00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
¿Cómo se encuentran el día de
hoy? Bendecido, ¿verdad? Amén. Dice la palabra de Dios
que las misericordias de Dios son nuevas, ¿qué? Cada mañana. O sea que hoy podemos nosotros
disfrutar este día de las misericordias de nuestro Señor. Sean bienvenidos
a la iglesia. Algo especial, ¿verdad? Un tiempo que usted apartó para
poder venir a tener no sólo comunión con los creyentes, que es parte
importante y fundamental, sino a escuchar la palabra de Dios. Y no solo escucharla, sino también
hacer los cambios que necesitamos hacer como cristianos, como nuevas
criaturas, como personas que amamos a Dios y tenemos su Santo
Espíritu morando en cada uno de nosotros. Así que, así como
están de pie en su boletín, si no lo tienen puede pedir uno,
¿verdad? Pero hay un texto ahí que es el que debemos de memorizar,
¿sí? ¿Lo tienen ahí? Bueno, ¿qué tal
si lo leemos despacio y veamos realmente lo que Dios quiere
hacer a través de estos pasajes, a través de esta lectura y a
través de su palabra? Veamos esto en el Santiago 1.4
que dice, Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis
perfectos y cabales. sin que os falte cosa alguna. Señor, en esta mañana. Señor,
queremos poner en tus manos este tiempo, Señor. Un tiempo en el
cual vamos a escuchar tu mensaje, en el cual tú te vas a comunicar,
Señor, a cada vida, a cada corazón. Señor amado, abre nuestra mente,
abre nuestro corazón, que esté dispuesto a asimilar tu palabra,
Señor. Y que realmente caiga, Señor,
esta palabra bendita que está en la Biblia, Señor. Y que transforme
nuestra vida, nuestra mente, Señor, nuestras acciones. que ya no seamos los mismos,
sino que haya un nuevo nacimiento, como dice tu palabra, y que vivamos
conforme a ese nuevo nacimiento. Así que ponemos en tus manos
este momento, Señor, y que tu Santo Espíritu sea el que hable
a través de mi persona, Señor. Que no sean pensamientos humanos,
Ideas, filosofía humana. Señor, si no sea tu palabra ministrando
en cada corazón. Quédate con nosotros, Señor,
y ponemos en tus manos este hermoso tiempo. En el nombre de Jesús.
Amén y Amén. Pueden sentarse, amados hermanos. Dios siempre tiene el control
de todo. De él no escapa nada, absolutamente
nada. Dios tiene el control y él es
soberano. Pero cuando vienen situaciones
a nuestra vida, ajenas a nuestra voluntad, debemos de empezar
a buscar qué es el propósito que Dios tiene para nuestra vida. Cada circunstancia, cada situación,
cada aflicción, cada problema, cada momento en el que vivimos
y somos confrontados, Dios quiere hacer algo en nuestra vida. Eso
es lo que queremos hoy aprender y dice el título, en medio de
las pruebas hay un propósito de Dios. Mire, Como es el capítulo
uno, tenemos que dar un poco de contexto para poder entender
qué es lo que Santiago quiere comunicarnos a cada uno de nosotros. Y lo primero que empezamos a
ver es que Santiago es la primera epístola, denominada Epístolas
Generales. Estas son llamadas así porque
estas no fueron dirigidas a una iglesia en particular. o a una
persona en particular, como normalmente lo hace Pablo cuando se comunica
a Efesios, a Corintio, Colosenses, a Tito o a Timoteo. Esas cartas
son particulares, pero estas cartas son generales. La carta
de Santiago es una carta general. Esto quiere decir que no va dirigido
en alguien en particular. Santiago también es conocido
como Jacobo. Jacobo, el hermano de Jesucristo,
o perfectamente dicho, el medio hermano de Jesucristo. Imagínense
que el que escribió este libro tuvo el placer, el honor de poder
compartir con su hermano, su medio hermano, que era nuestro
Señor y Salvador Jesucristo, el Mesías. Entonces, él va a
tener un carácter moral, va a tener conocimiento para escribir lo
que a continuación vamos a estudiar. Entonces, él escribe a un grupo
de personas, a un grupo de personas que estaban dispersas, que estaban
fuera de Palestina. Pero que Santiago sabía positivamente
que estas personas no estaban en su cultura, no estaban con
su pueblo, sino que habían sido expulsados, perseguidos. Y ellos
tuvieron que salir de Palestina y poder vivir en diferentes partes
del mundo. No cabe duda que cuando ellos
llegaron a esos lugares, empezaron a tener problemas, a tener rechazos,
a poder luchar en contra de las culturas que ahí estaban. En
algún momento iban sin nada, ¿verdad?, a ocupar esos lugares
y en algún momento tuvieron pobreza, tuvieron hambre. Entonces, si
vemos la condición a las cuales Santiago les escribe, es que
estas personas estaban en conflicto, estaban en angustia, estaban
en una situación muy terrible como personas. Estaban siendo
rechazados, viviendo en diversas pruebas. Mire, ¿cuánto nos identificamos
con ellos hoy? ¿Cuántas pruebas han venido a
su vida? ¿Cuántas situaciones difíciles han venido a pesar
que somos creyentes? Porque algún concepto erróneo
que tienen hoy algunas religiones es que el creyente no tiene por
qué tener aflicciones, no tiene por qué tener problemas, no tiene
por qué ser pobre, no tiene por qué enfermarse, porque todo eso
contradice a un hijo de Dios. ¿Qué tan equivocados están? Porque más adelante vamos a ver
que el Señor habla de que hay personas ricas y también hay
personas pobres. Esto quiere decir que en las
culturas, hoy en día, también hay personas pobres y hay personas
que tienen dinero, son ricas. Y esas personas siempre van a
existir, esas dos tipos de personas. Entonces, algo que tiene ahora
Santiago es que está influenciado por dos cartas importantes. Una
de ellas es la carta de Mateo, o sea, perdón, el Evangelio de
Mateo en el Sermón del Monte. Recuérdense cuando el Señor Jesucristo
está en el Sermón del Monte, está dando enseñanzas prácticas
para la vida, prácticas. Y el cristianismo debe de ser
así, una vida práctica. No podemos decir que soy creyente,
no podemos decir que he nacido de nuevo, no podemos decir que
somos hijos de Dios cuando nuestras actitudes dicen todo lo contrario. Por eso es que el Señor Jesucristo
estaba diciendo cómo debían de vivir, cómo debían de ser, ayudar
al prójimo, preocuparse por el desvalido. Y eso es exactamente
lo que Santiago ahora está tomando esas palabras y en el resto de
toda la carta en algún momento se estarán repitiendo algunos
dichos de nuestro Señor Jesucristo en ese tiempo. Pero también esta
carta está influenciada por los dichos de Salomón. Son dichos
prácticos para que nosotros podamos memorizarlo y también así practicarlo. Entonces, esta carta está influenciada
de varios tipos y esta es Mateo y es también Salomón en los dichos
de Salomón. Bueno, algo muy importante que
tenía esta carta es que tiene un objetivo claro para nosotros. y es llamar a todos los seguidores
de Cristo a vivir una vida consagrada al Señor. Básicamente, este es
el objetivo primordial de esta carta. Que todo aquel que ha
conocido al Señor Jesucristo como nuestro Salvador debe de
imitar lo que el Señor Jesucristo estuvo aquí en la tierra y lo
que nos ha dejado en su palabra. Entonces, es llamar a todos los
seguidores de Cristo a vivir una vida totalmente consagrada. Y es también hablar acerca de
los dos mandamientos importantes que debemos de cumplir como creyentes.
¿Se acuerdan ustedes esos dos? Amar a Dios con todo nuestro
corazón y amar al prójimo como a nosotros mismos. Toda esa es
la idea que va a traer el libro de Santiago. Algo que es interesante
es ver el capítulo 1. Si usted me acompaña, ahí dice
Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo. Miren, lo primero es que Santiago
está reconociendo a su medio hermano como Señor. Y lo está
reconociendo también que él es su esclavo, él es su siervo. ¿Cómo puede ahora empezar a tener
esa relación? Y si vamos a la historia, Jacobo
o Santiago no creía en Jesucristo, no creía que él era el Mesías. Él estaba pensando que su medio
hermano, que era Jesús, tenía un problema en la mente, ¿verdad? Por lo que él veía y por lo que
él oía, Santiago decía, no, este no es el hijo de Dios, no es
el Mesías que esperamos. Miren, qué triste, ¿verdad? Porque
en algún momento Jesús era el Mesías y sus hermanos no lo creían. Bueno, si usted va ahí a Juan,
en el capítulo 7, vamos a ver toda la historia y habla algo
muy importante. Dice, en el verso 5 especialmente,
porque ni aún sus hermanos creían en él. Miren, y aquí hay una
cosa muy interesante que queremos asimilar, y es que cuando ellos
no creían, dice que llegó María, su madre, y sus hermanos a buscar
a Jesús. ¿Saben dónde estaba Jesús? en
la sinagoga, estaba enseñando. Esto quiere decir que sus hermanos
no estaban dentro escuchando el mensaje, sino que estaban
fuera. ¿Por qué? Porque no creían que
Jesucristo fuera el hijo del Dios viviente. Pero en el libro
de los hechos aparece nuevamente un pasaje muy importante y es
Hechos 1.14. Porque después de la resurrección,
dice que Jacob estaba contados con todos los que estaban en
adoración y exaltación a Dios. Miren, la transformación de Santiago
tuvo que ver por la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Hasta ahí vamos con la historia,
pero Ahora, el objetivo fundamental que Santiago no es enseñar información
teológica como lo hace Pablo. Pablo está mandando a corregir
ciertas cosas que hay en la iglesia o está enviando cartas para que
puedan corregir una doctrina que no es Pero esta carta que
escribe Santiago es para que nosotros podamos entender que
él quiere introducirse en nuestro estilo de vida y cambiarlo con
los principios bíblicos y prácticos que en esta carta vamos a estudiar. Santiago quiere retarnos a practicar
una vida verdadera en Cristo. con los valores, principios que
estén totalmente de acuerdo a nuestra vida y a nuestra nueva naturaleza. Eso es lo que va a intentar hacer
Santiago por medio de lo que él escribió, inspirado por el
poder del Espíritu Santo. Vean. Santiago usa la palabra
perfecto muchas veces en todo este libro. Y lo que él quiere
es eso, que cada creyente llegue a ser ¿qué? Perfecto y cabales
sin que os falte cosa alguna. Bueno, Ahora, entremos a lo que
es el mensaje de la Palabra de Dios. Ya cuando tenemos un panorama
general de quién es Santiago y qué es lo que él quiere hacer
o qué intenta hacer por medio de este escrito que él dejó.
Son escritos de textos de actitudes prácticas para cada creyente. Así que, lo primero es que con
mucha frecuencia, amados hermanos, las pruebas producen reclamos,
desesperación, aflicción, desánimo y tantas cosas que pueden producir
cuando nosotros nos encontramos en situaciones difíciles. Pero lo que él quiere decir ahora
que en medio de las pruebas esto no debe de convertirse en una
tribulación para nosotros, sino más bien como un examen para
ver qué realmente hay en nuestro corazón, para que podamos demostrar
qué clase de fe es la que nosotros tenemos y qué clase de devoción
y relación tenemos con nuestro Dios. Esto es realmente lo que
quiere demostrar a través de la palabra de Dios. Cómo es nuestra
vida delante de Dios. Cómo es nuestra relación con
Él. Si es una relación íntima, o
es una relación a medias, o es una relación tibia. Y recuérdense
que estas mitades no quiere, sino que seamos perfectos y cabales. Esto es lo que realmente persigue
en los escritos que vamos a leer. Miren, las pruebas no deben de
verse como tribulaciones, sino como exámenes. Una prueba se
aplica para ver si un estudiante puede pasar el curso o no. ¿A cuánto les gustan los exámenes? No, ¿verdad? Fíjense que cuando
yo estaba en Guatemala, y se está hablando de mucho tiempo
atrás, ¿verdad? Todavía era un joven. Había una clase que a mí no me
gustaba y literalmente, ¿verdad? Era el inglés. Por eso es que
hasta la fecha me está costando aprender el inglés. Pero cada
vez que la profesora decía, mire prepárense porque tal fecha va
a haber un examen. Mire, para mí era una preocupación,
una tribulación, una angustia, porque yo no quería llegar a
ese examen, porque no quería estudiar, no quería prepararme
para poder tener una buena calificación en ese examen. Y siempre estábamos
pensando ojalá que se le pinchen las llantas al carro, ¿verdad?
Y que no llegue. O que se enferme. O empezamos
a pensar un montón de cosas para no pasar esa prueba. ¿Quién quiere
pasar las pruebas? Nadie. Mire, si quisiéramos ir
a sacar una licencia, tenemos que pasar una prueba. Un montón
de preguntas que nos hacen, pero para poder obtener esa licencia,
tenemos que estudiar, prepararnos. Pues, ¿qué creen que pasó en
mi caso, verdad? Vino la profesora y dijo, ¿sabes? Necesito pintar el salón. ¿Quién
se apunta para pintarlo, el salón de clases, y se quita el examen?
¿Qué creen que fue mi respuesta? Sí, exactamente lo que usted
pensó. Me puse a pintar y evité el examen. Pero ahora me arrepiento
de eso. Porque si yo hubiera puesto atención
en lo que venía, este idioma, el inglés ya lo hablara, pero
me ha costado. Y ese es un fruto de no querer
enfrentar las pruebas. Miren hermanos, a veces vienen
pruebas difíciles a nuestra vida, situaciones en las cuales se
nos amarga hasta el sabor de la boca. Cosas que no queremos
vivir, el dolor que nos está asofocando, la tribulación que
viene a nuestra vida por alguna situación ajena a nuestra voluntad. Y a veces estamos renegando a
Dios que no queremos pasar esa prueba. Señor, ¿por qué permites
eso en mi vida si yo soy así? ¿Por qué viene eso a mí si yo
he estado haciendo esto? Y empezamos a hacer argumentos
de todo lo que hacemos, pero no nos damos cuenta que esa prueba,
ese examen en nuestra vida tiene un propósito claro para nosotros. Dios quiere que a través de lo
que le inspiró a Santiago, al escribir, nosotros podamos tener
las altas calificaciones en cada prueba y podamos graduarnos con
honores cuando nuestro Señor Jesucristo venga. Así que el
primer concepto que quiere lograr aquí Santiago, en estos pasajes
es que Dios quiere hacernos perfectos y completos. Mire, hay algo que
Dios quiere que nosotros hagamos cuando vienen las pruebas, las
cosas difíciles, y eso es regocijarnos cuando vengan las diversas pruebas. Ahora, usted dirá, bueno, ¿y
cómo me puedo yo regocijar o gozar cuando hay problemas en mi casa?
Cuando estoy siendo abandonado por mi esposa o por mi esposo.
Cuando mis hijos no me obedecen y se han levantado contra mí.
Cuando han tomado un mal camino y yo estoy desesperado. ¿Cómo
puedo tener gozo cuando yo estoy sufriendo una enfermedad que
no tiene cura? ¿O cómo puedo estar yo feliz
cuando viene una situación difícil a nuestra vida? Mire, recordemos
que el gozo del Señor es obra del Espíritu Santo. Es un fruto
del Espíritu Santo. Y eso quiere decir que si nosotros
tenemos al Espíritu Santo morando en nosotros, tenemos algo muy
importante que es el gozo de nuestro Señor. Y ese gozo de
nuestro Señor no radica en que estemos pasando por aflicciones.
¡Oh, qué alegría que yo estoy enfermo! ¡Oh, qué alegría que
viene esta situación a mi vida! No, este gozo es la seguridad
completa que tenemos que Dios está controlando nuestra aflicción,
nuestra situación. Eso es lo que Dios quiere, por
eso es que podemos gozarnos en él. Porque cuando venga la prueba
sabemos que al final de la prueba gozaremos de la victoria que
Dios quiere que nosotros disfrutemos. Pero debemos de afrontar la prueba. debemos de someternos a ese tipo
de examen. No podemos estar renegando las
situaciones que vienen a nuestra vida, sino que debe de haber
un gozo de consuelo, un gozo de tranquilidad, un gozo que
tengamos, demostremos y que adoremos a Dios en medio de esas pruebas. Porque esa prueba traerá su propósito
para cada uno de nosotros. No sé por lo que usted esté pasando,
Pero cada uno de nosotros puede tener una aflicción en su vida. Y por eso es que la palabra de
Dios es viva y es eficaz y nos habla en tiempo y fuera de tiempo.
Es posible que usted hoy no tenga ningún tipo de problemas, pero
el día de mañana las pruebas y las dificultades pueden estar
llegando a tocar a su puerta. ¿Cómo vamos a reaccionar en eso?
Lo primero que Dios quiere es que haya gozo. Y ese gozo es
producido por la tranquilidad que tenemos en que Dios vilará
por nosotros, nos cuidará en ese momento de preparación, en
ese momento de enseñanza para que cuando termine eso, nosotros
podamos decir gloria a Dios porque fui victorioso por el poder de
Dios. No por nosotros, no por nuestras
cualidades, no por nuestros pensamientos, no por nuestras fortalezas, porque
entonces sí habrá mucha tribulación, dolor de cabeza, angustia y desesperación. Pero Dios quiere, hermanos, que
confiemos en Él. ¿Cómo debe de ser nuestra actitud
ante las pruebas? Mire, nuestra actitud debe de
ser con gozo. Mire, ese gozo es la paz y la
seguridad y la tranquilidad que Dios tiene en medio de nuestras
aflicciones. Ya dijimos, el gozo del Señor
es un atributo, es un fruto del Espíritu Santo y todo aquel que
tiene al Espíritu Santo goza de ese atributo. Nadie le puede
quitar el gozo, ni los problemas, ni las aflicciones, ni las cosas
que están a nuestro alrededor, por difíciles que sean, el gozo
del Señor permanecerá en nosotros porque su Espíritu permanece
para siempre en nosotros. Bueno, la prueba no debe de verse
como una tribulación, sino más bien como un examen. Miren, ahora
veamos el verso Número dos. Hermanos míos, dice, tened por
sumo gozo cuando que os halléis. Bueno, esto quiere decir que
no estamos exentos de las pruebas. Los creyentes no estamos exentos
de las pruebas, pero sí tenemos al Dios poderoso de nuestro lado. Así que, si usted está pasando
por pruebas, confíe, gócese en el Señor porque pronto esa prueba
pasará y entonces usted verá el fruto de esa prueba. Ahorita
pueden ser momentos difíciles, oscuros, pero recuérdese que
al final del puente siempre hay una luz y esa luz es nuestro
Señor. El cristiano puede verse rodeado
de circunstancias difíciles, problemas y obstáculos que pueden
producir tristeza, pero aliméntese del gozo del Señor y espere confiadamente
en el Señor. Santiago nos da consejos sólidos
acerca de cómo sacar buenas calificaciones en este proceso. Ahora, segundo,
Dios quiere perfeccionar nuestro carácter en las pruebas. Mire,
y aquí es donde nos confronta realmente el Señor. ¿Cómo es
nuestro carácter, nuestra personalidad? ¿Cómo es que nos presentamos
ante las pruebas? Vea Santiago 1.3 que dice, sabiendo
que ¿qué? Que la prueba de vuestra fe ¿Qué
dice? Produce paciencia. Esto de paciencia,
hay una palabra en griego que representa varios significados.
Paciencia puede ser perseverancia, también puede ser persistencia,
también puede ser constancia, también puede ser esperanza. O sea, si usted cambia esa palabra
de paciencia y le ponemos constancia, es lo que Dios quiere para nuestra
vida. ¿Qué pasa cuando vienen los problemas difíciles a nuestra
vida? Lo primero es que ya no queremos
continuar porque en algún pensamiento puede decir es que Dios no tiene
cuidado de mí, es que Dios ya me abandonó, es que Dios con
todo lo que yo he hecho, cómo Él se va a fijar en mí si yo
soy un hombre que ha pecado, alguien que ha ofendido a Dios
y por eso es que yo estoy en esta situación. Mire, lo que Dios quiere es que
en medio de las pruebas, en medio de la situación difícil, usted
permanezca firme, fiel, buscando a Dios con todo su corazón. Bueno, esta es la vida práctica
del creyente. Si viniéramos e hiciéramos un
examen ¿Cómo está nuestra vida delante de él? Posiblemente escribiéramos
un montón de cosas tan agradables, ¿verdad? Que en algún momento
lo sentimos. Pero cuando somos examinados
por medio de las pruebas, ¿cómo reaccionamos? Lo primero es que ya ni queremos
venir a la iglesia ¿verdad? Ya no me hablen de ahí porque
al contrario cuando yo estaba fuera de la iglesia, fuera en
el mundo, mi condición era diferente y cuando yo acepté al Señor Jesucristo
las pruebas vinieron y aumentaron. ¿No le ha pasado a usted así
o así le pasó? Es porque Dios quiere que dejemos
de tener ese carácter y que empecemos a buscar el carácter que Dios
quiere para nosotros. Y esto de perseverancia es esperar
en la voluntad de Dios. Los creyentes son llamados a
ser pacientes en sus expectativas ante Dios. Miren, Alguien que
fue atribulado y de tantas cosas, vea Santiago 5.10. ¿Lo tiene? Santiago 5.10. Hermanos míos, dice, tomad como
ejemplo de la aflicción ¿y qué? y de la paciencia a los profetas
que hablaron que hablaron en nombre del Señor. Bueno, ¿qué
es lo que está diciendo acá? Que debemos de tomar conciencia
de que ellos también fueron afligidos, fueron atribulados, fueron perseguidos. Fueron angustiados, pero ellos
confiaron en algo y en tener paciencia. Se mantuvieron firmes,
aunque les tocara que ofrecer su propia vida. ¿Cuántos estamos
dispuestos a ofrecer la vida por nuestro Señor Jesucristo?
No muchos. Estos varones de Dios fueron
afligidos hasta el extremo que les quitaron su vida. Y no una
muerte espontánea. Si no, dice que los prendían
y los ponían como antorchas humanas para alumbrar los caminos. Recuérdense, Esteban, cómo murió.
¿Apuras? Pero ellos estaban dispuestos
a entregar su vida, a pasar esa aflicción porque reconocían que
el Señor, de la misma forma que Él iba a resucitar, nosotros
también vamos a ser levantados por el poder de Dios. Y ellos
estaban sufriendo situaciones difíciles, pero ellos confiaron
y perseveraron en las promesas de nuestro Dios. Mire hermanos,
si usted está acá, No es casualidad. Si Dios le ha transformado su
vida y está escuchando este mensaje, es porque Dios quiere tratar
con su carácter. Quiere tratar con su vida. Mire, en Hechos, yo aquí quiero
que lo busque. En Hechos 7, 52. ¿Alguien que
lo tenga? ¿Lo lee? Por favor. 52. Bueno, ¿se dan cuenta? Dice,
¿a cuál de los profetas no persiguieron? Busquemos en la palabra de Dios
a quién de los profetas no persiguieron. No estuvo en aflicción, no estuvo
teniendo tantas cosas. Elías, por ejemplo, ¿se acuerda?
Cuando él había orado que no lloviera, no llovía. Cuando él
oraba para que cayera fuego del cielo y caía y consumía todos
los, ¿cómo se llama? Los altares que ellos habían
preparado, ¿verdad? Pero hubo una acusación que le
fue dada, ¿verdad? Que iban a matarlo. ¿Y qué hace
él? Como humanamente se fue, ¿verdad?
Y yo digo, ¿dónde estaba su fe? ¿Qué estaba pensando? Si él tenía
tanta autoridad que Dios le había dado, había visto obrar Dios
en su vida poderosamente, ¿por qué él tenía que tener miedo?
Porque es una condición humana. Nadie quiere pasar por aflicciones
o situaciones difíciles. Miren, hermanos, al final de
la prueba siempre habrá algo que Dios quiere hacer. Por eso
es que Él quiere tratar con nuestro carácter. Miren, la forma de
tratar con nuestro carácter es paciencia en nosotros, perseverancia. Miren, se acuerdan del Job sufriente,
¿verdad? Él tuvo paciencia. ¿Por qué? Porque en un solo día se murieron
sus 10 hijos, se murió todo su ganado, se murieron sus siervos,
se murió todo lo que tenía. Y no solo eso, sino que le vino
una terrible enfermedad sobre él. Pero él dice que no añadió
despropósito alguno por la situación que estaba viviendo. ¿Y se acuerda
usted qué pasó después? Tuvo el doble de todo lo que
había tenido, pero él fue persistente. Mira hermano, lo que quiero transmitirle
hoy para cambiar su carácter es que debe de ser persistente.
Si vienen las pruebas, gócese en las pruebas y espere la provisión
de Dios, espere el control de Dios. Y si en medio de las pruebas
le vienen a usted situaciones que no quiere ya tener paciencia
y quiere irse, el Señor hoy le dice tengas paciencia, ten paciencia,
persevera en medio de las pruebas. Dios quiere también madurar nuestra
fe. Mire, veamos el verso 4. Más tenga la paciencia su obra
completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa
alguna. Mire, Esto quiere decir, hermanos,
que para que tengas la paciencia de su obra completa, para que
seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Aquí habla de fe, cómo está nuestra
fe. Mire, la fe no debe de ser una
fe fingida. Se acuerda cuando Pablo le escribe a Timoteo y
le dice, mira, Tu abuela y tu mamá transmitió a ti una fe,
pero no fue una fe, cualquier fe, sino una fe poderosa, una
fe que no era fingida. Mire hermanos, a veces nosotros
podemos pensar que tenemos una tremenda fe, ¿verdad? Pero cuando
vengan algunas situaciones, nuestra fe como que tambalea. Dios quiere hoy, a través de
la palabra de Dios, que nuestra fe sea una fe verdadera. Que cuando estemos en las aflicciones
podamos esperar con gozo y paciencia el propósito de Dios que tiene
para nuestra vida cuando estemos en estas pruebas. Debe nuestra
fe someternos a una prueba. ¿Se acuerda usted que debemos
de ser sometidos como el oro? ¿Cómo prueban el oro? ¿Por medio
de qué? De fuego. Miren, esta semana fui a un taller mecánico
y estaba viendo cómo reparaban un golpe de un accidente. Y para mí era imposible, la lámina
era tal vez de este grueso. Y lo estaban martillando, le
estaban golpeando, jalando y seguía exactamente igual. Pero alguien
dijo, ¿saben qué? Hay que calentar el hierro para
que el hierro jale. Y bueno, lo hicieron, calentaron
todo el hierro, agarraron aguanto y jalaron todo lo que tenían
que hacer. Ahora, ¿qué es lo que estaba
haciendo? Bueno, nosotros debemos de pasar por el fuego de la prueba
para que podamos entender cómo es nuestra fe. Mire hermano,
Hebreos 11, 1 dice, es pues la fe, la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve. Dios quiere darnos sabiduría. Mire, veamos ahí el verso 5. Dice, y si alguno de vosotros
tiene falta de ¿qué? De sabiduría pídala a Dios. ¿Por qué está diciendo que debemos
de pedir sabiduría en medio de las pruebas? Mire, Dios quiere
que pidamos sabiduría y dice que no se le va a negar a nadie,
sino que se le va a dar en abundancia para que nosotros, a través de
esa sabiduría que pidamos por medio de la oración, podamos
entender cuál es el propósito de Dios en medio de nuestras
pruebas. Por eso es que es tan importante
pedir sabiduría, para que podamos entender qué proceso está haciendo
Dios en nuestra vida. Es importante, Dios quiere darnos
sabiduría. Y hay otra cosa, no hay prueba
sin salida. Mira hermano, busque ahí 1 Corintios
10, 13. ¿Lo tiene? 1 Corintios 10, 13. Lo voy a leer. No os ha sobrevenido
ninguna tentación que no sea ¿qué? Humana. Pero fiel es Dios,
que no dejará ser tentados más de lo que podamos resistir, sino
quedará también juntamente con la tentación la salida, para
que podáis soportar. Entonces, siempre hay una salida
a nuestros problemas y a nuestras situaciones, porque fiel es Dios
y no va a poner una prueba en su vida que usted no pueda superar,
porque así es la promesa de Dios, así ha dicho el Señor. Las pruebas
son pruebas que podemos superar y podemos estar victoriosos,
pero depende de nuestra fe y nuestra relación, nuestra devoción con
nuestro Señor. Mire, y por último, hermano,
Dios quiere perfeccionar nuestra fe también en las pruebas. Vea
el verso 6. Santiago 1, 6. Pero pide con
fe. no dudando nada, porque el que
duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el
viento y echada de una parte a otra. Mire, ¿qué pasa cuando
nuestra fe no es una fe genuina? Somos como la ola del mar, ¿verdad? Que el viento nos lleva Para
todos lados, ¿verdad? Hoy soy creyente, mañana no soy
creyente. Hoy soy espiritual, mañana no
soy espiritual. Hoy soy un creyente con devoción
y servicio, mañana no queremos ni siquiera ir a la iglesia. Dios quiere fortalecer perfeccionar
nuestra fe en las pruebas. A veces no podemos sentir que
nuestra, a veces podemos sentir que nuestra fe es como una impotente
ola, ¿verdad? Una gran ola capaz de romper
y destruir todo a su paso. Pero cuando vienen los vientos
cruzados, esas olas son llevadas de una dirección a otra. ¿Se
acuerda usted de los apóstoles cuando estaban cruzando el mar? Y empezaron a moverse las olas
y a somatar el barco y los vientos cruzados, dice, sintieron la
muerte. Mire, a veces nosotros así estamos
con tantos vientos por todos lados que no sabemos qué hacer.
Pero recuerde que nuestro Señor Jesucristo ha prometido estar
en medio de nosotros y Dios ha prometido que no habrá una aflicción
que no podamos superar. Así que Dios quiere perfeccionar
nuestra fe para que ya no seamos inconstantes. Mira el verso 8. El hombre ¿qué? De doble ánimo
es inconstante en todos sus caminos. La prueba viene a nuestra vida,
hermanos, para que nos afirmemos en el Señor. La prueba viene
para que nosotros empecemos a ver que sí debemos hacer cambios
en nuestra vida. ¿Por qué? Porque cuando vienen
cosas a nuestra vida, situaciones que están fuera de nuestro alcance,
nos volvemos en personas inconstantes. Dios quiere que seamos personas
constantes. A veces estamos en las cumbres
y otras veces estamos, ¿qué? Y vamos como la onda, ¿sí verdad?
A veces arriba, a veces abajo, a veces arriba. Eso es ser una
persona inconstante. Hermanos, debemos de entregar
nuestra vida, nuestra mente, nuestras emociones, nuestro carácter,
nuestro vocabulario, nuestros ojos, nuestros oídos, nuestras
manos, nuestros pies. Todo nuestro ser debe de estar
completamente entregado como un sacrificio vivo delante de
nuestro Señor. Miren, Dios también quiere tratar con
nuestro orgullo hermanos y por eso es que a veces vienen las
pruebas a nuestra vida. Ve al verso 9 y 10. Pero, el 9. El hermano que es de humilde
condición, gloríese en su exaltación. Y el diez, pero el que es rico
en su humillación, porque él pasará como la flor de la hierba. Bueno, lo que está diciendo aquí
es que Dios no rechaza ni al rico, ni rechaza al pobre. Lo
que Dios quiere es un corazón humilde y sencillo. Un corazón
que esté dispuesto a escuchar la voz de Dios, pero no sólo
escuchar la voz de Dios, sino que obedecerla con un corazón
humilde. Miren hermanos, a veces Dios
está hablando a nuestra vida, está mandando cosas, están oyendo
mensajes, lee usted la palabra, están viniendo a problemas a
su vida para que podamos corregir nuestro orgullo y lo que hacemos
es seguir haciendo lo que queremos y no lo que Dios quiere que hagamos. Son conceptos básicos que Santiago
nos está transmitiendo para que podamos cambiar y llegar a ser
perfectos y cabales, que no nos falte cosa alguna en nuestra
vida. El pobre dice que se exalte a
Dios, el rico que exalte a Dios. Eso es lo que Dios quiere, exactamente. Y luego dice para que ya no seamos
materialistas. Mire, este es otro problema.
El materialismo afecta nuestra relación con el Señor y vendrán
algún tipo de pruebas para enseñarnos que el materialismo no es lo
que le agrada a Dios. Trabajamos siempre, siempre y
no hay un tiempo para que podamos dedicarlo a Dios. Vea por último
Deuteronomio 8.12 y nos ponemos de pie amados hermanos. ¿Qué dice Deuteronomio 8.12? Un valiente que lo lea con voz
fuerte también. Todo, sigue hermano. Bueno, se da cuenta, no suceda
que comas y te sacies y edifiques buena casa en que habites y tus
vacas y tus ovejas se aumenten y la plata y el oro se multipliquen
y todo lo que tuvieses se aumente y se que? enorgullezca tu corazón. Miren, hermanos, no es que no
trabajemos y que no nos esforcemos ni que pensemos en proyectos. Todo eso le agrada a Dios. Lo
que no le agrada a Dios es que eso tome la primer parte en tu
vida. Dios quiere tener una relación
contigo, pero Él quiere que Él sea todo para nosotros. En resumen, hermanos, el creyente
pasa por sufrimientos, oposición, enfermedad, debilidad, fracasos,
desempleo, pobreza, tentaciones, presiones económicas, críticas,
presiones en la familia, en el trabajo. Quiero decirte que Dios
está moldeando tu carácter, tu fe, tu persona. para convertirte
en un hombre o una mujer completa sin que te os falte cosa alguna. Así que lejos de amargarse y
de alejarse de Dios, hermano, dependa de Él y tome decisiones
bíblicas. Regocíjese en medio de las pruebas,
enfréntelas con gozo, sabiduría y oración, sabiendo que Dios
traerá a su vida paciencia, madurez, actitud correcta. Recuerde, hermano,
si Dios nos ha salvado, Él nos dará todo lo que necesitemos
en el peregrinaje en este mundo. Así que incline su rostro así
como está. Yo no sé si usted está pasando
por aflicciones, problemas, situaciones difíciles y usted se ha desesperado
o se ha angustiado. Yo quiero decirle que la palabra
de Dios dice que en medio de esas pruebas hay un propósito. Y Dios quiere que realmente usted
entienda que Dios le ama, que Dios dio a su Hijo Jesucristo
morir en una cruz y que a través de ese sacrificio nos ha salvado.
Pero también quiere que usted le busque a él con todo su corazón. Si alguien necesita que oremos
por alguna aflicción, por algún problema que está usted atravesando,
es un buen momento para que lo haga. Si usted quiere oración,
levante su mano y Dios verá su mano y yo oraré por usted. ¿Hay
alguien? ¿Hay una persona? ¿Alguien más? Recuérdese que Jesucristo murió
públicamente. Y a veces a nosotros nos da cosa
decirle Señor, sí, yo necesito de ti. Así que hermanos, estamos
necesitados de Dios. Nosotros no podemos hacer por
nuestras propias fuerzas lo que sí Dios puede hacer con todo
su poder. ¿Hay alguna otra persona? Si
no, vamos a orar. Hay una más. ¿Alguien más, hermanos? Yo sé que hay personas que están
oyendo y que están resistiendo. Pero que Dios quiera entrar a
su corazón y poner paz, tranquilidad. Porque esa es la misión de este
hermoso libro. Crear paz en nuestro corazón. ¿Hay alguien más? Si no, vamos
ahora. Hay una persona más. Gloria a
Dios. Incline su rostro ahí y pida con fe como dice el texto. Sin
dudar. Pensando que el Señor Jesucristo
pronto responderá. Amantísimo Padre Celestial, en
esta hermosa mañana, Señor, gracias por Tu Palabra, porque primeramente,
Señor, Tu Palabra habla a mi vida. Señor, gracias, porque
a veces, Señor, tomamos decisiones pensando que Tú no tienes el
control de nuestra vida. Pero cuando leemos tu palabra
lo que tú quieres es que haya tranquilidad de que tú Señor
estás involucrado en nuestras pruebas y en nuestras situaciones.
Tu palabra dice que no habrá ninguna prueba que no podamos
solucionar o solventar porque Dios es fiel. Señor quiero pedir
por las vidas que levantaron sus manos Señor. Tú conoces su
aflicción, su tristeza, su problema, Señor. Mejor que nadie, porque
Tú los criaste y los formaste. Pido en el nombre poderoso de
Jesús, Señor, que Tú toques sus mentes, sus corazones, y que
pueda haber paz en su vida, Señor. Tranquilidad de que Tú, Señor,
estás tomando el control de su situación. por aquellos que no
levantaron sus manos, pero que también están pidiendo, Señor,
que Tú les bendigas y que los guardes, que los protejas, que
les des fortaleza en estos momentos de debilidad y de pruebas, Señor. También acércate a ellos, Señor. Consuélalos por medio del poder
de Tu Santo Espíritu. y que cada corazón hoy en esta
mañana pueda salir fortalecido, Señor, con el poder de Tu Palabra
y el poder de Tu Santo Espíritu obrando en nuestras vidas. Bendice
a esta iglesia. Bendice al Pastor Carlos, Señor,
a su esposa y a todos los líderes, Señor, que aquí amorosamente
están edificando la vida de un pueblo de Dios. Bendice al Ministerio
de Alabanza también, Señor, y a cada miembro, a cada persona que forma
parte de este hermoso Cuerpo de Cristo. En el nombre poderoso
de Jesucristo oramos a ti, Señor. Amén y Amén. Este mensaje les ha sido traído
por la iglesia Santa Rosa Bible. Somos una congregación de pecadores
salvados por gracia. Solo por fe, solo en Jesucristo
existimos para glorificar a Dios haciendo y multiplicando seguidores
de Jesucristo guiándoles hacia la madurez con el fin que le
conozcan y le den a conocer. Para obtener más información
visítenos en srbible.org
En Medio De Las Pruebas Hay Un Propósito De Dios
Series El Libro de Santiago
Pastor Rolando Arana
Título: "En Medio De Las Pruebas Hay Un Propósito De Dios"
Pasaje Bíblico: Santiago 1:1-11
Tema: El Señor usa las pruebas para perfeccionar nuestro carácter y fortalecer nuestra fe.
| Sermon ID | 710222057447898 |
| Duration | 1:23:42 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | James 1:1-11 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.