00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Bien, mis hermanos, vamos a ir
a la carta de los hebreos. Hebreos capítulo 12, versículo
14. Seguid la paz, como todos, y
la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Amén. Hemos estado, hermanos, continuamos
permitiendo sobre la santidad, Hemos estado haciendo una pregunta
¿Somos santos? Es una pregunta que hacemos. Porque la palabra nos dice que
sin santidad nadie verá al Señor. Y hemos dicho que para ser santos
tenemos que recibir a Jesucristo como Señor y salvador el hombre y la mujer
que desea ser santo debe confessar su pecado y de arrepentirse debe
de ir a Dios en arrepentimiento y fe como dice Juan capítulo
1 12 mas a todos los que recibieron a Jesús Cristo más a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos
hijos de Dios. Aquí encontramos que es posible
ser santo cuando usted se arrepiente de su pecado y cree en Jesucristo. Hemos dicho también que la santidad
es un hábito de vida en el que el Espíritu Santo le guía a usted
a vivir diariamente en la piedad y en la santidad. Dios le guía
a vivir en santidad, pero también dijimos en el último mensaje
que el Señor nos manda a vivir en santidad guardando los diez
mandamientos, guardando la palabra de Dios. Somos santos al creer
en ese Cristo, pero Dios nos llama a practicar la santidad
en el que mora Él cada día, obedeciendo los diez mandamientos. Hoy podemos
continuar preguntando ¿Cómo podemos ser santos? Y decíamos también
que es posible ser santo cuando tú como creyente miras a Jesucristo,
miras el ejemplo de Cristo y lo imitas. El Señor nos dice imitarme,
ser como yo. que soy manso y humilde de corazón. Cristo nos llama a imitar, por
lo tanto, el hombre, la mujer santa, será como Jesucristo. Y en las páginas de la Biblia
encontramos que él era humilde, manso, paciente, bondadoso, Él
soportaba, Él sobrellevaba las cargas. Queridos hermanos, ese
es el ejemplo que tenemos en la Biblia para nosotros. Jesucristo es el ejemplo a seguir
para nosotros. El hombre, la mujer santo procura
tener dominio propio y auto negación. trabajará para luchar contra
todo deseo de la carne. El hombre, la mujer santa, luchará
para crucificar los deseos precaminosos. El Señor luchó continuamente
contra toda aquella tentación que el diablo le trajo a su vida. Aún Satanás usó al apóstol Pedro
varias veces, no un, varias veces. Pedro un día le dijo a Jesús
cuando Jesús les decía a los discípulos que tenía que morir,
Pedro le dijo no, no, no, no, no, a ti no te pase eso. Y Jesús le dijo, abártate de
mí, Satanás. Uno mira las cosas de Dios y
no las de los otros. Hermanos, el Señor Jesucristo
dominó su corazón, guardó su corazón, los ataques continuos
del diablo. Y nosotros tenemos para ser santos
que dominar nuestro corazón, controlar nuestro corazón, ¿A
dónde se quiere entregar el corazón? A los malos pensamientos, al
alacín, a las pasiones carnales. Miren como dice el Señor Jesucristo
en Lucas 21, 34, Mirad también por vosotros mismos, que vuestros
corazones no se carguen de glotonería, embriaguez, y de los afanes de
esta vida. El Señor Jesucristo le dice a
los apóstoles, miren, observen, no se dejen cargar de los afanes,
estar todo el tiempo afanado, cargado, que no puede buscar
del Señor, porque tú tienes tiempo para Dios. Según No hay tiempo para Dios. Es una mentira, pero la gente
se carga con esa mentira y se quiere esa mentira. Cuidado,
no se carguen de la glotonería de estar comiendo, comiendo,
comiendo, comiendo, comiendo sin poner un freno. Cuidado,
concreto, esa boca no se toma todo lo que le llega a la mano.
Cristo decía mirad vosotros mismos por vuestro corazón que no se
cargue de glotonería de embriaguez algunos se embriagan de diferentes
tipos de sustancia alcohol, droga, lo que sea amados hermanos Lucas
21 34 Jesús nos dice eso es necesario para ser santo
tener control si miramos la Biblia encontraremos que el Señor Jesucristo
enseñó sobre la práctica del amor fraternal el Señor Jesucristo
enseñó sobre la bondad debemos nosotros ser vengadosos
los unos para con los otros. Tenemos que amarnos unos a otros. Mateo capítulo 7, vea conmigo
por favor. Busque su Biblia, Mateo capítulo
7, versículo 2. Mire la enseñanza de Jesús. Así
que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros,
así también hacen vosotros con ellos. Todas las cosas que tú quieres
que tu vecino, que tu hijo te haga a ti, hazlo tú primero a
él. ¿Tú quieres que tus hijos sean
amables? Tú quieres que los vecinos sean
responsables, ser tú responsable primero. Mateo, capítulo 7, versículo
12, la regla de oro. Lo que queráis que los hombres
hagan con vosotros, así también hacéis vosotros con ellos. Porque
esta es la ley y los profetas El amor al prójimo es la ley. La ley se cumple en amar al prójimo. Ay si, yo me amo a mí mismo. No, no, esto es cumplimiento
de la ley. El cumplimiento de la ley es amar al otro. El cumplimiento de la ley es
tener misericordia con el otro. Jesús enseñó eso. el amor, la bondad fraternal. Amado hermano, ¿deseas ser santo? Debes tener un corazón amoroso
con los hermanos. Debes amar a la iglesia. Debes respetar a los hermanos. Cuidar de ellos. Decía el apóstol
Pablo, el que ama al prójimo ha cumplido la ley. Hermano,
¿qué dice el primer y gran mandamiento cuando Jesucristo lo resignó?
Amar a Dios con toda mi alma, mi mente, mi corazón, con todas
mis fuerzas. Y en segundo lugar, amar a mi
prójimo como a mi hijo. Entonces toda la ley se cumple
en el amor. Amar nos hace hombres y mujeres
santos. Amar. Amar al pueblo, amar a
la iglesia, porque el que ama no chismea, el que ama no murmura,
El que ama no codicia, no miente, no es injusto, no es deshonesto. Porque va en contra, todo eso
va en contra de la ley. Por eso, amados hermanos, un
hombre o una mujer santa ama como Cristo amó. Pero también
encontramos que el hombre santo procura practicar un espíritu
de misericordia, es vengadoso hacia los demás. El hombre, la
mujer santo no permanece vago, sino que está sirviendo a los
demás, sirviendo a los demás. Y amados hermanos, aquí somos
muchos Aquí es fácil amar. ¿Cómo está
Nanda? Ay, que Nanda te enferma. Ámela y dísela. ¿Cómo está Evelina? Ay, que se cayó. Ámela y llévele
una cepa para que se mejore. ¿Cómo está Dante? Ay, que le
duele la cabeza. Lleve una patilla para que se
le quede doble cabeza. ¿Cómo es el amor? Es el servicio. Hoy también, sin esperar nada
acaba. Es el futuro. Haber sin esperar. Haber sin esperar. Ame como Cristo amo, sirva a
los demás sin esperar a matarme. Ese es el camino para vivir en
santidad. La santidad no se encuentra metida
en la iglesia todos los días. Yo veo mucha gente metida en
la iglesia de una a dos mil, todos los días en la iglesia. No solo vivir en santidad, vivir
en santidad, es servir, es amar, es perdonar, es compartir, es
tener misericordia. Se vive más en santidad afuera,
que aquí, aquí vivimos en dos horas, dos horas. Con dos horas
y aguanta, mantiene la apariencia. Pero bien, cuando yo todos los
días, la apariencia se cae. por eso Jesucristo nos enseñó
eso el apóstol Pablo dice en 2 Corintios 12 15 y yo con el
mayor placer gastaré lo mío aunque amando más sea amado menos 2
Corintios capítulo 12 del siglo X Tenemos que estar dispuestos
a gastar lo nuestro para servir a otros. Tenemos que estar dispuestos. Pero también el hombre santo
es el de un corazón puro, un corazón que no busca lo suyo,
un corazón sincero, un corazón que es puro para con Dios El
hombre santo aborrece toda contaminación de su espíritu. Buscará caminar
con Dios todos los días. Buscará ser fiel a Dios todos
los días. Pues si te encuentras en Mateo
capítulo 5 la bienaventuranza de los puros de corazón y la
aventura de los puros de corazón ¿Quiénes son los puros? Los puros somos sinceros, somos sinceros e íntegros para
con Dios. El puro no tiene una cara para
Dios, es sincero, es transparente, es verdadero, no está alabando
a Dios delante de los hombres, y en el otro lado haciendo mentiras,
robando y policiando, ya volverán locos. El puro es el mismo en
su casa y aquí también. Ese es el puro. Por eso, desecha,
echa a un lado toda maldad, toda impiedad, toda codicia, toda
malicia. Con Luis Santiago, capítulo 1,
Versículo 21 Con lo cual, desechando toda inmundicia Santiago 1.21
dice, desechando toda inmundicia y abundancia y malicia, recibid
con manserumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras
almas. humano, el hombre puro, la mujer
pura de corazón está alejando de sí toda malicia no quiere
la maldad porque él quiere tener un solo corazón para Dios no
es mano con su empleado mano en su trabajo en su casa, igual
en la iglesia, no. El hombre santo es puro en su
casa, en el trabajo y en la iglesia también. Amados hermanos, mirad
cómo el Señor nos llama a vivir en santidad. El hombre santo
procura tener temor a Dios. Y al referirme al temor a Dios,
me refiero a una relación de respeto, de amor y de reverencia
con Dios. Una relación temerosa con Dios
es una relación de amor. Yo amo a Dios. Yo honro a Dios,
yo temo a Dios, yo vivo cuidadosamente en el temor de Dios. Amado hermano,
amada hermana, el hombre y la mujer temerosa de Dios procura
andar en santidad y en obediencia a Dios y a su palabra. La obediencia
es algo de su vida. Es un hombre, una mujer obediente
a la palabra. Por eso andan en el temor de
Dios. Hermanos, es hermoso ver cómo
esa relación con Dios, esa comunión con Dios se convierte en la protección
de los hombres y mujeres temerosas de Dios. Por ejemplo, Noé. Hermanos, Noé. Noé caminó con
Dios. Noé vivió íntegramente con Dios. Y cuando vino el ilumbre, esa
relación de amor con Dios, de temor a Dios, fue lo que le protegió
a Dios. Noé vio con sus ojos cómo Dios
derramaba un diluvio sobre el mundo. ¿Y qué le salvó? Su vida
de piedad, su vida de fe, su comunión con Dios. Amados hermanos,
vivir en santidad, vivir en comunión con Dios, con un corazón íntegro
o puro, viviendo en obediencia a la palabra de Dios, es lo que
te va a proteger, es lo que va a cuidar de ti. El amor a Dios
nos aleja del mal, nos separa del mal. es el temor a Dios en vivir en
santidad, lo que nos aleja del humano. Por eso, amados hermanos,
el hombre y la mujer temerosa de Dios vivirán con una mente
y un corazón dispuestos a glorificar a Dios. La verdadera santidad
es una realidad. día a día en nuestras vidas. Recuerden, para ser santo hay
que atreverse a pecar, hay que atreverse a dejar los malos caminos y caminar con el Señor, creer
en Jesucristo, reempezar nuestros pecados ir a él y clamar Señor,
sé propicio a mi pecador. La justicia de Cristo debe estar
en nuestra cuenta. Él debe delimitar lo de toda
maldad. Amados hermanos, la santidad es práctica. Usted puede ver y puede escuchar
si un hombre o una mujer es sano, porque lo habla porque lo hacen,
porque su familia le puede testificar. Su práctica diaria es algo en
el que el hombre y la mujer de Dios pueden vivir diariamente
con razón, con razón. Mateo capítulo 13 en adelante
dice vosotros sois la luz del mundo. el Sermón del Monte, se dice
en Mateo 5, versículo 13, que la Iglesia es la luz y es la
sal y que sus obras, su vida de santidad,
sala, preserva. Es luz, su vida de santidad,
es luz. es sal para el mundo. Todos tenemos que estar dispuestos,
amados hermanos, a vivir, a practicar, a andar en santidad, en el amor. Que hoy el Señor nos convenza,
que hoy el Señor nos ayude, a llevar una vida real, práctica, diariamente
en el temor a Dios. Si nosotros practicamos, hacemos
la voluntad de Dios, en el temor de Dios, seremos un testimonio
para el mundo, para los hombres, para nuestra familia. Queridos
hermanos, dios conceda el poder ser luz, el poder ser sal, porque
vivimos en santidad, vivimos en el temor de Dios. Vamos, hermanos,
a llegar. Padre nuestro que estás en los
cielos, alabamos y lo invitamos a tu nombre. Damos gracias, Señor,
por tu palabra, implorando que estemos allí a vivir para tu
gloria. a vivir en santidad, a vivir
en el temor a Dios. Visítanos, Señor, y concedernos
lo explicado en la Barca de Oro, que hoy trabajamos, practicar,
actuar, vivir de tal manera que seamos luz y sal para este mundo
que cabe. Ayúdanos, Señor. Todo esto te
lo ruego, de los méritos de Cristo, nuestro Salvador y Señor. Amén. que el Señor nos ha ayudado a
poder practicar la santidad, porque vivir en santidad es
¿Somos santos? parte 2
¿Somos santos? parte 2
| Sermon ID | 722241855357473 |
| Duration | 25:31 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 12:14 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.