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Esta mañana vamos a estar en
Hebreos 10, otra vez Hebreos 10 y los versículos 26 a 31.
Hebreos 10, 26 a 31. Y en sí podemos decir que estos versículos
son versículos de fuerte advertencia. fuerte advertencia. Y son versículos
uno de los más fuertes en toda la Biblia. Y el título de esta mañana es El
juicio horrendo de Dios. El juicio horrendo de Dios. Tristemente hoy en día se toma
muy ligeramente el juicio de Dios. Muy ligeramente el juicio
de Dios. El mundo y aún muchas iglesias
cristianas no dan mucha importancia a las advertencias fuertes, las
advertencias repetidas en la palabra de Dios. La semana pasada Pensamos en
cómo mantener firme en nuestra profesión de fe. Y eso fue por
acercarnos a Dios por medio de Jesucristo, por medio de estimularnos
unos a otros en amor, las buenas obras, por medio de continuar
congregándonos o de no dejar de congregarnos. Y eso es como
nosotros nos ayuda a no apostatar de él y caer bajo este juicio
horrendo de él. Dios nos ha dado su iglesia para
ayudarnos a mantenernos firmes en él. Y muchas veces pensamos,
bueno, yo puedo ser un creyente solitario. No es posible. Un creyente solitario es como
dice en primera de Juan, se fueron de nosotros porque no eran de
nosotros. Y así que Dios nos ha dado la
iglesia para seguir recordándonos de estas verdades. Vamos a leer
Hebreos 10 a partir del versículo 19 para el contexto. Dice así, Entonces, hermanos,
Puesto que tenemos confianza para entrar al lugar santísimo
por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que Él inauguró
para nosotros por medio del velo, es decir, su sangre, es decir,
su carne, perdón. Y puesto que tenemos un gran
sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero,
en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de
mala conciencia. y nuestro cuerpo lavado con agua
pura. Mantengamos firme la profesión
de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es aquel que prometió. Consideremos cómo estimularnos
unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos
como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros. y mucho más al ver que el día
se acerca. Porque si continuamos pecando,
deliberadamente, después de haber recibido el conocimiento de la
verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, sino
cierta horrenda expectación de juicio y la furia de un fuego
que ha de consumir a los adversarios. Cualquiera que viola la ley de
Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres
testigos. ¿Cuánto mayor castigo piensen
ustedes que merecerá el que ha pisoteado bajo sus pies? al Hijo
de Dios, ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual
fue santificado, y ha ultrajado el espíritu de gracia. Pues conocemos aquel que dijo,
mía es la venganza y yo pagaré. Y otra vez, el Señor juzgará
a su pueblo. Horrendas cosas caer en las manos
del Dios vivo. Hasta ahí en la lectura de la
palabra. La verdad principal es los que
pisotean la sangre de Cristo, apostatando de él, dejando su
iglesia, recibirán el castigo horrendo y eterno de Dios. Estoy usando la Nueva Biblia
de las Américas y voy a estar usando también, entre otros recursos,
los sermones del teólogo James White. El primer punto ahí, no
hay otro sacrificio por el pecado. Vamos a pasar los dos primeros
puntos más rápido y pasar la mayor parte de nuestro tiempo
en el último punto del bosquejo esta mañana. No hay otro sacrificio
por el pecado. Si uno rechaza el sacrificio
único y final de Jesucristo por el pecado, no le queda otro que
el juicio severo de Dios. Porque no existe otro sacrificio
ni medio por el cual nos acercamos a Dios. Versículo 26 Porque si
continuamos pecando deliberadamente, después de haber recibido el
conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio. Alguno por el por los pecados. ya no queda sacrificio alguno
por los pecados. Y en un momento vamos a ver exactamente
qué está diciendo ahí. Qué es lo que significa esa parte
de no queda otro sacrificio. Pero recordemos versículo 25
y quiero recordarnos de algo de la semana pasada para continuar.
Versículo 25 dice, no dejando de congregarnos, como algunos
tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al
ver que el día se acerca. Y si recuerdan, el día que se
les acercaba fue el día de juicio contra los judíos y Jerusalén. Fue el día en el cual Yahweh
terminaría con el sacerdocio levítico y todos los sacrificios
del primer pacto para manifestar que ya no se requerían esos sacrificios. porque el Mesías prometido ya
había venido. También fue específicamente el
día de la destrucción del templo y en ese día Dios iba a manifestar
que ya Jesucristo había abierto el camino al Dios Padre por medio
de su perfecto sacrificio. En ese día. Los judíos que habían
confesado a Cristo como su señor, pero luego se habían apostatado
de él, iban a experimentar ese juicio de Dios y decir que Versículo
26 dice. Si continuamos pecando deliberadamente
después de haber recibido el conocimiento de la verdad. Y
ese conocimiento de la verdad de qué está hablando aquí? Bueno,
eso es lo que ya está. El autor ha estado exponiendo
en todos esos capítulos. de que Jesucristo es el perfecto
sacrificio. Él ha dado su sangre para hacer
lo que la sangre de los animales en el primer pacto no podían
hacer. Y así que las personas que participaban
en la congregación de los santos en ese primer siglo, antes de
la destrucción del templo. Ellos ya tenían ese conocimiento
de la verdad, la verdad de que Jesucristo es el cumplimiento
de todo lo que los sacrificios, el sacerdote, sacerdotes del
primer pacto habían apuntado. Y así que si alguien apostaría
de Jesucristo volviendo a los sacrificios anteriores, los sacrificios
de los animales, pensando que esos animales, la sangre de los
animales podrían solucionar su problema de pecado, ya esos sacrificios
habían quedado anulados. Ya no quedaba otro sacrificio
por el pecado. Y esas personas se volvieron
atrás por la presión de los judíos, también por los mismos romanos,
la persecución, ya no tenían, no podían experimentar el perdón
de los pecados porque la sangre de animales no pueden quitar
pecado. Y es así que lo que el autor
está diciendo es si continuamos pecando deliberadamente respecto
de haber después de haber recibido el conocimiento de la verdad,
ese conocimiento es de la perfecta obra de Jesucristo en cumplir
todo lo del primer pacto. Eso es lo que está diciendo ahí. Ya no queda otro sacrificio,
es decir, no pueden volver atrás a los sacrificios del primer
pacto. ¿Por qué? Ya no sirven. Sólo hay un sacrificio perfecto
que sirve. Y para nosotros, sólo para hacer
aplicación, la palabra dice cuántos caminos hay para llegar al Padre. Uno sólo. Y eso es por medio
de Jesucristo. Sólo por Jesucristo. No es por
medio de un sacerdocio humano. La iglesia católica sigue con
su sacerdocio, sigue con la misa, que es una representación del
del sacrificio de Cristo. Que supuestamente es para también
quitar la ira de Dios, un sacrificio, pero sin sangre. Esos no valen
delante de Dios. Solo hay un sacrificio que vale
y eso es Jesucristo, lo que él ya ha hecho por nosotros. No hay otro sacrificio. Que quita
el pecado. Cualquier otro camino no vale
delante de Dios. Volviendo a la primera parte
del versículo, si continuamos pecando deliberadamente, qué
es lo que significa eso? Bueno, podemos entender, debemos
entender. Bueno, la reina Valera, perdón,
traduce la palabra deliberadamente como voluntariamente. Y eso, esas dos palabras, son
buenas traducciones las dos, nos indican qué clase de pecado
es esto. Es un pecado continuo. La apostasía
no es un solo acto, sino es volver atrás de Jesucristo y continuar
en esa dirección. Es un acto o no solo un acto,
pero una dirección de vida que rechaza la naturaleza única del
sacrificio de Cristo y como él ha realizado perfectamente lo
que todos los sacrificios del primer pacto no podían hacer. Es un pecado deliberado en el
sentido de que la apostesía es algo, no es algo ¿Qué pasa por
decir por? Por casualidad, por decir. No, la persona decide dar la
espalda a Cristo y a su iglesia. No es un pecado por decir de
caer, por decir en pecado. Es un pecado intencionalmente
desafiante contra Yahweh Dios y contra su Mesías. Y en ese
primer siglo era de volver atrás a los sacrificios del primer
pacto en esos primeros años después de antes de la destrucción del
templo. Hoy en día se ve muchos que han
participado en iglesias cristianas, han participado en iglesias reformadas
con muy buena doctrina y luego han apostatado. Algunos han ido
a la iglesia ortodoxa. otros a la iglesia católica,
otros a otras religiones, así apostatando de Cristo. El comentarista
de A Kiss the Maker dice, la palabra deliberadamente está
en primer lugar en la frase en el griego original y por ser
la primera palabra de la oración recibe todo el énfasis. Es donde cae el énfasis, ahí
es intencional. Y eso es lo que esa persona está
haciendo, es volviendo del sacrificio perfecto de Jesucristo. Y diciendo
que ese sacrificio no vale. Y vamos a estar viendo eso más
en versículo 29. Y sólo voy a leer para para pensar
en eso. Hebreos 10, 29. Cuánto mayor
castigo piensen ustedes que merecerá el que ha pisoteado bajo sus
pies al hijo de Dios y ha tenido por inmunda la sangre del pacto
por la cual fue santificado. y solo la palabra inmunda ahí. Esa palabra es koinon, que significa
común. Común es lo que significa. Y en el sentido real es lo opuesto
a la palabra santificado. Cuando pensamos en los sacrificios
del primer pacto, ¿Cuántos sacrificios habían ofrecido? ¡Miles y miles! Y en sí, la sangre derramada
de los animales llegaba a nacer, por decir, común, normal. Y en ese sentido, si alguien volviera
atrás, estaba diciendo de la sangre de Cristo, que es como
los sacrificios, la sangre de esos animales, miles y miles
y miles que no tenían la eficacia de quitar el pecado. La actitud de esas personas es
muy despectiva al sacrificio de Cristo. Es lo que dice ahí apisoteado
bajo sus pies al Hijo de Dios. Y en sí es rechazar la naturaleza
única de lo que Jesucristo ha hecho y que es toda esta carta
nos ha estado enseñando mucho respecto al sacrificio de Cristo
por su sangre, su sacrificio. Él ha inaugurado el nuevo pacto. Por su sacrificio ha destruido
el pecado. Él ha llevado los pecados de
muchos. Por su sacrificio hemos sido
santificados, hemos sido hechos perfectos. Por su sacrificio
tenemos entrada a la presencia de Dios. Y cuando pensamos en
la sangre de los animales que fueron sacrificados anteriormente,
¿La sangre de los animales lograron una parte de eso? No. Solo la sangre de Jesucristo. Y uno puede ir volviendo y meditar
sobre todos los pasajes que hemos leído respecto a la perfección
del obra de Cristo. Y la persona que está volviendo
atrás, continuando en su pecado deliberado, está diciendo el
sacrificio del Cristo no vale. Su sangre no vale nada. Jesucristo es el único camino
ahora para el Padre. No hay otro y su sacrificio perfecto
es por el cual nosotros tenemos esa entrada. Pasando al segundo punto, la
pena de muerte en el primer pacto. En el primer pacto aquellos que desafiantemente
rechazaron a Dios y su ley fueron severamente castigados. Dice
en versículo 28. Cualquiera que viola la ley de
Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres
testigos y en el primer pacto instituido por Moisés. Había
la pena de muerte por varios pecados. Uno puede ir leyendo
de eso, números, deuteronomio, éxodo, de varias razones por
la cual ejecutar a una persona. Obviamente el homicidio era uno
y había varios otros. ¿Pero qué dice? Hay palabras
muy chocantes para nosotros aquí, yo creo. Si nos si pausamos. Dice voy a volver a leer Hebreos
10 28 Cualquiera que viola la ley de Moisés muere. Sin misericordia. Sin misericordia. Qué es lo que experimentamos
en Cristo? Misericordia. Misericordia. Y aquí dice que los que rechazaban
la ley de Dios dado Moisés en el primer pacto tenían que morir. Fue mandato de Dios. Tenían que morir sin misericordia. En ese entonces, los que rechazaban
La misericordia de Dios que Dios había dado en su ley, la manera
que él había dado para acercarse a él. Y obraban desafiantemente
contra Dios. Mostraban esa actitud que hemos
visto en versículo 26. Un rechazo deliberado a Dios. Y cuál es el castigo? morir sin
misericordia. Y cuando hablamos de juicio, el juicio que van a recibir los
no creyentes y en este pasaje los apóstatas, el juicio eterno va a ser sin
misericordia. sin misericordia. Y no podemos
imaginar un juicio así. Porque aún hoy en día, aquí en
la tierra, recibimos muchas cosas, las bondades de Dios, aún los
no creyentes están colmados de muchas bondades de Dios. No entendemos qué es morir sin
misericordia. Y vamos a continuar viendo eso. Pero tenía que morir físicamente
en el primer pacto sin misericordia. El hecho de que no meditamos en eso nos
hace o nos debe hacer volver a reflexionar en la cómo decir
la la gravedad del pecado, la gravedad del pecado. Muchas veces
no pensamos en qué es la justicia, qué es lo que nosotros merecemos
de Dios. Y todo lo que Cristo ha hecho
en nosotros o por nosotros. y los que rechazan este único
sacrificio de Cristo deliberadamente a sabiendas, conociendo la verdad,
¿qué es el juicio que van a recibir? Los judíos en el primer siglo
Ellos, bueno, en el tiempo en que Jesús vivía con ellos, ellos
vieron en carne propia el hijo de Dios. Y la gran mayoría de
los judíos, los líderes de los judíos, los fariseos, saduceos
y muchos otros rechazaban a Jesús como el Mesías prometido. Cuál fue la reacción de Dios
para con esa generación. Fue la destrucción de Jerusalén,
el templo, con un juicio inimaginable, lo que ellos experimentaron físicamente. Y eso es la clase de juicio que
tenían que pasar en el primer pacto también. Pero eso solo
fue un juicio terrenal. Un juicio terrenal. Pasamos al tercer punto en el
cual vamos a pasar el resto del tiempo. el castigo seguro y horrendo
para el que pisotea la sangre de Cristo. Para la persona que
ha estado en la congregación de los santos, entiende el valor
infinito del sacrificio de Cristo. Pero luego lo rechaza, pisoteando
a Cristo por debajo de sus pies. No le queda más que el castigo
más horrendo y severo del Dios Todopoderoso. Voy a volver a
leer los versículos de hoy. Versículo 26 en adelante. Porque si continuamos pecando
deliberadamente, Después de haber recibido el conocimiento de la
verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, sino
cierta horrenda expectación de juicio y la furia de un fuego
que ha de consumir a los adversarios. Cualquiera que viola la ley de
Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres
testigos. ¿Cuánto más o cuánto mayor castigo
piensen ustedes que merecerá el que ha pisoteado bajo sus
pies al Hijo de Dios? Ha tenido por inmunda la sangre
del pacto por la cual fue santificado y ha ultrajado el espíritu de
gracia. Pues conocemos aquel que dijo,
mía es la venganza, yo pagaré. Y otra vez el Señor juzgará a
su pueblo. ¡Horrendas cosas caer en manos
del Dios vivo! Otra vez recordemos el contexto
de estos versículos. Esta es esta carta fue escrita
a creyentes sobre hebreos quienes estaban siendo tentados a volver
a los sacrificios del primer pacto. Y esa tentación fue por
la presión y persecución que estaban experimentando por confiar
y por creer, confiar y confesar que Jesús es el Mesías, el único
sacrificio perfecto de Dios, que Él había cumplido todo lo
que había sido prometido en el primer pacto. Toda esta carta
enseña la superioridad de Cristo sobre todo lo que era antes,
especialmente los sacrificios y el sacerdocio. En los versículos que preceden
esta advertencia, tenemos lo siguiente, los versículos que
en este mismo capítulo. Que Cristo ha sido entronado
a la diestra de Dios, esperando a que todos sus enemigos sean
puestos por debajo de sus pies, en los versículos 12 y 13 de
este capítulo. Cristo ha sido entronado a la
diestra de Dios. Y vamos a ver en un momento,
dice, deben tener una expectación de juicio. Anteriormente hemos
estado viendo la esperanza que nosotros tenemos, una esperanza
eterna. Y esa esperanza para los creyentes
es una esperanza segura. Esta expectación de juicio debe
ser una expectación segura de juicio. No es que va a fallar
Dios o no va a volver atrás de esto. Cristo ha sido entronado y está
poniendo a todos sus enemigos por debajo de sus pies. Cualquier
ser humano que se levanta contra Dios hoy día en esta tierra,
no importa quién sea, está siendo sometido. Cristo va a experimentar
su juicio. En los versículos también antes
hemos visto que tenemos acceso al Padre en el lugar santísimo
celestial por medio de la sangre de Cristo. Y también que debemos
estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. Y
esas obras, buenas obras, se conforman a los que? A la obra perfecta de Jesucristo,
no mal. Y es así que en este contexto
de que nosotros tenemos acceso al Dios, de que tenemos El señor
que está reinando y que nosotros debemos animarnos a perseverar
en Cristo viene es de fuerte advertencia. La apostasía, como
hemos visto, no es un solo pecado, es una dirección de rebelión
deliberada y continua contra Cristo y su sacrificio uno. Ya hemos visto que No hay otro
sacrificio por el pecado, porque sólo el sacrificio de Cristo
es fue el sacrificio perfecto y final. Y hemos visto que estas personas
son las que tienen un conocimiento de las verdades de Cristo, no
son paganos aquí. ¿Quiénes van a recibir mayor
condenación? Los que rechazan a Cristo sin haber
escuchado el nombre de Jesús o los que rechazan a Cristo habiendo
estado en iglesias cristianas. Los que rechazan a Cristo habiendo
habiendo estado entre la congregación de los santos. Y eso es lo que está hablando
aquí. En primer lugar, podemos decir
que son personas que han pasado buen tiempo en iglesias cristianas,
conociendo la doctrina, conociendo la verdad. Pueden ser pastores
y hay persona, pastor, traspastor, traspastor que han apostatado
de Cristo. Hay personas que han apostestado
de Cristo, habiendo conocido bien las verdades. Y en primer lugar, esta advertencia
es para ellos. Bueno, la advertencia es para
la congregación de los santos, de que no seamos como ellos. ¿Y quién es el que va a recibir
esta advertencia? Son los creyentes verdaderos. Vamos a entender esta advertencia
y vamos a acudirnos a Cristo. Vamos a continuar congregándonos. Vamos a continuar recibiendo
y dando la exhortación y el ánimo mutuo. Los que se apostatan de Cristo
van a decir, no, no creo. Pero son esas personas que deben
tener esa expectación segura del castigo. Y eso es otra vez, dice que dice
en versículo 27. Comienza diciendo sino cierta
o renda expectación de juicio y la furia de un fuego que de
consumir a los adversarios. Otra vez dice cierta o renda
expectación. es una certeza. Sabemos que la muerte física
es una certeza. Todos los que nacen mueren físicamente. En este contexto, los que rechazan
el sacrificio perfecto de Cristo es una certeza. No debemos dudar, es seguro. La otra palabra que describe
este juicio es la palabra horrenda. Y eso quiere decir, Tagi dice,
espantoso, terrible, temible. Es infinitamente más terrible
que cualquier otra experiencia terrenal que uno podría tener. Es algo horrendo. ¿Por qué es tan terrible? Dice
el mismo versículo. La furia, ¿la furia de quién? La furia de Dios. No es la furia
de ningún ser humano. No importa quién es el ser humano,
su furia tiene límite. ¿En el sentido de qué? De sus
recursos de edad. No rienda suelta esa furia. Dios no es como ser humano. Hay un pasaje que describe esto. Apocalipsis 14, versículo 9. El contexto es un poco diferente,
pero Describe la furia de Dios Apocalipsis 14 9 a 11 dice entonces
lo siguió otro ángel, el tercero, diciendo a gran voz si alguien
adora la bestia y a su imagen recibe una marca en su frente
y en su mano, también él beberá del vino del furor de Dios que
está preparado puro. en la copa de su ira. Será atormentado
con fuego y azufre delante de los santos ángeles y en presencia
del Cordero. El humo de su tormento asciende
por los siglos de los siglos. No tiene reposo ni de día ni
de noche, los que adoran a la bestia de su imagen y cualquiera
que reciba la marca de su nombre". Para nosotros ni imaginamos,
ni imaginamos, no podemos comprender el tormento horrendo que describe
este pasaje. A veces nuestra reacción es decir,
está exagerando. Este pasaje está exagerando. No está exagerando. La razón que pensamos que está
exagerando que tenemos un concepto de Dios, minimizamos a Dios en
cuanto a lo que Él merece de nosotros. Él merece todo de nosotros. Y en un momento vamos a pensar
en qué es pisotear bajo sus pies al Hijo de Dios. No entendemos con quién nos metemos. Es el Dios Todopoderoso, el creador
de todo, el Dios Todosanto. Versículo 28, 29, Hebreos 10,
volviendo a Hebreos 10. Cualquiera que viola la ley de
Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres
testigos. Cuánto mayor castigo. Piensen ustedes que merecerá
el que ha pisoteado bajo sus pies al hijo de Dios. Ha tenido
por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado y
ha ultrajado al espíritu de gracia. y el autor en esos versículos
está yendo. Mostrando de una infracción menor
el que viola la ley de Moisés a una infracción mayor. Si pensamos que el pecado más
terrible que uno podría, bueno, pensando en los pecados más terribles,
más horrendos, no? Nosotros normalmente pensamos
en lo horizontal, homicidio y otras cosas semejantes, violaciones. Son cosas terribles, pero esos
no son los pecados más terribles. El pecado más terrible es despreciarle
a Dios y tomarlo por nada. Dice Kistemaker, una vez más
el escritor de hebreos emplea el recurso del contraste. Él confronta los tiempos del
antiguo pacto con los del nuevo pacto, compara el castigo de
la muerte física con la sentencia mucho más severa de la muerte
espiritual. Establece la diferencia entre
rechazar la ley de Moisés y despreciar al Hijo de Dios y al Espíritu
de Dios. Le pide al lector que reflexione
acerca de esta diferencia. El pecador que se revela contra
Dios en los tiempos del nuevo pacto rechaza la persona de Cristo,
la obra de Cristo y la persona del Espíritu Santo, y así comete
el pecado imperdonable. ¿Qué dice aquí en versículo veintinueve? ¿Qué está haciendo la persona
que apostata de Cristo y al rechazarlo? Y no es por decir, está explicando
más ampliamente lo que hemos visto en versículo veintiséis,
si continuamos pecando deliberadamente. Aquí está describiendo qué es
ese pecado, de continuar pecando deliberadamente. Primero dice, tal vez primero
hacer la pregunta. Cuando pensamos en nuestros pecados, hacemos una auto-evaluación de
qué tan grave Fue este pecado que yo cometí o el pecado que
ha cometido un familiar u otra persona. Evaluamos. Tenemos un criterio en nuestra
mente y pensamos ya, es de esta gravedad menor o mayor gravedad. Muchas veces no llevamos nuestra
forma de evaluar, nuestra evaluación a la palabra de Dios para decir,
¿qué dice Dios de ese pecado? Nos quedamos con nuestra propia
evaluación. Y aquí tenemos la evaluación de
Dios respecto a este pecado. Y Él dice, pisotear bajo sus
pies al Hijo de Dios. Y esta frase significa, en ese
contexto, decir que el Hijo de Dios vale menos que el polvo
debajo de los pies. Que es como una plaga, una molestia
que se debe ser eliminado. Otra vez, Kiss the Maker. La
persona del Hijo de Dios, el título más alto está usando aquí,
pisotear bajo sus pies al Hijo de Dios. ¿Qué es lo que hace
el pecador? Pisotea a ese Hijo de Dios. Es lo que hacemos cuando queremos
sacarnos de encima a algún insecto molesto. Así como el pecador
figuradamente toma al Hijo de Dios y lo pisotea contra el suelo. Eso es tratarlo con reverencia,
honor, dignidad. Obviamente es todo lo contrario. Debemos pensar en eso. El que rechaza la perfecta sangre
de Cristo, su sacrificio, está pisoteando bajo sus pies al Hijo
de Dios, diciendo, no vale nada, que es menos del polvo de la
tierra. ¿Y de quién estamos hablando? el Hijo de Dios, el Creador de
absolutamente todo. La segunda frase, ha tenido por
inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificada. Otra
vez, esa palabra inmunda quiere decir común. También Tagui dice,
puede ser traducido impuro o profano. En todos los casos, la palabra
es lo opuesto a la palabra sagrada, que es lo que dice por la cual
fue santificado. Y eso es lo opuesto. Santificado
es ser apartado. La persona que rechaza a Cristo
y su sacrificio está diciendo que la sangre de Cristo, como
dije, o es como la sangre de animales del primer pacto, o
es aún inferior a esa sangre. Eso es lo que está diciendo.
Está diciendo que la sangre de Cristo en el nuevo pacto es inútil
y sin valor. No solo está escupiendo a Cristo
en su cara, pisoteando por debajo de sus pies. Está también declarando
que su sangre no vale nada y que su sacrificio fue totalmente
sin razón. ¿Qué es lo que hemos visto en
toda esta carta? la perfección del sacrificio
de la sangre de Cristo para inaugurar, establecer el nuevo pacto. Él derramó su sangre, pagó el precio
del pecado, el precio que sólo su sangre podía pagar. el sacrificio o la sangre de
animales no podían quitar el pecado. Y en esta frase también hay una
frase que se discute mucho, que si voy a conversar muy brevemente. Dice en ha tenido por inmune
la sangre del pacto por el cual fue santificado. Y la pregunta es, ¿quién fue
santificado? ¿Quién fue santificado aquí? Bueno, la mayoría o muchos de
los comentaristas y muchas personas dicen, bueno, es la persona apóstata
que fue santificado. Ellos argumentan que esta persona
era un creyente verdadero quien apostató y perdió su salvación. Pero la pregunta es si esta interpretación
va con todo el contexto de Hebreos en cuanto a la perfección de
la obra de Cristo para salvar perfectamente. Y si esta fuera la interpretación
correcta, ya, Entonces, ¿cuál sería la diferencia
entre la sangre de Cristo y la sangre de los animales? Toda esta carta ha estado enseñando
que la sangre de Cristo es perfectamente eficaz para salvar a todos los
que son santificados, llamados, de Dios. Hay otra interpretación de quién
fue santificado y es de John Owen y luego también James White
y otros. Y yo creo que sí es la correcta. Dice que Cristo es el que fue
santificado. Cristo es el santificado. Voy
a leer otra vez. Dice el versículo. Ha tenido
por inmunda. La sangre inmunda, común, profano,
la sangre del pacto por la cual fue santificado. Cómo es que se inauguró el nuevo
pacto? Fue por la sangre de Jesucristo. en la sangre de Jesucristo. Cristo
mismo fue santificado en el sentido de fue apartado de todos los
demás seres humanos, su sangre, de toda la sangre de que fue
derramada anteriormente. De una forma única es un sacrificio
único, una vida único. Entonces Cristo, al derramar
su sangre. Fue en esa forma santificado,
separado, y esa persona que está haciendo, haciendo inmunda la
sangre del nuevo de Cristo que estableció el nuevo pacto. Él inauguró y aseguró el cumplimiento
del nuevo pacto con esa sangre perfecta. Dice en Hebreos 2, 10, y once porque convenía hebreos
dos, diez y once convenía que aquel para quien todas son todas
esas cosas y por quien son todas esas cosas llevando muchos hijos
a la gloria hiciera perfecto por medio de los padecimientos
al autor de la salvación de ellos. Porque tanto el que santifica
como los que son santificados son todos de un Padre. Cristo fue el que fue santificado
primero y el que santifica. Y así, es como vemos por medio
de su sangre perfecta, es que nosotros tenemos entrada, no
es una sangre inmunda. Por medio de su sangre, él fue
santificado y apartado, y en sí Esa interpretación coincide
perfectamente con este contexto. Porque toda la Carta de Hebreos
está enseñando la perfección de la obra de Cristo. Y se recuerdan
también en Hebreos 6, cuando pensamos
en Hebreos 6, Hablamos también de apostasía
y hablábamos de los que estaban dentro de la congregación. Y
así que vamos a estar pensando en eso en un momento cuando dice
el Señor juzgará a su pueblo. Qué significa eso? La última frase en Hebreos, días
29, dice y ha ultrajado al espíritu de gracia. Qué es la palabra
ultrajar? Es insultar. Es una palabra fuerte. Injuriar. Cuando alguien nos insulta, ¿cuál
es nuestra reacción? Normalmente reaccionamos con
enojo y respondemos de la misma manera. Aquí no está insultando
a ningún ser humano. Está ultrajando, insultando el
Espíritu mismo de Dios. Está insultando el Espíritu de
Dios. Jesucristo vino en el poder del
Espíritu de Dios cumpliendo todo el propósito de Dios, dando su
vida para en rescate por los pecadores. Y el Espíritu Santo
es el que testifica y el que obra en nuestras vidas. Así que
el que dice no, que no acepta, que rechaza el único sacrificio
de Cristo. Está también ultrajando el espíritu
de gracia. El espíritu que dice ven a mí,
todos los que tienen hambre, sed y yo les daré descanso, misericordia,
gracia. Solo hay un lugar donde experimentar
esa gracia y misericordia y es Dios. Y cuando rechazamos a Cristo,
estamos también insultándole al espíritu santo. ¿Cuál es el
castigo? ¿Cuál es el castigo que corresponde
a tal persona? Es una ofensa leve, una ofensa
grave. Es una ofensa grave. Versículo 30. Conocemos aquel
que dijo, mía es la venganza, yo pagaré. Y otra vez, el Señor
juzgará a su pueblo. Horrenda cosa es caer en las
manos del Dios vivo. Y si tienen la Biblia de las
Américas, por ejemplo, van a ver que una parte de eso es una cita. Es una cita de Deuteronomio 32. Pero no vamos a pasar ahí, pero
solo es. Está citando el ese pasaje como
para dar seguridad a esto, dice Ceballos, para comprobar que
esta amonestación severa no es invención suya. El autor cita
la palabra de Dios. El autor utiliza la primera persona
del plural. Conocemos a Dios. Dice, conocemos
a aquel, ¿no?, en plural. Sus lectores, al igual que él
mismo, ¿no?, incluidos en eso, los que contemplan el abandono
no pueden escribir a la ignorancia como excusa. Las citas de él,
a la cita, ¿no?, es de Deuteronomio 32. y la segunda cita es de Salmo
135. En su contexto original, la primera
cita habla de la venganza de Dios contra su pueblo que le
ha abandonado y la segunda afirma que Dios juzgará a su pueblo
en el sentido de otorgarle protección de sus enemigos. Pero aquí Hebreos
aplica esta segunda cita también a la retribución que Dios administra
a los suyos si le abandonan. Y aquí la pregunta es por qué
cita el señor juzgará a su pueblo? Recordemos, voy a leer los versículos
Hebreos 6, versículo 4, hasta seis. Hebreos 6, 4 a 6. En el caso
de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial,
fueron hechos partícipes del Espíritu Santo. Que gustaron
la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, pero
después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento. Y si recuerdan, Hace muchos meses
atrás, cuando pasamos por ese pasaje, es una alusión a los
israelitas en el desierto. Fueron una vez iluminados que
tenían el pilar de fuego y la nube que les iluminaba el camino. Probaron del don celestial. Ellos fueron, ellos recibieron
el maná en el desierto, todo el pueblo. Fueron hechos partícipes del
Espíritu Santo, gustaron la buena palabra y los poderes del siglo
venidero. Ellos recibieron la palabra de
Dios, los diez mandamientos y toda la ley de Dios. Ellos experimentaron
el cuidado y muchos milagros en el desierto. Todos ellos eran
parte del pueblo de Dios. Pero qué dice de ellos? La mayoría
de ellos cayeron muertos en el desierto por rechazar a Dios. Cayeron bajo el juicio de Dios. No entraron la tierra prometida. Y así aquí está usando eso para
advertirnos. Puede ver personas dentro de
la congregación visible de los santos que no son creyentes verdaderos,
que no confían solamente en Cristo. En ese primer contexto, en el
en el Antiguo Testamento, los israelitas experimentaron todas
esas bendiciones de Dios. Sin creer en Dios. Sin confiar
en Dios. Y hoy en día el señor juzgará
a su pueblo. El juicio comienza donde? Aquí. Dentro de la iglesia cristiana. y los que se apostatan de Cristo
van a ser los primeros en ser juzgados. El pecado más terrible que uno
puede cometer. Es insultarle a Dios y pisotear
al hijo de Dios por debajo de sus pies. Es algo, como dice, deliberado. No es algo casual. No es algo
en el cual uno puede caer, por decir. Es una decisión. Esta advertencia, otra vez, primero
es para la iglesia. Los que profesen ser creyentes. Porque hay muchos profesantes
que antes o después, perdón, apostatan de Cristo. Vuelven
del camino. Y Dios nos ha dado aquí la manera
de asegurarnos de continuar en él, y eso es primero acercarnos
al trono de la gracia. Por medio de Jesucristo. El otro es por medio de continuar
reuniéndonos. formando parte de una iglesia
local. No puede ver un creyente solitario. Tiene que participar en la congregación
de los santos. Y así, esta advertencia en especial
es para nosotros, pero también podemos decir Hay muchos otros
pasajes que hablan del juicio de Dios. Y ese juicio es para
todos los que rechazan al único Hijo de Dios y su perfecto sacrificio. Cualquier religión falsa rechaza
a Cristo. Y así nosotros debemos, primero,
examinar nuestras propias vidas. Hacernos el esfuerzo en el poder
del Espíritu Santo de continuar con los santos siendo animados,
exhortados en Cristo y de advertir a otros. Recordemos la verdad principal.
Los que pisotean la sangre de Cristo apostatando de él y dejando
su iglesia recibirán el castigo horrendo y eterno de Dios. El entender el castigo severo
de Dios contra los que pisotean. Ustedes tienen esto en sus boletines,
en la conclusión. El entender el castigo severo
de Dios contra los que pisotean al hijo de Dios por debajo de
sus pies nos debe mover a reflexionar en dos, perdón, en tres verdades. Primero es aferrarnos a Cristo,
tener un terror de las consecuencias de apostatar de Dios. Segundo, tener una gratitud infinita
de la misericordia de Dios que Él nos ha dado en el único sacrificio
de Cristo. Y tercero, es de advertir a otros
a huir de la ira venidera. Vamos a leer para terminar Hebreos
10, 26 y esta vez hasta 39. Porque los versículos de aliento
vienen la próxima semana. Si continuamos pecando deliberadamente
después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya
no queda sacrificio alguno por los pecados, sino cierta horrenda
expectación de juicio, la furia de un fuego que ha de consumir
a los adversarios. Cualquiera que viola la ley de
Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres
testigos. ¿Cuánto mayor castigo piensen
ustedes que merecerá el que ha pisoteado bajo sus pies al Hijo
de Dios, ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual
fue santificado y ha ultrajado el espíritu de gracia? Pues conocemos
aquel que dijo, mía es la venganza y yo pagaré. Y otra vez el Señor
juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en manos
del Dios vivo! Pero recuerden los días pasados. Cuando después de haber sido
iluminados, ustedes soportaron una gran lucha de padecimientos,
por una parte siendo hechos un espectáculo público en oprobios
y aflicciones, por otra siendo compañeros de los que eran tratados
así, porque tuvieron compasión de los prisioneros y aceptaron
con gozo el despojo de sus bienes, sabiendo que tienen para ustedes
mismos una mejor y más duradera posesión. Por tanto, no desechen
su confianza, la cual tiene gran recompensa, porque ustedes tienen
necesidad de perseverancia, para que cuando hayan hecho la voluntad
de Dios, obtengan la promesa. ¿Por qué? Dentro de muy poco
tiempo, el que ha de venir vendrá y no tardará, mas mi justo por
la fe vivirá. Y si retrocede, mi alma no se
complacerá en él. Pero nosotros no somos de los
que retroceden para perdición. sino de los que tienen fe para
la preservación del alma. Oremos. Gracias, Señor, por tu palabra
y realmente ha sido un pasaje muy pesado. Te pido, Señor, que
tú nos ayudes a entender que tú no estás hablando en chiste, Ayúdanos a entender la realidad
de la horrenda expectación de juicio para los que pisotean
a tu hijo por debajo de sus pies. Ayúdanos a entender, Señor, los
medios por los cuales tú nos has dado para mantenernos firmes
en ti. Y eso es por acercarnos al trono
de la gracia por medio de la perfecta obra de Jesucristo. Por medio de la persona de Jesucristo. No por medio de ningún otro señor,
ni por los santos, ni por la Virgen, sino sólo por Jesucristo. Ayúdenos a entender que es que
tú nos has dado el medio de la congregación local, la iglesia
local para animarnos, para exhortarnos en estas cosas, a no desviarnos
de ti. De no apostotar de ti, Señor. Gracias por estas advertencias
reales, fuertes. Señor, sabemos que los creyentes
verdaderos vamos a prestar atención a estas advertencias para aferrarnos
a ti y a tu perfección. Gracias por eso, que podemos
participar en tu familia. Gracias por esta iglesia local,
lo que tú estás haciendo en nuestro medio y que tú sigas usando tu
palabra en nosotros. para exhortarnos y animarnos
en ti. En tu nombre san perfecto por
medio de todo lo que tú has hecho también para perfeccionarnos
y acercarnos a ti. Amén. Amén.
El juicio horrendo de Dios
Series Hebreos
Verdad principal: Los que pisotean la sangre de Cristo apostatando de Él y dejando Su iglesia recibirán el castigo horrendo y eterno de Dios.
Escrituras tomadas de la Nueva Biblia de las Américas Copyright 2005 por The Lockman Foundation; usadas con permiso; todos los derechos reservados. www.NuevaBiblia.com
| Sermon ID | 62242346413820 |
| Duration | 1:12:17 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 10:26-31 |
| Language | Spanish |
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