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de tenerle en medio nuestro.
Quisiera que me acompañen a Romanos capítulo 12, capítulo 13, 12,
14. Romanos capítulo 12, Vamos a leer los versos del 14
hasta el 21. Luego de la lectura vamos a tener
un tiempo de oración. Nos dice la palabra en Romanos
capítulo 12, versículo 14. Bendecid a los que os persiguen,
bendecid y no maldigáis. Gozaos con lo que se gozan, llorad
con los que lloran. Unánimes entre vosotros, no altivo,
sino asociándonos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia
opinión. No paguéis a nadie mar por mar. Procurad lo bueno delante de todos los
hombres. Si es posible, en cuanto dependa
de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis
vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de
Dios. Porque escrito está, mía es la
venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo
tuviera hambre, dale de comer. Si tuvieras sed, dale de beber,
pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonará sobre tu cabeza. No seas vencido de lo malo, sino
vence con el bien el mal. Padre, te oramos para que tú
nos bendigas y guíes al meditar en tu palabra en esta mañana.
Sabemos, pues, que tú eres quien abre nuestros corazones para
hablar y también para escuchar. Así que guíanos y bendícenlo
en esto, pues te lo rogamos en el nombre de Jesús. Amén. Con este mensaje, hermanos, ha
sucedido algo muy curioso. Y yo entiendo a plenitud lo que
nuestro hermano Buanerje dijo ahorita cuando alistamos el caballo
para la batalla. Este era el mensaje de la semana
pasada. Y yo me maravillaba cuando escuchaba al pastor Guzmán en
la mañana hablar de la ley del talión. y le pasaba el mensaje
a mi esposa que estaba ahí sentada y le decía no sé si es que el
Señor quiere traer y repetir algunas enseñanzas de esto pero
te vas a sorprender de que el punto 3 del mensaje es justamente
lo que el Pastor Guzmán está hablando y ella se sonrió y me
dijo bueno pues no tiene nada que cambiar del mensaje predica
lo que el Señor ya te ha dado Y ciertamente, hermanos, cuando
esas cosas pasan, como que a nuestra mente viene qué es lo que el
Señor quiere traer a su iglesia, hacia dónde nos quiere llevar,
qué nos quiere enseñar. Y este pasaje del apóstol Pablo en Romanos
capítulo 12, la parte del versículo 20, cuando habla de ascuas de
fuego, el pastor lo mencionaba y daba detalle de él, así que
ya me hizo una parte del trabajo, no vamos a explicar tanto ese
pasaje. Pero lo cierto es que nosotros
hemos estado hablando en Romanos capítulo 12 acerca de cómo traer
a la vida práctica todas las enseñanzas que nosotros vamos
obteniendo. Por lo tanto, la serie que hemos
estado predicando en estos capítulos es de la teología a la práctica,
del conocimiento a la práctica continua en la iglesia. es llevarnos de ese conocimiento
que nosotros obtenemos cuando estudiamos la palabra a ese conocimiento
que es beneficioso para la iglesia. No hacemos nada con acumular
mucho conocimiento, pero que ese conocimiento no se evidencie
en nuestra vida diaria, en nuestra vida en la práctica. Por eso
nosotros aún en el mundo secular, cuando sabemos que alguien estudió
una carrera o que habla mucho de cómo se tienen que hacer la
cosa, decimos él tiene un buen conocimiento teórico. hablamos
de un conocimiento teórico, pero un conocimiento que es importante,
es necesario para nosotros hacer una práctica correcta. En el
contexto profesional, nosotros hablamos mucho de eso, de aplicar
esos conocimientos en el campo. ese conocimiento nosotros fomentamos continuamente
el estudio bíblico estamos continuamente trabajando con los hombres y
aún con las mujeres que trabajan en la escuela dominical pero
todo ese conocimiento que vamos acumulando de la palabra cuál
es el propósito que tiene hacia dónde nos lleva Y es a lo que
Pablo quiere llevarnos a nosotros cuando desde el capítulo 1 y
hasta el 11 da todo lo que es una cátedra teológica. No hay
en todo el Nuevo Testamento un libro que sea más teológico que
el libro de Romanos. Pero es interesante que a partir
del versículo 12 en adelante el apóstol Pablo empieza a trabajar
cómo nosotros llevamos a nuestra vida diaria todo ese conocimiento
teológico. Y la semana en el mensaje anterior
nosotros estuvimos hablando de los elementos que tienen que
ver con el amor bíblico. elementos que tienen que ver
con el amor bíblico. Cómo ese conocimiento que yo
tengo de Dios afecta mi amor hacia los hermanos, a aquellos
con los que yo estoy continuamente junto. Eso es lo que hemos estado
considerando. Y una de las ideas que dejábamos
en el mensaje anterior y que quisiera traer a vuestra memoria
nuevamente es que ese amor es fruto del entendimiento del amor
de Dios en nosotros. Ese amor es fruto del conocimiento
del amor de Dios en nosotros. Si nosotros no hemos sido objeto
del amor de Dios, no podemos amar bíblicamente a nuestros
hermanos. Necesitamos ser objeto de ese amor, necesitamos ser
objeto del amor del Señor en nuestra vida, tratado con el
amor que el Señor nos trata, para nosotros entonces tener
un modelo de cómo debemos amarnos los unos a los otros. Por lo
que podemos decir entonces que el amor que no es movido por
el amor al Señor en primer lugar, entonces no genera un interés
genuino por los hermanos. El amor que no es movido por
el amor a Dios en primer lugar, no generará en nosotros un amor
genuino hacia los hermanos. Pero cuando nosotros amamos a
Dios en primer lugar, entonces aprenderemos, seremos transformados
por Él para que aprendamos a amar a nuestros hermanos sin importar
el carácter, temperamento o qué tan fácil o difícil sean esos
hermanos. Porque la realidad es que nosotros
quisiéramos amar y amamos a los que son de carácter fácil y afable. Hermanos, pero no todos somos
así. No todos somos así. Yo sé que hay algunos que tienen
que hacer su esfuerzo para amarme a mí. Y yo tengo que hacer el
esfuerzo para amar a alguno. Pero, ¿qué nos enseña Dios? el
que ama a Dios no dice primera de Juan que tiene que hacer ame
también a su hermano en esto conocerán que son mis discípulos
en que se odian se tiran se envidian no en el amor o sea que el amor
bíblico es el fruto del crecimiento en la verdad El amor bíblico
es el fruto del crecimiento en la verdad y ese crecimiento es
lo que nos va entonces preparando y edificando y que se hace evidente
en varios elementos en la iglesia de Cristo. Ese amor se hace evidente
a través de la unidad de la iglesia. La iglesia se mantiene unida
porque allí lo que la componen se aman los unos a los otros. El conocimiento bíblico me ayuda
a preferir a mi hermano. Me ayuda a tener a mi hermano,
como bien decía Oliver en la Escuela Dominical, ¿cómo qué?
Superior a mí mismo. Considerarlo superior a mí. Nos ayuda a honrarnos los unos
para con los otros. Entonces, cuando los hermanos
entre ellos se aman, se prefieren, se honran, se cuidan, se edifican,
en ese contexto, hermano, es imposible que Dios niegue su
bendición. Y cuando digo es imposible, es porque Dios está comprometido
con sí mismo. Y si nosotros somos obedientes
a su mandato, entonces las bendiciones están. Si no, vaya a Deuteronomio
capítulo 4, capítulo 5 hasta el 11. que dice Dios allí acerca
de cómo traerá la bendición a la iglesia y la primera característica
que dio allí es si obedecieren. Entonces, si somos obediente
al mandato de amarnos, de preferirnos, de honrarnos, de querernos, es
evidente que Dios traerá bendición en medio nuestro. No porque lo
estemos declarando, no porque lo estemos exigiendo, no porque
le digamos a Dios que no aceptamos un no como respuesta de parte
de él, que tiene que bendecirnos sí o sí. No hermanos, lo hacemos
apelando a su carácter. Dios es aquí tu pueblo siendo
obediente a tu mandato por lo tanto lo que esperamos a partir
de allí es el agrado de Dios. Así que nosotros consideramos
que ese amor se manifiesta en medio de su pueblo sirviéndonos
con diligencia. Ese era el primer punto que veíamos
en el mensaje anterior. Nos servimos con diligencia.
Estamos prestos para servirnos los unos a los otros. No estamos
esperando que me llamen. Si veo la necesidad, déjame ponerme
cerca para que uno de los diáconos me vea cerca de ahí y me diga,
hermano, ¿usted puede llevar ese botellón? Me puse cerca. Hay un refrán dominicano que
dice que hay que estar donde el capitán. Pero yo creo que nosotros los
cristianos debemos modificar ese refrán. Lo digo porque hasta
yo lo uso algunas veces, pero como que debemos modificarlo,
¿verdad? ¿Por cuál? En lo que se requiera
diligencia, no perezosos. Si el botellón está y hay que
llevarlo, ¿por qué tengo que esperar que el diácono me llame?
¿Por qué tengo que esperar que la hermana del desayuno me llame? vaya levanta el botellón y dígale
a la hermana mire el primero en el jugo debo ser yo agencia
y lo suyo adelante pero hermanos se evidencia ese amor cuando
nosotros tenemos anhelo cuando acompañamos ese anhelo por servir
de fervor y la palabra fervor es como esa inquietud que no
me deja estar quieto esa inquietud que me lleva a estar siempre
activo voy a poner un ejemplo muy sencillo hermano Gisela Cuando
usted oiga la palabra fervor, mire a Gisela. No hay forma de
tranquilizarla, la demás está fervorosa todo el tiempo. Y damos
gloria a Dios por ella. Y por su fervor, porque hasta
los más jóvenes nos vemos y decimos, oye, yo no sé si a esa edad yo
voy a tener ese... Pero hermanos, eso es fervor.
O sea, es deseo. Es anhelo. Es estar activo para
hacer las cosas. No necesito que me llamen. Estoy
allí presente para servirle a mis hermanos en cualquier cosa en
la que yo pueda servirle. Otra forma en cómo se manifiesta
ese amor bíblico es compartiendo nuestras experiencias y sentimientos. Lloraos con lo que lloran. Lloraos
con lo que lloran. Gozá con lo que se gozan. Estad
atentos compartiendo con ellos sus gozos, pero también su sufrimiento. Y hermanos, a veces no es hermoso
que dos hermanos te hemos bajado llorando, dos hermanas. No se
ve hermoso, pero la experiencia sí que es hermosa, porque es
ver cómo otros pueden compartir contigo sus cargas, cómo otros
pueden compartir contigo sus tristezas, cómo otros son empáticos
al conocer la situación por la que estás y lo sienten tanto
que lloran contigo. Eso es compartir nuestras emociones.
pero también nos gozamos con lo que se gozan, compartimos
nuestras experiencias en el sentido de que en la vida cristiana algunos
tienen victorias sobre algunos pecados de algunas maneras otros
de otras y podemos hablar y decir mira me funcionó luchando contra
aquella circunstancia contra aquel desaliento contra aquel
pecado me ayudó mucho esto, eso es compartir experiencia hermano
No es quedarnos allí con ese conocimiento únicamente para
nosotros y aplicarlo como un catedrático en la universidad.
Explica su cátedra. Él llega y para todos los estudiantes,
el profesor es el que más sabe. Una filosofía arcaica vieja.
Porque Google sabe más que mi profesor. Hasta lo que él no
sabe, Google me lo puede decir. Y a veces nosotros nos parecemos
eso catedráticos. Llegamos a una reunión con un
hermano o estamos hablando con un hermano de su necesidad y
automáticamente yo no lucho con esas debilidades que tú luchas.
Es más, mira, te voy a decir lo que yo hice en mi casa. Eso es lo que tú tienes que hacer.
No, hermanos. La palabra de Dios tiene un campo
de aplicación en la vida de cada uno de nosotros. Luchamos con
pecados diferentes. muchos de nosotros lucha con
pecados diferentes y tenemos que aplicar esos principios de
manera particular y cuando compartimos nuestras experiencias lo que
hacemos es enriquecer, enriquecer nuestra vida de piedad compartimos
todo, todo como lo era en la iglesia primitiva los hermanos
compartían todo dice que estaban unánimes en la oración Y seguro
que en esas oraciones, hermano, igual que la de nosotros, estaban
cargadas de peticiones personales. Ora por mí. ¿Por qué? Por esto,
por aquello, por aquello, por aquello. Los hermanos que hacían,
compartían junto. Ellos tenían en común todas las
cosas. Y eso nos llevaba a contemplar
en tercer lugar que el labor bíblico, fruto del conocimiento
de la verdad, nos lleva a compartir nuestros bienes y mostrar misericordia
real. Mostrar misericordia real. Poniendo una nota de balance,
no estamos en la iglesia primitiva. Yo no voy a ir a vender mi guagua
y le voy a traer dinero a los diáconos aquí y les voy a decir,
miren, repartanlo a los que tengan más necesidad, porque entonces,
¿en qué me voy a ir a trabajar yo? pero hermanos hay muchas cosas
que sí podemos seguir compartiendo y una de las cosas que yo doy
gracias al señor y alabo de nuestra iglesia es que en tiempo de pandemia
cuando había mucha necesidad y muchos de nuestros hermanos
estaban sin trabajo cuánto hombres y mujeres estaban aquí trabajando
para poder llevarle algo a nuestros hermanos que estaban sin trabajo
hermanos y damos gloria y gracias a dios porque allí hubo una prueba
de amor bíblico No solamente aportaban muchos, sino que también
venían a trabajar. Se iban. Al principio de la pandemia,
hermanos, no teníamos datos, así que andábamos como buzos
por ahí. Andábamos como buzos, rastreando camiones, andando
atrás del que vendía los huevos, del que vendía aquello, del que
vendía... Nos dividíamos. Salíamos cuatro, cinco, seis,
hermanos, a ver qué comprábamos por ahí. Había un grupo aquí
trabajando, hermanos. Eso es amor bíblico en la práctica,
en la iglesia. compartiendo para nuestras necesidades
como dice el versículo 8 el que reparte con liberalidad el que
hace misericordia con alegría cuando compartimos con lo que
tienen necesidad cuando compartimos con nuestro hermano en alguna
necesidad particular no debemos hacerlo con tristeza sino con
alegría porque es un privilegio que Dios te da a ti de que tú
puedas compartir con otros y no que otros tengan que compartir
contigo Porque eso habla de que Dios te ha provisto, te ha dado,
te ha guardado. Así hermano que siempre querramos
mejor dar. Es más bienaventurado dar. ¿Por qué es más bienaventurado
dar? O porque ya el Señor te dio, te proveyó, tú tienes que
compartir con los demás. Por eso es más bienaventurado
dar. Pero veíamos que ese amor bíblico que es conforme a la
verdadera piedad, que es conforme a la transformación de nuestro
entendimiento y nuestro conocimiento por la verdad, nos debe llevar
a andar bien y correctamente. Nos debe llevar a andar bien
y correctamente. Esa renovación de nuestro entendimiento
nos tiene que hacer humildes. Palabra que no nos gusta muchas
veces. nos tiene que hacer que humildes con los hermanos y frente
a los demás. Ahora todo esto nos lleva a un
último principio en el capítulo 12 que encontramos en el versículo
16 y 17 y ahí es donde estaremos concentrados de manera especial
en esta mañana. ¿A qué nos lleva todo esto hermanos?
¿A qué nos lleva ese conocimiento, ese compartir, ese andar correctamente,
ese servir con diligencia, ese compartir nuestras experiencias
y hacer misericordia? ¿A qué lleva todo eso en la iglesia
de Cristo? El versículo 16 nos dice, unánimes
entre vosotros, no altivo, sino asociándonos con los humildes.
No seáis sabios en vuestra propia opinión. No pagues a nadie mal
por mal. Procurad lo bueno delante de
todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa
de vosotros, estad en paz con todos los hombres. Todo la idea
en este pasaje, hermanos, es que ese conocimiento que es diligente,
que se comparte, que es humilde, que nos lleva a compartir nuestro
bien y que nos ayuda a andar correctamente, tiene un propósito.
Y el apóstol lo dice aquí. Procurar lo bueno. Procurar lo
bueno. En otras palabras, ser los promotores
de la paz. Cada cristiano está llamado a
ser un promotor de la paz, a ser la paz. Es interesante porque Pablo aquí
marca un elemento diferenciador en el rol activo que tiene el
creyente para hacer la paz. En todo el texto Pablo usa tres
frases que nos llevan a nosotros a mantenernos activos. Observe,
unánimes entre nosotros. ¿De qué habla eso? Unidad. Procurad
lo bueno delante de todos los hombres, si es posible en cuanto
dependa de vosotros. La tres frases diseminadas en
este pasaje nos dan la idea de que el creyente tiene que ser
activo en promover la paz dentro de la iglesia. Debe ser un ente
activo, no pasivo. De tres formas diferentes lo
dice en voz activa. ¿Cuál es tu rol, mi hermano,
en el contexto de la iglesia y del crecimiento en ese conocimiento? Oh, promover la paz. Promover
la paz. El verso 16 se traduce en otras
versiones de la siguiente manera. Tengan el mismo sentir, dice
el texto. ¿Saben cómo dice en la versión
Dios habla hoy? Vivan en armonía los unos con
los otros. O sea, tengan el mismo sentir
es vivan en armonía los unos para con los otros. ¿Y qué es
la armonía? Yo no soy músico, pero he escuchado
mucho de qué es la armonía. Es esa buena combinación que
hay entre cada instrumento. Entonces el apóstol dice, sí,
sí, vivan en armonía, sean como una música bien tocada, que no
haya desafines ahí en el medio. Los que saben mucho de música,
desde que oyen un desafine, de una vez, identifican hasta la
voz que desafinó, o el instrumento que desafinó, y te miran como. Y si es un lenguaje muy de jóvenes,
cuando termina le dicen, tú siempre desafinado, Hermanos, en la iglesia
también habemos mucho desafinado. Mucho desafinado porque no entendemos
estas verdades, no entendemos estos principios. El cristiano
está llamado a promover la paz en el contexto de su crecimiento
espiritual. Sean todos de un mismo sentido,
o sea, vivan en armonía. y es interesante porque este
verbo que está aquí tengan o vivan ambos se encuentran en presente
activo participio imperativo eso fue cuando estábamos en cuarto
grado cuarto y quinto no sé si en cuarto grado de ahora dan
eso pero a nosotros nos ponían ando endo para saber y nos decía
mira eso nada más nos lo aprendimos ahí hermanos Pero cuando nos
hablaban de que un verbo estaba en presente, que estaba activo
y que era imperativo, nos decían una sola frase, ¿verdad, profesor
Cornelio? Eso había que ejecutarlo ya, ahora. Eso no era para mañana. No era irá, no es ir, vaya. Muévase ahora mismo. Eso implicaba
una acción inmediata. Y Pablo dice, vivan. presente,
imperativo, activo. Háganlo ahora, no es mañana. Tienen que vivir de esa forma,
de manera armoniosa, de un mismo sentir, lo cual no debe entenderse,
hermano, como igualdad de juicio o que en todo estamos de acuerdo. Hermano, no vamos a estar de
acuerdo en todas las cosas. No vamos a estar de acuerdo en
todas las cosas. En algo tan sencillo como la crianza, si
yo tomo a seis padres, le apuesto que los seis estamos de acuerdo
en cómo aplicar algún aspecto de disciplina en nuestros hijos.
Seguro que sí. No estamos hablando de eso, hermanos,
estamos hablando de tener el mismo amor, de estar
de acuerdo en cuanto a nuestros afectos los uno para con nosotros,
que tengamos una buena opinión de cada uno, una opinión mejor
de los demás que de mí mismo. Debemos estar de acuerdo en cuanto
a la doctrina que observamos, en cuanto a las ordenanzas y
la misma manera nosotros tenemos que atender a la misma forma
de disciplina. porque la iglesia tiene que tener
un orden, y ese orden es establecido por Dios. Habrán cosas que yo
la entiendo de una manera, pero la mayoría aquí la entendemos
de otra. ¿Qué hago? Ah, yo no entiendo a eso. Ah,
yo me voy de aquí, hagan lo que les dé la gana. Bueno, si ese
es su actitud, id en paz. Id en paz. Pero hay principios
doctrinales que no podemos negociar. Hay principios de la Escritura
que no podemos negociar. No lo vamos a negociar. Pero
un cristiano maduro, un cristiano que conoce su Biblia y que conoce
a Dios, ¿qué va a hacer con esas diferencias? ¿Qué va a hacer
con esas diferencias? Porque Pablo dice aquí, sean
todos de un mismo sentir. Pablo no está diciendo, no, no,
la iglesia puede estar compuesta de gente que crea cada quien
lo que le dé su gana. La iglesia puede estar completa de gente
que no esté en armonía. Total, dirán algunos, no todos
somos igual, no todos pensamos igual, no todos tenemos el mismo
contexto social. ¿Cómo va a ser posible que todos
pensemos lo mismo? Bueno, hermanos, yo no sé cómo va a ser, pero
la Biblia nos manda, sean todos de un mismo sentir. ¿Y cómo lo
vamos a hacer? Amándonos, prefiriéndonos, honrándonos,
cuidándonos, sirviéndonos los unos a los otros. El método está.
El método está aquí. Cuando yo considero a mi hermano
superior a mí mismo, yo tendré la madurez de sentarme a entender
qué hay en la cabeza de mi hermano y con la palabra traer los principios
para ayudarlo a entender que no es en re, que todos estamos
en dos. Que no es en fa, que es en do
que vamos a tocar. Entonces el músico tiene que
decirle, mira, lo que pasa es que si tú tocas en re, yo no sé de música, hermano. O vamos a cambiar la de res para
que los que les da hambre no estén pensando en comida ahorita.
Vamos a quedarnos mejor en fa. Pero hermanos, igual que en la
música, tenemos que estar en armonía. Y todos tenemos que
tocar la misma nota. Y todo igual que en la iglesia
primitiva tenemos que abrazar la misma fe. Eso es estar en
armonía. No es que tú estés de acuerdo
conmigo como pastor, es que tú estés de acuerdo con Cristo.
Que todos nos pongamos de acuerdo con Cristo. ¿Por qué con Él que
tenemos que ponernos de acuerdo? No es entre nosotros. A la larga,
hermano, lo que tú creas o no creas, y me escuchen el término,
a mí me importa. A mí me importa lo que cree el
Señor Jesucristo. Y si tú no estás de acuerdo con el Señor
Jesucristo, ¿pero qué hacemos? no me puedo poner de acuerdo contigo
hermanos y a veces hay que decirlo en ese tono porque queremos a
veces ser como muy polite en todas las cosas no no porque
si tú no crees o tú sabes lo podemos manejar hermanos aquí
tenemos que ponernos de acuerdo con Cristo si queremos tener
la misma nota porque quien gobierna la iglesia y quien nos manda
que seamos todos de un mismo sentido y que vivamos en armonía
es el señor Jesucristo por lo tanto que debemos hacer ponernos
otro de acuerdo con él creyendo que lo que él nos ha enseñado
a través de los apóstoles y los profetas, abrazando la misma
doctrina, obedeciendo a la misma ordenanza, atendiendo a la misma
forma de disciplina. Dice un escritor acerca de esto
lo siguiente, la idea detrás de este texto es llevarnos a
pensar de los demás como pensamos de nosotros mismos. De ahí que
nos llama a no ser altivo, a que no os creáis demasiado superior
a los demás y a despreciar a los demás. Y a veces, mis amados
hermanos, eso es lo que hay detrás de la imposición de algunas ideas.
Esto es lo que yo creo. Y comenzamos mal, esto es lo
que yo creo. Yo creo que sería más humilde decir, esto es lo
que yo creo que el Señor Jesucristo enseña. Ok, vamos a ver si eso
es lo que el Señor Jesucristo enseña. Y entonces hablamos a
la luz de lo que Cristo cree. Acerca de lo que Cristo manda. Pero cuando nos creemos superiores
a los demás, ¿saben lo que decimos? A mí hay que convencerme. y me pongo porque yo si he tirado páginas
para la izquierda que es lo que me está hablando ese hermanito
que es lo que tiene dos años en la fe Pablo dijo que él era hebreo
de hebreo en cuanto a la ley fariseo y cuando llegó a Berea tú sabes
lo que decía mi hermano cuando Pablo estaba hablando a eso que dice Pablo conforme
a los profetas Pero si no hubiese sido conforme a los profetas.
Usted Pablo es un desafinado. Usted desafinó en esta orquesta. ¿Por qué? Porque usted no está
de acuerdo con lo que dicen las escrituras. Hermanos, aún en
cosas como esas se manifiesta el amor bíblico. Juan Calvino
comenta, el apóstol da a entender que el cristianismo no debe aspirar
a ambiciones, ni aspirar a aquello por lo cual ser superior a los
demás con un espíritu de altanería. sino más bien, dice Calvino,
debe manifestar modestia y bondad. Esto es lo que nos califica como
excelente delante de Dios y no el orgullo. El menosprecio y
el desdén a los hermanos no hablan bien de nosotros mismos. Es pues
esta ordenanza, dice él, algo muy oportuno, porque nada hay
que impida más para conservar la unión que el orgullo, el elevarnos
por encima de los demás, creyendo que por eso seremos hechos mejor
que todos. Nada que agregarle a lo que dijo
Calvino. Quiere ver una iglesia destruida
que todos se crean que son más sabios que los demás. El texto
lo dice. No seáis sabios. ¿En qué? En
vuestra propia opinión. Hermanos y esa es la idea que
encontramos en la segunda carta a los corintios capítulo 13 versículo
11 cuando el apóstol dice por lo demás hermanos tengan el mismo
gozo, tened gozo, perfeccionaos, consolao, sed de un mismo sentir
y vivan en paz y el dios de paz y de amor estará con vosotros
y este pasaje es muy interesante por varias razones hermanos El
apóstol primero dice, por lo demás tened gozo. O sea, estén gozosos. Pero a continuación dice, perfeccionaos. ¿Y de qué habla eso, hermanos?
De que la iglesia no es perfecta. Usted y yo no somos perfectos.
Yo no soy perfecto. El uso continuo de los medios
de gracia y el crecimiento en las palabras nos irá perfeccionando. ¿Usted entendió esa parte, hermano?
Porque a veces las exigencias son como que todos somos perfectos.
No, y el hermano debió hacer. Oye, qué bueno que tú tienes
esa luz, pero tal vez el hermano todavía no la tiene. ¿Qué debemos
hacer si el hermano no la tiene? Sed de un mismo sentir, vivan
en paz y el Dios de paz estará con nosotros. Perfecciónense,
consuélense. Es a eso que nos llama la escritura,
no a destruir al hermano. Al exhortar a los cristianos
en Corintio, Pablo le dice que hagan esas cosas. Él prueba un
punto importante, hermanos. Hacer algunas cosas parcialmente
está en nuestro poder. O sea, tenemos que ser entes
activos. Y muy a menudo nosotros pensamos
que el consuelo y el ser de un mismo sentir es algo que los
demás tienen que aplicar conmigo Pero no yo con los demás. No
yo con los demás. Y Pablo dice, sí, ustedes no
son perfectos, así que perfeccionense, consuélense, sean del mismo sentir. Pero yo debo ser un promotor,
un agente de paz. Yo debo procurar amar a mi hermano
y estar en paz continuamente con él. Porque la paz entre nosotros
es la paz de la iglesia. Y hay un trabajo, hermanos, que
nosotros estamos llamados a hacer. Y hay otra parte que hay que
dejársela a Dios. Yo voy a procurar estar en paz
con mi hermano. Ah, pero es que tú has querido
hacer la paz y él no quiere. Él se mantiene molesto, como
hablamos en la escuela dominical. Él no quiere. Él no acepta mi
perdón. Me dijo que eso que yo le hice
es... Mire Pato, usted no se imagina
lo que me hizo. Eso es innombrable. Hermanos,
hay cosas que son innombrables. De verdad que sí. Hay cosas que
son innombrables. Pero, mi amado hermano, si yo
cometo una falta contra ti, Yo estoy llamado a ir a ti, buscar
tu perdón, hacer lo que Dios espera y demanda de mí. Pero
si tú no me quieres perdonar, ese no es mi problema, ese es
tu problema con Dios. Por eso le digo, hay una parte
que nosotros podemos hacer. y es mostrar esa dirigencia en
buscar estar en paz. Pero si aún yo buscando la paz
contigo, tú no quieres estar en paz conmigo, bueno, ¿qué yo
puedo hacer? No te puedo obligar. No te puedo
obligar. Tenemos que hacer nuestra parte,
hermanos, y dejarle lo demás a Dios, que se encargue en Él,
que haga Él lo que tiene que hacer. nosotros tenemos que ocuparnos
de lo que nos corresponde como promotores de paz lo demás está
en la mano del Señor incluyendo el corazón de mi hermano incluyendo
el corazón de mi hermana eso está en el Señor el Señor le
ayude a ver lo que nosotros hemos visto pero hay un detalle muy
importante en cuanto a esto hermanos el conocimiento que de Dios tenemos
que hemos adquirido tiene que llevarnos a entender las implicaciones
de nuestras decisiones. Al final del capítulo 6, después
que termina la oración modelo, versículos 14 y 15 de Mateo,
el apóstol dice, si no perdonáis a los hombres sus ofensas, ¿cuál
es la consecuencia? tampoco vuestro Padre os perdonará. Yo iré en busca del perdón y
la paz. Si tú no me quieres perdonar,
ese es tu problema y tu problema lo tendrás con Dios, no conmigo. Ahora hermanos, aquel a quien
vamos a pedir perdón, cuando entienda esta verdad, esté en
su poder y en sus manos la decisión que va a tomar, no es mío. Yo
no puedo hacer nada con eso. y eso se da a lo interno de las
iglesias con muchas frecuencias y quiero dejar un principio muy
muy claro hermanos aquí el conocimiento de la verdad de Dios no puede
y no va a dividir aquello que han sido transformado por esa
verdad a mí eso me queda clarísimo oígame bien el conocimiento de
la verdad no puede y no va a crear división en aquellos que son
transformado por la verdad de cristo nunca, nunca aquellos
que son verdaderamente transformado en su entendimiento por el evangelio
de cristo promoverán ni crearán división en una iglesia nunca
lo harán Y hermano, conozco hombres que
han sido probados en esto. Conozco de uno en particular,
cuyo testimonio diré rápidamente, que un grupo de hombres en la
iglesia se levantó contra el pastor y le dijo, óyeme, tú tienes
que asumir el ministerio. ¿Saben qué le dijo ese hermano?
Momentito ahí. Yo en esta iglesia no fui llamado
a ser el pastor. el pastor es fulano de tala ese fue que llamaron
tú eres un cobarde si no lo asume pues mire mi hermano yo soy un
cobarde y me voy de la iglesia porque en esta iglesia yo no
fui llamado a crear división ninguna se puso hermano los pantalones
que se tenía que poner y lo que su conocimiento de dios le decía
su conocimiento por años sirviendo en esa iglesia y enseñando en
esa iglesia y saben que hizo se sentó con su pastor y le dijo
pastor La única razón por la que voy a salir de esta iglesia
es porque muchos me están viendo como el candidato para derrocarlo
y aquí yo no he sido llamado a eso. Que conocimiento hermanos,
que valor tuvo ese hombre de no arrastrarse por las ideas
de dos o tres, embanecido en su entendimiento. Que no entendían
lo que significaba promover la unidad a lo interno de la iglesia.
No entendían lo que era ser de un mismo sentir. No entendían
lo que era vivir en armonía. ¿Qué querían en la iglesia? ¡Una
guerra! Y el día que te levantas y apuntas
tus cañones contra la iglesia, estás levantando tus cañones
contra el dueño de la iglesia. vivitan en armonía y se den un
mismo sentir. Vivan, tengan el mismo sentir. El verdadero conocimiento
de Dios, la verdadera transformación de nuestro entendimiento y de
nuestro corazón nos llevará siempre a promover la paz, el bien y
la edificación de la iglesia de Cristo. Se lo voy a repetir, hermanos.
el verdadero conocimiento que transforma nuestro corazón siempre
procurará crecer edificar y unir la iglesia de cristo siempre
procurará esa verdad estamos llamado por la palabra
hermanos a ser pacificadores emplazado por la palabra ser
promotores de paz y eso cuesta mucho y eso cuesta mucho hay
que sufrir agravios muchas veces hay que callar en algunos momentos
pero nunca debemos olvidar que por encima de todas las cosas
dios espera de nosotros que seamos activo en la búsqueda y promoción
de la paz en la iglesia Y saben que significa activo hermano,
que cuando usted le presta oído y se hace cómplice de aquellos
que viven con una eterna quejadera en la iglesia, tú no estás siendo
un promotor de paz. Tú no estás siendo un promotor
de bien en la iglesia. ¿Sabes que te está convirtiendo?
Estás prestando tus oídos a esas cosas. Hermanos, seamos como
este ejemplo que le puse. Ese hermano lo paró en seco.
No, no, no, espérate. Párese ahí. Momentico, como dice
un amigo mío. Momentico. Vamos aquí. ¿Cuál es tu problema?
¿Qué dicen las escrituras? ¿Qué nos enseñan las escrituras?
Porque, amados hermanos, aquí hay una realidad que no podemos
olvidar. Definitivamente, no en esta iglesia,
en todas las iglesias hay gente que cree que son más sabios que
el Espíritu Santo, que son más sabios que Dios, o peor aún,
que aman a la iglesia más que Dios mismo. Y cuando nosotros
nos creemos que amamos a la iglesia más que Dios mismo, entonces
creemos que nosotros tenemos que promover y generar los cambios
que tiene que haber en la iglesia. Porque Dios no está en lo que
tiene que estar. Dios está en otra cosa y mira tu iglesia cómo
va, mírala cómo va, mírala. Oh, pero yo no sabía que tú tenías
más cuidado de la iglesia que el propio Dios. Hermanos, ese
es un peligro al que muchas veces estamos expuestos cuando nos
embanecemos, cuando nos embanecemos por el conocimiento. Observen
bien como no solamente somos llamados a ser agente de paz
sino que el versículo dice en el versículo 17 y 18 procurad
lo bueno delante de todos los hombres procurad lo bueno y ese
bueno allí habla de lo loable lo que es agradable ante los
ojos de Dios no hay opciones aquí para invención de los hombres
estamos llamados a ser promotores activos de la paz y a procurar
lo bueno delante de los hombres que cuando la gente nos visite
pueda ver aquí que una iglesia en armonía una iglesia unida
una iglesia que promueve la paz una iglesia que busca la paz
una iglesia que muestra el que lo bueno delante de todos los
hombres Y lo bueno, indudablemente, está que amarrado a la voluntad
de Dios. El versículo no se queda ahí,
sigue diciendo, si es posible, en cuanto dependa de vosotros,
estás en paz con todos los hombres. Oigan bien, si es posible, en
cuanto dependa de vosotros, aunque el otro quiera pelear, se necesitan
dos, mi hermano. Usted tiene que saber si usted va a seguir
promoviendo la paz o si usted se va al mar hasta los dientes. Sí, porque la guerra en Ucrania
da eso. Los países que quieren la paz,
le están mandando arma a Ucrania para que se arme hasta los dientes,
pero ¿y cómo es la paz? Pero ven acá. Mira, vamos a tempar,
Miguel, pero álmate ahí. Mira, ahí hay tres fusiles, una
caja de misión, de munición. Es la paz que queremos, pero
tú tienes que estar asegurado por si acaso pasa algo, tú sabes.
Pero ¿y cómo es la paz? Esa es una paz. Esa es una paz muy extraña. En cuanto dependa de vosotros,
hermanos, estad en paz. Y eso se da en el contexto de
nuestras relaciones personales. Los maridos vivan en paz con
sus mujeres, las mujeres con sus maridos, los padres con los
hijos, los hijos con sus padres. Los amo con su sirviente en el
contexto de Pablo. Debemos procurar la paz con todo
el que nos rodea, hermanos. en la iglesia y fuera de la iglesia.
Usted tendrá vecinos muy buenos, vecinos no muy buenos, vecinos
que lo aman, otros que quisieran... Pero aún con eso, familiares,
porque también se da en la familia. No llames fulano que es cristiano,
tú sabes lo que nos va a decir. Hermanos, eso se da en todo el contexto.
En los trabajos, cuando usted hace su cosa bien, siempre hay
uno que quisiera. Ahí viene el más santo de todos. Tú verás que va a decir que eso
no se puede hacer. Oye, pero tú si eres, no eches todo su
cuarto de gasolina, echa la mitad. Quédate con la mitad, que esa
gente no se va a dar cuenta. No, no, pero es que a mí me dieron
mil pesos para gasolina. Oye, él se la da en más santo
que todos los santos. Hermano, lo presionan. y en la
familia muchas veces cuando haya situaciones le van a decir eso.
Procuren estar en paz con todos los hombres cuando dependa de
ustedes. Si ellos no quieren estar en paz porque usted hace
lo bien, ese es su problema. El suyo es procurar la paz. Oígame
hermanos, esto es profundo. El creyente está llamado a promover
la paz en todo el contexto en que se encuentre. Entonces pastor,
un cristiano no puede ser sindicalista. Bueno, si anda con los sindicalistas
del transporte de aquí, yo le sugiero que por favor no se meten
en eso. Busque otro mecanismo para exigir
sus derechos que no sea ese. Ah, pastor, entonces nosotros
no podemos hacer una marcha en contra de aquello
que creemos que no está bien, pero claro que sí. Ahora, usted no puede hacer una
marcha quemando goma, ni haciendo desorden, ni haciendo lo mal
hecho. Ah, no, vamos a concentrar en
el parque, sí, pero cuando terminen, dejen el parque limpio. Porque
¿sabe qué harán los impíos desde que usted se vaya y deje ese
parque sucio? Mira la marcha de los cristianos. Y un par de
periodistas de investigación aquí que iban a coger con las
iglesias, una vez se tiran allá, y acaban con nosotros. Hermanos,
debemos procurar estar en paz. Sí, hay muchas cosas que son
lícitas que podemos reclamar dentro del marco del derecho
y lo que el Estado como ente que rige nos permite, pero procuren
nunca usar la violencia para reclamar paz porque no son compatibles. Las escrituras no nos enseñan
tal cosa. En 1 Tosolinicense, capítulo
5, versículo 16, dice el apóstol Pablo, mirad que ninguno pague
mal por mal. Antes bien, seguid lo bueno los
unos para con los otros. Otro llamado, ¿para qué? Para
que nosotros seamos promotores de paz. Efesios capítulo 4, versículo
2, con toda humildad y mansedumbre, soportaos con paciencia unos
a otro en amor. Solícito en guardar la unidad
del espíritu en el vínculo de la paz. Solícito es lo que estamos
diciendo. Podemos traducir la palabra solícito
como sea alguien activo. Y vuelvo y hablo de que soportense. O sea, no todos tenemos el mismo
carácter. No todo el mundo somos un pan.
Aquí hay hermanos que decimos, ay, qué pan. Ese hermano, esa
hermana, ese hermano, eso es un amor. pero hay otros que somos
monstruos de cara, que dicen, ese hermano como que es difícil,
siempre está como encarado. Pero aún a eso tenemos que amarlo
y acercarnos. A veces después que se acercan
a mí se dan cuenta que yo no tengo la cara tan dura, que eso nada
más a veces cuando estoy hablando. Hermanos, por esa actitud humilde,
compasiva hacia los demás, nos une porque nos entendemos somos
capaces de ser sensibles los unos a los otros y lo interesante
hermanos de esto es que nosotros estamos llamados a ser promotores
de paz nosotros estamos llamados a mantener la unidad entre los
creyentes y es interesante que Pablo no dice que creen la unidad
Pablo dice procúrenla o sea mantenga la unidad y porque el apóstol
Pablo lo dice hermanos porque Dios por su Espíritu Santo ya
ha creado tal unidad en la iglesia. Nuestro trabajo es mantenerla,
es mantenernos humildes los unos para con los otros sirviéndonos,
mostrando la verdadera humildad que es a través del conocimiento
y el amor. Dice Spurgeon, Estamos confiados
en que esta unidad se encuentra en Cristo Jesús, por el Espíritu
de Dios. Queremos unidad verdadera de
Dios por medio del Espíritu de Dios. Y esto es lo que debemos
buscar en la iglesia, dice él. Debemos vivir cerca de Cristo,
ya que esa es la mejor forma de promover la unidad. Las divisiones
en la iglesia nunca empiezan por aquellos que están llenos
de amor hacia el Salvador. Qué interesante. Alguien que
ama a Cristo nunca promoverá la división en la iglesia. Todo
lo contrario. Amará a aquellos que Cristo ama. Estará con aquellos que Cristo
ha salvado. Pastor, no son perfectos ni los
seremos hasta que lleguemos al cielo. Y como dice el apóstol
Pablo en el capítulo 7 de Romanos al final, ¿Quién me librará? ¿Quién me librará de este cuerpo
de muerte? Como dándose por vencido. Pero
las palabras que dice a continuación son gloriosas, porque dice el
apóstol Pablo, más gracias doy a Dios por Jesucristo. Hermanos,
no pretendas ser perfecto en esta tierra, no lo seremos. No
lo seremos. Más bien debemos recordar lo
que el mismo Señor Jesucristo nos dice en Mateo capítulo 5
verso 9. En el contexto del sermón del monte él dice, bienaventurados. ¿Quiénes? Los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de Dios. Qué bueno que ahí no
dice los revoltosos. Los perfeccionistas. Los llenos
de conocimiento. Los teólogos. Los filósofos. lo que creen que saben demasiado.
Qué bueno que no dice nada de eso, porque mire, muchos no quedaríamos
afuera. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos
de Dios. La palabra que se traduce como
pacificadores aquí, hermanos, lo que significa en su contexto
original es hacedores de paz. aquellos que fabrican la paz,
que hacen la paz. Así que amarnos implica eso,
soportar. Soportar implica paciencia, paciencia
implica crecimiento, crecimiento implica conocimiento de Dios
y conocimiento de Dios implica transformación de nuestro entendimiento. Una cosa va de la otra hermanos.
Usted quiere crecer en el conocimiento, pues usted tiene que crecer en
paciencia. Porque el conocimiento no viene solo. el conocimiento
que es bíblico porque bien el apóstol le dice a timoteo cuando
lo aconseja y le dice que habrán muchos habladores de vanidades
a los cuales le dice claramente ni siquiera preste tus oídos
habladores de vanidades Pero hermanos, el verdadero conocimiento
implica que yo tengo que soportar a mi hermano. Implica paciencia,
implica crecimiento, implica conocimiento de Dios. Y ese conocimiento
de Dios es el fruto de la transformación de nuestro entendimiento. Amor que trae paz. En esto conocerán
que son mis discípulos. Se aman los unos a los otros. Un amor que, como vimos en el
mensaje pasado, me lleva a soportar las debilidades y flaqueza de
nuestros hermanos. Y Pablo amplía mucho más este
concepto, hermanos, en el capítulo 13. Que eso lo veremos más adelante.
Más bien, en el capítulo 14, versículo 1, Pablo dice, Recibí
dar débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Eso
lo veremos en un par de meses, tranquilos. Pero no para contender
sobreopiniones, o sea, Pablo sigue martillando la misma idea
que estamos viendo aquí aún cuando llega al capítulo 14. O sea,
no agarre a tu hermano para contender sobreopiniones y acabe con él,
sino que amor, misericordia, paciencia. Hermano, si es esa clase de amor
que hablábamos en un mensaje anterior, que genera un amor
sin fingimiento, que nos lleva a un amor fraterno, que no da
lugar a la ira y al enojo, sino más bien a buscar la paz. No estamos llamados, hermanos,
a ejecutar ira o juicio. Yo sé que alguno se pudiera preguntar,
ajá, ¿y qué puedo entonces hacer con ese celo que me consume de
que estoy viendo cosas que no están bien? Porque eso también
se da. una cosa no quita la otra hermanos a veces hay un celo
por el Señor un celo por las cosas de Dios y eso nos mueve
y nos debe mover a alguna acción no podemos quedarnos de brazos
cruzados esperando que algo que yo estoy viendo sea revelado
no no acércate a nosotros pastor yo estoy preocupado porque yo
estoy viendo esto y esta acción Eso es amor a la iglesia. Eso
es amor a tu pastor. Eso es amor a los hermanos. Eso
es amor a los hermanos. Hay cosas que a veces no la estamos
viendo. Que no la vemos. Y un hermano llega. Mire, yo
necesito reunirme con ustedes dos. Y nos plantea algo que está
viendo. Y nos queda abrir los ojos y
decir, wow, sí. Sí, allí hay una situación. Allí
hay algo. a lo que se le tiene que prestar
atención porque mañana puede ser peor. Pero hermanos, no podemos
hacer como hizo Finesse en el Antiguo Testamento, que su celo
lo llevó a matar a alguien. Él tomó el juicio por sus propias
manos. Es esa clase de amor que nos
lleva a cuidarnos los unos para con los otros. El término Hacedores de Paz que
encontramos aquí nos da a nosotros una perspectiva de cómo nosotros
debemos continuamente portarnos y comportarnos, portarnos y comportarnos
en la Iglesia de Cristo. Cuando Pablo habla a Tito y le
dice todas las cosas que habían que corregir en la iglesia, al
final Pablo le dice, yo iré y las demás las pondremos en orden
cuando yo llegue. Habían cosas que no estaban caminando, no
estaban contribuyendo a la paz en la iglesia. Cuando escribe
al principio del libro de los filipenses, Pablo usa el mismo
término y se refiere directamente a alguien en el contexto de la
iglesia que estaba generando una situación de impaciencia
y Pablo los llama a que sean todos del mismo sentir. y Pablo
es muy explícito cuando habla a esa persona cuando habla a
los colosense en el contexto de la carta y que veíamos esta
mañana Pablo hace lo mismo una y otra vez hermano Pablo habla
a los creyentes de la importancia de mantener unida la iglesia
de Cristo una y otra vez Pablo habla de la importancia de mantener
unida la iglesia de Cristo y la pregunta que pudiéramos hacernos
es ¿Cómo entonces vamos a manejar esas inquietudes, esos celos
que yo tengo porque las cosas se hagan bien? Ya dije la primera
parte. Ven, siéntate con nosotros. Porque
hermanos, definitivamente todos aquí tenemos que tener algo claro.
Todos queremos la gloria de Dios sea evidente en el medio de la
iglesia. No podemos partir de la presuposición, no me van a
hacer caso. Yo lo he visto y veo y parece
que ellos no están viendo. Esa no es la actitud que Dios
espera de ninguno de ustedes. Dios espera de ustedes que si
ven algo que no va caminando bien, antes de pensar lo malo,
lo hemos dicho ese texto otra vez, ¿verdad? En todo lo amable,
todo lo justo, ¿por qué no pensáis? Bueno, antes eran tres pastores,
tenían seis ojos, ahora nada más son cuatro. y uno imprime
los sermones grande porque no ve bien el otro prefiere ponerse
su lente lo digo de modo jocoso hermanos pero realmente nosotros
somos un grupo grande hay muchas cosas que no la vemos y para
nosotros es de un gozo enorme cuando vemos hermanos que velan
por el celo de la iglesia se sientan con nosotros y a veces
nos dicen cosas que al principio no la vemos pero después nos
damos cuenta que si mira tenías razón hermano mira tenías razón
Oren para que el Señor nos siga dando la humildad de escucharlo
y de procurar siempre el bien de la iglesia porque a la larga
hermanos esto procura que la gloria de Cristo sea evidente
en medio nuestro. Así que Dios nos ayude a ser
promotores de paz. La segunda parte del texto lo
vamos a dejar hasta aquí porque como que me emocioné mucho en
esta primera parte. La próxima semana entonces veremos Si el
Señor nos ayuda, ¿cómo entonces manejar los celos que tenemos
por las cosas santas? ¿Cómo dar lugar a la ira de Dios?
¿Y cómo nosotros debemos cuidarnos en el contexto de nuestro conocimiento
para que Dios sea glorificado en todo lo que hagamos? Así que
hermanos, el llamado del apóstol Pablo a que sean todos de un
mismo sentido, vivan en armonía, sean promotores de paz, generen
paz en el lugar donde ustedes han sido llamados a estar. Oremos. Padre bendito, te alabamos
y damos gloria a tu nombre. Porque ciertamente, Señor, todo
el conocimiento de tu palabra ha de traducirse en la armonía
y el amor con que nos amamos y vivimos. Ayúdanos, Señor, para
nosotros entender, como esta iglesia entendió, la importancia
de ser promotores de la paz en medio nuestro. Pero también de
reconocer que Tú estás ahí, Señor, y que Tú amas Tu iglesia aún
más que nosotros mismos. Ayúdanos a canalizar nuestros
celos, nuestras inquietudes de manera bíblica, de modo que tu
iglesia pueda ser edificada, que tu iglesia pueda crecer en
el conocimiento de la verdad, que tu iglesia pueda ser fortalecida
en amor, en paciencia, que podamos crecer soportándonos los unos
a los otros y que en todo esto nuestros hermanos evidencien
que nos amamos los unos a los otros. Oh Padre guíanos y bendícenos
en todo esto pues te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
Elementos del amor bíblico #8
Series De la Teologia a la practica
El conocimiento del Señor debe llevarnos a un creciente amor servicial en la iglesia.
| Sermon ID | 752212323759 |
| Duration | 1:02:31 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 12:14 |
| Language | Spanish |
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