00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
El libro de Esdras, el capítulo
7, leando versículos 1 a 10. Pasadas estas cosas, en el renado
de Artegeges, rey de Persia, Esdras, hijo de Sarías, hijo
de Asarías, hijo de Elquías, hijo de Salún, hijo de Sadoc,
hijo de Aitob, hijo de Amarías, hijo de Asarías, hijo de Mariot,
hijo de Sarías, hijo de Gusi, hijo de Bukin, hijo de Abisúa,
hijo de Fines, hijo de Eleazar, hijo de Adón, primer sacerdote. Este Esdras subió de Babilonia,
el escriba diligente en la ley de Moisés que Jehová Dios de
Israel había dado, y le concedió al rey todo lo que pidió, porque
la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras. Y con él subieron
a Jerusalén algunos de los hijos de Israel y de los sacerdotes,
levitas, cantores, porteros y sirvientes del templo en el séptimo año
del rey Artejejes. y llegó a Jerusalén en el mes
quinto del año séptimo del Rey, porque el día primero del primer
mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del
mes quinto llegó a Jerusalén, estando con él la buena mano
de Dios. Porque Esdras había preparado
su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y
para enseñar a Israel sus estatutos y decretos. Vamos ahora. Padre, muchas gracias por cada
palabra, por cada libro, por cada historia en nuestras Biblias. Porque creemos que toda Escritura,
toda Tu Palabra es inspirada, infalible, inherente, perfecta
y aplicable para nosotros el día de hoy. Enséñanos, te pedimos
hoy, para que podamos entender bien ese libro, para que podamos
seguir creciendo en ti y aprendiendo de lo que necesitamos en ti.
Te pedimos eso en nombre de Cristo. Amén. Cada vez que estudiamos
un libro del Antiguo Testamento, es muy importante que recordemos
lo que Pablo escribió en cuanto a cómo deberíamos entender el
Antiguo Testamento. En Romanos 15, el versículo 4
dice, Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra
enseñanza se escribieron. a fin de que por la paciencia
y la consolación de las Escrituras tengamos esperanza. Y también
1 Corintios 10 y versículo 11 leemos, y estas cosas les acontecieron
como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros,
a quienes han alcanzado los fines de los siglos. Es decir, Pablo,
dos veces es muy claro de que el Antiguo Testamento no es un
libro sin significado, no es un libro sin aplicación para
el cristiano, sino que todo el Antiguo Testamento fue escrito,
en parte por lo menos, para nosotros. para que nosotros aprendamos,
para que sintamos convicción y para que tengamos esperanza.
Entonces, ahora que vamos a empezar un estudio de los libros de Esdras,
Nehemias y Esther, necesitamos guardar esto en mente, porque
entiendo que muchos cristianos aún piensan que el Antiguo Testamento
no se aplica, no es importante, no es entendible, ¿para qué estudiarlo? Les digo por qué debemos estudiarlo,
porque es parte de la Palabra de Dios, y porque fue escrito
para nosotros. Desde Génesis hasta Malaquías,
todo el Antiguo Testamento fue escrito con nosotros también
en mente, para que aprendamos algo de la Palabra de Dios. Eso,
entonces, es muy importante. Porque cuando vamos a empezar
una serie en cuanto a esos libros de Estes, Neemías y Esther, a
veces es difícil porque Estes y Neemías son libros de historia. Son libros con muchos nombres,
con algunas listas de nombres, con muchos detalles. Y a veces,
hermanos, no sabemos cómo leer libros así. Seamos honestos. A veces no sabemos cómo leer
libros así en el Antiguo Testamento. En parte puede ser porque a algunos
no les interesa la historia, y por eso leen aquí historia
y dicen, no, no quiero más historia. A veces Nehemiah se lee mucho
porque parece como manual para el liderazgo. Pero Estras se
lee muy poco. Estras se estudia muy poco. Muy
pocos entienden qué significa Estras, qué quiere decir Estras
para mí hoy en día, qué significaba en su tiempo y cómo se aplica
a mi vida el día de hoy. Pero la historia es muy importante,
y especialmente la historia que se encuentra en la Biblia. Necesitamos
entender el contexto básico de esos libros para poder interpretarlos
y aplicarlos correctamente a la vida. Necesitamos entender el
contexto histórico para estar seguros que nosotros estamos
interpretando esos libros correctamente, y después para que podamos ver
cuáles principios se aplican a nosotros hoy en día. Entonces,
por eso hoy vamos a tomar el tiempo para estudiar una introducción
al libro de Esdras, para que nos ubiquemos en la historia
bíblica, para que nos ubiquemos en la cronología bíblica, para
que podamos entender bien este libro. Y también vamos a considerar
lo que es el texto clave del libro, que es Esdras siete días
que leímos. Vamos a pensar en qué es el tema
de Esdras, para que en los siguientes mensajes podamos relacionar todo
lo que leímos y estudiamos con este tema. En primer lugar, entonces,
vamos a revisar de manera muy breve la historia de Israel. Entonces, para que nos ubiquemos
bien en la cronología en la Biblia, para que sepamos en dónde estamos
aquí en el libro de Esdras. Porque tengo una pregunta. ¿Cuándo
suceden los eventos en el Libro de Esmeraldas? Algunos saben, algunos no, ¿verdad?
Algunos dicen que yo creo que... Algunos dicen que sí saben, y
otros de ustedes dicen, ni tengo idea, ¿verdad? Entonces, muchos
se confunden porque los libros del Antiguo Testamento, el orden
que tenemos aquí en español, no es un orden cronológico, completamente.
Una parte sí, otra parte no. Por ejemplo, los libros de Ageo
y Zacarías, que se encuentran casi al final de nuestro Antiguo
Testamento, son profetas que profetizaron durante los días
de Esdras. Ven conmigo, Esdras 5, y el versículo
1. El 35 del versículo 1. Profetizaron
a Jeho y Zacarías, hijo de Ido, ambos profetas, a los judíos
que estaban en Judá, en el Jerusalén, en el nombre de Dios Israel quien
estaba sobre ellos. Entonces, a veces nos confundimos
porque Ajeo y Zacarías, los libros, se encuentran en el final del
Antiguo Testamento, pero profetizaron durante los eventos del Libro
de Esdras. Por eso estamos viendo ahora
un poquito la historia, para que sepamos en dónde estamos.
Entonces, lo que vamos a hacer en este estudio, vamos a ir a
Ajeo y Zacarías, en algunos mensajes, porque se aplica, porque lo que
estaban profetizando se aplica a este libro, algo que vamos
a hacer más en el futuro. Los eventos del Libro de Esdras
y del Libro de Nehemias suceden durante y, ante todo, después
del tiempo del exilio, el exilio de Israel. Leamos, por favor,
en Segunda de Crónicas, 36. Segunda de Crónicas es el libro
antes de Esdras, no tienen que buscar mucho sus Biblias, pero
leen conmigo, por favor, en Segunda de Crónicas, 36, empezando en
el recículo 17. porque al final de Segunda y
Crónicas vemos la desobediencia de Israel y que ellos fueron
mandados al exilio, a Babilonia. Lean conmigo. Segunda y Crónicas
36, 17. Por lo cual, bueno, antes, ¿qué
pasó con Israel? Desobedecieron a Dios, rechazaron
a los profetas, se fueron para servir a los idlos, y Dios les
mandó la disciplina, ¿no?, el castigo, el exilio. Dice, por
lo cual, trajo contra ellos, Dios trajo contra Israel al rey
de los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su
santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito,
todos los entregó en sus manos. Dios entregó a su pueblo en las
manos del enemigo. Y asimismo todos los utensilios
de la casa de Dios, grandes y chicos, los tesoros de la casa de Jehová,
y los tesoros de la casa del Rey de sus príncipes, todos los
llevó a Babilonia. Y quemaron la casa de Dios, y
rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron a fuego todos sus
palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables. Los que
escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia. y fueron siervos de él y de sus
hijos hasta que vino el Rey de los Persas, para que se cumpliese
la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra
hubo gozado de reposo, porque todo el tiempo de su asolamiento
reposó hasta que los setenta años fueron cumplidos. Más al
primer año del Ciro, rey de los persas, para que se cumpliese
la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó
el espíritu de Ciro, rey de los persas, el cual hizo pregonar
de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo,
Así dice Ciro, rey de los persas. Jehová, el Dios de los cielos,
me ha dado todos los reinos de la tierra, y Él me ha mandado
que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judán. Quien hay
entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y
suba. Y el libro de Estras empieza
con la misma historia. Esto es 1, 1 a 3. En el primer
año de Ciro, rey de Persia, para que se cumple la palabra de Jehová
por boca de Jeremías, las mismas palabras, ¿verdad? despertó Jehová
el Espíritu de Ciro, rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra
y también por escrito por todos sus reinos, diciendo, así ha
dicho Ciro, rey de Persia, Jehová, el Dios de los cielos, me ha
dado todos los reinos de la tierra, Me ha mandado que le edifique
casa en Jerusalén que está en Judá. Que nadie entre vosotros
de su pueblo sea Dios con él y suba a Jerusalén que está en
Judá y edifique la casa a Jehová Dios de Israel. Él es el Dios
la cual está en Jerusalén. En ocho días vamos a ver esta
historia increíble de cómo Dios tocó el corazón de un rey pagano
para cumplir su voluntad. entonces vamos a ver en ocho
días entonces cuando empezamos a estudiar el libro de Esdras
cuando empiece el libro de Esdras Israel está en exilio sacado
de la tierra prometida debido a su desobediencia a Dios sufriendo
la maldición de Dios por sus pecados y Esdras y Nehemiah tocan
el tema del regreso del pueblo de Israel a su tierra prometida
otra vez, es decir, el tema de estos dos libros es la restauración
del pueblo de Dios. Entonces, eso vamos a ver. No
quiero alentarme. Entonces, vemos un poquito dónde
estamos en la historia, ¿verdad? Estamos en el tiempo al final
del exilio y después del exilio. Pero honestamente, para entender
completamente, más en su plenitud, este libro y esta historia, necesitamos
regresar más al principio. Necesitamos pensar un poco en
toda la historia del pueblo de Israel desde el principio hasta
el final del Antiguo Testamento. ¿Listos? Podemos resumirlo así. Podemos resumir la historia de
Israel en el Antiguo Testamento así. Escuchen bien. Dios escogió
a un hombre, Abraham, por medio de quien empezó el pueblo de
Israel. Por medio de Isaac, el hijo prometido, y después Jacob,
la nación creció. Después Israel fue mandado, bueno,
fue esclavizado por 400 años en Egipto. Dios no abandonó su
pueblo, sino después de esos años rescató a ellos por medio
de Moisés, por quien también dio su ley. Y aún en todo su
pecado rebeldía, Dios cumplió su promesa y estableció a Israel
en la tierra prometida. Pero desde el principio, Dios
avisó a su pueblo de las promesas de las bendiciones por obediencia
y el aviso de las maldiciones por desobediencia. Eventualmente,
aún con un rey conforme al corazón de Dios, Navid, y todo su simiente,
el pueblo de Dios se rebeló, sirviendo a otros dioses, desobediciendo
al único Dios verdadero, y por eso la nación fue dividida, después
conquistada y mandada al exilio. Para un exilio, Dios no olvidó
a su pueblo, ni por sus promesas a ellos. Y por eso, después de
algunas generaciones, restauró a su pueblo, preparando a la
nación para venir de su Mesías, el Señor Jesucristo. Y así termina
el Antiguo Testamento, con el pueblo de Israel esperando a
su Mesías. Esa es la historia de Israel
en el Antiguo Testamento. En resumen más breve, Dios escogió
a un pueblo, estableciéndolo por medio de Abraham y su simiente.
Después Dios rescató a su pueblo usando a Moisés. Dios estableció
a su pueblo en la tierra prometida, usando a Josué, los jueces y
los reyes. Mandó a sus profetas para comunicar
su promesa de bendición y el peligro de las maldiciones, dependiendo
de su obediencia o desobediencia a Dios. Ellos desobedecieron,
fueron conquistados, mandados al exilio por 70 años. Después
Dios los restauró, preparándoles para la venida del Mesías. Así
podemos resumir Genesis 12 al final de Malekías. Así tan brevemente. Eso es lo que Dios hizo con su
pueblo. Y eso nos lleva a entender mejor
los eventos de Esdras. Eso nos ayuda a entender mejor
el regreso del exilio. Porque muchos han comentado a
través de los años que el regreso de Israel del exilio a la tierra
otra vez fue en parte como un segundo éxodo. Piensen conmigo. En los dos casos, Dios obró milagrosamente
en el corazón de un rey pagano, permitiendo a su pueblo a salir.
En el primer éxodo, la ley fue establecida por Moisés. En este
caso vemos la ley fue re-instituida por medio de Israel. En los dos casos vemos que Israel
se enfrentó con muchos enemigos y problemas. conflictos internos
y conflictos externos, y en los dos casos había mucha tentación
a pecar, especialmente en cuanto a interrelacionarse con los paganos
por medio del matrimonio. Así como Dios rescató a su pueblo
de la tierra de Egipto, así también rescató a su pueblo del exilio
y les restauró al pueblo, bueno, a su tierra con sus líderes y
con su ley. Entonces, en parte, yo les cuento
la historia de Israel para que nos ubiquemos bien en donde estamos
aquí en la historia, para que podamos entender la historia
de Israel, el contexto de Israel. Por otro lado, espero que podamos
ver la aplicación para nosotros. Nosotros también somos el pueblo
de Dios, ya no étnicamente, sino ahora en la iglesia. Dios ha
salvado a personas de toda nación, de toda lengua. Podemos ver cómo
Dios ha hecho lo mismo para con nosotros, como hizo con su pueblo
de Israel en el Antiguo Testamento. Piensa en las semejanzas. Él
nos escogió también, pero antes de la fundación del mundo, para
ser una nación santa, un pueblo adquirido por Dios, 1 Peter 1.
Dios nos rescató de la esclavitud de nuestro pecado y miseria,
así como rescató a Israel de Egipto. Dios nos ha establecido
como sus hijos en un grupo colectivo, que es la iglesia local, con
su ley y sus promesas para guiarnos, así como Israel en la tierra
prometida. Y así como hay bendiciones para
nosotros cuando obedecemos y disciplina cuando desobedecemos, es lo que
pasó con Israel en toda su historia. Es decir, hermanos, la historia
de Israel es demasiado aplicable para nosotros. Porque nos dice
cómo Dios trata con su pueblo y no ha cambiado en muchas áreas. Porque así como Israel, nosotros
también muchas veces desobedecemos, retrocedemos, nos perdemos la
salvación, así como Israel nunca perdió el privilegio de ser el
pueblo de Dios. Pero como Israel podemos vivir
temporalmente bajo disciplina. Es lo que pasó con los 70 años
del exilio. Israel bajo disciplina. Lo que vamos a ver en sus libros
es que Dios siempre, siempre restaura a su pueblo. Dios restauró
a Israel aunque no lo merecía. Y Dios siempre nos restaura a
nosotros también, hermanos. Retrocedemos y desobedecemos
y nos desviamos y Si somos sus hijos, Dios siempre nos restaura. Es un tema muy importante que
vamos a ver en ese libro. Por eso quiero que captemos eso.
Hermanos, la historia de Israel no es solamente una historia.
No es solamente una historia de un país que no importa. No
es una historia que no se aplica hoy en día. La historia de Israel
es la historia del pueblo de Dios. Es la historia de la redención. Es la historia de cómo Dios se
relaciona con su pueblo. Somos el pueblo de Dios. Entonces
esta historia nos aplica. El problema es que hay personas
aquí que no pertenecen al pueblo de Dios. Y deben leer esta historia
y leer de Israel y tener esta preocupación por su alma. Porque
no todo Israel fue salvo tampoco. Y no cada persona en la iglesia
local es salvo tampoco. Solamente porque existes, adulto
o joven, no significa que eres salvo. No confíes en la iglesia
para tu salvación, por favor. No confíes en tus papás, no confíes
en nada. Israel confió en que somos el pueblo de Dios. Como
dijeron los fariseos con Cristo, ¿verdad? Somos hijos de Abraham.
Y Cristo básicamente dijo, ¿y qué? ¿Verdad? Cristo dijo, yo puedo levantar
hijos de Abraham de estas piedras. Son dos aplicaciones aquí que
vamos a ver. Si somos parte del pueblo de
Dios y Dios nos ha salvado por su gracia, Él siempre nos va
a restaurar. Siempre. Hay personas aquí que
vienen semana tras semana y no sé si son adultos, jóvenes, visitas,
quiénes son. Pero hay personas aquí, en un
grupo de este tamaño, hay personas aquí que no son salvos. Es seguro. Hay personas aquí que están confiando
en sus obras, confiando en su asistencia en la iglesia, confiando
que no roban y son narcos, cosas muy fuertes, pues qué bueno,
pero la salvación no depende de lo que haces, lo que no haces,
depende de Cristo. Y para algunos de ustedes lo
que quiero que aprendan es esto, no puede ser restaurado antes
de primero ser salvo. La razón por la cual algunos
de ustedes se desvían tanto y no regresan, porque todavía no tiene
Dios con su Salvador. Eso es primero. Y después, cuando
te desvías, Él te puede regresar. Pero si te desvías y no te importa
regresar, es muy peligroso. Bueno, podemos aprender mucho
de la historia de Israel, la historia de Éxtasis, la historia
de Nehemías, y espero que Dios toque en nuestros corazones para
que entendamos bien. Que nunca pensemos que el Antiguo
Testamento es viejo y no aplicable. Que nunca pensemos que la historia
israelí es algo para los niños de la Escuela Americana. Es para
nosotros. Esas cosas fueron escritas para
nosotros. Ahora, ya está viendo un poco
mejor, un poco más, en cuanto a dónde estamos en la historia
israelí. Vamos a ver el tema de este libro. Vamos a regresar
a esta siete. Vamos a enfocarnos en el versículo
clave de ese libro que es Ezra 7 y el versículo 10. Esdras 7 y el reciclo 10. Porque
Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová
y para cumplirla, y para enseñar a Israel sus estatutos y decretos. Este reciclo es clave porque
muestra lo que Dios hizo por medio de Esdras para restaurar
a su pueblo. Muestra lo que es esencial cuando
un cristiano o un grupo de cristianos son restaurados y regresan a
Dios. Que en los primeros seis capítulos de Esdras, antes de
que hable de Esdras y lo que él hizo, vemos cómo Dios preparó
el terreno para Esdras y Nehemias y sus reformas. Y cuando ya viene
Esdras, inmediatamente vemos que su enfoque está en Dios,
en la ley de Dios, en la palabra de Dios. Es lo que vemos en el
ciclo 10. había preparado su corazón para
inquirir la ley de Jehová, para cumplirla y para enseñar a Israel
sus estatutos y decretos. Eso es esencial. La manera en
la cual Dios restaura a su pueblo es por medio de su palabra. Si
no aprenden ninguna otra cosa de toda esta serie, eso es lo
que quiero que aprendan. Dios restaura a su pueblo por
medio de su palabra. No hay otra manera. Dios no te
va a restaurar si no estás en la Palabra. Dios no va a restaurar
una iglesia si no está enfocada en la Palabra. Dios siempre va
a restaurar su pueblo, pero siempre por medio de la Palabra de Dios. Pero también en los versículos
6 y 9 de este capítulo vemos otra parte que es muy importante
para entender el tema de este libro. En el versículo 6 dice,
este Esdras subió de Babilonia. Él escribe diligente la ley de
Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado. Y le concedió al
rey todo lo que pidió, aquí es la clave, porque la mano de Jehová
su Dios estaba sobre Esdras. En el versículo 9 leemos lo mismo,
al final, estando con él la buena mano de Dios. Por un lado vemos
lo que Esdras hizo. cómo le había preparado, lo que
iba a hacer, su enfoque en la Palabra. Y por otro lado, vemos
que él pudo hacerlo, que tiene la capacidad de hacerlo, porque
Dios estaba con él, porque la mano de Dios estaba sobre él,
es decir, la bendición de Dios, la ayuda de Dios, la gracia de
Dios estaba sobre él, y por eso podía enseñar, cumplir la ley
de Dios. Podemos aprender mucho de este
tema, ¿verdad? Hermanos, de este libro de Esdras,
un libro de historia, un libro que casi no leemos ni estudiamos,
podemos aprender cómo regresar a Dios. Podemos aprender cómo Dios nos
puede restaurar individualmente y como iglesia. Esdras nos da el patrón. Primero,
dice, él había preparado su corazón. Él no esperaba la bendición de
Dios mientras no hacía nada. Él no esperaba la bendición de
Dios mientras vivía en pecado. Además, eso no funciona. Dice que era un escriba que se
había dedicado a la ley de Dios, al servicio de Dios, y había
tomado el tiempo para preparar su corazón. ¿Prepararlo para
qué? Dice, para inquirir la ley de
Jehová y para cumplirla. Se había preparado para estudiar
la ley de Dios, lo que significa para inquirirla, para estudiarla.
Como vimos hace unas semanas, se había preparado entonces para
comerla, para leerla, para memorizarla, para estudiarla, para profundizarse
en lo que dice. Y más dice, se había preparado
para cumplirla, para aplicarla, para hacerla, para usarla. Hermanos,
espero que puedan hacer eso bien. Quiero que estén aquí. Quiero
que vengan. Es importante que estén aquí en la iglesia. Pero
como hemos estudiado, si vienen y después salen y no hacen nada, la Palabra no te está ayudando.
Es la razón por la cual tu vida es un desastre. El problema no
es la palabra. El problema es que la comes,
sales de la iglesia y la escupes en la calle. Digo eso solamente
por un propósito, para que nadie aquí, y especialmente los jóvenes,
para que nadie aquí piense que está bien con Dios solamente
por asistir a la iglesia una vez a la semana. Digo, necesitamos
hacerlo. Quiero que estén. Es mandamiento
de Dios y debe de ser el deseo de cada veredero hijo de Dios.
Si no quieres estar en la casa de Dios, examina tu corazón.
Pero eso es obvio. Hemos estudiado eso por años.
Pero quiero que entendamos, y especialmente niños y jóvenes de aquí, no son
cristianos porque existen en esta iglesia. No hacen nada para
tu salvación. Si escuchas y no aplicas, pero
eso no se merece para los jóvenes adultos aquí también hacen lo
mismo no quiero semanificarme a los jóvenes quiero hablar con
ellos para que pongan atención pero es para todos el mero hecho
de asistir a esta iglesia venir aquí a la una para nada más escuchar
la predica no te hace nada no te da ningún beneficio si no
lo aplicas a tu vida si no sigues el ejemplo de Estras preparar
tu corazón antes de venir, que significa que vas a venir a tiempo, inquirir la ley, escucharla,
estudiarla, y después cumplirla. Esa es la clave, hermanos. Algunos
de ustedes no saben por qué, no entienden por qué su vida
es tan terrible ahora. Es porque no quieren aplicar
la palabra de Dios a sus vidas. Y por eso sí, la vida sin Cristo
es un desastre. Es triste. Es imposible. Allá los jóvenes se ríen y nada,
el pastor ya no sabe. Oremos por su salvación. Nos vemos cómo se aplica eso.
Tienes que prepararnos los corazones. Es otro mensaje, ¿no? Prepararnos
los sabros la noche. para venir a la iglesia a las
diez y media para guardar el día del Señor, no solamente la
hora del Señor. Preparar nuestros corazones para inquirir la ley,
para leerla, estudiarla, escucharla, comerla, alimentarnos en ella
y después cumplirla. Porque si no, no funciona y no
es la culpa de Dios. Hemos visto muchas veces, ¿verdad?,
en Santiago 1 que dice que no seamos solamente oyedores sino
hacedores. Entonces vemos lo mismo en el
Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento. Dios es consistente. Hay una historia que apenas leí
de un pastor. Bueno, predicó un mensaje al
final del servicio. Un miembro de su iglesia se acercó,
habló con su pastor diciendo, ¡Pastor, el salmón de hoy fue
muy bueno! Y su pastor dijo, pues eso todavía queda por verse. ¿Qué quiso decir el pastor? El
sermón no termina cuando el predicador dice la última palabra, sino
apenas ha empezado. Es decir, si un sermón es bueno,
entre comillas, o no, se ve solamente si la gente que lo escucha lo
aplica y se ha transformado por el Espíritu Santo. Necesitamos ser como estos y
prepararnos, estudiar la palabra con el propósito de cumplirla. Después tenemos que usarla. Aquí
vemos que Esdras iba a enseñar la palabra. Tal vez tu don no
es enseñar la palabra aquí en público, pero puedes compartirla
con cualquier otra persona que necesite también entender la
palabra de Dios. Cuando Esdras hizo todo eso,
vamos a ver todo ese estudio, los resultados fueron mixtos.
Esdras vino con este corazón preparado, listo, estaba enseñando
y todo, pero no vio un avivamiento inmediato tampoco. éstas vio
resultados mixtos. Él y también Nehemias vio mucha
persecución, conflicto interno y externo, es decir, dentro del
pueblo de Dios y también fuera del pueblo de Dios. No es fácil
cuando empezamos a hacerlo. Si empezamos a pedir a Dios Dios,
restábanos, restábanos tu iglesia, regresanos a tu camino. ¿Sabes
lo que vamos a ver primero? Más conflicto. persecución de
dentro y de fuera. Pero ellos también vieron mucha
bendición de Dios, vieron cómo Dios bendijo al remanente, bendijo
a este pequeño grupo que había regresado a su tierra. Lo mismo
va a pasar con nosotros. Si a partir de hoy decimos Dios,
es lo que necesitamos, así como restauraste tu pueblo de Israel,
restauranos Dios. ¿Qué va a requerir? ¿Esfuerzo? estudio, arrepentimiento y fuerzas
espirituales para confrontar la persecución que en verdad
vamos a sentir. Pero también vamos a ver bendición,
porque Dios siempre bendice a su pueblo, bendice al remanente. ¿Qué significa que somos el remanente?
Pues no somos la mayoría en este país. De hecho, tal vez los que
obedecen esas cosas que vamos a estudiar, y aquellos que van
a regresar a Dios, ni serán la mayoría en esa iglesia local.
Posible. Pero Dios siempre, a través de
toda la historia, ha trabajado por medio de un remanente. Pocos. Pocos. Porque no depende del
hombre. No importa de cuántos somos.
Depende de Dios. Entonces, lo que vemos en este
libro es este tema. La primera parte de Estras nos
cuenta la historia de cómo el pueblo de Israel empezó a regresar
a su tierra. Después viene Estras, después
viene Nehemias, y en los dos casos vemos que los dos ayudan
al pueblo a separarse del pecado y regresar a Dios. Lo que podemos aprender de Estras
y lo que es el tema de este libro es la fidelidad de Dios en restaurar
a su pueblo por medio de su palabra. Es el tema de Esdras. La fidelidad
de Dios en restaurar a su pueblo por medio de su palabra. Como
digo, si no aprende ninguna otra cosa, eso por lo menos, ¿ok? La fidelidad de Dios. Estamos
enfocados en Dios, en lo que Él hace. En restaurar a su pueblo,
la promesa, por medio de su palabra, el medio. la fidelidad de Dios
en restaurar su pueblo por medio de su palabra. Entonces, hermanos,
queremos ser restaurados. Dios es fiel. Dios es fiel. Lo va a hacer, pero solamente
por medio de su palabra. Vamos a terminar pensando en
algunas aplicaciones prácticas para el día de hoy. Primero,
necesitamos reconocer todo lo que Dios ha hecho por nosotros.
Eso primero, ¿no? Por eso vimos toda la historia
de Israel. Así como vemos la buena mano de Dios en toda la
historia de Israel, también la vemos en toda la historia a través
de los siglos, la vemos en nuestras vidas individuales, y la hemos
visto en nuestra iglesia local. Dios nos ha escogido desde antes
de la fundación del mundo para que seamos para el avance de
su gloria, nosotros los que primeramente esperamos en Cristo. Dios nos
rescató de nuestro pecado y miseria. Nos rescató de la esclavitud
a nuestros deseos y pecados, y nos ha dado no solamente una
nueva vida, sino también una nueva familia, con Dios como
Padre, Cristo como hermano mayor, y toda la iglesia como hermano
y hermanos en Cristo. Nos ha dado su ley, no para esclavizarnos
otra vez, sino para ayudarnos, para guiarnos, para que no estemos
perdidos, para que aprendamos cómo mostrar nuestro gran amor
para con Él. Y aunque si es un padre perfecto
y nos da todo lo que necesitamos, a veces desaparecemos y Dios
nos disciplina, pero no nos abandona, porque siempre es fiel a restaurarnos
a la comunión con Él. Entonces, es lo que vemos en
Israel, es lo que vemos en nosotros y en nuestra iglesia también.
Entonces, en primer lugar, primera aplicación, dar gracias a Dios
por lo que ha hecho. En vez de pensar, ah, qué bueno
que escogió a Abraham, qué bueno que todas las 10 plagas... Dios
también te escogió a ti? No lo mereciste. No lo mereces. Eras esclavo a tus pecados y
Dios te rescató milagrosamente. Dios te ha puesto en la tierra
prometida que ya no es física, es espiritual, es la iglesia,
es el pueblo de Dios, es el cuerpo de Cristo. Todo lo que pasó con
Israel ha pasado con nosotros, pero para nosotros mejor. Porque
es espiritual y no es físico. Cristo ya ha venido. Tenemos
más confianza, más esperanza, más base por lo que creemos. Entonces, yo quiero que cada
vez que hablamos del Antiguo Testamento, que entendamos todo eso, que
demos gracias y gloria a Dios por lo que Él ha hecho en nosotros.
En segundo lugar, necesitamos reconocer nuestra necesidad de
regresar a Dios y ser restaurados. Digo, Dios es fiel. Dios siempre
restaura su pueblo. También somos responsables. También tenemos la responsabilidad
de reconocer cuando nos alejamos de Dios, ya sea por mucho tiempo o nomás
por un instante. Necesitamos regresar a Dios y
pedir perdón perdí la restauración, confiando que es fiel y justo
para perdonar sus pecados. Hermanos, si no reconocen, si
no reconocemos que estamos en necesidad de ser restaurados,
no va a suceder. No digo que estamos todos aquí
muy lejos de Dios y sin ningún deseo de servirle. No, no digo
eso. No digo eso. al mismo tiempo. No podemos decir que hemos visto
como iglesia recientemente una gran, gran necesidad de regresar
a Dios, regresar a nuestro primer amor, regresar al gozo de nuestra
salvación y ser restaurados. Yo creo que sí. Y no creo que
sea coincidencia que estamos estudiando ese libro. Tú dices,
no, Pastor, tú escogiste ese libro para hablar de eso. No, no, no. Dios me dio la carga para que
estudiemos esos dos libros hace un año. Y en ese año, hermanos, ¿por
cuántas cosas hemos pasado? ¿Por cuántas cosas estamos pasando
todavía? Y Dios sabía. Dios sabía que
eso es exactamente el libro que necesitamos hoy, 15 de julio
2018. Para ustedes que están aquí.
Algunos de ustedes que no están aquí cada domingo. ¿Por qué están
aquí hoy? Por este mensaje. Porque necesitan ser restaurados. Necesitamos, como iglesia, ser
restaurados a Dios. Regresar a nuestro primer amor
Revisar y poner a Dios en primer lugar. Va a requerir esfuerzo. Va a requerir trabajo. Va a requerir
sacrificio. Vamos a ver, es una de esas enemias.
Mucho sacrificio, muchos problemas, muchos conflictos. Pero también Dios es fiel. Y
su buena mano está y estará sobre nosotros. Podemos confiar en
eso. Hermanos, el libro de Esther
es muy práctico. Muy práctico. Porque no solamente cuenta la
historia de Israel y sus problemas políticos y su exilio político
y cómo regresaron a la tierra. Aquí vemos la historia de un
pueblo que había retrocedido en su camino con Dios, que había
desobedecido y sufrido las consecuencias. Como nosotros retrocedemos, sufrimos
las consecuencias. Como vamos a ver, Dios siempre
restauró a su pueblo. Dios restauró a Israel, y Dios
va a restaurarnos a nosotros también. No porque somos buenos,
no porque lo merecemos, no porque siempre somos obedientes, sino
debido a Cristo. Esta confianza de la cual estoy
hablando es solamente por Cristo. Porque si como iglesia dijéramos,
queremos regresar a Dios y queremos ser restaurados por nuestras
fuerzas, pues no, no va a funcionar. Tenemos que esforzarnos, no me
malentiendan. Tenemos que sacrificar, leer
la Palabra, estar aquí en la Iglesia. Pero no dependemos de
esas cosas, hermanos. Lo hacemos, pero no dependemos
de esas cosas. Dependemos de Cristo. Nuestra
confianza es que Dios nos restaura individualmente como Iglesia
porque estamos en Cristo. Y porque Dios nos ama tanto como
ama a su Hijo. Y no, no podemos comprender eso. Es la razón por la cual nunca
nos abandona, porque no puede abandonar a su Hijo y no va a
abandonar a nosotros tampoco. Otra vez estás aquí y no necesitas
ser restaurado, sino salvado. Es decir, no necesitas regresar
a Dios. Necesitas venir a Dios por primera vez. Tal vez antes dijiste que eras
cristiano, que Dios te había salvado, y ahora te das cuenta
de que no, no hay fruto, no tengo deseo, estoy aquí a fuerza. O tal vez siempre has sido muy
honesto, no soy cristiano. Entonces, ¿qué necesitas más
que cualquier otra cosa? Pues venir a Dios por primera vez,
en arrepentimiento de tus pecados, confiando solamente en tu salvador. Y así como ningún cristiano puede
alejarse tanto de Dios, que Dios ya no le puede restaurar. Así
tampoco existe ningún pecador en el mundo que ha pecado tanto
que no puede ser salvo. No existe. Y yo puedo decir eso
con toda autoridad porque la Biblia está llena de ejemplos
de personas horribles. Personas que hicieron cosas inimaginables. Y un día, en un momento de gracia
soberana, Dios descendió para quebrantar su corazón, para enseñar
a la persona de Cristo, para brillar la luz del Evangelio
en su corazón y salvarle para siempre. Y Dios puede hacer lo
mismo para ti hoy. Puede salvarte. Puede redimirte
tus pecados. Puede rescatarte tus pecados
y tu esclavitud. Puede ser tu problema, ¿verdad?
Eres esclavo a tus pecados. Y por eso no puedes más. Por
eso no puedo dejar atrás este pecado. No puedo dejar la droga. No puedo dejar la coca. No puedo
dejar el sexo. ¡Claro! ¡Necesitas a Cristo!
Porque sin Él, tú no puedes. ¡No puedes! En ti mismo. Y por eso estás tan desesperado,
triste, perdido. Necesitas a Cristo. Él te puede
salvar. Puede salvar a cualquier persona.
Arrepiéntete hoy. Cree en Él. Confía en su gracia. Confía en su salvación. Así como Éstres animó al pueblo
de Dios a regresar a Dios y no solamente a la tierra, Nosotros
también necesitamos ser animados a regresar a Dios y no solamente
a la iglesia. Así como Él les llamó al pueblo
de Dios a regresar a la Palabra y obedecer la Palabra, también
necesitamos ser llamados a regresar a la Palabra y obedecer la Palabra.
Así como este libro anima al pueblo de Dios porque Dios obra
aún por medio de líderes paganos, necesitamos lo que necesitamos
hoy en día en nuestro país. Y así como Israel, nosotros, el remanente,
el pueblo de Dios en ese lugar, necesitamos perseverar en esperanza,
arrepentirnos en humildad y vivir en obediencia. En esta manera
Dios nos va a restaurar a sí mismo y vamos a vivir gozosos
y en obediencia a Él. Vamos a orar. Nuestro Padre, le damos muchas
gracias por tu fidelidad. A nosotros, a tus promesas. Que ya que nos has salvado por
la sangre de Cristo, nunca nos vas a abandonar. Siempre nos
vas a rescatar otra vez a ti, individualmente como iglesia.
Y por eso, Señor, te damos gracias. Porque en verdad podemos verte
toda la historia y la historia de nuestras vidas, la historia
de esta iglesia, ver tu gracia, ver tu buena mano sobre nosotros.
Ha sido muy obvio. Y te damos gracias. Y tú sabes exactamente en cuál
posición espiritual estamos ahora, individualmente y también como
iglesia. Te pedimos, Señor, que nos restaures. Señor, que restaures
a nosotros otra vez el deseo de pasar tiempo contigo. Señor,
que restaures a esta iglesia su primer amor. Que restaures
a esta iglesia sus prioridades. Que restaures a esta iglesia
su gozo. Hazlo, Señor, te pedimos. Sé fiel a tu palabra. No nos
abandones, Señor. y enséñanos qué deberíamos hacer
nosotros, cómo deberíamos esforzarnos, qué deberíamos sacrificar, qué
deberíamos cambiar, para que otra vez estemos en
esta comunión tan íntima contigo, para que otra vez esta iglesia
pueda ser una luz, para que otra vez personas puedan ser salvas
aquí, para que otra vez los niños y los jóvenes puedan ver que
la vida cristiana es real, que la quieran, Señor, lo has hecho
en el pasado, hazlo otra vez. Ten misericordia, Señor. Ten
compasión. Enséñennos, por medio de estos
libros que vamos a estudiar en tu voluntad, enséñennos exactamente
qué necesitamos. Y ayúdennos esta semana a preparar
nuestros corazones, a dedicarnos a tu ley y prepararnos nuestros
corazones a inquirir en tu ley para cumplirla. Haz tu obra,
te pedimos, Señor. En el nombre de Cristo. Amén.
Introducción al libro de Esdras
Series Estudio de Esdras
El libro de Esdras nos enseña de la fidelidad de Dios en restaurar a Su pueblo por medio de Su Palabra.
| Sermon ID | 715182211236 |
| Duration | 46:11 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ezra 7:10 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.