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Demos inicio a esta primera sesión de esta serie de los últimos
tiempos y el tema que vamos a tratar hoy es más como el fondo detrás
de la escatología, como qué cosas y qué conceptos debemos manejar
de fondo que van a estar ahí presentes a lo largo de todos
los temas que vamos a cubrir en esta semana. Bueno, hay varios
contrastes y varios temas que recorren esta temática de los
últimos tiempos. Vamos a ver hoy... Quería hablar
específicamente del ya, pero todavía no, y sin embargo creo
que voy a empezar un poquito... vamos a ver ese tema, va a ser
el que más vamos a cubrir, ya pero todavía no. Entonces podríamos
titularlo así, pero vamos a ver algunas cosillas de fondo. Esto
que estamos viendo hoy está basado en un curso de teología sistemática
del Dr. Robert Peterson. Robert Peterson,
que él es profesor de teología sistemática del Seminario Teológico
Covenant en Estados Unidos. Y entonces, esto está basado
en las notas, digamos, yo a veces tomo cursos así, ¿verdad? Él
no sabe que él es profe mío. Entonces, está basado en mis
notas de su curso que él no sabe que yo tomé. Entonces, bueno,
es todo un curso de teología sistemática, pero nosotros nos
estamos enfocando específicamente en lo último, que siempre es
el último tema, los últimos tiempos, ¿verdad? Y hay algunas cosas
que debemos tener en mente. Primero, está el tema de los
dos siglos. Ustedes han oído esta terminología,
¿verdad? Recorre el Nuevo Testamento,
siempre hablamos del siglo presente y el siglo porvenir o el siglo
futuro, ¿verdad? Entonces, vamos a tocar ese tema
rápidamente. Es algo que aparece en el Nuevo
Testamento. En el Antiguo Testamento realmente no está esa perspectiva
de que hay dos siglos, sino que eso se empieza cuadrar y como
darle forma y darle cuerpo en el Nuevo Testamento. Entonces,
por ejemplo, tenemos Mateo 12, 32 que dice, este refiriéndose
al siglo presente y su contraste con el siglo futuro. Mateo 12.32
dice, A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo
del Hombre le será perdonado. Pero al que hable contra el Espíritu
Santo no le será perdonado, dice, ni en este siglo, ni en el venidero. Entonces hay como una distinción.
Jesús empieza a hablar en estos términos. Hay un siglo presente
y un siglo futuro, un siglo venidero. Lucas 20, el 34 al 35, también
habla de este contraste, dice, Entonces, respondiendo Jesús
les dijo, los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento,
más los que fueran tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo
y la resurrección de entre los muertos, se está refiriendo en
términos escatológicos, en términos de los últimos tiempos, la resurrección
de entre los muertos ni se casan ni se dan en casamiento. Entonces
hay una distinción ahí establecida entre este siglo y el siglo venidero,
o aquel siglo, como le llama Jesús en este caso. Y otro ejemplo
está en Efesios 1.21, que dice que Él ha sido colocado sobre
todo principado y autoridad, y poder y señorío, y sobre todo
nombre que se nombra, dice, no solo en este siglo, sino también
en el venidero. Entonces, esa distinción existe. Está clarísima en el Nuevo Testamento,
hablan en esos términos. Este siglo, el siglo venidero.
¿Cuáles son las características de este siglo? ¿Cómo podríamos catalogarlo?
¿Cuáles son los aspectos o factores que están presentes en este siglo? Bueno, podemos decir, hay maldad.
en este siglo. Algo que no va a haber en el
siglo venidero. En este siglo hay maldad. En
este siglo existe en el mundo de nuestro alrededor ceguera
espiritual. La gente no ve las cosas de Dios, no las quiere
ver. Es lo que predomina. Predomina una ceguera espiritual
en el siglo venidero la luz de dios dice lo iluminará todo entonces
habrá claridad en todo sentido la verdad será evidente para
todos para algunos ya demasiado tarde pero esa es la realidad
que nos espera y lo otro unido a esto es la muerte espiritual
que es algo que está presente en este siglo en el sentido de
que la gente está caída espiritualmente muertos en sus delitos y pecados
se va a consumar eso en el siglo venidero y ahora vamos a hablar
un poco de eso. Entonces, y también pueden participar,
y creo que el micrófono sí nos va a agarrar a todos, porque
estamos aquí cerquita. Ok, entonces, eso es lo que se
sabe acerca del siglo presente. Y luego, en cuanto al siglo venidero,
bueno, ¿qué lo caracteriza? En lugar de muerte espiritual,
podríamos decir, bueno, hay vida eterna, ¿verdad? Y yo sé, sí,
también hay muerte eterna, pero hablando en términos del triunfo
y de lo que nos espera a los creyentes, hay resurrección. Hay vida eterna y están las riquezas
de la gracia de Dios hechas manifiestas y para disfrutarlas por toda
la eternidad. Entonces es algo también... difícil
de poner en palabras, uno no puede describir, ni siquiera
sabemos a ciencia cierta exactamente cómo va a ser, pero la Biblia
nos da suficiente como para estar animados y nos llena de gozo
saber que lo que sea que podamos imaginar, yo lo he puesto en
estos términos antes, lo que sea que usted se pueda imaginar,
que sea lo mejor que a usted se le pueda ocurrir, el reino
futuro lo excede, lo supera. Entonces, cualquier cosa que
ustedes imaginan que puede ser buenísima, excelente, fantástica,
lo mejor que podría pasarnos, bueno, el cielo o la eternidad
va a ser mejor que eso, mejor que lo mejor que podamos imaginar.
En cierto sentido, la consumación de los siglos ya ha llegado y
la Biblia también agarra esa terminología y es de ahí de donde
obtenemos toda la aplicación del ya, pero todavía no. que
el siglo venidero ya se introdujo en el siglo presente. Hay cosas
como que anticipos de ese siglo venidero que ya estamos disfrutando
en este momento. Entonces, en cierto sentido ya
inició. Primera de Corintios 10-11, un ejemplo. Hablando acerca
de la historia de nuestros antepasados y de la iglesia y del pueblo
de Dios, dice, todas estas cosas les acontecieron como ejemplo
y están escritas para amonestarnos a nosotros. Y luego hablando
de nosotros, vean cómo nos describe, a quienes han alcanzado los fines
de los siglos. Entonces, nosotros, los creyentes,
ahorita, en este momento, estamos siendo amonestados por las escrituras,
o sea que está hablando de nosotros, no está hablando de la iglesia
que está en el cielo. Está hablando de nosotros, siendo
amonestados por las escrituras, ¿quiénes somos nosotros? Los
que han alcanzado los fines de los siglos. Hebreos 9.26 dice,
de otra manera, le hubiera sido necesario padecer muchas veces
desde el principio del mundo. Pero ahora, ahora, en la consumación
de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio
de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Entonces, en
algún sentido, la muerte de Cristo, el momento en que Cristo se encarnó
y se ofreció a sí mismo en sacrificio, eso lo llama la Biblia la consumación
de los siglos o la consumación de los tiempos, pero no es la
consumación plena, ¿verdad? Pero lo inauguró. Entonces, hay
como un sentido de inauguración, de que Cristo empezó algo. ¿Y
cómo llamamos a ese algo que empezó Cristo, que ahora está
creciendo y que se va a consumar en el siglo venidero? ¿Cómo llamamos
eso? ¿Qué cosa es? ¿Qué se les ocurre? Piénsenlo así. Ya fue inaugurado.
Está cerca, es correcto. El reino. El reino de Dios y
esa fue la predicación de Cristo, ¿verdad? Esa fue la predicación
de Cristo. Entonces, este es el segundo punto. Hablamos de
los dos siglos, ahora vamos a hablar del reino. El reino de Dios como
fondo de este ya pero todavía no, o de la escatología en general. El Reino fue inaugurado por el
Ministerio Público de Jesús, de eso no cabe duda. Él lo predicó
así. Juan el Bautista lo predicó igual.
Juan el Bautista dijo, el Reino de los Cielos se acerca. Y Jesús
dijo, el Reino de los Cielos se ha acercado. ¿Verdad? Es Él,
su llegada a la tierra, su encarnación, su persona y su obra están inaugurando
o inaugura en su Ministerio Público el Reino de los Cielos. Cuando
fue acusado de echar fuera demonios por Beelzebú, Jesús les puso
opciones, ¿verdad? A los que lo estaban acusando,
les dijo, bueno, primero que nada, en un reino que se vive
contra sí mismo, está destinado al fracaso, ¿verdad? Entonces,
no tiene sentido que Satanás expulse a Satanás. Entonces,
si yo por el demonio estoy echando fuera demonios, eso no tiene
sentido. Pero, dice, en el versículo 28
de Mateo 12, dice, pero, si yo por el Espíritu de Dios, Hecho
fuera los demonios, ¿qué significa eso? Ciertamente ha llegado a
vosotros el reino de Dios. Entonces Jesús está diciendo,
lo que yo estoy haciendo es una señal de la inauguración del
reino de Dios. El reino de Dios ha llegado en
la persona del rey mismo. El rey mismo se encarnó y empezó
o inauguró de esta manera el reino. Y vemos Esa confrontación
de reinos, porque sí, es un reino que está derrotado, el reino
de Satanás, pero Satanás no se iba a quedar quietito sin dar
la lucha, ¿verdad? Entonces, Satanás hace una pelea
en contra de Jesucristo y por eso vemos tanta actividad. En
los evangelios, específicamente en los evangelios, como no se
ve ni antes ni después en los evangelios, actividad demoniaca
por todo lado, ¿verdad? Poseídos, demonios, que salen
al encuentro de Jesús o que Jesús los confronta y que saben lo
que está pasando y saben quién es Él. Entonces hay una lucha
ahí, ¿por qué? está llegando el rey el rey de
reyes está llegando está inaugurando el reino de los cielos y ahora
si satanás verdad la va a ver fea pero él no se está él está
haciendo la lucha sabe que es una lucha inútil pero la está
haciendo igual entonces él hace eso y en lucas es curioso porque
en lucas 11 20 jesús que es el paralelo de mateo 12 28 jesús
dice en lugar de decir si yo por el espíritu de dios dice
mas si por el dedo de dios hecho yo fuera demonios la misma conclusión
ciertamente el reino de dios ha llegado a vosotros y aquí
que es lo que está igualando el dedo de dios que es el espíritu
de dios lo mismo en mateo dice el espíritu de dios en lucas
dice el dedo de dios ¿Y qué es el dedo de dedo? Bueno, el dedo
de dedo no. ¿Qué es el dedo? O sea, cuando
nosotros hablamos de nuestros dedos, es aquello con lo que
interactuamos, ¿verdad? Con el mundo. Entramos en contacto
con el mundo a través de nuestros dedos. Ese ejercicio de... de control, ejercicio de actividad,
¿verdad?, de interacción, poder, incluso podríamos decir ejercemos
poder a través de nuestras manos y lo que hacemos con el mundo.
Imagínenselo así, pues lo que Dios está haciendo en el mundo,
entonces Jesucristo viene con el dedo de Dios ¿verdad? Está interactuando con el mundo
de manera directa, tocando el mundo de manera directa, ejerciendo
su poder en el mundo de manera directa, y ese poder de Dios,
muchas veces se usa el término poder de Dios para hablar del
Espíritu de Dios, ¿verdad? Que no debemos caer en el error
de despersonificar al Espíritu Santo. Es una persona, pero el
ejercicio del poder de Dios se da a través de la obra del ministerio
de Las Vegas, ¿sabes? Entonces, esa es la idea, ¿verdad?
Dios está interactuando con el mundo de una manera que no lo
había hecho antes porque Cristo mismo el Rey se encarga y Él
de esta manera inaugura el reino. Ahora, Esa es la inauguración. El reino empieza pequeño. Podríamos
decir, bueno, ¿Cristo está presente? Sí, está encarnado, pero la inauguración
es pequeña y muy local geográficamente. Jesús, su ministerio fue en Galilea
y sus alrededores, ¿verdad? O sea, el área que cubrió fue
poca. El alcance que tuvo fue poco
en el sentido inmediato de su obra y su ministerio, pero definitivamente
inauguró el reino. Ahora, ¿qué sucede? El reino
se expande o empieza su expansión cuando Jesús resucita, es exaltado
y ¿dónde se sienta? A la diestra de Dios, en el trono. Eso se conoce como la sesión
de Cristo o la entronización de Cristo. Nosotros a veces hablamos
de sesiones, ¿verdad? Como cuando un comité va a tener
sesión, o un, no sé, un cuerpo, un gobernante va a tener sesión.
¿Qué significa? Literalmente es que se van a
sentar a tomar decisiones. Eso es lo que significa. Entonces,
cuando hablamos de la sesión de Cristo, es que Cristo se ha
sentado en el trono a ejercer su autoridad, ahora sí, más allá
de Galilea. No ascensión, ascensión es que
subió y cesión es que se sentó. Se sentó en el trono, la entronización
de Cristo, podríamos decir. ¿Qué dice Hechos 5.31? En la
predicación de Pedro, y ahorita vamos a hablar de este sermón
de Pedro, le vamos a dar un matiz interesante, pero en Hechos 5.31
dice, a este, hablando de Cristo, Dios ha exaltado con su diestra
por príncipe y salvador para dar a Israel arrepentimiento,
y perdón de pecados. Ahora Cristo está haciendo obras
grandiosas, mucho más que cuando estaba presente en la tierra. Obviamente, lo que hizo en la
tierra específicamente en términos de su sacrificio expiatorio por
nosotros, eso es inigualable e insuperable. Pero en cuanto
al avance del reino, lo que está dándose ahora que Cristo está
sentado en el trono es mucho más grande, mucho más expansivo
que lo que ocurrió cuando él estuvo en la Tierra, ¿verdad?
Y por ahí va, bueno ahorita les digo, su posición entonces como
Señor es la que está expandiendo ahora el reino y haciendo cosas
mucho más grandes de las que hizo cuando estaba aquí en la
Tierra. Efesios 1, el 19 al 23 dice, Y cuál es la super eminente grandeza
de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación
del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo resucitándole
de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales. Y en el versículo 21 vemos una
perspectiva desde arriba hacia abajo, sobre todo principado,
autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra no
sólo en este siglo sino también en el venidero. Es decir, esa
frase, no sólo en este siglo sino también en el venidero,
lo que significa es para siempre, ¿verdad? Por los siglos de los
siglos. Y luego, desde abajo hacia arriba
en el versículo 22 dice, y sometió todas las cosas bajo sus pies.
y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia o en algunas
traducciones dice para la iglesia el reino entonces se expande
a a raíz de la exaltación de Cristo, y cuando Cristo derrama
su espíritu sobre la iglesia, empieza una explosión, ¿verdad? Se da como una explosión expansiva
desde Galilea hacia el mundo entero. La extensión del reino
de Dios es impresionante después de que Cristo se sienta en su
trono. En Colosenses 1, del 13 al 14,
vemos el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas
y trasladado al reino de su amado hijo en quien tenemos redención
por su sangre el perdón de pecados. transición que Dios nos ha hecho
atravesar a nosotros es parte de esa expansión. Ahora todos
los creyentes cambian de reino, ¿verdad? Pasan de estar bajo
la potestad de las tinieblas a estar en el reino de su amado
Hijo. Y entonces Cristo lo inauguró
en su persona y su obra predicó las parábolas del reino, echó
fuera al diablo, demostrando el poder del reino, pero estaba
limitado a un lugar y estaba limitado a su cuerpo físico.
Donde él estaba, ahí era donde actuaba. Esa era su radio. Pero ahora, ¿qué es lo que dice
Cristo de los discípulos suyos? ¿Se acuerdan? Mayores cosas harán. No está diciendo que serán mayores
que él o más grandes que él o que lo van a superar a él, pero sí
van a ser mayores cosas. ¿Por qué? Porque van a alcanzar
más gente y van a llegar a más lugares de lo que hizo Cristo.
Geográficamente y en términos de cantidad, los discípulos de
Cristo hicieron mucho más. de lo que hizo Cristo. Cosas
mayores, ¿verdad? En ese sentido. Sí, por eso tenemos
que entenderlo bien nosotros, ¿verdad? A qué es lo que se está
refiriendo, la expansión del reino de Dios. Y por supuesto,
entendámoslo en el contexto de que el Espíritu Santo es el que
está obrando a través de la iglesia, que ahora es el cuerpo de Cristo,
no es otra persona que Cristo, el que sigue expandiendo el reino,
¿verdad? Pero lo está haciendo a través
de su iglesia y es en ese contexto que él dice que nosotros haríamos
mayores cosas. Entonces el reino llega con poder,
se expande con poder y se va a consumar, casi digo consumir,
y se va a consumar con poder cuando él regrese. Y ahí ya podemos
poner nuestra mirada en el futuro, ¿verdad? Hablando de lo que vendrá. Mateo 25, del 31 al 32. cuando el hijo del hombre venga
en su gloria y todos los santos ángeles con él, entonces, vean
que curioso esto, entonces se sentará en su trono de gloria,
yo creo que ahí ya no está hablando del trono en los cielos, está
diciendo que vendrá en su gloria con todos los santos ángeles
y se sentará en el trono, ya ahora está hablando Ahora va
a reinar en el Cielo Nuevo, Tierra Nueva, más adelante en otra sesión
hablaremos de eso. Pero ese es ahora su gobierno
ya establecido, consumado, sobre todas las cosas. Y serán reunidas
delante de todas las naciones. ¿Y qué hará? Apartará los unos
de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de las cabras. O de los cabritos, dice Mateo,
poniéndolo un poquito más suave. Pero la idea sigue siendo la
misma. Mateo 25 34 ahí mismo en los mismos capítulos dice
entonces el rey dirá a los de su derecha venid benditos de
mi padre heredad que cosa el reino preparado para vosotros
desde la fundación del mundo Y luego en el 41, dirá a los
de la izquierda, apartados de mí, malditos, al fuego eterno
preparado para el diablo y sus ángeles. Y en el versículo 46,
en resumen, e irán estos al castigo eterno y los justos a la vida
eterna. Y esa es la consumación. Es cuando
llega el final, ¿verdad? O el principio de la eternidad.
Este trono estará en la tierra y el rey, entonces, consumará
su reino aquí en la tierra. Pero luego que todas las cosas,
1 Corintios 15, 28, pero luego que todas las cosas le estén
sujetas, entonces también el hijo mismo que hará, se sujetará
al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo
en todos. El reino de Dios, entonces, introduce
así los últimos tiempos. Primera de 42, 15, 28. Y así,
mis hermanos. teniendo en cuenta que estamos
en el siglo venidero y de alguna manera también estamos en el
siglo presente. O más bien, es más claro que
estamos en el siglo presente y de alguna manera estamos también
en el siglo venidero. Sabiendo que Cristo ya inauguró
el reino, lo está expandiendo y llegará la consumación, eso
nos pone en un momento de la historia inigualable. Un momento
de la historia emocionante y también un momento de la historia poco
aterrado, ¿verdad? Pero este momento de la historia
en el que estamos es el que la Biblia llama... No, no la Biblia. Los teólogos han llegado a llamar
el ya, pero todavía no. La tensión. La tensión de los
últimos tiempos. El ya, pero todavía no. Entonces,
los eventos prometidos del Antiguo Testamento ya se cumplieron,
pero están por cumplirse. ¿Eso qué significa? Y es de esas
ricas... paradojas de las escrituras.
¿Verdad que ya? Ya se cumplió, ya se cumplieron
esas promesas, pero al mismo tiempo están por cumplirse. Juan
3, 16, conocidísimo, pero vamos a llegar hasta el 18. Porque
de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito
para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga
vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo
al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo
por él. El que en él cree no es condenado,
pero el que no cree ya ha sido condenado porque no ha creído
en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Notan el vocabulario
que utiliza aquí Juan en términos de que ya, pero es
algo que va a ocurrir en el futuro. pero ya dice el que cree no es
condenado ya no es condenado y el que no cree ya ha sido condenado
porque no ha creído en el nombre del unigénito hijo de dios entonces
el veredicto final ya se sabe ya se sabe cómo va a terminar
la historia ya se sabe que se basa en nuestra relación con
dios los que no creen ya saben su veredicto O ya lo pueden saber.
No es secreto. Y los que creen ya saben su veredicto. No tienen que esperar a ver qué
pasa en el futuro. Habrá un juicio final, sí. Este veredicto va a ser pronunciado
de manera final. en la consumación de los tiempos
y habrá quienes irán al lago de fuego y habrá quienes irán
a participar del cielo nuevo y la tierra nueva eso va a ser
así pero ambas realidades ya se manifiestan desde ya desde
que cristo ascendió y hasta la eternidad esa realidad está presente
y se sabe los malvados podríamos decir los malvados ya van camino
al infierno y los rectos ya gozan de vida eterna y van camino a
la gloria. ¿Ya se ha cumplido el futuro?
No, no se ha cumplido todavía, pero sí, ya se cumplió. ¿Tenemos
vida eterna? Pero la tenemos en cuerpos mortales.
Entonces ya tenemos vida eterna. Pero todavía no tenemos cuerpos
eternos. Nuestros cuerpos verán la muerte.
Vamos a sufrir. Enfermedad nos vamos a desgastar.
Ninguno de nosotros está siendo más joven. Y llegará el momento
en el que vamos a expirar y entregaremos el espíritu. ¿Verdad? Hacia allá
vamos todos. Algunos van más rápido que otros,
pero hacia allá vamos. Estas realidades están, ¿verdad?
Tenemos la resurrección en espíritu. Pero el cuerpo resucitará después.
Entonces ya tenemos vida nueva. Hemos sido resucitados espiritualmente. Pero nuestros cuerpos todavía
no han sido resucitados. Entonces ahí está esa tensión,
¿verdad? De que ya, pero todavía no. De cierto, de cierto os digo.
El que oye mi palabra y cree al que me envió, estoy leyendo
Juan 5, 24 al 25. El que oye mi palabra y cree
al que me envió tiene vida eterna. Ya. ¿Verdad? Y no vendrá a condenación,
mas ha pasado de muerte a vida. Ya. De cierto, de cierto os digo. Viene la hora. Vean el vocabulario
aquí. Viene la hora, o sea, todavía
no. Viene la hora y ahora es, o sea,
ya. ¿Verdad? Ya y todavía no. Viene
la hora y ahora es cuando los muertos oirán la voz del Hijo
de Dios y los que la oyeren vivirán. ¿De qué está hablando? la predicación
del evangelio. ¿Y quiénes son esos muertos?
Todos los otros, todos los que hemos oído y los que oirán la
voz de Dios y vendrán a vida. Los muertos, no está hablando
de una predicación escatológica a los muertos, eso no es lo que
está hablando. ¿Y de la resurrección? No está
hablando de la resurrección futura, está hablando de que ya tienen
vida los que oyen la voz de Dios en este momento. ¿Por qué? ¿Cómo
lo sabemos? Hemos sido resucitados espiritualmente.
Ese es el vocabulario de las estrictas. Hemos nacido de nuevo. La misma idea, ¿verdad? Nacido
de nuevo. Hemos recibido vida nueva. Hemos
pasado de muerte a vida. Y también habrá una resurrección
física. Eso sí nos espera en el futuro.
Ese es el milagro más grande que Dios puede hacer, digamos. No es, tal vez, una donación
física para nada. Correcto. pero ver usted que
una persona se transforma, la transformación de una persona,
porque uno lo ha visto bueno, uno lo ve por supuesto, pero
también en la gente que está alrededor uno lo ha llegado a
ver y eso es un milagro enorme porque no siempre, bueno, no
a todo mundo le va a pasar y eso uno lo aprende a valorar y a
ver, ¿verdad? como un milagro demasiado grande,
un milagro más grande que Dios pueda hacer. Entendiendo lo que
implica, verdad, esta nueva vida, porque sí es más, uno podría
decir, más impresionante a la vista y a los sentidos ver una
sanidad de una persona que estaba enferma de X o Y y el Señor lo
sana, que hemos visto, pero No se compara en su significado,
en la profundidad, en las implicaciones eternas, con una persona que
es renacida, una persona que es resucitada. Porque una persona
no puede ser sana físicamente, pero está con el que está. No precisamente se va a salvar.
Es correcto. Cuando usted ve que una persona
se transforma su vida, lo que uno anhela también es que todos
los que están alrededor de uno, Pasara, ¿verdad? Y los tiernos,
sobre todo también la familia, todo, ¿verdad? Pero una sanación
física no tiene que ser comparada, ¿sí dice? No, correcto. A una
sanación, ¿verdad? Espíritu. Vean cómo lo pone Juan
5, del 26 al 29. Porque como el padre tiene vida
en sí mismo, así también ha dado al hijo el tener vida en sí mismo. y también le dio autoridad de
hacer juicio por cuanto es el hijo del hombre. No os maravilléis
de eso, porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros
oirán su voz, y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección
de vida, más los que hicieron lo malo a resurrección de condenación. Aquí, ahora sí está hablando
de la resurrección futura. ¿Verdad? ¿Y qué es lo que está
diciendo? ¿Quiénes son los que hicieron
lo bueno? Entiéndase, los que recibieron nueva vida en Cristo,
creyeron en Él y anduvieron en buenas obras, ¿verdad? No que
se salven por buenas obras, pero esa es la evidencia, es lo mismo
que hemos estado viendo en Romanos, ¿verdad? Esa es la evidencia.
de una persona que ha creído en Cristo, que ha hecho buenas
obras, y ellos saldrán a resurrección de vida más los que hicieron
lo malo a resurrección de condenación. Entonces vemos la resurrección
que es ya, ya hemos resucitado, los muertos ya han resucitado,
han oído la voz de Dios y llegará un momento en el que todos oirán
la voz de Dios y todos resucitarán, pero esta resurrección es diferente.
Resurrección de los que hicieron lo bueno para vida y de los que
hicieron lo malo para muerte, para condenación. Vivimos el
momento más emocionante de la historia. Nunca antes en la historia
han estado tan claros los destinos de la humanidad. Nunca antes,
como ahora, claro. ¿Quieres decir algo? Ok, entonces,
adelantándonos un poquito. Ah, bueno, sí, dale. Cuando habla
Jesús de que el reino de los cielos sufre violencia, No sé si me pueden preguntar
un poquito más a qué se refiere en ese sentido. ¿Es cuando Jesús
estaba acá o es en este momento que está sufriendo violencia?
Yo he escuchado varias interpretaciones de eso porque depende también
de la traducción, ¿verdad? Porque lo que continúa diciendo
es, y son los violentos los que lo arrebatan, ¿verdad? Hay quienes dicen que eso es
más bien refiriéndose a los cristianos, que requieren ser, y la violencia
en este sentido es como atrevidos, osados, fuertes, valientes, para
hacer avanzar el reino. Y la otra es que si el reino
de los cielos sufre ataques, ¿verdad?, pero cuesta calzar
ahí la frase que sigue de que son los violentos los que lo
arrebatan. Entonces, es un pasaje bastante
ambiguo, ¿verdad? Voy a estudiarlo mejor y le traigo
una respuesta un poco más definida. Estamos en este momento emocionante
y quiero adelantar un poco, o quizá tal vez hacer un paréntesis de
introducción para el taller de evangelismo, ya que estamos hablando
de esto. Vean, hay personas que dicen,
Yo espero que en el juicio final me vaya bien, haya hecho suficientes
cosas buenas para compensar por las cosas malas y que Dios me
deje entrar, ¿verdad? Está como esa incertidumbre...
Yo quise, sí, tal vez por lo menos entrar al purgatorio y
ahí expiar o... Bueno, tienen todas esas ideas
locas. No tienen que esperar al día
final. Ese es el mensaje que tenemos. El veredicto está claro
ya. Jesús está diciendo, el que cree en él, tendrá vida eterna. Nosotros, que hemos creído, no
tenemos que esperar al veredicto final para saber. Ya sabemos
lo cual va a ser ese veredicto. Y deberíamos comunicar el evangelio
con ese sentido de, ¿para qué espera? Dios ha dado la forma
de que usted pueda saber hoy mismo si va a estar condenado
para la eternidad o va a estar disfrutando de la vida eterna. Y la única forma es, el punto
es Jesucristo. ¿Qué está haciendo usted con
la obra, el mensaje y la persona de Jesucristo? Ese es el punto
principal. El juez vino antes como salvador. Ese mismo que va a juzgar, ese
mismo vino como salvador y hizo lo necesario para que aquellos
que creen en él no se pierdan más, tenga vida eterna. Ya. Entonces,
hablemos con esa, aprendamos a usar ese vocabulario con estas
personas. Que es cierto, hay una incertidumbre, es real. ¿verdad? Y por lo que les han enseñado,
por lo que han mal aprendido, quizá honestamente quieren saber,
pero están en esa lucha, ¿verdad? Y tienen malas ideas, ideas cerradas. Entonces, aclarémosles que es
posible saberlo ahora. Y por supuesto, si lo rechaza
hoy, dese por condenado. El que lo rechaza es igual. El
veredicto está claro. Los destinos del día final han
salido a la luz desde ya. No es un misterio. Segunda de
Timoteo 1, 10. Pero que ahora ha sido manifestado
por la aparición de nuestro Señor Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio. Ya está a la luz. Evidente, clara. El Evangelio proclama vida, proclama
inmortalidad, proclama salvación. Entonces, anunciémoslo. en estos
términos. Sí, y ahí Jesús vino a derrotar,
digamos, el enemigo más fuerte que nosotros teníamos, que es
la muerte. Nosotros jamás, jamás hubiéramos
podido derrotarlo. Y Cristo vino y la derrotó, y
sufrió lo horrible eso. Y ahora, yo le hablaba a Klaus,
yo le dije a él que decía que la muerte ahora más bien se convierte
en nuestro siervo, porque es la que nos abre la puerta a ese
reino venidero. Ha cambiado su función para nosotros. Porque la muerte en Cristo sí,
Cristo sufrió la muerte que nosotros merecíamos. aquello terrible que merecíamos
ya no ahora la muerte más bien es esa puerta que se abre y que
nos espera esa vida no es digamos difícil desprenderlos como humanos
verdad de las personas por supuesto pero si es muy diferente porque
cuando cuando Mario murió y que uno tenía esa tranquilidad que
él se preparó yo siento que estaba preparado para eso a gente que
no, que no observa qué onda así como, entonces eso no le deja
una paz para nada y entonces ya decir, es diferente verdad
una persona que muere en Cristo y una persona que vive Y eso es cierto. Y ahorita, de
hecho, vamos a hablar un poco de estas aplicaciones del ya,
pero todavía no vamos a tocar ese tema. Por ahora, mis hermanos,
entendamos que la gente en el Antiguo Testamento no tenía la
claridad que nosotros tenemos hoy. En el Antiguo Testamento
ellos esperaban una ciudad, había como algo, pero muy borroso. Era muy borroso. No había, no
había, de nuevo, no había claridad. En este momento nosotros tenemos
mucha mayor claridad, entendemos mucho mejor, sí, hay mucha incertidumbre
en cuanto a la forma exacta, en cuanto al qué precisamente,
o al cómo, más bien el cómo va a ser precisamente, pero sabemos
lo que nos espera, no va a haber No va a haber sorpresa en el
qué, va a haber sorpresa en el cómo, porque estoy seguro que
no podemos imaginarnos ese cómo, ¿verdad? Pero el qué está claro,
es vida eterna con Dios, cielos nuevos, tierra nueva para siempre,
gozo eterno, gloria eterna. Y lo podemos poner en palabras
y aún así nos quedamos cortísimos, porque no sabemos exactamente
cómo se va a ver. Pero los del Antiguo Testamento
no tenían esa claridad. Este tiempo en el que estamos
viviendo, por eso también es emocionante. Cristo ha venido
ya, pero no ha venido al fin. O sea, estamos entre las dos
venidas de Cristo. Cristo vino, pero no ha venido
por segunda vez con el final, ¿verdad?, de la historia. Entonces,
¿este tiempo para qué? Este es el tiempo de evangelismo.
Este es el tiempo de misiones. No habrá otro. No habrá otro
tiempo de misiones después. No habrá otro tiempo de evangelismo.
El poder de Dios ha sido desatado en la resurrección de Cristo
y el derramamiento del Espíritu Santo en la iglesia. Este es
el momento para predicar el Evangelio. Este es el momento entre las
venidas de Cristo. Este es el momento. Vean, mayores
cosas harán. Se los pongo en estos términos.
La predicación de Pedro, la primera predicación que se dio después
de la ascensión de Cristo. En la predicación de Pedro se
salvaron más personas que durante todo el ministerio terrenal de
Cristo. Entendamos eso. Y ahora, entonces,
vayamos con este mensaje. Con fuerza. Este es el momento.
Ahora, algunas aplicaciones más. Seamos realistas, pero seamos
también optimistas. Realistas como, bueno, el reino
no se ha consumado. No confundamos el ya y el todavía
no. Tengamos claro que existe esa
tensión, pero no debemos confundirla. Oramos por sanidad, por ejemplo.
Oramos por sanidad, pero no le decimos a la gente, vea, usted
debería de inyectarse. Usted es diabético, pero debería
dejar de inyectarse. Deje la medicina, deje las inyecciones,
porque el reino de Dios ya está aquí y sanidad para todos. ¿Verdad? Ha habido predicaciones así. Entonces, si usted va al doctor
es falta de fe, si usted toma medicamentos es falta de fe.
Oramos por sanidad, pero no le decimos a las embarazadas, no,
tengan los bebés en su casa, no se preocupe por la atención
médica, por el seguimiento, no, usted haga ya el reno, victoria,
sanidad, no. Sería irresponsable, no confundamos
el ya con el todavía no. Vemos inglés así lamentablemente,
pero no es cierto. Creer en Cristo no significa
que no voy a morir. Creer en Cristo no significa
que no voy a ver enfermedad, que no voy a sufrir. Entonces,
llevamos vidas agridulces. Tenemos un sentido de disfrute
cruzado, mezclado con tristeza, con dolor. Y experimentamos situaciones
que nos recuerdan Todavía no, ¿verdad? Por ejemplo, lo que
decía Marce ahora. Cuando perdemos a un ser querido,
¿lo lloramos? ¿Lo lloramos porque lo queríamos?
Si no lo lloramos es porque no lo queríamos. Lo queríamos y
lo lloramos y eso no es malo. Llorar a los seres queridos que
han partido no es malo. Pero por otro lado, lo que decía
Marce también, un funeral cristiano, Es otra cosa. El funeral de un
creyente es dulce porque Cristo vive y porque sabemos dónde está,
porque hay victoria en Cristo, porque esa persona ahora es libre
del pecado y del dolor para siempre. Él ya empezó a experimentar un
adelanto de lo que será la gloria eterna, un reposo en Cristo.
Exacto. Entonces, sí, todavía no tiene
cuerpo resucitado. ¿Sí? Todavía no nos hemos reunido
con él. Y entonces eso duele. Eso produce tristeza. Pero va
a darse el momento en el que estaremos con esa persona para
siempre. Y en el que todos vamos a disfrutar de sus cuerpos resucitados.
Entonces seamos conscientes de eso. Seamos realistas. Pero seamos
también optimistas. Cristo reina ya. Cristo es hoy
Rey de Reyes y Señor de Señores. Él está asentado a la diestra
de Dios. Soy yo. Él está sentado a la diestra
de Dios ya. Él volverá. Es un hecho. Él reinará en un
sentido más grande en el cielo nuevo y la tierra nueva. Y bueno,
de esos temas vamos a hablar en las próximas sesiones. Gustavo.
Ya y todavía no
Series Escatología
Primera parte de una miniserie de escatología, basada en el curso de Teología Sistemática del Dr. Robert Peterson y en el libro La Biblia y el futuro, de Anthony Hoekema.
| Sermon ID | 71023143324625 |
| Duration | 40:31 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Bible Text | Matthew 24 |
| Language | Spanish |
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