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Muy buenos días hermanos y amigos,
que Dios nos bendiga en esta hermosa mañana que el Señor nos
regala. Pues una vez más estamos aquí
en este desafío del año 2022. Leamos la Biblia en 52 semanas. Hoy nos corresponde leer las
epístolas. las epístolas, las epístolas
estamos en las epístolas paulinas específicamente en primera de
tesalonicenses hoy terminamos primera tesalonicenses y la próxima
semana entramos a segunda de tesalonicenses como les dije
en días pasados las epístolas son cortas y la mayoría de ellas
nos va a tomar dos sábados leerla como es el caso de primera de
tesalonicenses hay otras que en cambio lo vamos a leer en
un solo día así que yo le invito por favor a que me acompañe a
la lectura de esta hermosa carta primera de tesalonicenses capítulo
4 y capítulo 5 nos dice así la palabra del señor Por lo demás,
hermanos, les rogamos y les exhortamos en el Señor Jesús, que tal como
han recibido de nosotros instrucciones acerca de la manera en que deben
andar y agradar a Dios, como de hecho ya andan, así abunden
en ello más y más. Pues ustedes saben qué preceptos
les dimos por autoridad del Señor Jesús. porque esta es la voluntad
de Dios, su santificación, es decir, que se abstengan de inmoralidad
sexual, que cada uno de ustedes sepa cómo poseer su propio vaso
en santificación y honor, no en pasión degradante como los
gentiles que no conocen a Dios. Que nadie peque ni defraude a
su hermano en este asunto, porque el Señor es el vengador en todas
estas cosas, como también antes les dijimos y advertimos solemnemente. Porque Dios no nos ha llamado
a impureza, sino a santificación. Por tanto, el que rechaza esto
no rechaza a un hombre, sino al Dios que les da a ustedes
su Espíritu Santo. Pero en cuanto al amor fraternal,
no tienen necesidad de que nadie les escriba, porque ustedes mismos
han sido enseñados por Dios a amarse unos a otros. Porque en verdad
lo practican con todos los hermanos que están en toda Macedonia.
Pero les instamos, hermanos, a que abunden en ello más y más
y a que tengan por su ambición el llevar una vida tranquila
y se ocupen en sus propios asuntos y trabajen con sus manos tal
como les hemos mandado, a fin de que se conduzcan honradamente
para con los de afuera y no tengan necesidad de nada. Pero no queremos hermanos que
ignoren acerca de los que duermen, para que no se entristezcan como
lo hacen los demás que no tienen esperanza. Porque si creemos
que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con Él a
los que durmieron en Jesús. Por lo cual les decimos esto
por la palabra del Señor, que nosotros, los que estemos vivos
y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos
a los que durmieron. Pues el Señor mismo descenderá
del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta
de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces
nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos
arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del
Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre. Por tanto,
confortense unos a otros con estas palabras. Capítulo cinco. Ahora bien, hermanos,
con respecto a los tiempos y a las épocas, no tienen necesidad de
que se les escriba nada, pues ustedes mismos saben perfectamente
que el día del Señor vendrá así como un ladrón en la noche, que
cuando estén diciendo paz y seguridad, entonces la destrucción vendrá
sobre ellos repentinamente como dolores de parto a una mujer
que está incinta y no escaparán. Pero ustedes, hermanos, no están
en tinieblas para que el día los sorprenda como ladrón, porque
todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día. No somos
de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los
demás, sino estemos alerta y seamos sobrios. Porque los que duermen,
de noche duermen, y los que se emborrachan, de noche se emborrachan. Pero puesto que nosotros somos
del día, seamos sobrios, habiéndonos puesto la coraza de la fe y del
amor, y por casco la esperanza de la salvación. Porque no nos
ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio
de nuestro Señor Jesucristo, que murió por nosotros, para
que ya sea que estemos despiertos o dormidos, vivamos junto con
Él. Por tanto, confortense los unos
a los otros y edifíquense el uno al otro tal como lo están
haciendo. Pero les rogamos, hermanos, que
reconozcan a los que con diligencia trabajan entre ustedes y los
dirigen al Señor y los instruyen, y que los tengan en muy alta
estima con amor por causa de su trabajo. Vivan en paz los
unos con los otros. Les exhortamos, hermanos, a que
amonesten a los indisciplinados, animen a los desalentados, sostengan
a los débiles y sean pacientes con todos. Miren que ninguno
devuelva a otro mal por mal, sino que procuren siempre lo
bueno los unos para con los otros y para con todos. estén siempre
gozosos, oren sin cesar, den gracias en todo, porque esta
es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús. No apaguen el
espíritu, no desprecien las profecías, antes bien, examinenlo todo cuidadosamente,
retengan lo bueno, absténganse de toda forma de mal. y que el
mismo Dios de paz los santifique por completo, y que todo su ser,
espíritu, alma y cuerpo sea preservado y reprensible para la venida
de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es aquel que los llama,
el cual también lo hará. Hermanos, oren por nosotros. Saluden a todos los hermanos
con beso santo. Les encargo solemnemente por
el Señor que se lea esta carta a todos los hermanos. La gracia
de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes. Amén y Amén. Esta ha sido la lectura del día
de hoy. Primera de Tesalonicenses y sus
capítulos cuatro y cinco. Yo le invito, por favor, a que
me acompañen lo que son los pensamientos para el culto personal y familiar
correspondiente a estos dos capítulos. Nos dicen así los pensamientos
correspondiente al capítulo 4 de I Tesalonicenses. La santificación implica una
obediencia cuidadosa de los diez mandamientos. varios de cuales
son mencionados en este capítulo. Cuando somos salvos por gracia,
no dejamos atrás los mandamientos de Dios. Por el contrario, recibimos
el poder para guardarlos en amor. Los creyentes se apenan cuando
mueren sus hermanos cristianos, pero esa pena está mezclada con
el consuelo de saber que pronto estarán de nuevo con ellos para
siempre cuando Cristo regrese. Cuando miras hacia atrás a tus
seres queridos que han muerto, o cuando miras adelante a las
futuras muertes, mira a la venida de Cristo y encontrarás consuelo. Bien. Pensamientos para el culto
personal y familiar. Ahora leemos el correspondiente
al capítulo 5 de I Tesalonicenses. Nos dice de la siguiente forma. Los creyentes tienen la segura
y bendita esperanza del cielo para siempre. Por lo tanto, busca
la gracia de Dios a fin de vivir para la gloria de nuestro gran
Señor y Salvador. No seas reducido por el brillo
y el encanto de este mundo, porque Dios lo eliminará en un momento. Los inconversos son como hombres
que están dormidos dentro de un tren a toda velocidad pronto
a sumergirse en un océano de fuego y miseria. ¿No se les debería
advertir y hablar del Dios que envió a su hijo a morir por pecadores
perdidos? prediquemos el evangelio a nuestros
familiares y vecinos y apoyemos la predicación del evangelio
de nuestros ministros y misioneros con ánimo, oraciones y ayuda
económica. Dios santifica en esta vida a
su pueblo a través de su palabra de verdad. Por lo tanto, seamos
aquellos que estiman la Biblia como su mayor tesoro terrenal. Muy bien. Estos han sido los
pensamientos, mediten ello, analícelo y considere de qué forma estos
pensamientos impactan su vida a la luz de estos dos capítulos
de primera texta estesaludicense que hemos leído. Le invito a
orar juntamente conmigo pidiendo la gracia del Señor al entender
para entender y recibir estas palabras que nosotros hemos leído padre bueno y dios tú que moras
en las alturas de los cielos en esta mañana nosotros alabamos
y bendecimos tu nombre le damos las gracias señor gracias padre
por este día porque tú nos concedes esta bella oportunidad de nosotros
acercarnos a ti en oración, acercarnos a ti a través de la lectura de
tu palabra, a través también de considerar estas meditaciones,
estos pensamientos. Padre, pero así como hemos leído
que es un hecho cierto la segunda venida de Cristo aquí a la tierra,
también estas palabras deben de llenarnos de gozo a los que
somos cristianos porque sabemos que hay una esperanza bienaventurada
de un estado feliz en la eternidad, en la presencia eterna de Jesucristo
en nuestras vidas. Pero también debería de llevarnos
a considerar las serias amenazas que se ciernen sobre aquellos
que no te conocen. y el gran deber que nosotros
tenemos, esa gran responsabilidad de proclamar las buenas nuevas
de salvación al mundo, para que así también puedan ser esos tizones
arrebatados del fuego, Señor, así como Tú hiciste con nosotros,
así como Tú usaste instrumentos, otros hombres, mujeres, para
que nos alcanzaran con esa hermosa palabra de Tu Evangelio. Tu Espíritu
Santo nos hizo nacer de nuevo a causa de la proclamación de
Tu Palabra, y así venimos delante de Ti en arrepentimiento y fe.
Que de igual forma, Señor, nosotros como hijos Tuyos que somos, tengamos
bajo nuestros hombros esa gran responsabilidad Ese deber soberano
de hablar Tu Palabra en todo momento, en todo lugar. Invitar
a la gente a apartarse de su mal camino y tomar las sendas
que conducen a la vida eterna. Danos, oh Señor, esa disposición
de ánimo pero ante todo, Padre, un corazón que sienta pasión
por predicar Tu Palabra que sienta dolor por las almas que se pierda
y que tu palabra pueda correr y pueda ser predicada usándonos
a nosotros simples mortales para que el mundo oiga de ella sabemos que somos personas que
nosotros humanamente hablando no existe la capacidad de poder
hacerlo con nuestras propias fuerzas pero eres tú quien nos
capacita es tu Espíritu Santo quien nos dirige es tu Espíritu
Santo quien nos guía es tu Espíritu Santo quien nos ha mandado por
eso te suplicamos que no le demos larga a este asunto que podamos
poner mano a la obra para que tu evangelio pueda ser conocido
y así muchas almas, oh Dios, puedan ser contados dentro de
ese grupo selecto que se ha llamado a tu presencia a morar por la
eternidad en ese jardín precioso de los cielos nuevos y la tierra
nueva. Gracias te damos Señor por ello.
En el nombre de Cristo Jesús te lo pedimos. Amén y Amén. Muy bien mis hermanos, ha sido
todo por el día de hoy. Dios les bendiga, Dios les guarde. Nos veremos mañana si Dios quiere.
Que la pasen bien, mediten estos dos capítulos, mediten las implicaciones
de la segunda venida de Cristo y en qué condición usted está
para recibir al Señor Jesucristo en las nubes. ¿En qué condición
usted está? ¿Está usted listo? Ojalá que sí. Si no, no tarde
la decisión que usted debe tomar de seguir a Cristo. Que la pasen
bien. Dios se les guarde.
211-(1 Tesalonicenses 4-5): tiempo de lectura, meditación y oración
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| Sermon ID | 729222011484934 |
| Duration | 15:41 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | 1 Thessalonians 4 |
| Language | Spanish |
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