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Hay como una parte mística, un
poco peligrosa, pero en el caso de nosotros como bautistas es
buena de ponerla porque no hacemos énfasis en tanto las cosas que
nos ocurren, que nos pasan. Si fuéramos un poquito más pentecostales
a lo mejor estaríamos hablando cada día, mira que el Señor me
habló, que esto me hizo. Pero no es así. En verdad hay
que aprender a discernir cuando es con la palabra que el Espíritu
de Dios nos va guiando a nosotros a toda la verdad. Y no quiero
que pierdan de vista que es para ser conformados a la imagen de
Jesucristo. No es para mi vanagloria. Uy,
mira, Dios le habla a este hombre, a esta mujer. Y fíjate cuán santos
parecen. Cuando la gloria es para el hombre,
no es de Dios. Es como el Señor nos guía, como
el Señor nos dirija. no es cuán maduro puede ser y
mira no yo soy una persona que a mí Dios me ha guiado es la
iglesia se exhorta a sí misma en la palabra bíblica de exhortar
o sea de animar de darnos ánimo de darnos coraje para seguir
adelante y por supuesto Dios utiliza pastores maestros en
nuestro oico aprendemos o sea es una bendición verlos con la
biblia abierta es una bendición ver lo que ustedes comparten
Y algo que es importante no es que el espíritu, aunque nuestro
buen pastor tiene un callado y una vara, el espíritu no nos
arrea. El hombre es dócil y la mujer
de Dios somos dóciles. Hemos aprendido a someter nuestra
voluntad a Dios. Porque nada se puede por la fuerza.
La letra era la fuerza. y todo el antiguo testamento
era una demostración de ese fracaso cuando queremos hacerlo a la
fuerza pero cuando Dios obra en nuestra vida entonces estamos
atentos a la guía de nuestros padres de los que están en autoridad
sobre nosotros y sobre todo si ustedes son jóvenes son niños
que van siendo adultos van creciendo a través de la vida el Señor
es el que nos da el consuelo a través de todas las cosas con
un solo y objetivo fin, ser conformados a la imagen de su Hijo. Ese es
el fin de Dios, por cual Él te creó. La confesión de Westminster
en la parte corta decía, ¿Quién te creó? Dios te creó. ¿Pero
con qué fin? De que tú goces de Dios, disfrutes
de Dios. Y esa es la bendición de por
qué ahora el Espíritu Santo ha venido a nosotros. Así que estos
mensajes se han convertido en sermones temáticos, doctrinales
de neumatología. O sea, del Espíritu Santo. Neuma como aire. Así que son
doctrinas del Espíritu de Dios porque al Espíritu de Dios siempre
se le simboliza, se hace la analogía de aire. Así que el Espíritu
es el que sopla, el que ha venido a morar en nosotros. Es el que
hace la obra. Es una obra trinitaria. El Padre
nos da al Hijo. El Hijo ha ejecutado la salvación.
El Espíritu Santo aplique esa salvación a nosotros. Y hoy vamos
a aprender. ¿Le llamó la atención cuál es
el título del mensaje? El Quitapón. ¿Por qué hay que
quitar ciertas cosas y poner unas nuevas? Ese es también para
ayudarnos como nosotros crecemos en la vida espiritual y como
el Espíritu Santo nos guía. Vamos a orar antes de pasar al
próximo slide o diapositiva. Señor, si tú no limpias tu viña,
imposible que demos fruto. Si tú no cuidas de nosotros como
labrador, no podemos llevar este fruto de vida eterna. Y el mundo
hoy, más que nunca, te damos gracias por esa oportunidad de
darnos a nosotros en esta generación, de brillar por Cristo, de ser
la sal y la luz de esta tierra, de ejemplificar la vida de Cristo
en nosotros, de vivirla, de ser verdaderos, auténticos cristianos
en un mundo tibio entre el mal y el bien. Ayúdanos realmente
que tu espíritu pueda mostrar al Cristo que mora en nosotros.
Y por ello te pedimos que tú obres en nuestro ser interior,
en nuestra carne, en nuestra concupiscencia, para que realmente
podamos entender este conflicto. Y tú quites lo que hay de nosotros
y pongas lo de Cristo en nosotros. En el nombre de nuestro Salvador
oramos por aquellos delicados de salud, tanto espiritualmente
como materialmente, físicamente. Oramos que tú nos animes cada
día sabiendo que estamos cumpliendo tu meta, tu objetivo, tu ordenanza. Señor, de que más personas vengan
a conocerte y de que algún día tú muy pronto regreses a buscar
a tu pueblo. En el nombre de nuestro Señor
Jesucristo oramos. Amén. Vamos a hablar primeramente
ahora del conflicto. Todo esto que hemos venido hablando
es que ya sabemos que el Espíritu Santo ha venido a morar en nosotros.
Recuerden que el Padre y el Hijo, el Hijo nos dio el Consolador
como una promesa de que vendrían a morar en nosotros. Pero hay
una gran realidad, todavía tenemos una naturaleza pecaminosa. En
Romanos, el capítulo 7, o sea, antes del capítulo 8 que nosotros
vimos, ¿Cuál es la analogía? Cuando hablamos de una analogía,
tomada del matrimonio, es una comparación. Entonces, la conclusión
de esta analogía, por eso la estoy llamando el conflicto,
el espíritu ha venido a morar en mí. Pero yo tengo un grave
problema, soy yo mismo. Eres tú mismo. La manera como
tú eres, como tú has crecido. O sea, en este cuerpo de muerte
moran dos naturalezas. está la naturaleza adámica con
la cual hemos nacido, o ébica si eres mujer, pero en general
le llamamos adámica, y el Espíritu de Dios que ha creado una nueva
naturaleza en nosotros, un nuevo hombre. Y los dos conviven, sólo
que ya hemos muerto a la naturaleza vieja. Pero esa muerte no es
una muerte de extinción, todavía se mantiene y depende de nosotros
Si dejamos que se manifieste esa naturaleza vieja, ese hombre
viejo, o si permitimos que el Espíritu de Dios venga a ser
lo que vino a ser, que obre en nosotros de tal manera que se
refleje la imagen del Señor Jesucristo en nosotros. En otras palabras,
te estoy pidiendo que seas sincero contigo mismo, porque tú no eres
una persona que eres perfecta. La perfección se encuentra en
el cielo. en el sentido normal de la escritura. La escritura nos manda a ser
maduros, aptos en la lucha continua que tenemos aquí en esta tierra.
No seas hipócrita contigo mismo. De eso nos acusan otros. Con
eso quiero decir que yo mismo me juzgo, o sea que sabemos lo
que hay dentro de nosotros. Tú sabes cómo tú eres y las tendencias
pecaminosas que tienes. los malos o buenos pensamientos
que tenga y las cosas que tú quieres hacer, que en definitiva
están opuestas a Dios. Somos enemigos de Dios en nuestra
carne. Entonces Pablo lo que está haciendo
por el Espíritu de Dios, mira que hemos retrocedido un poquito
para que entendamos el conflicto. En el 8 nos ha dado todo lo positivo,
todo lo que el Espíritu ha venido a hacer. Pero es necesario ahora
entender que en nosotros mora el mal todavía. Nota el versículo
14. En adelante ustedes pueden leer
los primeros versículos del capítulo 7. Dice, Porque sabemos que la
ley es espiritual, mas yo soy carnal, vendido al pecado. Está hablando de nuestra condición
en esta carne, caída. Porque lo que hago no lo entiendo,
pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y
si lo que no quiero esto hago, apruebo que la ley es buena.
De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado
que muere en mí. Pablo, el apóstol que ya ha conocido
a este señor y salvador maravilloso, entiende que el pecado todavía
muere en él. Y yo sé que en mí, esto es en
mi carne, no muere el bien. Porque el querer el bien está
en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero,
sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero,
ya no lo hago yo, sino el pecado que muera en mí. Y aquí aparentemente
hay una dualidad en el sentido de que Pablo está diciendo, lo
que yo quiero hacer en el mal ya no lo hago yo, sino el pecado
que muere en mí. No es otra persona, sino que
está poniendo la viveza del pecado, lo normal de lo que tú y yo queremos.
Por ejemplo, tú tienes hambre, ¿qué quieres hacer? Comer. Eso
es lo que hay en nosotros. Lo normal es pecar, pero es anormal
a los ojos de Lo normal entre tú y yo es ir en contra de las
demandas de Dios. Pero Dios se ha cerciorado y
se ha propuesto hacer en nosotros ese bien lo que Adán y Eva desobedecieron
en el huerto, ahora es posible porque cambió nuestro corazón
de piedra y puso un corazón de carne. En lugar de poner la ley
allá afuera y el pueblo no podía cumplirla, Cristo cumpliendo
la ley la ha cumplido en nuestro interior porque ahora Él mora
en nosotros. Entonces, por así decirlo, el hombre viejo que
muere en nosotros, refiriéndose a la vida vieja, es el que peca. Porque tú, en tu mente renovada
y en tu conciencia para con Dios, no quisieras pecar. Pero no es
una dualidad de vida, no es una hipocresía. Es la realidad de
que una nueva vida en Cristo muere en nosotros. muchas veces
el mundo puede ver todavía nosotros o resabios o rezagos de esa vida
vieja y entonces dice oye yo creí que los cristianos no eran
así y eso prende ¿no? y es porque todavía nosotros
no estamos en gloria el señor está trabajando en nosotros la
salvación de Cristo en nuestra vida tiene tres áreas y recuerde
yo repito mucho y espero que algún día le haga clic y usted
entienda La salvación que hemos recibido una vez en nuestra historia
personal de recibir a Cristo, sea tumbativa o no, sea que fue
algo dramático o no, eso cambió nuestra existencia antes de Cristo
y después de Cristo, ¿recuerdan? Ya fuimos liberados de la condenación
en ese momento. Tú y yo jamás vamos a ver ni
de cerca el infierno. Hemos sido liberados de la condenación
del pecado. Pero mientras estamos en esta
carne y en esta tierra, estamos por esa misma salvación, librados
del poder del pecado continuamente. Eso se está refiriendo Pablo.
Si nosotros dejamos de vivir en el espíritu, vamos a hacer
que la carne viva otra vez. No que perdamos nuestra salvación.
Muchas veces la perseverancia de los santos se confunde o se
olvida. Dios quiere que perseveremos
en la gracia, pero tenemos que darnos cuenta de esta realidad.
No queremos pecar, pero pecamos. Le echamos la culpa a otras cosas.
Así que queriendo yo hacer el bien, hay esta ley, que el mal
está en mí. Te dije que debemos ser honestos, el mal todavía
está en nosotros. Hemos nacido con ese mal. esa carne si quieres te doy una
tarea que espero la cumpla nota todas las veces que habla de
la carne aquí aunque vamos a verlo en el capítulo ocho dice porque
según el hombre interior me deleito en la ley de Dios ves ahí está
hablando Pablo del nuevo hombre pero veo otra ley en mis miembros
que se revela contra la ley de mi mente y que me lleva a cautivo
la ley del pecado que está en mis miembros miserable de mí
¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Mientras estamos en
esta carne, aunque podemos ir madurando y dejando a un lado
ciertas cosas, somos miserables. Estamos cautivos a la concupiscencia
de nuestra carne, a la manera como nos hemos desarrollado a
través de la vida, en nuestra familia, con nuestra gente, en
la sociedad en la cual vivimos. Eso ha formado nuestro cerebro,
nuestra conducta, con buenos o con malos hábitos. Y es importante
entender esto porque es un cuerpo miserable. nos lleva continuamente
contra Dios, fuera de Dios. Pero aquí nos da Pablo el secreto,
¿no? Gloria a Dios. Gloria doy, gracias doy a Dios
por Jesucristo. Este la clave. Él es el que me
ayuda. Por eso cuando leemos somos más
que vencedores por medio de aquel que nos amó, él es el que nos
da la victoria en nuestra carne. De otra manera no se puede. Por
eso el evangelio es la panacea, ¿sí? evangelio cura todo el evangelio
cambia nuestra mente nuestro corazón y el señor se cerciora
nos da la certidumbre de que vamos a ser más que vencedores
si entendemos que el Espíritu Santo ha venido a morar en nuestra
carne en nuestra vida en nuestro ser y por eso dice ahora pues
ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús
los que no andan conforme a qué a la carne sino conforme a espíritu. Entonces ya tú sabes que en el
interior tuyo ahí eso te arrastra. ¿Verdad? Seamos honestos y sinceros.
Ya no ocurre en mí, porque esos son años y siglos, o no, quizás
ocurren otras cosas. O quizás en ti al comienzo, ¿no?
El domingo yo iba a la playa, hacía mercado. ¿Pero levantarme
para la iglesia? ¿Para estar viéndole la cara
a ese tipo? ¿Para qué voy a ir a la iglesia? tenemos esa mala
costumbre, ¿no? La gente le cuesta le entender
aquello que es para su bien, no es para el bien mío. O como
el hermano que dijo en la Escuela Dominical, un buen comentario,
continuamente el pastor exhorta aquí, porque tú necesitas la
exhortación, no entendiéndolo como reprensión, aprendimos que
la exhortación bíblica es animarnos a continuar obedeciendo lo que
de otra manera no queremos obedecer. nosotros siempre tenemos el cambio
del carro para atrás en reversa si quiere es el espíritu el que
nos lo cambia no para no para neutro no para que estar parqueado
sino para ir hacia adelante ese es lo que nos da el poder a nosotros
de andar en el espíritu y fíjate las veces que se menciona en
este capítulo por lo menos yo conté quince veces en este capítulo
ocho la palabra carne, refiriéndose, ¿qué? A nosotros. Esa palabra
es salts. El griego nos ayuda un poquito,
no para demostrarles lo que sabemos, porque yo realmente no he estudiado
nada de griego, pero sí entiendo algunas palabras. Igual como
usted dice algunas palabras en inglés. tienen sentido para usted,
a veces las dice más en inglés, un anglicismo, porque se entienden
más para nosotros por el lenguaje común, sobre todo en esta ciudad
multicultural de Miami, donde predomina el Spanglish. Tenemos
que ir anyway. Tenemos que ir de todas maneras,
¿no? O de todas formas. Oye, apúrate que ya estás late.
Apúrate que estás tarde, ¿no? Y lo mismo ocurre con el griego,
la palabra que está allí es S.A.R.X, refiriéndose a la concupiscencia
interna, la naturaleza pecaminosa, que es nuestra vida diaria, en
la cual heredamos de nuestros padres, tanto mamá como papá. y aunque haya sido concebido
in vitro, no importa, un hombre puso algo y la mujer puso otra
cosa. Bueno, sabemos, ¿no? Espermatozoide
y óvulo, dependiendo. Por eso siempre que aprovecho
tanta ideología de género es una idiotez, porque el espermatozoide
no puede pensar que es óvulo y el óvulo no puede pensar que
es espermatozoide. O sea, desde microbios como quieras
ponerlo algo que es microscópico entendemos nosotros que el señor
ha sido bien claro en esto y ahí empieza la carne que es diferente
de soma la carne se manifiesta en el soma que es el cuerpo y
la biblia muchas veces intercambia esta carne que se manifiesta
en nuestro cuerpo la teología romana por ejemplo en el pasado
no ahora castigaba el cuerpo y la gente lo tomaba como una
virtud porque el cuerpo era el malo esa dicotomía es platónica
viene de platón ni siquiera es algo bíblico la concepción del
ser humano por ejemplo ellos pensaban platónicamente que tan
pronto la mujer la mamá daba a luz un alma que estaba por
ahí venía y se metía la concepción bíblica espiritual y escucha
porque esto es bien importante tiene que ver con todo lo que
es la santidad de la vida Dios le dio al hombre y a la mujer
la capacidad que cuando ellos procreen procrean no solamente
procrean un cuerpo procrean un alma por eso cuando el hermano
dijo que Dios busca una generación para Dios Dios le ha dado la
capacidad al hombre a de engendrar y a la mujer de concebir un ser
humano completo desde el momento en que piensan a unirse esas
dos células antiguas, espermatozoide y óvulo. El alma no viene de
algún lugar extraño. El ser no empieza, de acuerdo
a lo que le puede interesar a la ciencia, tantos meses o semanas
de gestación. Cuando Dios dice, mi embrión
vieron tus ojos a través del salmista, ya eras un ser. Cualquier ley que el gobierno
o la gente quiera poner, va contra todo designio de Dios para una
generación humana. ¿No te parece que es interesante?
Pero al mismo tiempo traemos esa carne que se manifiesta en
un soma, donde también se intercambia con la concupiscencia, En aquello
en que tú estás mirando a alguien o tú miras y dices, no, a veces
yo miro a mi nieto más chiquito y yo sé que está pensando hacer
algo, pero no necesariamente algo bueno. A lo mejor para él
piensa que es algo bueno. Se llama concupiscencia. Entonces
la escritura me enseña que la carne encierra todo esto. Pero
es posible vivir en la carne y ser espiritual, porque Pablo
lo dijo. y lo que ahora vivo en la carne lo vivo en la fe
del hijo de Dios el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Así que tú ves nosotros podemos ser espirituales estando en la
carne cuando esta carne está sometida al espíritu. Todo lo que se opone a Dios o
que menciona en el cuerpo con cupiscencia viene de esta parte
que estamos viendo. Es enemistad contra Dios. no agradan a Dios lo que viven
según la carne. Cualquiera que sea su manifestación
en la carne, no piense que andar en la carne es andar en South
Beach y emborracharte, o que ya eres homosexual o no lo seas. Andar en la carne es cuando tú
desobedeces a Dios. no quieres agradar a Dios y por
eso aquí el apóstol Pablo pone del versículo uno al ocho que
están muertos están separados de Dios los que quieren andar
todavía en la carne no regenerada porque la ley del espíritu de
vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte tú no estás obligado a obedecer tu carne ya lo sientes hay un
impulso pero tú no estás obligado porque está muerto. Ha muerto
la carne. Esa es la victoria de la cruz.
La victoria de que Cristo muere en mí es de que yo no tengo por
qué ya obedecer a la carne. No tengo por qué seguir esas
pasiones y conjupiscencia que pueden ser pulsiones muy sinceras
y fuertes en mí, ya no más. ¿Por qué? Porque he muerto al
pecado. O sea que morir al pecado y morir
la muerte de Cristo y tener la muerte de Cristo me ayuda a vencer
este pecado. Porque lo que era imposible para
la ley por cuanto era débil por la carne, Dios enviando a su
Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado,
condenó al pecado en la carne. y allí tienes otro misterio y
ministerio y razón de por qué Cristo se hizo carne y murió
en la cruz para que tú en la carne puedas vencer la carne
que está en ti y el espíritu ser victorioso en esa carne pecaminosa
que ha sido condenada en el cuerpo de Cristo. Por eso es que ninguna
religión te puede salvar. La religión te puede ayudar a
cambiar un poquito pero nunca vencer la carne. para que la
justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme
a qué? A la carne, sino conforme al
espíritu, porque los que son de la carne piensan en las cosas
de la carne, pero los que son del espíritu en las cosas del
espíritu, pero porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el
ocuparse del espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios
de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a
la ley de Dios ni tampoco pueden, y los que viven según la carne
no pueden agradar a Dios. más vosotros no vivís según la
carne sino según ahora noten que ahora comienza el espíritu
mora en ustedes el espíritu intercede por ustedes el espíritu nos ha
adoptado para ser hechos hijos de dios el espíritu da testimonio
nuestro espíritu quien lo hace el espíritu que mora en nosotros
¿Te diste cuenta de la enseñanza? De la aplicación doctrinal. No
eres tú el que vive la vida cristiana, es Cristo que vive en ti la vida
cristiana. Es él el que ha cambiado nuestra
vida, nuestro razonamiento, nuestro interés, en todas estas cosas,
así que por eso él ruega después. Y aún mismo en este capítulo
dice, hermano, deudores somos no a la carne. Somos deudores
al espíritu, lo que él ha venido a hacer en nosotros para que
se manifieste la vida de Cristo en nosotros. Ahora, entonces
por medio del Espíritu somos más que vencedores y tenemos
una comparación allí o la aseveración de lo que he venido enseñándoles
durante esta semana. Ahora ya sabes por qué el Espíritu
habita en ti, por qué el Espíritu mora en ti, por qué el Espíritu
nos guía toda la verdad, por qué el Espíritu nos sella, por
qué de lo contrario seguiríamos en la carne. ¿Por qué el Espíritu
nos adopta cambiando nuestra naturaleza, nuestro nombre, nuestro
apellido? ¿Por qué el Espíritu da testimonio
y te dice, no, no, tú eres mío? Yo he venido a hacer que tu vida
se manifieste Cristo en ti. Y por eso Él ruega, intercede,
porque sabe que nuestros miembros están vendidos al pecado. Otra
vez les ruego a ustedes que entiendan cuando Cristo mira a Pedro y
le dice, yo he rogado por ti que tu fe no falte porque Satanás
os ha pedido para tentaros. O sea que en ese sentido todavía
tú y yo somos más débiles, porque no solamente la lucha, el conflicto
es interna. Tenemos un enemigo, Satanás,
que es muy localizador, es un GPS natural de nuestra naturaleza
pecaminosa, y entonces se hace atractivo, no porque él nos impulsa
a pecar, sino porque él entiende, piel por piel, él entiende realmente
como esa debilidad humana. Y se aprovecha de eso para que
seamos débiles y caigamos. Pero yo he rogado que tu fe no
falte, por eso el Espíritu intercede. Cristo vive su vida en nosotros
gracias al Espíritu. Y esto nos lleva a considerar
el fruto del Espíritu. Entonces, otra vez se convierte
en el fruto del Espíritu. Vamos a empezar a verlo en Gálatas
capítulo 5. Y quiero que noten un contraste
que lo marquen. Cuando ustedes lean Gálatas 5 en la semana o
en su estudio devocional, como quieran, los frutos de la carne
es plural. Lo que tú y yo producimos en
la carne es plural. Por eso dice los frutos de la
carne, pero cuando habla del Espíritu, aunque son nueve frutos
del Espíritu, sin embargo la Biblia declara fruto del Espíritu. Y el fruto del Espíritu es distinto
de los dones. ejemplo, Corinto tenía un abuso
de dones, pero no tenía el fruto del espíritu. Lo ideal en nuestra
vida cristiana es que el fruto del espíritu nos lleve a ejercitar
bien los dones que el espíritu nos da. Entonces entendemos este
conflicto y vemos que es el espíritu el que hace todas estas cosas.
Ahora vamos al quitapón. ¿Cómo es que el Espíritu de Dios
nos dice? Pablo otra vez nos va a enseñar
a nosotros. Oh, o sea que ahora yo tengo
que quitar algunas cosas que eran de la carne. Está bien la
enseñanza, está bien la doctrina, pero hay que aplicarla. Y eso
es lo que el no creyente, por ejemplo, no entiende. porque
él piensa que venir a la iglesia, o leer la Biblia, o que ya uno
quiere que sea religioso, no quiere dejar su mala manera de
vivir. Claro que no quiere dejarla. ¿Quién le quiere dejar? Nadie
que vive en la carne quiere dejar su mala vida. Tú amas tu mala
vida. No te das cuenta de eso hasta
que te conviertes. El Señor te salva. Es difícil
cambiar la naturaleza. Tengo cuatro perros heredados.
Pero yo noto algo muy interesante en mis perros. Se comportan como
perros. Son perros. Ladran como perros. Hacen cosas como perros. Andan en cuatro patas como perros. ¿Has visto cómo la escritura
pone la comparación, la analogía otra vez? Cuando Pedro te dice
a ti y a mí, porque le habla creyente, que no debemos ser
que la gente que vuelve atrás es como el perro que vuelve a
su vómito y la puerca la va a revolcarse en el sieno. O sea, la puerca
es puerca, el perro es perro. Y cuando tú tienes tanto perro,
a veces sales afuera al patio, alguien está mal y el otro va
y se lo come. Vuelve a su vómito. Y esa comparación
nos puede parecer asquerosa a nosotros. pero cada vez que tú vuelves
a tu vómito como ser humano no eres diferente la naturaleza
pecaminosa en la carne te vuelves a que tú practiques lo que es
de tu naturaleza pecaminosa por eso la persona no creyente vuelve
a practicar aquello es su naturaleza es un perro en ese sentido y
es interesante como el apóstol Pablo nos dice en esto eres consciente
de las cosas que tú tienes. Y cuando uno lee la Biblia, que
me gusta eso, es verdad que tenemos que decirle a las personas que
lean la escritura, pero muchas veces tenemos que decirle qué
tienen que leer, cómo leer y cómo tienen que poner en práctica
aquellas cosas. Entonces mi idea al decirles esto no es solamente
que ustedes lean, es que ustedes se comparen. Y tienen inclusive
otra tarea, hoy día les voy a dar tarea para que ustedes comparen.
Pongan Colosenses y Efesios. He decidido usar Colosense porque
es más preciso. En Efesios está un poquito más
separado, dividido, pero es igual. Es más, hay estudios profundos
de que Pablo está poniendo la misma enseñanza tanto en Éfesis
como en Colosas. Pero es interesante el quitapón
de Pablo. Tú, para dejar de ser perro,
perdón, o sea, dejar de ser hombre en la carne, devolver a tu vómito,
devolver esa naturaleza, tú te examinas a ti mismo, comparas
y dices, Lo que Pablo me está enseñando a mí es que hay cosas
de mis hábitos viejos que tengo que poner a un lado. Me tengo
que desvestir de ese hombre viejo. Me tengo que quitar esa ropa
contaminada con la carne con la que yo he nacido. Ese es lo
que el Espíritu me está diciendo que haga. Y entonces aquí en
Colosense está diciéndonos, capítulo 3, versículo 1, si pues habéis
resucitado con Cristo, ¿qué tenemos que hacer? buscar las cosas de
arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios no estoy
buscando mi bienestar terrenal aquí fíjate como todo en la escritura
señala en contra de los apóstatas de los que están buscando la
prosperidad material aquí en la tierra que están buscando
una sanidad que no puede existir aquí en la tierra y cosas que
solamente vienen cuando nosotros miramos al cielo o el cielo viene
a nosotros Pone la mira en las cosas de arriba, no en las de
la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está escondida
con Cristo en Dios. Cuando Cristo vuestra vida se
manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con
él en gloria. Y nota el imperativo. Haced morir. Ya Cristo lo logró. Pero tú eres
consciente, eres una persona adulta. Por eso el cambio de
religión es en una persona adulta. tú tienes que hacer morir, ¿qué
cosa? Lo terrenal en vosotros. Qué
difícil, ¿no? No es que te vayas a meter un
tiro, por favor. Pero es obvio que si alguien está en el teléfono
celular horas de horas de horas haciendo, no es nada malo porque
nunca hacen nada malo. Es verdad, todo lo que haces
es malo. A ver si me dejan comprender.
En nuestra naturaleza que hemos hecho y en el que hemos nacido,
a menos que el espíritu obre, todo implica que estamos yendo
contra Dios. Es la carne. O si alguien está
viendo, sea hombre o mujer, novela, hora tras hora, o que le encanten
los movies, el monstruo de un solo ojo, le encanten las películas
y está hora tras hora, tras hora, tras hora, tras hora. Por eso
esas maratones no me gustan. El otro día he hablado con alguien
que no creo que sea creyente, pero él decía, no, no, yo si
veo algo tiene que ser una película que empiece y termine. No me
pongan a mí episodios. Pero la razón no es que es malo
el episodio, que te mantiene como en suspenso, porque si vienes
a ver cada domingo que hay un episodio diferente y es bueno.
Amén. Pero el problema está en la carne,
en que tú quieres saber qué va a pasar. Y entonces si tiene
80 episodios, la gente va a hacerlo todos. no pueden. Porque tú quieres saber, ¿verdad?
Por eso nos gusta algo nuevo. Y demuestra no el problema de
la película, demuestra cuál es nuestro problema. Igual ocurre
con el jugador, con el drogadicto, siempre quiere ¿qué? Más. No se puede saciar. Quiere saber
el resultado de eso al final. Igual puede ser con algo bueno
como el trabajo. Horas y horas y horas en el trabajo
no puede ser. trabajo como todo y date cuenta
que tanto en Éfeso como en Colosas cuando habla del quitapón siempre
está llega al matrimonio a la crianza de los hijos llega al
trabajo cuál es nuestra relación con
el verdadero Dios nos va a llevar a una buena relación a nosotros
como casados a cónyuges a padres a ciervos como tratamos las cosas
de Dios en nuestras prioridades. Entonces por eso dice, se morir
lo terrenal, fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos
deseos y avaricia que es idolatría. Cosas por las cuales la ira de
Dios viene sobre los hijos de desobediencia. Cuando hablamos
de fornicación es la palabra genérica. Déjame ponerlo de esta
forma. Hoy día, todo eso ha cambiado. Por ejemplo, uno de los problemas
de Sodoma y Gomorra era la fornicación. Más específicamente, quizá, homosexualismo. Pero cualquier perversión sexual,
de cualquier edad, de cualquier entendimiento en nuestra concupiscencia,
es fornicación. La fornicación es idolatría,
porque eso está primero antes que Dios. Y ese es el por ponerlo
así, el pecado número uno que vivimos hoy en día en este tiempo. No realizado quizás al acto,
pero déjeme ponerlo, hoy en día las estadísticas involucran que
el 90% de mucha gente que asiste a la iglesia está involucrada
con pornografía en el internet. Casi no me llaman ahora, pero
la mayoría de veces, mujeres muy temerosas me llaman y me
dicen, no sé qué virus tiene la computadora. Y yo entraba
a la historia de lo que hay ahí y hacer nueva una computadora,
ponerla y limpiarla. Es porque hombres y mujeres se
dedican a ver cosas que no deben ver. Es el pecado oscilente,
que nadie te ve. Por eso hay que examinar la carne.
La gente en el pasado lo tenía que hacer. Hoy no lo tienes que
hacer, lo sublimizas, pero es igual de peor, porque eso genera
hábitos en nuestra mente, en nuestro cerebro, que es la carne,
y por lo tanto es pecado para con Dios. Lo maravilloso de la
Biblia es que yo puedo hablar de la fornicación en el pasado
como en el presente. Si este fuera un libro viejo,
estaría hablando de cosas que la gente no entiende. La violación
no necesariamente es en tu cuerpo, ¿Recuerdas cuando Jesús dijo,
si tú miras a una mujer y la codicias en tu corazón, ya adulteraste
con ella? La ley va a la intención. Quizá
el mandamiento más importante de la ley de Dios, dada hace
seis mil años aproximadamente, es la codicia. No codiciarás
la mujer de tu prójimo, no codiciarás el burro, ni el buey, no codiciarás
el ciervo. Y lo interesante es que no había
un castigo para esa ley, ¿sabes por qué? Porque cómo puedes analizar
la codicia aquí adentro. Es lo que más demuestra tu corazón
perverso y pecaminoso. Y luego sigue añadiendo, ¿no?
En esto pecado, impureza, pasiones desordenadas. Todo aquello viene
por eso. Malos deseos y avaricia que es
idolatría. Pero lo interesante de la coma
y no es que la idolatría es solamente para el pecado de la avaricia.
La idolatría es para todos esos pecados que están mencionados
ahí antes y después. Porque están primero que Dios. Y tú si eres un verdadero adorador
de Dios, tienes que dejar todas estas cosas. Porque la ira de
Dios viene sobre los hijos de desobediencia. Y hemos aprendido
que el creyente está pronto a obedecer a Dios. Tú ves que el deseo,
porque están ustedes, es nuestro deseo de obedecer a Dios. Y el
pecado siempre será qué? Desobediencia para con Dios.
En los cuales también anduvisteis en otro tiempo. O sea que el
apóstol que espera y el Espíritu de Dios, nuestro camino es otro. Yo no puedo andar en ese mismo
camino. Por eso, Es importante con quién andas. Escúcheme bien,
sobre todo ustedes jóvenes, porque ustedes nunca ven nada malo en
otra gente. Y qué bueno, ¿no? Qué bueno que
tienen esperanza en la humanidad. Porque la razón que nosotros
adultos siempre decimos, oye, ten cuidado, es porque la mayoría
de la gente, todos sin excepción, son malos. ¿Me entendieron bíblicamente
hablando? La gente es mala, pero la gente
te incluye. No nos excluye. La gente o las
personas nos llevan a malos consejos. ¿Por qué crees tú cómo ese salmo
empieza tan lindo? Bienaventurado el varón que no
anduvo en consejo. Ni siquiera se ha sentado con
los pecadores. Que no ande en ese camino de
maldad. Bueno, yo te soy honesto, yo tenía muchos amigos cuando
era joven igual que tú. Todas las cosas malas que yo
hice, las aprendí de mis amigos. No aprendí una cosa buena, porque
no eran creyentes. ¿Por qué va a ser diferente contigo?
Yo recuerdo ahí atrás de mi abuela Herminia, de origen... Mi abuela viene de origen portugués,
¿verdad? Y la azores. Pero ella de azorada
no tenía nada, créanme. Y siempre repetía, dime con quién
andas y te diré quién eres. Pero no es necesario cuando tú
eres creyente, porque por lo general vas a andar con personas
que son opuestas a Dios. Pero no quiero decirte con esto
que debes vivir encapsulado, porque tú estás para predicarle
y ayudarles a que puedan encontrar el camino, pero hay que saber
hacerlo. Tú ves. Y usualmente no tenemos la capacidad
en nuestra edad más joven o menos madura en que podemos discernir
esto cuando tú anduvisteis en ese tiempo. Pero ahora dejá también
vosotros todas estas cosas. Ira, enojo, malicia, blasfemia,
palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los
otros habiendo despojado del viejo hombre con sus hechos. O sea que en la época de Pablo
eran mentirosos también, ¿verdad? Y cuando a Adán y Eva cayeron,
ellos no eran mentirosos. ¡Oh! Somos muy honestos. Decimos siempre la verdad. ¿Tú
sabes lo que más me impactó a mí en mi vida? Yo decía, caramba,
yo no era un niño tan malo. Yo me recuerdo exactamente el
día, la hora y la manera y la forma en que le mentí a mi padre
por la primera vez. Imagínate qué impacto de pecado
fue. hasta ese momento yo no había mentido pero no puedo decir
que no he mentido como tú no puedes decir que no hayas mentido
y estoy hablando de algo que es tan común y que no parece
tan trágico porque estamos acostumbrados a vivir en la mentira y a veces
la familia o los gobiernos nos enseñan a ser deshonestos a seguir
la mentira A veces para cumplir ciertas cosas que son vitales
como comer. No me gusta decir eso, pero son
experiencias que uno vive. En una visita a un país donde
muchos carros eran petroleros, me dicen, ¿por qué le ponen motores
de petróleo? Bueno, es la única forma de robarle el petróleo
al gobierno y que nosotros podamos vivir. Entonces, ¿sabes cuál
es uno de los contrastes, aunque este país ha cambiado muchísimo?
Es la honestidad. Está basado en honestidad. digo
ha degenerado y ha ido cambiando yo lo he hecho créeme no en el
sentido de robar no vayan a pensar no pero una vez iba a ir por
Michigan en un lugar y no había nadie y decía ahí está la canastita
y un dólar cada manzana o cuatro o seis manzanas o sea no es que
me lo han contado es que yo he comprado así he comprado tres
y he puesto el dinero y me he ido y no había un alma alrededor
de eso A ver, haz eso en tu país, no queda la manzana, no queda
nada, no queda nada, nada, se llevan todo lo que hay ahí y
después te dejan la noche. Gracias. Somos oportunistas en
ese sentido. Entonces cuando sale un presidente
pensamos que este va a ser distinto, diferente. En realidad todo el
mundo llega a robar porque todo el país es de robo. los siervos
en aquella ocasión, ellos eran esclavos, no tenían un salario,
no tenían nada, por eso Pablo estaba hablando de todas estas
cosas diciendo, el que robe, no robe más, pero habla de tu
interior, del ira, del enojo, esto para mí fue muy doloroso
y eso que yo era joven, porque me encantaba gritar, No tanto
palabras deshonestas, blasfemia, la maledicencia, el maldecir. Es otro detalle en nuestro tiempo
moderno. Cuando tú ves tanta gente, por
Dios, uno le da gana decir por Dios en ese sentido genuino y
real cuántas malas palabras salen de su boca. Y uno dice ¿qué es
lo que está ocurriendo? Hasta a ti se te salen. Y el
inglés que está en económico solo tiene unas cuantas malas
palabras, pero en español hay un montón de malas palabras de
decirlas. Y el Señor dice, no, palabras
deshonestas, ira. ¿Cómo es el control de tu ira?
No le eches la culpa a tu testosterona, el enojo, esa malicia, las cosas
que nosotros estamos viendo, no es paranoia. A mí me interesa
todo lo bueno de Dios en usted. Nunca jamás piense que es comalicia
de que vengan o que den o no. Es el enojo, es la ira, todas
esas cosas que son internas que te corresponden a ti, tú tienes
que mirarlas. Las palabras deshonestas, la
maledicencia, el maldecir, el hablar continuamente palabras
que son deshonestas. Y a veces criamos a nuestros
hijos así. Y premiamos a los hijos cuando
aprenden a decir malas palabras. Tenemos un tío político en común,
ya murió él hace varios años. Y uno lo comprende ahora en su
vida, pero de cada 20 palabras que él decía, 50 eran malas palabras. Y esta blasfemia y maledicencia
se traslada todavía a creyentes cuando no es una palabra mala,
pero es una continua repetición. ¡Ay, Jesús! ¡Dios te bendice! ¡Dios te bendiga! Cada milésimo
de segundo. Yo ya he entendido que a la gente
le gusta hablar y decir cuando no lo siente. Por ejemplo, alguien
que viene porque tú le das algo y te dice, ay, Dios le bendiga,
¿no? Un desamparado en una esquina. Su palabra no tiene ningún poder.
Él dice eso en sus cartelitos, ¿no? Lo pone en inglés también.
God bless you. Pero la G está en minúsculo.
Entonces, está mal escrito también, ¿no? realmente Dios ya no me
puede bendecir más de lo que me ha bendecido en Cristo Jesús.
Pero hay gente que continuamente está bendice que bendice repitiendo
el nombre de Dios en vano, que ya es una carga. Se convierte,
como dice Proverbios, cuando tú de temprano bendices a alguien
se convierte en maldición. Cuando la Escritura nos manda
que tu hablar sea así o no. Y de vez en cuando, claro, tú
puedes decirle bien, Yo creo que es una buena costumbre que
el Caribe tiene puertorriqueños, dominicanos, que ven a sus hijos,
los llaman y le dan la bendición. Pero, ¿qué bendición no puede
venir de los padres? ¿Quién desea que sus hijos sean
maldecidos? Es un bien decir, ¿no? Es un
ben decir. Y por eso es que tenemos que
cuidar lo que sale, como dice Santiago, que va a salir de nuestra
boca. Puede salir agua dulce y agua amarga. ¿Cuál es la intención
de nuestro corazón cuando hablamos estas cosas y cuando habla de
las cosas que tenemos que quitarnos? Y revestido del nuevo, el cual
conforme a la imagen de lo creó, se va renovando hasta el conocimiento
pleno. Podemos ir al pon de vestirnos, o sea, ¿tú te das cuenta de estas
cosas? No, no señor. Tienes que ser el hábito bueno.
Tienes que vestirte, dejar esas cosas. analizarte por qué la
ira, la maledicencia, las malas palabras. Porque a lo mejor venimos
a la iglesia y cantamos, ¡Oh, Santo Espíritu, ven y cámbiame! Y cuando vamos, esta vieja nunca
me hace caso. O igual, ¿no? Hombres o mujeres se insultan
por doquier y después vienen y cantan acá, ¡Santo, Santo!
Nos referimos a que es en todo lugar y es en todo tiempo. Es
en el tiempo también de nuestro trabajo. Yo me acuerdo cuando
fui, un día yo tenía, a mí me gustaba experimentar muchas cosas
buenas todas. Entonces, en la parte alta donde
vivíamos, en el segundo piso vivía una prima hermana y mi
mamá, yo creo que sería Maruja, ¿no? Su esposo era un patrón
de lanchas, de las que uno conoce en Perú, bolicheras. Son 120
toneladas que cargan ese boliche, que cargan chobetas, toda clase.
Es maravilloso poder ver eso. Yo nunca había visto, más que
en película. Le digo, tío, ¿por qué no me llevas un día? Y quiero
ver. Bueno, casi estaba arrepentido
porque había que ir a la una de la mañana al puerto. y yo
no sabía que habían como once o doce personas todos estaban
durmiendo lo más bien ya durmiendo en la bolichera una bolichera
es como le digo es como una lancha que sería un yate de trabajo
no de lujo como 80 pies más o menos 80 pies 100 pies más o menos
unos 30 metros 50 metros quizá no más de longitud y tiene una
bodega entonces yo no podía dormir por supuesto y todo el mundo
en mi tío salió ya una vez que salió al alta mar él iba dormido
en el timón. Y yo decía, tío, ¿se está durmiendo? Bueno, ¿con qué voy a chocar?
Y me decía. Él sabía su cosa. Pero a las 5 de la mañana, que
ya habíamos llegado al lugar donde supuestamente ellos sabían
dónde estaban, creo que todo el mundo. Comenzó a salir un
montón de gente. Dice, ¿dónde estaban? Estaban durmiendo en
sus camarones, literas, seguramente. Y era interesante. Ahora, esas
dos horas de trabajo que es de cargar todo esto, yo decía, caramba,
por eso el señor llamó pescadores. ¿Por qué este patrón, este tío
mío, lo que decía por esa boca y lo que hablaba la gente y la
gente se insultaba? Los pescadores son los más mal
hablados en un sentido. Es fácil leerlo aquí cuando dice
no es judío, no es griego. O sea, no hay nada que te impida
a ti de lo que hayas nacido. las excusas, oh, si yo hubiera
nacido en otra familia, si yo hubiera nacido en otra posición
social, si hubieras no hubiera sido judío, si no hubiera sido
bárbaro, si no hubiera sido bárbaro, hubiera sido judío, siervo ni
libre, sino que Cristo es el todo y en todo. Esto es maravilloso. No hay excusa para no estar revestido
de Cristo. Ya Él te dijo de qué tenías que
desvestirte y desnudarte, y ahora dice vestíos como escogidos de
Dios santo y amado, de entrañable misericordia, de benignidad,
de humildad, de mansedumbre, de paciencia, soportando unos
a otros y perdonando unos a otros, si alguno tuviera queja contra
otro, de la manera que Cristo perdonó, Así también, hacedlo
vosotros. Y sobre todo estas cosas vestidas
de amor, que es el vínculo perfecto. Entonces vamos a tener paz los
unos con los otros cuando nos vestimos de este amor. Y es interesante
que el primer fruto del espíritu también es amor, pero no es amor
como sentimiento, sino es el amor de la cruz. Es el amor de
la sepultura, es el amor de la tumba vacía, de la resurrección
del Señor Jesucristo, lo que hace de nosotros que seamos unas
nuevas criaturas. que tú quieras revestirte de
eso. Y tú sabes, cuando tú contemplas a Cristo, Él fue vestido en la
cruz. Él fue totalmente humillado y
por eso Pablo dice muerte de cruz, para que nosotros podamos
ser vestidos de Él como escogidos de Dios, santos y amados, de
entrañable misericordia, de benignidad. Y yo pienso en misericordia,
créeme que yo entiendo más que cualquier otra persona cuando
tú pecas. Yo no creo que fue en vano cuando
Jesús llamó a Pedro, después que lo hubiera negado tres veces,
y le preguntó, ¿me amas? Él dijo, Señor, tú sabes que
te quiero. Pero vez tras vez le dijo, apacienta, mis corderos. Tú y yo siempre estaremos dispuestos
a volver al vómito. No lo niegues. Nos encanta revolcarnos
en el cieno. pero tenemos que mirar el amor
y la compasión de Dios para con nosotros. Cómo Él nos perdonó
y cómo nos sacó de ese lodo cenagoso para revestirnos de esa misericordia,
de esa benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. No podemos nosotros, Dios. Nosotros
somos personas caídas. Gracias por entendernos, comprendernos. Que no mora el bien en nosotros,
a menos que tú has venido. Que el cielo ha venido a nosotros
para que comprendamos lo que es la misericordia, lo que es
tener benignidad los unos con los otros, lo que es vestirnos
de este vínculo perfecto que es el amor entre hermanos, lo
que es sostenernos y soportarnos los unos a los otros porque no
somos fáciles. Es el amor que tú has derramado
en nosotros lo que nos muestra cómo seguir adelante. Y qué bueno,
Señor, que sí podemos ser victoriosos en esta carne, que sí podemos
mostrar la vida de Cristo en nosotros. Y queremos que otros
vengan a guarecerse, a ponerse bajo la protección de la cruz.
Bendice a tu pueblo, Dios. Tú eres el Pastor por excelencia.
Cuando el cielo viene a ti: El quita - pon
Series Cuando el cielo viene a ti
| Sermon ID | 65171231185 |
| Duration | 53:37 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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