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el que la puede dar señor pero
se que tiene el poder para consolar para ayudar para soportar padre
rogamos por la manera como tú quieres proveer señor por el
amor de las hermanas ahora señor que fluya que la gracia que tú
has puesto en ella señor fluya para fortalecerles para sostenerlas
ahora en este tiempo y por nosotros como iglesia señor que sigamos
poniendo nuestra mirada en ti, Cristo Jesús, nuestro Señor,
nuestro Redentor, nuestro Rey y Señor, el que murió en la cruz,
el que pagó por nuestros pecados, el que sufrió hasta la muerte
amándonos, en quien podemos, Señor, encontrar esperanza, consuelo
y fortaleza en todo tiempo, Señor. Padre, gracias. Gracias, Señor,
porque Tú estás aquí en medio de nosotros. Y gracias, Señor,
porque podemos acudir a Ti. Padre, gracias, porque sabemos
que Tú estás escuchando, que Tú estás obrando, Señor. Tú eres
Dios. Tú eres maravilloso, Señor. Tú
eres Rey Todopoderoso. Tú eres Dios de consolación,
como dice el apóstol Pablo en 2 Corintios 1, Señor. Eres el
Dios de toda consolación, Señor. Lo creemos, Padre. Sabemos que
así es, Señor. Y decidimos refugiarnos en Ti
y meternos bajo la sombra de Tus alas, Señor. Continuar esperando
en Ti, Señor, sabiendo que Tú estás obrando, Padre. Gracias,
Señor, en el nombre de Jesucristo. Amén y Amén. Hay varias hermanas
que van a estar pendientes de atenderlas a ellas. Vamos a tratar de concentrarnos
en la palabra del Señor, no porque queramos ignorar lo que está
sucediendo, pero necesitamos seguirnos fortaleciendo en la
palabra. Ahí va a estar la atención a ellas. Dios es bueno. Dios es bueno
y para siempre es su misericordia. El texto que hemos estado estudiando
ha sido Romanos capítulo 12, pero decidí hacer una pausa el
día de hoy y he preparado un mensaje en general acerca de
los dones porque me doy cuenta que hay la necesidad de conocer
mejor este tema. para entonces fluir con los dones. Obviamente, aunque no tuviéramos
este estudio, igual el Espíritu Santo es poderoso para orar,
pero yo creo que necesitamos la instrucción de la palabra
y obviamente son los dones los que están fluyendo ahora para
sostener a nuestra hermana y a la hermana de ella en este tiempo
de tanta dificultad. El título de este mensaje, los
dones del espíritu, una explicación práctica. Van a ser varias escrituras
las que vamos a estar usando. Pero a modo de introducción,
el apóstol Pablo habla a la iglesia de Corintio y les dice lo siguiente. En cuanto a los dones espirituales,
no quiero hermanos que sean ignorantes. Piense en esto. El apóstol Pablo
escribió estas palabras en el siglo primero, más o menos en
el año sesenta, por allá. Y esta iglesia, en el tiempo
que se estableció allí en el primer siglo, esta iglesia tiene
la experiencia del poder de Dios de una manera que nosotros no
conocemos. Tuvieron la oportunidad de ver
milagros, prodigios, escuchar creyentes hablando en idiomas
desconocidos, fueron expuestos a profecías y además eran recipientes
de dos cartas inspiradas por el Espíritu Santo. Y cuando miramos
esto, esta iglesia de Corintio, es sorprendente el privilegio
que ellos tenían y es sorprendente que Pablo esté diciéndole estas
palabras precisamente a esa iglesia que tenía tales recursos. No
quiero que sean ignorantes de los dones espirituales, les dice.
Ahora, si pensamos en la iglesia de hoy, ¿qué será de la iglesia
de hoy, dos mil años después, en cuanto al conocimiento de
los dones? Nosotros nunca hemos recibido una carta inspirada
por el Espíritu Santo que diga Primera de Iglesia del Valle
Central, como dice Primera de Corintios o Segunda de Corintios,
no tenemos tal cosa. No hemos visto muertos siendo
resucitados, no hemos visto lo que ellos vieron. Es diferente
nuestra experiencia en un sentido, pero los dones del espíritu siguen
siendo los mismos y necesitamos conocerlos. El Espíritu Santo,
Dios el Espíritu Santo, es el mismo que obró con la iglesia
de Corintios y el mismo que obra con nosotros el día de hoy. Comparados
con esa iglesia, hermanos, yo creo que nosotros nos encontramos
en pañales. Y si ellos necesitaban salir de la ignorancia en cuanto
a los dones, ¿cuánto más nosotros y toda la iglesia de hoy en día?
Y esto es crucial, esta introducción para nosotros pensar lo que la
palabra dice acerca de los dones a la iglesia de Corinto. Mi enfoque
no es precisamente la Iglesia de Corinto. Voy a usar varios
textos. Pero la Iglesia de Corinto es
esencial para entender los dones y es esencial entender algo antes
de que entremos en el mismo tema y es que la Iglesia de Corinto
no tenía autoridad para definir los dones. Pablo la tenía. La
iglesia de Corintios estaba usando mal el regalo que Dios les había
dado a ellos y Pablo escribe la carta de primera de Corintios
para regañar a la iglesia de Corintios. Es más, no era un
regaño, era un regañazo lo que está sucediendo allí. Pablo usa
en esa carta, usa el sarcasmo, usa la exhortación, usa varias
maneras de escribir para corregir el error que está sucediendo
adentro de esa iglesia precisamente por los dones. En nuestro caso,
yo creo que es el caso opuesto. En nuestro caso, pudiéramos decir,
es la ignorancia de los dones, voy a regresar a ellos, por usarlos
mal, nosotros la ignorancia de los dones por no usarlos. Y necesitamos
no ser ignorantes de los dones. Necesitamos conocer más acerca
de los dones. Entonces vamos a contestar cinco
preguntas que nos ayudarán a conocer los dones del Espíritu Santo.
La primera es, ¿cómo uso mis dones? La segunda es, ¿con quién
uso mis dones? La tercera, ¿puedo procurar otros
dones mejores? La cuarta, ¿están vigentes todos
los dones? Y la quinta, ¿puedo saber cuáles
son mis dones? Y esto debe prepararnos. para
tener mayor libertad para fluir con los dones del Espíritu Santo
y participar de esta obra majestuosa que Dios está haciendo de edificar
a su iglesia. Cada uno tomamos parte de esto. Entonces, vamos con el primer
punto. ¿Cómo uso mis dones? Esa es la pregunta. Mi hermano
Manuel compartió ahora cuando estaban dando los anuncios, todos
hemos recibido los dones, lo hemos estado estudiando también,
si usted es cristiano se tiene dones. ¿Por qué? Porque cuando
Ud. fue salvo, el Espíritu Santo
lo bautizó en el cuerpo de Cristo. El bautismo del Espíritu es ese
momento de la salvación. Cuando el Espíritu lo toma Ud.
y lo pone en el cuerpo de Cristo. Bautismo significa sumergir,
estar completamente rodeado de un líquido o de una materia.
Ud. fue puesto en el cuerpo de Cristo. Ese es el bautismo del
Espíritu Santo. Entonces vino a ser un miembro
con otros miembros que forman parte del cuerpo de Cristo. Entonces
sale la pregunta, ¿cómo uso mis dones? Cada creyente tiene una
combinación de dones que ya recibió en el momento de la salvación. Quiere decir que cada creyente
está completo y completamente equipado para servir en una capacidad
sobrenatural para edificar el cuerpo de Cristo. Un ejemplo
de esto, de este equipamiento, lo pudiéramos encontrar. No vamos
a ir ahí, solo lo voy a mencionar. Hechos capítulo 6 dice la palabra
que los apóstoles propusieron a la congregación que eligieran
siete hombres entre ellos, pero los califica de la siguiente
manera, dice, hombres de buena reputación, llenos del Espíritu
Santo y de sabiduría a quien podamos encargar esta tarea.
Quiere decir que la iglesia es servida por gente que está llena
del Espíritu. Y quienes están llenos del Espíritu
son los que sirven a la iglesia. Cada creyente tiene al Espíritu
Santo. Es decir, son personas nacidas
de nuevo, nuevas criaturas, llenos de la presencia de Dios. Pero
aunque ya tienen los dones de Dios, los que Dios quiso que
cada uno tuviera, hay una necesidad que nos lleva a esta pregunta.
¿Cómo se usan los dones? La necesidad de desarrollar los
dones para usarlos correctamente. La iglesia de Corintio había
desarrollado esos dones para usarlos mal. La iglesia del Valle
Central tiene que desarrollar esos dones para usarlos bien,
sabiendo la verdad acerca de los dones desde las escrituras. no llegamos a nuestra propia
conclusión, por favor tenga eso en cuenta, yo les suplico, no
llegue a su propia conclusión en cuanto a los dones, no llegue
a su propia conclusión, llegue a la conclusión que la palabra
le da acerca de los dones. Está allí donde tenemos que llegar,
eso es lo que Pablo le está diciendo allá a los corintios. Entonces,
usted cuando fue salvo, de repente estaba completamente transformado
en una nueva criatura y ahora necesita aprender qué hacer con
ese cambio que sucedió en su vida. ¿Cómo va a caminar con
esta nueva capacidad que ha recibido? Un ejemplo de esto lo encontramos
porque estamos hablando de cómo uso los dones, es ejercitándose
en los dones. Hechos dieciocho veintiocho. Miremos allí en el libro de los
Hechos dieciocho veintiocho. Allí habla de Apolos, Priscila
y Aquila. Apolos está enseñando en Éfeso
y dice la palabra que Apolos está exhortando allí en la sinagoga
la palabra del Señor. Pero en el verso veintiocho dice No, leamoslo desde el verso 24
para ver su contexto. Llegó entonces a Éfeso un judío
que se llamaba Apolos, natural de Alejandría, hombre elocuente
y que era poderoso en las Escrituras. Éste había sido instruido en
el camino del Señor y siendo ferviente de espíritu, hablaba
y enseñaba con exactitud las cosas referentes a Jesús, aunque
sólo conocía el bautismo de Juan. Aquí es donde hay una necesidad
en él. Verso 26, comenzó a hablar abiertamente
en la sinagoga, pero cuando Priscila y Aquila lo oyeron, lo llevaron
aparte y le explicaron con mayor exactitud el camino de Dios.
¿Qué necesitaba él? Mayor instrucción para seguir
practicando lo que él ya sabía, porque estaba enseñando, pero
no estaba enseñando completamente bien. Cuando Apolos quiso pasar
a Acaya, los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos
que lo recibieran. Cuando llegó, ayudó mucho a los
que por la gracia habían creído, porque refutaba vigorosamente
en público a los judíos, demostrando por las escrituras que Jesús
era el Cristo. Y esto sucede después de que
recibe la instrucción de Priscila y Aquila, lo llaman aparte. Usted
tiene dones. Usted tiene una capacidad sobrenatural
que Dios le ha dado. Pero hay personas que Dios va
a usar para instruirle cómo usarlos mejor. ¿Cómo va a funcionar eso?
¿Se inscribe en una clase y entonces vamos a enseñar? No. Se relaciona
con los hermanos de la iglesia. Aprende de los hermanos de la
iglesia. Sirve a los hermanos en la iglesia. Y el Espíritu
Santo le va a guiar a usted cómo necesita usar esos dones y cómo
ejercitarlos para perfeccionarse en la labor de edificar el cuerpo
de Cristo. creyente, entonces sabemos que
ha sido equipado, esto es seguro, el Espíritu Santo ha hecho un
equipamiento pleno, esto es confirmado, es un equipamiento completo para
servir a la iglesia, para todos los creyentes, por eso no existe
un miembro inactivo en el cuerpo de Cristo, eso es falso, no hay
un miembro inactivo, no hay un miembro que no sirva, no hay
tal cosa, en la Biblia no existe. equipado completamente, por eso
es que no es un asunto individualista tampoco el haber recibido esos
dones. No es como cuando presentan en
las películas de los superhéroes que de repente les pica un animal
y resulta que tienen algunos poderes, es algo secreto y secretamente
empiezan a desarrollarlo y es algo enfocado en él, él es el
héroe, él es el que recibe la gloria, él es el que tiene todos
sus poderes. El creyente no es así, El creyente
recibió todo ese poder sobrenatural por los dones del Espíritu Santo,
pero lo recibió como parte del Cuerpo de Cristo, no como individuo
para él mismo, sino para el Cuerpo de Cristo. Pablo dice en Romanos
12, no tengan un concepto que no es apropiado de ustedes mismos,
sino uno que es conforme en su relación con el Cuerpo de Cristo.
Es decir, su valor y su identidad vienen de la relación que usted
tiene con el Cuerpo de Cristo. Entonces, los dones no son algo
secreto en usted, es algo público, es algo abierto, es algo visible
y el Espíritu Santo quiere que se manifiesten esos dones en
la manera como usted sirve con otros creyentes donde Dios le
ha llamado a servir. Usted necesita de esos creyentes
y ellos de usted para poner esos dones al servicio de los hermanos.
Entonces, ese entrenamiento que usted necesita para que use más
los dones, Dios se lo da a través de la relación, de la manera
como usted crece en su relación con los demás hermanos en la
fe. Y esto nos lleva a pensar en
un proceso de disipulado, disipulado. La Gran Comisión dice, cuando
hablamos de lotones no nos podemos alejar para nada de lo que la
Palabra nos habla como Iglesia. Cuando el Señor de Jesucristo
da la Gran Comisión dice vayan y hagan discípulos enseñándoles
a obedecer después del bautismo en el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo enseñándoles a obedecer todo lo que yo les he enseñado.
Entonces, ¿cuál es lo que va a enseñar un discípulo a otro
discípulo? A obedecer al Señor y en ese
proceso va a aprender a usar los dones. Por ejemplo, digamos,
yo sé que mi hijo Benjamín toca el violín, pero si yo quiero
que él perfeccione esa habilidad del violín, voy a comprarme un
violín, Lo llevo a mi casa y le digo, ¿puedes enseñarme a tocar
el violín? Obviamente voy a estar torpe
en querer tocar ese instrumento. Él no. Pero él va a ser forzado
a pensar doble y a mirar el doble, lo que él ya sabe, para que yo
pueda desarrollar esa capacidad en algún nivel. Cuando él empieza
a disipular es cuando él crece. Cuando usted empieza a disipular
a otra persona es cuando usted crece. Y es cuando crece en su
habilidad para usar los dones. De nuevo, iglesia, piensa en
esto. ¿Cuál es el punto que encontramos aquí para cómo uso mis dones? Relaciónese con las personas
que están sentadas a su lado, relaciónese con las personas
con que usted se congrega, abra su casa, invítelos, invítelos
a un café, haga la llamada, haga la visita, haga algo por ellos
hoy antes de salir de este lugar. Entonces usted va a ver cómo
empieza a fluir el poder del Espíritu Santo, la gracia que
el Señor le ha dado y usted va a empezar a entender mejor cuáles
son esos dolores. Segundo, ¿con quién uso mis dones? Recordemos que cada creyente
ha sido dotado, yo sé que lo estoy repitiendo y lo voy a repetir
tal vez cien veces. Y lo hicimos la semana pasada
con intensidad. Usted tiene que creer en lo que
Dios ha hecho en su vida y no debe de verse como alguien menos
o con menos capacidad. Todos igual de completos en la
capacidad que Él nos ha dado. Ahora, ¿con quién usamos esos
dones? Obviamente, ya dije ahora que tiene que ver con un asunto
de discipulado, pero tiene que ver no con un ministerio en particular. Lo que quiero decir es esto.
Usted tiene un don y ese don no le limita a usted a decir,
yo ya estoy en tal ministerio, yo ya estoy usando todos mis
dones, allá están sirviendo, tengo tiempo, pero no, mis dones
son de aquí nada más. No. Los dones del Espíritu Santo
no le limitan a usted a un ministerio. Es más, los dones del Espíritu
Santo puede que no definan el ministerio donde usted sirve.
No necesariamente. Puede que sí, puede que no. pero
no se puede cerrar como que allí es donde solamente puede servir. Por ejemplo, para dirigir los
cantos no se necesita un don, es más bien lo que se necesita
es una actitud para servir, eso es lo que se necesita allí. Es decir, que el don, el que
determina esa función, no es el que determina esa función,
sino la actitud del creyente que sirve en esa capacidad. Entonces, ¿qué tiene que hacer?
Empezar a servir. ¿En dónde? En el ministerio que
sea, en la capacidad que sea. Yo creo que el sábado es una
muy buena oportunidad para que usted haga eso. Entonces, no
se necesitan cierto tipo de dones para ser el director del ministerio
de la radio. Podemos preguntar a Rafael más
tarde. ¿O quién se encarga de los jóvenes? o quien se encarga
de los niños. No se preocupe por eso. Lo que
se necesita es la actitud para ir y servir con humildad. Mire,
Pablo en los versos 3 al 5 de Romanos 12 establece cómo se
van a dar los dones, cómo se van a usar. Miremoslo de nuevo,
Romanos 12, 3 al 5. Porque siempre tenemos que regresar
aquí. Porque en virtud de la gracia
que me ha sido dada, digo a cada uno de ustedes que no piense
de sí mismo más de lo que debe pensar, sino que piense con buen
juicio según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada
uno. Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero
no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros,
que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros
los unos de los otros. Entonces, los dones no le dan
valor a nadie, no le ponen por encima de nadie, no le hacen
merecedor de algún tipo de reconocimiento. Cada creyente va a fluir sirviendo
al tener un concepto apropiado de sí mismo que lo lleva en una
actitud humilde y así servir a sus hermanos en la fe. ¿Para
qué? Para que ellos sean edificados. Usted va a recibir el beneficio
al hacer esa labor. Entonces, los dones no son para
un ministerio. ¿Para qué son los dones? para
servir a los hermanos en la iglesia local. Y esto es importante lo
de la iglesia local. Miremos lo que Pablo dice en
Efesios 4, del 11 al 12. Efesios 4, del 11 al 12. Dice,
él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas,
a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos
para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo
de Cristo. Entonces, ¿para qué dio Dios
a estos hombres a la iglesia? Para capacitar a los santos.
¿Para qué son capacitados los santos? Para la obra del ministerio. ¿Cómo son capacitados los santos?
Por la instrucción de la palabra. Entonces, la instrucción de la
palabra es esencial para crecer en la capacidad de fluir con
los dones. Es esencial, aquí dice. Y para ser edificados en
Cristo, mira lo que dice 15 y 16, más bien, Al hablar la verdad
en amor, creceremos en todos los aspectos en aquel que es
la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo, estando
bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen,
conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento
del cuerpo para su propia edificación en amor. ¿Cuál es el enfoque
entonces? ¿Con quién uso mis dones? Con
la iglesia. ¿Quién es la iglesia? Usted mira
alrededor, es cada persona que se encuentra en este lugar ahora.
Y posiblemente si tiene relación con otras iglesias Dios le va
a usar allí también, pero principalmente con la iglesia donde el Señor
le ha llamado a servir. Entonces cada creyente sirve
a cada creyente sin limitarse a un ministerio en particular.
Es un error pensar. porque yo sirvo en un ministerio
no puedo servir en otros ministerios o en otras capacidades, es un
error. Entonces cada creyente no se limita a un ministerio,
su enfoque, su meta, cuál es, suyo, usted, allí donde usted
está, la edificación de la iglesia, la edificación de la iglesia,
el cuerpo de Cristo. ¿Para qué? Para que nos parezcamos
cada vez más a Cristo en la cabeza de la iglesia. Hay una manera
que Dios usa a personas en esta iglesia de una forma muy poderosa.
Y el testimonio es notable a través de lo que esas personas están
haciendo. Y es en la oración. Pero estas personas, porque oran,
no dicen que ya no van a hacer algo más por la iglesia. Yo noto
que cuando tienen oportunidad están haciendo otras cosas, pero
principalmente su tiempo de oración es dedicado para ver que el crecimiento
de la iglesia están sirviendo desde allí a veces hay limitaciones
físicas y es lo que más puede fluir allí están fluyendo allí
están fluyendo para bendecir a la iglesia del Señor hay un
énfasis que he estado haciendo desde que empecé a la iglesia
del Señor, a la iglesia del Señor, al cuerpo de Cristo es muy importante
pero una persona que dice que es cristiano y fluye en medio
del mundo y es aceptado por el mundo es una contradicción a
la palabra cuando la palabra misma está prescribiendo que
el fluir de los dones del Espíritu Santo es para la edificación
de la Iglesia del Señor. Hay un don que es el evangelismo
que está enfocado afuera pero es un don difícil porque encuentra
mucha oposición, mas sin embargo Dios lo usa para ganar personas
para Cristo, pero esas personas van a ser edificadas en la iglesia,
por la iglesia, por los dones que el Espíritu Santo le ha dado
a la iglesia, no afuera. Así que si alguien está fluyendo
con el mundo, la palabra claramente dice que se hace amigo del mundo,
se constituye enemigo de quien, enemigo de Dios. Es un problema
cuando alguien tiene mucha aceptación en el mundo. Es un problema,
es una bandera roja. Algo está mal allí. Esa persona
se desenfocó o no está en el Señor. Los dones son de la iglesia
y para la edificación de la iglesia y, de nuevo, ningún creyente
está limitado por sus dones a un ministerio en particular. Entonces,
piensen esto. Los dones que Dios le dio a usted
¿Para quién los va a usar? ¿Para el grupito con que usted
se relaciona bien cada domingo? ¿Para la mesa con que usted se
sienta cuando hay Pailax y no quiere compartir con otros, sino
siempre con los mismos? ¿Cierto que no? ¿Y no hacemos
eso tampoco? Es para toda la iglesia, para
toda la iglesia. La fidelidad del uso de los dones
se mide en la capacidad que usted le está sirviendo a toda la iglesia,
toda la iglesia. Entonces, primero, hay que aprender
a usar los dones con la práctica, eso se tiene que practicar. Segundo,
los dones no están limitados a un área de servicio o a un
ministerio en particular. Tercero, puedo procurar dones
mejores. Ya vimos quién da los dones,
la semana pasada lo da el Espíritu Santo, ¿cierto? ¿A quién se los
da? A los creyentes. ¿Cuándo se los
da? Cuando lo bautizan en el cuerpo de Cristo, el bautismo
del Espíritu Santo, en el momento de la salvación. ¿Cuáles dones
le da? los que él quiere dar. Todo eso le pertenece a Dios,
el Espíritu Santo. O sea que nadie aquí puede escoger
o buscar o anhelar algún don en particular, de acuerdo a lo
que la palabra dice. Pero más bien lo que puede hacer
es alegrarse con los dones que Dios le dio. Pero sale esta pregunta. ¿Por qué el apóstol Pablo, vamos
allí para que lo miren, Primera de Corintios 12, 1 Corintios
12, 31. ¿Por qué el apóstol Pablo dice
en 1 Corintios 12, 31? Pero deseen ardientemente los
mejores dones. ¿Por qué Pablo dice eso? Si él
mismo está diciendo que el que da los dones es el Espíritu Santo,
y que Él los da como Él quiere, y que Él los da a quien Él quiere.
y que él es el que pone a cada creyente como un miembro en particular,
formando parte del cuerpo de Cristo. Suena como una contradicción. ¿Será que es una contradicción?
No puede ser que Pablo esté contradiciéndose si el Espíritu Santo es el que
lo inspiró a escribir esto. Es el contexto de lo que él está
escribiendo lo que nos va a ayudar a entender de qué está hablando
Pablo. Es el contexto que está pasando en Corintio. Principalmente
hay mucho desorden con el don de lenguas, de hablar en lenguas.
Ese desorden ha causado que los corintios estén orgullosos de
los dones que ellos tienen y no los están usando para edificarse
mutuamente. No es la razón por la cual en
esencia lo están usando, sino para ellos mostrar que los tienen. Hay un orgullo, hay una vanagloria,
un egoísmo en ellos. Y eso rompe el propósito de los
dones, porque los dones no son para la persona, son para la
iglesia, para edificar a la iglesia. Entonces, cuando Pablo dice,
deseen ardiente los mejores dones, Suena como que se pudiera escoger
cuáles dones tener, pero no es de eso lo que está hablando,
sino que está diciéndoles iglesia, no individuo, iglesia. Deseen los mejores dones. ¿Por
qué? Él habla más adelante de cuáles
dones si se refiere al don de profecía. Porque cuando profetizan,
la iglesia es edificada. Cuando hablan en lenguas, no.
Porque si no hay quien traduzca, no pueden ser edificados. Entonces,
¿de qué está hablando Pablo? De ser en los mejores dones es
anhelen que en su iglesia, en la congregación, fluyan los mejores
dones que son los que edifican a todos. Por ejemplo, yo tengo
un anhelo. con dones específicos. ¿Cuál
creen ustedes que sería ese don? El don de la enseñanza. Porque
yo necesito el don de la enseñanza. No, yo tengo ese don. Pero anhelo
que hombres de esta iglesia se levanten como maestros. ¿Por qué? Porque la iglesia es
más edificada. Entonces, hay un anhelo, una
respuesta. Lo que Pablo está diciendo tiene
que ver con la iglesia, no con el individuo. Y la manera como
lo escribe es un mandamiento que le está dando a la iglesia
de Corinto, es decir, que no es un mandamiento general a toda
la iglesia, es un asunto relacionado con esta iglesia de Corinto en
particular. Acordémonos, él está escribiendo
en ese contexto un regaño por la vanagloria de los corintios,
que usan los dones según para edificarse mutuamente. los dones
no son para edificar a una persona en particular, no son, no funcionan
así, no funcionan así, son para edificar el cuerpo de Cristo. Así que procurar los mejores
dones, no se trata de que tome alguna ocasión para lograr tener
dones que son mejores que otros a nivel individual, no es así,
más bien está hablando de una actitud frente a los dones. En este caso, el don de profecía,
porque era mejor que el don de lenguas. Eso después lo vamos
a desarrollar, no se preocupe. Don de profecías, don de lenguas,
don de milagros, prodigios, todo eso lo vamos a desarrollar. Entonces,
está claro que lo que Pablo le está diciendo es anhelen lo que
más los va a edificar. ¿A quién? a todos, no lo que
va a hacer a una persona que luzca mejor. Pablo no está diciendo
busca tener ciertos dones para que te veas tú más espiritual,
no, es contrario, eso es completamente opuesto a lo que él mismo está
enseñando, porque eso es arrogancia. Entonces los dones son para la
edificación de la iglesia, cuando alguien hablaba en lengua, si
no había un intérprete, nadie era edificado, porque si no se
entiende lo que se dice, no sirve No sirve, y si no sirve, no está
edificando. Entonces, se está usando mal.
Eso es lo que sucede allí. Pero cuando profetizaban, todos
eran edificados, porque todos podían entender. Entonces, por
esa razón, el don de profecía era mejor que el don de hablar
en lenguas. Y eso explica por qué Pablo dice, deseen ardientemente
los mejores dones, porque Desear que hubiera hermanos entre ellos
que fluyeran con el don de profecía era mejor. Para la iglesia de
Corinto. Yo no estoy hablando de la iglesia
del Valle Central. Estoy presentando un principio para aclarar un
texto que no es contradictorio. Miremos Primera de Corinto es
14.1. Allí mismo en Corinto dice, procuren
alcanzar el amor Pero también deseen ardientemente los dones
espirituales. Aquí está otra vez. Y mira lo
que dice. Sobre todo que profeticen. Acuérdese, como individuo, no.
Como iglesia. Que haya más profecía para la
iglesia, no para el individuo. Pablo está hablando de la iglesia.
Mira lo que dice en el verso 39. Primero de Corintios 14. Por tanto, hermanos míos, anhelen
el profetizar y no prohíban hablar en lenguas. Pablo no está hablando
al individuo, acuérdese, Pablo le está hablando como iglesia.
Si Pablo le está hablando como individuo, está rompiendo completamente
todo el propósito de la carta. Porque el problema que ellos
tienen es el individuo y no están pensando como iglesia. Pablo
les está enseñando a que piensen como iglesia. Miremos allí mismo,
primera Corintios catorce, doce, verso doce. Así también ustedes,
puesto que anhelan dones espirituales, procuren abundar en ellos, y
aquí está bien clarito, para la edificación de la iglesia. Tratemos de pasarlo al siglo
donde nosotros nos encontramos, 2023. ¿Qué hacemos cuando entendemos
que no se trata de buscar un don espiritual individual? ¿Por
qué? Porque el Espíritu dio los dones.
¿Cuándo? En el momento de la salvación,
el bautismo del Espíritu Santo, lo bautizó en el cuerpo de Cristo
y le dio ¿qué? Los dones. ¿Cuál es lo que va
a usar toda su vida? ¿Quién escogió los dones? ¿El
Espíritu Santo o el creyente? El que es soberano es Dios. Entonces,
¿debemos anhelar algunos dones? Sí, como iglesia, no como individuo. Como iglesia. ¿Qué necesitamos
para crecer más como iglesia? ¿Necesitamos más maestros? Yo
pienso que sí. Necesitamos más hombres que se
levanten a enseñar bien a la iglesia del Señor. Que tomen
fuerza, con la palabra que la sepan explicar con claridad,
que puedan hacer buena exposición de los textos para que la iglesia
siga siendo edificada e influyendo. Esa es una preferencia mía. Porque
acuérdense, el texto está hablando de qué es lo que beneficia a
la iglesia. Tal vez usted dice, bueno, yo creo que deberíamos
tener más el don de servicio. Está bien. pero usted no lo está
anhelando para usted, usted está anhelando algo que fluya en la
iglesia. Entonces el señor lo va a hacer,
tal vez ahí están esos dones y no están funcionando y se van
a empezar a activar. Entonces en conclusión, el punto
no es buscar tener ciertos dones a nivel personal, sino como iglesia.
Entonces, lo que hemos visto, primero, hay que aprender a usar
los dones. Segundo, los dones no se limitan
en un área de servicio solamente. Y tercero, no buscamos dones
a nivel individual, sino como iglesia. ¿Está bien? ¿Todos están entendiendo? Si
no, me regreso al principio y volvemos a repasar todo hasta que quede
bien claro. Bueno, ahí queda la grabación,
lo pueden mirar después. Cuarto, ¿Están vigentes todos
los dones? Esta es una pregunta, este es
un hot topic. Es una pregunta que tiene mucha
controversia en la iglesia el día de hoy. Pero vamos a hacer
una cosa. Si yo les doy mi opinión, ¿a
quién le importa mi opinión? Pero lo que vamos a hacer, vamos
a la palabra. Dejemos que la palabra sea la que nos hable
para nosotros tomar una postura aquí. ¿Sí? Tomemos una postura. Están vigentes todos los dones.
Vamos a Hebreos 2, versos 1 al 4. Allí el escritor del libro
de Hebreos, que es el último libro donde usted buscaría dones
del Espíritu Santo seguramente, está hablando de dones, y está
hablando de para qué son estos dones, y está hablando de dones
milagrosos y prodigios, y está explicando por qué estos dones,
y quién es el que está obrando a través de esto. Hebreos 2,
del 1 al 4. Por tanto, debemos prestar mucha
mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos. Obviamente está hablando de la
palabra, ¿cierto? No está hablando de comentarios. Segundo, verso
2. Porque si la palabra hablada
por medio de ángeles resultó ser inmutable, Y toda transgresión
y desobediencia recibió una justa retribución. ¿Cómo escaparemos
nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después
que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue
confirmada por los que la oyeron". Una pausa aquí. El enfoque del
escritor de Hebreos aquí es la palabra. Él está hablando de
la enseñanza de la palabra. Dios habló, el mensaje transmitido
por medio de los ángeles, después el mensaje dado por medio del
Señor, y en el verso 3 dice, confirmado por los que lo oyeron.
¿Quiénes fueron los que lo oyeron? Los apóstoles. El escritor de
hebreos está hablando de los que oyeron el mensaje, son los
apóstoles los que oyeron al Señor Jesucristo y los que predican
el mensaje para que la iglesia sea fundamentada. Pero miren
lo que sigue diciendo en el verso 4. Dios testificó junto con ellos,
¿qué están haciendo ellos? Testificando ¿de qué? De lo que
Jesús enseñó. Dios testificó justo con ellos,
tanto por señales como por prodigios y por diversos milagros y por
dones repartidos del Espíritu Santo según su propia voluntad. ¿Qué es lo que está diciendo
aquí? El escritor de Hebreos está hablando de que cuando los
apóstoles están hablando la palabra del Señor, Dios está respaldándolos
a ellos. ¿Cómo? Con milagros, con prodigios. Por eso cuando leemos el Libro
de los Hechos, mire, bueno, es que me acordé de un lugar en
Israel, pero voy a dejarlo allí. En el Libro de los Hechos encontramos
que los discípulos del Señor, los apóstoles, levantaban muertos.
Encontramos que sanaban enfermos, paralíticos, que habían nacido
paralíticos. Los sanan. Hacen unos milagros
impresionantes lo que muestra la palabra del Señor. ¿Por qué?
Son apóstoles. ¿Qué están haciendo? ¿Testificando
de qué? De lo que Jesús enseñó. ¿Y qué está haciendo Dios? Respaldándolos
a ellos para que la palabra sea recibida. Dios está respaldando
la autoridad de los apóstoles con dones, con milagros, con
prodigios, con maravillas. ¿Por qué? Porque ¿quién conoce
a los apóstoles? ¿Dónde estaban los apóstoles
cuando Jesucristo muere en la cruz? Están encerrados. Están en un cuarto con llaves,
están encerrados. ¿Quiénes son los apóstoles? Hoy
en día diríamos gallinas, están cobardes allá, escondidos. ¿Quién
conoce a estos apóstoles? Eran gente iletrada. Ellos no
tenían ningún nombre en ningún lado. Después el Señor Jesucristo
cuando resucita viene a ellos. Y el Espíritu Santo cuando viene
sobre ellos en Hechos capítulo 2 hay un cambio, una transformación
total. ¿Y qué es lo que se ve cuando
ellos empiezan a predicar? El poder de Dios. Dice la palabra
que la gente quería que la sombra de Pablo los tocara, la de Pedro
para ser sanados, que llevaban prendas de sus familiares para
que cuando tocaran a los apóstoles quedaran sanos y eran sanos.
Dios está respaldando a estos hombres. ¿Por qué? Porque la
iglesia está naciendo, porque la palabra no se ha terminado
de escribir, no existe el Nuevo Testamento, solamente el Antiguo
Testamento. Dios está obrando a través de
ellos estableciéndolos. Hay poder allí. Hay poder. Un ejemplo de esto lo encontramos
en el Antiguo Testamento. Cuando Dios llama a Moisés, ¿se
acuerdan qué le dice Moisés al Señor? Soy un hombre de pocas
palabras, soy tartamudo, no voy a saber qué decirles. Yo digo,
uff, si yo fuera Dios, este ya le hubiera dado unos... Porque
está, Señor, es que no puedo, Señor, es que no puedo, y el
Señor le resuelve todos sus problemas. Pero cuando Él dice, ¿cómo me
van a creer que tú me enviaste? El señor le dice, toma la vara
que tienes en tu mano, el bastón, el vara, y se convierte en una
serpiente. Está mostrando poder. Pon tu
mano en tu robozo o adentro de tu camisa. ¿Qué sucede? La saca
y está llena de lepra. La mete y ya se desaparece la
lepra. ¿Qué está haciendo Dios con Moisés?
¿Quién conoce a Moisés? ¿Qué pensaron los judíos cuando
Moisés mató al judío para vengar, perdón, al egipcio para vengar
a un judío que estaba siendo maltratado por él? ¿Quién eres
tú para que vengas a gobernar? Nos tuvo que huir por 40 años,
estuvo en el desierto. Nadie sabe nada de Moisés, nadie
lo conoce a él, dice nobody, pero Dios lo llama. y Dios le
da un poder. Dios testifica con ese poder
a través de Moisés y vienen diez plagas donde la potencia del
mundo en ese entonces que era Egipto queda completamente destruido. Pasan por el desierto, pasan por el Mar Rojo y llegan
al otro lado. Dios muestra algunos milagros a través de Moisés.
Cuando le dice que hable a la roca, él la golpea y sale agua
de allí. Viene el pan, el maná. Pero fíjense, la vida de Moisés
no se caracteriza por los milagros. Si usted se fija, la vida de
Moisés se caracteriza por el mensaje que él proclamó. Los
milagros es Dios para respaldar ese mensaje. Tenemos en Éxodo
20 los 10 mandamientos. Los diez mandamientos cuando
son dados, si usted lee Éxodo capítulo 19, ¿qué sucede en la
montaña? Está temblando, hay fuego, hay
humo. Dice que están aterrorizados.
Le dicen a Moisés que nos hables tú y no Dios porque no queremos
morir. Dios está manifestando su poder. Pero después de allí
no sucede eso. ¿Por qué? Ya está establecida
la palabra. Ya está establecida la autoridad
de Moisés. No es necesario. Sólo con algunos
eventos que son excepciones, después sigue Josué, y con Josué
es cuando el río Jordán se abre en dos o se seca y ellos pasan
por allí. Después de allí es todo el pueblo
dándole las siete vueltas, se caen las murallas, es todo el
pueblo, no es una persona en particular. Entonces, lo que
nos muestra la Palabra es que las señales Dios las hace a través
de ciertos hombres cuando está estableciendo su Palabra. Cuando
está estableciendo su Palabra. Miremos en un día de Corintios
12-2. Perdón, 12. 12-12. Pablo, en
primera de Corintios regaña a los corintios. En Segunda de Corintios
tiene que defender su ministerio porque los corintios se enojan
con él y lo maltratan. Y Pablo aquí sigue defendiendo
su ministerio. Mira lo que dice 1212. Entre ustedes se operaron
las señales de un verdadero apóstol con toda perseverancia por medio
de señales, prodigios y milagros. ¿Quiénes tienen estas señales
en particular? Los apóstoles. No es la iglesia
de Corintio, son los apóstoles. No son los creyentes en general,
son los apóstoles. ¿Por qué? Porque la tarea de
los apóstoles es poner el fundamento sobre el cual la iglesia se va
a edificar. Una prueba de que Pablo, que
hizo tantos milagros, no puede sanar a uno de sus mejores y
más queridos amigos. Vamos a Filipenses, capítulo
2. Esta carta fue escrita en el año 60 después de Cristo. No son muchos años después. Mire,
Filipenses, capítulo 2, verso 25 al 27. Antes de seguir allí, el don de milagros
cómo funciona. El don de milagros está en la
persona que tiene el don de milagros. El don de milagros está sujeto
a la voluntad de esa persona. ¿Cómo es esto? Cuando ellos miran
al hombre que está en la entrada del templo, en la puerta a la
hermosa, creo que se llama así, lo miran y le dicen, no tenemos
oro ni plata, ese es Pedro. Pues lo que tenemos eso te damos,
levántate en el nombre del Señor Jesucristo. ¿Pedro oró? No. ¿Pedro clamó? No. ¿Pedro brincó? No. ¿Pedro gritó? No. ¿Pedro
hizo un show para que la gente estuviera viendo lo que él iba
a hacer? ¡No! El Tomás le dijo, levántate.
Ese es el don de milagros y prodígios. Así funciona. Levántate. Ahora miremos lo que está sucediendo
aquí para que ustedes vean la evidencia de que Pablo ya no
tiene el don de Milagros. O sea, ya estoy resolviendo el
asunto. Hay dones que sí pararon y hay
evidencia bíblica de esto. Filipenses 2, 25 al 27. Dice así, pero creí necesario
enviarles a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de lucha.
Es algo de mucho aprecio lo que está diciendo, quien también
es un mensajero y servidor para mis necesidades, porque él los
extrañaba a todos y estaba angustiado porque ustedes habían oído que
se había enfermado. Epafrodito está enfermo ¿con
quién? ¿Mientras está con quién? Con Pablo. Epafrodito le llevó
un recado de los filipenses. Ayuda a Pablo. Está ministrando
junto con Pablo. Epafrodito se enferma cuando
está con Pablo. Epafrodito está triste porque
ellos saben que se ha enfermado. Mira lo que dice el verso 27.
Pues en verdad estuvo enfermo a punto de morir. ¿Por qué Pablo
está hablando así? ¿Qué no Pablo sanó a los enfermos?
¿Qué no Pablo resucitó a un joven que cayó en tercer piso y quedó
muerto y lo levantó de los muertos? ¿Por qué Pablo está hablando
así? Pues en verdad estuvo enfermo a punto de morir, pero Dios tuvo
misericordia de él. Miren lo que dice el texto. Y
no sólo de él, sino también de mí. Quiere decir que Pablo no
podía hacer nada por Epafrodito. Para que yo no tuviera tristeza
sobre tristeza. Si Pablo tuviera el don de milagros,
Pablo no hubiera escrito esto de Epafrodito, no dijera eso,
porque sería un descrédito para el don de milagros. ¿Pero por
qué Pablo no tiene el don de milagros? Es el año 60, porque
Pablo ya es conocido como apóstol y cuando Pablo habla, Pablo habla
con autoridad. La palabra de Pablo es como la
palabra del Señor Jesucristo. Cuando él habla, es la misma
autoridad. Dios le delegó a él esa autoridad. Y para respaldar
esa autoridad, Dios hizo los milagros, los prodigios, levantar
a los muertos, todo lo que hizo a través de él para establecer
su autoridad. Una vez que está establecida
su autoridad, ya no es necesaria esa manifestación de poder. Entonces,
aquí vemos una evidencia. de que ese don ya no está en
Pablo. Si usted sigue leyendo la vida de Pablo en el libro
de los hechos, usted no va a encontrar milagros al final, ni uno solo,
cero. Va a encontrar un testimonio
poderoso, un testimonio ante los gobernantes de Roma, inclusive.
Entonces, don de sanidad, don de milagros, están sujetos al
que los posee, es decir, a la voluntad de esa persona. y Pablo
no tiene ese don aquí. Pablo está orando por el Pafrodito,
Pablo está triste por el Pafrodito y Pablo le da gracias a Dios
que tuvo que misericordia en sanarlo a él. Entonces, Hebreos 2, como leímos,
Dios está testificando a través de prodigios y milagros y dones
especiales del Espíritu Santo para respaldar su palabra. Miremos
Efesios 2, 20 al 21. Es importante este texto en la
secuencia que estamos llevando. Efesios 2, 20 al 21. Están edificados
sobre el fundamento Edificados, piensa en un edificio. Sobre
el fundamento, ¿cuál parte del edificio es esa? La que está
abajo, ¿cierto? El fundamento de los apóstoles
y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, y usa
un término para identificar a Jesucristo con una parte que se usa en la
edificación, que es la piedra angular. piedra angular, fundamento. Si necesitáramos a los apóstoles
el día de hoy, con el poder de milagros y prodigios, el día
de hoy, ¿qué estarían haciendo los apóstoles si en realidad
existieran hoy apóstoles? Poniendo fundamento. Pero el
fundamento ya fue puesto. y el fundamento se pone junto
con la piedra angular. La piedra angular es Jesucristo.
Entonces, estuviéramos necesitando al Señor Jesucristo que estuviera
otra vez muriendo en la cruz, que estuviera otra vez sacrificándose,
que estuviera otra vez en ese estado de humillación en su humanidad,
para que ese fundamento se pudiera poner, lo cual no tiene sentido.
Entonces, ¿sobre qué es edificada la iglesia? Sobre el fundamento
que ya se puso. Lo que se necesitaba para ese
fundamento ya se utilizó, ahora no se usa, la iglesia no lo necesita. La iglesia ya no lo necesita.
Y el libro de los Hechos muestra esa evidencia de poder porque
ese fundamento se está poniendo. Se está poniendo desde el principio
del libro, se está pasando del antiguo pacto al nuevo pacto. Y Dios está estableciendo algo
nuevo allí. Miremos Hechos 2, 42, para que
miremos sobre qué están siendo edificados los creyentes en la
iglesia del primer siglo. Hechos 2, 42. Yo les prometí
al principio que no les iba a dar mi opinión y a quién le importa
mi opinión, que íbamos a mirar las escrituras. Estamos mirando
escritura tras escritura, buscando una secuencia de cuál es la evidencia
de cómo funcionan los dones y cuáles son los que están en este punto
vigentes el día de hoy. Hechos 2.42, Se convierte en
tres mil personas y se dedicaban continuamente a las enseñanzas
de los apóstoles a la comunión, al partimiento del pan y a la
oración. ¿A qué se dedicaban a la enseñanza de los apóstoles?
¿Hacían ellos milagros? No. ¿Quién hacía los milagros?
Los apóstoles. ¿Para qué? Para establecer el
fundamento, la enseñanza. Eso lo encontramos en toda la
Biblia. Los apóstoles son los que Dios
quiso usar así. Hoy, ¿se necesita poner fundamento
doctrinal para la iglesia? Ya lo tenemos, ¿cierto? ¿Qué hacemos? Fundamentos de
la fe. ¿De dónde los sacamos? De la Biblia. Ya está. La piedra
angular, ya está. El fundamento, ya está. Lo que
se necesitaba para creer, ya está. Es más, hasta el día de
hoy todavía seguimos creyendo lo que dice Pablo. tal es el
poder que Dios manifestó que aún el día de hoy no dudamos
en lo que Él dice ni ninguno de los apóstoles ya está puesto
la palabra ya está establecida el canon ya está completo con
66 libros y en el último libro en el libro 66 que es Apocalipsis
quiero que vayamos allí para que miremos una advertencia no
la doy yo la da el Señor Jesucristo. Apocalipsis 22, capítulo 22. Mire lo que dice el verso 18.
Apocalipsis 22, 18, va a estar cerca de la última página de
su Biblia. Dice, el que está hablando aquí, bueno, Voy a leerlo
porque hay discrepancia. Si su biblia tiene letra roja,
aquí tal vez no está en rojo, pero tal vez debería estar en
rojo. Mira lo que dice. Yo testifico a todos los que
oyen las palabras de la profecía de este libro. Si alguien añade
a ellas, este no puede ser Juanes que está hablando. Si alguien
añade a ellas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas
en este libro. Este tipo de autoridad es el
Señor Jesucristo el que está hablando aquí. Si alguien añade
a estas palabras, ¿cómo se le añade a la palabra de Dios algo? Tratemos de entender, ¿qué tendríamos
que ver o hacer para que se pueda agregar algo a la palabra del
Señor? Bueno, tendríamos que ser católicos, terminar con siete
libros extras, pero no somos católicos. Entonces, pensemos
en nosotros. ¿Qué habría que hacer para añadir?
Necesitaríamos el don de profecía. Que alguien viniera y nos dijera,
he aquí el señor dice. Y esa persona empezara a hablar.
Y nosotros empezáramos a escribir lo que dijo. Y nos vamos a nuestra
Biblia, la mía tiene 1,283 páginas, entonces pusiera la página 1,284. Ahí está la profecía. ¿Por qué? Porque el profeta,
¿de parte de quién habla? de Dios. ¿Las palabras de quién
habla? Las de Dios. Y cuando hablan
las palabras de Dios, ¿qué hay que hacer con la palabra de Dios?
Tiene que quedar plasmada y tiene que obedecerse. Por tanto, es
otro don que no tenemos el día de hoy. Pablo dice en Romanos
2, el don de profecía que se use de acuerdo a la fe. Lo vamos
a ver, bueno, la semana entrante vamos a verlo en detalle. Pero
estoy hablando en general. Hay dones que no tienen uso el
día de hoy. ¿Qué pasó históricamente con
la Iglesia del Señor en el siglo I? Pararon esos dones. Usted lee la historia de la iglesia
en el siglo segundo, no están. Siglo tercero, no están. Siglo
cuarto, no están. Quinto, sexto, séptimo, octavo.
Cada vez que alguien salía con algo de eso, herejes están copiando
religiones paganas. Herejes. ¿Por qué? Porque aquí
hay una advertencia. ¿Quién puede superar esta advertencia?
Que el Señor dice que si alguien le agrega a las palabras de este
libro, las plagas que están escritas en él caerán sobre esa persona.
Tiene que ser alguien demasiado atrevido para pensar que Dios
está mintiendo aquí. La palabra de Dios es la autoridad
completa, absoluta, inerrante de Dios sobre nuestras vidas
y los apóstoles fueron las personas que Dios usó para establecerla
para nuestras vidas. Aquí la tenemos. Entonces, no se necesitan ni
los milagros, ni los prodigios, ni esas manifestaciones de poder
de Dios. Ahora sale una pregunta. Entonces,
bueno, antes de seguir ahí, Pablo no tenía el don de milagros cuando
Pastorito se enfermó casi de muerte porque ya su autoridad
estaba establecida, nadie dudaba de él en la iglesia del Señor.
Entonces, concluimos lo siguiente. Los dones que dejaron de tener
uso desde el siglo primero hoy ya no se usan. Sería falso tratar
de decir que existen y no se pueden probar absolutamente.
Desde la Biblia no se pueden probar. Yo estoy hablando de
la Biblia, no de mi opinión. Esto genera una pregunta y es
esta. ¿Ya no hace Dios milagros el
día de hoy? ¿Ustedes qué creen? ¿Ustedes
saben de algún milagro? Ok. ¿Dios hace milagros? Claro
que sí, Dios es poderoso. Una evidencia es mi nieto Jax.
Él tiene ahora un año nueve meses. Nació con un riñón bastante dañado. Tenía programada cuatro cirugías.
Hicieron una, estuvimos clamando, yo creo que como iglesia estuvimos
clamando. Y cuando lo llevaron al médico no tenía absolutamente
nada. Y hace dos meses lo chequearon
otra vez, no tiene nada, todo está bien con ese niño. Nomás
le quedó una marca grande en la espalda de donde salían los
tubos por donde tenía que salir la orina. Dios hizo un milagro.
Y no es el único. No es el único milagro. Hay más
milagros. Ustedes han visto los milagros.
Ustedes han visto el poder de Dios en sus vidas. Ustedes han
visto como Dios escucha nuestro clamor y nuestra oración. Pero
ninguno de nosotros puede clamar que tiene un don específico para
haber hecho eso. Es Dios el que está orando. Dios
no ha cambiado. El que los dones tuvieron un
uso en particular y ahora ya no tienen ese uso, no indica
que Dios cambió, no indica que Dios dejó de escuchar a su iglesia,
no indica que Dios dejó de obrar de maravillas, no indica eso. Dios sigue obrando maravillas.
No siempre lo hace, pero Dios sigue obrando en nosotros. Nuestra
parte es creerle a Él. creerle a él. Dios no nos ha
dejado sin algo que necesitamos y nos va a hacer falta. No, Dios
nos ha dejado completos, llenos en Cristo Jesús por el Espíritu
Santo. Nosotros tenemos todo el poder
de Dios a nuestra disposición para fluir para la edificación
del cuerpo de Cristo. Y como Dios elija orar, Él lo
va a hacer y nadie le va a impedir a Él absolutamente nada de eso.
Entonces esto no es una negación del poder de Dios. Al contrario,
lo afirma. Pero le muestra a la iglesia
un orden que Dios ha establecido. El que es soberano en obrar en
las ocasiones como Él quiere obrar es Dios. La parte de la
iglesia es clamar al Señor. Pero concluyendo este punto,
hay dones que sí pararon de funcionar porque ya cumplieron su propósito. Entonces, primero, lo que hemos
visto, hay que aprender a usar los dones. Segundo, los dones
no limitan su área de servicio. Tercero, no buscamos dones a
nivel individual. Cuarto, no todos los dones están
vigentes. Quinto, y es el último punto,
con esto voy a terminar. ¿Puedo saber cuáles son mis dones?
Es una muy buena pregunta. ¿Puedo saber cuáles son mis dones?
Yo antes pensaba, porque esta era mi opinión, que sí, que había
que saber los dones. Y presionaba a los que no sabían
cuáles eran sus dones. Y les daba mal tiempo. ¿Cómo
es que no sabes cuáles son tus dones? ¿Cuánto tiempo llevas
en el Señor? Pero estaba equivocado, era mi opinión. Yo ahorita no
quiero presentar mi opinión, no me interesa. Ni a usted. Es
la palabra de Dios, desde allí. Dejemos que la palabra siga estableciendo,
puedo saber cuáles son mis dones. la respuesta la sacamos entonces
de la palabra. Mire, Pablo le dice a los corintios que no sean
ignorantes de los dones, ¿cierto? Con eso empezamos el mensaje,
no sean ignorantes de los dones. Pero cuando leemos todas las
escrituras, encontramos textos como primera de Pedro 4.10, Los
dones que ha recibido, úselos para la edificación. Sean buenos
administradores, úselos para la edificación. Llegamos a Romanos
12, que dice Pablo, cada uno según la gracia que ha recibido,
use los dones, usémoslos. Además, esa palabra ni siquiera
está en griego, pero es necesario ponerla allí porque es tan evidente
lo que él está hablando. Usémoslos, los dones. Pero ¿saben
qué? No tengo ni un solo texto en
este punto. Ni uno, cero. Porque no hay ni
un solo texto que diga que usted tiene que conocer todos sus dones.
No existe ese texto. No está. No está en la Biblia. Lo que dice es uselos. Eso es lo que dice. Asume que
usted cree que el Espíritu Santo le ha dado dones a usted. La
palabra asume eso. Y asume otra cosa y lo afirma. Que Dios es soberano. Los dones
son de Dios. Dios se lo dio a cada uno según
la medida de fe. Esa medida de fe no es porque
unos tienen más fe y otros menos. No. Dios le dio la medida de
fe que usted necesita para que usted pueda usar esos dones que
Dios le dio. Con la fe que Dios le dio, usted
los va a poder usar. Dios le dio esa fe. Dios le dio
esa medida de fe. Y Dios le dio esos dones para
que usted los use. Por eso no hay textos que hablen
de cómo descubrir los dones. Hay muchos libros, bueno, hay
libros, para no sonar exagerado, Donde dice, vamos a hacer un
análisis de qué tipo de persona eres tú. Responde estas preguntas
y empieza. ¿Qué te gusta? ¿Y qué no te gusta?
¿Y en qué eres bueno? ¿En qué no eres bueno? Y sigue
la lista. Lo hicimos hace años nosotros. Estábamos cerrados
en eso. Y al final, ok, entonces está
la lista de los dones que tú tienes. Falso. porque no hay
ni un solo texto que indique que podemos hacer eso. Hay buenas
intenciones, pero no hay ningún texto que lo indique. Entonces,
como iglesia, si el Señor no dice que hagamos eso, ¿para qué
nos ponemos a inventar? Mejor quedémonos como él dice,
creámosle que él, en la manera como nos asociamos nosotros,
sirvamos, rompamos el pequeño circulito donde siempre nos movemos
y lo abramos para conocernos mejor, nos invitemos a nuestras
casas, nos invitemos a un café, a un taco, lo que usted cocina
bien, lo que usted hace bien. Una llamada, un texto, lo que
sea para dar ese paso extra de fe y acercarse en lugar de venir
aquí y salir corriendo cuando se termina el servicio y no hablar
con nadie. No, al contrario. Esta es una iglesia que promueve
bastante la comunión y tenemos mucha comunión. Pero su círculo
hoy tiene que aumentar. Hoy tiene que crecer. Hoy usted
tiene que saludar a esa persona que no ha saludado. Tiene que
ir y hacer eso que no ha hecho por esa persona. Rompa ese círculo. Extiéndase. Créale al Señor. Use la capacidad que Dios le
ha dado. Si todo lo que puede hacer es ir y abrazar a esa persona,
consolar a esa persona, orar por esa persona, déjese usar
por el Señor. No limite lo que Dios le ha dado.
Usted tiene mucho para dar. Cada uno aquí tiene muchísimo
para dar. Pero todo tiene que ver es con
la comunión. Todo tiene que ver con eso. No
hay otra manera. Yo no veo otra manera en todo
el estudio que estoy haciendo de los dones. No puedo encontrar
otra manera. Así que no seamos ignorantes
de los dones espirituales. Es decir, aceptemos que están
en nosotros. Dios no lo dijo. Él los escogió,
Él los ordenó para nosotros y los dio con una medida de fe que
es suficiente para que los podamos usar y en su providencia esto
es lo que va a suceder en cuanto a saber cuáles son los dones.
Dios va a ver que en la manera como usted se relaciona con otras
personas, otras personas van a empezar a ver esos dones en
usted. Otras personas lo van a notar. Algunos lo va a poder
notar usted, otros, otras personas lo van a notar. Dios se va a
encargar de que usted no sea un ignorante de los dones. La
orden primordial que le da a cada creyente la palabra es úselos. úselos. ¿Cómo? Con una actitud
humilde, no limitándose a un solo ministerio con lo que usted
tiene y con lo que usted puede hacer, usando la fe que Dios
le ha dado y procurando la edificación del cuerpo de Cristo. ¿Para qué? Para que Dios sea glorificado.
con un resultado espiritual que exalta el nombre del Señor y
muestra una iglesia fuerte. Así que no se preocupe por saber
cuáles son sus dones. No se quiebre la cabeza con eso.
Dios le va a ayudar. Él se va a encargar de que florezcan
en su vida a medida que usted manifiesta la llenura del Espíritu.
Son parte del diseño de Dios. Son como los colores que usa
un pintor de cuadros, un pintor profesional. Aquí hay una familia
que tiene un familiar que es un pintor profesional, es impresionante
lo que puede hacer. Pero ellos usan una paleta de
colores. En la paleta se ven los colores
distinguidos, pero no es así con los dones. En la iglesia
los dones ya están en el cuadro. Los colores ya fueron puestos
en el cuadro, ya se hizo la combinación. Y a veces usted va a decir, oh
este es amarillo, pero a veces usted no va a poder decir qué
colores, porque es una mezcla de colores. El que puede ver
eso es Dios. Pero cada uno está formando parte
de ese cuadro que Dios está formando con su iglesia. Y lo está haciendo
para que fluya en plenitud a través de usted. ¿Cuál es su parte?
Créale a Dios. y dispóngase a ser usado para
ser parte de ese cuadro redentor lleno de color y de vida que
muestra la obra majestuosa del Maestro, de nuestro Señor. Somos
parte de eso. Entonces, Iglesia, hay que aprender
a usar los dones con la práctica. Los dones no se limitan a una
sola área de servicio. No buscamos dones a nivel individual. No todos los dones están vigentes,
pero eso no limita el poder de Dios. Los dones son de Dios y
Él los manifiesta a plenitud para su gloria y para su honra.
¿Le creen a Dios? Yo no le he dado mi opinión.
¿Le creen a Dios? Esa es su parte ahora. ¿Por qué
no nos ponemos de pie? Oramos para cerrar con una oración. Gloria a Dios, porque Él es la
cabeza de la iglesia y Él es el que nos llamó, nos escogió,
nos equipó para que fluyamos con plenitud
edificándonos mutuamente. Señor, gracias. Oramos por el
fluir de los dones en medio de nosotros. Que lo que está, tal
vez, obstaculizando el fluir en algún don, se puede vencer
al acercarnos más unos a otros, al disponernos a servir. Y tú
nos vas a llevar, Señor, a libertad plena para fluir. para tener
un gozo incomparable, Señor, al ver a nuestros hermanos crecer
en la fe, madurar en su caminar contigo, vencer las pruebas y
las dificultades, hallar consuelo y fortaleza, Señor, tener claridad
en sus pensamientos cuando viene la duda. Padre, gracias, porque
estamos equipados para hacerlo. Gracias, Señor. Padre, oramos
por quienes hoy están aquí y no tienen dones, porque no tienen
al Espíritu Santo, porque no son salvos. Rogamos, Señor, por
convicción de pecado en sus corazones, por claridad en su mente ante
el mensaje de la palabra que les llama a arrepentirse y poner
su fe en Cristo Jesús. Padre, por la fe. para confesarte
a ti como el Señor y salvador de sus vidas. Rogamos por esa
obra de tu Espíritu Santo, Señor, y rogamos por influir en plenitud
de los dones en esta iglesia, oramos creyendo, sabiendo, Señor,
que tú eres poderoso para hacerlo. Gracias, Padre, en el nombre
de tu Hijo Jesucristo. Amén. Amén.
Los Dones del Espíritu, una explicación práctica
Series Dones del Espíritu Santo
Escrituras Seleccionadas
¿Como uso mis Dones?
¿Con quién uso mis dones?
¿Puedo procurar otros dones mejores?
¿Están vigentes todos los dones?
¿Puedo saber cuáles son mis dones?
Los dones son parte del diseño de Dios, él vera que fluyan a plenitud a través de usted
| Sermon ID | 71023157294986 |
| Duration | 1:10:02 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Corinthians 14 |
| Language | Spanish |
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