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Entonces quería a mis hermanos
pedirles disculpas y comenzando porque no tenemos el lo que es
el como se llama el folletito que hemos estado compartiendo
en las últimas semanas principalmente porque en estas últimas dos semanas
se ha ido la luz en horario de la tarde y eso ha complicado
o ha hecho también que se me olvide preparar esos folletitos
o imprimirlos porque de hecho están listos Pero nada, hoy nosotros
vamos a estar hablando bajo el tema el ayuno. El ayuno. Y para entrar en materia debemos
de considerar dos amplias definiciones de ayuno. dos definiciones de
ayuno. La más inclusiva, es decir, la
que más incluye, define el ayuno como una abstinencia de todo
lo que es legítimo en sí mismo, con un propósito espiritual especial. que es abstinencia de todo lo
que es legítimo en sí mismo con un propósito espiritual especial. Esa definición se le atribuye
a Marty Lowy Jones. Entonces nosotros podemos, conforme
a esa definición, ayunar en cuanto a comida, pero el ayuno también
incluye a los deportes, la televisión, el teléfono, etc. También incluye eso. Una definición
específica de ayuno sería decir que es la abstinencia voluntaria
de alimento físico comida y bebida para propósitos espirituales
especiales. Entonces este estudio de esta
mañana va a tratar solamente acerca de ese tipo de ayuno,
pues ese al que se refiere la Biblia, el abstenernos de alimentos
y de bebidas. De eso es que vamos a hablar
en esta mañana. Vámonos al Antiguo Testamento.
Vamos a ver qué nos enseña el Antiguo Testamento en cuanto
al ayuno. Lo primero que nosotros podemos
ver es que Israel ayunó un día específico conocido como el Día
de la Expiación. De eso nos habla Levíticos 16.29. Dice así, y esto será para ustedes
un estatuto perpetuo. En el mes séptimo, a los diez
días del mes, humillarán sus almas y no harán obra alguna,
ni el nativo, ni el extranjero que reside entre ustedes. Cuando
aquí habla de humillar sus almas, está hablando precisamente, o
es sinónimo de ayunar. ¿Qué día era que ayunaba, conforme
a esa cita bíblica, Israel? ¿Cómo se conocía ese día, Levítico
16, 19? El día de la expiación, un día
solemne, donde tampoco se trabajaba, estaba prohibido trabajar ese
día. Después del exilio, después que Israel fue llevado cautivo
por los babilonios, O después de eso y después que ellos regresan
o durante su estadía en el exilio, otros cuatro ayunos anuales fueron
observados en meses particulares. Zacarías 8-19 nos habla al respecto. Dice que el ayuno debía de hacerse
el cuarto mes, el quinto mes, el séptimo mes y el décimo mes,
y que era un tiempo de gozo, un tiempo de alegría, un tiempo
de fiestas alegres. Eso era una ordenanza que tenía
el pueblo de Israel allí. Luego, más adelante, individuos
o la nación ayunarían con relación a circunstancias específicas. Por ejemplo, de manera individual,
tenemos un ejemplo en 2 Samuel 12, 22, cuando David estaba orando
y ayunando por su hijo. y luego de que muere el hijo
ya él deja de ayunar. Bueno, sigue orando pero ya no
por ese motivo. También tenemos el ayuno corporativo,
es decir, de la congregación de Israel. En jueces 20-26 nos
habla acerca de ese ayuno corporativo. A veces el ayuno da expresión
también a varias actitudes del corazón. Actitudes del corazón
como por ejemplo aflicción. Segunda de Samuel 1.12, cuando
Saúl y Jonatán murieron, dice que toda la nación de Israel
lloraron, se lamentaron y ayunaron hasta el atardecer por Saúl y
Jonatán. por el pueblo del Señor, por
la caza de Israel, porque habían caído a espada. También tenemos
ahí uno de penitencia, Daniel capítulo 9, verso 3 al 5. nos
dice allí que Daniel volvió su rostro al Señor para buscarlo
en oración y súplicas, en ayuno, silicio y ceniza. Dice que él
oró al Señor, hizo confesión, confesión de pecado pidiendo
misericordia al Señor, porque él reconocía que la Nación de
Israel se había apartado de los preceptos, de las ordenanzas
del Señor y por esa razón Él ayunó, Él hizo penitencia al
Señor. También tenemos ayunos de humildad,
de humillación se podría decir, en Esdras 8.21 donde Esdras proclama
a Yuno para humillarse delante de Dios, para implorarle al Señor
que le pudiera conceder un feliz viaje hacia la Tierra, hacia
Israel. Entonces ahí tenemos algunos
ejemplos de cómo vemos en las Escrituras estos a Yuno con diferentes
perspectivas. con diferentes metas, objetivos,
con diferentes razones, ayunaba el pueblo. El ayuno era frecuentemente
dirigido para suplicar por la guía y la ayuda de Dios. Estras 821, en la cita bíblica
que les acabo de leer, nos habla acerca de eso, es para pedir
la dirección del Señor, para humillarse delante de Dios, para
pedirle al Señor que les condujera sano y salvo en ese viaje que
ellos tenían pautado hacia la nación de Israel. Y eso es solamente del Antiguo
Testamento que les he presentado las correspondientes citas bíblicas. Ahora, es bueno que entonces
nosotros consideremos el ayuno en el Nuevo Testamento. El ayuno
en el Nuevo Testamento. Aún en el Nuevo Testamento todavía
nosotros vemos la práctica religiosa judía, la cual incluía el ayuno. Tenemos el ayuno anual del día
de la expiación del que le hice mención, ¿te acuerdas Rachel?
Pues también en Hechos 27-29 ahí nos habla acerca de que ellos
habían tenido este tiempo de ayuno. También tenemos Ana la
profetiza. ¿De quién era madre Ana? de nadie, ¿verdad? Era una señora
que era viuda y que en su viudez había dedicado su vida al Señor
en el templo. Y esta Ana profetizó sobre el
niño Jesús en el templo. Lucas, capítulo 2, verso 36 al
37, era una persona de edad muy avanzada. había enviudado muy joven y dice
que esa Ana servía al Señor noche y día con ayunos y oraciones
en el templo. Practicaba el ayuno. Pero también
tenemos el ayuno de Jesús. ¿En qué momento nosotros vemos
a Jesús ayunando? ¿En qué momento? Luego de su bautismo, luego de
que él es bautizado y el Espíritu Santo desciende sobre él en forma
de paloma, dice que Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto
para ser tentado por el diablo. Y dice la Palabra, eso está en
Mateo 4, 1 al 4, que después de haber ayunado cuarenta días
y cuarenta noches, entonces tuvo hambre. Y ahí vino el tentador
y lo tentó, y él venció la tentación utilizando la Palabra en cada
ocasión. Ese es el ayuno más amplio que vemos en las Escrituras.
que fue practicado por nuestro Señor Jesús. Cuarenta días. Pero nosotros también vemos que
Jesús asumió que sus discípulos ayunarían también. Mateo 6, 16
al 18. El Señor le dice a los discípulos,
y ustedes cuando ayunen, es decir, Jesús está asumiendo que ellos
van a ayunar, y que cuando ayunen, lo que ellos deben de hacer es
no poner cara triste, como los hipócritas. Porque dice el Señor
que ellos desfiguraban sus rostros para mostrar a los hombres que
estaban ayunando. Y el Señor le dice, en verdad
ellos ya recibieron su recompensa por poner esa cara triste. Y
entonces el Señor le dice a sus discípulos, también nos dice
a nosotros, pero tú cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro
para no hacer ver a los hombres que ayunas, es decir, para que
la gente no vea que estás ayunando, sino a tu Padre que está en secreto
y tu Padre que ve en lo secreto, ¿qué dice? te recompensará en
público. Entonces Jesús asumió que sus
discípulos también ayunarían. Los líderes de la iglesia en
hechos, nosotros los vemos ayunando cuando escogían misioneros, cuando
escogían ancianos para las diversas congregaciones. Por ejemplo,
Hechos 13, 1 al 3, nos dice de la siguiente forma. En la iglesia
que estaba en Antioquía había profetas y maestros, y ahí lo
mencionan, ¿cuál eran ellos? Bernabé, Simón llamado Níger,
Lucio de Sirene, Manaén, que se había criado con Herodes el
tetrarca, y Saúl. Mientras ministraban al Señor
y ayunaban, El Espíritu Santo dijo, aparten a Bernabé y a Saulo
para la obra a la que los he llamado. Y dice que entonces
después, vuelvo y repite, de ayunar, orar y haber impuesto
las manos sobre ellos, los enviaron. Hechos 13, los primeros tres
versos. Pero también en Hechos 14, 23, Hechos 14.23 nos dice, después
que les designaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado
con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído. Después que le designaron ancianos
en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron
al Señor en quien habían creído. El apóstol Pablo también, por
lo menos en dos ocasiones en sus cartas, se refiere a sus
ayunos, 2 Corintios 6, 5 y 2 Corintios
11, 27, habla acerca de esto. Entonces vemos ejemplos, tanto
en el antiguo como en el Nuevo Testamento de ayunos, ayunos
congregacionales, ayunos individuales, ayunos por motivos específicos,
ayunos para tomar decisiones importantes, personales también
con respecto al avance de la obra de Dios, vemos allí ese
elemento involucrado de lo que es el ayuno. Visto esto, es necesario
ahora ver los componentes del ayuno. Y hay por lo menos cuatro
componentes del ayuno. El ayuno se describe en términos
de lo que se da, quién participa, la duración del ayuno y con qué
frecuencia se realiza la prueba. Entonces vamos a ver esto. Vamos
a comenzar primero con el grado de abstinencia. Nosotros podemos
abstenernos de comida y bebida en diversos grados. Tenemos,
por ejemplo, el ayuno normal. ¿Cuál es ese ayuno normal? La
abstinencia de toda comida y bebida. Ejemplo de esos ayunos tenemos
en Ester, 4.15 al 16, en Hechos, 9.8 al 9, en Deuteronomio, 9.9, abstinencia de toda comida y
bebida lo vemos en esos pasajes bíblicos. Pero también tenemos
el ayuno parcial. ¿Usted lo sabía? ¿Lo sabía? Bueno, no. El ayuno parcial es
una limitación de dieta pero no abstención de toda comida.
¿Dónde encontramos un ejemplo de eso? En Daniel 1, 12. Cuando Daniel decide no comer
la comida que se le servía al rey y decide comer solamente, como se dice, ensaladas, vegetales,
cosas así. Ese es un ayuno parcial. Entonces
hay un ayuno total que es abstinencia total de alimentos. y a un ayuno
parcial donde usted se abstiene de ciertos alimentos. Bien. Ahora vamos a ver el número de
participantes en el ayuno. En primer lugar tenemos el ayuno
privado. El ayuno privado es de lo que Jesús hablaba cuando
en su sermón en el monte, Él dijo que debíamos ayunar de manera
que no fuese notado por los demás. Esa es la cita bíblica que les
hice mención en Mateo 6, 17 al 18. Allí nos habla acerca de
ese ayuno privado. Usted solo con Dios. Usted sola
con Dios. pero también está el ayuno en
grupos pequeños. Nosotros también podemos ayunar
con otros cristianos como un compromiso compartido. Cuando
Jesús dice que ores tú solo, no quiere decir que estás prohibiendo
lo otro. Y tenemos el ejemplo de la cita bíblica que le mencioné
en Hechos 13, donde la Iglesia se reúne en Antioquía y ayunan
y oran por esos líderes, por esos profetas
que estaban en esa iglesia, y el Espíritu Santo responde a ese
ayuno dándole la dirección de que apartaran para el servicio
del Ministerio a Saulo y a Bernabé. Hechos 13. Fue un pequeño grupo
allí que se puso a orar. Pero también tenemos el ayuno
congregacional o de toda una nación. El ayuno puede ser dirigido a
toda una nación, toda una congregación del pueblo de Dios. Tenemos el
caso de Esther 4, Esther 4, 16, que allí se describe un ayuno
de todos los judíos en Susa, la capital del imperio de aquel
entonces. Nehemias 9, 1, describe un ayuno
de toda la nación de Israel. Joel 2, 15 al 16, es un tercer
ejemplo, de ayuno. Es decir, tenemos ayunos
personales de grupos pequeños, una iglesia y de una nación,
o de varias iglesias que se unen a orar en diferentes lugares
geográficos, pero están allí orando y ayunando. Ahora tenemos que pensar un poquito
acerca de la duración del ayuno, si usted no lo había pensado.
¿Cuánto debe de durar el ayuno? ¿Quién me dice? ¿Cuánto debe
de durar el ayuno? Vamos a ver. Según usted, según usted, dígame
según usted. ¿Según usted? Ok. De 8 a 12. Dice buen día hasta que el cuerpo
aguante. ¿Qué más? de ocho a una. Bueno, tenemos
entonces que irnos a la Biblia. ¿Qué nos dice la Biblia? La respuesta
es que la Biblia no da ninguna orden al respecto. No dice, debe
de ayunar de tal hora a tal hora. Nosotros encontramos en las Escrituras
ayunos que cubren una parte del día en Jueces 20, 26 al 28 nos
habla acerca de eso. También vemos en la Biblia ayunos
de un día en Jeremías 36, 6. Vemos ayuno de tres días en Esther
4, 1. En Hechos 9, 8 al 9 Vemos ayunos de 7 días en I Samuel
31, 13. Vemos ayunos de 21 días en Daniel
10, 2 y 3. Y vemos ayunos, podríamos llamarle
sobrenaturales de 40 días como en el caso de Nuestro Señor Jesucristo
y en el caso también de Moisés. En el caso de Moisés está ahí
en Éxodo, que lo estudiamos hace un tiempecito, en Deuteronomio,
en Primera de Reyes también, en Elías, y Mateo, cuatro, cuando
Jesús estuvo en el desierto. Cuando Jesús estuvo en el desierto,
¿fueron 40 días o menos? Cuarenta días corridos, según
la Escritura. Al igual que Moisés, también,
en el monte. Moisés en el monte y Jesús en
el desierto. Por eso digo que son ayunos extraordinarios. De verdad que no son replicables. No son replicables. Hasta ahora
no conocemos a nadie que haya ayunado en esas condiciones y
haya sobrevivido. Han habido historias de Guille
Ávila de que ayunó tantos días, pero la historia que yo conozco
es que luego de ayunar hasta casi los 40 días, hubo que salir
con él al hospital y se tuvo casi al morir. Entonces eso no
es un ayuno cuando usted tiene que romperlo bajo esas condiciones. Pero ahí tenemos esos ayunos
sobrenaturales específicamente de nuestro Señor y Salvador Jesucristo,
también de Moisés. La Biblia también registra muchos
ayunos sin mencionar su duración. En Mateo 9.14, Lucas 3.37, en
Hechos 13.3, la cita bíblica que leímos ahora cuando eligieron
a Bernabé y a Saulo, pues no dice qué tiempo ayunaron, no
dice si fueron días o horas, no sabemos. Entonces, la Biblia
no nos manda específicamente un tiempo, no nos dice este es
el tiempo que usted debe de dedicarse para ayunar, pero tenemos ejemplos
de sobra para tomar como referencia los tiempos que nosotros quisiéramos
dedicar al ayuno, desde mediodía hasta siete días, etc. hasta 40 días, pero ya le digo
que eso es algo que no es replicable. Ahora, visto esto, también tenemos
que considerar lo que es la frecuencia del ayuno. ¿Cuán frecuente, sobre
qué planificación debemos desrealizar el ayuno? ¿Cuán frecuente debemos
desrealizarlo? Y la Biblia no nos especifica
eso. Les decía al principio que el
Señor había establecido para el pueblo de Israel que habían
fiestas solemnes donde el pueblo tenía que ayunar. Eran fiestas
solemnes donde tampoco se trabajaba. donde la gente tenía que dedicar
ese día por completo al Señor. Estaba el día de la expiación
que le fue dado a Israel por el Señor y luego de que ellos
regresan del cautiverio Luego que ellos comienzan a regresar
a su tierra, entonces vemos por lo menos cuatro ayunos que comenzaron
a practicar la Nación de Israel y que el Señor vio como bueno
y válido conforme a la cita bíblica que les hice mención. Entonces,
ahí tenemos el caso de que Como tal, nosotros no encontramos
un mandato específico para nosotros en el nuevo pacto de tener cierta
frecuencia fija, establecida para ayunar. Sabemos, por ejemplo,
que los fariseos ayunaban dos veces a la semana. Este fariseo
de Lucas 8 se felicitaba a sí mismo porque él dice que él ayunaba
dos veces a la semana. Pero tampoco se ve como una ordenanza
de parte del Señor, tampoco como una prohibición. Solamente lo
que vemos es el orgullo, la vanagloria que tenía el fariseo al pensar
que por practicar esto, por diezmar, por no ser como el publicano,
pues él estaba... se había ganado el cielo por
sus buenas obras. Y ahí es que está el error todavía
en que caen muchos religiosos de nuestros tiempos. Ahí está
el error en que cae la iglesia católica romana. Ahí está el
error en que caen muchos cristianos también que piensan que si hacen
esto se están ganando el favor de Dios. Y de forma indirecta
estas personas actúan al igual que ese fariseo. que se vanagloriaba
por el hecho de que él ayunaba, de que él diezmaba, de que él
no era como el publicano, como los cobradores de impuestos. También tenemos el ayuno ocasional. Eso ocurre cada vez que se percibe
una necesidad. La mayoría de los ejemplos de
ayuno en las escrituras parecen caer dentro de esa categoría,
el ayuno ocasional. También tenemos el ayuno continuo.
Tenemos el caso de Juan el Bautista, que tenía un tipo de ayuno no
total, sino parcial en cuanto a la ingesta de alimentos. Nos
dice Mateo 3.4 que la comida de Juan el Bautista era langostas
y miel silvestre. Ese era su menú. Cuando habla
de langosta no está hablando de ese marisco de mar. La langosta que hace referencia
acá es un tipo de, como un grillo, como un saltamonte. que todavía
en México eso se come mucho, que se le conoce en México como
los chapulines, que se fríen, y usted lo ve en los mercados
vendiéndolo para comerlo. Entonces eso era lo que hacía
Juan el Bautista, comía este tipo de grillos, saltamontes,
con miel silvestre. Un ayuno, podemos decir, limitado,
no total, en cuanto a la ingesta de alimentos. Entonces, estas
maneras de describir el ayuno son independientes entre sí.
Entonces usted puede especificar una característica sin restringir
las otras. Se puede practicar una combinación
de esos tipos. Puede ser un día, puede ser medio
día, puede ser absteniéndose de ciertos alimentos, puede ser
de manera individual, puede ser por un motivo específico pidiendo
la guianza, la dirección divina, puede ser congregacional, puede
ser un ayuno que se convoque, para dar un ejemplo, el presbiterio
que convoque a un tiempo de ayuno, todo eso estaría correcto. Entonces,
la pregunta que tenemos que hacernos ahora, ¿deben ayunar los cristianos? ¿Deben de ayunar los cristianos
los del nuevo pacto? ¿Qué usted respondería? ¿Qué usted respondería? ¿Deben
de ayunar los cristianos ahora en el nuevo pacto? Sí, usted dice que sí. ¿Quién
más dice que sí? Amén, así es. Y aunque usted
no lo crea, había una película que antes decía, una película
que antes, o un programa que se llamaba así, aunque usted
no lo crea, hay creyentes que dicen que ya no se debe de ayunar. y conozco hasta personas muy
dotadas, muy, ¿cómo se diría?, muy preparadas a nivel teológico
que defienden esta postura. Pero yo soy de los que me inclino
a favor de que este es un mandato que continúa vigente. y lo vamos
a ver ahora, lo vamos a ver ahora. Pero antes de entrar en detalle
de por qué creemos que el ayuno es algo que debe de ser practicado
todavía por la Iglesia del Nuevo Pacto, tenemos que tomar en consideración
lo que la Palabra de Dios dice en general respecto a los alimentos
y a las comidas De la comida nos dice la palabra de Dios que
es un buen regalo de Dios. Es un regalo de Dios, la comida.
Así que no podemos pensar que la comida es una maldición. No,
es un regalo de Dios también. Tenemos un ejemplo que vamos
a considerar ahora brevemente. Primera de Timoteo 4, 1 al 5. Primera de Timoteo 4, 1 al 5. Me gustaría que usted lo pueda
anotar porque esto le va a servir como referencia a la hora de
enfatizar lo que es el ayuno. Dice así, Primera de Timoteo
4, 1 al 5. El Espíritu dice claramente que
en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe prestando
atención a espíritus y a espíritus engañadores y a doctrinas de
demonios, mediante la hipocresía de mentirosos que tienen cauterizada
la conciencia, y dice, esos prohibirán casarse y mandarán abstenerse
de algunos alimentos que Dios los ha creado para que con acción
de gracias participen de ellos los que creen y que han conocido
la verdad. porque todo lo creado por Dios
es bueno. Y nada se debe rechazar si se
recibe con acción de gracias, porque es santificado mediante
la palabra de Dios y la oración. Primera de Timoteo 4, 1 al 5.
Observe lo que Pablo dice sobre la comida. Pablo dice que es
parte de la buena creación de Dios y no pretende abstenerse
de si se recibe, no debemos de abstenernos de ella, de si la
recibimos con acción de gracias. Pablo estaba dispuesto a advertir
contra una especie de ascetismo, que exaltaba el ayuno de tal
manera que la bondad de Dios en el don de la comida se pasaba
por alto y se distorsionaba. Ese tipo de ascetismo es el que
se practica todavía en nuestros tiempos en algunas religiones
del Oriente, del Lejano Oriente. Un tipo de ascetismo que dice,
no, que se ayuna mucho, es un santo. Es un tipo de ascetismo
también que practicaron por muchos años muchos monjes de la Iglesia
Católica Romana. Un tipo de ascetismo incluso
que involucraba el golpearse, el azotarse el cuerpo. Entonces, visto esto, mis hermanos,
debemos de saber que el ayuno cristiano no es ese tipo de ascetismo. No podemos ver el ayuno como
algo que yo hago como para ganarme algo de parte de Dios, para estar
bien con Dios, para ser más santo con Dios. No, mis hermanos. En
Holocenses, otra cita bíblica que le invito a que usted tome
referencia, Holocenses 2, 20 al 23, Pablo alerta contra esta
clase de severo estilo de vida, diciendo que deshonra a Cristo. Pásaselo Rachel, por favor. un tipo de severo estilo de vida,
dice Pablo, que eso deshonra a Cristo, al rechazar la suficiencia
de su persona, de la persona de Cristo y de su obra. Colosense 2.20 hasta el 23, si
le es posible, Entonces esos pasajes bíblicos
nos dan a nosotros una fuerte advertencia contra cualquier
visión simplista del ayuno, que piensa que automáticamente el
ayuno le hará algún bien espiritual a la persona. No es tan simple,
no es tan simple. Incluso el abstenerse de alimento
puede llevar a la persona a aumentar su ego, al creerse que ya se
ganó el favor de Dios porque ayunó. Por eso le decía que esa
es una práctica en la cual incurren muchos cristianos en nuestros
tiempos. Piensan que el ayuno es algo
que lo van a poner a la par o cerquita de Dios y que ya de ahí no hay
forma, ¿verdad?, de que nadie lo tumbe. y que pueden dictar
órdenes porque están cerca de Dios porque ayunaron. Es la misma
actitud que tenían los fariseos. Y en nuestros tiempos esto se
sigue viendo mucho en medio nuestro, en congregaciones cristianas. Pablo se refiere a comer o no
comer como una cuestión que no es esencial en sí mismo, sino
que adquiere valor en la medida en que expresa el amor y la alegría
a Dios o la falta de amor y el descontento hacia Él. Es lo que
te motiva a ayunar, es lo que te motiva a comer, es lo que te motiva a hacer. Hace un ratito nosotros vimos
esa porción del Sermón del Monte donde Jesús da algunas directrices
de cómo debe de ser el ayuno privado, el individual, que está
ahí en Mateo 6, 16 al 18, cómo debemos de hacerlo. Hay personas
que ayunan y no lo proclaman pero indirectamente
lo dicen. Tengo que irme a consagrar al Señor. Tengo que hacer un propósito
con el Señor. La Biblia no manda a eso. No
manda a eso, mis hermanos. Y hay un par de cosas que debemos
de tomar en cuenta en ese pasaje bíblico de Mateo, capítulo 6,
16 al 18. Vamos a ver dos cosas. Está una
orden negativa de parte del Señor, no lucir sombrío como el que
está sufriendo, pero tampoco hacer ver que usted está bien con Dios
porque usted lo está haciendo. Hay que ser cuidadoso con eso.
Y el mandato positivo que encontramos allí es que nadie debería ser
capaz de decir que usted está ayunando por la forma en que
usted se expresa o por su apariencia. El único observador debe de ser
Dios. Cuando se hace ese ayuno individual,
personal, a solas con Dios. ¿Y cuál es la promesa que el
Señor nos da? Bueno, tu padre que ve en los secretos te va
a recompensar en público. Él, tu padre, no tú. Noté allí, mis hermanos, que
Jesús tampoco da una frecuencia, o mejor dicho, no da ninguna
orden específica sobre cuándo, con o con qué frecuencia se debe
de ayunar. El ayuno no debe de ser una rutina
legalista. No debe ser algo que se le impone
a la gente. Es un privilegio, es una oportunidad
para buscar la gracia de Dios. No debemos descuidarlo, es bueno
entender eso. Pero las decisiones relativas
a las características específicas de nuestros ayunos han de ser
dirigidas por el Espíritu Santo. es el Señor quien debe de dirigirnos
a nosotros. Así como Él nos ayuda a comprender
Su Palabra, así como Él nos ayuda a aplicar estas verdades que
encontramos en Su Palabra, así también el Señor nos va a dirigir
en circunstancias particulares a ayunar. Entonces no podemos
obligar a la gente a ayunar. porque es algo que debe de salir
del corazón. Claro está que el ayuno, como le decía, es un gesto
de humillación y cuando una congregación está pasando por una situación
difícil que demande la humillación del pueblo, pues el pastor debe
de convocar ayuno y los miembros deben de unirse a ese ayuno.
Porque tampoco se va a ir al extremo de decir, no, a mí no
me pueden obligar a ayunar. No, hay momentos específicos
en los cuales tenemos que humillarnos delante de Dios. Ese es el objetivo,
uno de los objetivos del ayuno. Mateo 9, 14 al 17. Allí nosotros
encontramos un pasaje sobre lo que es el ayuno. Y es un pasaje
que ha sido mal interpretado. y que se ha tomado como excusa,
Mateo y Marcos también hablan al respecto, como excusa para
no ayunar. Mateo 9, 14 al 17 nos dice así,
entonces los discípulos de Juan se acercaron a Jesús diciendo,
¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, pero tus discípulos
no ayunan? Y Jesús les respondió, ¿acaso
los acompañantes del novio pueden estar de luto mientras el novio
está con ellos? Pero vendrán días cuando el novio
les será quitado, y entonces ayunarán. Dice el Señor, nadie
pone un remiendo de tela nueva en un vestido viejo, porque el
remiendo al encogerse tira del vestido y se produce una rotura
peor. Y nadie echa vino nuevo en odres
viejos. porque entonces los odres se
revientan el vino se derrama y los odres se pierden sino que
se echa vino nuevo en odres nuevos y ambos se conservan entonces
quien es el novio aquí en este pasaje bíblico Jesús, muy bien
cuando el novio se aparta de sus discípulos Jesús, cuando
se aparta de sus discípulos Luego de su muerte, resurrección
y ascensión al cielo. ¿Verdad? No solamente cuando
lo crucificaron, porque acuérdense que después que lo crucificaron, él resucitó
y volvió con ellos, duró alrededor de 40 días con ellos. Luego de
su ascensión al cielo. durante ese tiempo nos dice que
los discípulos ayunaría. Entonces hay algunas personas
que dicen que cuando el Espíritu Santo vino sobre la iglesia primitiva,
el día de Pentecostés que ese era el otro consolador que Jesucristo
había prometido que no lo iba a dejar huérfano era un símbolo
de que ya la presencia del Señor iba a estar con ello a través
del Espíritu Santo y que por lo tanto como el Espíritu Santo
ya está en medio de la iglesia desde ese momento hasta que Cristo
vuelva pues el tiempo de ayuno solamente se circunscribió a
los 50 días entre la o, bueno, podría decir los diez días entre
la ascensión de Jesús y la venida del Espíritu Santo. Mis hermanos,
y es cierto que Jesús nos ha dado el Espíritu Santo en su
ausencia, y que el Espíritu Santo es el Espíritu de Jesús, eso
es cierto. Entonces, es un profundo, hasta cierto sentido, Jesús está
en medio nuestro. También nos ha prometido que
Él está en medio nuestro cuando estamos reunidos dos o tres en
su nombre, a través de su Santo Espíritu. Sin embargo, hay un
mayor grado de intimidad que vemos, que vamos, mejor dicho,
a disfrutar con Cristo cuando Él regrese en su segunda venida. Entonces, en ese sentido, en
ese otro sentido, Cristo no está completamente con nosotros, todavía
no está con nosotros, todavía está lejos de nosotros, hasta
cierto punto. como nos dice II Corintios 5.8,
como nos dice Filipenses 1.23. En otras palabras, en esta época
hay un dolor dentro de cada cristiano porque Jesús no está aquí plenamente,
no está íntimamente con tanta fuerza y tan gloriosamente como
quisiéramos que estuviera. Tenemos todavía hambre por el
Señor y es por esa razón que ayunamos. Amén. A pesar de que tenemos el Espíritu
Santo, a pesar de que la presencia espiritual del Señor está en
medio nuestro, a través del Espíritu Santo debemos de entender que
el Señor todavía en su gran plenitud no está en medio nuestro y por
lo tanto tenemos que ayunar. Amén. Pero también cuando dice
allí, en la cita bíblica que le mencioné, ¿cuál fue la cita
bíblica que le mencioné ahora? Ah, muy bien, muy bien. Cuando allí habla de vinos nuevos,
en otras palabras, también clama por un ayuno nuevo. Lo que distingue
al judaísmo del cristianismo es que el anhelado reino de Dios
está presente ahora en medio nuestro. Él está en medio nuestro,
así como en el futuro, el ya pero todavía no. Cristo está
en medio nuestro pero todavía no. El Rey Jesucristo ha llegado. Entonces lo que hay de nuevo
sobre el ayuno cristiano es que ahora se apoya, ese vino nuevo
sobre odres nuevos, que hace mención a ese pasaje bíblico
que leímos, es lo que estaba mencionando, es que esa obra
ya ha sido terminada por Cristo. Entonces la intensidad del ayuno
no viene porque nunca hayamos probado el vino de la presencia
de Cristo, sino porque lo hemos probado tan maravillosamente
por su espíritu que ahora no podemos estar satisfechos hasta
la consumación del reino de Dios cuando Cristo regrese. Amén. Entonces necesitamos tener esos
tiempos a solas con el Señor, a solas con el Señor, en su presencia,
absteniéndonos de ciertos alimentos para aprovechar ese tiempo con
el Señor. Y eso nos lleva a preguntarnos
¿cuáles son las razones para ayunar ahora? El ayuno cristiano tiene un propósito
espiritual, un propósito que está estrechamente alineado con
nuestra relación con Cristo. Si el ayuno se hace con fines
mundanos, como por ejemplo el controlar el peso, o cualquier otra cosa, o el ahorro
de dinero, o alguna protesta política como
ha ocurrido, eso no es ayuno, no es un ayuno cristiano. Los
relatos bíblicos nos dicen a nosotros que hay al menos diez razones
para ayunar. Y ninguna de esas razones implica
ganar el favor de Dios. No podemos utilizar el ayuno
como una forma de impresionar a Dios. Nunca. Nosotros somos hechos aceptables
delante de Dios por medio de Cristo Jesús, por medio de la
obra que hizo Cristo Jesús en la cruz del Calvario. El ayuno
no tiene ningún beneficio eterno para nosotros a menos que nos
arrepintamos de nuestra rebelión contra Dios y nos entreguemos
a Jesucristo en la fe. Hasta que no nos convirtamos
ese ayuno es pasar hambre. Primero tenemos que arreglar
cuentas con Dios a través de Cristo Jesús. Y visto eso entonces
hay algunas buenas razones para los cristianos ayunar, para los
cristianos. Un ayuno puede ser para fortalecer
la oración, para que el Señor nos ayude a pasar tiempos a solas
con Él. El ayuno no cambia lo que Dios
escucha, el ayuno cambia nuestra oración, si se pudiera decir
así. Los cristianos que oran durante el ayuno comunican que
están verdaderamente en serio y están expresando la seriedad
de una manera divinamente designada por el Señor. Segundo, mis hermanos, es que
el ayuno lo hacemos para buscar la guía de Dios, para que Él
nos guíe. Tenemos un ejemplo de eso en
jueces 20, 26 al 27. La ayuda nos ayuda a desconectarnos
del mundo, a centrarnos en el Señor, para que nosotros podamos
escuchar con más atención su palabra. Eso fue lo que hicieron los líderes
de la iglesia en Antioquía. Habían hombres que Dios estaba
usando, pues ellos ayunaron para que el Señor confirmara, y el
Señor confirmó quienes iban a ser apartados para la obra del ministerio. También hay un ayuno para buscar
liberación o protección. Tenemos un ejemplo de eso en
segunda de crónicas, 22 al 4. El ayuno debe de ser una línea
de defensa contra la persecución que se viene por parte de la
familia en contra nuestra, como hablábamos el miércoles pasado,
por parte de los compañeros de la escuela, los compañeros de
trabajo, los vecinos, incluso hasta los ataques que pueden
venir de otros cristianos. Entonces a través del ayuno estamos
creando esa línea de defensa. El ayuno también lo utilizamos
para expresar aflicción, expresar aflicción por el pecado o las
calamidades que suceden cuando hemos pecado. Segunda de Samuel 1, 11 al 12,
nos da un ejemplo allí. Nosotros nos estamos pagando
por nuestros pecados a través del ayuno. Ustedes deben entender
eso. Cristo es el que nos ha pagado
todo por nosotros. Pero si nos lleva a humillarnos
delante de Dios, consagrarnos a Él. El ayuno debe de llevarnos a
expresar arrepentimiento, volver a confiar en Dios Humillación delante de Dios.
Ese es el ayuno. Tenemos muchas citas bíblicas
que apoyan esto. Un ayuno para expresar interés
por la obra de Dios. Señor, dirígenos, ¿cómo tú quieres
que tu iglesia avance? ¿Cómo quieres que trabajemos
en tu obra? Daniel 9 nos habla acerca de
eso. Cuando Daniel ve que había unas
profecías que habían sido dichas por Jeremías y que ya había llegado
el tiempo, él ayuna para luego dirigirse al Rey. Ayuno para ministrar a las necesidades
de otros. Isaías 58, 6 al 7, un tremendo
pasaje bíblico acerca del ayuno que Dios escogió. Anótelo y léalo,
léalo en su casa. ¿Cuál es el ayuno que Dios ha
escogido? Ayuno para vencer la tentación
y dedicarnos a Dios. El ayuno es un buen ejercicio
de autodisciplina, abstenernos de comer alimentos puede fortalecer
nuestra capacidad de abstenernos del pecado cuando somos tentados. Eso también es saludable ayunar
por estos motivos. Ayuno para expresar amor y adoración
a Dios Eso casi nunca se usa. Pero ayunar también significa
que usted ama a Dios más que la comida. Niega tu hambre de
alimentos para procurar tu hambre de Dios. Buscar más de Él es
más importante que comer. Cuando siente esa punzada en
su estómago, eso le debe llevar a usted a recordarse o acordarse
de que su estómago no es su Dios, y que cuando usted está ayunando
usted está honrando al verdadero Dios. ¿Qué le parece? El ayuno debe de siempre tener
un propósito espiritual y un propósito centrado en Dios, no
centrado en usted mismo. Ustedes deben entender eso. El ayuno comunica que nuestros
corazones están con Dios, y no con el mundo. Entonces, vamos a hacer un uso correcto de lo que es el ayuno
para toda situación. Cuando hay que tomar alguna decisión
importante en su vida, es bueno ayunar Cualquiera que sea el
tema, el ayuno puede muy bien ser un medio de gracia que le
ayude a usted con sus necesidades y que le señale a usted la suficiencia
de Dios. ¿Qué le parece, mis hermanos?
Es necesario hacerlo, pero tomando como referencia lo que hemos
visto hasta ahora. Vamos a dejarlo hasta acá y queremos
ahora aprovechar a ver si hay alguna pregunta, alguna inquietud
o algún aporte que usted quiera hacernos llegar. Este es el momento.
El AYUNO
Series DISCIPLINAS ESPIRITUALES
El ayuno prueba donde está nuestro corazón. Nos ayuda a enfocarnos en Dios y a gozarnos en él y su Palabra con más detalle. El ayuno comunica que nuestros corazones están con Dios, y no con este mundo.
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La versión de la Biblia que utilizamos es la Nueva Biblia de Las Américas (NBLA)
| Sermon ID | 72232213426228 |
| Duration | 54:29 |
| Date | |
| Category | Sunday School |
| Language | Spanish |
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