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Saludos hermanos que Dios nos
bendiga en este hermoso día que el Señor nos regala. Una vez
más estamos acá en nuestro desafío del año 2022. Leamos la Biblia
en cincuenta y dos semanas. En este día nos corresponde leer
el libro del profeta Ezequiel, sus capítulos treinta y siete
al cuarenta y dos. Así que yo le invito por favor
a que sin pérdida de tiempo usted me acompañe en la lectura que
está muy interesante en este día. Comenzamos con Ezequiel
capítulo treinta y siete. Nos dice así la palabra del Señor. La mano del Señor vino sobre
mí y me sacó en el espíritu del Señor y me puso en medio del
valle que estaba lleno de huesos. Él me hizo pasar de alrededor
de ellos y vi que eran muchísimos sobre la superficie del valle
y estaban muy secos. Y me preguntó, hijo de hombre,
¿vivirán estos huesos? Y yo respondí, Señor Dios, Tú
lo sabes. Entonces me dijo, profetiza sobre
estos huesos y diles, huesos secos, oigan la palabra del Señor. Así dice el Señor Dios a estos
huesos, voy a hacer que en ustedes entre espíritu y vivirán y pondré
tendones sobre ustedes, haré crecer carne sobre ustedes, los
cubriré de piel y pondré espíritu en ustedes y vivirán y sabrán
que yo soy el Señor. Profeticé pues como me fue mandado,
y mientras yo profetizaba hubo un ruido, y luego un estremecimiento,
y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré que
había tendones sobre ellos, creció la carne y la piel los cubrió,
pero no había espíritu en ellos. Entonces él me dijo, profetiza
al Espíritu, profetiza hijo de hombre y dile al Espíritu, así
dice el Señor Dios, ven de los cuatro vientos, oh Espíritu y
sopla sobre estos muertos y vivirán. Y profeticé como él me había
ordenado y el Espíritu entró en ellos y vivieron y se pusieron
en pie un enorme e inmenso ejército. Entonces él me dijo, hijo de
hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos dicen,
nuestros huesos se han secado y nuestra esperanza ha perecido. Estamos completamente destruidos. Por tanto, profetiza y diles,
así dice el Señor Dios, voy a abrir sus sepulcros y los haré subir
de sus sepulcros, pueblo mío, y los llevaré a la tierra de
Israel. Y sabrán que yo soy el Señor
cuando abra sus sepulcros y los haga subir a ustedes de sus sepulcros,
pueblo mío. Pondré mi espíritu en ustedes
y vivirán, y los estableceré en su tierra. Entonces sabrán
que yo, el Señor, he hablado y lo he hecho, declara el Señor. Y vino a mí la palabra del Señor.
Tú, hijo de hombre, toma una vara y escribe en ella. Para
Judá y para los israelitas, sus compañeros. Toma luego otra vara
y escribe en ella. Para José, la vara de Efraín,
y para toda la casa de Israel, sus compañeros. Júntalas la una
con la otra en una sola vara, para que sean una sola en tu
mano. Cuando los hijos de tu pueblo te pregunten, ¿no nos
explicarás qué quiere decir con esto? Diles, así dice el Señor
Dios, voy a tomar la vara de José, que está en la mano de
Efraín, y las tribus de Israel, sus compañeros, las pondré con
aquella, con la vara de Judá, y las haré una sola vara, y serán
una en mi mano. Las varas en que escribas estarán
en tu mano a la vista de ellos, y diles, Así dice el Señor Dios. Voy a tomar a los israelitas
de entre las naciones a donde han ido, los recogeré de todas
partes y los traeré a su propia tierra. y haré de ellos una nación
en la tierra, en los montes de Israel. Un solo rey será rey
de todos ellos. Nunca más serán dos naciones
y nunca más serán divididos en dos reinos. No se contaminarán
más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, ni con ninguna
de sus transgresiones, sino que los libraré de todos los lugares
en que pecaron y los limpiaré. Y ellos serán mi pueblo, y yo
seré su Dios. Mi siervo David será rey sobre
ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor. Andarán en mis
ordenanzas, y guardarán mis estatutos, y los cumplirán. Habitarán en
la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron sus
padres. En ella habitarán ellos y sus
hijos, y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David
será su príncipe para siempre. Haré con ellos un pacto de paz,
será un pacto eterno con ellos, y los estableceré, los multiplicaré,
y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. Mi morada
estará también junto a ellos, y yo seré su Dios, y ellos serán
mi pueblo. Y las naciones sabrán que yo,
el Señor, santifico a Israel cuando mi santuario esté en medio
de ellos para siempre. El capítulo 38. Y vino a mí la
palabra del Señor. Hijo de hombre, pon tu rostro
hacia God, de la tierra de Mago, príncipe supremo de Mezac y Tubal,
y profetiza contra él y di, Así dice el Señor Dios, Yo estoy
contra ti, oh God, príncipe supremo de Mezac y Tubal. te haré dar
vuelta, pondré garfios en tus quijadas y te sacaré con todo
tu ejército, caballos y jinetes, todos ellos bien equipados, una
gran compañía con broquel y escudo, todos ellos empuñando espada,
Persia, Estiopía y Fud con ellos, todos con escudo y casco, Gomer
con todas sus tropas, Betogarmá de las partes remotas del norte,
con todas sus tropas, muchos pueblos están contigo. Disponte
y prepárate, tú y toda la multitud que se ha reunido alrededor tuyo,
y sé para ellos guarda. Después de muchos días recibirás
órdenes. Al fin de los años vendrás a
la tierra recuperada de la espada. cuyos habitantes han sido recogidos
de muchas naciones en los montes de Israel, que habían sacado
o habían sido una desolación continua. Este pueblo fue sacado
de entre las naciones y habitan seguros todos ellos. Y tú subirás
y vendrás como una tempestad, serás como una nube que cubre
la tierra, tú y todas tus tropas y muchos pueblos contigo. Así dice el Señor Dios, sucederá
en aquel día que pensamientos vendrán a tu mente y concebirás
un plan malvado, y dirás, subiré contra una tierra indefensa,
iré contra los que viven tranquilos, que habitan confiados, que habitan
todos ellos sin murallas, sin cerrojos, ni puertas, para tomar
botín y para proceder al saqueo, para volver tu mano contra los
lugares desolados, ahora poblados, y contra el pueblo reunido de
entre las naciones, que ha adquirido ganado y posesiones, que habita
en medio de la tierra. Zavai de Dan y los mercaderes
de Tarsis con todos sus pueblos te dirán ¿Has venido para tomar
botín? ¿Has reunido tu compañía para
saquear, para llevar plata y oro, para llevar ganado y posesiones,
para tomar gran botín? Por tanto, profetiza, hijo de
hombre, y dile a Dios. Así dice el Señor Dios. En aquel
día, cuando mi pueblo Israel habite seguro, ¿no lo sabrás
tú? Vendrás de tu lugar, de las partes
remotas del norte, tú y mucha gente contigo, todos montados
a caballo, una gran multitud y un poderoso ejército, y subirás
contra mi pueblo Israel como una nube para cubrir la tierra. sucederán los postreros días
que te traeré contra mi tierra para que las naciones me conozcan
cuando yo sea santificado por medio de ti ante sus ojos. Oh,
Dios. Así dice el Señor Dios. Eres
tú aquel de quien hablé en tiempos pasados por medio de mis siervos
los profetas de Israel que profetizaron en aquellos días durante años
que yo te traería contra ellos. Sucederá en aquel día cuando
venga Goz contra la tierra de Israel, declara el Señor Dios,
que subirá mi furor y mi ira. Y en mi celo y en el fuego de
mi furor declaro que ciertamente en aquel día habrá un gran terremoto
en la tierra de Israel. Los peces del mar, las aves del
cielo, las bestias del campo y todos los animales que se arrastran
sobre la tierra y todos los hombres sobre la superficie de la tierra
temblarán en mi presencia. También se derrumbarán los montes,
se desplomarán los precipicios y todo muro caerá por tierra.
En todos mis montes llamaré la espada contra Gog, declara el
Señor Dios. La espada de cada cual se volverá
contra su hermano. Con pestilencia y con sangre
haré juicio contra él. Haré caer una lluvia torrencial
y piedras de granizo. Fuego y azufre sobre él, sobre
sus tropas y sobre los muchos pueblos que están con él. Y mostraré
mi grandeza y santidad y me daré a conocer a los ojos de muchas
naciones y sabrán que yo soy el Señor. Y tú, hijo de hombre,
capítulo 39, y tú, hijo de hombre, profetiza contra God y di, así
dice el Señor Dios, Yo estoy contra ti, Gob, príncipe supremo
de Mesek y Tubal. Te haré dar vuelta y te empujaré. Te recogeré de las partes remotas
del norte y te traeré contra los montes de Israel. Romperé
el arco de tu mano izquierda y derribaré las flechas de tu
mano derecha. Sobre los montes de Israel caerás
tú y todas tus tropas y los pueblos que están contigo. Te daré por
comida a toda clase de ave de rapiña. y a las bestias del campo. Sobre el campo abierto caerás,
porque soy yo el que ha hablado, declara el Señor Dios. Y haré
fuego sobre Magog y sobre los que habitan seguros en las costas,
y sabrán que yo soy el Señor. Daré a conocer mi santo nombre
en medio de mi pueblo Israel, y nunca más permitiré que mi
santo nombre sea profanado, y sabrán las naciones que yo soy el Señor,
el Santo de Israel. Ciertamente viene y se cumplirá,
declara el Señor Dios. Este es el día del cual he hablado. Entonces saldrán los habitantes
de las ciudades de Israel y harán hogueras con las armas y quemarán
escudos, broqueles, arcos y flechas, masos y lanzas, y harán fuego
con ellos durante siete años. No tomarán leña del campo ni
la recogerán de los bosques, porque serán hogueras con las
armas. Despojarán a sus despojadores y saquearán a sus saqueadores,
declara el Señor Dios. Y sucederá en aquel día que daré
a Goj un lugar para sepultura allí en el Israel, el valle de
los que pasan al oriente del mar, y cortará el paso a los
viajeros. Allí enterarán a Goj con toda
su multitud y lo llamarán el valle de Amon Goj. Durante siete
meses la casa de Israel los estará enterrando para limpiar la tierra.
Todo el pueblo de la tierra los enterrará y será para ellos memorable
el día en que yo me glorifique, declara el Señor Dios. Escogerán
hombres que constantemente recorran la tierra y entierren a los que
pasen, a los que queden sobre la superficie de la tierra para
limpiarla. Después de siete meses harán
un reconocimiento. Cuando pasen los que recorran
la tierra, el que vea un hueso humano pondrá señal junto a él,
hasta que los sepultureros los entierren en el valle de Amongor. Y el nombre de la ciudad será
Amona y dejará limpia la tierra. En cuanto a ti, hijo de hombre,
así dice el Señor Dios, dile a toda clase de ave y a toda
bestia del campo, congréguense y vengan, júntense de todas partes
al sacrificio que voy a preparar para ustedes, un gran sacrificio
sobre los montes de Israel, y comerán carne y beberán sangre. Comerán
carne de poderosos y beberán sangre de los príncipes de la
tierra, como si fueran carneros, corderos, machos, cabrillos y
toros, engordados todos en bazán. Comerán grasa hasta que se arten
y beberán sangre hasta que se embriaguen del sacrificio que
he preparado para ustedes. En mi mesa se hartarán de caballos
y jinetes, de poderosos y de todos los hombres de guerra,
declara el Señor Dios. Pondré mi gloria entre las naciones
y todas las naciones verán el juicio que he hecho y mi mano
que he puesto sobre ellos. La casa de Israel sabrá que yo
soy el Señor su Dios desde ese día en adelante. Las naciones
sabrán que la casa de Israel fue el cautiverio por su iniquidad
porque actuaron perfidamente contra mí. Escondí, pues, mi
rostro de ellos, los entregué en manos de sus adversarios,
y todos ellos cayeron a espada. Conforme a su inmundice, conforme
a sus transgresiones, así los traté, y de ellos escondí mi
rostro. Por tanto, así dice el Señor
Dios, Ahora restauraré el bienestar de Jacob, y tendré misericordia
de toda la casa de Israel, y me mostraré celoso de mi santo nombre. Y ellos olvidarán su ignonimia
y todas las infidelidades que cometieron contra mí, cuando
habiten seguros en su tierra, sin que nadie los atemorice. Cuando yo los traiga de entre
los pueblos y los reúna de las tierras de sus enemigos, seré
santificado en ellos ante los ojos de muchas naciones. Entonces
sabrán que yo soy el Señor su Dios, porque los hice ir al cautiverio
entre las naciones, y después los reuní de nuevo en su propia
tierra, sin dejar allá a ninguno de ellos. No les ocultaré más
mi rostro, porque habré derramado mi espíritu sobre la casa de
Israel, declara el Señor Dios. Capítulo 40 En el año veinticinco de nuestro
destierro, al principio del año, a los diez días del mes, catorce
años después de haber sido tomada la ciudad, en aquel mismo día
vino sobre mí la mano del Señor y me llevó allá. En visiones
de Dios, Él me llevó a la tierra de Israel y me puso sobre un
monte muy alto sobre el cual, hacia el sur, había una construcción
parecida a una ciudad. me llevó allá y vi a un hombre
cuyo aspecto era semejante al bronce con un cordel de lino
y una caña de medir en la mano y estaba de pie en la puerta
y el hombre me dijo hijo de hombre mira con tus ojos oye con tus
oídos y presta atención a todo lo que te voy a mostrar porque
has sido traído aquí para que te sea mostrado declara todo
lo que ves a la casa de Israel entonces vi que por el exterior
del templo había un muro Todo alrededor y en la mano del hombre
había una caña de medir de seis codos. Cada codo era de un codo
y un palmo menor. Midió el muro y tenía una caña
de ancho y una caña de alto. entonces fue a la puerta que
miraba al oriente subió las gradas y midió el umbral de la puerta
y tenía una caña de ancho y el otro umbral una caña de ancho
La cámara tenía una caña de largo y una caña de ancho. Y entre
las cámaras había cinco codos. El umbral de la puerta junto
al vestíbulo de la puerta hacia el interior tenía una caña de
fondo. Entonces midió el vestíbulo de
la puerta hacia el interior y tenía una caña. Midió el vestíbulo
de la puerta y tenía ocho codos. Y sus pilares, dos codos. y el
vestíbulo de la puerta estaba hacia el interior. Las cámaras
de la puerta hacia el oriente eran tres por cada lado. Las
tres tenían la misma medida. Los pilares a cada lado tenían
también la misma medida. el hombre midió la anchura del
vestíbulo y tenía diez codos y la longitud de la puerta trece
codos y había una barrera frente a las cámaras de un codo por
un lado y de un codo por el otro cada cámara tenía seis codos
por un lado y seis codos por el otro midió la puerta desde
el techo de una cámara al techo de la otra una anchura de 25
codos desde una puerta hacia la puerta opuesta midió también
los pilares y tenían 60 codos de altura el atrio alrededor
de la puerta se extendía hacia el pilar lateral Desde el frente
de la puerta de entrada hasta el frente del vestíbulo de la
puerta interior había 50 codos. Y había ventanas estrechas que
daban hacia las habitaciones, hacia sus pilares de dentro de
la puerta por todo alrededor y asimismo para los pórticos. Había ventanas todo alrededor
por dentro y en cada pilar había figuras de palmeras. Entonces
el hombre me llevó al atrio exterior en el cual había cámaras y un
pavimento construido todo alrededor del atrio. Treinta cámaras daban
al pavimento. El pavimento, esto es el pavimento
inferior, estaba al lado de las puertas y correspondía a la longitud
de las puertas. midió el ancho desde el frente
de la puerta inferior hasta el frente del atrio interior por
fuera y tenía 100 jodos al oriente y al norte. y con respecto a
la puerta del atrio exterior que daba al norte midió su longitud
y su anchura. Había tres cámaras de cada lado
o en cada lado y sus pilares y sus pórticos eran de la misma
medida que la primera puerta. Su longitud era de 50 codos y
la anchura de 25 codos. Sus ventanas, sus pórticos y
sus figuras de palmeras tenían la misma medida de la puerta
que daba al oriente. Se subía ella por siete gradas,
y su pórtico estaba delante de ellas. El atrio interior tenía
una puerta frente a la puerta del norte, así como también a
la puerta del oriente, y midió cien codos de puerta a puerta.
Luego el hombre me llevó hacia el sur, donde había una puerta
que daba hacia el sur, y midió sus pilares y sus pórticos conforme
a aquellas mismas medidas. La puerta y sus pórticos tenían
ventanas todo alrededor como las otras ventanas. La longitud
era de 50 codos y la anchura de 25 codos. Y había siete gradas
para subir a ella, y sus pórticos estaban delante de ellas, y tenían
figuras de palmera sobre sus pilares, una a cada lado. El
atrio interior tenía una puerta hacia el sur, y midió de puerta
a puerta hacia el sur, y eran 100 codos. Después me llevó al
atrio interior por la puerta del sur y midió la puerta del
sur conforme aquellas mismas medidas. También sus cámaras,
sus pilares y sus pórticos eran conforme aquellas mismas medidas.
Y la puerta y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor. Era
de 50 codos de largo y 25 codos de ancho. y había pórticos todo alrededor
de veinticinco codos de largo y cinco codos de ancho. Sus pórticos
daban al atrio exterior y había figuras de palmeras en sus pilares
y se subía por ocho gradas. Entonces me llevó al atrio interior
que daba al oriente y me dio a la puerta conforme a aquellas
mismas medidas. También sus cámaras, sus pilares
y sus pórticos eran conforme a aquellas mismas medidas y la
puerta y sus pórticos tenían ventanas todo alrededor. Eran
de 50 codos de largo y 25 codos de ancho. Sus pórticos daban
al atrio exterior y había figuras de palmeras en sus pilares a
cada lado y se subía por ocho gradas. El hombre me llevó luego
a la puerta del norte y la midió conforme a aquellas mismas medidas,
con sus cámaras, sus pilares y sus pórticos. La puerta tenía
ventanas a su alrededor, era de 50 codos de largo y 25 codos
de ancho. Sus pilares daban al atrio exterior
y había figuras de palmeras en sus pilares a cada lado y se
subía por ocho gradas. Había una cámara con su entrada,
junto a los pilares de las puertas, allí lavaban el holocausto. En
el vestibulo de la puerta había a cada lado dos mesas en las
cuales deollaban el holocausto, la ofrenda por el pecado y la
ofrenda por la culpa. Y por el lado de afuera, conforme
uno subía a la entrada de la puerta, hacia el norte, había
dos mesas. y al otro lado del vestíbulo
de la puerta había dos mesas. Había cuatro mesas a un lado
y cuatro mesas al otro lado junto a la puerta, ocho mesas sobre
las cuales degollaban los sacrificios. Para el holocausto había cuatro
mesas de piedra labrada de 1.5 codos de largo y 1.5 codos de
ancho y un codo de alto, sobre los cuales se colocaban los instrumentos
con que degollaban el holocausto y el sacrificio. ganchos dobles
de un palmo menor de longitud estaban colocados en el interior
todo alrededor y sobre las mesas estaba la carne de la ofrenda fuera de la puerta interior en
el atrio de adentro había dos cámaras, una de las cuales estaba
al lado de la puerta del norte con su fachada hacia el sur y
la otra al lado de la puerta del sur con su fachada hacia
el norte. Y el hombre me dijo, esta cámara
cuya fachada da al sur es para los sacerdotes encargados del
templo. y la cámara, cuya fachada da
al norte, es para los sacerdotes encargados del altar. Estos son
los hijos de Sadoc que, de los hijos de Levi, se acercan al
Señor para servirle. Y midió el atrio, un cuadrado
de cien codos de largo y cien codos de ancho, y el altar estaba
delante del templo. Me llevó después al pórtico del
templo y midió cada pilar del pórtico. Cinco codos por un lado
y cinco codos por el otro. Y la anchura de la puerta, tres
codos por un lado y tres codos por el otro. La longitud del
pórtico era de veinte codos y la anchura de once codos. Y junto
a las gradas por donde se subía él, había columnas junto a los
pilares, una a un lado y otra al otro. Capítulo cuarenta y
uno. Entonces el hombre me llevó a
la nave y midió los pilares seis codos de ancho por un lado y
seis codos de ancho por el otro. Era la anchura de cada pilar
y la anchura de la entrada era de diez codos y los lados de
la entrada eran de cinco codos por un lado y cinco codos por
el otro. Midió la longitud de la nave
y tenía cuarenta codos y la anchura veinte codos. Luego entró al
interior y midió cada pilar de la entrada y tenían dos codos. La entrada tenía seis codos de
altura y la anchura de la entrada siete codos. Midió su longitud
y tenía veinte codos y la anchura veinte codos delante de la nave. Entonces me dijo, este es el
lugar santísimo. Después midió la anchura del
muro del templo y tenía seis codos, y la anchura de las cámaras
laterales cuatro codos por todos los lados alrededor del templo. Las cámaras laterales estaban
superpuestas en tres pisos, treinta en cada piso, y las cámaras laterales
se extendían hasta el muro que estaba en su lado interior, todo
alrededor, para que fueran asegurados sin que fueran asegurados al
muro del templo. Las cámaras laterales alrededor
del templo se ensanchaban en cada piso sucesivo. Debido a
que la estructura alrededor del templo se ensanchaba por etapas
por todos los lados del templo, la anchura del templo aumentaba
según se subía. Así se podía subir del piso inferior
al más alto por el piso intermedio. También vi que el templo tenía
todo alrededor una plataforma elevada. Los cimientos de las
cámaras laterales tenían de alto una caña entera de seis codos
largos. La anchura del muro exterior
de las cámaras laterales era de cinco codos. Pero el espacio
libre entre las cámaras laterales que pertenecían al templo y las
cámaras exteriores era de 20 codos de anchura por todos los
lados alrededor del templo. Las entradas de las cámaras laterales
que daban hacia el espacio libre consistían en una entrada hacia
el norte y otra entrada hacia el sur, y la anchura del espacio
libre era de 5 codos, todo alrededor. El edificio que estaba enfrente
de la zona separada hacia el lado occidental tenía setenta
codos de ancho y el muro del edificio tenía cinco codos de
ancho, todo alrededor, y su longitud era de noventa codos. El hombre
midió el templo y tenía cien codos de largo. La zona separada
con el edificio y sus muros tenían también cien codos de largo.
La anchura del frente del templo y la de las zonas separadas a
lo largo del lado oriental también sumaban 100 codos. Midió la longitud
del edificio a lo largo del templo la zona separada que había detrás
de él, con una galería a cada lado, y era de 100 jodos. También midió la nave interior
y los pórticos del atrio, los umbrales, las ventanas con celosías
y las galerías alrededor de sus tres pisos. Frente al umbral
estaban recubiertos de madera todo alrededor, desde el suelo
hasta las ventanas, pero las ventanas estaban cubiertas con
celosías, sobre la entrada, hasta el santuario interior y el exterior,
y alrededor de todo el muro, por dentro y por fuera, según
sus medidas. Y había esculpidos querubines
y palmeras. Una palmera entre querubín y
querubín y cada querubín tenía dos caras. Cara de hombre hacia
la palmera por un lado y cara de leoncillo hacia la palmera
por el otro lado. Estaban esculpidos alrededor
de todo el templo. Desde el suelo hasta encima de
la entrada había esculpidos querubines y palmeras, así como en la pared
de la nave. Los postes de la nave eran cuadrados,
también los del frente del santuario. El aspecto de uno era como el
aspecto del otro. El altar era de madera de tres
codos, de alto y su longitud de dos codos. Sus esquinas, su
base y sus lados eran de madera. Y él me dijo, esta es la mesa
que está delante del Señor. La nave y el santuario tenían
puertas dobles. Las puertas tenían dos hojas,
dos hojas giratorias, dos hojas una puerta y dos la otra. También
estaban esculpidos en ellas, en las puertas de la nave, querubines
y palmeras como los esculpidos en las paredes, y había un portal
de madera en la fachada del vestíbulo por el exterior. y había ventanas
con celosías y palmeras a uno y lo otro lado, a los dos lados
del vestíbulo. Así eran las cámaras laterales
del templo y los umbrales. Capítulo cuarenta y dos. Luego
el hombre me sacó al atrio exterior hacia el norte y me llevó a la
cámara que estaba frente a la zona separada y frente al edificio
hacia el norte. A lo largo de la longitud, que
era de 100 codos, estaba la puerta del norte. La anchura era de
50 codos. Frente a los 20 codos del atrio
interior y frente al pavimento del atrio exterior había una
galería frente a la otra galería en los tres pisos. Y delante
de las cámaras había un corredor interior de 10 codos de ancho,
una vía de 100 codos y sus entradas daban al norte. Las cámaras superiores
eran más estrechas porque las galerías les quitaban más espacio
que a las inferiores y a las intermedias del edificio, pues
estaban en tres pisos y no tenían pilares como los pilares de los
atrios. Por tanto, las cámaras superiores
se estrechaban a partir del suelo más que las inferiores y las
intermedias. El muro exterior, a lo largo
de las cámaras, en dirección al atrio exterior, frente a las
cámaras, tenía 50 codos de largo. Porque la longitud de las cámaras
que estaban en el atrio exterior eran de 50 codos, y las que estaban
frente al templo tenían 100 codos. Y debajo de estas cámaras estaba
la entrada del atrio oriental para entrar en ellas desde el
atrio exterior. A lo ancho del muro del atrio
hacia el oriente, frente a la zona separada y frente al edificio,
había cámaras. El corredor delante de ellas
era semejante al de las cámaras que estaban al norte. Su longitud
era igual a su anchura y todas sus salidas, así como sus disposiciones
y sus entradas eran iguales. y correspondiendo a las entradas
de las cámaras que daban hacia el sur, había una entrada al
comienzo del corredor, el corredor frente al muro que daba al oriente
según se entra a ellas. Entonces el hombre me dijo Las
cámaras del norte y las cámaras del sur, que están frente a la
zona separada, son las cámaras santas, donde los sacerdotes
que están cerca del Señor comerán las cosas santísimas. Allí pondrán
las cosas santísimas, la ofrenda de cereal, la ofrenda por el
pecado y la ofrenda por la culpa, porque el lugar es santo. Cuando
entren los sacerdotes allí, no saldrán al atrio exterior desde
el santuario sin haber dejado las vestiduras con que ministran,
porque son santas. Se pondrán otras vestiduras para
poder acercarse a lo que es del pueblo. Cuando acabó de medir
el interior del templo, me sacó por el camino de la puerta que
daba al oriente y lo midió todo alrededor. midió el lado oriental
con la caña de medir y tenía 500 cañas con la caña de medir
midió el lado norte con la caña de medir y tenía 500 cañas Al lado sur midió quinientas
cañas con la caña de medir. Se volvió al lado occidental
y midió quinientas cañas con la caña de medir. Por los cuatro
lados lo midió. Tenía un muro todo alrededor
de quinientas cañas de largo y quinientas cañas de ancho para
dividir entre lo sagrado y lo profano. Muy bien mis hermanos,
ésta ha sido la lectura del día de hoy. Una lectura donde nosotros
vemos palabras proféticas de Ezequiel llenas de gran simbolismo,
muchas alegorías, que necesitan un estudio separado para poder
entender a cabalidad el mensaje que el profeta Ezequiel quiere
transmitir. Quiso transmitir también a la
Nación de Israel en su tiempo y también quiere transmitirlo
porque ha quedado allí registrado en la Palabra de Dios para nosotros.
Pero por esta razón, porque es algo que demanda mucho tiempo,
no queremos entrar en detalles, sino invitarle a que si a usted
le interesa conocer un poquito más acerca de todas estas profecías,
que me escriba, exprese su opinión y yo con gusto estoy en la mejor
disposición de ayudarle juntos a aprender un poquito más de
la palabra del Señor. Así que ha sido todo por el día
de hoy, mis hermanos. Que Dios les bendiga, que Dios
les guarde y nos veremos mañana, si Dios quiere. Que la pasen
bien.
209-(Ezequiel 37-42): tiempo de lectura, meditación y oración
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| Sermon ID | 72722201751493 |
| Duration | 35:49 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | Ezekiel 37 |
| Language | Spanish |
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