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Amén, que amén mis hermanos.
Quiero invitarle a que busquemos nuestras Biblias, el libro de
Éxodo, capítulo veintiocho. El tema del mensaje en esta mañana,
las vestiduras sacerdotales, símbolo y representación de nuestro
gran y eterno y sumo sacerdote. Las vestiduras sacerdotales,
símbolo y representación de nuestro gran eterno y sumo sacerdote. Éxodo capítulo 28, lo vamos a
leer completo, mantenga siempre su Biblia allí abierta porque
durante todo el mensaje regresaremos a él y si tiene algo donde anotar
sería una bendición para su vida, el poder tomar notas de los pasajes
bíblicos alternos que también mencionaremos. Nos dice así la palabra del Señor,
Entonces harás que se acerque a ti, de entre los israelitas,
tu hermano Harón, y con él sus hijos, para que me sirva como
sacerdote. A Harón, con Nadad, Abiud, Eleazar
e Itamar, hijos de Harón. Harás vestiduras sagradas para
tu hermano Harón, para gloria y hermosura. Hablarás a todos
los hábiles artífices a quienes yo he llenado de espíritu de
sabiduría, y ellos harán las vestiduras de Aarón para consagrarlo,
a fin de que me sirva como sacerdote. Estas son las vestiduras que
hará. que harán un pectoral, un enfo, un manto, una túnica
tejida a cuadros, una tiara y un cinturón. Harán vestiduras sagradas
para tu hermano Arón y para sus hijos, a fin de que me sirvan
como sacerdotes. Tomarán para ello el oro y la
tela azul, púrpura y escarlata y el lino fino. Harán también
el efo de oro de tela azul, púrpura y escarlata y de lino fino torcido,
obra de hábil artífice. Tendrá dos hombreras que se junten
a sus dos extremos para que se pueda unir. El cinto hábilmente
tejido que estará sobre él será de la misma obra, del mismo material,
de oro, de tela azul, púrpura y escarlata y de lino fino torcido. Tomarás dos piedras de ónice
y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel, seis
de los nombres en una piedra y los seis nombres restantes
en la otra piedra, según el orden de su nacimiento. Así como un
joyero graba un sello, tú grabarás las dos piedras con los nombres
de los hijos de Israel. Las engastarás en filigrana de
oro. Pondrás las dos piedras en las
hombreras del Efo como piedras memoriales para los hijos de
Israel, y Aarón llevará sus nombres delante del Señor sobre sus dos
hombros por memorial. Harás engastes de filigrana de
oro y dos cadenillas de oro puro. Las harás en forma de cordones
trenzados y pondrás las cadenillas trenzadas en los engastes de
filigrana. Harás el pectoral del juicio,
obra de hábil artífice. Lo harás como la obra del efo,
de oro, de tela azul, púrpura y escarlata, y de lino fino torcido
lo harás. será cuadrado y doble, de un
palmo de largo y un palmo de ancho. Montarás en él cuatro
hileras de piedras. La primera hilera será una hilera
de un rubí, un topacio y una esmeralda. La segunda hilera,
una turquesa, un zafiro y un diamante. La tercera hilera,
un jacinto, una agata y una amatista. Y la cuarta hilera, un berilo,
un onise y un jaspe. Todas estarán engastadas en filigrana
de oro. Las piedras serán doce, según
los nombres de los hijos de Israel, conforme a sus nombres. Serán
como las grabaduras de un sello, cada uno según su nombre, para
las doce tribus. Harás en el pectoral cadenillas
de oro puro en forma de cordones trenzados. Harás también en el
pectoral dos anillos de oro y colocarás los dos anillos en los dos extremos
del pectoral. Pondrás los dos cordones de oro
y los dos anillos en los extremos del pectoral. Y colocarás los
otros dos extremos de los dos cordones en los engastes de filigrana. Y los fijarás en las sombreras
del EFO en su parte delantera. Harás otros dos anillos de oro
y los pondrás en los dos extremos del pectoral, en el borde que
da el lado interior del EFO. También harás otros dos anillos
de oro y los pondrás en la parte inferior de las dos sombreras
del EFO, en la parte delantera, cerca de su unión sobre el cinto
tejido del EFO. Atarán el pectoral por sus anillos
a los anillos del Efo con un cordón azul para que esté sobre
el cinto tejido del Efo y para que el pectoral no se desprenda
del Efo. A Arón llevará los nombres de
los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón cuando
entre en el lugar santo continuamente por memoria delante del Señor.
Pondrás en el pectoral del juicio el urín y el tumín, y estarán
sobre el corazón de Arón cuando entre a la presencia del Señor.
A Arón llevará continuamente el juicio de los israelitas sobre
su corazón delante del Señor. Harás asimismo el manto del efo,
todo de tela azul. Habrá una abertura en el medio
de su parte superior. Alrededor de la abertura habrá
una orla tejida. como la abertura de una cota
de malla para que no se rompa. En su borde interior harás granadas
de tela azul, púrpura y escarlata alrededor en todo su borde, y
entre ellas, también alrededor, campanillas de oro. Una campanilla
de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, y así
alrededor de todo el borde del manto. Estará sobre Aarón cuando
ministre, y el tintineo se oirá cuando entre en el lugar santo
delante del Señor, y cuando salga, para que no muera. Harás también
una lámina de oro puro, y grabarás en ella como las grabaduras de
un sello, Santidad al Señor. La fijarás en un cordón azul
y estará sobre la tiara. Estará en la parte delantera
de la tiara y estará sobre la frente de Aarón. Y Aarón quitará
la iniquidad de las cosas sagradas que los israelitas consagren
en todas sus ofrendas santas. La lámina estará siempre sobre
su frente, para que sean aceptas delante del Señor. Tejarás a
cuadros la túnica de lino fino, y harás una tiara de lino fino. Harás también un cinturón, obra
de un tejedor. Para los hijos de Aarón harás
túnicas, también les harás cinturones y les harás mitras para gloria
y hermosura, y vestirás con ellos a tu hermano Aarón y a sus hijos
con él. Los ungirás y ordenarás y consagrarás
para que me sirvan como sacerdotes. Les harás calzoncillo de lino
para cubrir su desnudez. Llegarán desde los lomos hasta
los muslos. Y a Arón y sus hijos los llevarán
puestos cuando entren en la tienda de reunión o cuando se acerquen
al altar para ministrar en el lugar santo, para que no incurran
en culpa y mueran. Será estatuto perpetuo para él
y para su descendencia después de él. Pueden sentarse, mis hermanos. las vestiduras sacerdotales,
símbolo y representación de nuestro gran eterno y sumo sacerdote. hermanos sabemos que el señor
había escogido a Israel de entre todas las naciones para que fuera
suya eso lo hemos visto desde el momento en que el señor se
le reveló a Abraham pero también el señor quería que los israelitas
fuera un pueblo santo un pueblo apartado un pueblo que pudiera
mantener amistad con él con ese dios santo y por esa razón Israel
tenía que saber cómo acercarse a Dios. De hecho, nosotros leemos
que el mismo pueblo, cuando ellos llegaron al Sinaí, ellos temerosos
del gran estruendo que se manifestaba en aquel lugar, los relámpagos,
el sonido de la trompeta, el monte que humeaba, eso nos dice
en Éxodo 20, 18, cuando el pueblo vio todo aquello, entonces temblaron
y se mantuvieron a distancia y le pidieron entonces a Moisés
que sirviera para ellos como mediador, es decir, la persona
que intercediera por ellos, por el pueblo, delante de Dios. Y
el Señor le concedió esto y también Moisés consintió en servir como
mediador para recibir la ley del Señor. Sin embargo, esta
misma ley le dio al pueblo otra forma de mediación en su adoración. Durante la época del antiguo
pacto, a través de la institución del sacerdocio, el Señor le estaba
dando a Israel el medio a través del cual el pueblo de Israel
podía acercarse al Señor, a través del sacerdocio. A través del
sacerdocio que venía de la tribu de Leví, específicamente de Aarón,
el hermano de Moisés y toda su familia, todos sus descendientes,
todos sus hijos serían constituidos a partir de este momento en sacerdotes
de Israel. Todos los hijos de Aarón. Amén. ¿Cuál era la condición para ser
sacerdote de Israel? Ser descendiente de Aarón. ¿Cuál
era la condición para ayudar a los sacerdotes en el templo
o el tabernáculo? Ser de la tribu de Leví. Ser
levita. Entonces, en este capítulo 28,
el Señor le da instrucciones a Moisés para que presente a
Arón y a sus cuatro hijos, que tenía hasta ese momento a Arón.
¿Cuál eran esos cuatro hijos? Pues aquí son narrados, aquí
al inicio de este capítulo 28. Estaba Usted lo puede ver conmigo
en el verso 28, el verso 1. Estaba exactamente cuatro, Nadad,
Abiu, Eleazar e Itamar, para que sirvieran como sacerdotes.
Aarón sería el primer sumo sacerdote y a través de los años este oficio
sería llevado a cabo por sus descendientes, los hijos que
vendrían más adelante. Entonces este capítulo 28 trata
precisamente de las instrucciones con respecto a las vestiduras
que los sacerdotes debían usar en su oficio. Esas vestiduras
debían de ser hechas por hábiles artífices, nos dice aquí la palabra,
personas a quienes el Señor le había dado el espíritu de construir,
de fabricar, de ser hábiles artesanos en esta área. Y nosotros vemos
que tenían que ser, para darle un ejemplo, tejidas con hilos
de oro, azul, morado y púrpura y de fino lino torcido. Estas vestiduras nos dicen acá
que eran sagradas, al igual que los sacerdotes al presentarse
al Señor. Y esta palabra sagrado significa
en pocas palabras algo que ha sido apartado, algo que ha sido
santificado, algo que ha sido dedicado para Dios y para su
servicio. Precisamente estos hombres habían
sido apartados dentro del pueblo de Israel para el servicio del
templo, del tabernáculo. Eran personas que a partir de
ese momento su oficio sería ministrar en el templo, ofrecer los sacrificios,
prepararse para ofrecer los sacrificios. Y también el libro de Levítico
da detalles específicos de cómo debían de llegar estas personas
a ofrecer estos sacrificios, estos oficios en el templo. A partir del verso 6, nosotros
comenzamos a ver una por una las piezas de la vestidura sacerdotal. Y comenzamos a ver en primer
lugar, ¿qué es lo primero que nosotros vemos en el verso 6?
¿El qué? El EFO. El EFO era la parte más
característica de la ropa del sumo sacerdote. En las escrituras
posteriores al Antiguo Testamento, siempre que se hace mención al
EFO, se le asocia con el poder especial que tenía el sumo sacerdote
para consultar a Jehová. Es decir, era el que tenía esa
habilidad de recibir una respuesta del Señor sobre alguna duda,
sobre algún problema que estaba atribulando a Israel. Y el Efo
tenía esta importancia porque allí se encontraba el Urín y
el Tumín. de lo cual nosotros, que estaban
fijados también en el pectoral, del cual nosotros vamos a hablar
ahora en un momento en más detalle acerca del urín y el tumín, pero
mientras tanto nosotros podemos imaginarnos que le fuera un chaleco,
era un delantal hecho del mismo material que se usó para hacer
la cortina del tabernáculo, era del mismo material. Sin embargo,
en vez de tener esas figuras de querubines entretejidas como
lo tenía el tabernáculo, este fue tejido con hilo de oro. Y este EFO consistía de dos piezas,
la parte de adelante y la parte de atrás, que era unida por los
hombros, por hombreras, y entonces también tenía un cinto alrededor
de la cintura. Es más o menos no es el término
correcto pero para que usted tenga una idea es como este chaleco
que se pone los motoristas para identificarse algo así parecido
parecido así, pero más o menos como lo usan los motoristas,
usan algo que se ponen acá y puede ser amarrado acá, algo así parecido,
pero de una calidad superior, verdad, claro está. Entonces
en cada hombrera, nos dice aquí la palabra, había una piedra
de ónice engastada en oro y en cada hombrera estaban grabados
los nombres de las tribus de las tribus de Israel, seis de
un lado y seis del otro. Y según algunos comentaristas,
estas piedras estaban en el orden en que los hijos de Jacob habían
nacido, es decir, del mayor al menor de un lado y así seguían
hasta el más pequeño. Entonces, esas dos piedras representaban
precisamente que el sacerdote y valga la redundancia, representaba
al pueblo ante el Señor. Por eso tenían los doce nombres
de las tribus de Israel, pero también los tenía aquí delante.
Los tenía aquí delante. Y nosotros vemos que estaban
allí fijados con cadenillas de oro puro, hecho en forma de trenza. Es decir, estaba allí fijo. Cuando
el sumo sacerdote, que era el que utilizaba este atuendo, entraba
en la presencia de Dios, pues llevaba al pueblo israelita sobre
sus hombros. ¿Qué podría significar esto?
Eso nos habla acerca de fuerza y poder del Sumo Sacerdote, pero
también nos dice a nosotros, en Hebreos capítulo 7, verso
25, que nuestro Gran, Sumo y Eterno Sacerdote, Jesucristo, también
es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de
Él se acercan a Dios, puesto que Él vive perpetuamente para
interceder por ellos. Ese es nuestro sumo y eterno
sacerdote, Cristo Jesús, que está delante de la presencia
del Señor y nos lleva bajo sus hombros. No sé si usted recuerda
también la parábola de la oveja perdida. Eso nosotros encontramos
en Lucas 15. El pastor salió, se le perdió
una oveja, dejó las 99 y salió y la encontró. Y nos dice la
palabra que lo puso. bajo, lo puso en sus hombros,
esa oveja que había sido extraviada. El Señor Jesucristo nos lleva
a nosotros, si podemos aplicarlo así, en sus hombros. Allí también usted es llevado,
si usted es parte de esa oveja. Cuando usted se baja de sus hombros,
pues, Él está allí también para ponerle de nuevo en su lugar. Pero tenemos que aprender a estar
bajo el amparo del Señor. Y ese es un cuadro bello que
nos da el Efo. Precisamente, el llevar estas
piedras, hablando acerca de cómo el Sumo Sacerdote, nuestro Sumo
y Eterno Sacerdote, Cristo Jesús, nos lleva en sus hombros. alguien
puede decir amén a eso pero también los siguientes versos nosotros
podemos ver el pectoral del verso 15 al 30 este pectoral se había
hecho del mismo material que el EFO pero se doblaba dos veces
para reforzarlo para proveer un bolsillo y sus dimensiones
más o menos eran de alrededor de 23 centímetros cuadrados,
vamos a decir así, y el EFO entonces llevaba aquí 12 piedras, y en,
y cada, 12 piedras en 4 hileras de 3, 1, 2, 3 y 4, y 3 piedras
acá abajo, 12 piedras que estaban fijadas a este pectoral, Y en
cada una de estas piedras también volvemos a leer que habían sido
grabadas los nombres de las 12 tribus de Israel. Esas piedras estaban simbolizando
a cada miembro del pueblo de Dios en el antiguo pacto que
era Israel. Allí estaba representado cuando
el sumo sacerdote entraba a ministrar. Estas piedras, no sé si usted
lo sabía, también se encuentra en el libro de Apocalisis, donde
se nos dice que estas piedras forman parte del cimiento de
la Nueva Jerusalén. No sé si usted lo ha visto, pero
yo le invito a que usted lo estudie. No le voy a dar el pasaje bíblico
para que usted lo lea con detenimiento este libro. Y esto nos habla,
mis hermanos, la peculiaridad de estas piedras es que cada
una tiene un color diferente. Imagínense usted cuando le daba
la luz del sol, cada una daba un color bello, precioso, colorido, hermoso. Cuando este sumo sacerdote entraba
a aquel lugar a ministrar, acuérdense que esto solamente se lo ponía
el sumo sacerdote para ministrar, para entrar al tabernáculo, para
entrar al templo, no era que el sacerdote lo tenía el día
entero. Solamente durante ese momento, eso describe, les enseñaba
de manera simbólica al pueblo de Israel lo que vendría a ser
nuestro sumo y eterno sacerdote, Jesucristo. Eso es lo que apunta,
mis hermanos. Él no solamente nos lleva en
sus hombros, sino que también nos lleva en su corazón. Por
esa razón enfatiza, no sé si usted lo vio, que dice, el sacerdote
tiene que llevarlo en el corazón, tiene que llevarlo en el corazón,
más de dos veces. Lo presenta aquí en Éxodo XXVIII.
Es decir, simboliza no el aspecto físico del corazón, el músculo
que late, sino más bien el asiento de las emociones. Eso nos habla
de ese gran amor que el Señor ha tenido por nosotros. Eso era
precisamente lo que nosotros cantábamos ahora hace unos minutos.
¡Oh, cuán gran amor! Es un amor práctico que no se
dio de palabra solamente. Es decir, Él no dijo, bueno,
yo amo tanto a la gente que espero que estén bien por allá y le
vaya como le parezca ir. No, Él dio su vida. Es un amor
práctico, no solamente se queda en teoría. lo demostró con hechos. Por esa razón el señor enfatiza
acá, debe de llevarlo en el corazón, debe de tenerlo en ese asiento
de las emociones, debe de tenerlo allí. Y luego nosotros comenzamos a
ver, comenzamos a analizar lo que es el Urín y el Tumín, que
eran puestos en el pectoral del juicio, nos dice la palabra del
Señor, verso 30. Entonces, que estuviera también
allí en el corazón de Arón para que cada vez que él entrara en
la presencia del Señor. Y el Urín y el Tumín hasta ahora
los comentaristas, los estudiosos de Las escrituras no se ponen
todavía de acuerdo para decir que era realmente el urín y el
tumín. Evidentemente el pueblo de Israel
en su tiempo sabía lo que era, sabía la forma que tenía, pero
nosotros no la sabemos. Y las palabras en sí, en el hebreo,
parecen ser los plurales de las palabras hebreas luz e integridad. Pero no hay una opinión uniforme
acerca de estas interpretaciones. No se da ninguna descripción
de lo que era el urín y el tumín, solamente que formaban parte
del pectoral junto con las 12 tribus o las 12 piedras que tenían
grabadas los nombres de las 12 tribus de Israel. Entonces, era
un objeto, posiblemente también era una piedra. Lo que sí sabemos,
mis hermanos, es que el Señor dice que, dice acá, Arón llevará
continuamente el juicio de los israelitas sobre su corazón delante
del Señor. Entonces, es un misterio, no
sabemos de qué forma esto podía ocurrir. Lo cierto es que nosotros
vemos en la historia, nosotros vemos en la narrativa del Antiguo
Testamento que solamente la persona que estaba a la cabeza del pueblo
podía consultar el Urín y el Tumín. Es decir, no era todo
el mundo que podía ir, déjame ir a consultar a Jehová a través
del Urín y el Tumín. solamente los líderes, tenemos
el ejemplo de Josué en números 27 que fue y consultó, tenemos
el caso de Saúl en primera de Samuel 14, tenemos el caso también
de David en primera de Samuel 23 y el señor respondía a través
de consultar el Urín y el Tumín. Ahora, ¿de qué forma? ¿Cómo se
consultaba? ¿Cómo Dios respondía? No sabemos. No sabemos. En ocasiones sí vemos
que cuando las cosas no estaban andando conforme a lo que Dios
había establecido en su palabra, pues el Señor se negaba a dar
una respuesta por medio de Lurín y del Tumín, como ocurrió en
el caso del rey Saúl. Cuando Saúl había sido ya desechado
por haber quebrantado el mandato de Dios en un momento dado, él
trató de consultar a Lurín y el Tumín y el Señor no le dio respuesta
por eso, a través de esto. y después lamentablemente siguió
cayendo más en su espiral de pecado y entonces cuando debió
de haber esperado una respuesta de parte del señor por otro medio
fue y consultó a una divina, cosa que el señor claramente
había prohibido en la ley de Moisés. Lo cierto es que después
de David no encontramos, después del rey David, no encontramos
ninguna otra referencia al uso del urín y el tumín. Así que
bástenos ahora saber que era posiblemente una piedra Posiblemente
era algo para echar suerte, era el medio que Dios usaba hasta
la época del rey David. Luego el urín y el tumín no vuelve
a ser mencionado. Con esto no quiere decir que
no se volvió a consultar, lo cierto es que la palabra de Dios
no vuelve a mencionarlo. Entonces, en tercer lugar, mis
hermanos, también tenemos otras vestiduras sacerdotales, versos
31 al 43, nos dice allí que el sacerdote llevaba un manto debajo
del efo, que era tejido de una sola pieza de tela azul, tenía
abertura para los brazos, sin mangas, llegaba solo hasta las
rodillas, Usted puede ir leyendo conmigo a partir del verso 30
para que se vaya dando cuenta, se lo estoy poniendo un poquito
fácil para que no se pierda la idea. Llegaba solo hasta las
rodillas, en el borde de abajo nos dice que tenía campanillas
de oro alternadas con granadas hechas de estambre torcido. solamente
Aarón como el sumo sacerdote podía llevar esta vestidura tenga
pendiente Aarón no podía aparecer delante del señor sin este manto
con su sonido de campanitas cuando el sacerdote iba ministrando
al moverse normalmente al tener estas campanitas iba tintineando
las campanitas y si él no usaba esto pues el resultado podría
ser su muerte o el sumo sacerdote que le tocaba ministrar Hay varias
interpretaciones en cuanto al significado simbólico de las
campanitas y de las granadas. Quizás nosotros podemos tomar
el significado más sencillo y quizás sea el mejor, quizás sea el correcto.
Lo que nosotros sí podemos extraer de acá, mis hermanos, es que
el sacerdote, el sumo sacerdote, acuérdense, era el sumo sacerdote
el único que podía usar esto, que se podía vestir con esto,
debía acercarse a la presencia del Señor con el sonido de las
campanitas, es decir, con el debido respeto, no de una manera
súbita, no de una manera irreverente, usando el atuendo exacto que
el Señor mismo había ordenado. Y esto era para él, para el sacerdote,
para el pueblo, un recordatorio constante de ese alto oficio,
de su responsabilidad que tenía el sacerdote como representante
del pueblo de Dios. ¿Se acuerda qué era lo que llevaba
el sacerdote en los hombros? ¿Y qué tenían las piedras? ¿De
quién? de los hijos de Israel, de las
tribus de Israel. ¿Qué llevaba el sacerdote en el pecho? ¿Y
qué tenía este pectoral? Las piedras con los nombres grabados
de las tribus de Israel. Entonces era un recordatorio
estas campanitas de que él iba como representante de la nación
de Israel ante Jehová, Dios. Una gran responsabilidad Una
gran responsabilidad. Pero también al pueblo de Israel,
una costumbre que todavía los judíos utilizan, pero que ya
eso fue abolido por Cristo, los judíos tenían que llevar en su
ropa flecos, 10 flecos, perdón, como un recordatorio de los mandamientos
del Señor y cumplirlos. Todavía los judíos usan eso.
Usted puede reconocer a un judío porque anda con esas tirantes
en una de las camisas que usa. Pero ya no tienen... ya el Cristo
se ha cumplido, pero el Señor sólo había dado al pueblo de
Israel en el antiguo pacto. Entonces esas campanitas hablaban
acerca de esa gran responsabilidad. No podía ir muy rápido para que
no fuera un ruido muy estruendoso, muy molestoso, pero tampoco muy
despacio. Tenía que ir al nivel que Dios había establecido, con
la solemnidad que Dios mandaba. Pero las granadas que estaban
intercaladas con las campanitas hablan del fruto, del testimonio
que debía de dar el sumo sacerdote ante el pueblo. Nosotros como
creyentes tenemos que tener las dos cosas en nuestras vidas.
Debe de haber un testimonio vivo, debe de haber un testimonio creíble
a la vista de los que nos rodean y también debe de haber frutos
en nuestras vidas a través de nuestros labios. Las campanitas
hablan acerca de eso, lo que usted debe de hablar, el mensaje
que usted debe de proclamar y la granada, el fruto que usted debe
de vivir. muchas personas que quieren testificar
y repartir tratados pero sin vivir una vida conforme a su
testimonio una vida que busque darle gloria y honra al señor
y hay otros que quieren vivir una vida santa que confirmaría
claro está su testimonio con sus labios pero no quieren testificar
entonces las dos cosas no están bien tenemos que testificar con
nuestros labios y eso que yo testifico con mis labios yo debo
de vivirlo todo creyente, acuérdese mis hermanos que nosotros estamos
bajo el nuevo pacto y en el nuevo pacto el Señor nos ha hecho nosotros
reyes y sacerdotes. Entonces ya no es solamente el
sumo sacerdote que entraba a aquel lugar sino que a cada creyente
se le ha dado ese privilegio de entrar a la presencia del
Señor en nombre del pueblo y de salir al pueblo en nombre del
Señor. ¿Es usted un vivo ejemplo de
lo que el Señor está haciendo en su vida? ¿Sí o no? Usted debe de responder esa pregunta
delante de la presencia del Señor. Pero también el sacerdote llevaba
un turbante de lino fino blanco en su cabeza. y fijada a la parte
delantera de este turbante, se encontraba, al turbante fijado
allí, se encontraba una placa de oro con las palabras, ¿cuál
eran esas palabras que debían de decir allí el sacerdote? Santidad al Señor, allí grabadas
en esa placa de oro. Entonces, el propósito de esta
señal en la frente era que Aarón debía llevar, como dice, quitar
del pueblo la iniquidad de las cosas sagradas y que los... y debía de llevarlo al Señor
como una forma de consagración. Es lo que nos dice así esta palabra,
quitará la iniquidad de las cosas sagradas que los israelitas consagren
en todas sus ofrendas santas. El sumo sacerdote era un mediador,
era un reconciliador entre el pueblo y el Señor. Cualquier
presente, cualquier sacrificio traídos por el pueblo pecador
al Señor se hacía aceptable por medio de la mediación del sumo
sacerdote. Eso era, mis hermanos, lo que
quería decir. Entonces, por esa razón, el sacerdote
tenía que venir delante del Señor siendo santo, apartado para Él,
consagrado para Él, dedicado para Él, entregado para Él. Su vida tenía que ser acorde
a su oficio. Nosotros sabemos, mis hermanos,
que nuestro Señor y Salvador Jesucristo, cuando fue crucificado,
¿qué llevó en la frente? una corona de espinas. Allí él
estaba cargando la culpa de su pueblo. Allí él estaba cargando
la culpa de su pueblo. Y él, gloria y honra a su nombre,
alabamos y bendecimos al Señor por ello, llevó, fue una reconciliación
perfecta por los pecados de su pueblo. Lo hizo perfecto. Lo hizo porque él se presentó
delante del Señor sin pecado. Él no tuvo que ofrecer sacrificio
por sus pecados, el sacrificio que él ofreció fue por el pecado
de su pueblo. También nosotros vemos allí que
el sacerdote tenía que llevar una túnica de lino fino, que
era lo que debía de completar las vestiduras exteriores del
sumo sacerdote. Era una prenda de manga larga
que llegaba hasta los tobillos y debía llevarla debajo del manto. Los sacerdotes comunes, no el
sumo sacerdote, también debían llevar esta túnica blanca con
un cinturón y una cinta para la cabeza de los que no se presenta
más descripción. No nos dice, era esta túnica
blanca que tenía que llevar los sacerdotes normales, pero el
sumo sacerdote tenía que llevar esta túnica blanca más todo lo
que hemos visto hasta ahora. Y otra peculiaridad que nosotros
vemos acá es que Arón y los sacerdotes debían de llevar, ¿qué última
cosa? ¿Qué otra cosa debían de llevar los sacerdotes? Lo último
que nosotros vemos allí, ¿ya? No, aparte de la campanita. Debajo,
calzoncillos. Ustedes le dirán, pero ¿y por
qué lo presenta acá? Dice, hermano, en aquellos tiempos eso no era
muy común. En aquellos tiempos hay lecturas, hay libros que
han llegado hasta nuestros tiempos que narran que habían sacerdotes
no judíos, no sacerdotes de Jehová, sino sacerdotes de todos esos
dioses falsos que abundaban en aquella tierra que ofrecían sacrificios
desnudos. por esa razón el señor dice debe
de acercarse al altar para ejecutar sus actos de sacrificios debe
de hacerlo con calzoncillos su desnudez no debía ser descubierta
en las naciones paganas era costumbre presentarse hasta desnudo de
hecho no sé si usted sabía que los primeros Juegos Olímpicos
que se celebraron en Atenas los primeros Juegos Olímpicos allá
en aquellos tiempos los competidores hacían la competencia desnudos. Entonces nosotros comenzamos
a ver aquí una gran diferencia de lo que era la cultura, la
costumbre de los pueblos circunvecinos de la Nación de Israel. Y el
Señor comienza a mantener distancia del pueblo de Israel Le comienza
a decir cosas que no estaban acostumbrados a ver los de alrededor
en aquel entonces Cada una de estas cosas, mis hermanos, tenían
sus aplicaciones para el pueblo de Israel y también tienen sus
aplicaciones para nosotros Todo buscaba darle gloria, todo buscaba
darle honra al Señor Eso nos muestra a nosotros que cuando
nosotros venimos a este lugar a adorar el nombre del Señor
debemos de hacerlo con la mayor dignidad posible que busque darle
gloria y honra al Señor en lo que estamos haciendo. Lo mejor,
lo que está más a nuestro alcance debe de ser utilizado para darle
gloria y honra al Señor. no podemos mis hermanos acercarnos
al señor como bueno hasta aquí llegué o si esto se ve bonito
lo podemos hacer o podemos hacer de aquí un espectáculo como lamentablemente
mis hermanos ocurre en muchas iglesias pentecostales es triste
decirlo pero ese grado de santidad se ha perdido en muchas iglesias
se llevan de las emociones, de que esto atrae, de que esto se
ve bonito, esto me gusta, pues vamos a hacerlo todo. No debe
de ser así. Dios nos ha dado principios,
nos ha dado mandamientos, nos ha dado ordenanzas, que usted
como creyente, usted debe de estar dispuesto a cumplir, aunque
quizás no sea de su agrado, o no sea del agrado de los que le
rodea. Hasta este momento, mis hermanos, hasta este momento
aquí en Éxodo 28, Los padres de familia eran los encargados
de ofrecer los sacrificios. pero a partir de este momento
este oficio quedó restringido exclusivamente a la familia de
Aarón y así continuó hasta la venida de Cristo, hasta el nuevo
pacto. Esas vestiduras no solamente distinguían a los sacerdotes
del pueblo sino que también eran emblemas de la conducta santa
que siempre debe de ser la gloria y la belleza que marquen la vida
de todo aquel que ofrece sacrificios al Señor. En nuestros tiempos
ya no hay un sacerdocio establecido. En nuestros tiempos ya no hay
una casta sacerdotal como lo hubo en el antiguo pacto. No
importa que lo tenga la iglesia católica, no importa que lo tengan
algunas iglesias, las iglesias ortodoxas, orientales, no importa
que lo tengan, lamentablemente, son nuestros hermanos, pero todavía
se han quedado un poquito rezagados en ese aspecto, los luteranos.
No mis hermanos, ya no existe una casta sacerdotal, ya todos
nosotros somos sacerdotes del Dios Santo y por lo tanto somos
llamados a ofrecer sacrificios. ¿Pero qué tipo de sacrificios
somos llamados a ofrecer al Señor en esta época del nuevo pacto?
¿Qué sacrificio usted puede ofrecer al Señor? ¿Un animal? ¿Un cordero?
¿Un pollo? ¿Un ave? ¿Cuál sacrificio usted
debe de ofrecer? sacrificios de alabanzas. Eso es lo que nos manda el Señor
en el Nuevo Pacto y ese sacrificio de alabanza debe de estar acompañado
de un bello ornato que no solamente se quede en el aspecto físico
sino con una vida que está siendo cambiada, que está siendo transformada
por el poder del Evangelio obrando en nuestras vidas. Se nos ofrecemos
por completo al Señor como sacrificios vivos, santo, agradable a Dios,
que es, ¿qué cosa? Nuestro culto racional. ¿Dónde
dice eso la Biblia? Romanos 12. Mis hermanos, ya no necesitamos
un sumo sacerdote porque ya nuestro sumo sacerdote, Cristo Jesús,
nos presenta a nosotros su pueblo ante Jehová Dios. Ya nosotros
no necesitamos alguien que vaya en lugar nuestro, ya Cristo lo
ha hecho. Ya Cristo se nos ha ofrecido
delante del Padre como sacrificio y como Sumo y Eterno Sacerdote. Ahora, sí mis hermanos, nosotros
somos sacerdotes también. No somos sacerdotes, pero somos
sacerdotes del Dios Eterno. Se nos llama estar en la presencia
del Señor. Se nos llama ofrecer sacrificios
al Señor. El Señor nos tiene gran estima.
Él ha entrado a la presencia del Señor. Jesucristo, nuestro
Mediador, Jesucristo, nuestro Gran Eterno y Sumo Sacerdote,
ha entrado a la presencia del Señor en aquel momento en el
cual Él ascendió a los cielos y está allí, nos dice la palabra,
¿sentado adónde? A la diestra del Padre, a la
derecha del Padre, intercediendo por nosotros día y noche. ¡Qué
hermoso privilegio nosotros podemos disfrutar ahora! Ya no necesitamos
de un sacerdote pecador, un sacerdote que tenía que ofrecer sacrificio
por sí mismo porque también podía ser desechado el sacrificio del
pueblo si él estuviera en pecado cuando entraba la presencia del
Señor. ¡Ya no necesitamos de esto! ¡Ya Cristo se nos ha ofrecido! ¡Nos lleva en sus hombros! ¡Nos
lleva grabado en su corazón! disfrutamos de esa íntima comunión
con Él, de poder acercarnos a Él, orar al Padre en nombre de Él,
disfrutar de esa comunión con Él constantemente y ofrecer sacrificios
de alabanza cuando nos reunimos como iglesia. ¿Valorará usted
este privilegio que el Señor le ha dado ahora a vivir en el
nuevo pacto? aquel que nos sostiene, aquel
que también nos ha dicho que nos tiene en sus manos y que
no hay nada que nos pueda arrebatar o quitar de sus manos, confía
usted en estas promesas, vive usted entregado para Él. Así
como el urín y el tumín, Jesucristo es ahora nuestro oráculo, Él
nos ha dado a conocer Su voluntad a través de Su Palabra. Y el
Espíritu Santo aplica estas verdades a nuestro corazón y nos da ese
discernimiento para tomar las decisiones correctas de la vida
basado en su palabra. Jesucristo es la luz verdadera. Jesucristo es el testigo fiel. Jesucristo es la verdad. Jesucristo
es el camino. Él es el Espíritu de verdad que
nos guía a toda verdad. ¿Hay alguna razón para entonces
usted no vivir entregado, entregada por completo al Señor? ¿Hay alguna
excusa que tenga validez a la luz de esto que estamos viendo? ¿Aquel que nos ha dado entrada
la misma presencia del Padre? ¿Aquel que nos ha dado entrada
al mismo Lugar Santísimo donde solamente el Sumo Sacerdote podía
entrar una sola vez en el año? Ahora claro está, mis hermanos,
el Señor nos invita a acercarnos delante de Él, tomando en cuenta
de que Él es un Dios santo y que también demanda de nosotros santidad
absoluta. Hemos recibido perdón de nuestros
pecados por Cristo Jesús, pero en el resto de la vida que nos
queda, el resto del tiempo que nos queda en esta vida, debemos
de vivirlo consagrando nuestras vidas a Él. haciendo un uso correcto
de estos medios de gracia que Dios nos ha dado. El reunirnos
como iglesia es un privilegio que el Señor nos da. Participar
de estos medios, estar en comunión con Él, Nosotros tenemos un sumo
sacerdote nombrado por Dios, puesto a parte para su obra,
preparado para ese elevado oficio, siendo también el sacrificio
perfecto que murió en nuestro lugar. Entonces
no hay, mis hermanos, luz, no hay sabiduría, no hay perfección
que no venga sino de parte de Él. O sea, tengamos valor, valor
por el poder, amor y compasión de nuestro sumo sacerdote para
acercarnos a él confiadamente y para hacerle frente a todos
los ataques que el enemigo pueda enviar contra nosotros. Tengamos
valor para estar confiados en que aquel que ha hecho esa obra
grande será fiel en completarla. Acerquémonos confiadamente al
trono de la gracia para hallar ayuda para el oportuno soborno. No desprecie esta oportunidad
que el Señor le brinda y acérquese constantemente, pelee para estar
en su presencia hasta el día de Cristo. Nuestro gran y eterno
sumo sacerdote seguirá ofreciendo esa mediación para que nosotros
disfrutemos de esa bendición hasta el día en que seamos llamados
a su presencia. Estemos de pie mis hermanos,
vamos a orar, vamos a pedir entonces esa fortaleza y esa fe necesaria
para creer a estas palabras.
Vestiduras sacerdotales: símbolo y representación de nuestro GRAN ETERNO Y SUMO SACER
Series Exodo
El capítulo 28 del ÉXODO trata principalmente de las instrucciones con respecto a las vestiduras que los sacerdotes debían usar en su oficio. Las vestiduras del sacerdote tipifican la justicia de Cristo. Si nos presentamos ante Dios sin ellas, llevaremos nuestra iniquidad y moriremos.
| Sermon ID | 724222031121734 |
| Duration | 47:33 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Exodus 28 |
| Language | Spanish |
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