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con usted el tema del carácter
que las madres deben estar desarrollando en la vida de sus hijas, el carácter
que las madres deben estar desarrollando en la vida de sus hijas. Este
es nuestro tema y nosotros esperamos que pueda ser de mucha ayuda
para aquellas madres que están criando, que están trabajando
con sus hijas y que están levantando una nueva generación. Es un gran
privilegio cuando Dios nos permite levantar a una generación de
hombres y mujeres que conozcan a Dios, que amen a Dios, que
busquen a Dios de todo corazón. Así que a través de este emisor
usted va a poder disfrutar de este tema y de otros más que
estaremos trayendo. Tenemos el deseo en el corazón
de seguir incursionando en otros seguir considerando en otros
temas como las finanzas en el hogar, el trabajo, y temas así
que puedan servir de estímulo a la familia. Si usted ve que voy y vengo,
o que se corta un poquito, aquí tenemos un problema con la luz
en un ancho, la luz baja, sube, sube y baja, Parece un juego
de ping-pong, pero no hay problema, ya volvió, no hay ningún problema,
estamos en vivo. Así que gracias por estar allí
con nosotros y esperamos que pueda disfrutar todo este tiempo.
Vamos a orar pidiendo a Dios que nos bendiga. Padre, queremos
rogarte que tu Espíritu Santo sea con nosotros. Quítanos todo
tropiezo para poder desarrollar este tema, para ser de ayuda,
edificación para toda la familia. Hondureña, para todo el país
de Honduras y para todos aquellos que están en diversas partes
del mundo, Estados Unidos, República Dominicana. Oh Padre, bendícenos
que Tu presencia, porque Tú estás en todo lugar, Señor, se manifieste
en nuestras vidas y podamos percibir la obra de Tu Espíritu en nuestros
corazones. Transformanos para Tu gloria.
nuestras familias, bendícelas y transfórmalas para tu gloria
y para nuestro bien. En el nombre de Jesús. Amén. Muy bien, entonces vamos a continuar,
a comenzar con nuestro programa, esperando en el Señor que pueda
ser para su edificación de ánimo, para aquellos que están trabajando
con la crianza de sus hijos. Verdaderamente muchos padres
están luchando para levantar una generación que conozca a
Dios. Realmente estamos en tiempos
muy difíciles y cada vez se hace más cuesta arriba, más difícil
educar a nuestras hijas y a nuestros hijos. Y nosotros en esta tarde
estamos hablando especialmente a las madres, Y si hay algún
hombre escuchando, escuche bien, porque va a necesitar esta información
también para sus hijas. Usted como hombre necesita saber
esto. Así que vamos a iniciar nuestro programa, pero quiero
aprovechar el día de ayer. Bueno, en este mes de mayo se
celebra el Día de las Madres en diferentes semanas. A principios del mes de mayo
se celebra aquí en Honduras, Estados Unidos, Europa, y a finales
de mayo en República Dominicana, es decir, que estamos todavía
reciente, eso con referencia a las madres y a la celebración
de este hermoso día. Nosotros damos gracias a Dios
por las madres, porque son un don de Dios, son un regalo de
Dios para la familia. Realmente no sé qué nos haríamos
los hombres sin las madres. seríamos como unos perros muertos
sin mamá. Así que alabamos a Dios porque
nos ha dado madre, nos ha dado esposa, nos ha dado hijas y queremos
ahora iniciar este pequeño programa con un pequeño himno Todos lo
hacemos para la gloria de Dios, pero queremos también honrar
a las Madres, como Dios mismo nos llama, que honremos a las
que honra merecen. Vamos a escuchar este hermoso
himno a las Madres. benditos moradores del campo
y la ciudad entonemos un himno de intenso amor filial cantemos
a las madres su ternura y el amor y su noble atributo de abnegación
sin par. Celebremos todos la fiesta más
bella, la que más conmueve nuestro corazón, fiesta meritorial. que honramos con ella a todas
las madres de la creación. Quien como una madre con su dulce
canto nos disipa el miedo, nos calma el dolor, consolo brindarnos
un regazo santo, consolo cantarnos baladas de amor. De ella prende
el niño la sonrisa tierna, al joven la noble benificación. Recuerda el anciano la oración
materna, y en su alma florece la resignación. Venid los moradores del campo
y la ciudad e intonemos un himno de intenso amor filial. Cantemos a las madres la ternura
y el afán y su noble atributo de abnegación sin par. Bueno, gracias al Señor por ese
hermoso himno a las madres en estos días que se está celebrando. Realmente reconocemos la gracia
de Dios en cada madre. Reconocemos que Dios utiliza
a las madres como medio para bendecir, edificar a su hogar,
pero también a toda la nación. Toda la nación verdaderamente
es una evidencia de la bondad de Dios al dar madres que trabajen
con sus hijas. Y precisamente este es nuestro
tema, el tema que estamos tratando, el carácter que las madres deben
estar desarrollando en sus hijas. Espero que pueda ser de bendición
para ustedes. Nosotros estamos viendo el texto
de Tito, capítulo 2, versículo 1 al 5. Tito, capítulo 2. Estoy leyendo la Biblia Reina
Valera. Pero tú háblalo que está de acuerdo
con la sana doctrina. Que los ancianos sean sobrios,
serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Las ancianas, asimismo, sean
reverentes en su porte. no calumniadoras, no esclavas
del vino, maestras del bien, que enseñen a las mujeres jóvenes
a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas,
cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que
la palabra de Dios no sea blasfemada. Observemos allí cómo se nos enseña,
como veíamos en el programa anterior, que Hay una prioridad y es el
hogar. Lo primero que vimos fue que
la prioridad de Dios es el hogar. Por lo tanto, la madre debe estar
atenta al hogar. La madre tiene que estar velando
por sus hijos, por sus hijas. Debe estar trabajando, levantando
una generación. Porque recuerde que usted está
levantando, mi querida amiga, una generación nueva. que esa
generación saldrá más débil, más floja, dependiendo del trabajo
de las madres, dependiendo del trabajo del padre también. Pero
como estamos dirigiendo el programa a las madres, queremos enfatizarlo
en ese sentido. Así que eso vimos en nuestro
último programa, si desea escuchar este último programa. se lo podemos
mandar, puede escribirnos al 9763-3890. Repito, 9763-3890.
Escríbanos y le estaremos mandando ese programa que está grabado. Lo podemos
enviar sin ningún problema. Entonces, esa fue la prioridad. La prioridad de Dios es el hogar,
en primer lugar. Pero en segundo lugar, en este
pasaje que estamos estudiando de Tito, carta de Pablo a Tito,
Tito capítulo 2, versículo 1 al 5, encontramos que una próxima
prioridad para Dios en el hogar es el carácter de nuestros hijos,
el carácter de la mujer, el carácter del hombre. Hay muchas cosas
que se pueden perder, pero si se pierde la buena enseñanza,
los buenos modales, si se pierde el poder transmitir un carácter
correcto, un carácter de vida que te pueda hacer enfrentar
el mundo como Dios manda, realmente se está perdiendo una gran cosa.
Aunque ya nosotros vimos que hay elementos importantes en
la mujer, la madre debe poseer y enseñar a sus hijas un carácter
de prudencia. Observe cómo dice el versículo
5, que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos
y sus hijos, a ser prudentes. Observe cómo en la Palabra de
Dios se hace énfasis sobre un carácter prudente. Esta palabra
aquí utilizada habla de la persona que se puede autodetener, que tiene
dominio propio que puede gobernar su carácter, gobernar sus emociones,
gobernar su lengua, su boca. La persona que es prudente sabe
cómo ponerse freno en la boca, sabe frenar las palabras, sabe
frenar sus actos, sabe cómo parar, sabe decir no. Y mi querida amiga,
esto es una enseñanza básica, pero es una enseñanza de la más
descuidada. La descuidamos, pues las niñas
y los jóvenes son formados en estudiar piano, en estudiar guitarra,
en van a las clases, hacen de todo. Pero, ¿qué tipo de persona
es? ¿Qué carácter tiene? El carácter
es importante por eso, porque es lo que forma a la persona.
Usted puede estudiar en la mejor escuela del mundo, pero llega
un momento en que se le olvidan la mayoría de las cosas que usted
aprendió. Ahora, lo que usted es como persona, eso le va a
acompañar siempre. Amiga, hermana que me escuchas,
enseña a tu hija que debe de tener Prudencia. Debe de ser prudente
al resolver sus problemas. Debe de saber autofrenarse para
no ofender con las palabras. Las niñas y los niños desarrollan
muchas mañas. Para el que no me entienda, es
básicamente muchos hábitos malos, hábitos pecaminosos. para ganar
a sus padres, para ganar a sus amigos. Algunos lloran, lloran
y zapatean en el piso a taclar lo que ellos quieren. Algunos
se provocan hasta el vómito, dramatizan, se quitan las ropas,
ropan las cosas, como le llamaría a alguien, desarrollan el síndrome
de lágrima de cocodrilo. El cocodrilo es un depredador muy peligroso,
porque cuando él atrapa a su presa, se le salen dos pequeñas
lagrimitas de los ojos. Pero eso sí, él no suelta a la
presa, él no suelta el animalito que agarró, pero él lo llora
de camino a la barriga. Y eso es la lágrima de cocodrilo,
cuando tú estás llorando y en verdad tú no sientes lo que tú
estás llorando, tú no lo sientes, tú tienes lágrimas afuera, pero
la verdad que no son reales. Entonces, nuestros niños desarrollan
esas lágrimas de cocodrilo, esas lágrimas irreales, hacen un drama. ¿Por qué? Porque le falta prudencia,
opinión propia. Ellos no pueden esperar. Sus
deseos deben cumplirse inmediatamente, o por lo menos eso es lo que
ellos piensan. Así que algo que tú puedes hacer que será de gran
beneficio para tu hija es enseñarla. que una jovencita, una niña,
una señorita, que tenga prudencia, que sea cuidadoso en el hablar,
cuidadoso en el actuar, cuidadoso en el trato con los demás, será
una joven que será una joya, será una joya. Una jovencita
que sea prudente pensará antes de actuar. Pensará lo que sus
acciones pueden lograr. Pensará antes de tener comunicación
por el Facebook, por el WhatsApp, por la Internet con una persona
desconocida. Pensará antes de actuar. Cuando una persona no es prudente,
no piensa antes de actuar. Y esto no es sencillo de desarrollar,
no es sencillo. Por eso es importante que desde
pequeñita las niñas sean educadas en la prudencia, desde pequeñita. Las niñas tienen que ser educadas
para que tengan dominio propio. Una niña impetuosa, impulsiva,
una niña así es un peligro para los demás y aún para ella misma.
impetuosa e impulsiva en la alimentación, impetuosa e impulsiva en el hablar,
impetuosa e impulsiva que no piensa antes de comunicarse,
tener relaciones con personas desconocidas. Una mujer así es
un peligro para ella y para su familia. Queridas madres, debes
ejercitarte tú misma en la prudencia, y demostrarle a tu hija que tú
eres una mujer comedida, una mujer que mide sus palabras,
que se gobierna a sí misma, una mujer equilibrada. Y precisamente
la imprudencia, que es lo contrario de la prudencia, revela desequilibrio,
desenfreno, una persona que no tiene freno. Imagínese un caballo
corriendo alocadamente sin freno, sin poder detenerse. Va a matar
a alguien o se va a ocasionar un accidente. Eso ya no sucede
con una persona. Y estamos en el día de hoy en
una sociedad en que lo que se alaba es la persona sin freno,
la persona que no es prudente, la persona que no piensa, la
persona que es desenfrenada, desequilibrada. Eso es lo que
se alaba en el día de hoy. Y es triste ver que personas
pierden el tiempo en la escuela, la universidad, pagándose sus
padres, pagándole dinero en institutos para estudiar. Y no piensan,
no les interesa toda la inversión que se hace. Y lo que van es
jugar, van a comer, van a buscar novia, buscar novia en esos lugares. Es decir, pierden su tiempo y
hacen perder el dinero a su familia. Pero lo peor de esto es que una
mujer desequilibrada, imprudente, también en muchas ocasiones pierde
la vida por las malas decisiones que toma, por lo imprudente que
es, produce grandes desastres y males en su hogar. Por lo tanto,
enseña a tus hijas a ser moderada, a controlar, a tener equilibrio
en las cosas, a controlar sus palabras, a pensar antes de actuar. Un buen ejercicio es, ¿esto agrada
a Dios, lo que yo voy a hacer? ¿Esto es bueno? ¿Esto le agrada
a Dios? ¿Esto es bueno? ¿Qué van a decir
mis padres de esto? Si mi mamá o mi papá saben esto,
¿qué van a hacer? ¿Qué van a pensar? Esto puede
ayudar a nuestras hijas. ¿Qué dice Dios en su Palabra?
¿Qué me enseña Dios en su Palabra con referencia a esto? Trabaja,
mi querida madre, amiga, trabaja para que tu niña sea prudente,
moderada, que ella decida tomar decisiones luego de haber pensado
antes de actuar. Cuando la vida no funciona, no
están las cosas funcionando bien, la mujer que es prudente, ora,
espera en Dios y es diligente en su trabajo, en sus estudios,
en lo que tenga que hacer. que muchas veces las cosas no
funcionan como nosotros esperamos. Entonces, ¿qué vamos a hacer?
A gritar como locos, a desesperarnos y a patalear porque no se hicieron
las cosas como nosotros queremos. Vamos a estar lloriqueando, tratando
de manipular a los demás con lágrimas de cocodrilo, lágrimas
que no son reales. Sé prudente, controla tu emoción,
ora pidiendo a Dios sabiduría, dirección, gobierna tus emociones. Porque lamentablemente hay muchas
personas astutas en el mundo que se aprovechan de niñas así,
imprudentes, necias, y que no piensan. Hay muchas personas
en la universidad, en la escuela, que cuando ven que esta muchachita
o esta mujer madura hace un lloriqueo, hace un chantaje,
hace todo un drama para adquirir lo que quiera, es decir, ella
va a buscar de la manera que sea lo que ella quiera, otros
se aprovechan de esa persona. No crea que usted es una persona
hábil que usa astutamente sus cualidades, odones. No, usted
es una mujer imprudente. Y muchos hombres y mujeres se
van a aprovechar de usted en la calle, porque se darán cuenta
que usted es fácil de manejar, de manipular. Por eso, mi amada
hermana, amiga que me escucha, una niña imprudente no va a ser
la que se va a salir con la suya. Va a ser una víctima. Así que
enseña a tu hija que la prudencia, el dominio propio, Es de mayor
estima delante de Dios. Observe como se nos enseña aquí
en Tito capítulo 2, versículo 5. Enseña, enseña a las mujeres
jóvenes a ser prudentes. Porque las mujeres jóvenes tienden
a ser usadas por otros por su imprudencia. Ella puede dar gracias. Ella puede aprender de lo que
Dios está haciendo cuando las cosas no funcionan. Si espera
en Dios, si confía en Dios. La prudencia comúnmente va acompañada
de la sabiduría y del temor de Dios. La madre debe de poseer
y enseñar estas cosas. Pero también otra, algo más que
la madre debe de enseñar, según Tito aquí, es que la mujer debe
ser casta. Observe Tito capítulo 2, versículo
5. A ser prudentes, enseña a las
mujeres, a las mujeres jóvenes a ser prudentes, castas, castas
o puras. Mis hermanas, amigas que me escuchan,
Dios espera que tu hijo es una niña santa, pura, que se mantenga
en pureza mental y física. Es decir, que hay muchas cosas
en la internet, en la televisión, en los programas, en diferentes
programas que aparecen, esos que venden la programación en
telecable, Netflix, etcétera, etcétera, etcétera, por mencionar
algunos, que promueven la impureza, el libertinaje, que promueven
la esclavitud de las pasiones, ser esclava de los placeres.
Y aquellos, aquellas mujeres que se entregan a una vida impura
también va a ser utilizada fácilmente. se van a aprovechar de ella.
Y conocemos los índices estadísticos de niñas embarazadas. Los índices, eso anda por las
nubes, esos índices. Niñas embarazadas, niñas abortando,
niñas cuidando bebés, siendo ellas de 13, 14, 15 años, ¿De
dónde nació eso? ¿Cómo vino eso? De una jovencita
que su madre no le enseñó a ser prudente, a ser casta, pura. Vivió una vida de impureza a
través del Internet, viendo cosas en el Internet, oyendo cosas
en el Internet que no debe estar viendo, siendo una libertina
en su corazón. Por lo tanto, usted quiere guardar
a su hija. Enséñale la pureza. Siéntese
a hablar con su hija de la pureza, de la castidad. Hágalo. Su hija está en casa todavía.
Entonces, procure hacer esto antes de que salga de su casa. Porque nosotros necesitamos,
queremos la bendición que viene de parte de Dios. Y esta bendición
es que nuestras hijas se casen a una edad donde ellas ya estén
preparadas, tengan sus hijos, tengan su familia, pero no fuera
del tiempo que es prudente, no fuera del tiempo que Dios espera
que una niña tenga un matrimonio, una familia que esté bien preparada,
educada, para poder educar a sus hijos de una manera correcta,
sabia, justa. Escuche la palabra de Dios y
escuche lo que aquí se enseña. Enseña a las mujeres jóvenes
a ser prudentes y castas. La castidad no es una cosa del
siglo IV, del siglo I antes de Cristo, después de Cristo. No,
eso es el día de hoy. Las mujeres que no son castas
puras entregan su mente a la pornografía, entregan su mente
a todo tipo de cosas que la destruyen como persona en su interior.
Y luego se entregan físicamente a esas cosas. Y ahí vienen los
abortos, vienen los niños, los embarazos fuera del tiempo, correcto. Las primeras que deben de procurar
esta castidad son las madres hacia sus hijas. Y el hombre
que me esté escuchando, procure la castidad a sus hijas, defienda,
proteja a sus hijas. Ahora hay una cantidad de depredadores,
hombres, ancianos, jóvenes, que son depredadores, buscan a las
niñas y a las jovencitas para aprovecharse de ellas. para vivir
sexualmente con ellas y ¿sabe qué? Luego la sueltan como si
fuera un chicle que ellos marcaron y luego lo tiraron a la basura.
El hombre que se respeta cuidará a sus niñas y cuidará a su mujer
de esos depredadores que hay en la calle. Vivimos una cultura
grosera, una cultura grosera donde las mujeres se han vuelto
también salvajes. donde las mujeres han dejado
la castidad. Ni en la iglesia van vestidas
de forma casta. Ni en la iglesia van vestidas.
Van vestidas con los senos afuera. Van vestidas con las piernas,
que las minifaldas les llegan hasta no se sabe dónde. Entonces,
explíqueme usted, ¿a qué van a la iglesia? Pero esa cultura, ¿dónde la adquirió? ¿En su casa? ¿Con sus amigas
en la escuela? Y su mamá, ¿dónde está? ¿Dónde
está su mamá? Porque ese es el problema aquí.
¿Dónde están los padres de esa muchacha? Para que le enseñen
la castidad. 1 Pedro 1.15 dice, Como aquel
que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra
manera de vivir. Observe toda vuestra manera de
vivir en todo lo que usted haga. Sea santo en todo lo que usted
haga. Viva la santidad. Procura la
santidad y enseña a sus hijas la santidad. Debemos entender
que la pureza es el fruto del perdón de nuestros pecados. Debemos
entender que la pureza es la obra del Espíritu Santo en nosotros.
Y quiero poner ese balance porque todos somos pecadores. Todos
los hombres y mujeres somos pecadores. No hay ninguno que no sea pecador. Nacimos en pecado porque Adán
pecó y nosotros fuimos representados en Adán. Y luego nuestros actos
hablaron claramente de nuestra impureza. La primera impureza
es la del corazón. Por lo tanto, guíe a sus hijas
a Cristo, porque si creen en Cristo, son limpiadas y sanadas. Y aquí quiero decirle algunas
palabras importantes a aquellas niñas que ya no son puras y a
aquellas madres que tienen hijas que ya se han entregado una vida
sexual. Oiga bien, hay esperanza. En Cristo hay esperanza. En Dios
hay perdón de pecados. Usted no puede condenar a su
hija a una continua tristeza y amargura. Sí, hizo lo mal hecho,
falló, le faltó el respeto. Pero usted debe de guiar a su
hija al Evangelio, hacia Cristo. debe de guiar a su hija hacia
la fe, no la parte de la fe. A veces las madres heridas convierten
su hogar en un infierno cuando las hijas cometen pecados de
adulterio o de fornicación, o se entregan a una vida libertina.
Ore, pídele a Dios sabiduría para guiar a su hija a Cristo.
Perdónela. amonéstala y dígale que usted
está dispuesto a perdonarla si ella se arrepiente y le pide
perdón. Que usted está abierta para su hija. Digo esto porque
hay madres cristianas y madres no cristianas que han visto a
sus hijas embarazarse estando en el hogar, con tristeza y con
vergüenza. Eso ha producido dolor. Pero
no se ha acabado todo ahí. Hay esperanza. En Dios hay esperanza. Cristo es nuestra esperanza y
Cristo da perdón de pecados. Así que, ¿qué tú tienes que hacer?
Llevarla a Cristo, orar por ella, leer la Palabra para que ella
encuentre consuelo en Cristo. Porque, déjeme decirle algo,
esa vida de pecado le va a cobrar factura. Le va a cobrar con dolor
Muchas tienen que dejar la escuela, parar sus estudios universitarios
o sus estudios de la escuela porque son jovencitas y tienen
que llevar un bebé con tristeza porque se les dificulta todo
ahora. Sin embargo, las madres deben
de guiar a sus hijas. a la esperanza que hay en el
perdón de pecados en Cristo. Y esto es importante. Luego de
haber dado esa nota de balance, tenemos que recordar que nuestros
hijos son pecadores. Y como pecadores, ellos necesitan
de la gracia de Dios. Enséñasela. Enséñale a sus hijos la gracia
de Dios. Muestre el amor de Cristo en
su propio corazón. muestre la voluntad de Dios de
que ella, de que ella se arrepienta de su pecado. Pero si usted puede
enseñar a su hija desde pequeña la castidad y evitarle muchas
lágrimas y dolor, hágalo. Siéntese con su hija. Tome tiempo
con la Biblia en mano para hablar sobre estas cosas. Tome tiempo
porque es importante La Palabra de Dios nos dice aquí, enséñala
a ser casta pura. Enseñen lo que es el bien y el
mal. Enseñen lo que Dios dice en su Palabra de cómo debe de
andar en esta vida con prudencia, pensando en las consecuencias
de sus actos y en todas la tristeza y dolor que va a traer a su propia
vida y a su familia. Muestren la Palabra y miren cómo
Dios señala al pecador y que si no se arrepiente alcanzará
juicio, pero si se arrepiente alcanzará misericordia y perdón
de pecados. Es decir que el Evangelio está
allí para guiar a nuestros hijos y a nuestras hijas a la verdad.
Debemos mostrarles a nuestros hijos el mundo a través de los
ojos de Dios, no de los ojos del mundo. Nuestras hijas deben de preservar
su pureza hasta casarse. nuestras hijas deben preservarse
castas puras de mente, de corazón. Y estoy diciendo muy específico
porque algunas jovencitas no han tenido ninguna vida sexual
activa, pero ven pornografía, pero ven películas donde hay
relaciones sexuales prácticamente abiertamente. y eso es triste,
y eso destruye a la persona por dentro. Destruye a la persona
por dentro. Nosotros debemos mostrarle a
nuestros hijos y a nuestras hijas que se puede vivir en pureza,
viviendo plenamente, gozosamente, mantener una mente limpia de
toda esa basura que se promueve a través de la película, a través
del internet, a través de muchos medios engañosos. Pero mi querida
amiga, si usted no toma tiempo para hablar con su hija, habrán
amiguitas en la escuela que sí lo van a tomar, o malas compañías
que sí la van a motivar al mal. ¿Cuándo fue la última vez que
usted se sentó con su hija para hablar de esos temas? Para hablarle
de la castidad y de la pureza, de la prudencia, para estorbarle. Hay madres que tienen que sentarse
con sus hijas porque andan con malas compañías. Y si usted ve
que su hija está buscando la compañía de muchachitas que lo
que quieren es estar brincando de novio en novio, esa no es
su mejor amiga, aléjela de esa muchachita, aléjela. Porque la mala compañía, dice
la Biblia, corrompe las buenas costumbres, no importa todo lo
que usted le haya enseñado. No importa todo lo que usted
le haya enseñado. Mala compañía introduce a nuestros
hijos en la droga, en el alcohol, en una vida sexual activa para
su propio dolor y vergüenza. No los excusemos. No excusemos
a nuestros hijos. Amonestémoslos. Amonestémonos. Debemos hablar a nuestras jovencitas,
a nuestras niñas de la santidad, que la amistad con los niños,
con el sexo opuesto, debe de ser observada, cuidada, pensada. Porque hay varoncitos muy respetuosos,
pero otros no. Hay varoncitos que son muy gentiles,
que son muy respetuosos, que han sido bien enseñados a respetar
a las niñas, pero hay varones que no, que no respetan a las
niñas. y tenemos que enseñar a nuestras hijas que Dios espera
respeto y la mujer debe respetarse a sí misma y darse a respetar. Damos gracias a Dios por este
tema y a los amigos que están allí conectados. Pueden escribirnos
haciéndonos sus preguntas al 97-63-3890. Escríbanos o mándenos
un mensaje de WhatsApp al 97-63-3890. Estaremos muy contentos de poder
contestarle. Damos la bienvenida a Doña Margot Hernández, Guatemala, Damos la bienvenida también a
nuestro hermano Jair, a Doña María Altagracia Núñez. También
damos la bienvenida a Doña Clara, Jennifer, Beth Martínez en Costa
Rica. Un saludo también para usted.
Ana Mercedes, Doctora Daisy, Carmen. Lidia, un saludo para
ustedes también. Gracias por estar allí conectados
con nosotros a través de Radio Fraternidad. Damos gracias a
Dios que están allí conectados. Aquí tenemos una pregunta que
nos han enviado. Nos dice la pregunta. ¿Qué pasa con un hogar donde
profesan fe en Cristo, pero como estilo de vida permiten el pecado
de sus hijas? Hijas que tratan mal a sus padres,
y los gritos y los malos tratos verbales son la forma de comunicarse. Y no solo que permiten la falta
de respeto, sino que entre consigues, sino que
no es respeto Además, hay agravio aparentemente físico los unos
hacia los otros. Bueno, aquí vemos, gracias por
la pregunta, aquí notamos que en esta pregunta se nos habla
del maltrato, de hablar mal. Y nosotros tenemos que evaluar
si nosotros como padres hemos sido en ese punto un mal ejemplo. A veces nosotros queremos una
conducta de nuestros hijos que nosotros mismos no damos. Por
lo tanto, evalúese usted primero. Si usted es creyente o no creyente,
no importa, pero evalúese. ¿Cómo usted actúa? ¿Usted cuando
le habla a sus hijos le grita, le pelea? Sus palabras son ásperas,
son groseras, son duras, son malas palabras las que usted
le dice a sus hijos. Entonces, evidentemente, eso
es lo que va a producir en la vida de sus hijos. La misma maldad
que ellos están viendo y escuchando de usted, ellos las van a reproducir
hacia usted, en contra suyo. Ahora, pero vamos a suponer que
no, que los padres son personas respetuosas, que los padres no
enseñaron a sus hijas esto, y que sus hijas están hablándole así
de una manera irrespetuosa. Entonces la pregunta es, ¿quiénes
son sus maestros? ¿Quiénes le están enseñando a
estas jovencitas a hablar así? ¿Hay algún familiar en el hogar?
¿Están viendo por la televisión, por la internet, programas que
promueven eso? ¿Por qué? ¿Quién está siendo
su maestro? ¿Alguien le está enseñando a
hablar así? Porque si esas jovencitas no
ven ese actuar en su propia casa, si sus padres son respetuosos,
caballerosos, gentiles, mamá y papá, y las niñas están actuando
con una boca fea, hablándole mal a sus padres, ¿quién está
modelándole esto a estas niñas? Hay que preguntarse eso. Cuando
yo veo una conducta rara en mi propia casa, yo digo, espérate,
no soy yo, a veces es mi esposa. No es mi esposa. Y comienzo a
investigar de una vez con quién se está juntando, con quién está
hablando, qué programa está viendo por televisión, programa por
internet, si está viendo película, qué está viendo, porque algo
está produciendo esa conducta pecaminosa y perversa. Yo evalúo
inmediatamente, evalúo de arriba abajo y oro, oro, Señor saca
a la luz lo que está sucediendo. Y comúnmente, por la misericordia
de Dios, Dios lo saca a la luz. Y cuando lo encuentro, de una
vez corto eso. Y trato con mis hijas, me siento
con ellas. Mira lo que la palabra de Dios
dice. Nuestro trato debe ser amable y gentil, que dice Efesios
6.1. Hijos, obedecen al Señor a vuestros
padres. Honra a tu padre y a tu madre.
Entonces, razonamos. Cuando usted le habla mal a su
papá y a su mamá, ¿usted lo está honrando? No. Bien. No tenemos que entrar en el por
qué, por entonces, que sea circunstancia. No, no. No hablemos de circunstancia.
No hay que entrar en discusión. La pregunta es, ¿usted está honrando
a su papá y a su mamá? ¿Lo está respetando? Usted lo
está respetando. No, eso es pecado. Usted ha pecado
contra Dios y ha pecado contra su mamá y su papá. Y no importa
la edad, hay que tratarlo. Uno no puede dejarlo así. Vamos a sentarnos, a hablar.
Y si usted encontró que está viendo por el TikTok por YouTube,
por Facebook o por Internet alguna película de esas que son perversísimas
o tiene compañeros o amigos que son así, que hablan de esa manera,
corte eso, se acabó eso. Yo le voy a decir una cosa, si
usted paga el Internet en su casa y por el Internet viene
esa diablura, Es muy sencillo, quítale el internet a ella o
corte el internet y ya, se acabó. Si no tiene dominio propio, entonces
te le quita los equipos, quítale el celular, quítale la computadora.
Pero tiene que sentarse a hablar de su conducta. Es una conducta
malvada. Maltratar a sus padres, gritarle.
No, imposible. Honra a tu padre y a tu madre
para que te vaya bien. ¿Qué significa eso? Que no le
va a ir bien. Dios va a traer juicios sobre
esa muchacha. para que seas de larga vida,
dicen las Escrituras. Léase Efeisios, capítulo 6, versículo
1, en adelante. Léase también el libro de Éxodo,
capítulo 20. El quinto mandamiento es ese. No hay razón, causa,
motivo por el cual una hija o hijo pueda hacer la voz a su padre
o a su madre. No hay razón. Así que esperamos haber contestado
la pregunta. Y sobre todo, por último, hay
que ver si en ese hogar hay problemas de abuso. Hay problemas de abuso. A veces hay abuso de padre, del
hombre hacia la mujer, de la mujer hacia el hombre, del hombre
hacia los hijos. A veces hay abusos físicos y
maltratos. Y también esas cosas pueden producir un ambiente irritable en el hogar.
y es necesario buscar ayuda. Si se ha tratado el asunto, se
ha descubierto y no se puede solucionar y usted se congrega
en alguna iglesia, busca ayuda en su pastor. Busca ayuda en
su pastor. El papá que permite todo eso,
ese papá está mal. El hombre la mujer que permite
que sus hijos le falten respeto, ese hombre está mal y está dejando
que su familia se vaya por un hoyo. Porque mire, ese camino
le va a salir caro a la familia y a los padres. Por lo tanto,
si usted no puede controlar la situación, busque ayuda con sus
pastores para que les dé consejería. Y aquí estamos a su orden. Si
usted tiene alguna circunstancia, usted no se congrega en una iglesia,
llámenos, escríbanos al 9763 3890. Ahí le podemos dar material
para que lo pueda leer, podemos dar algún tipo de consejería
pastoral. Entienda que la consejería que
vamos a dar es en base a lo que enseña la Escritura. Pero mire,
mejor la ayuda de la Palabra de Dios que de ninguno. Así que
le animamos para que usted aplique la Palabra de Dios, los principios
de la Palabra de Dios, para que restaure su hogar. Nosotros estamos
muy contentos. Gracias por esa pregunta. Esperamos haber contestado. a
la necesidad poder seguir escribiéndonos al 9763-3890. Esperamos, señor,
que este programa pueda servir de mucho estímulo a los amigos
que nos escuchan. Estamos ya llegando al final
de nuestro programa. Hemos visto hasta aquí que la
mujer debe tener como prioridad su hogar, como dice Tito, capítulo
2. También hemos visto, en segundo
lugar, que la mujer debe de trabajar con el carácter. En primer lugar,
siendo una mujer prudente. una mujer con dominio propio,
una mujer que gobierna sus acciones y su vida. Y también hemos visto
que la mujer debe ser casta, debe enseñar a sus hijas la pureza
y la castidad. Realmente deseamos en el Señor
que esto pueda servirle de mucho. Estamos en tiempos difíciles,
tiempos en que lo que se promueve es la impureza, la maldad, una
vida de sinvergüenza en la calle, eso es lo que se promueve. Pero
oiga bien, eso tiene un pago, eso tiene un pago. Y muchas jovencitas
lo pagan con muchas lágrimas, lágrimas a veces hasta de sangre,
porque las personas con quienes se juntan terminan a muchas de
ellas matándolas y de ahí encontramos la alta tasa de feminicidios. Yo no digo que sea por la culpa,
esencialmente la mujer, pero puede ser por la culpa de padres
que no realizan su trabajo también. puede ser por la culpa de hombres
y de madres, padres y madres, que no están realizando su trabajo.
Y encontramos niñas en la calle dando vueltas, buscando qué hacer
en la calle. ¿Dónde están los padres, esos muchachos? ¿Dónde
está la crianza que se debería estar dando? Es decir, poniendo
gobierno en esas vidas, en esos hogares. ¿Dónde están? Entonces,
se necesita dedicar ese importante tiempo a sus hijas, En el próximo
programa continuaremos viendo otros puntos importantes que
la mujer debe desarrollar, esperando en el Señor que haya sido de
edificación para ustedes. Ya estamos llegando al final
y esperamos que este programa haya sido de ayuda. Damos gracias
a Dios por los amigos y hermanos que han estado allí conectados
con nosotros, esperando en el Señor que cada uno pueda desarrollar
el carácter correcto porque el carácter nos va a acompañar durante
toda la vida. Y cuando usted siembra la semilla
de un carácter lleno de prudencia, un carácter lleno de dominio
propio, un carácter lleno de castidad, de santidad, de pureza,
usted va a cosechar los frutos de ese carácter. Va a cosechar
las bendiciones de tener una mujer prudente en el hogar, una
mujer que protege, que cuida, que trabaja, que se esfuerza,
que es valiente, pensando antes de actuar, pensando antes de
trabajar, pensando antes de actuar. Eso va a traer grandes beneficios.
Pero es importante que se siente con su hija. Dedíquele tiempo
a sus niñas, a sus jovencitas, a sus adolescentes, a sus niñas,
a sus mujeres maduras. Dedíquele tiempo a tratar estos
temas, porque todavía vas a recibir bendición. Pablo habló a Tito
exhortando, enseñando para que las ancianas hicieran este trabajo.
pero él primeramente tuvo que enseñar esto a estas ancianas
como pastor. Así que les animamos a continuar
con nuestra programación. Damos gracias a Dios por el privilegio
de poder estar con ustedes. Cada lunes estamos aquí a las
5 de la tarde, hora de América Central, y a las 7 de la noche,
hora de Estados Unidos, República Dominicana, a través de su programa
Radio Fraternidad. Esperamos que puedan continuar
con la sintonía de esta emisora, su emisora Radio Fraternidad,
a través del internet por la www, www.radiofraternidad.org
El carácter que las madres edifican a sus hijas
Series RadioF-Hombres criando varones
El carácter que las madres edifican a sus hijas
| Sermon ID | 62824163495422 |
| Duration | 51:19 |
| Date | |
| Category | Radio Broadcast |
| Language | Spanish |
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