00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Dije, cuando empezamos a conocer
ciertas personas, queremos ser como esas personas de alguna
manera. Si uno puede mirar detrás con un endemoniado, Todo vulgar, todo inmoral, parece,
controlado por el demonio. Y llegó Cristo, y cuando conoció
a Cristo, él se vistió, estaba en su mente cabal, quería seguir
a Cristo. Su vida fue totalmente cambiada
y él llegó a ser santo, santificado por su conocimiento a Cristo.
Muchas veces miramos personas que han sido borrachos, o drogadictos,
o mujeriegos, o lo que sea, y ellos llegan a conocer a Cristo y ya
no toman, ya no hacen sus drogas, ya no son inmorales, y decimos,
¿qué es este cambio? Yo quisiera tener un cambio en
mi vida, como tú has tenido en tu vida, para ser santo, como
fue este endemoniado, Y así que conocer a Cristo nos inspira
para querer ser santos. A lo mejor miramos detrás a Job,
o a David, que tiene Job, que tiene tres supuestos amigos que
están burlándose de él, acusándole, acusándole. No sabemos si fue
por semanas o meses o cuánto tiempo estaba allí con sus acusaciones. Y al final, ¿qué dice Dios a
Job para hacer? Orar por sus amigos, como amar
a tus amigos, perdonar a tus amigos. Aunque ellos te han maltratado
por tanto tiempo, de tanta manera tan grosera, ámalos, perdónalos,
ora por ellos. Tenemos David que Saúl tiró una
lanza que a lo mejor agarró su oreja para matarle como él que
iba a ser rey. Y entonces, ¿qué pasó? Dios le
guardó, Dios le protegió. ¿Y qué hizo David? Mostró respeto
a Saúl. Perdonó a Saúl. Y hasta cuando
Saúl murió, solo lloró y escribió hasta un salmo acerca de Saúl
y Jonatán para mostrar que les amaba. ¿Cuánto les amo? ¿Cuánto
les quería Saúl y Jonatán? Y decimos, ¿cómo puedo yo ser
como Job? Como David, que la gente hasta
quiere matarme. Y a lo mejor me critica y me
habla mal y me maltrata. Y ya tengo que amarle. Mira, es posible. Me gustaría
ser como Job, como David. ¿Cómo puedo hacer eso? Hoy en
día, a lo mejor usted conoce a alguna madre que tiene esposo
bien cruel, bien malo, borracho, y a lo mejor sus hijos le maltratan
a esta madre y le blasfeman y no le quieren por nada a su madre. Pero esta madre trata de aguantar
y has de perdonar a su esposo y sus hijos y sigue adelante. Dice Bueno, mi esposo no es tan
malo solo cuando está borracho, verdad? Mis hijos son muy nobles,
aunque me critiquen, me desprecian, se aprovechan de mí. Yo, yo les
amo. Son mis hijos y son nobles, dice
la gente. Cómo puede una madre ser como
Job? ser como David, pero nos impresiona
cómo uno puede amar y perdonar a los que les maltratan. Luego
tenemos situaciones cuando miramos a Pablo, que Pablo había sido
bien pecador, hasta mataba cristianos. Y Dios le había perdonado de
todo su pecado por su sangre y por la fe que él tenía en Jesucristo. Y entonces en Timoteo Pablo dice,
yo sé a quien he creído, que es poderoso para guardarme hasta
aquel día. Y yo sé que en aquel día recibiré
la corona de vida que Dios tiene preparado para los que creen
en él y que le han amado y servido. Decimos, Pablo, ¿cómo puedes
tener tanta seguridad? Tú que habías sido tan malo,
estás tan seguro que Cristo le ha perdonado, que tú estarás
salvado, guardado y hasta recibirás una corona de vida en el cielo. ¿Cómo puedes estar seguro que
tú irás al cielo? A mí me gustaría tener esa seguridad,
que iré al cielo y que tendré un galardón del Señor. Así tenemos
con algunos, ¿verdad? Como este endemoniado, tenemos
santidad que obra el conocer a Cristo. Conoce a Cristo y le
hace más santo. Tenemos para otros, como uno
puede tener simpatía, amor, corazón de perdón por otros. ¿Cómo? Por conocer a Cristo. Y hay otros
que pueden tener seguridad, como Pablo, por conocer a Cristo. A lo mejor has conocido a una
persona con cáncer, una persona que está ya para morir, como
es un anciano posiblemente. Y entonces, no se preocupa. Y tú dices, ¿cómo no se preocupa? Bueno, yo sé, como Pablo, yo
sé a quién sirvo y yo sé que él pagó por mi pecado. Me gustaría
tener esa seguridad, que estoy calmado cuando estoy en la cara
de la muerte, cuando voy a pasar al otro lado. Esto es santidad. Esto es simpatía y esto es seguridad,
lo que abre obra conocer a Cristo. Y son los tres temas que encontramos
en 1 Juan 3. Acabamos de leer acerca de cómo
el Señor nos santifica. Nos hace más santos por conocer
a Cristo. Y si no somos santificados, si
no somos más santos, después de decir que somos cristianos,
es porque, versículo 5, no hemos conocido a Cristo. Mira, capítulo
primero de Juan 3, 5, otra vez, sabes. Usted conoce una cosa,
sabe una cosa, que él apareció, Cristo apareció para quitar nuestros
pecados. Allí Cristo dice en Lucas, he
venido para perdonar, salvar al que había sido perdido. Ustedes
saben que Cristo murió por eso, la sangre de Cristo nos limpia
de todo pecado. Él vino y nació en Belén, vivió
una vida perfecta, murió en la cruz, para un propósito, para
que la sangre de Cristo nos limpie de todo pecado. Primero de Juan
1, 7. Y entonces, sabes que no hay
pecado en Él. Así que Él vino para quitar nuestros
pecados primero y también, como no hay pecado en Él, para darnos
un ejemplo de cómo vivir y mostrar que Él tiene poder para no solo
perdonarnos, pero ayudarnos a vivir sin pecado. En Él no había pecado,
así es el único que tiene poder para ayudarme a vivir sin tanto
pecado. Y versículo 6, todo aquel que
permanece en Él No peca. Qué bonito. Ya no peco nunca,
¿verdad? ¿Qué significa eso? Bueno, hay
un cambio que Dios obra. Todo aquel que peca no le ha
visto ni le ha conocido. Será que usted no conoce al Señor
si usted hace un pecado alguna vez, ¿verdad? No, no es lo que
dice cuando lo lee detenidamente. Primero, quiero decir esto. Conocer
a personas cambiadas nos motiva para ser como ellos y eso nos
ayuda un poco a cambiar. Si yo le conozco a usted y usted
tiene ciertas cosas bonitas, eso me inspira para ser como
usted. Me motiva y me ayuda un poco para estar consciente, para
ser como usted. Una persona más buena, ¿verdad? Pero Muchas veces eso no es suficiente
para cambiarme de todo. Solo conocer a una persona generosa
me hace querer ser como ellos y trato un poco, pero nunca voy
a ser una persona generosa solo por conocer a otra persona generosa
si esa persona es un humano. Pero conocer al Señor nos cambia
como nada más. Así que conocer a personas cambiadas
nos ayuda un poco. Pero conocer a Cristo nos ayuda
completamente para ser cambiados. Conocer a Cristo hace una cosa
en nosotros que es milagrosa, misteriosa. No podemos entenderla. Una noche estamos arrepentidos
y creemos que Jesús nos va a perdonar y cambiar. Y muchas veces el
cambio es muy rápido y muchas veces comienza el cambio y empieza
a desarrollarse, pero ya nuestras vidas no son lo que eran. Somos diferentes. Empezamos a
ser cambiados de verdad por el poder divino de conocer a Jesucristo. Conocer a personas nos inspira
un poco. Conocer a Cristo nos cambia en
todo. Nueva criatura es. Las cosas
viejas pasaron y aquí todo está hecho nuevo cuando conocemos
a Cristo. ¿Por qué? Porque Cristo vino
para darnos ese poder. Cristo vino para morir por nosotros
y eso primero nos ganó perdón. Él sabe que tú mereces morir. Pero Dios muestra su amor en
que nosotros, siendo pecadores, envió a Cristo a morir en nuestro
lugar, por nosotros. Y así que Él me perdonó de todo
pecado. Si el diablo viene y dice, este
va al infierno, Cristo va a decir, pero él creyó en mí y yo pagué
por su pecado. Ya no va al infierno porque yo
pagué por su pecado. Aleluya. Amén. Luego de perdonarnos,
nos da poder para vencer los vicios del pecado. Pues la Biblia
nos dice que no solo pagó por el pecado, Pero por fe en Él
nos santificó, nos regeneró, nos hizo nacer de nuevo, ¿verdad? Y así es que puse en el boletín,
¿verdad? Dos pequeñas fotos de un bebé
antes de nacer y otro bebé después de nacer. Y nos recuerda que
no solo hace falta nacer, pero nacer de nuevo. Y entonces mi
vida está totalmente diferente. Ya quiero hacer cosas agradables
a Él que no me interesaba antes. Ya quiero ser santo. Ya aborrezco el pecado. Y dice allí en versículo 5, si
no le ha conocido, si no quiere cambiar, es porque no le ha conocido. Cuando uno le conoce, todos los
que conocen al Señor de verdad son diferentes y cambiados. Hay
muchos que dicen que son salvos y conocen al Señor en este año
político, especialmente. Hay muchos que dicen, oh, yo
soy cristiano, yo soy cristiano, ¿verdad? Pero luego siguen en
su pecado, siguen sin interés en un cambio real de su vida
para ser humildes y para de verdad ser santos, para la gloria del
Señor. No quieren confesar que han hecho
nada malo. A lo mejor humanamente son buenas
personas y gracias a Dios que saben de Dios. Pero si sus vidas
no son cambiadas espiritualmente, no hay ninguna evidencia que
conocen al Señor. Porque cuando uno conoce al Señor,
todos van a notar que hay un cambio evidente en su vida de
humildad, de arrepentimiento. ¿Pero qué significa esto? Versículo
6. Todo aquel que permanece en él,
que confía en Cristo, que descansa en Cristo para su salvación,
como una rama, permanece en la vid, en el tronco del árbol,
y entra la sabia. La rama no hace nada, solamente
permanece en la vid, y de allí viene su vida, ¿verdad? Así yo
permanezco en Cristo, confío en Él, no hago nada yo, solamente
permanezco en Él, y Él da su vida a mí, me fortalece, me ayuda
a llevar fruto. El que permanece en él dice,
no peca. ¿Cómo puede ser que uno no peca?
Bueno, leerlo como usted entiende el español perfectamente. El
griego es lo mismo como el español. Peca es un tiempo presente. No significa siempre ni una vez. Significa tiempo presente y es
continuo. No sigue pecando. No disfruta
del pecado. No, no, no sigue pecando sin
importar que peque. Este es uno que su vida está
cambiado. A lo mejor alguna vez caiga,
pero no sigue disfrutando de su caída. No sigue en el pecado. No sigue sin arrepentirse. Aquí encontramos muchas veces
que se pinta como un gato y un puerco. Un puerco cae en el barro
y es un puerco. Se queda allí. Puede quedar allí
todo el día. Se disfruta de eso. Un gato a
lo mejor tropieza, cae en el barro, pero sale cuanto antes
y se lame. Quiere limpiarse el barro. No
se siente a gusto con el barro. Así es que cuando uno no es creyente,
es como el puerco con el barro. No da excusas. Ah, no hay nada
tan malo con esto, este barro, este pecado. Pero cuando uno
es cristiano, no peca. No sigue disfrutando del barro. Se caiga, lo confiesa, se levanta,
quiere limpiarse. Y esto es la cosa. Cristo viene para salvarnos y
darnos poder para ser santificados, cambiar de corazón y aborrecer
el pecado. Y aunque estemos engañados y
tentados a veces, no peca, no sigue pecando. No significa que
nunca cae, pero no da excusas por su caída. Más bien se arrepiente
por la gloria del Señor. Y así es que el que permanece
en él tiene poder y un cambio para no seguir el pecado, no
seguir en tiempo presente un progresivo verdad de pecar. Todo aquel que peca, que sigue
pecando y no les importa, dos cosas. Primero, no le ha visto. Segundo, no le ha conocido. Nunca le ha visto. Visto es una
palabra de mirar de cerca. No es solamente no tener un vistazo,
verdad, que Cristo murió por mí, no. Es uno que no tiene interés
en estudiarlo y mirarlo de cerca, en conocerle muy bien. Si hay una persona que no me
interesa, a lo mejor la he visto alguna vez, pero no le visto
para estudiarle. No le he querido detener mi vista
y entender cómo es esa persona que le gusta, que no le gusta.
Así es una persona que no quiere conocer al Señor, no quiere estudiar,
no quiere apreciar, no quiere ser íntimo con Cristo. Esto se
demuestra en que gusta el pecado. En vez de gustar, ver a Cristo,
meditar en Cristo, conocer, estudiar a Cristo. Y así encontramos aquí
que El pecado, si domina a alguien, muestra que no ha conocido al
Señor, en el sentido de que no quiere seguir mirando de cerca
al Señor. Y entonces, cuando uno acepta
a Cristo, su vida está cambiada, porque si le conoce, Significa
que quiere estar con Él. Conocer a Cristo es amar a Cristo. Pablo dice en 2 Corintios 5,
14 y 15 allí. Antes yo conocía a Cristo. Pero
ahora que le he conocido de verdad, ya no le conozco como antes,
como de vista rápida, más bien ya quiero tener una relación
con él, le amo, le conozco con amor. Y aquí encontramos entonces
que cuando uno acepta a Cristo, quiere conocer a Cristo, ser
como Cristo y así buscar a Cristo para tener poder, para cambiar
y vivir por Cristo. Así que, no le ha visto, no le
ha estudiado de cerca, y no le ha conocido en sentido de querer
una relación personal con Cristo de esa manera. Así que tenemos
aquí a Jesús el poder para ser santo. Cuando uno conoce al Señor,
quiere ser como el Señor y el Señor le da poder y deseo de
ser santo para la gloria del Señor. Pero después de eso, como
era en el caso del endemoniado, cuando fue librado, ya quería
ser santo por la gloria del Señor, como borracho, que ya no quiere
ser borracho más, Segundo, capítulo 3, versículos 14 al 16, hay una
segunda cosa que hace el Señor en nosotros. No solo nos cambia
para querer ser santos, pero también para tener simpatía. amor, perdón de personas que
nos hayan maltratado. Primero de Juan 3, 14 al 16,
¿quiere leer conmigo? Nosotros sabemos que hemos pesado
de muerte a vida en que amamos a los hermanos, y el que no ama
a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su
hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida
eterna permanente en él. En esto hemos conocido el amor
que Él puso su vida por nosotros. También nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos. Así dice aquí que cuando sabemos
versículo 14, una cosa del Señor, y entonces dice sabemos una cosa
de homicidas, que ellos no son cristianos, entonces versículo
14 empezamos a conocer a Cristo, que Dios, que es amor. Y así
que hemos conocido el amor porque hemos conocido al Señor. Así
que cuando uno sabe o entiende que ha pasado de muerte a vida,
su vida ha sido cambiada, entonces una cosa pasa. No solo quiere
ser santo, pero quiere ser simpático. Piensa, ¿Dios me ha perdonado
a mí de tanto pecado? Yo quiero que otros disfruten
de ese perdón. Ellos me maltratan, siempre me
han maltratado. Pero ahora tengo simpatía por
ellos. Tengo amor por ellos. Siguen
maltratándome, pero yo maltraté a ellos y maltraté a Dios mismo,
¿verdad? Y si Dios me ha perdonado tanto,
entonces conociendo a Dios, conociendo el amor de Dios, Pone en mi corazón
querer amar no solo a Dios, pero amar y perdonar a otros que me
han maltratado como yo les maltraté a ellos y como yo maltraté a
Cristo, y Cristo me perdonó. El que no quiere obedecer esta
ley de amor, el que no quiere amar y perdonar a su hermano
porque es un mandato. Nuevo mandato les doy, que améis. Y amar es ser generoso con otros,
es ayudar a otros, pero mucho del amor es perdonar. Mucho del amor es perdonar. Cuando usted dice que ama a una
persona, pero no le puede perdonar, entonces no amas a esa persona. El amor es perdonar muchas veces. De tal manera amó Dios al mundo
que ha dado a su Hijo para perdonarnos y darnos vida eterna. Y el que
Dios dice ama, perdona setenta veces, siete cada día. Señor,
con lo que él me ha hecho a mí, ¿verdad? Es interesante que esto
mañana, hay algunos comentarios, una comentarista especialmente
de anoche que dice, mira, este señor Trump que le querían asesinar,
cuando se levantó no dijo, perdona, perdona, perdona, amales, amales,
amales. Él debiera haber hecho esto.
Sí, debiera haberlo hecho. Él dijo otra cosa, que lucha,
pero el hecho es que Yo no sé cómo yo reaccionaría, pero eso
es como Cristo reaccionaba cuando le crucificaban. Señor, perdónales,
no saben lo que hacen. Es cristiano, no? Algunos dicen
que el presidente Trump es cristiano. Dios es el juez, verdad? Pero
en este caso no reaccionó como cristiano, reaccionó como hombre. ¿verdad? Lo natural. Uno me está
matando, vamos a luchar, ¿verdad? El hecho es que tenemos que reconocer
que esa es una cosa que es sobrenatural. Esa es una cosa que solo Dios
puede obrar en nosotros. Que si uno me maltrata, me maltrata,
me maltrata, yo no tomo venganza de la persona. No quiero del
Antiguo Testamento cuando Zacarías, el sacerdote, fue matado por
su primo Josías, ¿verdad? Él dijo, Señor, recuerdo lo que
ha hecho. Así que en Nuevo Testamento,
Esteban y Cristo, cuando están muriendo, dice, Señor, perdónalos,
no saben lo que hacen. Así encontramos que esto es la
salvación que Dios obra en los que conocen al Señor. Muchos
de nosotros, verdad, si alguien me baleaba y yo soy nuevo creyente,
a lo mejor siendo hasta cristiano no he crecido y a lo mejor yo
voy a reaccionar, verdad, humanamente, verdad, carnalmente. Pero si
uno es un cristiano de verdad y crece en el Señor, espero que
Dios nos dé el poder, la fuerza. Como yo digo muchas veces, el
matrimonio, el secreto de un matrimonio largo es en la memoria
corta. Tan pronto como la persona me
ofende, le perdono, me olvido lo que ha hecho, no lo traigo
a mente. Así es que la misión, yo soy misionero con la misión,
y van a tener una serie de artículos y me han pedido escribir el primer
artículo de la serie porque soy el misionero más viejo de nuestros
misioneros. No más viejo, pero el que ha
sido misionero más tiempo en nuestra misión. Y entonces, Está
diciendo, escríbenos lo que usted diría a los más jóvenes de misioneros. Y una cosa que les diría es lo
que digo de matrimonio. Solo lo pondría de ministerio,
¿verdad? El que quiere tener un ministerio
largo tiene que tener una memoria corta. Le aseguro que hay personas
que me han criticado en estos 50 años de pastor, ¿verdad? Usted no lo cree porque usted
me conoce como muy bueno y que nadie me criticaría a mí, ¿verdad?
Los que han estado en la iglesia saben. La verdad, que en España,
antes de España, en Carolina del Sur, cuando comenzamos el
ministerio, antes de eso, en Georgia, cuando ayudamos a comenzar
el ministerio, tanto en la ciudad de Játiva, que es de Valencia,
tanto con el ministerio que pusimos allí en el sur de España, tanto
como aquí a través de los años, Hay personas que no aprecian
los pastores que les digan que no deben pecar, que deben vivir
santamente. Y así dice en Santiago 3, que
si quieres enseñar, entonces debes esperar el juicio, la crítica
de la gente y así la condenación de la gente. Y si uno no puede
perdonar, no tomar ofensa, no importa lo
que le digan, lo que le hagan. Si uno no puede, va a dejar el
ministerio, no va a tener un ministerio largo. Dios no le
va a usar para enseñar perdón si usted no puede perdonar. Y
esto es el secreto de un buen cristiano. Primero, santificación. Segundo, como Job, como David,
amor de los que no nos aman siempre, y perdón de los que no nos quieren
perdonar si hayamos hecho alguna cosa mala. Pero aquí cuando sabemos
que hemos pasado de muerte a vida, cuando sabemos que yo fui un
pecador tanto y Dios ya me ha cambiado a mí, ya quiero vivir
como un vivo, que significa nueva vida, amar, perdonar a otros,
¿verdad? No quiero ser como antes, de
asesinar el carácter de una persona que me critica. Y eso es lo humano. Esto es lo humano. Lo carnal. Esa persona me maltrata, pero
él, pero él. Tú no sabes cómo es él, verdad? Y quiero hablar mal de la persona
que hable mal de mí. Pero un cristiano ama. Y no quería hablar mal de personas
que hablen mal de uno. Uno ama. Busca el bienestar de
esa persona. Busca la salvación de esa persona.
Ora por la salvación de esa persona. ¿Cómo puede ser? solo si conocemos
a Cristo, quien en la cruz dijo, Padre, perdónalos, no saben lo
que hacen. Cuando uno convierte, hasta daría
su vida por otros, como este bombero anoche que literalmente
dio su vida por su esposa y sus hijas allí. Les cubrió, según
entiendo, con su cuerpo y fue matado allí. pero lo haría no solo por su
esposa y sus hijas, lo haría por su enemigo. Eso es Cristo. Romanos 5.10,
en su tiempo murió por los enemigos. Padre, no saben lo que hacen,
me crucifican, pero yo pido por su perdón y salvación. Y después de morir, uno de los
soldados en su pie dijo, este verdaderamente era el Hijo de
Dios. Encontramos que esto solo pasa
cuando nosotros hemos sido cambiados. Cuando somos nuevas criaturas
en Cristo y sabemos que las cosas viejas han pasado y todo está
hecho nuevo, y por eso conocemos a Cristo, Y dice allí en esto
le conocemos versículo que dices en esto hemos conocido el amor
en que él puso su vida por nosotros. También nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos, aun cuando nuestros hermanos
y muchas veces son hermanos. Algunos que me han criticado
más duramente en mi ministerio. Que me han hablado bastante mal.
Eran hermanos. Y tenemos que reconocer que no
tiene que ser un incrédulo, pero puede ser una mano que no ha
crecido en la fe, que come pastor asado cada domingo, ¿verdad? Cuando se convierte hasta ver
a su vida como hizo Cristo, y así como David, que arriesgó su vida
varias veces para guardar a Saúl, su amigo dijo, mire, estamos
en esta cueva, puede matar a Saúl, déjame matarle. Y dijo, no, ese
es el ungido de Dios, aunque me quiere matar a mí, vamos a
amarle y perdonarle. Y sale de allí, oh, Saúl, yo
soy tu hijo, por favor, no me trates así. No era un hijo literal,
pero así, oh, Saúl dijo, oh, David, mi hijo, tú eres más justo
que yo porque tú me perdonaste la vida. Perdóname. Cuando conocemos a Cristo es
el cambio que obra en nosotros. ¿Tienes este cambio en ti? ¿Hay
personas que tú no puedes perdonar? A lo mejor debes recordar a Cristo,
conocer a Cristo que perdonó. Y recordar lo que Cristo hizo
en ti, te cambió, para poder ser santo y para poder ser simpático,
perdonador, persona que ama. Y para terminar, versículos 18
al 22, luego en 23 realmente, un poco más, hijitos míos, No amemos de palabra o lengua,
sino de hecho y de verdad. Esto va bien con versículo 16
realmente. Pero en esto conocemos, otra
vez conocer que somos de la verdad. Y esto va junto con otra palabra
que no es conocer, pero tiene mucho que ver. Aseguraremos,
tenemos seguridad. No solo tengo santidad, no solo
tengo simpatía, pero tengo seguridad. Y aseguraremos nuestros corazones
delante de él. Pues si nuestro corazón nos reprende,
si yo siento que soy un pecador tan malo, he hecho tantas cosas,
yo no puedo ser cristiano. Seguramente sigo cayendo. Yo no estoy seguro que soy salvo
con tantas caídas que tengo. ¿Cómo puedo tener seguridad de
salvación cuando no soy tan perfecto? Bueno, cuando nuestro corazón
nos reprende, recuerda, mayor que nuestro corazón es Dios. ¿Qué dice Dios? Yo no soy mi
propio juez para condenarme al infierno. Dios es mi juez. Dios dice algo acerca de perdón
de mi pecado, de pagar por mi pecado, de no condenarme. Dios dice algo. Dios promete
perdonar por la sangre de Cristo a un hombre creyente arrepentido. Dice Dios, ¿qué promete Dios? Creen en el Señor Jesús y serás
salvo. ¿Qué significa la promesa de
Dios? Bueno, versículo 20, Él sabe todas las cosas. Esa es
una de las ocasiones que tienen que buscar en comentarios, leer
en griego. Pero aquí la palabra saber es
conocer. Así que Él conoce todas las cosas. Él no sabe lo que está en mi
corazón. Él conoce mi corazón, si soy creyente o no. Él conoce
mi vida, si soy salvo o no. Él conoce todas las cosas. Amados,
si nuestro corazón no nos reprende, Yo tengo fe que Cristo me ha
perdonado de todo pecado y ya no estoy haciendo cosas tan malas
porque él me ayuda a vivir santamente. Así que mi corazón, mi conciencia
no me reprende. Confianza tenemos en Dios. Es
buena cosa. Debes tratar de vivir siempre
con buena conciencia y con todo pecado confesado. Y ya vas a
tener más confianza. Quieres salvo. Quieres al cielo. Así que la confianza viene de
dos cosas. Versículo 22. Cualquiera cosa
que pidiéramos, la recibiremos de él. Tenemos confianza que
Dios nos oye, porque primero guardamos sus mandamientos. Primero,
el Señor me ayuda a cambiar para obedecerle, llamar y vivir santamente. Y así hay un cambio en mi vida. Y así hacemos las cosas, segundo,
que son agradables delante de él. Disfrutamos por la seguridad
por dos cosas. Primero, si mi corazón me reprende,
mayor es Dios que mi corazón, hay que tener fe en la promesa
de Dios. Y cuando yo Puedo conocer a Dios y disfrutar
que Él conoce mi corazón, aunque yo tengo dudas, yo sé lo que
promete. Y mi fe en sus promesas me da
seguridad que estoy salvo. Pero hay muchos que dicen, oh,
yo sé lo que Dios promete, yo estoy bien. Pero su vida no ha
sido cambiado. Y así dice, mira, si uno obedece,
y no solo obedece, Me gusta mucho este versículo 22. No solo obedece,
pero hace las cosas que son agradables delante de él. ¿Dice la Biblia
alguna vez que no puede ir a una cantina? No. ¿Pero eso sería agradable al
Señor? No. Por eso no vas a la cantina. No porque es un mandato, sino
porque quieres agradar al Señor. ¿Dice la Biblia que nunca puedes
bailar? No, pero hay bailes que tú sabes
que no agradan al Señor, y por eso si quieres agradar al Señor,
no lo haces. Hay muchas cosas que hacemos
porque queremos agradar al Señor, y hay cosas que evitamos porque
sabemos que no agrada al Señor. Hay personas, la Biblia no dice
que no puedo hacer esto o la otra cosa. Dice la Biblia, no
había ni marihuana ni heroína. Entonces dice la Biblia, no tomar
marihuana ni heroína. No, porque no existían. Pero
eso sería agradable al Señor, que estés borracho, que tomes
marihuana y heroína, ¿verdad? No, no sería agradable al Señor.
Así que hay muchas cosas que sabemos que no debemos hacer.
Y no necesito ni un versículo para decir esto u otra cosa más
que este versículo. Y los versículos de la conciencia. Porque yo sé en mi conciencia
que eso no es agradable al Señor. Y Romanos 2, 14, 15 dice, cuando
uno no conoce la ley, a lo mejor la Biblia dice que esto no es
malo, no es bueno, pero tú no conoces los versículos todavía.
Cuando tú no conoces la ley, dice, tu corazón, tu conciencia
te reprende. y el Espíritu Santo te convence
de pecado, que esto es malo y esto es bueno. Así que sigue la palabra
primero, el Espíritu obrando tu conciencia segundo, y vas
a saber lo que es agradable al Señor. Y muchas veces, Según
Timoteo 2, 14, 15, según Timoteo 3, 14, 15, dice, no olvidar quién
te enseñó la palabra. Como dicen en Hebreos 3, se considera
su vida. Y si tú piensas, yo sé que a
mis padres cristianos no les gustaría eso. Y yo sé que mi
pastor no me ha enseñado eso. A él no le gustaría eso. Piénsalo. Si Dios te ha dado buenos ejemplos
en tu vida, de maestros, padres, pastores, a lo mejor Dios está
obrando con ellos para hacer tu conciencia, para despertar
tu conciencia, para ayudarte a ver lo que agrade y no agrade
el Señor. Así que tu conciencia, las autoridades
que Dios pone en tu vida, y más que nada la palabra de Dios, Si la Biblia dice no, si la Biblia
dice sí, no hace lo que dice no y hace lo que dice sí. Si
la Biblia no lo dice claramente, o yo por lo menos no sé lo que
la Biblia dice, sigue tu conciencia, lo que tú sabes que agrada al
Señor, o sigue la instrucción de las autoridades, pide consulta
de cristianos. maduros en el Señor. El Señor
te ayudará. Pero aquí encontramos que tengo
seguridad de salvación primero porque yo sé lo que Dios promete
y la promesa de Dios es más grande que el sentimiento o emoción
de mi corazón. Así que yo tengo seguridad porque
Dios lo promete. Y segundo, Dios ha cambiado mi
vida y no soy perfecto. Pero ya no sigo pecando, ¿verdad? Disfrutando del pecado. Y por
esa razón, entonces, yo sé que soy salvo porque mi vida es cambiada
por la gloria del Señor. Para terminar, 23-24, este es
su mandamiento. Que creemos en el nombre del
Hijo de Dios de Jesucristo. Que nos amemos unos a otros como
Él ha mandado. Entonces, tú crees en Jesús. Primer mandamiento,
crea en Señor Jesús. Esa es prueba que eres salvo.
Si de verdad crees en Jesús y solo en Jesús, y si usted ama al Señor,
ama sus mandamientos y ama a tu prójimo, que no te trata bien,
les perdona. El que guarda sus mandamientos
muestra que permanece en Dios y muestra que Dios permanece
en él. Y en esto sabemos, aquí es otra
vez en versículo 23, 24, sabemos que él permanece en nosotros.
Esto es otra vez que la palabra saber es mejor traducido conocer,
es conozco aquí. Por eso conocemos que él permanece
en nosotros. No solo lo sé en mi cabeza, Pero
lo conozco, tengo la experiencia de comunión con Él. Yo conozco
que Él permanece en mí por el Espíritu que Él nos ha dado. Y si hay alguna duda, si uno
es bueno o malo, si soy salvo o no, ¿qué dice el Espíritu de
Dios? Primero me guía una palabra en la Biblia, una promesa para
creer, me ayuda a creerlo, me ayuda a cambiar y querer cambiar
más. Y así que yo sé que soy salvo
porque veo el Espíritu Santo guiándome a las promesas de Dios
en la Biblia y ayudándome a vivir santamente. Así tengo la Palabra,
tengo mi conciencia, tengo otros que me ayudan, y tengo el Espíritu
Santo que me dice, tú eres un hijo de Dios, hijo. Cré, la Biblia
dice, Cristo pagó por tu pecado, tú crees esto, eres salvo, y
yo he cambiado tu vida. No eres perfecto, pero no sigues
pecando, como antes, así que el Espíritu me da la ayuda para
estar confiado, asegurado. Así que por conocer a Cristo
tengo seguridad de mi salvación, tengo santidad y tengo simpatía por
otros. Tres cosas que hace el Señor
en mi vida. De pie, por favor. Nuestro padre
especial, gracias por Jesucristo, gracias por lo que él ha hecho
por nosotros, por lo que sabemos que ha hecho por nosotros. Y
en creerlo, conocemos lo que ha hecho por nosotros, por experiencia
propia. Así, Señor, pedimos que cada
persona aquí tenga el poder para amar, tener simpatía para los
que les maltratan. y amarles hasta el punto de perdonarles
de todo lo que haya pasado en sus vidas cuando otros les maltraten,
como David con Saúl. Pedimos, Señor, que nos ayude
a amar a Jesucristo y amar a nuestro prójimo. Vivir santamente para
agradar a Jesucristo. y ayúdanos a así tener seguridad,
disfrutar del gozo de estar seguros que somos salvos. Aun cuando
nuestro corazón nos reprende, empezamos a veces a dudar si
de verdad nuestras vidas son cambiadas y si de verdad tenemos
fe en Jesucristo. Si en verdad conocemos la palabra
y las promesas de la palabra y creemos las promesas, somos
salvos. y Dios es más grande que nuestro
corazón. Podemos confiar en sus promesas más que en nuestras
emociones. Así ayúdanos en esto, en el nombre
de Jesús. Amén. Terminemos entonces entonando,
pon tus ojos en Cristo para conocerle personalmente y toda tu vida
será cambiado. Lo terrenal sin valor será a
la luz del glorioso Señor. ¿Y qué de ti? ¿Tienes dudas porque
a lo mejor no eres salvo? El Señor dice, mira la palabra,
confía en la palabra, y mira si Cristo ha cambiado tu vida.
¿Cómo va a cambiar mi vida? Por hacerme más santo, amar las
cosas santas, y también por ayudarme a tener simpatía para perdonar
y amar a los que me maltratan. Tú dices, pero yo no sé. Es que yo no puedo perdonar a
esa persona. No sabes cuán malo me ha hecho.
Me ha tratado de matar un día. Si no tienes a Cristo, no puedes
perdonarle. Pero si mires a Cristo, puedes
perdonar a los que tratan de matarte. Si es lo que pasa en
tu vida. Necesitas a Cristo para eso.
¿No estás seguro? Si eres salvo, venga adelante,
déjanos orar por ustedes. Ustedes son cristianos, pero
como digo, muchos de los que me han criticado más en estos
50 años de ministerio, eran cristianos más que incrédulos. Como dice Cristo, tú, mi amigo
íntimo, dicen los salmos. Mi pariente cercano, dice, Y
así muchas veces son parientes cercanos o amigos íntimos que
vuelven en contra de nosotros. Y Dios dice, si sabes que has
pasado de muerte a vida, vas a tener poder para perdonar. Medita en Cristo, medita en el
cambio que lo brindé. Y si tú necesitas poder perdón
por haber maltratado a otros, o por no haber podido perdonar
a otros que te maltratan a ti, ¿Quieres venir para que oremos
por ti? Le invitamos si quiere oraciones.
Santidad y Seguridad
Series 1-3 Juan
Iglesia Bíblica Bautista Antioquia
| Sermon ID | 7142423806107 |
| Duration | 48:30 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 John 3 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.