deleite. Juan 8, 31. Entonces Jesús decía
a los judíos que habían creído en él. Si vosotros permanecéis
en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos y conoceréis
la verdad y la verdad os hará libres. Una característica del
discípulo de Cristo es precisamente aquel que le deleita en Dios
y su palabra por tanto está en su palabra. El tercer supunto, la comparación
de los justos. Y aquí entra la parte poética,
¿no? Y como bastante en los salmos
se utilizan imágenes o comparaciones. Salmo 1, verso 3. Será como un
árbol firmemente plantado junto a corrientes de aguas que da
su fruto a su tiempo y su hoja no se marchita en todo lo que
hace, prospera. Y es muy interesante esto que
la palabra traducido como plantada en la versión que acabamos de
leer, en realidad quiere decir trasplantar. Es decir, trasplantar es sacar
de un lugar y poner en otro lugar. Este deleite del que habla el
versículo 2 no se consigue de forma natural, es una obra de
Dios que tiene que ver con la regeneración y la santificación.
En esta metáfora que está usando el autor, el árbol, este árbol
que está mencionando, es la persona justa. Y las corrientes de agua
son la palabra de Dios. Como ustedes saben, el agua,
perdón, toda planta necesita de agua. Y sin agua no hay plantas,
¿verdad? Aún los cactus, aunque su frecuencia
sea menor, pero necesitan agua. Y entonces, el árbol, la persona,
Las corrientes de agua, la palabra de Dios. Nosotros seríamos plantitas
que estábamos próximos a la muerte. Bueno, sabemos en realidad, muertos
espiritualmente. Digámoslo así, porque estábamos
en el desierto. Por lo que a Dios le ha placido agarrar esa plantita,
trasplantarnos y ponernos junto a corrientes de agua. Para que
tengamos vida en abundancia. El Espíritu Santo va a obrar
en nosotros nutriéndonos con su Palabra de tal manera que
en su momento demos fruto. Y esta analogía Jesús la va a
volver a usar. Esta analogía tal cual como la
hemos leído. Evangelio de Juan capítulo 4
verso 9. Evangelio de Juan capítulo 4
verso 9. Entonces la mujer samaritana le dijo, ¿cómo es que tú siendo
judío me pides de beber a mí que soy samaritana? Versículo
10, respondiendo Jesús le dijo, si tú conocieras el don de Dios,
¿y quién es el que te dice dame de beber? Tú le habrías pedido
a él y él te hubiera dado agua viva. Verso 13, respondiendo
Jesús le dijo, todo el que beba de esta agua volverá a tener
sed. Pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed
jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él,
en una fuente de agua que brota para vida eterna. En definitiva,
Jesús es la fuente de agua viva para el creyente. El mismo evangelio, capítulo
7, verso 37. y en el último día el gran día
de la fiesta Jesús puesto en pie exclamó en alta voz Juan
capítulo 7 verso 37 diciendo si alguno tiene sed y muy probablemente este llamado
es para nosotros si alguno tiene sed que venga a mí y beba el
que cree en mí como ha dicho la escritura de lo más profundo
de su ser brotarán ríos de agua viva Dar fruto no es un mérito nuestro. Damos fruto por la gracia de
Dios. Es decir, en resumen, dar fruto es un don de Dios. ¿Sí? Como dice Efesios, para que nosotros
no nos gloriemos. Volviendo a Salmo, ¿no? Al Salmo
1, 3. Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de
agua que da su fruto a su tiempo y su hoja no se marchita. Esta es una promesa que se apoya
en la fidelidad de Dios. Es decir, podemos estar pasando
por tiempos de enfermedad, podemos estar paseando por tiempos de
sequedad, podemos estar pasando por tiempos de dificultad, de
dolor, pero la hoja no se va a marchitar porque estamos en
las manos de Dios. Y eso es una gran esperanza,
hermanos. Y el versículo 3 termina diciendo,
y todo lo que hace prospera. Ahora, ojo, ¿no? Esto no hay
que entender. ¿Cómo entendemos este prosperar? Y claramente,
porque contradiciría lo que ha dicho en los versículos anteriores,
no es como al estilo del evangelio de la prosperidad, ¿no? Que si
estás con Dios, entonces tienes que estar sobreabundando en bienes
y no tienes que enfermarte nunca, ¿no? Porque si no, seguramente
has pecado de alguna manera. No. Sabemos que la medida de la piedad
no es correlacional con el nivel de riqueza o prosperidad material.
Seguramente todos conocemos personas realmente malvadas, que son muy
ricas y tal vez incluso muestran vitalidad, muestran salud. Y así también seguramente conocemos
personas piadosas, que son temerosas de Dios, que pueden ser pobres
y pueden tener enfermedades físicas. dolencias físicas. Y eso obviamente
genera preguntas en nosotros. Y algo tan bello de los Salmos
es que no oculta esto. El Salmo 73 precisamente habla
de eso, de esa contradicción que esa persona está sintiendo.
Voy a leer solamente una parte y espero en algún momento también
tocar este Salmo. Ciertamente, Salmo 73, verso
1, ciertamente Dios es bueno para con Israel, para con los
puros de corazón, empieza diciendo. En cuanto a mí, mis pies estuvieron
a punto de tropezar, casi resbalaron mis pasos, porque tuve envidia
de los arrogantes al ver la prosperidad de los impíos, porque no hay
dolores en su muerte y su cuerpo es robusto, no sufren penalidades
como los mortales, no son azotados como los demás hombres, y continúa. Azaf precisamente se estaba preguntando
¿Por qué se daba eso? ¿Por qué pasaba eso? La aparente
prosperidad del limpio y el sufrimiento del piadoso. Y obviamente para tener la respuesta
te animo a que puedas leer y terminar de leer ese Salmo. Entonces ¿Cómo debe entenderse
el todo lo que hace prospera del versículo 3 del Salmo 1? Considerando lo que ha dicho
antes. Greidanus va a referir a John
Collins y va a decir una observación creo que es muy sagaz, pero muy
esclarecedora. Dar fruto es llevar refrigerio
a otros. Generalmente los árboles no dan
fruto para sí mismos, ¿verdad? Generalmente con los árboles
dan fruto y los cosechas y otros se sirven de ese fruto. Por tanto,
vemos que la prosperidad no es materialista ni centrada en sí
mismo, sino por el bien de los demás. Así como estos árboles
prosperan, tienen éxito en dar fruto, el pueblo de Dios prospera,
tiene éxito en dar fruto para el beneficio de los demás. Como les decía, esta era la mayor
parte del Salmo, del enfoque del Salmo. Después, en el siguiente
punto, en los versos 4 y 5, va a hablar de los impíos. Y va
a decir, era así, pero no es así con los impíos. Y va a hacer
la comparación de los impíos. Y así como decía que de los justos
eran como un árbol que estaba junto a aguas, vean lo que dice
de los impíos en el verso 4 y 5. que son como paja que se lleva
el viento. Por tanto, no se sostendrán los
impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. De los seis versículos, apenas
dos versículos y medio se le dedica a los impíos, pese a que
en el Salmo puedes contar que varias veces se repite la palabra
impío y solamente una vez se dice la palabra justo. También vas a notar que en este
Salmo muchas referencias que usa son agrícolas, porque era
lo que mejor comprendían el pueblo en ese entonces. Creidano se explica, en época
de cosecha los agricultores recogían las gavillas de grano, las colocaban
en un terreno extenso y limpio, las aplastaban y luego con una
horquilla de aventar lanzaban el grano al aire, el grano más
pesado volvía a caer en ese terreno, pero la paja que era seca era
arrastrada por el viento, porque terminaba siendo inútil. Entonces, el salmista está marcando
varias diferencias, varios contrastes. El justo lo compara con un árbol,
al limpio lo compara con El justo es estable, el limpio
llevado por el viento. Al justo no le falta agua, al
limpio, el limpio es extremadamente seco. El justo da fruto, el limpio
es inútil. El justo al final, en definitiva,
si ves el resultado final, Está vivo. El impío, muerto. Suena duro, pero con la lupa
en este Salmo, la vida de los impíos, que es una vida apartada
de Dios, en enemistad con Dios, es tan vacía e insignificante
como el valor de la paja. Al finalizar el versículo 5 apunta
a la congregación, dice, por tanto no se sostendrán los impíos
en el juicio ni los pecadores en la congregación de los justos.
Y esto tiene una doble implicación. La primera apunta a que sí, los
justos podrán emitir juicios sobre los impíos, a diferencia
de lo que se enseña mayormente hoy en día. Pero la mayor implicación
tiene que ver con el juicio final de parte de Dios. Dios está viendo
todo. Dios va a juzgar. Mateo capítulo 3 verso 11 y 12. Cuando el bautista está hablando,
yo a la verdad los bautizo con agua para arrepentimiento, pero
el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien
no soy digno de quitarle las sandalias. Él los bautizará con
el Espíritu Santo y con fuego. El bieldo está en su mano y limpiará
completamente su huera, ese terreno, ¿sí? Y recogerá su trigo en el
granero, pero quemará la paja en fuego inextinguible. Y generalmente en el Antiguo
Testamento hay varios eruditos que explican que la paja hace
representación al juicio de Dios. ¿no? Y hace quemarse de la paja
en fuego. Al final, los destinos son radicalmente
diferentes. Verso 6 del Salmo 1. Porque Yahvé
conoce el camino de los justos, la primera vez que se menciona
la palabra justos en el Salmo, aunque ya se hacía referencia
a ellos antes, más el camino de los impíos perecerá. Hay dos caminos posibles. Camino
de los justos y el camino de los impíos. Que no te confundan
con más caminos. No termines creyendo que hay
más caminos. No termines creyendo que puedes
caminar por ambas sendas. y el camino de los justos solamente
se puede recorrer por medio de Jesucristo Juan 3.16 porque de
tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito para
que todo aquel que cree en él no se pierda más tenga vida eterna
y en el mismo capítulo más más abajo dice el que cree en el
hijo tiene vida eterna Pero el que no obedece al Hijo no verá
la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él. Sin intervención divina final,
el final es la muerte. Sólo con la ayuda divina es posible
tener vida por medio de Jesucristo. Sé que el tiempo está pasando
y que estoy Así que el punto cuatro, las
enseñanzas semejantes de Jesús, no lo voy a desarrollar en profundidad. Ver a Jesús en los salmos no
siempre es tan fácil. Hay quienes apuntan a que la
forma de ver a Jesús en este salmo, por ejemplo, tiene que
ver con que el justo está, es Jesús y los impíos son todos
los demás. Pero eso quitaría el peso de
comprender toda la riqueza que nos ha mostrado antes. Creo que
la mejor forma de poder ver a Jesús es ver que las enseñanzas que
Jesús ha hecho han sido semejantes a las del Salmo 1. Jesús en el sermón del monte
en Mateo 7 versículo 13 dice Entrad por la puerta estrecha
porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición
y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta
y angosta la senda que lleva a la vida y pocos son los que
la hallan. Después también el mismo Jesús
va a poner la analogía de edificar una casa sobre la roca y sobre
la arena. ¿Qué pasa cuando vienen las tormentas con la casa que
está sobre la roca? ¿Y qué pasa cuando vienen las
tormentas con la casa que está sobre la arena? Otra vez el resultado
es diferente. Jesús está diciendo algo muy
semejante a lo que se dice en el Salmón. ¿Seremos sabios si nos deleitamos
en las enseñanzas de Dios y vivimos de acuerdo con ellas? o seremos
insensatos al ignorar las enseñanzas de Dios, que al final tiene que ver con
una aplicación práctica, ¿no? Sed hacedores de la palabra y
no solamente oídores que se engañan a vosotros mismos. Ya para terminar,
el impío incluso puede acudir a Dios pero lo va a hacer para
buscar su felicidad de una manera autónoma a Dios, de una manera
independiente de Dios, un placer egoísta que no glorifica a Dios.
La verdadera adoración es una forma de vida, más que solamente
cantar canciones o separar un tiempo para Dios, la vida de
adoración del justo es una vida enfocada en Dios. cuyo deleite
es Dios mismo y por ende es deleite en su palabra. ¿Pasas tiempo
meditando en la ley de Dios? ¿Vives esforzándote de acuerdo
a las enseñanzas de Dios? ¿Vives para Dios o vives para
ti mismo? ¿Cuál es el rumbo que estás siguiendo?
El Salmo 1 va a describir dos caminos. Uno es el camino de
los justos y otro el camino de los impíos. Uno nos va a llevar
a la vida y el otro a la muerte. Y la verdad es que Dios no nos
quiere hacer la vida más complicada. Esas clasificaciones con un montón
de alternativas y opciones, generalmente, ya son pensamientos nuestros. Dos caminos. Así como en Santiago
se han hablado de dos religiones, la religión verdadera y la religión
falsa, acorde a lo que estamos hablando ahora. Pues la palabra está muy cerca
de ti, en tu boca y en tu corazón para que la guardes. Mira, yo
he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el
mal. Pues te ordeno hoy amar a Yahveh
tu Dios, andar en sus preceptos, caminos y guardar sus mandamientos,
sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques. a fin de que Yahweh tu Dios te
bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla. Pero
si tu corazón se desvía y no escuchas, sino que te dejas arrastrar
y te postras ante otros dioses y los sirves, yo os declaro hoy
que ciertamente perecerás. No prolongaréis vuestros días
en la tierra donde tú vas, cruzando el Jordán para entrar en ella
y poseerla. al cielo y a la tierra pongo
hoy como testigos contra vosotros, de que he puesto ante ti la vida
y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge pues la vida
para que vivas tú y tu descendencia, amando ya ve tu Dios, escuchando
su voz y allegándote a él, porque eso es tu vida y la largura de
tus días, para que habites en la tierra que Yahvé juró dar
a tus padres. Existe una distinción clara entre
la forma de vida del justo y la del impío, no sólo en lo que
hacemos o no hacemos, sino en el enfoque general de vida, en
dónde está tu deleite. Al final sólo hay dos caminos
y también dos destinos posibles que son diferentes vamos a orar Señor te damos gracias por tu
palabra gracias por el poder que tiene
tu palabra para animarnos, para instruirnos, para corregirnos Señor, Tú conoces el estado de
nuestro corazón actualmente. Yo no tengo la capacidad de identificar cada
uno de los corazones. Incluso muchas veces puedo ser
engañado por mi propio corazón. Pero Tú conoces, Señor, nuestros
corazones. Tú conoces dónde estamos, cómo
estamos. Señor, rogamos que Tu Espíritu
Santo obre la palabra hoy día predicada para movernos Señor
a caminar esa senda de los justos sobre la base de la obra que
Jesucristo ha hecho y hace por nosotros sabemos que está intercediendo
por nosotros sabemos que no es en nuestras fuerzas porque nuestras
fuerzas fracasaríamos Señor rogamos que tú estés obrando en el querer
y en el hacer Señor que podamos hallar deleite en tu palabra
como algún día tal vez sentimos, hambre señor, como cuando ya
llega la hora de comer y sentimos hambre señora, esa hambre, esa
sed, esa desesperación que no sea un deleite intelectual sino
que sea para meditar en lo que tú enseñas en tu palabra y para
dar pasos prácticos para que realmente podamos seguir esa
senda y seamos como ese árbol plantado junto a las aguas. Señor
gracias por tu palabra, rogamos que pueda perseverar en nosotros. Gracias te damos Señor, te damos
las gracias en el nombre de Jesús. Amén.
Deleite en la ley de Dios
Series Salmos: La Verdadera Adoración
Verdad principal: Existe una distinción clara entre la forma de vida del justo y la del impío, no solo en lo que hace o no hace, sino en el enfoque general de vida, en dónde está su deleite. Al final, sus destinos también son muy diferentes.
Escrituras tomadas de: La Biblia de las Américas® (LBLA®), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.LBLA.com
| Sermon ID | 7724136441539 |
| Duration | 1:07:06 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Psalm 1 |
| Language | Spanish |
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