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Oremos de nuevo. Padre que estás en los cielos,
te damos las gracias por tu amor hacia nosotros. Te damos gracias
por la gracia que se nos da en Cristo. Te damos gracias por
la comunión que tenemos en el Espíritu Santo. Y esta mañana,
Padre, aprenderemos sobre el uso adecuado de tu ley. Aprenderemos
sobre la hipocresía. Aprenderemos sobre el peligro
de sostener tradiciones hechas por el hombre por encima de tu
palabra. Por favor, ayúdanos, Señor. Ábrenos
nuestros corazones. En el nombre de Jesús oramos. Amén. Amén. Por favor, vayan
conmigo en sus Biblias a Marcos, capítulo 7, versículo 1 a 13. Marcos, capítulo 7, desde el
versículo 1 al 13. Y puedes encontrarlo en la página
1026 de las Biblias Proporcionadas. Es un texto muy fuerte, muy fuerte
entre Jesús, nuestro Dios, y los escribas y fariseos. Dice así. Los fariseos y algunos de los
escribas que habían venido de Jerusalén se reunieron alrededor
de él y vieron que algunos de sus discípulos comían el pan
con manos inmundas, es decir, sin lavar. Porque los fariseos
y todos los judíos no comen a menos de que se laven las manos cuidadosamente,
observando así la tradición de los ancianos. Cuando vuelven
de la plaza, no comen a menos de que se laven. Y hay muchas
otras cosas que han recibido para observarlas, como el lavamiento
de los vasos, de los cántaros, de las vasijas de cobre. Así
que los fariseos y los escribas le preguntaron, ¿por qué tus
discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos,
sino que comen con manos inmundas? Jesús les respondió, Bien profetizó
Isaías de ustedes, hipócritas, como está escrito. Este pueblo
con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de
mí. Más en vano me rinden culto,
enseñando como doctrinas preceptos de hombres. Dejando el mandamiento
de Dios, ustedes se aferran a la tradición de los hombres. También les decía, astutamente
ustedes violan el mandamiento de Dios para guardar su tradición. Porque Moisés dijo, honra a tu
padre y a tu madre. Y el que hable mal de su padre
o de su madre, que muera. Pero ustedes dicen, si un hombre
dice al padre o a la madre, cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte
es corban, es decir, ofrenda a Dios. Ya no le dejan hacer
nada en favor de su padre o de su madre, invalidando así la
palabra de Dios por la tradición de ustedes. la cual han transmitido
y hacen muchas cosas semejantes a estas. Amén. Ha pasado tiempo, pero ahora
nos han vuelto a presentar a los escribas y fariseos. Y en este texto veremos una interacción
entre Jesús y estos escribas y fariseos. Permíteme un momento
para refrescarte la memoria sobre esos escribas y fariseos. Esos
escribas y fariseos aparecen mucho en los evangelios. Y tendemos
a pensar en ellos casi como en villanos de una película de superhéroes. Y eso no es del todo incorrecto. Pero hay algo más. en estos hombres
que llamamos escribas y fariseos. Entonces, ¿quiénes eran? ¿Quiénes eran? En primer lugar,
un escriba era una profesión. El trabajo de un escriba consistía
en transcribir las escrituras y enseñar las escrituras. Estos hombres eran los mayores
expertos en la palabra de Dios. dedicaban gran parte de su tiempo
a estudiar las escrituras y a estudiar enseñanzas sobre las escrituras. Realizaban gran parte de su trabajo
en las sinagogas, estudiaban, transcribían y enseñaban. Algunos escribas y fariseos que memorizaban toda la escritura,
palabra por palabra, palabra por palabra. Así que eran los escribas. ¿Pero quiénes son los fariseos? Los fariseos eran un partido
religioso similar a un partido político. Se guían juntos una
serie de prácticas religiosas. y la mayoría de los escribas
eran fariseos. Pero no todos los fariseos eran
escribas. ¿Ustedes entienden? Ahora bien,
normalmente cuando pensamos en ellos hoy en día, tendemos a
pensar en ellos como hombres muy mezquinos y gruñones. Pero la verdad era que esos hombres
tenían mucha influencia. Tenían tanta influencia que podría
sugerir que eran muy respetados y queridos. Probablemente se
presentaban como hombres del pueblo. Tenían familias, niños,
esposas, jugaban con sus niños, enseñaban sus niños la Biblia. tenían fiestas y sonreían. Entonces,
eran personas normales y respetuosas en los ojos de los judíos. Y hoy conoceremos uno de, pero
tenía muchos pecados, muchos pecados y pecados fuertes. Y
hoy conoceremos uno de sus muchos pecados. El título de nuestro
sermón de hoy es los preceptos de hombres, los preceptos de
hombres. En nuestro sermón trataremos
tres puntos. Para nuestro primer punto, en
los versículos 1 a 5, veremos una tradición hecha por el hombre. Para nuestro segundo punto, en
los versículos 6 a 7, veremos una corazón hipócrita. Y para
nuestro último punto, en los versículos 8 a 13, veremos una
consecuencia horrible. una tradición hecha por el hombre,
un corazón hipócrita y una consecuencia horrible. Y mientras reflexionamos
sobre este texto, quiero animarte a que no pienses solo en los
escribas y fariseos. Quiero animarte a que escudriñes
tu propio corazón. En cada uno de nuestros corazones
está la semilla del mismo pecado de los escribas y fariseos. Y si no tenemos cuidado, podemos
condenar a los escribos y fariseos y al mismo tiempo podemos parecernos
a ellos. El pecado de los escribas y fariseos
te enviará al infierno. Y es un pecado muy engañoso. Es un pecado del que toda la
humanidad es capaz, pero especialmente los cristianos. ¿Por qué? Porque tenemos un concepto de
la ley de Dios. Tenemos la Biblia como los fariseos
tenían la Biblia. Tenemos tradiciones y los judíos también tenían tradiciones. y una iglesia puede convertirse
en una iglesia legalista en casi un momento. Y es posible incluso
como un cristiano bueno que la semilla del pecado de los escribas
y fariseos ya empezó creciendo en tu corazón. Y ahora es el
momento para matar esta planta. Entonces, considera tu corazón,
incluso cuando los fariseos parecen locos. Tenemos nuestros propios pecados
aquí. Y es por todos, para el pastor,
para los asistentes, para todo. Es muy fácil, muy fácil. Ok,
para cubrir nuestro primer punto, una tradición hecha por el hombre. Veamos de nuevo los versículos
1 a 5. Dice, Los fariseos y algunos de los
escribas que habían venido de Jerusalén se reunieron alrededor
de él y vieron que algunos de sus discípulos comían el pan
con manos inmundas, es decir, sin lavar, porque los fariseos
y todos los judíos no comen a menos de que se laven las manos cuidadosamente,
observando así la tradición de los ancianos. Cuando vuelven
de la plaza, no comen a menos de que se laven. Y hay muchas
otras cosas que han recibido para observarlas, como el lavamiento
de los vasos, de los cántaros y de las vasijas de cobre. Así que los fariseos y los escribas
le preguntaron, ¿por qué tus discípulos no andan conforme
a la tradición de los ancianos, sino que comen con manos inmundas? Así que vemos que los escribas
y los fariseos tenían una tradición particular. Tenían una tradición
que consistía en lavarse las manos antes de comer. Y no era sólo una rutina de lavarse
las manos. En griego En la lengua griega,
cuando Marcos habla del lavado de hacen cuando vienen del mercado,
utiliza una palabra diferente. Dice que se sumergieron. Es la misma palabra que se utiliza
para el bautismo en griego. Básicamente, se dieron un baño
completo. Y no solo se sumergieron, también
sumergían sus tazas, ollas, recipientes, todo. Y lo lavaron todo. Y si no hacían
todo según su tradición específica de lavarse, no comían. Y no solo lo hicieron los fariseos. a parecer muchos otros judíos
le siguieron también en esta tradición. Porque el versículo
3 nos dice que los fariseos y todos los judíos hicieron esto. Así pues, nos da a entender que
esos fariseos eran los líderes de esta tradición. Pero su influencia
se había extendido a muchos otros. Probablemente la mayoría de los
judíos. Y Marcos menciona que esta es
solo una de las muchas tradiciones que observaba. Tenía muchas tradiciones. Entonces, ¿de dónde procede esta
tradición y el resto de sus tradiciones? Los fariseos la llamaban tradición
de los ancianos. Estos ancianos eran rabinos del
pasado. Estos rabinos eran maestros,
muchos de ellos escribas, algunos de cuyos nombres aún conocemos
que enseñaban estas tradiciones. Estas tradiciones se recogieron
en un libro religioso llamado la Mishnah. Incluso hoy, muchos
judíos usan este libro. Estas fueron las enseñanzas de
muchos de sus rabinos del pasado. Y para añadir peso, a estas tradiciones,
muchos de ellos afirmaban incluso que algunas de estas enseñanzas
se transmitieron desde la boca de Moisés. Y el propósito general
de muchas de estas enseñanzas sería añadir un cerco alrededor
de la ley de Dios. para proteger personas, para
no romper la ley. Entonces vamos a poner más leyes
para protegernos de romper la ley de Dios. Por ejemplo, verían
muchas de las leyes de purificación del Antiguo Testamento. Entonces
verían lo difícil que era cumplir esas leyes. Entonces, crearían
una regla adicional que les ayudara a no acercarse nunca a infligir
esa ley. Pronto, esa regla se convertiría
en una tradición firme como una ley. Y esta es la parte mala. Entonces aplicarían esta regla
que no está en la Biblia a todo el mundo indiscriminadamente
como si fuera la ley de Dios. ¿Ves el problema con esto? De
hecho estaban creando sus propias leyes. Y estas leyes sobre lavarse
y sumergirse eran leyes que crearon en torno a las diversas leyes
de purificación del Antiguo Testamento. Pero Jesús era diferente. No enseñaba como los escribas
y fariseos. No vino a la sinagoga a enseñar
lo que hacía este rabino o aquel rabino. En cambio, enseñó con
autoridad. Cuando los judíos veían a Jesús,
¡wow! Él no estaba refiriéndose a Rabino
esto o Rabino esto. Él dijo, yo digo esto. La palabra digo esto. La palabra dice esto. Y en cambio, enseñaba directamente
de la palabra de Dios. Incluso sus mismas palabras eran
palabra de Dios porque Él es Dios. Así pues, estos fariseos
se acercaron a Jesús e hicieron una acusación en el versículo
5. Querían saber por qué sus discípulos
no seguían su tradición. aplicaban sus propias tradiciones
a los discípulos de Jesús como si fueran la ley de Dios. Ahora, antes de seguir adelante,
consideremos a nosotros mismos por un momento. Y quiero animarte
de nuevo a que pienses profundamente. ¿De qué manera haces eso a los
demás? Y no respondes en tu mente a
esa pregunta demasiado deprisa. ¿Qué ley o cuál ley aplicas a
los demás para pensar que están en pecado o que supuestamente
son menos maduros que tú? Puede ser la ropa, el pelo, maquillaje,
Puede ser algo que coman, beban o practiquen. Puede ser muchas más cosas, muchas
más cosas. Pero sea lo que sea, no se puede
decir de la escritura que sea un pecado. Lo mejor que puedes
decir es, los cristianos no hacemos esto como parte de nuestra cultura
o tradición. Y yo quiero decir también, una
tradición no es mala. No, hay buenas tradiciones, buenas
tradiciones. Hay buenas reglas podemos poner,
aplicar a nosotros mismos para ayudarnos a seguir la ley de Dios, cumplir
la ley de Dios. Si ha venido el presidente Enríquez,
tiene un bar, Y yo tengo problema con alcohol. Es posible, voy
a aplicar una ley para mí mismo. Para decir, Jerome, no puedes
caminar en esta calle. No es tu calle. Puedes caminar
en otra calle, pero esta calle no. Porque este bar, tú sabes. ¿Recuerdas, Jerón? ¿Recuerdas
la última vez? No. Otra calle. Pero es una ley
para mí. Para mí. No para otros. Si yo
puedo ver Sandy caminando en la misma calle, no puedo decir,
ah. Borracho. Borracho. No, no puedo decir lo mismo.
Oh, él, él no ama a Dios. Él no está teniendo cuidado por
la ley de Dios. No puedo decir lo mismo porque
no puedo buscar esta regla en la Biblia. Y es eso decir que
las tradiciones son malas. El problema no es la tradición.
El problema es cuando aplicamos una tradición a los demás como
si fuera una ley. El problema es cuando tratamos
a los demás de forma diferente. No porque peguen, sino porque
actúan de forma diferente a nosotros. Y no significa que no podemos
hablar con personas. Es posible, yo sé, mi hermano
Sandy tiene problemas con alcohol. Y yo sé, hay un bar en Avenida
Presidente Enriquez. Y es posible, yo debo hablar
con mi hermano y decir, hermano, es mi consejo para ti. no camine en esta calle porque
no es bueno para ti. Pero no puedo decir que es pecado
para él. No puedo decir que él está mal en este momento. Entonces, es mi consejo. Es muy
importante separar estas dos cosas. Consejo, tradición en
un lado y la ley de Dios en otro lado. Entonces, esto nos lleva
a nuestro segundo punto. Un corazón hipócrita. Un corazón
hipócrita. Echemos un vistazo a los versículos
6 a 7. Dice así. Jesús les respondió, Bien profetizó
Isaías de ustedes, hipócritas, como está escrito. Este pueblo
con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de
mí. Más en vano me rinde en culto,
enseñando como doctrinas preceptos de hombres. Podemos ver que la
respuesta de Jesús a esos fariseos es una respuesta muy fuerte. Con razón les llama hipócritas. ¿Qué significa esa palabra hipócritas? Originalmente en griego esa palabra
se utilizaba para designar a un actor en una obra de teatro. pero comúnmente se conocía como
alguien que era actor en su vida real. Cuando ves a un actor en
una obra, esa persona actúa como si fuera otra persona distinta
de la que realmente es. Y cuanto mejor pueda hacerlo,
mejor será ese actor en su trabajo. Y lo mismo ocurre con un hipócrita. Un hipócrita actúa de una manera
impública, pero en realidad es alguien diferente. Así pues,
Jesús no sólo atacó la tradición, atacó el corazón detrás de la
tradición. Les mostró que sus labios honran
a Dios. Hacen un gran espectáculo de
todas las cosas supuestamente buenas que hacen. Y esas cosas
parecen santas a los ojos de los demás. Busca conmigo en tu
Biblia Colosenses capítulo 2. Colosenses capítulo 2, versículo
16. puedes encontrarlo en la página
1212 de las Biblias proporcionadas. Colosenses capítulo 2 versículos
16 a 23 y dice así. Por tanto, que nadie se constituya
en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto
a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, cosas que sólo
son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo. Y cuando Él habla sobre el día
de reposo, Él está hablando no sobre el día de reposo, el séptimo
día, pero los otros días de reposo de los judíos. Dice en el versículo
18 Nadie los defraude de su premio deletándose en la humillación
de sí mismo y en la adoración de los ángeles, basándose en
las visiones que ha visto, envanecido sin causa por su mente carnal. pero no haciéndose a la cabeza,
de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y
ligamentos, crece con un crecimiento que es de Dios. Si ustedes han
muerto con Cristo a los principios elementales del mundo, ¿Por qué? Porque, como si aún vivieran
en el mundo, se someten a preceptos tales como no manipules, no gustes,
no toques, todos los cuales se refieren a cosas destinadas a
perecer con el uso, según los preceptos y enseñanzas de los
hombres. Tales cosas tienen a la verdad
la apariencia de sabiduría en una religión humana, la humillación
de sí mismo, y en él trato severo del cuerpo, pero carecen de valor
alguno contra los apetitos de la carne. Amén. Colossenses 2
deja muy claro que esas tradiciones y reglamentos adicionales parecen
sabios, parecen santos, pero en realidad es una religión humana. En Marcos capítulo 7 por eso
Jesús dijo en el versículo 7 que su culto era en vano. Su culto era en vano. ¿Por qué? Porque en él decía
que estaba enseñando como doctrinas preceptos de hombres. Estos hombres
no tenían realmente ninguna preocupación por Dios. No tenían corazones
entregados a Dios. Sus corazones estaban entregados
a sus tradiciones, a las opiniones de otras personas. Sus tradiciones
actuaban casi como una máscara, como actor, como hipócrita. Y la máscara les haría parecer
santos a los ojos de los demás. No solo se ponían una máscara,
sino que vilipendiaban a cualquiera que no tuviera la misma máscara. Ahora de nuevo, examínate a ti
mismo de qué manera podrías hacer esto mismo. Vivimos en un país
muy parecido a Israel. La República Dominicana y también
Haití son países muy religiosos, muy religiosos. Y los Estados Unidos era religioso, pero ahora no. La primera vez yo vine a este
país y también a Haití. Yo pude ver, wow, son muy religiosos
aquí. Invocamos aquí el nombre de Dios
todo el tiempo, todo el tiempo. Tenemos la Biblia en nuestra
bandera nacional. Y hablamos sobre esto siempre. Aunque existen en este país,
no es muy popular decir, aunque existen los ateos, en este país
no es muy popular decir que no crees en Jesús. Cuando alguien
dice esto, la gente cuestionaría. tu carácter si dijeras esto. Pero como esto es así, también
significa que se ha desarrollado una cultura cristiana. Y eso es bueno. Es bueno tener
una cultura cristiana. Es bueno cuando saludamos, dicen,
estoy bien, gracias a Dios. Es bueno. Es bueno cuando la
guardia dice, con Dios, mi hermano. Es bueno. Es bueno. Pero es bueno solo hasta cierto
punto. Solo hasta cierto punto. En primer
lugar, solo es bueno si la cultura que sigues por fuera es la misma
por dentro. Puede que digas todo el tiempo
estoy bien gracias a Dios, o con Dios, o cualquier cosa con la
palabra Dios. Pero en realidad, no das gracias
a Dios, ni le oras con regularidad. Puede que hables de tu amor a
Dios, pero tu tiempo privado casi nunca está en la Biblia
aprendiendo de él y amándole de verdad. Y muchos dicen, muchos
dicen, no tengo mucho tiempo. Pero si puedes calcular tu tiempo
en Facebook, YouTube, en internet, cualquier cosa, si puedes calcular
tu tiempo hablando en la calle con tus prójimos, tus amigos,
y calcular tu tiempo en la Biblia, tiempo no es el problema. Tiempo
no es el problema. Puede que digas que amas al pueblo
de Dios, pero en realidad solo sirves al pueblo de Dios que
te gusta o al que puede darte algo a cambio. Es muy común en
muchas iglesias. Personas siempre están sirviendo
otras personas, pero solo está sirviendo el pastor. o en la
iglesia. Solo está sirviendo a personas
ricas en la iglesia. Pero debemos servir unos a otros,
a cualquier persona, ricos, pobres, importantes y sin importancia.
Y cualquier persona, si es mi hermano, es mi hermano ya. Es mi hermano feo, es mi hermano
hermoso. Ambos son mi hermanos. Y puede
que digas que honras a Dios en la forma en que guías a tu esposa
y a tus hijos o te sometes a tu marido o educas a tus hijos. Pero la realidad es que no estás
aplicando activamente la Biblia a la forma en que haces ninguna
de esas cosas. Entonces, Y con todas estas cosas
y muchas más, puedes crear tradiciones, muchas tradiciones. Puede haber
tradiciones en tu forma de hablar, en tu horario diario, en tu forma
de vestir. en las cosas que haces y en muchas
cosas más. Y la gente que vive de una manera
por fuera y de otra por dentro tiende a aplicar sus tradiciones
a los demás como si esas tradiciones fueran la ley de Dios. Puede
que no digas nada con la boca, como los pariseos. Puede que
solo los juzgues en tu corazón. podrías compararlos contigo mismo. A veces las personas con las
que te comparas, sin que lo sepas, pueden incluso ser más maduras
que tú. Hermanos, estos son solo algunos
ejemplos de cómo actúa la hipocresía en el corazón. ¿Te das cuenta
de lo malvado que es? Es muy malvado. Puedes ver cómo
ya has hecho ese tipo de cosas en tu corazón. Es muy fácil para
hacer. Es porque Jesús dijo, cuídense
de la levadura de los fariseos. Cuídense de la levadura de los
fariseos. Consideremos ahora nuestro último
punto. Una consecuencia horrible. Una consecuencia horrible. Mira
conmigo los versículos 8 a 13. Dice así. Dejando el mandamiento de Dios,
ustedes se aferran a la tradición de los hombres. También les decía
astutamente, ustedes violan el mandamiento de Dios para guardar
su tradición. Porque Moisés dijo, honra a tu
padre y a tu madre, y el que hable mal de su padre o de su
madre, que muera. Pero ustedes dicen, si un hombre
dice al padre o a la madre, cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte
es corban. es decir, ofrenda a Dios, ya
no le dejan hacer nada en favor de su padre o de su madre. Validando
así la palabra de Dios por la tradición de ustedes, la cual
han transmitido y hacen muchas cosas semejantes a estas. Ahora
Jesús saca a colación otra consecuencia de esta horrible hipocresía. También podemos utilizar otra
palabra para lo que hemos visto hasta ahora. Podemos llamarlo
legalismo. Añadían algo a la ley de Dios. Pero ahora vemos una consecuencia
adicional de su legalismo. dejando el mandamiento de Dios,
ellos aferraban a la tradición de los hombres. Esto es lo que
ocurre cuando se añaden cosas a los mandamientos de Dios. Esto
es lo que ocurre cuando actúas como si tu tradición fuera igual
a la ley de Dios. No solo estás añadiendo una carga
adicional a otra persona, pero también disminuye la ley de Dios. Si todos fuéramos agricultores
de batata y alguien añadiera más batata al mercado, el precio
de todas las batatas bajaría. El arroz extra hace que baje
su precio. Los ajíes, lo mismo. Y la ley extra falsa hace que
el valor de la ley verdadera disminuya a los ojos de la gente. Es casi como una inflación económica
de la ley. Eso sería malo, pero Jesús habló
aún peor que eso. Aún peor que eso. Mencionó que
no es sólo que la ley esté disminuida. Lo que realmente acaba ocurriendo
es que la verdadera ley acaba siendo sustituida por la tradición. En realidad, es en efecto mucho
más peor. dio un ejemplo de algo que estaban
haciendo realmente. Incluso dijo que tenían una buena
manera de hacerlo. Él dijo, astutamente ellos hacían
esta cosa. Perfeccionaron su pecado. Tenían
una práctica en la que se negaban a honrar a su padre y a su madre
cuidando de ellos. Jesús citó el quinto mandamiento
en Éxodo capítulo 20 y la pena civil en Levítico capítulo 20. Básicamente, negarse a cuidar
de los propios padres en su vejez era lo mismo que hablar mal de
ellos. Pero esos fariseos tenían por
costumbre decir que todo lo que hubieran dado para ayudar a sus
padres es corban. ofrenda a Dios. Básicamente,
habría sido como decir, ya he jurado que toda mi herencia se
la daría a Dios después de morir. Entonces, porque ya he hecho
un juramento a Dios, Escobar, no puedo dar estas cosas a nadie. Debo quedármelas yo. Loco, ¿sí? Básicamente utilizaban
esta tradición religiosa hecha por el hombre de declarar las
cosas como corban para quebrantar la ley de Dios. Su tradición
acabó siendo más grande que el propio Dios y su ley. Eso es exactamente lo que ocurre
cuando alguien se aleja de la adoración a Dios porque no lleva
ropa bonita. La tradición de ciertos tipos
de vestimenta llega a ser mayor que el mandato real de adorar. Lo mismo ocurre con los penados,
el maquillaje y muchas otras cosas. Imagínate, imagínate esto. Alguien no puede entrar a una
iglesia porque su ropa, su ropa. No, no ropa, no estamos hablando
sobre alguien desnudo. Es una cosa diferente. Estamos
hablando sobre el precio, el modo de la ropa, el maquillaje. el modo de cabello, ¿sí? Y hay un mandamiento adorar a
Dios, pero en estas iglesias, dejan el mandamiento adorar por
alguien porque ropa, una tradición. Y es muy malo. Esto es un gran mal. y debemos
verlo como un mal. Pero no debemos limitarnos a
verlo como un mal, sino que debemos luchar contra él. Debemos responder
a este mal con rectitud. Hay tres cosas que debes tener
en cuenta. En primer lugar, examínate a
ti mismo. Debemos ser lo suficientemente
humildes para comprender que somos capaces de cometer este
pecado. Si no es la ropa, es una bebida. Si no es una bebida, es una práctica. Si no es una práctica, es una
forma de hablar. Si no es una forma de hablar,
es una forma de organizar las sillas en la iglesia o cualquier
otra cosa. Hay muchas cosas, muchas tradiciones
en las iglesias. Debes comprender que tu corazón
es una fábrica que fabrica el pecado. Pide a Dios que escudriñe
tu corazón y te revele todo camino falso. Debes arrepentirte de
cualquier hipocresía que haya en tu vida, grande o pequeña. Es posible que al examinarte
a ti mismo veas que nunca fuiste cristiano. Es posible que hayas
sido un hipócrita toda tu vida. Es posible que hayas estado actuando
como un cristiano por fuera sin amor real por Cristo. Y si es
así, hoy es el día de la salvación. Cristo está dispuesto y es capaz
de salvar incluso a peor de los hipócritas. Los fariseos tenían
la oportunidad de arrepentirse. También es posible que como cristiano
persistan en tu vida algunos pensamientos necios y prácticas
hipócritas. Es una lucha para nuestra vida,
cada día, cada semana. Tú también debes arrepentirte,
cristiano o no. Apártate de toda hipocresía. Te arruinará. Y no solo te arruinará a ti.
Mediante la hipocresía arruinarás a los demás. si es que no los
has arruinado ya. En segundo lugar, niégate a ser
perezoso a la hora de aprender lo que dice la palabra de Dios.
La forma en que esas tradiciones se convierten en tradiciones
ciegas es porque alguien las inició con una buena intención,
una buena intención, sin pecado. No había pecado en lavarse las
manos o el cuerpo antes de comer. No es pecado. No hay pecado en
vestirse bien para ir a la iglesia un domingo por la mañana. Pero
imagínate, alguien puede ver la importancia de la adoración
en la Biblia. Y puede que vea en la Biblia
la importancia de la ropa en el culto. Y comprende correctamente
que sus ropas comunican algo sobre su adoración. Es un pensamiento
bueno y santo. Todos deberíamos pensar así,
de todas las formas. Debemos pensar en nuestras ropas. Debemos pensar en nuestras caras,
en adoración. Debemos pensar en nuestra forma
de hablar, en todo. Y esta persona, su pensamiento
es bueno y santo. y luego elige cuidadosamente
lo que se pone para ir al culto el domingo por la mañana. Pero
hay otros que lo conocen y lo ven. Pero esas personas son perezosas. Observan la buena y santa tradición
de este y se la aplican a sí mismos. Sin embargo, no lo aplican
por las mismas razones. Solo están creyendo y siguiendo
una nueva norma en su ejemplo. Y con los años empiezan a imponer
esta nueva norma a otros que vienen a adorar con ellos sus Y esta tradición en este momento
es firme. ¿Es la tradición el problema?
No. El problema es su juicio hipócrita
y su corazón hipócrita. El problema es porque están perezosos
y no saben la razón. Están poniendo ropas buenas por
el culto. Y ese es el problema. Y se debe a su pereza. Son demasiado perezosos para
buscar en las escrituras por sí mismos. Así que se limitan
a seguir lo que hacen los demás. Entonces, hermanos, niégate a
ser perezoso en la búsqueda y seguimiento de la palabra de Dios. Y no estoy
diciendo debes saber todas las razones para todo. No, pero debes
separar tus prácticas, tus tradiciones y la ley de Dios. Es posible
alguien dice, ¿Por qué? ¿Por qué tienen buenas ropas
así? Y puedes decir, No sé, no sé
por qué mi mamá tenía buenas ropas y me gusta también. Está bien, pero si tú dices por
qué? Porque Dios está complacido con
mis ropas y tú debes hacer lo mismo. Es problema, es problema. Entonces, por qué no tenemos
la ley de Dios en esto? Y en tercer lugar, por último,
invita a los demás a disfrutar de la libertad que tenemos en
Cristo. Haz que este texto te impulse
a ser pendiente y celoso en la evangelización. Busca a las víctimas
de este tipo de hipocresía. Comparte el Evangelio con ellos. Diles que conoces un lugar donde
pueden adorar libremente sin legalismo. Diles cómo les enseñaremos
la Biblia. Y hay muchas personas así. Muchas personas no van a la iglesia
porque los legalistas, legalistas en
la iglesia. Muchas personas que dicen, wow,
nunca voy de nuevo. Nunca yo voy de nuevo porque
la última vez mi ropa. La otra vez es porque no hablo
en lenguas. La otra vez porque mi forma de
hablar es más de la calle. Y pueden ver, no tengo experiencia
en la iglesia. Y ustedes saben este tipo de
cosas. en invitarles aquí, aquí para
adorar a Dios con nosotros y nosotros vamos a mostrar el amor de Dios
a ellos. Vamos, vamos, vamos a estar fuerte. Vamos a ser fuerte con la ley
de Dios. Vamos a ser fuerte con la Biblia. Entonces no vamos a pedir disculpas
para la ley. Pero no vamos a poner otra ley
encima de ellos. Y vamos a invitarles a compartir
comida con nosotros, compartir tiempo con nosotros, y decir,
yo quiero que tú, tú eres mi hermano. Yo quiero esto. Yo quiero que tú entiendas el
evangelio. Es mi intención, mi amigo. Tu
forma de hablar no importa para mí. No importa que no puedes
leer bien. No importa que no sabes la ubicación
de todos los libros en la Biblia. Podemos enseñarte esto. Cuídate
paso a paso. Pero únete con nosotros. Es nuestra actitud. No como los
fariseos, no como los escribas. Y yo quiero animarles. Es la
actitud como pastor que yo puedo ver aquí en nuestra iglesia. Y entonces yo quiero animarles.
No es que ustedes necesitan empezar esta actitud. Yo quiero animarles
a seguir en esta actitud. Sigue, sigue y crece en esta
actitud. Y que Dios nos da muchas personas
para amar en nuestra iglesia. Oremos hermanos, oremos. Padre
que estás en los cielos, gracias por la instrucción que nos has
dado en tu palabra. Te alabamos por ello. Tu palabra siempre es relevante. Tu palabra siempre es útil. Por
favor, ayúdanos a comprenderlo. Oro porque nos convenzas de todo
camino falso. Abre nuestro corazón. Muéstranos
nuestro error y concédenos el arrepentimiento. Ayúdanos a ser
personas que te amen a ti y a nuestro prójimo de corazón. En el nombre
de Jesús oramos. Amén.
Los preceptos de hombres
Series Exposición de Marcos
| Sermon ID | 64232358324620 |
| Duration | 56:46 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Mark 7:1-13 |
| Language | Spanish |
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