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El título de mi mensaje es La
bendición en medio de la traición. La bendición en medio de la traición. Y quisiera explicar, antes de
comenzar a estudiar la palabra del Señor, por qué este título.
Si ustedes ven el capítulo 14 de Marcos, comienza en el versículo
1 y 2, diciéndonos que los principales sacerdotes y los escribas Estaban
procurando cómo prender al Señor Jesucristo con engaño y matarle. Y aquí vemos que los enemigos
del Señor Jesucristo se están preparando para prenderlo durante
la fiesta y matarlo. Pero también vemos en el versículo
número 10 y versículo 11 que uno de sus allegados, es decir,
Judas Iscariote, Está a punto de traicionarlo porque dice,
Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales
sacerdotes para entregárselo. Ellos al oír se alegraron y prometieron
darle dinero y Judas buscaba oportunidad para entregarle.
Como podemos ver, por un lado tenemos los enemigos del Señor
Jesucristo buscando cómo prenderlo para matarlo. Por otro lado,
tenemos a un amigo del Señor Jesucristo traicionándolo para
entregarlo a los líderes y matarlo. Pero en medio de todo esto ocurre
un evento donde María, la hermana de Lázaro, de acuerdo al capítulo
número 12 que leímos de Juan, en el versículo número 3, ella
toma un vaso de alabastro de perfume de nardo quiebra el vaso
y derrama el perfume sobre toda la persona de nuestro Señor Jesucristo
para ungirlo. Y uno de sus discípulos se queja
de que han desperdiciado mucho dinero, a lo cual el Señor responde,
dice, esta buena obra me ha hecho. Y en esta obra nosotros observamos,
hermanos, que el Señor Jesucristo está siendo ungido, está siendo
preparado para la muerte. Entonces, por esa razón, el título
del mensaje es una bendición o bendición en medio de la traición. Y si ustedes noten, es como si
fuera, por decirlo de esta manera, tan común como un sándwich, donde
tiene dos rebanadas de pan y tiene la carne en el centro. Entonces,
lo más importante de este pasaje no es que lo están buscando para
matar al Señor Jesucristo, no es que su enemigo lo va a traicionar,
sino lo más importante es la preparación para la muerte del
Señor Jesucristo. Porque ni los judíos iban a impedir
que el Señor Jesucristo muriera en la Pascua. Y el enemigo, el
Señor Jesucristo, el traidor, nadie iba a impedir que se levantara
porque estaba profetizado que así debía de ocurrir. Entonces
vamos a dar comienzo al estudio de esta palabra hermanos. Nuestra
porción de la escritura entonces es Marcos capítulo 14 versículos
número 1 al versículo número 11. Vamos a ver si tratamos de
cubrir esta porción de la escritura. Esta es la sexta sección más
importante en el evangelio de Marcos porque está dividido en
secciones. Y es la última de ellas y en esta porción encontramos
nosotros la persecución al Señor Jesucristo, la unción al Señor
Jesucristo, la traición del amigo al Señor Jesucristo, el arresto
al Señor Jesucristo, el juicio y la muerte por crucifixión al
Señor Jesucristo. Es un capítulo bastante largo.
Si ustedes lo observan, tiene 72 versículos. Vamos a cubrir
varias, varias porciones en esta porción de la Escritura. Y en
estos 72 versículos entramos a lo que es denominada la pasión
del Señor Jesucristo. Según Marcos, están faltando
dos días para la Pascua. Aquí hay una controversia que
se encuentra en el Evangelio de Juan. Si ustedes prestaron
atención al texto, bueno, no llegamos a esta porción. Es más,
un poco más adelante, donde dice seis días antes de la Pascua.
Y uno se hace la pregunta, son dos días o son seis días? Y hay
una respuesta. Pero no voy a dedicarme hoy a
dar la respuesta a esa pregunta, sino la próxima semana. Hoy me
quiero enfocar en el texto donde comienza la Escritura mostrándonos
aquí que entra el Señor a la semana más importante de las
fiestas judías, a la celebración más importante de todas ellas,
que era la Pascua y la celebración de los panes sin levadura. Y
en esa sección de las Escrituras hay algo que podemos apreciar
y hay una perspectiva histórica que nos provee el Evangelio de
Marcos, y no solo es histórica sino también es teológica, que
ya es mencionado previamente en este Evangelio y son varias
cosas. En primer lugar, que Jesucristo es el Hijo de Dios. Lo vimos
en el capítulo 1, versículo número 8 al 29. Capítulo 1, versículo
1, número 1. Capítulo 8, versículo 29. Vimos
los repetidos conflictos entre las autoridades y el Señor Jesucristo.
Capítulo número 3 hasta el capítulo número 12, versículo 12. Hay
tres grandes porciones donde las autoridades tienen una confrontación
con Cristo. Luego vemos el rechazo y la traición
y el abandono que sufrió por parte de aquellos que están cerca
de él. Capítulo número 3, versículo
19 y capítulo 6, versículo número 1 al 6. Después vemos la falta
de comprensión clara por parte de los discípulos del oficio
mesiánico del Señor Jesucristo. Luego vemos la venida del Hijo
del Hombre para dar su vida en rescate por muchos. Capítulo
10, versículo 45. Y vemos que toda esta narrativa
en el Evangelio de Marcos refleja el conocimiento que los judíos
y aún Marcos tenían acerca de la persona del Señor Jesucristo,
especialmente citando el Salmo 22 y citando Isaías 53, entendiendo
cómo el Señor Jesucristo da el cumplimiento de todas las profecías
del Antiguo Testamento. Pero no podemos estudiar este
pasaje sin entender un poco acerca del contexto, el cual nos ayuda
a tener una mayor claridad para entender cada porción de la Escritura.
Y en este pasaje nos encontramos en medio de los preparativos
para la fiesta de la Pascua. Los sacerdotes y los escribas
ya están preparándose para arrestar a Cristo y evitar un alboroto
durante la fiesta de la Pascua, es decir, lo quieren capturar,
encarcelar, mantener en cárcel para después ejecutarlo. Mientras
tanto, el Señor Jesucristo se va a Betania. Ahorita vamos a
saber un poco más acerca de esta ciudad. Se va a Betania a la
casa de un hombre llamado Simón, lo cual se considera como un
ex leproso, aunque el versículo dice Simón el leproso. Y aquí
hay una escena donde una mujer, que no se menciona el nombre,
pero Juan nos lo da, encontramos que ella le unge al Señor Jesucristo
con aceite, un aceite demasiado costoso. Y vemos también la entrega
de la traición de Judas. En este contexto, el aceite que
la mujer derrama sobre la cabeza del Señor Jesucristo, era un
aceite increíblemente costoso. Y alguien se podría hacer la
pregunta como se le hicieron los discípulos, o se le hizo
específicamente Judas, ¿por qué se gasta tanto dinero? ¿Por qué
se echa a perder tanto dinero en gastar este aceite tan costoso? Y hay una, no nos dice la escritura,
pero hay un principio y una aplicación en esta porción de la escritura
es que cualquier costo que nosotros incurramos en él por adorar al
Señor Jesucristo es infinitamente, es infinitamente, más bien dicho,
no es superior al valor infinito del Señor Jesucristo. O sea,
nosotros podemos sacrificarnos para adorar al Señor Jesucristo.
En esta mañana, ustedes quizás se sentían cansados. Es el primer
día de la semana. Trabajaron hasta el día de ayer,
quizás. Y llegaron aquí a este lugar y estaban cansados o no
tenían ganas de venir. Algún otro tenía un problema
en la casa y no tenía el ánimo de venir. Otros están pensando
en alguna situación que van a enfrentar en la semana y no tenían ganas
de venir. Sin embargo, Cualquier sacrificio que nosotros hagamos
para adorar al Señor Jesucristo no se compara en nada al infinito
valor del Señor Jesucristo. Y esa es básicamente la enseñanza
central en esta porción de las Escrituras. Y vamos a comenzar,
hermanos, entendiendo nuestro primer punto. Y el primer punto
es los enemigos de Cristo lo buscan para matarlo. Nuestro
segundo punto es Los amigos de Cristo están en comunión con
él para cenar y celebrar. Y en tercer lugar, el amigo de
Cristo lo traiciona. Entonces, son tres porciones
de la Escritura que vamos a estar viendo en tres puntos distintos.
El primero es los enemigos buscan matar a Jesús. El texto comienza
diciéndonos de la siguiente manera. Dos días después era la Pascua
y la fiesta de los panes sin levadura. Es importante notar
que Marcos nos dice en primer lugar, nos da un dato específico
de que dos días después vendría la Pascua y los panes sin levadura. Y esto es sumamente significativo
por cuanto la Pascua era la celebración más solemne de los judíos en
donde ellos recordaban la liberación de su esclavitud ante Egipto. Ellos eran esclavos de los egipcios
y Dios los liberó. En la ley de Moisés, nosotros
encontramos la ordenanza de la celebración de la Pascua. Les
voy a dar algunas citas bíblicas para que las anoten si gustan
anotarlas, pero no las vamos a leer. En Éxodo capítulo 12
del versículo 6 al 20, en Levítico 23, 5 al 7, en Números 28, 16
al 25, y en el Libro de Deuteronomio 16 al versículo 1 al versículo
número 8. Estas cuatro o cinco referencias
bíblicas nos hablan de la institución de la Pascua. Y si ustedes hacen
un poquito de memoria lo que ustedes ya leyeron en el Libro
de los Éxodo, El pueblo está preparándose en la noche para
escapar de la esclavitud, para ser liberados, y el Señor les
da la ordenanza de que por familia maten a un cordero y que parte
de la sangre de ese cordero lo pongan en los linteles de la
puerta. Para que cuando venga el ángel de Jehová, ángel de
la muerte de Jehová, salte esa casa. Y de hecho, ese es el... ¿Cómo se dice? Se me fue el pensamiento.
De hecho, ese es el significado de la palabra Pascua, saltar
o pasar. Por eso en inglés se llama Passover,
en lugar de Pascua, como nosotros lo conocemos. Y eso es lo que
significa, ¿no? Saltar o pasar por alto. Y lo
hacían con panes sin levadura porque no había tiempo de agregarle
la masa a la levadura. No había tiempo de darle tiempo
a la masa de que la levadura, el pan pudiera estar listo. Y cuando hace usted un pan sin
levadura, inmediatamente está listo el pan. Y por esa razón,
como no había tiempo que perder, comieron panes sin levadura.
Y por eso nos dice Marcos, dos días después era la Pascua y
la fiesta de los panes sin levadura. Esto es lo que está ocurriendo.
Y la pregunta que nos hacemos es ¿por qué nos da este dato
tan importante? Y bueno, hay algunos comentaristas
que nos ayudan a nosotros a tener un poco de más entendimiento
a los datos. Y una de las cosas que menciona
un comentarista muy importante es que este pasaje, a pesar de
que no menciona a Dios, vemos la soberanía de Dios obrando
en todos y cada uno de los eventos. Noten que ahí en el versículo
número 1 dice dos días después era la Pascua, faltan dos días
para la Pascua. Inmediatamente después dice que
los principales sacerdotes de los escribas querían prender
al señor por engaño, matarle y decían no durante la fiesta. ¿Cuál fiesta? La de la Pascua,
para que no se haga alboroto del pueblo. Ellos no querían
perder su celebración. Ellos creen que están en control
de todo, pero Marco nos dice que dos días después el Señor
Jesucristo sería ejecutado. Moriría en la cruz. Entonces
estamos hablando del día jueves. El día jueves el Señor Jesucristo
está en la casa de los amigos y está cenando. Pero vemos aquí
en primer lugar, en esos versículos, que están los enemigos del Señor
Jesucristo. Esos enemigos no son nuevos,
ya se han venido mencionando. Por toda la Escritura, como ya
lo mencioné aquí en el Evangelio de Marcos, hay tres ocasiones
donde hay tres grandes conflictos. Y estos grandes conflictos tienen
que ver con el hecho de que ellos desde el principio que el Señor
Jesucristo comenzó a predicar, ellos procuraban matarlo. O sea
que hay un odio tremendo hacia el Señor Jesucristo. Ellos no
lo toleran. No lo toleran porque Dios lo
usa para hacer estas señales, estos milagros. No lo toleran
porque Él mismo es el Hijo de Dios. No lo toleran porque el
Señor Jesucristo condena la falsa religión a la que ellos han llegado.
El Señor Jesucristo les echa en cara. Ellos les dicen, ustedes
son parte de una religión apóstata. Han apostatado de la verdadera
fe. Y el Señor Jesucristo los condene y por esta razón ellos
le odian. Dice el versículo aquí que los
principales sacerdotes y los escribas, siendo dos grupos que
en realidad no tenían comunión porque unos creían los sacerdotes, algunos de estos
eran de los saduceos y los escribas eran de los fariseos. Y no tenían
en común la doctrina de la resurrección. Unos creían en ella, otros no
creían y en realidad eran enemigos. Pero con tal de ejecutar al Señor
Jesucristo, se convirtieron en amigos. Y aquí ellos están y
quieren Prenderle, dice la escritura, por engaño y matarle. Y para
eso utilizan a Judas, como vamos a verlo más adelante. Y decían,
noten que esto es la voluntad de ellos, estos son los planes
de ellos, ellos quieren que estén en control de todo. Y ellos dicen,
no durante la fiesta de la Pascua, para que no se haga un alboroto
del pueblo. Noten que ellos tenían temor
al pueblo. Ellos saben que el pueblo conocen quién es Jesús.
Han visto las señales del Señor Jesús. Si bien no todos eran
verdaderos seguidores, pero ellos saben quién es Jesús. Y van a
considerarlo como algo 100% injusto, que ellos lo arresten o que quieran
matarlo, por cuanto ellos no estarán de acuerdo. Y dice, no
queremos que se haga un alboroto aquí en la Pascua. Esta fiesta
de la Pascua se celebraba en el año, en el día 14, en lo que
es conocido, como en el mes aproximado de Nissan, lo cual algunos dicen
que es a finales de marzo y a principios de abril. Y esta celebración
era tan conmemorativa que por todas partes usted iba a encontrar
gente celebrándola. Venían miles de personas que
estaban en el extranjero a esta celebración y según Josefo, el
historiador judío, dice que se hacían más de 250.000 sacrificios
en esta época. Imagínese tener 250.000 sacrificios
y obviamente los sacrificios variaban. Podían ser machos,
toros, podían ser machos cabrillos, podían ser corderos, podían ser
palomas, dependiendo la ofrenda de las personas. Total que esto
era básicamente una batea de sangre, había sangre por todos
lados por causa de la celebración y se conmemoraba esta fiesta
y ellos no querían que nada se interpusiera en ello. Vemos aquí
también que dice que buscan, como ya lo mencioné, buscan matarle
y buscan no hacerlo un día específico porque no quieren que nada nada
se les echa a perder. Hay algo bien importante entre
los evangelios cuando varios evangelistas narran la misma
situación. Yo quiero que vayamos nosotros
al evangelio de Juan al capítulo 11 versículo 47 al 52 donde Juan
nos dice ¿Dónde ocurrió este consejo y
qué fue lo que dijeron? Cuando se juntan los sacerdotes
y los fariseos, o sea, los principales, se reúnen para hablar de esto
y nos dice qué fue lo que dijeron. Noten ahí en Juan 11, 47 en adelante. Entonces los principales sacerdotes
y los fariseos reunieron el concilio y dijeron, ¿qué haremos? Porque
este hombre hace muchas señales. Si le dejamos así, todos creerán
en él, y vendrán los romanos y destruirán nuestro lugar santo
y nuestra nación. Entonces Caifás, uno de ellos,
su macerdote aquel año, les dijo, Vosotros no sabéis nada, ni pensáis
que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que
toda la nación perezca. Esto no lo dijo por sí mismo,
escucha esto bien, sino que como era el sumo sacerdote aquel año,
profetició que Jesús había de morir por la nación. Y no solamente
por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos
de Dios que estaban dispersos. Esto que está ocurriendo aquí
nos muestra, hermanos, Que este concilio es injusto. Ellos saben
que el Señor Jesucristo está haciendo señales. Ellos saben
que la gente va a creer en él, están creyendo en él. Pero el
temor de ellos es que los romanos vengan y destruyan el templo
y destruyan Jerusalén. No les importa la verdad de que
Jesús es verdaderamente el Mesías. Ellos lo que les importa son
su ceremonia, su religión, su posición y todas estas cosas.
Entonces, hasta este punto, vemos a los enemigos del Señor Jesucristo. En los versículos 3 al 9, vemos
a los amigos del Señor Jesús que tienen comunión con Él. Note
qué hermoso leen estos textos. Versículo 3. Prestando él en
Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa,
vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo
puro, de mucho precio, y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó
sobre su cabeza. Hasta ahí nada más. Marcos comienza
diciéndonos en dónde se encontraba el Señor Jesucristo. Y según
lo que observamos aquí, en primer lugar nos dice que está en la
ciudad de Betania. Y la primera pregunta que nos
hacemos es ¿dónde estaba Betania? Betania era una pequeña aldea
que estaba en el Monte de los Olivos más o menos a 2.5 kilómetros
de Jerusalén. O sea, estaban muy cercas, caminando
podían llegar, muy cercas de Jerusalén. Entonces, ahí está
él con amigos. Simón el leproso viene a ser
más bien un ex leproso. Es uno que el Señor Jesucristo
ya había sanado. Porque un leproso no podía tener
comunión con la gente. Un leproso tenía que caminar
por el camino y gritar que él era un leproso para que nadie
se acercara a él y estuviera en contacto con él y fuera contaminado.
Entonces tenemos a un ex leproso, un hombre que Su piel ya se le
había caído por muchas partes de su cuerpo, quizás los dedos,
la nariz, no sabemos en qué punto estaba de su lepra, pero ahora
se encuentra con una piel quizás más terza que la de un bebé,
porque había sido sanado por el Señor Jesucristo. Y vemos
que aquí en esta casa, está ahí con este ex leproso, y noten
la siguiente frase, sentado a la mesa. Allá en el Medio Oriente,
las mesas no son como nuestras mesas en casa. Son mesas pequeñas
que estaban en el centro, y las casas estaban preparadas de una
forma en la que las personas se sentaban alrededor de la mesa,
en el suelo, con unos pequeños cojines para recargarse, y comían
comida metiendo la mano en la comida, todos del mismo plato,
y era una forma muy íntima de comer, ¿no? Todo mundo comiendo
del mismo plato. Y eran momentos no solamente
de comer, sino de grandes conversaciones. Cuando alguien se sentaba en
esa mesa, se reclinaba en ella, es que la sobremesa iba a ser
larga. Iba a haber mucha, mucha comunión.
Entonces vamos aquí al Señor Jesucristo, sentado a la mesa.
Esto quiere decir que Él tenía comunión con aquello que está
sentado. No se nos dice todos los que estaban ahí, pero supongamos
que está Simón con su esposa, algunos hijos, no sé, dos, tres.
Está María quien es quien le unge y quizás había Lázaro acompañando
a su hermana, no sabemos si la otra hermana está Marta, pero
hay un grupo de personas y el grupo puede ser entre aproximadamente
7 a 12 personas, no lo sabemos, pero hay un grupo de personas
ahí. Estas personas el Señor Jesús está sentado con ellos,
Él tiene comunión verdadera con ellos. Ahora imagínense por un
momento tener al Señor Jesucristo como tu invitado después de que
el Señor Jesucristo te ha sanado. Eso tuvo que haber sido muy bello.
La gratitud que este hombre tenía era grande. La esposa, los hijos. Ese tuvo que haber sido un momento
de gran afecto para el Señor Jesucristo. Viene también por
un lado María quien lo va a ungir. María ha estado muchas veces,
Jesús ha estado muchas veces en la casa de María y se ha sentado
a los pies del Señor para escuchar la enseñanza, lo conocía, lo
amaba. Ella entendía quizás mejor que los discípulos que el Señor
Jesucristo estaba a punto de morir. Y por eso ella hace lo
que hace más adelante. Entonces vemos aquí, amados hermanos,
que está este grupo de personas. Luego dice, vino una mujer, ya
vimos que Juan 12.3 nos dice quién era, es María, y viene
con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro y de mucho precio. El alabastro era una especie de mármol de más baja calidad,
maniobrable, que se hacía unas pequeñas vasijas de este material
para poner cosas costosas. Y aquí vemos que en ese vaso
de alabastro estaba un perfume de nardo. El perfume de nardo
hasta el día de hoy existe. El nardo es una planta que viene
de la India, en donde todavía hasta el día de hoy se cultiva
esa planta y se hace perfume de nardo y es sumamente costoso. De hecho, la India exporta perfumes
desde el tiempo del Señor Jesucristo. Y esto es admirable, no increíble,
es admirable. Y Marcos nos dice en todos aquí
que es una mujer que trae este vaso de nardo puro, pero también
nos dice algo más, es de mucho precio. Un vaso de esta clase
con este perfume costaba, según los comentaristas, aproximadamente
lo de un año de salario, lo que dicen también los evangelios.
Un año de salario. Imagínense que alguien ahorra,
por decirlo de esta manera, sus ahorros de un año $10,000 dólares
y va y se compra un perfume de $10,000 dólares. ¡Qué locura,
no! Ni ganas dan de usarlo. ¿Para qué lo quieres? Para una
ocasión especial. Y Marta entiende que esta es
la ocasión especial. Y trae ese perfume tan costoso
para ungir al Señor Jesucristo. Entonces aquí lo que nosotros
vemos es que Marcos está haciendo un contraste con los enemigos
de Cristo y con el falso amigo del Señor Jesucristo, que es
el traidor, Judas. Y está mostrando que un verdadero
discípulo es aquel que alaba verdaderamente al Señor Jesucristo
sin importar el costo de su alabanza. Y un falso discípulo se va tras
las cosas de este mundo como se fue él por amor al dinero
y no le importa la vida del Señor Jesucristo. Entonces vemos aquí,
hermanos, que esto es sumamente importante. Como ya lo mencioné
hace un rato, en Juan 11, en el versículo 1 al 2, se menciona
que es María. En el evangelio de Lucas 10,
38 al 42 y Juan 11, 31 al 32, En este contexto se menciona
que el Señor ha ido a la casa de Lázaro en diferentes ocasiones. Como ya lo mencioné, el vaso
de alabastro es semejante al mármol, un perfume de mucho costo. Y bueno, hasta aquí llegamos
a este punto. ¿Pero qué es lo que ocurre en
este momento? Dice ahí, y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó
sobre su cabeza. Otro evangelio dice que se lo
derramó en sus pies y con su cabello enjugaba. Pero la pregunta
es ¿quién tiene razón de los dos? Y la respuesta es que se
lo derramó en todo su cuerpo. Desde la cabeza hasta los pies. Porque lo que está haciendo era
ungir al Señor Jesucristo. Un comentarista bíblico dice,
llena de humilde reverencia, María se acercó a Jesús con un
vaso de alabastro de perfume de nardo puro, de mucho precio,
y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.
Las acciones de ella, que sin duda sorprendieron a los demás
invitados a la cena, fue un acto inmenso de amor y de adoración
por su Señor. Y eso es realmente lo que está
ocurriendo. Está mostrando el amor que verdaderamente tiene
por Cristo y está dispuesta a dar eso tan costoso y tan valioso
que tiene por amor al Señor Jesucristo. Y aquí hay una exhortación para
cada uno de nosotros, hermanos, y es ¿Qué estamos dispuestos
a dar? ¿Qué estamos dispuestos a dejar
para seguir al Señor Jesucristo y adorarlo? Y con esto obviamente
no voy a actuar como un falso maestro diciéndoles a todos aquellos
que estén dispuestos a abandonar mil dólares, tráigalos aquí al
frente. Obviamente no vamos a malinterpretar la escritura. Cuando yo digo
¿Qué estás dispuesto a dejar? ¿Qué estás dispuesto a abandonar?
Me refiero a aquellas cosas que están estorbando tu relación
y tu comunión con el Señor Jesucristo. ¿Qué hay en nuestras vidas que
está quitando? Voy a hacer una comparación muy
sencilla. Por ejemplo, si yo les pregunto a ustedes, ¿cuántos
de ustedes oran 15 minutos por día? No tienen que levantar su
mano. Pero si uno de ustedes sabe que no ora 15 minutos por
día y luego abre su Facebook y sabe que pasa más de 15 minutos
por día, eso quiere decir que su ojo le está haciendo ocasión
de caer y por lo tanto se lo debería de sacar. No su ojo físico,
pero su Facebook. Si su mano le es ocasión de caer,
debe de cortarla y decir que se debería deshacer de su Facebook. Si usted no toma la decisión
de apartarse del Facebook y esos 15 minutos o más que utiliza
ahí, no los invierte en oración, eso quiere decir que usted no
tiene oídos para oír. Escuchando, no oye. Todo aquel
que tiene oídos para ir, escucha lo que el Espíritu de Dios dice
a la iglesia. Entonces, necesitamos de pensar,
cada uno de nosotros, si decimos ser seguidores de Cristo, necesitamos
de pensar ¿qué estoy dejando por seguir y adorar a mi Señor
Jesucristo? ¿O qué me está impidiendo de que yo adore a mi Señor y
le sirva como debo de servirlo? Y tomar una decisión en dejar
todo para servirle. Esto es un buen punto para pensar
en eso. Ahora vean en los versículos 4 al 5 la respuesta de los espectadores. Ahí estamos hablando de los discípulos
del Señor Jesucristo. Entonces tenemos 12 discípulos
más los de la casa, ya son 15, más María y Juan, ya son 17.
Entonces había aproximadamente unas 17 personas, mínimo. Y tenemos
aquí que los discípulos dicen ¿Y hubo algunos que se enojaron
dentro de sí y dijeron? Noten que ellos están enojados
dentro de ellos. Ellos están enojados, están guardando
una apariencia. Ellos no lo están verbalizando
en este momento. Están enojados dentro de sí.
Ahora, si lo dijeron posiblemente lo expresaron porque hay una
reprobación de parte del Señor Jesucristo. Y la pregunta es
¿Qué ellos hacen? ¿Para qué se ha hecho este desperdicio
de perfume? Vean, hermanos, la visión que
tenía específicamente Judas, porque la Escritura nos dice
después que es Judas. La visión que tenía Judas del Señor Jesucristo.
Para Judas, Cristo no vale. los diez mil dólares o el año
de trabajo de un trabajador. Es un desperdicio gastar esto
en el Señor Jesucristo. Para Judas no hay ningún valor.
Él no conoce la lealtad. Él no conoce la adoración. Él
no conoce el sacrificio por Cristo. Él ama el dinero. Él es un traidor. Y bien que al hacer esta pregunta
expresa lo siguiente. Dice que es un desperdicio. Sin
embargo, no lo es. Versículo 5. Y luego justifica
la maldad en su corazón diciendo, porque podía haberse vendido
por más de 300 denarios y haberse dado a los pobres. Y murmuraban, plural, contra ella. O sea, que no era sólo Judas. Estos no habían entendido lo
que ella estaba haciendo. Ellos no tenían la visión que
ella tenía de la muerte y la sepultura de Cristo. Sin embargo,
ella se está anticipando a todo esto. Todos los que están concurriendo
en esta fiesta no saben lo que está pasando ante sus ojos. Ante
los ojos de ellos es un desperdicio. Pero en realidad lo que está
ocurriendo es la preparación para la crucifixión y la muerte
del Señor Jesucristo. Cuando dice la frase aquí, algunos
de los presentes se decían indignados unos a otros, parece describir
a todos los discípulos, porque también en Mateo capítulo número
26, versículo 8, si van conmigo allá por favor hermanos, van
al evangelio de Mateo en el capítulo número 26, Nos dice ahí en el versículo
número 8, en la misma narrativa que nosotros estamos siguiendo
acá. Al ver esto, los discípulos se enojaron diciendo, ¿para qué
este desperdicio? Noten aquí, todos están diciendo
seguramente lo mismo porque el texto no lo dice. Sin embargo,
Judas, que era el tesorero de los discípulos, puede haber sido
el más ruidoso de todos ellos. Vean lo que dice en el Evangelio
de Juan. En el Evangelio de Juan, en el
capítulo número 12. Juan capítulo 12, versículos 4 al versículo
número 5. Dice el Evangelio. Y dijo uno
de sus discípulos, aquí se refiere a uno. Y se nos dice quién es. Judas Iscariote, hijo de Simón,
el que le habían de entregar. Y dice él lo siguiente. ¿Por
qué no fue este perfume vendido por 300 denarios y dado a los
pobres? Pero recuérdense que Judas es
el que trae la bolsa. Judas es el que ha estado robando
por tres años. Y la mente de él es, mira, lo
vendemos por 300, lo metemos a la bolsa, damos el 3% a los
pobres y yo me quedo con el resto. Él era un traidor. Él era un
amante del dinero. No tenía amor por el Señor Jesucristo. Por eso criticó tanto el acto
de adoración de esta mujer. Su sistema de valores era basado
en el amor al dinero. Él no conocía la lealtad ni el
amor al Señor Jesucristo. Cuanto más tenía él, era más
feliz. Y ahí lo único que le importaba,
hermanos, era el dinero. Volviendo a nuestro capítulo
14, vamos de regreso. Vean la frase que utiliza ahí,
podría haberse vendido por el salario de un año. Esto muestra
la increíble extravagancia de este sacrificio de María. Y un
comentarista bíblico dice, los críticos de la expresión extravagante
de María dijeron que el perfume podía haberse vendido y el dinero
dado a los pobles. Dar regalos a los pobles en la
víspera de la Pascua era costumbre para los judíos. Y lo que es más imposible muestra la insensibilidad
de los discípulos en comparación con el amor que María sentía
por Jesús. María está adorando al Señor
Jesucristo. María conoce quién es el Señor
Jesús. María sabe que lo que ella está sacrificando por Cristo
es de un valor inferior comparado al infinito valor del Señor Jesucristo. Ahora hermanos, veamos cómo reacciona
Cristo. ¿Qué les dice Cristo a estos
hombres? ¿Cómo les responde el Señor Jesucristo?
Versículo 6 al versículo número 9 dice, Pero Jesús dijo, Dejadla,
¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. Siempre
tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis
hacer bien, pero a mí no siempre me tendréis." Noten que aquí
ya está hablando de su muerte. Esta ha hecho lo que podía porque
se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. Cristo está
hablando con claridad de su muerte. De cierto os digo que donde quiera
que se predique este evangelio, en todo el mundo también se contará
lo que ésta ha hecho para memoria de ella. Esto es increíble hermanos,
es fabuloso. Jesús está defendiendo las acciones
de María. Está defendiéndola porque dice
el texto, déjela en paz. ¿Por qué la molestan? Hace la
pregunta. Y el Señor Jesús sigue diciendo, me ha hecho una cosa
hermosa, una buena obra. Jesús recibió, hermanos, la adoración
de María. Jesús recibió el regalo que María
le había hecho. Porque Él sabía que era un acto
desinteresado de amor, de devoción, y en un sentido un acto profético. porque estaba preparando su cuerpo
para la sepultura. Y Jesús le señala aquí a esos
hombres que la están criticando que lo que ha hecho es tener
entendimiento y discernimiento de lo que está a punto de ocurrir
mientras que cada uno de ellos, a quienes el Señor Jesucristo
ya les había anticipado su muerte, no entendían. Ella tiene ojos
espirituales para poder ver. Y toma la oportunidad para adorar
al Señor. Y el Señor les dice a ellos que
a los pobres siempre los tendrán con ellos. Y siempre están con
nosotros los pobres, ¿verdad hermanos? Siempre hay más pobres
que ricos. Y hay mucho pobre. Y Jesús aquí se preocupa también
por los pobres. No es que Él nos esté preocupando
por ellos. Le dice, van a tener oportunidades. Miren, vean el
récord del Señor Jesucristo en cuanto a los pobres. Alguien
podría decir, no, a Jesús no le importaban los pobres. Hermanos,
sí le importaban los pobres. En Mateo capítulo número 5, Él
está hablando de los pobres. En el versículo número 3, Bienaventurados
los pobres en espíritu, porque de ellos el reino de los cielos.
Ahora algunos de ustedes pueden decir, oh, ahí está hablando
de ser humilde, no está hablando de pobreza económica. Está hablando de pobres. Pobres,
es cierto. Pobres en espíritu. Aquellos
que consideran que no tienen ningún valor para entrar en el
reino de los cielos. Aquellos que se consideran a
sí mismos desvaluados, desvirtuados para entrar a la presencia de
Dios. Y bien, son una clase de pobres. En el capítulo número
6, aquí mismo en el Sermón del Monte, en los versículos número
2 al 4, dice, Cuando puedes des limosna, no hagas tocar trompeta
delante de ti, Como hacen los hipócritas en las sinagogas y
en las calles para ser alabados por los hombres desiertos, digo
que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no
sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha para que sea
tu limosna en secreto y tu padre que está en secreto te recompensará
en público. Parte de las limosnas eran para
ayudar a los pobres. Jesús está promoviendo las limosnas.
En el Evangelio de Lucas, vayan por favor adelante hermanos a
Lucas, En Lucas capítulo número 6, en el versículo número 20,
es un pasaje paralelo al que acabamos de leer. Lucas 6.20,
recuérdense que es más corto el sermón del monte acá, pero
es un pasaje que es paralelo. Lucas 6.20, donde dice, y alzando
los ojos, Hacia sus discípulos les decía, bienaventurados vosotros
los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. El Señor Jesucristo
amaba a los pobres. Versículo número 36 al 38, ahí
mismo en este capítulo 6. 36 al 38, donde nos dice, sed
pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
No juzguéis. Y no seréis juzgados, no condenéis
y no seréis condenados, perdonad y seréis perdonados. Dad, y se
os dará medida buena, apretada, remesida y rebosando, darán en
vuestro regazo. Porque con la medida con que
medís, se os volverá a medir. Él está hablando aquí del dar.
Y el dar a los pobres está incluido aquí en esta porción de la Escritura.
Entonces el Señor Jesucristo no está diciendo, no está siendo
egoísta, egocéntrico y diciendo que me den a mí lo que vale la
pena, los pobres hay que dejarlos, no. Ellos siempre van a estar
aquí. El Señor estuvo aquí una corta
temporada. Entonces cuando el texto aquí
nos dice, más bien Jesús dice que ella derramó perfume sobre
su cuerpo, lo que ella está haciendo es de antemano prepararlo para
la sepultura porque el mismo Jesús nos lo dice. Y Él está
haciendo aquí un recordatorio a sus seguidores acerca de la
crucifixión para que se pongan las pilas, que despierten, porque
parece que ellos creen que Él va a estar aquí para siempre.
Entonces la motivación del acto de María de de ungir al Señor
Jesucristo, se interpretó por el mismo Señor Jesucristo como
un acto de sacrificio, como una preparación adecuada para su
muerte y para su sepultura. El Señor Jesucristo sabe lo que
hay en el corazón de María. María tenía sus prioridades en
un correcto orden cuando los discípulos no, porque la mayoría
de ellos se quejan. Entonces, a diferencia de los
doce que procedieron de una manera inconstante, de una manera gruñona,
María parece tener un entendimiento correcto de la muerte del Señor
Jesucristo. En consecuencia, hermanos, Él
le dijo a ella, Esta ha hecho lo que podía. porque se ha anticipado
a ungir mi cuerpo para la sepultura". Aunque María no lo sabía exactamente,
ella está actuando bajo la voluntad de Dios. Ahora hermanos, hemos
llegado a un punto donde ya se ungió el cuerpo del Señor Jesucristo.
Donde el Señor Jesucristo está entre amigos, gozando la comunión,
siendo adorado por quien él verdaderamente es, pero con una visión puesta
en el futuro, en lo que va a ocurrir en la Pascua, en esos próximos
días. Mientras tanto, uno de los que
estaban ahí comiendo está fraguando, cavilando en su corazón qué es
lo que va a hacer contra el Señor. Y en los versículos número 10
al 11 encontramos un récord sumamente triste. Aquí Judas ofrece entregar
a Jesús. Nota lo que dicen los dos versículos.
Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales
sacerdotes para entregárselo. Ellos, al oír esto, se alegraron. Y prometieron darle dinero. Y
Judas buscaba la oportunidad para entregarle. Noten ahí el
verbo buscar. Esto está en su corazón en todo
momento. Él está buscando la hora en que
lo tiene que entregar. Motivado por el amor al dinero. El dinero era para Judas su motor. Era lo que lo movilizaba. El
dinero era para Judas lo que es la gasolina para los carros.
El dinero era para Judas lo que viene siendo el aceite para el
motor o el aceite para la transmisión. Las ruedas que lo están haciendo
rodar. Es lo que lo mueve, lo que lo
empuja. Y la pregunta, hermanos, que nosotros nos debemos hacer
es ¿Qué nos empuja a nosotros en esta mañana? ¿Qué nos mueve
a nosotros? Obviamente no estoy diciendo
que ninguno es traidor como Judas, pero la pregunta es ¿Nos mueven las cosas de este
mundo? ¿O nos está moviendo el Señor? ¿Qué te está moviendo?
¿Qué te está moviendo en esta mañana? Estás guiando tu vida
a un punto, a un curso donde tú vas a llegar, que tú quieres
llegar. Si dices, si Dios quiere, si
Dios me permite a mí llegar a los 75 años, ahí es donde yo quiero
estar, ahí para servirlo de esta manera y empezar a pensar en
la culminación de mi vida. ¿Hacia dónde voy? Porque sé que
vamos a morir. ¿Pero qué es lo que te mueve
para llegar hasta ese punto? ¿O estás siendo de la clase de
personas que no tienen ninguna dirección? ¿Por qué? Porque este
mundo te está moviendo. Estás preocupado por las nuevas
leyes de California. Entraron nuevas leyes en ustedes,
¿verdad hermanos? Hay nuevas leyes. Alguien me dijo el día
de ayer que había una ley nueva que que todos los lugares que
rentan como salones para reuniones, ahora te tienen que decir el
costo total, impuestos, propinas, todo. Antes te lo podían guardar.
Bueno, un montón de leyes que causan a esta persona felicidad.
Yo no tengo planes jamás de rentar nada en mi vida. Nunca he rentado
nada. Me refiero a un lugar para ceremonias. Lo que les quiero decir, hermanos,
obviamente no estoy diciendo que no me importa, no estoy diciendo
que el que lo ha hecho es un pecador. No, no dije nada de
eso. Tiene el dinero para hacerlo
y tiene la voluntad y deseo de hacerlo, hágalo. Lo que les quiero
decir, hermanos, es que ningún evento de nuestra vida, ninguna
acción de nuestra vida tiene que ser suprema sobre la visión
que tenemos de Cristo. O sea, ¿hacia dónde quieres apuntar
con tu vida en Cristo? ¿Tienes hijos pequeños? ¿Hacia
dónde quieres ver a tus hijos cuando crezcan en Cristo? Cada
quien tiene que pensar. Hoy es el día para que usted
y yo pensemos en eso. Vamos a decir, yo sé que ustedes no pueden pensar
exactamente la manera que yo pienso que yo soy pastor. Yo
estoy pensando en mi vida. ¿Dónde quiero estar? ¿Qué pienso
hacer? ¿Si tengo vida? ¿Cómo quisiera servir? Pero mi
punto es que cada uno de ustedes tiene que apuntar a que sobre
todas las cosas que está haciendo en su vida, tiene que pensar
dónde quiere estar en su relación con el Señor Jesucristo, si le
permite vivir. Crecer más en esta área de mi
vida. Si lucha con el amor al dinero, llegar a un punto en
el que sea libre del amor al dinero. Si lucha con cualquier
pecado, rogar al Señor, hazme libre de este deseo que me mata,
este deseo que me jala. Tú conoces, Señor, mi vida mejor
que nadie. Pensar en estas cosas, hermanos.
Pensar en esto. Dice ahí el versículo que Él
sugirió hacerlo. Y esto sugirió hacerlo a espaldas
de los discípulos, obviamente. Y esto evitaría cumplir con el
deseo de los sacerdotes, porque también ellos quieren hacerlo
a escondidas. No quieren que nadie sepa. Quieren que nadie
sepa para no causar un disturbio entre el pueblo. Él sugiere hacerlo
y ellos le dan la bienvenida a la propuesta. Noten con qué
gusto lo reciben. Dice, ellos al oírlo se alegraron. ¿Cómo se siente usted cuando
está con una noticia que le alegra? Hermoso, ¿no? ¿No ha sentido que hasta la presión
se baja cuando uno está tranquilo, relajado? Nosotros ayer vimos
a nuestro nieto y yo me puse a jugar con él. Y cuando yo estoy
con mi nieto, yo no sé por qué hasta las palpitaciones se me
bajan a 75, hermanos. tranquilo, relajado, se me quitan las preocupaciones,
me regocijo. Pero esos tienen un gozo, hermanos,
que no es un gozo fundamentado en aquello que verdaderamente
trae placer. Es un gozo fundamentado en el error, en la ira a aquel
que deberían de amar y someterse a él. Y es un gozo que los va
a destruir. Y los va y los destruyó. Ahora
noten ahí hermanos que ellos le reciben con gran alegría.
El ofrecimiento les parece muy bien. Ellos nunca se habían atrevido
a solicitar a Judas que lo traicionara. Pero ellos dicen, oye esto cayó
del cielo. Nos cayó del cielo, mira. Nadie lo buscó y él solo
vino. Y le ofrecen 30 monedas de plata
como si no conocieran la escritura. ¿Se dan cuenta hermanos? ¿Qué
dice la profecía? Por 30 monedas de plata, ¿qué
no son estos los expertos de la ley? Los escribas que conocen
la ley y ellos mismos están haciendo el cumplimiento de la ley. ¿Se
ocupa ser muy tonto para esto? Bueno, ellos están embrutecidos
por el pecado. Ellos están ofreciendo una cantidad de dinero que va
a hacer que la profecía se cumpla al pie de la letra. Pero ellos
están tan ciegos que no lo pueden ver. Y eso es lo que hace el
odio, hermanos. El odio nos ciega y no nos deja
ver. Ellos están cegados. Y lo dice el versículo que ya
lo mencioné, pero quiero mencionarlo otra vez, donde habla que Judas
buscaba. O sea, Judas está buscando la
mejor oportunidad. Está buscando un momento quieto
donde nadie se interponga. Él está buscando entregarlo.
Y para ello nos dice la escritura que lleva una custodia de soldados
y escoge el momento más sagrado para el Señor Jesucristo donde
está terminando la comunión, la oración, en el monte donde
no hay nadie, donde está lejos, está alejado y busca un momento
para entregarlo. Lo besa, lo entrega y cumple
con la voluntad de los hombres y no la voluntad de Dios. La
voluntad de los hombres era Hay que hacerlo en secreto, que nadie
lo sepa, para no causar un alboroto en el pueblo. Y mis amados hermanos,
nosotros en esta vida vivimos haciendo la voluntad de los hombres
o la voluntad de Dios. Solo hay dos voluntades a las
que nos sometemos. O nos sometemos a los hombres o nos sometemos
a Dios. Y cada uno de nosotros tiene
que pensar qué va a hacer con su vida. Cada día debemos de
pensar eso. Cada vez que vemos la Escritura
y una porción de la Escritura, Que nos está costando trabajo
obedecerla. Porque a todos hay porciones
de la Escritura, amados hermanos, que nos cuesta obedecerla. Que
casi quisiéramos saltarla, no quisiéramos detenernos a leerla.
Nos cuesta, debemos decir, Señor, debo de obedecer, sé que debo
de hacerlo. No tengo deseo de obedecer esta porción de tu palabra.
Ayúdame en mi falta de deseo. Produce en mí el deseo de hacerlo.
Porque si no me someto a la voluntad de Dios, me voy a someter a la
voluntad del pecado. a la voluntad de los hombres,
la cual al final terminará destruyéndome. Ahora, quiero hacer una pregunta
para pensar un poco en este pasaje. ¿Por qué ofreció Judas traicionar
al Señor Jesucristo? ¿Por qué? La respuesta más rápida
es que estaba profetizado, ¿no? Y vemos a Judas como un títere,
como una marioneta que está siendo manejada No hermanos, la Biblia
habla de la soberanía de Dios donde Él hace lo que le place,
pero también la Biblia habla de la responsabilidad del hombre.
Judas tiene cierta responsabilidad, perdón, Judas tiene 100% responsabilidad
en lo que está haciendo. Él de su voluntad, él de la maldad
de su pecado, está haciendo lo que va a hacer. Y por eso el
versículo, cuando vemos ahí y hacemos la pregunta, algunos dicen lo
siguiente, escuche esto. Judas que era el único miembro
no galileo de los doce, fue el único que respondió a la indagación
que hicieron los oficiales en Juan 11.57. O sea, lo entregó
por racista. No, eso no es cierto. Segunda,
él se sentía desilusionado porque Jesús no había logrado establecer
su reino político y su esperanza de obtener ganancias materiales
parecían desvanecerse. No creo que tampoco es ese. Tercero,
su amor por el dinero lo empujó a quedarse con algo para sí mismo. En cualquiera de los casos, llegó
a caer bajo el control satánico. Y eso es, hermanos. Él amaba el dinero. Y el amor
al dinero lo traspasó con muchos males. La Escritura nos dice
en 1 Timoteo 6 que el amor al dinero es la raíz de todos los
males y que muchos son traspasados con ellos. Y eso es lo que le ocurre a él.
Y el Señor conociendo y moviéndolo, el mismo Señor, Dios soberano,
mueve a Judas a hacer lo que la mano de Dios está dispuesta
a hacer. Sin embargo, Dios no es el autor
del pecado. Entonces encontramos esto. Ahora hermanos, quiero
terminar. Creo que los hermanos ya están
afuera, ¿verdad? Los hermanos chinitos para la cena. Vamos
a terminar. Terminamos con esto. ¿Cuál es el significado teológico
que hay en este pasaje? ¿Qué es lo que vemos aquí? Bueno,
hay varias implicaciones teológicas que son profundas en este pasaje.
En primer lugar, revela la humanidad del Señor Jesucristo, porque
su muerte es inminente. O sea, cuando vemos en la Escritura
que Jesucristo fue crucificado y murió, fue repultado, revela
la humanidad del Señor Jesús. Él es 100% Dios, pero 100% hombre.
En segundo lugar, demuestra el amor sacrificial y la devoción
de esta mujer, de una discípula del Señor Jesucristo. Donde ella,
por decirlo de esta manera, como el Señor Jesús lo dijo, presagió
su muerte del Señor Jesucristo. Y actuando en ese presagio, ella
va y lo unge con aceite. Y el aceite, la tercera verdad
que encontramos es que el aceite, el alto costo del aceite, muestra la convicción del alto
costo de la oración al Señor Jesucristo. Porque el Señor Jesucristo
dice, si alguno quiere venir en pos de mí, niegues a sí mismo,
tome su cruz y sígame. Y por último, destaca algo que
es importante, que poco se habla. Destaca el papel de las mujeres
en la difusión del Evangelio, ya que el Señor Jesucristo afirmó,
escuchen esto hermanos, que dondequiera que se predique el Evangelio,
también se acordará su acto de ungirlo. Esto es tremendo. Y
dicen que el Evangelio es en contra de la mujer. No, no es
en contra de la mujer. Es pro mujer, es pro hombre,
es pro discípulos. No excluye a nadie. Ahora, a
reflexionar en este pasaje debemos preguntarnos varias cosas. Primero,
¿cómo podemos derramar nuestras vidas de manera extravagante
por el Señor Jesucristo? Usted piensa en esta mañana,
¿cómo puede derramar su vida el Señor Jesucristo? ¿Cuánto tiene de vida por delante?
¿Qué está pensando hacer con esa vida que le queda por delante? ¿Ha pensado en el campo misionero?
¿Ha pensado en dedicarse al ministerio? ¿Ha pensado en prepararse más
para servir en la enseñanza, en la iglesia, en algún área
de la enseñanza? O sea, ¿dónde va a dedicar su vida? ¿Está dispuesto
a ofrecer todo lo que tiene aunque a los demás les parezca un desperdicio
para mostrar nuestro amor y devoción a Cristo? Conozco a un joven
que estudió medicina y se graduó de medicina. Inmediatamente se
fue al seminario y se acaba de graduar del seminario para irse
a trabajar con los náhuatl. Y la pregunta que uno se hace
es, ¿estudió medicina? tan costosa que es la carrera
de medicina, un título de medicina, y luego después hice estudiar
tres años para ser pastor, estudiar teología, y ahora se va a ir
con los navajos? Alguien puede decir. ¿Y qué va
a hacer entre los navajos? Son dos cosas que van a hacer
entre los navajos. Él es navajo. Va a abrir una clínica y va a
plantar una iglesia. Las dos cosas. Hacer servicio
comunitario con los navajos. Y alguien puede decir, pero tan
costosa que es la carrera, que no era mejor que te hubieras
quedado en la gran ciudad para que hagas mucho dinero con tu
carrera? Y si, sirve a la iglesia y en lo que puedas, pero haz
dinero. Algunos les parecerá una locura,
pero para él no es locura. Hermanos, cada uno de nosotros
debe recordar el sacrificio supremo que el Señor Jesucristo hizo
y cada uno de nosotros debe sacrificarse por el Señor Jesucristo, quien
nos amó y dio su vida por nosotros. Amén, hermanos. Vamos a orar,
hermano, los invito a orar. Padre, te damos muchas gracias
por tu palabra y por el ejemplo del amor sacrificial demostrado
por María, esta mujer que ungió a nuestro Señor Jesucristo con
este aceite costoso. Ayúdanos, Señor, a seguir el
ejemplo que ella ha puesto en esta porción de la Escritura.
para que cada uno de nosotros derrame sus vidas en servicio
y en oración a ti. Así como Jesús derramó su vida
por nosotros en la cruz, que cada uno de nosotros demos lo
máximo que podemos dar para servirte y morir por ti. Ayúdanos a vivir
nuestras vidas para ti. Ayúdanos a ser un reflejo de
tu amor y tu gracia en este mundo. En este mundo que va tras todas
las cosas que el mundo ofrece y se olvida de ti, ayúdanos Señor
a enfocarnos en ti y a servirte a ti de la mejor manera posible. Estas cosas las oramos y las
pedimos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
La Bendicion En Medio de la Traición
Series Marcos
| Sermon ID | 71024828454573 |
| Duration | 59:22 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 14:1-11 |
| Language | Spanish |
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