00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Muy bien, hoy vamos a avanzar
otro capítulo en la serie sobre la vida de David que arrancamos
en marzo. Este va a ser el quinto mensaje en la serie. Si se perdieron
los anteriores, están colgados en YouTube, en Sermon Audio. Ahí tenemos toda la serie. La
serie se llama La vida de David. Así la pueden buscar. Y nos toca
cubrir el capítulo 20 de primera de Samuel. Vamos a leer todo
el capítulo para entrar en contexto de nuestro tema del día de hoy.
Le pusimos Jonathan, un verdadero amigo. Vamos a estar en el capítulo
20, aunque no vamos a analizar todo lo que viene ahí en detalle,
no nos vamos a ir versículo por versículo. En esta serie no nos
estamos deteniendo a ver todo. Como hemos comentado, no tenemos
el tiempo. El tema central para hoy es la amistad de David y
Jonathan. la relación que tuvo David con
su mejor amigo, Jonathan. Así que los invito a buscar en
Primera de Samuel, capítulo 20. Y antes de leer recuerdan o recuerden
que en el capítulo 19 David huyó a Rama a ver a Samuel porque
Saúl ya estaba abiertamente tratando de matarlo. En un inicio hacía
estos intentos como escondidos, bajita la mano, pero ya en el
capítulo 19 llega el momento en que le dice a todo mundo quiero
que vayan y que maten a David. Así que David tiene que huir
y cuando huye, Saúl manda a sus siervos con esa misión de encontrarlo
y matarlo. Pero todos fracasan. Dios anula
a todos los enviados de Saúl. Cuando encuentran a David, el
espíritu de Dios los anula. Dios se apodera de ellos y los
deja cantando, profetizando, recitando la palabra, igual que
Samuel y los profetas que estaban ahí con David. Así que como le
fallan todos sus emisarios, Saúl decide ir a matar a David él
mismo. Dice, bueno, si vas a hacer algo bien, si quieres que se
haga algo, tienes que ir tú mismo, ¿no? Entonces va Saúl, pero el
resultado es igual. Dios anula a Saúl y le muestra
una vez más que nadie puede hacer guerra contra Dios. Nadie puede
hacer guerra contra el Señor y vencer. Nadie puede detener
la voluntad de Dios. Y aquí es donde retomamos la
historia. En el primer versículo, capítulo 20, 1 Samuel. Vamos
a leer. vamos a leer para tener el contexto
de esta gran amistad que Dios nos registra en su palabra y
después vamos a orar entonces versículo 1 David huyó de Nayot
en rama Y después acudió a Jonathan y le dijo, ¿qué he hecho yo?
¿Cuál es mi maldad o cuál es mi pecado contra tu padre para
que él trate de quitarme la vida? Y respondió, de ninguna manera
no morirás. He aquí que mi padre no hace
cosas grandes ni pequeñas que no me revele, porque pues me
ha de encubrir mi padre este asunto. No será así, no vas a
morir, David. Pero David volvió a jurar diciendo,
tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia ante tus
ojos y pensará. que Jonathan no sepa esto, no sea que se entristezca
ciertamente vive Jehová y vive tu alma que apenas hay un paso
entre mí y la muerte entonces Jonathan dijo a David pues haré
por ti lo que tú digas, lo que tú me digas. Y David respondió,
he aquí que mañana es la luna nueva y yo debo sentarme con
el rey para comer. Pero tú dejarás que me vaya y
me esconde en el campo hasta el atardecer del tercer día.
Si tu padre me echa de menos, dirás David me pidió encarecidamente
que los dejase ir de inmediato a Belén, su ciudad, porque todos
los de su familia tienen allá el sacrificio anual. Si él dice
está bien, entonces tu siervo tendrá paz. Pero si se enoja, Ya perdí el versículo. Si se
enojas, sabrás que el mal está determinado de parte de él. Tendrás,
pues, misericordia de tu siervo, ya que has hecho entrar a tu
siervo en un pacto de Jehová contigo. Si hay maldad en mí,
mátame tú. ¿Para qué llevarme hasta tu padre? Y Jonathan respondió, nunca te
suceda tal cosa. Antes bien, si llego a saber
que está determinado mal de parte de mi padre contra ti, ¿no te
lo avisaré yo? Entonces David preguntó, ¿Quién
me avisará si tu padre te responde con aspereza? Y Jonathan dijo,
ven, salgamos al campo. Y salieron los dos al campo.
Y Jonathan le dijo, vive Jehová, Dios de Israel, que cuando haya
sondeado a mi padre mañana como esta hora, la tercera hora, he
aquí que si él muestra buen ánimo para con David, te enviaré yo
para hacértelo saber. Pero si mi padre quiere hacerte
daño, así haga Jehová a Jonathan y aún le añada si no te lo hago
saber. Así te despediré y te marcharás
en paz y que Jehová esté contigo como estuvo con mi padre y si
quedo vivo muéstrame la misericordia de Jehová para que yo no muera
cuando Jehová destruya de la tierra uno por uno a los enemigos
de David no elimines para siempre tu misericordia de mi casa así
Jonathan hizo un pacto con la casa de David y dijo Jehová lo
demande de los enemigos de David Y Jonatán hizo jurar de nuevo
a David a causa de su amor por él, porque le amaba con toda
su alma. Otras versiones dicen como a
su propia alma. Y luego viene toda esta mecánica
de las flechas y cuál va a ser la forma en que Jonatán le va
a avisar a David si está determinado el mal del lado de Saúl sin que
él se entere. Vamos a saltar al versículo 23. Y en cuanto
a las palabras que tú y yo hemos hablado, he aquí que Jehová es
testigo entre tú y yo para siempre. Así que David se escondió en
el campo y cuando llegó la luna nueva, el rey se sentó a la mesa
para comer. Y como solía, el rey se sentó en su silla, la
silla junto a la pared. Jonathan se levantó y Abner se
sentó al lado de Saúl, pero el lugar de David quedó vacío. Aquel
día, Saúl no dijo nada, pues pensó, algo le habrá acontecido
y no está purificado, seguramente no está limpio tras versiones,
seguramente no está purificado. Pero sucedió que al día siguiente,
el segundo día después de la luna nueva, el asiento de David
quedó vacío otra vez, por lo que Saúl preguntó a su hijo Jonatán,
¿por qué no ha venido a comer el hijo de Isaí? Ni ayer, ni
hoy. Y Jonatán respondió, David me
pidió encarecidamente que le dejase ir a Belén, versículo
30. Entonces, Saúl se enfureció contra Jonatán y le dijo, hijo
de la perversa y rebelde, ¿acaso no sé que tú has elegido al hijo
de Isaí para vergüenza tuya y para vergüenza de tu madre? Todo el
tiempo que el hijo de Isaí viva sobre la tierra, ni tú estarás
firme, ni tu reino. Manda pues a traérmelo. ¿Por
qué ha de morir? Y Jonatán respondió, ¿Por qué
tiene que morir? ¿Qué ha hecho? Entonces Saúl
le arrojó una lanza para herirlo. Por lo que Jonatán entendió que
estaba decidido de parte de su padre el dar muerte a David.
Y Jonatán se levantó de la mesa ardiendo en ira y no comió el
segundo día después de la luna nueva, pues estaba triste por
causa de David. porque su padre le había afrentado. Y sucedió que a la mañana siguiente,
Jonathan salió al campo, según lo convenido con David, y un
muchacho pequeño estaba con él. Entonces dijo al muchacho, por
favor, corre y busque las flechas que yo tire. Y cuando el muchacho
iba corriendo, Jonathan tiraba la flecha de modo que pasara
lejos, que lo volara, que pasara más allá de él. Y cuando el muchacho
llegó a donde estaba la flecha, Jonathan gritó, no está la flecha
más allá de ti. Y se acuerdan que esa era la
señal que habían acordado para que David huyera. Y Jonatán volvió
a gritar tras el muchacho. Date prisa, apresúrate, no te
detengas. El muchacho de Jonatán recogió las flechas y volvió
a su señor, pero el muchacho no entendió nada. Solamente Jonatán
y David sabían cómo estaba la cosa. Después, Jonatán entregó
sus armas al muchacho. Le dijo, ve, llévalas a la ciudad.
Cuando se fue el muchacho, David se levantó del lado sur y se
inclinó tres veces postrándose en tierra. Luego, besándose o
saludándose el uno al otro, lloraron juntos. aunque David lloró más
entonces Jonathan dijo a David vete en paz porque ambos hemos
jurado en el nombre de Jehová diciendo Jehová sea testigo entre
tú y yo y entre mis descendientes y tus descendientes para siempre
y David se levantó y se fue y Jonathan regresó a la ciudad vamos a orar padre tenemos este gozo de reunirnos
en tu nombre en tu presencia otro domingo Gracias Señor por
tenernos aquí, porque nos has protegido de tantos contagios
y los que están convalescentes, contagiados, te damos gracias
Señor porque hasta ahora no son casos graves. Te pedimos que
nos des aliento con tu palabra de nuevo, que nos refresques
con ella, que nos ayudes a estar aquí con un sincero deseo. de examinar tu palabra, de aplicarla
a nuestros corazones con tu ayuda. Y te pedimos Señor que uses esta
gran historia de Jonathan y David para considerar qué tipo de hermanos
y amigos somos nosotros. Si nosotros realmente estamos
buscando emular su ejemplo, si estamos dispuestos a dar todo,
sin recibir prácticamente nada a cambio en una relación de amistad
con otro hermano. Ayúdanos a ver, Señor, que las
únicas amistades que realmente valen la pena son aquellas que
son entre creyentes, hermanos, o aquellas que buscan la salvación
de otros. Ese es el propósito de la amistad,
traernos más cerca de Ti, amistades que nos acercan a Ti o amistades
que son para atraer a otros a Cristo. Te pedimos tu ayuda, Señor. Ayúdanos
a concentrarnos, a dejar a un lado las cosas del mundo, a dedicarte
todo nuestro esfuerzo, todas nuestras mentes, nuestros corazones,
nuestros oídos, nuestros ojos en este tiempo. Te rogamos tu
ayuda para este pobre predicador. Señor, haz tu la obra, te rogamos. En el nombre de Cristo Jesús.
Amén. Dios nos preservó la vida de David con muchos propósitos.
Yo creo que la biografía de David es la más completa que tenemos
en la Biblia. Con la excepción de Dios mismo,
ningún otro personaje es retratado con la misma profundidad multifacética
que tenemos en la vida de David. Y por eso nos es tan útil. Tú
y yo vivimos en el mundo de David. Vivimos en el mismo mundo. en
el que vivió David. Nuestro mundo es un mundo peligroso.
Nuestro mundo es muchas veces decepcionante. Nuestro mundo
es a veces muy confuso y difícil de entender porque no vemos o
no entendemos lo que Dios está haciendo. Nuestro mundo es un
mundo de lucha constante con el pecado, con temporadas de
mayor lucha, a veces más intensidad, menos intensidad, pero siempre
está la lucha con el pecado y sus tentaciones. Nuestro mundo es
a veces un mundo de tristeza y pérdidas. Todo lo que vemos
en la historia de David. Y entre todo esto, estamos cada
uno tratando de entender todos los días, todo lo que nos sobreviene.
Estamos tratando de interpretar lo que vivimos y lo que pasa
a nuestro alrededor. ¿Qué pensaste acerca de Dios
esta semana? ¿Qué pensaste acerca de ti mismo
esta semana? ¿Qué pensaste acerca del pecado
esta semana? ¿Qué pensaste acerca de la gracia de Dios esta semana? ¿Cómo aterrizaste todo lo que
te pasó? ¿Cómo interpretaste al mundo
¿Cómo encontraste sentido y propósito cada día? Para eso tenemos la
palabra de Dios. Para eso tenemos biografías como
la de David. David dice en el Salmo 10, versículo
4. El impío, el inconverso, por
la altivez de su rostro, es decir, por su soberbia, no busca a Dios.
No está Dios en ninguno de sus pensamientos. Cuando el inconverso
anda por la vida tratando de entender todo lo que le sobreviene,
todo lo que pasa en el mundo, todo lo que está a su alrededor
en sus circunstancias, Dios no entra en la ecuación para él.
Dios no está en ninguno de sus pensamientos, dice el salmista. Pero así no podemos vivir nosotros.
La palabra de Dios es nuestro espejo que nos permite vernos
como realmente somos. La palabra es nuestro mapa para
guiarnos en este mundo de pecado, confusión, tristeza y pérdidas. Dios nos ha dado la guía. Nos
ha dado todo lo que necesitamos. Y parte de esta guía y este mapa
es la historia de David y cómo trató Dios con él. Entonces,
con ese breve recordatorio de por qué estamos estudiando a
David, vamos a nuestro pasaje primero de Samuel, capítulo 20.
Y arrancamos diciendo que cualquiera pensaría que lo que hace David
en este pasaje es una locura. David regresa al lugar más peligroso
sobre la faz de la tierra para él. Regresa a Gabá. donde está la fortaleza de Saúl.
Después de todos los intentos de Saúl por matarlo, David, en
humildad, con valentía, regresa a tratar de sañar las cosas otra
vez con Saúl. Trata de buscar la paz. David
está viviendo Romanos 2 en su máxima dimensión. Romanos 12,
18 dice, si es posible, en cuanto dependa de vosotros, tened paz
con todos los hombres. Eso es lo que quiere David. ¿Cómo
es posible que regresa otra vez a Gabá? Se acerca otra vez a
Saúl. Está buscando eso. Quiere tener
paz con él. Así que acude a Jonatán, su mejor
amigo, que da la casualidad que es el hijo del rey, para hacer
este último intento de arreglar las cosas. Y aquí Dios nos da
un tremendo retrato de lo que es la verdadera amistad entre
creyentes y hermanos espirituales. Jonathan es usado por Dios como
una gran bendición en la vida de David. Y es tan grande el
impacto que tiene Jonathan en David, que cuando fallece en
batalla años después, este es el lamento de David. Dice, angustia
tengo por ti, hermano mío, Jonathan, que me fuiste muy querido. Más
maravilloso para mí fue tu amor que el amor de las mujeres. Ahora voy a dedicarle menos de
un minuto, algo que tristemente no podemos evitar en nuestros
días. Hay personas que nos quieren vender o convencer de que había
algún tipo de relación inapropiada, pecaminosa entre David y Jonathan.
Y lo único que tengo para responder a eso, lo único que voy a responder,
no lo único que tengo, pero lo único que voy a responder a alguien
que piensa así son las palabras de Pablo en Tito 1, versículo
15, que dice para los impuros e incrédulos nada es puro, pues
hasta sus mentes y sus conciencias están corrompidas. La relación
entre David y Jonathan fue una hermandad espiritual. Fueron
almas gemelas en el mismo camino, en el mismo peregrinaje. Ya lo
leímos al inicio en el versículo 17. Y es algo que se repite tres
veces en distintos pasajes. Dios nos dice que Jonathan amó
a David como a su propia alma. Es decir, como a sí mismo. La
palabra nos dice que sus almas quedaron ligadas. Un inconverso
no puede entender la amistad de David y Jonathan. No puede. Ahorita vamos a ver por qué.
Y por eso tratan de darle explicaciones malvadas y pecaminosas que salen
de sus propios corazones caídos. O sea, como ellos no pueden entender,
ahorita vamos a ver por qué, no carburan. Dicen, no, es que
¿por qué Jonathan era amigo de David? No hace sentido. ¿Cómo
funciona esa amistad? ¿Qué es lo que estaba obteniendo
a cambio Jonathan? como no lo entienden, se manufacturan
estas ideas malvadas. El mismo Saúl, o sea, vean, ¿el
punto cuál es? El mundo no entiende la amistad
de David y Jonatán. El mismo Saúl, otro inconverso,
no puede entender la amistad de Jonatán con David. Porque
para Saúl, en términos terrenales, Jonatán tenía todo que perder
siendo amigo de David. Saúl le dice a Jonatán, todo
el tiempo que el hijo de Isaíl viva sobre la tierra, ni tú estarás
firme ni tu reino. Eso es lo que piensa Saúl. Está
loco, mi hijo. No es posible que sea amigo de
David. Saúl le dice, hijo, estás loco. No tienes nada que ganar
y todo que perder siendo amigo de David. Vas a perder tu reino,
tu posición, tu futuro, tu prestigio. Se lo vas a entregar a él. ¿Qué te pasa? El mundo no puede
tener una amistad basada en lo espiritual. No puede entender
que las amistades más sinceras y profundas tienen un fundamento
espiritual. Nacen entre personas que son
compañeros en el reino de Dios, que peregrinan al mismo destino,
que aman y sirven al mismo Señor. Pero el mundo no puede tener
una amistad que no se basa en qué. ¿Qué voy a obtener? ¿Somos
amigos? Sí. ¿Qué es lo que yo saco de
nuestra amistad? El mundo no puede entender una
amistad que no se base en mi propio beneficio y lo que yo
puedo obtener. No pueden entender una amistad
de entrega, de sacrificio, de verdadero amor. Entonces, con
esa introducción, llegamos al punto número tres. Probablemente algunos ya están
pensando o leyeron el pasaje que leímos en capítulo 20. pensaron
híjole como quisiera tener un amigo como Jonathan en mi vida
yo no tengo uno de esos amigos como quisiera tener a uno de
esos porque Dios no me ha mandado un Jonathan a mí Pues, ¿cómo
obtuvo David a un amigo como Jonatán? Vamos a hacernos la
pregunta. ¿Cómo fue que David obtuvo un amigo tan leal, tan
sacrificial, tan entregado como Jonatán? La respuesta es que
David atrajo la amistad de Jonatán. ¿Cómo lo hizo? Sirviendo a Dios
y al pueblo de Dios. Cuando Jonathan ve a David derrotar
a Goliat y ve la forma en que lo hizo, su actitud, lo que dice,
su ausencia de soberbia, su entrega al Señor, dice ¡Wow! ¡Wow! Este es un hombre de Dios, este
es un verdadero cielo de Dios, yo quiero estar con él, yo quiero
apoyarlo, yo quiero ser su amigo. Lo que atrae a Jonathan en David
es su relación con Dios. Y por eso son como almas gemelas.
Se ligan sus almas porque ambos aman y buscan lo mismo. Jonathan,
lejos de envidiar a David, dice, wow, Dios está con David. Dios
va a usar a David. Yo quiero estar con él. Yo quiero
estar ahí al lado de él. Yo quiero estar con él. Quiero
ser su fiel escudero. Quiero ser su amigo. Entonces. Hagámonos la pregunta. ¿Quiénes
son los creyentes más amados por otros creyentes? ¿Quiénes
son los creyentes más amados por otros creyentes? No los más
amados por el mundo. Eso ya es muy mala señal, ¿no?
Probablemente no son creyentes los que son muy amados por el
mundo. ¿Quiénes son los creyentes más amados por el pueblo de Dios?
Y tampoco estoy hablando de predicadores ni de pastores. Estoy hablando
así en general. David no era un predicador, no era un profeta,
sí era un profeta, me estoy equivocando, sí era un profeta, pero él no
era alguien que practicaba el ministerio como Samuel, ¿no? ¿Quiénes son los más queridos?
¿No son los que más sirven a Dios, como David? ¿Los más dispuestos
a servir al Señor? ¿No son estos los más queridos
por nosotros los creyentes? Busquen en Proverbios 3, por
favor. ¿Cómo encontró David a un amigo como Jonathan? Entregándose
a servir a Dios con su vida. Quienes sirven más a Dios y por
lo tanto sirven más a otros, tienden a ser los más amados
por otros creyentes. Leemos en Proverbios 3, versículo
1. Hijo mío, no te olvides de mi
instrucción. y guarde tu corazón mis mandamientos
porque abundancia de días y años de vida y bienestar te aumentarán
no se aparten de ti la misericordia y la verdad átalas a tu cuello
que sean una presencia constante en tu vida la misericordia la
verdad de Dios escríbelas en las tablas de tu corazón tatúatelas
en tu corazón ¿Qué es lo que está diciendo aquí el proverbio?
Guarda los mandamientos, sirve a Dios, sirve a otros con misericordia,
vive la verdad en la palabra, átala a tu cuello, tatúala en
tu corazón ¿Y luego qué? Así hallarás gracia y buena opinión
ante los ojos de Dios. ¿Y de quién? Y de los hombres. Así hallarás favor y buena estimación,
dicen otras versiones, ante los ojos de Dios y de los hombres.
¿Cómo hallaré un amigo como Jonatán, hermano? Guarda los mandamientos,
no te apartes de la misericordia, vive la verdad, defiende la verdad
de la palabra, Esa es la receta dada por Dios. Hermano, es que
yo no tengo amigos en Cristo. ¿Cómo se ve tu vida en relación
a guardar Proverbios 3? ¿Cómo se ve tu vida de obediencia
aquí? Ahora, esto es desde la perspectiva de David. Es cómo
atrajo David a un amigo como Jonatán. Pero vamos a ver también
la perspectiva de Jonatán. ¿Cómo ganó Jonatán la amistad
de un amigo como David? Pues Jonathan tomó la iniciativa.
¿Cómo se hizo Jonathan de un amigo como David? Tomó la iniciativa.
Probablemente mucho antes de que David siquiera pensara en
ser amigo de Jonathan, fue Jonathan quien buscó amistad con David.
Incluso fue Jonathan quien sacrificó más en relación a David en esta
amistad. Jonathan sacrificó mucho más.
¿Quién motivó a Jonathan a hacer eso? a buscar la amistad con
David y sacrificar así el celo de David por el reino de Dios,
su corazón alineado al corazón de Dios, su servicio al pueblo
de Dios, todo eso atrajo la amistad de Jonatán. Leemos en Amós, Amós
3, 3, leemos en Amós un principio ineludible, imprescindible para
tener amistades verdaderas y profundas. Amós 3, 3. ¿Andarán dos juntos? Pregunta retórica. ¿Andarán dos
juntos si no estuvieran de acuerdo? Personas como Jonatán, que aman
a Dios y cuyos corazones están alineados al de Dios, buscan
amistades profundas con personas que también lo están. Tus mejores
amigos no pueden ser personas lejos de Cristo, lejos de su
reino y lejos de su pueblo. A menos que tú también estés
lejos de Cristo y lejos de su reino y lejos de su pueblo. andarán
dos juntos si no estuvieran de acuerdo? Jonathan podía ver por
las acciones de David, por lo que decía David y por cómo usaba
su vida David, que buscaban lo mismo, estaban en sintonía, eran
como gemelos espiritualmente hablando. Jonathan veía a David
y podía decir estoy de acuerdo con las metas y ambiciones de
David, jalamos para el mismo lado, buscamos la misma cosa.
Jonathan decía, yo también ambiciono ser agradable a Dios. Yo también
ambiciono servirle con mi vida. Tenemos los mismos anhelos, las
mismas metas, el mismo motor, la misma motivación. Entonces
tú y yo deberíamos buscar lo mismo que buscaba Jonathan al
elegir y procurar nuestros amigos. Sí, ya lo dijimos, podemos tener
amigos en el mundo. Pero una amistad entre un creyente
y un inconverso puede parecerse a lo que vemos aquí. Por supuesto
que no. Jamás. Son dos almas que van
en direcciones completamente opuestas. Uno va corriendo desbocado
hacia el infierno y el otro va peregrinando con pruebas y dificultades
hacia la ciudad celestial. En la alegoría de Bonian, Cristiano
no tenía acompañantes inconversos, salvo por un momentito, por breves
tiempos, porque siempre terminaban desviándose hacia la perdición
y la destrucción. No podemos tener este tipo de
amistades con el mundo. Sí podemos tener amigos en el
mundo, pero siempre lo que estamos buscando, si estamos calibrados
bien, si estamos alineados a la palabra, somos amigos de esas
personas porque queremos que conozcan a Cristo. Queremos serles
luz y sal. Y si haces eso, siempre vas a
estar incomodando a tu amigo en converso. Tu amigo de converso
a cada rato se va a sentir incómodo contigo. ¡Qué gran amistad van
a tener! Pues, está difícil. Porque siempre
va a sentirse convicto en su conciencia. Oye, ¿tú no le entras? No, yo no le entro a eso. Oye,
¿tú no vas acá? No, yo no voy acá. Oye, ¿tú no escuchas? No,
yo no escucho eso. Oye, ¿tú no tomas? No, yo no tomo eso. Oye,
¿qué haces entonces? ¿En dónde podemos coincidir?
Pues, muy poco. Entonces, nuestra mira con esas
personas es traerlas a Cristo. Pero si somos creyentes, nunca
podremos tener una amistad como la de David y Jonathan con alguien
que no conozca a nuestro Señor. De hecho, una amistad como la
que estamos estudiando es imposible sin el fundamento de Cristo.
Las mejores amistades entre inconversos nunca pueden tener la profundidad
y sinceridad que hay en las mejores amistades entre creyentes. Es
imposible. Las mejores amistades con inconversos
o entre inconversos tienen fecha de caducidad siempre. Es que
yo conozco a dos que, híjole, qué buenos amigos son. Fecha
de caducidad garantizada. A menos que los dos sean convertidos.
Fecha de caducidad. ¿Cómo, hermano? ¿Sí? ¿Se acaban esas amistades cuando
se acaba el tiempo en este mundo para alguno de los dos? ¿O antes? Porque como los dos son inconversos,
pueden dar lugar al enojo, la falta de paciencia, la envidia,
todo tipo de cosas pueden suceder. Muchas veces se acaban antes.
Hay personas que piensan, bueno, pues por lo menos voy a ir a
estar en el infierno con mis amigos. En el infierno no hay
amistad. No hay ninguna cosa buena. Todas
las amistades en el mundo tienen fecha de caducidad. Tú no vas
a ir a reunirte. Esa es la respuesta de tantos
inconversos endurecidos. Por lo menos voy a ir a donde
están todas las personas interesantes. No vas a estar con ningún amigo
ni con ninguna persona interesante. Vas a estar solo en sufrimiento.
Solo en dolor. Ni vas a poder compartir tu dolor
con nadie. Entonces todas estas amistades
tienen fecha de caducidad, pero las amistades entre creyentes
son eternas. Hace poco le dije eso a alguien. Somos amigos aquí y en la eternidad.
Veamos la sabiduría de Dios y el consejo de Dios sobre cómo escoger
a nuestros amigos en Proverbios 13. Vamos a Proverbios 13, versículo
20. Dice, el que anda con sabio se
hará sabio, pero el que se junta con necios sufrirá daño. Por eso no es posible una amistad
como la que estamos considerando sin Cristo como el fundamento.
¿Cómo, hermano? Yo no me junto con necios. Cada
persona en conversa espiritualmente es un necio. Es una persona necia,
empeñada en una lucha contra Dios todos los días de su vida.
Cada persona en conversa espiritualmente es un necio. Según Romanos 1,
el inconverso, profesando ser sabio, se hace necio. el inconverso
profesando ser sabio realmente es un necio, Dios dice eres un
necio, oye yo no creo que soy un necio, bueno Dios dice que
sí y él tendrá la palabra final Jonathan bueno perdón Jonathan
vio a David y quiso ser su amigo por la sintonía que había entre
ellos dos, quiso la bendición y la influencia de un creyente
sabio en su vida y así fue David fue una gran bendición en su
vida. Pero muchos sufren daño por las personas con quienes
procuran amistad. Muchos están dañando todo el tiempo por los
amigos con los que guardan amistad. Avanzando al punto número 4.
Hemos visto cómo hago para tener un amigo como Jonathan. Ahora
vamos a ver cómo hago para tener un amigo como David. Número 4. La amistad de Jonathan es un
gran patrón de cómo ser un buen amigo. Es un gran ejemplo de
lo que significa ser un verdadero amigo. Así debe ser una amistad
entre creyentes. Dijimos en el punto número 3,
en el anterior, que muchos ya estaban pensando, híjole, quisiera
que Dios me diera un amigo como Jonatán. Pero lo que realmente
deberíamos estar diciendo con la ayuda de Dios es, Dios me
ayude a ser un amigo como Jonatán. Esa debería ser nuestra meta.
Todo mundo quiere tener un amigo como Jonatán. Pocos quieren ser. un amigo como Jonathan. Lo vemos
en Proverbios capítulo 18, versículo 24. El hombre que tiene amigos
ha de mostrarse amigo. Y amigo hay más unido que un
hermano. ¿Cómo vivió esto Jonathan? Pues en primer lugar, vemos en
la amistad de Jonathan con David la ausencia de cualquier tipo
de envidia o espíritu competitivo. Ausencia de cualquier tipo de
envidia o espíritu competitivo. vimos en mensajes anteriores
que el momento en que Jonathan toma la iniciativa para ser el
amigo de David es justo el momento de gloria de David justo cuando
él está en la mera victoria en la gloria entre los aplausos
de todo el mundo es cuando David está reportándose después de
vencer a Goliat inmediatamente después de vencerlo David se
reporta ahí cabeza de Goliat en mano y dice Samuel 18 que
el alma de Jonathan quedó ligada a la de David O sea, de nuevo,
no era que bien me cae David o no era es que le vamos los
dos a la América. Era este hombre quiere lo mismo
que yo quiero. Yo quiero hacer las mismas cosas
que él está haciendo. Yo quiero servir a Dios de la misma manera.
Entonces ve eso, Jonathan, y queda ligada el alma de David, ligada
el alma de Jonathan a David. Y Jonathan le amó como a sí mismo.
En ese momento triunfal de David es cuando Jonatán hace un pacto
con él y le da su túnica, su espada, su barco y su cinturón. Vean, no hay deseo competitivo,
no hay ambición de brillar más, no hay envidia alguna que podamos
detectar o identificar en Jonatán. Se regocija con David en su triunfo
para el Señor. Y hay que recordar que hasta
ese momento, para muchos, Jonatán era el gran héroe de Israel.
O sea, reflexionen eso un momento. Cuando David derrota a Goliat,
hasta ese momento, si tú le hubieras preguntado a alguien en Israel,
¿quién es el mero, o sea, quién es el mero, mero, el joven así,
que tiene todas las esperanzas del pueblo atrás, el que va a
ser un gran rey? ¿Jonatán? Cuando David derrota
a Goliat, Jonathan era el gran héroe por la gran victoria que
trajo con su escudero en primavera de Samuel XIV, que ya estudiamos
en un mensaje anterior. Estaban luchando contra los filisteos
y Jonathan hizo algo muy similar, tal vez no en el mismo grado
que lo de Goliat, pero hizo algo muy similar. Entonces, Jonathan
tenía el apoyo y la admiración del pueblo. El pueblo lo defendió
cuando Saúl lo quiso matar por su necio juramento. Ese día que
trajo la gran victoria, comió tantita miel y dijo, Saúl, no,
tienes que morir, porque yo dije que nadie podía comer nada hoy.
Ni me enteré, ni modo, vas a tener que morir. Y el pueblo, todos
le dijeron, no, oye, ¿qué pasó? ¿Cómo crees, Saúl? Dios usó a
Jonathan para traernos la victoria. ¿Cómo que lo vas a matar? Tenía
el apoyo del pueblo. Todos lo querían. Pero Jonathan
es alguien capaz de apoyar incondicionalmente a su reemplazo. Eso es algo bien difícil de asimilar. Jonathan es alguien capaz de
apoyar incondicionalmente a su reemplazo. ¿Cuántos de nosotros
podríamos hacer eso? ¿Traen a alguien que resulta
ser mejor? Pongamos el ejemplo del trabajo, ¿no? ¿Traen a alguien?
Tú tienes ahí macheteándole 10 años, tienes toda la experiencia,
has dado, tienes la camiseta puesta de la empresa y todo.
traen a un chavo que resulta ser más talentoso, más capaz,
más exitoso que tú, en donde sea que tú brilles, en donde
sea que tú tienes la admiración de otros, llega otro y brilla más
que tú. Y resulta que va a ser tu reemplazo.
Oye, fíjate que te vamos a quitar el puesto y vamos a poner a este
y tú lo vas a apoyar. Sí, gracias. Bastante difícil, ¿no? ¿Tú vas
a tomar el segundo lugar detrás de esta persona? Cuando antes
tú estabas de primero. ¿Podrías apoyarlo, impulsarlo,
cuidarle la espalda, ser su mejor amigo? ¿Podrías amar a esa persona
como a ti mismo? ¿Sin resentimientos? Vean las
palabras de Jonathan a David más adelante. Cuando David ya
está huyendo de Samuel capítulo 23. 1 Samuel capítulo 23. Versículos
16. entonces Yonatán hijo de Saúl
se levantó y fue a David a Norés y le fortaleció en Dios le dijo
no temas porque la mano de mi padre Saúl no te encontrará tú
reinarás sobre Israel y yo seré segundo después de ti aún Saúl
mi padre lo sabe vean cómo pareciera que David no tiene nada que ofrecerle
a Yonatán aquí en esta amistad. El resultado de esta amistad
para Jonatán es renunciar el reino y tomar el segundo lugar
atrás de David. Pareciera que el que siempre
pone todo en esta relación es Jonatán. Sabemos que David después
trata con amor a los descendientes de Jonatán y se esfuerza por
cumplir su pacto cuando él ya está muerto. Pero mientras ambos
viven, Jonatán es el que pone todo en esta amistad entre hermanos.
Jonathan arriesga su propia vida por David, hace todo por ayudarlo,
incluso está dispuesto a estar de segundo atrás de él. Encontramos
prácticamente nada en el registro bíblico sobre cosas que David
haya hecho o sacrificado por Jonathan mientras vivía. O sea,
no encontramos nada de que, y entonces David fue y arriesgó su vida
por Jonathan. No, no, no encontramos nada de eso. O sea, no parece
que hay cosas, acciones recíprocas del lado de David. Prácticamente
nada en el registro bíblico. Y algunos, en este pasaje, Se
preguntan, oye, bueno, pues si David tenía que ir al exilio,
¿por qué Jonathan no huyó con David? ¿Por qué no lo acompañó
al exilio? Es lo mismo. La mejor oportunidad
que tenía Jonathan para ayudar a David era permanecer ahí al
lado de Saúl. Jonathan, egoístamente hablando, seguramente habría
preferido huir con David ante la traición de Saúl. Pero donde
más podría ayudar a David era quedándose donde estaba. entre
otras razones que vamos a ver antes de acabar. Pero vean cómo
Jonathan es como la encarnación de pasajes clásicos sobre este
tema en el Nuevo Testamento. Vamos a Filipenses capítulo 2,
por favor. Filipenses capítulo 2, a partir del versículo 3.
Dice. No hagan nada por contienda o
vanagloria. Antes, bien con humildad, estime
cada uno a los demás como superiores a sí mismos. Esa es dura de tragar,
¿no? Difícil. Difícil es esta palabra. Cada uno estime a los demás como
mejor que yo, como superior que yo, no considerando ni mirando
cada cual solamente los intereses propios, sino considerando cada
uno también los intereses de los demás. ¿Queda alguna duda
que Jonathan vivió esto? ¿Hizo esto? ¿Hay en vosotros
esta misma manera de pensar que hubo también en Cristo? existiendo
en forma de Dios, él no se consideró ser igual a Dios como algo a
qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo. Es el ejemplo de
Cristo mismo. Jonathan, en muchos sentidos,
es un tipo, un arquetipo, un precursor de Cristo. Vamos a
Mateo 23, versículo 11. Mateo 23, 11. El que es el mayor,
el que es el más grande, el que es el más importante de vosotros,
sea vuestro siervo. Esto lo vivió Jonatán con creces,
siempre buscó servir, ayudar a David, siempre busca ayudar
a David sin querer nada a cambio, sin buscar que le devuelvan el
favor. Y ahora veamos el mandamiento en Romanos 12.10. Romanos 12.10. Amense los unos a los otros con
amor fraternal, otras versiones dicen afecto genuino. En cuanto
a honra, dándose preferencia unos a otros. Jonathan le dio
preferencia a David sobre sí mismo, realmente puso a David
antes que a sí mismo. Entonces, este es el modelo,
este es el ejemplo a seguir que Dios nos preserva en las biografías
de David y Jonathan. David atrajo a Jonathan con su
entrega al Señor, con su servicio, siendo un hombre alineado al
corazón de Dios. Y Jonathan ganó la amistad de David tomando la
iniciativa, poniéndolo a él en primer lugar, dándole sin esperar
nada a cambio, siendo su amigo en las buenas y en las malas. Siempre hay muchísimos chistes,
todo el tiempo salen memes y chistes acerca de si no están contigo
en las buenas y en las malas, ahí no es y todo ese tipo de
cosas. Los únicos que tienen alguna esperanza de estar contigo
en las buenas y en las malas de verdad son creyentes, amigos
creyentes leemos en Proverbios 17 17 en todo tiempo ama al amigo
y el hermano nace para el tiempo de angustia Proverbios 27 no
abandones a tu amigo Jonathan nunca abandonó a David que tremendo
ejemplo que amigo tan sincero Con razón leemos que David lloró
más en su partida. Qué gran amigo, qué gran hermano
estaba siendo separado de él. Él pensaba tal vez para siempre
y básicamente así fue. Lo vuelve a ver una vez más.
Primera de Samuel 20, 41. David se inclinó tres veces postrándose
en tierra, luego besándose el uno al otro, la forma en la que
ellos se saludaban en esos tiempos, lloraron juntos, aunque David
lloró más. Para nosotros seguir el ejemplo
de Jonatán, para tener un amigo como David, vamos a tener que
estar dispuestos a estar de segundos muchas veces. A poner a nuestro
amigo antes que a nosotros. Vamos a tener que estar dispuestos
a compartir sus glorias y sus luchas como nuestras. O sea,
vean cómo Jonatán está ahí en el fuego de la prueba con David,
compartiendo sus luchas, sus pruebas como si fueran suyas,
como si fueran propias. Esto es muy diferente a lo que
la mayoría buscamos en nuestros amigos. Preferimos ser servidos,
preferimos el primer lugar, buscamos que los sacrificios en la relación
por lo menos vayan a la par, te doy, me das, esta vez te toca,
esta vez me toca. De hecho es lo que enseñamos
a los pequeñitos, ¿no? Cuando están aprendiendo los pequeñitos
a ser amigos, no, primero le toca a él y luego te toca a ti
y luego así es lo que enseñamos, esa es la amistad, ser compartidos.
Dios dice la amistad es estar dispuesto a sacrificar, tú no
recibir nada y estar dispuesto a sacrificar todo por esa persona. ¿Qué tipo de amigos somos tú
y yo? ¿Cómo nos ven nuestros amigos? los atraemos porque ven en nosotros
un siervo de dios entregado buscando primero su reino entregado al
servicio de dios al servicio de su pueblo a su obra los atraemos
o ven en nosotros alguien que toma la iniciativa, que da con
sacrificio, que no espera nada a cambio, que está con ellos
en las buenas y en las malas. ¿Qué es lo que ven en nosotros?
A Jonathan no le preocupaba perder su estatus ni tomar el segundo
lugar. No estaba preocupado por su reino terrenal ni sus beneficios
terrenales. Tenía la mira en lo eterno. Quería servir a Dios sirviendo
a David y quería una amistad eterna con David. Vean, ¿Tienen
alguna duda de que David y Jonathan hoy están con Cristo juntos,
sirviéndole juntos, con gozo en el cielo? ¿Hoy? ¿Ahora? ¿Están
ahí los dos? Oye, es que tuvimos que ser separados,
tanto dolor, tanto sacrificio aquí en la tierra, sino pero
ya ahora eternamente juntos. Eso es lo que tienes con un verdadero
amigo creyente. ¿Estamos procurando eso nosotros?
O andamos buscando amigos a ver quién nos puede servir, a ver
de qué nos sirve, de qué nos ayuda, a ver si me elogian, a
ver si me levantan la autoestima como yo quiero. Bien, pasamos
a la recta final, el último esfuerzo, la sección de conclusiones. Hemos
visto cómo David atrajo la amistad de Jonathan, cómo Jonathan se
hizo amigo de David tomando la iniciativa. ¿Qué otras lecciones
podemos sacar de todo esto y este capítulo 20 de 1 Samuel? La primera
lección es que Jonatán es un gran ejemplo de cómo amar a un
padre o madre que no ama a Dios. Un gran ejemplo de cómo ser luz
y sal para un padre o madre que son enemigos de Dios. Sabemos
que todo en converso lo es, todo en converso es soy el enemigo
de Dios. Vean otra vez cómo trata Saúl
a Jonatán, versículo 30, capítulo 20, 1 Samuel. Saúl se enfureció
contra Jonatán y le dijo, hijo de la perversa y rebelde, ¿Acaso
no sé que tú has elegido al hijo de Isaí para vergüenza tuya y
vergüenza de tu madre? ¿Saúl trata de matar a Jonatán
por su amor a David? ¡Guau! ¡Qué buen papá! Pero bien, en todo lo que hace
Jonatán nunca traiciona a su padre. No realmente. Claro, Saúl
hubiera dicho, no, me traicionó, pero Jonatán sabía que a los
ojos de Dios él nunca traicionó a su padre. No le hace mal a
alguno. Jonathan, en todo lo que hace,
está buscando el bien de su papá. Le está dando testimonio de la
verdad. Lo está frenando, deteniendo. No, no hagas eso. ¿Por qué quieres
hacer eso? Está mal. No peques contra Dios. ¿Por qué
andas buscando matar a un inocente, a un siervo de Dios? Entonces
nosotros podemos hacer lo mismo si tenemos padres que no conocen
a Cristo. Saúl trata de matar a Jonatán más de una vez, en
1 Samuel 14 y en el capítulo 20, pero Jonatán no lo odia,
no lo desconoce, no lo abandona. ¿A cuántos de ustedes conocen
que, no, es que mi papá sacó la pistola y me disparó y me
trató de matar? No lo logró. Y seguimos, yo sigo bien con
él. No, te diría, no, ni en pintura, no. Me trató de matar. Nunca, ojalá nunca me lo encuentre.
Se acabó. Lo que veríamos. Pero no, ahí está Jonathan. No
lo odia, no lo desconoce, no lo abandona. Sigue tratando de
llevarlo a Dios. Sigue tratando de hacerlo ver
la realidad. Jonathan muere en batalla acompañando a su necio
papá. Es cortada su vida. En un sentido,
da la vida por su padre. Jonathan estaba convencido de
que Dios me puso aquí, en este lugar, en este tiempo, con este
papá, por un propósito. No dijo, tengo que modificar
mis circunstancias, tengo que alejarme de este loco malvado.
Dijo, Dios me tiene aquí con propósito. Dios tiene algo para
que yo haga aquí. Y así pasa en la vida de los
creyentes. Dios nos pone en situaciones muy difíciles, en circunstancias
en las cuales sólo Él nos puede mantener a flote con propósitos.
A veces alcanzamos a ver algo de estos propósitos, a veces
tenemos que esperar mucho tiempo para entenderlo, a veces hasta
la eternidad. Lo importante es confiar en el Señor, ser fieles
donde nos ha puesto, no andar... O sea, Jonathan sería el primero
que pudo haber dicho, no, yo voy a cambiar, yo no voy a estar
aquí más tiempo con este... Yo voy a ir a buscarme una mejor
vida, me voy con mi amigo David. No, ahí se quedó. La segunda
lección es que Dios va a dar, nos va a dar y nos va a mandar
amigos creyentes como Jonathan. La pregunta es ¿qué vamos a hacer
nosotros con ellos? ¿Los vamos a valorar o los vamos
a menospreciar? Cuando Dios nos da amigos creyentes como Jonatán,
más nos vale apreciarlos, más nos vale valorarlos. El amor
de Jonatán lo hemos visto sin egoísmo, sin deseos egoístas
de por medio. Lo más fácil para Jonatán habría
sido abandonar a David y ponerse al lado de su papá. Lo más difícil,
el camino más difícil para Jonatán fue lo que termina siendo como
un amigo fiel. Dios le dio un amigo sincero
a David, un amigo que en un sentido, salvo en lo espiritual y servir
a Dios, no tenía nada que ganar en esa relación. No había algo
terrenal que pudiera ganar con su amistad. Jonathan fue el amor
de Dios por David manifestándose en otro ser humano, el amor de
Dios encarnándose en otro ser humano. Jonathan fue como la
encarnación del amor, consuelo y bendición de Dios para David
en forma de otro creyente, otro hermano a su lado. Cuando tú
estás en luchas, cuando tú estás en el valle de la humillación,
cuando estás pasando por providencias oscuras, uno de los instrumentos
que Dios usa son amigos cristianos sinceros. Ya lo dijimos en el
capítulo 23. Yonatán, en su último encuentro,
Yonatán, hijo de Saúl, se levantó y fue a David de Noréz y le fortaleció
en Dios. En Samuel 23, 16. Dios puede
usar medios humanos, puede usar amigos cristianos sinceros para
hacer esto. Y por eso leemos, vamos a Mateo 25. Por eso leemos que Dios recibirá
a los creyentes en el día del juicio de la siguiente manera. Este asunto que estamos viendo
aquí está de por medio en este pasaje. Tú siendo un amigo, tú siendo
usado por Dios para mostrar el amor de Dios a otros, el consuelo
de Dios a otros, el alivio de Dios, la misericordia de Dios.
Vean cómo Dios va a recibir a los creyentes. Mateo 25, 34. Entonces
el rey dirá a los de su derecha, venid benditos de mi padre, heredada
del reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación
del mundo, porque tuve hambre. Y me dices de comer. Tuve sed
y me diste de beber. Fui forastero y me recibiste.
Estuve desnudo y me vestiste. Enfermo y me visitaste. Estuve
en la cárcel y viniste a mí. Entonces los justos responderán
diciendo Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos?
O sediento y te dimos de beber. ¿Cuándo forastero y te recibimos?
¿Desnudo te vestimos? ¿Cuándo enfermo o en la cárcel?
Y fuimos a ti. y respondiendo el rey les dirá
de ciertos digo en cuanto a lo hiciste a uno de estos mis hermanos
más pequeños a mí me lo hiciste cuando tú actúas con otro creyente
como como Jonathan actuó con David cuando tú eres un amigo
verdadero y sincero que no busca retribución y recompensa terrenal
estás poniendo en práctica esto o sea se supone que cualquier
creyente va a tener que vivir esto en alguna medida porque
si no como Dios nos va a recibir así Está sirviendo a Dios. Está siendo una manifestación
del amor y bondad de Dios para otro creyente. Entonces, más
nos vale que busquemos ser como Jonathan. Y más nos vale que
cuando recibimos esto no lo menospreciamos. Yo he visto a creyentes menospreciar
a otros creyentes que de verdad querían ser sus amigos. Sin ninguna
ambición de buscar lo suyo. Lo he visto y creo que ante el
Señor puedo decir sinceramente que lo he vivido. Yo haciendo
esos esfuerzos imperfectamente, muy mal seguramente, pero intentándolo
y recibiendo menosprecio total. Saúl es uno de los ejemplos más
claros de esto, aunque Saúl no era creyente, ¿verdad? Pero David
actuó como Jonatán actuó con él, con Saúl. David fue como
el Jonatán de Saúl. Lo que Jonatán fue para él, él
fue. para Saúl. Fue siempre fiel, siempre sincero,
nunca vengativo, nunca buscó lo suyo, aguantó lo peor de lo
peor de parte de Saúl. Y aquí sigue en el capítulo 20
otra vez. ¿Y a cuántas veces lo trató de
matar? Y ahí está otra vez. Oye, Saúl, a ver, podemos hacer
las paces. Dime mi pecado, díganme qué hice y me arrepiento. Está incluso autoexaminándose. En una de esas sí la regué. En
una de esas sí me merecía que me tratara de matar, Saúl, ¿no? aquí está otra vez tratando de
hacerle bien a saúl otra vez tratando de sanear algo que él
por supuesto que no ocasionó es verdaderamente increíble es
un tipo de cristo entonces no seamos como saúl cuando dios
nos envía un david o un jonatán lo leímos proverbios 17 17 en
todo tiempo ama al amigo seamos como jonatán y apreciemos a los
jonatanes que dios nos manda bien cerramos con una última
aplicación Leímos en Proverbios 18 Proverbios 18 24 El hombre
que tiene amigos ha de mostrarse amigo Y amigo hay más unido, más fiel
a otras versiones que a un hermano ¿Quién es el máximo representante
de este pasaje? ¿Quién tiene esta descripción
más que cualquier otro? Cristo Cristo dijo en Juan 15, vamos
a Juan 15 por favor Cristo dijo en Juan 15, ya no
os llamo más siervos, porque el siervo no sabe lo que hace
su señor, pero se ha llamado amigos, porque os he dado a conocer
todas las cosas que oí de mi padre. El mejor amigo, el amigo
que jamás te fallará, que siempre te amará más de lo que tú lo
amas y más de lo que mereces, que siempre te colmará de bien
y salvará tu alma, es Cristo. Leemos aquí mismo en el versículo
13. Nadie tiene mayor amor que este que uno ponga su vida por
sus amigos. Cristo es el máximo ejemplo de esto. Mostró este
amor como ningún otro, dio su vida por sus amigos. No hay nada
mejor ni más deseable que ser el amigo de Jesús. Vean, si Dios
nos bendice con una amistad, con otro creyente como la amistad
de David y Jonathan, ¡qué bueno! Gracias a Dios por ello. Pero
ten por seguro que no lo hará si tú no te has entregado a él
y no lo tienes a él como tu mejor amigo antes. Es que yo quisiera
tener un Jonathan. ¿Ya conoces a Cristo? ¿Ya conoces
al mejor amigo? ¿Ya tienes una relación con él?
Si no lo demás, olvídate de lo demás. Tienes que empezar por
ahí. Hoy estamos analizando lo que
significa la amistad entre creyentes, pero es imposible tener una amistad
como esta si no conoces primero a Cristo. vemos en el versículo
14 aquí mismo vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os
mando si quieres ser amigo de cristo si quieres estar y entrar
entre sus amigos tienes que hacer lo que él te manda y lo que él
te manda es que te arrepientas de tu pecado y tu vida sin dios
tienes que acudir a él en arrepentimiento y fe con entrega total sin reservas
creyendo que él es poderoso para salvarte de ti mismo dejando
todo a un lado Abandonando todo lo que te detiene y todo lo que
no quieres perder para conocerlo a él. Lo más, el ser más precioso. Tienes que huir de la ciudad
de destrucción como sin gracia en el progreso del peregrino,
clamando vida, vida, vida eterna. Sólo así. Serás libre de tu maldad
y tu pecado. Tendrás una relación con el ser
más hermoso, más perfecto, más grande del universo. que te promete
que si estás en él y eres su amigo es aquí yo estoy con vosotros
todos los días hasta el fin del mundo vamos a orar padre gracias nuevamente por
la riqueza de tu palabra padre te rogamos que si hay alguien
aquí sin cristo hoy si hay en ti, hoy deje de luchar contra
ti. Se abandone a ti, se entrega
a ti con todo su corazón, toda su alma. Demos gracias Señor porque aun
cuando estemos abandonados, aun solos, sin ningún otro hermano,
ningún creyente como David o Jonathan que nos fortalezca, tenemos a
ti, el mejor amigo. el amigo más cercano que un hermano. Le pedimos, Señor, que los que
ya te conocemos aprendamos a vivir lo que hemos
visto el día de hoy. Ayúdanos a vivir una vida que atraiga
con nuestra entrega a ti, nuestro amor por ti, nuestro deseo de
servirte a ti y a tu pueblo. Ayúdanos a ser personas que tomamos
la iniciativa como Jonathan, dispuestos a sacrificar, a no
recibir nada a cambio, a ser amigos de otros, sólo deseando
su bienestar, su felicidad, su crecimiento en gracia, su felicidad
eterna en ti. Le pedimos Señor que podamos
vivir esto aquí en nuestra congregación, entre nuestros hermanos, Ayúdanos a amarnos los unos a
los otros. Le rogamos todo esto en el nombre de Cristo Jesús.
Amén.
Jonatan, un verdadero amigo
Series La vida de David
¿Cómo puedo tener un amigo como Jonathan? ¿Cómo puedo tener un amigo como David?
| Sermon ID | 72221410367968 |
| Duration | 55:54 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Samuel 20; Amos 3:3 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.