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el sábado de eso se trata nuestro
texto hoy entonces le voy a invitar que abra conmigo su biblia que
la abra a romanos 14 y ahí vamos a estar mirando vamos al señor
en oración para que le bendiga este tiempo juntos amén le voy
a invitar que abra su biblia conmigo en romanos 14 y hebreos
12 perdón hebreos 10 entonces ábrala en esos dos lugares y
vamos al señor en oración para que le bendiga este tiempo juntos
padre te damos gracias señor por tu gran bondad tu gran misericordia
y señor en esta tarde señor queremos adorarte a ti a través de ese
señor de tu palabra expuesta a tu palabra predicada señor
dame gracia a mí para poder explicar la señor danos gracia para poder
señor recibir la Señor, solamente tú, Espíritu Santo, puede obrar
en nuestros corazones, Señor, y hacernos vivir como tú quieres
y admirar, Señor, estas verdades a través de tu palabra, hacerlas
vivas en nuestra vida. Sólo tu Espíritu puede hacer
eso. Pedimos, Señor, que tu Espíritu venga, abra corazones y que abra
oídos espirituales y ojos espirituales para poder ver lo que tú hablas
a tu pueblo. En el nombre de Jesús, tu Hijo, lo pedimos. Amén. Cuando nosotros comenzamos a
reunirnos, ya hace como unos cuatro años, empezamos a reunirnos
los sábados. No sé si se acuerda, nos reuníamos
en los parques y eran los sábados en la tarde. Ya después de que
pudimos encontrar un lugar más fijo, empezamos a reunirnos los
domingos. Ahora usted quizás me preguntará,
¿por qué movimos nuestra reunión a los domingos? Y le voy a ser
honesto, fue simplemente por preferencia. Nosotros como creyentes
del nuevo pacto, comprados por la sangre del nuevo pacto, miramos
a Jesús. Nuestro Señor, no sólo como el
creador de todas las cosas, sino como aquel que compró nuestra
redención. O sea, no solamente lo miramos
como creador, que él cuando terminó su creación, miró el séptimo
día, miró que todo era bueno y santificó ese séptimo día,
sino que nosotros más bien como creyentes del nuevo pacto, miramos
a Jesús Como el Señor del Sábado, como Él dijo en los Evangelios,
como aquel Señor que hizo el Sábado. Y Jesús dice, el Sábado
fue creado para el hombre, no el hombre para el Sábado. ya los judíos ya lo tenían al
revesado ellos más bien cuando Jesús empezó a pelear con ellos
por el sábado fue cuando ellos empezaron a maquinar cómo matar
a Jesús porque les estaba arruinando toda la tradición porque ellos
no entendían que el sábado era un tiempo que Dios había escogido
en el antiguo pacto para que ellos reposaran y que ellos contemplaran
su pecado y contemplaran lo que Dios había provisto para ellos
solamente. Ellos ya lo habían hecho todo
un escándalo, tenían tantas reglas. Nosotros conocemos a Jesús como
aquel que vino, compró nuestra redención un viernes por la mañana. Su cuerpo descansó en el sepulcro
un sábado, y habiendo vencido la maldición, la muerte, el diablo
resucitó con gloria y con poder un domingo por la mañana. Algunos
teólogos miran el domingo de resurrección y en sí cada domingo
es una conmemoración de la resurrección que pasó un domingo por la mañana.
Muchos teólogos miran el domingo como el octavo día. Lo miran
como el principio de la nueva creación, no solamente la antigua
creación que fue pervertida por la introducción del pecado a
esa creación, sino la nueva creación. Miramos las escrituras del Nuevo
Testamento que el primer día empezó a tomar un lugar muy especial
en la vida de Jesús cuando Él empezó a mostrar a sus apóstoles
y como los apóstoles miraron miramos de que el día de Pentecostés
¿sabe qué día fue? el día de Pentecostés son 50
días después de ese sábado de las primicias pues 50 días después
el Pentecostés cuando Dios derramó el Espíritu Santo ¿sabe qué día
fue? un domingo Dios empezó a cambiar las cosas por el nuevo pacto
ahora no sé si usted ha escuchado de un grupo que fue formado en
el siglo 19 llamado los adventistas del séptimo día muchos los conocen
como los sabadistas pues Muchos de los congregantes normales
de este grupo se enfocan solamente en la importancia del sábado.
El sábado es todo para ellos. El sábado es importante para
ellos. Y la cosa es esta, de que Pablo
nos va a decir de que uno puede adorar cualquier día. Uno mira
un día más importante que el otro, otro mira todos los días
igual. Pablo dice cada quien esté convencido del día que piensa
adorar a Dios. Entonces nuestro problema con
ellos no es tanto el sábado. Uno es libre de adorar cualquier
día, el día que sea. El problema que yo, que la iglesia
cristiana tiene con este nuevo grupo que surgió, no es el sábado. No es el sábado, es el sistema
teológico detrás del sábado. Le voy a dar poquito un resumen
para que para que sepa lo que este grupo piensa, porque ellos
solamente se enfocan en el sábado. El sábado es importante. El sábado
es algo que Dios estableció por todas las generaciones. Pues
sabe que también la circuncisión la estableció por todas las generaciones
y en Jesús terminó la circuncisión. La circuncisión era para Jesús,
para que Él alcanzara la redención nuestra. Pues este grupo se considera,
por decirlo así, es una secta. No tanto por su enfoque en el
sábado, el problema con ellos no es el sábado, el problema
con ellos no es tanto por sus prácticas sino por su etología.
Hay muchas cosas heréticas dentro de su doctrina interpretada por
medio de una profetisa que ellos la tienen sus escritos como al
nivel de la escritura. O sea, ella es la que interpreta
lo que la escritura dice y ella no tanto ella, sino que ya todo
este grupo, lo más terrible que ellos enseñan y no lo enseñan
así claramente. Cuando usted los habla con ellos,
ellos creen que la obra de Cristo no es completamente terminada. Eso es lo que ellos creen. Todo
comenzó cuando un hombre llamado William Miller empezó a mirar
las profecías y él empezó a predicar acerca de las profecías y él
empezó a calcular dentro de las profecías la segunda venida de
Cristo. Ahí ya empezamos mal. Nadie puede
calcular cuándo Cristo va a venir. Jesús dijo que nadie sabía el
día, ni la hora. Nadie. No podemos hacer cálculos. Pues Él tomaría una sección de
la profecía de Daniel, Daniel 8, de dos mil trescientas tardes
y semanas, y Él la convirtió en años, y ¡Igualá! De ahí salió una fecha de cuándo
Cristo regresaría, Sería más o menos de marzo 21 del 1843
a 1844. Y él empezó a decir que si tú rechazabas lo que él estaba
interpretando, tú pertenecías a la Babilonia. La Babilonia
que miramos en el último libro del Nuevo Testamento, en Revelación.
Pues mucha gente empezó a seguirlo y se empezaron a llamar los adventistas
porque estaban predicando de que Cristo ya estaba a punto
de venir. Pues se empezó a convertir en
un grupo más grande, muy grande. O sea, mucha gente empezó a dejar
todo y empezó. Si no se acuerdan hace algunos
años atrás donde había un hombre que también estaba prediciendo
que en el 2012 y después del 2016 y después del último se
murió y todo el mundo estaba, ay, ay, que ya va a venir y que
aquí va a venir un mayo. Pues casi lo mismo. Pues, La
cosa es de que vino ese día y Jesucristo no vino. Pues tuvieron que ir
y se quedaron acá. Pues qué está pasando? Jesucristo
no vino. Vamos a empezar otra vez nuestros cálculos y empezaron
a recalcular usando otro calendario judío y concluyeron con una fecha
precisa. Octubre 22 de 1844. Pues sabe
qué? Vino octubre 22, 1844 y Cristo
no vino y se empezó a conocer dentro de su grupo como la gran
decepción. Pues dentro de ese grupo de William
Miller se llamaban los Milleristas y los Adventistas a la misma
vez, era el mismo grupo. Había dentro de ese grupo una
jovencita llamada Elena Gould Harmon. su nombre de casada sería
Elena G. White, pues ella comenzó a experimentar
desvisiones en salas de reuniones llenas de gente y otros lugares
públicos. Tuvo casi como 200 convulsiones,
o sea, entraba en un trance tirada en el suelo. Y ahí era donde
ella recibía revelación y la autoridad para explicar la Escritura. Ok, ya vamos mal. O sea, pero
eso no es lo peor. Pues para hacer la historia más
corta y el enfoque para tratar de unirlo con lo que tenemos
hoy en nuestro verso de que cada día Pablo dice conviéndose de
cuál día vas a orar a Dios cada uno. Miran un día especial. Otros
miran todos los días igual. Cada quien esté convencido en
su propia mente. Pablo no lo mira como algo de
que si tú adoras a Dios en domingo, tú perteneces a la bestia. Pablo
no lo mira. Si Pablo dice que a quien decidanse
uno lo miran un día especial el sábado o que está bien, adoren
en sábado. Alguien mira a otro cualquier
otro día, pues adoren ese cualquier otro día. Pues déjenme trato
de unir lo que lo que lo que este grupo piensa a esto del
sábado, porque nosotros como cristianos en cierta manera queremos
mirarlos como cristianos. Y yo pienso que hay mucha gente
honesta dentro de ese grupo y en cierta manera quiero pensar de
que darles la mano de gracia, de que no conocen bien su teología
y pues son salvos en cierta manera, quiero llegar a eso, pero no
sé, yo no soy Dios, pero yo estoy criticando la teología que surgió
de ahí, porque está toda detrás de de de de esta calculación
equivocada, que fueron tres veces lo que lo calcularon y estaban
equivocados, pues esta esta jovencita tenía ya como diecisiete, dieciocho,
diecinueve años cuando empezó Casi dos meses después de esta
gran decepción que Cristo no vino. O sea, estaban esperando
y Cristo no vino. Pues casi dos meses después de
esa gran decepción, ella miró un puente en una de sus visiones,
un puente donde estaba el cielo abierto y estaba la tierra y
había como como una. un puente que unía el cielo y
la tierra, y pues mucha gente iba en ese puente, pero ella
miraba de que mucha gente, muchos cristianos estaban cayendo del
puente y no alcanzaban a llegar al cielo, pero ella miraba que
los adventistas sí estaban llegando. Pues eso le daría pista a ella
de que William Miller, que dio esas fechas equivocadas, erróneas,
no estaba tan equivocado. O sea, había algo que tenía valor, que tenía precio,
lo que él había dicho acerca de esa fecha. Nomás que se equivocó,
no tanto en su fecha, sino que él se equivocó en el evento.
No era de que Cristo iba a venir a la tierra, era de que Cristo
iba a empezar su segunda fase de expiación en el lugar, en
el santuario celestial. Ahí ya está donde estamos mirando
ya herejía. Jesucristo empezó su segunda
fase. Ahora dígame usted cuántas fases
tiene la expiación de Cristo? Yo pensaba que era una sola y
Cristo alcanzó nuestra redención en la cruz, no? Pues ella dijo,
no, Jesús empezó la segunda fase. Ella también sería influenciada
por la idea que estaba circulando ahí de un adventista llamado
Hiram Edson, en quien tenía una teoría llamada la teoría del
santuario. Y aquí es donde empieza este
problema. La teoría del santuario, según
ella, es de que Cristo no regresó a la tierra en octubre de mil
ochocientos cuarenta y cuatro, sino que esperó mil ochocientos
años después de que ascendió al cielo para entrar al lugar
el lugar santo celestial. Ya ve que Hebreos habla del lugar
santísimo celestial y que Jesús se levantó y empezó a limpiar
el templo. Eso, eso ahí iba a entrar, no
iba a venir aquí, iba a entrar allá. Su segunda fase redentora
empezó ese día. Ella adoptaría la idea y esta
es una doctrina única para ellos. Es esta doctrina. Ella fue la
que le dio a luz. Se llama el juicio investigador,
en donde Jesús está investigando mientras que está limpiando el
templo. Está investigando y está mirando cuánta fe tienes tú,
cuánto arrepentimiento tienes tú, tus oraciones, ¿Cómo te conformas
tú al antiguo pacto? Jesús está en un sitio donde
Él está investigando como un juez estuviera investigando un
caso. Pues, ella también sería influenciada por ideas de un
folleto titulado, el séptimo día, sábado, una señal perpetua
escrito por un hombre. Y también por otras ideas de
bautistas del séptimo día. O sea, en aquel entonces, salieron
los mormones al mismo tiempo, salieron los adventistas al mismo
tiempo, salieron los testigos de Jehová al mismo tiempo. En
ese tiempo de 1820-1840 fueron cuando salieron todos esos grupos
y salieron de la misma región, en la región por Nueva York,
allá por Nueva Inglaterra. Se me hace muy interesante cómo
empezó todos esos tres grupos de ahí. Pues en una de sus famosas
visiones, Y deja eso. Ella miraría este folletito y
este folletito hablaba acerca de la práctica de adorar a Dios
y la conectaba con la marca de la bestia. Entonces, tú vienes
aquí los domingos y ellos no te miran como otro cristiano
que ahora los domingos. Ellos te miran como un cristiano
que está influenciado, que tiene la marca de la bestia, que el
papa fue el que estableció el domingo y ellos están siguiendo
al papa y el papa es la bestia. Aunque si los reformadores miraban
al papa como la bestia, pero ellos te miran a ti que adoras
en domingo como alguien que ya tiene la bestia. El 666 en la
mano, en la frente. Entonces, si no sabías eso, pues
así es como te miran a ti. Pues, Y de ellos también saldría,
aunque después lo cambiarían, la idea de los 144.000 que se
adaptarían a los testigos de Jehová. Pues en una de sus más
famosas visiones dice que ella midió el santuario celestial
y que arriba del santuario celestial estaba el cuarto mandamiento
adornado por un halo o sea tenía un narito ahí el cuarto mandamiento
arriba del santuario celestial pues ya sabe cuál es el cuarto
mandamiento verdad Ok, pues después de una visión, que ella le dice
la visión más especial para ella, sintió la necesidad de escribir
un libro que se llamaba La Gran Controversia. Y ahí es donde
aparecen todas estas ideas y supuestas revelaciones, porque yo la miro
como una falsa profeta. Porque nadie, nadie puede decir
que sus profecías están al nivel de la escritura. La escritura
se interpreta a sí misma. La escritura es la que tiene
la máxima autoridad en todo. Es la escritura. Yo no te puedo
decir a ti, sabes que yo recibí una revelación de Dios y lo que
yo digo está igual a la escritura. Yo trato de explicarla a lo mejor
que puedo. Pero yo no tomo esos títulos
de que todo lo que yo te digo es completamente y no tuve ningún
error. No. Pues o sea, esta profeta
falsa hizo, para resumirlo todo así, es de que ella trató de
rescatar una profecía fallada Y armar toda una teología escatalógica
para explicar lo que realmente pasó ese año que Cristo no vino. La idea que ella introdujo es
de que, pues ya ve que en el Antiguo Testamento, cuando era
el día de expiación, Tomaban a dos corderitos, ¿verdad? Era
el sumo sacerdote, escogía dos. Pues uno lo mataba, colectaba
la sangre, empezaba a purificar el lugar santo, después entraba
al lugar santísimo con esa sangre y él salpicaba el propiciatorio. la tapadera de los 10 mandamientos,
la tapadera del arca siempre estaba llena de sangre seca y
él cada año iba y aventaba esa sangre cuando la nube de la presencia
de Dios estaba en sobre esa arca, él limpiaba y eso significaba
de que la ira de Dios estaba siendo expiada por esa sangre
de ese corderito Y ya ve que después de ahí salía y los pues
estaba el otro Corderito y él lo agarraba y ponía sus manos
sobre este Corderito y empezaba a confesar todos los pecados
de los hijos de Israel, todos los pecados que ellos habían
pecado los empezaba a confesar sobre la cabeza de este Corderito
y luego después de ahí habría cupo, habría en un paso todo
el pueblo y salía ese corderito y lo llevaban a un lugar para
que muriera él cargando los pecados del pueblo. Eso es lo que dice
el Antiguo Testamento, ¿verdad? Pues ella tomó esa idea de que
la obra de Cristo por nuestra redención no terminó en la cruz,
sino que ¿Cómo la expiación? ¿Cómo lo menciona el Antiguo
Testamento? El sacerdote tenía que entrar
al lugar santísimo, purificarlo, y luego entrar al lugar, perdón,
al lugar santo purificarlo, y luego después entrar al lugar santísimo
con la sangre para cubrir el propiciatorio. Pues Cristo empezó
la obra de limpiar ese santuario celestial en 1844 mientras empieza
este juicio investigador y sabe que al final del tiempo sabe
sobre quién van a caer los pecados tuyos y los míos sobre satanás o sea Jesús va a poner nuestros
pecados sobre satanás y satanás va a ser mandado a la tierra
y va a ser destruida la tierra después Ella diría, así el gran
plan de la Redección alcanzará su cumplimiento en la erradicación
definitiva del pecado y de todos aquellos dispuestos a renunciar
al mal. ¿Sabe qué es eso en términos
de geológicos cristianos? Eso es blasfemia. Eso es blasfemia. Sabe, déjame
le digo por qué. Abra conmigo su Biblia. Hebreos
1. Hebreos es uno de los libros
más importantes de toda la escritura, porque el escritor de Hebreos
es claro en una cosa y la repite una y otra vez. Hebreos 1 3. Él, hablando de Jesús, es el
resplandor de su gloria. Hablándole de la gloria del Padre
y la exacta la expresión exacta de su naturaleza y sostiene todas
las cosas por la palabra de su poder después de llevar a cabo
la purificación de pecados se sentó a la diestra de la majestad
en las alturas Hebreos 10, vaya conmigo Hebreos 10, empezando
en el 12. Pero Él, hablando de Jesús, habiendo
ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se
sentó a la diestra de Dios. Hebreos 7, empezando en el 26,
vaya conmigo ahí poquito para atrás, Hebreos 7. empezando en
el 26 dice porque convenía que tuviéramos tal sumo sacerdote
santo inocente inmaculado apartado de los pecadores y exaltado más
allá de los cielos allá está ya Jesús que no necesita como
aquellos sumos sacerdotes ofrecer sacrificios diariamente primero
por sus pecados y después por los pecados del pueblo porque
esto hizo una vez para siempre cuando se ofreció a sí mismo
Jesús se ofreció a sí mismo dice el 28 porque la ley designa como
somos sacerdotes a los hombres débiles pero la palabra del juramento
que vino después de la ley disigna al hijo hecho perfecto para siempre
ahora bien el punto principal de lo que he dicho es este tenemos
tal sumo sacerdote el cual se ha sentado a la diestra del trono
de la majestad en los cielos Jesús se sienta sabe por qué
porque está terminada la obra por tu salvación en la cruz Jesús
no tiene nada que ser ahí arriba ella tienes pagó con su sangre
llegó a la majestad en los cielos y él vino y se sentó en toda
majestad en toda gloria porque su obra había terminado en la
cruz Jesús que dijo en la cruz ya no hay nada más. O sea, la
cuenta del mercado, la cuenta de deuda ha sido completamente
pagada y sellada. No hay más obra. No hay más,
no hay una segunda fase. Jesús la alcanzó por ti y por
mí en la cruz. Hebreos 6, perdón, Hebreos 9,
12. Y no por medio de sangre de machos
cabríos. O sea, Jesucristo no trajo sangre
ajena, sino por medio de su propia sangre. Entró al lugar santísimo
una vez y para siempre, habiendo obtenido redención que eterna. La redención que Cristo alcanzó
por ti no es una redención que empezó en tal día y luego después
a ver cómo después de este juicio investigador a ver cómo tu tu
obediencia, tu fe, tus oraciones, cómo miras tú el Antiguo Testamento
y cómo te comportas. No, eso es otro evangelio. Eso es otro evangelio. Hebreos
nueve y no para ofrecerse a sí mismo
muchas veces. Como el sumo sacerdote entra
al lugar santísimo cada año con sangre ajena, de otra manera
le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación
del mundo. Pero ahora, una sola vez, en
la consumación de los siglos, el escritor de Hebreos mira que
ya estamos en la consumación de qué? de los siglos. No esperamos
nada más para que Cristo venga. Se lo he dicho muchas veces.
Estamos viviendo en el ya y en el aún no. Estamos un pie aquí
y pertenecemos a la vieja creación y somos nuevas criaturas, pertenecemos
al siglo venidero. Estamos en este presente siglo
malo, pero pertenecemos al siglo venidero. Aquí el escritor de
Hebreos dice En la consumación de los siglos se ha manifestado
para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo. Ahora yo te pregunto a ti en
esta tarde. Alguien que sostiene sostiene
errores tan descarados. Como para denigrar la suficiencia,
la perfección, la obra terminada de Cristo en la cruz ¿Qué puedo
decirte a ti? ¿De qué día adoras? ¿Qué puedo
decirte? Ni siquiera el Evangelio lo tienen
en claro. El Evangelio que ellos ven no
es un Evangelio donde ya está todo pagado, donde la salvación
es por gracia, es por fe, en la perfecta y suficiente vida,
obediencia y obra de Cristo en la Cruz del Calvario. ¿Qué puede
decirte alguien que cree tal cosa acerca de qué día adoras? Porque ellos creen que el guardar
el sábado es la marca de la bestia y lo que marca al verdadero creyente. El adorar a Dios en domingo es,
perdón, ya lo rebrugué. Ellos piensan que el adorar a
Dios en domingo es la marca de la bestia y que el verdadero
creyente se denota por adorar el sábado, no adorar a Dios en
sábado, adorar el sábado. Yo diría que el guardar el sábado
para ellos es como la circuncisión de los herejes de Galacia. Cuando
ellos decían, si no te circuncidas, no puedes ser salvo. Pues, ¿sabe
qué? Pablo aquí, ahora sí abra conmigo
su Biblia Romanos 14. Esa fue mi introducción. Ahora
sí hay que mirar el texto, porque ya llevamos años aquí en Romanos
y esto es lo que nos toca. Romanos 14, miren lo que dice. Vamos a empezar a leer desde
el 4 hasta el 6. ¿Quién eres tú? para juzgar al
creado de otro. Para su propio amo está de pie
o cae, y en pie se mantendrá. ¿Por qué? Porque poderoso es
el Señor para sostenerlo de pie. Uno juzga que un día es superior
a otro. Otro juzga iguales todos los
días, cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir. El que guarda cierto día, para
el Señor lo guarda. El que come, para el Señor come,
pues da gracias a Dios. Y el que no come, para el Señor
se abstiene y da gracias a Dios. Entonces, mirando el versículo
5, uno juzga que un día es superior a otro. O sea, uno juzga naturalmente. Nosotros somos chiquitos, se
nos infunden ciertas ideas que cuando somos grandes las creemos,
aunque no las miramos en la escritura. Los papás tienen tanto poder
sobre los niños, de la mente de los niños, que tú le dices
ciertas cosas a tus niños y ellos se la creen y crecen y siguen
creyéndose la cosa, ¿no? Pues nunca le ha tocado a alguien.
que creció bajo una religión y hasta rechaza completamente
esa religión. Y los principios que le inculcaron
desde niños, esos principios aún los respetan y aún los valoran. Pues, ¿sabe qué? Los judíos,
ellos crecieron mirando el sábado y mirándolo como que fue algo
ordenado por Dios. Y sí lo fue. Yo no estoy diciendo
que el sábado no fue ordenado por Dios. El problema es de que
malinterpretaron para qué era el sábado. Ellos pensaban de
que ellos eran para el sábado, no el sábado para ellos. Jesús
se los hace muy claro y Jesús siempre se pelea con ellos del
sábado porque Jesús vino a mostrarles de que el sábado era para que
ellos contemplaran su pecado en ese día. No era para que adoraran
un día Y hicieron un montón de reglas de cómo guardarlo. Pues
aquí, en esta iglesia Roma, habría muchos judíos, como ya lo hemos
estado mirando, judíos cristianos, que ellos tenían por costumbre
estas cosas, tenían por costumbre las dietas levíticas. ¿Y sabe
qué? En cierta manera, creces así
y vives así ya cuando eres adulto. Dios les requirió ciertas cosas
y Dios les pediría ciertos días importantes a ellos. Y ellos
así crecieron, pues vinieron a creer en Cristo Jesús y se
hicieron partícipes del nuevo pacto y todavía traían esas ideas. Y Pablo no dice que esas ideas
son malas. Pablo dice uno mira un día superior,
otro mira todos los días iguales como los gentiles. Ellos mirarían
cualquier otro día igual. Y Pablo no dice los que miran
los días todos iguales les pertenecen a la bestia y aquellos que todavía
traen lo que Dios pidió en el Antiguo Testamento. Esos son
los buenos. Pablo dice cada quien esté cada quien esté convencido. Cuál día quieren? estén convencidos. O sea, Pablo, si Pablo realmente
miraba de que se iba a convertir en la marca de la bestia, Pablo
hubiera dicho, ey, sigan observando el sábado, el antiguo, el Nuevo
Testamento, todos los, todos los, los, los mandamientos, los
diez mandamientos de los diez mandamientos, nueve son transferidos
al Nuevo Testamento. Menos sabe cuál el sábado. El sábado, usted no va a mirar
en la escritura del Nuevo Testamento que se hable bien del sábado,
a menos de que Pablo está yendo el sábado a predicarle a los
judíos dentro de sus sinagogas. Aparte de ahí, se mira como el
día del Señor o el primer día de la semana cuando se reunía
la iglesia en Cristo. Todos los días que Dios les pidió
a los judíos en el Antiguo Testamento apuntaban a algo. Todos esos
días especiales. Por ejemplo, podemos encontrar
en Éxodo, Levítico y Números, el sábado era un día que Dios
les pidió y tenía cierto ritual, tenía ciertas regulaciones. Lo
encontramos en Éxodo 20, 33, 31 y 35. El día de expiación
era un día superior. Lo miramos en Levítico 16, los principios de meses. Nos miramos en Números 28 y 29,
las fiestas con sus estaciones, Dios se las pidió. La Pascua,
el Pentecostés, la fiesta de Tabernáculos, fueron días que
Dios les pidió y apuntaban a alguien. Los años, cada siete años era
un año sabático, hasta que se cumplieran siete, siete y después
el otro año en que se convertía en el año de júbilo. el año 50
Dios les pidió todas esas cosas y ¿sabe qué? todos estos días
apuntaban a alguien apuntaban a que en Cristo Jesús se cumplían
todas estas fiestas todos estos requisitos no tengo tiempo para
mostrárselo pero fueron sombras de la realidad que se encuentra
en Cristo Jesús el Hijo de Dios y Pablo dice Más bien, Pablo
insinúa, el que no ha llegado a este conocimiento es un hermano
débil. No lo está tratando de corregir,
Pablo. Pablo está diciendo, cada quien esté convencido en su propia
mente, en su propio sentir. Pablo no está tratando de corregir
al hermano débil que necesita estos días. Porque fue lo que
le enseñaron desde chiquito. Pablo dice, otro juzga iguales
todos los días. Hermanos que salieron del paganismo
en esta iglesia en Roma, quizás no tenían ni en cuenta de que
el sábado era algo especial. No tenían atada la conciencia
a algo especial en el sábado. Un día especial como los judíos
conmemoraban ciertos días especiales durante el año, ellos ni cuenta.
Los hijos de Israel bajo el antiguo pacto, ellos sí, pero los gentiles
no. Entonces Pablo dice, ¿saben qué? Uno mira un día superior
y está bien. Otro mira todos los días iguales
y está bien. Cada quien esté convencido. O sea, Pablo, en lugar de ser
directo, claro y agresivo para corregir al hermano débil, mire
lo que le requiere. En el 5 en Romanos 14, 5, cada
cual esté plenamente convencido según su propio sentir. O sea, Pablo está diciendo toma
una convicción cualquiera. ¿Qué día es más importante para
ti? No importa ya el día. Lo que importa es de que ahora
ya reposas en Cristo y eres salvo en Cristo y confías en Él y dependes
de Él, de Su gracia, de Su amor, de Su misericordia. Ya encontraste
el reposo que el sábado... que apuntaba. En Cristo no lo
encuentras. El escritor de hebreos en Hebreos
4 nos dice exactamente lo mismo. Hemos encontrado ya reposo. El reposo de nuestros pecados,
de nuestras obras en Cristo se alcanzó. Pablo aquí dice, cada
cual esté plenamente, o sea, tú debes de estar plenamente
convencido, ¿según qué? propio sentir. Pablo ni siquiera
dice según la escritura, Pablo dice según tu sentir. O sea,
no te quedes dudando, convéncete, piensa y elige un día. ¿Qué tan
fácil es eso? El principio de Pablo para siempre
va a ser en esto, en los asuntos de indiferencia, es de que tu
conciencia reaccione siempre a tu pensamiento. Si tu mente
Con lo que tú sabes, con lo que tú conoces, con lo que te inculcaron
de niño. Estás convencido de que algo
no se puede hacer y estás completamente convencido. Pablo te está diciendo
no lo hagas. Si tu conciencia te dice tú no
puedes orar a Dios en domingo, no lo hagas. El problema con
los adventistas no es de que adoran en sábado. Ese no es el
problema, porque Pablo aquí está diciendo cada quien elija su
día. El problema es la teología detrás de por qué ellos hicieron
su propio, su propio rollo y la profetisa que ellos siguieron. Pablo dice. Sabes que tu conciencia
que te lo dicte. Porque si tú haces en contra
de tu conciencia, ahí Pablo se dice, si tú estás obrando en
contra de tu conciencia, tú ya estás pecando, estás pecando
contra Dios. Pablo lo que le importa a él
es no que nuestra conciencia No la empecemos a entrenar a
algo que nuestra conciencia nos está tratando de decir, eso es
malo. Eso es lo que le interesa a Pablo.
No violes tu conciencia. O sea, tu conciencia está totalmente
controlada de tu mente, de lo que tú sabes. La conciencia no
actúa independiente de lo que tú sabes. Los judíos, ellos batallarían
por mucho tiempo del sábado, pero ya después de que fue pasando
el tiempo, Empezamos, por preferencia, a mirar cómo en Nuevo Testamento
adoraban los apóstoles, adoraban los hermanos de las primeras
iglesias fundadas por los apóstoles y las seguimos por preferencia,
porque miramos a Jesús no solamente como creador, porque el creador
descansó el séptimo día. Miramos a Jesús como redentor,
como triunfante sobre el pecado que se introdujo inicialmente
en la creación por los pecados de nuestros primeros padres.
Ahora, De que nuestra mente tiene que ser renovada, sí. De que
nuestra mente tiene que ser transformada, instruida, sí. Para un mejor
conocimiento, la respuesta es sí. Pablo no lo dijo eso en Romanos
12, 2. ¿No se acuerda? Que Pablo dice,
no vos adaptéis a este mundo, sino transformados mediante la
renovación de vuestra mente para que verifiquéis, para que tú
verifiques. Para que tú sepas y estés convencido
cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, aceptable y
perfecto. ¿Cómo somos transformados? Mediante
la renovación de nuestra mente. Porque Pablo lo pone aquí en
términos de lo que tu conciencia diga, lo que tú estés plenamente
convencido. Cualquier día, atínale, convéncete,
convéncete. Pues la mente puede ser transformada
mirando las escrituras, estudiando las escrituras. Por medio de
iluminación del Espíritu Santo nos puede mostrar ciertas cosas.
Pensar, empezar a pensar como Jesús. Aprender de buenos maestros. Así es como empezamos a renovar
nuestra mente a algo más perfecto. A lo que Dios pide en su palabra.
Ahora, algo si les digo. Si Pablo sabía que el primer
día de la semana se iba a convertir en obediencia a la bestia o la
marca de la bestia siglos después, 1800 años después, o sea, 18
siglos, no estamos hablando de que no, años después, no, estamos
hablando de casi dos milenios. Si Pablo sabía eso, Pablo no
lo hubiera dejado tan abierto en asuntos de conciencia. Pablo te está diciendo, está
tú plenamente convencido. No importa el día, no importa. Él está diciendo en otras palabras,
no importa. El antiguo pacto tenía su sábado.
Y lo tenía y sirvió un propósito Jesús vino y dijo yo soy el Señor
del sábado diciendo yo soy Dios yo soy el que descanse ese día
y ustedes con su religión Hacen una perversidad de lo que el
sábado apuntaba, porque ustedes necesitan ese descanso que se
perdió en el Edén por causa del pecado. Y yo les di un día de
descanso para que consideren todo el pecado que ustedes tienen
durante la semana y confíen. Y reposen en Dios, no que reposen
de ellos. El sábado, el sábado no fue para,
no fue para que nosotros dijéramos ay, el sábado. No, el sábado
fue hecho para nosotros, para los del Antiguo Testamento. Y
Pablo ahora aquí dice, cada quien está convencido, cada quien está
convencido. Entonces aquí tenemos que ser sabios y saber distinguir
cuando alguien está convencido en un día y otro. Y lo tiene
por preferencia. Una convicción. tenemos que distinguir
cuando alguien dice yo prefiero este día es mi convicción a cuando
alguien dice si tú no obedeces que es el sábado si tú no elevas
el sábado a un lugar de tanta importancia tú no eres salvo
ahí hay un gran problema sabe por qué porque están pervirtiendo
el evangelio de la gracia Cuando alguien eleva los antiguos ritos,
los requerimientos, las costumbres, las ceremonias del Antiguo Testamento
a un modo de que mantienen la salvación o es lo que te hace
crecer en santificación, Pablo lo condena como otro evangelio
digno de ser llamado anatema. Se acuerda de lo que miramos
la semana pasada y las últimas semanas? Pablo a los cristianos
de Galacia los reprende fuertemente y los condena por su ignorancia,
por dejarse someter a un yugo de esclavitud. Habla conmigo
su Biblia en Galatas. Estos hermanos ya estaban sometiéndose
a la ley mosaica. a los ritos del antiguo pacto. Pablo los regaña por dejarse
engañar. Es un engaño que ellos ya estaban
ahí. Los antiguos ritos, los requerimientos,
las costumbres, las ceremonias del Antiguo Testamento apuntaban
a la salvación que se iba a encontrar en Cristo Jesús. Y estos hermanos
ya estaban otra vez como tontos regresándose a todo lo viejo.
Esas cosas no ayudan. a la vida nueva en Cristo Jesús.
Más bien impiden, estorban, obstruyen la vida en Cristo. Gálatas 4.8. Pero en aquel tiempo cuando no
conocías a Dios, eras siervos de aquello que por naturaleza
no son dioses. Pero ahora que conocéis a Dios,
o más bien ¿Sois conocidos por Dios? ¿Cómo es? Y aquí está,
Pablo no lo puede creer. ¿Cómo es que os volvéis otra
vez a cosas débiles, inútiles, elementales, a las cuales deseáis
volver a estar atados, esclavizados de nuevo? Pablo lo describe como
cosas débiles que no pueden justificar. Pablo lo describe como cosas
inútiles porque no tienen el poder de santificar. Pablo lo
describe como cosas elementales porque no pueden salvar. Y mira lo que les dicen el 10.
Observáis los días, sábados, días de expiación. Observáis
los meses, los principios de meses. Observai las estaciones,
las fiestas, las lunas, y los años. Ya están contando años
sabáticos y a ver cuándo sigue el otro año de júbilo. En Cristo
se cumplió todo eso. Pablo no los aplaude. Pablo no
los alaba. Pablo no los elogia. Más bien,
Pablo se preocupa. ¿Por qué? Dice en el once, temo
por vosotros. que quizás he trabajado por vosotros
en vano. Me da temor de que ya están regresando
a lo viejo. O también vaya conmigo a Colosenses
2. En Colosenses 2, miramos esto. Colosenses 2, 13, mire lo que
dice. Y cuando estabais muertos en vuestros delitos, en la incircuncisión
de vuestra carne, os dio vida, juntamente con Él, habiéndoos
perdonados todos los delitos, habiendo cancelado el documento
de deuda que consistía en decretos contra nosotros, que nos era
adverso, y lo ha quitado de en medio clavándolo, ¿dónde? En
el santuario celestial. En la cruz, fue en la cruz donde
fue cancelada tu deuda, tu pena fue pagada, cancelada en la cruz. El 15, habiendo despojado a los
poderes y las autoridades, hizo de ellos un espectáculo público,
triunfando sobre ellos por medio de él. Por tanto, y mire lo que
Pablo dice, aquí es lo importante. Por tanto, como Cristo ya alcanzó
todo eso por ti y ya estás en él y ya eres miembro del nuevo
pacto, por tanto, nadie se constituya en vuestro juez. ¿Qué miramos
la semana pasada? ¿Y quién eres tú? para juzgar
al creado de otro. Pablo aquí está diciendo lo mismo.
Nadie se constituye en vuestro juez con respecto a qué? A comida. Era un problema en aquel entonces.
O bebida. Era un problema en aquel entonces.
Y ahora en estos días también. En cuanto a días de fiesta. O
luna nueva. O día de reposo. De hecho, yo diría que el escritor
de Hebreos mira el día de reposo como un elemento insignificante
ya porque el verdadero cristiano encuentra su descanso. ¿Dónde?
¿En un día? En Jesús. Por eso Pablo dice, ya nadie
te critique de eso. Eso fue algo elemental. Eso fue
algo débil. En Cristo es donde está ahí.
Es parte en sí de un sistema ya muerto. Miren lo que dice
en el 7. Cosas que son sólo sombra de
lo que había de venir, pero el cuerpo sea la realidad, la esencia
en donde se encuentra. en Cristo. Todas esas cosas apuntaban
a algo que Jesús iba a alcanzar en la cruz y Jesús lo alcanzó,
lo cumplió, empezó el evangelio a ser predicado, empezó el nuevo
pacto a tomar efecto y todo aquello pertenece a un sistema viejo. Son tan solo sombra de lo que
vendría, pero la realidad es Cristo. Déjame leer una observación.
Yo nunca la había tomado en cuenta hasta que empecé a estudiar esto.
Esta observación la da James Montgomery Boyce. Déjeme se la
leo. Está hablando del antiguo testamento
del sábado. Yo nunca lo había entendido así,
pero mire, déjeme se lo leo, porque ahora estoy de acuerdo
con él. Mire lo que dice. La Escritura parece mostrar que
el Salvador era una institución únicamente judía, que no hay
evidencia de que en alguna otra raza o nación antigua se observara,
y que Israel lo observó por primera vez después de que el pueblo
había recibido la ley en el Sinaí. Es cierto que Génesis 2, del
2 al 3, dice que Dios Dios reposó el séptimo día. Déjeme se lo
leo. Y en el séptimo día completó Dios la obra que había hecho
y reposó en el día séptimo toda su obra que había hecho y bendijo
Dios el séptimo día y lo santificó porque él reposó de toda su obra
que había creado y hecho. Y lo sigue diciendo Boyce. Pero
no dice que se hizo desde entonces. No hay indicación de que Adán,
o Eva, o Noé, o Abraham, o Isaac, o Jacob, o cualquiera de los
patriarcas observaran el sábado. Es incluso que supieran del sábado. Sigue diciendo, de hecho, leemos
también en Emias 9.13, luego bajaste sobre el monte Sinaí
y desde los cielos hablaste con ellos, les diste ordenanzas justas
y leyes verdaderas, estatutos y mandamientos buenos, les hiciste
conocer tu día santo de reposo, ellos no lo conocían. Les hiciste
conocer el día santo reposo, les prescribiste mandamientos,
estatutos y la ley por medio de tu siervo Moisés y Boy sigue
diciendo. Esto implica que Israel no conocía
el sábado antes del Sinaí, sino que era parte de los arreglos
especiales que Dios hizo con Israel en ese entonces para ordenar
la vida de esta nueva nación única. sigue diciendo de manera
similar éxodo 31 13 llamaba el sábado como una señal Como la
señal de qué? La señal del antiguo pacto. Mire
que se lo leo. Éxodos treinta y uno trece. Habla
pues tú a los hijos de Israel diciendo de cierto guardaréis
mis días de reposo, porque esto es una señal entre yo y vosotros
por todas vuestras generaciones a fin de que sepáis que yo soy
abe. que lo santificó. Y el 17 dice,
es una señal entre yo y los hijos de Israel para siempre. Pues
seis días el Señor hizo los cielos y la tierra y el séptimo día
cesó de trabajar y reposó. Y dice Boyce, terminando, esto
retrata el sábado como algo establecido entre Dios y Israel únicamente. A mí se me hace muy interesante
eso, porque Pablo no habla nada del sábado. Pablo, mira, cualquier
día igual. Más bien les dice ya, ya son
más espirituales ustedes que yo, que ya andan otra vez metidos
en quién sabe qué tanto el judaísmo para ser salvos. ¿Cómo se les
ocurre? Ya ahora ya temo por ustedes,
porque ya están celebrando días, ya están celebrando dietas, ya
están celebrando esto, ya están celebrando lo otro. Cosas que
fueron inútiles y ahora para ustedes ya está en Cristo. Cosas
que fueron elementales ahora ya en Cristo Jesús. Entonces
mire, Regresemos a nuestro texto para terminarlo aquí. El que
guarda cierto día, aquí en Romanos 14, 6. El que guarda cierto día,
para el Señor lo guarda. O sea, si tú estás convencido
en un día, guárdalo. Con tan solo que tu corazón esté
en el lugar correcto. Eso es lo que importa. Que tú
lo hagas para el Señor. Que tú lo hagas para el Señor
es lo que importa. Somos libres para guardar cualquier día para
el Señor. Cualquier día. Aunque nosotros
como creyentes del nuevo pacto, ¿sabe qué día preferimos? El
primer día de la semana. El día del Señor, como dice en
la revelación de Juan, estaba en el espíritu en qué día? En
el día del Señor. ¿Qué era el día del Señor? El
día en que el Señor resucitó. Así lo empezaba en la iglesia
primitiva. El día del Señor. O sea, tomamos
un día. El primer día de la semana. Ahí
le tengo varios versículos escritos. Tomamos cierto día especial dedicándolo
para el Señor. Ahora, no diría precisamente
que es el sábado cristiano, porque no todas las regulaciones del
Antiguo Testamento se transfieren a este día, pero sí es un día
dedicado a Dios. dedicado a adoración a Dios,
a aprender de Dios, a descansar de Dios, a servir a Dios ese
día, separado de lo mundano que tiene todo el resto de nuestra
semana. O sea, tú tienes un trabajo mundano, tú tienes un trabajo
secular. Yo tengo un trabajo secular. Tú obras allá en el
mundo metido en tus asuntos seculares. reservas un día para el Señor. Y está bien, a eso es lo que
la Escritura nos enseña, de no dejar de congregarnos y no dice
el sábado, el escritor de Hebreos, nomás dice no dejen de congregarse.
¿Por qué? Porque no importaba el día. Para
los apóstoles ya no importa el día. Lo que importa es de que
lo hagas de corazón y que lo separes para Dios. Y Pablo sigue
diciendo, mete otra vez las ideas que hemos estado mirando las
últimas semanas. El que come, a través de los asuntos de comida.
¿Para quién come? Para el Señor come. ¿Tú quieres
comer puerco? ¿Tú quieres comer langosta? ¿Tú
quieres comer cualquier otra cosa media rara para los judíos?
Sabes que tú debes de comer para el Señor, dar gracias a Dios
por ello. No importa. Son cosas que ya
no importan. ¿Por qué? Porque Cristo ya vino
y Cristo ya cumplió todos los requisitos que eran... Mire esto. El Antiguo Testamento, ¿sabe
qué es el Antiguo Testamento? Es una gran introducción. ¿Para
qué? Para que Cristo viniera. Imagínese
tener o mirar un cuento, una historia, una película que no
tuviera introducción y que cayera ¡pum! Todo, todo el complot,
todo ahí al principio y uno se queda, pues ¿de qué se está hablando?
No. Dios sabe cómo lo hizo. Esperó años. Con una nación,
sacó a Abraham, hizo una nación, esperó años, les dio ciertas
reglas, ¿para qué? Para que Cristo viniera y las
cumpliera todas. En Cristo se cumplen, por eso
Pablo dice, ya no importa aquello. Lo que importa es que tú estés
en fe en Cristo Jesús. Da gracias a Dios. Imagínense
los convivios de la iglesia de Roma. Hermanos gentiles que traían
puerco al convivio, traían un montón de cosas, traían ostiones,
traían camarones, traían un montón de animales medio raros, cocodrilos,
armadillos. Y acá estaban los judíos y ellos
solamente traían su plantita, traían su frijolito. Y miraban
a los gentiles que decían Dios, gracias, mira, me voy a comer
este puerco, no voy a poder ir al baño en tres días, pero gracias.
Y los judíos quedándose, ¿cómo le está dando gracias a Dios
por eso? ¡Inmundo! Pablo dice, ¿sabe qué? El que come, para el Señor come,
y da gracias a Dios. Y sigue diciendo, el que no come,
para el Señor se abstiene. O sea, lo que importa en esto
que tiene que ver aquí Romanos 14, acuérdese. No estamos entrando
en Romanos 14, ya hemos mirado todo el libro por cuatro años
y estamos entrando aquí donde Pablo dice, en estas cosas no
se andan peleando, son cosas indiferentes. Ya no importa lo
que comes, lo que bebes, lo que haces en ciertas cosas. Ahora,
si estamos hablando en cosas de pecado, ahí sí, en tinieblas,
en obras de tinieblas, ahí sí. Pablo luego luego se para y dice
esto es pecado y un cristiano no no heredas el reino de dios
si eres esto si eres mentiroso si es fornicario si eres afeminado
si eres un montón de cosas ahí no pero hay en cosas aunque ya
hay indiferencia entre judíos gentiles y y y tribus allá en
áfrica del sur en en en américa del sur ya no importa pueden
comer nomás con nada comiendo gente muerta si ya está feo Ya
hay caníbales allá en América del Sur, pero da gracias a Dios,
da gracias a Dios por el día, da gracias a Dios por la comida.
Dios proveyó en su gran bondad, en su misericordia, lo que debe
de darnos la motivación es que damos gracias a Dios por lo que
Él nos da. 1 Corintios 10.30, si participo con agradecimiento
porque he de ser censurado a causa de aquello por lo que doy gracias.
Entonces, ya sea que comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa,
hacedlo todo, ¿para quién? Para la gloria de Dios. Eso es
lo que tú debes de hacer. Esa es una orden. Lo que tú comas,
lo que tú bebas, lo que tú hagas, siempre ten en cuenta que lo
debes de hacer ¿para quién? Para ti. Para la gloria de Dios. Y lo Pablo dice, no seáis motivo
de tropiezo ni a judíos, ni a griegos, ni a la iglesia de Dios. Eso
es lo que importa. No importa lo que entra. Lo que
importa es el motivo de por qué entra. Porque das gracias a Dios.
Note que el que se abstiene. Ahí dice el que no come para
el Señor se abstiene y le da gracias a Dios. Note que no dice
el que se abstiene, créase mejor al que participa. No dice el
que se abstiene. Está bien. No necesitas comer
cosas que yo considero como el puerco, cosas que para mí no
me cae bien. Es raro cuando como puerco porque
a mí no me cae bien. Duró tres días para ir al baño.
Pero ¿sabe qué? Usted da gracias a Dios y come
su puerquito y su salchicha y ya todo lo que le sacan ya al puerco,
usted cómalo de gracias a Dios porque Dios se lo da. Y cómaselo
en buena conciencia. En buena conciencia, no importa.
Pero uno dice, el que se abstiene crease mejor a su hermano que
participa. No. ¿Por qué Pablo puede decir
esto? Porque son cosas de indiferencia.
No estamos hablando de pecado. No estamos hablando de moralidad.
No estamos hablando de cosas que son inmorales para los ojos
de Dios. Estamos mirando de cosas de comida,
de bebida, de días, de cosas de que realmente ya no tienen
empoque. ¿Por qué? Porque Cristo ya vino.
El sábado ya no es nada. Es como un día como cualquier
otro. El descanso de nuestras obras Para obtener el favor de
Dios, ¿saben dónde lo encontramos? En Cristo Jesús. Ahí es nuestro descanso. Él es
nuestro descanso. Las dietas no son nada, aunque
Es bueno que tenga dieta. No los quiero ver todos gordos.
No va a decir, ah, les dijo que podía comer de todo y le voy
a entrar a todo y no importa. No, también la glotonería también
sabe qué es. Es pecado. Pero las dietas, por
decirlo así, no son nada, sino son algo que apuntaban a la pureza
que Cristo Jesús iba a alcanzar como nuestro Redentor cuando
Él dio su vida por ti en el madero. Entonces, volteé conmigo a 1
Timoteo, ya para terminar. Hablando de dietas, me gustaría
tomar esta consideración de lo que Pablo revela. Con autoridad
divina, mire lo que dice a Timoteo. En 1 Timoteo 4, del 1 al 5, mire lo que dice. 1 Timoteo 4,
pero el Espíritu dice claramente que en los últimos días algunos
apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores
y a doctrinas de demonios. Mediante la hipocresía de mentirosos
que tienen que autorizar a la conciencia prohibiendo casarse,
y mandando abstenerse de alimentos que Dios ha creado para que con
acción de gracias participen de ellos, los que creen y los
que han conocido la verdad. Mira lo que sigue diciendo ahí
en el 4. Porque todo lo creado por Dios
es bueno y nada debe de rechazarse si lo recibe con acción de gracias.
¿Por qué? Porque es santificado mediante
la palabra de Dios y la oración. Déjeme le doy este aviso. Lo que destaca un falso maestro,
una falsa maestra, o una secta, siempre van a atacar tres cosas.
De estas tres cosas, siempre atacan una de estas tres, o atacan
las tres, o atacan dos, o atacan las tres. Estos falsos maestros siempre
van a atacar la autoridad de la escritura, diciendo que la
escritura no es suficiente, que alguien tiene que interpretártela
porque tú no puedes interpretarla. Atacan de que la escritura no
es suficiente, de que no tenemos toda la revelación de Dios, falta
algo más. Una secta siempre va a decir
eso. Los mamones Digo, no importa. Siempre va a decir hay revelación
más que tú no sabes, pero ahí te va. Es como si le agregaran
otro libro detrás de revelación. Siempre atacan la autoridad de
la escritura. Siempre atacan la obra completa y terminada
de Cristo Jesús en la cruz. Siempre van a atacar eso. Y niegan
la justificación por la sola fe en Cristo solo. En esos tres puntos siempre van
a atacarlos. Y de pilón atacan, más bien atacan,
atan en un legalismo externo a los que les siguen, un legalismo
externo que tienes que vestirte a ti así, tienes que hacer esto,
debes dejarlo otro, debes hacer esto, esto, esto y lo otro para
mantener tu salvación. La salvación no se mantiene por
tus obras. La salvación fue comprada por
Cristo Jesús. Él te la regaló por un don de
gracia, porque por gracia habéis sido salvos por medio de la fe. Esto no es de vosotros, no es
tuya, es de Dios. Y si Dios te la dio, es un regalo
que viene de gracia hacia ti y Dios se asegurará por medio
del Espíritu Santo obrando dentro de ti. a que tú perseveres hasta
el final. Dios la compró, Dios la dio,
Dios la perfeccionará hasta el día final. No necesito yo agregarle
ningún legalismo externo, externo, para que tú mantengas tu salvación,
porque tu salvación no es tuya, la salvación Es un regalo de
Dios. Es la misericordia de Dios ofrecida
a ti que crees. Y si tú no crees, tú puedes recibir
la salvación de Dios gratuitamente. ¿Qué es lo que tienes que hacer?
Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo. Cree, es todo lo que tienes
que hacer. No necesitas agregarle nada más.
No necesitas perfeccionar tu vida para que sea aceptable a
Dios. Dios te acepta tal y como tú estás, pero no te dejará tal
como tú llegas. Vendrá un cambio. ¿Vendrá un
cambio? ¿Te doy yo ese cambio? No. ¿Te
da la iglesia ese cambio? No. El Espíritu Santo va a obrar
en ti. Como Pablo aquí lo ponen romanos,
en ciertas cosas cada quien esté convencido. ¿De dónde va a venir
ese convencimiento? del Espíritu Santo te va a convencer. Este día es el que yo pongo al
Señor. Esto es lo que yo como para el
Señor. Esto es lo que yo hago para el Señor. No lo hago para
la denominación, no lo hago para la iglesia, no lo hago para el
pastor, no lo hago para nadie, lo hago yo para Dios. Eso, esa
motivación es la que importa. Esa es la que importa. Así es como se vive la vida cristiana. Ahora, en otras cosas, En pecados
ya groseros, en pecados ya evidentes, donde tú estás practicando pecado,
ahí sí tú estás mal y necesitas arrepentirte. Pero en cosas así,
que no son ni buenas ni malas, si las haces o no las haces,
si te abstienes o practicas en estas cosas, somos libres en
Cristo. La próxima semana vamos a mirar
las próximas dos semanas. No vamos a mirar el texto, vamos
a mirar cómo aplicamos la libertad cristiana. Les voy a enseñar
varios textos de cómo Pablo une, cuáles son los principios. Cuando
tú vayas allá afuera y se te pronte una decisión que tú tienes
que hacer, ¿cuáles son los principios bíblicos de qué es lo que yo
debo hacer en esta situación? Porque muchas cosas no están
escritas en la Escritura. Muchas cosas no sabemos cuáles
son los principios porque los apóstoles, ellos sabían, el evangelio
se va a expandir a toda tribu, a toda tribu y toda tribu va
a tener cosas diferentes, va a tener costumbres diferentes,
a toda tribu, a toda lengua, a toda nación y toda tecnología
también. Cada quien va a ser diferente.
Ellos nos dieron reglas. Ellos dieron principios por los
que tú debes de vivir. Los vamos a mirar la próxima
semana y la que sigue. Oremos Padre, te damos gracias
por tu palabra. Señor, te damos gracias porque
descansamos de nuestras obras. Descansamos en Jesús. Descansamos
de nuestro caminar para obtener favor favor lo encontramos en
Jesús y somos completamente aceptables en Él, somos completamente justificados
en Él, somos completamente hechos hijos tuyos en Él. Señor, ayúdanos a gozarnos de
esto. Ayúdanos, Señora, lo que hagamos
en nuestra vida normal sea para tu gloria, pensando de que lo
hacemos para ti. Ayúdanos, Señor, a vivir vidas
que te agradan a ti. Ayúdanos, moldéanos, cámbianos
para agradarte a ti. Y para saber de que siempre somos
aceptables delante de ti, aun cuando nosotros pecamos, tú no
nos echas ni nos das la patada fuera de tu familia. Tú en veces
nos corriges y es buena la corrección, pero siempre nos aceptas porque
somos tus hijos. Aun cuando fallamos, aun cuando
entristecemos, tú nos recibes. ¿Confesamos nuestro pecado? Sí.
¿Sabemos y nos arrepentimos de él? Sí. Pero siempre vamos a
tener un Padre que nos va a aceptar y nos va a recibir. Padre, pido que tú bendigas tu
palabra y la exposición de ella. En el nombre de Jesús, tu Hijo,
lo pedimos. Amén.
El Sábado—según Romanos
Series El Evangelio según Romanos
| Sermon ID | 62922046372967 |
| Duration | 1:08:13 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 14:5-6 |
| Language | Spanish |
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